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Galileo Galilei y sus

aportaciones a la astronomía.
1
Galileo y la Luna.
Una de las aportaciones más importantes de Galileo a la astronomía, fueron sus
observaciones lunares y sus investigaciones sobre los movimientos de nuestro satélite.
De hecho, el interés de Galileo como científico no se centraba en la astronomía, sino en
la mecánica y en el movimiento de los cuerpos. Desde el primer momento en el que
Galileo contempl la !una con el telescopio percibi con claridad que su superficie no
era lisa y no dud en se"alar la e#istencia de valles y monta"as. $ontempl la !una a lo
largo de varios días constatando el movimiento aparente del avance de luces y sombras
sobre su superficie, recogiendo todos los datos en %!a gaceta sideral&, una de sus
grandes obras.

Dibu'os de la !una reali(ados por Galileo
Una de las pruebas que Galileo utili( para demostrar que la superficie de la
!una no era lisa consistía en que el límite que divide la parte clara y la parte oscura, el
llamado terminador, no es uniforme, presentando irregularidades. )tro aspecto que lo
demostraba, es la e#istencia de peque"as (onas de lu( en la superficie lunar a*n en
sombras lo que delata la e#istencia de monta"as. +n cuanto a los cráteres, Galileo
percibi claramente, numerosas manchas oscuras en la (ona iluminada que tenían una
particularidad, sus contornos son muy luminosos y sus sombras van disminuyendo a
medida que aumenta la parte luminosa. Galileo compar esta situacin con el orto
terrestre. +s conocido por todos, que el -ol al salir por el hori(onte primero ilumina las
cimas de las monta"as y a medida que se va elevando en el cielo va inundando de lu(
los valles. )tro dato a tener en cuenta de la observacin de los cráteres es que la parte
oscura de su interior siempre se hallaba orientada hacia el lugar de la irradiacin solar.
.

Dibu'os de Galileo
/ero a Galileo le fascin también la observacin de los mares lunares. Una ve(
más ra(on su naturale(a en base a las observaciones de nuestro propio planeta. Dedu'o
que las (onas que conformaban las grandes manchas estaban más deprimidas con
respecto a las tierras que la bordeaban y constat, evidentemente, que su superficie era
más uniforme. +n cuanto a su tonalidad, dedu'o que al contemplar los mares terrestres,
éstos se mostraban más oscuros a la lu( del -ol que las (onas emergidas.
0
Galileo y las estrellas fijas.
1 Galileo le llam la atencin que al contemplar a través de su telescopio las
estrellas no aumentasen de tama"o como ocurría con las observaciones terrestres o de la
propia !una. + incluso no mostrasen una peque"a figura esférica como ocurría con los
planetas. /ero sí percibi que a través de las lentes, las estrellas parecían más luminosas
que a simple vista, y que se podían contemplar numerosos astros que eran demasiado
débiles como para que el o'o humano pudiera resolverlos. +n su b*squeda de mostrar
este efecto, Galileo reali( una serie de dibu'os en los que recogi las estrellas que se
podían ver a través de su instrumento.

Dibu' con doble tra(o aquéllas estrellas que veía a simple vista y con un tra(o
las que slo podía contemplar a través del telescopio. 2i(o lo mismo con las /léyades.
-eg*n la mitología griega, las /léyades eran hi'as de /leiona y 1tlas, y eran perseguidas
continuamente por )rin, el ca(ador, que las deseaba. /ero una de ellas, 3erope o
+lectra, no era visible a simple vista porque se había casado con un mortal. Galileo la
descubri 'unto con otras cuarenta hermanas más.
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Galileo también contempl la 5ía !áctea y comprob que esa mancha lechosa
no era más que un conglomerado de innumerables estrellas, tantas que las más débiles
escapaban a la potencia de su telescopio. 6asándose en esta observacin dedu'o
errneamente que las nebulosas que se contemplaban a simple vista como la de )rin,
no eran más que un conglomerado de estrellas muy 'untas, cuya lu(, al sumarse
provoca esa nebulosa nívea. 7epresent 34. de la siguiente manera,

8ambién present un esquema de la %nebulosa& del /esebre, y descubri que no
era una *nica estrella como se creía, sino más de cuarenta, dispuestas a modo de un
pesebre entre dos potros.
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+s decir, Galileo no logr con sus investigaciones discernir una nebulosa de un
c*mulo de estrellas.
:
Galileo y los satélites de Júpiter.
/ara Galileo las observaciones más importantes correspondieron a las reali(adas
sobre los satélites de ;*piter. $on un instrumento perfeccionado las observ la noche del
< de enero de 1.:1=, fecha clave en la historia de la astronomía. >a lo había observado
un mes antes con otras lentes, pero eran de tan mala calidad que no pudo percibir los
satélites. !a sorpresa de Galileo al contemplar el planeta fue may*scula cuando observ
tres estrellas peque"as, pero muy brillantes cerca de ;*piter, y con la increíble
característica de que se encontraban en una línea recta paralela a la elíptica, dos al este y
una al oeste. 1fortunadamente, se conservan sus apuntes de observacin de esas noches.

!a noche siguiente, al contemplar de nuevo a ;*piter descubri que la
disposicin de las estrellitas había variado, hallándose las tres al oeste de ;*piter, a
intervalos regulares. +n un principio, Galileo lleg a pensar que ;*piter había
adelantado a las estrellitas en su recorrido sobre el fondo de estrellas. /ero observando
nuevamente el planeta el 1= de enero, se encontr con que una de las estrellitas había
desaparecido., y que las otras dos aparecían al este. +ntonces supuso que la
desaparecida se encontraba oculta detrás de ;*piter. +sto hi(o que asombro y confusin
vagaran en la mente de Galileo. 1sí, el planeta ;*piter capt la mayor atencin del
científico y refor( sus observaciones desde ese día. /aralelamente, empe( a suponer
que ;*piter no tenía nada que ver con el movimiento propio de las estrellas y quería
averiguar la naturale(a de estos astros.
!a siguiente noche, Galileo volvi a ver dos estrellas al oriente de ;*piter, pero
percibi que la más ale'ada del planeta brillaba mucho más que el día anterior. 2oy se
sabe que estos dos satélites son Ganímedes y $ali#to, mientras que ?o y +uropa se
encontraban demasiado cerca de ;*piter como para ser resueltos por el telescopio de
Galileo.
6asándose en estas observaciones, Galileo ya apunt a que las estrellas
observadas en torno a ;*piter eran estrellas errantes que giraban en torno al planeta del
<
mismo modo que 5enus y 3ercurio lo hacen alrededor del -ol. +l científico se interes
entonces en establecer el periodo de rbita de cada uno de los astros. $omprob cmo
estos variaban de posicin en la misma noche reali(ando observaciones a diferentes
horas y durante diversos días.
@ue el 10 de enero cuando Galileo consigui ver los cuatro satélites, que hoy en
día llevan su nombre, los satélites Galileanos, ?o, +uropa, Ganímedes y $ali#to. Galileo
no logr calcular el periodo de los satélites para cuando public una de sus obras más
conocidas, el -idereus Auncius, pero sí consigui demostrar que los satélites que
orbitaban más cerca de ;*piter se movían a mayor velocidad que los que, en sus
recorridos, se ale'aban más del planeta.

Galileo fue meticuloso en recoger los movimientos orbitales de los satélites mediceos.
$omo he indicado, Galileo redact sus descubrimientos en la obra -idereus
Auncius, que la escribi en latín en apenas dos semanas. 3ientras su obra estaba en la
imprenta, escribi a 6elisario 5inta, secretario del duque indicándole que quería
dedicarle sus descubrimientos al soberano de 8oscana. /ero no slo quería dedicarle la
obra, sino que como él era el descubridor de las estrellas errantes, tenía el deber de
ponerles nombre y había decidido inmortali(ar el nombre del duque en las estrellas.
B
/ero Galileo necesitaba el conse'o de 5inta. Ao sabía si llamar a todos los satélites
$osmeanos por $osme o llamarlos satélites mediceos por los cuatro hermanos,
@rancisco, $arlos, !oren(o y el propio $osme. ) simplemente designar a todos los
satélites en con'unto como astros mediceos, para gloria de la familia. 5inta respondi,
en nombre del duque, que prefería esta *ltima opcin. > así puede verse en la portada
del libro, considerado como el más famoso del siglo C5??.

Galileo y Saturno.
D
Galileo comen( a observar -aturno a finales de 'ulio con la intencin de buscar
más satélites para dedicárselos a monarcas que pudieran favorecerles. /ero en ve( de
lunas, se sorprendi al contemplar una %especie de aceituna con ore'as&. 1sí que,
errneamente, lleg a la conclusin de que -aturno era una estrella triple.

/ara evitar disputas en la prioridad de este descubrimiento, o simplemente que
publicaran con otro nombre sus nuevas observaciones, envi mensa'es cifrados a 5inta.
/or ello caus sensacin el mensa'e que recibieron eminentes científicos de toda +uropa
como Eepler,
SMAISMRMILMEPOETALEUMIBVNENUGTTAVIRAS
Eepler lo interpret como, Salve umbistineum geminatum Martia proles. /or lo
que errneamente lo atribuy a alg*n descubrimiento sobre el planeta 3arte. 1 final,
por peticin de Giuliano de 3édicis, que era entonces emperador de 8oscana del -acro
?mperio 7omano, en /raga, Galileo interpret el mensa'e para el emperador alemán
7odolfo ?? y para el propio Eepler. -u contestacin fue aclaratoria, %-aturno no es una
*nica estrella, sino tres estrellas 'untas que están en contacto. $on un telescopio de una
potencia de mil aumentos pueden verse los tres globos clarísimamente, casi tocándose,
slo con un peque"o espacio entre ellos&.
/ero dos a"os después, en diciembre de 1.:1., al volver a observar -aturno,
Galileo fue incapa( de encontrar sus %asas&, viéndolo tan slo como una peque"a esfera.
!as preguntas lo asaltaron y lleg a dudar de sus investigaciones. -aturno parecía
%haber devorado a sus hi'os& y no sabía cmo.
+l 0 de septiembre de 1.:1: en una carta a @ederico $esi, le comunic que en
sus nuevas observaciones de -aturno, había descubierto que sus %ore'as& ya no eran dos
cuerpos definidos, sino que era mucho mayores y no redondos, sino con la forma de dos
medios eclipses.
+ste es un dibu'o que reali( Galileo fruto de estas *ltimas observaciones,

Galileo y Venus.
1=
+l 0= de diciembre de 1.:1=, Galileo le escribi desde @lorencia una carta a
$ristforo $lavius, un matemático con el que solía discutir sus investigaciones, para
e#ponerle las observaciones llevadas a cabo durante tres meses del planeta 5enus.
Galileo se"ala que al principio de su aparicin vespertina, 5enus aparecía a través del
telescopio como una esfera blanquecina de peque"o tama"o. 1 medida que los días iban
transcurriendo, aument su tama"o aunque sigui conservando su forma circular. /ero
al acercarse a la elongacin má#ima, su disco comen( a disminuir por la parte opuesta
al -ol alcan(ando la forma de un arco de !una que fue menguando progresivamente
hasta que su aparicin de' de ser vespertina. 1sí, cuando el planeta apareci en el cielo
matutino lo hi(o como un fino arco lunar. 1 medida que pasaron los días, observ que
5enus disminuía de tama"o conforme aumentaba la superficie iluminada por el -ol,
alcan(ando una forma de semicírculo en torno a la má#ima elongacin. > después,
rápidamente, 5enus apareci más ba'o sobre el hori(onte, mientras alcan(aba de nuevo
una forma circular.
/ara Galileo, ésta es una prueba irrefutable de que 5enus gira en torno al -ol del
mismo modo que lo hace 3ercurio. 8ambién se"ala que ambos planetas no emiten lu(,
sino que refle'an la del propio -ol, de ahí las fases que se observan.

Galileo y las manchas solares.
11
$omo ya he se"alado anteriormente, las disputas sobre la autoría de un
descubrimiento eran habituales en la época de Galileo. > las manchas solares no
escaparon a esta contienda. 2ay que tener en cuenta que los telescopios llegaron a
muchos científicos casi al mismo tiempo, lo que hi(o que comen(ara una carrera por
reali(ar nuevos descubrimientos. Galileo no fue una víctima de estas artima"as.
/articipaba activamente en ellas para ganarse el favor de los monarcas e influir lo
má#imo posible en sus decisiones científicas para me'orar su estatus y su pocin
econmica, así como para lograr un prestigio, más que merecido seg*n él. 1demás, para
seguir cultivando su ego, hi(o que compusieran odas con los descubrimientos que ya se
le habían atribuido.
-í que destacaré, en, favor de Galileo, que fue realmente él el creador del
compás geométrico, y no otros investigadores tal y como se cuenta en algunos pasa'es
de la historia de este instrumento.
/ero regresemos al tema de las manchas solares y las disputas que generaron en
+uropa. /ara entender esta historia debemos conocer primero el traba'o de $hristopher
-cheiner, matemático 'esuita que en 1.:1= comen( la construccin de telescopios y fue
el primer europeo, seg*n algunas crnicas de la época, que observ las manchas solares.
?nicialmente utili( lentes coloreadas para no da"ar su vista, pero a sus oídos lleg el
método de proyeccin ideado por Eepler, siendo el primero en usarlo. +n mar(o de
1.:11 descubri las manchas solares, pero sus convicciones religiosas le empu'aban a
creer que el -ol debía ser perfecto e inalterable, por lo que no public sus
descubrimientos. -us estudios han llegado hasta nosotros, porque al a"o siguiente, en
1.:1., un amigo suyo public sus investigaciones ba'o un pseudnimo. 1 pesar de su
miedo a la inquisicin, -cheiner sigui estudiando la superficie solar, y dieciséis a"os
después public su obra más importante, F7osa UrsinaF, en la que describe el plano de
rotacin de las manchas solares como fruto de la inclinacin del e'e solar respecto al de
la 8ierra.
$hristopher -cheiner
1.
7osa Ursina de $hristopher -cheiner
Galileo comen( una disputa con -cheiner sobre quién había descubierto las
manchas solares. +s cierto que Galileo reali( sus observaciones sin tener conocimiento
de las investigaciones de -cheiner y se sabe que en abril de 1.:11 mostr a varias
personas influyentes de 7oma dichas manchas. /ero un tercer científico entra también
en 'uego en esta carrera por ser el primero en atribuirse el descubrimiento. David
@abricius fue uno de los primeros astrnomos alemanes en utili(ar el telescopio para la
observacin del cielo.
David @abricius
1unque algunas fuentes le conceden ser el descubridor de las manchas solares,
mientras que otras lo niegan, lo que se sabe con seguridad es que @abricius fue el primer
astrnomo que estudi una estrella variable. +n 1.9D: locali( una nueva estrella en la
constelacin de la 6allena, a la que llam 3ira, la maravillosa, y que antes no había
estado ahí. @ue la primera estrella variable de la que se tuvo constancia en +uropa.
!o que ni Galileo, ni -cheiner, ni @abricius sospechaban es que su disputa por
ser el primer astrnomo en haber observado las manchas solares era una pérdida de
energía, ya que los científicos chinos conocían su e#istencia desde hacía siglos. 1demás
numerosos observadores europeos se encontraban ya en posesin de telescopios con los
10
que reali(aban sus observaciones. > con los registros que se conservan hoy en día, no se
puede asegurar quién reali( las primeras observaciones de este fenmeno.
Una diferencia importante entre Galileo y -cheiner es que mientras el primero
nunca mostr poseer un mayor conocimiento de las manchas solares del que realmente
tenía, el alemán, veía obstaculi(ados sus estudios por el deseo de preservar las
ense"an(as aristotélicas mientras que no aparecieran pruebas concluyentes que
obligaran a recha(arlas. /or ello, en ve( de pensar que había manchas en el -ol, lo que
convertía a este astro en un cuerpo imperfecto y sometido a cambios, prefería
considerarlas como cuerpos reales, es decir como peque"os planetas situados entre la
8ierra y el -ol. +n cambio, Galileo, al no tener estos pre'uicios avan( en el
conocimiento de las manchas, ya que consideraba que éstas eran una prueba más que
desmerecía las ideas aristotélicas de un cielo inmutable e incorruptible. -cheiner
también se de' enga"ar por el descubrimiento de los satélites de ;*piter por parte de
Galileo y reali( un símil equivocado con respecto a las manchas solares. -i este planeta
contaba con un con'unto de satélites, Gpor qué no iba a tenerlos el -olH
Dibu'os sobre las manchas solares reali(ados por -cheiner y publicados en 7osa Ursina
3ucho se ha escrito sobre la manifiesta enemistad entre -cheiner y Galileo.
1lgunos autores sostienen que el 'esuita intrig para que se presentaran cargos de
here'ía contra Galileo, pero por otra parte, se sabía que él mismo era temeroso de lo que
le pudiera pasar a raí( de sus descubrimientos. De hecho, Galileo coment a sus
amistades que se sentía más seguro sabiendo que un 'esuita estaba llevando a cabo
investigaciones astronmicas, porque eran muchas las voces que manifestaban que las
manchas solares eran fruto de hechi(os perpetrados por el %bru'o Galileo&. +ntonces,
Gse atreverían a decir que -cheiner era un bru'oH /ero al astrnomo lo que más le
enfureci fue que en /erugia decían que su telescopio era un instrumento ptico en el
que había insertado partículas para que parecieran estrellas. Galileo ret a un premio de
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die( mil coronas al hombre capa( de construir un telescopio que hiciera girar lunas
alrededor de un planeta pero no de otro. 1l mismo tiempo, en la Universidad de 6olonia
se estaba levantando una corriente contra las ideas galileanas, movimiento que
aprovech un 'oven luterano alemán llamado 3artin 2orIy. +ste 'oven era protegido de
Eepler y pens que atacando a Galileo, conseguiría el favor de su maestro. /ero lo que
logr fue precisamente lo contrario. Eepler abandon a su discípulo y escribi una carta
de disculpa a Galileo sellando su amistad.
1 continuacin de'aré los entresi'os histricos que dieron lugar al
descubrimiento de las manchas solares y me centraré en las observaciones de Galileo y
en las cartas que escribi sobre ello.

!o primero que comenta Galileo sobre las manchas solares en la segunda de las
cartas escritas sobre este tema el 14 de agosto de 1.:1., es su convencimiento de que las
manchas se encuentran sobre la superficie solar o muy cerca de ella, pero no en su
le'anía como indicaba -cheiner. 8ambién a"ade que no son cuerpos consistentes como
los planetas y que desaparecen y se generan nuevas siendo su tiempo de duracin
variable, desde unos pocos días a más de un mes de e#istencia. Galileo percibi cmo
las manchas van variando su forma y tonalidad con el paso de los días y cmo algunas
que aparecen en racimos parecen 'untarse en una *nica mancha y como otras,
provenientes de una sola mancha, al disgregarse ésta, se forman algunas más peque"as.
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$ada mancha parece seguir un curso evolutivo propio diferente al de las demás, pero
todas tienen una característica en com*n, recorren el disco solar siguiendo líneas
paralelas entre sí. 1 raí( de este movimiento, Galileo dedu'o que el -ol es
completamente esférico y que gira en torno a su propio e'e central apro#imadamente en
un mes lunar en direccin de oriente a occidente. 8ambién apunt que las manchas se
encuentran en una fran'a que no declina más de .D grados al norte o sur respecto de su
círculo má#imo de rotacin.
Dibu'os de Galileo
Galileo dio una sencilla e#plicacin a todas las conclusiones que había
alcan(ado respecto a la morfología solar. /rimero argument que si todas las manchas,
independientemente de que fuera una sola o un grupo de ellas, manifiestan siempre el
mismo movimiento, y no que cada una presente un curso diferente, era argumento
suficiente para decir que su movimiento estaba provocado por una sola causa. +s decir,
o se hallaban sobre una sola esfera muy pr#ima al -ol, o se hallaban sobre la propia
superficie solar. Galileo desech rápidamente la primera hiptesis avalándose en los
resultados de sus posteriores observaciones. $ontemplo cmo, cuando las manchas se
encuentran pr#imas a la circunferencia, conservan la misma anchura pero pierden
longitud. +ste efecto, en perspectiva, es lo que ocurre cuando un cuerpo se mueve en
una esfera. !uego, de aquí se pueden deducir dos cosas, el -ol es esférico, y las
manchas se encuentran muy pr#imas a su superficie. 3ás interesante a*n fue la
argumentacin de la profundidad de las manchas. /ercibi que en las cercanías de la
circunferencia, algunas manchas slo se presentan como si fueran un hilo, mientras que
otras presentan un grosor, lo que puede deberse a que tienen %altura&, siendo ésta
variable en el tiempo. +sta verticalidad no podría percibirse tampoco si las manchas no
estuvieran cerca de la superficie solar.
)tro argumento que present fue la distancia que recorrían las manchas sobre la
superficie solar en intervalos de tiempo iguales. +l espacio atravesado en tiempos
iguales por la misma mancha decrece a medida que se hallan más pr#imas a la
1:
circunferencia y es má#imo en el centro de la misma. Jste argumento es
verdaderamente slido para indicar que el -ol es una esfera. Del mismo modo, cuando
dos manchas se hallan en la misma declinacin, en el centro de la esfera, puede
apreciarse una separacin mayor entre ellas, mientras que cuando se hallan cerca de la
circunferencia, algunas incluso parecen tocarse.
Dibu'os de Galileo que abarcan desde el . de 'unio hasta el B de 'ulio de 1.:10
Galileo, en sus cartas, present una demostracin geométrica que e#plicaba estas
variaciones de percepcin cuando un ob'eto es observado en una esfera. 1*n así, por
*ltimo, para refor(ar todas sus teorías, y para resolver un misterio que a su amigo
Eepler le habían costado m*ltiples horas de estudio en vano, record un evento que
había tenido en vilo a los astrnomos no hacía muchos a"os. +n el a"o 1.9BB, se
recogieron los testimonios de muchos científicos en /arís que aseguraban haber visto
1<
una mancha en el -ol durante ocho días. +ntonces, con la idea aristotélica de que el -ol
era una esfera pura e inalterable, se dedu'o, que tal mancha era en realidad el planeta
3ercurio que transitaba por delante del disco solar. /ero 3ercurio no puede permanecer
en con'uncin con el -ol más de siete horas, por lo que Eepler trat de dar una
e#plicacin al evento. 1hora bien, con el descubrimiento de las manchas solares,
quedaría resuelto este enigma, aquella mancha observada no era 3ercurio sino una
mancha solar de enorme tama"o, fenmeno que con toda probabilidad podría repetirse
en el futuro.
1B
Galileo y la nueva estrella
Dibu'o de 8ycho sobre la ubicacin de la nova
+n 1.9<., cuando Galileo era ni"o, apareci en el cielo una estrella a la que se
conoce como Aova de 8ycho, porque fue este astrnomo danés quien la estudi con
más profundidad. +ste suceso no inmut las mentes aristotélicas que mantuvieron sus
fuertes ideales intactos argumentando a*n la solide( de un Universo inalterable. !o que
los astrnomos se cuestionaban sobre esta estrella nueva era su naturale(a. De hecho,
muchos científicos tenían la conviccin de que esta estrella nada tenía que ver con el
mundo de los astros.
2oy día se sabe que la nova de 8ycho fue fruto de la e#plosin de una estrella,
una supernova. +ste fenmeno es raramente observable, por lo que Galileo tuvo mucha
suerte de contemplar dos en su vida.
Aova de 8ycho observada por instrumentos actuales
1D
+n 1.:=4 otra estrella nueva de las mismas características apareci en el cielo en la
constelacin de -agitario. Jsta es conocida como la %nova de Eepler&. 1mbas fueron
tan brillantes que podían verse a simple vista. Uno de los primeros observadores en
contemplarla fue -imon 3ayr que contaba con la colaboracin de su alumno 6aldassare
$apra, el 1= de octubre de 1.:=4. 3ediante un amigo com*n, Giacomo $ornaro, 3ayr
dio noticia a Galileo de su descubrimiento. 1unque otras fuentes indican que fue un
sacerdote de ideas independientes, ?lario 1ltobelli, el que comunic el halla(go a
Galileo.
Galileo interrumpi sus estudios sobre el movimiento y se entreg a la
observacin de esta estrella nueva. 1 raí( de este evento, Galileo se crea un nuevo
enemigo. +n las conferencias que ofrece sobre la nueva estrella, no menciona nunca a
$apra, lo que enfurece a éste y empie(a a publicar notas relativas sobre Galileo,
incluyendo en una de ellas, que fue él quien realmente invent el compás geométrico.
Galileo contraatac y puso en evidencia los conocimientos científicos de $apra, quien
viendo arruinada su reputacin como astrnomo, le qued el consuelo de al menos ser
uno de los primeros observadores de la nueva estrella.
Galileo tenía la esperan(a de que las mentes aristotélicas tambalearan sus
cimientos a raí( de este suceso. /ero en ve( de ello,
e#plicaron el fenmeno desde el punto de vista más
trágico posible, la nueva estrella era un ml presagio
que avecinaba grandes males. -e sustentaban en que
no mostraba parala'e alguno. Galileo trat de
e#plicarles, que si no mostraba este movimiento era
porque se encontraba muy ale'ada de la 8ierra. /ero
entonces, otros científicos aristotélicos calmaron a
sus compa"eros más pesimistas dando la e#plicacin
de que la nueva estrella no era más que mantos de
vapores procedentes de la 8ierra.
Aova de Eepler
@inalmente, Galileo después de ra(onar y estudiar profundamente el tema, lleg
a la conclusin de que la 8ierra sí que podría estar detrás de este nuevo fenmeno, pero
no alcan( a e#poner ninguna de estas ideas. !o que sí se sabe es que este evento hi(o
que mostrara más interés por las ideas copernicanas del heliocentrismo.
.=
Bibliografía
http,KKLLL.astromia.comKbiografiasKscheiner.htm
http,KKes.LiIipedia.orgKLiIiKDavidM@abricius
http,KKes.LiIipedia.orgKLiIiKGalileoMGalilei
http,KKes.LiIipedia.orgKLiIiK;ohannesMEepler
http,KKes.LiIipedia.orgKLiIiK-idereusMAuncius
Galileo, el genio y el hombre. ;ames 7eston, ;r. 1DD4. +diciones 6,-.1
Galileo, el desafío dela verdad. 3ichel -errat. +diciones 8emas de 2oy -.1.1DD:.
$oleccin, biografías
Galileo Galilei, !a gaceta -ideral y ;ohannes Eepler, $onversaciones con el mensa'ero
-ideral. 1lian(a +ditorial, 2istoria de la ciencia.==<
.1