1

2014/07/28
EKONOMIA | ANÁLISIS | CUMBRE DE PAÍSES EMERGENTES EN BRASIL
EKAI GROUP
NDB. NACE UN NUEVO MUNDO
Este texto analiza uno de los frutos más llamativos de la reciente cumbre celebrada
en Brasil por los países BRICS: la creación del Nuevo Banco de Desarrollo (New
Development Bank, NDB) como alternativa al Banco Mundial y al Fondo Monetario
Internacional. Los autores consideran que, además de asegurar recursos financieros
estables, esta estrategia puede servir a los países emergentes para hacer frente a las
consecuencias de la escalada bélica que impulsa «el poder occidental central» con el
objetivo de aislar a Rusia y China en el tablero internacional.

La puesta en marcha del New Development Bank (NDB) por parte de los países BRICS
(Brasil, China, India, Rusia y Sudafrica) como una alternativa al Banco Mundial y al
Fondo Monetario Internacional supone un evidente punto de inflexión tanto en el
ámbito de las estructuras económicas internacionales como en el de la evolución
geopolítica.

La creación de este Banco con un capital de 100.000 millones de dólares y un fondo
de reserva de garantía por otros 100.000 millones. Tendrá su sede en Shanghai y su
primer Presidente representará a India.

La composición del capital será la siguiente:

ESTADO Porcentaje
China 41%
Brasil 18%
India 18%
Rusia 18%
Sudafrica 5%
TOTAL 100%

El NDB está abierto a la participación de otros países, con la previsión de que los
actuales BRICS mantengan al menos el 55% del capital.





2


Sus objetivos serán la aportación de recursos a proyectos de infraestructura y la
creación de un Fondo de Reservas de Contingencia destinado a ayudar a los países
miembros a hacer frente a futuros shocks financieros. El NDB también ayudará a
otros países a defenderse de crisis de inestabilidad que previsiblemente seguirá
provocando el inevitable final de la política monetaria expansiva de los Estados
Unidos.

La creación del NDB supone, por sí misma, un claro reforzamiento político de los
países BRICS, un nuevo salto cualitativo en su posicionamiento frente a la hegemonía
del poder financiero central.

Las razones de que el proceso de puesta en marcha de este Banco se haya acelerado
son conocidas. Se trata de una reacción frente a la directa amenaza que la crisis
ucraniana ha supuesto de forma directa para Rusia e, indirectamente, para el
conjunto de los países emergentes.

El rápido ascenso de los países emergentes y el riesgo de estallido del sistema
financiero central han llevado al poder occidental central a acelerar su estrategia de
aislamiento de Rusia y China y a una creciente agresividad política y militar. Tras los
sucesivos fracasos de esta estrategia en los países musulmanes -y,
fundamentalmente, en Siria- la provocación del conflicto en Ucrania ha sido
interpretada por los países emergentes como un directo ataque a la seguridad de
Rusia y como un paso más en la estrategia de desestabilización mundial que –con
creciente agresividad- viene impulsando el poder financiero central.

En este contexto, la nueva configuración económica mundial impulsada por los países
BRICS ha dado un paso cualitativo de gran importancia, en un proceso de
institucionalización claramente acelerado a raíz de la crisis ucraniana. Durante las
últimas semanas, los movimientos en este sentido de los países emergentes han sido
frenéticos. Junto a la propia creación del NDB, se han sucedido los convenios
bilaterales destinados a sustituir el comercio en dólares por el comercio en otras
monedas. Y estos acuerdos han alcanzado no sólo a países en desarrollo sino incluso
a países europeos, como Alemania, Suiza o Reino Unido.

A su vez, estos movimientos aceleran el riesgo de estallido del dólar como moneda de
reserva internacional. Recordemos que el dólar es una moneda sobrevalorada que,
más que en la capacidad productiva de la economía americana, se apoya en su papel
como divisa de reserva. Y esto tiene una relación directa con la confianza que genera
a los agentes económicos el hecho de que, hasta el momento, no hayan existido





3

alternativas a la misma. Los factores psicológicos son, por lo tanto, esenciales para
evitar un estallido del dólar. Y una crisis de confianza puede ser extremadamente
peligrosa para desencadenar tanto la caída del dólar como la de la gran banca
occidental.

Todo ello está acelerando tanto el riesgo de estallido financiero de los grandes
bancos occidentales como las estrategias bélicas de un sector del poder financiero
central que está apostando por un conflicto internacional y de la cual Ucrania -como
Siria o Irak- y los intentos de aislamiento de Rusia y China son claras manifestaciones.

Como ya hemos repetido, los países emergentes son los menos interesados en el
conflicto. El tiempo corre a favor de ellos. Es el poder financiero central, al sentir su
hegemonía amenazada, quien está lanzándose de forma cada vez más directa contra
Rusia y China, intentar demonizar mediáticamente a ambos países y generando
pretextos –incluyendo ataques de bandera falsa- para un gran conflicto bélico,
permanente apoyados por los medios de comunicación oficiales.
Un nuevo mundo está naciendo. Pero el poder financiero central está dispuesto a
todo para evitarlo incluyendo, como estamos viendo, conflictos bélicos de un nivel
creciente de agresividad.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful