You are on page 1of 7

Editar, una forma de vida

Olga Álvarez Rubio©2013
Editar forma parte de un modo de ver las cosas. Cuando editamos
tamizamos el gusto, las formas, la sensibilidad de aquel que observa la
realidad. Editar es dar forma a la materia prima, transformada a su vez por
el artista, por el artesano, por el operario del arte, según sea la materia
prima de la que se trate, y en este momento se trata de la escritura.
Para la difusión de la escritura. Para darse a conocer y conocer,
necesitamos crear un canal de difusión que se ajuste a unos criterios
normalizados de modo que miembros de una sociedad determinada puedan
acceder a ello sin que tengan que realizar un enorme esfuerzo por
interpretarlo, aunque la interpretación se dé siempre, en mayor o menor
grado. a edición de obras escritas tiene esa función.
!"ué provoca el deseo de editar# El editor observa que el gusto provoca
un movimiento de atracción en el individuo, de ese modo vislumbra en la
difusión de una obra escrita una forma potencial de ganarse la vida.
El escritor necesita dar a conocer sus estilizadas vivencias e ideas, una
puerta por la que comunicarse con el e$terior. Esta necesidad %ace que su
trabajo cobre sentido. &ay quien reconoce la necesidad del escritor e
intuye, al mismo tiempo, que puede %aber un público sensible y receptivo a
esta posibilidad e$presiva. Es entonces cuando surge la 'gura del editor.
(ste encuentra modos de transformar, ajustar, distorsionar, convencer y
disuadir en el gusto del individuo objetivo, y comprende que el resultado de
todo ello puede conllevar un bene'cio, una forma de vida. )l mismo tiempo
que busca la rentabilidad, desarrolla una idea de negocio que procura
bene'cio social* de ese modo camina por entre sus deseos persiguiendo la
estabilidad con el propósito de servir a tres aspectos sobre los que se
fundamenta su trabajo+ criterio, %onestidad, forma de vida. Estos tres
aspectos son la auténtica razón que deber,a sustentar su labor.
-in embargo, a%ora a la necesidad de editar le llaman bene'cio
económico. El editor supedita la idea original de negocio a la rentabilidad*
no ya como forma de vida sino basada en la multiplicación de los bene'cios.
Editar, una forma de vida
Olga Álvarez Rubio©2013
&a olvidado los propósitos a los que se debe en una labor cultural, cuyo
objeto est. lejos de ser la mera manipulación de prototipos. El editor
trabaja con ideas, y las ideas, por muc%o que se pretenda, no se someten a
prototipos.
ógicamente la labor del editor est. encarnada en una empresa que
vende, y en su caso vende arte en forma escrita. El principio empresarial de
rentabilidad, sin embargo, llevado %asta sus m.$imas consecuencias, le
%ace tener un revestimiento comercial donde el criterio de autoridad es
transparente, y éste es que cualquiera puede editar un escrito, cualquiera
puede dictar su propio criterio para bene'ciarse a través de una sencilla
%erramienta que llamamos marketing.
El o'cio del editor %a muerto y lo que a%ora nos queda son los restos de
una labor que desaparece en manos de quienes ya est.n desistiendo.
&ace falta algo m.s que dic%o bene'cio económico, que no se parece ni
de lejos al rendimiento del o'cio, ni por parte del editor ni, por supuesto,
por parte del escritor* deber,a e$istir una intención m.s all. de la simple
mediación entre el escritor y un público anónimo. /eber,a %aber una
auténtica pro$imidad por el gusto, porque, sin duda, deber,a permanecer el
disfrute. a estética de un escrito, su apariencia, el cari0o con el que un
lector lo envuelve, su rec%azo, su apego, su manipulación. Es ese deseo de
editar al que alud,a al principio, el deseo de tamizar, de interpretar el gusto
propio, para después depositarlo como regalo al alcance de quien quiera
disfrutarlo en toda su bella complejidad. o cual, si se trata con esmero, te
puede brindar una digna forma de vida, sin abrazar otra ambición que la de
vivir gracias a la apreciación real de las cosas.
Editar, una forma de vida
Olga Álvarez Rubio©2013
Sobre todo lo que se cuenta de las editoriales
"uisiera dejar claro desde un principio que primero quise ser escritora,
y que solo al cabo de un buen tiempo me entraron las ganas de convertirme
en editora. 1odav,a no %e cumplido ninguna de las dos cosas como me
%abr,a gustado %acerlo. Pero tampoco siento una terrible insatisfacción. 2e
queda la tranquilidad de seguir intent.ndolo.Escribo lo que viene a
continuación en respuesta a un asunto concreto sobre lo que se cuenta de
las editoriales con, quiz. de manera ingenua, poco conocimiento de causa.
)dvierto que trataré ese único asunto, que es el del trabajo in%erente a la
actividad editorial por el cual sus promotores reclaman un bene'cio,
adem.s de la simple remuneración de su esfuerzo. Esta es la respuesta a los
escritores que pongan en tesitura tal esfuerzo o que no comprendan el
alcance del reclamo de una editorial.
Editar, una forma de vida
Olga Álvarez Rubio©2013
Pues bien 3sobre todo lo que se cuenta de las editoriales» solo queda
una cosa cierta y es la que subyace a toda necesidad vital, querer sobrevivir
trabajando. 4adie trabaja gratis y el %ec%o de tratar un tema art,stico no
signi'ca que debamos abaratar nuestra propia mano de obra o el resultado
es la e$plotación de uno mismo. Por si no fuera poco que otros quieran
e$plotarle a uno, a%ora asoma el deseo de conseguir metas en el trabajo a
base de e$plotarse a s, mismo 5cosa bastante normal por otra parte en la
actualidad si se tiene la osad,a de convertirse autónomo5. Para asentar la
base de este discurso, comenzaré por apuntar lo que es una editorial+ una
editorial es una empresa, una empresa técnicamente %ablando, y esto es
decir que debe rendir cuentas de su andadura a la )dministración con todo
lo que eso conlleva+ impuestos, seguros sociales si los %ubiere, gastos 'jos,
gastos de aprovisionamiento para los imprevistos, inversión, 'nanciación,
etc. 2e consta que no %e %ec%o el recorrido correcto de las obligaciones de
una empresa cualquiera, pero %a de entenderse que la e$posición sea breve
para llegar al objeto de mi entrada, esto es, qué le mueve a una editorial a
actuar de una determinada manera en calidad de empresa.
o que mueve a una editorial es sacar rendimiento de su trabajo y
bene'cio de su propia apuesta. Cualquier persona est. e$puesta a la propia
capacidad de realizarlo con o sin inversión inicial* todo depende de %asta
dónde est. dispuesta a llegar mientras no pueda vivir de ello ni a corto ni a
medio plazo. El largo plazo aún no se le %a asegurado a nadie.
Por otra parte, est. el objeto social, si es sociedad, porque en todo caso,
aún no trat.ndose de una sociedad sino una sencilla persona f,sica, se trata
del objeto que trata y desea colocar en el mercado. En cuanto a su 3objeto
social6 7tecnicismo que se usa para referirnos al propósito de trabajo de la
empresa8, una editorial es una empresa que vende publicaciones. Estos dos
aspectos, el empresarial y el de la descripción de su trabajo es b.sicamente
lo que de'ne a una editorial. 1anto si lo componen un grupo de personas
como si es uno solo se %an de tener en cuenta todas las implicaciones de
una actividad económica.
Editar, una forma de vida
Olga Álvarez Rubio©2013
Es en este punto donde introduzco una cuestión que limita los propósitos
de una editorial como empresa, y esta es la publicación de obras escritas
literarias. 1oda obra que no sea literaria 5e$cluimos de esto a los ensayos,
en su mayor,a productos de un buen razonamiento y una buena e$presión
literaria5 suelen ser por su car.cter informativo y divulgativo m.s f.ciles de
controlar en cuanto a su calidad e incidencia en el público* lo que no
signi'ca que en ambos casos estén vinculadas de igual manera al mundo de
las ideas y por ello sujetas por igual a las leyes de la propiedad intelectual,
as, como a la valoración de su calidad. 4o obstante, en cierta medida son
m.s sencillas de valorar y catalogar. En el caso de la obra literaria nos
enfrentamos a la valoración de una e$presión art,stica, y en este punto por
muc%o que nos empe0emos en acudir a c.nones universales que avalen
nuestro criterio, no somos capaces de determinar qué es bueno o no como
producto de venta. 9ecordemos que se trata de vender un producto y no de
servir de plataforma de apoyo a la creatividad ajena sin un esfuerzo
remunerado. ) la editorial lo que le importa es llegar a una simple
valoración de la materia prima que recibe para poder procesarla,
transformarla en producto y venderla como apuesta propia. Considerando lo
anterior, no cuesta comprender por qué una editorial no puede apostar por
cualquier escritor o escritora que se le apro$ime, a pesar de las buenas
intenciones de los escritores, repletos de profunda con'anza en s, mismos.
) los que nos apasiona la literatura, como creación y como %ec%o, desde
su escritura y desde su lectura, y sobre todo %ablamos de la buena
literatura, que gracias a la perspectiva %istórica logramos comprender
como verdaderos compromisos vitales, nos deja perplejos el %ec%o de que
e$istan tantas apuestas editoriales basadas en el puro mercantilismo 5la
vida de un libro es de apenas unos meses en el mercado, y lo que no se
vende se %acina o se quema, !qué cambiar. con la era digital# )l contrario
de lo que se pronostica, de %ec%o, quiz. %abr. mejor voluntad de %ec%o5.
En medio de este sistema de mercado %ay productos editoriales buenos y
malos, lo %ay peor y lo %ay mejor, pero no cabe duda de que todo ello e$iste
en la mayor,a de los casos por una necesidad intr,nseca al crecimiento
Editar, una forma de vida
Olga Álvarez Rubio©2013
empresarial, para, si es posible, poder 'nalmente cotizar en bolsa. : ello es
as, porque para muc%as editoriales grandes mantenerse en la rueda del
crecimiento es el único medio que e$iste para no caer de golpe* para
cualquier empresa que alcanza una determinada magnitud estar presente
en cualquier parte del mundo es su única se0al de supervivencia, siendo
esto mismo su lema y su razón de ser. 4o es cr,tica, es sencillamente as,.
9egresando a los que aún conf,an en el trabajo comprometido con su
producto, pues de otro modo tampoco sobrevivir,an, una editorial empresa
solo puede trabajar bajo ciertas condiciones, y estas son las que le facilitan
e$istir como empresa. -i esto no fuera as, o no llegara a entenderse de tal
manera, animo a los escritores que deseen empe0arse en dar a conocer su
obra de forma seria o formal a que se %agan autónomos 5como seguro ya
son pues su forma de trabajar no es otra5, a que tomen control de la
apreciación de su obra, su idea y su e$presión art,stica, y se transformen en
empresarios cuyo 3objeto social6 sea su propia creatividad 5aprovec%ad
a%ora que la era digital nos lo permite5. -olo de ese modo comprender.n
que no %ay otro responsable de su propio trabajo que el que lo genera, y
que pedir a otro que lo %aga en su nombre conlleva que otro se
responsabilice de lo que uno no desea o no puede permitirse %acer. ;ien,
una editorial también tuvo 3un punto cero en su biograf,a6 5adopto de otra
persona esta e$presión5 en el que tampoco pod,a permit,rselo, pero quiso
%acer la apuesta* por ello reclama su justo bene'cio siempre que e$ista un
correcto acuerdo entre ambas partes.
Como cierre a mis palabras, quiero a0adir y destacar el %ec%o de que
siempre se pueden acordar los términos entre un editor y un escritor, y que
e$iste el derec%o reservado a decir no, sea cual sea la dirección de donde
llegue esa negativa. Este es el resultado de arriesgarse, del que nadie
puede librarse si decide e$ponerse a la llamada de una puerta nueva, una
nueva relación o, en último instancia, la aprobación del público, como
escritores y como editores, casi nunca receptivo o preparado para la
novedad. -i no e$istiera tal di'cultad, !por qué alguien en sus cabales
acudir,a a otra persona o entidad para %acer algo que puede %acer por s,
Editar, una forma de vida
Olga Álvarez Rubio©2013
mismo, a no ser que sea por necesidad de crecimiento, como en el caso de
una empresa, o por la suerte de nadar en la abundancia# Por e$periencia sé
que no se acude a terceros si uno puede proveerse a s, mismo. Creo que
3un yo me lo guiso yo me lo como6 ser,a el comportamiento común de quien
quiere a%orrarse el coste del trabajo ajeno. -i no fuera as,, !por qué un
escritor iba a acudir a otro para publicar lo que él no cree capaz de publicar
por s, mismo#
<ivimos, no obstante, tiempos cambiantes para los generadores de ideas,
y sobre todo para las de naturaleza art,stica. -i se me apura, con muc%o
m.s de ventaja que de desventaja para los escritores. :o insto a que se
aprovec%en, a que prueben y as, comprendan el esfuerzo que conlleva
realizar la autopromoción de su trabajo. Puede que as, el 3buen escritor6 se
llegue replantear algo que, de %ec%o, se da demasiadas veces por sentado, y
esto es, la calidad de su escritura.