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LASSIGNIFICACIONESPARADETERMINARLASINCLINACIONESNATURALES71

La Lira otorga amar los placeres y la msica.


F.l Aguila da muchu valor y cuando se encuentra culminante con Marte
lleva la intrepidez hasta el punto ms elevado.
F.l Cinturn de Orion, con Mercurio otorga la inteligencia aguada y a los
hombres industriosos.
Por ltimo, como la enumeracin resultara demasiado larga, hay que decir
que las observaciones se reducen a esto; que las estrellas de la naturaleza de
Marte y de Jpiter dan las grandes cualidades, la uerza, la magnanimidad, el
valor; con Marte le haccn temerario; con Saturno suprimen el valor hasta la
estupidez.
!as de la naturaleza de Venus y Mercurio, situados en el medio "ielo
# con el dispositor de los hbitos, procuran las ciencias y el saber, y con ello los
honores; las de naturaleza de Jpiter y Venus haccn los hombres probos,
piadosos y, sin embargo, ambiciosos y libertinos.
!as de la $aturaleza de Marte y de %enus son variables para la ortuna y
para las inclinaciones, produciendo alternativamente el bien y el mal.
l&as de Marte y Jpiter originan los hombres lentos, obstinados, pacientes,
graves.
!as de la naturaleza de Marte y el Sol e'presan los hombres crueles,
atrevidos o ms bien descarados, y amenazan con la p(rdida de un o)o, as como
peligros por uego.
*or ltimo, las estrellas de la naturaleza de Marte y de La l.una hacen los
hombres peligrosos, sediciosos, inquietos, inconstantes, su)etos a los males de
la vista y, normalmente, dan mal inal.
Para completar, diremos que e'iste una doctrina que se mantiene a medio
camino entre la de Photolomeo y las supersticiones de los rabes. de la
+chocner
,
ue el inv entor, y airma que para )uzgar los hbitos se considere; i-.,
Mercurio; .-., el planeta que ms dignidades tenga en su lugar; /-., la !una y su
se0or; 1
2
., el ascendente y su dispositor, y 3
#
., el segundo y tercer se0or de la
triplicidad de la "asa ,, de modo que el planeta que rena ms puntos en estas
dierentes consideraciones ser el signiicador de los hbitos y del carcter.
4unque este m(todo no sea de despreciar, es evidente que las de5
terminaciones tomadas en la signiicacin del dominio y aspectos de los
signiicadores naturales y buscados, como lo hemos e'plicado anteriormente, lo
llevan ininitamente al ('ito y la evidencia de los principios, por encima de todo
lo que ue imaginado en la antig6edad.
7n eccto, se ignoraba entonces la relacin sica de los signiicadores

, il .lean +ehoener proesor de matemticas en $urcmbcr'. muri en ,3188. public una