SabiaVida > Dos: Camino de Libertad

de Miguel de Luis
Llega el segundo número de la revista cargado con tres nuevos artículos de esos de pensar.
1. Cumplimiento: Cumplo y Miento
Muchas veces en Sabia Vida he usado esta expresión. Hoy no solo explico qué es
sino también qué hacer si alguna vez te descubres a ti mismo cumpli-mientando.
2. Camino de Libertad
En este artículo defiendo apasionadamente que la libertad se encuentra deciendo
tomar un camino y no en la indefinición de nunca tomar ninguno.
3. Sugerencias Subterráneas
O por qué pides sugerencias y opiniones y nadie te responde nada que sea útil.
Además y como siempre tenemos nuestra dosis habitual de miscelánea, con un consejito de
productividad personal, una aplicación para el Ipad y un enlace a un artículo.
Cumplimiento: Cumplo y miento
Cumplimiento: cumplo y miento. Esta es una expresión que uso a menudo. Hoy, por si
acaso no se entiende, me propongo reflexionar sobre ella.
¿Qué es?
Escuché por primera vez lo del cumplimiento a un cura, quien se refería así a un curioso
comportamiento que consiste en voy a la meditación, pero no medito, voy a misa pero no
estoy en misa, digo las palabras pero no rezo, no miento pero tampoco digo la verdad.
Dono pero lo justo o, más sutilmente, doy dinero pero no me doy.
¿Crees que solo una cosa de curas hipócritas? ¿Qué tal el Voy a trabajar pero no trabajo, el
voy a estudiar pero no estudio, el voy a correr o al gimnasio, pero con moderación, que no
hay que abusar. Eso, ¿qué?
Cuidado con el cumplo y miento que envenena todo, desde el lenguaje del político hasta el
amor entre parejas o los mismos hábitos personales.
¿Qué hacer?
¿Qué hacer si te descubres en medio de un cumplo y miento?
Lo mejor es el remedio de Leo Babauta para toda tontería Ego-céntrica. Cierra los ojos,
respira, sonríe, acepta que uno es una persona, un ser humano, con los mismos miedos que
todos y medita para abandonar la comodidad y centrarte en lo que estás haciendo con todas
las fuerzas que tengas. Las que tengas, tampoco hace falta más.
Justo lo contrario del cumplo y miento.
Camino de Libertad
Lo primero que se nos viene a la mente cuando hablamos de libertad es la capacidad de
hacer lo que queramos cuando y como nos dé la gana. Pero enseguida algo profundo se
rebela contra ese sentimiento. ¿Acaso ser libre es convertirse en un caprichoso arrogante?
Si la libertad es algo noble debería estar guiada por nobles principios.
¿Libertad amorfa?
Conviene aquí recordar aquello de Aristóteles: materia y forma. Si la materia de la libertad
es la voluntad libre, necesita que la conciencia le dé forma. ¿Es digna de respeto la libertad
que ejerce un asesino cuando mata? Y, para ponernos menos trágicos, ¿podemos llamar
noble a nuestra libertad cuando la ejercemos para zampar basura y clavarnos a una silla o
navegar sin tino por la web un día sí y el otro también? A mí me parece que no. Si eso es
libertad, es en todo caso una libertad amorfa, fea, corrupta, una caricatura de la verdadera
libertad y que nos acabará convirtiendo en caricaturas de nosotros mismos. Preguntad a un
tal Homer Simpson.
"Caminante, no hay camino
se hace camino al andar"
La libertad para sea noble, digna o, al menos, deseable, debe seguir un camino que cada
uno debemos contruir y recorrer. En elegir a dónde vamos, construir el camino y recorrerlo
ejercemos nuestra verdadera libertad. Elegir es muy distinto a dejarse arrastrar por el primer
despiste que pase, y luego el otro, y el otro…
Elegir el propio camino es una tarea de conciencia y humildad que supone reconocer que
los demás tienen algo que decir sobre la sabiduría, que pueden ver cosas de nosotros
mismos que nosotros mismos no vemos, que de los demás podemos recibir cosechas de
vida que no hemos sembrado y que otros, muchos, han cultivado con esmero a lo largo de
los siglos. Elegir es, también, una labor de aprendizaje que se hace más urgente en nuestros
días precisamente porque hay más donde elegir.
Budista, cristiano, ¿y de qué tipo?, la filosofía clásica, la moderna, la contemporánea, tan
tristemente desconocida, las ciencias, las artes, los poetas, todos están ahí para ofrecernos la
experiencia de haber caminado sus caminos. Y, sin embargo, y siendo lo anterior cierto no
podemos vivir tanto como para recorrer todos esos caminos a la vez; es necesario elegir y
morir un poco a las opciones alternativas con cada elección.
Tu propia vida
No podemos escapar a nuestra propia libertad. El pensamiento, aunque irónico, no es más
que la reformulación de uno más elemental: cada uno solo puede vivir su propia vida. A lo
sumo, podrá imitar a trompicones la vida de otra persona pero perdiéndose a sí mismo en el
proceso. Aprender de los demás tiene una limitación fundamental, ni los otros, por sabios
que sean pueden definir su propio camino, porque el camino, caminante, se hace siempre al
andar.
Esto obiga a que cada uno tengamos que estar constatemente construyendo y recorriendo
nuestro camino, aprendiendo de los demás, eligiendo siempre, siempre meditando y
siempre dando el paso que toca en cada momento, sabiendo que lo queda aún no ha llegado
y que lo queda attrás es senda que no se ha de volver a pisar. Fue camino, pero ahora es y
mañana será, nada.

Sugerencias Subterráneas
El fracaso habla con acertijos y si no tienes cuidado, se burla de tí. Uno de sus trucos es
devolverte la misma mentira por la que fracasaste. Mira al artista, lleno de ilusión, que crea
una bonita obra, la da a conocer por mil redes sociales y cuatro reuniones y en todas partes
pide, ruega, solicita y mendiga comentarios. ¿El resultado? Cuatro sugerencias, de esas de
cortar y pegar mental, y un montón de "oh, qué interesante". Para eso podía haberle pedido
consejo a una galleta de la fortuna, que es más barato.
Ante tal panorama el aprendiz de artista puede pensar que su obra no vale nada o que no
tiene ningún interés para el público. Tiene razón y está profundamente equivocado.
No eres el rey
En primer lugar le faltó darse cuenta de que la gente trata a cualquier actividad que requiera
esfuerzo como estuviera pagando con dinero. En otras palabras, no es fácil conseguir que
un desconocido te haga un favor, aunque sea apretar un botón.
Eso significa que antes de empezar a pedir sugerencias necesitas una audiencia mínima y
"calentita"; no muy distinto de lo que necesitarías para establecer un negocio, por ejemplo.
No basta con tener un número mínimo de "prospectos", tienes que haberlos convertido en
"fans" de tu obra o, al menos, del género de tu obra y no bastan con que te conozcan, tienes
que conocerlos tú.
Yo quiero pasta, pasta
En segundo lugar el público debería saber qué gana con la transacción. Cuando compro un
coche sé que recibo un coche a cambio de mi dinero. Me gustará más o menos o incluso
solo me valdrá para repuestos, pero ya es algo. Sin embargo, ¿qué recibo a cambio de mi
esfuerzo de pensar y hacerte una sugerencia? ¿Un descuento? ¿Formar parte del "círculo
interior"? ¿Algo para mi ego? ¿Una tarjeta firmada? ¿Tu simpatía? Y si es así, ¿te has
molestado en prometerlo?
¿Qué quieres que te haga, prenda?
En tercer lugar me tendrías que ser muy claro sobre el contenido de mi sugerencia. Si estás
escribiendo un libro, ¿me dejas ver el borrador?, ¿un resumen?, ¿un trailer? ¿Tienes algo
concreto en vez de un conjunto de ideas difusas? ¿Tienes alguna forma de hacerme ver lo
qué está bullendo en tu mente? Si no es así, no te puedo ayudar.
Ya que estás, sería bueno que concretaras sobre qué exactamente debería comentar. ¿La
presentación? ¿Los personajes? ¿Y qué, en concreto?
Tu trabajo no es mi trabajo.
Pregunta solo lo que te pueda responder. Como espectador te puedo inofrme de qué me ha
gustado o cuáles son mis necesidades pero difícilmente puedo innovar por ti, ni entregarte
la solución a mis problemas. Si la conociera ya la estaría implementando yo mismo o
gritándolas por todas partes. Escúchamente antes de preguntarte.
El Rey que será
Al crear un artista debe liderar. El líder no pregunta, ¿a dónde vamos? o ¿qué hacemos?
sino, ¿qué necesitas? o también: "Esto es lo que he pensado: Vamos a Sevilla y allí nos
damos una vuelta por Triana, ¿qué opinas?".
Si te sigo es porque en eso que tu propones ya sea tu novela, película, blog o método de
gimnasia,… escucha esto: no quiero ser el líder.
No quiero, no puedo tampoco ser el líder de todo, como tampoco puedes ser tú el Rey del
universo. Pregunta a los de la torre de Babel. Lo que quiero es seguirte en este camino que
tu desbrozas, pero empiézalo tú, demuestra que sirve para que yo construya mi propio
camino y entonces sí, allí estaré para ayudarte.

Macedonia de miscelánea
1. Buffer, para iPad es un editor de texto que permite trabajar al estilo Vim en el iPad
(también en el iPhone). Se ha abierto un hueco entre mis escasas aplicaciones.
2. Consejo de Productividad
Si escribes a mano los borradores para luego pasarlos a ordenador, como un
servidor, busca un cuaderno que pueda sostenerse por sí mismo desde la primera a
la última página. Así te ahorras el atril y alivias tu cuello.
3. Templates for gaining wisdom o Plantillas para ganar Sabiduría, es un excelente
artículo que se cuestiona las posibilidades de un género parecido al de la auto-
ayuda.
Meta
Publicado: 13 de marzo de 2014