ACTIVIDAD 1

Para explicar el origen y evolución de la familia usted deberá revisar el texto de Derecho Civil, libro
tercero: Derecho de Familia, y el documento “Derecho Familiar”. Deberá redactar en no más de 2
cuartillas la evolución de la palabra familia.

La palabra familia ha evolucionado desde tiempos inmemoriales, en virtud de que la familia es un
núcleo de personas, que como grupo social, ha surgido de la naturaleza y deriva primordialmente
del hecho biológico de la procreación, aunado a que el ser humano ha vivido en sociedad y, por lo
mismo, se ha agrupado en diversas tribus o clanes primitivos a los que les reconocen una cierta
pertenencia.

Además de que por necesidad de orden socio económico de los pueblos cazadores y agricultores,
y que surgió antes de la formación de cualquiera idea de estado o de derecho, ha sufrido una
incesante evolución para llegar hasta nuestros días como una verdadera institución, fuertemente
influida por la cultura (la religión, la moral, el derecho, la costumbre).

Asimismo debido a los lazos de solidaridad que se desprenden han facilitado la supervivencia de
sus integrantes, toda vez que han ayudado al desarrollo del individuo en sociedad y han
potenciado el trabajo grupal, pues normalmente se responde a una misma autoridad común. En
estas formas de organización grupal se encuentra el origen de la familia.

En la antigua Roma la familia podía ser agnaticia o cognaticia. La primera se restringía a la estirpe
derivada de la línea paterna de parentesco (que conformaba a la gens), mientras la segunda
coincidía plenamente con la familia consanguínea.

El precio de la autoridad fáctica y jurídica en el núcleo familiar residía auténticamente en el pater
familias, quien tenía poder sobre todos los miembros de la gen.

En el primer siglo de nuestra era (con el advenimiento del cristianismo) se llevó a cabo una gran
revolución en las relaciones familiares que habrían de modificar para siempre los supuestos
jurídicos del derecho romano acerca del tema, ya que se reconoció la igualdad filosófica del
hombre y la mujer, en tanto estos habrían sido redimidos por Cristo idénticamente, por lo que de
esa manera se propició la fidelidad conyugal y, dentro de los posible, se trataron de evitar prácticas
sexuales como la homosexualidad, que, hasta entonces, eran socialmente aceptadas pero que son
totalmente inadmisibles en la ética cristiana.

También el matrimonio se elevo a sacramento y unión sagrada dotándola de la característica de
indisoluble y perpetuo, con el tiempo, la Iglesia tuvo una participación directa en los actos
familiares.

El cristianismo revoluciono la estructura del núcleo familiar, para dotarlo del contenido jurídico del
cual estamos acostumbrados tradicionalmente en occidente. Por lo mismo, es evidente que el
contenido de la mayoría de las normas del Derecho Familiar de la rama romano canónica se
plasmó históricamente con una fuerte carga ética, que deviene directamente del cristianismo y, en
específico, de su derecho canónico.

Desde la perspectiva jurídica debemos entender por familia aquella institución natural de orden
público compuesta por las personas unidad por lazos de parentesco, matrimonio o concubinato y
que surte efectos jurídicos por lo que hace a cada miembro respecto de sus parientes en la línea
recta sin limitación de grado y en la colateral hasta el cuarto grado.

Por lo antes expuesto, podemos concluir que la evolución de la familia se inicia, partiendo de
hechos anteriores aun al hombre mismo, el cual estuvo a merced de los elementos culturales de
diversa índole, con la finalidad de alcanzar cierta vinculación familiar adquiriendo solidez y
permanencia.

En las primitivas tribus cazadoras, la familia normalmente se constituye por un varón y una o más
hembras e hijos, que se agrupan a cambio de obtener protección, ayudando en las labores propias
del pastoreo y la caza. En las tribus sedentarias, ocupadas en desarrollar el cultivo agrícola,
aparece ya el habitáculo (hogar) permanente, presidido por el jefe, que pretende descender de su
ancestro lejano, al que se le presta. veneración.

La familia romana, era patriarcal y monogámica; es decir, el pater familias era jefe absoluto y único
dueño del patrimonio familiar. El grupo de parientes constituyen una unidad a la vez religiosa,
política y económica, fundada en el parentesco consanguíneo por la línea paterna o en la agnación
(mujer, hijos, hijos adoptivos, y aun servidores domésticos).

Durante la época feudal, considerado ya el matrimonio como sacramento por la Iglesia Católica,
influyen en su estructura de la familia dos elementos decisivos: el individualismo germánico, que
considera a cada agrupación doméstica y feudal con independencia de las otras organizaciones
familiares y de otros feudos, y de las ideas cristianas, imponiendo a los padres la responsabilidad
del cuidado y educación de los hijos.

La influencia de la Iglesia Católica es decisiva en la estructura de la familia a partir del medioevo, lo
que se aprecia principalmente en España, país que adoptó el derecho canónico como
reglamentario del derecho de familia y del matrimonio, principalmente.

En el Código Civil francés de 1804 (Código de Napoleón) el legislador no agrupa en forma
coherente las normas dictadas en función del grupo familiar. Las disposiciones legislativas del
derecho de familia se hallan colocadas en los capítulos relativos a las personas. Ese Código, que
tuvo decisiva influencia en las legislaciones civiles de muchos países europeos e
hispanoamericanos (entre los que figuran nuestros códigos de 1870 y 1884 Y en menor grado el
código de 1928) con un marcado sentido individualista, coloca el interés, la persona física, como el
centro de esa construcción legislativa, partiendo de la idea de que en principio no debe
interponerse a grupos naturales o profesionales, entre el Estado y el individuo, como entidades e
instituciones dignas de protección legal, por encima de los intereses individuales o particulares de
sus miembros.