¿QUÉ ES LA DIRECCIÓN Y GESTIÓN DE PROYECTOS?

Según el Project Management Institute (PMI), la disciplina del Project Management
consiste en “la aplicación de conocimientos, aptitudes, herramientas y técnicas a
las actividades del proyecto, encaminados a satisfacer o colmar las necesidades y
expectativas de una organización mediante un proyecto.”

Esta definición no es ingenieril, sino genérica, y de ella se puede destacar que al
organizar un proyecto, deben existir unas expectativas, unas necesidades previas.
El proyecto surge de una necesidad, y lo que se tiene que hacer es gestionar de la
mejor manera posible, el talento, el conocimiento, las aptitudes y las herramientas
y técnicas de las que se dispone.

La International Project Management Association (IPMA) da otra definición según
la cual la disciplina del Project Management consiste en “la planificación,
organización, seguimiento y control de todos los aspectos de un proyecto, así
como la motivación de todos aquéllos implicados en el mismo, para alcanzar los
objetivos del proyecto de una forma segura y satisfaciendo las especificaciones
definidas de plazo, coste y rendimiento/desempeño. Ello también incluye el
conjunto de tareas de liderazgo, organización y dirección técnica del proyecto,
necesarias para su correcto desarrollo.”

En su definición, IPMA introduce las fases fundamentales de la dirección y gestión
de proyectos (planificación, organización, seguimiento y control de todos los
aspectos de un proyecto), para alcanzar los objetivos de manera que se cumplan
las especificaciones iniciales definidas en el triángulo clásico de plazo, coste y
calidad. Como calidad es un término muy ambivalente, que muchas veces genera
diferente percepción por los oyentes, en realidad se está hablando de plazo, coste
y rendimiento o desempeño respecto a las especificaciones.

LA METODOLOGÍA ONUDI PARA PREPARACIÓN DE PROYECTOS
Según la metodología ONUDI, para desarrollar un proyecto inicialmente se debe
establecer el tiempo total en el cual se desarrollará el proyecto (horizonte),
teniendo en cuenta las fases que conforman el ciclo de vida; dichas fases deben
analizarse de manera independiente, estableciendo el tiempo de duración de
cada una y, por último, determinando el tiempo de duración del proyecto en
general.
La metodología ONUDI considera tres fases del ciclo de vida del proyecto:


Fase de pre-inversión: comprende la elaboración de una serie de
estudios, contenidos en un documento que sirve de apoyo para definir la
viabilidad del proyecto.
Fase de inversión o ejecución: comprende todo el montaje físico y
demás actividades necesarias para poner el proyecto en marcha.
Fase operacional: comienza una vez se ha puesto en marcha el
proyecto y se inician las operaciones comerciales generando los
beneficios previstos inicialmente. Esta fase se asimila más a las
características de una empresa en funcionamiento (García & Tobar,
2007).