13

1

Propiedades corpusculares
de la radiación







1.1 Emisión y absorción de radiación térmica. Cuerpo negro 15
1.1.1 Teoría clásica para la cavidad radiante. Ley de
Rayleigh-Jeans 17
1.1.2 Teoría cuántica de la cavidad radiante. Ley de Planck 22

1.2 Postulado de Planck 25

1.3 Interpretación cuántica del efecto fotoeléctrico. Fotones 26

1.4 Efecto Compton 31
1.4.1 Modelo cuántico para el efecto Compton 33

1.5 Naturaleza dual de la radiación electromagnética 36


Apéndices
1.A. Relación entre la emitancia monocromática y la densidad
de energía por intervalo de frecuencia en una cavidad
radiante 38
1.B. Expresión de Planck para la energía promedio de las
ondas electromagnéticas estacionarias en la cavidad
radiante 39
1.C. La radiación cósmica de fondo 40
1.D. Dinámica Relativista 44




14





15
1. Propiedades corpusculares de la radiación

1.1 Emisión y absorción de radiación térmica. Cuerpo negro.

Todos los cuerpos por el hecho de estar a una cierta temperatura emiten radiación
electromagnética, que llamaremos “radiación térmica”. De forma inversa, todos los
cuerpos absorben radiación térmica de su entorno. Si un cuerpo está más caliente que
los de su entorno se enfriará, ya que la potencia emitida será mayor que la potencia
absorbida. En el equilibrio termodinámico, las potencias absorbida y emitida son
iguales.
El espectro de emisión de un cuerpo a una cierta temperatura (sólido o líquido) es
continuo, pero determinadas longitudes de onda son más probables que otras
dependiendo de la temperatura. Así por ejemplo, a temperatura ambiente los cuerpos
son visibles por la luz que reflejan y no por la luz que emiten. Sin embargo, a altas
temperaturas emiten luz visible y, en consecuencia, son luminosos por sí mismos (Ej:
cambio de color de una barra metálica cuando se calienta entre 500 ºC y 1000 ºC ⇒
desplazamiento con la temperatura de la longitud de onda correspondiente al máximo de
emisión).
La forma del espectro de emisión de un cuerpo depende de la temperatura y en
general, de la composición del mismo. Sin embargo, existe una clase de cuerpos cuyo
espectro de radiación térmico manifiesta características universales que sólo dependen
de la temperatura. A estos materiales o sistemas se les conoce con el nombre de cuerpos
negros.

• Cuerpo negro. Se llama cuerpo negro a aquel cuya superficie absorbe toda la
radiación térmica que incide sobre él. Es decir, el coeficiente de absorción vale 1
( 1 = a ) y el de reflexión cero ( 0 = r ).

Evidentemente, esto no quiere decir que sean de color negro. Para que un cuerpo
negro emita luz visible ha de estar a una temperatura K 10
3
≈ T , por lo tanto, es negro a
temperatura ambiente ya que no refleja nada de la radiación que incide sobre él, y de ahí
le viene el nombre.

Ejemplos:

• Cualquier objeto recubierto con una capa difusa de pigmento negro (negro-
bismuto o negro-humo).
• Una cavidad con un pequeño orificio de entrada. Un rayo que entre por el
orificio tendrá una probabilidad muy pequeña de volver a salir por éste sin ser
absorbido por las paredes interiores de la cavidad ( ) 1 , 0 = = a r (ver Fig. 1.1). Por
otro lado, la radiación que sale por el orificio debe haber sido generada en el
interior de la cavidad.

Antes de estudiar con detalle como es el espectro de emisión de un cuerpo negro
vamos a definir algunas magnitudes útiles.

• Coeficiente de absorción (absorbancia, a )
incidente
absorbida
E
E
a =
16


Figura 1.1. Cavidad radiante.

• Coeficiente de reflexión (reflectancia, r )
incidente
reflejada
E
E
r =
Evidentemente entre estos dos coeficientes se cumple la relación: 1 = + a r .

• Emitancia monocromática ( ( ) λ
T
W ). ( ) λ λ d W
T
se define como la cantidad de
energía radiada por unidad de tiempo y superficie, a temperatura T , en el
intervalo de longitudes de onda entre λ y λ λ d + . De forma análoga se puede
definir la emitancia monocromática ( ) ν ν d W
T
en el intervalo de frecuencias
entre ν y ν ν d + .

La curva de emitancia monocromática para un cuerpo negro sólo depende de la
temperatura. En la Fig. 1.2 se muestra la emitancia de un cuerpo negro para tres valores
de la temperatura.

Figura 1.2. Emitancia monocromática por intervalo de frecuencia.
1
0
=
=
a
r
1000 K
1500 K
2000 K
1
2 3 4 0
1
2
3

ν (10
14
Hz)
W
T
(ν)
(10
-9
W/m
2
Hz)
17
Obsérvese que la posición del máximo de emitancia se desplaza linealmente con la
temperatura. Por otro lado, la potencia total emitida por unidad de superficie en un
cierto intervalo de frecuencias (área bajo la curva) aumenta muy rápidamente con la
temperatura. A temperatura ambiente el máximo de emisión se encuentra en la región
del infrarrojo.
Podemos caracterizar el espectro de radiación de un cuerpo negro a partir de los
siguientes resultados importantes:

• La distribución de energía radiada es la misma, independientemente de la forma
y la naturaleza del material que constituye el cuerpo negro. Sólo depende de la
temperatura.

• La potencia total emitida por unidad de superficie viene dada por la ley de
Stefan-Boltzmann:
( )
4
0
T d W E
T T
σ ν ν = =


,
donde σ es la constante de Stefan-Boltzmann
( ( ) ) K Wm 10 0010 . 0 6696 . 5
-4 -2 8 −
× ± = σ .

• La posición del máximo cambia con la temperatura siguiendo la ley del
desplazamiento de Wien:
K m 10 898 . 2
3
max

× = T λ .

1.1.1 Teoría clásica para la cavidad radiante. Ley de Rayleigh-Jeans.

A principios del siglo XX, Rayleigh y Jeans calcularon la densidad de energía de la
radiación en el interior de una cavidad radiante (cuerpo negro) utilizando la teoría
clásica y llegaron a un resultado que estaba en seria discrepancia con los resultados
experimentales de la Fig. 1.2. Vamos a reproducir aquí, de forma resumida, el modelo
de Rayleigh y Jeans.
Consideremos una cavidad con paredes metálicas de forma cúbica (lado L ), que se
calienta uniformemente a una temperatura T . Como resultado, las paredes de la cavidad
emiten radiación electromagnética producida por el movimiento acelerado de los
electrones de las paredes que resulta de la agitación térmica. Esta radiación, en el
interior de la cavidad, existe en forma de ondas estacionarias, cuyas componentes según
los ejes paralelos a las aristas de la cavidad cúbica tienen nodos sobre las paredes
perpendiculares a cada una de estas direcciones. Para justificar esto, supongamos que el
origen de coordenadas coincide con un vértice de la cavidad y que los ejes cartesianos
siguen las aristas confluyentes en dicho vértice. Como las paredes opuestas de la
cavidad son paralelas entre sí, las tres componentes de la radiación no se mezclan y se
pueden tratar de forma independiente. Consideremos la componente x en la pared
metálica en 0 = x . Toda la radiación que incida sobre esta pared es reflejada y las ondas
incidentes y reflejadas se combinan para formar una onda estacionaria. Ahora bien,
como la radiación electromagnética es una onda transversal, con el vector campo
eléctrico ε

perpendicular a la dirección de propagación, y como la dirección de
propagación para esta componente es perpendicular a la pared considerada, el vector ε

será paralelo a la pared. Sin embargo, una pared metálica no es compatible con un
campo eléctrico paralelo a su superficie, ya que siempre se puede establecer un flujo de
18
cargas que neutralice el campo. Por lo tanto, la onda estacionaria deberá tener un nodo
sobre la superficie. El mismo razonamiento se puede establecer para el resto de paredes
de la cavidad, por lo tanto, una onda estacionaria tridimensional en el interior de la
cavidad será una superposición arbitraria de las tres componentes según los ejes , , x y z ,
con nodos sobre las paredes perpendiculares correspondientes a cada una de estas
direcciones. Estas condiciones de contorno imponen restricciones sobre los valores
posibles de las longitudes de onda de las ondas estacionarias y, en consecuencia,
también sobre las frecuencias permitidas. Un estado cualquiera de la radiación en el
interior de la cavidad se podrá expresar como una superposición de ondas planas de la
forma
( )
0
ε ε exp i k r t ω
(
= ⋅ −
¸ ¸

,
con la condición de que los valores permitidos del vector de onda k

cumplan la
relación
ˆ ˆ ˆ
x y z
k m i m j m k
L L L
π π π
= + +

Ζ ∈
z y x
m m m , ,
En consecuencia, los valores permitidos de los vectores de onda tienen
componentes que varían en incrementos que son múltiplos de / L π , según las tres
direcciones coordenadas. Si se representan todos los vectores de onda permitidos a
partir de un origen común, en el espacio de vectores de onda, los extremos de dichos
vectores forman una red cúbica de espaciado / L π , tal como se muestra en la Fig. 1.3.

Fig. 1.3. Vectores de onda permitidos.

Cada cubo elemental de lado / L π tiene sus vértices compartidos por otros 7 cubos
vecinos, de forma que cada vértice contribuye a un cubo dado con 1/8. Como cada cubo
tiene 8 vértices, a cada cubo elemental le corresponde, en realidad, un nudo, es decir, un
valor permitido del vector de onda k

. La densidad de vectores de onda permitidos en el
espacio k

valdrá, por lo tanto,

/ L π
k

y
k
z
k
x
k
19
3
3 3 3
Densidad de ' permitidos
1vector de onda
en el espacio
L
k s
L V
k
π π
π
= = ≡
| |
|
\ ¹

Nosotros estamos interesados en calcular el número de ondas planas dN que tienen
vector de onda cuyo módulo está comprendido entre k y dk k + . En el espacio k

, estos
vectores de onda están comprendidos en el volumen de una cáscara esférica de radio k
y espesor dk , tal como se muestra en la Fig. 1.4.


Figura 1.4. Vectores de onda con el módulo comprendido entre k y dk k +

El número de vectores de onda contenidos en la cáscara esférica de la Fig. 1.4 viene
dado por
( )
2
3
4
V
dN k dk π
π
| |
=
|
\ ¹
.
Sin embargo, no todos estos vectores de onda son necesarios para construir las ondas
estacionarias contenidas en la cavidad con vectores de onda comprendidos entre k y
dk k + . Cada onda estacionaria tridimensional estará determinada por los valores de las
longitudes de onda de sus tres componentes (determinan la posición espacial de los
planos nodales), que son magnitudes definidas positivas y que se relacionan con las
componentes del vector de onda a través de 2 /
i i
k λ π = . Por lo tanto, bastará con los
vectores de onda contenidos en el primer octante y, en consecuencia, la relación anterior
entre dN y dk se deberá rescribir como
( )
2
3
4
8
V
dN k dk π
π
| |
=
|
\ ¹

Si ahora tenemos en cuenta que, en realidad, buscamos una relación entre el número de
ondas estacionarias y la frecuencia de esas ondas (emitancia monocromática), podemos
hacer el cambio
k

dk
y
k
z
k
x
k
20
ν
π
λ
π
c
k
2 2
= =
en la expresión anterior y así obtendremos que
ν
πν
d V
c
dN
3
2
4
= .
Este resultado se debe multiplicar por 2 para tener en cuenta que por cada valor de la
frecuencia hay dos ondas estacionarias independientes, correspondientes a los dos
estados de polarización posibles de la radiación. En consecuencia,
ν ν
π
d
c
V
dN
2
3
8
= .
De acuerdo con la ley de equipartición, cada onda estacionaria en la cavidad tiene una
energía total promedio
T k E
B
= ,
que es independiente de la frecuencia de la onda. Este resultado proviene de la teoría
cinética clásica para un sistema constituido por moléculas de un gas en equilibrio
térmico, las cuales tienen una energía cinética promedio de 2 / T k
B
por grado de
libertad. Este resultado se puede aplicar a cualquier sistema clásico que contenga un
número muy grande de entidades en equilibrio térmico. Para el caso de las ondas
estacionarias en la cavidad, sólo se tiene un grado de libertad, la amplitud del campo
eléctrico, por lo tanto, la energía cinética será 2 / T k
B
. Sin embargo, cada onda
estacionaria tiene una energía total promedio que es el doble de su energía cinética
promedio, como ocurre con todos aquellos sistemas con un solo grado de libertad que
varía armónicamente.
De todo ello, la densidad de energía por unidad de volumen de la cavidad que
corresponde a las ondas estacionarias con frecuencias entre ν y ν ν d + vale:
( ) ν
πν
ν ν ρ d
c
T k
d
B
T 3
2
8
= .
Ésta es la fórmula de Rayleigh-Jeans para la radiación del cuerpo negro. Si ahora
tenemos en cuenta que la emitancia monocromática ( ) ν
T
W es directamente
proporcional a la densidad de energía por unidad de frecuencia que hay dentro de la
cavidad en equilibrio termodinámico a temperatura T (ver apéndice 1.A)
( ) ( ) ν ρ ν
T T
c
W
4
= ,
es fácil obtener la expresión:
( )
2
2
2
c
T k
W
B
T
πν
ν = .

21
En la Fig. 1.5, se comparan las predicciones de esta fórmula con los resultados
experimentales. La discrepancia es evidente. Sólo en el límite de frecuencias bajas
(longitudes de onda grandes) la predicción clásica se aproxima a los resultados
experimentales, pero, a medida que la frecuencia aumenta, la predicción teórica diverge.
A este resultado se le conoce como “catástrofe del ultravioleta”. Los experimentos
demuestran que la emitancia monocromática siempre permanece finita, como
obviamente debe ser, y de hecho, tiende a cero para frecuencias muy altas.
Figura 1.5. Comparación entre la ley de Rayleigh-Jeans y los resultados
experimentales.

1 2 3 4 0
Ley de Raygleigh-Jeans
Resultados
experimentales
T = 1500 K
( ) Hz 10
14
ν
( ) ν
T
W
22
1.1.2 Teoría cuántica de la cavidad radiante. Ley de Planck

Utilizando un procedimiento heurístico basado en el cálculo de la entropía del
sistema, a partir de la extrapolación entre la fórmula de Wien y los resultados
experimentales de Rubens para longitudes de onda grandes, Planck propuso la siguiente
expresión para la emitancia monocromática:
( )
1
/
3
1
2

=
T k c T
B
e
c
W
ν
ν
ν .

Ajustando las constantes
1
c y
2
c , Planck reprodujo con increíble precisión los
resultados experimentales. Tratando de justificar esta expresión, Planck se dio cuenta
que el problema de la expresión clásica se relacionaba con la hipótesis de que todas las
ondas estacionarias tenían la misma energía promedio y, por lo tanto, comenzó a
considerar la posibilidad de que se violara la ley de equipartición de la energía. De la
Fig. 1.5 es evidente que la ley de Rayleigh-Jeans proporciona resultados satisfactorios a
bajas frecuencias. Por lo tanto, se puede suponer que
T k E
B
  → 
→0 ν
.
Además, la discrepancia a frecuencias altas se elimina si, por alguna razón, existe un
corte en la ley de equipartición de la energía de modo que
0   → 
∞ → ν
E .
En consecuencia, Planck dedujo que la energía promedio de las ondas estacionarias
debía ser función de la frecuencia ( ) ν E , con las condiciones que se indican en las dos
expresiones anteriores.
Para entender estos resultados, vamos a analizar primero el origen de la ley de
equipartición de la energía. La probabilidad clásica ( )dE E P de encontrar a temperatura
T un ente dado de un sistema con energía en el intervalo entre E y dE E + viene dada
por la distribución de Boltzmann
( )
T k
e
E P
B
T k E
B
/ −
= .
Evidentemente, para que esta expresión sea válida se debe suponer que el sistema
contiene un número muy grande de entes del mismo tipo, en equilibrio termodinámico a
temperatura T . A partir de esta función de distribución es fácil calcular el valor
promedio de la energía como
( )
( )




=
0
0
dE E P
dE E P E
E .
El denominador es la probabilidad total de encontrar un ente del sistema con cualquier
valor de la energía y, por lo tanto, vale 1. La integral del numerador da como resultado
justamente la ley de equipartición de la energía
T k E
B
= .
Para seguir el razonamiento llevado a cabo por Planck es conveniente representar
gráficamente la función ( ) E P E (ver Fig. 1.6). El área bajo la curva de la Fig. 1.6 es el
valor promedio de la energía a la temperatura T , el cual para un colectivo de entes
clásicos para los que la energía varía continuamente entre 0 y ∞ vale T k
B
.
23
Planck dedujo que la única forma de conseguir que el valor promedio de la energía
de las ondas estacionarias cumpliese las condiciones para 0 → ν y ∞ → ν era suponer
que, por alguna razón, la energía debía tratarse como una variable discreta, cuyos
valores estaban uniformemente distribuidos con un espaciado que era directamente
proporcional a la frecuencia. De esta forma, se puede conseguir que para 0 → ν la
energía se transforme en una variable casi-continua y T k E
B
→ , mientras que para
∞ → ν el espaciado entre energías permitidas diverge y el promedio tiende a cero.
Fig. 1.6. Promedio de la energía para un colectivo de entes clásicos en equilibrio
termodinámico a temperatura T.

En consecuencia, la gran contribución de Planck a la interpretación de la radiación del
cuerpo negro fue suponer que las ondas estacionarias, en el interior de la cavidad, no
podían tener cualquier valor arbitrario de la energía, sino que ésta estaba cuantizada
según la ecuación
Ν ∈ = n h n E ; ν ,
donde la constante de proporcionalidad h , es la constante de Planck (constante
fundamental de la Física Cuántica), cuyo valor fue deducido por primera vez por Planck
buscando el mejor ajuste de su teoría a los resultados experimentales.
A partir de la hipótesis de Planck se puede calcular de forma detallada el valor
medio de la energía de las ondas estacionarias en función de la frecuencia, tal como se
hace en el apéndice 1.B de este capítulo, y así obtener la expresión
( )
1
/

=
T k h
B
e
h
E
ν
ν
ν .
Teniendo en cuenta que T k h e
B
T k h
B
/ 1
/
ν
ν
+ → para 0 / → T k h
B
ν , se tiene que
T k E
B
→ ; y que en el límite ∞ → T k h
B
/ ν , 0 → E , en concordancia con las
condiciones límite exigidas a ( ) ν E .
Resumiendo estos resultados, la expresión heurística propuesta por Planck puede
justificarse a partir de las siguientes hipótesis:

1. Los átomos de las paredes de la cavidad se comportan como pequeños
osciladores con una frecuencia característica ν . Emiten y absorben radiación
electromagnética dentro de la cavidad, de manera que se puede establecer el
equilibrio térmico entre la radiación dentro de la cavidad y los átomos de las
paredes. La excitación de estos osciladores depende de la temperatura.

2. La radiación electromagnética presente en el interior de la cavidad sólo existe en
forma de ondas estacionarias con nodos en las superficies de la cavidad. La
área = k
B
T
E
E P(E)
1/e
k
B
T
24
densidad de ondas estacionarias contenidas en una cavidad de volumen V , con
frecuencias comprendidas entre ν y ν ν d + puede calcularse clásicamente y
viene dada por la expresión:
ν
πν
d
c
dN
3
2
8
= .

3. Los osciladores atómicos no pueden adoptar cualquier valor arbitrario de la
energía, sino algunos valores discretos que vienen dados por la expresión:
Ν ∈ = n h n E
n
; ν ,
donde h es la llamada constante de Planck. Esta es la hipótesis que introduce la
Física Cuántica en el modelo. En consecuencia, la energía media de las ondas
estacionarias presentes en la cavidad en equilibrio térmico a una temperatura T ,
no viene dada por la ley de equipartición de la energía, sino que depende de la
frecuencia y se calcula a partir de la expresión de Planck
( )
1
/

=
T k h
B
e
h
E
ν
ν
ν .

4. Cuando un oscilador atómico no absorbe ni emite energía, se encuentra en un
estado caracterizado por el número cuántico n .

A partir de estas hipótesis se puede calcular la ecuación para la emitancia
monocromática propuesta por Planck
( )
1
1 2
1
8
4
/ 2
3
/ 3
2

=

=
T k h T k h T
B B
e c
h
e
h
c
c
W
ν ν
ν π ν πν
ν ,
y comparando este resultado con la expresión heurística propuesta por Planck,
determinar las constantes
2
1
/ 2 c h c π = y
B
k h c /
2
= .
Al analizar resultados experimentales, es conveniente expresar la emitancia
monocromática en términos de la longitud de onda, en lugar de la frecuencia. Para ello,
simplemente hay que tener en cuenta la relación
( ) ( ) λ λ ν ν d W d W
T T
− = ,
donde el signo menos proviene de que ν d y λ d tienen signos opuestos (cuando ν
aumenta, λ disminuye). De la relación λ ν / c = se tiene que λ λ ν d c d ) / (
2
− = , o bien
( )
2
/ / λ λ ν c d d − = , de manera que
( ) ( ) ( )
2
λ
ν
λ
ν
ν λ
c
W
d
d
W W
T T T
= − = .
Por ejemplo, utilizando esta última expresión se puede obtener la densidad de energía
por intervalo de longitud de onda que utilizó Planck para ajustar los resultados
experimentales y que se reproduce en la Fig. 1.7.
( ) ( )
/ 2 5
4 8 1
1
B
T T hc k T
c hc
W
c e
λ
π
ρ λ ν
λ λ
= =

.

25
Figura 1.7. Modelo de Planck comparado con los resultados experimentales de
Coblentz (1916) para una cavidad radiante a 1595 K.

1.2 Postulado de Planck

La hipótesis cuántica del modelo de Planck para la radiación del cuerpo negro se
puede generalizar y escribir en la forma del siguiente postulado:


• Cualquier sistema físico con un grado de libertad cuya “coordenada” realiza un
movimiento armónico simple, sólo puede tener un valor de la energía total E
que satisfaga la relación
,... 3 , 2 , 1 , 0 ; = = n nh E ν ,

donde ν es la frecuencia de oscilación y h la constante de Planck.

En este postulado la palabra coordenada se usa en sentido amplio y se refiere a
cualquier magnitud que varíe sinusoidalmente con el tiempo (Ej.: campo eléctrico de
una onda plana, longitud de un resorte, etc.)

• ¿Por qué esta cuantización de la energía no se observa en sistemas clásicos?

Ejemplo: Un resorte de constante N/m 10
2
= k del que pende una masa de 1 kg
que realiza un movimiento armónico simple de amplitud 1 cm.

J 10 5
2
1
Hz 59 . 1
2
1
3 2 −
× = =
= =
kA E
m
k
π
ν


La energía del sistema está cuantizada según el postulado de Planck, luego los
cambios en la energía sólo pueden realizarse en incrementos
0 2 4 6
0.25
0.50
0.75
1.00
1.25
1.50
1.75
( ) m 10
6 −
λ
( )
( ) m J/m 10
3 3
λ ρ
T
T = 1595 K
26
J 10 05 . 1
33 −
× = = ∆ ν h E .
Por lo tanto, la variación relativa de la energía es:
31
10 1 . 2 /

× = ∆ E E ,
que no es detectable con ningún equipo experimental.

1.3 Interpretación cuántica del efecto fotoeléctrico. Fotones

En el modelo original propuesto por Planck para explicar el espectro de radiación
del cuerpo negro, sólo se cuantizaban los estados energéticos de los osciladores
atómicos. En 1905, Einstein fue un poco más allá y postuló que la energía de una onda
electromagnética también estaba cuantizada (forma general del postulado de Planck).
Einstein cuestiona la validez ilimitada de la teoría de Maxwell que proponía la
distribución continua de la energía del campo electromagnético, y en su lugar sugiere
que la energía de la onda electromagnética estaba cuantizada en paquetes localizados,
que se propagan sin dividirse y sólo pueden ser absorbidos o generados como unidades
completas. Einstein supuso que cada uno de estos paquetes tenía una energía dada por la
relación de Planck-Einstein
ν h E =
Esta idea es auténticamente novedosa ya que implica que las ondas electromagnéticas
están constituidos por un conjunto de cuasi-partículas (la energía se propaga localizada
en paquetes que se pueden contar), para referirse a las cuales el químico Gilbert N.
Lewis acuñó el término fotón en 1926. La ecuación de Planck-Einstein establece una
relación entre dos clases de objetos que en Física Clásica son totalmente disjuntos: las
ondas y las partículas. Relaciona la energía, que es un concepto clásicamente asociado a
las partículas, y la frecuencia, clásicamente asociada a las ondas. Esta relación se
establece a través de la constante de Planck (constante cuántica), que es la que modifica
la naturaleza de los conceptos implicados.
La relación de Planck-Einstein caracteriza un nuevo “objeto”, que sólo tiene sentido
en el marco de la Física Cuántica y que pertenece a una clase nueva de objetos físicos
que se llaman “cuantos”. El fotón, en particular, y en general todos los cuantos no son ni
ondas ni partículas, en el sentido clásico de estos términos. En realidad, representan un
nuevo concepto cuántico, que se manifiesta con carácter corpuscular u ondulatorio de
forma indistinta. Sólo en el límite clásico (cuando se ponen en juego muchos fotones y
la acción característica del proceso físico es mucho mayor que h ) recobran su sentido
clásico las propiedades ondulatorias (difracción, interferencias, etc.) de la onda
electromagnética en su conjunto.
A partir del concepto de fotón, Einstein logró dar una explicación satisfactoria al
efecto fotoeléctrico. Para ello estableció dos hipótesis.

• Un haz de luz monocromática de frecuencia ν está formado por un conjunto de
fotones de energía fija ν h .

• Cada fotón interactúa con un solo electrón, comunicándole la energía ν h , que
puede ser suficiente o no para abandonar el metal.

Cuando un fotón del haz incidente choca con un electrón del metal y es absorbido
por éste, le confiere la energía cinética
0
W h K − = ν ,
27
donde
0
W es la energía mínima necesaria para arrancar un electrón del metal (energía de
ligadura más pequeña), que normalmente se llama función de trabajo. Si
0
W h < ν no se
produce la emisión. La frecuencia umbral, a partir de la cual hay emisión de electrones,
corresponde a la condición
h
W
0
0
= ν .
La función de trabajo es una característica de cada material, en consecuencia, la
frecuencia umbral también depende de la naturaleza del material.
La energía cinética K es la máxima que pueden tener los electrones que emergen
del metal, ya que corresponde a los electrones menos ligados. Por lo tanto, el potencial
de frenado vendrá dado por
0
W h eV
f
− = ν ,
tal como previamente habíamos deducido en el capítulo introductoria a partir de
razonamientos empíricos.
La teoría de Einstein también explica porque la emisión del electrón es
prácticamente instantánea. Cada fotón excita un solo electrón, no siendo posible el
proceso por el cual un electrón va capturando fotones de energía
0
W h < ν hasta llegar a
la energía necesaria para abandonar el metal. Esto es debido a que un electrón que
absorbe una energía
0
W h < ν pasa a un estado excitado del metal, pero el tiempo de
desexcitación es tan pequeño que la probabilidad de absorber otro fotón en un tiempo
menor es prácticamente nula.

Ejemplos

• La función de trabajo para la mayoría de los metales que son buenos
conductores es del orden de algunos eV (típicamente 2 eV) y la frecuencia
umbral Hz 10 10
15 14
0
− ≈ ν ¿Se puede predecir que para explicar el efecto
fotoeléctrico será necesaria la teoría cuántica?
La acción característica implicada en el fenómeno de absorción de un fotón por
un electrón es
( ) ( ) ( )
1 19 14 34
0 0
2 eV 1.6 10 J/eV / 5 10 Hz 6.4 10 Js
Física Cuántica
A W
A h
ν
− − −
= = × × = ×
≈ ⇒


• Se ilumina una placa metálica mediante una fuente de luz amarilla
(
o
A 5890 = λ ). Si la potencia que incide en cada m
2
es 1 W, calcular el número
de fotones que inciden sobre la placa por unidad de tiempo y área.
s m
eV
10 25 . 6
J 10 1.6
eV 1
s m
J 1
m
W 1
2
18
19 - 2 2
× =
×
=
Cada fotón tiene una energía
( )
eV 2.1 J 10 4 . 3
m 10 89 . 5
m/s 10 3 ) Js 10 63 . 6 (
19
7
8 34
= × =
×
× ×
= = =



λ
ν
c
h h E
Por lo tanto, el número de fotones N que inciden sobre la placa por unidad de
tiempo y área vale
s m
fotones
10 98 . 2
eV 2.1
fotón 1
s m
eV
10 25 . 6
2
18
2
18
× =
|
¹
|

\
|
× = N .
28
Este ejemplo sugiere que la intensidad de una onda electromagnética se puede
considerar como el producto de N por ν h (la energía de un fotón). De este
ejemplo, además se puede ver que incluso para potencias bajas ( W 1 ≈ ) el
número de fotones que atraviesan la unidad de área por unidad de tiempo es
enorme, de manera que la energía de cada uno de ellos es muy pequeña. En
consecuencia, la granularidad de la radiación es extremadamente fina y, en la
mayoría de los experimentos ordinarios, es muy difícil detectarla.

• En un experimento de efecto fotoeléctrico en sodio, se observa que el potencial
de frenado es 1.85 V para
o
A 3000 = λ y 0.82 V para
o
A 4000 = λ . determinar el
valor de h , la función de trabajo del Na y la longitud de onda umbral.
0
W
hc
eV
f
− =
λ
, por lo tanto
Js 10 6 . 6
'
'
34 −
× ≈


=
λ λ
c c
eV eV
h
f f
,
la función de trabajo es
eV 27 . 2
0
= − =
f
eV
hc
W
λ

y la longitud de onda umbral
o
0
0
A 5445 = =
W
hc
λ .

Comentarios

• En realidad, los fotones introducidos por Einstein son “partículas” con un cierto
momento lineal p y una energía ν h E = . ¿Cómo se puede asociar un momento
lineal a una entidad física que no tiene masa en reposo?
0
0
/ 1
0
2
0
fotón
2 2
2
0
= → =   → 

=
=
m
c m
E
c v
c m
E
c v
.
Un fotón es una partícula con 0
0
= m y ν h E = finita, e igual a su energía
cinética. Su momento lineal se puede evaluar a partir de la relación
2 2
0
2 2 2
) ( c m p c E + = ,
teniendo en cuenta que 0
0
= m
λ
ν h
c
h
c
E
p = = = .

• Obsérvese que en el efecto fotoeléctrico el fotón es absorbido por el electrón.
Para que esto ocurra el electrón ha de estar ligado a un átomo o a un sólido, ya
que un electrón libre no puede absorber un fotón conservándose en el proceso la
energía y la cantidad de movimiento. Supongamos que el electrón se encuentra
en reposo antes de absorber el fotón de energía ν h E = y momento c E p
f
/ = .
Por lo tanto,
29
e f
e
p c E p
c p c m c m E
= =
+ = +
/
2 2 4 2
0
2
0

y evidentemente este sistema no tiene sentido. Las fuerzas de ligadura sirven
para transmitir la cantidad de moviendo del fotón al átomo o al sólido. Debido a
que el átomo o el sólido tienen una masa mucho mayor que el electrón, el
sistema puede absorber una gran cantidad de momento sin variar
apreciablemente su energía.

• La interpretación del efecto fotoeléctrico fue una de las razones que se adujeron
en 1921 para conceder a Einstein el premio Nobel. Sin embargo, en el artículo
original, dicha explicación no supone el centro del trabajo, ni siquiera su
motivación principal, sino tan solo una de las aplicaciones de su nueva teoría de
la radiación electromagnética. El efecto de fotoemisión en sólidos, es decir la
emisión de carga negativa (el electrón todavía no había sido descubierto) como
respuesta a la incidencia de luz, había sido descrito por primera vez por Herzt en
1887. Posteriormente, otros científicos contribuyeron a la interpretación del
fenómeno (JJ Thomson descubre que la carga negativa se emite en forma de
electrones) y a la realización de medidas metódicas (Lenard), pero no fue hasta
el trabajo de Einstein en 1905 cuando se propuso la primera descripción teórica
del efecto fotoeléctrico en términos de la absorción de cuantos de luz por los
electrones del metal. Hoy en día, el efecto fotoeléctrico tiene importancia no
sólo porque contribuyo significativamente al desarrollo de las nuevas teorías
cuánticas, sino también porque está en la base de diversas técnicas de
caracterización espectroscópica que han podido desarrollarse en los últimos cien
años, y que se emplean en la actualidad para estudiar sólidos, superficies y,
átomos y moléculas en forma gaseosa.

• La hipótesis de la existencia del fotón es aplicable a la totalidad del espectro
electromagnético y no sólo a la región luminosa. En la Fig. 1.8, se indican las
energías de los fotones correspondientes a cada rango de longitudes de onda y
los procesos físicos que normalmente intervienen en su generación.

Figura 1.8. Espectro electromagnético.

• Posteriormente a la formulación de Planck para explicar el espectro de radiación
del cuerpo negro, Bose y Einstein llegaron a ecuaciones análogas reemplazando
10
7
10
6
10
5
10
4
10
3
10
2
10
1
10
0
10
-1
10
-2
10
-3
10
-4
10
-5
10
-6
10
-7
10
-8
10
-9
10
-13
10
-12
10
-11
10
-10
10
-9
10
-8
10
-7
10
-6
10
-5
10
-4
10
-3
10
-2
10
-1
10
0
10
1
10
2
10
3
10
4
Rayos γ Rayos X Ultravioleta Infrarrojo Micro-ondas Ondas de radio
Núcleos Electrones
internos
Electrones valencia Vibraciones moleculares Rotaciones moleculares
( ) eV ν h
( ) m λ
Vis.
30
las ondas estacionarias clásicas, presentes en el interior de la cavidad radiante,
por un gas de fotones.

31
1.4 Efecto Compton

El efecto Compton es una confirmación más de la naturaleza corpuscular del fotón.
El experimento que lo pone de manifiesto se muestra de forma esquemática en la Fig.
1.9.


Figura 1.9. Esquema del dispositivo para la observación del efecto Compton.

Se envía un haz de rayos X sobre un material y se observa la intensidad dispersada
en función del ángulo θ . El haz de rayos X utilizado en el experimento tiene una
longitud de onda λ bien definida.
Aunque el fenómeno ya había sido observado previamente, en 1923, Compton
realizó los primeros experimentos rigurosos. Compton observó que para cada ángulo de
dispersión de la radiación secundaria, aparecía un máximo en la intensidad
correspondiente a la misma longitud de onda λ que el haz incidente, y un máximo
secundario a una longitud de onda más grande. La separación entre estos dos picos se
hace mayor al aumentar el ángulo de observación θ , tal como se muestra en la Fig.
1.10.
La Física Clásica sólo explicaba el pico correspondiente a 0 = ∆λ , que se conoce
con el nombre de dispersión Thomson. Según la explicación clásica, los rayos X
penetran en los átomos del material, hacen oscilar los electrones, y como consecuencia
de esta vibración (cargas aceleradas) se emite radiación de la misma frecuencia que la
incidente. De acuerdo con este modelo, la intensidad emitida en función de θ viene
dada por
( )
( )
0 4 2
2 4
2
cos 1
I
c r m
ne
I
e
θ
θ
+
= ,
donde
0
I es la intensidad incidente,
e
m ye son la masa y la carga del electrón, r es la
distancia entre el blanco y el detector, y n es el número de átomos dispersores por
unidad de volumen. Esta expresión, debida a Thomson, sólo funciona para longitudes de
onda grandes o 0 ≈ θ . Sobre todo, no funciona bien para longitudes de onda pequeñas.
Para 0 > θ predice intensidades más pequeñas que las observadas.
Fuente de
rayos X
Material
Colimador
Detector
θ
32
Figura 1.10. Intensidad dispersada en un experimento de efecto Compton en función
del ángulo de dispersión θ .

La intensidad del pico que aparece a λ λ ∆ + depende del material que se utiliza
como blanco y es especialmente grande para materiales ligeros (materiales compuestos
por átomos con Z pequeño). Su origen es totalmente inexplicable mediante la Física
Clásica, lo que sugiere la existencia de algún mecanismo de dispersión que modifica la
longitud de onda y que no está contemplado en el modelo clásico.
En 1923, Compton da una explicación detallada de este proceso de dispersión a
partir de la siguiente hipótesis cuántica:

• El haz de rayos X está formado por un conjunto de fotones de energía ν h , que
chocan inelásticamente con los electrones más débilmente ligados del blanco.
Cada fotón choca con un electrón, y este choque está gobernado por la
conservación del momento lineal y la energía.

Según esta hipótesis los fotones de “retroceso” que emergen del blanco constituyen
la radiación dispersada. Dado que el fotón incidente transfiere parte de su energía E al
electrón, el fotón dispersado deberá tener una energía ' E menor; y en consecuencia,
tendrá una frecuencia menor ( ) h E / ' ' = ν , lo que implica una longitud de onda mayor
( ) ' / ' ν λ c = . De esta forma se explica el llamado corrimiento Compton λ λ λ − = ∆ ' .
0.700 0.750
º 0 = θ
º 45 = θ
º 90 = θ
º 135 = θ
λ(
o
A)
intensidad
33
Comentarios

• ¿En qué se basa la hipótesis de que los fotones chocan con los electrones del
átomo? Se observa experimentalmente que la longitud de onda de la radiación
dispersada es independiente del material que forma el blanco. En consecuencia,
en el proceso de dispersión no interviene el átomo completo.

• ¿Por qué en la dispersión Compton sólo intervienen los electrones menos
ligados? Para electrones muy ligados, la probabilidad de absorción, y por lo
tanto, de que se produzca efecto fotoeléctrico, es mucho mayor que la
probabilidad de que se dé la dispersión Compton. De hecho, la probabilidad de
absorción crece como
3
Z .

1.4.1 Modelo cuantitativo para el efecto Compton

Dado que el efecto Compton sólo tiene una probabilidad significativa de producirse
para electrones en que la energía de ligadura sea mucho menor que la energía del fotón
incidente, por simplicidad supondremos que a efectos del cálculo los electrones están
libres y en reposo.
Figura 1.11. Esquema de la colisión fotón-electrón en el efecto Compton.

En consecuencia, vamos a considerar en detalle el proceso de colisión entre un fotón y
un electrón libre en reposo. Para ello utilizaremos las ecuaciones de la Mecánica
Relativista, ya que el fotón siempre debe tratarse en ese contexto y el electrón, después
del choque, también se mueve en muchos casos a velocidades relativistas. En la Fig.
1.11, se describe esquemáticamente el proceso de colisión. Aplicando la conservación
de la energía y del momento lineal
ϕ θ
ν
ϕ θ
ν ν
ν ν
sin sin
'
0
cos cos
'
'
2
0
2
0
e
e
p
c
h
p
c
h
c
h
K c m h c m h
− =
+ =
+ + = +

Elevando al cuadrado y sumando las dos ecuaciones de la conservación del momento
lineal se obtiene:
θ
ϕ
x
y
c
h
p
h E
f
ν
ν
=
=
0
2
0
=
=
e
e
p
c m E
c
h
p
h E
f
'
'
' '
ν
ν
=
=
0
'
2
0

+ =
e
e
p
K c m E
34
2
2
2
2 2
cos ' 2
'
e
p
c
h
c
h
c
h
= −
|
¹
|

\
|
+
|
¹
|

\
|
θ νν
ν ν
,
que combinada con la ecuación de la conservación de la energía y la ecuación:
( )
4 2
0
2 2
2
2
0
c m p c c m K + = +
permite obtener la relación
( ) θ λ λ λ
ν ν
cos 1 '
1
'
1
0
− = ∆ = − =
|
¹
|

\
|

c m
h
c ,
donde
C
c m h λ =
0
/ es la longitud de onda Compton, que adopta el valor
o
A 0243 . 0 =
C
λ .
Obsérvese que el corrimiento Compton λ ∆ sólo depende del ángulo de dispersión
θ y no de la longitud de onda del haz incidente. Esta expresión predice los corrimientos
Compton observados experimentalmente. La anchura del pico se debe a que el electrón
inicialmente no está en reposo, tal como hemos supuesto en nuestro modelo
simplificado, sino que se mueve con una cierta velocidad alrededor del núcleo.
El desplazamiento Compton varía desde cero, para una colisión rasante, hasta
049 . 0 / 2
0
= c m h Ǻ, para una colisión frontal con º 180 = θ .
En experimentos posteriores realizados por Compton, Wilson, Bothe, Geiger y
Blass, se detectó el electrón emergente después de la colisión, y se mostró que éste
aparece en coincidencia con la detección de un fotón dispersado. También se confirmó
cuantitativamente las predicciones para la energía y la dirección del electrón dispersado,
obtenidas del modelo de Compton.
( )
( ) 2 / tg / 1 cotg
cos 1 /
2
0
2
0
2 2
θ ν ϕ
θ ν
ν
c m h
c m h
h
K
+ =
− +
=


Comentarios

• El pico correspondiente a 0 = ∆λ también puede explicarse según el modelo de
Compton. Si el electrón que sufre la colisión con el fotón está fuertemente
ligado o la energía del fotón es muy pequeña, el electrón no es arrancado del
átomo, y podemos considerar que la colisión se produce entre el fotón y el
átomo completo. En este caso, la masa M del átomo es la que interviene en el
proceso; por lo tanto, el corrimiento Compton viene dado por:
( ) θ λ cos 1− = ∆
Mc
h
.
Para el átomo más ligero 2000 /
0
≈ m M , por lo tanto
2000
1
electrón
átomo



λ
λ
,
que es prácticamente indetectable.

• El efecto Compton se manifiesta con mayor o menor intensidad según la región
del espectro electromagnético que consideremos.

1. La dispersión Compton es muy poco importante cuando la energía de
ligadura del electrón es grande comparada con la energía del fotón.

35
2. En el espectro visible, microondas y ondas de radio, λ ∆ es mucho más
pequeño que λ y el efecto Compton no es detectable. En este caso, la
dispersión Thomson es la dominante y las predicciones clásicas y cuánticas
coinciden.

3. Para rayos X la dispersión Compton se hace importante, particularmente
para átomos con Z pequeño, para los cuales los electrones no están
fuertemente ligados.

4. En la región de los rayos γ, la energía del fotón es tan grande que durante el
proceso de colisión siempre se libera un electrón y domina la dispersión
Compton.

• La interpretación del efecto Compton contribuyó a dar soporte a la hipótesis de
la existencia de los cuantos (fotones) y, en particular, a demostrar la realidad de
la naturaleza corpuscular de las ondas electromagnéticas.

Ejemplo

• Calcular la pérdida porcentual de energía de un fotón que es dispersado un
ángulo de 90º por un electrón libre, en los tres casos siguientes:
o
1
A 5500 = λ
(visible),
o
2
A 0 . 1 = λ (rayos X) y
o
2
3
A 10 88 . 1

× = λ (rayos γ).
El corrimiento Compton para 90º es:
( )
o
A 0243 . 0 cos 1 = = − = ∆
C C
λ θ λ λ ,
independientemente de la longitud de onda del haz incidente. Los haces
dispersados tendrán las siguientes longitudes de onda:
o
2
3
o
2
o
1
A 0431 . 0 0243 . 0 10 88 . 1 '
A 0243 . 1 0243 . 0 0 . 1 '
A 0243 . 5500 0243 . 0 5500 '
= + × =
= + =
= + =

λ
λ
λ


Por lo tanto, las energías de los fotones incidentes y dispersados son
keV 288 ' keV 661 J 10 06 . 1
keV 14 . 12 ' keV 12.43 J 10 99 . 1
eV 25885 . 2
'
' eV 2.25886 J 10 61 . 3
3
13
3
2
15
2
1
1
19
1
1
= = × =
= = × =
= = = × = =



E E
E E
hc
E
hc
E
λ λ

La variación porcentual en tanto por uno, en cada uno de los casos, es:
565 . 0 A 10 88 . 1 rayos
023 . 0 A 0 . 1 X rayos
10 A 5500 visible
o
2
o
5
o

|
¹
|

\
|
× =

|
¹
|

\
|
=

|
¹
|

\
|
=


λ γ
λ
λ


36
1.5 Naturaleza dual de la radiación electromagnética

Hemos visto tres ejemplos (radiación del cuerpo negro, efecto fotoeléctrico y efecto
Compton) que se interpretan suponiendo que la radiación electromagnética está
integrada por paquetes de energía ν h . Además, tanto en la explicación del efecto
fotoeléctrico como del efecto Compton, hemos supuesto que los fotones se comportan
como partículas que colisionan con los electrones. Sin embargo, los experimentos de
difracción e interferencias mostraban que la radiación electromagnética tiene un
comportamiento ondulatorio, que en el caso de una onda monocromática está
caracterizado por una longitud de onda λ y una frecuencia λ ν / c = .¿Cómo se pueden
conciliar estos dos conjuntos de experimentos, que parecen conducir a conclusiones
contradictorias acerca de la naturaleza de la luz?
Para entender mejor esta dualidad de comportamientos vamos a imaginar el
siguiente experimento: A través de una pequeña rendija dejamos pasar un haz de luz de
longitud de onda comparable al tamaño de la rendija y observamos la imagen de
difracción que se forma sobre una pantalla situada inmediatamente después (ver
esquema en la Fig. 1.12).

Figura 1.12. Difracción de un haz de luz a través de una rendija.

Si la intensidad del haz luminoso es suficientemente grande, estaremos en el límite
clásico y en la pantalla se obtendrá la imagen de difracción correspondiente a la rendija.
Si ahora, se repite el experimento con un haz de luz de muy poca intensidad, que
permita detectar la llegada de fotones individuales a la pantalla (por ejemplo, utilizando
el efecto fotoeléctrico), la curva de distribución espacial del número de impactos de
fotones, que alcanzan la pantalla, seguirá la imagen de difracción de la rendija que se
había obtenido en el primer experimento (ver Fig. 1.13).
Cuando en el experimento de difracción por una rendija se pone de manifiesto el
carácter corpuscular de la radiación (para intensidades muy bajas de la radiación), no
podemos predecir la trayectoria que va a seguir un fotón, sólo podremos conocer la
probabilidad de que alcance un punto determinado de la pantalla. La distribución de
probabilidad de los impactos coincidirá con la figura de difracción de la rendija
calculada utilizando las leyes de la Física Clásica.
El fotón pertenece a una familia de cuasi-partículas cuánticas que se conocen con el
nombre genérico de cuantos. Los cuantos tienen una naturaleza dual, y solamente
cuando la acción característica del proceso en el que intervienen es mucho mayor que
haz de luz
rendija
pantalla
37
h , se manifiestan como ondas o como partículas sin ambigüedades. En los procesos
físicos en que h es comparable a la acción característica del fenómeno, los conceptos
de onda y partícula no están bien definidos, y en consecuencia, un cuanto podrá
manifestarse en cualquiera de las dos formas, dependiendo del experimento que se
realice.

Fig. 1.13. Experimento de difracción fotón a fotón de un haz luminoso por una rendija.

haz de luz
rendija pantalla
( ) n P
38
Apéndice 1.A. Relación entre la emitancia monocromática y la densidad de
energía por intervalo de frecuencia en una cavidad radiante

Dado que la radiación del cuerpo negro es totalmente isótropa, ( ) π ν ρ 4 /
T
es la
densidad de energía por unidad de ángulo sólido y de frecuencia en el interior de la
cavidad radiante.
Si en la superficie de la cavidad se considera un orificio de área unidad, la cantidad
de energía correspondiente a radiación electromagnética con frecuencia entre ν y
ν ν d + que incide sobre él por unidad de tiempo, según un ángulo sólido Ω d centrado
en la dirección definida por las coordenadas esféricas ( ) ϕ θ, , es igual a la energía
contenida en un cilindro cuya base tiene área unidad y cuya generatriz tiene una
longitud igual a la de la velocidad de la luz multiplicada por la unidad de tiempo y es
paralela a la dirección ( ) ϕ θ, . Por lo tanto, según el ángulo sólido Ω d , la energía
incidente sobre el orificio será:

Teniendo en cuenta que
ϕ θ θ θ ϕ θ d d r d r d r d sin / sin
2
= = Ω ,
la emitancia monocromática ( ) ν
T
W por unidad de área del orificio se calcula
integrando para todas las direcciones ( ) ϕ θ, interiores a la cavidad
( )
( )
( ) ν ν ρ θ ν
π
ν ρ
θ θ ϕ ν ν
π π
d
c
c d d d d W
T T
2 /
0
T
2
0
4
cos
4
sin
∫ ∫
= = .
θ
ϕ
c
( )
Ω d c d
T
θ ν
π
ν ρ
cos
4
Ω d
39
Apéndice 1.B. Expresión de Planck para la energía promedio de las ondas
electromagnéticas estacionarias en la cavidad radiante

La energía promedio E de un conjunto de entidades físicas en equilibrio
termodinámico a temperatura T se calcula a partir de la razón entre las integrales
( )
( )




=
0
0
dE E P
dE E P E
E ,
donde ( ) T k E P
B
T k E
B
/ e
/ −
= es la distribución de probabilidad de Boltzmann. Según la
hipótesis de Planck la energía de las ondas estacionarias, presentes en el interior de la
cavidad radiante, es una variable discreta que sólo puede adoptar valores
,... 3 , 2 , , 0 ν ν ν h h h E = ; de manera que las integrales en la expresión de la energía
promedio deben substituirse por sumatorios
( )
( )







=


=


=


=


=

=
= = =
0
0
0
/
0
/
0
0
e
e
e
1
e
n
n
n
n
B
n
T k nh
B
n
T k nh
B
n
n
n
T k
T k
T k
nh
E P
E P E
E
B
B
α
α
ν
ν
α
ν
,
donde se ha hecho el cambio T k h
B
/ ν α = . La expresión anterior puede evaluarse más
fácilmente si se tiene en cuenta que






∑ ∞
=


=


=


=


=


=


=

=

=

= −
0
0
0
0
0
0
0
e
e
e
e
e
e
e ln
n
n
n
n
n
n
n
n
n
n
n
n
n
n
n
d
d
d
d
d
d
α
α
α
α
α
α
α
α
α
α
α
α
α
α ,
de manera que
∑ ∑

=

=
− = |
¹
|

\
|
− =
0
n -
0
n -
e ln e ln
n n
B
d
d
h
d
d
T k E
α α
α
ν
α
α .
Ahora bien,
α
α α α α

− − −

=

= + + + + =
+ + + + =

e donde 1
e e e 1 e
3 2
3 2
0
X X X X
n
n


,
pero
( ) … + + + + = −
− 3 2 1
1 1 X X X X
de modo que:
( )
( )
( ) ( )
1 e 1 e e 1
e
e e 1 1
e 1
e 1 ln
/
2
1
1

=

=

=
− −


= − − =









T k h
B
h h h
h
d
d
h E
ν α α
α
α α
α
α
ν ν ν
ν
α
ν

40
Apéndice 1.C. La radiación cósmica de fondo

En la década de los cincuentas los laboratorios Bell ya hacían estudios para trabajar
en comunicaciones vía satélite. Con este fin desarrollaron equipos receptores capaces de
captar señales de radio muy débiles y para ello desarrollaron instrumentos que tuvieran
poco ruido ("estática"). Entre estos equipos novedosos había una antena en forma
similar a la de un cuerno, aunque de sección rectangular, la cual fue empleada durante
varios años para captar señales del satélite Echo. Posteriormente, empezó a ser utilizada
para trabajos astronómicos. Con este instrumento Arno Penzias y Robert Wilson
planeaban hacer mediciones de fuentes astronómicas de radio con muy alta precisión.
Sin embargo, desde que se empleaba con el satélite Echo, la antena invariablemente
media una señal mayor de lo esperado. Penzias y Wilson observaron que, mientras que
parte de esta señal podía atribuirse a nuestra atmósfera y a la antena, más de la mitad no
era explicable y aparecía independiente de la dirección del cielo a la cual apuntara la
antena. Esta señal tenía una frecuencia de 4.08 GHz (longitud de onda de 7.35 cm).
Sospechando que se pudiera tratar de un defecto de funcionamiento del instrumento,
comprobaron todos los componentes posibles de la antena, incluso llegaron a desalojar a
un par de palomas que habían anidado en su interior, sin lograr deshacerse de la señal
parásita. Después de repetidos intentos, decidieron ir a la Universidad de Princeton y
discutir este asunto con el físico Robert Dicke.


Antena utilizada por Penzias y Wilson.

Dicke se dio cuenta de que Penzias y Wilson habían encontrado la débil radiación
de fondo cósmico, vestigio del violento nacimiento del Universo. La primera predicción
concreta de este fenómeno fue hecha en 1949 por Alpher y Herman quienes, siguiendo
algunas ideas de George Gamow, consideraron la posibilidad de la existencia de
radiación de fondo como consecuencia del posible nacimiento del Universo en una gran
explosión (Big Bang). Al expandirse, el Universo se iría enfriando paulatinamente y,
según los cálculos de Alpher y Herman, hoy en día, unos quince mil millones de años
después de la explosión, la temperatura del Universo debería haber disminuido hasta
unos 5 K. Desgraciadamente Alpher y Herman terminaron su artículo expresando dudas
de que esta radiación primigenia pudiera haber sobrevivido hasta nuestra época y ser
detectada. Ya sea por éste o algún otro motivo, la predicción de un fondo cósmico de
41
radiación de cinco grados fue prácticamente olvidada y sólo existía un grupo,
encabezado por el propio Dicke, que estaba planeando una búsqueda específica de ese
fondo de radiación. ¡Cuál debió ser la sorpresa de Dicke cuando Penzias y Wilson le
presentaron el descubrimiento fortuito del eco distante de la Gran Explosión!
Penzias y Wilson descubrieron que la radiación de microondas de fondo presente en
el Universo correspondía a que éste se comportara como un cuerpo negro a una
temperatura aproximada de 3 K T = (la predicción de Alpher y Herman estaba
equivocada en dos grados) y publicaron el descubrimiento en la revista Astrophysical
Journal (en el mismo número se publicó otro artículo de Dicke y dos colaboradores
explicando el profundo significado de este hallazgo). Trece años después, Penzias y
Wilson recibieron el premio Nobel de física por estos resultados.
De acuerdo con la ley del desplazamiento de Wien la longitud de onda
max
λ
correspondiente al máximo del espectro de radiación de un cuerpo negro a 3 K T = se
puede evaluar como
3 3
max max
2.898 10 m K 10 m T λ λ
− −
= ⋅ ⇒ ≈ ,
que corresponde a la región de las microondas.
En realidad, Penzias y Wilson sólo habían obtenido un punto del espectro de
radiación del Universo (que ni siquiera correspondía al máximo de emisión a 3 K T = ).
No fue hasta unos 24 años después cuando se pudo completar la curva y obtener unas
medidas con la suficiente fiabilidad como para poder corroborar sin ambigüedades que
la radiación de fondo del Universo correspondía con mucha exactitud a la curva de
emisión de un cuerpo negro a 2.725 K = T . En la figura, se muestran, en una escala
doble logarítmica, todas estas medidas comparadas con la curva de emisión teórica de
un cuerpo negro a 2.725 K = T .

Penzias & Wilson
T=3.5±1.0 K FIRAS COBE satellite
DMR COBE satellite
LBL-Italy White Mnt. & South Pole
Princeton ground & ballon
Cyanogen optical
Blackbody T=2.725 K
100 10 1
10
-19
10
-18
10
-17
10
-16
10
-15
10
-14
10 1 0.1
Frecuencia [GHz]
B
r
i
l
l
o

[
e
r
g
c
m
-
2
s
-
1
H
z
-
1
s
r
-
1
]
Longitud de onda [cm]


Para poner mejor de manifiesto la semejanza entre estos datos y la curva teórica de
emisión del cuerpo negro vamos a representar en la siguiente figura únicamente los
datos alrededor del pico de emisión, que corresponden a medidas muy precisas
realizadas por el satélite COBE en 1989.
42
1 2 3 4 5
Longitud de onda [mm]
I
n
t
e
n
s
i
d
a
d
r
e
l
a
t
i
v
a
0
1
5
4
3
2
6
FIRAS (COBE)
cuerpo negro
T = 2.725±0.002 K


Esta curva no es que se asemeje a la de emisión de un cuerpo negro, sino que es la
curva experimental que más se parece a la predicha por la teoría para un cuerpo negro.
La diferencia entre los datos experimentales y la curva de emisión de un cuerpo negro a
2.725 K es menor que una millonésima. De hecho, es mil veces mejor que cualquier
espectro de cuerpo negro que podamos generar en un laboratorio. Además, esta
radiación de fondo es completamente isótropa, homogénea y uniforme. Da igual hacia
dónde apunte el detector que haga la medida, el resultado es siempre exactamente el
mismo. Esta radiación de fondo, en la región de las microondas, tiene su máximo de
emisión en los 160 GHz, y corresponde a una densidad de unos 400 fotones por cm
3
en
el Universo.
La explicación cosmológica de Dicke (1965) para la existencia de esta radiación de
fondo de microondas se puede resumir en los siguientes puntos.
• En los primeros estadios después del Big Bang, cuando ya se habían formado
electrones y, núcleos de hidrógeno y helio (núcleo-síntesis), la temperatura era
aún demasiado alta para que estos pudieran recombinarse formando átomos. La
radiación interaccionaba fuertemente con los electrones y el Universo era opaco.
• Después de un cierto tiempo (aproximadamente 3·10
5
años) de la singularidad
inicial (Big Bang), la expansión del Universo ha dado lugar a una reducción de
la temperatura suficiente como para que se formen átomos y se produzca el
desacoplo entre la radiación y la materia (átomos). A partir de ese momento la
interacción radiación-materia puede considerarse inexistente y, materia y
radiación evolucionan de forma independiente. El Universo se vuelve
transparente a la radiación. Por lo tanto, desde entonces la radiación se ha
mantenido en el estado de equilibrio térmico con la materia, que correspondía a
la temperatura a la que se produjo el desacoplo (unos 3000 K).
• Desde entonces, el Universo se ha expandido en un factor κ (del orden de
1000), dado por la cosmología. En consecuencia,
'
max max
λ κ λ = , donde
'
max
λ y
max
λ corresponden a las longitudes de onda en la actualidad y cuando se produjo
el desacoplo radiación-materia, respectivamente.
• Utilizando la ley del desplazamiento de Wien se puede estimar la temperatura
del Universo en el momento del desacoplo radiación-materia a través de la
43
igualdad
' ' '
max max
T T T T λ λ κ = ⇒ = . En consecuencia, la temperatura en
ese momento de la evolución del Universo debía ser de unos 3000 K.

El descubrimiento del fondo cósmico de radiación inclinó el debate entre las dos
teorías cosmológicas más plausibles: la de la Gran Explosión y la del estado
estacionario, la cual postulaba la creación continua y espontánea de materia. Mientras
que en esta última debía buscarse como acomodar la presencia del fondo cósmico, en la
primera esta radiación es una consecuencia directa de la Gran Explosión inicial. Aun
cuando algunos partidarios de la teoría del estado estacionario no se han rendido, el
descubrimiento de Penzias y Wilson es considerado como la prueba más clara de que
vivimos en un Universo en expansión, originado en una explosión inicial. Existe otra
evidencia importante que es la abundancia de helio observada en el Universo, la cual
puede explicarse al considerar las reacciones nucleares que se dieron cuando el
Universo en su totalidad se hallaba a miles de millones de grados.

44
Apéndice 1.D. Dinámica Relativista

En la teoría especial de la relatividad se deben utilizar las transformaciones de
Lorentz, en lugar de las usadas en Física Clásica (transformaciones de Galileo), para
transformar las variables de espacio y tiempo entre dos sistemas que se mueven a
velocidad constante uno respecto al otro. Este hecho se fundamenta en la observación
experimental de que la velocidad de la luz es independiente del movimiento del
observador y de la fuente. El uso de las transformaciones de Lorentz, lógicamente
implicará modificaciones en las ecuaciones de la Mecánica, respecto a la forma que
adoptan en Física Clásica. Sin embargo, es posible preservar en su forma original las
siguientes tres ecuaciones fundamentales de la Mecánica Clásica:

párticula; una de lineal impulso :
aislado; sistema un en total impulso del ón conservaci ;
; actúa que la sobre párticula la de mecánico impulso el es donde ;
final
partículas
inicial
partículas
v m p
p p
F p
dt
p d
F

=
(
¸
(

¸

=
(
¸
(

¸

=
∑ ∑


siempre que supongamos que la masa de las partículas es función del módulo de su
velocidad ( ) v m m ≡ . La forma explícita de esta función está por determinar. Sin
embargo, sabemos que, en el límite 1 / << c v , ( )
0
m v m = , donde
0
m es la masa de la
partícula medida clásicamente, ya que en este límite las transformaciones de Lorentz se
reducen a las de Galileo.
Para evaluar la función ( ) v m vamos a considerar el siguiente experimento
imaginario. Tal como se muestra en la Fig. 1.C.1, los observadores O
1
y O
2
se mueven
en direcciones paralelas al eje de las x , con velocidades de magnitud igual pero
direcciones opuestas. Cada uno de los observadores lanza una bola de billar (B
1
y B
2
,
respectivamente), de masa
0
m medida cuando están en reposo, de forma que sigan
trayectorias de colisión, tal como se muestra en la Fig. 1.C.1 desde un sistema de
referencia en reposo.

Figura 1.C.1. Colisión entre las dos bolas vista desde un sistema en reposo respecto a
O
1
y O
2
.
B
1
B
2
O
1
O
2
f 2
θ
f 1
θ
i 1
θ
i 2
θ
y
x
45

Suponiendo válida la conservación del impulso lineal y que la colisión es elástica,
es fácil demostrar que
f f 2 1
θ θ = y que los módulos de las velocidades de las bolas son
los mismos antes y después de la colisión.
Sin embargo, según el punto de vista de los observadores O
1
y O
2
, cada uno lanza
su bola para impactar sobre la otra con una velocidad dirigida perpendicularmente al eje
de las x y de módulo u . Por ejemplo, desde un sistema de referencia que se mueve
solidario con O
1
, la bola B
1
es lanzada siguiendo una dirección paralela al eje y con
una velocidad de módulo u (ver Fig. 1.C.2), que supondremos muy pequeña respecto a
c . En cambio, según O
1
la bola B
2
mantiene una componente x de la velocidad igual a
v , que es la velocidad relativa entre O
1
y O
2
, y que supondremos cercana a c . También,
según O
1
la componente y de la velocidad de B
2
cambia de signo después de la colisión
pero mantiene constante su magnitud. Para evaluar su magnitud se supone que la
componente y de la velocidad de B
2
medida por O
2
es u . Transformando esta
velocidad al sistema de referencia de O
1
se obtiene
2 2
/ 1 c v u − para la componente y
de la velocidad de B
2
medida por O
1
(ver Fig. 1.C.2).

Figura 1.C.2. Colisión vista desde el sistema de referencia de O
1
.

Es obvio de la Fig. 1.C.2 que si las masa de B
1
y B
2
son iguales no se puede
conservar el impulso mecánico total a lo largo del eje y . Sin embargo, si suponemos
que la masa de las partículas es función del módulo de su velocidad y que u v >>
podremos escribir la siguiente ecuación:
( ) ( ) 0 / 1
2 2
= − − c v u v m u u m ;
de la que se puede despejar
( ) ( )
0
2 2 2 2
/ 1
1
/ 1
1
m
c v
u m
c v
v m

=

= ,
donde se ha supuesto que ( )
0
m u m = ya que u es muy pequeña respecto a la velocidad
de la luz. Por lo tanto, una teoría de la mecánica relativista, consistente con la
conservación del impulso lineal, requiere que la masa ( ) v m de una partícula, medida
cuando ésta se mueve con una velocidad de módulo v , debe ser su masa en reposo
0
m
multiplicada por el factor
2 2
/ 1 / 1 c v − . A la masa ( ) v m se le llama masa relativista de
la partícula.
Vamos a obtener ahora una expresión para la energía relativista de una partícula de
masa en reposo
0
m . Supongamos que la partícula se encuentra inicialmente en reposo
B
1
B
2
O
1
y
x
u
v
2 2
/ 1 c v u −
v
2 2
/ 1 c v u −
46
en 0 = x . Si se le aplica una fuerza F en la dirección positiva del eje x , la partícula se
moverá debido al trabajo K realizado por la fuerza. En particular, se puede evaluar el
trabajo realizado por F entre 0 y
f
x a partir de la expresión
∫ ∫ ∫
= = =
f f f
x t t
dt Fv dt
dt
dx
F Fdx K
0 0 0
,
donde
f
t es el instante en el que la partícula llega a
f
x . Si suponemos que sigue siendo
válida la segunda ley de Newton en su forma original (con ( ) v m ) tendremos que
[ ]
∫ ∫ ∫
− = = =
f
f
f f
v
v
v t
dv p vp dp v dt
dt
dp
v K
0
0
0 0
,
donde la integral se ha calculado por apartes. Substituyendo p en esta expresión por
2 2
2
0
/ 1 c v
v m
mv p

= =
y escribiendo dv v como ( ) 2 /
2
v d , se obtiene que
( )
2
0
2 2
2
0
0
2 2
2 2
2 2
2
0
0
2 2
2
0
0
2 2
2
0
/ 1
/ 1
/ 1
/
/ 1
2
/ 1
c m
c v
c m
c v
c v
c v
c m
c v
v d m
c v
v m
K
f
f
f
v
v
v


=
(
(
¸
(

¸

− +

=


(
(
¸
(

¸


=


donde el subíndice f se ha eliminado para simplificar la notación.
En la Mecánica Clásica, el trabajo K , que acabamos de calcular, coincide con la
energía cinética de la partícula en el instante
f
t . De hecho, la expresión anterior en el
límite clásico 1 / << c v se puede desarrollar como
2
1
2
1
1 1 1
2
0
2
2
2
0
1
2 / 1
2
2
2
0
v m
c
v
c m
c
v
c m K
c
v
=
(
¸
(

¸

− +   → 
(
(
¸
(

¸


|
|
¹
|

\
|
− =
<<

.
Por ello, se puede suponer que, en el caso relativista, K también coincide con la energía
cinética relativista de la partícula. Por otro lado, la expresión relativista para ( ) v K nos
indica que esta magnitud se obtiene a partir de la diferencia entre una energía que
depende de la velocidad y una energía constante ( )
2
0
c m
( ) ( ) ( ) 0 E v E v K − = ,
donde ( )
2 2 2 2
0
/ 1 / mc c v c m v E = − = y ( ) 0 E es el valor de ( ) v E para 0 = v . Para
identificar las energías que intervienen en esta expresión es más conveniente reordenar
los términos en la forma
( ) ( ) ( ) ( )
2 2
0
0 mc c m v K E v K v E = + = + = .
Esta ecuación nos proporciona la energía total (energía relativista) de una partícula que
se mueve con velocidad v , siendo ésta la suma de su energía cinética relativista y una
energía intrínseca ( ) 0 E asociada con la partícula cuando se encuentra en reposo
(energía de la masa en reposo). Esta última ecuación establece la famosa relación de
Einstein entre la masa relativista de una partícula y su energía total.
En muchos casos, es conveniente disponer de una expresión para la energía total
relativista que contenga explícitamente el impulso lineal p . Para ello, evaluaremos la
diferencia
47
2 2 2 2 2
2 2
2 2
4 2
0 2 2
4 2
0
4 2
0
4 2
/ 1
/
1
/ 1
1
p c v m c
c v
c v
c m
c v
c m c m c m = =

=
|
¹
|

\
|


= − ,
o lo que es lo mismo
4 2
0
2 2
4 2
0
2 2 4 2
c m p c E
c m p c c m
+ =
+ =

A pesar de que todas las hipótesis que hemos utilizado aquí para deducir las
ecuaciones de la Mecánica Relativista parecen razonables, su justificación última se
obtiene al comparar las predicciones de la teoría con los resultados experimentales.
Por último, es importante hacer notar que a partir de desarrollos más complejos que
los efectuados aquí se puede demostrar que ni la segunda ley de Newton ni las
ecuaciones de Maxwell cambian de forma ante una transformación de Lorentz de un
sistema de referencia a otro que se mueve en relación al primero. Sin embargo, estos
mismos cálculos demuestran que tanto la fuerza como los campos eléctrico y magnético
sí cambian ante una transformación de Lorentz.
48