ESQUEMA DE LA PRÁCTICA DEL VÍA CRUCIS

INICIO
Se inicia el camino de la cruz frente a la fuente bautismal. Luego de
mojarse la mano derecha con el agua, todos se persignan diciendo:
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Luego se reza esta oración u otra espontánea para prepararse a
recorrer en camino de la cruz:
Señor Jesús, Hijo de Dios y Hermano nuestro,
contigo queremos recorrer los pasos de tu pasión y
tu muerte para ser nuevamente perdonados y
purificados por tu amor misericordioso y para revivir
tus sufrimientos, poniendo en tu corazón herido
todos los dolores, las injusticias, las humillaciones,
los abusos… que padece la familia humana,
nuestra comunidad San Lucas de Colán y la del
mundo entero. Queremos estar cerca de ti y
compartir contigo tus sufrimientos para aprender a
cumplir con la voluntad del Padre sobre nuestra
vida, a servicio del Reino y para hacer de la
humanidad la familia de Dios. Que tus sufrimientos
sean también los nuestros, y así cada uno de
nuestros corazones sepa dar sentido al dolor y
aprenda a compadecerse de él. Amén.
Se camina hacia la primera estación en silencio o rezando
/cantando.






EL RECORRIDO DE LAS 14 ESTACIONES
Frente a cada imagen correspondiente del Vía Crucis se realiza lo
siguiente:
Se anuncia la estación diciendo:
En la primera estación contemplamos “Jesús ora
en el huerto de los Olivos” - Marcos 14,32 – 36
Luego se dice:
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
Porque con tu santa cruz redimiste al mundo.
Se lee el texto bíblico sugerido en cada estación:
Primera Estación: “Jesús ora en el Huerto de los
Olivos”
Llegaron a un lugar llamado Getsemaní, y Jesús
dijo a sus discípulos: “Siéntense aquí mientras voy
a orar”.
Y llevó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan.
Comenzó a llenarse de temor y angustia, y les dijo:
“Siento en mi alma una tristeza de muerte.
Quédense aquí y permanezcan despiertos”.
Jesús se adelantó un poco, y cayó en tierra
suplicando que, si era posible, no tuviera que pasar
por aquella hora.
Decía: “Abbá, o sea, Padre, para ti todo es posible,
aparta de mí esta copa. Pero no se haga lo que yo
quiero, sino lo que quieres tú”.
Luego se guarda un momento de silencio o se hace una pequeña
reflexión, se reza el “Padre Nuestro” y se termina diciendo:
¡Perdón, Señor!
Porque hemos pecado.
SEGUNDA ESTACIÓN:
“Jesús traicionado por Judas y arrestado”
Marcos 14, 45 – 46
Apenas llegó Judas, se acercó a Jesús y le dijo: “¡Maestro,
Maestro!” Y lo besó.
Ellos entonces lo tomaron y se lo llevaron arrestado.
TERCERA ESTACIÓN:
“Jesús condenado a muerte por el Sanedrín”
Marcos 14, 55 – 56
Los jefes de los sacerdotes y todo el Consejo Supremo buscaban
algún testimonio que permitiera condenar a muerte a Jesús, pero no
lo encontraban.
Varios se presentaron con falsas acusaciones contra él, pero no
estaban de acuerdo en lo que decían.
CUARTA ESTACIÓN:
“Jesús es negado por Pedro”
Marcos 14, 72
En ese momento se escuchó el segundo canto del gallo. Pedro
recordó lo que Jesús le había dicho: “Antes de que el gallo cante
dos veces, tú me habrás negado tres”, y se puso a llorar.
QUINTA ESTACIÓN:
“Jesús es juzgado por Pilato”
Mateo 27, 22 – 24
Pilato les dijo: “¿Y qué hago con Jesús, llamado el Cristo?” Todos
contestaron: “¡Crucifícalo!” Pilato insistió: “¿Qué ha hecho de
malo?” Pero ellos gritaban cada vez con más fuerza: “¡Que sea
crucificado!”
Al darse cuenta Pilato de que no conseguía nada, sino que más
bien aumentaba el alboroto, pidió agua y se lavó las manos delante
del pueblo. Y les dijo: “Ustedes responderán por su sangre, yo no
tengo la culpa”.
SEXTA ESTACIÓN:
“Jesús es flagelado y coronado de espinas”
Marcos 15, 17 – 19
Lo vistieron con una capa roja y le colocaron en la cabeza una
corona que trenzaron con espinas. Después comenzaron a
saludarlo: “¡Viva el rey de los judíos!” Y le golpeaban en la cabeza
con una caña, le escupían y se arrodillaban anté el para rendirle
homenaje.
SÉTIMA ESTACIÓN:
“Jesús carga con la Cruz”
Juan 19, 16 – 17
Entonces pilato les entregó a Jesús para que lo crucificaran.
Así fue como se llevaron a Jesús. Cargando con su propia cruz,
salió de la ciudad hacia el lugar llamado Calvario (o de la Calavera),
que en Hebreo se dice Gólgota.
OCTAVA ESTACIÓN:
“Jesús es ayudado por el Cireneo a llevar la Cruz”
Lucas 23, 26
Cuando lo llevaban, encontraron a un tal Simón de Cirene, que
volvía del campo, y le cargaron con la cruz para que la llevara
detrás de Jesús.
NOVENA ESTACIÓN:
“Jesús encuentra a las mujeres de Jerusalén”
Lucas 23, 27 – 28
Lo seguía muchísima gente, especialmente mujeres que se
golpeaban el pecho y se lamentaban por él.
Jesús, volviéndose hacia ellas, les dijo: “Hijas de Jerusalén, no
lloren por mí. Lloren más bien por ustedes mismas y por sus hijos.
DÉCIMA ESTACIÓN:
“Jesús es Crucificado”
Marcos 15, 25 – 27
Eran como las nueve de la mañana cuando lo crucificaron. Pusieron
una inscripción con el motivo de su condena, que decía: “El rey de
los judíos” Crucificaron con él también a dos ladrones, uno a su
derecha y otro a su izquierda.
DÉCIMO PRIMERA ESTACIÓN:
“Jesús promete su reino al buen ladrón”
Lucas 23, 39 – 43
Uno de los malhechores que estaban crucificados con Jesús lo
insultaba: “¿No eres tú el Mesías? ¡Sálvate a ti mismo y también a
nosotros”. Pero el otro lo reprendió diciendo: “¿No temes a Dios tú,
que estás en el mismo suplicio?
Nosotros lo hemos merecido y pagamos por lo que hemos hecho,
pero éste no ha hecho nada malo”. Y añadió “Jesús, acuérdate de
mí cuando entres en tu Reino”. Jesús le respondió: “En verdad te
digo que hoy mismo estarás conmigo en el paraíso”.
DÉCIMO SEGUNDA ESTACIÓN:
“Jesús crucificado da su madre al discípulo amado”
Juan 19, 25 – 27
Cerca de la cruz de Jesús estaba su madre, con María, la hermana
de su madre, esposa de Cleofás, y María de Magdala. Jesús, al ver
a la Madre y junto a ella al discípulo que más quería, dijo a la
Madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Después dijo al Discípulo: “Ahí
tienes a tu madre” Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a
su casa.
DÉCIMO TERCERA ESTACIÓN:
“Jesús muere en la cruz”
Lucas 23, 44 – 46
Hacia el mediodía se ocultó el sol y todo el país quedó en tinieblas
hasta las tres de la tarde. En ese momento la cortina del Templo se
rasgó por la mitad, y Jesús gritó muy fuerte: “Padre, en tus manos
encomiendo mi Espíritu”. Y dichas estas palabras, expiró.
DÉCIMA CUARTA ESTACIÓN:
“Jesús es depositado en el sepulcro”
Marcos 15, 43, 45 – 46
Intervino José de Arimatea. Ese miembro respetable del Consejo
supremo era de los que esperaban el Reino de Dios, y fue
directamente donde Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús.
Después de escuchar al centurión, Pilato entregó a José el cuerpo
de Jesús.
José lo bajo en la cruz y lo envolvió en una sábana que había
comprado, lo colocó en un sepulcro excavado en la roca e hizo
rodar una piedra grande contra la entrada de la tumba.