DESVENTAJOSA DEPENDENCIA BOLIVIANA DEL GAS NATURAL

Bolivia con sus 1.098.591 Km
2
, su variada biodiversidad y su posición geográfica le otorgan la
posibilidad de estar comunicada con Brasil, Argentina, Chile, Perú y Paraguay, países que
representan en conjunto un mercado potencial de aproximadamente 295 millones de personas.
En la siguiente tabla se detalla esta información.

Tabla 1. Número de habitantes por país.
País No. Habitantes
Paraguay 6,672,633
Perú 30,475,144
Chile 16,634,603
Argentina 40,117,096
Brasil 201,032,714
TOTAL 294,932,190
Fuente: http://es.wikipedia.org

Así que, Bolivia tiene una vocación comercial de exportación e importación de materias primas,
principalmente exportador de gas natural. Únicamente las exportaciones de este insumo
energético representaron el 47% (1) del valor total exportado en 2012 y cerca del 60% de la
producción total de Bolivia es exportada a Brasil a través de GASBOL –Gasoducto Bolivia-
Brasil.

El mercado energético interno de Bolivia de gas natural es el sector eléctrico a través de las
termoeléctricas, que representan el 45% (2) del consumo interno en los últimos años.

La actual configuración de la matriz eléctrica “no renovable” y dependiente del gas natural en
Bolivia es resultado directo de una planificación, relacionada al proceso de privatización de los
años 1990. Con la privatización, las inversiones en el sector eléctrico pasaron a ser realizadas
solamente por capital privado, estas empresas con capital privado dieron prioridad exclusiva a las
centrales termoeléctricas en perjuicio de la inversión en centrales hidroeléctricas, que exigen
mayor volumen de inversiones y tienen un largo plazo de amortización, pero resultan en costos
medios por Mega Watt, menores que de las centrales térmicas. El resultado de este proceso de
privatización fue la pérdida de la planificación estatal, el gobierno se vio obligado a ofrecer
“subsidio” al precio del gas natural en el sector eléctrico, con el fin de mantener el valor medio
de las tarifas en niveles bajos debido a la importancia que este insumo – electricidad – tiene para
toda la sociedad Boliviana.

Por eso y principalmente al precio subvencionado del gas natural, este recurso pasó a regir el
sector eléctrico, se eliminaron las posibilidades para la participación de otras fuentes de
generación, como la hidroeléctrica, en la cual Bolivia tiene un gran potencial.

Gráfico 1: Produccion de Gas Natural, 1990 - 2012

Fuente: http://www.iisec.ucb.edu.bo/pieb/papers/GasSpanishV3.PDF (3)

Desde la perspectiva de la política energética, mantener el subsidio para el gas natural en el
sector eléctrico resulta en una demanda industrial creciente de este insumo energético “no
renovable”, implica que el país deje de ganar recursos monetarios por la exportación de este
combustible a los mercados internacionales, se debe considerar la gran brecha de precios
existente entre el precio subvencionado de gas natural al sector eléctrico boliviano y el precio
internacional de gas natural (4).

El objetivo de este artículo es examinar y procurar demostrar que Bolivia podría incentivar un
cambio en la matriz eléctrica en dirección a la hidroelectricidad y al mismo tiempo ganar muchos
más ingresos en divisas por la venta del gas natural excedente en los mercados internacionales,
en especial a los mercados demandantes de gas natural como Brasil y Argentina.

LA SITUACIÓN ACTUAL

El gas natural tiene un papel fundamental en las exportaciones de Bolivia ya que es el producto
más vendido en relación al valor total de las exportaciones. Los principales mercados de
exportación son Brasil y Argentina. Por otro lado, la expansión de la demanda interna de este
combustible en el sector industrial eléctrico va convirtiéndose en “muy importante” para la salud
económica de la sociedad boliviana.

El crecimiento exponencial de la producción interna de gas natural tuvo como principal vector de
la demanda del Brasil, desde la inauguración del gasoducto Bolivia – Brasil. Seguidamente está
la demanda del mercado argentino, que viene creciendo a ritmos acelerados en función de la
crisis endémica del sector eléctrico que utiliza gas natural de Bolivia y es cada vez más
estratégico para Argentina. Esta posibilidad segura de exportación, vinculada a las economías
más grandes de los países limítrofes a Bolivia, explica este rápido y consistente crecimiento de la
producción nacional de gas.

Los precios de exportación a estos países son fijados según los contratos suscritos con ENARSA
de Argentina y PETROBRAS de Brasil, que tienen una dependencia directa de los precios
internacionales del crudo. En 2012 los precios de exportación de gas natural alcanzaron su valor
máximo variando entre 9 y 11 US$/MMBtu (5).

El precio de este energético en el mercado interno boliviano, hasta el año 2000 se determinaba a
partir del precio de venta de gas al Brasil, este precio era el máximo posible que se les podía
cobrar a las generadoras termoeléctricas acentadas en Bolivia.

A partir del año 2001 se fija un precio subsidiado como el precio máximo de venta de gas natural
para el sector eléctrico de Bolivia en 1,3US$/MPC. Esta medida era transitoria hasta que se
determinase una nueva metodología de cálculo para el costo del combustible que reflejase el
costo de oportunidad del uso de gas natural en la generación eléctrica (2). No obstante este valor
sigue vigente hasta hoy en función de la importancia que este subsidio tiene para mantener las
tarifas de energía eléctrica en valores bajos y compatibles con el poder adquisitivo del mercado
interno.

Como resultado de este precio subvencionado, la brecha entre los precios de exportación y el
precio de venta a las generadoras termoeléctricas fue ampliándose alcanzando un valor mayor a 7
US$/MPC (4) para el año 2012, conforme se puede observar en el Gráfico 2, creando así un
subsidio al uso del gas natural para la generación de electricidad estimado en aproximadamente
US$ 3558 millones para el año 2011.

Gráfico 2: Evolucion de precios del Gas Natural, Bolivia 2001 - 2012

Fuente: Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, http://www.ypfb.gob.bo (5)

Las principales consecuencias de este subsidio son:

i) Tarifas subsidiadas de electricidad al consumidor final (tarifas más bajas de América
del Sur).
ii) Creación de una barrera de entrada para centrales hidroeléctricas en la matriz
boliviana a pesar del gran potencial de generación que tiene Bolivia (4). En este
sentido, las dos últimas usinas de generación hidroeléctrica fueron instaladas el año
2002 en el valle del Taquesi en La Paz con una capacidad en conjunto de 89 MW (4).

La actividad de generación de electricidad a partir de la oxidación de combustible es en sí misma
una actividad contaminante, no en tanto, la generación hidroeléctrica que es una forma más
limpia de generar electricidad a partir de un recurso natural renovable, el agua. Bolivia a pesar de
tener un gran potencial hídrico, tiene la mayor parte del parque generador concentrado en
termoeléctricas más contaminantes y menos eficientes que se constituyen en la base creciente de
la generación de electricidad alcanzando a representar el 67% (2) de generación total para el año
2012 y, de acuerdo con los datos del Gráfico 3, la participación de las hidroeléctricas en la oferta
total de energía eléctrica se está reduciendo gradualmente, consecuencia directa de la pérdida de
la capacidad de planificación y de los efectos del subsidio al precio del gas natural para la
generación térmica de electricidad.

Gráfico 3: Generación de Electricidad, Bolivia 2001 - 2012

Fuente: Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, http://www.ypfb.gob.bo (5)

Por otro lado, la falta de incentivos para generación hidroeléctrica se debe principalmente a dos
factores:
i) Casi no existe diferencia entre los costos marginales (costo unitario) de las
centrales hídricas y las centrales térmicas, entonces que, por la metodología de
despacho de carga determinado por las subastas diarias, el costo marginal de las
centrales térmicas, por causa del precio subsidiado del gas natural, tiene prioridad
por el orden de mérito.
ii) No existen contratos de largo plazo que permitan garantizar un retorno sobre la
inversión, siendo que las centrales hidroeléctricas requieren de inversiones de
amortización a largo plazo, generalmente 30 años.

Estos dos factores, sumados a la pérdida de la capacidad de planificación del Estado, llevaron a
que los proyectos de centrales hidroeléctricas en Bolivia no sean atractivos ni sean
financieramente viables.

ALTERNATIVA PARA LA POLÍTICA ELÉCTRICA.


Para revertir esta situación, es necesario disminuir el consumo de gas natural del sector eléctrico
para que esa disminución de gas se materialice en divisas a través de la exportación a mercados
internacionales y se garantice el desarrollo económico y social del país; al mismo tiempo,
incentivar la inversión en generación hidroeléctrica en el país, lo que requerirá quitar
gradualmente el subsidio al gas natural para el sector eléctrico. Esta segunda propuesta podría
implicar un significativo aumento de las tarifas de este servicio en el corto plazo.

Esta es la realidad del sector eléctrico en Bolivia y la solución económica del problema pasa por
una evaluación del costo – beneficio de una ecuación compleja:


 Invertir en centrales hidroeléctricas para sustituir el uso del gas natural.
 Exportar el gas excedente – derivado de la sustitución por centrales hidroeléctricas – para
los mercados dinámicos de energía que son Brasil (2) y Argentina.
 Reducir gradualmente el subsidio al gas natural, transfiriendo este valor para pagos del
Tesoro General de la Nación, usando los recursos obtenidos y derivados de la mayor
exportación de gas natural.
 Alterar la matriz eléctrica de Bolivia, convergiendo a una matriz hidro - térmica, donde
las centrales térmicas pasen a ocupar y tener la función de complementar a las centrales
hidroeléctricas. Esta complementación estará determinada por los períodos húmedos y
secos del régimen hidrológico, ya que las centrales hidroeléctricas no tienen grandes
represas y, en consecuencia, tienen baja capacidad de regulación.

Es necesario que el sector eléctrico amplié y refuerce rápidamente la capacidad de producción de
energía eléctrica a partir de la fuerza hídrica, para ello debería realizar una planificación de su
sector, con el fin de cambiar gradualmente el actual perfil de la matriz eléctrica boliviana. Este
objetivo está claramente reflejado en el plan del gobierno Boliviano – Agenda Patriótica para el
bicentenario - para aumentar considerablemente la generación eléctrica en el país en base a
proyectos hidroeléctricos que deberán ser ejecutados hasta el 2025 (3).

CONCLUSION
La aplicación de esta política energética desde la década de los 90 fue reduciendo la inversión en
centrales hidroeléctricas, priorizando las inversiones exclusivamente en centrales térmicas.
Debido a una relación directamente proporcional entre el precio internacional de venta al Brasil y
el precio referencial de gas natural para las termoeléctricas bolivianas se incrementaba, los
gobiernos se vieron obligados a subsidiar el precio del gas natural para evitar que el costo de la
energía eléctrica se convirtiese en un factor restrictivo para el desarrollo de la economía
boliviana.

Por lo presentado se puede concluir que la política y planificación del sector eléctrico boliviano
debe priorizar el cambio en la matriz eléctrica dando mayor participación a la generación
hidroeléctrica, o a centrales térmicas que utilicen biocombustibles, para que de esa forma se
exporte el excedente de gas natural tanto al Brasil como a la Argentina generando mayores
ingresos por esta transacción, que posteriormente pueden ser invertidos en el propio sector
eléctrico.

BIBLIOGRAFIA – WEBGRAFIA

(1) http://www.ucbcba.edu.bo/Publicaciones/revistas/actanova/documentos/v2n4/v2.n4.valen
zuela.pdf
(2) http://www.cid.harvard.edu/archive/andes/documents/workingpapers/environmentalregsc
ompetitiveness/natresourcedependence/gasnatural_distribucioningresos_bolivia.pdf
(3) http://www.iisec.ucb.edu.bo/pieb/papers/GasSpanishV3.PDF
(4) http://www.iisec.ucb.edu.bo/papers/2011-2015/iisec-dt-2012-04.pdf
(5) http://www.ypfb.gob.bo

ANEXOS

Funcionamiento del Mercado Eléctrico









Posición geográfica de termoeléctricas en Bolivia

Fuente: Geobolivia.com