Actitud del hablante: Es el modo de captar y mostrar la realidad.

El hablante lírico puede entregar
sus sentimientos a través de tres actitudes básicas:
a) Actitud enunciativa.
b) Actitud apostrófica.
c) Actitud de la canción (carmínica).

a) La actitud enunciativa se hace presente cuando el hablante está casi contando algo.
Generalmente se ocupan tiempos verbales en 1° y 3° persona. Observa más objetivamente aquello
de lo que habla.

Ejemplo:

Margarita, está linda la mar
y el viento;
lleva esencia sutil de azahar
tu aliento.
(A Margarita. Rubén Darío)


Ya en la mitad de mis días espigo
esta verdad con frescura de flor
(Gabriela Mistral)

b) La actitud apostrófica es aquella en que el hablante se dirige a un “tú” al que interpela, al objeto
que provoca su canto. Generalmente se usa en los himnos, las odas y los salmos.
Ejemplo:
“Señor, tú sabes cómo, con encendido brío,
por los seres extraños mi palabra te invoca”.
(El Ruego. Gabriela Mistral)

Me gustas cuando callas
porque estás como ausente
(Pablo Neruda)

c) Actitud de la canción.- Es la más lírica de todas y la encontramos en las obras poéticas llamadas
canciones. El hablante lírico se refiere preferentemente a su propia interioridad.
Ejemplo:
“La tierra es dulce cual humano labio,
como era dulce cuando te tenía,
(G. Mistral)
Poema: Contenido y forma.

Las formas líricas básicamente consisten en la expresión de sentimientos a través de una manera
armoniosa y estética. De esta manera, al escribir un poema, son esenciales tanto los elementos de
contenido (como por ejemplo establecer un hablante lírico o encontrar un objeto lírico que inspire
el poema), como aquellos factores relativos a la forma (es decir, cosas que contribuyan a lo
estetico: rima, ritmo, sonoridad, forma visual, etc.)

Herramientas de contenido

Elección de tema, motivo y objeto lírico: Los sentimientos expresados en el poema están en
relación con un objeto lírico que inspire o justifique la forma lírica. En este sentido, al crear un
poema las primeras preguntas que deben responderse son: ¿Qué sentimientos quiero expresar?
¿Qué cosas inspiran esos sentimientos? ¿Hay algo concreto que genere sentimientos
determinados? De esta manera, se especifican el objeto y el motivo lírico. También es posible
crear una forma lírica desde la visión e impresión sobre un tema específico. Luego de escoger un
tema determinado, simplemente es cuestión de escribir aquello que se piensa o se siente sobre
ese tema.

Herramientas de forma:

Las herramientas de forma contribuyen a la estética y armoniosidad del poema. Se refieren a la
manera externa y a los criterios para la elección de palabras que expresan los contenidos de la
composición lírica:

Sonoridad y ritmo: El hecho de que muchos poemas estén escritos para ser enunciados y leídos en
voz alta tiene una razón de fondo: cada sílaba, al ir bajando o subiendo, y cada palabra, al
acentuarse de cierta forma y siendo pronunciada y enfatizada junto a otras palabras, van
formando una cadena de sonido específica que se manifiesta al ser declamada. Al mismo tiempo,
la rima y ciertas figuras retóricas como la aliteración y la paranomasia también aportan a la
sonoridad de las formas poéticas, provocando un efecto auditivo agradable. Es justamente por la
sonoridad que el ritmo tiene un rol fundamental en poemas y canciones; al ser la estructura
métrica del poema que ordena las sílabas en los distintos versos, tiene el poder de ir generando
distintos tipos de rima y así colaborar también a la sonoridad armoniosa que generan este tipo de
composiciones.

Lenguaje poético: El lenguaje figurado es aquel que en oposición al lenguaje literal, se refiere a un
concepto utilizando términos pertenecientes a otras ideas o conceptos. La metáfora es una de las
figuras literarias que utiliza este tipo de lenguaje; Por ejemplo, al decir llueven lágrimas de los ojos
del cielo se usan ideas del concepto llorar para referirse a la lluvia. Además de ésta, el lenguaje
poético usa muchas figuras retóricas o literarias que producen símbolos y efectos estilísticos, tales
como la anáfora, la antítesis, la parábola, el epíteto, el eufemismo, etc.

Estructura formal: División de la composición en versos y estrofas: Por último, más allá del
lenguaje y las palabras utilizadas para expresar el contenido, la forma visual del poema, así como
sus partes, también contribuyen a generar su carácter estético. En este sentido, la estructura
formal tradicional de un poema es su división y consideración en versos y estrofas los cuales
ayudan a generar la rima, ritmo y sonoridad. Un verso es una de las unidades poéticas menores, la
cual agrupa sílabas y consonantes y que junto a otros versos forma una estrofa (además, el verso
puede ser de varios tipos según número de sílabas y su carácter en relación a la rima: verso libre,
verso rimado, verso suelto, verso de arte menor, etc.)

Piececitos de niño, Verso 1
azulosos de frío, Verso 2
¡cómo os ven y no os cubren, Verso 3 ESTROFA 1
Dios mío! Verso 4

¡Piececitos heridos
por los guijarros todos, ESTROFA 2
ultrajados de nieves
y lodos!