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EFECTOS JURIDICOS DE LOS INFORMES DE LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS EN
EL ORDENAMIENTO JURIDICO ARGENTINO.


CSJN Recurso de Hecho Carranza Latrubesse, Gustavo c/ Estado Nacional Ministerio de Relaciones Exteriores-
Provincia de Chubut. (Agosto 6 2013)
Cuestionario.
- Composición de la CSJN y cómo se da la decisión ( mayoría/disidencias)
– Una referencia breve a los hechos del caso
– Qué se entiendo jurídicamente por cuestión “no justiciable”
– Presentación de la Petición ante la Comisión Interamericana de Derehcos Humanos (CIDH fecha –
referencia a la misma)
– Informe de fondo de la Comision 30/97- (decisión de la comisión)
– Refiera brevemente a la acción iniciada ante la CSJN por la parte actora (sus pretenciones)
– Instrumentos jurídicos del derecho internacional de los derechos humanos invocados por la CSJN en su
decisión.
– Jurisprudencia del derecho inteernacional de los derechos humanos invocada por la CSJN en su
decisión (análisis razonado de ésta)
- Decisión Final de la CSJN (referirse únicamente a lo decidido por la mayoría, no considerar los votos
disidentes).














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* Una referencia breve a los hechos del caso

Que el actor, Dr. Gustavo Carranza Latrubesse, fue removido de su cargo de juez de Primera
Instancia de la Provincia del Chubut -al que había accedido en 1971- mediante un decreto dictado
por el Poder Ejecutivo de facto de dicha provincia, el 17 de junio de 1976.


Etapas procesales:
 Superado el período de facto el actor promovió en junio de 1984, ante el Superior
Tribunal provincial, una acción contencioso administrativa de plena jurisdicción en la que
reclamó la nulidad de la medida y la reparación de los daños y perjuicios materiales y
morales que ésta le había causado, mas no la reposición en el cargo.

 El mencionado órgano, en julio de 1996, declaró la cuestión "no justiciable" invocando
jurisprudencia de esta Corte, la cual, a su turno, desestimó el recurso extraordinario
interpuesto contra. aquella decisión, con arreglo a que el apelante no aportaba ningún
argumento que autorizara a revisar los criterios sostenidos por el Tribunal.

 31 de agosto de 1987, el actor presentó una petición ante la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos contra el Estado argentino, sosteniendo que éste había violado sus
derechos a las garantías judiciales Y, a la protección judicial, enunciados en los artículos 8
Y 25, en relación con el artículo 1.1, de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos.

 La Comisión, una vez sustanciado el proceso, pronunció el "Informe N° 30/97” el 30 de
septiembre de 1997.

 El actor inició una acción declarativa la Corte Suprema de Justicia de la Nación contra el
Estado Nacional Y la Provincia del Chubut a fin de que se diera certidumbre a su derecho
Y se declarase que la República era responsable ante la comunidad internacional del
cumplimiento del antes citado Informe de la Comisión y, en su mérito, se le indemnizaran
los perjuicios que sufrió como consecuencia de la violación de sus derechos. Esta Corte,
por sentencia del 12 de marzo de 2002 resolvió que la causa no era de su competencia
originaria.

 Luego de dicho fallo, la Corte, remite el expediente a Justicia Nacional en lo
Contencioso Administrativo Federal a pedido del actor, el cual desvinculó de la litis al
Estado provincial, y admitida por ese fuero su competencia, el litigio fue fallado finalmente
por la Sala V de la Cámara respectiva, la cual, por mayoría, hizo lugar a la demanda,
condenando al Estado Nacional a pagar al pretensor la suma de $ 400.000


 Ante ello, las dos partes dedujeron sendos recursos extraordinarios.
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 Qué se entiende.jurídicamente por cuestión “no justiciable”

Su caso fue declarado "no justiciable" por el Superior Tribunal de Chubut, el 1 de julio de 1986,
invocando la jurisprudencia de la Corte Suprema de Argentina en un caso similar (Sansó, Gerónimo c.
el Gobierno Nacional, 3 de junio de 1984), en la que se afirmó que los tribunales no eran
competentes para dictaminar en torno a la justicia, prudencia o eficiencia de las medidas ordenadas
para la remoción de magistrados, como la que es materia de este litigio, dado que las mismas
constituyeron actos eminentemente políticos de un gobierno de facto.

En su considerando 1: “El Superior Tribunal provincial en julio de 1996 declaró la cuestión "no
justiciable" invocando jurisprudencia de esta Corte, la cual, a su turno, desestimó el recurso
extraordinario interpuesto contra. Aquella decisión, con arreglo a que el apelante no aportaba ningún
argumento que autorizara a revisar los criterios sostenidos por el Tribunal, a los que había remitido el
a quo, referentes a la incompetencia del Poder Judicial para resolver cuestiones como la suscitada
(24 de febrero de 1987). Posteriormente (31 de agosto de 1987), el actor presentó una petición ante
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Comisión) contra el Estado argentino,
sosteniendo que éste había violado sus derechos a las garantías judiciales Y, a la protección judicial,
enunciados en los artículos 8 Y 25, en relación con el artículo 1.1, de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos (Convención Americana). La Comisión, una vez sustanciado el proceso,
pronunció el "Informe N°30/97.Caso 10.087. Gustavo Carranza/Argentina", del 30 de septiembre de
1997, en el cual, "reiterando las recomendaciones emitidas en el informe del artículo 50 (de la
Convención Americana)" (párr. 82.), expresó: "la Comisión concluye que al impedir una decisión sobre
los méritos del caso interpuesto por el señor Gustavo Carranza, a raíz de su destitución como juez de
la Provincia del Chubut, el Estado argentino violó sus derechos a las garantías judiciales y a la
protección judicial, consagrados en los artículos 8 Y 25, en relación con el artículo 1.1 de la
Convención Americana" (párr. 83) y, por ello, "[recomienda que el Estado argentino indemnice
adecuadamente a Gustavo Carranza por las violaciones mencionadas en el párrafo anterior" (párr.
84) En tales condiciones, el actor inició una acción declarativa ante esta Corte contra el Estado
Nacional Y la Provincia del Chubut a fin de que se diera certidumbre a su derecho Y se declarase que
la República era responsable ante la comunidad internacional del cumplimiento del antes citado
Informe de la Comisión y, en su mérito, se le indemnizaran los perjuicios que sufrió como
consecuencia de la violación de sus derechos. Esta Corte, por sentencia del 12 de marzo de 2002
(Fallos: 325:380), resolvió que la causa no era de su competencia originaria.”



Técnicamente, no son otra cosa que una auto restricción de los estrados judiciales que se traduce en
una inhibición a abocarse al conocimiento de determinados casos, lo que ha sido cuestionado por
Bidart Campos, para quien “todo es justiciable” por entrañar un daño al derecho a la jurisdicción.
Se justifica dicha auto restricción en la conveniencia de evitar “el gobierno de los jueces” a efectos de
resguardar el principio de equilibrio en que se nutre la doctrina de la separación de poderes y de
evitar, por lo tanto, que un poder quede a merced de otro, como consecuencia de trasladar el poder
político a los tribunales judiciales, con todas las implicancias que tendría la injerencia política de los
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jueces. El Poder Judicial no se encuentra habilitado constitucionalmente, ni legalmente, para analizar
una situación exclusivamente política.

* Informe de fondo de la Comisión 30/97- (decisión de la comisión)

Como ya mencionáramos a priori los hechos del caso, el 31 de Agosto de 1987, el Doctor Gustavo
Carranza presentó una petición ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos contra la
República Argentina, alegando la negativa de la Corte a tomar vista a su apelación contra la
decisión del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Chubut. El peticionario, como ya hemos
mencionado argumentó que se habían violado algunas disposiciones de la Convención Americana
sobre los Derechos Humanos: el derecho a garantías judiciales (artículo 8), protección de la honra
y de la dignidad (artículo 11), derecho de acceso a las funciones públicas (artículo 23.1.c) y
derecho a la protección judicial (artículo 25).
El artículo 8.1 de la Convención Americana refiere:
“Toda persona tiene derecho a ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo razonable,
por un juez o tribunal competente, independiente e imparcial, establecido con anterioridad por la ley,
en la sustanciación de cualquier acusación penal formulada contra ella, o para la determinación de
sus derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter. (…)”
El artículo 11 de la Convención Americana, remite:
“1. Toda persona tiene derecho al respeto de su honra y al reconocimiento de su dignidad. 2. Nadie
puede ser objeto de injerencias arbitrarias o abusivas en su vida privada, en la de su familia, en su
domicilio o en su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra o reputación. 3. Toda persona
tiene derecho a la protección de la ley contra esas injerencias o esos ataques.”
Por su parte el artículo 23.1.c, de la misma Convención, en cuanto a los derechos políticos refiere:
“(…) c) de tener acceso, en condiciones generales de igualdad, a las funciones públicas de su país.”
Y por último el artículo 25, que remite a la protección judicial:
“1. Toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso efectivo ante
los jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos
fundamentales reconocidos por la Constitución, la ley o la presente Convención, aun cuando tal
violación sea cometida por personas que actúen en ejercicio de sus funciones oficiales.
2. Los Estados Partes se comprometen: a) a garantizar que la autoridad competente prevista por el
sistema legal del Estado decidirá sobre los derechos de toda persona que interponga tal recurso; b)
a desarrollar las posibilidades de recurso judicial, y c) a garantizar el cumplimiento, por las
autoridades competentes, de toda decisión en que se haya estimado procedente el recurso.”
Teniendo en cuenta las mencionadas disposiciones, alegadas por el peticionario, la Comisión por su
parte analizó, las condiciones de admisibilidad, para luego dar respuesta al caso. En este sentido
la Comisión sostuvo que las presuntas violaciones de los artículos 11 y 23.1 invocadas en la petición
original fueron manifiestamente inadmisibles, dado que el peticionario no cumplió el requisito del
artículo 46.1 de la Convención Americana. Surge del expediente que el actor no interpuso recurso
interno alguno para remediar dichas violaciones denunciadas.
Ahora bien, en cuanto a la presunta violación de los artículos 8 y 25 de la Convención, la Comisión
los reputa admisibles, ya que el peticionario ha interpuesto y agotado los recursos internos.
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Por lo tanto la violación en cuestión en el caso actual es: la negativa del derecho a las garantías
judiciales y del derecho a la protección judicial. Ya hemos mencionado que el artículo 8 de la
Convención Americana impone la existencia de “debidas garantías” durante el proceso de
determinación de derechos. Entre aquellas garantías que deben respetarse y cumplirse para asegurar
un “debido proceso legal”, está la que impone la intervención de un órgano judicial competente,
independiente e imparcial para determinar la legalidad del reclamo.
En el caso del peticionario, el propio tribunal interviniente declaró la incompetencia del poder judicial
para resolver una cuestión de este tipo, estableciendo que se trataba de una “cuestión no justiciable”.
Por eso, la garantía del peticionario de ejercer una adecuada defensa de su pretensión se vio
lesionada, por la falta absoluta de cualquier órgano judicial para ampararlo en sus derechos.
En consecuencia, la decisión del Superior tribunal de Chubut ratificada por la Corte Suprema de
Argentina, resultó violatoria del derecho al debido proceso consagrado en el artículo 8 de la
Convención Americana.
Por otro lado, nos encontramos con el derecho a la protección judicial (artículo 25 de la Convención
Americana). Como ya dijimos, dicho artículo establece que “Toda persona tiene derecho a un recurso
sencillo y rápido o a cualquier otro recurso efectivo ante los jueces o tribunales competentes, que la
ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución, la ley o
la presente Convención…”
La Comisión entiendió que para que tal recurso exista, no basta con que esté previsto por la
Constitución o la ley o con que sea formalmente admisible, sino que se requiere que sea realmente
idóneo para establecer si se ha incurrido en una violación de los derechos humanos y proveer lo
necesario para remediarla. “No pueden considerarse efectivos aquellos recursos que resulten
ilusorios”.
En el caso en particular, La Comisión consideró que al declarar el tribunal judicial que la cuestión era
no justiciable desestimando el recurso interpuesto, se produjo como efecto que el peticionario se viera
imposibilitado de contar con un recurso judicial efectivo que lo amparara contra alegados actos
violatorios de su derecho a la estabilidad como juez.
En conclusión, si no hay jurisdicción judicial y no corresponde decidir, entonces no hay amparo o
tutela posible. Consecuentemente, no hay recurso judicial efectivo en los términos del artículo 25 de
la Convención Americana.
Por todo esto, la Comisión concluye que al impedir una decisión sobre los méritos del caso
interpuesto por el señor Gustavo Carranza, a raíz de su destitución como juez de la Provincia de
Chubut, el Estado argentino violó sus derechos a las garantías judiciales y a la protección judicial,
consagrados en los artículos 8 y 25, en relación con el artículo 1.1 de la Convención Americana.
Una vez esgrimidas las conclusiones a la que llega la Comisión, la misma menciona dos
recomendaciones: “a) Recomienda que el Estado argentino indemnice adecuadamente a
Gustavo Carranza por las violaciones mencionadas en el párrafo anterior y b) Decide hacer
público el presente informe, e incluirlo en su Informe Anual a la Asamblea General de la OEA.”

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 REFIERA BREVEMENTE A LA ACCION INICIADA ANTE LA CSJN POR LA PARTE ACTORA
( SUS PRETENCIONES)
El actor, Carranza, inició una acción procesal denominada queja ante la corte suprema de justicia

 El Estado Nacional (Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto)
plantea diversos agravios, de los cuales, solo es admisible el relativo a que el a quo
confirió carácter obligatorio al citado Informe N° 30/97 de la Comisión y a la
recomendación que contiene, pues pone en juego la exégesis de preceptos de jerarquía
constitucional, como lo son los de la Convención Americana (Constitución Nacional, artículo
75.22, segundo párrafo), en los que el recurrente funda sus derechos (ley 48, artículo 14.3).


 Por otro lado, el doctor Gustavo Carranza Latrubesse cuestiona la sentencia de la cámara
fundamentalmente por cuanto, a su entender, limita la indemnización que surge del
informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En síntesis, si bien admite
que la cuestión contenida en el informe 30/97 de ese órgano es la violación del debido
proceso legal y de las garantías judiciales (arts.8º, 25 y 63 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos), sostiene que no es cierto que aquel informe sólo tenga por alcance
una reparación abstracta por la mera violación de los preceptos normativos citados. El
apelante aduce que la reparación adecuada que surge del informe de la Comisión
supone hacer cesar las consecuencias y allanar los obstáculos o impedimentos
generados por la violación, además de fijar una indemnización. En el caso, dice que la
restitutio in integrum que le corresponde incluye los daños causados por la violación del
debido proceso, de las garantías judiciales que frustraron la posibilidad de obtener una
decisión de fondo sobre el acto que dispuso su cesantía como juez provincial. Además, aduce
que debería tomarse también en consideración los salarios caidos, el derecho a la
carrera judicial, el derecho a la antigüedad, el derecho a la jubilación o, en su defecto, el
importe neto de los salarios no percibidos (sin el descuento jubilatorio), más la reparación del
daño moral.




 Instrumentos jurídico del Derecho Internacional de los Derechos Humanos invocados
por la CSJN en su decisión:
Ya hemos mencionado que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos: pronunció el
Informe Nº 30/97 Caso 10087. Gustavo Carranza/Argentina del 30 de septiembre de 1997 donde
consideró violado un derecho, libertad o garantía tutelados así como estableció que la expedición del
informe definitivo está supeditada a que el asunto no haya sido solucionado o sometido a decisión de
la Corte dentro del lapso de 3 meses.


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Convención Americana sobre Derechos Humanos:
● Artículo 8: garantías judiciales
● Artículo 25: protección judicial
● Artículo 1.1
● Articulo 44: cualquier persona o grupo de personas, o entidad no gubernamental reconocida en uno o
mas Estados – Miembro de la OEA, puede presentar a la Comision peticiones que contengan
denuncias o quejas de violación de esta Convención por un Estado parte (legitimación de Carranza).

Pasos Procesales para la decisión del asunto, una vez en manos de la Comisión:

● Artículo 50: de no llegarse a una solución, la comisión dictará un informe en el que expondrá los
hechos y sus conclusiones. El informe de la comisión será transmitido a los Estados interesados, que
no podrán publicarlo. Al transmitir el informe, la Comisión puede formular recomendaciones que
juzgue adecuadas. (informe preliminar)
● Artículo 51: si en el plazo de 3 meses, el asunto no fue solucionado por parte del Estado, la Comisión
podrá emitir su opinión y conclusiones sobre la cuestión. La Comisión hará las recomendaciones
yfijará un plazo dentro del cual el Estado debe tomar medidas que le ocmpetan para remediar la
situación. Transcurrido el periodo fijado, la Comisión decidirá si el Estado tomó las medidas
adecuadas y si publica o no su informe. (informe definitivo)

Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados:
● Artículo 31.1: principio de buena fe; si un estado ratifica un tratado internacional tiene la obligación de
realizar sus mejores esfuerzos para aplicar las recomendaciones de un órgano de protección, como
es la Comisión.

OC 19/05 – OC 3/83 – OC – 15/97 – OC 9/87
Convención Europea de Derechos Humanos:
● Cada parte debe respetar y hacer respetar en su seno los derechos que aquella enuncia, en el marco
supranacional no tiende a desaprobar la violación a estos derechos cometida en el orden interno.
Comité de Derechos Humanos
Comisión Europea de Derechos Humanos
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos:
● Artículo 3.2: cada uno de los Estados partes se compromete a garantizar que toda persona cuyos
derechos o libertades reconocidos en el Pacto hayan sido violados podrá interponer un recurso
efectivo.
Corte Europea de Derechos Humanos
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Comité de Ministros del Consejo de Europa
Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre
Conferencia Especializada Interamericana sobre Derechos Humanos

 Jurisprudencia del derecho internacional de los derechos humanos invocada por la CSJN en
su decisión (análisis razonado de ésta)


1) Fallo Velasquez Rodriguez Vs Honduras

26-6-87 / nº1 / Párrafo 63
Trata sobre la fuerza obligatoria o no de las recomendaciones que formula al Estado interesado la
Comisión en ejercicio de la atribución que le confiere el artículo 51.2 de la Convención Americana.
Esto presenta un buen número de dificultades de interpretación, tal como lo advirtió la Corte
Interamericana de DH:

“El artículo 51.1 contempla, igualmente, la posibilidad de que la Comisión prepare un nuevo informe
contentivo de su opinión, conclusiones y recomendaciones, el cual puede ser publicado en los
términos previstos por el artículo 51.3. Esta disposición plantea un buen número de dificultades de
interpretación como son, por ejemplo, la definición del significado de este informe y sus diferencias o
coincidencias con el previsto por el artículo 50. Se trata, con todo, de cuestiones que no son decisivas
para resolver los problemas procesales sometidos a la Corte en esta ocasión. A los efectos del caso,
sí conviene tener presente, en cambio, que la preparación
del informe previsto por el artículo 51 está sometida a la condición de que el asunto no haya sido
elevado a la consideración de la Corte, dentro del plazo de tres meses dispuesto por el mismo
artículo 51.1, lo que equivale a decir que, si el caso ha sido introducido ante la Corte, la Comisión no
está autorizada para elaborar el informe a que se refiere el artículo 51”

29-7-88 / nº4 / Párrafo 167
Trata sobre precepto fundamental que tienen los Estados miembros de la Convención Americana de
respetar los derechos y libertades de dicha Convención, garantizar su libre y pleno ejercicio y
asegurar a la victima una adecuada reparación:

“La obligación de garantizar el libre y pleno ejercicio de los derechos humanos no se agota con la
existencia de un orden normativo dirigido a hacer posible el cumplimiento de esta obligación, sino que
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comparta la necesidad de una conducta gubernamental que asegure la existencia, en la realidad, de
una eficaz garantía del libre y pleno ejercicio de los derechos humanos.”


2) Caballero Delgado y Santana Vs Colombia 26/6/87 parrafo 67
Hace hincapié sobre los dos pasos procesales en los informes dictados por la Comisión, el primero:
informe preliminar (informe del Art 50 de la Convención) y el segundo: informe definitivo (o informe
del art 51).
“67. En su alegato final, la Comisión ha pedido que se declare que con base en el principio pacta sunt
servanda, el Gobierno ha violado los artículos 51.2 y 44 de la Convención en relación con el artículo 1.1
de la misma, concordante con el artículo 26 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados
al incumplir deliberadamente las recomendaciones formuladas por la Comisión Interamericana.
Respecto a lo anterior cabe observar que esta Corte, en varias sentencias y opiniones consultivas, ha
interpretado los artículos 50 y 51 de la Convención en el sentido de que el primero de ellos dispone la
elaboración de un informe preliminar que se transmite al Estado para que adopte las proposiciones y
recomendaciones de la Convención y el segundo dispone que si en el plazo de tres meses el asunto no
ha sido solucionado o sometido a la decisión de la Corte, se elaborará un informe definitivo y, por lo
tanto, si el asunto ha sido sometido a la decisión de la Corte, como ocurrió en el presente caso, no cabe
la elaboración de ese segundo informe.
A juicio de la Corte, el término “recomendaciones” usado por la Convención Americana debe ser
interpretado conforme a su sentido corriente de acuerdo con la regla general de interpretación contenida
en el artículo 31.1 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados y, por ello, no tiene el
carácter de una”


3) OC-19/05 28/11/2005. Solicitada por Venezuela. Control en el Ejercicio de Atribuciones
de la Comision Interamericana De DDHH.
La corte invoca a la opinión de la corte, respecto al principio de legalidad jurídica: que el
trámite ante la comisión Se encuentra “Regido por Garantías” que aseguran al Estado el
ejercicio del derecho de defensa en el procedimiento.
“27. El trámite de las peticiones individuales se encuentra regido por garantías que aseguran a
las partes el ejercicio del derecho de defensa en el procedimiento. Tales garantías son: a) las
relacionadas con las condiciones de admisibilidad de las peticiones (artículos 44 a 46 de la
Convención), y b) las relativas a los principios de contradicción (artículo 48 de la Convención)
13 y equidad procesal. Igualmente es preciso invocar aquí el principio de seguridad jurídica
(artículo 39 del Reglamento de la Comisión).”


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4) Fallo Godínez Cruz Vs Honduras

26-6-87 / nº3 / Párrafo 33
Trata sobre la interpretación de un tratado, la cual deberá ser de buena fe, conforme al contexto de
los términos y a su objeto y fin. Dicho contexto, comprenderá además del texto, el preámbulo, es
decir, principios y reglas a los que se han atenido conocida jurisprudencia de la Corte IDH:

“La Corte entiende que la interpretación de todas las normas de la Convención relativas al
procedimiento que debe cumplirse ante la Comisión para que "la Corte pueda conocer de cualquier
caso" (art. 61.2), debe hacerse de forma tal que permita la protección internacional de los derechos
humanos que constituye la razón misma de la existencia de la Convención y
llegar, si es preciso, al control jurisdiccional. Los tratados deben interpretarse "de buena fe conforme
al sentido corriente que haya de atribuirse a los términos del tratado en el contexto de éstos y
teniendo en cuenta su objeto y fin" (art. 31.1 de la Convención de Viena
sobre el Derecho de los 7 Tratados). El objeto y fin de la Convención Americana es la eficaz
protección de los derechos humanos. Por ello, la Convención debe interpretarse de manera de darle
su pleno sentido y
permitir que el régimen de protección de los derechos humanos a cargo de la Comisión y de la Corte
adquiera todo "su efecto útil". Es plenamente aplicable aquí lo que ha dicho la Corte de La Haya:
Considerando que, en caso de duda, las cláusulas de un compromiso por el cual un diferendo es
sometido a la Corte, deben ser interpretadas, si con ello no se violentan sus términos, de manera que
se permita a dichas
cláusulas desplegar su efecto útil”


20-1-89 / nº5 / Párrafo 184
Trata sobre precepto fundamental que tienen los Estados miembros de la Convención Americana de
respetar los derechos y libertades de dicha Convención, garantizar su libre y pleno ejercicio y
asegurar a la victima una adecuada reparación al igual que el fallo Velásquez anteriormente citado:

“El Estado está en el deber jurídico de prevenir, razonablemente, las violaciones de los derechos
humanos, de investigar seriamente con los medios a su alcance las violaciones que se hayan
cometido dentro del ámbito de su jurisdicción a fin de identificar a los responsables, de imponerles las
sanciones pertinentes y de asegurar a la víctima una adecuada reparación”

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5) OC-1/82 24/09/1982 Solicitada por Perú. Función Consultiva de la Corte.
“33. Para la interpretación del artículo 64 de la Convención la Corte utilizará los métodos
tradicionales del derecho internacional, tanto en lo que se refiere a las reglas generales de
interpretación, como en lo que toca a los medios complementarios, en los términos en que los
mismos han sido recogidos por los artículos 31 y 32 de la Convención de Viena sobre el
Derecho de los Tratados.”

6) Fallo Baena Ricardo y otros Vs Panamá

18-11-99 / nº61 / Párrafo 39
Habla del funcionamiento del sistema, y de cómo en un extremo, en el ingreso al sistema, se
emplaza la Comisión, y que en el opuesto, es decir en el desenlace sustancial y definitivo, se
encontrarán pero siempre excluyéndose entre sí, la Comisión mediante el informe definitivo del
artículo 51, o bien la Corte IDH mediante su sentencia definitiva. Nunca las dos, por cuanto las dos
son excluyentes la una de la otra:

“La Corte considera que es evidente la confusión entre la interposición de la demanda y la emisión del
informe del artículo 51 de la Convención. Como ya la Corte señaló (supra, párr. 38), estas dos
opciones son excluyentes una de la otra y no se requiere de ambas para que se pueda interponer un
caso ante este Tribunal.”

28-11-03 / nº104 / Pàrrafo 99
Trata sobre la aprobación del tratado y el consiguiente sometimiento de los Estados al orden legal en
el cual asumen una obligación no en relación con otros Estados, sino hacia los individuos bajo su
jurisdicción:

“Dicho criterio coincide con la jurisprudencia de esta Corte, la cual ha señalado, en su Opinión
Consultiva OC-2/82 de 24 de septiembre de 1982, denominada El Efecto de las Reservas sobre la
Entrada en Vigencia de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que
[...] los tratados modernos sobre derechos humanos, en general, y, en
particular, la Convención Americana, no son tratados multilaterales del tipo
tradicional, concluidos en función de un intercambio recíproco de derechos, para el beneficio mutuo
de los Estados contratantes. Su objeto y fin son la protección de los derechos fundamentales de los
seres humanos, independientemente de su nacionalidad, tanto frente a su propio Estado como frente
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a los otros Estados contratantes. Al aprobar estos tratados sobre derechos humanos, los Estados se
someten a un orden legal dentro del cual ellos, por el bien común, asumen varias obligaciones, no en
relación con otros Estados, sino hacia los individuos bajo su jurisdicción”


7) Fallo Constantine y otros Vs Trinidad y Tobago

1-9-01 / Serie C nº 82 / Párrafo 86 y 87
Trata sobre la aprobación del tratado y el consiguiente sometimiento de los Estados al orden legal en
el cual asumen una obligación no en relación con otros Estados, sino hacia los individuos bajo su
jurisdicción, al igual que el fallo Baena, anteriormente citado:

“Al respecto, esta Corte ha señalado, en su Opinión Consultiva sobre El Efecto de las Reservas
Sobre la Entrada en Vigencia de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (OC-2/82), que

[…] los tratados modernos sobre derechos humanos, en general, y, en particular, la Convención
Americana, no son tratados multilaterales del tipo tradicional, concluidos en función de un intercambio
recíproco de derechos, para el beneficio mutuo de los Estados contratantes. Su objeto y fin son la
protección de los derechos fundamentales de los seres humanos, independientemente de su
nacionalidad, tanto frente a su propio Estado como frente a los otros Estados contratantes. Al aprobar
estos tratados sobre derechos humanos, los Estados se someten a un orden legal dentro del cual
ellos, por el bien común, asumen varias obligaciones, no en relación con otros Estados, sino hacia los
individuos bajo su jurisdicción

Dicho criterio coincide con la jurisprudencia de otros órganos jurisdiccionales internacionales.”



8) OC 4/84 19/01/1984. Solicitada por Costa Rica. Propuesta de modificación a la
Constitucion Politica de Costa Rica relacionado con la Naturalización. “24. Esta Corte
opinó [Restricciones a la Pena de Muerte, supra 19, párr. no.47], en relación con las reservas,
pero con criterios válidos respecto del conjunto de la Convención, que la interpretación hay
que hacerla en forma tal que no conduzca "de manera alguna a debilitar el sistema de
protección consagrado en la Convención" y siempre teniendo en cuenta que el objeto y fin de
la misma "son la protección de los derechos fundamentales de los seres humanos"
9) Fallo Cayara Vs Perú
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3-2-93 / Serie C nº 14 / Párrafo 63
Trata sobre el sistema de protección consagrado en la Convención tiene como objeto y fin de la
misma la protección de los derechos fundamentales de los seres humanos:

“La Corte debe guardar un justo equilibrio entre la protección de los derechos humanos, fin último del
sistema, y la seguridad jurídica y equidad procesal que aseguran la estabilidad y confiabilidad de la
tutela internacional. En el caso sub judice continuar con un proceso enderezado a lograr la protección
de los intereses de las supuestas víctimas, estando de por medio infracciones manifiestas a las reglas
procedimentales establecidas en la propia Convención, acarrearía la pérdida de la autoridad y
credibilidad indispensables en los órganos encargados de administrar el
sistema de protección de derechos humanos”


10) OC 6/86 9/05/86. Solicitado por Gobierno de la República Oriental del Uruguay. La
expresión "leyes" en el artículo 30 de la convención americana sobre derechos
humanos.
“19. El significado del vocablo leyes ha de buscarse como término incluido en un tratado
internacional. No se trata, en consecuencia, de determinar la acepción del sustantivo leyes en el
derecho interno de un Estado Parte.”
“32. La ley en el Estado democrático no es simplemente un mandato de la autoridad revestido
de ciertos necesarios elementos formales. Implica un contenido y está dirigida a una finalidad.
El concepto de leyes a que se refiere el artículo 30, 9interpretado en el contexto de la
Convención y teniendo en cuenta su objeto y fin, no puede considerarse solamente de
acuerdo con el principio de legalidad ( ver supra 23 ). Este principio, dentro del espíritu de la
Convención, debe entenderse como aquel en el cual la creación de las normas jurídicas de
carácter general ha de hacerse de acuerdo con los procedimientos y por los órganos
establecidos en la Constitución de cada Estado Parte, y a él deben ajustar su conducta de
manera estricta todas las autoridades públicas. En una sociedad democrática el principio de
legalidad está vinculado inseparablemente al de legitimidad, en virtud del sistema
internacional que se encuentra en la base de la propia Convención, relativo al "ejercicio
efectivo de la democracia representativa ", que se traduce, inter alia, en la elección popular de
los órganos de creación jurídica, el respeto a la participación de las minorías y la ordenación al
bien común.”
11) OC 20/09 del29/09/2009. Solicitada por Argentina. Art 55 de Convencion Americana
Sobre Derechos Humanos.
“26. A la luz de la norma citada, esta Corte ha afirmado que la interpretación del "sentido
corriente de los términos” del tratado no puede ser una regla por sí misma sino que debe
involucrarse dentro del contexto y, en especial, dentro de su objeto y fin17. El Tribunal también
ha señalado que el “sentido corriente de los términos” debe analizarse como parte de un todo
14

cuyo significado y alcance debe fijarse en función del sistema jurídico al cual pertenece18.
Todo ello para garantizar una interpretación armónica y actual de la disposición sujeta a
consulta.”
12) OC-3/83 8/9/1883. Solicitada Por la Comision Interamericana de DDHH. Restricciones a
la pena de muerte (arts. 4.2 y 4.4 convención americana sobre derechos humanos)
“50. Este método de interpretación se acoge al principio de la primacía del texto, es decir, a
aplicar criterios objetivos de interpretación. Además, en materia de tratados relativos a la
protección de los derechos humanos, resulta todavía más marcada la idoneidad de los
criterios objetivos de interpretación, vinculados a los textos mismos, frente a los subjetivos,
relativos a la sola intención de las partes, ya que tales tratados, como lo dijo esta Corte, " no
son tratados multilaterales del tipo tradicional, concluidos en función de un intercambio
recíproco de derechos, para el beneficio mutuo de los Estados contratantes ", sino que " su
objeto y fin son la protección de los derechos fundamentales de los seres humanos,
independientemente de su nacionalidad, tanto frente a su propio Estado como frente a los
otros Estados contratantes " ( El efecto de las reservas, supra 42, párr. no. 29).
13) Fallo Tribunal Constitucional Vs Perú
24-9-99 / Serie C nº 55 / Párrafo 44
Trata sobre la creación por parte de la Convención de obligaciones objetivas, por encima de un
conjunto de compromisos bilaterales mutuos:

“La Comisión y Corte Europeas de Derechos Humanos (en adelante “Comisión Europea” y “Corte
Europea”, respectivamente), a su vez, se han pronunciado en forma similar. En el caso Austria vs.
Italia (1961), la Comisión Europea declaró que las obligaciones asumidas por los Estados Partes en
la Convención Europea de Derechos Humanos (en adelante “Convención Europea”) “son
esencialmente de carácter objetivo, diseñadas para proteger los derechos fundamentales de los seres
humanos de violaciones de parte de las Altas Partes Contratantes en vez de crear derechos
subjetivos y recíprocos entre las Altas Partes Contratantes”2. En igual sentido, la Corte Europea
afirmó, en el caso Irlanda vs. Reino Unido (1978), que a diferencia de los tratados internacionales del
tipo clásico, la Convención comprende más que simples compromisos recíprocos entre los Estados
Partes. Crea, por encima de un conjunto de compromisos bilaterales, mutuos, obligaciones objetivas
que, en los términos del Preámbulo, cuentan con una 'garantía colectiva'.

Igualmente, en el caso Soering vs. Reino Unido (1989), la Corte Europea declaró que la Convención
Europea “debe ser interpretada en función de su carácter específico de tratado de garantía colectiva
de derechos humanos y libertades fundamentales, y que el objeto y fin de este instrumento de
protección de seres humanos exigen comprender y aplicar sus disposiciones de manera que haga
efectivas y concretas aquellas exigencias”

14) Caso LaGrand Alemania vs Estados Unidos de América. 27 de Junio de 2001.
15

“LaCorte resolvió que Estados Unidos había «infringido sus obligaciones para con Alemania y par
a con los hermanos LaGrand según laConvención de Viena sobre Relaciones Consulares» al no h
aber informado a los ciudadanos alemanes Karl y Walter LaGrand inmediatamente después de
su detención de su derecho a ponerse en contacto con su consulado. El estado de Arizona ej
ecuto a ambos en 1999.La Corte Internacional de Justicia declaró que Estados Unidos debe
permitir la revisión y la
reconsideración de casos similares, y dictaminó que el derecho a informar
al consulado es un derecho personal conferido a los individuos. Las barreras impuestas por los pr
ocedimientos procesales de cada país no se pueden invocar para impedir la revisión judicial y las
posibles reparaciones en casos de violaciones graves de estos derechos. El fallo de la Corte Inter
nacional de Justicia en este caso es vinculante e inapelable. “
15) OC13/93 16 DE JULIO DE 1993. Solicitada por los Gobiernos de la República Argentina
y la República Oriental del Uruguay. Ciertas atribuciones de la Comisión Interamericana
de DDHH (arts. 41, 42, 44, 46, 47, 50 y 51 de la convención americana sobre derechos
humanos).
16) OC 15/97 “informes de la comisión interamericana De derechos humanos” (art. 51
convención americana sobre derechos humanos). Solicitada por el estado de Chile.
“47. Esta Corte se ha referido al justo equilibrio que debe existir en el procedimiento del
sistema interamericano de protección de los derechos humanos (Caso Cayara, supra 39, párr.
63) aunque en dicha sentencia se hace referencia al período de preclusión establecido en el
artículo 51.1, en el cual la Comisión o el Estado puede someter un caso a la Corte,
consideraciones de la misma o similar naturaleza serían aplicables en relación con el período
posterior, cuando ya no existe posibilidad para que la Comisión o el Estado involucrado
sometan el caso a la decisión de la Corte. En esa etapa, la Comisión continúa conociendo,
como único órgano convencional que puede hacerlo. En estas circunstancias, los actos de la
Comisión deben responder a los siguientes criterios legales básicos: (a) el principio general de
que sus actos deben ser equitativos e imparciales respecto de las partes interesadas;(b) el
mandato de que “la Comisión tiene la función principal de promover la observancia y la
defensa de los derechos humanos”, establecido en el artículo 41 de la Convención;(c) sus
atribuciones de “formular recomendaciones, cuando lo estime conveniente, a los gobiernos de
los Estados miembros para que adopten medidas progresivas en favor de los derechos
humanos dentro del marco de leyes internas y sus preceptos constitucionales, al igual que
disposiciones apropiadas para fomentar el debido respeto a esos derechos”, establecidas en
el artículo 41.b de la Convención.”
17) Fallo Caballero Delgado y Santana Vs Colombia
21-1-94 / Serie C nº 17 / Párrafo 63
Habla sobre que una petición es solo admisible si se han agotado e interpuesto los recursos de
jurisdicción interna:


“La Corte ya dijo que:
16

El artículo 46.1.a) de la Convención remite „a los principios de Derecho Internacional generalmente
reconocidos‟. Estos principios no se refieren sólo a la existencia formal de tales recursos, sino
también a que éstos sean adecuados y efectivos, como resulta de las excepciones contempladas en
el artículo 46.2.

Que sean adecuados significa que la función de esos recursos, dentro del sistema de derecho
interno, sea idónea para proteger la situación jurídica infringida. En todos los ordenamientos internos
existen múltiples recursos, pero no todos son aplicables en todas las circunstancias. Si, en un caso
específico, el recurso no es adecuado, es obvio que no hay que agotarlo. Así lo indica el principio de
que la norma está encaminada a producir un
efecto y no puede interpretarse en el sentido de que no produzca ninguno o su resultado sea
manifiestamente absurdo o irrazonable (Caso Velásquez Rodríguez, Sentencia de 29 de julio de
1988. Serie C No. 4, párrs. 63-64; Caso Godínez Cruz, Sentencia de 20 de enero de 1989. Serie C
No. 5, párrs. 66-67; Caso Fairén Garbi y Solís Corrales, Sentencia de 15 de marzo de 1989. Serie C
No. 6, párrs. 87-88)”

18) OC 9/87 6/10/1987. Solicitada Por la Republica Oriental Del Uruguay. Garantías
Judiciales en Estado de Emergencia. (arts. 27.2, 25 y 8 convención americana sobre
derechos humanos)
“24. El artículo 25.1 incorpora el principio, reconocido en el derecho internacional de los derechos
humanos, de la efectividad de los instrumentos o medios procesales destinados a garantizar tales
derechos. Como ya la Corte ha señalado, según la Convención los Estados Partes se obligan a
suministrar recursos judiciales efectivos a las víctimas de violación de los derechos humanos ( art. 25
), recursos que deben ser sustanciados de conformidad con las reglas del debido proceso legal ( art.
8.1 ), todo ello dentro de la obligación general a cargo de los mismos Estados, de garantizar el libre y
pleno ejercicio de los derechos reconocidos por la Convención a toda persona que se encuentre bajo
su jurisdicción ( Casos Velásquez Rodríguez, Fairén Garbi y Solís Corrales y Godínez Cruz,
Excepciones Preliminares, Sentencias del 26 de junio de 1987, párrs. 90, 90 y 92, respectivamente ).
Según este principio, la inexistencia de un recurso efectivo contra las violaciones a los derechos
reconocidos por la Convención constituye una transgresión de la misma por el Estado Parte en el cual
semejante situación tenga lugar. En ese sentido debe subrayarse que, para que tal recurso exista, no
basta con que esté previsto por la Constitución o la ley o con que sea formalmente admisible, sino
que se requiere que sea realmente idóneo para establecer si se ha incurrido en una violación a los
derechos humanos y proveer lo necesario para remediarla. No pueden considerarse efectivos
aquellos recursos que, por las condiciones generales del país o incluso por las circunstancias
particulares de un caso dado, resulten ilusorios. Ello puede ocurrir, por ejemplo, cuando su inutilidad
haya quedado demostrada por la práctica, porque el Poder Judicial carezca de la independencia
necesaria para decidir con imparcialidad o porque falten los medios para ejecutar sus decisiones; por
cualquier otra situación que configure un cuadro de denegación de justicia, como sucede cuando se
incurre en retardo injustificado en la decisión; o, por cualquier causa, no se permita al presunto
lesionado el acceso al recurso judicial.”
17

19) Fallo Durand y Ugarte vs Perú
16-8-00 / Serie C nº68 / Párrafo 102

Trata sobre la exigencia a que dicha vía local idónea para proteger la situación jurídica infringida,
asegure el cumplimiento de toda decisión nacional que la haya estimado procedente:

“Además, la Corte ha señalado que la inexistencia de un recurso efectivo contra las violaciones a los
derechos reconocidos por la Convención constituye una transgresión de la misma por el Estado Parte
en el cual semejante situación tenga lugar. En ese sentido debe subrayarse que, para que tal recurso
exista, no basta con que esté previsto por la Constitución o la ley o con que sea formalmente
admisible, sino que se requiere que sea realmente idóneo para establecer si se ha incurrido en una
violación a los derechos humanos y proveer lo necesario para remediarla”

20) Fallo Comunidad Indígena Sawhoyamaxa Vs Paraguay
29-3-06 / Serie C nº 146 / Párrafo 92
Trata sobre la efectividad de las sentencias, la cual depende de su ejecución, lo contrario supone la
negación misma del derecho involucrado:

“Conforme a lo anterior, el Tribunal no puede establecer la fecha exacta de los desmontes y, por
ende, si ello ocurrió mientras estaban vigentes las medidas de no innovar. Consecuentemente, carece
de los elementos suficientes para declarar si el Estado garantizó o no el cumplimiento de la decisión
del Juez de Primera Instancia, por parte de las autoridades competentes, conforme al artículo 25.2.c)
de la Convención Americana.”
21) Fallo Castañeda Gutman Vs México
6-8-08 / Serie C nº 184 / Párrafo 100

Trata sobre el Derecho de acceso a la Justicia, el cual es la posibilidad real de acceder a un recurso
judicial para que la autoridad competente y capaz de emitir una decisión vinculante determine si ha
habido o no una violación a algún derecho que la persona que reclama estima tener y que en caso de
ser encontrada una violación, si el recurso sea útil para restituir al interesado en el goce de su
derecho y repararlo:

“Este Tribunal considera que el sentido de la protección otorgada por el artículo 25 de la Convención
es la posibilidad real de acceder a un recurso judicial para que la autoridad competente y capaz de
emitir una decisión
18

Vinculante determine si ha habido o no una violación a algún derecho que la persona que reclama
estima tener y que, en caso de ser encontrada una violación, el recurso sea útil para restituir al
interesado en el goce de su derecho y repararlo. Sería irrazonable establecer dicha garantía judicial si
se exigiera a los justiciables saber de antemano si su situación será estimada por el órgano judicial
como amparada por un derecho específico.”

22) Fallo Acosta Calderón Vs Ecuador
24 -6 -2005 / Serie C nº 129 / Párrafo 146
Habla de la responsabilidad internacional del Estado por la violación de una norma internacional y el
consecuente deber de reparación surge de inmediato al producirse el hecho ilícito imputable a aquel:

“Tal como ha indicado la Corte, el artículo 63.1 de la Convención Americana refleja una norma
consuetudinaria que constituye uno de los principios fundamentales del Derecho Internacional
contemporáneo sobre la responsabilidad de los Estados. De esta manera, al producirse un hecho
ilícito imputable a un Estado surge de inmediato la responsabilidad internacional de éste por la
violación de la norma internacional de que se trata, con el consecuente deber de reparación y de
hacer cesar las consecuencias de la violación.”

23) Fallo Acevedo Buen día y otros Vs Perú 1-7-09 / Serie C nº 198 / Párrafo 69
Habla del peticionario, el cual esta dispensado de agotar los recursos locales que no resultaran
efectivos, es decir aquellos cuya inutilidad haya quedado demostrada por la práctica, porque falten los
medios para ejecutar sus decisiones:

“La Corte ha señalado que el artículo 25.1 de la Convención contempla la obligación de los Estados
Partes de garantizar, a todas las personas bajo su jurisdicción, un recurso judicial efectivo contra
actos violatorios de sus derechos fundamentales49. Dicha efectividad supone que, además de la
existencia formal de los recursos, éstos den resultados o respuestas a las violaciones de derechos
contemplados ya sea en la Convención, en la Constitución 50 o en las leyes 51. En ese sentido, no
pueden considerarse efectivos aquellos recursos que, por las condiciones generales del país o
incluso por las circunstancias particulares de un caso dado, resulten ilusorios. Ello puede ocurrir, por
ejemplo, cuando su inutilidad haya quedado demostrada por la práctica, porque falten los medios
para ejecutar sus decisiones o por cualquier otra situación que configure un cuadro de denegación de
justicia52. Así, el proceso debe tender a la materialización de la protección del derecho reconocido en
el pronunciamiento judicial mediante la aplicación idónea de dicho pronunciamiento.”



19

24) Fallo Forneron e hija Vs Argentina
27-4-12 / Serie C nº 242 / Párrafo 107
También habla del peticionario, el cual esta dispensado de agotar los recursos locales que no
resultaran efectivos, es decir aquellos cuya inutilidad haya quedado demostrada por la práctica,
porque falten los medios para ejecutar sus decisiones:

“La Corte ha señalado que el artículo 25.1 de la Convención contempla la Obligación de los Estados
Parte de garantizar, a todas las personas bajo su jurisdicción, un recurso judicial efectivo contra actos
violatorios de sus derechos fundamentales. Dicha efectividad supone que, además de la existencia
formal de los recursos, éstos den resultados o respuestas a las violaciones de derechos
contemplados ya sea en la Convención, en la Constitución o en las leyes. En ese sentido, no pueden
considerarse
Efectivos aquellos recursos que, por las condiciones generales del país o incluso por las
circunstancias particulares de un caso dado, resulten ilusorios. Ello puede ocurrir, por ejemplo,
cuando su inutilidad haya quedado demostrada por la práctica, porque falten los medios para ejecutar
sus decisiones o por cualquier otra situación que configure un cuadro de denegación de justicia. Así,
el proceso debe tender a la materialización de la Protección del derecho reconocido en el
pronunciamiento judicial mediante la aplicación idónea de dicho pronunciamiento.”

25) Fallo Perozo y otros Vs Venezuela
28-1-09 / Serie C nº 195 / Párrafo 404
Trata sobre el deber de reparación adecuado a toda violación de una obligación internacional que
haya producido un daño:

“Además el Estado debe conducir eficazmente las investigaciones y los procesos penales que se
encuentran en trámite y los que se llegaren a abrir para determinar las correspondientes
responsabilidades por los hechos de este caso y aplicar las consecuencias que la ley prevea.”

26) Grande Vs República Argentina. 31/08/2011.
“46. La Corte, en su carácter de órgano jurisdiccional, procede en el presente caso a revisar lo
actuado precedentemente y decidido por la Comisión, en aras de asegurar la procedencia de
los requisitos de admisibilidad y los principios de contradicción, equidad procesal y seguridad
jurídica.”
27) Gonzales Medina y familiares vs República Dominicana.27/02/2012.
“30. Al analizar en conjunto la referida regulación convencional, estatutaria y reglamentaria
respecto de la oportunidad procesal para que la Comisión emita el Informe de Fondo, la Corte
considera que lo más relevante en términos del derecho de defensa del Estado y de seguridad
jurídica es que la Comisión dicte tal informe si el asunto no ha sido solucionado por las partes,
20

de forma tal que no lo vaya a hacer si aún existe posibilidad de solución amistosa y sin haber
dado al Estado la oportunidad de cumplir con sus obligaciones respecto de las alegadas
violaciones que se le imputan y que las presuntas víctimas puedan considerar si las acciones
del Estado constituyen un remedio apropiado. Al respecto, la Corte ha indicado que los
procedimientos dispuestos por los artículos 48 al 50 de la Convención “ofrecen a las partes la
posibilidad de adoptar las disposiciones necesarias para solucionar la situación planteada,
dentro del respeto debido a los derechos humanos reconocidos por la Convención”.
Asimismo, el Tribunal ha destacado que:
El procedimiento de los artículos 48 a 50 está presente un propósito más amplio de la
protección internacional a los derechos humanos, como es el de obtener el cumplimiento de las
obligaciones a cargo de los Estados y particularmente, en este contexto, del deber jurídico de
cooperar para la investigación y el remedio de las violaciones a los derechos humanos que les
pudieran ser imputadas.
[…] El procedimiento descrito contiene un mecanismo de intensidad creciente destinado a
estimular al Estado afectado a fin de que cumpla con su deber de cooperar para la solución
del caso. Se ofrece así al Estado la posibilidad de resolver el asunto antes de verse
demandado ante la Corte, y al reclamante la de obtener un remedio apropiado de una manera
más rápida y sencilla.
[…] Se trata, con todo, como se dijo, de dispositivos cuyo funcionamiento y eficacia
dependerán de las circunstancias de cada caso, en especial de la naturaleza de los derechos
afectados, de las características de los hechos denunciados y de la voluntad de cooperación
del gobierno involucrado para la investigación del asunto y para la adopción de las medidas
necesarias para solventarlo.”

28) Gomes Lund y otros Vs Brasil
20-11-10 / Serie C nº 219 / Párrafo 30
Trata sobre la posibilidad que tienen las partes de adoptar las disposiciones necesarias para
solucionar la situación planteada, lo cual implica, que no someta el litigio a conocimiento de la Corte
IDH sin haber esperado el transcurso del plazo otorgado al Estado para que cumpla con las
recomendaciones del informe:

“La seguridad jurídica exige que los Estados sepan a qué atenerse en el Procedimiento ante el
Sistema Interamericano de Derechos Humanos. En consecuencia, si la Comisión otorga un plazo al
Estado para que cumpla con las recomendaciones del informe, debe esperar a que éste remita su
respuesta dentro del plazo fijado y valorarla con el objeto de decidir si someter el caso al
conocimiento de la Corte es la alternativa más favorable para la tutela de los derechos contemplados
en la Convención, o si, por el contrario, las medidas adoptadas por el Estado para cumplir las
recomendaciones de la Comisión constituyen una contribución positiva al desarrollo del proceso y al
cumplimiento de las obligaciones establecidas en la Convención Americana. En el presente caso, no
se advierte un error o la inobservancia de las normas convencionales o reglamentarias que regulan la
21

remisión del caso por parte de la Comisión ante esta Corte, sino una mera discrepancia de criterios
con tal acción. Con base en lo anterior, el Tribunal considera que el planteamiento del Estado no
constituye una excepción preliminar.”


29) Castillo Petruzzi Vs Perú
4-9-98 / Serie C nº 41 / Párrafo 43
Trata sobre los desequilibrios procesales en disfavor del destinatario del sistema, es decir, la persona
humana:

“Sería, pues, una estructura institucional distinta de la del sistema europeo de protección, atenta a la
realidad de las necesidades de protección de nuestro continente. Pero tendría en común con aquél, el
propósito de superar duplicaciones, retardos y desequilibrios procesales, inherentes al actual
mecanismo de protección bajo la Convención Americana42, los cuales reclaman su
perfeccionamiento. Más que todo, este salto cualitativo atendería, a mi modo de ver, a un imperativo
de justicia. El jus standi - no más apenas locus standi in judicio, - irrestricto, de los individuos, ante la
propia Corte Interamericana, representa, - como he señalado en mis Votos en otros casos ante la
Corte, - la consecuencia lógica de la concepción y formulación de derechos a ser protegidos bajo la
Convención Americana en el plano internacional, a las cuales debe necesariamente corresponder la
capacidad jurídica plena de los individuos peticionarios de vindicarlos.”

30) OC-18/03 17/09/2003. Solicitada por los Estados Unidos Mexicanos. Condición jurídica y
derechos de los migrantes indocumentados.

Trata sobre la necesidad de que exista el debido proceso legal para que un justiciable pueda hacer
valer sus derechos y defender sus intereses de manera efectiva y en condiciones de igualdad
procesal como otros justiciables. El amplio alcance del debido proceso se aplica sin discriminación
alguna:


“122. La Corte considera que el derecho al debido proceso legal debe ser reconocido en el marco de las
garantías mínimas que se deben brindar a todo migrante, independientemente de su estatus migratorio.
El amplio alcance de la intangibilidad del debido proceso se aplica no solo ratione materiae sino también
ratione personae sin discriminación alguna.”


22

31) OC 17/02 Condición Jurídica y Derechos Humanos del Niño.
Párrafo 62, 72 y 73
Trata de la necesidad de una “recta interpretación” del proceso internacional: todo ha de basarse
en un presupuesto de igualdad entre los contendientes, y ha de buscar un “justo equilibrio”
reconociendo y resolviendo factores de igualdad. Esto se apareja con que en todo proceso, deben
existir determinados elementos para que exista mayor equilibrio entre las partes para la debida
defensa de sus intereses y derechos. Tal como lo dice la Condicion Juridica y Derechos humanos
del niño en esta opinión consultiva.
“62. La adopción de medidas especiales para la protección del niño corresponde tanto al Estado
como a la familia, la comunidad y la sociedad a la que aquél pertenece. Sobre este punto, el
artículo 16 del Protocolo de San Salvador manifiesta que todo niño sea cual fuere su filiación tiene
derecho a las medidas de protección que su condición de menor requieren por parte de su familia,
de la sociedad y del Estado. Todo niño tiene el derecho de crecer al amparo y bajo la
responsabilidad de sus padres; salvo circunstancias excepcionales, reconocidas judicialmente, el
niño de corta edad no debe ser separado de su madre. Todo niño tiene derecho a la educación
gratuita y obligatoria, al menos en su fase elemental, y a continuar su formación en niveles más
elevados del sistema educativo.
72. La Corte Europea ha establecido que el disfrute mutuo de la convivencia entre padres e hijos
constituye un elemento fundamental en la vida de familia ; y que aun cuando los padres estén
separados de sus hijos la convivencia familiar debe estar garantizada . Las medidas que impidan
ese goce constituye una interferencia en el derecho protegido en el artículo 8 de la Convención .
El mismo Tribunal señaló que el contenido esencial de este precepto es la protección del individuo
frente a la acción arbitraria de las autoridades públicas. Una de las interferencias más graves es la
que tiene por resultado la división de una familia.
73. Cualquier decisión relativa a la separación del niño de su familia debe estar
justificada por el interés del niño . Al respecto, la Directriz 14 de Riad ha establecido que cuando
no exista un ambiente familiar de estabilidad y bienestar, los intentos de la comunidad por ayudar
a los padres en este aspecto hayan fracasado y la familia extensa no pueda ya cumplir esta
función, se deberá recurrir a otras posibles modalidades de colocación familiar, entre ellas los
hogares de guarda y la adopción, que en la medida de lo posible deberán reproducir un ambiente
familiar de estabilidad y bienestar y, al mismo tiempo, crear en los niños un sentimiento de
permanencia, para evitar los problemas relacionados con el "desplazamiento" de un lugar a otro.”

32) Cesti hurtado vs peru
29/9/99 / Serie C nº 56 / Párrafo 169

Trata que un resultado definitivo adverso para el Estado ante la Comision, implicara para este
hacerse cargo de su responsabilidad internacional y del deber de remediar la situacion examinada
por la segunda. Sin embargo para el estado es consecuencia del ejercicio de su soberania al
23

haber asumido el carácter de parte de la convencion americana y por ende haber aceptado la
competencia de la comision:

“169. En lo que se refiere a la argumentación del Estado en el sentido de que la Corte ha
atentado contra la soberanía del Perú en diversos fallos dictados en casos promovidos en contra
de ese Estado, el Tribunal considera pertinente reiterar lo que a este respecto sostuvo en la
sentencia sobre excepciones preliminares en el caso Castillo Petruzzi y otros:
[...] la Corte debe recordar que el Perú suscribió y ratificó la Convención Americana sobre
Derechos Humanos. En consecuencia, aceptó las obligaciones convencionales consagradas en
ésta en relación con todas las personas bajo su jurisdicción, sin discriminación alguna. No sobra
decir que el Perú, al igual que los demás Estados Parte en la Convención, aceptó ésta
precisamente en el ejercicio de su soberanía. Al constituirse como Estado Parte de la Convención,
el Perú admitió la competencia de los órganos del sistema interamericano de protección de los
derechos humanos, y por ende se obligó, también en ejercicio de su soberanía, a participar en los
procedimientos ante la Comisión y la Corte y asumir las obligaciones que derivan de éstos y, en
general, de la aplicación de la Convención.”


33) Bayarri Vs Argentina
30/10/08 / Serie C nº 187 / Párrafo 19
Se refiere a la Responsabilidad Internacional del Estado, la cual se genera dentro de la
jurisdicción nacional, por cuanto es “inmediata” con el “acto ilícito internacional” que le fuese
atribuído.
“19. La Corte debe reiterar que la responsabilidad internacional del Estado se genera de
inmediato con el ilícito internacional a él atribuido, aunque sólo puede ser exigida ante los
organismos que integran el sistema interamericano de protección de derechos humanos una vez
agotados los recursos internos, según la regla establecida en el artículo 46 de la Convención
Americana. Con base en este principio, una posible reparación llevada a cabo en el derecho
interno cuando el conocimiento del caso ya se ha iniciado bajo la Convención Americana, esto es,
cuya admisibilidad haya sido determinada, no inhibe a la Comisión ni a la Corte de continuar su
conocimiento, ni brinda al Estado una nueva oportunidad procesal para cuestionar la admisibilidad
de la petición que ya ha sido establecida. Los efectos de una posible reparación llevada a cabo en
el ámbito interno en estas circunstancias son cuestiones valoradas en el análisis que sobre esta
materia realizan tanto la Comisión Interamericana como este Tribunal, que no constituyen una
excepción preliminar. En general, mediante un acto procesal de aquella naturaleza (excepción
preliminar) se cuestionaría la admisibilidad de un caso o la competencia ratione personae,
materiae, temporis o loci del Tribunal para conocer un determinado caso o algún elemento de
éste.”

24

34) Caso Gangaram Panday vs Surinam. 4/12/1991
Este caso, toca el tema del recaudo de Admisibilidad necesario luego del agotamiento de los
recursos internos por parte de la presunta Victima. Tiene el objetivo de permitirle a ésta,
resolver el problema según su derecho interno, antes de verse frente a un proceso de carácter
internacional, lo cual es especialmente valido por ser la jurisdicción internacional una via
complementaria de la interna.
“37. la corte pasa ahora a examinar la excepción de no agotamiento de los recursos internos a que se
refiere el artículo 46.1.a de la convención. Este artículo dispone que: artículo 46 para que una petición o
comunicación presentada conforme a los artículos 44 ó 45 sea admitida por la comisión, se requerirá:
que se hayan interpuesto y agotado los recursos de jurisdicción interna, conforme a los principios del
derecho internacional generalmente reconocidos;”

35) Caso Blake vs Guatemala 24/01/98
Marco un alejamiento de los antecedentes en orden con el articulo 51, reforzó la consistencia del
informe preliminar, al sostener que en relación con el art 50 el art 33 de la Convencion Americana
dispone que la Comision Interamericana es un órgano competente junto con la Corte para
conocer de los asuntos relacionados con el cumplimiento de los compromisos contraídos
por los Estados Parte
36. En el escrito de 11 de agosto de 1995, recibido en la Secretaría en esa fecha, la Comisión
Interamericana sometió a la Corte, en virtud de los artículos 63.2 de la Convención Americana y 23 y 24
del Reglamento, una solicitud de medidas provisionales relativa al caso Blake con respecto a la situación
que se describe como “un caso de extrema urgencia” con el fin de evitar un daño irreparable en favor del
señor Justo Victoriano Martínez Morales, testigo en el caso, y de sus familiares inmediatos Floridalma
Rosalina López Molina (esposa), Víctor Hansel Morales López (hijo), Edgar Ibal Martínez López (hijo) y
Sylvia Patricia Martínez López (hija). Los fundamentos de la solicitud de la Comisión se resumen de la
siguiente manera:
a) De acuerdo con dicha solicitud el señor Justo Victoriano Martínez Morales es “un testigo clave en el
caso” Blake como consecuencia de las investigaciones por él emprendidas en relación con las
circunstancias que condujeron al secuestro y desaparición del señor Nicholas Blake en la aldea
denominada “Las Majadas” y en sus alrededores. Como resultado de dichas investigaciones el señor
Martínez estableció que “años después el Ejército guatemalteco había ordenado quemar y esconder los
restos del señor Blake [y los del señor Griffith Davis] y que se advirtió a los pobladores de „El Llano‟ que
no debían revelar lo sucedido”.
b) Que el señor Martínez ha recibido, en ocasiones anteriores, amenazas de muerte “de los patrulleros
civiles de El Llano y sus alrededores” por haber informado a funcionarios de la Embajada de los Estados
Unidos en Guatemala sobre la investigación que realizó relativa a la desaparición del señor Nicholas
Blake.
c) Que después de la audiencia celebrada en la sede de la Comisión el 14 de febrero de 1995, el señor
Martínez fue objeto de reiteradas amenazas telefónicas en el sentido de que se atentaría contra su vida
y la de sus familiares.
25

d) Que el 3 de mayo de 1995, con motivo de la notificación del Informe 5/95, la Comisión solicitó al
Gobierno de Guatemala la adopción de medidas cautelares a fin de salvaguardar la vida, libertad e
integridad del señor Justo Victoriano Martínez Morales. La Comisión solicitó al Gobierno que informase,
en un plazo de 30 días, acerca de las medidas que hubiese adoptado en cumplimiento de la solicitud y
los resultados de las mismas; sin embargo, hasta la fecha de presentación de esta solicitud de la
Comisión, ésta no ha recibido respuesta alguna de parte de Guatemala.
36) Caso Loayza Tamayo 17/09/1997
Trata sobre que un Estado no incurre en responsabilidad internacional por incumplir con una
recomendación no obligatoria:
“79. La Corte ha dicho anteriormente que, de conformidad con la regla de interpretación contenida en
el artículo 31.1 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, el término
“recomendaciones”, usado por la Convención Americana, debe ser interpretado conforme a su
sentido corriente”
37) Herrera Ulloa vs Costa Rica 2/07/2004
Trata sobre que en disposición del articulo 33 de la Convencion Americana, la Comision
Interamericana es un organo competente junto con la Corte para conocer de los asuntos
relacionados con el cumplimiento de los compromisos contraidos por los Estados Partes, por lo
que ratificada la Convencion, los Estados partes se comprometen a atender las recomendaciones
que la Comision aprueba en sus informes:
“Consideraciones de la Corte
182. El artículo 33 de la Convención señala que: son competentes para conocer de los asuntos
relacionados con el cumplimiento de los compromisos contraídos por los Estados Partes en esta
Convención:
a. la Comisión Interamericana de Derechos Humanos […]
183. A su vez, el artículo 50 de la Convención Americana dispone que:
1. De no llegarse a una solución, y dentro del plazo que fije el Estatuto de la Comisión, ésta redactará
un informe en el que expondrá los hechos y sus conclusiones. Si el informe no representa, en todo o en
parte, la opinión unánime de los miembros de la Comisión, cualquiera de ellos podrá agregar a dicho
informe su opinión por separado. También se agregarán al informe las exposiciones verbales o escritas
que hayan hecho los interesados en virtud del inciso 1.e. del artículo 48.
2. El informe será transmitido a los Estados interesados, quienes no estarán facultados para publicarlo.
3. Al transmitir el informe, la Comisión puede formular las proposiciones y recomendaciones que juzgue
adecuadas.
184. En ocasiones anteriores la Corte ha manifestado que:
El artículo 50 de la Convención se refiere a la emisión, por parte de la Comisión, de un informe que se le
transmite al Estado, con carácter reservado, para que cumpla una serie de recomendaciones y solucione
el asunto. Si dentro de los tres meses siguientes a la remisión del informe al Estado, el asunto no se ha
solucionado y la Comisión considera que aquél no cumplió, ésta tendrá dos opciones: enviar el caso a la
Corte mediante la interposición de la demanda o emitir el informe del artículo 51 de la Convención, el
cual, mediante votación de mayoría absoluta de sus miembros, contendrá su opinión y conclusiones
sobre la cuestión sometida a su consideración. […]
La Corte ya ha dicho que esta decisión no es discrecional, sino que “debe apoyarse en la alternativa que
sea más favorable para la tutela de los derechos humanos” establecidos en la Convención.
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185. La Corte ha indicado que:
[…] el término “recomendaciones” usado por la Convención Americana debe ser interpretado conforme a
su sentido corriente de acuerdo con la regla general de interpretación contenida en el artículo 31.1 de la
Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados y, por ello, no tiene el carácter de una decisión
jurisdiccional obligatoria cuyo incumplimiento generaría la responsabilidad del Estado121.
186. No obstante, este Tribunal ha establecido que:
[…] en virtud del principio de buena fe, consagrado en el mismo artículo 31.1 de la Convención de
Viena, si un Estado suscribe y ratifica un tratado internacional, especialmente si trata de derechos
humanos, como es el caso de la Convención Americana, tiene la obligación de realizar sus mejores
esfuerzos para aplicar las recomendaciones de un órgano de protección como la Comisión
Interamericana que es, además, uno de los órganos principales de la Organización de los Estados
Americanos, que tiene como función “promover la observancia y la defensa de los derechos humanos”
en el hemisferio (Carta de la OEA, artículos 52 y 111).
Asimismo, el artículo 33 de la Convención Americana dispone que la Comisión Interamericana es un
órgano competente junto con la Corte “para conocer de los asuntos relacionados con el cumplimiento de
los compromisos contraídos por los Estados Partes”, por lo que, al ratificar dicha Convención, los
Estados Partes se comprometen a atender las recomendaciones que la Comisión aprueba en sus
informes.
187. De lo expuesto, esta Corte considera que como ya lo había indicado, una vez que se inicie la vía
jurisdiccional, corresponde a este Tribunal el determinar si el Estado violó o no preceptos sustantivos de
la Convención y, en caso afirmativo, establecer las consecuencias de dichas violaciones. Por el
contrario, no compete al Tribunal determinar responsabilidades originadas en la conducta procesal del
Estado durante el proceso tramitado ante la Comisión y que, precisamente, constituye el antecedente
necesario del proceso ante esta Corte.”

38) Caso Masacre de Mapiripan vs Colombia
15/9/05 / Párrafo 106

Trata sobre el arraigo y madurez que ha logrado el sistema convencional interamericano con el
correr de sus años, con lo cual bien puede entenderse que a postura sostenida resulta la mas
acorde con la interpretación evolutiva de los instrumentos internacionales de protección de los
derechos humanos, la cual, además de ser consecuente con las reglas generales de
hermenéutica de los tratados enunciadas en la Convención de Viena y en la Convención
Americana (artículo 29), ha sido aplicada y propiciada en numerosas oportunidades por la corte
IDH:

“Asimismo, la Corte ha señalado, al igual que la Corte Europea de Derechos Humanos, que los
tratados de derechos humanos son instrumentos vivos, cuya interpretación tiene que acompañar la
evolución de los tiempos y las condiciones de vida actuales. Tal interpretación evolutiva es
consecuente con las reglas generales de interpretación consagradas en el artículo 29 de la
Convención Americana, así como las establecidas por la Convención de Viena sobre el Derecho de
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los Tratados. En este sentido, al interpretar la Convención debe siempre elegirse la alternativa más
favorable para la tutela de los derechos protegidos por dicho tratado, según el principio de la norma
más favorable al ser humano.”

39) Almonacid Arellano y otros vs Chile
26/ 09 / 06 / Párrafo 124

Trata sobre que la propia Corte IDH indico al entender como causas particularmente apropiadas
para que la Comision las llevara ante los estrados de aquella, las que contuvieran problemas
legales controversiales no considerados por la Corte o una materia que revista especial
importancia en el continente o en las cuales la propia Comision no hubiese podida alcanzar una
decision unanime sobre estos problemas juridicos:

“La Corte es consciente que los jueces y tribunales internos están sujetos al
imperio de la ley y, por ello, están obligados a aplicar las disposiciones vigentes en el
ordenamiento jurídico. Pero cuando un Estado ha ratificado un tratado internacional como la
Convención Americana, sus jueces, como parte del aparato del Estado, también están sometidos
a ella, lo que les obliga a velar porque los efectos de las disposiciones de la Convención no se
vean mermadas por la aplicación de leyes contrarias a su objeto y fin, y que desde un inicio
carecen de efectos jurídicos. En otras palabras, el Poder Judicial debe ejercer una especie de
“control de convencionalidad” entre las normas jurídicas internas que aplican en los casos
concretos y la Convención Americana sobre Derechos Humanos. En esta tarea, el Poder Judicial
debe tener en cuenta no solamente el tratado, sino también la interpretación que del mismo ha
hecho la Corte Interamericana, intérpretúltima de la Convención Americana”

 Decisión Final de la CSJN :

 La mayoría de la Corte Suprema de Justicia estuvo compuesta por el voto conjunto de
Fayt, Petracchi y Zaffaroni.
Primeramente, la apelación no ha expresado de manera concreta y pormenorizada, y ni siquiera de
forma global, las bases de cálculo y el monto de dichos rubros. En segundo lugar, y aun cuando se
admitiera por hipótesis que, como lo quiere el recurrente, la reparación debe anular, dejar sin efecto,
borrar, las consecuencias de la violación del debido proceso, que impidió que la sentencia útil
sancionara la remoción y ordenara la reparación de los daños inferidos” (fs. 449 vta. ), lo
determinante es que aquél omite exponer las razones por las cuales deberían computarse los
“salarios caídos” o “el importe neto de los salarios no percibidos” cuando, según se sigue de su
propio relato, indicado al comienzo de este fallo, la pretensión sobre la que recayó el impedimento
había descartado la reposición en el cargo. En otros términos, si “borrar” la mencionada
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violación implicara volver sobre lo demandado pero no juzgado, seria evidente que el reclamo
de que se “sancionara” la medida no tenía por objeto “borrar” la remoción, sino sólo obtener
los daños por ésta inferidos. En cuanto al “derecho a la jubilación” f amén de no explicarse en
qué consiste, caería bajo iguales objeciones que las antedichas. Y, en orden a los restantes
conceptos invocados como sujetos a indemnización, el actor no da cuenta de los motivos
demostrativos de que el importe fijado por la Sala sería insuficiente, máxime cuando, como fue
anticipado, el recurso extraordinario silencia toda cuantificación. Finalmente, el planteo relativo a los
intereses (fs. 457) soslaya que la indemnización fue establecida por el a que “a valores de la
fecha” de su pronunciamiento (supra, considerando 10).
 La decisión final de la CJSN es:
Por ello, y oído el señor Procurador General, se hace lugar parcialmente a la queja y al recurso
extraordinario del Estado Nacional y se confirma la sentencia apelada en cuanto fue materia del
agravio examinado; y se desestima la queja del actor.”
El gran mérito de la sentencia consiste en aportar un nuevo paliativo para el dolor que el hombre
provoca a al hombre, es decir, para que los derechos fundamentales y los derechos humanos sigan
ganando lugar en la lucha por el goce de las personas frente a la finitud.

















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Bibliografía Consultada:

Convención de Viena
Convención Americana sobre los Derechos HumanosCSJN Recurso de Hecho Carranza Latrubesse,
Gustavo c/ Estado Nacional Ministerio de Relaciones Exteriores-Provincia de Chubut. (Agosto 6 2013)