JOSE ORTEGA Y GASSET, “EN TORNO A GALILEO”

Biografía: José Ortega y Gasset nació en Madrid en 1883. Estudió en el colegio de
Miraflores de la Compaña de Jes!s" y después en la uni#ersidad de Madrid" donde se
doctoró con la tesis $El milenario% &1'()*. +osteriormente decidió #ia,ar a -lemania para
ampliar sus estudios de .ilosofa. /esidió en 0eip1ig" 2erln y" so3re todo" en Mar3urgo"
centro entonces del neo4antismo. -ll reci3ió la influencia del maestro neo4antiano 5.
Co6en" 7ue le comunicó su interés por el método cientfico y por la filosofa de la
educación. El año 1'(8 regresa a España y en 1'11" con apenas 88 años de edad" es
nom3rado catedr9tico de Metafsica en la uni#ersidad de Madrid. En 1'1) pu3lica el li3ro
$Meditaciones del :ui,ote%" y por esta época funda la $0iga de Educación +oltica%" desde
la 7ue defiende sus postulados li3erales y moderni1adores de España. En 1'83 funda la
$/e#ista de Occidente%" 7ue con la editorial de igual nom3re constituira durante muc6os
años el principal medio de difusión en España de las ideas filosóficas europeas"
especialmente las alemanas. -ntes 6a3a participado en la creación de la re#ista $España% y
del diario $El ;ol%. En estos años" Ortega pu3lica $España in#erte3rada% y $El tema de
nuestro tiempo%. M9s tarde" en la década de los treinta" pu3lica $0a re3elión de las masas%"
$Meditaciones so3re la técnica% y $En torno a Galileo%. En 1'3<" al comen1ar la Guerra
Ci#il" a3andona España" y se pasa los #einte años siguientes dando cursos y conferencias en
Europa y -mérica. =urante este tiempo sigue escri3iendo y pu3licando li3ros> $?deas y
creencias%" $0a 6istoria como sistema%. Ortega y Gasset murió el año 1'@@ en Madrid"
adonde 6a3a regresado poco antes. Aras su muerte aparecieron de forma póstuma otras
o3ras destaca3les" como $Bnas lecciones de metafsica%.
Biografía: Galileo Galilei nació en +isa en 1@<). Galileo pensó 7ue la fi,e1a del ;ol era"
adem9s de una 6ipótesis !til" una #erdad a3soluta. C no pudo pro3arla concluyentemente
con una demostración fsica. +or ello la ?n7uisición" en /oma en 1<33" esta3leció 7ue en
ausencia de demostraciones concluyentes" no se de3a difundir y propagar lo 7ue i3a contra
una tradición esta3lecida. =e esta manera condeno a Galileo al confinamiento en -rcetri.
Murió en 1<)8" y durante este periodo mantu#o una intensa acti#idad cientfica. =e todas
formas la patristica y la escol9stica" concretamente ;an -gustn y ;anto Aomas" formularon
repetidas #eces 7ue la 2i3lia al narrar los 6ec6os fsicos se atiene a un lengua,e seg!n las
apariencias sin pretender demostrar su intima naturale1a.
El li3ro de Ortega y Gasset 7ue a7u se pu3lica “En torno a Galileo” es el resultado
de un curso impartido por Ortega en 1'33 &Madrid*. 0os captulos DED??? del li3ro
formaron parte de “Esquema de las crisis” &1')8*. -ntes es necesario situarlo en el
con,unto de la o3ra orteguiana y precisar>
1. 0a importancia del momento en 7ue est9 escrito" es decir" referirnos 3re#emente a los
$periodos% de la o3ra orteguiana.
8. El sentido de 7ue el mismo Ortega llamó el $racioE#italismo.F &$ra1ón 6istórica% y
$ra1ón #ital%*
1
;i ol#idamos la época ,u#enil" en la cual Ortega estu#o muy cercano a Gant y" en
especial" a los neoE4antianos &años de primera ,u#entud*" nos encontramos con dos etapas
de su pensamiento. 0a primera" entre 1'1) y1'83" suele llamarse etapa $perspecti#ista%H la
segunda" de1'8@ 6asta los años de @(" $racioE#italistaF. 0a primera de estas etapas 7ueda
cifrada en la famosa frase> $yo soy yo y mi circunstancia. C si no la sal#o a ella no me
sal#o yo%. -l escri3ir estas pala3ras" Ortega tena en mente la España de su tiempo" su
España" $circunstancia% cultural" 7ue Ortega estu#o empeñado en sal#ar. 0a segunda etapa.
es a7uélla 7ue tendremos 7ue precisar con mayor detalle> la etapa en la cual Ortega y
Gasset funda todo su pensamiento en la #ida &en $mi% #ida dir9 frecuentemente*" aun7ue no
7uiera prescindir de la ra1ón. 0as pala3ras% ra1ón #ital% significan" ante todo" 7ue es
necesario ra1onar #i#iendo y #i#ir ra1onando. El tema es crucial por7ue Ortega piensa 7ue
en nuestros das estamos perdidos" 6emos $naufragado% y solamente podremos $sal#arnos%
si por lo menos tenemos la esperan1a de la $aurora de la ra1ón #ital%.I
+aso al tema sin ol#idar 7ue el $racio#italismo% de Ortega representa un intento por
dar sentido a la crisis de nuestro mundo" este mundo desor3itado en 7ue nos 6a tocado #i#ir.
LA RAZON VITAL
+odr9 #er el lector 7ue Ortega en su Galileo reitera" con pala3ras distintas" 7ue el
6om3re contempor9neo est9 $perdido%" 7ue se 6a perdido en el mundo" 7ue 6a $nauE
fragado%. Jo es esto" para Ortega" una no#edad. Darias #eces el 6om3re 6a perdido el
mundo" #arias #eces" en la 6istoria" 6a a3andonado el uni#erso cultural inmediatamente
anterior. Este perderse es" ,ustamente" estar en crisis y estarlo" no solamente el indi#iduo"
sino todo un momento 6istórico 7ue tena #igencia. =esde el principio de “En torno a
Galileo”" sa3emos 7ue en ciertos momentos de la 6istoria el 6om3re tiene $con#icciones%"
no siempre conscientes" y 7ue estas con#icciones le dan seguridad. -s" por e,emplo" en el
esplendor del imperio /omano" as en el siglo pasado cuando todo pareca estar claro y
definidoH cuando el 6om3re pensa3a 7ue la ciencia y la ra1ón podan resol#erlo ya todo.
+ero es el caso 7ue esta fe en la ciencia se perdió y 7ue" ,ustamente por esta pérdida" el
6om3re de nuestros das camina sin sa3er a dónde se dirige. El tema es de tal crucial imporE
tancia 7ue #ale la pena recordarlo a partir del li3ro “Ideas y creencias” &1')(** C en el
li3ro póstumo “Sobre la razón histórica” &1')3E1'))*.
;i a3rimos la puerta de la calle no creeremos 7ue detr9s de ella 6ay un a3ismo.
Jótese 7ue esta creencia" aun7ue puede ser consciente" es generalmente algo 7ue no nos
paramos en pensar. Cuando #emos pasar un gato no creemos 7ue no eKiste. Muc6o tienen
las creencias de inconsciente. ;on algo 7ue se ol#ida de puro sa3ido. 0as creencias nos dan
confian1a. ;i" en cam3io" al a3rir la puerta" me encuentro con un enorme 6oyanco" caeré en
él" perderé la confian1a en la eKistencia de la calle. 0o diré con pala3ras de Ortega> $en las
creencias estamos%" y esto es #erdad tanto para el indi#iduo como para las con#icciones 7ue
su3rayan una época 6istórica. +ues 3ien" cuando nos fallan las creencias" estamos
eKactamente perdidos" estamos" por decirlo 3re#emente" en una época de crisis.
Jaturalmente" al fallar las creencias tratamos de sustituirlas por ideas" pero las ideas son
algo 7ue nos $ocurre%H son" si se 7uiere" $ocurrencias%. ;i somos las creencias las ideas" en
cam3io" solamente las tenemos. Jaturalmente" si se nos 6an muerto las con#icciones
8
trataremos de apoyarnos en ellas. El resultado ser9 po3re" ser9 !nicamente una suerte de
sal#a#idas o de $aparato ortopédico% 7ue no tendr9 #alor sino muy relati#oH solamente
podr9 ad7uirir sentido si encontramos un nue#o sistema de creencias" firme y esta3le" es
decir" #igente. Como el asunto es importante" cito el teKto en el cual me,or 6a eKpresado
Ortega el sentido de las crisis. Escri3a Ortega en “Sobre la razón histórica”, 7ue la crisis
se presenta $cuando el cam3io de mundo 7ue se produce consiste en 7ue al mundo o
sistema de con#icciones de la generación anterior sucede un estado #ital en 7ue el 6om3re
se 7ueda sin a7uellas con#icciones" por tanto" sin mundo. El 6om3re #uel#e a no sa3er 7ué
6acer" por7ue #uel#e de #erdad a no sa3er 7ué pensar so3re el mundo. +or eso el cam3io se
superlati#i1a en crisis y tiene el car9cter de cat9strofe%. LCu9les son estas épocas 6istóricasM
Entre ellas las de /oma a partir del siglo ??. ;e pierden las con#icciones y se pierde /omaH
un nue#o sistema de con#icciones> el cristianismo Etan claramente anali1ado en sus #arias
etapas" en las !ltimas lecciones de $En torno a Galileo%" #uel#e a 6acemos #i#ir en un
mundo de #igencias" de con#icciones 7ue entrar9n a su #e1" en crisis a partir del
/enacimiento y" especialmente" en los siglos N?D y ND.
+ero si el cristianismo entra en crisis" si el 6om3re #uel#e a naufragar por falta de
creencias" nace una nue#a época 7ue" aproKimadamente" comprendera toda la 6istoria de
Occidente desde Galileo 6asta mediados del siglo N?N. +ero a partir del siglo pasado" la
Modernidad Ela 7ue #a de Galileo a la ?lustraciónE entra" a su #e1" en crisis" la m9s 6onda de
las crisis" seg!n Ortega" en la 6istoria de nuestro mundo. 0a creencia fundamental" a partir"
sim3ólicamente" de Galileo" 7ue Ortega considera ,ustamente como un sm3olo de la misma
manera 7ue" para la misma época" es un sm3olo =escartes. +reciso algo m9s. 0a
Modernidad se define por una nue#a fe> la fe en la inteligencia y en la ciencia pero esta fe
en la ciencia" este sistema de con#icciones y creencias se pierde en la época contempor9nea
donde nos sentimos perdidos por7ue no podemos fundarnos en ning!n sistema de conE
#icciones.
5asta a7u" la distinción entre creencia e idea. +asemos directamente a la $#ida% y a
la $ra1ón #ital%. /ep9rese 7ue separo a7u las dos nocionesH por una parte" la $#ida%" por
otra" la $ra1ón #ital%. El moti#o de esta separación es claro. Ortega pensó siempre 7ue la
#ida es fundamental para cual7uier 6om3re en cual7uier momento del tiempoH tam3ién el
racionalista #i#e y de 6ec6o #i#e un mundo de creencias aun7ue este no sea ya el nuestro.
0a ra1ón #ital" en cam3io" es la filosofa de Ortega cuando éste #a en 3usca de unas nue#as
creencias en las cuales puedan coincidir #ida y ra1ón" en las cuales nos encontremos con la
$ra1ón #ital%" de la cual Ortega perci3e signos" pero tan solo signos. +or esto dice
repetidamente 7ue estamos en la $auroraF% de la ra1ón #ital" con la esperan1a de 7ue esta
aurora se con#ierta en sol del medioda" en una claridad #i#ida ya la #e1 pensada.
:ueda as encuadrada la filosofa de Ortega y Gasset.
EN TORNO A GALILEO
En este li3ro Ortega se refiere a la 6istoria y 7uiere dar un sentido nue#o al estudio
6istórico" a lo 7ue a #eces llama $6istoriologa%.
3
=esde el principio del li3ro" Ortega reitera la importancia primordial de la #ida. $En
rigor lo !nico 7ue le pasa al 6om3re es #i#ir% y una 6istoria 3ien pensada ser9 a7uella 7ue
remita a la #ida de indi#iduos y generaciones pasadas. El estudio de la 6istoria" siempre 7ue
sepamos 7ue la $faena% del 6om3re es y 6a sido la de #i#ir" es una construcción 7ue puede
ser rigurosa aun cuando no de3a usar los métodos de las llamadas ciencias eKactas. 0o 7ue
importa" cuando anali1amos sistemas 6istóricos de con#icciones es recordar 7ue toda #ida
se encuentra en una $circunstancia%. +ero" Lcu9l ser9 el método adecuado para la
6istoriologaM Ortega pensó siempre" y esta es la cla#e de “En torno a Galileo”, 7ue el
desarrollo de la 6istoria puede eKplicarse por su famosa teora de las generaciones.
L:ué son las generacionesM -7u de3o repetirme de manera 3re#e. Aodo lo 7ue
otorgue sentido al mundo Ea7u el mundo 6umano se presenta $de alg!n modo dentro de mi
#ida%E. C es mi #ida por7ue" o3#iamente" ni yo puedo #i#ir la #ida de los otros Eaun cuando
pueda con#i#ir 3ien o mal con ellosE ni los otros pueden #i#ir la ma" y esta #ida es
$drama%" y es frecuentemente $soledad% por7ue de3emos" dram9ticamente" 6acérnosla y"
por ser distintos a los dem9s" de3emos 6acerla solos%.
Deamos la teora orteguiana de las generaciones. $El 6om3re%" escri3e Ortega"
$constantemente 6ace mundo%. Esto no significa 7ue seamos los creadores del mundo" sino
los 6acedores de nuestra 6istoria personal y general. -6ora 3ien" toda #ida est9 en el tiempo
aun7ue no sea el mismo tiempo el 7ue #i#en los 7ue son" entre s" contempor9neos. En otras
pala3ras" y lo digo muy cerca de Ortega" entre los contempor9neos eKisten tres tiemposH el
7ue en cual7uier fec6a dada es un muc6ac6o" el 7ue en esta misma fec6a es un 6om3re
maduro y el 7ue" en ella" es #ie,o. =e este modo y manera" no todos los contempor9neos
forman una misma generaciónH de 6ec6o la forman los 7ue Ortega llama $los coet9neos%.
En otras pala3ras" en el $6oy%" eKisten #arias generaciones 7ue de manera aproKimada"
Ortega 6ace durar unos 3( años. Escri3e Ortega %... el mundo #igente en cada fec6a es el
factor primordial de la 6istoria%. 0as generaciones muestran 7ue el 6om3re es
$su3stancialmente 6istórico% y 6acen #er 7ue" de una a otra" eKiste un cam3io" aun7ue este
cam3io no tenga las caractersticas de una crisis propiamente dic6a puesto 7ue los conE
tempor9neos" aun7ue no sean coet9neos" suelen #i#ir un mismo sistema de creencias. ;i es
#erdad 7ue el 6om3re ad7uiere sus propias ideas entre los treinta y los cuarenta años y las
desarrolla entre los cuarenta y cinco y los sesenta $una generación 6istórica #i#e 7uince
años de gestación y 7uince de gestión%. LEn 7ué sentido las generaciones constituyen el
modelo para interpretar la 6istoriaM Es me,or a7u dar un e,emplo 7ue teori1ar. ;i tomamos
como fec6a $decisi#a% el año de 1<8< tendremos una generación en la 7ue coinciden los
fundadores de la Modernidad &adem9s de Galileo y =escartes" 0oc4e" 0ei3ni1" +asca1 entre
muc6os otros y solamente para nom3rar filósofos*. C esta Edad Moderna" la 7ue 6oy est9
en crisis" 6a naufragado no tanto por7ue la ra1ón sea un principio negati#o &lo es si lo
reducimos todo a ra1ón*" sino por7ue el 6om3re de la Modernidad 6a confundido ciencia y
#ida.
+asaré a otro tema crucial de “En torno a Galileo”. +or una parte" los 6om3res
pueden $ensimismarse%" siempre 7ue por esta pala3ra se entienda un penetrar en s mismo"
un adentrarse en la conciencia propiaH por otra pueden $alterarse%" es decir" des#i#irse y
lle#ar una #ida $atropellada%. El 6om3re" para #i#ir en serio su #ida" tiene 7ue
$ensimismarse%" para después poder #ol#er a la realidad y entenderla y" si es necesario"
)
tratar de cam3iarla. En otras pala3ras" esto 7ue 6emos llamado #ida tiene por condición
principal la de sa3er meditar" pensar" refleKionar. -s el pensamiento es #ida.
En las !ltimas lecciones de “En torno a Galileo”, encontrar9 el lector un agudo
an9lisis de la din9mica 7ue lle#a del cristianismo al racionalismo. Estemos o no del todo de
acuerdo con las ideas 7ue a7u ortega eKpone" lo importante es 7ue constituyen un e,emplo
de lo 7ue entiende por 6istoria o" me,or" una 3uena muestra de lo 7ue es el an9lisis
6istórico.
EL METODO DE LAS GENERACIONES EN HISTORIA
En todo momento el 6om3re #i#e en un mundo de con#icciones" la mayor parte de
las cuales son con#icciones comunes a todos los 6om3res 7ue con#i#en en su época> es el
espritu del tiempo. - esto 6emos llamado el mundo #igente" para indicar 7ue no sólo tiene
la realidad 7ue le presta nuestra con#icción" sino 7ue se nos impone" 7ueramos o no" como
ingrediente principalsimo de la circunstancia. Como el 6om3re se encuentra con el cuerpo
7ue le 6a cado en suerte y tiene 7ue #i#ir en él y con él" as se encuentra con las ideas de su
tiempo y en ellas y con ellas Oaun7ue sea en el modo peculiar de contra ellasE tiene 7ue
#i#ir. Ese mundo #igente Eese Pespritu del tiempoPE 6acia el cual y en función del cual
#i#imos" en #ista del cual decidimos nuestras m9s" simples acciones" es el elemento
#aria3le de la #ida 6umana. Cuando cam3ia él" cam3ia" el argumento del drama #ital. =el
cam3io del mundo" muc6o m9s 7ue del cam3io de caracteres" ra1as" etc." dependen las moE
dificaciones importantes en la estructura de la #ida 6umana. C como el tema de la 6istoria
no es la #ida 6umana" 7ue es asunto de la filosofa Esino los cam3ios" las #ariaciones de
ellaE" tendremos 7ue el mundo #igente en cada fec6a es el factor primordial de la 6istoria.
+ero ese mundo cam3ia con cada generación por7ue la anterior 6a 6ec6o algo en el mundo"
lo 6a de,ado m9s o menos distinto de como lo encontró. El perfil del mundo es otro y conE
secuentemente la estructura de la #ida. Esto me 6i1o decir all9 por 1'1) y luego en un li3ro
7ue se pu3licó en 1'81" 7ue la generación era el concepto fundamental de la 6istoria"
cuando nadie en Europa" 6a3la3a de ello. 5ace unos años" muy pocos" un 6istoriador del
arte" +inder" fund9ndose en a7uellos p9rrafos mos 7ue desmedidamente elogia pero 7ue no
logra interpretar 3ien" pu3licó su li3ro so3re $El problema de las generaciones”, 7ue 6a
disparado" por #e1 primera" la atención de los 6istoriadores so3re el asunto.
;e 6a confundido 6asta a6ora" m9s o menos" la idea de las generaciones con la
genealoga" con la serie 3iológica Epoda me,or decir 1oológicaE" de 6i,os" padres" a3uelos.
Aodas las 6istorias primiti#as" por e,emplo" las 6e3reas" est9n construidas al 6ilo de las geE
nealogas. -s empie1a el E#angelio de ;an Mateo> $0i3ro de la generación de Jesucristo"
6i,o de =a#id" 6i,o de -3ra6am. -3ra6am engendró a ?saac. E ?saac engendró a Jaco3. C
Jaco3 engendró a Judas y sus 6ermanos" etc." etc.P. =e esta manera el 6istoriador primiti#o
coloca a Jes!s en la altura determinada del destino general 6umano 7ue miden las
generaciones genealógicas. Esto re#ela una aguda intuición de 7ue la #ida de un 6om3re
est9 enca,ada en un proceso m9s amplio" dentro del cual representa un estadio. El indi#iduo
est9 adscrito a su generación" pero la generación est9" no en cual7uiera parte Eutópica y
ucrónicamenteE" sino entre dos generaciones determinadas. 0o mismo 7ue en nuestra #ida
indi#idual el acto 7ue e,ecutamos a6ora" por tanto" lo 7ue a6ora somos" asume un tro1o
@
irrepara3le del tiempo definido 7ue #a a durar nuestra eKistencia" as cada generación
representa un tro1o esencial intransferi3le e irrepara3le del tiempo 6istórico" de la
trayectoria #ital de la 6umanidad. +or eso es el 6om3re sustancialmente 6istórico> por eso
deca yo a ustedes en la primera lección 7ue la #ida es lo contrario del utopismo y el
ucronismo Oes tener 7ue estar en un cierto a7u y en un insustitui3le y !nico a6ora. El
presente del destino 6umano" presente en el cual estamos #i#iendo Eme,or dic6o" presente
7ue somos nosotrosH se entiende" nuestras #idas indi#idualesE es el 7ue es por7ue so3re él
gra#itan todos los otros presentes" todas las otras generaciones. ;i estos presentes pasados"
si la estructura de la #ida en esas generaciones 6u3iese sido otra" nuestra situación sera
tam3ién distinta. En este sentido cada generación 6umana lle#a en s todas las anteriores y
es como un escor1o de la 6istoria uni#ersal. C en el mismo sentido es preciso reconocer 7ue
el pasado es presente" somos su resumen" 7ue nuestro presente est9 6ec6o con la materia de
ese pasado" el cual pasado" por tanto" es actual Ees la entraña" el entresi,o de lo actual. Es
pues" en principio indiferente 7ue una generación nue#a aplauda o sil3e a la anterior E6aga
lo uno o 6aga lo otro" Ela lle#a dentro de s. ;i no fuera tan 3arroca la imagen de3eramos
representamos las generaciones no 6ori1ontalmente" sino en #ertical" unas so3re otras"
como los acró3atas del circo cuando 6acen la torre 6umanaH Bnos so3re los 6om3ros de los
otros" el 7ue est9 en lo alto go1a la impresión de dominar a los dem9s" pero de3a ad#ertir"
al mismo tiempo" 7ue es su prisionero. Esto nos lle#ara a percatamos de 7ue el pasado no
se 6a ido sin m9s ni m9s" de 7ue no estamos en el aire sino so3re sus 6om3ros" de 7ue
estamos en el pasado" en un pasado determinadsimo 7ue 6a sido la trayectoria 6umana
6asta 6oy" la cual poda 6a3er sido muy distinta de la 7ue 6a sido" pero 7ue una #e1 sida es
irremedia3le" est9 a6 Oes nuestro presente en el 7ue" 7ueramos o no" 3raceamos n9ufragos.
2a,o la confusión de las generaciones 6istóricas con las genealógicas E6i,os" padres"
a3uelosE late" pues" un certero reconocimiento de 7ue es la generaci<n el concepto 7ue
eKpresa la efecti#a articulación de la 6istoria y 7ue" por lo mismo" es el método
fundamental para la in#estigación 6istórica.
0a a#eriguación esencial de 7ue 6a3lando del 6om3re lo sustanti#o es su #ida y todo
lo dem9s o3,eti#o" 7ue el 6om3re es drama" destino y no cosa" nos proporciona s!3ito esE
clarecimiento a todo este pro3lema. 0as edades lo son de nuestra #ida y no" primariamente"
de nuestro organismo Eson etapas diferentes en 7ue se segmenta nuestro 7ue6acer #ital.
/ecuerden ustedes 7ue la #ida no es sino lo 7ue tenemos 7ue 6acer" puesto 7ue tenemos 7ue
6acérnosla. C cada edad es un tipo de 7ue6acer peculiar. =urante una primera etapa" el
6om3re se entera del mundo en 7ue 6a cado" en 7ue tiene 7ue #i#ir" Ees la niñe1 y toda la
porción de ,u#entud corporal 7ue corre 6asta los treinta años. - esta edad el 6om3re
comien1a a reaccionar por cuenta propia frente al mundo 7ue 6a 6allado" in#enta nue#as
ideas so3re los pro3lemas del mundo Eciencia" técnica" religión" poltica" industria" arte"
modos sociales. El mismo u otros 6acen propaganda de toda esa inno#ación" como"
#ice#ersa" integran sus creaciones con las de otros coet9neos o3ligados a reaccionar como
ellos ante el mundo 7ue encontraron. C as" un 3uen da" se encuentran con 7ue su mundo
inno#ado" el 7ue es o3ra suya" 7ueda con#ertido en mundo #igente. Es lo 7ue se acepta" lo
7ue rige Een ciencia" poltica" arte" etc. En ese momento empie1a una nue#a etapa de la
#ida> el 6om3re sostiene el mundo 7ue 6a producido" lo dirige" lo go3ierna" lo defiende. 0o
defiende por7ue unos nue#os 6om3res de treinta años comien1an" por su parte" a reaccionar
ante ese nue#o mundo #igente.
<
Esta descripción pone de manifiesto 7ue para la 6istoria 6ay una porción
determinada de nuestra #ida 7ue es la m9s importante. El niño y el anciano apenas si interE
#ienen en la 6istoria> a7uél toda#aH éste ya no. +ero tampoco en la primera ,u#entud tiene
el 6om3re actuación 6istórica positi#a. ;u papel 6istórico" p!3lico" es pasi#o. -prende en
las escuelas y oficios" sir#e en las milicias. 0o 7ue en el niño y el ,o#en es #ida actuante"
7ueda 3a,o el um3ral de lo 6istórico y se refiere a lo personal. En efecto" es la etapa
formida3lemente egosta de la #ida. El 6om3re ,o#en" #i#e para s. Jo crea cosas" no se
preocupa de lo colecti#o. Juega a crear cosas Epor e,emplo" se entretiene en pu3licar
re#istas de ,ó#enesEE" ,uega a preocuparse de lo colecti#o" y esto a #eces con tal frenes y
aun con tal 6erosmo" 7ue a un desconocedor de los secretos de la #ida 6umana le lle#ara a
creer en la autenticidad de la preocupación. Mas" en #erdad" todo ello es preteKto para
ocuparse de s mismo y para 7ue se ocupen de él. 0e falta a!n la necesidad sustancial de
entregarse #erdaderamente a la o3ra" de dedicarse" de poner su #ida en serio y 6asta la ra1
a algo trascendente de él" aun7ue sea sólo a la 6umilde o3ra de sostener con la de uno la
#ida de una familia. 0a realidad 6istórica est9" pues" en cada momento constituida por la
#ida de los 6om3res entre treinta y sesenta años. C a7u #iene el punto m9s gra#e de mi
doctrina. Esa etapa de treinta a sesenta" ese perodo de plena acti#idad 6istórica del 6om3re
6a sido considerado siempre como una sola generación" como un tipo de #ida 6omogéneo.
0le#ó a ello la #iciosa óptica 7ue 6ace #er en la serie de las generaciones sólo lo 7ue en ella
6ay de sucesión y sustitución.
&&Esa etapa de treinta a sesenta" ese perodo de plena acti#idad 6istórica del 6om3re
6a sido considerado siempre como una sola generación" como un tipo de #ida 6omogéneo.
0le#ó a ello la #iciosa óptica 7ue 6ace #er en la serie de las generaciones sólo lo 7ue en ella
6ay de sucesión y sustitución**
/ectifi7uemos esta óptica.
+artamos del 6om3re alrededor de los treinta años y 7ue se ocupa" por e,emplo" de
ciencia. - esa edad 6a aprendido la ciencia 7ue esta3a a6" se 6a instalado en el mundo
cientfico #igente. +ero L7uién sostiene y lle#a ese estado #igente de la cienciaM Jo tiene
duda> son los 6om3res entre cuarenta y cinco y sesenta años. Ellos representan el sa3er
esta3lecido ya" el 7ue est9 a6 presto para ir siendo reci3ido y 7ue él" el 6om3re de treinta"
6a sido el primero en asimilar. =e treinta a cuarenta y cinco corre la etapa en 7ue
normalmente un 6om3re encuentra todas sus nue#as ideasH por lo menos" las matrices de su
original ideologa. =espués de los cuarenta y cinco #iene sólo el desarrollo pleno de las
inspiraciones 6a3idas entre los treinta y los cuarenta y cinco.
0o propio acontece en poltica> de los treinta a los cuarenta y cinco" el 6om3re
com3ate en pro de ciertos ideales p!3licos" nue#as leyes" nue#as instituciones. C luc6a con
los 7ue est9n en el +oder" 7ue suelen ser indi#iduos de cuarenta y cinco a sesenta años.
En arte acontece lo propio.
+ero #ol#amos a lo m9s urgente en esta eKposición.
Demos 7ue la m9s plena realidad 6istórica es lle#ada por 6om3res 7ue est9n en dos
etapas distintas de la #ida" cada una de 7uince años> de treinta a cuarenta y cinco" etapa de
gestación o creación y polémicaH de cuarenta y cinco a sesenta" etapa de predominio y
mando. Estos !ltimos #i#en instalados en el mundo 7ue se 6an 6ec6oH Ea7uéllos est9n
6aciendo su mundo. Jo ca3en dos tareas #itales" dos estructuras de la #ida m9s diferentes.
;on" pues" dos generaciones y Qcosa paradó,ica para las antiguas ideas so3re nuestro
R
asuntoS" lo esencial en esas dos generaciones es 7ue am3as tienen puestas sus manos en la
realidad 6istórica al mismo tiempo Otanto" 7ue tienen puestas las manos unas so3re otras en
pelea formal o lar#ada. +or tanto" lo esencial es" no 7ue se suceden" sino" al re#és" 7ue
con#i#en y son contempor9neas" 3ien 7ue no coet9neas. +ermtaseme 6acer" pues" esta
corrección a todo el pasado de meditaciones so3re este asunto> lo decisi#o en la idea de las
generaciones no es 7ue se suceden" sino 7ue se solapan o empalman. ;iempre 6ay dos
generaciones actuando al mismo tiempo" con plenitud de actuación" so3re los mismos temas
y entorno a las mismas cosas Epero con distinto ndice de edad y" por ello" con distinto
sentido.
En cuanto a los mayores de sesenta años" Les 7ue no tienen ya papel en esa realidad
6istóricaM ; 7ue lo tienen" pero sumamente sutil. 2asta con caer en la cuenta de 7ue" en
comparación con las otras edades" los mayores de sesenta años son muy pocosTen este
sentido" su simple eKistencia es ya algo eKcepcional. +ues as es tam3ién su inter#ención en
la 6istoria" eKcepcional. El anciano es" por esencia" un super#i#iente y act!a" cuando act!a"
como tal" super#i#iente. Bnas #eces por7ue es un caso insólito de espiritual frescor 7ue le
permite seguir creando nue#as ideas o efica1 defensa de las ya esta3lecidas. Otras" las
normales" se recurre al anciano precisamente por7ue ya no #i#e en esta #ida" est9 fuera de
6ec6o" a,eno a sus luc6as y pasiones. Es super#i#iente de una #ida 7ue murió 6ace 7uince
años. =e a7u 7ue los 6om3res de treinta" 7ue est9n en luc6a con la #ida 7ue llegó después
de ésa" 3us7uen con frecuencia a los ancianos para 7ue les ayuden a com3atir contra los
6om3res dominantes.
0as $,erusias%" senados" etc." fueron en su significado primiti#o cuerpos al margen
de la #ida actual" a los cuales se recurra en 3usca de conse,o" precisamente como a insE
tancia inactual" precisamente por7ue ya no eran la plena efecti#a realidad 6istórica.
Aenemos" seg!n esto" 7ue desde el punto de #ista importante a la 6istoria" la #ida del
6om3re se di#ide en cinco edades de 7uince años> niñe1" ,u#entud" iniciación" predominio y
#e,e1. El tro1o #erdaderamente 6istórico es el de las dos edades maduras> la de iniciación y
la de predominio. Co dira" pues" 7ue una generación 6istórica #i#e 7uince años de
gestación y 7uince de gestión.
+ero con todo esto nos falta lo 7ue" para 6acer de la generación un riguroso método
de in#estigación 6istórica" es m9s ineKcusa3le. +recisar de 7ué fec6a cronológica a cu9l otra
fec6a se eKtiende una generación. ;a3emos 7ue dura 7uince añosH 3ien> pero Lcómo
distri3uimos concretamente en grupos de 7uince años los años del tiempo 6istóricoM
Como siempre" lo primero 7ue se nos ocurre es partir de una perspecti#a personal y
pri#ada" cada cual de s mismo.
Aal ,o#en 7ue me escuc6a desea sa3er a 7ué generación pertenece y partiendo de s
mismo se encuentra con tres posi3ilidades. ;upongamos 7ue ese ,o#en cumple en este año
de 1'33 los treinta años. Como la generación" di,imos" no es una fec6a sino una $1ona de
fec6as% 7ue 6oy 6emos fi,ado en 7uince años" ese ,o#en no puede sa3er si su fec6a actual
de treinta años pertenece a los 7uince años 6acia atr9s o a los 7uince 6acia adelante" o 3ien"
si él est9 en medio de la 1ona de su generación teniendo a am3os lados dos series de siete
años. =ic6o en otra forma" desde la perspecti#a indi#idual el 6om3re no puede estar seguro
de si en su fec6a de edad comien1a una generación o si aca3a" o 3ien" si es ella el centro de
la generación.
8
Esto demuestra" indirectamente" el car9cter o3,eti#o" 6istórico y no pri#ado del
concepto de generación.
Es esencial a este concepto" seg!n 6emos #isto" 7ue toda generación surge entre
otras dos" cada una de las cuales confina con otra y as sucesi#amente. Es decir" 7ue la geE
neración implica ineludi3lemente la serie toda de las generaciones. =e a7u 7ue determinar
la 1ona de fec6as cronológicas 7ue a una generación corresponde" sólo puede 6acerse
determinando la totalidad de la serie.
LCómo se logra estoM 5e a7u el procedimiento 7ue yo propongo a los 6istoriadores.
Aómese un gran 9m3ito 6istórico dentro del cual se 6a producido un cam3io en el
#i#ir 6umano 7ue sea radical" e#idente" incuestiona3le. Es decir" partamos de un momento
6istórico en 7ue el 6om3re #i#e tran7uilamente instalado en una cierta figura de mundo.
+or e,emplo" en 13(( Ela 6ora de =anteE. ;i desli1amos la mirada por el tiempo 7ue sigue"
#emos con toda claridad 7ue el 6om3re europeo #a perdiendo tran7uilidad con respecto a su
mundo. Bn poco m9s all9 #emos 7ue ese mundo se #iene a3a,o y el 6om3re no sa3e 7ué
posición tomar. ;eguimos y arri3amos a otra fec6a en 7ue le 6allamos nue#amente
tran7uilo. ;e 6a instalado de nue#o en un mundo cierto y en él perse#era complacido
durante siglos. Este panorama nos 6ace tomar contacto e#idente con tres épocas> 0a Edad
Media 7ue #i#e en plenitud 6asta 13@(H la Edad Moderna" 7ue #i#e en plenitud desde 1<3("
y entre medias" una época de indecisión.
0a Edad Media no nos interesa a6ora y la tomamos como mero punto de referencia.
0a época de indecisión" por su mismo car9cter indeciso" no nos permite 6acer pie para
ninguna determinación firme. 0a Edad Moderna" en cam3io" nos muestra con so3rada
claridad el desarrollo insistente y continuo de ciertos principios de #ida 7ue fueron por #e1
primera definidos en una cierta fec6a. Esta fec6a es la decisi#a en la serie de las fec6as 7ue
integran la Edad Moderna. En ella #i#e una generación 7ue por #e1 primera piensa los
nue#os pensamientos con plena claridad y completa posesión de su sentido> una
generación" pues" 7ue ni es toda#a precursora" ni es ya continuadora. - esa generación
llamo generación decisi#a.
En el orden del pensamiento filosófico y de las altas ciencias a 7ue 6e reducido el
tema de este curso" no 6ay duda alguna de cu9ndo acontece esa maduración e,emplar del
tiempo nue#o> es el perodo 7ue #a de 1<(( a 1<@(. ;e trata de aislar en ese perodo la
generación decisi#a.
+ara esto se 3usca la figura 7ue con mayor e#idencia represente los caracteres
sustanti#os del perodo. En nuestro caso" no parece discuti3le 7ue ese 6om3re es =escartes.
+ocas #eces un inno#ador lo 6a sido tan decisi#a y plenariamenteH 7uiero decir" 7ue 6aya
dado su inno#ación en forma m9s madura" consciente de s misma" en formulación ya
perfecta.
Con esto tenemos el $epónimo de la generación decisi#a%" logrado lo cual" el resto
es o3ra del automatismo matem9tico. -notamos la fec6a en 7ue =escartes cumplió los
treinta años> 1<8<. Esa ser9 la fec6a de la generación de =escartes Epunto de partida para
fi,ar a uno y otro lado las dem9s" sin m9s 7ue" añadir o restar grupos de 7uince años. -s la
fec6a de la próKima generación anterior es 1<11" 7ue es la generación de 5o33es" de 5ugo
GraciaH luego 1@'<" 7ue" sea dic6o de paso" es la generación de Galileo" de Gepler y de
2acon Ouna generacioncitaEH luego 1@81" 7ue es la generación de Giordano 2runo" de
Ayc6o 2ra6e y de nuestro Cer#antes" ;u9re1 y nuestro ;9nc6e1 el escépticoH luego 1@<<" la
'
generación de Montaigne" de 2odino" 7ue sigue a la de 1@@1" una generación sin grandes
figuras. Jo es o3ligatorio para una generación poseer grandes 6om3res> no es o3ligatorio"
es simplemente lamenta3le. +ero la #ida 6umana no es m9s ni menos real" no de,a de tener
su figura propia y eKclusi#a por7ue sea ilustre o mediocre.
+ero Lcómo 6emos agrupado esos 6om3res en cada generación" si 6an nacido en
años diferentesM 0as fec6as 1<8<" 1<11" 1@'<" etc." 6an sido denominadas por m fec6as de
generaciones de personas. ;olo en el caso inicial 6emos elegido como fec6a de una
generación la fec6a de los treinta años de un 6om3re determinado. Colocados" pues" en
1<8<" decimos> esta fec6a es el centro de la 1ona de fec6as 7ue corresponde a la generación
decisi#a. +or tanto" pertenecer9n a ella los 7ue 6ayan cumplido treinta años" siete años antes
o siete años después de esta fec6a. +or e,emplo" el filósofo 5o33es nace en 1@88 Ecumple
los treinta en 1<18E. ;us treinta años distan de los treinta de =escartes" oc6o. Est9" pues"
lindando con la generación de =escartes> un año menos y pertenecera a ella. +ero el
automatismo matem9tico nos o3liga a colocardo" por lo pronto" en otra anterior.
L:ué se pretende con estoM L:ue el automatismo matem9tico decida con su
caracterstica estupide1 y a3stracción de la realidad 6istóricaM En modo alguno. Esa serie
precisa de generaciones nos sir#e como una retcula con 7ue nos acercamos a los 6ec6os
6istóricos para #er si éstos toleran el ser ordenados y a,ustados en a7uélla. ?maginen 7ue no
es as> 7ue 5o33es" una #e1 comparado con =escartes" aparece como representando una
misma estructura #ital 7ue =escartes" coloc9ndose ante el pro3lema intelectual del mundo
en idéntica altitud 7ue =escartes. Entonces es 7ue nuestra serie 6a sido erróneamente
articulada> 6a3r9 7ue correr toda la serie y as sucesi#amente 6asta 7ue la articulación de las
fec6as coincida con la efecti#a articulación 6istórica y 5o33es pertene1ca a la misma
generación 7ue =escartes. =e 6ec6o" acontece 7ue el caso 5o33es confirma rigurosamente
la seriación propuesta. El automatismo matem9tico nos insin!a 7ue 5o33es pertenece a otra
generación" pero 7ue representa la linde misma 7ue confina con el modo de pensar
cartesiano. El estudio de su o3ra" el an9lisis de la actitud general con 7ue se acerca a los
pro3lemas" coincide eKactamente con ese pronóstico. 5o33es llega casi a #er las cosas
como =escartes Epero ese casi es sintom9ticoE. ;u distancia a =escartes es mnima y es la
misma en todas las cuestiones. Jo es" pues" 7ue coinciden un poco en todo y punto y
discrepe en tal otro OnoEH diramos" para eKpresar con rigor la curiossima relación entre
am3os" 7ue coinciden un poco en todo y en todo discrepan un poco. Como si dos 6om3res
mirasen un mismo paisa,e situado el uno algunos metros m9s arri3a 7ue el otro. ;e trata"
pues" de una diferencia de altitud en la colocación. +ues esa diferencia de ni#el #ital es lo
7ue yo llamo una generación.
=esde 7ue eKiste democracia Epor tomar un e,emplo cual7uieraE" cada generación
tena por fuer1a 7ue #er sus pro3lemas desde una altura distinta. Jo puede ser la misma la
eKperiencia 7ue de la democracia tiene la generación 7ue la inaugura y la 7ue reci3e de ella
la generación siguiente y as en adelante. -un #i#iendo todas dentro del 6ori1onte y la fe
democr9ticos" su actitud" con respecto a ella" tena 7ue ser distinta.
;eg!n lo dic6o" no somos nosotros 7uienes en #irtud de nuestras impresiones
inmediatas podemos ,u1gar a 7ué generación 6istórica pertenecemos. Es la 6istoria 7uien"
construyendo la realidad del pasado 6asta nuestro presente" estatuye la serie efecti#a de las
generaciones. .aena tal no est9 a!n cumplida" ni si7uiera iniciada> es la 7ue" a mi ,uicio" #a
a emprender la nue#a ciencia 6istórica.
1(
0o !nico 7ue podemos apro#ec6ar" desde luego" para la concepción de nuestro
tiempo" es el principio general de 7ue cada 7uince años cam3ia el cari1 de la #ida. En su
3iografa de -grcola" A9cito emplea una frase 7ue 6asta a6ora no 6a3a sido aclarada a
fondo" una frase enigm9tica 7ue es ésta> “Per quindecim annos, grande mortalis aei
spatium”. =urante 7uince años" etapa muy importante en la #ida del 6om3re. C no lo dice
al a1ar" sino en un p9rrafo en 7ue se ocupa a la #e1 de la trayectoria #ital del indi#iduo y de
los cam3ios de la 6istoria. 5oy creo 7ue esa frase enigm9tica 7ueda suficientemente
esclarecida.
Con esa presunción de 7ue la totalidad 6istórica #ara cada 7uince años" podemos
ensayar el orientarnos en nuestro tiempo y llegar a diagnósticos aproKimados" a reser#a
siempre de lo 7ue en !ltima instancia determina la construcción cientfica 7ue sólo la
6istoria puede lograr.
Con todas estas cautelas" sal#edades y reser#as" dando" pues" a lo enunciado tan sólo
un #alor de insegura sospec6a" yo me atre#era a insinuar en #irtud de muc6as" muc6as
ra1ones 7ue no tengo tiempo a6ora de decir" 7ue en 1'1R comen1ó una generación" un tipo
de #ida" el cual 6a3ra" en lo esencial" fini7uitado en 1'38. Jo sera difcil di3u,ar la
fisonoma de esa eKistencia 7ue 6a coincidido con el perodo llamado Oy a mi ,uicio mal
llamadoE de la postguerra. Jo #oy ni si7uiera a ro1ar de #erdad el asunto. +ero si alguien se
interesa por un cierto modo #ital Epor e,emplo" una cierta manera de pensar en filosofa o en
fsica" o un cierto modo de estilos artsticos o unos ciertos mo#imientos polticosE y 7uiere
orientarse so3re su por#enir" de3era" seg!n mi insegura 6ipótesis" fi,ar 3ien la fec6a de su
origen y ponerla en relación con 1'1R. +or e,emplo" es curioso 7ue en esa fec6a
precisamente 3roten las formas polticas llamadas $fascismo% y $3olc6e#ismo%. En esa
fec6a se inicia el cu3ismo pictórico y la poesa pariente de él" etc." etc. LO3ligar9 esto a
sospec6ar 7ue todo ello es ya ineKora3lemente un pasadoM Es lo 7ue #amos a poder
a#eriguar irrefraga3lemente en estos nue#os 7uince años en 7ue estamos ya em3arcados.
11