La gastroenteritis es una inflamación de la membrana interna del intestino causada por un

virus, una bacteria o parásitos. La gastroenteritis viral es la segunda enfermedad más común
en los Estados Unidos. La causa es, generalmente, unainfección por norovirus. Se disemina a
través de alimentos o agua que estén contaminados y el contacto con una persona infectada.
La mejor prevención es lavarse las manos frecuentemente.
Los síntomas de gastroenteritis incluyen diarrea, dolor abdominal, vómitos, dolor de cabeza,
fiebre y escalofríos. La mayoría de las personas se recupera sin tratamiento.
El problema más común con la gastroenteritis es la deshidratación. Ocurre si no ingiere
suficientes líquidos para sustituir los que se pierden con los vómitos y la diarrea. La
deshidratación es más común en bebés, niños pequeños, ancianos y personas con un sistema
inmunológico débil.
¿Qué es la gastroenteritis?
La gastroenteritis es un conjunto de trastornos producido por la inflamación de la mucosa
gástrica y de la mucosa intestinal y cuyo síntoma principal es la diarrea. Puede estar
acompañada por otros síntomas como náuseas y vómitos, pérdida de apetito, retortijones y
malestar en el abdomen. En más del 90% de los casos se debe a una causa infecciosa.
La gastroenteritis aguda también se suele conocer como diarrea aguda. La diarrea se
considera aguda cuando no supera las dos semanas de duración, se llama persistentecuando
dura entre dos y cuatro semanas y crónica si dura más de cuatro semanas. Esta clasificación
es importante pues la causa de la diarrea, las pruebas que se hacen para estudiarla, el
tratamiento y el pronóstico cambian mucho según la duración de la enfermedad.
La gastroenteritis aguda es un proceso muy frecuente, con una incidencia en el mundo
occidental de entre 0,5 y 2 episodios por persona y año. Suele ser una enfermedad benigna
que se autolimita en pocos días. Sin embargo, cuando afecta a niños, ancianos o pacientes
inmunodeprimidos puede conllevar complicaciones graves. En los países en desarrollo la
gastroenteritis aguda es mucho más frecuente, especialmente entre los niños, y presenta una
elevada mortalidad.
Causas de la gastroenteritis aguda
La diarrea aguda se puede originar por varios motivos, aunque más del 90% tienen una causa
infecciosa. Generalmente, las gastroenteritis son originadas por microorganismos que se
encuentran en el agua o en los alimentos, contaminados, habitualmente, por heces infectadas.
La infección también se puede transmitir de una persona a otra, o por un animal, normalmente
por vía oral (llevarse las manos a la boca después de haber entrado en contacto con un posible
foco del síndrome).
Algunas bacterias son capaces de liberar ciertas sustancias, enterotoxina, que alteran la
mucosa intestinal, provocando una liberación de sodio y cloro con la subsiguiente expulsión de
agua. Este tipo de diarreas fundamentalmente acuosas son producidas por bacterias
comoEscherichia coli (diarrea del viajero), Vibrio cholerae (cólera) o Shigella spp.
Otras bacterias invaden el revestimiento mucoso intestinal, provocando una lesión orgánica en
la pared intestinal y produciendo, además de pérdida de agua, líquido con alto contenido en
proteínas. En ocasiones este líquido contiene moco y sangre; a estas gastroenteritis se las
conoce como diarreas disenteriformes. Algunos de los microorganismos que producen este tipo
de gastroenteritis son Salmonella o Campylobacter.
Los virus pueden provocar diarreas secretoras. De hecho, en las zonas de clima templado,
durante el invierno, los virus son los principales responsables de la proliferación de diarreas, lo
suficientemente graves, como para que los niños menores de 4 años tengan que ser
hospitalizados. Algunos de los virus que originan la gastroenteritis son los rotavirus, adenovirus
entéricos o astrovirus.
Los parásitos pueden invadir o adherirse al intestino provocando náuseas, vómitos, diarrea y
malestar general. Estos parásitos son Giardia lamblia y Crytosporidium, que normalmente se
adquieren al beber agua contaminada.
Las diarreas agudas que no son provocadas por causas infecciosas suelen ser debidas a la
ingestión de sustancias tóxicas, intolerancia a la lactosa, ingesta de metales pesados, o por los
efectos secundarios de ciertos fármacos.
Grupos de riesgo
Debido a su mayor exposición a los agentes causantes de la gastroenteritis se distinguen los
siguientes grupos que pueden verse afectados con mayor facilidad:
 Los viajeros: casi el 40% de los turistas que llegan a las regiones endémicas de
Latinoamérica, África y Asia sufren la llamada diarrea del viajero. Esta es debida a infecciones
originadas por bacterias a las que la población local está acostumbrada.
 Las personas que consumen habitualmente ciertos alimentos; como por ejemplo la mayonesa,
la nata, huevos o mariscos.
 Las personas con inmunodeficiencias. Las personas con las defensas bajas pueden sufrir
diarreas con más frecuencia, debido a que su sistema inmune debilitado tiene dificultades
para combatir a los microorganismos (personas con inmunodeficiencias congénitas, sida, bajo
tratamiento con inmunodepresores o ancianas).
 El personal de las guarderías y sus familiares.
 Quienes residen en centros de acogida u hospitales.

Síntomas y diagnóstico de la gastroenteritis aguda
La sintomatología varía según el origen de la diarrea aguda, y también en función de las
características de la persona que la sufre. Los síntomas suelen comenzar repentinamente con
la pérdida de apetito, náuseas o vómitos. Además, pueden aparecer ruidos intestinales,
retortijones y diarrea, con o sin presencia de moco y sangre. El intestino puede expandirse
debido al gas y provocar dolor. El paciente también puede tener fiebre, y experimentar
cansancio y dolores musculares.
Los síntomas de la gastroenteritis aguda pueden acarrear una acentuada deshidratación e
hipotensión (reducción de la tensión arterial). Los vómitos y la diarrea pueden causar una grave
pérdida de potasio y de sodio. Estos desequilibrios electrolíticos son potencialmente graves.
Diagnóstico de la gastroenteritis aguda
El diagnóstico se puede hacer principalmente a partir de la sintomatología. De esta manera, no
es posible deducir cuál es la causa de la diarrea, pero sí saber que la persona tiene
gastroenteritis aguda, y actuar en consecuencia.
A veces puede estar relacionada con el hecho de que personas del entorno familiar o laboral
del enfermo hayan tenido también diarrea aguda. En otras ocasiones, la gastroenteritis puede
estar originada por el consumo de alimentos inadecuadamente cocinados, en mal estado o
contaminados, como la mayonesa o los mariscos crudos. Los viajes o actividades realizadas
pueden aportar datos valiosos para el diagnóstico de la diarrea aguda.
Si los síntomas son fuertes, o se alargan más de 48 horas, se pueden analizar muestras de
las heces para buscar la presencia de glóbulos blancos y de bacterias, virus o parásitos.
También ayudará a identificar el origen de la diarrea aguda el análisis de los vómitos, los
alimentos o la sangre.
Tratamiento de la gastroenteritis aguda
En todas las diarreas agudas la reposición de líquidos y electrolitos tiene una importancia
fundamental. Aun vomitando, el consumo de líquidos es necesario para corregir la
deshidratación y frenar los vómitos que acompañan la gastroenteritis aguda.
En los casos leves la diarrea puede tratarse con un simpleaporte de líquidos. Cuando esta es
más intensa, y para evitar la deshidratación, la principal causa de muerte, hay que
administrar bebidas con azúcar y electrolitos(bebidas deportivas o similares, como el suero
casero). En caso de deshidratación extrema, sobre todo en bebés y ancianos, es precisa
la rehidratación intravenosa.
Cómo hacer un suero casero
Dentro del tratamiento de la gastroenteritis aguda, un remedio clásico y barato para ayudar a la
rehidratación es el suero casero. La receta para prepararlo es la siguiente:
 Un litro y medio de agua hervida o embotellada (de esta manera nos aseguramos la ausencia
de microorganismos que pudieran ser nocivos para el enfermo).
 El zumo de un limón.
 Un par de cucharadas soperas de azúcar.
 Una cucharadita de sal y otra de bicarbonato.
Una vez el agua se ha enfriado, se mezcla todo y se toma el suero a lo largo del día.
¿Cuándo podré comer algo... y el qué?
A medida que los síntomas mejoran, se pueden incorporar a la dieta comidas blandas como
cereales cocinados, yogur líquido, plátanos, arroz, manzana rallada, o pan tostado. Si esto no
mejora la diarrea después de un día, y si no hay sangre en las heces que señale una infección
bacteriana más importante, pueden administrarse fármacos como difenoxilato, loperamida o
subsalicilato de bismuto.
El uso prudente de los antibióticos está indicado en determinados casos de diarrea aguda,
pudiendo disminuir su intensidad y duración. No obstante, los propios antibióticos pueden
causar diarrea y favorecer el crecimiento de los microorganismos resistentes a estos. Por ello,
la decisión del uso o no de este tipo de fármacos para el tratamiento de la gastroenteritis aguda
debe ser tomada por un especialista competente.













La gastroenteritis (infección gastrointestinal) es una inflamación de la mucosa del
estómago y del intestino delgado y grueso que suele cursar con diarrea y vómitos.
En España, los agentes etiológicos de enfermedades diarreicas más frecuentes son,
sobre todo, los virus y, más raramente, también son producidos por bacterias y
parásitos.
La gastroenteritis se transmite casi siempre mediante una infección por contacto: los
agentes patógenos llegan a los objetos y superficies desde las deposiciones y los vómitos
del enfermo. Desde allí, en caso de falta de higiene, los patógenos pueden llegar hasta la
boca de otra persona a través de las manos y, por consiguiente, también hasta su
estómago y su intestino, lo que daría lugar al contagio. Los médicos denominan a esta
forma de contagio como transmisión fecal-oral.
Debido principalmente a las malas condiciones higiénicas, como sucede en los países en
vías de desarrollo, los agentes patógenos de las gastroenteritis también se suelen
transmitir por el agua potable o los alimentos contaminados por los gérmenes o sus
tóxinas.
Normalmente, la causa de la infección gastrointestinal son norovirus en los adultos y
rotavirus en los niños. Los síntomas de la gastroenteritis suelen comenzar de forma
repentina. Las molestias de una gastroenteritis varían según el patógeno y pueden ser
leves o muy intensas. La diarrea puede contener sangre y moco. Típicamente se produce:
 Diarrea
 Náuseas
 Vómitos
 Dolor abdominal
 fiebre

En caso de infección, despuésde dos a seis días lo peor suele haber pasado. ¡Que se
mejore pronto! Más sobre la infección por rotavirus.

La infección por rotavirus (gastroenteritis por rotavirus) afecta, sobre todo, a
lactantes y niños menores de 2 años. El rotavirus suele ser el responsable de las
diarreas y los vómitos de los más pequeños.

Los bebés y los niños de entre seis meses y dos años son los más afectados.

Prácticamente todos los niños tienen contacto con el rotavirusantes de los cinco años.

Los adultos también se pueden infectar. Por ejemplo, en residencias de ancianos son
frecuentes los brotes de rotavirus.

Hay diferentes tipos de rotavirus que aparecen de forma distinta en cada estación. La
mayoría de los casos de infecciones por rotavirus ocurren de febrero a abril. Después
de una infección, se es inmune a ese tipo particular del virus durante un tiempo.

Los rotavirus son muy contagiosos. Es posible la infección por contacto directo o con
juguetes contaminados, alimentos y agua.

Los primeros síntomas aparecen entre uno y tres días después de la infección.

Los pacientes pueden manifestar desde una diarrea leve hasta síntomas más graves.

Los síntomas incluyen diarrea acuosa, náuseas, vómitos y calambres abdominales.
Las molestias pueden ser más o menos graves.

Otro síntoma común es lafiebre y, a veces, se puede presentar dificultad respiratoria.

Debido a la fuerte diarrea y los vómitos, los pacientes pierden mucho líquido.

Los síntomas típicos indican a los médicos una posible infección por rotavirus.

Si otras personas del entorno han caído enfermas, por ejemplo, otros niños de la
guardería, es probable que se trate de una infección por rotavirus. Sin embargo, hay
muchas otras enfermedades diarreicas, que causan síntomas similares.

Lo mejor para llevar a cabo el diagnóstico de infección por rotavirus es con un análisis
de materia fecal. La detección directa por microscopía electrónica es algo más exacta.

¿Qué hacer si realmente es rotavirus? La clave está enequilibrar la pérdida de
líquidos debida a la diarrea y el vómito.

Si una infección por rotavirus en niños evoluciona de forma leve, deben beber más de
lo habitual, dependiendo de la edad y de la dieta anterior, se recomienda leche materna,
leche infantil, infusiones sin azúcar o agua.

Las bebidas de cola no son un tratamiento adecuadopara los niños. Estos refrescos
tienen una gran cantidad de azúcar. Esto promueve una pérdida de agua del cuerpo en el
lumen intestinal, que ya es bastante grande debida a la diarrea. Además, la cafeína
aumenta la pérdida de potasio ya existente.

Tampoco es recomendable el consumo de zumos con un alto contenido en azúcaro
en edulcorantes como el sorbitol. Los alimentos muy dulces también deben permanecer,
por el momento, fuera de la dieta.

Una deshidratación inminente o existente debe ser compensada con soluciones
específicas de electrolitos.

Una cantidad suficiente de líquidos y electrolitosnormalmente protege de la
deshidratación.

Sin embargo, si un niño no conserva el líquido en el cuerpo o no quiere beber, puede ser
necesaria una perfusión en el hospital.

Los signos de deshidratación severaincluyen sed, agitación, sequedad de la lengua y
de las membranas mucosas, confusión, letargo y ojos hundidos. La deshidratación debe
ser tratada médicamente.

¿Qué debe tomar el niño durante la enfermedad? Además de mucho líquido, los
lactantes deben ser amamantados y comer con normalidad en la medida de lo
posible. Las madres lactantes pueden dar a su bebé una solución electrolítica entre
comidas

Los bebés que no sean alimentados con leche materna pueden tomar suleche infantil
habitual sin diluir repartida en muchas comidas pequeñas.

Los lactantes que ya comen alimentos sólidos pueden seguir tomándolos o volver a ellos
después de la enfermedad. No es necesario cambiar la alimentación.

Los niños deberán recibir una alimentación adecuada a su edad.

Los niños que ya no vomitan pueden comer cada vez más alimentos con un contenido
en grasa normal.

En adultos, por lo general, no es necesario tratamiento específico. Normalmente, la
pérdida de líquido se puede compensar bebiendo suficiente líquido, por ejemplo, agua
mineral o infusiones sin azúcar.

Además de sodio, el cuerpo necesita ahora mucho máspotasio, que se puede encontrar,
por ejemplo, en los plátanos. En casos severos, se pueden comprar suplementos de
electrolitos en la farmacia (principio activo: citrato disódico de hidrógeno).

La infección por rotavirus esdifícil de prevenir porque los patógenos son muy
resistentes a la higiene y al medio ambiente. Sin embargo, es recomendable tomar
algunas precauciones al entrar en contacto con personas enfermas.

Lo mejor es evitar el contacto con los infectados por rotavirus pero, lógicamentes, no
siempre es posible. Es importantelavarse bien las manosdespués del contacto.

Y también se debe desinfectar las superficies de contactocomo los pomos de las
puertas, el inodoro y el lavabo.

Mientras el virus se sigaexcretando en las heces, los enfermos pueden transmitir el
virus, incluso aunque los síntomas hayan desaparecido.

En general, el virus se puede encontrar en las heces durante, aproximadamente, ocho
días. Pero, en algunos casos, este período puede ser más largo. Por lo tanto, durante este
tiempo se debe prestar atención a una higiene cuidadosa.

Los niños infectados no deben asistir a instalaciones comunitarias, como el jardín de
infancia, mientras puedan transmitir el virus. También se debe evitar, en la medida de lo
posible, el contacto con otras personas.

En los hospitales se toman precauciones especiales. Sin embargo, la enfermedad de
rotavirus en lactantes y niños pequeños, es una de las infecciones intestinales que se
transmite más comúnmente en el hospital.

Otra infección con síntomas similares a los del rotavirus es la infección por norovirus.
Los fuertes vómitos en cascada y la diarrea severa son típicos de ambos virus.

La infección por rotavirus en niños menores de dos años es, por lo general, mucho más
grave que una gastroenteritis por norovirus y los síntomas duran más tiempo.

En el laboratorio, mediante unanálisis de heces, se podrá averiguar si la infección se
debe al norovirus o al rotavirus.

Como medida de prevención existen dos vacunas frente al rotavirus. Estas vacunas no
están incluidas en el calendario vacunal español.

En algunos casos la vacunación puede ser útil, especialmente en bebés que tienen
mucho contacto con otros niños, como en guarderías o en natación para bebés. En caso
de duda lo mejor es consultar a un médico.

En caso de infección, despuésde dos a seis días lo peor suele haber pasado. ¡Que se
mejore pronto! Más sobre la infección por rotavirus.

La infección por rotavirus (gastroenteritis por rotavirus) afecta, sobre todo, a
lactantes y niños menores de 2 años. El rotavirus suele ser el responsable de las
diarreas y los vómitos de los más pequeños.
Por lo general, en el caso de las personas con un buen estado de salud, el tratamiento de
la gastroenteritis se limita a reponer los líquidos, electrolitos y nutrientes perdidos con la
diarrea. Es importante beber mucho, sobre todo agua mineral, limonada
alcalina o infusiones de hierbassin azúcar. En el caso de la gastroenteritis de origen
bacteriano, los pacientes, a veces, tienen que tomar medicamentos específicos contra los
patógenos, es decir, antibióticos.
En la mayoría de casos la infección gastrointestinal se supera verdaderamente rápido y sin
complicaciones: el vómito suele cesar al cabo de uno o dos días, la diarrea disminuye
entre dos y siete días después. Por lo general, la gastroenteritis de origen vírico evoluciona
de forma más leve que la desencadenada por bacterias.
Para evitar que los virus o bacterias sigan extendiéndose, los pacientes y sus contactos
deben seguir ciertas medidas higiénicas, como lavarse las manos a menudo.
La gastroenteritis se conoce popularmente con la denominación de gripe estomacal, pero,
aunque su nombre haga suponerlo, la gripe del estómago no tiene nada que ver con
la gripe (influenza).
Definición
El término más apropiado para definir una inflamación del intestino y del estómago es
gastroenteritis, que significa inflamación (“-itis”) del estómago (gastro) y del intestino
(enter-). La gripe auténtica (influenza) no guarda relación alguna con este cuadro clínico.
Otro término más adecuado es infección gastrointestinal.
La gastroenteritis también recibe otros nombres, aunque son de carácter popular, no
usados como terminología médica:
 Cólera nostras
 Gripe intestinal
 Gastrointestinal
Incidencia
La gastroenteritis es muy frecuente en el periodo de lactancia y la infancia: durante los tres
primeros años de vida cada niño enferma de infección gastrointestinal dos o tres veces al
año.
Causas
Las causas de la gastroenteritis pueden ser múltiples. A menudo tras una enfermedad
diarreica se esconde una infección por un virus gastrointestinal, pero las gastroenteritis
también pueden desencadenarlas muchas bacterias y algunos parásitos, así como otras
causas no infecciosas.
Los siguientes virus se consideran causantes frecuentes de infecciones gastrointestinales:
 Norovirus
 Rotavirus
 Astrovirus
 Coronavirus
 Adenovirus
En el caso de los lactantes y niños pequeños, los rotavirus ocupan el primer puesto
entre las causas de la gastroenteritis, seguidos de los norovirus. En los adultos los
norovirus causan aproximadamente la mitad de los casos. Las enfermedades diarreicas
por norovirus se presentan a lo largo de todo el año, pero son más frecuentes en los
meses de octubre a marzo.
Las bacterias también causan diarreas; a este respecto los científicos distinguen tres
mecanismos (patogenia) distintos por los que los agentes patógenos pueden causar una
diarrea:
1. De tipo secretor: las bacterias dañan las células de la mucosa intestinal y provocan la
liberación (secreción) de electrolitos al interior del intestino (lumen intestinal). Para
equilibrar la mayor concentración de electrolitos en el lumen intestinal, se difunde agua
desde las células hacia la luz del intestino: la diarrea comienza. Normalmente, es
causada por una toxina de la bacteria que provoca la activación de la secreción de
electrolitos por la célula.
2. De tipo invasivo: las bacterias penetran al interior de las células del intestino, donde
se multiplican y terminan por destruirlas. La consecuencia es una infección purulenta.
Las diarreas son mucosanguinolentas y van acompañadas de dolores abdominales
espasmódicos.
3. De tipo penetrante o mecanismo mixto o no preciso: las bacterias no destruyen las
células, pero provocan una inflamación. No está claro por qué y cómo se produce
exactamente la diarrea. Posiblemente se produce una adhesión de las bacterias a las
células y un aumento de la secreción de moco.
Son agentes causales bacterianos frecuentes:
 De tipo secretor: Vibrio cholerae (enfermedad: cólera), ECEP (Escherichia
colienteropatógena), ECET (Escherichia coli enterotoxigénica),
 De tipo invasivo: Shigella (enfermedad: disentería o
shigellosis), Campylobacter, Clostridium difficile, ECEI (Escherichia coli enteroinvasiva),
ECEH (Escherichia coli enterohemorrágica),
 De tipo penetrante: salmonella (enfermedades: salmonelosis o enteritis por Salmonella)
y Yersinia.
Las abreviaturas ECEP, ECET, ECEI y ECEH denominan a cepas patógenas de la
bacteria intestinalEscherichia coli (E. coli, EC).
Además de los virus y las bacterias, los parásitos denominados protozoos también
provocan infecciones gastrointestinales del estómago. Son patógenos típicos:
 la Giardia intestinalis o Giardia lamblia (enfermedad: giardiasis o lambliasis, disentería
por lamblia),
 la Entamoeba histolytica (enfermedad: amebiasis).
Contagio
La gastroenteritis se suele contagiar directamente de una persona a otra: los patógenos
del enfermo se eliminan mediante sus deposiciones y vómitos y se distribuyen de forma
inadvertida por su entorno, por ejemplo, por objetos y superficies. Por último, mediante
una infección por contacto a través de las manos, los patógenos pasan primero a la
boca de otra persona y luego a su estómago y su intestino. De este modo se produce el
contagio (transmisión fecal-oral). Algunos virus son tan contagiosos que una pequeña
cantidad de 10 a 100 virus ya es suficiente para infectar a otras personas.
Asimismo, al vomitar pueden llegar directamente a otras personas pequeñas gotitas con
contenido vírico a través del aire (infección por gotitas de flugge). Esta es la razón por la
que las infecciones por virus de este tipo se propagan tan rápido a veces, por ejemplo, en
guarderías, hospitales, residencias de ancianos o centros asistenciales. Así pues, la
gastroenteritis es absolutamente contagiosa.
Además también se puede contraer a través de alimentos contaminados, como pescado y
marisco, o bebidas (agua contaminada). Esto afecta sobretodo a los países de regiones
tropicales y subtropicales. La amebiasis cuyo parásito patógeno causante es la Entamoeba
histolytica) se suele extender, por ejemplo, a través del agua potable contaminada.
En el caso de los norovirus los pacientes pueden contagiar a otras personas si:
 Se tienen síntomas agudos de la enfermedad.
 Como mínimo hasta 48 horas después de que estos hayan disminuido.
Dado que los norovirus se siguen expulsando incluso semanas después, también se
puede producir un contagio posterior, aunque es menos probable.
Síntomas
Los síntomas de una gastroenteritis infecciosa o infección gastrointestinal comienzan de
forma repentina (aguda). Estos síntomas son los siguientes
 Diarrea de moderada a intensa
 Vómitos
Se habla de diarrea cuando aumenta la frecuencia de las deposiciones y/o cuando se
alteran sus características, siendo demasiado pastosas o demasiado líquidas. Según la
definición, este es el caso, por ejemplo, si se realizan más de tres deposiciones muy
fluidas al día. A menudo también aumenta la cantidad de cada deposición.

Además de diarrea y vómitos, la gastroenteritis también suele provocar dolores
abdominales de tipo espasmódico.
Una infección gastrointestinal muy prolongada puede dar lugar a una pérdida de líquido y
electrolitos muy considerable. A la debilidad causada por la infección se le suma la
originada por la pérdida de líquido, que también puede provocar, entonces, problemas
circulatorios por hipotensión y pérdida de volumen. Los lactantes, niños pequeños y
ancianos reaccionan de forma muy sensible. Por lo tanto, lo más adecuado en estos casos
es reemplazar pronto dichas pérdidas (por lo general bebiendo mucho agua en el caso de
los procesos leves o mejor bebidas isotónicas, como la limonada alcalina) es un aspecto
prioritario del tratamiento.
Otros posibles síntomas de la infección gastrointestinal son dolor
abdominal, náuseas, MISSING LINK:9711 not a valid content_id! y dolor en las
extremidades. En ocasiones se tiene una fuerte sensación de malestar general. La
gastroenteritis no suele ir acompañada de fiebre, no obstante, la temperatura corporal
puede estar algo elevada, aunque esto depende del agente etiológico y el mecanismo de
acción para generar la diarrea.
Según el patógeno y el estado de salud general del afectado, también es posible que la
enfermedad evolucione de forma muy leve y, a veces, ni siquiera se presente casi
síntomas.
Diagnóstico
El diagnóstico de la gastroenteritis se realiza la mayoría de las veces atendiendo a las
molestias típicas. Es importante determinar cuánto líquido está perdiendo el enfermo con
la diarrea y los vómitos, si existen complicaciones y qué otros diagnósticos se podrían
considerar también, por ejemplo, intolerancias alimentarias como la intolerancia a la
lactosa.
Por lo general basta con que el médico pregunte por la historia clínica (anamnesis) y
realice un examen físico al paciente, el cual debe indicar los siguientes puntos:
 Desde cuándo padece la diarrea.
 Qué cantidad y con qué frecuencia se producen los vómitos y las deposiciones.
 Qué aspecto tienen las deposiciones y si contienen mucosa, sangre o pus.
 Qué otras molestias se han presentado (por ejemplo, dolor abdominal, fiebre o dolor en
las extremidades.
El tipo y la cantidad de alimentos y líquidos ingeridos en las horas previas también juegan
un papel muy importante, ya que esta información ayuda al médico a estimar el estado
actual de las reservas de líquido y energía del paciente, así como encontrar el agente
causante y la forma de contagio. También es de interés si se ha estado previamente en el
extranjero, qué medicamentos se toman (por ejemplo, antibióticos) y si se padecen otras
enfermedades (como enfermedades intestinales o metabólicas).
Una gastroenteritis solo requiere pruebas posteriores para afianzar el diagnóstico en
determinadas situaciones. Por ejemplo, en las siguientes:
 La gastroenteritis presenta una evolución grave y/o las deposiciones contienen sangre.
 Aparecen complicaciones (por ejemplo, una sepsis).
 En situaciones de depresión del sistema inmunológico (por ejemplo, en el caso del
SIDA).
 Afecta a un lactante menor de tres meses.
 El paciente ha estado recientemente en un “país de riesgo”.
 Se tienen dudas con respecto al diagnóstico.
 se presentan con carácter epidémico (afecta a varias personas en instalaciones
comunitarias, por ejemplo, un jardín de infancia).
Para averiguar qué patógeno causa la gastroenteritis se analiza una muestra de heces en
el laboratorio.
Tratamiento
En la mayoría de los casos la gastroenteritis o infección gastrointestinal solo requiere un
tratamiento que reponga y equilibre tanto la pérdida de líquidos y electrolitos como la
energía perdida. En el caso de los adultos con buen estado general de salud, la infección
gastrointestinal evoluciona a menudo de tal forma que los síntomas mejoran por sí mismos
y el cuerpo se recupera sin medicamentos especiales.
El tratamiento de los casos leves consiste en las siguientes medidas generales:
 Ingerir líquidos. Sobre todo isotónicos
 Reposar o guardar cama para recuperar la energía
Dado que un tratamiento de este tipo no combate de forma específica la causa de la
enfermedad, es decir, al patógeno, lo médicos lo denominan tratamiento sintomático.
Este disminuye las molestias y acorta el tiempo hasta la curación. Según lo acusados que
sean los síntomas de la gastroenteritis, puede ser necesario realizar el tratamiento en el
hospital. Allí se administran al afectado los fluidos necesarios por vía intravenosa o
mediante una sonda nasogástrica si éste ha perdido mucho líquido o en los casos en los
que no bebe o no puede beber lo suficiente.
En el caso de los lactantes, niños pequeños y ancianos (sobre todo si presentan
enfermedades previas) la gastroenteritis comporta ciertos riesgos. Por lo tanto, es
importante que el médicoprescriba un tratamiento adecuado para estos grupos de
personas lo más precozmente posible. Las bebidas con cola no son apropiadas para los
lactantes y los niños pequeños. La razón es que su gran contenido de azúcar favorece a
veces la difusión de agua del organismo al interior del intestino, que ya de por sí es mayor
debido a la diarrea.
Puesto que los niños reaccionan de forma mucho más sensible a las pérdidas de líquidos
que los adultos (cuanto menor se es, más acusada es la reacción), esta pérdida de líquido
resulta peligrosa. Además, la cafeína que contiene la cola intensifica la pérdida de potasio
ya existente por ser diurética. Las mezclas de zumo de limón, sal, bicarbonato, azúcar y
agua elaboradas por uno mismo pueden ser apropiadas para equilibrar la pérdida de
líquidos, siempre y cuando siga la indicación de su médico en cuanto a las dosis de cada
componente de la mezcla; es la llamada limonada alcalina.
En los casos de gastroenteritis lo que hay que hacer más que nada es dar de beber al niño
más de lo que se hace normalmente, para lo que, según la edad y el hábito hasta el
momento, resultan apropiados la leche materna, la leche para lactantes, el agua o la
limonada alcalina entre otros. Si es posible, según el caso se debe dar el pecho al bebé o
bien alimentarlo o darle de comer normalmente. Las pausas prolongadas en la
alimentación o la “comida especial de régimen o para recuperar peso” no son necesarias.
Si se pierde mucho líquido, las pérdidas se deben compensar con una solución de
electrolitos especial (principio activo di-sodio hidrógeno citrato).

Beber mucho es la parte más importante del tratamiento contra la gastroenteritis.
Una solución de electrolitos y azúcar de este tipo se denomina en términos
técnicos solución de rehidratación oral, abreviada SRO. Ésta es especialmente
adecuada para compensar la pérdida de líquidos de lactantes, niños pequeños y personas
ancianas y enfermas y combatir la deshidratación o evitarla. La solución contiene la mezcla
exacta que necesita el cuerpo: electrolitos, disueltos en agua, como sal de cocina (NaCl),
cloruro de potasio (KCl) o citrato de sodio.
Si bien el tratamiento a base del remedio casero de “cola y barritas saladas” no tiene por
qué perjudicar necesariamente a los adultos con gastroenteritis y diarrea leve, tampoco es
recomendable. Las barritas saladas aportan sobre todo sodio, pero el cuerpo también
necesita potasio. Por lo tanto, lo mejor es comer también plátanos, ya que contienen
mucho potasio. Procure beber mucho, por ejemplo, agua mineral o limonada alcalina. En
los casos de intensidad moderada los pacientes pueden comprar preparados de
electrolitos en la farmacia.
Medicamentos
La gastroenteritis requiere un tratamiento con medicamentos específicos contra los
patógenos sólo en casos determinados. En el caso de las infecciones bacterianas, estos
medicamentos son los antibióticos. Este sería el caso de, por ejemplo, algunas formas de
diarrea del viajero, que a menudo están causadas por bacterias como la salmonella, la
shigella, la Yersinia o cepas patógenas deEscherichia coli.
Los antibióticos no ejercen efecto alguno contra los virus, por lo que quedan descartados
para el tratamiento de una gastroenteritis vírica (por ejemplo, por rotavirus o norovirus).
Además, existen medicamentos contra una diarrea de carácter más intenso cuyo fin no
es actuar directamente combatir los agentes patógenos, sino mitigar los síntomas.
Consulte con su médico cuáles de ellos son apropiados para usted (en el caso de algunas
sustancias, hasta la fecha no existen pruebas claras de su eficacia). Algunos ejemplos de
sustancias activas contra la diarrea son:
 Opiáceos: la sustancia activa loperamida inhibe la motilidad del intestino (inhibidor de la
motilidad) y, con ello, reduce la frecuencia de la diarrea. La loperamida no es apropiada
para la diarrea causada por bacterias de tipo invasivo (por ejemplo, Shigella), ya que la
inmovilidad del intestino provoca que tanto las sustancias tóxicas producidas por las
bacterias como ellas mismas se eliminen más lentamente, prolongando el daño.
Asimismo, no se debe dar loperamida a los lactantes y los niños pequeños.
 Carbón activado (carbo medicinalis, carbón medicinal): es un agente adsorbente, es
decir, una sustancia que puede absorber otras sustancias.
 Sustancias mucilaginosas: por ejemplo, pectina
 Astringentes: preparados de taninos; éstos actúan como antiinflamatorios sobre la
mucosa intestinal, por lo que se libera menos agua hacia el interior del intestino.
 Levaduras (por ejemplo, Saccharomyces cerevisiae) o levaduras liofilizadas: pueden
actuar determinadas bacterias y hacerlas inofensivas, pero todavía no está claro si son
útiles para tratar la diarrea.
Si el afectado presenta vómitos muy intensos, estos se pueden combatir con
medicamentos (denominados antieméticos) que alivian las nauseas, por ejemplo, la
sustancia activa ondansetrón.
Evolución
Una gastroenteritis, o infección gastrointestinal, evoluciona sin complicaciones la
mayoría de las veces y los pacientes se recuperan verdaderamente rápido. Sin embargo,
también existen formas graves de gastroenteritis y, especialmente en el caso de los
lactantes, niños pequeños y ancianos, la pérdida de líquidos puede alcanzar dimensiones
críticas que requieren un tratamiento específico y rápido. Por lo general una gastroenteritis
dura entre dos y seis días.
En los casos de infección por norovirus se aconseja ser especialmente cuidadoso con los
ancianos que presentan patologías previas.
El peligro de una infección gastrointestinal es que la pérdida de líquidos y electrolitos
puede ser llegar a ser tan acusada como para provocar un fallo orgánico (por ejemplo, fallo
renal) o multiorgánico.

La gastroenteritis suele remitir por sí sola en pocos días.
Complicaciones
Son posibles complicaciones de una gastroenteritis:
 Shock debido a la falta de volumen sanguíneo (choque hipovolémico; a causa de la
gran pérdida de líquidos disminuye el volumen sanguíneo circulante).
 Septicemia, que puede conducir a un shock séptico.
 Hipoglucemia.
 Perforación intestinal.
 Existen factores individuales que la favorecen.
Estas complicaciones se pueden prevenir bien con un tratamiento adecuado, siempre y
cuando se disponga de una buena atención médica. En los países con una asistencia
médica deficiente, las patologías diarreicas figuran entre las razones más frecuentes de
enfermedad y muerte: en los países en vías de desarrollo mueren cada año hasta 600.000
niños menores de cinco años debido únicamente a las consecuencias de una
gastroenteritis por rotavirus.
Prevención
La gastroenteritis se puede prevenir cumpliendo ciertas normas de higiene, como lavarse
las manos después de ir al baño o despúes de cambiarle el pañal a un bebé. Además, hay
que ser especialmente cuidadoso si se tiene contacto con enfermos. En el hospital existen
medidas higiénicas que es imprescindible cumplir para evitar que se sigan propagando los
agentes patógenos.
Dado que el contagio de una infección por bacterias también se puede producir a través de
bebidas y alimentos contaminados, se deben cocinar bien todas las comidas,
especialmente la carne, el pescado y el marisco.
En algunos casos existen vacunas contra algunos patógenos causantes de gastroenteritis
que puede proteger de la enfermedad. Desde el 2006 existe una vacuna contra los
rotavirus. Las sociedades de especialistas españolas y europeas recomiendan esta
vacuna para todos los lactantes, incluso para los prematuros.
La EMEA (la Agencia Europea de Medicamentos) considera que “la vacuna de rotavirus
presenta una relación beneficio riesgo muy positiva”, por tanto se considera que su
recomendación reducirá la morbilidad infantil y mejorará calidad de vida de las familias y
de la sociedad en general.
En un documento de consenso relativamente reciente y realizado, según las normas de
medicina basada en la evidencia, la Sociedad Europea de Enfermedades Infecciosas
Pediátricas (ESPID) y la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición
(ESPGHAN), también han recomendado la vacunación de todos los lactantes en Europa.
El Comité Asesor de Vacunas (CAV) de la AEP (Asociación Española de Pediatría) ha
considerado oportuno incluir la vacunación frente a rotavirus en su Calendario desde el
2008, y, recomendar a todos los pediatras la vacunación universal frente a este agente.
Si bien, por el momento no está incluida en la financiación de la Seguridad Social, es
altamente recomendable que usted vacune a su bebé contra este agente.
Fuentes