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INFORME DE ASESORAMIENTO SOBRE PLANTA DE CULTIVO
HIDROPÓNICO





Cliente: Álvaro G., Chapinería (Madrid).
Ingeniero: Fco. Javier Pascual
28 de abril de 2014


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1. ANTECEDENTES Y PRIMERAS RECOMENDACIONES
La instalación doméstica de Álvaro en la población de Chapinería en Madrid se encuentra en
un porche acristalado que hace de invernadero, con exposición solar suficiente con apoyo de
iluminación artificial para alargar el fotoperiodo mediante 3 lámparas alimentadas por
energía solar fotovoltáica.
La superficie ocupada es de unos 3 m
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y el de cultivo principal es el de tomate, aunque
también posee algún pie suelto de judía verde, pimiento, pepino o uchuva. En principio las
recomendaciones iniciales de este informe se acuerda van destinadas al cultivo mayoritario
de tomateras que se encuentran colocadas en un marco aproximado de 25x20 y entutoradas
ligeramente con cuerdas de pita y sin amarrar.
Las plantas se encuentran algunas en fase de floración y con frutos ya cuajados. Se aconseja
prever algún sistema más eficaz de entutorado y sujeción de frutos, así como la poda de
chupones según las indicaciones que más adelante se detallan.
El sistema hidropónico utilizado es un típico NFT de aspecto comercial con raíz sumergida y
solución recirculante, consta de los elementos característicos de esta instalación como son
tanque de mezcla, bomba de circulación, canaletas de cultivo y sistema de sujeción de las
matas mediante grava lavada blanca.

Dispone además de los complementos necesarios como la el oxigenador, filtros, termómetro de
temperatura exterior y del agua, peachímetro y un medidor de conductividad.
La solución nutritiva se realiza con agua de la red tratada (agua viva) y soluciones nutritivas
comerciales a base de abono orgánico, así como estimuladores bacterianos de raíces y
correctores de pH. Su apariencia es buena y no tiene olor.
La conductividad es aparente baja para lo recomendado en cultivo hidropónico de tomate, pero
por lo visto al subirla se produce el decaimiento de algunas hojas. Esta falta en la disolución de
sólidos totales puede estar relacionada con el uso de agua magnetizada o con “memoria” que
compensa esta concentración, por lo que se aconseja no modificarla.


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El pH es bueno 6,5 e incluso se recomienda bajarlo un poquito con la disolución correctora
adecuada (preferiblemente ácidos fosfóricos para subir también el contenido de este
macronutriente en la disolución nutritiva, pues le vendrá bien al cultivo durante la floración y la
fructificación así como en el desarrollo del sistema radicular. También se denota la falta de este
elemento en algunas hojas). En cualquier caso todo este tipo de ajustes debe hacerse de manera
progresiva.
El estado fitosanitario y nutricional en general es bueno, aunque se aprecian algunas manchas
foliares en alguna hoja inferior. También existen foliolos sueltos con alguna variación en el color
verde que puede estar más relacionado con algún desajuste nutricional que con virosis. También
se observa un exceso de crecimiento vegetativo de algunos tallos, bastante fuertes, con
entrenudos más separados de lo normal y color del follaje verde intenso, todo ello motivado
claramente por un exceso de nitrógeno. Recomendamos por lo tanto aportar un abono con
menor contenido de este elemento y más en fósforo y potasio que el actual (relación N-P-K casi
parecida) con miras también a la fructificación. Se recomienda también no olvidar otros
nutrientes como el calcio y magnesio, así como los micronutrientes (hierro, cobre, zinc…). Si se
observa clorosis (amarilleamiento de las hojas) o falta de coloración en los frutos, utilizar quelato
de hierro.

En este enlace podemos vigilar los principales desequilibrios nutricionales, que desgraciadamente
a veces son bastantes parecidos, o incluso los mismos que otros factores abióticos relacionados
con el medio o enfermedades por los que su diagnostico es complicado incluso para expertos.
http://www.uam.es/docencia/museovir/web/Museovirtual/Cultivos/tomate/index.htm
Nuestro consejo es siempre descartar primero los factores abióticos o fisiopatías: problemas
ambientales, de insolación, exceso o falta de humedad, ventilación, pH o de la solución, etc.
Después ajustar los nutrientes de la solución en función de las posibles carencias y por último si el
problema persiste achacarlo a una enfermedad, que generalmente va a ser vírica o bacteriana y
vamos a tener muy poco margen de acción como se explicará más adelante.
En esta instalación se realizan tratamientos regulares con productos ecológicos. Posee sistema de
ventilación efectivo que viene muy bien para bajar la temperatura del habitáculo en las horas
centrales del día y sobre todo para mantener a raya la proliferación de hongos. Se observaron


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alguna malformación por picaduras de insectos en algunas hojas de pimiento, uchuva o judía, por
lo que se recomienda aumentar incluso algo los tratamientos naturales insecticidas con productos
ecológicos o caseros, a parte del Neem.
2. CONSEJOS SOBRE TÉCNICAS DE CULTIVO
A parte de la iluminación y la temperatura dentro de los invernaderos de cultivos hidropónicos, la
fertilización y el control de los parámetros de la solución nutritiva es fundamental. Es conveniente
tener en cuenta estos datos:
− El mayor desarrollo del tomate se produce entre los 20 y 24 ◦C.
− El desarrollo se para a los 11 ◦C.
− Floración: 13-17 nocturnas, 20-23 ◦C diurnas.
− Maduración: 15-30 ◦C.
La humedad influye sobre el crecimiento de los tejidos, traspiración, fecundación de flores y
desarrollo de las enfermedades. La humedad relativa, óptima para el cultivo oscila sobre el 70 %,
mientras que para asegurar una óptima fecundación hay que disminuir a valores comprendidos
entre 55-60 %.
Otro de los puntos más importantes como decíamos para un buen manejo hidropónico es la
nutrición de la planta. Para evitar la aparición de desórdenes fisiológicos en las plantas, los
nutrientes deben ser repuestos en la solución nutritiva a través de sales o fertilizantes. La
composición de una solución nutritiva es la base para producir cualquier cultivo hidropónico. En
un suelo de huerta la planta dispone a su antojo de estos nutrientes pues suelen encontrarse en
exceso y es muy difícil equivocarse al abonar. En cultivos hidropónicos este factor es crítico:
como no aportemos todo lo que la planta necesita y en las cantidades adecuadas la producción
se nos puede ir al traste.
Los nutrientes minerales al ser absorbidos por las raíces, son traslocados a las diferentes partes
de la planta para su uso en funciones biológicas importantes. Cuando las condiciones de
crecimiento son favorables, aumenta la absorción de agua y nutrientes. Las plantas utilizan
mayormente el agua para la transpiración, lo cual ayuda al enfriamiento de la planta sobre todo
cuando se eleva la temperatura. Cuando la temperatura es alta, como a veces está pasando, la
demanda de agua es mayor que la demanda de nutrientes; en este caso la concentración de sales
de la solución nutritiva puede aumentar por lo que hay que reponerla.
En los sistemas hidropónicos todos los nutrientes minerales esenciales deben estar en la solución
nutritiva en concentraciones adecuadas para lograr una nutrición balanceada de las plantas, y por
lo tanto, obtener mayores rendimientos. Es por esto que dependiendo de la fase de crecimiento
debemos ajustar la cantidad de minerales a su estado: nitrógeno para el desarrollo de las partes
verdes, fósforo como hemos dicho para el desarrollo de la raíz y las flores, calcio y potasio para el
crecimiento de los frutos, etc. Hasta este punto es importante el doblar incluso la proporción de


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potasio con respecto a la de nitrógeno para conseguir buena calidad de cosecha. La falta de calcio
puede incluso a provocar pudriciones en los frutos.
Por todo esto un aspecto muy importante en hidroponía es la formulación de la solución
nutritiva. La solución nutritiva es una mezcla de agua y nutrientes minerales esenciales u
orgánicos, en cantidades y proporciones adecuadas, la cual es usada para lograr un crecimiento y
desarrollo óptimo de las plantas.
Se puede comenzar con preparados comerciales químicos u orgánicos, pero el inconveniente que
tienen es que no existe una solución nutritiva óptima para todos los cultivos, debido a que no
todos los cultivos tienen las mismas exigencias nutricionales. Se debe buscar el que esté
formulado, registrado y autorizado para su uso en concreto (en tomate en este caso).
El otro inconveniente de estos fertilizantes generalmente es el precio por lo que el agricultor al
final termina comprando las materias primas, que no son caras, y preparando a medidas sus
propias soluciones.
La concentración de macronutrientes en la solución nutritiva para cultivo de tomate según el
estado de crecimiento y desarrollo es la siguiente:

La concentración de micronutrientes para los estadios de crecimiento vegetativo, floración y fructificación
es la misma: 1. 8 ppm Fe, 1.0 ppm Mn, 0.7 ppm B, 0.2 ppm Zn, 0.1 ppm Cu, 0.07 ppm Mo.
(1 ppm = partes por millón o mg/litro)
Los fertilizantes “materia prima” de uso más extendidos son los abonos simples en forma de
sólidos solubles (nitrato cálcico, nitrato potásico, nitrato amónico, fosfato monopotásico, fosfato
monoamónico, sulfato potásico, sulfato magnésico) y en forma líquida (ácido fosfórico, ácido
nítrico), debido a su bajo coste y a que permiten un fácil ajuste de la solución nutritiva, aunque
existen en el mercado abonos complejos sólidos cristalinos y líquidos que se ajustan
adecuadamente, solos o en combinación con los abonos simples, a los equilibrios requeridos en
las distintas fases de desarrollo del cultivo.
En lo referente a otros aspectos del cultivo, la estructura aérea de las tomateras es bastante
desordenada apreciándose un exceso de ramificaciones que junto al exceso de nitrógeno puede
llegar a no inducir la floración en algunas partes y más tarde producir problemas de cuajado o de
engrosamiento (tamaño) de los frutos. Una vez que las flores han abierto, éstas deben ser


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fecundadas por el grano de polen formado en las anteras de las flores. La polinización puede
producirse naturalmente por insectos polinizadores como las abejas y abejorros, o también por el
viento. En racimos con muchos tomates, siempre podemos quitar alguno para favorecer el
aumento de tamaño de los demás.
El color amarrillo intenso de las flores es un síntoma de una buena floración y para homogenizar y
aumentar el tamaño de los frutos de un racimo y lograr una buena calidad, se debe despuntar las
inflorescencias. La poda de flores y frutos pequeños permite que los nutrientes disponibles vayan
hacia otros frutos obteniendo ejemplares de mayor tamaño.
Para evitar estos problemas es conveniente seguir algún sistema de poda, bien a una guía o dos
como se muestra a continuación, generalmente dejando unos 4 pisos de hojas y siempre de
manera progresiva ir eliminando chupones y las pequeñas hojitas de las axilas de los tallos.
Cuando llegamos al último piso en el que no queremos que la planta crezca más, contar el tallo
guía por encima de la última inflorescencia.

Poda a una guía: Se elimina el
tallo principal por encima de la
cuarta rama. Dejaremos
desarrollarse la axila de la cuarta
que emitirá una rama que se
convertirá en la principal. Cuando
esta se desarrolle emitiendo
cuatro niveles de hojas se repite
la operación y así sucesivamente.

Poda a dos guías: Se elimina el
tallo principal por encima de la
sexta rama. Dejaremos
desarrollarse las axilas de la
quinta y sexta que emitirán una
rama cada una que se
convertirán en las principales.
Repetiremos el proceso al
desarrollar la sexta rama pero
esta vez dejando desarrollar sólo
una axila.


Cualquier poda debe realizarse de con cortes limpios y de manera progresiva (no toda a la vez)


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En cuanto al sistema de entutorado o sujeción su función es la de dirigir el crecimiento de la
planta según nos interese y sujetar las partes aéreas que a veces alcanzan un volumen y un peso
considerable, sobre todo en plantas con frutos.
Aquí mostramos dos ejemplos:

Se deben utilizar cuerdas con cierta elasticidad o gomas para no dañar los tallos. Aflojar de vez en
cuando si es necesario. Evitar siempre producir heridas innecesarias.
3. CONTROL FITOSANITARIO
Para el tema del control de vectores que transmiten enfermedades se recomienda seguir con los
tratamientos esporádicos a base de insecticidas ecológicos con base de raíz del Neem y colocar
trampas cromóticas caseras amarillas y azules para la detección de plagas como mosca blanca,
pulgón y trips que son los principales que aparecen en este tipo de cultivo.
Siempre es bueno tratar con productos cúpricos como óxido de cobre varias veces en
pulverización y como tratamiento preventivo contra hongos sobre todo (manchas foliares, tizones
tardío y temprano y moho gris) además es un excelente acaricida y bactericida. El azufre se puede
utilizar también como fungicida pero es más curativo. En cualquier caso los dos son considerados
ecológicos.
Para prevenir los hongos es también aconsejable seguir con la ventilación y evitar zonas de
umbría permanentes y los excesos de humedad y temperatura.
Debemos mantener siempre en un estado sanitario lo más aséptico posible el cultivo. Un cultivo
al aire libre siempre se endurece en su contacto con el medio y suele tener más recursos y
“aliados naturales” que lo protegen. Cualquier planta en invernadero y sometida a un sistema de
producción tan intensivo como en el caso del hidropónico, es susceptible de “desequilibrarse” con
facilidad y puede toda una cosecha echarse a perder por una infección vírica o bacteriana. De
darse el caso no existen remedios curativos por lo que debemos basarnos siempre en medidas
sanitarias preventivas, fundamentalmente:


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− Detección y eliminación de insectos vectores que trasmiten estas enfermedades:
trips, mosca blanca y pulgones. Ya hemos comentado que se pueden utilizar para
ello trampas cromóticas. Evitar si se puede que entren en el habitáculo.
− Retirar de manera paulatina hojas afectadas por algún tipo de producción o
variación de color sospechosa, incluso foliolos de alrededor.
− Cortar siempre estas partes o cualquier otra con herramienta desinfectada. El el
caso de podas de tallos cortar a ras. Introducir los restos infectados directamente
en una bolsa directamente intentando evitar siempre contactos con otras plantas.
− Aplicar los métodos de control preventivos indicados dando siempre
protagonismo a los productos de cobre.
− Además de la herramienta y los utensilios utilizados que entran en contacto con la
planta, desinfectar cuando se pueda las instalaciones y el habitáculo.
− En caso de darse la enfermedad, aunque no la controlemos, estas medidas
pueden ayudar a evitar que la infección no se propague en exceso.

A continuación se detallan los problemas de plagas y enfermedades más comunes en
cultivo de tomate, con algunos de los métodos de control cuando los hay, empezando por
los más ecológicos y los menos agresivos y finalizando con algunos ejemplos de las
materias activas químicas más comunes. Estas conviene ir cambiándolas para no generar
resistencias.






















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DAÑO DESCRIPCIÓN DAÑOS MÉTODOS DE CONTROL
TRIPS
(Frankliniella
occidentalis)
Pequeños insectos del orden de
los tisanópteros de cuerpo
aplanado de 1 a 2 mm de longitud
de color amarillo o castaño con
dos pares de alas que causan
numerosas picaduras en los frutos
que producen manchas
redondeadas y blanquecinas.
Tienen varias generaciones al año
y suelen encontrarse bastante en
las flores.

Manchas de color aluminio
que posteriormente se
necrosan.
Cuando la hembra coloca
los huevos en el interior de
los tejidos vegetales,
provocando pequeñas
heridas que secan la zona
afectada.
Vector del virus del
bronceado del tomate
(TSWV).


− Mallas anti-trips.
− Trampas cromóticas
(azules).
− Trampas de feromonas
tipo Trapline B, de
Syngenta o similar.
− Control biológico
adicionales, tales como
Orius (hemíptero
enemigo natural),
Amblyline o Oriline
activ.
− Lucha química: Aceite
de parafina,
azufre+Cipermetrin
(polvo),
Cipermetrin+Metil-
clorpirifos, etc.
ORUGAS
HELIOTHIS
(Helicoverpa
armígera)

Larva: La cabeza es verde o parda
clara y el cuerpo es cilíndrico de
coloración amarillenta-verdosa.
Presenta una línea lateral blanca
por debajo de los estigmas y otra
línea dorso lateral, con puntos
negros y rojos o naranjas sobre
fondo negro.
Adulto: Mariposa que presenta
una envergadura alar de 3,5 a 4
cm. El macho es de color gris-
verdoso y la hembra pardo
anaranjado.


El daño en las plantas lo
ocasiona la larva al atacar el
follaje, pero principalmente
ataca los frutos verdes en
desarrollo, dejando
cavidades circulares,
generalmente cerca del
pedúnculo.
− Eliminación de frutos
dañados.
− Trampas de feromonas.
− Bacillus thuringensis
(biológico).
− Lucha química:
Cipermetrin, Clorpirifos,
etc.
POLILLA DEL
TOMATE (Tuta
absoluta)
Insecto Lepidóptero de la familia
Gelechiidae.

Las larvas crean
perforaciones de gran
tamaño en las hojas, el
tallo, los brotes superiores
y los frutos verdes y
maduros, llegando a
provocar pérdidas de hasta
el 100% de la cosecha.
− Nesidiocoris tenuis,
como depredador
natural.
− Abamectina,
Clorantraniliprol como
materias activas de
insecticidas químicos.


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PULGONES (Aphis
gossypii, Myzus
persicae, etc.)

Insectos homópteros chupadores
que absorben la savia de los
brotes tiernos y son vectores de
enfermedades.
Los síntomas son
deformaciones y
abolladuras en las hojas de
la zona de crecimiento.
Debido a la melaza que
excretan prolifera el hongo
Negrilla.


− Retirar manualmente o
cortar partes afectadas.
− Control biológico con:
Mariquita, crisopa y
avispillas.
− Pulverización con agua
jabonosa, ajo, purín de
ortiga, nicotina, etc. y
otros métodos caseros
biológicos
− Cipermetrín, Metomilo,
etc.
ARAÑA ROJA
(Tetranychus spp.)

Ácaro de pequeño tamaño que se
desarrollan en el envés de la hoja
y que se da con las altas
temperaturas y ambiente seco.


Decoloraciones,
punteaduras en las hojas,
manchas amarillas. Donde
existe población elevada se
produce desecación y
defoliación.


− Remedios domésticos
como Infusión de
ortigas secas de
helechos diluidos en
agua o cola de caballo
con jabón de potasa
− Control biológico con
enemigos naturales.
− Acaricidas: Oxamilo,
Abamectina y Azufre.
ARAÑA BLANCA
(Polyphagotarsone
mus latus)

Muy pequeña, microscópica. Se
da menos que la araña roja


Oscurece la epidermis de
los tallos y las hojas y
deseca la planta “de abajo
para arriba”.

Usar también los remedios
caseros.
Spiromesifen como acaricida.
VASATES (Aculops
lycopersici)
Ácaro de muy pequeño tamaño
(no visible a simple vista) que
proviene de Australia y aparece
en otoño o primavera en
condiciones de sequedad
Provoca graves daños tanto
en tallos y hojas como en
frutos (de abajo a arriba).
Las larvas creando
perforaciones y galerías
− Amblyseius andersoni,
depredador natural.
− Azufre en polvo al 80%.
− Acaricidas: p.ej.


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.

(minas). Las minas son
irregulares y se necrosan
afectando al desarrollo de
la planta.


Abamectina.
MINADOR
(Liriomyza trifolii)
Mosca de unos 2 mm de tamaño.



Los adultos para
alimentarse o para realizar
las puestas producen
picaduras en las hojas.
Las larvas, al alimentarse
del parénquima foliar,
realizan galerías que
posteriormente se
necrosan.
Estos daños reducen la
capacidad fotosintética de
la planta, además de ser
foco de entrada para
hongos, bacterias, etc...



− Trampas cromóticas.
− Ciromazina,
Abamectina.
MOSCA BLANCA
(Bemisia tabaci)
Pequeña mosca cuyas hembras
ponen numerosos huevos en el
envés de las hojas. Son muy
prolíficas.


Negrilla sobre la melaza
que produce.
Transmisora del TYLCV
(virus del rizado amarillo
del tomate o "virus de la
cuchara") y ToCV (Virus de
la clorosis del Tomate) y del
TIR ((fisiopatía conocida
como madurez irregular del
tomate).


− Trampas cromóticas
amarillas.
− Control biológico con
organismos como
Nesidiocoris tenuis.
− Insecticidas con
materias como el
Imidacloprid,
Cipermetrin o aceite de
parafina.



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NEMATODOS
(Meloidogyne spp.)
Gusanos pseudocelomados
parásitos internos de las raíces de
cientos de especies vegetales. Es
difícil apreciarlos a simple vista.


Los síntomas en tomate se
manifiesta en los típicos
nódulos o engrosamientos
en las raíces.
− Solarización
− Nematicidas
CLADOSPORIOSIS
(Fulvia fulva)
Esta enfermedad solo afecta a las
hojas penetrando por los estomas
en condiciones de humedad
superiores a 70% y temperaturas
entre 5 y 25º C.
Puede sobrevivir en trozos de
hojas secas sobre el suelo, en
estructuras de invernadero, etc...
Afecta causando manchas
de color amarillo pálido en
el haz de las hojas.
En el envés, se observa el
micelio del hongo debajo
de estas manchas, al
principio gris pálido y
posteriormente gris oscuro
o pardo.


− Métodos preventivos:
aireación, uso de planta
sana, etc.
− Como para en general
este tipo de afeccione,
retirar siempre las
partes afectadas.
− Tebuconazol, Metil
tiofanato.
TIZÓN TARDÍO
/MILDIU
(Phytophthora
infestans)

Son lesiones necróticas de que
pueden llegar a tomar bastante
consistencia e incluso pueden
producir la muerte de la planta.
Manchas foliares primero
de aspecto húmedo, luego
verde claras y finalmente
pardas, expansivas, sin
borde definido. En
condiciones de alta
humedad aparecen en el
envés y las esporulaciones
del hongo. Las manchas
pueden crecer y abarcar
gran parte de los folíolos
que luego se secan.
También raquis, pecíolos y
ramas llegan a necrosarse y
morir. En los frutos
aparecen manchas
oliváceas oscuras
deprimidas, que pueden
abarcar todo el fruto y
frecuentemente son
invadidos por bacterias de
pudrición blanda.
− Evitar los exceso de
humedad.
− Oxicloruro de cobre,
Mancoceb.


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PODREDUMBRE
GRIS (Botrytis
cinerea)

Las principales fuentes de
propagación las constituyen los
conidios y los restos vegetales que
son dispersados por el viento,
salpicaduras de lluvia, gotas de
condensación en plástico y agua
de riego.
Las condiciones que favorecen la
aparición de esta enfermedad son
la temperatura, la humedad
relativa como en la mayoría de los
hongos.


En las hojas y las flores se
producen lesiones pardas.
En los frutos tiene lugar una
podredumbre blanda (más
o menos acuosa, según el
tejido), en los que se
observa el micelio gris del
hongo.
− Preventivos: Vigilar el
exceso de fertilización
nitrogenada y aplicar
calcio.
− Control biológico con
Trichoderma y Bacilus
subtilis.
− Captán, Tebuconazol,
etc. Hay muchos
fungicidas comerciales
para combatir esta
enfermedad.
CANCRO
BACTERIANO
(Clavibacter
michiganensis)



Esta enfermedad es específica
para esta especie, siendo de
especial importancia en
producción forzada bajo
invernadero, debido a la eficiente
diseminación mecánica del agente
causal.


− Preventivos: eliminación
de restos, desinfección
de semillas,
herramientas e
instalaciones.
Oxicloruro de cobre.
PECA BACTERIANA
(Xanthomonas
campestris)



Bacteria que produce moteados
necróticos.

Idem
VIROSIS
(Mosaico del
tomate, mosaico
del tabaco,
bronceado del
tomate, mosaico de
la patata, mosaico
del pepino.)




Enfermedades ocasionadas por
los virus que forman los llamados
mosaicos.

Cambios en la coloración
normal de los folíolos
(mosaicos, moteados,
clorosis, bronceado,
necrosis) y frutos a
alteraciones en el
crecimiento (enanismo,
acortamiento de
entrenudos, deformación
de folíolos y filimorfismo,
aborto de flores y frutos).
Muchos se propagan
mediante las picaduras de
insectos vectores como
trips, pulgones y mosca
blaca.
− Sólo preventivos:
eliminación partes y
plantas con síntomas,
eliminación de
rastrojos, limpieza y
desinfección continua
de herramienta, ropa e
instalaciones.
− Controlar siempre los
insectos vectores.
− No existe control
directo.


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4. INFORMACIÓN ADICIONAL
El tomate es una planta de clima cálido aunque soporta las temperaturas frescas, pero no el frío
intenso. Una temperatura superior a 35 ºC o inferior a 10 ºC puede provocar problemas de
polinización. Una baja humedad en el ambiente repercute también negativamente. Las heladas
destruyen totalmente la planta, pero temperaturas bajas pueden dañar la parte aérea de la planta
que más tarde se recuperará.
El motor del invernadero es la luz y la luz es la clave del crecimiento y el desarrollo en cualquier
planta por lo que hay que fomentar todas las medidas posibles para aumentar la exposición de las
partes aéreas como pueden ser la eliminación de elementos que produzcan sombras (incluido
hojas de individuos más desarrollados en decrimento de los más chicos), iluminación artificial,
utilización de láminas o recubrimientos que reboten la luz como láminas blancas o refractantes
(colocar también en el suelo).
Por el lado contrario, si el habitáculo empieza a coger mucha temperatura habrá que pensar en
aumentar la ventilación y/o utilizar mallas de sombreo. Hay que prestar especial atención a la
incidencia de los rayos verticales de medio día.
Es por eso que la única manera de controlar todas estas condiciones ambientales que nos
aseguren una alta productividad, es mediante el invernadero. El 85% del éxito de la producción es
por tanto resultado de la efectividad de este habitáculo y del manejo cultural (podas,
tratamientos, etc.), la práctica y la experiencia del agricultor, no del hidropónico.
El sistema de nutrición que aporta el hidropónico es solo una parte de un todo con muchos
factores vinculados entre sí, como se ha podido ver en el informe. Es además complejo en muchos
aspectos y dedica mucho tiempo y formación en comparación con un cultivo en suelo o con un
sustrato orgánico natural o mezcla de estos, que cumple al final la misma función sin una
dependencia tecnológica y energética que es muy delicada en su equilibrio, preparación, control y
labores de mantenimiento.
La técnica del cultivo hidropónico y aeropónico es ahora mismo la última disciplina y la más
tecnificada dentro de la agricultura y puede ser un comienzo arriesgado si ni siquiera se conoce el
manejo del cultivo tradicional en suelo de determinadas especies, a parte que mucha gente
asegura que la calidad de la cosecha no es la misma que la producida en suelo tradicional.




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La razón del desarrollo de estos cultivos es el aumentar a nivel comercial considerablemente las
producciones sacrificando incluso algunas de las características organolépticas de olor y sabor. La
otra es la imposibilidad de cultivar de otra manera en ciertas regiones o espacios donde
simplemente no existe disponibilidad de suelo.
Si se dispone de suelo cultivable y si se piensa en futuras ampliaciones, se recomienda siempre
empezar por el cultivo tradicional hortícola con o sin invernadero ya que es una manera de coger
práctica en labores culturales básicas. Un invernadero bien controlado y con labores eficientes
puede dar casi la misma producción que un hidropónico y siempre el riesgo a la hora de cultivar y
la inversión es menor. El suelo es el medio natural casi gratuito del que se alimentan las plantas,
un ecosistema vivo con multitud de microorganismos beneficiosos que colabora en esta nutrición,
con los elementos necesarios y no requiere de amplios conocimientos técnicos para cultivarlo.
En cualquier caso si no se dispone de suelo o espacio y se opta por ella, es cuando menos un
sistema curioso y entretenido. En el caso de instalaciones, módulo, kits o sistemas ya
comercializados, recomendamos “exprimir” los servicios de asesoramiento de estas firmas ya que
son ellos los que mejor conocen el sistema y los problemas más comunes aparte de ser un servicio
que el cliente paga al adquirirlo. Con esto y con la práctica es la mejor manera de coger
experiencia.
Y de esto nada más…
Con respecto al tema del níspero, este árbol se cultiva generalmente en la zona mediterránea, por
lo que requiere un clima cálido, con una temperatura media anual superior a 15ºC. Está
acostumbrado a suelos secos y bien drenados (que filtren bien), por lo que los síntomas de
desecación y pérdida de hojas es muy probable que esté relacionada con esta falta de adaptación.
Esperamos que toda esta información sea de su utilidad…

Fco. Javier Pascual
Ingeniero Técnico Agrícola