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Gustavo Medina
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El pensamiento político de Alexis de Tocqueville: un análisis de ‘La democracia en América’
1

El curso está centrado en el examen minucioso de los dos volmenes de La !emocracia en
América de Alexis de Tocqueville.
La o"ra de Tocqueville #ue comparada con la de $ontesquieu. %arad&'icamente( lue)o de
1**+ , -asta los a.os 1/0+( casi nadie se interes& por ella. 1o o"stante( desde esos a.os(
Tocqueville se trans#orm& en un autor esencial tanto para la teoría política( como para la
sociolo)ía política o an para la #iloso#ía política. Las ra2ones son comple'as pero es posi"le
indicar( rápidamente( al)unas. En primer lu)ar( la renovaci&n de la re#lexi&n política de los a.os
’0+ se produ'o en el contexto de una revalori2aci&n de la tradici&n li"eral( movili2ada por el
desplie)ue de la crítica a la dictadura soviética ,( a.os más tarde( a las dictaduras
latinoamericanas coincidentes con el momento en que el -ori2onte de la modernidad de'& de
ser pensado "a'o la #orma de la superaci&n socialista. La 'uste2a de -a"er visto en la irrupci&n
de la democracia el acontecimiento ma,or de la sociedad del si)lo 343 allí donde otros autores
-a"ían visto la emer)encia de la industria o el sur)imiento del capitalismo #ue( para ello( clave.
A. 5omte -a"ía -ec-o de la industria el -ec-o ma,or de la sociedad moderna. $arx la -a"ía
de#inido por el capitalismo. 6rente a am"os( la perspicacia de Tocqueville consiste en -a"er
visto en la democracia( en la irrupci&n de la sociedad i)ualitaria( el si)no clave del mundo
contemporáneo. La comprensi&n , discusi&n del si)ni#icado , de las implicancias que
Tocqueville extrae de esta certe2a constituirán un aspecto esencial del curso. En se)undo
lu)ar( Tocqueville rec-a2& su"ordinar la política a la economía , deducir de esa su"ordinaci&n
la posi"ilidad de la superaci&n de la política( ,a sea a través de la administraci&n 7como
ima)ina"a 5omte7 o de la indistinci&n entre la clase socialmente privile)iada , la clase
políticamente diri)ente 7como $arx7. La cuesti&n de la autonomía de la política o el de las
relaciones entre las #ormas de la sociedad , las instituciones que la re)ulan será( por ello( otro
aspecto esencial a discutir. %or ltimo( esta renovaci&n se inserta tam"ién en un triple
movimiento de reconsideraci&n de la o"ra de Tocqueville en quien coincidieron las nuevas
orientaciones producidas en la sociolo)ía política 8la o"ra de 9a,mond Aron7( la #iloso#ía
política 8la o"ra de 5laude Le#ort7 , la -istoria política 8la o"ra de 6ran:ois 6uret7. En este
do"le contexto( político e intelectual( Tocqueville se convirti& en un autor central al menos
desde los a.os 1/0+.
El curso( entonces( se centra en la comprensi&n de la re#lexi&n , de las implicancias que
Tocqueville o#rece respecto de la democracia. La modalidad de las reuniones com"inará la
presentaci&n )eneral de los principales temas que verte"ran am"os volmenes de La
!emocracia en América con una discusi&n , comentario detallado de los capítulos previstos
1
Seminario dictado por el Dr. Darío Roldán (UDT) para el Doctorado en Historia (UNC-UNDMP)
desarrollado en el !"HS de la UNC en la ci#dad de Tandil en a$ril de %&11. "l presente te'to s#r(e de las
notas re)isadas * a#mentadas $a+o la e'cl#si)a responsa$ilidad del Pro,. -#sta)o Medina .UNC/.
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para cada reuni&n. !e"ido a que esta modalidad impone descu"rir( atender , explicitar las
mltiples alusiones , remisiones que el texto encierra para ser descu"iertas por los lectores( a
lo lar)o del curso se recurrirá a las contri"uciones de un considera"le nmero de autores
clásicos como $aquiavelo( $ontesquieu( %ascal( 9ousseau( entre otros.
Alexis de Tocqueville ;1*+<71*</=( pertenece a la primera )eneraci&n de pu"licistas post
revolucionarios( como Ed)ar >uinet ;1*+?71*<0=( , que por tanto no tienen recuerdos directos
de la 9evoluci&n( de su inicio( de la e'ecuci&n del re, o del Terror 'aco"ino. 5uentan con relatos
, sus propios muertos por la revolución ;parientes( ami)os , conocidos de sus #amilias=.
Tocqueville provino de una #amilia tradicional que remonta"a sus orí)enes al si)lo 34 , se
encontr& inscripta #uertemente en el universo contrarrevolucionario.
@

Los ’?+ , ’A+ son a.os de intensa actividad política ;será diputado desde 1*?/=. 5uando inicia
su via'e a los EE.BB. conta"a con @0 a.os pero desde el Colpe de Estado de Luis 1apole&n
;1*<1=( 'unto con el )rupo de ‘li"erales’ ;Cui2ot( %revot( >uinet= pasa al exilio interno.
?
En el
retiro #or2oso de la vida p"lica inicia una etapa de re#lexi&n , escritura.
Escri"i& tanto en la etapa de implicaci&n política como en la de re#lexi&n intelectual. !e'&
pocas o"ras pero de una enver)adura crucial:
 La !emocracia en América ;el primer volumen en 1*?< , un se)undo volumen en
1*A+=.
 Los recuerdos de la revoluci&n ;1*A*=.
 El Anti)uo 9é)imen , la 9evoluci&n ;1*<D=.
 Earios libros de viaje , otros escritos políticos ;artículos de prensa pu"licados
especialmente en Le FiclG( durante su diputaci&n=.
La primera o"ra se i"a a llamar ‘La democracia en 6rancia’. La comen2& a escri"ir cuando se
encontr& expulsado de la política activa. Fu tema nico #ue la cuestión democrática , el
problema de la igualdad.
A
El título #inal #ue producto de una lar)a tarea de re#lexi&n del autor.
El término ‘democracia’( en la primera mitad del si)lo 343( evoca"a la ‘democracia clásica’( la
experiencia de la polis )rie)a del si)lo E a. 5.. %ara re#erirse a lo que -o, llamaríamos
democracia utili2a"an el término ‘rep"lica’ ;el autor #rancés tenía presente los papeles del
%
S# padre ,orm0 parte del (r#po 1#e en la 2sam$lea Nacional de los 3%& no 4a$iendo rep#$licanos se
con,orm0 en la derec4a de la derec4a. Se de$atía entonces la descentrali5aci0n.
6
7os rep#$licanos radicales marc4aron al e'ilio en 2r(elia o directamente ,#eron eliminados por el
r8(imen $onapartista.
9
:er; <ames Sc4lei,er (1=>&) C0mo naci0 ?7a democracia en 2m8rica3 de Toc1#e)ille. "l a#tor enc#entra
en la o$ra de Toc1#e)ille al menos #na )eintena de de,iniciones de ?democracia3.
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Federalista=. La democracia directa no pudo resolver el pro"lema del faccionalismo ni el
pro"lema de cómo moderar las pasiones.
Tocqueville alude así a la o"sesi&n de aquella primera mitad del si)lo 343: H>ué es la
sociedad que sur)i& de la 9evoluci&n 6rancesaI Esa sociedad , su naturale2a supuso para
sus contemporáneos un enorme eni)ma ;que al)unos decidieron plantearse , otros i)norar su
entidad=.
Fe)n se mire la Jistoria de la -umanidad se podría dividir en dos )randes momentos:
1. Eínculos interpersonales de mando7o"ediencia. Fe trataría de vínculos 'erárquicos
donde la desi)ualdad 'urídica entre las personas , la internali2aci&n de las di#erencias
descri"en una verdadera concepci&n antropol&)ica ampliamente compartida por todos
;los de arri"a como los de a"a'o=.
@. 5on la ‘!eclaraci&n de los !erec-os del Jom"re , del 5iudadano’ de 10*/ se consa)ra
la idea revolucionaria de que todos los -om"res son li"res e i)uales.
A #ines del si)lo 3E444 aquella certe2a antropol&)ica ;punto uno= parece comen2ar a
que"rarse para ser reempla2ada por otros principios propios de otra sociedad ;punto dos=. En
el tránsito entre am"os momentos las pre)untas se acumulan en una constelaci&n de
pro"lemas para los que no -a, respuestas evidentes: Hc&mo se produciría el orden social( el
)o"ierno( los valoresI
Tocqueville #ue el nico que identi#ic& que esta cuesti&n constituiría el verdadero pro"lema
político del si)lo 343: la ruptura que implicaría el pasa'e de un modo de vida a otroK de una
civili2aci&n a otra.
Fu preocupaci&n por la li"ertad es s&lo posterior a la de desentra.ar el si)ni#icado pro#undo
de la ‘democracia como estado social’ ;si solo le -u"iera preocupado el pro"lema de la li"ertad
no -u"iera escrito el se)undo volumen=.
En los ’?+ el ‘pro"lema de la democracia’ no era simplemente un pro"lema político.
Tocqueville intu,& que la trans#ormaci&n de la sociedad en un sentido i)ualitario si)ni#ica"a al)o
mas allá de lo políticoK si)ni#ica"a una trans#ormaci&n capilar de toda la sociedad.
La Cran revoluci&n de'& al descu"ierto los interro)antes en torno a la sociedad i)ualitaria , la
naturale2a de la i)ualdad entre los -om"res: HLa emer)encia de la igualdad jurídica a)otaría el
potencial trans#ormador de la sociedad i)ualitariaI
Ja, un impulso de la sociedad post7revolucionaria -acia el igualitarismo que avan2a so"re
todos los ám"itos socialesK se derrama so"re los vínculos #amiliares , alcan2a -asta el espacio
político )u"ernamental. Al trans#ormarse la #amilia se de"ilita el la2o político ;piénsese este
proceso en el seno de una sociedad or)ánica=.
La i)ualdad no es al)o #i'o en la sociedad democráticaK se trata de al)o que tra"a'a la
sociedad desde dentro , -acia el #uturo. Es la pulsión igualitaria.
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Al)unas #iliaciones políticas e intelectuales de Alexis de Tocqueville:
%ierre7%aul 9o,er75ollard ;10D?71*A<= #ue una suerte de ‘padre’ político e intelectual de
Tocqueville a quien compar& con Arist&teles , present& como el $ontesquieu del si)lo 343. 5on
ello quería si)ni#icar que Tocqueville -a"ía descu"ierto qué otro modelo podía ocupar el lu)ar
del modelo in)lés en el si)lo 343. 6ran:ois79ené de 5-ateau"riand ;10D*7 1*A*=( #ue el ltimo
autor de libros de viaje que escri"e so"re América. 5-evallier por su lado escri"i& en 1*?@(
'usto antes que Tocqueville( un li"ro donde destaca la dinámica social e industrial , el pro)reso
de América.
%or su parte Tocqueville le da un lu)ar a los EE.BB. en el espectro de los re)ímenes políticos
comparados. %ara el autor( el e'emplo in)lés se a)ot& pues su sistema es una com"inaci&n de
la desigualdad , la libertad ;, en tal sentido representa mas "ien el pasado= mientras EE.BB.
es el #uturo( es el carácter inglés sin el peso de su Historia.
El volumen del ’?< tuvo muc-o éxito ;#ue mu, leído en los EE.BB.= pues encerra"a en sí
muc-as cosas ;antropolo)ía( sociolo)ía( psicolo)ía( descripci&n institucional , política=. %or su
parte( el volumen de los ’A+( menos leído( expres& un cam"io de estilo ;#ue mas #ilos&#ico ,
complicado=.
Am"as partes de la o"ra respondieron a co,unturas di#erentes. En el ’?< todavía -a, una mas
o menos a"ierta opci&n repu"licana , en este sentido podría interesar o"servar una experiencia
repu"licana exitosa. En cam"io( en los ’A+( la $onarquía de Lulio , Luis 6elipe de Mrleans se
a#irma"an tras la revoluci&n de 1*?+.
Mtra di#erencia remite a la duda , los interro)antes con que se cierra la o"ra del ’?< #rente al
carácter mas taxativo , pesimista de los ’A+. Entonces encontr& que com"inar i)ualdad ,
li"ertad era muc-o mas comple'o que lo que -a"ía pensado en el ’?<.
Tocqueville sostuvo que leía s&lo tres autores: %ascal( $ontesquieu , 9ousseau. Folo
clásicos , solo unos pocos pues quería pensar a partir de sus propias ideas ;aunque -a"ría
que relativi2ar esta a#irmaci&n=. H%or qué estas tres re#erenciasI:
%ascal constituía una re#erencia a un pro"lema importante para Tocqueville: la reli)i&n. Bno
de los dramas de la 9evoluci&n 6rancesa es que la 4)lesia qued& ‘en la vereda del frente’ , en
la sociedad moderna postrevolucionaria e individualista no encontr& un lu)ar #uncional. Fin
em"ar)o este tipo de sociedad sin reli)i&n mu, pro"a"lemente conduciría al despotismo. En la
sociedad democrática es di#ícil ima)inar la automoderaci&n de los ciudadanos. 6rente a este
pro"lema dos #ueron las soluciones: Jo""es o !ios.
<
%ascal es una metá#ora del pro"lema del
cristianismo , el mundo moderno.
@
7amennais #n sacerdote de la misma (eneraci0n 1#e Toc1#e)ille #n reaccionario en los 3%& sostenía
1#e solo era tolerante el que no sabe. Reali5a #na de,ensa de la !n1#isici0n c#*a (ran misi0n sería la
4omo(enei5aci0n de la sociedad. 7a sociedad anterior a los indi)id#os es #n orden nat#ral esta$lecido
por Dios. 2#n1#e en los 36& se 4i5o socialista mant#)o s# posici0n antiindi)id#alista.
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$ontesquieu( aparece como respuesta a un pro"lema capital: las asociaciones. %ara este
#il&so#o solo existen tres )randes modelos de $onarquías: la cat&lica de Espa.aK la
administrativa de 6rancia , la parlamentaria de 4n)laterra. La ltima es la nica vivi"le. Fe trata
del nico modelo político en el que los individuos son li"res( viven en se)uridad , las
instituciones les res)uardan. Este modelo reposa so"re la noci&n de ‘cuerpos intermedios’ los
que #uncionan como de#ensa ante el E'ecutivo , el %arlamento.
%ara Tocqueville estos principios se mantienen en pie an en sociedades democráticas
;i)ualitarias=: 4ndividualismo , asociaciones.
Esto es pertinente al considerar la idea de Tocqueville so"re la li"ertad como la capacidad de
salir de sí mismo ;del #uero individual= -acia los otros ;la uni&n con el otro=. Esto implica
a"andonar la vida autocentrada , autointeresada. Fin un impulso a la asociación el impulso
i)ualitario tiende a dos posi"les resultados:
1.7 Fin Jistoria( el impulso a la i)ualdad es #ranco porque no -a, desi)ualdades previas. Los
peregrinos supusieron una sociedad reli)iosa i)ualitaria: todos i)uales #rente a !ios.
@.7 5on Jistoria( s&lo mediante la 9evoluci&n , el Estado se lle)a a la i)ualdad. La monarquía
#rancesa es la que )esta la i)ualdad al eliminar a la no"le2a.
%ara $ontesquieu no -a, li"ertad posi"le sin la existencia de cuerpos intermedios ;las
#unciones que Tocqueville encontrará en las asociaciones en América=. %ara Tocqueville se
trata"a de descubrir los secretos de la sociedad i)ualitaria. El pro"lema de la relaci&n entre lo
político , lo social. $ientras para $ontesquieu se)n las condiciones )eo)rá#icas , sociales
serán las #ormas de )o"ierno requeridas para Arist&teles una misma #orma de sociedad podía
aceptar di#erentes #ormas políticas.

9ousseau plantea el pro"lema de la i)ualdad. Tocqueville piensa que no -a, manera de
#undar la sociedad democrática sin su expresi&n política: la so"eranía popular. Es inima)ina"le
la sociedad posrevolucionaria sin el principio de la so"eranía popular como "ase de
le)itimaci&n del poder político. La re#erencia al 5ontrato remite al -ec-o de constituir una
sociedad , la sensi"ilidad #rente a un vie'o pro"lema( el del despotismo democrático. 9ousseau
lo resuelve democráticamente mediante el ar)umento se)n el cual el pue"lo ;so"erano= no
puede querer nada contra sí mismo.
El )ine"rino rec-a2& el en)a.o -o""esiano de la representación pues si)ni#ica"a la
a"dicaci&n de la misma so"eranía. Folo ca"ían dos opciones: o so, li"re , me autodetermino o
so, esclavo.
Lo que para 9ousseau era la Eoluntad Ceneral( vo2 de la so"eranía popular( para Tocqueville
es una soluci&n potencialmente desp&tica. El ma,or nmero puede e#ectivamente dele)ar todo
el poder en el representante ;aquí Tocqueville critica al 44 4mperio #rancés de 1apole&n 444
comparándolo con el Leviatán=.
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H%or qué via'& Tocqueville a los EE.BB.I
Tocqueville via'& en 1*?1 cuando todavía era 'ue2 en Eersailles( acompa.ado de su ami)o
Custav Neaumont. Todo lo que aprendi& so"re los EEBB #ue allí mismo , después del via'e.
Bna versi&n aceptada es que "usc& ale'arse de la escena #rancesa para no tener que 'urar
#idelidad al re,. Esta no es mas que una anécdota que demuestra su discon#ormidad con la
soluci&n monárquica del ’?+. 5omo miem"ro de una #amilia aristocrática tradicional pre#ería
una soluci&n de compromiso ;"or"&nica antes que orleanista=. %ro"a"lemente -a"ría pre#erido
una soluci&n repu"licana antes que monárquica.
Este primer via'e está inscripto en la co,untura del ’?+ donde se van sucediendo diversos
levantamientos ;los reaccionarios tradicionalistas que de#ienden a 5arlos 3K los repu"licanos
que reivindica"an la revoluci&n traicionada=. El clima de a)itaci&n política era )eneral en la
re)i&n: a)itaci&n en Cran Nreta.a por la 9e#orma de 1*?@ ;ampliaci&n del su#ra)io=K discusi&n
en 4talia por la uni#icaci&n nacionalK des&rdenes en Espa.a ;Cuerras 5arlistas=.
Aunque e#ectivamente nuestro autor detest& la $onarquía de Lulio -a, tam"ién una
dimensi&n conceptual que explica su via'e a los EEBB. 5omo una ruptura con una tradici&n
política 8 intelectual. Ja"ría si)ni#icado una ruptura con su #amilia , con sus maestros. Fupuso
romper amarras respecto de 9o,er 7 5ollard pero tam"ién respecto de Cui2ot( un extraordinario
admirador del modelo in)lés.
D
$ientras su maestro maquina"a el pro,ecto de un 9e, limitado( Tocqueville( en principio de
acuerdo( disinti& en se)uir el modelo in)lés. 6rancia estaría mas adelantada que 4n)laterra
pues ,a -a"ía reali2ado la revoluci&n i)ualitaria. La sociedad in)lesa todavía tenía que -acer
su revoluci&n social , no podía( l&)ica ni empíricamente( servir de modelo.
Es así como la mirada del #rancés se posa en los EEBB( un via'e al encuentro del #uturo. Bn
país que no volverá al pro"lema de la centrali2aci&n. Fu sociedad es una sociedad i)ualitariaK
una sociedad de raíces europeas sin las male2as de la aristocracia.
La cuesti&n de los espíritus: Hc&mo entender la relaci&n entre revoluci&n , democraciaI
A
-#i5ot ,#e #no de los responsa$les de la sol#ci0n orleanista p#es a#n1#e la re$eli0n ,#era le(ítima
(Carlos B 4a$ía comen5ado a implantar #na dictad#ra) temi0 1#e p#diera se(#ir el c#rso de los
acontecimientos de 1C>=. Por ello la sol#ci0n consisti0 en promo)er #na re)ol#ci0n al estilo in(l8s de
1A>> cam$iando 4acia #na monar1#ía parlamentaria (todo para e)itar la RepD$lica).
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En la época se re)istran tres )randes )rupos de pu"licistas:
1. Los que acepta"an tanto los principios ;so"eranía popular= como las reali2aciones de la
revoluci&n ;i)ualdad= Oes el caso de Nen'amín 5onstantP.
@. Los que rec-a2aron la 9evoluci&n en todas sus dimensiones Oe'emplos como( Losep-
!e $aistreK Louis de NonaldP.
?. Los que rec-a2ando los principios ;so"eranía popular=( aceptaron sus reali2aciones
;i)ualdad= OCui2ot , !octrinariosP.
Tocqueville se pre)unta si el espíritu li"eral es compati"le con la 9evoluci&n ;H>ué pasa con
el TerrorI=. 5omo separar el espíritu revolucionario del li"eralismo , de la democracia. La
cuesti&n aquí es que la 9evoluci&n( la !emocracia , la tradici&n li"eral no son lo mismo , para
poder comprenderlas primero -a, que separarlas.
%ara poner en un contexto pertinente desde la co,untura política -asta los pro"lemas que
aparecen en La !emocracia en América ;en adelante( L!A=( así como las #uentes , pro"lemas
que plantea el autor( dos son las dimensiones a considerar:
1= La dimensión poítica que remite a tres aspectos "ásicos:
a. El pro"lema teol&)ico 8 político.
". La #ractura revolucionaria.
c. El contexto de la política de la 9estauraci&n.
@= La dimensión conceptua que encierra tres )randes cuestiones:
a. Las virtudes( pasiones e intereses o la cuesti&n de la reli)i&n ;a prop&sito de
$aquiavelo=.
". El pro"lema de la so"eranía , el iusnaturalismo o la cuesti&n de la so"eranía
popular ;a prop&sito de Jo""es( LocQe , 9ousseau=.
c. El vínculo entre política , sociedad o las condiciones sociales de la política ;a
prop&sito de $ontesquieu=.
La dimensión poítica
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1.a= El pro"lema teol&)ico 8 político: La disociaci&n entre reli)i&n , política , el sur)imiento del
cuerpo político moderno ;la 1aci&n $oderna=

5on la política moderna emer)e la reivindicaci&n de un cuerpo político aut&nomo. La primera
#orma del poder político aut&nomo en Europa se desarrolla desde el si)lo 3E4. $ientras
entra"a en crisis el sistema #eudal ;sucesor del sistema carolin)io= emer)ía la monarquía como
poder so"erano( centro del Estado moderno.
En la tradicional alian2a entre el ‘trono’ , el ‘altar’ radic& el pro"lema de una asociaci&n de
dos cosas que se sabían distintas , en tensi&n. Bna alianza que "ien mirada #ue mas "ien un
con#licto latente. El monarca que aspira a ser el poder soberano , como tal rec-a2a toda idea
de ‘límites’ no puede si no querer desem"ara2arse del ‘altar’.
Esta es la #orma institucional del pro"lema teol&)ico7político. La monarquía vino a ocupar un
lu)ar vacante en el caos del desmem"ramiento del ré)imen #eudal. Europa no se orden& ni con
la ciudad ni con el 4mperio , ello porque resulta"an #ormas que no acopla"an "ien con la
reli)i&n.
!e tal manera( la $onarquía si)ni#ic& ‘esta"ilidad’ que com"ina"a una dimensi&n ‘estática’ ;la
alian2a= , una dimensi&n dinámica ;el con#licto=. Bna com"inaci&n que terminará por resolverse
en el si)lo 343.
Fe trata"a de pensar la política en ausencia de cualquier #undamento divino ;se "usca"a la
laicización del estado=. Esta es una #orma de contar el sur)imiento de la ‘1aci&n’( laica(
moderna. La monarquía parece la #orma institucional que sirvi& a la transici&n entre el ré)imen
teocrático a uno de carácter laico.
%ara Tocqueville se trata"a de la transici&n entre la sociedad aristocrática , la sociedad
democrática.
0
Los caminos de la monarquía son los derroteros de la ‘so"eranía’: la administraci&nK el
esta"lecimiento de la le)alidadK la imposici&n de tri"utosK la capacidad de declarar la empresa
de la )uerra o de pactar la pa2.
*
Es a partir de( o en coincidencia con( la $onarquía que
comen2a"a a tomar #orma el pensamiento en torno a la autonomía de la política , la idea de
so"eranía popular.
La particularidad de la $onarquía es que se constitu,e en un espacio ‘exterior’ a la misma
sociedad ;el poder se presenta como la exterioridad de la sociedad=. Fi "ien la #orma
monárquica entr& en crisis con la revoluci&n( no #ue i)ual con la intenci&n de #undar un cuerpo
político aut&nomo.
/
La 9evoluci&n invertirá el locus del poder: se tratará desde entonces de la
interiorización del poder en el pue"lo( que lue)o -a de exteriori2arlo mediante la representaci&n
moderna.
C
7o 1#e Earl Mar' identi,ic0 como el paso del ,e#dalismo al capitalismo.
>
Para <ean Fodin la le* los imp#estos * la (#erra constit#ían las marcas incons#ltas de la so$eranía.
Representantes de este tipo de poder ,#eron Grancisco ! de GranciaH Gelipe !! de "spaIaH "nri1#e :!!! de
!n(laterra.
=
"sta constit#*e #na ,orma de contar el s#r(imiento de la ?naci0n laica moderna3.
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Bna di)resi&n so"re el desarrollo político de la $onarquía
En este desarrollo se reconocen dos )randes vertientes: el modelo in)lés , el modelo
#rancés.
El primero se identi#ic& con la ‘monarquía parlamentaria’. El vínculo entre 9e, , 1o"le2a que
comien2a con )ran #uer2a termina por de"ilitarse. La relaci&n entre poder , sociedad se
expresa en la instituci&n "ásica del %arlamento como representaci&n política de la sociedad ;al
menos de una parte de la misma=.
El se)undo modelo se vincula con la $onarquía administrativa a"soluta. Bna instancia
"urocrática que re#iere al re, como institu,ente de la sociedad.
En de#initiva cuatro son las conclusiones de la dimensión poítica aquí rese.ada:
1. El sur)imiento de la monarquía.
@. La exterioridad del poder.
?. La relevancia del pro"lema reli)ioso.
A. La vinculaci&n entre poder político , sociedad.
El #undamento divino del poder político , la cuesti&n de la reli)i&n le -icieron pensar a
Tocqueville si era posi"le pensar la política sin nin)n #undamento reli)ioso en un sistema
donde los ciudadanos se sintiesen en li"ertad de -acer todo lo que su voluntad les su)iriera.
1."= La #ractura revolucionaria: El ciclo revolucionario desde #ines del si)lo 3E44 a mediados del
si)lo 343
Fo"re el particular se encuentran dos cuestiones de importancia. %or un lado( el le)ado
revolucionario , sus consecuentes pro"lemasK por otra parte( las am"i)Redades democráticas.
Tocqueville tra"a'a pensando en términos comparativos entre 6rancia( 4n)laterra , los
EE.BB. 4ntu,e en el ciclo de las tres revoluciones clásicas un despla2amiento del e'e -ist&rico
desde Europa -acia América.
Al)unas cuestiones que le interesan a Tocqueville
%rimera comparaci&n: la dimensi&n temporal.
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La 9evoluci&n ‘Cloriosa’ 4n)lesa( de 1D**( es de ‘restauraci&n’. Fe trata de una revoluci&n
que mira -acia atrás para que nada cam"ie.
La 9evoluci&n de EE.BB. está a mitad de camino. En nom"re de principios que están en la
Jistoria in)lesa ;‘no tax it!out representation’= se diri)e al #uturo ;so"eranía popular=.
La 9evoluci&n 6rancesa si)ni#ica un quie"re #undamental con un pasado que -a, que olvidar
por completo.
Fe)unda comparaci&n: la dimensi&n reli)iosa.
La revoluci&n in)lesa se reali2a en nom"re de la reli)i&n ;los Estuardo eran cat&licos(
especialmente Laco"o 44( o"'eto de la crisis de exclusi&n que desem"oc& en la 9evoluci&n de
1D**=.
La revoluci&n de los EE.BB. contiene al)unos principios reli)iosos.
La revoluci&n #rancesa se reali2a en contra de la reli)i&n , de la 4)lesia.
Tercera comparaci&n: la dimensi&n institucional
La revoluci&n in)lesa modi#ica la 5asa dinástica ;Estuardo7 -asta 1D**7 Mran)e -asta 101A7
desde 101A Jannover= pero consolida la #orma de )o"ierno ;$onarquía %arlamentaria=
La revoluci&n de los EE.BB. institu,e un nuevo ré)imen político inmediato a la revoluci&n
misma ;La 9ep"lica #ederal=.
La revoluci&n #rancesa( sostiene el autor( reempla2a la $onarquía 5onstitucional ;10*/= por
la 9ep"lica ;10/@=K el 4mperio ;1*+D=K la $onarquía 5onstitucional ;1*1A=. 6rancia vive dos
veces la misma -istoria institucional: $onarquía 5onstitucional79ep"lica74mperio.
La pre)unta se impone Hpor qué la esta"ilidad del ré)imen político es tan di#ícil en 6ranciaI
Ja, al)o excepcional en 4n)laterra ;dos cosas que en 6rancia no se encuentran=: una
revoluci&n prota)oni2ada por la no"le2a e inspirada en principios reli)iosos ;una revoluci&n en
ausencia del pue"lo=.
H>ué sucede cuando el actor privile)iado de una sociedad democrática entra en acci&nI
Fe)uramente no una revoluci&n in)lesa donde la aristocracia se "rinda a la ‘apertura’ , al
mismo tiempo a una suerte de ‘cerra2&n’: el primer e'emplo de una elite social exitosa
acomodada en los límites de una ciudadanía restrin)ida , exclu,ente.
!e estos contrastes a Tocqueville le preocupa el si)ni#icado , las consecuencias del proceso
revolucionario en la constituci&n( especí#icamente( de una sociedad democrática en 6rancia.
Mtro pro"lema es que la 9evoluci&n en 6rancia parece no terminarK no se puede clausurar para
casi nin)uno de los actores relevantes. 1apole&n pareci& esta"ili2ar el desarrollo político
poniendo la li"ertad en un altar que s&lo sirvi& para rea"rir la revoluci&n.
Fin em"ar)o( las instituciones de EE.BB. son un e'emplo de que el pro"lema de ‘cerrar’ la
revoluci&n tiene soluci&n.

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El le)ado revolucionario
Entre 1*1< , 1*A+ -a, una serie de pro"lemas:
1= La sociedad i)ualitaria constitu,e al)o inédito. Fe trata de una sociedad constituida por
un impulso i)ualitario que plantea la cuesti&n de H!&nde se a)otaI HFe a)ota en la
sociedad 'urídicamente i)ualitariaI
Al)unos se inclinarán por ne)arlo sosteniendo que está inscripto políticamente en la
revoluci&n el impulso al ‘su#ra)io universal’ ;en adelante( FB=. Fe trat& de un ‘)rito de
)uerra’ para dar por tierra con lo ‘vie'o’( pero estéril( para construir en su reempla2o un
nuevo orden. %ero porqué es mera #uer2a( que no puede demostrar que siempre tan)a la
ra2&n( quienes promueven el FB no están dispuestos a levantar todas las restricciones
esta"lecidas. %or e'emplo( Cui2ot sostuvo que la so"eranía popular sirve para destruir pero
no para #undar un ré)imen que necesita de la ra2&n , no de la #uer2a.
@= El impulso i)ualitario destruirá la propiedad privada( se piensa( , ello despierta
reacciones de#ensivas. Tocqueville intenta entender el ima)inario i)ualitario. Alude a
que este se "asa en la internali2aci&n de la inexistencia de las desi)ualdades reales en
#unci&n de una i)ualdad intrínseca. Las di#erencias reales no de"erían o"staculi2ar la
consideraci&n i)ualitaria de las personas.
Tocqueville desarrolla una sociolo)ía de la sociedad i)ualitaria. Este ima)inario lo
ve en acto en los EE.BB.( en el #en&meno de ‘la #rontera’ ;la -uida de los individuos de la
sociedad=. 5onduce a un principio de 'usticia que exacer"a el individualismo , amena2a
con destruir todo la2o social. La compensaci&n S moderaci&n de este impulso se encuentra
en el asociacionismo. ;mas adelante se volverá so"re ello=.
?= La incertidum"re democrática. Al respecto se plantean interro)antes cruciales:
7 el pro"lema de la inteli)i"ilidad de la Jistoria: Hpor qué -u"o una revoluci&n en
6ranciaI H>ué voluntad irrumpeI La voluntad -umana en su intenci&n de ordenar7
mane'ar el tiempo.
7 H%or qué la ruptura del tiempo en pos de la li"ertad tuvo que -acerse a través del
Terror que no permite entender ni el pasado ni el presenteI
5on la ruptura del la2o social( roto el vínculo interpersonal( los ‘candidatos’ para
restaurar el vínculo social son el territorio( el idioma( la Jistoria. En otras pala"ras: la
invenci&n de la 1aci&n moderna.
Esto no si)ni#ica que el interro)ante so"re el ‘vínculo social’ no si)a planteándose ;por
e'emplo( o"sérvese el papel de los ‘ideales’ en los EE.BB.=.
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Mtra dimensi&n de este pro"lema es la desaparici&n del lu)ar #i'o. La sociedad
democrática rompe con los espacios #i'os , en su lu)ar )enera un espacio ‘corpuscular’.
Los su'etos nunca sa"en exactamente cuál es su lu)ar( nunca se sa"e d&nde se está
porque la sociedad i)ualitaria es la sociedad de la ‘comparaci&n’ ;ver más adelante=.
Bna incertidum"re más es la reli)iosa en#rentada por la certe2a cientí#ica.
A= El principio de le)itimidad. Fe -ereda un imperativo: -a, una nica le)itimidad , es la
emanada de la so"eranía popular. Esto es un pro"lema por su correlato( el FB( que
s&lo se aceptará -acia #ines del si)lo 343.
<= El pro"lema de la ‘9epresentaci&n’. La sociedad tiene que expresarse políticamente ,
ello plantea la cuesti&n del ré)imen político ;la oposici&n entre $onarquía , 9ep"licaK
entre $onarquía 5onstitucional , 9ep"lica 6ederalK el Co"ierno 9epresentativo.
Todos estos pro"lemas se articulan en Tocqueville en su via'e a los EE.BB.

1.c= El contexto de la política de la restauraci&n: la experiencia de la $onarquía constitucional
Aquí la experiencia del gobierno mixto es #undamental entre 1*1A , 1*A*. En este período
Tocqueville se preocupa por aquella 9ep"lica que tiene una #orma mixta extra.a: es el caso
de los EE.BB.
En América encuentra dos #ormas de entender la constituci&n del ‘pue"lo so"erano’. La
or)ani2aci&n federal posi"ilita que de la ciudadanía sur'a una do"le le)itimidad: por un lado se
autori2a al ‘)o"ierno nacional’ ;La Bni&n= , por otro lado se le)itima al ‘)o"ierno de los estados’
;el )o"ierno estadual=.
Mtra particularidad del sistema americano es que la so"eranía popular es el #undamento que
le)itima solo a una élite que( vía la representaci&n política( será la encar)ada de sancionar las
le,es en nom"re del pue"lo.
La arquitectura del de"ate político7ideol&)ico
!entro de la tradición i%era se encuentran Nen'amín 5onstant , los li"erales doctrinarios
como Cui2ot. Am"as corrientes se dividen en torno a la cuesti&n de la so"eranía popular.
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$ientras 5onstant la acepta compati"ili2ándola con las li"ertades personales( Cui2ot la rec-a2a
no importándole ni la so"eranía popular ni el individualismo.
5onstant , Cui2ot son am"os( te&ricos del %oder limitado( el primero reivindica estos límites
en las li"ertades individualesK el se)undo sostiene que nin)n )o"ierno puede decir que tiene
la ra2&n , por tanto el límite está dado por la ra2&n.
Tocqueville está inscripto en esta tradici&n li"eral. Bna tradici&n li"eral que reconoce
di#erentes vertientes: la monárquicaK la repu"licana , la insular o in)lesa del utilitarismo ;Lo-n
Ftuart $ill=.
En el de"ate entra la tradición reaccionaria ;#uerte en los ’@+= de carácter reli)iosa(
cat&lica( antimoderna , contraria al individualismo ;la 9e#orma %rotestante -a"ría llevado a la
9evoluci&n 6rancesa=. !esde un en#oque aristotélico( reivindica la existencia de un orden
natural , 'erárquico de lo social , lo político. 5ualquier intento de modi#icaci&n -a de ser #inito ,
esporádico. El -om"re -a sido -ec-o un ser socia"le por el len)ua'e pero los -om"res no son(
por naturale2a( ni i)uales( ni li"res. !esde esta tradici&n de pensamiento( autores como Lutero
pero tam"ién Jo""es son opositores de peli)ro. Esta tradici&n se constitu,e con #uer2a desde
5arlos 3 en 1*@A. Al)unos de sus representantes #ueron entre otros( !onoso 5ortes en Espa.a
, Losep- !e $aistre en 6rancia.
1+
Bna tercera es la tradición de conservadurismo an&osa'ón ;Edmund NurQe=. En este
período son protestantes , reivindican el espacio del gobierno local como espacio para la
reproducci&n de las di#erencias ‘naturales’ ;di#erencias naturales que contrarrestan el
ima)inario democrático=.
La cuarta es la tradición de sociaismo que sostendrá la necesidad de que el impulso
i)ualitario de"a expandirse de lo 'urídico a lo econ&mico pues la verdadera i)ualdad es
‘material’ ;Jenri de Faint Fimon( 5-arles 6ourier( 9o"ert Mwen=.
La dimensión conceptua
@.a= Las virtudes( las pasiones , los intereses
1&
"n s# Consideraciones sobre la Revolución en Francia (1C=C) cele$r0 la re$eli0n de la :ande8 (1C=6-
1C=A) contra el (o$ierno re)ol#cionario de París. Se trat0 de #n le)antamiento de la aristocracia mas el
campesinado en nom$re de Dios * contra la re)ol#ci0n (%&.&&& m#ertos).
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La política medieval se "as& en la preeminencia del "ien por so"re cualquier otro criterio. Fin
em"ar)o planteado el pro"lema teol&)ico7político( la política no #ue ,a un asunto posi"le de ser
anali2ado o explicado mediante expedientes teol&)icos7trascendentales.
%ara $aquiavelo existía una incompati"ilidad entre el cristianismo , la política toda ve2 que
no es posi"le ser un "uen cre,ente que sea a la ve2 un "uen ciudadano. Fi el cristianismo
suponía un ltimo re#u)io #rente a la caída de la ciudad ello imposi"ilita"a la recreaci&n de la
rep"lica clásica en la modernidad.
Las virtudes del cre,ente no pueden servir de #undamento para la acci&n política pues
remiten al mundo del "ien( del de"er ser mientras que la política moderna requiere poder actuar
con#orme a las necesidades de la ocasi&n de manera pra)mática ;realismo político=. En otras
pala"ras es la incompati"ilidad que en#renta al ‘"uen príncipe’ con el ‘príncipe e#ica2’.
El mundo político es el mundo de la excepci&n , la necesidad que compulsa al estado a
-acer cosas que la moral convencional condenaría ;la 9a2&n de Estado=. En este sentido la
reli)i&n cristiana o"staculi2a la rep"lica( impide la e#icacia , la necesaria autonomía de la
política.
Es la ruptura con esta cosmovisi&n tardo7medieval la que permitiría pensar la so"eranía sin la
#uer2a , sin la re#lexi&n. En su lu)ar la #undamentaci&n la otor)aría el pue"lo.
!esde $aquiavelo -asta Jo""es( el monarca será el cuerpo real del ‘cuerpo político’. !e
aquí deriva el pro"lema de qué sucederá cuando ,a no esté el ‘cuerpo real’ como lu)ar
meta#&rico de la so"eranía. Es allí donde sur)e el con#licto entre las instituciones en ausencia
de un poder de ltima instancia. Aquí reaparece la reli)i&n pero instrumentali2ada con vistas a
la automoderaci&n de las pasiones o "ien como ‘"error #eligioso’.
Este #actor adquiere una importancia relevante en el si)lo 343 cuando la 9evoluci&n -i2o
desaparecer el mundo previo , con el uno de sus pilares "ásicos: la 4)lesia. Esta instituci&n
qued& identi#icada con el $ntiguo #égimen , por tanto con el pasado.
Fe)n Au)uste 5omte la reli)i&n #ue el )ran asunto de de"ate en las primeras décadas del
si)lo 343 mientras Faint Fim&n sostenía que las ‘épocas or)ánicas’ se caracteri2an por el
-ec-o de que creencias , prácticas marc-an 'untas.
En la nueva era de la sociedad moderna la instituci&n "ásica de la reli)i&n será reempla2ada
por la ciencia. 1o o"stante el interro)ante so"re si podría existir una sociedad sin reli)i&n #ue
un pro"lema recurrente so"re un tras#ondo iluminista se)n el cual la reli)i&n no constituía mas
que mera superstici&n.
Tocqueville sostuvo que el #actor reli)ioso era constitutivo de la nueva sociedad , lo sería en
el ám"ito privado. $ientras lo reli)ioso es parte constitutiva de la sociedad moderna las
reli)iones en particular no importan.
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@."= El pro"lema de la so"eranía , el iusnaturalismo o la cuesti&n de la so"eranía popular
El punto "ásico es el ar)umento -o""esiano: lo político no es del orden natural sino arti#icial
;una concepci&n opuesta a la concepci&n aristotélica=. T-omas Jo""es #ue el primer #il&so#o
que piensa la auto instituci&n de la sociedad. 4ma)ina a partir del estado de naturaleza( po"lado
por -om"res li"res e i)uales( lo político( producto de la voluntad. Bna voluntad individual que
inicia , cierra inmediatamente el acto #undante de la soberanía popular. Esta concepci&n
-o""esiana de la autoinstituci&n social resulta similar a la instituci&n de la sociedad
democrática en Tocqueville.
@.c= El vínculo entre política , sociedad o las condiciones sociales de la política ;a prop&sito de
$ontesquieu=
1o -a"ría constitucionalismo sin $ontesquieu. La idea "ásica de su pensamiento es que las
instituciones tienen consecuencias productivas , su equili"rio lo posi"ilita.
$ontesquieu introduce el análisis comparado de tipos de )o"ierno o #ormas de )o"ierno. En
otras pala"ras( el desorden se puede or)ani2ar en estas #ormas:
1. El )o"ierno sin le, o %espotismo.
@. El )o"ierno con le,: a= )o"ierno por uno o &onar'uía.
"= )o"ierno por mas de uno o #ep(blica
11
.
En de#initiva en el mundo moderno temprano no -a, espacio para la rep"lica siendo
entonces la $onarquía la nica posi"ilidad política le)ítima. En este sentido existe un tipo
especí#ico per#ecto( el ‘modelo in)lés’.
1@
La idea #uerte consiste en entender que la li"ertad en
4n)laterra depende de los cuerpos intermedios ;no"le2a=. En otras pala"ras( la li"ertad depende
de la desi)ualdad.
En todo el si)lo 343 los pu"licistas ar)umentan en el mismo sentido: las sociedades
i)ualitarias amena2an la li"ertad. La igualdad se institu,e como un ries)o para la libertad. %or el
contrario( Tocqueville o"serva( en los EE.BB.( los elementos de la li"ertad en la i)ualdad( en un
contexto i)ualitario. Al)unos de estos elementos son(
11
"l (o$ierno por al(#nos se corresponde con la Oligarquía * por todos se denomina Democracia. "n
países pe1#eIos no 4a* repD$lica pero tampoco comercio (el comercio estaría reempla5ando a la (#erra).
1%
"n realidad Montes1#ie# escri$i0 para de,inir #n modelo para la no$le5a ,rancesa c#ando esta entr0 en
crisis.
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a= El ré)imen #ederal( que descompone el poder político en sucesivas instancias so"eranas
;Bni&n( Estados( Co"ierno local=
1?
lo que evita el peli)ro de un estado centrali2ado.
"= El asociacionismo como otro #actor crucial ;ver mas adelante=.
Fo"re las am"i)Redades democráticas
La cuesti&n del pro"lema teol&)ico7político es el nudo esencial del li"eralismo político. Fu
preocupaci&n es la constituci&n de un cuerpo político aut&nomo #rente a !ios , por tanto se
-ace presente la cuesti&n de la so"eranía. La primera mani#estaci&n de superaci&n de este
pro"lema remite( entonces( a la noci&n del e'ercicio del mando , la o"ediencia dentro de un
territorio determinado. Al #undamento reli)ioso se le opone la so"eranía que así vendría a
reempla2ar a !ios.
La primera #ormulaci&n la o#reci& Jo""es. Allí empie2a la cuesti&n central que preocupará a
toda la tradici&n li"eral posterior: el e'ercicio del poder político aut&nomo , su moderaci&n.
9esulta necesario encontrar la #&rmula de la limitaci&n del poder político.
El li"eralismo es el len)ua'e político desde el si)lo 343 -asta -o,. Es el len)ua'e político de la
modernidad porque se.ala el pro"lema político moderno por excelencia: la moderaci&n ,
control del poder político
La introducci&n de L!A ;Eolumen 4= aparece como una conclusi&n para decir dos cosas:
1= El pro"lema esencial de la sociedad posrevolucionaria es la emer)encia de la i)ualdad.
@= La cuesti&n de la %rovidencia en el movimiento -ist&rico -acia la i)ualdad no es simple.
5omporta una dinámica comple'a de articulaci&n entre el %lan !ivino , el li"re al"edrío.
Existe un contraste entre las sociedades que viven la i)ualaci&n de las condiciones en el
lar)o pla2o , aquellas sociedades que no -an vivido una -istoria #eudal. Estas ltimas son mas
transparentes al o'o del o"servador ;qui2ás por ello no sea tan importante lo que se o"serva
como la re#lexi&n que dispara so"re la experiencia en Europa donde la i)ualdad aparece mas
como un producto de la -istoria=. Tocqueville piensa constantemente en 6rancia , la lu2 que
encuentra en los EE.BB. le a,uda para alum"rar la experiencia #rancesa.
La comparaci&n ‘democracia7aristocracia’ sirve como metá#ora de las sociedades que tienen
inscripto el principio de la i)ualdad , las que no.
16
"sto s#pone #n e1#ili$rio ?)ertical3 de poderes de manera similar al carácter ?4ori5ontal3 del principio
de la di)isi0n de poderes en "+ec#ti)o 7e(islati)o * <#dicial (checks and balances systems).
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En el capítulo @ se desataca la centralidad de la reli)i&nK el vínculo entre ‘orden moral’ ,
‘desorden político’. Esto tiene un impacto extraordinario para una sociedad como la #rancesa
donde la relaci&n entre ‘política’ e ‘4)lesia’ se -a #racturado cuando lo que se encuentra en los
EE.BB. demuestra que en el e'ercicio de los derec!os civiles la 4)lesia encontr& un productivo
espacio para las li"ertades civiles en orden al me'or desarrollo de las #acultades -umanas. %or
el contrario en 6rancia la 4)lesia lo encontr& un o"stáculo , una amena2a.
En Tocqueville el 'ue)o entre ‘i)lesia’ , ‘reli)i&n’ es permanente. 9etoma a los clásicos de la
democracia sosteniendo con aquellos que la política democrática sin la intervenci&n de lo moral
conduce a la intemperancia en la sociedad como en el )o"ierno.
!e la 9eli)i&n se desprende una importante salva)uarda de las costum"res , de allí la
)arantía de las le,es. Los -om"res en li"ertad reconocen en la reli)i&n un marco #ructí#ero para
sostener su li"ertad civil , política. Los -om"res son li"res dentro de las restricciones de la
norma moral ;reli)iosa=. %uede que la inmi)raci&n -a,a 'u)ado al)n papel pero lo realmente
esencial en el carácter de la nueva sociedad es la reli)i&n.
1A

La secuencia sería como si)ue:

En este orden la sociedad encierra una propiedad ne)ativa. Los individuos no son
aristocráticos. El estado social de los an)loamericanos es i)ualitario.
La reli)i&n está antes que la sociedad , ésta( a su ve2( antes que la política. Folo una
reli)i&n i)ualitaria -a"ría implicado una sociedad i)ualitaria , esta ltima una política i)ualitaria.
Nuena parte del li"ro -a de entenderse como un diálo)o con su )rupo de re#erencia
intelectual , político: TUEl mundo moderno no es lo que Bds. creenK es al)o distinto a la
anarquíaK es otro ordenUV El estado social en los EE.BB. implic& un rec-a2o de la aristocracia
;principio ne)ativo= e -i2o un -ec-o esencial de la igualdad de condiciones. Esto es clave para
entender lo que allí ocurre.
El estado social es eminentemente democrático desde el ori)en de las colonias , an más en
el presente. En el estado social los ciudadanos son 'urídicamente i)uales. Fin em"ar)o la
i)ualdad no es al)o #i'oK tra"a'a constantemente desple)ándose como un impulso que termina
convirtiéndose en una pasi&n cu,a dinámica penetra todos los ám"itos sociales.
En la explicaci&n de este estado de cosas el autor identi#ica dos elementos de importancia: 1=
la propiedad , @= las inteli)encias o superioridad intelectual.
19
En el cap.? el autor trata de construir el lado o principio ne)ativo de la democracia mientras que en el
cap.A se re#iere al principio positivo: la so"eranía popular.
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Naturalea
a
!nmigración
Religión
Religión "ociedad #olítica
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Fo"re la propiedad
En EE.BB. no se re)istra la existencia de una aristocracia tradicional al estilo europeo ni
pro#undas in#luencias intelectuales. Fi "ien en el sur -a, )randes propietarios estos no tienen
campesinos sino esclavos , por tanto no -an construido relaciones sociales parecidas a las
europeas. Aquí lo #undamental es la ausencia de patronazgo. 1o -a, lu)ar( como en Europa(
para las pasiones que atraviesan a los se.ores #eudales en sus relaciones con los campesinos.
La aristocracia sure.a es al)o di#erente de la masa del pue"lo. %ero si en el mundo rural(
existen relaciones amo7esclavo( #uera del mismo no -a, )randes di#erencias que en)endren las
pasiones que si se encuentran en 6rancia. Lo que predomina es una similitud de )ustos , de
esta similitud emer)e una sociedad -omo)énea.
%or e'emplo en la le)islaci&n de sucesi&n la igualdad da su ltimo paso. Fe eri)e un
impedimento le)al al ma)orazgo democrati2ando la propiedad. !e manera directa promociona
el #raccionamiento constante de los "ienes , de #orma indirecta e'erce una in#luencia so"re el
alma aplacando las pasiones de los propietarios.
!e esta le)islaci&n se desprenden la inexistencia del lati#undio , una dinámica social
i)ualitaria con e#ectos nota"les so"re el alma de los individuos. Fe quie"ra el espíritu de
familia que se li"era de su identi#icaci&n social con la tenencia de la tierra ;se desarticula esta
relaci&n en su poder sim"&lico=.
1<
!e este quie"re sur)en dos consecuencias a sa"er:
1= El desarrollo del egoísmo individual como pasi&n. El individuo se centra so"re sí
mismo.
@= Fe disuelve la relevancia social de la perduraci&n temporal. $ientras la sociedad
democrática es presente por el contrario la sociedad aristocrática se inscri"e en el
continuo temporal del lar)o pla2o.
En 6rancia la situaci&n es "ien di#erente. Los -á"itos( opiniones , recuerdos oponen un
o"stáculo al avance del estado social ;no así la le)islaci&n( las le,es=. Fin em"ar)o el orden
social aristocrático está condenado a desaparecer con el solo transcurrir del tiempo.
En los EE.BB. la le, de sucesi&n disminu,e el tiempo de ocio( -ace que todos tra"a'en ,
se)n N.
5onstant o"li)a a la representación política.
1D
1@
N0tese 1#e la tierra 4a sido 4ist0ricamente el soporte de las sociedades desi(#ales. "n este sentido no
4a* sociedad aristocrática sin (ran propiedad.
1A
Tanto la e,iciencia econ0mica como la (#$ernamental aconse+an #na sana di)isi0n del tra$a+o ()8ase
entre otros tra$a+os de Constant ?So$re la li$ertad de los anti(#os ,rente a li$ertad de los modernos3
Con,erencia pron#nciada en 1>1= en el ateneo de París.
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El autor se interro)a acerca de los pro"a"les resultados de una expansi&n radical de tales
e#ectos , su re#lexi&n se diri)e a ‘la #rontera’( allí donde la democracia lle)a a su límite extremo:
un espacio sin in#luencias esta"lecidas( sin le,( en de#initiva( sin sociedad en un sentido ca"al.
En otras pala"ras( el individualismo llevado al extremo es una catástro#e social. Li"rado a sus
intereses e)oístas el individualismo -ace imposi"le la perduraci&n de la misma sociedad
democrática.
HEstamos #rente a una parado'aI: HEl mismo individuo que posi"ilita la sociedad democrática
es el que la vuelve imposi"leI
La clave radica en las asociaciones( el asociacionismo. Fin la2o social no -a, sociedad
posi"le. Li"rada a sus pasiones e impulsos la sociedad democrática se autodestruiría. La
soluci&n puede adoptar dos #ormas: a= en li"ertad mediante las asociaciones o "= en
despotismo mediante un Estado omnipresente. Fe trataría de explotar el primer camino
tratando de evitar el se)undo.
%or su parte la ausencia de in#luencias( característica del estado social i)ualitario( entra.a
una similitud de opiniones , de aquí el papel relevante de la prensa.
Todo este con'unto de e#ectos , condiciones tienen consecuencias políticas. !e manera
inevita"le la i)ualdad tam"ién penetra lo político. Aquí se plantea( una ve2 mas( la relaci&n
entre la ‘pasi&n por la i)ualdad’ , la ‘pasi&n por la li"ertad’ , el -ec-o "ásico es que en una
sociedad i)ualitaria no parece -a"er un término medio entre !emocracia , !espotismo.
Fo"re la reli)i&n( la sociedad , la política ;Todo el primer volumen podría comprenderse dentro
de este esquema=
La tiranía de la ma)oría
La política de la sociedad democrática no puede de#inirse sino por la so"eranía popular ;un
principio mal comprendido=.
10
H5&mo es preciso entender el principio de la so"eranía popularI
TLa ma,oría tiene el derec-o a -acer todo , es el ori)en de todos los poderesV

Aquí ,a se o"serva la primera )ran tensi&n en torno a la so"eranía popular H5&mo
conceptuali2ar el alcance de su poderI
Bno de los primeros planteos #ue el de T-omas Jo""es para quien la so"eranía constituía el
ori)en le)ítimo para la construcci&n de una relaci&n de mando7o"ediencia que expulsase
e#ectivamente el #actor #uer2a. Fu e'ercicio podía recaer en uno( varios , -asta muc-osStodos ,
su atri"uci&n era inaliena"le e indivisi"le.
1C
:er 7D2 :ol.1 Se(#nda Parte capít#loC pá(.6.
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!urante los si)los F3E44 , 3E444( la so"eranía( #ue la 'usti#icaci&n del !erec-o !ivino
;Nossuet=K expresi&n del ‘pue"lo’ ;9ousseau=K propiedad exclusiva de la 1aci&n ;Fie,Gs=K
identi#icaci&n de la ra2&n ;Cui2ot=.
Al)unas cuestiones vinculadas con este pro"lema:
%ara 9ousseau la so"eranía era expresi&n del pue"lo , se instituía como indivisi"le(
inaliena"le e ilimitada. El pro"lema del Anti)uo 9é)imen no era el pro"lema de los límites del
so"erano sino el de su constituci&n.
%ara Fie,Gs en su o"ra H>ué es el Tercer EstadoI ;10*/= la 1aci&n es un )ran individuo
con#ormado "a'o la misma le, , la misma representaci&n. Es la 1aci&n la que es so"erana ,
como tal es di#erente de los individuos que la expresan. !e tal #orma la naci&n es una esencia(
una entidad meta#ísica.
%ara Cui2ot la noci&n de so"eranía nacional supone , exi)e una teoría de la representaci&n.
Ja"lar en nom"re de la ra2&n supone una teoría del conocimiento: un acercamiento al
conocimiento solo puede sur)ir del de"ate de los representantes de la 1aci&n. Ja, aquí una
disociaci&n entre representación ;como #unci&n de la sociedad= , derec!o al voto. Los
ciudadanos no votan para ser representados sino porque la sociedad necesita representantes
que de"atan , doten de vo2 a la naci&n ;aquí no se trata en a"soluto de una teoría del su#ra)io
universal=.
%or su lado 5onstant( ori)inalmente repu"licano( revisa su posici&n tras la caída de 1apole&n
, el re#lu'o revolucionario. Es el primer )ran te&rico que escri"e lue)o de la experiencia del
‘Terror’.
1*

En su análisis -ist&rico de la época identi#ica una tensi&n entre la li"ertad individual , la
so"eranía popular. Esta ltima es la que se -a"ría expresado durante la 9evoluci&n 6rancesa
con tres ríspidas características: 1. Ar"itraria e imprevisi"leK @. 4limitada en el a"andono de toda
continencia reli)iosa o de la tradici&n del reinoK ?. 5on#iscada en una primer oportunidad donde
el pue"lo #ue suplantado por la Asam"lea( esta por los diri)entes revolucionarios , estos
#inalmente por 9o"espierre , en una se)unda ocasi&n cuando el pue"lo dele)& todo su poder
en uno ;1apole&n Nonaparte=.
La so"eranía popular está en constante ries)o de con#iscaci&n , a la ve2 -a, un pro"lema
con la extensi&n de la so"eranía popular ;una demostraci&n #ue el Terror=. Así como -a, un
pro"lema con la ‘so"eranía popular’ tam"ién lo -a, con la ‘representaci&n’.
9especto de la so"eranía popular ca"ría dudar si a"andonarla dado que llevaría
inevita"lemente al despotismo. %ero la respuesta -a de ser ne)ativa aun pudiendo aquella
plantear ries)os para las li"ertades individuales.
Ja, dos #ormas de pensar el ori)en le)ítimo del poder:
1>
Cons#ltar #rinci$ios de $olítica a$licables a todos los gobiernos re$resentativos (1>1@).
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1= Nasado en el con'unto de los ciudadanos.
@= Nasado en el concurso de solo al)unos individuos.
Folo -a, un ori)en le)ítimo del poder: la so"eranía popular. %ara el resto se trata de una
#orma de despotismo. Tocqueville acepta la so"eranía popular si)uiendo los pasos de 5onstant
cu,a contri"uci&n más importante al li"eralismo consisti& en reu"icarlo dentro del campo de la
so"eranía popular.
El pro"lema provenía de la con#usi&n de 9ousseauK un equívoco que -a"ía que corre)ir
de#initivamente , que )ir& en torno a la cuesti&n de cómo poner límites al soberano sin
destruirlo en su soberanía.
Ja"ría que volver a $ontesquieu. El pro"lema no es el carácter popular del poder sino sus
atri"uciones. La soluci&n radica en introducir #ormas institucionales a manera de )arantías a las
li"ertades civiles a través de la participaci&n política. 1o -a, que retirarse de la pla2a p"lica
sino estar presente: participaci&n , )arantía constitucional #undada en un ‘poder neutro’.
6rente al pro"lema de que el poder e'ecutivo , el poder le)islativo se vuelvan indistin)ui"les
se -ace necesario un ‘tercer poder’ o ‘poder neutroW. Este de"ería provenir desde #uera de la
so"eranía popular.
5omo sostuvo 5onstant( la respuesta -a"ría de ser institucional. Fe requería reconstruir una
exterioridad del poder respecto de la sociedad. %ara el constitucionalista #rancés la 9evoluci&n
en#rent& dos opciones: 1= li"erali2ar la monarquía o @= democrati2ar el a"solutismo.
Tocqueville tiene en la ca"e2a tanto a 9ousseau como a 5onstant.
%or su parte Cui2ot plante& la so"eranía de la ra2&n. Entre 10*/ , 1*A* el de"ate so"re la
cuesti&n de la so"eranía #ue central. En ese contexto Cui2ot sostuvo que la ma,oría popular
constituía un desprop&sito siendo la noci&n misma de so"eranía una noci&n desp&tica. Ja"ía
que revisar radicalmente a 9ousseau.
Fería necesario reempla2ar la so"eranía popular por la so"eranía de la ra2&n. En al)n
sentido la so"eranía del derec-o divino , la so"eranía popular constituían por i)ual una
superstici&n. Am"as implica"an creer en la in!abilidad del poder: ni !ios ni el %ue"lo podían
equivocarse. Fin em"ar)o lo nico que es in#ali"le( sostendría Cui2ot( es la 9a2&n , la Eerdad.
La verdadera #uente de la so"eranía le)ítima es la ra2&n. Aunque esta resulte inaccesi"le a
los -om"res ellos sa"en que existe. Es necesario entonces distin)uir entre so"eranía de
derec-o , so"eranía de -ec-o. La primera es plena , por lo tanto inalcan2a"le( la se)unda es
producto de un descu"rimiento de aquellos individuos de los que se puede suponer tienen
ma,or ra2&n. El pro"lema de la ‘representaci&n’ consiste en producir la me'or selecci&n posi"le.
Aquí no se trata tanto de a"o)ar por el )o"ierno limitado como de ar)umentar contra la
so"eranía popular.
1/

1=
C#ando Toc1#e)ille escri$e -#i5ot es Ministro de <#sticia en la Monar1#ía de 7#is B:!! (en realidad
#n Re*-niIo 1#e est#)o prisionero de los re)ol#cionarios d#rante todo s# reinado. M#ri0 en ca#ti)erio en
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En esta tensi&n entre so"eranía de derec-o , de -ec-o se #unda la actividad parlamentaria
que de"e condensar la enunciaci&n de la ra2&n siendo el gobierno representativo el gobierno
de la deliberación permanente.
La publicidad , la libertad de prensa resultan #undamentales para que la sociedad discuta
so"re sí misma ;, esto ,a anuncia una teoría de la ‘opini&n p"lica’=. %or oposici&n la so"eranía
popular entra.aría una pulsi&n a la opini&n irre#lexiva.
Estos ra2onamientos( en su con'unto( desem"ocaron en una teoría del )o"ierno limitado toda
ve2 que se constata que no -a, )o"ierno -umano que pueda tener siempre la ra2&n.
En este contexto la teoría del voto cali#icado sostenía que los derec-os políticos solo podían
ser e'ercidos por aquellos individuos ‘capaces’. La capacidad implica"a tener tiempo ,
#ormaci&n para entender en el tratamiento de los asuntos p"licos. La participaci&n entonces
convoca"a a los propietarios no por ser tales sino porque la rique2a suponía un indicador
su#iciente de capacidad.
@+
Tocqueville piensa en la so"eranía popular( en su variante nacional tanto como en la crítica
de 5onstant , las prevenciones de Cui2ot. La so"eranía popular , quienes la ‘pronuncien’
implica un )rave pro"lema de orden epistemol&)ico.
!esde el ‘racionalismo político’ la participaci&n popular conduce a la sinra2&n , el a"surdo. La
'usticia de"ería ser el límite de toda comunidad. En este sentido no -a, en Tocqueville rastros
de ‘conservadurismo’ político sino mas "ien una #iliaci&n con el li"eralismo doctrinario: no
importa de donde proven)an pero de"en existir límites al poder del Estado.
Tocqueville no recurre al ar)umento li"eral clásico o conservador. En su lu)ar( temati2a el
pro"lema so"re la so"eranía popular en la tradici&n ,a mencionada del ‘racionalismo político’:
es necesario reconocer al)o por #uera de la so"eranía popular. En esto el autor es un
dem&crata pero no radical.
La cuesti&n de la relaci&n entre le)alidad , le)itimidad
%lanteado el pro"lema( la soluci&n no es 9ousseau. Es imprescindi"le limitar las es#eras en
las que la so"eranía popular puede inmiscuirse. El )o"ierno mixto no puede ser una soluci&n
,a que más de un principio( en la con#ormaci&n del poder( vuelve contradictorio el )o"ierno de
la sociedad o la conduce a su disoluci&n en la revoluci&n.
Fi la omnipotencia es mala por sí entonces es necesario identi#icar un principio de poder que
pueda ser moderado. 1o existe autoridad so"re la tierra que pueda e'ercerse sin al)n tipo de
límite. Fa"iduría , 'usticia son características del )o"ierno de !ios ;esto es Cui2ot , es la
tradici&n li"eral=.
condiciones in,ra4#manas.
%&
"n realidad se identi,ica$an dos tipos de ci#dadanos; los 1#e pa(a$an imp#estos * los ad%untos o
pro,esionales #ni)ersitarios.
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El pro"lema del )o"ierno en los EE.BB. es que resulta demasiado #uerte o#reciendo pocas
)arantías contra la tiranía. Este( que es un pro"lema político( solo tiene una respuesta cultural:
la ama"ilidadK la dulci#icaci&n de las relaciones políticas se encuentra en la cultura.
La discusi&n institucional comien2a desde a"a'o ;cap.<=. %rimero se encuentra la comuna( la
nica asociaci&n que existe en todo pue"lo. 1o #orma parte de la decisi&n de los -a"itantes ,
en este sentido puede existir en cualquier parte. Es el ám"ito de la política natural que parece
salir directamente de las manos de !ios.
Esquemáticamente se lo podría visuali2ar así(

Bna se)unda cuesti&n a considerar es el poder centrali2ador ;es racionalista= que resulta
contradictorio con las comunas. Esto -ace en parte al misterio que encierra la constituci&n de la
sociedad americana ;la sola idea de la emer)encia de este tipo de comunidades en 6rancia es
impensa"le=. Las condiciones para com"inar exitosamente li"ertad e i)ualdad tal como ocurre
en los EE.BB. no están disponi"les en 6rancia. Fin em"ar)o( aunque no -a, una soluci&n para
copiar si -a, ense.an2as prácticas tiles para reco)er.
La comuna es a la li"ertad individual lo que la escuela es a la ciencia. Fin instituciones
comunales un país podría darse un )o"ierno li"re pero no tendría la pasi&n( el sentimiento de la
li"ertad.
Este pensamiento #ue mu, contestado en la propia 6rancia durante los a.os ’D+ en el si)lo
33 pues la tradici&n repu"licana creía que la comuna mas "ien era un espacio para aprender la
corrupci&n.
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Política nat#ral
Política arti,icial RepD$lica J Uni0n
Polis J Com#na
7i$ertad de los
anti(#os
7i$ertad de los
modernos
K
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En realidad en la comuna se aprende la libertad de los antiguos , la responsabilidad.
Co"ernando , siendo )o"ernado se aprende el sentido de los límites. !e tal #orma( la li"ertad
comunal , la reli)i&n se com"inan en una exitosa ‘peda)o)ía cívica’.
@1
Acerca de la centrali2aci&n )u"ernamental Tocqueville se muestra preocupado pues todo
Estado a"sor"e la vitalidad social. La centrali2aci&n #ortalece al )o"ierno así como la
descentrali2aci&n vitali2a la sociedad , de"ilita la Estado.
@@
La pre)unta aquí es H5&mo pensar la descentrali2aci&n administrativa en países civili2ados
sin una aristocracia como la in)lesaI
En EE.BB. la descentrali2aci&n administrativa es tan #uerte como la concentraci&n del poder.
El secreto de esta #&rmula reside en la com"inaci&n del poder de las comunas sumado al poder
del Estado. Fu complementaci&n antes que su competencia es producto del ‘arte societario’.
Fin em"ar)o la descentrali2aci&n administrativa tiene sus inconvenientes como por e'emplo la
di#icultad que entra.a para el esta"lecimiento de una le)islaci&n )eneral ;su contrapartida es a
su ve2 la vitalidad social=.
El despotismo conlleva la centrali2aci&n , un e#ecto re)ulador so"re los asuntos comunes. A
su ve2 impide , no -ace tanto como ‘succiona’ la iniciativa social. %or el contrario( el e#ecto de
la descentrali2aci&n administrativa es la responsa"ilidad p"lica tanto como evitar el
despotismo. Bn tercer e#ecto consiste en resultar una ‘escuela de patriotismo’.
La comuna es la primera )ran asociaci&n , un límite #ormida"le a la extralimitaci&n de la
ma,oría.
En 6rancia concurrieron dos movimientos contrapuestos: uno -acia la li"ertad , otro -acia el
despotismo. El pro"lema es que 6rancia con#undi& la estructura del Anti)uo 9é)imen( la
descentrali2aci&n , el a"solutismo. Fe trat& de una 9evoluci&n repu"licana , centralista. Fe
reali2& contra el 9e, , la aristocracia creando una rep"lica sin aristocracia , sin instituciones
locales.
La reivindicaci&n postrevolucionaria de la descentrali2aci&n condu'o a su con#usi&n con la
de#ensa de la aristocracia ;una ar)umentaci&n de derec-as=. 5ualquier reivindicaci&n de una
parte es aristocrati2ante.
La conclusi&n del se)undo volumen de L!A apunta a la si)uiente pre)unta: H>ué clase de
despotismo de"en temer las naciones democráticasI
En el pensamiento de Tocqueville la reli)i&n aparece como el #undamento de la política , esta
lo está en la so"eranía popular mientras la sociedad está inscripta en la i)ualdad. La
%1
Se recomienda )er de <#an Carlos Torre ?Por 1#8 la 2r(entina no t#)o #n partido socialista ,#erte3 en
Cla#dia Hil$ (Comp.) "l Político * el cientí,ico (en 4onor a <#an Carlos Portantiero).
%%
Fa+o 7#is B!: la concentraci0n del poder (#$ernamental ,#e acompaIada por la centrali5aci0n
administrati)a. Por s# lado !n(laterra no conoce la centrali5aci0n administrati)a. ((racias a s#
aristocracia).
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5omunidad se convierte en el centro del de"ate acerca de la relaci&n entre Estado , Fociedad.
Aquí el punto radica en c&mo piensa el autor la relaci&n entre comuna , sociedad.
En la Fe)unda %arte del %rimer Eolumen se plantean tres temas:
1. El modo en que se pasa del individuo a la sociedad.
@. El modo en que se )o"ierna esa sociedad.
?. Los ries)os , el modo en que la democracia americana lidia con estos ries)os.
El volumen conclu,e en )eneral , en re#erencia a toda sociedad democrática i)ualitaria que la
relaci&n Estado7 sociedad no se constru,e so"re la tiranía de la ma,oría ni en ausencia de
li"ertad. El pro"lema consiste en c&mo sea el pasa'e entre el individuo , la sociedad , de esta
al Estado. Fe)n sea el camino el resultado será la li"ertad o el despotismo. El punto clave es
la sociedad( c&mo se trasciende lo individual , se produce la primera.
La sociedad democrática se caracteri2a por la i)ualdad de condiciones pero además por la
pulsión igualitaria. Am"as son expresi&n del individualismo. Fe trata de un ‘individualismo’
democrático que descansa en la soledad , el individuo que está solo( expresa la disoluci&n de
la sociedad. !e tal #orma( como no se lo encuentra dado( -a, que inventar el lazo social ;los
la2os previos no existen=.
Aquí el la2o social es un eni)ma( en las sociedades aristocráticas ese interro)ante no se
#ormula pues los la2os sociales se vienen constru,endo desde muc-o tiempo atrás. En la
sociedad democrática -a de explicarse c&mo sur)e el a)rupamiento.
En parte la respuesta se encuentra en el poder )enerativo de las asociaciones de interés(
los partidos políticos , la ‘prensa’( que como elemento #acilitador que crea vínculos mas allá de
los contactos #ísicosK vínculos cualitativamente i)ualitarios.
Tocqueville no se preocupa por los derec-os individuales ;li"ertad de prensa( li"ertad de
asociaci&n=. Fu atenci&n se centra en c&mo estas instituciones , prácticas crean densidad
social. Esta trama social es el me'or sostén de las li"ertades personales constitu,éndose las
mismas personas en ‘"arreras’ al poder del Estado.
1o o"stante una colecci&n de asociaciones no termina por constituir una sociedad , de'a
pendiente la pre)unta so"re c&mo se produce el pasa'e de la pluralidad a la unidad ;de las
asociaciones a la sociedad=. X en se)uida( c&mo se mantiene la pluralidad en la unidad: una
ve2 que un partido( una idea se -ace ma,oritaria qué se -ace con el resto ;aquí queda
planteado el ries)o que comporta la unidad para la particularidad=.
H>ué son los partidos políticos ;%%=I
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Bna di#erencia esencial en su si)ni#icado atraviesa su desarrollo entre la primera mitad del
si)lo 343 , el si)lo 33: la aparici&n de los ‘partidos de masas’ cam"ia #undamentalmente el
panorama.
A principios del si)lo 343 los %%( desde una aproximaci&n sociol&)ica( son todavía
considerados una facción( una pertur"aci&n en la "squeda lo que es comn ;la unidad=. Fu
evaluaci&n como una soluci&n antes que como un pro"lema para la asociaci&n política #ue lenta
pero pro)resiva desde el si)lo 3E444 en adelante.
!urante la ‘5risis de Exclusi&n’ en 4n)laterra se )enera una duplicaci&n de la l&)ica que
preside su #uncionamiento:
a. %or un lado( expresan la divisi&n social ;resultan una expresi&n de las clases sociales ,
su respectivas identidades , pertenencias=: Lores , 5omunes.
". %or otro lado( re#le'an las divisiones ideol&)icas: Tor, , Y-i) ;divisiones que atraviesan
am"as cámaras=.
En 6rancia tam"ién son rec-a2ados como vinculados a las corporaciones. Fe los toma"an
como ‘pantallas’ que pertur"a"an el #uncionamiento social.
@?
En los EE.BB.( *l Federalista de#endi& la idea de una 9ep"lica representativa como #orma
política superior a la democracia directa. $ediante la representaci&n se podían incorporar mas
ciudadanos , mas territorios a la ve2 que permitía la participaci&n sin la participaci&n.
La democracia nunca pudo superar el pro"lema de las #acciones , sus con#lictos ni lo)rar
moderar las pasiones -umanas.
H>ué son las faccionesI Fon di#erentes maneras de ver el mundo a la ve2 que resultan de la
li"ertad de expresi&n de los individuos. !e esta #orma( no se puede eliminar las #acciones sin
eliminar la li"ertad de las personas. %ara Alexander Jamilton se trata"a( me'or( de moderar sus
e#ectos a través del mecanismo representativo.
Fe tuvieron entonces una suerte de tres )randes modelos:
1. El #rancés: Los %% consolidados constituían un ries)o para la esta"ilidad pero no -a"ía
otra manera de ordenar las diversidades.
@. El in)lés: Los %%. tienen por #unci&n de"atir las prerro)ativas del 9e, , del %arlamento.
?. El estadounidense: Los %%. moderan los e#ectos perniciosos de las #acciones
de"ilitándolas mediante su multiplicaci&n ;Jamilton=.
%ara Tocqueville la soluci&n a los pro"lemas de los %% esta"ili2ados ;que pudieran
polari2arse , eventualmente conducir a una )uerra civil= consistía en multiplicarlos.
%6
7os PP e'presaron las di)isiones entre re)ol#cionarios * contrare)ol#cionarios.
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%or otro lado la incorporaci&n de mas ciudadanos implic& la multiplicaci&n de las expresiones
, así los %% -a"rían de expresar di#erentes intereses sociales le)ítimos , #acilitar su
ne)ociaci&n p"lica.
!e tal #orma( construir la unidad desde la pluralidad ,a no es un pro"lema pues los muc-os
,a no ponen en 'ue)o la unidad sino que la posi"ilitan. Fi "ien las divisiones son malas se)n
Tocqueville( los %% son un mal inevita"le en las sociedades democráticas.
Ja"ría dos )randes tipos: los %% )randes que aparecen en tiempos de revoluci&n , que
trans#orman la sociedad , los %% peque.os( propios de la esta"ilidad( s&lo a)itan la super#icie.
La imposi"le superaci&n de la divisi&n social en Tocqueville
La verdadera oposici&n social en los EE.BB. la constitu,en la divisi&n entre ricos , po"res.
@A
La prensa o#ici& como otra #orma de producir la unidad. En su li"ertad se 'ue)a la
-omo)eneidad ideol&)ica así como en los %% se 'ue)a la -omo)eneidad representativa.
En aquellos a.os se pens& el papel de la prensa desde tres en#oques alternativos:
+. 1o es mas que licencia producto de la tolerancia que a su ve2 es requisito de la li"ertad
de opini&n. La li"ertad de prensa sería la "ase para el con#licto( la divisi&n de opiniones
, la disputa ideol&)ica. Fería entonces un mal social , por lo tanto de"ería ser o"'eto
de censura previa o posteriormente "a'o demanda 'urídica o sanciones pecuniarias. En
de#initiva es la antesala del con#licto social
Einculado con el anterior ar)umento -a, que di#erenciar entre li"ertad , licencia , ello
implica discutir so"re los límites a la li"ertad de prensa. En su con'unto esto , lo
anterior constitu,eron la #&rmula reaccionaria.
,. $as en línea con la posici&n li"eral( Nen'amín 5onstant sostendrá que la li"ertad en el
mundo moderno no es lo que era en el mundo anti)uo. %articipar en el )o"ierno es una
cosa que importa"a a los anti)uos , la #elicidad privada es al)o que importa a los
modernos.
Aquel mundo de los anti)uos era de transparencia e inmediate2K el moderno está
mediado por la distancia , la opacidad. 6rente a la participaci&n política , la acci&n
militar -o, se trata me'or de representaci&n , comercio ;invento del dé"il=( un mundo de
cálculo racional que reclama una serie de )arantías o protecciones.
Esta protecci&n es lo que se denomin& libertades negativas. !erec-os individuales
como el derec-o a la li"re opini&n , la li"ertad de prensa prote)en a los individuos ,
permiten oír su vo2 en el espacio p"lico.
%9
C#ando Toc1#e)ille )ia+a en los ?6& enc#entra #n (o$ierno de corte pop#lista (2dministraci0n de <o4n
2dams) 1#e tenía #na clara animad)ersi0n contra la ri1#e5a.
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-. Fe #undamenta , se sostiene la li"ertad de prensa pero no como un derec-o individual.
Cui2ot de#enderá el principio de le)itimidad "asado en la so"eranía de la ra2&n , su
expresi&n( el mecanismo electoral del )o"ierno representativo. Este tipo de )o"ierno no
trasladaría intereses sociales a la política sino mas "ien se comportaría como un
operador social dinámico que -aría emer)er la ra2&n a través de la deli"eraci&n
parlamentaria , especialmente del de"ate p"lico. Fu #unci&n es demostrar que
representa constantemente a la ra2&n a través del mecanismo de la publicidad( como
mediadora entre la sociedad , el )o"ierno.
Fin li"ertad de prensa no se podrían expresar todas las opiniones , por lo tanto la
ra2&n se de"ilitaría -asta volverse completamente opaca. Así la li"ertad de prensa
antes que un derec-o individual es un instrumento del )o"ierno.
$ientras 5onstant ve al poder desde el individuo( Cui2ot se.ala la e#icacia de los
mecanismos del )o"ierno representativo. %ara 5onstant la li"ertad es un medio para
compati"ili2ar los derec-os individuales con la so"eranía popular. %ara Cui2ot la cuesti&n
#undamental reside en el me'or #uncionamiento del )o"ierno ;es la #orma en que piensa se
puede procesar me'or el con#licto social=.
9etrospectivamente , respecto del con#licto social( Jo""es -a"ía optado por eliminarlo por
completoK 9ousseau lo resolvi& inte)rando al individuo con el interés )eneralK Adam Fmit-
encontr& en el mercado , la li"re concurrencia( el medio id&neo para domesticar el interés
individual en pos del "ienestar )eneralK Cui2ot vio en la pu"licidad( como teoría de la opini&n
p"lica( una #orma de cerrar la "rec-a entre )o"ierno , sociedad( una manera de que el
)o"ierno sea e#ica2 al sa"er lo que pasa en la sociedad.
Tocqueville( por su parte( no ve nada maravilloso en la li"ertad de prensa ;mas an no cre,&
que #uera una cosa "uena en sí misma= en tanto perci"e la tensi&n existente entre li"ertad de
prensa , la licencia del orden p"lico. Lo interesante es c&mo la vincula con la censura en la
so"eranía popular: lo que se suprime terminará expresándose #inalmente en la política.
Fi so"eranía popular , li"ertad de prensa son correlativas( la censura , el su#ra)io universal
resultan contradictorios. Esta"lecido el su#ra)io universal la discusi&n so"re la li"ertad de
prensa de'a de tener sentido. 5ontra una ma,oría indiscuti"le en el )o"ierno no -a, oposici&n
de ideas e#ica2. En un mundo donde todos tra"a'an las personas sacan sus ideas )enerales de
la prensa ;de allí su poder=.
A partir del papel de la prensa se puede 'u2)ar otras di#erencias importantes entre la sociedad
democrática , la aristocrática. En 6rancia la prensa está a"ocada a la política( se dedica casi
por entero al de"ate p"lico. En los EE.BB. está mas preocupada por cuestiones de orden
material ;novedades técnicas( pu"licidad de productos=. 6unciona como un instrumento de la
consolidaci&n del mercado.
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En lo esencial( sin em"ar)o( la di#erencia )ira en torno a la centrali2aci&n. En 6rancia la
prensa está concentrada en pocas manos ;de modos mas violentos pero de tono elevado=
mientras en los EE.BB. se encuentra diseminada entre muc-os actores ;poco elevados ,
vul)ares=. La descentrali2aci&n en América real2a el papel de la prensa local , por tanto de los
intereses locales.
H5uál es la relaci&n entre la prensa , la producci&n de ideasI Aparece tratada
especialmente en L!A en el capítulo siete de la Fe)unda %arte ;.obre la omnipotencia de la
ma)oría. %el poder 'ue ejerce la ma)oría sobre el pensamiento=. 5uanto menos independencia
de espíritu( la li"ertad de prensa se convierte en un extraordinario instrumento del )o"ierno
para extender su in#luencia so"re la ciudadanía )enerando una -omo)eneidad de opiniones.
Este es el verdadero pro"lema antes que la disoluci&n o desorden social que pudiera incentivar
esa actividad de la prensa.
@<
Tocqueville descu"re en los EE.BB. una com"inaci&n armoniosa entre di#erencias ,
-omo)eneidad.
@D

Los a)re)ados sociales se )eneran a partir de los partidos políticos( la prensa li"re , las
asociaciones. Estas ltimas constitu,en un tema clásico en Tocqueville , en su ar)umentaci&n
cumplen un papel compara"le al de los cuerpos intermedios en $ontesquieu.
Las asociaciones adquieren diversas #ormas pero dos tipos resultan importantes en su
conceptuali2aci&n: 1= Las voluntarias , @= Las no voluntarias creadas por el estado. Las
primeras son importantes como expresi&n de un sentimiento esencial( aunque no inevita"le( un
impulso a construir al)o con el pr&'imo. Fe trata de una propensi&n a actuar en la vida p"lica
de manera cooperativa.
Fin em"ar)o el impulso típicamente democrático es a la i)ualdad , por lo tanto al
individualismo. Las asociaciones características en los EE.BB. expresan la potencia colectiva
de los individuos. %or ello se pueden constituir en #ormas de contener a otros poderes como el
poder concentrado. La com"inaci&n de descentrali2aci&n , asociaciones colectivas es esencial
para pensar la li"ertad en sociedades democráticas.
Tres tipos de )rados de asociaci&n:
1. 5on la prensa ;li"ertad de escri"ir=
@. %eque.as asam"leas ;li"ertad de reuni&n=
?. Las más expresamente políticas ;li"ertad de participaci&n política=.
%@
"l mismo 4ec4o se )eri,ic0 en !n(laterra. Una )e5 1#e se con,orma #na opini0n ma*oritaria es
imposi$le contrariarla * en ello radica el peso de s# amena5a.
%A
"l racionalismo ?d#ro3 1#e se consa(ra desde 1C>= re,ractará todo ar(#mento c#lt#ral. Se a$dica de
todas las tradiciones * partic#laridades en el altar del ?#ni)ersalismo3. S# pro*ecci0n contemporánea se
re,le+a en a1#ellos 1#e sostienen 1#e las partic#laridades c#lt#rales in4i$en pensar los DD.HH.
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Fon #ormas di#erentes de conceptuali2ar la li"ertad ;de expresi&n de reuni&n( de
participaci&n=. La distinci&n importante a se.alar es la di#erencia entre li"ertad de prensa ,
li"ertad de asociaci&n política. %or otro lado -a, que distin)uir entre li"ertad de asociaci&n ,
tiranía de la ma,oría( en tanto la primera es la )arantía contra la se)unda.
Las asociaciones pueden )enerar a)itaci&n p"lica , ello comportar un límite al poder
político.
@0
9emiten a la voluntad del -om"re de crearlas a la manera de un arte#acto como
condici&n de la li"ertad en una sociedad democrática. 9esultan de una serie de com"inaciones:
7 5oncentraci&n del poder7 descentrali2aci&n administrativa
7 Bni&n 8 6ederalismo
7 6ormaci&n políticas naturales ;comunas= 8 6ormaciones políticas arti#iciales
;asociaciones=.
Ja, di#erencias entre las asociaciones se)n su lu)ar de ori)en ;por e'emplo( son di#erentes
las asociaciones en 6rancia , en los EE.BB.K lo mismo sucede( en paralelo( con los partidos
políticos en uno , otro lu)ar=.
En Europa las asociaciones son armas de guerra ;un e'ército contra el enemi)o=. Están
destinadas a apoderarse del poder , constituir una ma,oría que de otra #orma no se conocería.
Fin em"ar)o las asociaciones no comparten nada con la ma,oría. %or de#ecto o por ausencia
la ma,oría nunca es transparente. Fe trata de una ‘patolo)ía representativa’: cualquier
asociaci&n puede arro)arse el representar a la ma,oría ;9o"espierre: T,o so, el pue"loV=.
En los EE.BB. las asociaciones sirven para limitar al poder , de"ilitar a la ma,oría que aquí
es #ácilmente discerni"le. Cracias al su#ra)io universal la ma,oría nunca es dudosa , ello limita
la ‘opacidad’ de la representaci&n. Las asociaciones son pací#icas , le)ales en sus medios.
El pro"lema de c&mo se -a de expresar de manera constante la ma,oría remite al pro"lema
de las dos legitimidades que pueden eventualmente entrar en con#licto. Bna le)itimidad es la
que se expresa vía el ré)imen político ;elecciones , representaci&n= , otra le)itimidad es la que
expresa la opini&n p"lica entre una elecci&n , otra. Ja, entre am"as un pro"lema de
temporalidades.
@*
En la democracia el advenimiento del su#ra)io solucion& una parte del pro"lema pero la
opacidad de la representaci&n continu& miti)ándose con la li"ertad de prensa( las asociaciones
, las comunas.
%artiendo del e'emplo europeo se ven las di#icultades que entra.an los procesos electorales
para expresar S representar la opini&n ma,oritaria. En EE.BB. la multiplicidad de asociaciones
di#iculta que una sola pueda reclamar el poder por sí misma ;esto adelanta la teoría pluralista
de la democracia=.
%C
7a ?7e* 7e C4apelier3 (Grancia 1C=1) 1#e pro4i$i0 todo tipo de asociaciones ,#e #n (ra)ísimo error.
%>
Se p#ede )er al respecto de Pierre Rosan)all0n (%&&C) &a contrademocracia. &a $olítica en la era de la
descon'iana F#enos 2ires Manantial.
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Las temporalidades se pueden sincroni2ar me'or en un sistema parlamentario que en uno
presidencialista.
En el Eol. 1( Fe)unda %arte( el cap. 0( trata de la omnipotencia de la ma,oría , los ries)os
para la li"ertad individual , en el cap. *( de los dise.os institucionales que evitan lo expuesto.
La le)islatura o"edece con ma,or disponi"ilidad a la ma,oría , en tal caso el pro"lema no es
que la democracia pueda )enerar un poder ile)ítimo( desp&tico o populista por dele)aci&n. La
democracia no es una patolo)ía( el pro"lema reside en que una ma,oría parlamentaria
le)ítimamente pueda tomar medidas opresivas ;omnipotencia del le)islativo=.
La pre)unta es c&mo limitar le)ítimamente la le)alidad emer)ente de un cuerpo político
le)ítimo. Tocqueville distin)ue entre el poder de las ma,orías en las le,es , el poder de las
ma,orías en los usos.
El pro"lema de la representaci&n
Edmund NurQe proponía la representaci&n independiente pues encontra"a que la distancia
entre representados , representantes constituía una virtud del sistema político. Los
representantes podían así identi#icarse con mas #acilidad con la 9a2&n , la 1aci&n( siendo sus
enunciadores , ne)ociadores. %or el contrario( con anterioridad( 9ousseau -a"ía condenado
toda distancia como mala en tanto si)ni#ica"a la a"dicaci&n de la li"ertad. Fu soluci&n era el
mandato imperativo.
Las #ormas para resolver este pro"lema pasaron por:
1. El pro)rama ;estrec-a la distancia representante7representados=.
@. 4dentidad sociol&)ica ;de )énero( de clase( de etnia=.
?. $ecanismos electorales ;el sistema de proporcionalidad=.

El primero #ue evaluado por Tocqueville como un pro"lema ;en tal sentido su idea de
rep"lica es similar a la de Nurque=.
La ‘distancia’ en Tocqueville es pensada al interior del ar)umento madisoniano. Fe)n Lames
$adison la democracia clásica #racasa porque no limita las #acciones ni modera las pasiones.
En cam"io la 9ep"lica representativa es exitosa pues resuelve estos pro"lemas con e#icacia.
La representaci&n racionali2a , modera los impulsos espontáneos del pue"lo. El representante
puede ser un "uen moderador porque precisamente es distinto de sus potenciales electores.
Fe lo eli)e para lo que no podría -acer por sí mismo el cuerpo de la ciudadanía. El mandato
imperativo es descartado pues si)ni#icaría reintroducir los pro"lemas de la democracia directa
clásica.
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El pro"lema del valor epistemol&)ico de la opini&n ma,oritaria ;in#luencia de Cui2ot , el
racionalismo político=
Es un pro"lema que el 5on)reso #uncione se)n el principio de que la opini&n de la ma,oría
es la expresi&n de la verdad. En realidad la verdad no está necesariamente ni siempre del lado
de la ma,oría. El #en&meno de la manipulaci&n puede convertir una opini&n ses)ada( parcial(
no verdadera( interesada( en una opini&n ma,oritaria.

El que el interés de muc-os sea siempre el interés prioritario so"re los asuntos de unos pocos
lleva al pro"lema de la desatenci&n de las minorías. Las le,es pueden conducir a la
omnipotencia de la ma,oría , los usos similares.
Fe tienen entonces( cinco consecuencias del poder ma,oritario:
1. La inesta"ilidad administrativa.
@. La emer)encia de la tiranía de la ma,oría.
?. El sur)imiento de un poder ar"itrario.
A. La consolidaci&n de la tiranía de los espíritus.
@. El desarrollo de un espíritu de corte.
Fo"re la inesta"ilidad administrativa
Existe una tensi&n relativa entre una clase política , el principio de i)ualdad de oportunidades
, car)os a"iertos a la competencia p"lica: si se exa)era la permanencia se puede desarrollar
una tendencia aristocrati2ante pero si se insiste en la rotaci&n permanente se lle)a a la
ine#icacia por incompetencia.
A lo expuesto se suma el pro"lema del tiempo. Ja, una di#erencia de tiempos relativos entre
la clase política , el aparato administrativo. 5omo en la democracia se suelen modi#icar al
unísono aparece un de"ilitamiento temporal de las decisiones tomadas por las clases políticas.
El timing político es mas rápido que el administrativo , en el recam"io la e#ectividad de la
decisi&n política decae.
En 6rancia la clase política se apo,a en la "urocracia para darle permanencia. La
multiplicidad de le,es complica la esta"ilidad política )eneral.
Fe tiene entonces un pro"lema de relaci&n entre democracia , tiempo ,a que se tiene que
lidiar con decisiones en temporalidades diversas. El lar)o pla2o requiere de un conocimiento
técnico so#isticado( de in#ormaci&n especiali2ada( al mar)en de los representantes , la
po"laci&n en )eneral. %or su lado( en el corto pla2o -an de resolverse crisis con capacidad
técnica. En am"as dimensiones los políticos( la ciudadanía , las ma,orías aparecen en clara
desventa'a ;-a, un claro con#licto entre e#icacia técnica , principio de la ma,oría=.
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Fo"re la tiranía de la ma,oría
Tocqueville reivindica un exterior a la so"eranía popular caso contrario -a, un peli)ro
pro"a"le para la li"ertad. X como se asent& antes( no se trata de una patolo)ía de la
democracia sino de su principio de #uncionamiento le)al , le)ítimo. %ara ello no -a, una
soluci&n institucional e#ica2. La soluci&n pasa mas "ien por las circunstancias , las costumbres.
Aquí radica lo esencial: la capacidad para el autocontrolK el modo en que se -a"itan las
instituciones. Ja, que centrarse en la cuesti&n de las pasiones , c&mo se vinculan las
personas entre sí.
@/
La tiranía de los espíritus
Ja, una tensi&n entre la democracia , el poder espiritual , aquí el interro)ante H5&mo se
produce la emer)encia de una opini&n ma,oritaria en una sociedadI
El pensamiento es un poder invisi"le e impondera"le. En los EE.BB. se encuentra una
enorme li"ertad de discusi&n , una escasísima independencia de opini&n. Lo que sucede entre
medio es el sur)imiento de una opini&n ma,oritaria.
El pro"lema de la sociedad i)ualitaria es la centrali2aci&n. En Europa la centrali2aci&n
administrativa de"ilita a la sociedad convirtiéndola en una sociedad de administrados( sin
li"ertad ni capacidad de acci&n. En EE.BB. -a, una descentrali2aci&n administrativa que
atraviesa la relaci&n entre Estado , sociedad: por un lado concentraci&n del poder por el otro(
como "alance( las comunas. La li"ertad en sociedades constituidas como la de EE.BB. es
posi"le como no lo es en sociedades #ormadas de otra #orma.
?+

Aquí lo #undamental es la li"ertad de opini&n. El silencio inducido es doloroso en términos de
inte)raci&n al cuerpo político. La tiranía de la ma,oría , la literatura tienen una relaci&n
con#lictiva ,a que no existe )enio literario sin li"ertad de espíritu , este no existe en los EE.BB.
donde la opini&n ma,oritaria lo -a so#ocado sino expulsado casi por completo.

Al)unos elementos que moderan la tiranía de la ma,oría ;cap. *=
%=
Re)isar de 2dam Smit4 (1C@=) (eoría de los sentimientos morales. LC0mo se ,orman los sentimientos
morales * 1#8 )alor tiene la pala$ra en esa ,ormaci0nM
6&
:er; N7os 4#8r,anos de la política de partidos. So$re los alcances * nat#rale5a de la crisis de
representaci0n partidariaN. <#an Carlos Torre en; D)"*RRO&&O )CONO+!CO , R)-!"(* D)
C!)NC!*" "OC!*&)" !D"S F#enos 2ires )ol. 9% NO 1A> enero-mar5o %&&6 (pp. A9C-AA@).
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Bn elemento importante sería la ausencia de centrali2aci&n administrativa. En sociedades
i)ualitarias cuanta ma,or sea la centrali2aci&n de la administraci&n menos li"ertad -a"rá ;esto
es lo que sucede en 6rancia aunque el autor no lo menciones explícitamente=. En EE.BB. las
tendencias desp&ticas están #altas de los instrumentos técnicos. Fin em"ar)o el despotismo de
las sociedades i)ualitarias es muc-o peor que el despotismo de las sociedades no i)ualitarias.
La conclusi&n del se)undo volumen es que la opresi&n que amena2a a las sociedades
democráticas es la com"inaci&n de i)ualdad , centrali2aci&n administrativa. Aunque la opini&n
ma,oritaria no mate #ísicamente lo -ace moralmente.
%or su lado las divisiones administrativas pueden o#iciar de vallas al poder. Fon como
escudos #rente al poder de la le, central , )eneral.
Mtro punto que modera la tiranía de las ma,orías es el espíritu le)ista ;que encarnan los
a"o)ados=. En sociedades individualistas los contenciosos son numerosos entre particulares.
!e tal manera que los a"o)ados son los arist&cratas de la democracia: contrarios al espíritu
revolucionario , naturalmente conservadores( tienen los )ustos de la aristocracia. Fu #unci&n
está en relaci&n con el tipo de derec-o que se practica en el país. La 'urisprudencia o"li)a a los
a"o)ados al detalle( a -acer -o, se)n las #&rmulas de a,er. Fon una manera de contenci&n de
las re#ormas revolucionarias , en tal sentido están mas vinculados con el pasado que con el
#uturo. El derec-o es el producto de una acumulaci&n de experiencias , no la decisi&n
ma,oritaria circunstancial. Fon una #uer2a de conservaci&n que mantiene vivas en el presente
las tradiciones del pasado. Las normas )enerales son mas un o"stáculo que un #acilitador para
la soluci&n de los pro"lemas particulares( especí#icos ;mu, di#erente es 6rancia donde el
!erec-o es mas racionalista , constitucionalista=.
El nico contrapeso a la democracia en los EE.BB. son los intereses particulares que tienen
por sí una altísima le)itimidad ;esta es la ra2&n de la tradicional práctica le)al del lobb)=. La
secuencia lleva de los !ábitos a las costumbres , de estas a las le)es ) la /onstitución.
-+

La li"ertad individual , la vitalidad social están íntimamente li)adas. La li"ertad se de#ine
como una práctica de salir de uno mismo -acia los otros ;mostrar el interés por los otros=. %or
el contrario el despotismo democrático o sea el triun#o del li"eralismo radical en una sociedad
i)ualitaria( #omenta la soledad individual como retraimiento de los individuos so"re sí mismos
Fe acostum"ra a oponer al Estado #rente a los individuos sin em"ar)o para Tocqueville -a,
una relaci&n pro#unda entre la sociedad radicali2ada individualista , un estado poderoso. Lo
que rompe el vínculo entre individuos separados( la sociedad sin impulsos vitales , el estado es
la densidad social como expresi&n de al)o que se contrapone al retraimientoK es la tendencia o
impulso de salir al encuentro del otro. %or e'emplo para $ontesquieu -a"ía tres #ormas de
)o"ierno que se relaciona"an con tres #ormas respectivas de sentimientos: el !espotismo con
el terrorK la $onarquía con el -onor , la 9ep"lica con la virtud. Estas #ormas de sentimientos
61
"n este espírit# le(ista se comprende la importancia de los <#icios por +#rados mediante los c#ales se
,omenta la participaci0n de los indi)id#os en la aplicaci0n de las normas de la +#sticia.
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son #ormas de vincular a las personas. %ara Janna- Arendt( no -a, política donde no existe
vínculo -umano. El despotismo se asienta so"re la ruptura de este vínculo , por lo tanto el
terror es posi"le.
Fe)undo Eolumen( 44 %arte: los e#ectos de la i)ualdad democrática so"re los sentimientos de
los americanos
Trata de cuatro cuestiones:
1= La conceptuali2aci&n del individuo como su'eto de la sociedad democrática.
@= Las #ormas que Tocqueville descu"re que en los EE.BB. moderan los impulsos
antisociales del individualismo.
?= La com"inaci&n de intereses particulares , )enerales.
A= H>ué pasa con los o"'etivos a los que se diri)en los intereses particulares ;el
"ienestar=I. Esto se re#iere a c&mo el apetito por la rique2a no conduce a una sociedad
de todos contra todos( radicalmente individualista de su'etos autocentrados. Aquí
expone su conocida doctrina del interés "ien entendido.
9especto del punto 1
La i)ualdad se reproduce a sí misma. Fin em"ar)o conviene distin)uir entre( a= La i)ualdad
como pasi&n que si)ni#ica el sentimiento como pulsi&n que vuelve intolera"le cualquier #orma
de di#erenciaK "= El amor a la i)ualdad como aquella condici&n que los -om"res no están
dispuestos a perder ;carácter conservador=.
Es la pasi&n por la i)ualdad la que -ace la sociedad democrática tra"a'e constantemente por
la li"ertad.
Toda la ar)umentaci&n del autor )ira en torno a la relaci&n entre i)ualdad , li"ertad.
El ideal de todos los pue"los democráticos consiste en la li"ertad. Folo siendo políticamente
i)uales se )aranti2ará su total li"ertad convirtiéndose en un verdadero círculo virtuoso. Este
circuito no es a'eno a la cultura política de cada sociedad donde se reali2a. Ja, e'emplos
-ist&ricos que muestran como am"as condiciones pueden existir por separado ;puede existir
plena i)ualdad civil sin participaci&n política=.
1o -a, nada intrínsecamente incompati"le entre i)ualdad , li"ertad pero en su concreci&n
e#ectiva el la2o se vuelve pro"lemático: la pasi&n por la i)ualdad , la li"ertad no son i)uales.
La li"ertad no #orma parte de la naturale2a de las sociedades democráticas ;esto se explica
porque anteponen la i)ualdad a la li"ertad=. Fu sin)ularidad radica en su amor por la i)ualdad.
1o -a, i)ualdad sino en sociedades democráticas pero -a existido li"ertad en sociedades no
democráticas. La i)ualdad es a la democracia como la li"ertad restrin)ida es a la sociedad
aristocrática. La li"ertad viene( entonces( desde a#uera de la sociedad democrática.
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%ara Tocqueville la li"ertad es la li"ertad política ;o"edecerse a sí mismo: 9ousseau simple ,
duro=: la participaci&n de cada ciudadano en las decisiones del )o"ierno. En las sociedades
democráticas -a, un pro"lema en la construcci&n de la li"ertad política ;no viene dada , se
desplie)a en el lar)o pla2o=.
H5uáles son los dé#icits( las di#icultades que -an en#rentado las sociedades democráticas en
la construcci&n de la relaci&n entre i)ualdad , li"ertadI
La pasi&n principal es la pasi&n por la i)ualdad de condiciones ;este es el verdadero ncleo
de la democracia=K la pre)unta es por qué no se estaría dispuesto a a"andonar la i)ualdad pero
si la li"ertad.
La i)ualdad es estructural( es un re)alo divino( mientras que la li"ertad resulta contin)ente( la
-acen los -om"res , por tanto pueden no -acerla. Fe trataría de un arte#acto que cuando está
"ien -ec-o es exitoso , cuando no( #racasa , desaparece. Fin al)n es#uer2o la li"ertad se
pierde( en cam"io( la pérdida de la i)ualdad es inima)ina"le ;la i)ualdad es una cuesti&n de
identidad de la sociedad democrática=.
Am"as( i)ualdad , li"ertad( se relacionan temporalmente: mientras los es#uer2os por la
li"ertad son inmediatos( sus e#ectos se re)istran a lar)o pla2o. %or su parte( la i)ualdad implica
e#ectos inmediatos , s&lo los lcidos ven sus posi"les e#ectos ne)ativos a lar)o pla2o. Esto
explicaría porque los individuos pre#erirían a la i)ualdad so"re la li"ertad.
La li"ertad #avorece a al)unos cada tanto( pudiéndose perder por diversas causas. La
i)ualdad se )o2a inmediatamente por todos de manera permanente ;no puede ser destruida ni
por el despotismo=.
La sociedad i)ualitaria se constitu,e por individuos. En los capítulos @ , ? explora la noci&n
de individuo "a'o el supuesto de que el su'eto es pro"lemático en tanto sur)e de la ruptura del
la2o con los otros.
Lo propio de la #iloso#ía de las sociedades democráticas es la #iloso#ía racionalista que
sostiene al su'eto como capa2 de producir conocimiento por sí mismo. Este su'eto vuelca so"re
sí todos sus sentimientosK se siente a sí mismo.
El pro"lema aquí radica en la relaci&n entre individualismo , e)oísmo. %or el primero el
su'eto se reclu,e so"re la es#era personal( #amiliar( a"andonando con a)rado la )ran sociedad.
%or el se)undo el su'eto experimenta un amor apasionado por sí mismo.
En la 5uarta %arte( capítulo D( Tocqueville( sostiene que el despotismo se puede producir
so"re la masa de individuos aislados ;extran'eros entre sí=. Bna masa para la cual la
ciudadanía resulta una a"stracci&n , el patriotismo se limita a la #amilia.
En las sociedades aristocráticas( que se desarrollan en el lar)o pla2o( -a, clases distintas
que )uardan mltiples vínculos ;Jistoria( Tradici&n=. La sociedad democrática se desarrolla en
el ‘presentismo’ donde no -a, -istoria ni tradiciones ;la trama del tiempo se rompe=. En la
i)ualdad del )énero -umano no -a, la2os que no sean los estrec-os. Los vínculos extensos no
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existen. El su'eto democrático olvida a sus antecesoresK no conoce a sus contemporáneosK se
despreocupa de su descendencia.
El individuo de la democracia suele salir de una revoluci&n( no del avance pací#ico de la
Jistoria. Lue)o de una revoluci&n el individualismo se exacer"aK pervive el odio por la
desi)ualdad del estado social anterior. An desaparecidas las ra2ones del odio( el odio
so"revive , plantea el pro"lema de c&mo construir sociedad so"re todo esto.

9especto del punto @ ;Las #ormasUque en EE.BB. moderan los impulsos antisociales del
individualismo=
%ara contrarrestar el individualismo #undaron impulsos pro7sociales en una doctrina que
sostiene que es posi"le com"inar el interés )eneral con los intereses particulares.
%ara com"atir las tendencias autodestructivas del individualismo radical se -ace -incapié en
las asociaciones
?@
como "arreras al despotismo , el aislamiento ;am"os se identi#ican en sus
resultados sociales=.
La cuesti&n de las asociaciones empie2a por la cuesti&n de las li"ertades locales: mientras
discuten los asuntos comunes los -om"res descu"ren su interdependencia , un vector para
acrecentar la con#ian2a interpersonal ;esto reconstru,e la trama del tiempo=. Fe reconstru,en
los la2os antes disueltos , se encuentran las #ormas de aumentar la productividad social.
Bnirse a los seme'antes no es al)o natural sino un arte( producto del descu"rimiento de un
"ene#icio.
%ara -acer al)o( en 4n)laterra se requería de la intervenci&n del Cran Fe.orK en 6rancia del
Estado , en EE.BB. de las asociaciones , las li"ertades locales.
H5&mo acta la sociedad so"re sí mismaI El desarrollo asociativo so"reviene por la
interacci&n recíproca( la mutua in#luencia , por creaci&n arti#icial. Las asociaciones son el
reempla2o democrático de los particulares poderosos que la sociedad democrática i)ualitaria
-a -ec-o desaparecer. Las asociaciones -acen al colectivo poderosoK son el modo para evitar
que la acci&n p"lica desvitalice la sociedad con sus intervenciones ;como ocurre en las
sociedades i)ualitarias donde el carácter i)ualitario sumado a la centrali2aci&n administrativa
vuelve la i)ualdad al)o patol&)ico=.
La ciencia de la asociaci&n es la ciencia madre. 1ecesita desarrollarse a medida que crece el
carácter i)ualitario. Folo de tal #orma la i)ualdad , la li"ertad pueden moderarse en su tensi&n
1= 9especto del punto ? , A ;La com"inaci&n de intereses particulares , )enerales ,
H>ué pasa con los o"'etivos a los que se diri)en los intereses particulares ;el "ienestar=I
Bna primera dimensi&n es la reuni&n de las personas en asociaciones , por otra parte la
manera en que se con'u)a la satis#acci&n de los intereses individuales sin que colisionen con
6%
"n el :ol#men !! se las )inc#la mas como #n correcti)o de los imp#lsos del indi)id#alismo. "n el
:ol#men ! se las en,oca$a desde #n análisis sociol0(ico mas macro como c#erpos intermedios
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el interés )eneral ;lo que 9ousseau no lo)r&=. !esde 9ousseau en adelante la política
#rancesa( por e'emplo( sostuvo que el interés )eneral era no"le mientras que el interés
particular era espurio. !e allí la su'eci&n del se)undo al primero.
En los EE.BB. el autor destaca la doctrina del interés bien entendido( una doctrina popular
que se encuentra en los #undamentos de toda acci&n social. Es una doctrina que atraviesa a
toda la sociedad americana como #orma de pensarse a sí misma. Es la manera de encontrar la
articulaci&n adecuada entre el interés comn , los intereses particulares. Bna #orma de lo)rar
un e#ecto positivo a partir de un carácter ne)ativo ;una manera de superar el pro"lema de la
patolo)ía implícita en el individualismo e)oísta , antisocial=.

!e tal #orma el arte de las asociaciones , la #iloso#ía de la doctrina del interés "ien entendido
reconstru,en el la2o social( escri"en la trama pro#unda de la sociedad i)ualitaria moderando
sus impulsos antisociales.
La satis#acci&n de las pasiones individuales que se identi#ican con la "squeda del "ienestar
material es )eneral en los EE.BB. Todos lo "uscan. Los individuos piensan constantemente en
su propio "ienestar( no necesariamente en la posesi&n si no el deseo parcialmente insatis#ec-o
, el temor a perderlo.
La aristocracia , la "ur)uesía alimentan sentimientos di#erentes respecto de la posesi&n , el
poseer. 5uando la relaci&n de ricos , po"res se modi#ica respecto de los "ienes so"reviene la
disputa por ese "ienestar material. El temor a perder es la contracara del deseo de tener. El
pro"lema del "ienestar material en las sociedades democráticas( como o"'eto de disputa social(
radica en aquella vinculaci&n.
??

La introducci&n de la democracia inicia el deseo por la posesi&n. Esto no existe en las
sociedades aristocráticas donde los no"les consideran la posesi&n como al)o natural , para los
po"res la rique2a no in)resa dentro de lo posi"le. La democracia desnaturali2a el reparto de las
rique2as , despierta el deseo de poseer en los po"res , el temor de perder en los ricos.
En las sociedades democráticas -a, una nota"le tendencia a la conservaci&n. Lo que -a
cam"iado es el o"'eto del deseo: en la sociedad democrática la aspiraci&n a tener es moderada
por la pasi&n contenida pues no -a, pasi&n por lo )randioso. Fe trata de una verdadera
máquina de -omo)enei2aci&n( de limar "ordes. Fe constru,e un Mrden so"re la re)ularidad de
las costum"res , la moralidad reli)iosa.
!e tal #orma la "squeda de satis#acci&n de "ienestar material se convierte en )enerador de
Mrden p"lico , de esta"ilidad. Ja, una suerte de ‘)oce permitido’K un materialismo -onesto.
Fe puede "uscar satis#acer los propios apetitos pero de manera contenida( concentrado en la
66
"l tema del $ienestar es #na especie de $isa(ra para comen5ar a desple(ar el ar(#mento de la Tercera
Parte * 1#e tiene 1#e )er con la relaci0n de mando-o$ediencia. "n realidad se diri(e a s# ,amilia
ad)irti8ndoles 1#e la sociedad democrática no es la anar1#ía constante sino la esta$ilidad; la desi(#aldad
es la madre de todas las re)ol#ciones en sociedades i(#alitarias *a no 4a$rá re)ol#ciones.
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posesi&n de "ienes. El ‘materialismo -onesto’ -a a"dicado de la políticaK se -a separado del
cuerpo político , se -a retraído so"re sí mismo preparando el camino al despotismo.
%ero a la ve2( , de manera parad&'ica( la sociedad americana es una sociedad inquieta. Fe
trata de un movimiento social an)ustiado( preocupado. Aquí se encuentra la insatis#acci&n
democrática. Fu su'eto es un -om"re insatis#ec-o por la ausencia de límites ;nunca nada es
su#iciente=. La #initud que dará por concluida esta apetencia lo an)ustia.
El -om"re americano está en constante movimiento( en cam"io permanente porque siempre
-a, otro que tiene más.
?A
La inquietud es sistemática , en al)n sentido lleva implícito el
a"andono de la comunidad como expresi&n del individualismo radical.
La incapacidad de satis#acer los deseos excesivos )enera esa inquietud , ardor. Fiempre
-a, un ‘orden de la desi)ualdad’ , de allí la propensi&n a la comparaci&n. La tensi&n
extraordinaria al interior de la sociedad democrática es que la i)ualdad es imposi"le. La
parado'a es que aspira a la i)ualdad sin alcan2arla nunca ;ni material ni socialmente=. En la
nivelaci&n )eneral la menor di#erencia es distintiva. 5uanto mas i)ualitaria mas crece esta
pasi&n , no -a, modo de aca"ar con ella.
?<
Esta es la causa de una peculiar melancolía en medio de una existencia de "ienestar ;no -a,
suicidios pero si una #orma de vida insana=. 1o -a, #in para el impulso i)ualitario ni #in para la
existencia de las desi)ualdades. Fi estas no tienen soluci&n( la i)ualdad se vuelve deseo
insatis#ec-o sin soluci&n de continuidad. Lo que aparece es el ima)inario i)ualitario: las
di#erencias , desi)ualdades reales no importan.

En la tercera parte el autor se avoca al análisis del vínculo entre la democracia , las
costum"res , -á"itos.
Al tomar la relaci&n amo7servidor( la considera una relaci&n tradicional en las sociedades
aristocráticas ;una relaci&n no exenta de a#ecto o cari.o=.
En EE.BB. no se entiende esta relaci&n pues no -a, sirvientes ni se.ores en el sentido
tradicional. La i)ualdad de condiciones -a trans#ormado aquellas relaciones en otras nuevas
como las relaciones de mando7o"ediencia , entre individuos( no entre #amilias. En otras
pala"ras no -a, perpetuidad en estas relaciones. En cierto sentido los servidores , los se.ores
son similares pues se -a roto la internali2aci&n de las di#erencias. Las desi)ualdades son
circunstanciales en el contexto de una relaci&n contractual o la"oral.
H5&mo se constru,e esta relaci&n en una sociedad democráticaI Es el acuerdo voluntario ,
li"re( circunstancial. Las partes se perci"en similares( los que sirven se sienten i)uales a sus
amos. 5laro que se trata de una i)ualdad ima)inaria mas allá de las desi)ualdades reales que
les separan. El ima)inario i)ualitario implica la internali2aci&n de la inexistencia de las
desi)ualdades.
69
Ro#ssea# seIala$a 1#e #na de las patolo(ías de la (democracia) era la comparaci0n. Nota; "n realidad
el (ine$rino 4a$la$a de la ci)ili5aci0n * no precisamente de la democracia.
6@
"l Dr. Roldán s#(iere para entender esto leer de Fen+amín Constant s# no)ela (1>1A) 2dolp4
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%ara que esto sea posi"le entran en 'ue)o el olvido o la ausencia del recuerdo de una
revoluci&n , la ausencia de #amilias tradicionales en la relaci&n de amos , servidores.
En 6rancia la cuesti&n es di#erente: la le, impone la i)ualdad , esta se o#rece como producto
de una decisi&n le)al. El ima)inario i)ualitario allí no se impone pací#icamente. 1o puede
-acerlo porque no tiene las características propias de los EE.BB.
La su'eci&n es propia del espíritu aristocrático , la o"ediencia característica del espíritu
democrático. Las di#erencias entre 6rancia , los EE.BB. son producto de las consecuencias
que implic& la 9evoluci&n como condici&n para el desarrollo de la i)ualdad de condiciones. Las
nuevas condiciones del orden social democrático no esta"an todavía disponi"les en 6rancia.
Allí la i)ualdad de condiciones , el rec-a2o de la o"ediencia tradicional van a radicali2ar( tras la
9evoluci&n( la centrali2aci&n administrativa , la i)ualdad.
Al anali2ar las relaciones de la 6amilia el autor encuentra que en América su sentido romano
, aristocrático ,a no existe. La disoluci&n del vínculo #amiliar se va dando paulatinamente , sin
di#icultad. En la sociedad aristocrática la cuesti&n está dominada por el %atriarcado -asta el
punto de ser respaldado políticamente en su derec-o a mandar.
La democracia distiende los la2os sociales le)ales , a#irma los la2os naturales
;#ortalecimiento de la #amilia , la relaci&n entre padres e -i'os=.
5uando Tocqueville o"serva las relaciones entre -om"res , mu'eres se interro)a por los
límites del la2o natural , -asta d&nde la 9evoluci&n pudo trans#ormarlos.
Fi la sociedad democrática tiene un límite natural este vínculo se asienta en al)unos de
estas dimensiones: 1= la culturali2aci&n del -om"re , @= la naturali2aci&n de la mu'er.
HLa naturale2a es un #reno para el impulso i)ualitarioI
?D
El impulso i)ualitario modi#ica la
concepci&n antropol&)ica del ima)inario del vínculo natural como el de la relaci&n entre el
-om"re , la mu'er. En otras pala"ras se produce una trans#ormaci&n irreversi"le en la
tradicional superioridad naturali2ada del -om"re so"re la mu'er.
En el capítulo @1 Tocqueville se pre)unta por qué las revoluciones serán mas raras en las
sociedades democráticas , encontrará que en las democracias la i)ualdad paci#ica el orden
p"lico no para moderar el impulso a adquirir sino para que este pueda desarrollarse. El
pro"lema de las sociedades democráticas no es la revoluci&n sino el estancamiento.
En las conclusiones del Eolumen 4 de La !emocracia en América( Tocqueville sostiene que
los americanos tienen una soluci&n al pro"lema del vínculo entre i)ualdad , li"ertad , en este
sentido pueden "rindar -erramientas tiles. Las condiciones de EE.BB. les son especí#icas ,
por lo tanto están ausentes en Europa.
6A
2rist0teles distin(#ía tres tipos de s#+eci0n nat#ral dentro de la ,amilia; de la m#+er respecto del
4om$reH de los 4i+os respecto de s#s padres * de los sier)os respecto del SeIor.
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El pro"lema de #ondo es el de los límites a los ries)os de la i)ualdad para asociarla a la
li"ertad. Al poder desp&tico de uno la democracia responde con el poder del ma,or nmero
pero este tam"ién requiere de límites. En caso contrario se en#rentará el pro"lema de la
omnipotencia de la ma,oría.
5inco a.os mas tarde( en el Eolumen 44( en la 5uarta parte( capítulo D( precisamente la
pre)unta remite a qué clase de despotismo -an de temer las sociedades democráticas. 6rente
al despotismo anti)uo( el moderno( en las sociedades democráticas( por e'emplo( es mas
extenso , mas suave( de)radando a los -om"res sin atormentarlos. La misma i)ualdad que
#acilita el despotismo( al mismo tiempo lo atempera conteniendo las pasiones.
La opresi&n en la sociedad democrática es al)o nuevo Hc&mo se la puede de#inirI
El autor o#rece tres perspectivas del ‘despotismo suave’ en las sociedades democráticas 8
i)ualitarias:
1 !esde el ciudadano.
@ !esde el Estado.
? 5&mo es el despotismo en e'ercicio.
1= !esde el ciudadano: a través del replie)ue de los su'etos so"re sí mismos ;la soledad
individual=.
@= !esde el Estado: a través de un poder inmenso , tutelar que se encar)a de vi)ilar la
suerte de los ciudadanos. Es re)ular( meticuloso( sostenido. Tra"a'a para la #elicidad
del individuo pero se reserva ser el nico ár"itro , a)ente. El Estado Administrativo se
-ace car)o de lo necesario , como contraprestaci&n solo requiere que los -om"res no
se tomen el tra"a'o de pensar ni la pena de actuar. !iseca la sociedad porque
tratándose de su'etos individuales( estos se someten con ma,or #acilidad.
?= El estado no quie"ra voluntades pero -a"lando( comprime , enerva. Es el nico actor
de la sociedad.
Bna primera conclusi&n de Tocqueville es que en la democracia en América se com"ina la
centrali2aci&n , la so"eranía popular. Los ciudadanos desean ser li"res , ser conducidos
aunque esto si)ni#ique el encuentro de principios contradictorios. El despotismo de la
democracia es expresi&n de esta alian2a entre centrali2aci&n , so"eranía popular.
Bna se)unda conclusi&n es que el pro"lema "ásico que en#renta este tipo de sociedad es el
pro"lema de los límites al poder ;de uno o de muc-os=. Fin em"ar)o su dia)n&stico es mas una
investi)aci&n de la producci&n molecular de la sociedad , su peli)ro( la disecaci&n por el
despotismo so"re las ener)ías sociales.
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Tesini( $ario( Tocqueville tra destra e sinistra( 9oma( Lavoro( 1//0
Yolin( F-eldon( Tocqueville "etween two worlds: t-e maQin) o# a political and t-eoretical li#e(
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