Lo órganos de las Relaciones Internacionales

Se entiende por Organismo Internacional, aquella organización sujeta
al derecho público internacional con personalidad jurídica y plena capacidad de obrar
formada por acuerdos de distintos Estados para tratar aspectos que les son comunes.
Las organizaciones internacionales las definimos como unas asociaciones
voluntarias de estados establecidos por acuerdo internacional, dotadas de órganos
permanentes propios e independientes, encargados de gestionar unos intereses
colectivos y capaces de expresar una voluntad jurídicamente distinta de la de sus
miembros.

Órganos nacionales. Centrales:
 Los jefes de Estado
El jefe de Estado es el órgano supremo del Estado en materia de relaciones
internacionales.

En este sentido, el jefe de Estado no tiene símil con el jefe de gobierno, quien tiene
a su cargo el control interno de un Estado. Debemos mencionar que existen países
con ambas figuras como Francia, donde el Jefe de Estado es el Presidente y el jefe de
gobierno es el primer ministro.

Por casualidad, la figura en nuestro país es coincidente, pues el Presidente de la
república es a la vez, Jefe de Estado y de gobierno. Aunque al gobernante del Distrito
Federal se le designe Jefe de gobierno para dicho territorio, no tiene la connotación
que percibimos en este tema.

Por su naturaleza, la actividad internacional del presidente se encuentra
determinada por el contenido de dos fracciones del artículo 89 constitucional, que al
tenor dicen:

 Funciones
“Artículo 89. Las facultades y obligaciones del presidente son las siguientes:...

“...II. Nombrar y remover libremente a los secretarios del despacho, remover a los
agentes diplomáticos y empleados superiores de hacienda, y nombrar y remover
libremente a los demás empleados de la Unión, cuyo nombramiento o remoción no
esté determinado de otro modo en la constitución o en las leyes;...

“...X. Dirigir la política exterior y celebrar tratados internacionales, así como
terminar, denunciar, suspender, modificar, enmendar, retirar reservas y formular
declaraciones interpretativas sobre los mismos, sometiéndolos a la aprobación del
senado. En la conducción de tal política, el titular del poder ejecutivo observara los
siguientes principios normativos: la autodeterminación de los pueblos; la no
intervención; la solución pacifica de controversias; la proscripción de la amenaza o el
uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los estados;
la cooperación internacional para el desarrollo; y la lucha por la paz y la seguridad
internacionales;...”


 Inmunidades y Privilegios
En este orden de ideas, el manejo de la figura del Jefe de Estado, implica
necesariamente, el cumplimiento de inmunidades y privilegios diplomáticos, tales
como la inmunidad de jurisdicción civil y penal, en términos de lo dispuesto en el
propio artículo 108 constitucional que dice literalmente:

“Artículo 108. Para los efectos de las responsabilidades a que alude este título se
reputarán como servidores públicos a los representantes de elección popular, a los
miembros del Poder Judicial Federal y del Poder Judicial del Distrito Federal, los
funcionarios y empleados y, en general, a toda persona que desempeñe un empleo,
cargo o comisión de cualquier naturaleza en el Congreso de la Unión, en la Asamblea
Legislativa del Distrito Federal o en la Administración Pública Federal o en el Distrito
Federal, así como a los servidores públicos de los organismos a los que esta
Constitución otorgue autonomía, quienes serán responsables por los actos u
omisiones en que incurran en el desempeño de sus respectivas funciones.


”Los Gobernadores de los Estados, los Diputados a las Legislaturas locales, los
Magistrados de los Tribunales Superiores de Justicia locales y, en su caso, los
miembros de los Consejos de las Judicaturas locales, serán responsables por
violaciones a esta constitución y a las leyes federales, así como por el manejo
indebido de fondos y recursos federales.

”Las Constituciones de los Estados de la Republica precisarán, en los mismos
términos del primer párrafo de este artículo y para los efectos de sus
responsabilidades, el carácter de servidores públicos de quienes desempeñen
empleo, cargo o comisión en los Estados y en los Municipios.”


 El Ministro de Relaciones Exteriores. el Paraguay
Periféricos:
Es el jefe de la rama administrativa que dirige la política exterior bajo la autoridad
del Jefe de Estado. Es normal que el propio derecho interno le conceda competencia
para hacer las declaraciones de voluntad en nombre del Estado en el campo de las
relaciones internacionales. Se ha discutido si cuando viaja por territorio extranjero
goza de un estatus especial privilegiado; se afirma que debe gozar de inviolabilidad
personal, de inmunidad penal y de policía. Por razones de cortesía se le concede
franquicia para sus equipajes e inviolabilidad para su esposa, hijos menores y
miembros de su sequito personal.
 Los Agentes Diplomáticos.
Los diplomáticos son agentes que un Estado envía a otro para participar en las
relaciones entre ambos. Esta materia esta codificada en la Convención de Viena sobre
Relaciones Diplomáticas, de 1961. Conforme a la misma, las funciones de la misión
diplomática son representar al Estado acreditante ante el Estado receptor, proteger
en este ultimo los intereses del Estado acreditante y los de sus nacionales dentro del
limite permitido por el derecho internacional, negociar con el gobierno del Estado
receptor, enterarse por todos los medios lícitos de las condiciones y evolucion de los
acontecimientos en el Estado receptor e informar de ello al gobierno del Estado
acreditante, fomentar las relaciones amistosas y desarrollar las de carácter
económico, cultural y científico.
La Convención clasifica a los jefes de misión en las siguientes categorías:
embajadores o nuncios acreditados ante los Jefes de Estado, otros jefes de misión de
rango equivalente: los enviados, ministros e internuncios acreditados ante los jefes
de Estado y los encargados de negocios acreditados ante los
 Categorías.
Aunque la clasificación de los agentes diplomáticos data del 1815, con el
Reglamento de Viena, prácticamente ésta perduró hasta la adopción de la convención
de 1961.

En este sentido, los agentes diplomáticos tenían tres categorías:

LA PRIMERA, incluía a los Embajadores, nuncios y legados pontificios.
LA SEGUNDA, comprendía a los enviados extraordinarios, ministros
plenipotenciarios e internuncios.
LA TERCERA, que sólo implica a los encargados de negocios.

Esta clasificación se reformó con el Reglamento de Aquisgrán de 1818, donde se
incluyó una cuarta categoría, la de los ministros residentes, desplazando a los
encargados de negocios al último lugar.

En el convenio de 1961, tenemos que la clasificación volvió a cambiar, colocando a
los ministros residentes en la primera categoría junto con embajadores, nuncios y
legados pontificios, bajo la fórmula “y otros jefes de misión de rango equivalente.”

De tal modo se siguen manejando tres categorías que son:

1. Embajadores, nuncios, legados pontificios y otros jefes de misión equivalentes.
2. Enviados Extraordinarios, ministros plenipotenciarios e internuncios.
3. Encargados de negocios.

De esta clasificación, las dos primeras categorías se acreditan ante el jefe de
Estado y la última, ante los Ministros de Asuntos Exteriores. Hoy día, la diferencia
entre los agentes diplomáticos sólo redunda en la precedencia y en la etiqueta. De
acuerdo con la Ley del Servicio Exterior de 1994, el artículo 4 de dicha ley menciona a
los integrantes del cuerpo diplomático y que son:

a) Embajador.
b) Ministro.
c) Consejero.
d) Primer secretario.
e) Segundo secretario.
f) Tercer secretario.
g) Agregado diplomático.

El ingreso a la rama diplomática se regula por el capítulo VI de la ley en cita.
Cuando se ingresa a dicha rama, se hace por el último grado, es decir de Agregado
Diplomático. Para ascender es necesario cumplir los extremos del capítulo VII de la
Ley del Servicio Exterior.

 Designación e Investidura.
La costumbre internacional ha establecido, como requisito previo para la
designación de consultar al gobierno si el candidato es “persona grata”.
Los miembros del personal diplomático habrán de tener la nacionalidad del
estado acreditante, pero podrán designarse personas que tengan la nacionalidad del
estado receptor, con el consentimiento del estado.
Los jefes de misión acreditan su carácter con las “cartas credenciales”, documento
en el cual el jefe de estado que lo envía manifiesta al jefe de estado de destino que ha
resuelto designar ante el en carácter de embajador a la persona cuyo nombre indica.
Los agentes diplomáticos de tercera categoría se acreditan, si son permanentes, por
medio de una “carta de gabinete”.
Los plenos poderes o plenipotencia son un documento mediante el cual el jefe de
estado autoriza a determinado agente diplomático a realizar tal o cual negociación
diplomática o participar en una conferencia de esta especie. Autorizan a negociar y a
firmar. El jefe de misión queda investido en su carácter de representante de su
gobierno desde el momento en que, habiendo presentado personalmente sus “cartas
credenciales” al jefe de estado respectivo, y es asi reconocido oficialmente por este
como tal.
El estado receptor podrá exigir que el número de miembros de la misión se
mantenga dentro de limites “de lo que se considere razonable y normal según las
circunstancias y condiciones de ese estado y las necesidades de la misión de que se
trate”. La misión se instala en la sede del gobierno del estado receptor
 Locales de la Misión.
Inviolabilidad de los locales. La inviolabilidad de los locales comporta para el
Estado receptor una doble obligación de abstención. En primer lugar, sus agentes no
pueden penetrar en ellos. En segundo lugar, no pueden adoptar contra los locales y
sus bienes ninguna medida coercitiva. Debemos advertir que la Convención incluye
dentro de los locales la residencia del jefe de la Misión.
La primera obligación, se configura con alcance absoluto al reconocerse como
única excepción que medie el consentimiento del jefe de la Misión (art. 22.1). En
cuanto a la segunda, la Convención señala que los locales de la Misión, su mobiliario y
los demás bienes situados en ellos, así como los medios de transporte, no podrán ser
objeto de ningún registro, requisa, embargo o medida de ejecución (art. 22.3}.
El principio de la inviolabilidad de los locales trae por otro lado aparejada la
obligación —ahora activa— del Estado receptor de otorgarles una protección
especial (art. 22.1).
El principio de la inviolabilidad de los locales ha sido, no obstante, objeto de
frecuentes violaciones en las últimas décadas. Recientemente la Corte declaró que la
RD. del Congo había violado el art. 22 (y 29) de la CV 1961 cuando sus fuerzas
armadas atacaron los locales de la embajada ugandesa, confiscando bienes e
infligiendo malos tratos al personal diplomático y a otros ugandeses presentes en los
locales (Actividades armadas en el territorio del Congo, RD. del Congo c. Uganda,
2005). Cierto es, sin embargo, que son los particulares quienes han protagonizado
con mayor frecuencia los ataques. Ello se explica por cuanto la Misión constituye un
símbolo del Estado acreditante y, por lo tanto, un objetivo idóneo en los casos de
protestas contra la política exterior de dicho Estado (sobre todo en los casos de
conflictos con el Estado receptor) o para llamar la atención de la opinión pública
internacional sobre situaciones internas del Estado receptor. La ocupación de la
Embajada de Japón en Lima en las navidades de 1996 por un comando del
Movimiento Revolucionario Tupac Amarú y el secuestro de los centenares de
invitados a !a fiesta del Emperador ofreció una prueba espectacular.
Ante estas situaciones el Estado receptor no siempre adopta las medidas a las que
está obligado, sino todo lo contrario. Recuérdese la ocupación de la Embajada de los
Estados Unidos en Teherán por estudiantes revolucionarios en 1979 y la retención
como rehenes de parte del personal. Estos hechos dieron lugar a la condena de Irán
por la CU (Personal diplomático y consular de los Estados Unidos en Teherán, 1980}
por no haber adoptado las medidas apropiadas a fin de proteger los locales, el
personal y los archivos de la Misión de los EE.UU. y por haber dado su aprobación
oficial a la situación creada. En el asunto de las Actividades artnadas en el territorio
del Congo, (RD. del Congo c. Uganda, 2005), con independencia de la violación de la
Misión ugandesa por las fuerzas armadas de la RD. del Congo (en 1998), la Corte se
refirió a la falta de una protección eficaz, resultado de lo cual había sido la
desaparición de bienes y archivos.
Por lo que se refiere a la violación de Misiones españolas, cabe recordar el asalto
de los locales de la Misión, el Consulado general y la residencia del embajador en
Lisboa en 1975, una vez que los efectivos que debían protegerlos decidieron
asamblearia mente no hacerlo, así como, en 1980, la entrada de la policía en los
locales de la Misión española en Guatemala sin autorización del Jefe de Misión,
produciendo varias muertes.
 Funciones
1º) representar al Estado acreditante ante el estado receptor
2º) proteger en el estado receptor los intereses del estado acreditante y la de sus
nacionales, dentro de los limites permitidos por el derecho internacional
3º) negociar con el gobierno del estado receptor
4º) enterarse por todos los medios lícitos de las condiciones y de la evolución de los
acontecimientos en el estado receptor e informar sobre ello al gobierno del estado
acreditante
5º) fomentar las relaciones amistosas y desarrollar las relaciones económicas,
culturales y científicas entre el estado acreditante y el estado receptor
 Inmunidades y Privilegios Personales.
La costumbre internacional y la convención de Viena sobre relaciones
diplomáticas reconocen inmunidades, consistentes en la inviolabilidad de su persona
y en la exención de la jurisdicción local, y el privilegio de estar exentos de las cargas
fiscales directas.
La inviolabilidad de la persona y la exención de la jurisdicción local implican
substraer la persona y las cosas del agente diplomática, como también su sede, a la
aplicación de las leyes y a la injerencia de las autoridades locales.
El agente diplomático es enviado para desempeñar una alta representación
política y es indudable que no podría desempeñarse si estuviera subordinado a las
autoridades locales. La inviolabilidad de su persona y exención de la jurisdicción local
se fundan en la necesidad de asegurar libertad e independencia en el ejercicio de sus
funciones.
Las inmunidades y privilegios diplomáticos comprenden a los miembros de las
familias. Los miembros del personal administrativo y técnico y sus familiares siempre
que no sean nacionales y formen parte de la casa. El agente no puede ser objeto de
actos de coerción por parte del estado receptor. Debe gozar de una protección mayor,
por representar un estado extranjero.
La inmunidad de la jurisdicción local impide que los agentes diplomáticos sean
sometidos a juicio, o sean objeto de medidas de ejecución. No esta obligado a
testificar, no puede ser objeto de medidas de ejecución. Esta obligado a respetar las
leyes y reglamentos del estado receptor.
 Inmunidades y Privilegios de la Misión.
La misión diplomática debe funcionar sin trabas, ni presiones que impidan el
cumplimiento de sus objetivos lícitos. Son inviolables los archivos y documentos de la
misión. Cualquier comunicación del Poder judicial del estado receptor a una misión
diplomática, se efectúa por intermedio del Ministerio de relaciones exteriores. La
misión y su jefe son autorizados a colocar su bandera y escudo en los locales de la
misión
 Obligaciones del Estado receptor.
Debe tomar medidas especiales adecuadas para proteger los locales de la misión
no solo contra toda intrusión, sino que se debe evitar que se perturbe su tranquilidad
o se atente contra su dignidad.

 Obligaciones del Estado acreditante.
Debe respetar las leyes locales y no podrá inmiscuirse en los asuntos internos de
ese estado, los locales de la misión no pueden ser utilizados.
 Limites de privilegios e inmunidades.
La Misión diplomática goza de los siguientes privilegios e inmunidades:
1) Inmunidad de jurisdicción. A pesar del silencio de la CV 1961 la Misión
diplomática goza de inmunidad de jurisdicción en tanto que órgano de un Estado
extranjero (v. infra)
2) Inviolabilidad de los locales. La inviolabilidad de los locales comporta para el
Estado receptor una doble obligación de abstención. En primer lugar, sus agentes no
pueden penetrar en ellos. En segundo lugar, no pueden adoptar contra los locales y
sus bienes ninguna medida coercitiva. Debemos advertir que la Convención incluye
dentro de los locales la residencia del jefe de la Misión.
La primera obligación, se configura con alcance absoluto al reconocerse como
única excepción que medie el consentimiento del jefe de la Misión (art. 22.1). En
cuanto a la segunda, la Convención señala que los locales de la Misión, su mobiliario y
los demás bienes situados en ellos, así como los medios de transporte, no podrán ser
objeto de ningún registro, requisa, embargo o medida de ejecución (art. 22.3}.
El principio de la inviolabilidad de los locales trae por otro lado aparejada la
obligación —ahora activa— del Estado receptor de otorgarles una protección
especial (art. 22.1).
 Fin de la Misión Diplomática.
-Por traslado a otro destino a iniciativa del estado acreditante

-Podrá terminar para un miembro del personal diplomático si el estado acreditante
comunica, tal como esta dispuesto, que es persona non grata, en cuyo caso no esta
obligado a exponer los motivos de su decisión. Podrá declarar a cualquier otro
miembro del personal de la misión no aceptable. El estado acreditante deberá retirar
o poner termino a las funciones de la persona en cuestión. Si se niega a actuar de
acuerdo con lo señalado, el estado receptor podrá negarse a reconocerle privilegios e
inmunidades.

-Por cierre temporal definitivo, sin ruptura de relaciones, por conflicto armado o por
ruptura de relaciones
 Agentes Diplomáticos Ad Hoc.

Con una convención especial de 1969, este tipo de representación se entiende
como aquella que tenga una carácter representativo de un Estado ante otro u otros
Estados para tratar con él o ellos asuntos determinados o realizar ante ellos un
cometido determinado.

Su manejo es atendido por los Ministerios de Asuntos Exteriores del o los Estados
en cuestión. Tiene un régimen de inmunidades y privilegios similar a los miembros
de misiones permanentes. También se encuentran en las mismas circunstancias
respecto al placet y a su retiro.

 Los funcionarios Consulares.
Se entiende por funcionarios consulares a los miembros del Servicio Diplomático
de la República acreditados como tales ante el Estado receptor en sus respectivas
circunscripciones. Son responsables del ejercicio de las funciones consulares,
atendiendo los intereses del Estado peruano y de sus nacionales, dentro de los límites
señalados por las leyes peruanas, las leyes del Estado receptor y los tratados
internacionales aplicables. Son también funcionarios consulares, conforme al
Derecho Internacional y en particular a las disposiciones de la Convención de Viena
sobre Relaciones Consulares de 1963 (en adelante Convención de Viena), los
Funcionarios Consulares Honorarios y Agentes Consulares, los mismos que pueden
ser personas nacionales o extranjeras.
 Establecimiento de las relaciones Consulares.
El establecimiento de las relaciones consulares implica el mutuo acuerdo entre los
Estados, pero es una relación distinta a la diplomática. En términos generales, el
rompimiento de relaciones diplomáticas no implica el de las consulares.

Los locales de las misiones consulares son también por mutuo acuerdo, así como
cualquier cambio de localización de las mismas.

De igual manera que en la representación diplomática, se pueden realizar
representaciones activas o pasivas, recayendo éstas en otros consulados del mismo
estado acreditante o de un tercer Estado.

Los funcionarios consulares también acreditan su calidad con documentos
llamados “cartas patentes” que deben ser entregadas a los Ministros de Asuntos
Exteriores.

Aunque no con anticipación, los estados receptores deben manifestar su
consentimiento con las personas de los cónsules a través del “exequatur”, que de
manera similar al“placet”, puede ser retirado en cualquier momento.


 Establecimiento de la oficina consular.
La noción de oficina consular, entendida como órgano institucional de las
relaciones consulares, idea central del Convenio. Pluralidad de los elementos que
concurren para la definición de una oficina consular. Categoría de las oficinas
consulares: oficinas dirigidas por funcionarios consulares de carrera y oficinas
dirigidas por funcionarios consulares honorarios. La clase o el rango de la oficina
consular: Consulados Generales, Consulados, Viceconsulados, Agencias Consulares.
Las dimensiones consulares de la oficina consular. El grado de organización interna
de la oficina consular. La sede de la oficina consular, la circunscripción de la oficina
consular y el carácter exclusivo de la misma, la doble excepción a la regla de la
exclusividad de la circunscripción y de la autonomía funcional de la oficina consular:
la oficina consular dependiente y el funcionario consular que se halla
excepcionalmente autorizado para ejercitar sus funciones mas alla de la
circunscripción de su propia oficina. La cancillería consular de una misión
diplomática: relaciones analógicas y relaciones diferentes entre estas oficinas y las
otras oficinas consulares
 Clasificación.
La costumbre internacional ha consagrado varias clasificaciones de los
funcionarios consulares: unas de carácter jerárquico, y otras de mayor alcance. Hay
cónsules generales, cónsules, cónsules auxiliares, vicecónsules, agentes consulares.
Los vicecónsules pueden ser jefes de oficina o funcionarios llamados a reemplazar a
los titulares en caso de ausencia o impedimento. Desde el punto de vista de los
emolumentos, hay cónsules rentados y cónsules honorarios.

En los últimos tiempos se ha acentuado la clasificación de los funcionarios
consulares en missi y electi. Los primeros se llaman también de "carrera" o de
"profesión". Los segundos se dicen de "elección", "comerciantes", "holla rarios" o ad
honorem. Hay la tendencia de conceder mayores prerrogativas a los missi que a los
electi, sin que ello constituya, empero, una regla universal. Son cónsules missi
aquellos que no desempeñan otro cargo que el consular, y les está prohibido
dedicarse al comercio; son funcionarios propiamente dichos y no dependen del país
en que ejercen sus funciones por ningún lazo político, económico o fiscal. Los electi
son al propio tiempo comerciantes y, casi siempre, súbditos del Estado en que tienen
su residencia. Son, por decirlo así, funcionarios honoríficos que ejercen el cargo como
ocupación accesoria. Lo que caracteriza al cónsul missus es que tiene la nacionalidad
del Estado que lo acredita y no se dedica al comercio

 Designación e Investidura.
Designación e Investidura. Por una costumbre internacional el Estado que está por
enviarlo, generalmente consulta en forma confidencial al Estado en que se acreditará
si el candidato es “persona grata”. El Estado consultado puede contestar negando su
recepción sin que por ello tenga que exponer los motivos de su rechazo. No se
requiere de la misma consulta para la designación de las demás personas que
integrarán la misión diplomática.
- El Agente Diplomático deberá tener la nacionalidad del Estado acreditante, pero
puede con su consentimiento tener la nacionalidad del Estado receptor. Si tuviere la
nacionalidad de un tercer Estado, el receptor puede negarse a recibirlo.
- Los “plenos poderes o plenipotencia” son un documento por el cual el Jefe de
Estado autoriza al agente diplomático a realizar tal o cual negociación diplomática o a
participar en una conferencia internacional y a suscribir los acuerdos
correspondientes. Estos plenos poderes pueden estar contenidos en las cartas
credenciales o bien pueden ser especiales. El carácter absoluto que tenía el pleno
poder fue hoy atenuado y se entiende que está autorizado a firmar y negociar los
acuerdos realizados por él pero subordinados los mismos a la posterior ratificación
del gobierno (salvo que el tratado entre en vigor por la mera firma).
- Las instrucciones que el agente recibe de su gobierno no son documentos
habilitantes sino simples directores que se le dan con carácter reservado. Su
personería, así como la extensión de sus facultades surgen únicamente de las “cartas
credenciales” y de los “plenos poderes”.
- El Jefe de Misión queda investido en su carácter de representante de su gobierno
desde que presenta personalmente su carta credencial y es oficialmente reconocido
por este como tal.




- La convención prevé que para la designación del personal administrativo y
técnico se cuente con el consentimiento del Estado receptor. En cuanto al número de
personas que integren la misión, la convención prevé que sea razonable y normal
para ello y de acuerdo a las necesidades de la misión.
Cada salida y llegada del Jefe de la Misión debe notificarse para conocer con precisión
a cargo de quien se encuentra la misma.

 Funciones.
1- defender, dentro de los límites de su función, los intereses del Estado que envía y
de los nacionales que allí se encuentren.
2- promover las relaciones bilaterales económicas y comerciales.
3- Ejecutar en el territorio del Estado receptor actos administrativos, notariales y de
registro que tendrán efecto en el territorio del Estado que los envía.
 Inmunidades y privilegios.
El objeto es garantiza el desempeño eficaz de las funciones de las Misiones Especiales,
en cuanto que tienen un carácter representativo del Estado.
Tiene derecho a poseer una sede en el Estado Receptor, art.17
Los locales son inviolables. Los agentes del ER no podrán penetrar en ellos sin el
consentimiento del jefe de ME o jefe de MD.
Ese consentimiento podrá presumirse en caso de incendio u otro siniestro que ponga
en peligro la seguridad pública.
El ER esta obligado de adoptar todas las medidas adecuadas para proteger los
locales de la misión especial contra toda intrusión o daño y evitar que se turbe la
tranquilidad o se atente contra su dignidad.
Los locales, su mobiliario, demás bienes y medios de transporte no podrán ser
objeto de registro, requisa, embargo o medida de ejecución.
Los archivos y documentos son siempre inviolables donde quiera que se hallen,
art.26.
Gozan de libertad e inviolabilidad de comunicación idem MD, art. 28.
Tiene derecho a usar bandera y escudo en los locales y medios de transporte.
Exención fiscal, art. 24, y franquicia aduanera, art. 33.1.
 Agencias consulares.
Las agencias consulares son oficinas pequeñas que ofrecen servicios consulares a
los ciudadanos de su país, como asistencia en emergencias, trámites de pasaporte,
apostillas, etc. No son oficinas independientes, sino extensiones de consulados
propiamente dichos. La agencia consular de EUA en Oaxaca depende del consulado de
EUA en la Ciudad de México, y no puede realizar trámites de visa.
El trámite de visa se realiza en los consulados de la Cd. de México, Cd. Juarez,
Guadalajara, Hermosillo, Matamoros, Mérida, Monterrey, Nogales, Nuevo Laredo y
Tijuana. Si vives en Oaxaca, debes acudir al más cercano de estos consulados, que
probablemente sea el de la Ciudad de México.
Esta actividad se encuentra regulada por la Convención de Viena sobre Relaciones
Consulares de 1963, la cual es muy distinta a la figura del cónsul que existía en el
Derecho romano y mucho menos a la figura de la edad media.

El cónsul es un funcionario que se encarga de realizar una serie de tareas
administrativas por parte de un estado en el territorio del Estado receptor.

No nos parece muy adecuada la adoptada en la convención de Viena que dice:
“Funcionario consular significa cualquier persona, incluyendo al jefe de un puesto
consular, a quien ha sido confiado el ejercicio de funciones consulares.”

Como es obvio advertir, la pregunta sería ¿cuáles son las funciones consulares?

Las principales funciones consulares son:

a) Proteger los intereses de sus connacionales, tanto personas físicas como jurídicas,
dentro del territorio del Estado receptor y con lo límites fijados en el Derecho
internacional.

b) Promover el comercio y el desarrollo de las relaciones económicas, culturales y
científicas, entre el Estado acreditante con el Estado receptor.

c) Informar a su gobierno y a las personas interesadas de las condiciones y la
evolución económica, cultural y científica del Estado receptor.

d) Facilitar pasaportes y documentos de viaje a los nacionales de su propio Estado y
los visados necesarios y demás documentos que necesiten los extranjeros que
pretendan visitar el Estado acreditante.


e) Proteger las personas de sus connacionales.

f) Actuar como notario y oficial del Registro Civil, así como otras funciones de tipo
administrativo.

g) Representar y en su caso, conseguir ayuda legal, para la representación de
nacionales de su estado ante tribunales o autoridades administrativas del Estado
receptor.

h) Facilitar cartas rogatorias u otros documentos o actos procésales, en términos de
los convenios de la materia en vigor y en el caso de México, de conformidad con el
Código Federal de procedimentos Civiles.

i) Ejercer derechos de supervisión sobre buques o aeronaves registrados en el Estado
acreditante y sus tripulantes.

j) Realizar labores de investigación de incidentes durante las travesías de los buques
y aeronaves de la nacionalidad del Estado acreditante o bien resolver controversias
que se susciten entre los tripulantes de ellos.

En todo caso y como se desprende de estas funciones, los cónsules no tienen ninguna
labor de representación diplomática como la tienen los miembros del servicio
exterior, por lo que el manejo de relaciones consulares no implican ni siquiera el
reconocimiento de un Estado. Es más puede no haber relaciones diplomáticas pero sí
consulares y viceversa.

 Fin de las funciones consulares.
Los Cónsules pueden cesar en sus funciones por las mismas razones que los
diplomáticos: traslado, renuncia, etc. y el hecho se notifica al Estado Receptor. ER
puede remover al Jefe de Oficina x revocación del Exequatur y al resto del pesonal x
notificación de que ha cesado de considerarlo miembro del personal consular (art.
25).





 Misiones especiales. Concepto. Convención de
1969.
Convención de Nueva York s/ Misiones especiales, 1969.-
Definición: misión de carácter temporal, con carácter representativo, enviada por un
Estado a otro, con su consentimiento, para tratar asuntos determinados, o realizar
ante él un cierto objetivo (art.1).
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Relaciones e Inmunidades Diplomáticas, así
como en la resolución 1 aprobada por esa Conferencia el 10 de abril de 1961.
Considerando que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Relaciones e In-
munidades Diplomáticas aprobó la Convención de Viena sobre relaciones diplomáti-
cas, que fue abierta a la firma el 18 de abril de 1961. Considerando que la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre Relaciones Consulares aprobó la Convención de Viena
sobre relaciones consulares, que fue abierta a la firma el 24 de abril de 1963.
Convencidos de que una convención internacional sobre las misiones especiales
complementaria esas dos Convenciones y contribuiría al desarrollo de las relaciones
amistosas entre las Naciones, sean cuales fueren sus regímenes constitucionales y so-
ciales. Conscientes de que el objeto de los privilegios e inmunidades relativos a las
misiones especiales no es favorecer a individuos sino garantizar el desempeño eficaz
de las funciones de éstas en cuanto misiones que tienen carácter representativo del
Estado. Afirmando que las normas del derecho internacional consuetudinario
continúan rigiendo las cuestiones no reguladas en las disposiciones de la presente
Convención.

 Convención de 1975 sobre representación de los Estados
en sus Relaciones con las Organizaciones Internacional e
carácter universal
Su actividad se encuentra regulada por la Convención de Viena sobre la
representación de los Estados en sus relaciones con las organizaciones
internacionales de carácter universal del 14 de marzo de 1975. Aunque el régimen
maneja una situación similar a la de los agentes diplomáticos, principalmente en
cuanto a inmunidades y privilegios diplomáticos de estos representantes, se trataron
también el tamaño de las misiones, la inviolabilidad delas misiones, los derechos y
obligaciones de los Estados acreditantes y receptores así como la labor de los
observadores internacionales, entre otros temas.