Sloterdijk y la ontogénesis del ser humano

:
la planta y el animal que hay en nosotros
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Dra. Carolina Villagrán M.
- Universidad de Chile - University of Gottingen, Alemania
Resumen
Se comenta y relaciona con el mundo animal y vegetal, una tesis de la esferología de
Sloterdijk referente a la ontogénesis del ser humano que va desde el huevo a la
microesfera primaria, la díada madre-hijo, hasta el nacimiento. e acuerdo a Sloterdijk la
estadía pre-natal en un interior c!lido, amorfo, pre-ling"ístico, sin acontecimientos y de
pura contig"idad entre los medios materno# germen, y la ruptura de esta sim$iosis en el
nacimiento, constituiría la fuente evolutiva de los mundos interiores del hom$re y
determinaría todas las sustituciones y transferencia posteriores en su $%squeda de
espacios vivi&cados de coe'istencia.
(n la primera parte del te'to nos referimos a las resonancias $ot!nicas, a la vida
vegetativa que nos evoca la vida sim$i)tica en la microesfera primaria de Sloterdijk.
*omo un $uen ejemplo anal)gico de la convergencia de la &losofías de los medios y la de
las esferas e'aminamos la evoluci)n de los grandes grupos de plantas verdes terrestres,
con una diversidad de m!s de +,,,,,, especies, todas ellas caracteri-adas por retener y
alimentar el em$ri)n en el interior de la planta madre. (l hilo conductos de la evoluci)n
de los grandes grupos dentro de esta multiplicidad es la sucesiva transferencia de la
sim$iosis planta-em$ri)n, desde una primera retenci)n del em$ri)n reali-ada por la
planta se'ual, siguiendo con la retenci)n de la planta se'ual al interior de la espora y
culminando con la incorporaci)n de am$os estadios anteriores al interior de la planta
ase'ual, en las plantas con semillas.
(n la segunda parte del te'to, anali-amos la estructura unitaria .estar-.en-el-mundo/ del
asein de 0eidegger - considerando que Sloterdijk a&rma que esta analítica contiene el
germen de una teoría del .estar en el espacio/ humano 1 y la e'aminamos para el caso
de la conducta animal mamífera con su nicho ecol)gico. 2a relaci)n muestra coherencia
con la tesis heideggeriana de .mundo po$re/ para el animal. 3unque la disposici)n
afectiva animal sugiere una cierta capacidad de temporanciar la tempora$ilidad, su
capacidad de .transposici)n/ hacia los o$jetos es limitada y am$as restricciones le
impedirían el acceso a dos atri$utos propiamente humanos, .el ha$la/ y .la muerte/.
Siguiendo a Sloterdijk, cuando a&rma que .los límites de mi capacidad de transferencia
son los límites de mi mundo, concluimos que los graves pro$lemas ecol)gicos de la
contemporaneidad e'igen ensanchar los mundos-compartimentos de nuestras parcelas
disciplinarias en el enfrentamiento del desastre que implica la $iodiversidad amena-ada.
Palaras Clave
(sferas, Sloterdijk, ontogénesis, 0eidegger, $iología, $iodiversidad, $ot!nica, ecología,
pr!cticas magnetop!ticas, cat!strofe, humano, sim$iosis, evoluci)n, m)nada.
.4anténgase alejado quien no esté dispuesto de $uen grado a elogiar la transferencia y
a re$atir la soledad/5
Sloterdijk
1
!. "a #lanta en nosotros
!.!. "a m$nada mi%ro%$smi%a
3&rma Sloterdijk+ que, desde las creaciones neolíticas de im!genes del mundo, el huevo
originario representa el origen de toda vida, es el sím$olo de la cosmi-aci)n del caos, del
surgimiento del mundo en su totalidad. (n él se muestra el do$le acto de la vida: su
producci)n y su li$eraci)n de las co$erturas originarias. 6os o$liga a pensar en lo que
co$ija y en lo que se rompe. 2o que se pierde al romperse y la recomposici)n de las
c!scaras en torno al mundo, ese tr!nsito desde envolturas m!s pr)'imas hasta las
co$erturas glo$ales imperdi$les, los recept!culos indestructi$les.
esde la 7iología, el huevo representa la universalidad en las ontogénesis de los seres
vivos que se fecundan y propagan se'ualmente, la m)nada microc)smica. esde esta
perspectiva, la endogénesis de un ser vivo dentro del huevo se antepone a todas las
relaciones e'ternas y, así, estar afuera signi&ca una continuaci)n del estar dentro, pero
en otro medio. ('istir signi&ca para el ser vivo venir-de-adentro. (n otras pala$ras,
cualquier medio am$iente se convierte en .ser-en-torno-para-el-que-proviene-del huevo/.
2as envolturas del huevo representan el límite entre lo e'terior y lo interior e interact%an
como medios altamente selectivos con el entorno.
(n una segunda .vuelta de tuerca/, muy tardíamente en la evoluci)n animal, hace
alrededor de 85, millones de a9os atr!s emerge un peque9o grupo animal: que
introduce una .arriesgada/ innovaci)n, - como la cali&ca Sloterdijk - el huevo no es
depositado en un medio e'terno, sino que se instala al interior del cuerpo de la madre y
allí se desarrolla el em$ri)n durante un largo período de gestaci)n, gracias a la relaci)n
sim$i)tica que esta$lece con la madre, quien le trans&ere sus nutrientes. espués de las
e'tinciones masivas de vida - durante la noche oscura del efecto invernadero que asol) al
planeta por impactos e'traterrestres, hace alrededor de ;, millones de a9os atr!s<, - este
modesto grupo de animales se diversi&ca y e'pande r!pidamente so$re la tierra. 3 partir
de este evento evolutivo, el nacimiento para la condici)n mamífera pasa a constituir una
etapa nueva y revolucionaria del proceso ontogenético, el traslado desde un medio
interno protegido y c!lido hacia un medio e'terno inh)spito- en pala$ras de Sloterdijk -
.la arriesgada conquista del e'terior= el proto-drama de la salida animal a la lu-/. >na de
las principales tesis de la esferología de Sloterdijk sostiene que en este revolucionario
acontecimiento reside la fuente evolutiva de los mundos interiores del hom$re. 2uego, si
no pecamos de antropocéntricos, ?por qué no es posi$le e'tender esta tesis hacia
nuestros hermanos de linaje, los animales mamíferos placentados@
!.&.- Dentro del #a's negro
.Si el sujeto en lo oscuro se hu$iera convertido todo él en pupila, y la pupila toda ella en
)rgano del tacto, el )rgano del tacto todo él en cuerpos sonoros, la macice- compacta del
glo$o negro podría despla-arse en paisajes imaginados=Su círculo permanecería, hoy
como ayer, cerrado, sin salidaA y sin em$argo comen-aría a diferenciarse en su oscuridad
un algo org!nico, como una escultura de a-ogue ante un fondo negro/;
*on este hermoso te'to metafori-a SloterdijkB lo que somos al comien-o, la polari-aci)n
de un primer .ahí/ en la pro'imidad íntima de la matri-, junto al !r$ol de la vida al que
estamos unidos y nos devuelve a su ve- a un .aquí/ incipiente. (l primer .d)nde/ no
tiene contorno de estructura, ni contenido, como una vaca gris en la oscura noche
hegeliana, como en una incu$adora, como en un sue9o, como una multiforme vida
vegetal. Cara sa$er algo so$re aquello que no podemos descri$ir 1 a&rma Sloterdijk -
ha$ría que $uscar apoyo qui-! con alguien que se dedique a pr!cticas magnetop!ticas de
pro'imidad, o hacer d%o en silencio con alguien que sepa estar presente, discretamente y
sin intervenir, un testigo mudo, solamente un espacio íntimo $ipersonal en .comuni)n
mon!dica/. Dui-! podríamos así comprender algo de eso que alg%n psicoanalista ha
llamado .narcisismo puro/- la aspiraci)n a una homeostasis sin pertur$aciones -, el ansia
de la protecci)n en una incu$adora psíquica su&cientemente impermea$ili-ada. .2a
em$riague- como irrupci)n triunfal de la planta en nosotros/E, diría talve- eleu-e.
2
(ste es el concepto de microesfera primaria de Sloterdijk, la díada madre-hijo sería una
m)nada, una forma que ejerce una funci)n uni&cadora de recept!culo, en sus propias
pala$ras .la m)nada sería, pues, una matri- $ipolar o una forma psicosférica simple/.
(ste pacto mon!dico, esta sim$iosis primaria, es lo que se $usca y se vivi&ca en la
comunidad íntima con un otro ideal, como entre Fomeo y Gulieta, entre el ni9o con su
mu9eco o su mascota, entre el analista silencioso y el enfermo que calla, entre el adulto y
la personalidad carism!tica que lo guía. (s quien se pierde en el .duelo mortuorio/. (ste
espacio íntimo $ipersonal que Sloterdijk ve c)mo el equivalente escénico de la noche
fetal, pre-ling"ística, sin acontecimientos, pura contig"idad con un en-frente amorfo, una
$ipolaridad todavía sin eso que 0eidegger llamaría mundo.
Si el germen es un polo, se pregunta Sloterdijk ?Dué es el otro polo, ese en-frente amorfo
y mudo@ Sloterdijk pre&ere no nom$rar a esa vida paralela de la cual Huyen los líquidos
nutricios, a ese )rgano desecha$le e impopular. Cre&ere no cosi&car a ese compa9ero en
la oscuridad, pre&ere llamarle .con/ a ese que se mantiene .ahí-en-la-pro'imidad/ pero
tam$ién .con-migo/, a ese que me acompa9a como una som$ra nutricia, como un
hermano an)nimo. Iodos los partos son partos de melli-os, dice Sloterdijk. 3 todo el que
su$e a la lu- del mundo le sigue un gemelo an)nimo creado para no verse. esde el
nacimiento hay una herida, una cone'i)n interrumpida que nos separa, no tanto de la
madre, sino m!s $ien de nuestro gemelo an)nimo. (l individuo, destaca Sloterdijk
.desparejado, deshermanado, desenrai-ado/, queda con una huella en el vientre y otra
invisi$le en la memoria, un om$ligo psíquico y sim$)lico adem!s del om$ligo físico. 2a
acompa9ante que esta$a .ahí/ deja a$ierto el contorno de su ausencia, un vacío esférico,
un espacio en que son posi$les todas las sustituciones, todas las transferencias.
!.(. "a emriague) de la #lanta en nosotros
JafkaK anota en su diario de guerra: .?Cor qué nos quejamos a causa del pecado original@
6o fue por causa suya por lo que fuimos arrojados del paraíso, sino a causa del !r$ol de la
vida, para que no comiéramos de él. 6o somos pecadores por ha$er comido del !r$ol del
conocimiento, sino por no ha$er comido a%n del !r$ol de la vida./
e acuerdo a Sloterdijk8,, ese acompa9ante virtual, ese do$le espiritual es aludido en las
innumera$les representaciones sim$)licas como los .!r$oles de la vida/, las plantas
aliadas, los animales totémicos, los !ngeles, los amuletos, las &guras espirituales
relevantes, como los maestros. 2as representaciones sim$)licas m!s impresionantes son
los !r$oles de la vida Lar$or-vitaeM que provienen de 7a$ilonia y de la secta judía de los
esenios, la alian-a entre el alma espiritual humana y la vegetativa. Iam$ién entre los
cristianos la cru- de madera representa ese !r$ol de la vida. Iam$ién dos !r$oles unidos
por cordones um$ilicales metaf)ricos fueron el em$lema de las pr!cticas magnetop!ticas
de pro'imidad inter-su$jetiva llevadas a ca$o por 4esmer y otros en Nrancia y 3lemania,
durante los siglos OPQQQ y OQO, y que constituyen el antecedente de la psicoterapia
moderna.
3 plantas y !r$oles nos referimos $revemente ahora, a las resonancias $ot!nicas, a la
vida vegetativa que nos evoca la microesfera primaria de Sloterdijk. 3 la &losofía de los
medios88. 3 la m!s simple de las interacciones entre el medio materno y el medio
germen. R en un !m$ito muy distante del de los mamíferos placentados, en otro reino de
seres vivos, el reino vegetal. 3 las insospechadas consecuencias, a los revolucionarios
cam$ios en el reino vegetal asociados al simple movimiento de envolver, proteger y
alimentar al germen al interior de la planta madre, ll!mense microesferas primarias o
semillas. (l mejor ejemplo es la evoluci)n de todos los grandes grupos de plantas verdes
terrestres85, cuya radiaci)n est! íntimamente asociada a transferencias en las retenci)n
y protecci)n del huevo y del em$ri)n por parte de la planta madre. (n la evoluci)n de las
plantas terrestres el primer movimiento envolvente lo hace la planta se'uada productora
de gametosA posteriormente lo hace la esporaA &nalmente, lo hace la planta ase'uada
productora de esporasA (so porque las plantas, a diferencia de los animales, tienen ciclos
de vida con alternancia de dos generaciones, una se'ual que produce gametos y otra
ase'ual que produce esporas.
3
6os remontaremos muy $revemente a los inicios, a los océanos primigenios donde nace
la vida, a una min%scula vida verde8+, la m)nada primordial de fango y lu-, la gota
gelatinosa que crece, se divide y vuelve a crecer. 3 la sim$iosis primigenia8:, cuando
emerge el se'o, cuando por un instante se es huevo y se es el todo, para dividirse, una y
otra ve-, cuando nacen las plantas como un reino distinto8<. 3l e'ilio de los mares
primigenios, - ese ti$io caldo amni)tico -, a la todavía tenue atm)sfera enrarecida por las
radiaciones, a la tierra desnuda, muerta, inh)spita y lejana8;. 3 ese aprender a ser en la
lu- y en la tierra, una e'periencia que se repite desde hace m!s de <,, millones de a9os
millones de a9os en todo lo que nace verde so$re la tierra.
Nueron estas primeras y diminutas conquistadoras del afuera, las que reali-aron el primer
movimiento de co$ijo entre los seres vivos, aquella .arriesgada innovaci)n/ que lleva
hacia la primera microsfera dual, la verde, la que precede en m!s de :,, millones de
a9os a la de los mamíferos y del hom$re. 2o hace una peque9a alga verde que conquista
la tierra8B, la que lleva los )rganos se'uales, la que retiene al huevo fecundado entre sus
pliegues, la que aloja al em$ri)n en su interior enrai-ado a sus $landos tejidos, la que lo
envuelve y lo nutre con sus placentas hasta consumirse. 2a que, a$andonando por &n lo
envuelto y devolviéndolo a la tierra matri-, donde est! el agua primordial, le permite
crecer inde&nidamente hacia la lu-, como un gigantesco em$ri)n capa- de replicar,
diseminar y hacer germinar otra ve-, con mil esporas que germinan sin se'o a la
suced!nea de la peque9a plantita se'uada que lo port). 3sí nacieron todas las plantas
verdes terrestres, las llamadas (m$ri)&tas8E, las que retienen sus huevos y portan sus
em$riones.
(l segundo movimiento de co$ijo lo reali-a la espora replicante8K, una diminuta esfera
acora-ada que germina hacia adentro permitiendo ahora que cre-ca en su interior aquella
peque9a plantita se'uada que alguna ve- fue li$re y la port), aquella que permite las
fecundaciones y sigue envolviendo en su interior al huevo y al em$ri)n. 2a microesfera
verde primordial ha devenido ahora en una diminuta tríada sim$i)tica.
(l tercer movimiento de co$ijo lo reali-a la planta ase'ual replicadora, la que asume el rol
de planta-madre sustituta, de nodri-a, la que inventa las Hores y los frutos, hace ya m!s
de 5,, millones de a9os atr!s, ese em$ri)n ya gigante y colorido, el !r$ol de la vida5,.
(lla retiene y nutre ahora a la espora, a esa unidad que se mantiene como microesfera
tri!dica y que sigue germinando hacia adentroA esa espora retenida es anidada en un
vientre matricial llamado ovario, protegida por una do$le envoltura y sus placentas, y
dejada ser fecundada por el polen que trae el viento o la a$eja. (merge así la m!s
perfecta microesfera verde, ese milagro durmiente llamado semilla, esa tríada sim$i)tica
encapsulada y contenida en una matri- c!lida, en un recipiente que deviene en fruto para
permitir que, de mil formas, esas semillas se dispersen, despierten en el interior de la
tierra y puedan germinar hacia la lu-.
0asta aquí llega la metaf)rica vegetal esférica. Qnspirados por la esferología de Sloterdijk
-esa $rillante narraci)n de la odisea del hom$re en la $%squeda de un espacio donde
co$ijarse, una esfera que le permita coe'istir y vivir,- nos hemos tomado la licencia de
metafori-ar esta epopeya en un mundo totalmente distinto, el mundo vegetal. (so es
porque vemos convergencias, queremos ver di!logo entre el hom$re y la naturale-a.
Iam$ién las plantas han creado varias veces sus microesferas verdes, han vivi&cado el
espacio vacío, han e'perimentado mil veces cat!strofes, é'odos y estallidos de sus
$ur$ujas de vida, han sa$ido siempre de sim$iosis, han ensayado todo tipo de complejas
transferencias íntimas para mantener el germen, la vida. (sa vida de la microesfera
primaria que descri$e Sloterdijk, la díada madre-hijo, tam$ién nos evoca lo vegetal que
hay en nosotros, - nos evoca algo como ese estar difusamente en la oscuridad, .con/ eso
que se mantiene .ahí-en-la-pro'imidad/ pero .con-migo/, ese .país negro/ de Sloterdijk .
2o medi!tico que hay en nosotros nos recuerda lo que hay de medio en toda la e'istencia
de una planta, ese .solo-ser-un medio/ de alta permea$ilidad a la lu-, al agua, al suelo, a
otros seres vivos, al nuevo germen, al em$ri)n. Carafraseando a Sloterdijk, las plantas
parecerían ser el mejor ejemplo de .esa caja de resonancia que se templa y destempla de
acuerdo al medio-am$iente en que vive/. (se modo tan singular de lo verde pareciera
4
mostrar de manera originaria aquel cruce en que .las teorías de los medios58 y las
teorías de las esferas convergen/55.
&. *l animal en nosotros
.2a di&cultad que ha$íamos de superar= consistía en mantenernos lejos de cualquier
evidencia geométrica. icho de otro modo, de$íamos partir de una especie de intimidad
de lo redondo/5+
&.!. *star en el es#a%io
2a esferología de Sloterdijk es una &losofía que rastrea los espacios animados del hom$re,
desde las microesferas íntimas hasta las megasferas contempor!neas. Su tesis sostiene
que .vivir, formar esferas y pensar son e'presiones diferentes de lo mismo/5:. 2a
$%squeda de un lenguaje para referirse al espacio humano como propiamente vivenciado,
ya se encuentra en Schelling5<, quien se opone a la visi)n cientí&co-mecanicista de su
época - que considera el espacio como un vacío indiferente, multidireccional e
indeterminado y en el cual est!n meramente e'tendidas las cosas 1 y postula que el
espaciar surge desde adentro del hom$re de manera que el espacio es siempre interior y
entero, determinaciones que tam$ién atri$uye al tiempo. Costeriormente, las ideas de
Schelling son ampliamente desarrolladas por 0eidegger5;. e acuerdo a Sloterdijk5B, la
seducci)n que ejerce la analítica del tiempo en 0eidegger ha encu$ierto el germen
revolucionario de su teoría so$re el estar en el espacio. Si el an!lisis heideggeriano del
espacio se hu$iera desarrollado m!s 1 a&rma Sloterdijk - .ha$rían aparecido los universos
e'istenciales poli-signi&cativos que él metafori-a con la pala$ra-guía .esferas/. 3sí, el
entiende su proyecto esferol)gico .como un intento de desenterrar el proyecto Ser y
espacio, su$tem!ticamente implícito en la o$ra temprana de 0eidegger/.
Se pregunta Sloterdijk ?Due quiere decir este peculiar .estar-en-el espacio/@ Su respuesta
nos remite a la estructura e'istencial permanente y constitutiva del asein de
0eidegger5E - .estar-en-el mundo/. Seg%n este autor .estar en/ no signi&ca la recíproca
relaci)n de dos entes e'tendidos en el espacio, uno junto a otro o uno dentro del otro,
como el agua en el vaso o la silla junto a la mesa. Iampoco se re&ere a una determinada
relaci)n espacial entre cosas .ante los ojos/ dentro del mundo. .(star en medio/ del
mundo, en el sentido heideggeriano, signi&ca a$sor$erse en el mundo, en el ser .a la
mano/ de las cosas. (ste .estar en medio/ nada tiene que ver con contig"idad de entes
.antes los ojos/ en el mundo - que no pueden tocarse jam!s -, como por ejemplo, la mesa
no puede .hacer frente/ a la silla. 6o pueden guardar conformidad una con otra.
(l .estar en el mundo/ del asein se muestra en una multiplicidad de modos de .estar
en/ como por ejemplo: tener que ver con algo, producir algo, encargarse y cuidar de algo,
emplear algo, emprender, encargar, indagar, considerar, e'poner, de&nir, etc., (stos
modos de .estar en/ tienen siempre la forma de preocupaci)n, cuidado, en el signi&cado
de llevar a ca$o algo, despachar liquidar algo, procurarse algo. 0eidegger distingue
tam$ién como un e'istencial este constante .cuidado/ del .estar en el mundo/, la así a
veces traducida como.cura/.
e acuerdo a Sloterdijk, la ceguera e'istencial del pensar el espacio se mani&esta en
im!genes tales como un mundo rodeado de naturale-a envolvente, como un cosmos o,
como por ejemplo en la visi)n cartesiana sujeto-o$jeto, donde la cosa pensante Lres
cogitansM es una instancia sin mundo que tiene los rasgos de un ca-ador fantasma que se
em$arca en $usca del $otín y vuelve a su fortale-a. Nrente a esta visi)n, 0eidegger
antepone un .asein/ que est! siempre .ahí fuera/, en conformidad con los entes .a la
mano/ con que se topa y sin salir de su esfera, su unidad como .estar-en-el mundo/. 3sí,
.mundo/ para 0eidegger no signi&ca la totalidad de los entes dentro del mundo, ni
tampoco signi&ca el ser de estos mismos entes. .4undo/ es un e'istencial .en que/ un
asein f!ctico vive, ya sea el mundo p%$lico del .nosotros/ o el mundo circundante
cercano, doméstico y .a la mano/.
Cara Sloterdijk el .estar en el mundo/ heideggeriano signi&ca para la e'istencia huma
.estar-en-esferas/. estaca dos enunciados positivos so$re la especialidad del .asein/
heideggeriano: desalejamiento y direcci)n. esalejar quiere decir hacer desaparecer la
5
lejanía de algo, es decir, acercamiento. 3l .estar-ahí/ del asein le es inherente una
esencial tendencia a la cercanía, nunca es inmediatamente aquí sino allí, desde el cual
vuelve a su ahí. Siempre tiene a la par una direcci)n hacia un paraje desde el cual se
acerca lo desalejado. Sntol)gicamente comprendido, el asein es espacial. (s
constitutivo de él .espaciar/, .dar espacio/, dar li$ertad a los entes .a la mano/ de los
que se .cuida/ y, - esto es lo esencial para 0eidegger y para Sloterdijk, - siempre en .un
espacio vivido y vivenciado/.
&.&. *l es#a%io animal
e lo dicho antes se desprende que la e'presi)n com%n .tener mundo/ es trivial y
am$igua, si es que no est! fundada en la estructura e'istencial de .estar en el mundo/,
donde .estar en/ es el modo esencial del asein que le permite descu$rir los entes que
hacen frente en el mundo circundante, posi$ilit!ndolo así para .tener un mundo/. e
acuerdo a 0eidegger, la 7iología como ciencia positiva no puede descu$rir ni de&nir
jam!s esta estructura sino solo presuponerla. >na ve- conce$ida como estructura del
asein, puede orientarse y acotarse .a priori/ hacia la estructura del ser de la vida.
0eidegger5K, en referencia al mundo como e'istencial sostiene las siguientes tesis: 8M 2a
piedra es carente de mundo. 5. (l animal es po$re en mundo. +. (l hom$re es
con&gurador de mundo. Costeriormente, 0eidegger no tratar! m!s este asunto e insistir!
en un asein e'clusivamente humano. 6os parece entonces lícito sinteti-ar, en muy
$reves pala$ras, lo que los animales hacen para después e'aminar si es que no tienen
mundo y, si lo tienen, en qué sentido sería po$re.
(n lo referente al espacio, la ecología nos muestra que los animales tienen siempre un
espacio de vida de&nido en el cu!l viven, un entorno, que 0eidegger llama anillo-entorno.
2a ciencia que estudia las relaciones de los organismos con este espacio, la (cología,
signi&ca etimol)gicamente la ciencia de la casa, del griego oicos, casa, ha$itaci)n, lugar
de vidaA logos, pala$ra, ra-)n. 2as características $i)ticas y a$i)ticas de este espacio de
vida constituyen el .h!$itat/, pala$ra que viene del latín ha$itare, pala$ra que
nuevamente signi&ca vivir, ha$itar. 2a ecología estudia tam$ién las características de
espacios m!s restringidos y propios de cada organismo, por ejemplo, el espacio
multidimensional de relaciones y utili-aci)n de recursos, espacio a$stracto que cada
organismo ocupa dentro de una comunidad con otros organismos, el llamado .nicho
ecol)gico/+,. (l modo en que los animales ocupan su nicho est! determinado por su
conducta en la que intervienen, en distintos grados, instintos, impulsos afectivos,
memoria asociativa e inteligencia pr!ctica, como lo rese9ara ya Scheler+8.
esalejamiento y direcci)n en la ocupaci)n de su nicho lo logran los animales mediante
variadísimas se9ales Lquímicas, ac%sticas, visuales, t!ctiles, vi$raciones, eléctricas,
dan-asM Se dice que estas se9ales de los sistemas de comunicaci)n animal, a diferencia
de las humanas, suelen producirse como reacci)n a estímulos e'ternosA no se aprenden,
sino que son completamente innatas e instintivasA no pueden hacer referencia a hechos
alejados en el espacio o en tiempoA no son creativas, porque no permiten la creaci)n de
nuevas se9ales com$inando elementos pree'istentes, etc. Sin em$argo, estas
restricciones a la conducta animal son relativas, especialmente en los mamíferos
superiores.
(n este %ltimo punto emerge nuestra primera duda acerca de la tesis de 0eidegger - la
po$re-a o ine'istencia de mundo en los seres vivos - la cual se centra en la pregunta
siguiente ?3 qué seres vivos se re&ere esta apreciaci)n@ 3unque el grado de
incertidum$re de la diversidad $iol)gica Ldel griego Tio-, vidaA y del latín diversUtas, -Vtes,
variedadM es sorprendente, se ha estimado un n%mero entre 5 a + millones de especies
macrosc)picas, incluyendo niveles de organi-aci)n sustancialmente tan diferentes entre
sí como son, por ejemplo, algas, plantas terrestres y animales, grupos a los cuales se les
ha incluido en tres reinos distintos de seres vivos+5. Si el hom$re es un animal mamífero
y placentado, miem$ro del linaje de los antropoides, las comparaciones de$erían
centrarse en este grupo. Si uno hace esta diferenciaci)n, destaca inmediatamente el
hecho de que en la relaci)n de la conducta mamífera con su nicho ecol)gico es donde se
ponen en juego los grados m!s altos de vida afectiva, memoria asociativa e inteligencia,
6
ya sea para reunir los se'os para la reproducci)nA cuidado parental de la proleA rastreo y
persecucionesA distanciamiento de otros animales, ya sea para esta$lecer límites
territoriales o posiciones dentro de una jerarquíaA defensa contra el ataque de rivales o
predadores, etc.
Si, como lo rese9ara Scheler++, los animales mamíferos poseen un ser para sí, un ser
íntimo consigo mismo ?no podría conce$irse como .estar en un mundo/ la a$sorci)n del
animal mamífero en el nicho ecol)gico que le es propio@ ?Cor qué solamente el asein
tiene mundo@
&.(. "imita%iones del mundo animal
?*)mo se determina la diferencia entre el mundo humano y el de los animales@ esde la
concepci)n de mundo heideggeriana, la diferencia residiría en la .transposici)n/+:.
Iransponerse hacia un ente no signi&ca el f!ctico transportarse del hom$re hacia el
interior de otro ente, ni tampoco signi&ca intentar reempla-ar al otro ente con el
prop)sito de ponerse en su lugar. Iransponerse en el ente signi&ca, m!s $ien, en un
inmediato .ir-con/ o .acompa9ar/ al ente, con el cual de este modo vamos a e'perienciar
qué es lo que sucede con el ente. e este modo, asein quiere decir .estar-con otros/ en
el modo de la coe'istencia. (n su an!lisis de la esencia de la poesía, 0eidegger+< destaca
que el ser se funda en el ha$la, pero ésta acontece primero en el di!logo, en donde el
poder oír es el supuesto del ha$la.
(l enigm!tico .estar-con otros/ heideggeriano lo destaca errida+; en este te'to: .(ste
amigo no ha$la, pero adem!s es invisi$le. 6o parece, no aparece, como tampoco
pronuncia o se pronuncia. (l amigo no tiene rostro#&gura. 6o tiene se'o. 6o tiene nom$re.
6o es un hom$re, no es una mujer, no es#soy yo, ni un .yo/, ni un sujeto ni una persona.
(s otro asein que cada asein porta, a través de la vo-, la vo- que oye, junto a sí
mismo, en el oído, en el .oído interno/, dentro de una interioridad su$jetiva, ni a lo lejos,
demasiado lejos del oído, sino en sus inmediaciones, ?*)mo no reconocer en este .con/
al compa9ero en la oscuridad que Sloterdijk+B tam$ién pre&ere llamarle .con/@ 3 ese que
se mantiene .ahí-en-la-pro'imidad/ pero tam$ién .con-migo/, en un di!logo mudo, a ese
que me acompa9a como una som$ra nutricia, como un hermano an)nimo. 3 ese .con/ al
que apuesta toda la esferología de Sloterdijk, el que a$re la posi$ilidad de espacios de
convivencias y com$ate la soledad. Si en ese .con/ reside la diferencia, de$eríamos
reconocer a todos los mamíferos placentados la posi$ilidad de poseer una cierta esfera de
transponi$ilidad a partir de la cual es necesario pensar el vínculo que se da entre el
mundo humano y el viviente. 0ay casos en que el animal parece que se transpone, por
ejemplo, los chimpancés son capaces de aprender signos del lenguaje de los sordomudos,
utili-ar pala$ras e inclusive crear nuevas com$inaciones, hechos que implican
comportamientos aprendidos y, posteriormente, recon&gurados. (n monos capuchinos se
ha o$servado que cuando no encuentran piedras para romper las nueces de que se
alimentan, usan cocos como piedras. ?Cor qué no otorgar algo de mundo entonces a ese
anillo-entorno de los 4amíferos@
3sí, al parecer, lo entendía Filke+E cuando decía: .Sh $ienaventuran-a de la peque9a
criatura que siempre permanece en el rega-o que la port)A Sh felicidad del mosquito que
todavía salta dentro, incluso cuando est! de $oda: porque el rega-o es todo. R mira esa
seguridad a medias del p!jaro que desde su origen casi sa$e am$as cosas=R qué
consternado estar! aquél que de$e volar y proviene de un rega-o. 3sustado de sí mismo,
cru-a el aire cual un rayo, como cuando una tri-adura corre a través de una ta-a. 3sí
rasga la huella del murciélago la porcelana de la tarde/. 2o que est! diciendo Filke es que
en los animales inferiores el rega-o materno es toda la naturale-a. 6o conocen ese estar
dentro de un c!lido recept!culo de los mamíferos, para después ser lan-ados a un mundo
e'terior donde de$en vivir. 3sí, nace el $ienaventurado insecto en el e'terior y allí
permanece siempre como en un rega-oA a medias lo hace el ave, porque conoce del nido
y del calor de la madreA mientras que el mamífero LmurciélagoM, que vivi) allí dentro, en la
c!lida caverna, vuela asustado, ciego y a oscuras.
Sigue diciendo Filke: .R sin em$argo, en ese animal c!lido y alerta est! el peso y la
inquietud de una gran melancolía. Corque tam$ién a él se le adhiere lo que a nosotros a
7
menudo nos su$yuga, el recuerdo, como si aquello hacia lo que uno tiende hu$iera sido
m!s cercano alguna ve-, m!s &el, y su contacto in&nitamente dulce. 3quí todo es
distancia y allí fue aliento. espués de la primera patria la segunda es para él hí$rida y de
vientos llena/. Filke est! diciendo que hay recuerdos, hay emociones en los animales,
inteligencia sintiente, lo que implica una cierta temporeidad y transposici)n. (l recuerdo
aludido por Filke es el que tendría todos los mamíferos placentados de esa su primera
estancia, c!lida y protegida, en la hospita$ilidad de la ha$itaci)n representada por el
%tero materno, y en el alero de la crian-a parental protectora. 2a melancolía so$revendría
de la comparaci)n de ese mundo c!lido con la inhospita$ilidad y desamparo del mundo
e'terior. (stados de !nimo como la melancolía se temporancían en el presente desde .lo
sido/, de acuerdo a 0eidegger.
Cero en el presente eterno del animal no hay apertura al advenir de la muerte. 3sí lo
canta Filke: .=tan profundo en el rostro del animal. 2i$re de la muerte. 3 ella s)lo
nosotros la vemosA el animal li$re tiene siempre tras de sí su ocaso y ante sí a ios y,
cuando camina, entonces lo hace hacia la eternidad, así como manan las fuentes=
*uando ni9o uno se sumerge en eso así en silencio=S aquel otro muere y entonces lo es.
Corque cerca de la muerte uno ya no ve la muerte y mira hacia afuera &jamente, tal ve-
con amplia mirada de animal. 2os amantes, si no fuese que uno al otro se o$struyen la
visi)n, est!n cerca de aquello y se asom$ran=/ >n presente ilimitadamente a$ierto, toca
la eternidad y no conoce muerte, así es en los animales y, a veces y por $reves lapsos, en
los ni9os, en los amantes, en los que agoni-an. 2o e'plica el propio Filke: .=de$e
entender el concepto de a$ierto que yo he propuesto en esta elegía de la siguiente
manera: el grado de conciencia del animal lo inserta en el mundo de tal manera que él no
tiene Lcomo nosotrosM que enfrentarse a él a cada momento. (l animal est! en el mundoA
nosotros, en cam$io, estamos ante él a través de este vuelo peculiar y esta elevaci)n
e'perimentados por nuestra conciencia=/.
e acuerdo a lo revisado, la conducta del animal superior sugeriría que la a$sorci)n en el
nicho ecol)gico que le es propio, en el cuidado de sus necesidades vitales, es consistente
en cierto grado con la estructura .estar en el mundo/ de la e'istencia humana, anali-ada
por 0eidegger, en el sentido que siempre e'iste en el animal una comprensi)n f!ctica del
entorno que ha$ita. Su capacidad de transposici)n hacia los o$jetos es limitada, aunque
algunas conductas antropoides sugieren una cierta ha$ilidad para atravesar los o$jetos,
recon&gurando signos aprendidos en forma creativa. Cor otra parte, disposiciones
afectivas, como la melancolía animal, sugieren una cierta capacidad para temporanciar
.el sido/. Carticularmente limitada pareciera ser aquella propiedad denominada por
0eidegger la .mirada/ L3ugen$lickM, la forma propia del presente del asein, aquel
instante del muy especial .presente/ humano que a$arca todo aquello en medio de lo
cual su e'istencia se encuentra, proyectando su futuro y ha$iendo sido lo que fue. (stas
restricciones de la temporeidad impedirían al animal el acceso a dos atri$utos
propiamente humanos, .el ha$la/ y .la muerte/.
Con%lusi$n
3 manera de conclusi)n, quisiera solamente destacar la importancia que tiene para
Sloterdijk, como fuentes evolutiva de la vida interior mamífera, el desarrollo en dos
medios distintos, el interior del cuerpo de la madre y el afuera post-nacimiento. 4e
parece que la interacci)n sim$i)tica del medio-materno con el medio-germen nos acerca
a todo lo medi!tico que hay en nuestro cuerpo, dicho metaf)ricamente, a lo vegetal que
hay en nosotros.
Cor otra parte, con los animales mamíferos placentados compartimos el privilegio de estar
adentro#afuera, la fuente evolutiva de los mundos interiores, de acuerdo a Sloterdijk. (se
c!lido estar adentro y ese desamparo al ser arrojados a lo e'terior vacío e inh)spito es lo
que nos apro'ima, en lo esencial, a los animales mamíferos placentados, aunque nos
aleje la rique-a en con&guraciones esféricas, la rique-a en sustituciones y transferencias,
la rique-a en la construcci)n de espacios de convivencia, en suma, la complejidad de los
mundos humanos, en gran medida determinada por nuestra historia cultural.
8
*oincidiendo con Sloterdijk, cuando a&rma que .los límites de mi capacidad de
transferencia son los límites de mi mundo/, quisiera solamente agregar que los pro$lemas
del mundo contempor!neo e'igen ensanchar las parcelas disciplinarias en nuestro
enfrentamiento con la $iodiversidad. Siguiendo a 0orkheimer y 3dorno+K, la &losofía
de$ería a$andonar su representaci)n de la dignidad del hom$re so$re la $ase e'clusiva
de su diferencia a$ismal con respecto a otros seres vivos. 2a ciencia de$ería a$andonar la
investigaci)n animal $asada meramente en la manipulaci)n mec!nico- técnica que
con&rma de manera .particularmente malvada/ esa diferencia. 2os catastr)&cos efectos
del cam$io clim!tico glo$al que nos afecta en la actualidad, el desastre ecol)gico
cotidiano en que desaparecen miles de po$laciones de plantas y animales en aras de un
dudoso .progreso/, y los acelerados avances de una $iotecnología sin alma, nos o$ligan a
una urgente ampliaci)n de los límites de nuestros .mundos/ incluyendo la vida no
humana ya que en eso nos va nuestro destino com%n.
ra. *arolina Pillagr!n.
2icenciada en 7iología, >niversidad de *hileA ra. en Fecursos 6aturales, >niversity of
Wottingen, 3lemaniaA Costgrado, Qnstituto de Nilosofía de la Conti&cia >niversidad *at)lica
de Palparaíso.
Qnvestigaci)n reali-ada durante el XSeminario SloterdijkX, Crograma de Costgrado del
Qnstituto de Nilosofía de la C>*P, dictado por el Crof. r. 3dolfo P!sque- Focca, 8Y
Semestre 3cadémico, 5,,B.
http:##ZZZ.o$servaciones&loso&cas.net#seminariosloterdijkniet-sche.html
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8 Qnvestigaci)n reali-ada por la ra. *arolina Pillagr!n durante el XSeminario SloterdijkX,
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5 S2SI(FQGJ, Ceter 5,,+. (sferas Q L7ur$ujasM. <E+ pp. (diciones Siruela, 4adrid: pp. 5:.
+ S2SI(FQGJ 5,,+, Q$íd. ('curso +. (l principio huevo. Qntimaci)n y envoltura, pp. 5KB-
+,:.
: 2os 4amíferos Clacentados se originaron en el *ret!cico tardío y, a diferencia de los
4amíferos 4arsupiales y 4onotremata, sin transferencia nutricia desde la madre,
esta$lecen un sistema de transferencia de nutrientes y desechos con la madre, vía
placenta.
<*at!strofe glo$al ocurrida durante el límite *ret!cico-Ierciario y causada por el impacto
de un cometa o meteorito que impacta la Iierra y provoca la e'tinci)n del ;, al E,f de
todas las especies animales. (l evento fue documentado por primera ve- por: 3lvare- 2.,
]. 3lvare-, ]. 3saro, N. and 4ichel 0. P. 8KE,. ('traterrestrial cause for the *retaceous-
Iertiary e'tinction. Science, Pol. 5,E, 6um$er :::E, p. 8,K<-88,E.
; S2SI(FQGJ, Ceter, 5,,+, (sferas Q L7ur$ujasM. pp. +8+.
B Sloterdijk 5,,+, Q$íd. *apítulo <. (l acompa9ante originario. Féquiem por un )rgano
desechado, pp. +8+-:8+.
E (2(>\( W. y N. W>3II3FQ. 5,,:. 4il mesetas. *apitalismo y esqui-ofrenia. <5< pp. Cre-
Ie'tos, Palencia:
pp. 8B.
K S2SI(FQGJ, Ceter, 5,,+. (sferas Q L7ur$ujasM, pp. +B:.
8, S2SI(FQGJ 5,,+, Q$íd. ('curso <. 2a plantaci)n negra. 6ota so$re !r$oles de vida y
m!quinas de animaci)n, pp. +;8-+B:.
88 (2(>\( R W>3II3FQ 5,,:, Q$íd.
85 2as plantas verdes terrestres son las (m$ri)&tas, que portan em$riones, e incluyen
alrededor de +,,.,,, especies pertenecientes a grupos tan diversos como los musgos,
las hep!ticas, los helechos, los licopodios, las coníferas y las plantas con Hores.
8+ Feferencia al tiempo Crec!m$rico, cuando solamente $acterias po$la$an la tierra,
algunas de ellas con el pigmento verde llamado cloro&la, las cuales solamente se
reproducen por simple fragmentaci)n.
8: Sim$iosis es cuando dos organismos distintos viven en contacto físico con $ene&cios
mutuos.
Sim$iogénesis es cuando organismos de distintos tipos se fusionan y crean nuevas células
fundidas. e acuerdo a 2ynn 4argulis, este proceso es el motor principal de la creaci)n de
variaci)n en la evoluci)n.
4argulis postul) la teoría de la endosim$iosis como e'plicaci)n del origen de la célula con
n%cleo y organelos, a partir de la asociaci)n y la cooperaci)n entre $acterias. 4argulis, 2.
y SchZart-, J. P. 8KE<. *inco reinos. Wuía ilustrada de los phyla de la vida en la Iierra. (d.
2a$or. 7arcelona.
10
8< 43FW>2QS R S*0]3FI\ 8KE<, Q$íd. 3 partir de distintas endosim$iosis ha$rían
evolucionado los distintos reinos de seres vivos: animales, plantas, hongos y protoctistas
Lproto-oos y algasM.
8; 3lusi)n a la conquista de la tierra desnuda por los primeros organismos, -de acuerdo a
los f)siles, ocurrida en el Srdovícico, hace alrededor de :B, a <:, millones de a9os-,
plantas parecidas a las hep!ticas y musgos.
8B 3lusi)n a la primera alga verde que conquista a la tierra y retiene el huevo en la planta
se'ual. 2os estudios moleculares muestran que fueron pro$a$lemente algas carofíceas de
agua dulce, relacionadas con musgos y hep!ticas actuales.
8E Per nota 88.
8K Iodas las plantas terrestres verdes producen esporas, pero solamente las m!s
evolucionadas germinan hacia adentro de su pared generando una plantita se'ual
microsc)pica que portar! el huevo. (ste proceso es llamado endosporia y, entre las
plantas actuales, lo presenta un peque9o grupo de helechos acu!ticos y todas las plantas
con semillas.
5, (ntre las plantas terrestres, solamente las coníferas y las plantas con Hores retienen su
espora femenina en la planta ase'ual de manera que todo el desarrollo de la planta
se'ual ocurre al nivel microsc)pico en su interior. (l producto &nal de este desarrollo se
llama semilla. 3parentemente, parece ha$er entonces un solo individuo, el !r$ol o hier$a
que vemos. e manera similar, en una madre em$ara-ada vemos solo una mujer.
58 ?qué es un medio para Sloterdijk@. .>n algo que es inspirado, sonori-ado, iluminado,
tomado, atravesado, disuelto, envuelto por otro/ . Safransky F. 5,,+. Cr)logo. pp. 8+-8K.
(n: Sloterdijk C. 5,,+. (sferas Q L7ur$ujasM. (diciones Siruela, 4adrid, <E+ pp.
55 S2SI(FQGJ, Ceter, (sferas Q 5,,+, Q$íd. pp +K.
5+ 73*0(23F, Wast)n, Coética del espacio. (n: Sloterdijk 5,,+, Q$íd. pp. 8K.
5: S2SI(FQGJ, Ceter, (sferas, 5,,+, Q$íd. pp. 55
5< S*0(22Q6W N]G. 8E88-8E8<. 2as (dades del 4undo. Ie'tos de 8E88 a 8E8<. Iraducci)n
de Gorge 6avarro Cére-, (diciones 3kal, S.3., 4adrid, (spa9a, 5,,5, 5<K pp.
5; 0(Q(WW(F 4. 8K5B. Ser y Iiempo. Iraducci)n, Cr)logo y 6otas de Gorge (duardo
Fivera, 8KKB. (ditorial >niversitaria, Santiago, *hile, :KB pp.
5B S2SI(FQGJ, Ceter, 5,,+. (sferas Q L7ur$ujasM. ('curso : .(n el ser-ahí hay una
tendencia esencial a la cercanía/. 2a doctrina del lugar e'istencial de 0eidegger pp. +,<-
+85.
5E 0(Q(WW(F 8K5B, Q$íd.
5K 0(Q(WW(F, 4. ie Wrund$egri_e der 4etaphysik. Porlesung ]inter-Semester
8K5K#+,, Nrei$urg. (n: Jlostermann Seminar, 5` parte. 5,,:, <:: pp.
+, (l concepto .nicho ecol)gico descri$e el status de un animal en su comunidad
indicando lo que él est! haciendo ya que no se trata meramente de una o$servaci)n
e'terna. (n: Schoener I.]. 5,,5. Ihe ecological niche. *hapter :, pp. B:-88+. (n: G.4.
*herret L(d.M (cological *oncepts. 7ritish Society Symposium Polume. 7lackZell, 2ondon.
Cp. E<-E;.
+8S*0(2(F, 4. 8K+E. (l puesto del hom$re en el cosmos. (ditorial 2osada, 7uenos 3ires,
88E pp.
+5 43FW>2QS R S*0]3FI\ 8KE<, Q$íd. Per nota 8:.
++ S*0(2(F, 4a', 8K+E Q$íd.
+: 0(Q(WW(F, 4artin, 5,,: Q$íd.
+< 0(Q(WW(F 8K<E. 0alderlin y la esencia de la poesía. pp. KB-88<. (n: .4artín
0eidegger. 3rte y Coesía/. Nondo de *ultura (con)mica, 4é'ico.
+; (FFQ3 G. 8KEK. (l oído de 0eidegger. Nilopolemología LWeschlecht ivM. *onferencia
pronunciada en septiem$re de 8KEK *hicago (n: Colíticas de la amistad, traducci)n de
Nrancisco Pidarte.
+B Per nota ;: Slterdijk 5,,+, Q$íd..
+E FQ2J( F.4. 5,,,. 2as (legías del uino. (ditorial >niversitaria, Santiago, 5;8 pp.
.Sctava (legía/, pp.85K-8++.
+K 0SFJ0(Q4(F 4. ^ 3dorno I. ]. 8K;K. ialéctica de la Qlustraci)n. Iraducci)n G. G.
S!nche-, *uarta (dici)n 5,,8, +,+ pp. (ditorial Irotta, 4adrid, pp. 5K8.
Fevista S$servaciones Nilos)&cas - 6Y < # 5,,B
11
irector: 3dolfo P!sque- Focca e Fevista S$servaciones Nilos)&cas g 5,,< - 5,,K
ano(O
12