Despertar la pasión

Ideas románticas para parejas que han perdido la pasión

No es fácil luchar contra la rutina. Cuando el peso de los años empieza a
hacerse notar en la pareja y el aburrimiento es el pan de cada día, parece
que aquellos momentos de pasión quedaran muy atrás en el tiempo. Sin
embargo, si hay amor de por medio, recuperar ese momento de placer en
la cama, resulta una tarea muy fácil.

Es normal que en un determinado momento las parejas que llevan muchos años
juntas pasen rachas de estancamiento, tanto sentimental como sexual. Sin
embargo, hay algunas que consiguen superar esos malos momentos, mientras que
otras se dejan vencer por el peso de la desidia y acaban rompiendo después de
años de dejadez.

Existen algunos trucos para recuperar esa armonía sexual.

Por ejemplo, a la mañana siguiente de una noche especialmente apasionada o
romántica, mándale un mensaje cariñoso al trabajo para extender en el tiempo esa
sensación de romanticismo.

También puedes tener noches temáticas en el dormitorio como la "Noche sin
manos" en la que la imaginación haga de las suyas y busquen la manera de
estimularse sin utilizar esa parte del cuerpo. También puedes prepárale una cena
afrodisíaca.

Después, quítate la ropa y ponte un conjunto de lencería sexy y espéralo así.
También puedes probarte una de sus corbatas sin nada más y esperarle en el
cuarto para que se lleve una buena sorpresa.

Piensa en los planes que les gustaba hacer cuando empezaron a salir. Paseos
inesperados, una noche acampando, sesiones de cine en las que no veías la
película. Intenta recuperar esos momentos y compórtense como si fueran novios
primerizos.



Las cinco claves que debes seguir para acabar con la rutina de pareja

La monotonía es uno de los principales motivos de rompimiento en las
parejas actuales. Por eso, te contamos algunos detalles que pueden
ayudarte a romper con la rutina y reavivar la etpa de enamoramiento con
tu pareja.


1. Realiza un día de amor donde tu pareja sea tu centro de atención. Puedes
incluir una cena, un regalo sugestivo que puedan usar a solas, un masaje y hasta
un juego.

2. Sorprende a tu pareja recogiendola en su trabajo en invitandola a un lugar que
nunca hayan visitado.

3. Si sabes que tu pareja llegará cansada de un día de trabajo duro, préparale algo
especial, que puede ser un masaje, un coctel o algo que le genere placer.

4. Inventa nuevas formas de demostrarle que lo quieres, puedes meter una notica
en su bolsillo, o llevarle flores en un momento cualquiera, escribirselo en el
desayuno, en el espejo del baño etc.

5. No sigas los gestos mecánicos que en ocasiones se apoderan de las relaciones.
No te despidas siempre de la misma forma, inventa nuevas frases, gestos y
caricias.

Si el deseo con tu pareja ha disminuido por aburrimiento o rutina, los
expertos te dan 4 valiosas claves para recuperar el fuego

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Vistos desde fuera por su familiares y amigos, tú y tu esposo son la pareja ideal,
se quieren y están muy unidos, tienen buenos trabajos, su casa es la envidia de
muchos, están saludables y sus hijos son su mayor alegría. Pero en la intimidad de
su recámara las cosas son muy distintas. Desde hace tiempo, el ardor que antes
compartían y que los empujaba a los brazos del otro para amarse con ansia, ha
dado paso a un cristal invisible pero palpable y frío que los mantiene separados,
espalda con espalda, excusa tras excusa.
Su problema es la disminución o pérdida del deseo sexual, y también es el de
muchas parejas que comprueban con angustia que la llama de pasión que los unía
indomablemente, parece apagarse sin remedio.
Donde hubo fuego
Cada vez es más frecuente en las consultas de los psicólogos y sexólogos escuchar
a las parejas decir: “seguimos queriéndonos mucho, pero la pasión y el
enamoramiento se han apagado”. Testimonios como éste revelan uno de los
problemas que más le preocupan a las parejas de hoy: la falta de atracción sexual.
Este fenómeno, que se da sobre todo en las mujeres pero también afecta a los
hombres, puede deberse a factores biológicos, como el descenso hormonal debido
a la edad o a una intervención quirúrgica, los cuales pueden aliviarse con terapias
hormonales de reemplazo, que se administran con parches que se aplican sobre la
piel y liberan pequeñas dosis de testosterona.
Pero la mayoría de las veces, la inapetencia sexual es provocada por problemas
emocionales, como los conflictos entre la pareja, el aburrimiento o la rutina en las
relaciones sexuales. En este caso los expertos te recomiendan acudir a todos los
recursos disponibles para volver a encender el fuego sexual de sus brasas y
cenizas.
Éstas son cuatro grandes recomendaciones de los psicólogos clínicos Miguel Costa
y Ernesto López, autores del libro Cómo vencer la pereza sexual, para recuperar la
pasión cuando en ti y tu pareja el deseo e interés sexual están declinando:
• Mejora tu atractivo. Si consideran que ya no necesitan conquistar a la pareja,
dejan de hacer ese pequeño esfuerzo diario por resultarse atractivos y terminan
por descuidar su aspecto físico, la higiene, el atuendo y la alimentación. En
cambio, si te das cuenta de que tu propia pareja es una “especie en peligro” y
puedes perderla porque crea atracción e interés en los demás, la empezarás a
desear más. Una gran estrategia para que mantengan el deseo del otro es cuidar
su propio atractivo, y esto lo logras mejor cuando eres una persona activa,
independiente y socialmente agradable.
• Fomenta la variedad y la sorpresa. Cuando tú y tu pareja hacen lo mismo
todos los días, a la misma hora y en el mismo lugar, rápidamente se acostumbran,
por eso les conviene evitar la cotidianeidad y lo predecible. Para contrarrestarlos,
tienen que introducir novedad y sorpresas emocionantes, como una cita
"prometedora" en un lugar imprevisto, decirle "te deseo" cuando él menos se lo
espera, una llamada insinuante, una caricia atrevida y espontánea.
• Recupera las actividades emocionantes. Cuando tu relación se estabiliza,
puede aparecer el adormecimiento del deseo sexual. Sin embargo, la pérdida del
deseo se produce sobre todo porque con el paso del tiempo se dejan de hacer
cosas que antes se hacían. Entonces les conviene retomar los impulsos que en el
pasado les resultaron excitantes, como salir solos, ir a bailar, tener detalles como
regalarse una flor, viajar juntos, tener una cena íntima, usar un perfume de otros
tiempos o escuchar la música que oían en sus encuentros sexuales más
apasionados.
• Prepara el escenario. Los problemas sexuales están estrechamente ligados a
los lugares donde se lleva a cabo el sexo. Por eso es importante que primero
identifiques qué elementos apagan su deseo y así descartarlos. Luego debes
identificar qué contexto los excita a los dos y entonces favorécelo. También
pueden reavivar el interés perdido, si al escenario habitual de la relación sexual le
introducen elementos nuevos y distintos; la música, luces, fotos, sonidos o
perfumes pueden ayudarlos a salir de la anestesia y revivir las ganas.


















Experto da las claves para evitar los enamoramientos tóxicos

Los amores tóxicos, en los que una parte de la pareja perjudica a la otra
con sus celos, su actitud egocéntrica o con lemas como el 'ni contigo ni
sin ti', se han convertido en un problema de salud pública dentro de una
sociedad en la que, a través de canciones, películas y anuncios, el amor
se ha convertido en un sentimiento todopoderoso que parece justificarlo
todo, incluso el sufrimiento, según indica el psicólogo Walter Riso.

Esta es la denuncia que realiza el psicólogo Walter Riso en su último libro, titulado
'Amores altamente peligrosos', donde el experto revela las claves con las que
podemos, antes de enamorarnos, desenmascarar a las personas cuya forma de
querer nos traerá sólo problemas y "prevenir" estos enamoramientos insalubres.

Según Riso, los amores tóxicos se han convertido en un problema de salud pública,
donde el 40 por ciento de las consultas al psicólogo versan sobre las consecuencias
de un amor irracional que podría haber sido evitado con autocontrol, madurez
emocional y capacidad de manejar la soledad sin tener que sufrir.

Asociar el amor al sufrimiento es un error, esto lo ha convertido en un sentimiento
todopoderoso que parece justificarlo todo, lamenta el especialista, para quien
enseñarnos a amar con inteligencia desde pequeños puede ayudar a la prevención
de estos vínculos y a promocionar la salud.

Entre los estilos afectivos a evitar se encuentra el amor violento que ofrecen las
personas que Riso cataloga como asociales o 'pendencieros' y que acaba en el
maltrato. "Detrás del maltrato o el abuso sexual suele estar un antisocial del que
suele 'engancharse' con una persona dependiente, lo que facilita y multiplica los
problemas que genera esta relación", aseveró.

"Las personas asociales traen consigo una historia familiar muy patológica. Son
personalidades abusadoras que piensan que el débil se merece el maltrato al que
le someten, creen que deben dominarles y cuando la víctima se revela, se indignan
y atacan", explicó.

Otro de los afectos tóxicos contra los que advierte el libro es el denominado amor
subversivo, practicado por aquellos que aman bajo el lema 'ni contigo ni sin ti'. "El
amor subversivo es uno de los más comunes, lo ofrecen personas que ven a su
pareja como un dictador contra el que quiere revelarse pero no puede hacerlo del
todo, por miedo a perder el vínculo. Es un 'ni contigo ni sin ti' que al otro le genera
estrés y le lleva a la depresión", apuntó.

El experto relaciona este estilo afectivo con la inmadurez emocional y con el
denominado Síndrome de Peter Pan. Para estas personas, dice Riso, "la solución
no es casarse con 'Campanilla', sino pedir cita a un especialista para desarrollar
inteligencia emocional y resolver su conflicto con la autoridad".

Fases que hay que superar después de una ruptura amorosa

Al acabar una relación, podemos mostrar distintas emociones: odio,
sorpresa y negación son algunas de ellas. Todas son aceptables y hacen
parte del proceso de adaptación que una persona necesita para abrir los
ojos y recuperar su vida normal.


Sentirnos culpables

Esta fase suele aparecer unos seis meses después de la ruptura. Nos sentimos
muy culpables por lo que podríamos haber hecho y no hicimos, por lo que hicimos
mal. El dolor es casi insoportable, incluso el corazón puede doler literalmente y
creemos que vamos a morir de tristeza.

La vida no tiene sentido y pensamos que nadie ha podido sufrir todo lo que
estamos sufriendo nosotros. Esto ocurre cuando la relación ha sido profunda, pues
en algunos casos esta etapa no se atraviesa o sólo se presenta en forma de
tristeza y lamentaciones.

Se está "llorando" la muerte de la relación. Esto se vuelve más profundo si ya
hemos experimentado otras pérdidas dolorosas en nuestra vida.


Qué hacer para no tocar fondo

Durante esta etapa debemos evitar la evasión (drogas, alcohol, otras relaciones…).
Si no tomamos contacto con nosotros mismos, si no lloramos y expresamos todo lo
que tenemos que expresar, la etapa no puede ser superada.

Las amistades son la fuente de apoyo más adecuada en este momento, ya que en
soledad sólo podemos conseguir llegar hasta la depresión. Al informarles de
nuestra situación y expresar nuestras emociones podrán apoyarnos, que es lo que
en este momento necesitamos.


¿Por qué nos pasa?

No suele durar demasiado tiempo, alrededor de unas semanas. La tristeza por la
pérdida se convierte en enfado e incluso en odio. El odio suele enfocarse hacia la
pareja que nos ha abandonado, pero puede también expandirse al resto de
personas del mismo género que ésta.

Se reniega del amor y se decide que nunca más se va a volver a estar
enamorado/a o a querer a una pareja.


Cómo conseguir que no se convierta en una obsesión

Esta etapa es saludable para desprendernos de la obsesión de la persona querida,
pero no debe volverse obsesiva. La expresión del llanto y de la rabia nos
desahogará, pero hay que saber dónde y cómo expresarla, nunca contra nosotros
mismos o contra otras personas.

La imaginación y las fantasías de venganza pueden ayudarnos a descargar la ira,
pero se debe tener cuidado con plantearse el llevarlas a cabo.



Las debilidades y miedos más comunes entre los hombres

El machismo es una constante de todos los tiempos y esto significa que
la masculinidad entendida por los hombres les impide hacer cualquier
cosa que sugiera la feminidad.

La masculinidad es el repudio de lo femenino. Y de esa premisa se desprende que
los hombres sienten miedo a tener actitudes femeninas y a todo lo que disminuya
su virilidad.


Miedos masculinos

Miedo a no llegar a satisfacer a su pareja. La falta de erección por las esperanzas
puestas en su eficacia o en su experiencia. Miedo a la intimidad o a
comprometerse sentimentalmente. Temor a no lograr un orgasmo en ella. Tener
una eyaculación precoz. Que el tamaño de su pene esté acorde con las
expectativas que él supone tiene su pareja. Temor a un contagio de una
enfermedad de transmisión sexual.

Aunque no se crea la soledad es más temida por los hombres que por las mujeres.
Según los estudios, los hombres divorciados son los primeros en volver a casarse,
a pesar de su temor a comprometerse.

Los miedos sexuales que persiguen a las mentes masculinas, están en su mayoría
relacionados con el desempeño técnico, más que con otros factores de tipo social
o físico. A un hombre le interesa quedar en el récord de una mujer como el mejor
amante que ella haya tenido, o como el mejor dotado y creativo, más que como el
más romántico o tierno.


El tamaño para ellos es muy importante

La eterna pesadilla de la mayoría de los hombres es sobre el tamaño del pene, sin
embargo, muy pocos se atreven a confesar que les preocupa este asunto.

Otro de los miedos más importantes que tienen los hombres es la disfunción
eréctil. Ya que el hombre siente que su sexualidad se refiere a sus órganos
genitales. El pene erecto es, sin duda, un símbolo de virilidad, de poder y
dominación.

Las frases típicas entre los hombres van ligadas a desafiar su virilidad y su
capacidad de ofrecer placer a su compañera, por eso sienten tanto temor a no
llenar las expectativas o de que se les compare con otros hombres.


Cuestión de tradición

Por tradición los hombres son entrenados para ser machistas y parte del proceso
de adiestramiento hacia la masculinidad es que no se preocupen por el cuidado de
la salud o tener el descanso y la dieta necesarios para fomentar la buena salud.

Una de las situaciones que más les avergüenza a los hombres es examinarse la
próstata. El tacto rectal no tarda en sí mismo más de dos minutos, es poco
molesto, pero para los hombres resulta hasta humillante.

Sin duda si un hombre es sensible a las necesidades de su cuerpo y a las
emociones, no será tachado o señalado como „menos macho‟. Por el contrario, a
las mujeres les gusta que los hombres se cuiden y se preocupen por su bienestar.


Nuevo pensamiento

Los sexólogos afirman que una educación sexual objetiva es la que puede llegar a
terminar con estos mitos. Una educación en la que se fomente el respeto, el
derecho al placer y la autoestima.