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UNIVERSIDAD AUTONOMA DEL ESTADO DE MORELOS


FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES


CULTURA DE LA DONACION DE ORGANOS EN MEXICO

SOLIS ROMERO CLAUDIA R.


“PARA ACREDITAR LA MATERIA DE METODOLOGIA JURIDICA
DE LA INVESTIGACION”

LIC. RAFAEL DORANTES

CUERNAVACA, MORELOS A 10 DE DICIEMBRE 2013


2

INTRODUCCIÓN
La salud es el regalo más preciado de la vida, sin ella es difícil disfrutar al máximo
todos los acontecimientos especiales que se dan. Para quien goza de buena salud
es casi imposible percibir el dolor, ansiedad, depresión e impotencia que padece
un enfermo; lo que sí es imposible de creer es que existiendo la manera de salvar
múltiples vidas, esta oportunidad se desperdicie por falta de información o
desconfianza, al negarnos a donar nuestros órganos a nuestra muerte o a la
muerte de algún familiar, sin pensar que un ser querido nuestro o nosotros,
podríamos estar en la misma situación de ese enfermo en un futuro.
Donar o recibir un órgano parece estar lejos de nuestro entorno cuando en nuestra
vida todo marcha bien respecto a nuestra salud y la de nuestra familia, pero es
bien conocido que la salud no es para siempre y que no estamos exentos a
perderla, es por eso que en este trabajo una de las cosas a tratar será lo que es y
lo que significa la donación de órganos. No es un simple problema de doctores y
algunos enfermos; ésto es un problema de carácter moral que envuelve a toda la
sociedad, y debido a que concierne a la sociedad, concierne de igual manera a las
leyes que nos rigen.
El tema de la donación de órganos existe en la agenda social, política, religiosa,
médica y legislativa del país como un acontecimiento que deja mucho que pensar.
Hay leyes y reglamentos que tratan sobre la donación de órganos, como la Ley
General de Salud, que da las normas para llevar un buen control sanitario a la
hora de trasplantar órganos, la forma en que debe de ser la donación de órganos,
3

bajo qué circunstancias se llevarán, los tipos de consentimiento del donante, etc.;
el Reglamento de la Ley General de Salud, que busca regular el Sistema de
Protección Social en Salud; el Código Civil, que dice las formalidades a seguir
para donar órganos, y quienes pueden donar órganos; el Código Penal, que
muestra las facultades del Ministerio Público en materia de trasplantes y donación
de órganos; y la Constitución Mexicana, que dice que todos los mexicanos
tenemos derecho a la salud.
El asunto de donación de órganos es fundamentalmente de carácter médico, pero
también jurídico. El derecho no debe detener el avance científico, sino por el
contrario, debe regularlo para impulsarlo. Los indudables beneficios que una
nueva legislación progresista y moderna traerá a la salud pública del país, la
tradición, algunas creencias ancestrales y mucha desinformación hacen del tema
de donación de órganos un asunto delicado.
En México todavía no existe una cultura respecto a la donación de órganos. Por
ello, hay gran desproporción entre quienes requieren de algún trasplante para
seguir viviendo y los donantes de órganos. No hay donantes y un numeroso grupo
de personas que podrían tener una esperanza de vida, la van perdiendo con el
transcurso del tiempo, hasta morir, no obstante que la ciencia médica cuenta con
la más avanzada tecnología en esta materia.
La donación de órganos debe ser un acto altruista que refleja gran solidaridad del
donante para con su prójimo. Pero este acto debe ser regulado por el legislador de
4

acuerdo con los conceptos bioéticos, por lo que haré una breve referencia a
nuestro derecho positivo.
Los centros educativos, las universidades y las autoridades en la materia, deben
fomentar la cultura de la donación de órganos, mediante campañas permanentes
de difusión y motivación adecuadamente informadas.
Los Centros Estatales actuarán coordinadamente en el fomento y promoción de la
cultura de la donación. Quien hace esta especie de donación puede dar una nueva
vida a su prójimo; tiene la potencialidad de mejorar la calidad de vida del receptor
del órgano donado.














5

ÍNDICE


Capítulo I
Antecedentes…………………………………………………………… 8
1.1 Épocas remotas…………………………………………… 8
1.2 Siglo XX…………………………………………………………… 9
Capítulo II
Donación de órganos………………………………………… 11
2.1 Clasificación de las donaciones 12
2.2 Régimen jurídico……………………………………… 12
Capítulo III
Naturaleza jurídica de la relación
que se establece en la donación de órganos ………………………..14
3.1 Sus elementos……………………………………………………… …….14
3.2 Clasificación……………………………………………………………...15
3.3 Elementos de existencia………………………………………………..15
3.4 Requisitos de validez……………………………………………….......17
Capítulo IV
Regulación Constitucional………………………………………..……...19





6

Capítulo V
Aspectos éticos
5.1 El respeto a determinados principios
esenciales de contenido jurídico, social
y moral………………………………………………………………………………… 22

5.2 Disposición Corporal…………………………………………………………….. 23
5.3. Disposición Cadavérica………………………………………………………….. 24
5.4 Vida y Muerte……………………………………………………………….… 26
5.5 Altruismo……………………………………………………………………… 27
Capítulo VI
Derecho comparado
6.1 Canadá………………………………………………………………………… 29
6.2 España………………………………………………………………………… 29
6.3 Argentina…………………………………………………………………………....31
Capítulo VII
La necesidad de la reforma y su
relevancia para la salud pública
7.1 ¿Por qué reformar?……………………………………………………………... 32
7.2 Consejo Nacional de Trasplantes………… …………………………………….33
7.3 Reformas a la Ley General de Salud
en su título XIV……………………………………………………………………….. .34
7.4 Retos………………………………………………………………………………… 35
7.5 Compromisos……………………………………………………………………… 36

7

Conclusiones………………………………………………………………………… 38
Bibliografía………………………………………………………………………… 41























8


CAPÍTULO I
ANTECEDENTES

1.1 Épocas remotas
La historia refiere muchos intentos de la humanidad por encontrar la restauración
de la salud o de la belleza a partir de extirpaciones o implantes de partes
humanas. Así, en la India hace más de 2000 años el médico Sushruta, utilizaba
tejidos de algunas otras partes del cuerpo de la persona para restaurar las narices
de sus pacientes.

La historia religiosa refiere los milagros de los santos Cosme y Damián en el siglo
III, que lograron trasplantar la pierna de un negro a un hombre blanco en
Damasco.

No obstante, los antecedentes científicos más remotos en materia de trasplantes
datan de 1668, año en que se llevó a cabo la primera transfusión de sangre. En
Francia, el médico Juan B. Genis, quien era consultor de Luis XIV, practicó la
primera transfusión con resultados negativos, pues el paciente murió por
incompatibilidad de los grupos sanguíneos.

A partir de entonces la ciencia médica ha tenido un notable desarrollo, en
particular en materia inmunológica, que ha ido resolviendo el problema inicial y
más complicado del rechazo. Los avances científicos en esta materia generaron
9

un conflicto y falta de equilibrio, pues por un lado es evidente e incuestionable la
ventaja y relevancia de los trasplantes para el desarrollo de la medicina y de la
salud pública y, por el otro, existe incapacidad u obsolescencia de las normas
jurídicas para enfrentar la nueva realidad. De la misma manera surgió la
preocupación de la filosofía, la moral, las religiones y la biología.

1.2 Siglo XX
Los trasplantes de órganos, tejidos y células son, sin lugar a dudas, uno de los
grandes acontecimientos de la historia de la medicina en el siglo XX; tuvieron su
aparición en el escenario del arsenal terapéutico en 1954, fecha en que se realizó
exitosamente el primer trasplante de riñón entre una pareja de gemelos, por los
doctores Murray, Merril y Harrison, en la ciudad de Boston, Estados Unidos.
1


En las siguientes décadas, esta práctica quirúrgica aumentó

gradualmente y se perfeccionó, obteniendo éxitos continuos y

alentadores. Sin embargo, estos logros espectaculares no se

habrían podido llevar a cabo sin el desarrollo que han tenido

los medicamentos inmunosupresores, que permiten la sobrevida a largo plazo de
los pacientes trasplantados, aun entre individuos con señaladas diferencias
inmunológicas.


1
LEVINAS, Emmanuel, Del uno al otro, trascendencia y tiempo entre nosotros. Ensayos para pensar en el
otro. Pre- Textos, Valencia, España, 1993, p. 178
10

Alrededor de los años 60, existía el Reglamento de Bancos de Sangre, Servicios
de Transfusión y Derivados de Sangre, ordenamiento legal en el que se regulaba
todo lo relacionado con lo que, para ese entonces, era el único trasplante posible.
2


El antecedente más inmediato que tenemos en México, lo encontramos en 1963,
cuando los doctores Federico Ortiz Quezada, Manuel Quijano y Francisco Gómez
Mont realizaron el primer trasplante renal en el Centro Médico Nacional del IMSS;
posteriormente, estas acciones quirúrgicas se llevaron a cabo de manera
metódica, organizada y sistemática en el Instituto Nacional de la Nutrición, con el
doctor Federico Chávez Peón; en el Hospital Central Militar, con el Dr. Octavio
Ruiz Speare y en el ISSSTE, con el Dr. Javier Castellanos Coutiño. En 1964 se
llevó a cabo el primer trasplante de corazón entre chimpancés.

Este experimento, llamado trasplante xenogénico, sirvió de antecedente al primer
trasplante de corazón que realizó el cirujano Cristian Barnar en diciembre de 1967,
en Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

En 1985, se efectuó el primer trasplante de hígado por los doctores Héctor Diliz
Pérez y Héctor Orozco, y en 1987 se trasplantó, por primera vez, un páncreas por
el doctor Arturo Dib Kuri; ambos trasplantes fueron llevados a cabo en el Instituto
Nacional de la Nutrición. Por otro lado, en 1989, el doctor Rubén Agüero Sánchez
realizó exitosamente el primer trasplante de corazón en el IMSS, y en ese mismo

2
Diario Oficial de la Federación 8 de noviembre de 1961
11

año se practicó el primer trasplante de pulmón por el doctor Jaime Villalba Caloca,
en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias.

De esta forma, el notable progreso de la farmacología inmunosupresora, el avance
de los procedimientos técnicos para un mejor y más oportuno diagnóstico, así
como la experiencia clínica y quirúrgica, han provocado que en las últimas
décadas los resultados en el campo de los trasplantes se puedan considerar
espectaculares, lo que ha repercutido en un significativo incremento de esta
práctica en casi todos los países del mundo.
CAPÍTULO II
DONACIÓN DE ÓRGANOS

La donación de órganos es el hecho de que una persona ceda a otra la propiedad
de algún órgano de su cuerpo, con el fin de salvarle la vida y sin recibir
contraprestación alguna. Al donar un órgano, el donatario se somete a un
trasplante, que es la sustitución de un órgano o tejido que ya no funciona con el
objetivo de restituir las funciones perdidas. En muchos pacientes, el trasplante es
la única alternativa que puede salvarle la vida y recuperar la calidad de la misma.
Los trasplantes de órganos constituyen un logro terapéutico, vinculado
históricamente al propio desarrollo cultural de la Humanidad y al deseo de
perpetuarse y de alcanzar la inmortalidad.
3



3
SODI CAMPOS, María de Lourdes, La experiencia de donar. PyV Editores, México, 2003
p. 23 y 24
12

2.1 Clasificación de las donaciones
Donación pura: Es aquella que se otorga en términos absolutos.
Donación condicional: Es la que depende de un acontecimiento incierto.
Donación remuneratoria: Es aquella que se hace en atención a servicios
recibidos por el donante y que éste no tiene obligación de pagar.
Donación onerosa: Consiste en la imposición de gravámenes a la donación
realizada.
Donación Mortis Causa: Es aquella que está supeditada a un término, la muerte
del donante y, generalmente, se equipara a un legado o herencia.
Donación entre cónyuges o consortes: Son aquellas que hace un cónyuge a
favor del otro.
Donaciones prenupciones, antenupciales o por causa de matrimonio: Son
aquellas hechas entre los futuros cónyuges o algún tercero en consideración al
matrimonio.

2.2 Régimen Jurídico
El régimen jurídico de los componentes del cuerpo humano se ha visto alterado
por los avances científicos y tecnológicos. Es indispensable por ello que el
ordenamiento jurídico haga declaraciones generales y establezca principios que
cancelen cualquier posibilidad de considerar los componentes del cuerpo humano
como objetos patrimoniales. No pueden ingresar al tráfico jurídico de bienes y
derechos de la personalidad, a riesgo de vulnerar y contradecir normas y
principios que determinan que tales derechos son intransmisibles. Los
componentes del cuerpo humano separados del organismo vivo al que
13

pertenecen, al igual que del cadáver, pueden ser considerados como cosas, pero
deben estar situadas fuera del comercio.

Hay quienes piensan que puede existir un mercado de órganos y sujetar a
donadores y receptores a las fuerzas de la oferta y la demanda.
4
La sujeción de
órganos a un mercado potencial de donadores y receptores generaría un
escenario de explotación en que solamente los ricos podrían hacerse de órganos,
dadas las características del valor inestimable de los bienes al ser necesarios,
escasos y consecuentemente caros. Se vulneraría por otra parte la situación de
personas que pudieran “comprar” órganos, o se vulneraría la de aquellas personas
que en extrema necesidad se vieran obligados a vender sus órganos. La
determinación de que tales cosas como podrían ser los órganos, tejidos o células
estén fuera del comercio, sirve para confirmar la dignidad de la persona humana.
Los trasplantes de órganos, con el advenimiento de las nuevas técnicas, remedian
carencias vitales, sin perjuicio para el donante en el caso de personas fallecidas o
con el menor riesgo y perjuicio posible en el caso de personas vivas.
Sería bueno ubicarse en el Derecho Internacional Público para propiciar tratados
internacionales que detengan el comercio ilegal de órganos o sustancias de origen
humano. En cuanto a la donación existe una exigencia social y jurídica del
anonimato de los donantes. Los órganos se pueden obtener de personas vivas o
de cadáveres. La exigencia del anonimato es congruente con el principio de
gratuidad de las donaciones de órganos para materia de trasplantes. El secreto
absoluto de las donaciones impide el comercio de bienes de la personalidad.

4
VIDAL MARTÍNEZ, op. cit., p. 77
14

CAPÍTULO III
NATURALEZA JURÍDICA DE LA RELACIÓN QUE SE ESTABLECE EN LA
DONACIÓN DE ÓRGANOS

3.1 Sus elementos
La donación de órganos, para el derecho, es un acto sui-generis (propio de su
género o especie).
5
El contrato de donación en nuestra legislación implica una
transmisión de derechos, generalmente de carácter patrimonial, que debe llevar
bienes que están dentro del comercio, lo que no ocurre en este caso.

Los órganos, tejidos y células del cuerpo humano, según el artículo 327 de la Ley
General de Salud, no son susceptibles de comercialización, es por eso que la
donación de éstos se dará por actos altruistas, sin ánimos de lucro y con
confidencialidad, por lo que su obtención y utilización serán gratuitas.
6


La donación de órganos no puede llevarse en un contrato típico de donación, sino
que, debe entenderse que se trata de un acuerdo de voluntades de carácter
atípico, o bien de una declaración unilateral de la voluntad, según sea el caso, no
es un acto solamente civil y se inserta en otros ámbitos del derecho como podría
ser el derecho a la salud.
7



5
Diccionario de la lengua española, Real Academia Española 22ª ed., España, 2001.
6
México, Ley General de Salud, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de febrero de 1984, art.
327

7
GUTIÉRREZ Y GONZÁLEZ, Ernesto. El Patrimonio. 6ª edición, Porrúa, México, 1999 p. 499
15

No obstante lo anterior, y sin tratar de profundizar en la naturaleza jurídica de la
donación de órganos, que ha sido poco explorado por la doctrina mexicana, se
muestran brevemente sus principales características:

3.2 Clasificación
El contrato de donación de órganos es de carácter expreso y voluntario, nadie está
obligado a donar si no quiere; es unilateral, ya que sólo se generan obligaciones
para el donante, como lo es la entrega del órgano donado; gratuito, en oposición a
oneroso, pues es de la esencia misma del contrato que los beneficios sean
exclusivamente para el donatario.

3.3 Elementos de existencia
a) Consentimiento
Puede existir el acuerdo expreso de voluntades entre el donante del órgano y el
receptor de éste, o bien puede realizarse este consentimiento de manera
unilateral, es decir, en los casos en que el donante no tenga conocimiento de la
persona a la que se le va a trasplantar el órgano, pero acepta las consecuencias
jurídicas de su declaración y se obliga a ella en los términos señalados. Esta
circunstancia es una característica que hace única y especial la relación jurídica
de la donación de órganos, pues en el contrato civil tradicional de donación, uno
de los requisitos esenciales es que el donante conozca que el donatario está de
acuerdo en serlo, lo cual, como es claro, no sucede en este caso.

16

Por otra parte, la Ley General de Salud, en el artículo 324, hace referencia al
consentimiento tácito, es decir, al que se produce cuando la persona no manifiesta
su negativa de que su cuerpo o demás componentes sean utilizados para
trasplantes, siempre y cuando se obtenga el consentimiento de alguna de las
siguientes personas: el cónyuge, el concubinario, la concubina, los descendientes,
los ascendientes, los hermanos, el adoptado o el adoptante. El consentimiento
tácito sólo se aplicara para donación de órganos y tejidos confirmada la perdida de
la vida del donador.
8


No será válido el consentimiento otorgado por menores de edad incapaces o por
personas que por cualquier circunstancia se encuentren impedidas para
expresarlo libremente.
Sólo será válido el consentimiento otorgado por una mujer embarazada si el
receptor estuviera en peligro de muerte, y siempre que no implique riesgo para la
salud de la mujer o del producto que lleva dentro.

Cualquier persona puede revocar, en cualquier momento y sin responsabilidad
alguna, su consentimiento expreso para donar sus órganos.

b) Objeto
El órgano objeto de dar del donante, por la misma naturaleza de la donación, debe
ser un bien presente, esto significa, la imposibilidad de que a la donación de
órganos se le catalogue como un contrato característico de donación y de que

8
México, Ley General de Salud, op. cit, art .324
17

exista duda de si en realidad es un contrato existente, ya que la cosa objeto del
contrato, debe estar en el comercio, lo que no sucede tratándose de órganos y
tejidos humanos.

c) Formalidad
La donación de órganos no requiere, para su existencia, que se siga una
formalidad determinada, pues no existe en la ley de la materia disposición expresa
que así lo establezca.

3.4 Requisitos de Validez
a) Forma
Para su validez, la donación expresa debe realizarse por escrito. La misma podrá
ser amplia cuando el donante se refiera a la totalidad del cuerpo o limitada cuando
se refiera a ciertos órganos en específico.

La donación tácita, por definición, carece de forma; sin embargo, para que ésta no
opere, se requiere escrito de la persona en la que exprese su deseo de no ser
donador. Este documento podrá ser privado o público, y deberá estar firmado por
el interesado, o bien, la negativa expresa deberá constar en alguno de los
documentos públicos que al efecto determine la Secretaría de Salud.

b) Capacidad de las partes
La Ley General de Salud señala que toda persona es disponente de su cuerpo y
podrá donarlo, total o parcialmente, para los fines y con los requisitos que la
18

misma establece; pero, no se podrán tomar órganos y tejidos de menores de edad
vivos, excepto cuando se trate de trasplantes de médula ósea, para lo cual se
requerirá consentimiento de sus representantes.

De igual forma, en el caso de incapaces, y otras persona sujetas a interdicción no
podrá disponerse de sus componentes ni en vida ni después de la muerte.

c) Licitud en el objeto, motivo o fin
Qué mayor licitud puede existir en un acto que una persona ceda, en beneficio de
otra, una parte de su cuerpo. Así lo reconoce nuestro legislador al regular una
actividad que tiene como propósito fundamental la preservación del individuo.

Cuando se violenten los principios de esta actividad como son la gratuidad y la
confidencialidad, el motivo determinante de la voluntad estará viciado y será
obligación del Estado mexicano sancionar estas conductas delictivas.

d) Ausencia de vicios de la voluntad
La Ley General de Salud no hace referencia a alguno de los vicios de la voluntad
que pueden afectar la validez de la donación, lo que se entiende por ser esta
actividad esencialmente altruista, lo cierto es que es indispensable en todo acto
jurídico el que éste se realice sin que medien los vicios de la voluntad. Por eso, si
tomamos como ejemplo un caso en el que a una persona le fuera arrancado, por
medio de la violencia, su consentimiento para donar un órgano a determinada
persona, aquella podría válidamente solicitar la nulidad de dicho acto, además de
19

que el afectado podría, en todo momento, revocar su consentimiento expreso.
Obviamente, previo a la consumación del trasplante.


CAPÍTULO IV
REGULACIÓN CONSTITUCIONAL

Este avance en la regulación ha tenido que partir, necesariamente, del supuesto
de la salud como un derecho fundamental.
9
No podría legislarse sobre una
cuestión tan trascendente como la donación de órganos si no se partiera de ese
supuesto como garantía constitucional.
10


Cabe señalar que nuestra Constitución, en ese sentido, tiene algunas lagunas que
es muy importante señalar. Si partimos del hecho de que la Constitución es la
norma suprema del ordenamiento y que es a partir de ella que éste se estructura,
tendríamos que considerar que en nuestra Constitución los valores que
fundamentan la bioética en el mundo no están contemplados en su totalidad o bien
tienen deficiencias en su regulación. Esta conclusión parte de comparar nuestra
Constitución con otros ordenamientos constitucionales en los que si se establecen
principios y valores fundamentales que sustentan la legislación secundaria en
materia de bioética. Es el caso, por ejemplo, de la Constitución española, en la
que se tutelan, de manera expresa, valores tales como la libertad, la igualdad, la

9
ALEXI, Robert, Teoría de los derechos fundamentales. Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1997, p.
436
10
PUIGPELAT, Francesca, Bioética y valores constitucionales. Editorial Casado, Madrid, 1998, p. 42
20

justicia, la vida, la dignidad de la persona y el libre desarrollo de la personalidad.
11

Sin embargo, en el caso de México, la carencia de regulación expresa de estos
valores fundamentales obliga al intérprete de la Constitución a realizar una
interpretación que permita extraer de ese ordenamiento la regulación de esos
valores, para que sean aplicados como normas.
12
Por ejemplo, encontramos
regulado el principio de igualdad en diversos artículos, como son el 1º, el 5º o el
123, por mencionar algunos, pero no encontramos referencia expresa a otros
valores de los que se han señalado, como lo es la dignidad de la persona y el libre
desarrollo de la personalidad o la libertad; de modo que estos valores, en cada
caso, tendrán que derivarse de la interpretación sistemática y armónica de la
totalidad del ordenamiento constitucional.

Desde 1983 la Constitución consagra como una garantía individual el derecho a la
salud
13
, al señalar,

en su artículo 4º que: “Toda persona tiene derecho a la
protección de la salud. La ley definirá las bases y modalidades para el acceso a
los servicios de salud y establecerá la concurrencia de la Federación y las
entidades federativas en materia de salubridad general”
14



11
PUIGPELAT op. cit. pp. 42-47
12
ARAGÓN, Manuel, Teoría de la Constitución, Porrúa, UNAM, México, 2000
13
SÁNCHEZ CORDERO DE GARCÍA VILLEGAS, Olga. El derecho constitucional a la protección de la salud
Suprema Corte de Justicia de la Nación, Colección Discursos, Número 6. México, 2000
14
México, Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicada en el Diario Oficial de la
Federación el 5 de febrero de 1917. Artículo 4
21

El tratamiento que hace la legislación mexicana de la donación de órganos
habremos de tratarlo de forma separada al considerar algunos elementos que
consideramos importantes para el entendimiento cabal del tema.






















22

CAPÍTULO V
ASPECTOS ÉTICOS

5.1 El respeto a determinados principios esenciales de contenido jurídico,
social y moral

Hay asuntos de extrema sensibilidad como la extracción de algunos órganos del
cadáver, y el riesgo de lastimar los sentimientos de sus familiares, pero también
está presente la conciencia social sobre la conveniencia de avanzar en la salud
pública y en la atención de personas enfermas.
15
La naturaleza tradicional y
sagrada del culto a nuestros muertos no debería impedir la contribución
postmortem (después de la muerte) del ser humano a la preservación del bien
más precioso que le es otorgado.

Se ha querido limitar la posibilidad de trasplantes entre personas vivas, y propiciar
una cultura de donación altruista de trasplantes de cadáver. Es obvio que al vivo la
única posibilidad de trasplante se puede dar si el donador expresa con fe su
consentimiento. Es decir, el individuo es libre de disponer de sus órganos,
cumpliendo los requisitos legales y reglamentarios para efectuar una donación.
La donación de cadáveres presenta dificultades, pues la persona dejó de ser al
morir y su voluntad no puede expresarse. Su voluntad pudo haber sido expresada
antes de su muerte en el sentido de aceptar, en vida, que a su muerte sus

15
ANGOITIA GOROSTIAGA, Víctor. Extracción y trasplante de órganos y tejidos humanos,
Ediciones Jurídicas y Sociales, España, 1999 p. 129
23

componentes pudieran ser susceptibles de trasplantes o bien, por el contrario,
negarse a ser donador. Nadie podría jurídica o moralmente oponerse a esta
voluntad expresada en vida. Sin embargo el asunto se complica si se trata de
órganos de cadáveres pertenecientes a personas que no hubieran hecho ninguna
manifestación sobre sus componentes anatómicos.
Los derechos especiales como el correspondiente a la dignidad de los cadáveres
humanos, quedan sometidos en jerarquía inferior a otros derechos, como el
correspondiente a la protección de la salud o al derecho a la vida que ocupa la
cúspide de la pirámide.

5.2 Disposición Corporal
El cuerpo es lo único con lo que llegamos al mundo y es también lo único que
conservamos en el momento de la muerte, pero la disposición del cuerpo
encuentra condicionantes de todo tipo, desde las condicionantes religiosas, hasta
las jurídicas.
La forma más común de donación de órganos se lleva a cabo entre vivos, medio
que, resulta ética y jurídicamente válido si se reúnen las condiciones que tanto el
derecho como la ciencia médica han acordado establecer. En el derecho Romano,
el tema de la disposición corporal fue concebido como una relación consigo mismo
y, como consecuencia, no se le concedía derecho a disponer ni de su vida, ni de
su cuerpo o sus miembros.
16



16
DOMÍNGUEZ GARCÍA VILLALOBOS, Jorge Alfredo. Trasplante de órganos, Aspectos Jurídicos. 2ª edición,
Porrúa, México, 1996, p. 54
24

Para el siglo XVI, “los autores de la escuela tradicional Española de Derecho
Natural al estudiar las relaciones que pueden darse entre la persona y su cuerpo
sostuvieron que el hombre si tiene derecho sobre su propio cuerpo y por lo tanto
puede disponer de él o al menos de algunas partes, sin que esto llegue a significar
un derecho de propiedad sobre el mismo”
17
Se tiene derecho a disponer del propio
cuerpo si no se ponen en peligro la vida o la salud.
18


El artículo 24 del Código Civil Federal, dice que el mayor de edad dispone
libremente de su persona y de sus bienes, salvo las limitaciones que establece la
ley.
19
De tal modo que las consideraciones éticas respecto a la disposición del
cuerpo devienen a la vez de las limitaciones jurídicas que se tengan al momento
de donar.

La donación de órganos, observando las restricciones y cumpliendo algunos
requisitos de carácter científico médico o moral, llevada a cabo en forma altruista y
con la firme intención de tratar de salvar una vida o darle mejor salud a un
semejante, es jurídicamente válida.

5.3. Disposición Cadavérica
¿Qué sucede en el caso de que el trasplante se haga al fallecer una persona? Los
problemas sentimentales se dan en el momento en que el paciente fallece sin

17
DOMÍNGUEZ GARCÍA VILLALOBOS, op. cit. p.59
18
PACHECO ESCOBEDO, Alberto. La persona en el Derecho Civil Mexicano. México, 1998 p. 93
19
México, Código Civil Federal, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 31 de agosto de 1928.
Artículo 24
25

haber informado que quería donar sus órganos y en este caso los familiares
cercanos tienen que decidir, y hay quienes consideran esto como una mutilación, y
desean conservar el cuerpo integro para su sepelio.

Para disponer de un cadáver nos encontramos ante el dilema de si jurídicamente
está o no permitido poder disponer de él, ya sea en su totalidad o en forma parcial,
mediante el otorgamiento y previos los requisitos que señala la propia Ley General
de Salud.

El derecho sobre el propio cuerpo comprende el de la conservación de su
integridad, el derecho admite la disposición de las partes separadas del cuerpo, si
la ley y las buenas costumbres no se oponen a ello.
20


Al Cadáver, “no lo podemos clasificar jurídicamente como una cosa o al menos no
debe considerarse sujeto al régimen de todas las demás cosas pues ninguna de
ellas ha sido antes persona, así el cadáver en virtud de la dignidad de la persona,
a la que perteneció y cuya forma y apariencia sigue conservando debe tener un
régimen especial.”
21


Los cadáveres no pueden ser objeto de propiedad y siempre serán tratados con
respeto, dignidad y consideración. Ante la disponibilidad cadavérica la persona

20
GALINDO GARFIAS, Ignacio. Derecho Civil. Editorial Porrúa, México, 2000 p. 322
21
PACHECO ESCOBEDO, op. cit. p. 118
26

tiene derecho a decidir sobre sus propios restos mortales, como también podrá
hacerlo por el cadáver de un tercero.
22


Cabe hacer mención que el cadáver de acuerdo a lo señalado por la doctrina y a
la legislación mexicana, por no estar en el comercio no es susceptible de
apropiación; sin embargo, la Ley General de Salud determina la forma y requisitos
legales mediante los cuales es posible disponer de él, señalando que debe ser con
el único propósito de brindar salud a un ser humano e inclusive de salvar alguna
vida.

5.4 Vida y Muerte
Para determinar en qué momento termina la vida es necesario conocer que debe
entenderse, jurídicamente, por vida y qué por muerte, para poder determinar ante
qué situación se encuentra quien decide prolongar la vida y evitar la muerte de un
semejante y en qué momento puede disponer de uno o más de sus órganos
vitales.

La Ley General de Salud, en su artículo 343, señala que la pérdida de la vida
ocurre cuando se presenta la muerte cerebral o cuando se presentan los
siguientes signos: ausencia completa y permanente de conciencia, ausencia
permanente de respiración espontánea, ausencia de los reflejos del tallo cerebral,
y paro cardiaco irreversible.

22
SAGARNA, Fernando Alfredo. Los trasplantes de órganos en el Derecho. Editorial De Palma, Argentina,
1996, p.49
27



De la misma manera, el momento de la muerte es sumamente importante para
que opere lo que la Ley General de Salud llama consentimiento tácito, que no es
otra cosa sino la falta de manifestación de la voluntad de una persona para
determinar ser donante o no, conforme a lo dispuesto por los artículos 323 al 326
de la citada ley.

5.5 Altruismo
En México, en momentos de duelo nacional, de catástrofes monumentales o de
cooperación colectiva, los mexicanos mostramos una actitud altruista, una gran
disposición para colaborar hasta el límite personal.

Es el caso, por ejemplo, de las colectas de cooperación para la cruz roja, o bien en
el caso de sismos, huracanes etc. Sin embargo, en el caso de la donación de
órganos no tenemos una cultura de altruismo inculcada.

La donación de órganos es un acto que debe llevarse con total ausencia de ánimo
de lucro. En consecuencia, más que una disposición que nos obligue a
convertirnos en donantes al momento de la muerte, esta norma parece más bien
una invitación extensiva a todos los mexicanos a cobrar conciencia de este papel
que nos corresponde también desempeñar en la vida. Argentina, por ejemplo, se
encuentra a la cabeza de América Latina en los niveles de donación con el 13.4%
de donantes por millón de habitantes. Asimismo, los españoles parecen ser los
28

ciudadanos más altruistas en lo que a donaciones se refiere. La Organización
Nacional de Trasplantes española tiene la tasa más elevada de donantes del
mundo, con un 29% por millón de habitantes.
23






















23
SAGARNA, op. cit. pp. 384-387
29

CAPÍTULO VI
DERECHO COMPARADO

Resulta interesante conocer algunas cuestiones relacionadas con el tema en la
legislación de otros países, con el fin de observar cuales son los procedimientos y
las condiciones legales que se establecen para regular la donación de órganos.

6.1 Canadá
En este país existe la Ley de Trasplantes, que regula los trasplantes que se dan
de un cuerpo vivo hacia otro. Cualquier persona con 16 años, competente para
consentir, libre de decidir y mediante documento firmado en el que manifieste su
voluntad de consentir la remoción de su cuerpo del tejido especificado en el
consentimiento y su implantación a una persona viva, puede donar. Los
trasplantes de cadáveres, pueden llevarse a cabo por cualquier persona con 16
años, mediante documento firmado o en forma oral en presencia de dos testigos
señalando que, en caso de enfermedad terminal, su cuerpo o las partes por él
especificadas, podrán ser utilizadas después de su muerte para fines terapéuticos,
de educación médica o investigación científica.
24


6.2 España
En esta república existe la Organización Nacional de Trasplantes, siendo este un
organismo técnico del Ministerio de Sanidad y Consumo. Su misión fundamental
es la de promoción, facilitación, y coordinación de la donación y el trasplante de

24
SAGARNA, op. cit. pp. 367-368
30

todo tipo de órganos, tejidos y medula ósea. Esta Organización actúa como una
agencia de servicios para el conjunto del sistema Nacional de Salud, procurando
el incremento de la disponibilidad de órganos y tejidos para trasplantes y garantiza
su correcta distribución de acuerdo al grado de conocimientos técnicos y a los
principios éticos de equidad que debe presidir esta actividad. También lleva un
control muy exacto de los donantes y receptores, y cuando se tiene el órgano y no
hay ningún receptor adecuado en todo el Estado, hace esta situación del
conocimiento de otras organizaciones de trasplantes europeas, a fin de encontrar
el receptor idóneo.

Dentro de la legislación relativa a la extracción y trasplante de órganos se prevén
las siguientes situaciones:

- No se percibe compensación alguna por la donación de órganos.
- El ministerio de Sanidad autoriza los centros sanitarios en donde se efectúa la
extracción de órganos humanos.
- Debe existir una estricta confidencialidad.
- No pueden facilitarse informaciones que permitan la identificación del donante o
receptor de algún órgano humano. - Debe haber gratuidad en las donaciones.
- No se exigirá al receptor precio alguno por el órgano trasplantado.
25





25
SAGARNA, op. cit. pp. 371-374
31

6.3 Argentina
En esa nación, es muy común que se donen órganos entre sus habitantes; es por
eso que, como ya se dijo anteriormente, ese país se encuentra como el país más
donador de órganos de América Latina, pues tiene los niveles de donación de 13.4
% de donantes por millón de habitantes.



















32

CAPÍTULO VII
LA NECESIDAD DE LA REFORMA Y SU RELEVANCIA PARA LA SALUD
PÚBLICA

7.1 ¿Por qué reformar?
La reforma a la Ley General de Salud en materia de trasplantes responde a la
necesidad de atender decenas de miles de pacientes y generar las condiciones
para una cultura de donación en el país. Es claro que las leyes por sí solas no van
a curar a los pacientes, ni harán exitosos los trasplantes y que será necesario
preparar las condiciones para una reforma de tal naturaleza. Las críticas y
reservas a la reforma han tenido como sustento la falta de capacidad instalada del
sistema sanitario mexicano. El dilema que se planteó era mantener el status quo
(estado del momento actual) y no dar paso a la reforma por la falta de
instalaciones por una parte, o por la otra, utilizar el debate público que la reforma
generaría para mejorar las condiciones de infraestructura hospitalaria y técnica y
enfrentar las nuevos requerimientos que la reforma traería consigo. Se optó por la
segunda posibilidad y establecer un sistema de autorización ágil y eficiente para
permitir la práctica de trasplantes a profesionales de la salud y hospitales
capacitados para ello.
El punto central de la reforma es la necesidad de generar en la sociedad una
cultura de donación altruista de órganos, tejidos y células, basada en principios
éticos y morales, respeto a los derechos de la persona y sentido social. Lo anterior
para resolver los problemas de miles de pacientes que morirán irremisiblemente
de no contar con un trasplante. La estrategia consiste en modificar el sistema de
33

autorización expresa y por escrito con formalidades, vigente durante algunos años,
por un sistema más libre que consiste en considerar a toda persona como
donadora a menos que exprese su negativa, lo que se conoce como sistema de
donación presunta o tácita; exista constancia de no oposición por parte del
donante o de su familia o al no existir ésta, la familia autorice la donación de
órganos. Se considera oportuno establecer un sistema de listas que debe
observarse rigurosamente y sobre el que exista un control y auditoría social.

7.2 Consejo Nacional de Trasplantes
Bajo este marco jurídico y ante la firme decisión de dar un impulso a los
trasplantes, se creó el Consejo Nacional de Trasplantes, que abrió para nuestro
país una nueva y alentadora etapa, con el propósito de sumar los esfuerzos
invaluables del personal médico y paramédico mexicano, y mejorar las
expectativas de brindar el beneficio de este tipo de tratamiento a un creciente
número de pacientes.
26


El CONATRA se crea como una comisión intersecretarial de la administración
pública federal, que tiene como objetivo regular, apoyar, promover y coordinar las
acciones que en materia de trasplantes realizan instituciones de salud de los
sectores público, social y privado.




26
Centro Nacional de Trasplantes, http://www.cenatra.salud.gob.mx/interior/sistema_nacional_consejo_nacional.html
34

Este organismo tiene entre sus principales funciones:
— Proponer políticas, estrategias y acciones para la elaboración y aplicación del
Programa Nacional de Trasplantes.
— Diseñar, instrumentar y operar el Sistema Nacional de Trasplantes.
— Promover la constitución de consejos estatales de trasplantes en todo el país.
— Prevenir el tráfico ilegal de órganos y tejidos, en coordinación con autoridades
competentes.

7.3 Reformas a la Ley General de Salud en su título XIV
Las reformas que se planean están orientadas a concientizar y establecer en
nuestra población una mayor cultura de la donación y el trasplante de órganos y
tejidos, y a construir los cimientos de un Programa Nacional de Trasplantes, que
esté acorde con la vanguardia tecnológica mundial y sustentado en el respeto a
principios de orden jurídico, social y moral. Estas reformas se agrupan en tres
grandes rubros: donación, trasplantes y pérdida de la vida. Los mandatos de
mayor relevancia, se pueden resumir en los siguientes puntos:

— Todo individuo se considerará como donador, en tanto no manifieste su
negativa.
— Las donaciones sólo serán para trasplantes.
— Está prohibido el comercio de órganos.
— Los menores de edad no podrán ser donadores vivos, excepción hecha de la
médula ósea y siempre con el consentimiento de sus padres o representantes
legales.
35

— En el caso de los incapaces, éstos no podrán ser donadores vivos ni
cadavéricos.
— Los trasplantes entre vivos sólo podrán realizarse entre familiares.
— Sólo hospitales y médicos capacitados y autorizados podrán intervenir en
trasplantes de órganos y tejidos.
— Cuando no exista urgencia, la asignación de órganos y tejidos estará sujeta a
lista de espera, tanto nacional como estatal.
— Crear un mejor Centro Nacional de Trasplantes.
— Se actualizarán los métodos científicos para comprobar la pérdida de la vida.
— Los órganos y tejidos no podrán ser sacados del territorio nacional.

Esto garantiza que un mayor número de mexicanos serán beneficiados. Existen
una serie de retos y compromisos que a continuación se comentan:

7.4 Retos
— Fortalecer y organizar la red sectorial, que en la actualidad cuenta con
aproximadamente 525 hospitales en todo el país, y que incluye unidades de la
Secretaria de Salud (para población abierta), de instituciones de seguridad social,
como IMSS e ISSSTE, y el sector privado.
— Reordenar el funcionamiento de la infraestructura existente, ya que del total de
unidades, sólo están autorizadas en la actualidad 176, que representan sólo 33%.
— Consolidar la credibilidad y confianza de la población para este tipo de
acciones.
— Fomentar la cultura de donación altruista.
36

— Incrementar la productividad que permita aumentar las tasas de trasplantes por
millón de habitantes, esperando pasar del 0.8 a 10-12 en algunos años.
— Lograr que estas acciones encaminadas a fomentar e incrementar las acciones
de trasplantes, no sean sólo una moda, sino que trasciendan estos ciclos y
permitan establecer una verdadera cultura de la donación, en beneficio de los
pacientes, cuya única alternativa de tratamiento son los trasplantes.

7.5 Compromisos
Conjuntamente con los puntos arriba señalados, se han establecido compromisos
con los que se pretende dar cumplimiento a las reformas de la Ley; entre los más
importantes están:

— Ampliar el Centro Nacional de Trasplantes, para que se constituya
investigación, y a la vez represente el punto de partida para la difusión y
enseñanza de la práctica de trasplantes, llenando así el vacío existente. Se
contempla llevar esto a cabo en dos escenarios, a corto y mediano plazo, con
ubicación física en el sitio que actualmente ocupa el Instituto Nacional de
Ortopedia, que albergará además al Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea
y el Consejo
Nacional de Trasplantes.
— Divulgar las reformas de la Ley en el sector salud, no sólo entre los médicos y
el personal paramédico, sino en general a toda aquella persona que labora en las
áreas de la salud; así también, hacer del conocimiento del público en general
estas reformas. Estas acciones se realizarán a través de trípticos, que versarán
37

sobre las reformas a la Ley General de Salud, en materia de donación, trasplantes
y pérdida de la vida; otros harían referencia al desempeño del personal médico y
paramédico en este campo y, uno más, dirigido a crear una nueva cultura de
donación altruista de órganos para trasplantes.
— Otorgar reconocimiento al mérito y altruismo de los donadores de órganos y
tejidos, tanto a los donadores vivos como a los familiares de los donadores
cadavéricos.
— Fortalecer la figura del coordinador hospitalario de trasplantes entre cuyas
funciones principales estará impulsar la cultura de la donación altruista.
— Aplicar los mecanismos para la donación expresa al momento de la muerte
(cualquier órgano o alguno específicamente) o bien, la negativa de donación.
— Reestructurar el sistema de registro y control sanitario de donación y trasplante
de órganos, lo cual se hará a través de un sistema automatizado; asimismo, contar
con una red nacional de informática, que presenta un avance de 40%.
— Impulsar el Programa Nacional de Capacitación de Recursos Humanos,
relacionado con los trasplantes. En este rubro se realizarán acciones tales como
conferencias, seminarios, simposios, así como un seminario internacional en
coordinación con la Clínica Mayo de Estados Unidos.
— En el marco de este tipo de acciones y para dar cabal cumplimiento a los
compromisos derivados de las reformas de la Ley, se llevará a cabo la
capacitación a los coordinadores de hospitales de trasplantes, que como hemos
señalado, representan una de las estrategias del cambio de la cultura de
donación.
38

— Establecer los mecanismos de coordinación para la disposición final de los
desechos de órganos.
— Integrar una red hospitalaria para población abierta en el país.
— Constituir en todo el país la instalación de los Consejos Estatales de
Trasplantes (COETRAS).
— Integración del Patronato del Consejo Nacional de Trasplantes, que permita
financiar las acciones prioritarias y estratégicas del Programa Nacional de
Trasplantes.
CONCLUSIONES

México está transformándose en muchos aspectos. Esa transformación no debe
reducirse al ámbito de lo político, sino que debe extenderse a los aspectos
económicos, sociales y sobre todo culturales del país.

Forjar una nueva cultura de la donación de órganos, fundada en los principios del
altruismo, la solidaridad y demás valores éticos será, sin duda, parte de esas
transformaciones culturales.

Trascender a nuestra propia vida dando vida, es mucho más que sólo ver a la
donación de órganos como el darle una función social a nuestros restos mortales.
Es mucho más.

Por otro lado es de reconocer que hoy la ley nos hace donadores de órganos, y
que ese hecho debe servir para detonar una cultura de la donación que pasa
39

necesariamente por el altruismo y la solidaridad y que desemboca en el
mejoramiento de la calidad de vida de nuestros semejantes y en el mejoramiento
del género humano en general.

La solidaridad y el altruismo no se decretan por ley; pero, por ello debemos
empezar a construir una nueva manera de concebir estos valores y, más aún,
debemos empeñarnos en lograr que, a través del consenso, los valores
fundamentales encuentren cobijo en el texto constitucional.

¿Qué país democrático no encuentra en su norma suprema los valores que la
sociedad a la que rige, le ha dado? No podemos pasar por alto ese hecho, nuestra
Constitución ha sido, desde su promulgación, pionera en la consagración
constitucional de derechos de diversa índole que para su época eran innovadores.

En nuestros tiempos, no podemos permitir que nuestra teoría constitucional se
detenga en esta materia. La ciencia avanza de manera incontenible y se requieren
cada vez más de seres humanos capaces de trascender a su propia vida dando
parte de ella; pero también se requieren nuevas formas de regulación de los
fenómenos que la ciencia trae consigo.

Ponernos de acuerdo en cuales son los valores fundamentales que queremos
consignar en la Constitución, es una tarea que nos concierne a todos, porque de
su resultado dependerán no solo el desarrollo de la sociedad en general; sino
también el desarrollo humano en su mínimo nivel, el de la individualidad.
40

Ahora que nuestra esperanza de vida es mayor y que la mortalidad va en
descenso, debemos cuestionarnos sobre la posibilidad de que, no sólo durante
nuestra vida, sino más allá de ella, nuestro ser pueda perpetuarse, contribuyendo
a salvar la vida de otro que la reclama con urgencia.




















41

BIBLIOGRAFÍA

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reimpresión, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1997

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