Presentación e introducción

En colombia, el Estado y el poder político han tomado decisiones con precariedad sin tener en
cuenta estudios, o tomas a la ligera. Genera una comparación sobre si la misma problemática la
vivieran otros países que decisión tomarían. Y en nuestro país se toman decisiones de gasto
público y políticas sin tener en cuenta el verdadero origen de la situación.
Genera un análisis sobre la sitacion de la violencia en el país, y todo su recorrido con el
crecimiento y el desarrollo colombiano.
El problema con las instituciones o reglas de juego que según Douglas North no se crean para ser
socialmente eficiente sino para servir los intereses de quienes tienen el suficiente poder para
imponerlas. Y asi se pregunta ¿al servicio de quien están las reglas del juego que se están
empezando a diseñar en las montañas de Colombia.
Primer capitulo reflexiones sobre la paz. El estado colombiano no tiene la situación bajo control
En el cuarto capitulo hace una revisión de los temas manipulados de políticas publicas en el
proceso de paz si tener en cuenta a las victimas
En conclusión hace recomendaciones.

Capitulo 1.
El actual proceso de paz esta precedido de imprecisiones, mitos agendas ocualtas y mentiras
gordas. También hay un considerable acervo de experiencias mal asimiladas.
Este capitulo genera un critica al proceso de paz y a todo este suceso histórico, y va en contravía
de ese convencimiento falso de que vamos a alcanzar la paz
Darles a la guerrilla espacio es hacerles creer que les esta todo permitido. Ellos definen la agenda,
con quien dialogan, sitio, condiciones, y ofrecen muy poco a cambio
Resumen sobre los inicios de paz con el ELN en 1998, y los errores que se cometieron en este
acuerdo llamado “puerta del cielo” en donde este grupo armado tenia las de ganar
En el fondo se justifica y legitima la via de las armas parar le logro de objetivos políticos. Se reitera
la nocion de las causas objetivas de la violencia aduciendo que el conflicto solo podrá ser superado
con profundos cambios estructurales.
Solo una sociedad civil como al colombiana amenazada y hastiada de los violentos, es capaz de
mostrarse optimista y esperanzada ante concesiones tan pingues como las consignadas en el
acuerdo
Critica acerca del despeje del caguan. Se les otorga seguridad y protección a los miembros de las
organizaciones armadas al margen de la LEY. Aquí el autor genera una inquietud del temor y lo
que piensan los ciudadanos. No es fácil asimilar que en Colombia esto se interpreta como el
camino que lleva a la paz
“Lo que sugieren estos testimonios es que la guerilla colombiana se asemeja más a la figura del
tirano que atemorizando impone sus puntos de vista que a la noble figura le rebelde que libera al
pueblo de la opresión”.
Menciona Rubio que el experimento del despeje seria de sumo interés y utilidad tanto para el
desarrollo posterior del proceso como para los que se tengan que emprender en el futuro. Si tan
solo se pudiera tener la tranquilidad de que quedará un registro objetivo y sistemático de lo que
allí está ocurriendo. Porque ni siquiera de la prensa se puede estar seguro
Presenta contradicciones de que el procurador general decía en una noticia que el ELN quería la
paz para un cambio social, y en otra noticia aparecia un secuestro a 8 personas por parte de las
FARC. Se legitima el secuestro ya que es pesca milagrosa y no planeado?. Es similar a los diálogos
de paz de la Habana.
El autor genera un debate entre venganza y justicia
el temor y el crimen provocan hastio y en ausencia de justicia conducen a la huida, o a esa
perversa forma de justicia privada, la venganza
A pesar de que la relación entre venganza y justicia ha si una preocupación milenaria de la religió,
la literatura y el derecho, en el mundo moderno civilizado la noción de justicia es legítima y la de
venganza no lo es. Pero el conflicto colombiano está cada vez más lejos del mundo moderno, o de
los parámetros aceptados de civilización. Es el reino de las venganzas.
El menciona también lo de ancestral. Que la venganza es justicia
El autor menciona que el estado colombiano no solo ha sido incapza de proteger a las victimas de
la violencia, el terror y el secuestro sino que por añadidura parece reconocerles ciertos privilegios
a los agresores.
Menciona la detención de Pinochet y lo que hizo España por capturarlo a pesar de estar fuera de
las fronteras chilenas.
Nuevamente le autor retoma a las víctimas del conflicto preguntándose ¿Qué piensan esos
colombianos sobre las negociaciones en curso? ¿Por qué no se les tiene en cuenta? ¿Por qué ni
siquiera se percibe un mínimo interés por conocer sus opiniones? Recordando que para estas
personas el concepto de los inicios del conflicto y la situación de la violencia es diferente a la que
se habla en los procesos de paz
El autor se refiere al SINDROME DE ESTOCOLMO
Por lo tanto hace un paralelo la situación vivida por los rehenes de Estocolmo y el drama colectivo
colombiano alrededor del conflicto y de la paz
La población de estratos bajos confía más en la fuerza pública que los estratos altos
Menciona el autor que como todo lo que rodea la violencia colombiana, alrededor de los derechos
humanos hay desinformación, manipulación y no pocos intereses ocultos.


El cuarto capítulo hace una exhaustiva discusión sobre uno de los temas que según Rubio es uno
de los más hábilmente manipulados en materia de políticas públicas en el país en los últimos años,
esto es, el precio de la paz o el costo de la violencia, destacando allí, entre otros, que no habido en
ese contexto reparo alguno en asignarles un precio a las vidas humanas con tal de que se logre
aumentar el monto global de lo que supuestamente la sociedad civil debía pagar por alcanzar la
paz. Este peculiar ejercicio de economía a la colombiana está conduciendo, según Rubio, a una de
las más insólitas recomendaciones de política: “aumentar el poder que sobre la asignación de
dineros públicos tiene la gente que genera unos costos sociales para supuestamente reducirlos, y
con recursos que provienen de quienes sufren los costos. Tal es el modelo detrás de la noción del
precio de la paz
A partir de una consideración esquemática sobre las proposiciones principales de la nueva
economía institucional que Rubio resume apretadamente y rechazando explícitamente la idea de
que las instituciones tienen siempre como finalidad la eficiencia económica y la reducción de los
costos de transacción, explora la proposición central de que “se puede entonces en principio
observar la existencia de un conjunto de normas, leyes, costumbres, ideas que sean siempre, por
decirlo de alguna manera, socialmente irracionales, es decir que no contribuyan a la eficiencia
económica global; la literatura económica sobre la avidez de rentas habla de actividades,
empresarios y ambientes productivos –o sea los motivados por la eficiencia económica, la
innovación, la competencia– para distinguirlos de aquellos improductivos o destructivos en las
cuales lo predominante son los comportamientos rapaces, rentistas y la transferencia de recursos”
Así se pueden caracterizar por lo menos dos senderos institucionales diferentes en términos de su
efecto sobre el desempeño económico de una sociedad: aquellos en donde se ha alcanzado un
círculo virtuoso donde las instituciones y las reglas del juego estimulan el crecimiento económico y
aquellas sociedades regidas por instituciones improductivas que incentivan la transferencia de
rentas y elevan los costos de transacción o simplemente implicanun desperdicio de recursos en
detrimento de las actividades productivas y deinnovación tecnológica. En tales sociedades, las
organizaciones exitosas sonprecisamente aquellas hábiles para la búsqueda de rentas. Al acumular
recursos y poder estas organizaciones adecuan las reglas del juego a sus intereses.