PRESENTACION

La época que nos ha tocado vivir viene caracterizada por una sociedad en constante y
acelerada mutación, un ambiente como el que impera en nuestro país en estos días, cuyos
ingredientes son una elevada incertidumbre económica, política y social, obliga a que la
gerencia de un negocio, de un proyecto o incluso de una carrera personal; requiera para
evitar continuos y costosos sobresaltos formularse una idea de la dirección de la evolución
del contexto doméstico para que, partiendo de allí, intentemos estructurar un perfil de
negocios basado en nuestro riesgo calculados ante la toma de decidir en que invertir,
como financiar, que financiamiento, etc.
Dentro de un entorno de competencia global, las instituciones financieras han salido a
ofrecer servicios de asesoría empresarial relacionados a nuevos proyectos y alternativas
de financiamiento.
Además de los tradicionales servicios financieros que se limitan a fijar el monto del
crédito, la tasa de interés y el plazo del crédito, los bancos más importantes ofrecen
operaciones de financiamiento estructurado, como las que realiza la banca de inversión.
A partir de un estudio detallado de la empresa, los bancos estructuran el financiamiento
que más se adapte a la realidad de dicha compañía; de ese modo, además de facilitar
financiamiento a la empresa se evalúan otras alternativas como pueden ser la obtención
de financiamiento mediante las agencias de crédito a la exportación ( si la operación
involucra importaciones), o a través del mercado de capitales. Si la empresa tiene
planeado alguna inversión en activos fijos podría considerar un contrato de leasing.




INTRODUCCION
Los cambios son propios de la evolución histórica de los pueblos pero los apreciados
últimamente se distinguen de los sucedidos en otros periodos de la historia, la intensidad
de ellos, advertidos fundamentalmente en el campo de la tecnología y la informática
produce un elevado envejecimiento de los bienes de capital, convertidos en obsoletos no
por el normal desgaste de su uso, sino porque son desplazados por otros bienes más
sofisticados. Por ello que hay máquinas que quedan anticuadas antes de ser puestas en
servicio.
En este ambiente social y económico surge el leasing y se inserta en el mercado financiero
como una técnica de financiamiento de la empresa complementaria a las tradicionales.
Debemos subrayar que el leasing no nace con el objeto de reemplazar a las clásicas
fórmulas de financiamiento, no obstante en un valioso aporte a los prácticos para hacer
frente a problemas financieros muy difíciles de solucionar a
través de los acostumbrados negocios de créditos, ello aunado a la posibilidad de ir
pagando la inversión conforme vaya produciendo el activo.
En poco tiempo el leasing se ha convertido en uno de los más importantes métodos de
financiamiento en los países industrializados; sin embargo en nuestro país llama a
reflexionar el descuido que la doctrina manifiesta respecto al estudio de este novel medio
de financiamiento que fue ideado para promover y no para poseer, para estimular y no
para gestionar.
El llamado arriendo financiero nació en el derecho anglosajón y se dice que la paternidad
le corresponde a D.P. Boothe Jr. Que arrendo equipos para la fabricación de productos
para el ejército de los Estado Unidos en el año 1952, a cambio de un pago mensual por el
uso y con una opción de compra a la finalización del arrendamiento para adquirirlo a un
precio previamente establecido.
El artículo 1677del código civil peruano de 1984 dice: " El contrato de arrendamiento
financiero se rige por su legislación especial y supletoriamente, por el presente título y los
artículos 1419 a 1425". Es decir del D.L. 212 y su actual norma que la regula D.L.299.


















CAPITULO I
ANTECEDENTES HISTORICOS
1.1ORIGENES PRIMITIVOS
El concepto del leasing no es nuevo; lo que sí es nuevo es el perfeccionamiento y
sofisticación que han acompañado al mismo.
El leasing constituye una de las más elocuentes manifestaciones del cambio que se ha
venido operando, en los últimos años, en las costumbres del sector empresarial respecto a
la manera de decidir sus inversiones en bienes de capital; de allí que, con cierta
frecuencia, se le presente, ante y sobre todo, con una técnica o modalidad financiera
nueva.
Cinco mil años de Leasing.
Cinco mil años a.C.. (Medio Oriente, Mesopotamia), ceder el uso de sus terrenos a cambio
de un canon; luego el leasing desarrolló una forma de arrendamiento.
1.1.2. Leasing en la Antigua Grecia.
Se desarrollaban Leasing (Contratos de Arrendamiento) de esclavos, minas, barcos, etc.
entre un banco y una fábrica de escudos.
1.1.3. El Leasing de esclavos.
En Atenas se desarrollaron contratos de Arrendamiento de esclavos a las minas .
1.1.4. Otros Orígenes.
Leasing tiene sus cimientos en el pueblo egipcio cuya práctica data del año 3,000 a.C.,
desarrollando contratos de arrendamiento en donde participaban un arrendador, un
arrendatario y una opción de compra.

1.2. ORIGENES PROXIMOS
1.2.1. Los Promotores del Leasing
Los departamentos financieros y comerciales de las propias empresas industriales o filiales
de estas quienes vieron en el arrendamiento industrial una novedosa fórmula para dar
salida a sus productos.
Empresas explotadoras de grandes ferrocarriles americanos.
Empresas de telecomunicaciones como Bell Telephon Syistem decidió sus operaciones con
éxito bajo este sistema, esto es, alquilando sus teléfonos en lugar de venderlos.
Otras empresas como la International Business Machines, la International Cigar Machinery
y la United Schoe Machinery Corporation, con resultados positivos.
1.2.2. Las primeras empresas de Leasing.
El punto de partida del leasing con sus actuales características es el año 1952 en que se
funda en San Francisco de California la United States Leasing Corporation, a fines del
mismo año se funda también la Boothe Leasing Corporation.
La característica básica de estas empresas estriba en que su finalidad no es de producción
sino de servicios o de intermediación financiera, empleando una mejor terminología.
Atendiendo a su objeto social, entonces, proporcionan ayuda financiera a las empresas
que requieren la utilización de bienes de capital o de equipo, poniendo en relación a estas
con las empresas fabricantes o distribuidoras de tales bienes.
1.3. EVOLUCION Y DESARROLLO DEL LEASING
El Leasing es el negocio que ha obtenido el más espectacular crecimiento en el mundo
capitalista, iniciando a partir de la década del cincuenta y alcanza su mayor esplendor en
la década del 70 y 80. Los años siguientes le han servido para expandirse, con singular
éxito, por todo el mundo.
1.3.1. En los Estados Unidos.
El desarrollo alcanzado por el leasing en los Estados Unidos tuvo como cercanos aliados a:
1) Normas fiscales de amortización poco liberales; 2) créditos bancarios a mediano plazo
poco desarrollados; 3) una etapa de economía próspera con márgenes de beneficios
apreciables pero con empresas comprometidas con una renovación acelerada de bienes
de capital. En suma, una época de fuerte demanda de capitales frente a una rigidez de la
oferta de los mismos.
1.3.2. En Europa.
Las empresas de leasing están agrupadas en la Federación Europea de compañías de
Equipamiento de Leasing (LEASEUROPE)
En Gran Bretaña fue el país europeo donde se practicó por primera vez el leasing.
En Francia, país que tiene el mérito de haber sido el primero en dar un estatuto legal ex
professo para las operaciones y las empresas de leasing.
Bélgica es otro de los países que cuenta con un estatuto legal para el leasing.
En Italia, a pesar de no tener aún una legislación orgánica en materia de leasing, su
crecimiento es considerable, tal como lo demuestran los datos que siempre con mayor
frecuencia se brindan con relación a los contratos en general, y al leasing en especial.
Este significativo crecimiento del leasing se presenta en otros países de este continente y
de otras partes del mundo: España, República Popular China, La India, Indonesia, Corea.
Sin embargo fue Japón el país pionero del Leasing que en poco tiempo, se convirtió en uno
de los países líderes en Leasing, al grado de adoptar un subtipo: El samuray leasing.
1.3.3. En Latinoamérica
Siguiendo el ejemplo de Europa, Latinoamérica también tiene su Federación de Empresas
de Leasing (FELELEASE), que agrupa a diversas empresas del arrea con el objeto de
promover la actividad del leasing y dar a conocer la experiencia obtenida en diversos
países.
Debemos anotar que en esta parte de América, al igual que en Europa en sus primeros
años, las transacciones de leasing fueron escasas. Sin embargo, la situación mejoró hacia
la década del 80, siendo Brasil el país en el que alcanzó su mayor auge. En los años
siguientes, a consecuencia de la crisis internacional, se registró una inesperada caída;
empero, en estos últimos años se observa una notoria recuperación que nos lleva a pensar
y abrigar esperanzas en acercarnos al desarrollo alcanzado en otras latitudes.
E Brasil el Contrato de Leasing tiene un ordenamiento jurídico en donde la ley define al
leasing o arrendamiento mercantil, para ellos como la operación realizada entre personas
jurídicas, que tengan por objeto el arrendamiento de bienes adquiridos a terceros por la
arrendadora, para fines de uso propio de la arrendadora y que atiendan a las
especificaciones de esta.
Ecuador es otro de los primeros países que se preocupó de darle una regulación especial e
leasing.
En Chile existe la asociación Chilena de Empresas de Leasing, la cual a tenido a su cargo la
difusión de la importancia económica del leasing y sus bondades en el financiamiento de
las empresas en estos últimos años.
En Colombia se aplican a las operaciones de leasing las disposiciones del Código Civil y del
Código de comercio relativas al mandato, arrendamiento, compraventa etc.
En Uruguay, la carencia de regulación especial fue superada por la citada ley conocida
como "Crédito de uso", que se define como un contrato de crédito en virtud de la cual la
institución acreditante coloca un dinero para aplicar los fondos a la adquisición de un bien
por parte del tomador.
En Argentina el leasing ingresa a inicios de la década del 60, siendo adoptado no
solamente por empresas privadas sino también por empresas estatales.
1.3.4. En el Perú
La primera mención oficial del leasing, en nuestro país, se realizó a través del Decreto Ley
22738 del 23 de octubre de 1979, bajo la denominación de arrendamiento financiero, esta
ley faculta a estas instituciones a adquirir inmuebles, maquinarias, equipos y vehículos
destinados a este tipo de operaciones.
El leasing en nuestro país fue normado y regulado por diferentes Decretos Supremos,
Decretos Legislativos, Resoluciones Ministeriales y resoluciones de las diferentes
instituciones reguladoras.
Las operaciones de leasing en el Perú inician su despegue en los primeros años de la
década del 80, como lo demuestra el hecho de Sogewiese Leasing que obtuvo utilidades
por el doble de su capital social y alcanza su mas alto índice de crecimiento entre los años
de 1984-1986, siendo el mayor beneficiado el sector industrial con un 34% del total de sus
transacciones efectuadas, seguido por el sector comercio con un 28%, servicios con 20%.
El crecimiento se detuvo en los años siguientes.
Las empresas que hacen uso importante de leasing son el sector bancario, financiero, la
industria manufacturera, los negocios de maquinarias y equipos para el movimiento de
tierras.
Las empresas habilitadas por la S.B.S. a operar en leasing en el mercado son las
financieras, bancarias y algunas empresas especializadas entre ellas tenemos:
Bancarias: de Crédito, Wiese, Bandesco, Mercantil, Santander, Interandino,
Interamericano, Interbanc, Continental, Nuevo Mundo.
Financieras: Promotora Peruana, Interfip, Sanpedro, de Crédito, Nacional, Sudamericana,
del Sur.
Especializadas: Sogewiese Leasing, Lima Leasing, Latino Leasing, Citileasing,

CAPITULO II
2.1DEFINICION
Para definir el leasing en sentido estricto y el leasing financiero que es la figura adoptada
en nuestra legislación, existen diferentes opiniones.
Según Vancil, citado por Lavalle Cobo y Pinto es un contrato bajo el cual el tomador
(lessee ) acuerda hacer una serie de pagos al dador ( lessor) que en total, exceden del
precio de venta del equipo adquirido. Tipicamente los pagos en el leasing financiero están
repartidos en un periodo igual a la porción mayor mayor de la vida útil del equipo.
Durante ese periodo inicial del lease, el contrato es irrevocable para ambas partes. Y
agrega para el, la distinción entre un leasing financiero y un leasing operacional
operacional radica en el tipo de obligación asumida por el tomador. Cuando el efecto de
las estipulaciones contractuales ws tal que el tomador garantiza que el dador recuperara
su inversión, el propósito primario del contrato es usualmente el de proveer un método
de financiación para el tomador.”
1

Los mismos autores citan al tratadista ingles Byrne cuando afirma que según el Equipment
Leasing Asociation, el leasing es “ un contrato entre un dador (propietario) y un tomador
(usuario) para el alquiler de un bien determinado seleccionado en un fabricante o
proveedor de tales bienes por el tomador. El dador retiene el dominio del bien . El dador
retiene el dominio del bien. El tomador tiene la posesión y uso del bien pagando alquileres
convenidos durante un plazo.
2




1.- Jorge E. Lavalle Cobo y Carlos A. Pinto op. cit. Página 25
2.-Jorge E. Lavalle Cobo y Carlos A. Pinto, op, cit, Pagina 25.

En Francia, tal como ya lo expresaremos (supra, página 92) el llamado credit bail consiste
en “operaciones del locación de bienes de equipamiento y de maquinarias adquiridas con
miras a esta locación por empresas que conservan su propiedad, cuando estas
operaciones, cualquiera fuese su calificación dan al locatario la posibilidad de adquirir
todo o parte de los bienes alquilados mediante un precio que se fija considerando al
menos parcialmente los pagos realizados a título de alquileres.
3

En Italia y conforme párrafo segundo del Art. 17 de la Ley del 2 de mayo de 1976, por
operaciones de leasing se entienden las operaciones de locación de bienes muebles e
inmuebles adquiridos o hechos construir por el locador a pedido e indicación del locatario
que asume todos los riesgos y con facultad para este último de adquirir la propiedad de
los bienes locados al término de la locación, previo pago de un precio preestablecido.
En España Rico Pérez lo define como “el contrato, en principio consensual, bilateral o
sinalagmático, oneroso y conmutativo de tracto sucesivo y traslativo del uso disfrute de
derecho civil empresarial, atípico y especial con valoración de la confianza y conducta por
el cual una persona, natural o jurídica, cede los derechos de uso de un bien propio en
contrapartida de unas contraprestaciones obligándose, además a ceder al usuario una
opción de compra”
4






3.- Art. 1 de la Ley del 2 de Julio de 1966.
4.- F. Rico Perez.” Uso y disfrute de bienes ajenos con opción a compra” página 21.


En Argentina, según Barreira Delfino, “ Habrá contrato de financiación de bienes de
capital (leasing) cuando una parte a solicitud de la otra, se obliga a adquirir y facilitarle el
uso de un bien de capital o de equipo por un plazo determinado en función de su
utilización económica y a su vez esta última se obliga a pagar un precio cierto pro ese uso
de modo tal de amortizar su valor de adquisición asumiendo los riesgos y vicios inherentes
y reservándose la posibilidad de adquirir el bien o equipo facilitado a la conclusión del
periodo pactado por un valor residual.
5

En el Perú el Art. 1 de la Ley de Arrendamiento Financiero aprobada por el Decreto
Legislativo Nº 299 del 26 de Julio de 1984 señala que Considerase Arrendamiento
Financiero el contrato mercantil que tiene por objeto la locación de bienes muebles por
una empresa locadora para el uso por la arrendataria, mediante pago de cuotas periódicas
y con opción a favor de la arrendataria de comprar dichos bienes por un valor pactado
Para Gordillo Arriaza resulta difícil elaborar una definición que cubra todos los aspectos de
esta modalidad contractual – financiera. Siempre citando a Serge Rollin, sostiene que “se
trata de una financiación que ofrece a los industriales, comerciantes y profesionales un
medio flexible y nuevos de, sin mayor desembolso inicial de capital, disponer, utilizar de
un bien alquilándolo en lugar de comprarlo, pero con una opción de compra a favor del
arrendatario”
6

Resumiendo y nuestra opinión, el arrendatario financiero es un contrato por el cual una
institución financiera debidamente autorizada concede a una persona natural o jurídica el
uso y disfrute de un bien de capital, adquirido por la mencionada institución al fabricante
o proveedor señalado por el interesado y al solo efecto de este contrato en el cual el
precio se fija en relación con el costo del dinero en el mercado financiero, comprendido el

5.- Barreira Delfino “Leasing” pagina 116.
6.- Eduardo Gordillo Arriaza, op, cit, página 11
capital invertido por la institución que financia, más los intereses, los gastos y el margen
de beneficio de la misma. La duración de este contrato depende o coincide con la vida útil
probable del bien, aproximada generalmente a su periodo de amortización fiscal. Sea a su
finalización sea durante el plazo del contrato, el interesado y beneficiario tiene
generalmente una opción para comprar el bien por su valor residual.
Leyva Saavedra hace importantes reservas a la definición del leasing y señala que
cualquier definición que se le de “debe apoyarse antes que en el concepto abstracto en la
categoría lógica del tipo” y expone en su bien lograda obra que existen definiciones
descriptivas jurídicas, financieras y legales y da su propia definición que es en términos
generales similar a la nuestra.
7

















7.- José Leyva Saavedra. “El contrato de Leasing” páginas 39 a 51


CAPITULO III
DIFERENCIAS CON OTROS CONTRATOS

Un tema polémico es el que ha existido respecto a la diferencia entre el arrendatario
financiero y otras figuras contractuales.
En efecto se le ha confundido con LA VENTA A PLAZOS CON RESERVA DE DOMINIO. En
esta modalidad existe un contrato de compraventa, al cual se le agrega una clausula en
virtud de la cual el vendedor conserva la propiedad del bien en tanto no se le pague el
precio convenido. En el arrendamiento financiero la propiedad del bien se conserva en
manos del financista en tanto no se ejercite la facultad de adquirirlo contra el pago del
denominado “precio residual” De la misma definición que hemos dado sobre el
arrendamiento financiero saltan sus marcadas diferencias con la compra venta a plazos
con reserva de dominio.
Lavalle y Pinto explican que a la venta con reserva de dominio es frecuente que se le
agregue una clausula penal en virtud de la cual comprador pierde lo que hubiese pagado a
cuenta del precio. Dicen estos autores que esta cláusula not eien el mismo tratamiento
en todas las legislaciones. En unos países es validas, en otros no. Y aun, aquellos en que
está permitida difieren los ordenamientos en cuanto a la oponibilidad de la reserva de
dominio a los acreedores del comprador fallido. Así en Francia “la cláusula de reserva de la
propiedad no tiene validez como tampoco la venta bajo condición suspensiva del pago
íntegro del precio que es una mera variante de aquella.
Siguiendo con estos autores, señalan que en el derecho alemán, el Art 455 del código
Civil establece que la cláusula de reserva de dominio tiene carácter suspensivo en los
contratos de compra y venta de cosas muebles y por lo tanto permite reinvidicarlas en la
quiebra del comprador a pesar de haber sido entregadas.

Los mismo autores se explayan en el tratamiento que se les da a las ventas con reserva de
propiedad en las legislaciones italiana y argentina Jorge
8

Es igualmente notoria la afinidad que existe con EL ARRENDAMIENTO – VENTA. Señala
Rollin que la frecuente confusión entre el alquiler – venta y el leasing se explica por su
parecido formal, pero se distinguen en que la opción de compra en el leasing es un
elemento accesorio que puede o no ser ejercitado y constituye en suma una promesa
unilateral e irrevocable de venta en tanto que en alquiler – venta hay un acuerdo bilateral
sobre la venta del bien que existe desde el comienzo mismo del contrato, el cual
instrumento desde su celebración una venta a firma.
Tal como destacan Lavalle y Pinto en general la doctrina y la jurisprudencia han
determinado que el contrato no puede válidamente “convertirse de alquiler en venta sin
una conversación posterior. Un mismo contrato no puede ser a la vez alquiler y venta.
9
También existe similitud con LA LOCACUION DE COSA AJENA. En efecto es de la
naturaleza del leasing que la cosa o bien materia del mismo no se incorpora al patrimonio
del interesado en el momento en que se celebra el contrato y ese notorio que sobre este
particular el leasing participa del género de la locación de cosa ajena. Empero, las
diferencias existen ya que en el arrendamiento financiero es el interesado quien indica a
la empresa financiadora quien es el fabricante o proveedor y además se da el hecho de
que existe siempre la facultad unilateral de adquirir la propiedad, haciendo pago del
precio residual.
En la denominada “Hire Purchase” que es lo que en nuestra nomenclatura se conoce
como “alquiler-venta” el contrato asume las características que siguen:

8.- E. Lavalle Cobo y Carlos A. Pinto op. cit. Páginas 33 a 36
9.- Jorge E. Lavalle Cobo y Carlos A. Pinto op. cit página 37

a. El tomador entrega una suma a quien le financia y lo hace en el momento mismo
en que se celebra el contrato. Esta cantidad es imputada al precio en caso de que
se ejercita la opción de Compra.
b. El mismo tomador se obliga a pagar un alquiler o renta mensual por el
arrendamiento del bien adquirido.
c. En caso de hacer uso de la opción de compra, la diferencia entre la renta o alquiler
ya abonado o el valor residual debe ser pagado por el tomador.
Esto significa que el financiador o dador percibirá siempre una cantidad no inferior
al precio originario del bien que adquirió.
d. El derecho a la opción de compra puede ser ejercitado en cualquier tiempo
siempre y cuando se haga durante o a la finalización del contrato
Aclaran Lavalle y Pinto que la “ Hire Purchase” act. 1942 de Sudáfrica “reglamenta
contratos similares, ya adopten la técnica de la venta a plazos o la de alquiler con
opción de compra” Y terminan que” en la misma ley se excluye de su disposiciones a la
gran mayoría de los equipos industriales buques, aeronaves, etc De esta manera forma
en la practica el alcance de la ley queda restringido a las operaciones de menor
cuantía”
10








10.- Jorge E. Lavalle Cobo y Carlos A. Pinto, op, cit, página 40
CAPITULO IV
MATICES
Existen varias modalidades o matices en el arrendamiento financiero
Tenemos así el denominado “Leasing operativo” u “operational leasing” que data de
1945 e inclusive es anterior al arrendamiento financiero. Este precursor del contrato
consiste en una alternativa empleada por los fabricantes para la colocación de su
productos y diferencia del arrendamiento financiero propiamente dicho, no contempla
la posibilidad de transferir el bien o equipos a favor del beneficiario pues de otro
modo sería una venta a plazos. Se trata en verdad, de un leasing al que le falta el
derecho u opción de compra y el contrato puede ser resuelto en cualquier tiempo.
Según explica Gordillo el leasing operativo es mayormente utilizado por las empresas
multinacionales sobre un tipo de bienes standarizado y cuya facilidad a caer en la
obsolescencia tecnológica configura un riesgo. Y agrega que su plazo es más corto que
el del leasing financiero y generalmente no supera los dos años”
11

Otra modalidad del leasing financiero es el llamado “leasing back” El tomador es
propiamente dicho el proveedor del bien quien se desprende del mismo vendiéndolo a
una sociedad que a su vez se lo arrienda mediante leasing
El mencionado Gordillo Arriaza explica que “en los Estados Unidos de América existe
otra clase de contrato de este tipo y él es denominado “leveraged leasing” o “leasing
apalancado” en el que como mínimo intervienen tres partes como son: 1) la sociedad
leasing; 2) el usuario arrendatario y 3) uno o más financiadores.
La arrendadora aporta entre un 25% a 40% de los fondos necesarios, obteniendo
ventajas fiscales y de otra índole. La entidad financiadora, frecuentemente un banco o
compañía de seguros, aporta el resto sin garantía de la entidad arrendadora como
contrapartida tienen derecho preferentemente sobre los pagos o sobre el bien en
11.-Eduardo Gordillo Arriaza, op cit página 14
Arrendamiento financiero en caso que se presentasen situaciones conflictivas. Con
ventajas fiscales sociedad leasing asume el riesgo, repercutiendo el beneficio en la
prestación del servicio al usuario arrendatario. Es pues una verdadera palanca para
posibilitar la ampliación de las actividades económicas y generar riqueza. No es usado
en el Perú toda vía”.
12

Existe también el “leasing de intermediación” o como lo llama Arrubla “leasing brokers
y en las palabras del mismo es un corretaje de leasing el que realiza la sociedad
procurando acercar la oferta y la demanda para facilitar la operación leasing pero
marginándose de la contratación percibiendo por sus servicios una retribución. La
sociedad leasing aparece invirtiendo toda su experiencia y conocimiento del mercado
pero no aporta capital”
13

En relación con el “leasing inmobiliario” debemos mencionar que sirve para atender la
demanda de inmuebles destinados a la actividad comercial o profesional y no se
acepta para satisfacer las exigencias de vivienda, al extremo que ha sido excluido en
España Alemania y el Reino Unido. El mismo Arrubla explica que se ha venido
desarrollando principalmente en el centro de Europa y señala que en Francia la ley del
2 de Julio de 1966 al referirse a las operaciones de leasing incluye a bienes
inmobiliarios de uso profesional y dan al arrendatario la posibilidad de adquirir todo o
parte de los bienes de alquiler contra el pago de un precio debidamente convenido y
aplicando lo ya pagado por concepto de alquiler.
En el Perú cabe la operación de leasing si bien hasta donde llega nuestro conocimiento
no está operando en el mercado financiero. El tema sobre modalidades de leasing ha
sido ampliamente tratado por Leyva Saavedra.
14

12.- Eduardo Gordillo Arriaza op, cit página 16.
13.- Jaime Alberto Arrubla Paucar” Contratos Mercantiles” Tomo II página 133
14.- Jose Leyva Saavedra op. Cit páginas 165 a 204


CAPITULO V
IMPORTANCIA
En el tomo II Actualizado en 1996 de “ Exegesis”, Carlos Cárdenas Quirós afirma que
“el arrendamiento financiero es una institución que como señala Escobar Gil responde
a una necesidades de producción en momento en que se requiere un rápido
ensanchamiento de su capacidad instalada y no cuenta con los recursos adecuados o
que aun teniéndolos le es más rentable destinarlos a capital circulante o reservarlos a
otras finalidades que invertidos en activos fijos”
15

Entre nosotros y bastante antes de que fuese tipificado el arrendamiento financiero
venía aplicándose sobre todo en equipos y bienes de trabajo. Su importancia creció a
raíz del Decreto Ley Nº 22738 del 23 de Octubre de 1979.
Pero donde cobro mucho más desarrollo fue a raíz de la dación de la Ley de
Arrendamiento Financiero, aprobada por Decreto Legislativo Nº 299 del 26 de Julio de
1984 pues no solo quedaron fijadas a sus características y condiciones sino que
también se le otorgó un régimen tributario benigno que lamentablemente ha sido
modificado, tal como se explica con posterioridad (infra, página 121)
Una de las grandes ventajas del arrendamiento financiero es su flexibilidad. Como
explica Alejandro Llerena Ibáñez esa flexibilidad se refiere a la escritura de los pagos
periódicos que se adaptan perfectamente a las necesidades de cada proyecto. A esta
flexibilidad principal se agregan tres opciones básicas que pueden estar a disposición
del arrendatario al final del periodo del contrato. Primero el arrendatario puede elegir
a comprar el bien a un valor residual. La segunda opción consiste en extender o
renovar el contrato de arrendamiento y como tercera posibilidad el contrato termina

15.- Exegesis, tomo II actualizado en 1996 página 317

con ninguna otra obligación. En el caso de la primera opción el riesgo del precio valor
residual del bien (diferencia entre el valor residual) fijado en el contrato y el valor
realizo en el mercado secundario en el día de vencimiento del contrato) puede ser
asumido por el arrendatario o el arrendador. Generalmente, el arrendatario asume
este riesgo en caso de bienes que no se venden fácilmente una vez utilizado. El
contrato de leasing puede ser acompañado por un contrato de servicio cuyo contenido
asigna las responsabilidades de mantenimiento y posibles reparaciones.
Frecuentemente el arrendador prefiere prestar servicios amplios para estar enterado
del trato que se le da al bien ( Alejandro Llerena Ibáñez, “ Leasing una alternativa
para el desarrollo empresarial, artículo publicado en el Diario Oficial “ El peruano” del
15 de Mayo de 1995.
Pero la importancia del arrendamiento financiero no se limita a ser un valioso
instrumento de crédito, también favorece a los proveedores de bienes,
principalmente maquinarias y equipos al colocar su producción a través de la compra
que hace la entidad financiadora.









CAPITULO VI
POSIBILIDADES PARA EL FUTURO
Las empresas dedicadas a operar con el arrendatario financiero tienen grandes
expectativas para el futuro. Su crecimiento es constante y cada vez se hace más
intenso a medida de la recuperación que en todo orden de cosas muestra el país y
principalmente en la actividad económica. Pero es preciso aclarar que la demanda de
estos contratos en el mercado está limitada a aquellos bienes que sean identificables
como son equipos, maquinarias, aviones, embarcaciones y similares.
El optimismo de estas empresas es por lo demás totalmente justificado. Está probado
que en una operación de leasing se obtiene un ahorro mayor en el impuesto a la
renta. Con el leasing se puede financiar hasta el 100% del valor total de los activos,
cubriendo el pago de la factura, los derechos arancelarios, el transporte y seguro asi
como el flete en caso de existir. Se menciona igualmente que este contrato tiene la
ventaja que al adquirirse el bien al contado, la financiera tiene acceso al descuento
del proveedor. En opinión del Gerente Comercial de Sogewiese Leasing Señor Carlos
Rojas “ Los contratos de arrendamiento financiero tendrían un crecimiento este año
de 50% por lo que ascenderían alrededor de US$ 500 millones . El mismo funcionario
de la mencionada empresa, ha manifestado que están negociando la obtención de un
préstamo ascendente a 30 millones de dólares, procedente de la International
Financial Corporation que es un brazo financiero del Banco Mundial y que este
préstamo estaría destinado a realizar operaciones de arrendamiento financiero (Estos
datos los obtuvimos del Diario Oficial “El peruano” del 15 de Mayo de 1995)




CAPITULO VII
NATURALEZA JURIDICA
Hemos señalado anteriormente la afinidad que existe entre el arrendamiento
financiero y otros contratos (supra, página 95). Al decir de Lavalle Cobo y Pinto el
arrendamiento financiero tiene elementos o características propias y específicas que
lo diferencian de otros contratos o modalidades contractuales y que le dan perfil
propio, esto es su generis. Dicen que sus elementos tipificantes son:
a. El precio del contrato estipulado en función del costo del dinero en el mercado
financiero.
b. La duración del contrato, convenida en función de la amortización del bien.
c. La asunción por el locatorio – tomador de los riesgos y vicios de la cosa.
d. Clausulas accesorias especiales que dan derecho al locatario a la terminación del
contrato de locación, para optar por la compra del bien para convenir un nuevo
arrendamiento a precios reducidos o para recibir parte del precio de venta de la
cosa a un tercero. Añaden estos autores que la existencia de estas cláusulas en
especial la opción de compra a favor del locatario plantea una serie de
interrogantes en la calificación del contrato.
¿ Es una locación – venta en que bajo la apariencia de un contrato de alquiler se
pacta en realidad una venta a plazos? ¿Qué es una locación real, con una opción
de compra accesoria? ¿Que será más bien una locación que encubre una venta con
reserva de dominio? ¿Que es un contrato mixto, en que ambos elementos el
alquiler y la venta sean inseparables? ¿ Que finalmente es un contrato su generis?
Y agregan: “ Sin perjuicio de las opiniones doctrinarias existentes, la naturaleza
jurídica de este contrato puede estar dada directamente por la ley sea de derecho
privado, o de derecho fiscal. En tales casos, la naturaleza del leasing responde a la
voluntad del legislador que puede tener muy distintos fundamentalmente
promoción seguridad jurídica, tributación, etc.
Los mismos autores manifiestan que en los países anglosajones y por regla general
se califica al leasing como una venta a plazos con reserva de dominio. En los países
latinos en cambio, se entiende como una locación de carácter especial y
puntualizan que existe una amplia gama de opiniones doctrinarias como son de
incluirlo en la locación pura y simple o considerando como un contrato mixto de
naturaleza compleja, o como una venta con reserva de dominio.
Estimados de utilidad destacar cuales son concretamente las características de los
distintos tratamientos en países como los Estados Unidos de América, el Reino
Unido, Sudáfrica y Alemania para señalar los anglosajones y luego mencionar
Francia, Italia, España, Argentina y Perú, entre los países latinos.
En los Estados Unidos de América en arrendamiento financiero allí llamado
leasing está legalmente sujeto a las disposiciones del Uniform Comercial Code, el
cual distingue el llamado “ true lease” y el security interest – lease”
El “true lease” es un simple contrato de locación o arrendamiento que abarca
hasta el 80% de los contratos leasing en ese país. Se explica que su naturaleza no
puede decidirse por la existencia o inexistencia de una opción de compra a favor
o beneficio del tomador, sino por condiciones que son fundamentales tales como
el precio. En esta modalidad de leasing el dador es el que corre con el riesgo y se
beneficia con el valor del equipo a la finalización del contrato.
Respecto del “security interest lease” se dice que se aplica a aquellos leases
equivalente a una locación – venta o a una venta con reserva de dominio.
En su obra Lavalle Cobo y Pinto citan a Fritch y Reisman cuando enuncian tres tests
económicos aparecidos a raíz del Uniform Commercial Code para determinar
cuándo un lease tiene la naturaleza de un “security agreement o convenido de
garantía.
Dicen así: 1) ¿ Tiene el tomados opción para adquirir o ser titular del equipo al
final del lease sin ningún pago adicional o por un pago nominal, aun cuando este
último pueda representar el valor de mercado de la fecha del ejercicio de la
opción anticipadamente? 2) ¿Tiene el tomador una opción para comprar o ser
titular del equipo al final del léase por un precio considerablemente menor que el
valor probable a la fecha de ejercicio de la opción de forma que el tomador reciba
una gran ventaja (bargain o windfail) y no pueda entonces (razonablemente) dejar
de ejercer la opción? 3) ¿Asume el tomador sustancialmente todos los riesgos y
beneficios del dominio de forma que el valor económico sea o pueda
razonablemente anticiparse en el momento de contratar el lease que será
transferido al tomador? Y luego hacen una serie de precisiones que escapan a este
trabajo.
16

En el Reino Unido autorea como Clark sostienen que un leasing financiero cumple
una función igual a la de un contrato de venta condicional o una compraventa con
garantía hipotecaria. No se da la transferencia de la propiedad en el Reino Unido y
al leasing financiero lo apropiado es tratarlo como un contrato innominado,
atípico y su generis.
En Sudáfrica su legislación sobre el llamado “ hire purchase” abarca la forma de la
compraventa como la del arrendamiento y la jurisprudencia se ha inclinado por
afirmar como regla general que si el tomador está obligado a pagar un alquiler que
equivale al valor total del bien, la transacción es considerada como una
compraventa, aunque teóricamente contemple una opción de compra.
En Alemania los tribunales han llegado a adoptar una posición intermedia pues
consideran al leasing como una locación en tanto que fiscalmente y de acuerdo
con la casuística puede ser tratado como un contrato en el cual se produce la
transferencia de la propiedad,
Así en Francia existe la locación especial y la ley de 1966 señala en su artículo 1°
que el leasing es una locación. Empero la jurisprudencia he hecho una distinción
entre el arrendamiento o locación común el leasing estableciendo una línea
divisoria que no es otra que la existencia o no de una opción de compra del bien.

16.-Jorge E. Lavalle Cobo y Carlos A. Pinto op. Cit páginas 51 y 52
Este es por lo demás, el criterio mayoritario de los tratadistas franceses quienes
sostienen el carácter locativo del leasing, aunque destacando sus características
especiales.
En Italia la ley del 2 de mayo de 1976 establece en su artículo 17 que por
operaciones de locación financiera se entienden las operaciones de locación de
bienes muebles e inmuebles, adquiridos o hechos construir por el locador a
pedido e indicación del tomador, que asume todos los riesgos y con facultad para
este ultimo de adquirir la propiedad de los bienes locados al termino del
arrendamiento previo pago de un precio preestablecido
En la doctrina italiana existen diversas posiciones, Hay quienes afirman su carácter
de arrendamiento o locación. Para otros Para otros se trata de una venta con
reserva de dominio. Existen terceros que sostienen que es un contrato atípico
No faltan, empero los que afirman que es un contrato mixto. Otros dicen que es
un contrato financiero. De todas estas posiciones se desprende un hecho que para
nosotros resulta indiscutible: el arrendamiento financiero es un contrato
autónomo su generis y con características propias, que no se confunde con
cualquier otra relación obligacional.
Entre los autores españoles, Gutiérrez Viguera sostiene que el leasing es un
contrato atípico de arrendamiento de cosa.
Para Vidal Blanco hay en el leasing tres figuras jurídicas: un contrato de mandato;
un contrato de arrendamiento financiero y un contrato de compra venta que
incluye una opción de compra. Sostiene en suma, que se trata de varios contratos
acoplados. Desde luego nosotros no compartimos esta opinión pues sostenemos
que el arrendamiento financiero no es una suma de contratos, sino un contrato
autónomo su generis y especial.
En el Brasil existen varias posiciones
Hay quienes afirman que el leasing es un arrendamiento mercantil. Para otros es
un contrato mixto. En opinión de Da Silva Cabral es un negocio jurídico indirecto,
en el cual la financiación se hace bajo la forma de un arrendamiento. Agrega que
es un mutuo pero también es algo más que un mutuo pues de otro modo las
partes deberían celebrar además un contrato de garantía. En el leasing en cambio,
el mutuo y la garantía forman un solo todo.
17

Los mismos citados autores manifiestan que en la República Argentina las
opiniones doctrinarias son concordantes con los demás países latinos y que la
única norma legal existente son los Arts. 22 inciso j) y 24 inciso k de la Ley N°
21526 que definen al leasing como un contrato de locación cuyo desarrollo como
operación financiera de intermediación en el mercado de capitales, queda
reservado a las instituciones financieras. Existen en dicho país las tesis de la
locación mercantil, del contrato completo, del contrato sui génesis, del contrato de
crédito.
En el Perú, Eduardo Gordillo Arriaza sostiene lo siguiente:
“Hay en el leasing dos relaciones jurídicas bilaterales estrechamente ligadas entre
sí. El contrato de arrendamiento entre la sociedad leasing y el usuario
arrendatario. Y también el contrato de compraventa, entre la sociedad leasing y el
proveedor. El mismo autor apunta que a diferencia de los contratos de alquiler, en
el leasing los riesgos técnicos del bien arrendado son asumidos por el usuario
arrendatario, en tanto que la sociedad leasing revelando su carácter financiero,
asume los riesgos en la compra de los bienes. Agrega que el proveedor juega un
papel, pues interviene en la fase preparatoria de la operación permanente en
contacto con el usuario durante la ejecución del contrato y sigue ligado al mismo
con posterioridad a la compra, siempre que se haya ejercitado la opción. Señala
Girdillo Arriaza que el usuario no tiene la propiedad del bien, sino el derecho de
uso y disfrute. Es la sociedad leasing la que amortiza el precio de la compra, la que
desde luego está incorporada en el pago del arrendamiento. Destaca que la doble
opción que tiene el usuario a la finalización del contrato, esto es, un nuevo
arrendamiento o la compra del bien, raramente se incluye en un contrato de

17.- Jorge E. Lavalle Cobo y Carlos A. Pinto op. Cit páginas 73 y 74.
alquiler. Y de lo dicho finaliza afirmando que el leasing es un contrato especial
dado que plantea un arrendamiento mediante el cual se puede amortizar a través
del alquiler la casi totalidad del valor del bien, (deducido el valor residual) durante
un período de tiempo irrevocable”
18
Recociendo la bondad de la opinión anteriormente descrita y sin ánimo de
pontificar, sino de abreviar conceptos, estimamos que el arrendamiento financiero
tiene una naturaleza jurídica sui géneris y compleja que si bien toma como
elementos inspiradores a la compraventa y el arrendamiento, es un contrato
unitario, no siendo un contrato de compraventa, ni de arrendamiento, ni una
locación con opción de compra, ni una promesa unilateral de venta, ni ningún otro
matriz de la contratación típica. Es, en suma, un contrato autónomo. Una opinión
semejante tiene José Saavedra en su extenso y bien logrado libro “El Contrato de
Leasing”, página 102.















18.- Eduardo Gordillo Arriaza, op. Cit. Página64 y 65.


CAPITULO VIII
CARACTERES JURIDICOS
El contrato de arrendamiento financiero tiene los siguientes caracteres jurídicos:
1. Es nominado y típico. En efecto, se le conoce como tal a partir del Decreto Ley N°
22738 de 24 de octubre de 1979 y luego es tratado tributariamente por el Decreto
Legislativo N° 212 de 12 de junio de1981, así como por el artículo 1677 del Código Civil
de 1984 y por el Decreto Legislativo N° 299 de 26 de julio de 1984.
Es además un contrato típico, a diferencia de la mayoría de los contratos “mordernos”,
pues su aplicación se remonta a muchos años y estaba lo suficientemente maduro para
ser recogido en una ley, como es la llamada Ley de Arrendamiento Financiero, que tal
como se indicara anteriormente, fue aprobado por Decreto Legislativo N° 299, de 26 de
julio de 1984. Discreparnos de Gordillos Arriaza cuando sostiene que en la legislación
peruana, el arrendamiento financiero o leasing es un contrato atípico, regulado
únicamente en su aspecto sustantivo” (op. Cit., página 20). Casualmente los contratos
típicos so0n aquellos regidos por una disciplina legal, como sucede en el arrendamiento
financiero.
19

No faltan quienes sostienen que es un contrato atípico formado por la suma de varios
contratos típicos. Estos es totalmente inexacto, y ya fue comentado por Carlos
Cárdenas Quirós, quien menciona la tesis no compartida de Corrales y García Borbón,
citado por Francisco Javier Zayas Sarza.
20


19.-Ver “Exégesis” tomo I, actualizado en 1995 página 48.
20.-Max Arias-Schreiber Pezet, “Exégesis”, Tomo II, actualizado en 1996, página 332.


2. Es autónomo, pues si bien es cierto que está inspirado por varios contratos, no
constituye la suma de éstos, sino que tiene unidad propia, Como bien señala Manuel de
la Puente y Lavalle, “ocurre aquí en el campo del Derecho, algo similar a lo que ocurre
en el campo de la Química, en que la unión de dos elementos, doble proporción de
hidrógeno con una de oxígeno, no da lugar a que haya una suma de hidrógeno y
oxígeno, sino que resulta un producto nuevo que no es hidrógeno ni oxígeno, sino que
es agua”
21

3. Es mercantil y de empresa. Es mercantil pues así lo dispone la legislación especial que
lo norma. Y es de empresa porque los capitales destinados a inversiones en locación de
equipos se practica usualmente por empresas especializadas, al punto que el Art. 2 de
la Ley de Arrendamiento Financiero señala que cuando la locadora está domiciliada en
el país deberá ser necesariamente una empresa bancaría, financiera o cualquier otra
empresa autorizada por la Superintendencia de Banca y Seguros, para operar de
acuerdo a ley. Aclara Díaz Bravo que “cualquiera que sea el carácter del arrendador,
intermediario empresa arrendadora o de leasing fabricante o comerciante proveedor,
fácil es localizar el invariable carácter comercial del arrendamiento financiero”
22

4. Es principal, pues tiene vida propia y no depende de ningún otro contrato celebrado
anteriormente. “El contrato de compraventa celebrado por la empresa locadora con un
tercero (persona natural o jurídica) para la adquisición de los bienes que van a ser
materia de arrendamiento financiero es independiente de este último”
23
Es
constitutivo, pues crea una situación jurídica cual es la de permitir el uso y disfrute del
bien materia del contrato.
5. Es de administración y también, en su caso, de disposición de bienes, dado que por una
parte supone la administración y disfrute de un bien o conjunto de bienes y de la otra,
transfiere la propiedad cuando el locatario hace uso de su facultad de adquisición.
21.- Manuel de la Puente y Lavalle,“Estudios del contrato privado”, Tomo I, página 152.
22.- Arturo Díaz Bravo, “Contratos Mercantiles”, página 93.
23.-Max Arias – Schreiber Perzet. “Exégesis”, Tomo II, actualizado en 1996, página 333.


6. Es complejo, dado que supone la ejecución de distintos matices obligaciones. Por un
lado existe la obligación de la empresa financiera de adquirir el bien o bienes que el
locatorio así como de entregárselos para que los posea, use y disfrute, en tanto que por
otro lado el locatario está en la obligación de pagar la renta convenida, a lo que se
agrega su facultad de adquirir el bien o bienes, contra el pago del llamado precio
residual.
7. Es de cambio, ya que su finalidad fundamental consiste en hacer circular la riqueza.
8. Es de corte financiero, pues la empresa que lo otorga financia al locador el uso y
disfrute de un bien y hasta su posible adquisición.
9. Es oneroso, ya que cada una de las partes contratantes sufre un sacrificio, compensado
con una ventaja. Hay, pues, enriquecimiento y empobrecimiento correlativos. Dadas
sus características, no vemos cómo un contrato de arrendamiento financiero pueda
celebrarse a título gratuito.
10. Es conmutativo, desde que cada una de las partes conoce de antemano y desde que
celebra el contrato, hasta donde llegan sus obligaciones.
11. Es “intuitu pensonae”, ya que se perfecciona teniendo en cuenta un conjunto de
motivaciones de orden personal, como pueden ser el prestigio de las partes, su
idoneidad moral y económica, etc. Cuando el posible locatario acude a una empresa
para celebrar un contrato de arrendamiento financiero, lo hace teniendo en cuenta sus
antecedentes y vinculaciones y, en suma, cuál es su papel y su rango en el mercado
financiero. La empresa financiera, a su vez, evalúa tanto al posible cliente cuanto a la
operatividad del negocio que éste le plantea, estos es, la importancia que tiene el
cliente, su accionariado si es una persona jurídica, lo mismo que la integración de su
directorio, su capacidad gerencial, su situación económico-financiera así como la
calidad de la marca del bien o bienes que serán materia del contrato, el prestigio de la
firma fabricante proveedora, la existencia de un representante o distribuidor nacional
que responda por la garantía de fábrica, la posibilidad de que exista en el país un
centro de mantenimiento y reparación y otros factores adicionales.
12. Es de prestaciones recíprocas, pues entre locador y empresa existen prestaciones
interrelacionadas. Así en tanto que el locador está obligado a cuidar el bien y pagar las
cuotas periódicas y el precio residual en su caso, la empresa está en el deber de
adquirir el bien que han sido escogidos, así como entregárselos a su contraparte, entre
otras obligaciones recíprocas.
13. Es de tracto sucesivo y de ejecución continuada, pues como hemos expresado la
duración no es simplemente tolerada sino querida por la partes, de modo tal que su
utilidad es proporcional a ella. Lo fundamental es que la distribución de la ejecución
está dada en el tiempo y éste es su carácter relevante o esencial. Se trata, en suma, de
contratos en los que existen reiteración de actos ejecutivos, debidamente distribuidos
o repetidos.
24

14. Es formal a diferencia de otros países en que es un contrato consensual. Su
formalidad está dado por el Art. 8 de la Ley de Arrendamiento Financiero, que exige
escritura pública, la cual podrá inscribirse, a pedido del locomotor, en la ficha o partida
donde se encuentra inscrita la arrendataria.
15. Por último y aun cuando ello no sea obligatorio, se celebra ordinariamente por
adhesión, de modo que queda perfectamente desde el momento que la locomotoria
firma impreso que la proporcionaría la entidad financiadora. Empero, nada impide que
haya una discusión previa entre los interesados respecto a una o varias de las clausulas
impresas y que se introduzcan modificaciones o adiciones a las mismas, siendo en esta
hipótesis un contrato celebrado con cláusulas generales (Art. 1395 a 1401 del Código
Civil.)
En el contrato de arrendamiento financiero intervienen dos sujetos, como son:
El interesado, beneficiario, locatario o arrendatario, pues se le llama indistintamente,
que es la persona natural o jurídica que requiere financiación para el uso y disfrute, y
eventualmente su adquisición, de un bien o bienes distintos a sus actividades.

24.- Max Arias-Schreiber Pezet, “Exégesis”, Tomo II, actualizado en 1996, pág. 335.


Nuestra ley en su Art. 3 lo llama “arrendataria”. Dado que este contrato es oneroso,
este sujeto debe tener capacidad de disposición (Art. 43 del Código Civil). Si se trata de
una persona jurídica quien lo celebre debe gozar igualmente de facultad para celebrar
esta calve de contratos.
La ley peruana exige requisitos para que las empresas del Sector Publico puedan actuar
como arrendatarias o locatarias. En efecto, el Art. 16 señala que deberán previamente
dar cumplimiento a los requisitos y aprobaciones requeridas a esas entidades para la
adquisición de bienes.
En lo que atañe a la empresa que otorga la financiación, se le denomina usualmente
locomotora, dador o arrendador. La ley peruana lo llama “locadora” y necesariamente
tiene que ser una empresa bancaria, financiadora u otra empresa debidamente
autorizada por la superintendencia de banca y seguros (Art. 2). Lo que el legislador
exige es que estas operaciones sean efectuadas por sociedades especializadas en
contartos de leasing que por su misma naturaleza son fiscalizaciones de una manera
especial, dado que interviene en la captación de fondos en el mercado financiero. En la
práctica las empresas locomotoras tienen departamentos especializados en contratos
financieras.
Como tuvieran ocasión de mencionar, el contrato de arrendamiento financiero supone
que el interesado se dirija a la empre4sa para solicitar financiación a efectos de que un
proveedor proporcione el bien o bienes (vehículo de toda clase, equipo, etc.) que son
adquiridos por la locadora para que sean usador y disfrutados por la arrendataria y , si
así lo deseas, los adquiera contra el pago del precio residual. Resulta evidente que el
fabricante o proveedor no es parte o sujeto en el contrato de arrendamiento
financiero, pues falta de vínculo directo con la locataria o arrendadora y lo que sucede
es que paralelamente se celebra un contrato entre la empresa locadora y el fabricante
o proveedor. Por lo tanto y en caso de incumplimiento de este último, la locataria no
tiene acción directa contra el mismo aun cuando desde luego no existe prohibición
para que el fabricante o proveedor intervenga en el contrato de arrendamiento
financiero, modificándose de este modo su posición contractual.



























CAPITULO X
OBJETO DE LA PRESTACION

Hemos comprobado en líneas anteriores, la similitud que tiene el arrendamiento
financiero con el contrato de arrendamiento común. Por algo es que el Art. 1712 del
Código Civil señala que los contratos de arrendamiento regulados por leyes especiales
se rigen supletoriamente por las normas de ese título y bien sabemos que el contrato
que nos ocupa está regulado por una ley especial, la aprobada por Decreto Legislativo
Nº 299 de modo que no llama la atención ni su Art. 1 cuando se refiere a muebles e
inmuebles no el hecho ni el hecho de que doctrinariamente el arrendamiento supone
la existencia de un bien no consumible y esto surge de su propia naturaleza. En efecto,
hemos señalado que como el arrendamiento es un contrato de duración (tracto
sucesivo) existe un inevitable deber de conservación y el bien que es materia de la
prestación no puede ser sustancialmente alterado y debe ser devuelto si otra
modificación que la derivada da su natural desgaste al termino del contrato. Si esta
obligación no puede quedar satisfecha por haberse consumido el bien estaríamos en
presencia de un contrato distinto, y generalmente se trataría de una compraventa o
un mutuo en especial.
24
El Art. 1 de la Ley peruana es muy amplio al establecer que el contrato de
Arrendamiento Financiero tiene por objeto la locación de bienes muebles o inmuebles
esto es, lo que en doctrina se conoce como Arrendamiento Financiero Mobiliario e
Inmobiliario respectivamente.
Adicionalmente el Art. 4 de la misma les exige que los bienes sean debidamente
identificados. Estos se deben que tales bienes son de propiedad de la locadora
mientras la locataria no ejercite su opción de compra (infra, página 112). Es por lo
demás usual que en los contratos de leasing exista una clausula en virtud de la cual
debe adherir el locatario una placa o marca identificadora de la empresa locadora,
25.- Max Arias – Schereiber Pezet, “ Exegesis”, tomo II, actualizado en 1996 página 298

Destinada a que los terceros sepan quién es el propietario del bien y cuál es el
régimen jurídico al que está sujeto. Empero y como bien ha señalado Mera “La eficacia
de estas disposiciones es precaria; no son sino res inter alios que solo pueden tener
efecto entre partes y que no podrían subsistir a una publicidad legal (Mera “Le leasing
en France” Revista trimestral de Derecho Comercial página 54) Por estas razones
hemos expresado la conveniencia de que el contrato sea anotado en la ficha o partida
de la locadora o arrendataria.
Es pertinente reafirmar aquí lo expresado por Cárdenas Quirós cuando en “Exegesis”
tomo II, actualizado en 1996 pagina 339 sostenía que recuperados los bienes por la
locadora como consecuencia de las acciones que ejerciese en su calidad de tal nada
impediría que en este supuesto seria perfectamente válido que concluido el plazo del
arrendamiento financiero e igualmente en caso de incumplimiento del locatario en el
pago de sus cuotas se celebre un nuevo contrato de arrendamiento financiero sobre el
mismo bien.
Dado que la locadora conserva el dominio del bien en tanto la locataria no ejercite su
opción de compra (infra página 112) no es de extrañar que la ley peruana establezca
en su Art. 11 que los bienes dados en arrendamiento no son susceptibles de embargo,
afectación no gravamen por mandato administrativo o judicial en contra del
arrendatario y el Juez deberá dejar sin efecto cualquier medida precautoria que se
hubiese trabado sobre esos bienes por el solo mérito de la presentación del
testimonio de la escritura pública de arrendamiento financiero. No se admitirá recurso
alguno en tanto no se libere el bien y este sea entregado a la locadora.






CAPITULO XI
DIFERENTES ETAPAS EN EL
ARRENDAMIENTO FINANCIERO
Por razones metodológicas es necesario separar las diferentes etapas en que se divide
el contrato hasta su celebración y ejecución.
En una primera fase está la trataría entre el posible usuario o tomador y la empresa
financiadora. Esto desde luego presupone que el pretendido usuario sepa con
exactitud qué es lo que desea y de quien lo desea. En otros términos está el bien o
bienes (equipos) que requiere para sus negocios y operaciones y la empresa que lo
proporcionara sea vendiéndolos, sea fabricándolos. Esto se supone un detenido análisis
de las características propias del mercado donde el usuario utilizara la mercadería que
requiere, así como las calidades técnicas de estas, su precio y sus posibilidades
rentables entre otros aspectos. Igualmente tendrá que considerar el capital que
necesitara para hacer la inversión y sus alcances crediticios.
Una vez establecidas las condiciones antes enunciadas el interesado toma contacto
directo o indirecto con la entidad que lo va a financiar se trate de un banco o de una
empresa financiera especializada en arrendamientos financieros. Surge, de
consiguiente, una solicitud del interesado presentada al posible financiador.
En la tercera fase aparece la posible financiadora que desde luego no otorga el crédito
sin más trámites sino que hace estudiar la operación en sus diferentes aspectos
mercado, solvencia económica del solicitante, la capacidad e idoneidad de sus
funcionarios operativos, la posible rentabilidad del negocio y otros factores similares.
En una cuarta fase la entidad financiera somete la solicitud con sus correspondientes
informes al órgano pertinente que ordinariamente es su directorio. Este a su vista de
toda la documentación presentada y de las investigaciones actuadas, presta su
conformidad al financiamiento. Puede suceder que uno de los requerimientos de la
empresa que financia es el otorgamiento de una garantía por parte del usuario,
aunque en la práctica no es usual habida cuenta de que la financiadora es la propietaria
del bien que se da en leasing. Desde luego no puede destacarse que la entidad
crediticia exija una garantía, sea personal o real.
Una vez celebrado el contrato de arrendamiento se concreta la relación obligacional
con la firma vendedora o fabricante
Surge entonces un contrato cuyos sujetos son el proveedor de una parte y la entidad
financiadora de la otra parte pues como es bien sabido en el arrendamiento financiero
la propiedad del bien adquirido o fabricado es del financiador y no del usuario. Nada
impide desde luego que el usuario intervenga también en este contrato, habida cuenta
que es quien escogió al proveedor y quien en definitiva corre los riesgos del contrato
de arrendamiento financiero. En esta fase es necesario tener sumo cuidado en la
contratación particularmente en lo que refiere a la calidad del bien que proporciona el
proveedor y del tiempo oportuno de la entrega de la mercadería.
Llegada la maquinaria o quipos vendidos o construidos la recepción no la hace su
propietaria esto es la financiadora sino el usuario. Aquí también hay que cuidar todo lo
relacionado con el transporte y entrega del proveedor al usuario, quien es el que
inmediatamente toma posesión y luego usa y disfruta de la maquinaria o equipos
adquiridos.
Pasada esta fase entramos ya al cumplimiento mismo del contrato cuya parte más
importante para la financiadora es el precio o alquiler que deberá pagarle el usuario.
Esto supone por cierto que la entidad financiera haya calculado debidamente el riesgo
de la operación para lo cual y como se dijo anteriormente realiza todos los estudios y
análisis que sean necesarios. Tambien es esencial establecer cual será el precio
definitivo de la maquinaria o equipos, pues como bien sabemos unos de los factores
fundamentales del arrendamiento financiero consiste en la opción de compra que
tiene el usuario y de donde resulta el precio residual o se ala cantidad que tendrá que
pagar el usuario a la financiadora para cubrir el saldo faltante, deduciendo las
cantidades ya pagadas por concepto de alquiler.


CAPITULO XII
OPCION DE COMPRA Y VENTA

Un elemento consustancial al contrato de arrendamiento financiero es la opción de
compra a favor del locatario, la que está debidamente contemplada por el Art. 1 de la
Ley de Arrendamiento financiero. En virtud del Art. 7 segundo párrafo, de la aludida
ley la opción tendrá obligatoria validez por toda la duración del contrato y podrá ser
ejercitada en cualquier momento hasta el vencimiento del plazo contractual. El
ejercicio de la opción no podrá sufrir sus efectos antes de la fecha pactada
contractualmente. Este plazo no está sometido a las limitaciones del derecho común, o
sea los Arts. 1423 y 1688 del Código Civil.
Desde luego la opción de compra deberá contender todos los elementos y condiciones
del contrato definitivo de conformidad con lo dispuesto por el Art. 1422 del Código
Civil.
Es necesario señalar que es lo que se entiende por valor residual. Se trata de la
diferencia entre el valor real del bien o bienes materia del contrato, debidamente
fijado en el mismo y lo que se ha amortizado mediante el pago periódico de las
cuotas que menciona el Art. 9 de la Ley peruana y que pueden ser fijas o variables y
reajustables, y pagaderas sea en moneda nacional como extranjera.
Es interesante mencionar los punto de vista de Lavalle y Pinto en cuanto al precio.
Dicen estos autores que en el leasing el elemento precio no puede ser tratado
independientemente de otros dos que son específicos de este contrato; el valor
residual y la opción de compra. En efecto el costo del leasing para el usuario resulta de
la suma de los siguientes factores: reintegro del precio de compra del objeto que
equivale a reintegrar su amortización compensación de los intereses abonados por la
compañía de leasing sus gastos generales y su margen de beneficio. Y agregan Al
quedar parte de la amortización (reintegro del precio) apartado de la fase locativa a
título de valor residual, el valor fijado para este hará variar el costo final del leasing.
Sin perjuicio de lo anterior la suma de los factores que integran el precio del contrato
lo encarece notablemente con relación al costo de una compra a crédito.
26



























26.- Jorge E Lavalle Cobo y Carlos A pinto, op. Cit página 97



CAPITULO XIII
DURACION DEL CONTRATO
Ya hemos señalado que el plazo del contrato de arrendamiento financiero es el fijado
por las partes (Art. 7 de la Ley peruana) a lo que hemos de agregar que en principio,
usualmente su duración se aproxima a la vida útil del bien o bienes estimada al
momento de la celebración del contrato. En la legislación argentina, menciona López
de Zavalla que la duración que se fija al leasing debe corresponder al tiempo
presumible de utilización del bien. Y seguidamente agrega. Suenanos enigmática la
expresión sub - examen que la nota.
Vuelca en esta otra forma: la duración económica del bien con lo cual estimamos que
se alude a un concepto contable. Con ello queda dicho que estamos ante un dato
objetivo que consiste no en el tiempo de uso que el tomador quiera (lo que ocurre en
cualquier ocasión) sino en el tiempo de uso que se presume que la clase de bien
posibilita que no es uno que depende exclusivamente de la duración física del bien
sino de valoraciones económicas que se traducen en las prácticas de amortización
existentes en la confección de los estados contables
Es pertinente indicar que en materia de duración el Art. 3 de la Ley peruana
establece que las obligaciones y derechos de la locadora y de la arrendataria y por lo
tanto la vigencia del contrato de inician desde el momento en que la locadora efectué
el desembolso total o parcial para la adquisición de los bienes especificados por la
arrendataria o a partir de la entrega total o parcial de dichos bienes a la arrendataria lo
que ocurra primero. Desde luego9 esta no es una norma cogente o imperativa de modo
que a nuestro entender cabe incluir en el contrato una clausula distinta.
Lavalle y Pinto dicen que “la naturaleza del leasing hace que la duración del contrato se
aproxime a la vida útil estimada para el bien en el momento de su celebración y que
esto es asi porque el objeto del contrato es la financiación del uso y goce de un equipo
y tal uso goce no puede concebirse más allá del lapso de vida útil del bien” Y agregan:
“Claro que el concepto de vida útil” de un equipo es relativo y baria en función de
infinidad de factores a lo cual hay que agregar que por tratarse de contratos en los
cuales el régimen fiscal es uno de los motivos que inducen a contratar ese concepto se
combina con el de la amortización a los fines fiscales, que depende de normas
generales que se aplican a todo equipo y que reconocen pocas excepciones”. Culminan
acotando: “Vida útil es el periodo el cual un bien de capital extingue el valor por el cual
fue contabilizado mediante las amortizaciones realizadas. Cabe agregar que la vida útil
de un equipo en el momento de celebrarse el contrato de leasing que es una hipótesis
puede no cumplirse en la práctica resultando que después esa vida se extiende o se
acorta por diversos motivos.





















CAPITULOS XIV
DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LAS PARTES
1. Derecho de la locadora:
a. Conservar la propiedad del bien con todos sus atribuciones, excepto el de
disposición a tercero dado que debe respetar la opción de compra a favor de la
arrendataria la que usualmente está pactada en el contrato de arrendamiento
financiero. Conforme a la ley Peruana Art. 4 la locadora mantendrá la
propiedad de los bienes hasta la fecha en que surta efecto la opción de compra
ejercida por la arrendataria por el valor pactado.
b. Exigir el aseguramiento de los bienes por parte de la arrendataria fijando sus
condiciones mínimas (Art. 6 primer párrafo de la ley peruana)
c. No responder por los vicios y daños que se produzcan o generen los bienes
(Art. 5 párrafo tercero de la Ley peruana)
d. Hacer efectivas las penalidades que puedan haber sido contempladas en el
contrato (Art. 7 primer párrafo de la Ley peruana)
e. Solicitar la inscripción del contrato (Art. 8 de la ley peruana)
f. Inspeccionar los bienes entregados a la arrendataria y exigirle las reparaciones y
el mantenimiento correlativos así como su debido uso. Todo esto es
consecuencia de la asimilación del arrendamiento financiero al contrato de
arrendamiento.
g. Tener acceso a los fondos promocionales establecidos o que establezca en el
futuro el Banco Central de Reserva del Perú o cualquier otra institución de
crédito así como líneas de intermediación actuales o futuras para el
financiamiento de sus operaciones de arrendamiento financiero (Art. 14 de Ley
peruana)
h. Cobrar las cuotas periódicas fijadas en el contrato asi como el valor residual en
caso de que se ejercite la opción de compra que tiene la arrendataria.
i. Exigir la rescisión del contrato cuando la arrendataria falte el pago de dos o más
cuotas consecutivas o se atrase en el pago en más de dos meses. En nuestra
opinión cabe la posibilidad de establecer mayores plazos pues los dos meses
constituyen un plazo mínimo en favor de la locadora.
j. Exigir igual rescisión si la arrendataria no paga el valor residual en el plazo que
se pacte al ejercitar su opción de compra.
k. Los demás derechos que se fijen en el contrato dado que en este tema
funciona plenamente la autonomía d la voluntad siempre en la medida que no
se atente contra una norma de orden público o cogente.
2. Obligaciones de la locadora:
a. Celebrar contrato con el fabricante o proveedor que le indique la arrendataria
ciñéndose a las especificaciones indicadas en el contrato de arrendamiento
financiero. Como consecuencia de la celebración del contrato en cuestión el
bien o bienes que se entregaran entran de inmediato al patrimonio de la
empresa locadora, la que como se ha dicho con anterioridad conserva su
derecho de propiedad en tanto la arrendataria no haya hecho uso de la opción
de compra
Arruba Paucar manifiesta que generalmente “la sociedad leasing cede su
posición en el contrato de compraventa que celebra con el proveedor a fin de
que este proceda a cumplir con la entrega y el saneamiento a favor del usuario
del leasing. Con esta cesion en favor del usuario para recibir los bienes
comprados al proveedor, la sociedad arrendadora cumple con su obligación de
entregar al usuario.
Arrubla Paucar, “Contratos Mercantiles” tomo II página 152. Es dentro de esta
hipótesis que debemos entender el último párrafo del Art. 5 de la Ley peruana,
cuando señala que la locadora no responde por los vicios y daños de los bienes
correspondiendo a la arrendataria al ejercicio de las acciones pertinentes
contra el proveedor, pues como ya se manifestara, no existe entre el fabricante
o proveedor y la arrendataria ningún vínculo directo siendo los contratos
independientes entre sí salvo naturalmente que el fabricante o proveedor sea
parte del contrato de arrendamiento financiero.
Queda debidamente entendido que en el caso que la locadora no llegue a
adquirir del fabricante o proveedor el bien o bienes que ha solicitado, será
responsable frente a la arrendataria por este incumplimiento. Lo mismo
sucederá en caso de mora. Ambas situaciones que se desprenden de las
normas aplicables del derecho común, deberá ser expresamente previstas en el
contrato de arrendamiento financiero, a fin de evitar posteriores problemas.
b. Desde luego no basta que se haga entrega del bien a la arrendataria
La locadora estará igualmente en la obligación de garantizar el goce de dicho
bien en beneficio de la arrendataria y durante todo el plazo del contrato de
arrendamiento financiero. Cabe empero mencionar que ordinariamente en los
contratos se hace desplazar esta obligación en la arrendataria en virtud de
clausula expresa, incluyendo reparaciones y mantenimiento. Es en este sentido
que debe entenderse lo expresado en el inciso
c. En tanto que la locadora no haya hecho entrega del bien a la arrendataria que
asumir la destrucción o pérdida del bien, en aplicación de las normas generales
del derecho común, Desde luego también dentro de estas hipótesis cabe el
pacto distinto.
Resulta interesante señalar que Lavalle y Pinto indican que en general en los
contratos de leasing que se celebran en Argentina se introduce una cláusula por
la cual el arrendatario o locatario renuncia a su derecho a recibir la cosa, con
todas las consecuencias que esto determina lo que conlleva inclusive a no
solicitar una reducción proporcional del alquiler pues de otro modo los
contratos de arrendamiento financiero quedarían desfazados en cuanto a los
cálculos de costo hechos por la locadora, y en consecuencia los riesgos de
incumplimiento parcial del vendedor se desplazarían al locatario
Los mismos autores se pronuncian respecto de los casos de incumplimiento o
mora del proveedor o fabricante indicando que el contrato de arrendamiento
financiero se habrá hecho de cumplimiento imposible pudiendo entonces la
arrendataria demandar la resolución
d. Hacer la transferencia del bien o bienes a favor de la arrendataria en caso de
que esta ejercite su derecho a la opción de compra de los mismos.

3. Derechos de la arrendataria
a. Señalar a la locadora la especificación del bien o bienes que desea tomar en
arrendamiento e indicar quien deberá ser el fabricante o proveedor. Este
derecho que está contemplado por el Art. 5 de la Ley peruana es imperativo o
cogente.
b. Exigir la entrega del bien y hacer uso del mismo en las condiciones establecidas
en el contrato con la locataria.
c. Ejercer las acciones contra el fabricante o proveedor cuando sean partes del
contrato de arrendamiento financiero o cuando se les haya cedido ese derecho
o finalmente haciendo uso de la acción subrogatoria
d. Hacer uso en cualquier tiempo de la opción de compra que es consustancial al
contrato de arrendamiento financiero dentro de las condiciones y en precio que
haya sido fijado por las partes.
Apuntan Lavalle Y Pinto que “ejercida la opción queda formalizado entre las partes un
contrato de compra y venta del equipo en el cual la obligación del vendedor de
entregar la cosa se cumple instantáneamente por estar ya ella en poder del
adquiriente debiendo este abonar el precio pactado equivalente al valor residual de la
unidad. A partir de este momento el contrato se rige por las nomas de contrato de
compra y venta, sin perjuicio de las cláusulas contractuales correspondientes.
También se da en el contrato de arrendamiento financiero, en calidad de alternativa
una opción de prórroga del mismo con un precio fijado en función del valor residual
del contrato que se prorroga. Esta opción que si bien no figura en la Ley de
Arrendamiento Financiero no por ello es menos valida, se pacta generalmente y tiene
por objeto mantener el uso del bien hasta agotar su vida útil ya no interesarle a la
arrendataria adquirir su propiedad o cuando simple y llanamente dicha arrendataria
cuenta con el dinero necesario para hacer efectiva su opción de compra.
4. Obligaciones de la Arrendataria
a. Hacer un debido uso del bien de acuerdo con lo estipulado en el contrato. Esta
sobreentendido que tendrá que efectuar todas las reparaciones que se
requieren para su adecuado funcionamiento. De lo dicho resulta que la
arrendataria o usuaria está sujeta en cuanto concierne el uso de los límites
impuestos por el contrato de arrendamiento financiero y en caso de silencio, se
aplicaran las normas pertinentes del contrato de arrendamiento común.
Por cierto que la usuaria no puede cambiar el uso del bien según lo preceptúa el
contrato y de acuerdo con lo que impone su propia naturaleza, su propia
función y sus imperativos de orden técnico
Conforme el inciso 9 del Art. 1681 del Código Civil, aplicable por remisión no le
está permitido a la arrendataria subarrendar el bien total o parcialmente no
ceder el contrato, sin asentimiento escrito del arrendador. Aunque la
prohibición constituye una cláusula de estilo en los contratos de
arrendamiento financiero, discrepamos de la opinión de Arrubla Paucar cuando
señala que a falta de prohibición es posible el subarrendamiento, dada la
naturaleza comercial de este contrato
Es sumamente interesante la opinión del mismo Arrubla cuando se refiere a las
reparaciones locativas. Dice este autor que como el leasing implica mas que el
mero goce de una cosa a título de arrendamiento, el precio que paga el
usuario involucra el valor de la depreciación que experimenta la cosa y además,
el locador leasing tiene vocación al dominio y podrá adquirir el bien a la
terminación del contrato por su valor residual; ello implica un cambio de
concepción en cuanto al tema de las reparaciones necesarias. Y añade: Las
reparaciones necesarias que son aquellas indispensables para la subsistencia
misma de la cosa, son de cargo de los arrendadores, salvo que los contratantes
acuerden otra cosa. En materia de leasing no puede mantenerse este principio
por el contrario debe invertirse y lo lógico es que sean de este principio por el
contrato debe invertirse y lo lógico es que sean de cargo del tomador a no ser
que se presente estipulación en contrario. Por nuestra parte, coincidimos esta
opinión.
b. Efectuar el pago de las cuotas periódicas. El precio es en efecto un elemento
esencial del contrato de arrendamiento financiero y consiste en la prestación
fundamental del usuario o arrendataria. La ley peruana habla de cuotas
periódicas (Art. 9) debido a que es propio de la naturaleza del contrato que su
abono se haga por periodos lo que permite hacer empleo del rendimiento del
bien o bienes a efectos de atender al pago.
A falta de estipulación del contrato el pago debe hacerse en el domicilio del
acreedor en aplicación de las normas generales relativas al pago.
Dado que la ley peruana nada dice sobre el particular, estimamos que en el
contrato deberá existir una clausula en virtud de la cual la mora de dos o ma s
cuotas consecutivos o el atraso en el pago en más de dos meses colocara a la
arrendataria en la obligación de efectuar dicho pago sin requerimiento previo.
Dicho en otras palabras será necesaria la constitución en mora si ella no ha sido
prevista por las partes contratantes.
En el Art. 9 del decreto Legislativo Nº 299 se admite el pago de intereses (
indudablemente moratorios) así como penalidades por mora en el
cumplimiento del pago de las cuotas periódicas a atraso en más de dos meses.
Las falta de pago de las cuotas o mensualidades no solo constituye una causal
de rescisión del contrato. En efecto su cobro puede hacerse por la via ejecutiva
de conformidad con lo dispuesto por el Art. 10 de la Ley peruana. Lo mismo
sucede con la rescisión del contrato y la ejecución de las garantías.
En lo que respecta a los intereses debe tenerse en cuenta que no pueden
exceder a los límites que señala la ley, pues de otro modo se incurrido en
usura.
Y en materia de clausula penales hay que tener presente lo dispuesto por los
Arts. 1341 a 1350 del Código Civil.
Volviendo a los intereses punitorios o moratorios es interesante tener en
cuenta lo que sostienen Lavalle Cobo y Pinto. Dicen estos autores en cuanto a
a ellos que el único problema que podría plantearse salvo su exorbitancia seria
si constituyen o no anatocismo, respecto de la porción del alquiler que
corresponde a los intereses. La cuestión debe resolverse negativamente porque
se trata de verdaderos canones locativos, en los cuales el monto se integra
entre otros factores inseparables con su cálculo de intereses pero que en si por
su naturaleza constituyen el precio de la locación
c. Contratar los seguros establecidos en el contrato. Ya sabemos que esto es un
derecho locataria
d. Efectuar el pago del valor residual en caso de ejercitar su opción de compra
e. Responder por los daños y perjuicios que cause el bien o bienes a partir del
momento en que los recibió, sea de la locadora, sea directamente del fabricante
o proveedor.
f. Devolver el bien o bienes a la terminación del contrato, salvo que este haya
sido prorrogado o que la arrendataria haya hecho uso de su opción de compra.
La misma obligación existirá en caso de rescisión del contrato por
incumplimiento del usuario o arrendataria.
Conviene dejar bien en claro que todos los derechos y obligaciones que hemos
señalado en esta parte de la obra no son los únicos y que pueden establecerse
derechos y obligaciones adicionales en aplicación de la autonomía de la voluntad.









CAPITULO XV
EXTINCION DEL CONTRATO

El contrato de arrendamiento financiero se extingue normal o anormalmente.
La forma de extinción normal se produce por vencimiento del término. Lo usual es que la
duración del contrato este directamente relacionada con la vida útil estimada por las
partes al crear la relación obligacional. Así, si el propósito del contrato es financiar, usar y
gozar de un bien determinado, la duración estaría en función directa del tiempo en que se
estime tendrá financiación para el uso y goce. Siendo el concepto de vida útil una
estimación de carácter probable puede perfectamente suceder que esa vida se extienda o
recorte por diversos motivos. Uno de ellos podrá ser el avance tecnológico que determine
la presentación de nuevas máquinas en el mercado, con un mayor rendimiento, lo cual
determinaría la obsolencia de los antiguos equipos. Por el contrario, puede también
presentarse el hecho de que llegada la vida útil prevista para un equipo determinado, siga
siendo económicamente rentable, todo ello dentro del plazo señalado en el contrato.
Al vencimiento del plazo contractual pueden presentarse varias hipótesis, como son 1)
Hacer efectiva la opción de compra; 2) Devolver los bienes a quien los adquirió
primitivamente; 3) Llegar a un acuerdo para prorrogar el plazo del contrato.
En el arrendamiento financiero es de su naturaleza que exista una opción de compra a
favor del tomador.
Para nosotros se trata de una opción de compra y como tal es coincidente con la opción
de la misma dada por el Art.1419 del mismo código, en cuanto señala un plazo máximo de
seis meses para la opción dado que el Art.7 del Decreto Legislativo N° 299 dispone que la
opción de compra puede ejercitarse en cualquier tiempo hasta el vencimiento del plazo
contractual y este, la mayoría de las voces, excede largamente los seis meses.
La opción de compra reafirma la naturaleza jurídica del arredramiento financiero, puesto
que el dador solo demuestra un interés financiero y no tiene interés alguno en la posesión
de los bienes que adquirió, los que en ningún momento le han significado disfrute, dado
que esto último es lo que interesa al tomador.
Existen autores según los cuales si en el contrato no se fija precio determinado o
determinable, las partes pueden establecer que el tomador tendrá la posibilidad de
adquirir el bien o equipo por un precio que llegaran de común acuerdo.
Nosotros no estamos de acuerdo con este criterio ya que la determinación del precio es
un factor indispensable para el arrendamiento financiero y si faltara cuando menos lo
desnaturalizaría.
Se dice que no es “acorde a la naturaleza del leasing que la cláusula de opción permita
ejercitarla en cualquier momento antes de la terminación del contrato. En principio la
estipulación es lícita, pero desnaturalizaría la esencia del leasing e induce a pensar en la
presencia de una venta simulada”.


Nosotros discrepamos de esta opinión y desde luego nuestra legislación autoriza el
ejercicio en cualquier tiempo no más allá del vencimiento del plazo del contrato-pues así
surge de la lectura del Art.7 del Decreto legislativo N°299.
Una segunda posibilidad es la de devolver el bien o equipo al dador. Desde luego esta
devolución debe hacerse en el momento oportuno, esto es, una vez vencido el plazo del
contrato y el bien devuelto debe estar en las condiciones en que fue entregado, sin otro
desmedro que no sea el de su natural desgaste. Por cierto que cualquier daño que se
hubiese producido tendrá que ser resarcido por el tomador.
Finalmente, existe siempre la posibilidad de que se extienda el plazo del contrato, sea que
asi este expresamente previsto, sean que las partes acuerden renovarlo, en cuya hipótesis
se considera que ha surgido un nuevo contrato.
En lo que concierne la extinción anormal del contrato resulta pertinente señalar las
siguientes:
a. El incumplimiento de alguna de las obligaciones asumidas por las partes, en la medida
que el perjudicado invoque la resolución del contrato. Desde luego esto nos refiere a la
materia relativa al incumplimiento de las obligaciones y a su correspondiente
resarcimiento, en caso que proceda (Art. 1314 y siguientes del Código Civil).
b. Pérdida total del bien entregado en arrendamiento financiero. Este hecho determina
que el tomador no pueda continuar con el uso y goce del bien que contrato, frustrando de
este modo el objetivo perseguido por el. Si la perdida se produce por caso fortuito o
fuerza mayor o falta de culpa, no habrá responsabilidad alguna de las partes. Si existirá tal
responsabilidad cuando haya seguido por culpa de una u otra parte.
c. En caso de pérdida parcial entendemos que se mantendrá el contrato, salvo que el
tomador demuestre que la pérdida parcial hace imposible el uso y goce del bien o bienes.
Si resolviese continuar con el contrato, es evidente que el tomador tendrá el derecho el
derecho de solicitar la reducción del precio.









CAPITULO XVI
CONCLUSIONES
 El hecho de que la empresa leasing establezca como valor residual una cuota
simbólica está creando una tendencia a que la empresa usuaria adquiera en forma
definitiva el bien o equipo por lo que se desnaturaliza al leasing ya que estaríamos
frente a una simple operación de crédito a plazos distorsionando de esta manera
lo que es realmente el leasing.
 Si bien es cierto que existe la posibilidad de que existe la posibilidad de que entre
la empresa leasing y la usuaria establezcan las condiciones y forma del contrato es
siempre necesario que se tenga pleno conocimiento de las cláusulas a considerar
ya que es obvio que compiten en desigualdad de condiciones ambos cuando de
interpretar los contratos se refiere.
 Los sujetos intervinientes en una operación de leasing, generalmente son tres: la
empresa de leasing, la usuaria y la proveedora; pero los que realmente celebran el
contrato son las dos primeras, esto es, las partes contractuales en el leasing son
dos y no tres.
 Del conjunto de obligaciones que se desprenden de la celebración del contrato,
todas importantes por cierto, la de adquirir el bien con las especificaciones dadas y
la posterior cesión en uso, y el pago de los cánones como contraprestación por el
uso del bien, son las obligaciones principales, tanto de la empresa de leasing como
de la usuaria.
 El leasing es un contrato "sui generis", por lo tanto complejo, es decir está
conformado por una pluralidad de transferencias patrimoniales, internas y
externas las cuales constituyen su esencia. Esta complejidad en su constitución y
ejecución muestra elementos o aspectos que superficialmente se encuentran en
una serie de figuras contractuales típicas: arrendamiento, compra venta,
préstamo, opción de compra, etc. El leasing, si bien se configura con elementos de
esos contratos, se diferencia claramente de todos ellos, puesto que "configurar
con partes", no es lo mismo que "calificar" o "naturalizar" el "todo".
 Las modalidades o subtipos de leasing existentes nos permiten satisfacer
necesidades empresariales siempre y cuando estas necesidades puedan ser
mediante el uso, goce y disfrute de un bien determinado.
 Las características del leasing por su estructura y función se clasifican en
categorías, según sus afinidades con reglas propias que son aplicables a otras.
 "la historia no es la maestra de la vida, sino la liberación del pasado", se dice así
porque las instituciones no surgen de improviso sino que se desarrollan poco a
poco tomando como base sus raíces.
 El leasing es la modalidad que su práctica se originó en las antiguas culturas de
oriente medio aproximadamente 5000 años a.c., desarrollándose también en la
antigua Grecia y hasta en las negociaciones con los esclavos, siendo actualmente
muy utilizada por todos los países.
 La funcionabilidad y la flexibilidad del leasing han sido pilares fundamentales para
su utilización en el campo internacional.









CAPITULO XVII
APORTES
 Propiciar más este tipo de contrato moderno en nuestra sociedad ya que en otras
latitudes es muy frecuente obviamente en economías más desarrolladas que la
nuestra, por la forma del contrato el leasing permite por ejemplo que una empresa
no necesite hacer uso de su capital para la adquisición de bienes de capital ya que
con el leasing puede tener siempre equipos y maquinarias de vanguardia sin
deteriorar su patrimonio.
 Es necesario fortalecer en nuestro país los controles de las cláusulas generales para
evitar los posibles abusos de alguna de las partes, puede que justamente este tipo
de contrato no sea muy utilizado en nuestro país debido a la fragilidad de estos
controles.
 Si se trata de resolver los problemas de vivienda que aquejan a nuestro país, se
debe aplicar el leasing inmobiliario que tanta positividad a obtenido en otros
países, para facilitar la adquisición de vivienda a la clase de menores recursos
económicos y así también promover la industria de la construcción .
 Las empresas de leasing deberían permitirle a este contrato ser lo que en esencia
es: Un tipo negocial flexible y adaptable a los flujos de caja de las empresas
usuaria. En periodo de administración se debería amortizar el 70% y 75% de la
inversión total, dejando un 30% y 25% como valor residual, lo que posibilitaría que
el bien llegue al final de contrato con un valor residual aceptable en el mercado y
la usuaria tenga en su haber una real opción de compra y no una obligación de
adquirir el bien, como es la costumbre de hoy.
 Por más difícil que sea incluir el leasing en nuestro sistema continental, por ser
proveniente del sistema jurídico anglosajón , tenemos que tomarlo como un
contrato unitario puesto que, en la situación económica globalizada se hace casi
imprescindible estar al nivel de otras latitudes en donde el contrato leasing toma
un nivel alto como forma de financiamiento.
 Debemos respetar la naturaleza del leasing como parte del sistema anglosajón
manteniendo sus rasgos y matices típicos; pues tratar de incluirlo a como de lugar
en nuestro sistema jurídico puede causar una mal interpretación o desnaturalizar
un contrato ya establecido.
 Se debe tener en claro las modalidades de leasing existentes para de esta manera
escoger la adecuada y así satisfacer la necesidad.
 Los contratos leasing se deben realizar tomando como base las características
estructurales y funcionales existentes de tal manera que no causen agravio a las
partes.
 Las ventajas destacadas deben ser tomadas como parte de apoyo en la toma de
decisiones para la elección de la forma de financiamiento.
 Las empresas de leasing deberían permitirle a este contrato ser lo que en esencia
es: un tipo negocial flexible y adaptarle a los flujos de caja de las












BIBLIOGRAFÍA

http://www.monografias.com/trabajos12/elleasin/elleasin2.shtml#CONCL#ixzz
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