INSTITUTO TECNOLÓGICO SUPERIOR DEL OCCIDENTE DEL ESTADO DE

HIDALGO
INGENIERÍA EN GESTIÓN EMPRESARIAL
DESARROLLO SUSTENTABLE

“DIVERSIDAD SOCIO-CULTURAL
DE MÉXICO”

ALUMNOS: Cruz López Adriana
González Estrada Tannia
Hernández Estrada Aneth
Ibarra Hernández Susana Itzel
Percástegui Jiménez Esmeralda
Pérez Piña Karla Itzel
Reyes Bautista Dinorah
Zúñiga Rodríguez Reyes Fernando

CATEDRÁTICO: Lic. Mireya Rendón Banda

SEMESTRE: IV GRUPO:”B‖

CICLO ESCOLAR
ENERO-JUNIO
2013


FEBRERO DE 2013

INTRODUCCIÓN
Pensar al México de hoy como una Nación multicultural es todavía un anhelo. si
bien nuestro país se reconoce como una Nación pluricultural, sustentada
originalmente en sus pueblos indígenas, todavía no es un Estado-nación que
promueva, de manera plena, y que acepte, como parte de su condición, la
diversidad y las muchas identidades que generan las culturas indígenas que
conviven en un territorio de cerca de dos millones de kilómetros cuadrados.
La sociedad nacional no conoce cabalmente a sus diversos integrantes que
hablan más de 60 lenguas originarias. Muchos mexicanos piensan que su país
tiene una historia única y desconocen las otras historias que construyeron los
pueblos indígenas a lo largo de más de cinco siglos.
Son historias que podrían explicar la actual situación de pobreza y abandono en
que han vivido estos mexicanos. En algunos casos son historias comunes a todos
pero, no en otros, pues surgieron de relaciones de opresión, de estrategias de
sobrevivencia o resistencia para continuar siendo pueblos indígenas, por ser y
mantenerse diversos.

En la tierra mexicana se comparten diversos territorios, lenguas y culturas,
historias particulares, cuyos protagonistas no siempre son reconocidos pues han
sido y son indígenas, campesinos, líderes, intelectuales, gestores que han tratado
de negociar como iguales con los otros y los otros no los reconocen como iguales .

Reconocer que hoy tenemos más de 15 millones de personas que son indígenas
quienes poseen alrededor de la quinta parte del territorio nacional, que sus
recursos naturales son uno de los orgullos de México.

¿Hasta dónde llegamos cuando decimos que tenemos 62 pueblos indígenas y que
cada uno tiene su propia cultura? además, ¿hay otras culturas que debemos
tomar en cuenta? ¿La de los negros, los inmigrantes, los menonitas, los judíos, los
libaneses, los chinos, u otros indígenas que nacieron fuera de nuestras fronteras?
¿Qué consecuencias tiene reconocer a estas otras culturas distintas y que
reclaman sus derechos sin perder sus propias identidades?
Sin duda, cada una de las muchas culturas aportará distintas soluciones a los
diversos problemas de la Nación. Con esto quizá estemos en posibilidades de ser
más democráticos o de dar pasos adelante en la construcción de una democracia
que reconozca la diversidad cultural.
En la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Institución
del Gobierno Federal, no podemos dejar de atender las demandas de los pueblos
y de buscar cómo solucionarlos. La Comisión, tiene como una de sus prioridades
promover y respetar los Derechos de los pueblos indígenas e impulsar su
desarrollo integral. Esta tarea, por sus dimensiones, necesita del concurso de
todos los mexicanos. No es únicamente una tarea del gobierno, ni de los pueblos
indígenas, sino de todos los integrantes de la Nación mexicana.















ÍNDICE





























¿QUÉ SON LOS GRUPOS INDÍGENAS?

Los pueblos indígenas de México son las colectividades que asumen una
identidad étnica sobre la base de su cultura, sus instituciones y una historia que
los define como los pueblos autóctonos del país, sucesores de las sociedades
mesoamericanas.
El Estado mexicano reconoce a los pueblos indígenas al definirse en su
Constitución Política como una nación multicultural fundada en sus pueblos
indígenas. De acuerdo con un cálculo del Instituto Nacional Indigenista (INI,
actualmente Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas CDI),
en 2012 la población indígena era de aproximadamente quince millones de
personas.
Los pueblos indígenas han participado, de muy diferentes formas, en
comunidades políticas más amplias o en sectores de población que los han
amparado como parte de un cuerpo social mayor. Estas distintas maneras de
participación han afectado, modificado y adaptado sus propias concepciones
culturales, sus usos y costumbres, sus formas de gobierno y el tipo de relaciones
que han establecido con la sociedad nacional.














¿POR CUÁNTOS GRUPOS INDÍGENAS ESTÁ CONFORMADO
MÉXICO?

De acuerdo a los datos del XII Censo General de Población y Vivienda levantado
por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) en el año
2010, y a las estimaciones del Instituto Nacional Indigenista (INI) y del Consejo
Nacional de Población (CONAPO), actualmente en México se identifican a 62
grupos indígenas que se integran aproximadamente por 15 millones de personas,
distribuidas básicamente en 24 estados de la república. De ellas, más de siete
millones hablan al menos una lengua indígena o sus variantes dialectales.

Lenguas o grupos Población Ubicación geográfica
Náhuatl 2,445,969 DF, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, México,
Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, S.L.P. y Veracruz
Maya 1,475,575 Campeche, Quintana Roo y Yucatán
Lenguas Zapotecas 777,253 Oaxaca y Veracruz
Lenguas Mixtecas 726,601 Guerrero, Oaxaca y Puebla
Otomí 646,875 México, Hidalgo, Jalisco, Querétaro y Veracruz
Totonaca 411,266 Puebla y Veracruz
Tzotzil 406,962 Chiapas
Tzeltal 384,074 Chiapas y Tabasco
Mazahua 326,660 México y Michoacán
Mazateco 305,836 Oaxaca y Veracruz
Huasteco 226,447 San Luis Potosí y Veracruz
Chol 220,978 Campeche, Chiapas y Tabasco
Purépecha 202,884 Michoacán
Lenguas
Chinantecas
201,201 Oaxaca y Veracruz
Mixe 168,935 Oaxaca
Tlapaneco 140,254 Guerrero
Tarahumara 121,835 Chihuahua
Mayo 91,261 Sinaloa y Sonora
Zoque 86,589 Chiapas, Oaxaca y Veracruz
Chontal de Tabasco 79,438 Tabasco

Lenguas popolucas 62,306 Veracruz
Chatino 60,003 Oaxaca
Amuzgo 57,666 Guerrero y Oaxaca
Tojolabal 54,505 Chiapas
Huichol 43,929 Jalisco y Nayarit
Tepehuano 37,548 Durango
Triqui 29,018 Oaxaca
Popoloca 26,249 Puebla
Cora 24,390 Nayarit
Mame 23,812 Chiapas
Yaqui 23,411 Sonora
Cuicateco 22,984 Oaxaca
Huave 20,528 Oaxaca
Tepehua 16,051 Veracruz
Kanjobal 12,974 Chiapas
Chontal de Oaxaca 12,663 Oaxaca
Lenguas Pames 12,572 San Luis Potosí
Chichimeca jonaz 3,169 Guanajuato
Matlatzinca 3,005 México
Guarijío 2,844 Chihuahua y Sonora
Chuj 2,719 Chiapas
Chocho 2,592 Oaxaca
Tacuate * 2,379 Oaxaca
Ocuilteco 1,759 México
Pima 1,540 Sonora y Chihuahua
Jacalteco 1,478 Chiapas
Kekchí 987 Campeche
Lacandón 896 Chiapas
Ixcateco 816 Oaxaca
Seri 716 Sonora
Motocintleco 692 Chiapas
Cakchiquel 675 Chiapas
Quiché 524 Campeche, Chiapas y Quintana Roo
Paipai 418 Baja California

Pápago 363 Sonora
Cucapá 344 Baja California y Sonora
Kumiai 328 Baja California
Kikapú 251 Coahuila
Cochimí * 226 Baja California
Ixil 224 Campeche y Quintana Roo
Kiliwa 107 Baja California
Aguacateco 59 Dispersos por todo el país (según INEGI)
Solteco *** 6 Oaxaca
Papabuco *** 5 Oaxaca
Ópata *** 4 Sonora
Ayapaneco** 2 Tabasco
Akateco** sin
información
Campeche, Chiapas y Quintana Roo
Oluteco** sin
información
Veracruz
Sayulteco** sin
información
Veracruz
Tepehuano del
Norte**
sin
información
Chihuahua
Texistepequeño** sin
información
Veracruz

*Consideradas por la CDI y no por el INALI
** Consideradas por el INALI, y no por la CDI
*** Englobadas en "otras" por la CDI











AMUZGOS / TZJON NON
Los amuzgos habitan en los estados de Oaxaca y Guerrero y se denominan con el
mismo nombre de su idioma, el amuzgo. Cada pueblo amuzgo tiene su nombre
específico, por ejemplo en San Pedro Amuzgos se autonombran como Tzjon Non
que significa "pueblo de hilados, hilo suave o mecha"; en Santa María Palapa se
autonombran Tzo'tyio que significa "Río Camarón".
Según algunos estudios, amuzgos o amochcos significa "lugar donde hay librerías
o bibliotecas". De acuerdo con Fernández Gatica, amuzgo significa entre cerros,
nombre que se asignó a un pueblo y después se generalizó para nombrar a un
grupo étnico.
Los mixtecos, vecinos de San Pedro Amuzgos, reconocen a este pueblo
como ñuu ñama que significa "pueblo de totomoxtle", en náhuatl se conoce
como amuchitl que significa "en el estaño o donde hay estaño". Según el
almanaque de Oaxaca el nombre correcto es amochco.
Localización
El territorio amuzgo se encuentra en los estados de Guerrero y de Oaxaca. En el
estado de Guerrero se sitúan en la región sureste en los pueblos
de Xochistlahuaca,Tlacoachistlahuaca, Cosuyoapan, Zacoalpa, Chochoapan, Hue
huetono, El Pájaro, Las Minas, Cerro Bronco, Guadalupe Victoria, Guajentepec y
Pueblo Nuevo. Al oeste de Oaxaca se encuentran en los municipios de San
Pedro Amuzgos y Santa María Ipalapa. En todas estas comunidades
los amuzgos conviven con mestizos que generalmente son la mayoría de la
población.
Infraestructura
Los municipios amuzgos están comunicados por carreteras pavimentadas,
caminos de terracería y veredas, que se utilizan cuando las carreteras se vuelven
intransitables por las lluvias. Esta región es atravesada por la carretera Oaxaca-
Pinotepa Nacional y por la de Huajuapan de León-Pinotepa Nacional.
Cuentan con escuelas de educación primaria y primarias bilingües, jardín de niños,
centros de educación preescolar indígena, albergues escolares, secundaria
federal, telesecundaria, centro de bachillerato incorporado a la Universidad
Regional del Sureste (Urse), clínica IMSS-Solidaridad, Casa del Pueblo, mercado
de artesanías y tiendasConasupo.
Se captan las señales de la radiodifusora comercial de Putla de Guerrero, de la
de Tlaxiaco que trasmite programas culturales y algunas transmisiones desde la
ciudad de Oaxaca.
Antecedentes históricos
Algunos autores señalan que para el siglo XIV, en lo que hoy es Guerrero se
encontraban ya asentados en la Costa Chica los yopis, mixtecos y amuzgos.
Andrés Fernández Gatica señala que los amuzgos vivieron en libertad hasta el
siglo XI, y a partir del año 1100 fueron sometidos por los mixtecos. Durante 300
años pagaron tributo (algodón, telas, plumas, pieles de animales, oro, maíz, frijol y
chile), primero a los mixtecos y después a los aztecas. Hacia el año 1350 los
aztecas ejercieron pleno dominio sobre el territorio amuzgo. Durante la época
colonial y hasta 1818 Igualapa fue la capital de la región; posteriormente, los
poderes civiles y religiosos se trasladaron a Ometepec. En este periodo, la Iglesia

emprendió la evangelización de los pueblos indígenas; una muestra de la
implantación del catolicismo es la existencia de danzas de origen europeo como:
el Diablo, los Chareos, los Tlamaques y los Apaches; así como la danza del Tigre,
el Toro, la Tortuga, los Gachupines, los Moros, la Conquista, los Doce Pares de
Francia y los Tecuanes.
Los grandes latifundios que se formaron durante el Virreinato en el
territorio amuzgo se convirtieron en haciendas hasta el periodo de la Revolución
mexicana.
Lengua
La lengua amuzga pertenece al grupo otomangue y es de la subfamilia
lingüística mixteca a la que pertenecen también el trique, la cuica teca,
el chochopopoloca, el mazateco, elixcateco y el mixteco.
Salud
Se recurre frecuentemente a los médicos indígenas. Los amuzgos consideran que
la enfermedad es el resultado de no acatar los patrones de comportamiento
respecto a la naturaleza o a la sociedad, desequilibrio que sólo los especialistas
tradicionales pueden resolver.
Hay una baja demanda de servicios médicos alópatas, ya que se prefiere la
consulta al médico tradicional. En casos graves, los pacientes se desplazan
a Putla o a PinotepaNacional donde se cuenta con mayor infraestructura médica.
Las enfermedades más comunes como dolor de estómago y de cabeza, fiebre,
diarrea, vómito, gripe, tos, etcétera, son tratadas a nivel doméstico con plantas
como hierbabuena, té de limón, manzanilla, hierba santa, perejil, ruda, etcétera.
Otro tipo de enfermedades, como el espanto y la pérdida del espíritu, son tratadas
por especialistas conocidos comotzan t'i (gente que sabe) o
los tzan kalwa (brujos), que pueden curar o causar daño. Éstos diagnostican la
enfermedad a través de la observación y la pulsación de las manos.
Es común que se recurra primero a la automedicación, después a un médico
tradicional y, finalmente, al médico alópata, si la enfermedad persiste.
Vivienda
En la cabecera municipal de San Pedro Amuzgos existen casas de forma
rectangular con paredes de adobe o tabique, techos de lámina o de asbesto, de
cartón o de teja. Las hay con varios cuartos y una cocina-comedor o de un solo
cuarto que se utiliza como cocina y dormitorio. Los muebles dependen del ingreso
familiar.
Las viviendas en las rancherías son de forma circular, con paredes de vara de
otate colocadas verticalmente, algunas de ellas revocadas con barro, techo
de zacate o de palma y piso de tierra, con una puerta de tabla u otate. Varias
casas están conformadas por un solo cuarto que sirve de cocina y dormitorio, en el
que sólo hay una cama de varas sostenida con horcones y cubierta con un petate,
y un fogón. En las paredes cuelgan las herramientas de trabajo y algunos
utensilios de cocina. La mayoría de las viviendas cuentan con un altar en el que se
colocan diversas imágenes católicas. Es común que en las rancherías no se
cuente con servicios de agua potable, energía eléctrica ni drenaje; la gente de ahí
se aprovisiona de agua en manantiales y utilizan velas u ocotes para alumbrarse.
La distribución de la vivienda en San Pedro Amuzgos es compacta en el centro y
dispersa en la periferia. En Santa María Ipalapa es dispersa. Esta distribución les

permite tener animales domésticos, y cultivar plantas medicinales y de ornato en el
traspatio de la casa.
Artesanías
Los amuzgos elaboran objetos de barro como ollas, comales, jarros y cántaros;
hamacas y morrales de ixtle, cestería de bambú y de palma.
En Xochistlahuaca fabrican machetes con inscripciones propias de la región.
Muchas mujeres elaboran artesanía textil hecha en telar de cintura, que es
vendida a intermediarios. Casi toda la familia participa en el aprendizaje artesanal.
Las mujeres enseñan a las niñas a tejer en el telar mientras que los varones
enseñan a los niños el tejido de redes y hamacas.
Territorio, ecología y reproducción social
Los amuzgos de Oaxaca, junto con otros grupos indígenas, forman pequeños
enclaves culturales y Iingüísticos dentro de la región Mixteca. La región de
los amuzgos se encuentra entre unos 500 y 900 msnm, de una accidentada
topografía que atraviesa la serranía de Yacuyagua. Es recorrida por los
ríos Ometepec, Arena, Pulla, San Pedro y Santa Catarina, cuyas aguas
desembocan en el océano Pacífico.
El clima predominante en las partes bajas y pequeñas elevaciones es el
tropical subhúmedo, de abundantes lluvias durante los meses de junio y
septiembre. La vegetación es de tipo chaparral con especies como el barrequillo,
la malva, la chía, el zapotillo, la palma real y el coco.
La fauna se compone de mamíferos, reptiles y una gran variedad de aves. Se
encuentran especies como el tejón, el armadillo, el mapache, el tigre, el tigrillo, el
coyote, el leoncillo, el oso hormiguero, el puerco espín, el conejo, la ardilla, la
iguana y diversos tipos de víboras, la paloma, el cenzontle, el loro, la guacamaya,
el gavilán, el zopilote, el zanate, el tecolote, el búho y la lechuza.
Las condiciones climatológicas y el tipo de suelo favorecen el cultivo de
maíz, frijol, chile, ajonjolí, cacahuate, calabaza y caña; así como la producción del
plátano, aguacate, melón, sandía, naranja, lima, cuajinicuil, limón, mango, nanche,
papaya, tamarindo, mandarina, coco, ciruela, café, cacao, zapote y mamey.
Las principales actividades son la agricultura de subsistencia y el trabajo
artesanal. En algunas regiones, los indígenas cuentan con pocas cabezas de
ganado vacuno, caprino, porcino y aves de corral, a diferencia de los mestizos que
manejan una importante explotación ganadera.
El terreno empleado para el cultivo de temporal es mayor que el de riego. El pasto
de las laderas y deslaves se utiliza para que paste el ganado.
En la región amuzga se identifican tres tipos de propiedad de la tierra: comunal,
ejidal y privada. La posesión de ésta origina frecuentes conflictos entre los
indígenas y los mestizos. Los amuzgos han sufrido el acaparamiento y despojo
violento de sus tierras por parte de los mestizos, quienes en contubernio con las
autoridades agrarias se aprovechan de su poder político local para llevar a cabo la
usurpación de las tierras comunales.
Organización social
La base de la organización social radica en la familia nuclear y la familia extensa.
En estas comunidades surgen agrupaciones espontáneas de ayuda solidaria o
"mano vuelta" entre parientes y amigos para tratar de resolver problemas

inmediatos como mayordomías, casamientos, bautizos, cultivos y construcción de
sus viviendas.
Los hombres se casan en una edad promedio de 17 años y las mujeres de 15. En
algunos casos son los padres quienes eligen la pareja para su hijo, y se valen de
un intermediario mayor que visitará varias veces a los padres de la novia para
solicitar su mano. En la última visita éste va acompañado por el novio y sus
parientes más allegados; llevan alimentos, licor y cigarros. En la fiesta del
casamiento hay abundante comida, alcohol y música.
Es frecuente que los indígenas establezcan relaciones de compadrazgo con los
mestizos para bautizos, primera comunión o casamiento; situación que no ocurre
por parte de los mestizos hacía los indígenas.
Además de la autoridad municipal, de las agencias municipales y de las
congregaciones, se reconocen las autoridades tradicionales como el Consejo de
Ancianos.
Los cargos civiles son, de menor a mayor: topil, miembro de la Asociación de
Padres de Familia, jefe de policía, secretario y presidente municipal. Los cargos
principales se disputan entre indígenas y mestizos.
El comisariado ejidal se encarga de los asuntos referentes a la tenencia de la
tierra, su periodo dura tres años y requiere de una buena imagen ante el pueblo.
La autoridad local determina la ejecución de obras en beneficio colectivo que se
realizan por tequios o fatigas, que es un trabajo comunal obligatorio.
La presencia de varios partidos políticos ha agudizado las diferencias entre los
grupos que buscan ocupar los cargos políticos de las localidades. En ocasiones,
son grupos con intereses externos a la comunidad los que disputan el control del
poder municipal y agrario.
Cosmogonía y religión
Los amuzgos aún practican ritos de origen prehispánico, dedicados a la agricultura
o a los dueños del monte, barrancas, ríos, arroyos, cuevas, etcétera, para recibir
protección y abundantes cosechas de los seres sobrenaturales. Estos ritos y
ceremonias son realizados por especialistas que, además de curar, fungen como
sacerdotes y magos.
En estas comunidades predomina la religión católica; sin embargo, en los últimos
años ha crecido la influencia de grupos protestantes como los Testigos de Jehová,
los Pentecosteses y la Luz del Mundo, que predican entre la población indígena
principalmente.
En las cabeceras municipales existen templos católicos y las
congregaciones cuentan con capillas. Los mayordomos son nombrados por el
pueblo para que organicen las fiestas religiosas, y para que cuiden de los santos y
del templo.
Fiestas
Las principales fiestas se organizan en torno a los santos católicos. En San
Pedro Amuzgos la fiesta patronal es el 29 de junio; en Xochistlahuaca se festeja a
san Miguel el 29 de septiembre, a santa Ana, a la virgen del Rosario, a las
Ánimas, a san José, a la virgen de Dolores, a la santa Cruz, a el Divino Rostro, y a
la Preciosa Sangre; a santa María en palapa y a san Sebastián en Cozoyapan.
Además, en estas comunidades celebran el Carnaval, Semana Santa, Todos los
Santos y Navidad.

Los mayordomos encargados de la fiesta sufragan los gastos de la comida que se
invitará a todos los asistentes. Esto otorga prestigio y la posibilidad de ocupar en
el futuro algún otro cargo.
Relaciones con otros pueblos
Los amuzgos son vecinos de los mixtecos, los tlapanecos y los nahuas. Las
relaciones con ellos no han sido cordiales, sobre todo con los mixtecos, a quienes
se han subordinado desde la época prehispánica.
El comercio ha propiciado mayor interacción entre estos grupos, sobre todo en las
ferias regionales que concentran a toda su población.


CHATINO
El pueblo indígena de los chatinos habita en la zona de la Sierra Madre del Sur en
el Estado de Oaxaca, concentrándose principalmente en los municipios de Santos
Reyes Nolapa, San Miguel Panixtlahu, Santiago Yaitepec o Santa Catarina
Juquila. En zonas orográficas tan accidentadas que han provocado su aislamiento
hasta prácticamente nuestros días.
Suponen los historiadores que fue el primer pueblo en llegar al actual Estado de
Oaxaca, sin embargo sus orígenes no están del todo claro, eso sí, se han llegado
a encontrar vestigios que indican que datan del año 400 a. C.
Los chatinos se denominan a sí mismos kitsechat´nio.
Su lengua, el chatino, que significa palabra difícil o laboriosa, pertenece al grupo
lingüístico otomangue sin embargo se distinguen hasta cuatro variantes de su
idioma dependiendo del área geográfica.
Su núcleo básico es la unidad doméstica basada en una o varias familias
emparentadas en las que los hombres se dedican a las labores agrícolas y las
mujeres la ciudad de la casa y los hijos y a las artesanías y cuidados del huerto y
de los animales domésticos. Y es un pueblo que practica el tequio o trabajo
comunitario.
En cuanto a la religión predomina entre ellos el catolicismo, aunque creen en la
lluvia, el viento y otras creencias mágico-religiosas.
En la actualidad se calcula existe una población de chatinos cercana a los 70.000.
Los chatinos son un pueblo indígena de México que vive al sureste del estado de
Oaxaca. Ellos mismos se llaman kitsechat’nio, en referencia a su lengua cha'cña.
El área que habitan es rica en recursos naturales, pero la mayoría de los chatinos
se dedican a la agricultura, que depende mucho del clima y, por tanto, algunos
chatinos deben emigrar a las fincas del distrito de Juquila para trabajar en las

plantaciones de café. La mayoría de las comunidades chatinas tienen servicios
públicos, y en varios municipios existen pistas de aterrizaje. Se han establecido
escuelas bilingües federales y una telesecundaria y secundarias técnicas.
Las autoridades tradicionales de este pueblo están organizadas en un sistema
basado en cargos civiles y religiosos, en la existencia de un consejo de ancianos
como máxima autoridad. Creen en la Santa abuela, el Santo padre dios, la santa
madre tierra, la santa madre luna, los dioses del agua, del viento, de la lluvia, de la
montaña y del fuego.
Lengua
Su lengua se llama chatino, cha'tnio (o las variantes cha'cña y tasa’jnya) que en
español significa "palabra laboriosa", "palabra difícil" o "trabajo de las palabras". El
censo de 2000 registró 41 mil hablantes de esta lengua, aproximadamente. La
lengua pertenece a la familia chatino-zapoteca, cuyo entorno pertenece a la rama
lingüística del otomangue. De la lengua existen cuatro variedades, dependiendo
del área geográfica: de Santiago Yaitepec, de Zezontepec, de Tlataltepec de
Valdez y de Nopala. La lengua se utiliza extensamente en la administración local,
el comercio, los servicios religiosos y en la educación primaria y secundaria.
Estas son algunas frases en la lengua chatinas:
Buenos días = Buenas tardes = Cuaque’ xlyaa
Buenas noches = Cuanque’ sii
Actualmente los chatinos viven en el Suroeste del Estado de Oaxaca, en un área
de 7,677 kilómetros cuadrados, en los ex distritos de Juquila y Sola de Vega. Los
municipios con mayor población chatina son: Santiago Amoltepec, Santa Cruz
Zenzotepec, San Lorenzo Texmelucan, Santos Reyes Nopala, Tataltepec de
Valdez, Santa Catarina Juquila y San Juan Quiahije.
Con una población cercana a los 30 mil habitantes, los chatinos que viven en las
zonas boscosas construyen sus casas generalmente de planta rectangular con
paredes de madera, techo de teja de dos aguas y piso de tierra apisonada. En las
zonas costeras se aprovecha el bambú para hacer las paredes y a diferencia de
las viviendas de la Sierra, en la Costa y el Valle, la cocina es un anexo exterior
bajo una enramada.
Para dormir usan textles o petates. Las casas tienen una mesa que sirve de altar
en donde colocan litografías de los santos de cada comunidad, los rodean con
quemadores de copal hechos de barro. Los chatinos de la zona costera duermen
en hamacas.
Durante la siembra y cosecha los hombres construyen chozas improvisadas al
lado de los cultivos, porque éstos generalmente están lejos de la zona de vivienda.
En dichas chozas guardan la cosecha, empacan, descargan, y su uso es sólo
temporal.
Los pueblos indígenas de México representan un alto porcentaje de la población
total del país. Su influencia es sentida en todos los aspectos que conforman al
país de México, pero su participación en las decisiones económicas y sociales es
negada por los cetros de control del país. La política del país hacia los pueblos
indígenas desde la formación de la república ha sido siempre de negación. Debido
a esta preocupación por la falta de la voz propia que nos ayude a avanzar en el
rescate cultural, y el avance científico y económico se da el motivo de la creación
de esta organización para promover las culturas indígenas de México, cambiando

radicalmente la propuesta que se ha venido manejando por los cetros de poder
que es de una tendencia monárquica, que ha resultado en rotundos fracasos.
Nuestro fin es proponer y realizar proyectos que vengan desde adentro de las
comunidades y que sean propuestas y realizadas dentro de la propia comunidad
Lenguaje
El chatino pertenece a la rama de lenguas zapotecanas del grupo lingüístico
otomangue. Se separó del zapoteco de forma definitiva hace 24 siglos. En la
actualidad se distinguen cuatro variantes del idioma: la de Santiago Yaitepec, que
se habla en siete municipios; la de Zezontepec, difundida en la zona norte de la
región chatina y la de Tataltepec de Valdez y Nopala en la costa.


CHICHIMECA JONAZ
Localización:
El área del municipio chichimeca San Luís de la Paz, comprende 2, 030 kilómetros
cuadrados, equivalentes al 6.7 % de la superficie total del Estado. Colinda al norte
con el estado de San Luís Potosí, al este con el municipio de Victoria; al sur con
los municipios de Doctor Mora, San José Iturbide, Allende y Dolores Hidalgo
C.I.N., al oeste con los municipios de Dolores Hidalgo C.I.N., San Diego de la
Unión y El estado de San Luís Potosí.
Número de habitantes: 96,729
Lengua:
Las únicas lenguas indígenas habladas en el Municipio de San Luís de la Paz son:
la Náhuatl, la Otomí, Chichimeca jonaz, su población indígena representa el 1.49%
del total de la población del municipio. En las principales habita la siguiente
población: · Misión de Chichimecas 3 738, · Mineral de San Pedro 2 223, ·
Dolores, Las Quince Letras 1 498, · Fracción de Lourdes 1 406. Hay 21 731
personas que trabajan, y dentro de ellas 21 537 ocupadas y 194 desocupadas; 32
887 personas que no trabajan y 19 683 que se dedican al hogar.
Tipo de vestimenta:

Los indígenas varones en sus fiestas usan camisa y calzón de manta blanca,
bordados de hilo rojo en el cuello, mangas y parte inferior de las piernas: usan
patio y faja roja, calzan huaraches y sombrero de palma. Las mujeres se visten de
manta blanca, bata o camisa y enagua, quesquémetl (jorongo de cuatro picos),
bordado en hilo rojo, muchos collares multicolores al cuello, el pelo trenzado
alrededor de la cabeza y sobre ésta se colocan la corteza de una naranja partida
en gajos; además se colocan algunos listones en las puntas de las trenzas, en sus
fiestas populares ellos solamente se visten así para conmemorar la celebración
hacia sus santos patronos.
Tipo de vivienda:
Su vivienda en la misión chichimeca consiste en casa de adobe con techo de
lámina, jacales, casa de ladrillo con techo de lámina o de de cartón, dentro de sus
hogares no se cuenta con los servicios públicos básicos.
Características físicas (clima, hidrografía, relieve, flora y fauna):
La Sierra Gorda cubre gran parte del territorio en la región norte y oriente; dentro
de ésta, se encuentra la cordillera del Quijey. Entre los principales cerros están: El
Pilón, Balderas, Pelón, Infiernillo, Guerrero, Pinito, El Guajolote, Las Mesas, El
Maguey, El Zacate, y La Esperanza, con una altura promedio de 2,300 metros
sobre el nivel del mar. El clima predominante es semiseco con lluvias en verano;
con una temperatura media anual de 16° C. Al noroeste varía a menos seco, con
temperatura media anual entre 18°C y 22°C. La precipitación pluvial es de 387.5
milímetros cúbicos, promedio anual. La temperatura máxima que se haya
registrado en el municipio es de 19.8 °C (junio de 1995). FLORA: Está integrada
por bloque de biznagas, nopales y chilitos, encino, pino y de nopalera; existen
especies forrajeras como navajita, tigrillo, lobero, liendrilla, gigante, tempranero,
búfalo, mezquite, azucarado, falsa grama, flechilla, tres barbas, gramilla, mezquite
grande, popotillo plateado, guía y colorado. Además se pueden encontrar otras
especies como táscate, madroño, nopalera, palma china, huizache y gatuño.
FAUNA: La fauna que predomina está formada por roedores, coyote (en peligro de
extinción) tlacuache, zorrillos, víboras de cascabel y hocico de puerco, conejo,
liebre, ardilla y tejón; aves, como codorniz, águila, halcón, zopilote, patos y
gavilán, herbívoros, como el venado y el ciervo, insectos como cucarachas, arañas
y alacrán. Hidrografía: Debido a que la parte norte del municipio es montañosa,
existen muchos arroyos que descienden por ella. El Boso, que recibe las aguas
del Barbellón, es uno de los principales arroyos. Cuenta también con dos presas,
la Adjuntas y la Encina. El río Manzanares es el más notable del municipio; al
norte se encuentra el río Santa María, que en un corto trecho sirve de límite con el
estado de San Luís Potosí.
Servicios públicos (luz, agua, escuelas, hospitales, etcétera):
El agua que se utiliza en la comunidad de Misión chichimeca proviene de pozos, y
que muchas personas no tienen en donde arrojar el agua sucia y la tiran en la
tierra o patio, esto por carecer de drenaje, puesto que no se cuenta con agua
potable en esa zona. En muchas casas se carece de luz eléctrica
y servicios de salud en la comunidad. Servicios públicos en San Luís de la Paz:
Alumbrado público Limpia y recolección de basura Mercados, panteones, rastros,
calles y pavimentos Parques y jardines Seguridad pública, tránsito y vialidad Vías
de Comunicación La ciudad se localiza a escasos 8 kilómetros de la carretera

central México-Piedras Negras. También se comunica a través de las carreteras
San Luís de la Paz-Doctor Mora y San Luís de la Paz-Victoria; además, existen
caminos hacia los municipios de Santa Catarina y Xichú, en el estado de
Guanajuato y Mineral el Rialito y Río Verde, San Luís Potosí. Dispone el municipio
de los servicios de teléfono, telégrafo y correo. En materia de transportes se
cuenta con una estación de ferrocarriles, servicio de auto transporte foráneo y
de autos de alquiler. Salud Hasta el año 2000, el municipio cuenta con 21
unidades médicas: dos a cargo del IMSS, una a cargo del ISSSTE y las dieciocho
restantes a cargo de la SSG. Existen en el municipio 20, 142 derechohabientes
en Instituciones de Seguridad Social, de los cuales 14,697 están afiliados al IMSS
y 5,445 al ISSSTE. Existen 38 consultorios, 1 laboratorio, 2 quirófanos y 14 salas
de expulsión, el año 2000 se atendieron 118, 773 consultas externas, 1, 048
intervenciones quirúrgicas y hubo 992 partos atendidos y existían 60 médicos en
el municipio RELIGIÓN: Católica 80, 729 Protestantes Evangélicos 224 Bíblicas
No Evangélicas (Adventistas, Mormones y Testigos de Jehová) 224
Otras Religiones 124 Sin Religión 333
Características económicas (productos):
Los habitantes de la misión chichimeca se dedican a la venta de sus artesanías
tales como: elaboración de chamarras, collares, carpetas, servilleteros, carteras,
instrumentos musicales de barro, trajes de manta, pulseras, muñecas, cristal
cortado (en las minas de pozos). El comercio es la principal actividad del
municipio. De acuerdo al número de usuarios de energía eléctrica
de carácter comercial, podemos observar como en el municipio de San Luís de la
Paz se localiza el 1.9% del total de usuarios de este tipo del Estado, como dato
adicional podemos decir que existe un establecimiento comercial por cada 41.9
habitantes, promedio superior al Estatal que fue de un comercio por cada 38.3
habitantes. La actividad turística de San Luís de la Paz es muy baja. La
infraestructura con la que cuenta actualmente la ciudad se limita a 5
establecimientos de hospedaje, entre los que se cuentan 109 habitaciones. De
estos 5 hoteles sólo uno de ellos es de tres estrellas y los restantes no encajan
dentro de ninguna clasificación turística.
Características políticas (gobernantes y seguridad):
En la misión chichimeca existe un delegado que se llama Armando Rangel, ellos
eligen a su delegado por medio del voto, en materia de seguridad pública,
solamente existen 2 policías por cada 50 habitantes. Gobierno · Presidente
Municipal · Síndico · Regidores de Mayoría Relativa · Regidores de
Representación Proporcional Pertenece al 02 Distrito Electoral Federal, junto con
Allende, Atarjea, Doctor Mora, San José Iturbide, Santa Catarina, Tierra Blanca,
Victoria y Xichú. Y al II Distrito Local junto con todos los anteriores excepto
Allende. · Reglamento Interior del H. Ayuntamiento de San Luís de la Paz · Bando
de Policía y Buen Gobierno para el Municipio de San Luís de la Paz · Reglamento
Interno del Consejo de Planeación para el Desarrollo Municipal · COPLADEM del
Municipio de San Luís de la Paz · Reglamento del Juzgado Municipal para el
Municipio de San Luís de la Paz · Reglamento de Planeación Municipal del
Municipio de San Luís de la Paz. El municipio dispone de los servicios de teléfono,
telégrafo y correo, en materia de transporte se cuenta con una estación de

ferrocarril, servicio de auto transporte foráneo y de autos de alquiler.
Conocimientos tradicionales (herbolaria):
Los integrantes de familias entrevistadas indicaron que ellos se curan
naturalmente con hiervas medicinales: Para el dolor estomacal se utiliza la
altamisa, angeno o ajenjo, la escobilla de perro; para la tos el eucalipto; para
resfríos la manzanilla. Para sacar el frío o aire del cuerpo se utiliza la sábila y la
ruda mezclada con chocolate y un huevo cocido; la árnica para el dolor de pies,
curan a sus enfermos del mal de ojo con un huevo crudo y rezos tradicionales
para ahuyentar los malos espíritus; para el empacho es cuando los niños
pequeños se comen los chicles ellos dicen que se les pega el cuero de la piel,
utilizan la manteca de cerdo quemada en una cucharada con azúcar y se les da a
los niños para que puedan hacer sus necesidades.
Artesanías:
Se elaboran cobijas de lana con entretejido de figuras artísticas hechas a mano,
jorongos, ruanas y capas, chambritas, suéter y otras prendas de vestir, en tejido
de acrilán. En la comunidad de Pozos existen artesanos que fabrican artículos de
latón y vidrio, así como instrumentos musicales autóctonos como teponaxtles,
flautas, vihuelas, requintos y bellos trabajos de carpintería.
Juegos y juguetes:
Los juegos que practicaban era el juego de pelota, en donde a la persona más
destacada, según tradiciones se le nombraba el líder y se le sacrificaba, haciendo
de sus tripas la pelota como un honor a su persona. Actualmente se
practica fútbol con la pelota tradicional. Las mujeres juegan a las muñecas y a la
comidita, las muñecas son de trapo o cartón, los carritos de los niños son envases
de refresco y de madera tallada, se juega con el trompo, yoyo de madera.
Mito y/o leyendas:
En la misión chichimeca existe la leyenda de la Llorona, la de la cueva.
Vocabulario indígena:
El vocabulario que se encontró en la misión chichimeca y fue compartido por las
personas que se entrevistaron: urga-caballo, casu- vaca, casuput-Jesús, elvis-
Luís, natseno-tengo hambre, Nant`e richi sim`er uza` -Lengua chichimeca,
kazìmo`- cabello, sigà- oído; kanù -nariz. Escuela-juague nande.
Otros datos interesantes:
La población indígena representa 1.49% de la población total del municipio:
existen 517 indígenas menores de 5 años y 926 mayores de cinco años lo que
conforma 1443 indígenas.






CHINANTECOS



El pueblo chinanteco vive en la parte norte del estado, colindando al norte con el
estado de Veracruz, al noroeste con la región mazateca, al oeste con la cuicateca y
al sur y sureste con la zapoteca. Abarcando 17 municipios conocidos como "la
Chinatla"en los distritos de Cuicatlán, Tuxtepec, Choapan, Etla e Ixtlán, entre los
municipios más conocidos están: Ayotzintepec, San Felipe Usila, San José
Chiltepec, San Lucas Ojitlán, San Juan Bautista Valle Nacional, San Pedro Yolox y
Santiago Comaltepec.
Los Chinantecos en su lengua se llaman a sí mismos "Tsa ju jmí ", que significa"
gente de palabra antigua entendiéndose por ello que son herederos de un
conocimiento milenario depositado en su lenguaje.
Como dignos herederos de la sabiduría de los Viejos Abuelos, los chinantecos
poseen un milenario conocimiento sobre las propiedades curativas de las plantas,
por lo que la medicina tradicional se divide en tres ramas de especialización:
hierberos, sopladores y rezanderos, sin dejar de mencionar a las eternas e
insustituibles parteras.
Las técnicas de diagnóstico más usadas son la pulsación, el frotamiento con huevo
o con la mano, la revelación en sueños, el consumo de plantas por parte del
hombre de conocimiento (curandero), o la adivinación por medio de tirar el maíz.
Estas personas portadoras de conocimientos milenarios, son muy respetadas y
estimadas en su comunidad. De los antiguos textos se recoge que los Viejos
Abuelos decían de los médicos:
"El médico suele curar y remediar las enfermedades; el buen médico es entendido,
buen conocedor de las propiedades de las yerbas, piedras, árboles y raíces,
experimentado en las curas, el cual también tiene como oficio saber concertar los
huesos, purgar, sangrar y sajar, y dar puntos, y al fin librar de las puertas de la
muerte."

Para la cultura chinanteca, como para los demás pueblos del Anáhuac, las
enfermedades se clasifican en positivas, contraídas por causas naturales, y las
negativas, debidas a causas sobrenaturales, pero ambas tienen que ver con la
pérdida del equilibrio de los opuestos complementarios, por ejemplo; frío-calor,
bien-mal, día-noche, seco-húmedo.
Las primeras enfermedades pueden ser curadas incluso con medicina alópata, las
segundas, que tienen su origen en las fuerzas espirituales y energéticas que
envuelven la vida humana, cuando un paciente ha perdido estos sutiles equilibrios,
requiere de la intervención de un ser de conocimiento, que con su luminosidad y
sabiduría, restablezca el equilibrio.
Como en todos los pueblos antiguos y sabios del mundo, el pago al médico
siempre se realiza en especie, porque se considera que los conocimientos
sobrenaturales son dones de dios y la práctica médica es un servicio a la
comunidad. Las fiestas más importantes son las de Semana Santa y de Muertos.
Los chinantecos se llaman a sí mismos tsa ju jmí', que significa "gente de palabra
antigua"; sin embargo, cada uno de los pueblos posee además su propio apelativo
que siempre va precedido de la palabra tsa, dsa o alla, que significa "gente.
Localización Geográfica
La región chinanteca se encuentra a unos 100 km de la ciudad de Oaxaca. Se
extiende a lo largo de 17 municipios ubicados en la parte noreste del estado.
Colinda al norte con Veracruz, al noroeste con la región mazateca, al oeste con la
cuicateca y al sur y sureste con la zapoteca.
Tres Ideas de su Historia
1.Según relatos locales, hacia el año 1100 el rey Quiana fundó un gran señorío en
la Chinantla;
algunos conflictos internos dividieron a la población .
2.Por su cercanía con Veracruz y debido a la calidad de sus tierras, esta región se
convirtió en
una de las zonas agrícolas más importantes de la Nueva España.
3.En el Porfiriato algunos poblados mestizos de la región fueron dotados con
servicios; la alianza entre los grupos regionales hegemónicos y la dictadura
afectaron a las regiones indígenas.
Nombre de su Lengua
El chinanteco es un idioma tonal perteneciente al grupo otomangue y es una familia
independiente de las otras lenguas derivadas del otomangue en Oaxaca.
Características de su Vivienda
La residencia es básicamente patrilocal. En la zona alta la casa tradicional es de
adobe con techo de teja. En la región de transición es común encontrar casas de
madera con techos de palma o tejamanil, y en la parte baja son de madera rolliza o
jonote con techo de palma. En todos los casos los techos son de dos aguas.
Ejemplos de sus Artesanías
Una artesanía producida aún por las mujeres es la hechura de los huipiles. A pesar
de las variantes existen diseños básicos en los bordados. Toda la familia se ve
involucrada en la obtención de la materia prima para manufacturar los huipiles.
Integrantes del Grupo
La familia extensa es la base de la sociedad chinanteca. La adscripción de las

parejas nuevas es patrilocal, de hecho conviven un lapso pequeño en la casa del
padre, donde adquieren patrones de integración y establecen compromisos
familiares de cooperación mutua.
VIII) Ideas de su Medio Ambiente
Según sus características ecológicas, el área se divide en dos subregiones: la Alta
y la Baja. La
primera está ubicada en la sierra de Juárez y comprende tres municipios de Ixtlán y
uno de Etla.
La otra, en 13 municipios de la Cuenca pertenecientes a los distritos de Tuxtepec,
Choapan y Cuicatlán.
Fiesta Importante
Las principales fiestas celebradas en la Chinantla son la Semana Santa, la de
Todos los Santos y las fiestas del santo patrono de cada uno de los pueblos.



CHOCHOS O CHOCHOLTECAS - RUNIXA NGIIGUA
Los chochos o chocholtecas se llaman a sí mismos Runixa Ngiigua, que significa
"los que hablan el idioma", en tanto que la lengua se denomina Ngiigua.
Localización
En la actualidad los chocholtecas se ubican en el estado de Oaxaca, en una
microrregión formada por trece municipios del distrito de Coixtlahuaca:
Tepelmeme Villa de Morelos, Concepción Buenavista, San Juan Bautista
Coixtlahuaca, San Miguel Tequistepec, Santiago Ihuitlán Plumas, Santa María
Nativitas, San Miguel Tulancingo, Santa Magdalena Jicotlán, San Francisco
Teopan, San Cristóbal Suchixtlahuaca, Tlacotepec Plumas, San Mateo
Tlapiltepec, y Santiago Tepetlapa, y cuatro del distrito de Teposcolula:Teotongo,
La Trinidad Vista Hermosa, San Antonio Acutla y San Pedro Nopala.
El territorio ocupado por los 17 municipios se encuentra en la parte norte de la
subregión Mixteca Alta, que integran los distritos de Coixtlahuaca, Teposcolula,
Tlaxiaco y Nochixtlán.
Infraestructura
Hasta 1940 no existían carreteras en el área chocholteca. Fue hasta 1945 cuando
se construyó el tramo de la carretera internacional que pasa por el sur del territorio

chocholteco; posteriormente, se hicieron caminos de acceso a todas las cabeceras
municipales.
En 1967 se introdujo la electricidad en la cabecera distrital de Coixtlahuaca, San
Cristóbal Suchixtlahuaca y Santa María Nativitas. Después se fueron electrificando
otras poblaciones chocholtecas.
Desde las primeras décadas del siglo XX se llevaron a cabo actividades tendientes
a proteger los sitios de captación de agua para uso doméstico, entubando ésta de
manantiales. Se instalaron sistemas para la distribución del agua así como
tanques de almacenamiento con el mismo fin. Con posterioridad se hicieron las
ampliaciones con hidrantes y finalmente se organizó la distribución a través de
tomas domiciliarias.
Hasta 1949 la educación era voluntaria; a partir de los años cincuenta las
autoridades municipales hicieron efectiva la educación primaria obligatoria, por lo
que disminuyó en forma considerable el analfabetismo. En la actualidad, los
servicios de educación primaria y jardín de niños están resueltos casi por
completo; tanto las cabeceras municipales como las agencias cuentan con
educación primaria completa.
Antecedentes históricos
En la época prehispánica, los pueblos de Coixtlahuaca fueron densamente
poblados, en algunos de ellos convivían hablantes de diversas lenguas indígenas.
El valle de Coixtlahuaca lo integraban chochos, mixtecos e ixcatecos.
Hace 2 500 años, el valle de Tehuacán también era ocupado por hablantes de
chocho-popoloca; el territorio se redujo hace 1 000 años, aproximadamente, por la
expansión de los nahuas hacia el sur y de los mixtecos hacia el norte.
Coixtlahuaca tuvo su mayor esplendor hacia mediados del siglo XV, época en la
que acudían al mercado de ese lugar comerciantes de la Costa, del Golfo de
México y del Altiplano Central, lo que indica la importancia que tuvo en ese tiempo.
Alfonso Caso, al referirse a la región de Coixtlahuaca, sostiene que ésta era el
hábitat de los chochos o popolocas de Puebla.
Durante el siglo XVI, después de la Conquista, la población indígena disminuyó
considerablemente debido a la hambruna, el trabajo excesivo a que fueron
sometidos y las epidemias de viruela en 1520 y 1593, de sarampión en 1531, y tifo
en 1576. La población chocholteca se vio afectada a tal grado que, en 1597, sólo
quedaba la mitad de tributarios en los pueblos de Coixtlahuaca.
Lengua
El idioma chocholteco proviene del ancestral tronco proto-otomangue, del cual
surgió la lengua otomangue, que a su vez dio origen a las lenguas zapoteca,
mixteca, popoloca, mazateca, ixcateca, y chocho o chocholteca. Esta última se
diferenció del resto hace aproximadamente 800 años.
Salud
Los chochos consideran generalmente que las enfermedades son un castigo de
Dios, consecuencia del comportamiento individual, y que se curan, en muchos de
los casos, haciendo alguna "promesa", ante determinada imagen de Cristo o de la
Virgen María, además, del uso de la medicina "casera" a base de raíces, hojas y
flores de determinadas plantas. Las curaciones también se hacen a base de
"limpias" con huevo de gallina o guajolote y con hierbas, o mediante la "toma" de

algunos preparados. Otras formas de atender la salud es "jalar el pulso", y "sobar"
o dar masaje a las partes con malestar.
Vivienda
En su mayoría, las viviendas eran de "cercos" en vez de muros; éstos se
construían a base de "quiotes", o sea el tallo del maguey, y de varas y carrizo. En
la actualidad se ha incrementado la construcción con tabique o adobe. Los techos
que antiguamente eran de pasto, palma o popote (tallo del trigo) ahora son de
lozas de concreto, que cada día aumentan en toda la microrregión. Los pisos,
antes apisonados y a veces de ladrillo, ahora son de concreto.
Artesanías
Las actividades más importantes, por involucrar a un mayor número de artesanos,
eran la elaboración de cobijas "lanillas" y gabanes (cotones) de lana que obtenían
del ganado ovino de la región, y los sombreros de palma. La actividad textil ha
disminuido considerablemente, aún subsiste el tejido de sombreros de palma y de
fibra sintética, aunque también tiende a desaparecer, por la poca demanda que
tiene, debido a que otros pueblos se han convertido también en tejedores de
sombreros, saturándose la oferta en el mercado.
Territorio, ecología y reproducción social
El territorio de la microrregión chocholteca está formado en su mayoría por
cadenas montañosas con pendientes escarpadas, cuya altura alcanza los 3 000
msnm. También está formada por extensos lomeríos con desniveles fuertes y
suaves, y por pequeñas llanuras. Casi toda la superficie tiene altitudes que varían
de los 2 000 hasta los 3 000 m de altura.
Resultado de la deforestación que ha ido avanzando y que no ha sido posible
contrarrestar en el área Mixteca, las lluvias se han hecho más escasas en los
últimos años. Consecuencia de ello se resienten más los efectos de la sequía y los
cultivos de granos básicos, que en su mayoría son de temporal, resultan cada vez
más irregulares, llegando a perderse la totalidad de las siembras de maíz, trigo,
frijol, haba y cebada.
El clima es predominantemente seco debido a la circulación atmosférica, que
influye sobre toda la Mixteca. Además, las variaciones climatológicas registradas
entre las diferentes estaciones del año son extremosas: 36°C en primavera y
alrededor de 3°C en invierno.
El territorio es poco favorable para la producción agrícola. Esto, aunado a la
escasez de recursos naturales explotables, ha contribuido a la emigración, en su
mayoría definitiva, de los pueblos chocholtecos durante las últimas cinco décadas.
Otras causas complementarias que provocan la migración es la falta de empleos,
la carencia de centros de capacitación para los jóvenes y la obligatoriedad de
cumplir con los cargos públicos de la administración civil, agraria y judicial, en
cada uno de los municipios, debido a que estos servicios no son remunerados.
El destino de los migrantes son las ciudades de Huajuapan de León, Oaxaca;
Tehuacán, Puebla; el norte del país y Estados Unidos.
Organización social
La organización del trabajo comunitario es el tequio. Entre los chocholtecas se da
un alto nivel de operación para estas labores, así como también para las
actividades propuestas por el Estado en beneficio de las comunidades.
Actualmente, ya no existen autoridades tradicionales; sin embargo, se conserva un

gran respeto por los ancianos. El compadrazgo juega un papel relevante dentro de
las relaciones de este grupo.
La organización familiar predomina en todas las actividades productivas, en ellas
participan todos los miembros de la familia, desde los cinco o seis años de edad
hasta los 80 años o más.
Cosmogonía y religión
Originalmente la población chocholteca creía en un Dios del Universo, se le
denominaba Da'aní ndiú naa'rjuí, que quiere decir nuestro Padre Dios del Universo
o del Cielo y también se dice: Da'andiú que es igual al Padre de Dios, o
simplemente ndiú que significa Dios. A la llegada de los frailes dominicos (1550),
se incrementó la conversión de la población a la religión católica.
Los chochos, como la mayoría de los grupos indígenas de México, han sido
influenciados en todos los aspectos de su vida por la religión católica. Sólo
conservan algunos elementos relacionados con su antigua religión, como el de
formar montones cónicos de piedras, que son colocados por los viajeros en los
caminos que unen a los pueblos chochos. La razón de esta costumbre es la
creencia de que si salen de viaje y no colocan estas piedras, no regresarán a su
pueblo. Es común también oír hablar de curanderos en algunos pueblos chochos,
que realizan diversos trabajos para curar enfermos y se asegura que invocan los
espíritus de sus antiguos dioses.
La religión que profesan los chochos es una mezcla de catolicismo y de
religiosidad prehispánica, predominando de manera clara la primera, puesto que
los acontecimientos más importantes de su vida y sus ceremonias como el
bautismo, la comunión y los auxilios espirituales en caso de muerte son ritos
católicos.
Fiestas
En todos los pueblos chocholtecas la fiesta principal es la del santo patrón. En
Santa María Nativitas, el 8 de septiembre se festeja el nacimiento de la Virgen
María; en San Pedro Buena Vista el 29 de junio a san Pedro Apóstol; en San José
Monteverde, el 15 de agosto a san José; en Tequistepec y Tulancingo el 29 de
septiembre a san Miguel; el 8 de diciembre a la Purísima Concepción en
Concepción Buena Vista; en Coixtlahuaca, el 26 de junio a san Juan Bautista; en
Suchistlahuaca, el 25 de julio a san Cristóbal, en Ihuitlán Plumas y Teotongo, el
mismo 25 de julio a Santiago Apóstol, y en Jicotlán, a santa María Magdalena el
22 de julio.
Otras festividades importantes son: en Tepelmeme de Morelos y Tlacotepec, la de
la Preciosa Sangre el 1° de julio; en Ihuitlán la de los Santos Reyes el 6 de enero;
en Suchixtlahuaca la del señor de Esquipulas el 15 de enero, y en Tepetlapa la de
los Jubileos del 6 al 9 de febrero.
También celebran en toda el área a Todos los Santos el 2 de noviembre; a la
Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre; las posadas y la Navidad.
Las fiestas religiosas en los últimos años se han ido perdiendo debido a la difícil
situación económica por la que atraviesan los chocholtecas, pues para una
festividad es necesario realizar gastos que ya no pueden cubrir.
Relaciones con otros pueblos.
Entre los pueblos chocholtecas se han presentado conflictos desde 1720 por sus
colindancias territoriales. Actualmente, el pueblo de San Miguel Tequixtepec tiene

problemas por indefinición de límites con Santa María Ixcatlán (habitado por
ixcatecos); San Juan Bautista Coixtlahuaca con San Agustín Montelobos y con su
agencia municipal de San Jerónimo Otla; Teotongo tiene problemas de la misma
índole con Tamazulapa del Progreso y Tlacotepec Plumas con San Francisco
Teopan.


CHONTALES DE OAXACA
La etnia chontal se localiza en México, en el estado de Oaxaca, distribuidos por la
Sierra Madre del Sur y en la planicie costera sudoccidental. Esta ubicación
geográfica los divide en dos grupos, los costeños y los serranos. Los primeros
habitan los municipios de Santiago Astata y San Pedro Huamelula, y en los altos
en los distritos de Yautepec y Tehuantepec, en los municipios de Santa María
Ecatepec, al sur de San Carlos Yautepec, Asunción Tlacolulita, San Miguel
Ecatepec y Santa Magdalena Tequisistlán. La región la comparten con mestizos y
zapotecos, tanto étnico como territorial. Las características geográficas que reúne
la región de los chontales es de importante diversidad, en suelos y climas, que van
desde los 10ºC a los 14ºC en la sierra hasta los 24º y 26ºC en la costa; la lluvia
caída alcanza los 700 mm anuales y los climas se dividen en caliente, con áreas
subhúmedas o semisecas que dan origen a selvas bajas caducifolias; en
templado, con bosques de encino, madroño y pino; y frío, con bosques de ocote.
La fauna que se puede encontrar en la zona es variable, como la ardilla,
tlacuache, mapache, armadillo, conejo, oso hormiguero, puerco espín, venado
cola blanca, jabalí de collar, coyote, tigrillo, puma, leoncillo y gato montés. Sus
tierras están bañadas por dos cuencas hidrográficas, la del río Tehuantepec y la
del sistema de ríos costeros.
Sus antecedentes históricos, de acuerdo con la tradición oral, dicen que el pueblo
chontal proviene del sur, sin embargo, y aunque su procedencia no ha sido
esclarecida, se piensa que pudieran estar relacionados con otros grupos del norte,
en especial con California y Arizona. Su lengua la relacionan los expertos con las
lenguas hokanas, que provienen del norte: seris, coahuiltecos, tamaulipecos del
norte, tlapanecos, subtiatas; o los xincas, que proceden de América Central,
Honduras y Nicaragua. Lo que sí se conoce con más certeza es que hacia el año
300 d.C. los chontales y los xiximes ocuparon terrenos de Villa Alta y Coapam, los

segundos expulsaron a los primeros y se establecieron en la Sierra del Aire, lo que
hoy se conoce por Santa María Ecatepec. Bastantes siglos más tarde, en el XIV,
año 1374, el fundador de la nación chontal, el rey Fane Kantzini (tres
chuparrosas), entró en guerra con los zapotecos por su constante expansión
territorial, y casi 50 años después de aquellas disputas el rey Zaachila II envió un
emisario al rey Abahsi Tlapique para firmar la paz. Pero aquel remanso de paz fue
flor de un día porque 11 años más tarde de nuevo agarraron las armas con el
resultado de que los zapotecos acabaron sometiendo a los chontales.

En 1930 se halló un manuscrito que data del siglo XVII donde quedó asentado que
durante el reinado de Moctezuma los chontales se dividieron en dos grupos o
bandos, los que por un lado estaban de acuerdo con aliarse con los zapotecas y
los que estaban en desacuerdo; a estos últimos les costó un nueva expulsión del
territorio y se trasladaron a donde actualmente residen. El primero de los
conquistadores españoles que se dejó ver por aquellas tierras fue Pedro de
Alvarado, quien pronto conquistaría Tututepec venciendo a los mixtecos primero,
después a los chatinos y por último a los chontales. En la época de la colonia el
territorio que ocupan los chontales pasó a pertenecer a la administración de
Nejapa y en 1750 la población quedó sensiblemente diezmada por culpa de una
epidemia. No fue un pueblo que se dejara someter fácilmente, al contrario, contra
los españoles se sublevaban continuamente y parece ser que fueron los frailes los
que tuvieron que, y consiguieron, poner fin a tanta sublevación. Conquistada la
paz los chontales prosperaban dos décadas más tarde con el cultivo de la
cochinilla y su cercanía al puerto de Huatulco, pero la dicha no sería completa
porque, a finales de siglo sufrieron un duro revés con la perdida de una importante
fuente de puestos de trabajo, el estado les prohibió a los chontales, junto a
zapotecos, huaves y zoques, la explotación de las salinas de Tehuantepec. Luego
vendría la Guerra de la Independencia y algunos grupos de indígenas se unieron a
los insurrectos. En 1834 se formó un grupo de zapotecos, huaves, zoques y
chontales, que se levantaron y fueron comandados por Gregorio Meléndez;
pasados quince años de aquel levantamiento fueron los huaves y los chontales los
que se rebelaron contra el gobierno exigiendo la propiedad histórica de las salinas.

El nombre de chontales le viene a la etnia desde tiempos prehispánicos, chontal
proviene del náhuatl, chontalli, y quiere decir "extranjero" o "extraña". En la
antropología literaria también se ha utilizado la denominación "tequistlatecos",
para diferenciarlos del otro pueblo que también recibe el nombre de chontales y
que se ubica en el estado de Tabasco, con el que no tiene parentesco ni relación
alguna. Los chontales oaxaqueños se llaman así mismos Shijuala Xanuc' o Juala
Xhanuc', y aunque no está muy claro parece ser que su significado en español
es "habitantes del cerro o de la montaña".


Los chontales de Oaxaca tienen un buen y amplio recetario de plantas medicinales
que ascienden aproximadamente a 356, entre las tierras serranas y las costeñas;
también tienen las que se pueden considerar sus propias enfermedades, como el
mal de vergüenza y la tirisia; otras también consideradas propias de la zona y que
al igual que ellos la padecen otros indígenas de otras etnias pero que se tratan de
manera diferente, estas son: el mal de ojo, el empacho y el susto. La atención en
el parto no es exclusivo del sexo femenino pues también pueden ser ellos
parteros; otros médicos tradicionales son los curanderos y hueseros o sobadores.
Entre sus costumbres está la de diagnosticar las enfermedades invocando a los
espíritus, ofrendan copal, agua y un huevo, y dependiendo y analizando lo
sucedido se advierte el tipo de enfermedad padecida, incluida si es brujería. Los
trabajos del curandero no se cobran, se estima que es un servicio a la comunidad,
un servicio social, por lo que se le retribuye en especies, y en ocasiones con
dinero.
Sus casas son rectangulares, hechas con muros de adobe o de carrizo de dos
metros de altura; sus medidas andan por entre los dos y cuatro metros de ancho y
los cuatro o seis de largo. Los postes se hacen con horcones de ocote de coatle o
coachipilín; los techos de zacate, pino, tejamanil o teja (actualmente con láminas
de asbesto), sobre un armazón de carrizo o vara y amarrado con tiras de corteza
de yaco o majagua; a dos aguas. Cuentan con una o dos puertas y una pequeña
ventana, el suelo apisonado. Para las cercas se utiliza el ocote y el encino, y en
casi todas las casas existen enramadas que hacen de recibidor y sirven de
sombra para los animales, sus huertos se sitúan anexos a las viviendas y en ellos

cultivan frutas, hortalizas y flores. Los terrenos que disfrutan donados por el
comisionado de bienes comunales son de igual medida para todos los ciudadanos.
La agricultura es de temporada y para auto consumo, y se siembra el maíz,
calabaza y frijol de manera intercalada; en algunos casos los chontales siembran
hortalizas y árboles frutales de anona, mamey, chicozapote, aguacate, guayaba y
nanche; también cultivan maguey mezcalero, caña de azúcar, chile y café. La
ganadería es de especies menores y mayores: gallinas, guajolotes, porcinos,
cabras y ganado vacuno; tanto los hombres como las mujeres trabajan de peones
agrícolas y la recolección de animales y frutos silvestres es muy importante para
sus economías. En artesanía realizan utensilios en distintos materiales,
principalmente en alfarería, pero de igual modo tejen palma, hacen escobas y
mangos para instrumentos agrícolas; la madera la utilizan para la fabricación de
muebles y casas para uso propio. Elaboran tejidos en algodón y los tiñen con
tintes y materiales tradicionales y naturales.
Cada familia construye su propia casa pero en ocasiones son hasta tres las
generaciones que conviven en el mismo solar, abuelos, hijos y nietos; el sistema
de parentesco está regido por tres cargos, sexo, edad y linealidad; los ancianos
tienen gran importancia tanto en lo civil como en lo religioso y el compadrazgo es
una forma extensiva de parentesco.
El panteón chontal consta de 18 deidades masculinas y tres femeninas. Los mitos
de la creación chontales hablan del Gran Espíritu que creó al sol, la luna, las
estrellas, el aire, el agua y el fuego. La Tierra era una bola de humo que ardió
durante mucho tiempo. El Gran Espíritu intentó tres veces hacer llover y, como no
pudo, entonces encargó la lluvia a las montañas y ellas sí pudieron. Llegaron las
lluvias torrenciales y la tierra se apagó. Luego, el sol y el aire secaron el suelo y
nacieron las plantas, los animales y los hombres. Los hombres vivían en cuevas,
cultivaban la tierra y comían maíz, fruta y carne de animales. A un hombre se lo
tragó un cocodrilo y se lo llevó a la tierra de los dioses de la lluvia. Éste vio cómo
hacían las nubes de lluvia, los relámpagos y los truenos y después lo regresaron a
la tierra, diciéndole que de lo que había visto no dijera ni una palabra. Mientras
guardó el secreto, no hubo sequía ni malas cosechas, pero cuando lo contó se
perdieron los favores que los dioses de la lluvia les habían dado a los hombres.
La casa tradicional en la sierra es de planta rectangular y tiene separada la
habitación de la construcción destinada a la cocina. Los dos cuartos forman la
vivienda. Las paredes se construyen de bambϊ con barro o adobe, el techo es de
una o dos aguas, de palma o paja. En la habitaciσn siempre hay un sitio especial
donde hay un altar que se dedica al santo patrono de la casa.
En la costa las casas son de planta circular, las paredes de adobe, tabique o
embarre y piedra. Los techos son muy altos, de forma cσnica, elaborados con
palma y paja.
Las camas, tanto en la sierra como en la costa, suelen estar formadas por
planchas de carrizo que se sostienen sobre bancos de madera. Usan troncos
como bancas.
En la cocina, hecha de bambú con techo de paja, hay un fogσn que generalmente
estα en el suelo, aunque algunas cocinas tienen una plataforma alta de adobe o
tabique sobre la cual guisan. Losutensilios de cocina tradicionales son: el metate,

el molcajete y el comal. Usan cazuelas y trastes de barro, objetos de madera y
algunos implementos de origen industrial, hechos de peltre o de plástico.

CHONTALES DE TABASCO - YOKOT'ANOB O YOKOT'AN
Los maya-chontales son un pueblo mayense que habita en el actual estado de
Tabasco. El término chontal es un vocablo mexicano que significa "extranjero". Se
autodenominan yokot'anob o yokot'an, que significa "el pueblo que habla yoko
ochoco". Es un grupo totalmente distinto al de los chontales de Oaxaca. Se
consideran descendientes de los olmecas históricos.
Localización
La población yokot'anob ocupa cinco municipios del estado de Tabasco: Centla, El
Centro, Jonuta, Macuspana y Nacajuca. En este último la población indígena es
mayoritaria, en tanto que en los otros se encuentra sólo en determinadas áreas.
En Centla ocupan el norte del municipio, el área de los pantanos, lagunas y
manglares, la parte más intrincada de la red pluvial. En Macuspana se encuentra
también al norte, en tanto que en Jonuta ocupaban, hasta hace poco, los sitios
más apartados. En El Centro, la población indígena se encuentra en los límites
con el municipio de Centla y a orillas del río Grijalva.
Infraestructura
Todas las cabeceras chontales están integradas al sistema carretero y de puentes
del estado. Los sitios menores se comunican por vía fluvial o lacustre, que sigue
siendo fundamental.

En cuanto a infraestructura sanitaria, la Secretaría de Salud tiene una red de
clínicas de diferentes categorías y un amplio personal que las atiende en el
territorio habitado por los yokot'an.
Existen numerosas escuelas de nivel preescolar, primaria y preparatoria; casi
todas participan en el sistema bilingüe y bicultural, así como albergues para niños
indígenas. Además, en las principales comunidades existen escuelas de nivel
medio y medio superior.
Todo el estado de Tabasco está electrificado y tiene oficinas de correo y telégrafo
en los poblados más importantes. En cambio, el abastecimiento de agua potable
es deficiente. Generalmente se utiliza el agua contaminada de pozos superficiales
que, frecuentemente, se encuentran próximos a las letrinas, lo que ocasiona
problemas de salud en la población.
Antecedentes históricos
El territorio que habitan los yokot'anob fue ocupado anteriormente por la cultura
olmeca, en el periodo comprendido entre los años 2000 y 100 a. C.
Algunos estudios arqueológicos sitúan el apogeo de los mayas alrededor del siglo
III de nuestra era. Éste fue un periodo de esplendor para los yokot'anob. El
territorio tuvo contacto con los toltecas, de los cuales existen vestigios
arqueológicos. La influencia náhuatl era importante a la llegada de los españoles,
pues gran parte de la población yokot'an también hablaba esa lengua.
Los yokot'anob, habitantes de la selva tropical húmeda, ocupaban
preferentemente los bordos fluviales altos en el llano y lugares sobre la playa y la
zona costera, donde actualmente se encuentran importantes complejos
arqueológicos.
El pueblo era agricultor y utilizaba el sistema de raza en "los altos", mientras que
cultivaba los terrenos de humedad a medida que las aguas se iban retirando de la
inundación anual, de tal manera que siempre disponían de maíz nuevo. Los
señores yokot'anob eran grandes comerciantes y, al parecer, a esto se debía su
prestigio. La pesca se realizaba en el mar y en la inmensa red acuática de los
llanos, aunque esta actividad no ha sido suficientemente estudiada.
En 1518 , Juan de Grijalva incursionó en territorio yokot'an. Un año después llegó
Cortés para entrevistarse con Tabscoob, señor de la región, quien a través de
tratos diplomáticos le envió a la Malintzi. En 1519, tras una batalla en Centla,
Cortés sometió a los yokot'an. Para entonces, las enfermedades traídas por los
españoles ya hacían estragos en la población. Finalmente, los chontales se
convirtieron en aliados de los españoles.
En 1614 se fundó la primera iglesia en Nacajuca, hecha de palma y jahuacte. Para
el siglo XVII había desaparecido 95% de la población nativa y la selva había
recuperado sus dominios. Nacajuca, considerado como el centro del mundo
yokot'an, fue el único centro importante que sobrevivió al periodo colonial, durante
el cual los españoles desarrollaron la ganadería para obtener sebo y pieles, al
tiempo que explotaron el palo de tinte y el cacao. Los indígenas participaron en
estas empresas en calidad de siervos.
En el siglo XIX los indígenas eran abastecedores de materias primas: cal de
ostión, vigas y puntales de mangle, carbón y pescado para la población mestiza;
llegaban a los desembarcaderos en sus cayucos a vender y comprar mercancías;
evitaban el contacto con blancos y mestizos. La ampliación de la ganadería y la

explotación maderera propiciaron el despojo de tierras de la población indígena,
que fue arrinconada a las tierras inundables y el pantano.
En el siglo XX la explotación petrolera en la región constituye el fenómeno que
más repercusión ha tenido en la población indígena, durante la intensificación de
la explotación de las reservas petroleras, cuyas primeras instalaciones fueron las
de Comalcalco y Macuspana. Esto propició el reclutamiento de personal, sobre
todo de los jóvenes de las comunidades maya-chontales. Las compañías
especializadas en la exploración y perforación, al servicio de Pemex, los
contrataban como trabajadores temporales no especializados. Esto significó una
derrama de dinero en la región que, aunado a la proliferación del alcoholismo y la
prostitución, permitió la influencia de las religiones evangélicas o protestantes y el
deterioro del entorno ecológico. Como consecuencia de lo anterior hubo una
ruptura en la estructura tradicional del grupo basada en familias extensas, y una
desestructuración de la cultura nativa a diversos niveles y en distintas áreas.
Leyendas
Entre sus leyenda mas conocidas se encuentran los duendes que ellos llaman
YumKap que quiere decir el dueño de la tierra o el que cuida la naturaleza, cuenta
que en los senderos de las selvas cuando un niño iba solo ya bien avanzado su
camino comenzaba a oír silbidos que eran los duendes que los llamaban y los
seguían y si alcanzaban a los niños los invitaban a que jugaran con ellos y estos
aceptaban y se ponían a jugar hasta que los duendes desaparecían, entonces se
daban cuenta de que ya no estaban en el camino sino en lo profundo de la selva,
una de las formas de evitar que los alcanzaran era que les dejaran unas hojas de
guano, tejido de cualquier manera para que los duendes se pusieran a jugar y los
dejaran de seguir.
Lengua
La lengua yokot'an pertenece a la familia maya, junto con el chol y el chortí, entre
otros. Existen tres grandes variantes dialectales: la de Macuspana, la de El Centro
y la de Nacajuca. La mayor parte de la población maya-chontal es bilingüe.
El idioma yokot'an se había convertido en una lengua oculta, pero a principios de
la década de los ochenta hubo un gran impulso oficial para el uso del idioma
nativo.
Salud
Se piensa que el origen de las enfermedades reside en una ruptura con el orden
cósmico. La medicina indígena se basa principalmente en la herbolaria, pero se
combina con ceremonias que involucran lo sobrenatural. Entre los terapeutas
indígenas destacan los hueseros, las ensalmadoras y las comadronas. Los brujos
manejan la magia, a la que se atribuyen males mortales. Los yokot'anob no
rechazan la medicina alópata y muchas veces se curan con tratamientos mixtos: el
tradicional y el proporcionado por la medicina institucional.
Vivienda
Antiguamente, las viviendas rurales eran de jahuacte y palma, con los pilares de
madera dura que resistían la constante humedad del medio; eran frescas y sin
ventanas. Tenían un tapanco que servía de almacén y refugio en caso de
inundación. Eran ocupadas por familias extensas por lo que los solares tenían
varias viviendas interrelacionadas. En caso necesario, la casa se desarmaba, se

metía lo indispensable en los cayucos y la familia cambiaba de lugar de
residencia.
Actualmente, se ha impuesto la vivienda moderna de bloques de cemento con
techo de loza de concreto o láminas de asbesto, que no es funcional en la región
por el clima y la temperatura, pero da prestigio. Se complementa con ramadas
exteriores. El uso de la estufa de gas se ha extendido, así como el de las letrinas.
Artesanías
Entre los maya-chontales encontramos una artesanía utilitaria, una ceremonial y
otra para el turismo.
Tradicionalmente, la actividad artesanal más importante era la construcción de
cayucos, de los cuales había cuando menos dos estilos que se construían con
caoba o cedro. Esta costumbre tiende a perderse como consecuencia de la
desaparición de la selva. Se siguen elaborando tambores, tunkules y "pitos", con
los que se toca la música de danzas y ceremonias. También se labran jícaras de
diferentes tipos, además de figuras y cucharas de madera para el mercado
turístico. Hay una cerámica minúscula para las ofrendas a los sobrenaturales
selváticos, que se toma como "juguetes".
Para el uso doméstico se elaboran pequeños bancos de una sola pieza llamados
nestem, canastos para el transporte y la pesca, redes y atarrayas. Las mujeres
elaboran algunos productos de cerámica como comales y cazos.
También se desarrolló la talabartería aprovechando la piel de lagarto, tortuga e
iguana. En el área de Nacajuca prolifera una artesanía de fabricación de "cinta"
para el sombrero chontaleño y otros productos de palma, de circulación en el
sureste del país.
Territorio, ecología y reproducción social
El territorio ocupado por el pueblo yokot'anob se encuentra casi en el centro del
estado de Tabasco. Es un territorio difícil por su extrema configuración acuática.
Macuspana, Centla y Nacajuca son territorios de las desembocaduras de los ríos
Grijalva y Usumacinta y de sistemas menores. En la zona hay canales, lagunas,
lagunetas y corrientes sin salida. Hay también pantanos y los términos popal, tular,
jahuactal y manglar designan vegetaciones predominantes dentro de este enorme
sistema. Antaño predominaba ahí la selva tropical húmeda, casi impenetrable. En
las tierras bajas de Tabasco habitan 226 especies de aves, 60 de mamíferos, 46
de reptiles y 40 de peces de agua dulce. Dentro de la fauna original de la región
encontramos el saraguato, el mono araña, la zarigüeya, el zorro, el mapache, el
pecarí, el gamo, el tapir, el conejo silvestre, la guacamaya, el quetzal, la paloma, la
perdiz, serpientes de diversas especies, el lagarto, la iguana, la pigua y el
camarón gigante, además de felinos como el jaguar, el puma o el león de montaña
y el venado, la mayoría de ellos en vías de extinción.
La vegetación original estuvo conformada por una flora de selva lluviosa con
vegetación perennifolia de tres niveles donde se encontraban la caoba, el macayo,
el laurel, el palo tinto, el cedro, la higuera, la magnolia, el hule, la palma real y el
árbol de pan. Por otra parte, los manglares son la vegetación dominante en las
orillas del pantano y las lagunas, formando espesos bosques. Gran parte de esta
flora y fauna original ha desaparecido debido a la explotación maderera y al
florecimiento de una ganadería extensiva.

Las actividades tradicionales de los maya-chontales son la agricultura, la
recolección, la caza y la pesca. La agricultura se practica en porciones mínimas
que pueden proporcionar dos y hasta tres cosechas de maíz anualmente.
La propiedad de la tierra se halla regida por el sistema ejidal.
Al mismo tiempo que se empleó la mano de obra indígena en la explotación
petrolera se incrementó el deterioro ecológico de la región habitada por los
yokot'anob.
Organización social
Actualmente se ha dejado de lado la vieja organización tradicional basada en la
familia extensa, el sistema de cargos y la habilidad desempeñada en las
actividades económicas tradicionales como la agricultura, la pesca y la producción
de artesanías.
Hoy en día, los pueblos son "delegaciones municipales" con una estructura similar
a la del resto del país: tesorero, síndico, jefe de policía, etcétera.
Cosmogonía y religión
Los yokot'anob tienen una concepción de un mundo sobrenatural, en donde
destaca una serie de entidades relacionadas con su entorno. Doña Bolom (Ix
Bolom) es la dueña del mar y es visitada por seres voladores, "hombres tigre" y
"mecaguas". Ix Bolom puede ser la luna, relacionada con la fertilidad.
Los mitos están llenos de seres sobrenaturales que habitan el entorno como los
"dioses de la tierra", los dueños de las lagunas y del manglar. Estos seres tienen
como misión inmediata impedir la destrucción y sobrexplotación del entorno, cuya
trasgresión extravía al infractor, le hace perder la razón, lo enferma o lo mata.
También se habla de "nahuales", de la "Llorona" y de otros seres dueños de la
tierra (yumkaa, chwakiok, chibompam, etcétera).
Por otro lado, hay un sincretismo entre los dioses antiguos y los santos cristianos.
De este modo, la gran diosa de la fertilidad, Ix Bolom, se identifica con la virgen de
la Asunción y su fiesta se celebra el 16 de julio. El nuevo catolicismo sostiene una
pugna con las prácticas religiosas nativas, y los grupos protestantes atacan a
ambos cultos.
Fiestas
Las fiestas más importantes están dedicadas a la virgen, en especial a la del
Carmen, antigua patrona de los pescadores. Se le relaciona con la luna, la gran
diosa prehispánica Ix Bolom, referida a la fertilidad y a los ciclos del mar. El centro
de veneración más importante se encuentra en Cupilco, donde existe una iglesia
católica dedicada a la virgen de la Asunción, "la Asunciona".
El 16 de julio se le llevan ofrendas; hay procesiones, fuegos artificiales y feria. En
Mazateupa existe el culto a san Isidro Labrador, identificado con un ser
sobrenatural de la selva.
Un elemento importante en la fiesta es la música interpretada por tambores y pitos
de carrizo. El consumo de alcohol es extensivo. La bebida ceremonial tradicional
es el chibuelté, un preparado de "palo borracho". Dentro de las danzas destaca la
del Baila viejo.
Relaciones con otros pueblos
A lo largo de la historia del país, a partir de la Conquista, hubo una falta de interés
y olvido de la cultura de los maya-chontales, quienes recuperaron el territorio

selvático que abandonaran siglos atrás. Durante el siglo XX se atacaron
fundamentalmente las creencias religiosas antiguas. A partir de la década de los
ochenta los ladinos empezaron a revalorar la cultura indígena y las autoridades
oficiales impulsaron proyectos tendentes a fortalecerla.




Chol - winik
Del nombre
Los choles son los Winik, del vocablo maya que significa "hombre, varón"; son "los
milperos", los hombres creados del maíz que viven y explican su existencia en
torno al maíz, alimento sagrado otorgado por los dioses, principio y fin de la vida, y
eje central de su concepción del mundo.
Localización
La región chol se ubica en la parte noroeste del estado de Chiapas; colinda al
norte y al noroeste con el estado de Tabasco y con el municipio de Catazajá,
Chiapas; al sur con los municipios de Simojovel, Yajalón y Chilón; al este con el
municipio de La Libertad; y al oeste con el municipio de Huitiupán.
Los choles habitan principalmente en los municipios de Tila, Tumbalá, Sabanilla,
Catazajá, La Libertad, Salto de Agua, Palenque, Ocosingo, Yajalón, Huitiupán y
Chilón.
Infraestructura
En la zona, los choles cuentan con servicio de correo, telégrafo, teléfono, señales
de radio y televisión; escuelas primarias y albergues.
Las vías de comunicación son el principal problema de la región. Los caminos que
unen las cabeceras municipales entre sí y con los poblados localizados en la selva

son de terracería, lo que dificulta a los productores la comercialización del café y,
por lo tanto, se ven obligados a vender a intermediarios a precios muy bajos.
En Tumbalá y Sabanilla hay primaria y secundaria. Los municipios cuentan con
servicios de hospedaje, preparación de alimentos, asistencia profesional, etcétera.
Turísticamente esta zona es importante, pues cuenta con bellos paisajes, varias
zonas arqueológicas e iglesias coloniales.
Antecedentes históricos
La conquista de la selva chiapaneca se inicia hacia 1530. A partir de 1559, el fraile
dominico Pedro Lorenzo convence a los indígenas que habitaban en el interior de
la selva para que se trasladen a su orilla y formen ahí sus poblados, con la
finalidad de evangelizarlos. De esta forma, los tzeltales se trasladan a Bachajón y
Ocosingo; los pochutlas a Ocosingo y los choles hacia lo que hoy es Palenque,
Tila, Tumbalá; Yuyuxlumil (Río amarillo), Octiopá y San Pedro Sabana. Durante
una época se da la esclavitud de los choles en las encomiendas españolas de
Chilón, San Pedro Sabana y Yuyuxlumil.
Debido al aislamiento en que vivían, sus condiciones de vida no cambiaron, pues
pasaron de la encomienda a la finca. Durante la Revolución mexicana, la
independencia de Chiapas y su anexión a México, y la Guerra de Reforma, sólo
participaron como carne de cañón para alimentar las revueltas intestinas y como
fuerza bruta apta para todo tipo de trabajo.
Con la llegada de compañías alemanas e inglesas, la región se convirtió en una
gran finca explotadora de maderas preciosas. Por los grandes problemas para
transportar la madera a los centros comerciales, en 1874 los finqueros introdujeron
el cultivo de café, convirtiendo la región en una importante zona productora. Los
choles estaban en condición de mosojantel, mozos de finca, con un sistema
similar al peonaje por deuda de las antiguas haciendas.
Hacia 1936, la Reforma Agraria dividió las grandes fincas cafetaleras. Algunos
terrenos tenían cafetales ya en producción, por lo que esto representó la
transformación de la economía que pasó del cultivo de la milpa al monocultivo de
café. La demanda y el precio aumentaron, lo que alentó aún más su cultivo y el
abandono de las milpas y la actividad artesanal.
Lengua
La lengua chol pertenece a la familia mayense; junto con el chontal de Tabasco y
el chortí, forma el grupo cholano o chontalano. Las variantes más importantes son
las de Tumbalá (ch'ol) y Tila; también varían las formas del chol hablado en
Sabanilla y en Salto de Agua.
Salud

Los choles consideran que la enfermedad es la consecuencia de alguna
transgresión del hombre, de la infracción de una regla impuesta por la sociedad y
castigada por las divinidades; también puede ser provocada por un miembro de la
comunidad que pide ayuda a los dioses.
La función del curandero chol es la de un amigo, psicólogo, confesor, doctor y
reequilibrador: él reúne al enfermo con las personas más cercanas a éste, los
interroga minuciosamente sobre sus pensamientos y acciones que pudieron haber
provocado la enfermedad; de esta manera restablece la armonía del enfermo en
particular y del universo en general. La iniciación de un curandero se puede lograr
a través de varias maneras: una fuerte enfermedad, de sueños donde el Señor de
lila le da el conocimiento, de haber nacido con nagual o con la iniciación por un
sabio de la comunidad. El curandero diagnostica la enfermedad a través del pulso;
pulsar en chol es lak'el a ch'ujlel o ital ch'ujlel: sentir el ch'ujlel.
Las enfermedades más comunes se relacionan con la tierra, con los dioses del
inframundo, con las divinidades celestes, con los xibaj que se quedaron fuera de la
cueva y con los hombres que ya tienen un pacto con los xibaj; los choles piden
ayuda a Ch'ujtiat para sanarse.
Los curanderos, yerberos y parteras son retribuidos en especie, no como un pago
sino como regalo. Al final de la curación se les ofrece una comida.
Vivienda
La casa chol es una choza rectangular sostenida con seis horcones de ch'ute o de
cintok, que van enterrados en el suelo. Amarran a éstos barras horizontales,
recubren la estructura con bajareque, una mezcla hecha de barro, estiércol y paja.
El techo es de palma y zacate y el piso de tierra apisonada.
La casa consta de un solo cuarto que tiene dos puertas, una que da al exterior y
otra al patio interior, y una o dos pequeñas ventanas. Algunas tienen un anexo que
sirve de cocina, gallinero o bodega. Las casas se encuentran dispersas,
escondidas en la vegetación y cerca de los ríos. En las cabeceras municipales hay
una alta densidad de población indígena cuyas casas son de concreto, con techo
de lámina y puertas y ventanas de hierro.
Territorio, ecología y reproducción social
La región consta de tres zonas: la primera es montañosa y comprende parte de los
municipios de Tila, Tumbalá y Sabanilla; la segunda comprende el lado este de la
serranía central, donde se encuentra el valle de Tulijá y los valles de Limar y Cinal;
la tercera zona comprende parte de la serranía que se extiende desde el municipio
de Palenque hasta el fin de las llanuras que limitan el municipio de Ocosingo.

De las montañas se forma el sistema hidráulico de la región. Los principales ríos
son el Tulijá, y el Puxcatán, el primero nace en la sierra central y el segundo en los
cerros ubicados al sureste de Petalcingo y de Sabanilla y desemboca en el río
Tulijá. Ríos de menor caudal en esta región son: Bascán, lxtialjá, Chinal, Pulpitillo,
Sabanilla, Agua Blanca, Yaská, Chamula, Chientijá, San Nicolás y Jolpauchil.
El régimen pluvial de la región oscila entre los 3 000 y 5 000 mm; se registran
lluvias todo el año, la máxima precipitación se da entre julio y enero. Predomina el
clima cálido y húmedo, con temperaturas medias anuales que fluctúan entre los 24
y los 26°C. En las tierras bajas y en el valle de Sabanilla el clima es cálido-
húmedo, con lluvias en verano y una temperatura media anual de 22°C. En el
extremo sur de Sabanilla, en el este de Tumbalá y en Salto de Agua, hay un clima
semicálido-húmedo con una temperatura media anual superior a los 18°C.
La vegetación natural es de selva subperennifolia. Los choles mantienen una
profunda estima hacia la naturaleza que los rodea, sin embargo, la región se ha
deforestado, pues las zonas de bosques son explotadas por kaxlanes (mestizos)
de compañías privadas.
En la selva se encuentran boas, iguanas, tortugas (plana y cocodrilo), zopilotes
rey, armadillos, jabalíes, mapaches, murciélagos, puercos espín, tamborcillos,
tejones, tlacuaches, venados, tigrillos, ardillas, zorros, gavilanes, loros, pericos y
garzas. En el área destinada para el ganado hay por lo menos ocho variedades de
pasto. Debido a la caza practicada por los mestizos, muchas especies mayores de
animales están en peligro de extinción.
La base de la economía chol es la agricultura, sobre todo el cultivo de café, la
milpa (maíz, frijol, calabaza) y de frutas. Las mujeres cultivan una pequeña huerta
de legumbres y plantas medicinales. Crían ganado bovino, equino, porcino y
diversas aves de corral. En los grandes ríos se pescan robalos, mojarras, almejas,
camarones, caracoles, piguas, cangrejos y tortugas. Los productos agrícolas y
ganaderos se destinan al autoconsumo.
Debido a la escasez de tierras, hay una creciente migración chol, ya sea porque
tienen terrenos muy pequeños o porque no cuentan con ellos.
Cosmogonía
Ch'ujtiat, el señor del Cielo, creó la Tierra, Tumbalá es el yutbal-lum, el ombligo, el
lugar donde se formó la Tierra. Después creó los 12 chuntie winik parecidos a los
hombres, para cargarla. La Tierra es plana, ellos se cansan de cargarla y cuando
quieren cambiar de hombro, la Tierra se mueve y hay temblores. También creó a
los primeros hombres, parecidos a los chuntie winik, pero no inmortales, quienes
vivieron y fueron ingratos con Ch'ujtiat, el cual envió un diluvio para matarlos a
todos; cuando cesó la lluvia vio que había algunos chuntie winik vivos y los
convirtió en monos, que de tanto miedo se subieron a los árboles. A los niños que
habían muerto sin culpa en el diluvio los mandó al cielo como estrellas. Después

del cataclismo todo estaba triste y muerto, pero de pronto nació niox pimel, la
primera planta, después de la que nació mucha vegetación. Ch'ujtíat se animó a
crear a los dos tiomi yem alob, otros primeros hombres y los hizo con cierta
inteligencia pero tenían que aprender y usar la experiencia. Ellos crecieron,
recorrían la tierra y al llegar a una enorme cueva encontraron piedras en forma de
tigres; uno de los niños entró y acarició un pequeño tigre, logrando que viviera; el
otro niño, celoso, mató a su hermano, pero el tigre lo volvió a la vida. "El niño
llamó wuj al tigre y el tigre llamó Xun'Ok al niño". Llegado el momento, Ch'ujtiat
entregó lxik a Xun'Ok como esposa; fue así como comenzó la nueva generación,
Xun'Ok e lxik son los primeros padres, los na'al.
Después de un tiempo apareció sobre la tierra Ch'ujnia con su hijo Askun; ambos
tenían poderes especiales. Askun tuvo un hermanito, Ijtzin igual que él sin padre.
Al ver que el niño tenía mejor pensamiento y mejor corazón que él, le tuvo mucha
envidia y quería matarlo, invitó a Ijtzin a comer miel, subió a un árbol y en lugar de
darle miel le tiró 12 bolitas de cera. Ijtzin formó 12 tuzas con la cera y éstas
comenzaron a comer las raíces del árbol donde estaba Askun, quien cayó en mil
pedazos, con los cuales Ijtzin creó a los animales. Chu'jnia se entristeció mucho
por la muerte de su hijo hasta que Ijtzin le regaló un gran conejo para consolarla;
madre e hijo brincaron juntos al cielo, Ijtzin se hizo sol y Ch'ujnia se volvió luna.
Una vez que los hombres conocían ya los frutos y los animales, Ch'ujtiat consideró
que había llegado el momento de que conocieran el alimento más sabroso, el ixim,
el "maíz".
Los hombres vivieron felices sólo por un tiempo, pues a los xibaj les gustaba
comerse a los hombres. Ch'ujtiat envió nuevamente a su hijo a la Tierra, quien los
dominó y los encerró en una cueva, pero no todos quedaron ahí, pues algunos
hicieron pacto con los hombres, y por eso muchos hombres tienen xibaj.
En el mundo subterráneo, en Wits Ch'en, reina la paz, no hay dolor ni maldad.
Ch'ujtiat pobló el mundo subterráneo con varios wots ch'en (espíritus juguetones,
benéficos), mediadores entre el mundo celeste y el mundo terrestre.
Fiestas
La existencia de los choles, como grandes agricultores, gira en torno al calendario
agrícola y al comportamiento de la naturaleza. El maíz, elemento central de su
cultura, es considerado como un dios. Muchas de las fiestas pueden interpretarse
como ritos dirigidos al maíz y a su ciclo agrícola. Después de preparar las tierras
de labranza celebran ritos relacionados con la muerte del "dios del maíz". A éstos
los suceden otros ritos para la siembra (fiesta de la santa Cruz), relacionados con
las lluvias y la fertilidad agrícola. Finalmente, las ceremonias dedicadas a la
cosecha del maíz (fiesta de santa Rosa, el 30 de agosto).

Además del calendario católico y a pesar de que desde hace cinco décadas se
dedican sobre todo a la producción de café, no parece haberse minado las bases
de su cultura y aún conservan sus antiguos calendarios agrícolas.
Las fiestas son de carácter comunitario y generalmente las celebraciones
empiezan en la víspera de la fiesta; las misas celebradas en los templos por los
sacerdotes son precedidas y/o sucedidas por ritos realizados en la casa de los
mayordomos. Los tatuches y los mayordomos dirigen estos ritos y se hacen
acompañar por los músicos; las mujeres llevan a la fiesta alimentos y bebidas.
Tila es uno de los centros religiosos más importantes de la región chol; ahí se
encuentra el Cristo Moreno, el Cristo curandero. A este Cristo "autóctono", símbolo
de la identidad chol y al mismo tiempo de la fertilidad, protector de los curanderos
y patrón de Tila, se le festeja el 15 de enero (señor de Esquipulas), el 3 de mayo
(santa Cruz), en Semana Santa (Cristo en el Monte Calvario) y del 14 al 18 de
junio (Corpus Christi).
En Tumbalá las principales fiestas son: la Candelaria, el 2 de febrero; señor del
Pozo, el 23 de marzo; san Miguel Arcángel, el 8 de marzo; la santa Cruz, el 3 de
mayo. En Palenque, la fiesta del patrono es del 1° al 5 de agosto; san Francisco
de Asís, el 5 de octubre; Virgen de Guadalupe, el 12 diciembre. En Sabanilla se
festeja al señor de Esquipulas del 1° al 5 de enero; señor de la Misericordia, el 25
de junio; san Miguel Arcángel, el 8 de marzo. En Salto de Agua, la Trinidad, el 1°
de junio; virgen de la Concepción, el 8 de diciembre; Virgen de Guadalupe, el 12
de diciembre; sagrada Familia, el 31 de diciembre.
Otra fiesta importante es la del Carnaval; en Tumbalá se hace entre el 2 y el 8 de
febrero, y se presenta la danza del Tigre.
Relaciones con otros pueblos
En la región chol, los mestizos poseen las mejores tierras, controlan el transporte,
el comercio y el poder político. Por esta razón, los choles suelen estar
subordinados a ellos. La defensa de sus tierras es el motivo más frecuente de
conflictos entre choles y mestizos. Los choles mantienen una estrecha relación
con sus vecinos tzeltales, tzotziles y zoques, pues todos ellos tienen un interés
común frente a los mestizos: la defensa y restitución de sus tierras.






Cora - Naayeri
Del nombre
Los coras se llaman a sí mismos Nayeri, aunque existen gentilicios para los
habitantes de cada comunidad; de tal manera que a los de Santa Teresa se les
dice tereseños o quamaruci, a los de Jesús María, maritecos o chusete y a los de
Mesa del Nayar, meseños o yohke.
Localización
El territorio ocupado por el grupo cora abarca la porción noreste del estado de
Nayarit; por el norte limita con el estado de Durango, donde habitan los
tepehuanos y algunos mexicaneros; por el oriente hasta los límites de Jalisco
habitado por huicholes y mestizos; al sur con los ríos Jesús María y Chapalagana
hasta el río Santiago, y por el oeste con la localidad de San Pedro Ixcatlán y el río

San Pedro. La población cora se concentra en los municipios del Nayar,
Acaponeta, Rosamorada y Ruiz, en el estado de Nayarit. Los principales pueblos
son: Jesús María, Mesa del Nayar -centro ceremonial- y Santa Teresa. Los coras
de la costa habitan principalmente en el municipio de Ruiz.
Infraestructura
Las carreteras en la región cora no son del todo eficientes. Los caminos que
conducen a las distintas localidades se empezaron a construir en la década de los
ochenta y en la mayoría de los casos sólo son transitables en época de secas. Al
igual que en otras regiones indígenas del país, en la sierra de Nayarit existe una
red de veredas y brechas abiertas por los propios habitantes.
La avioneta es el medio de transporte más común para llegar a Mesa del Nayar,
Santa Teresa, Jesús María, Gavilanes y Huaynamota.
En cuanto a infraestructura escolar, existen primarias rurales y secundarias. Se
cuenta con algunas clínicas para la atención de la salud en la región serrana.
Antecedentes históricos
La conquista de la sierra del Nayar por parte de los españoles fue difícil. Era el
único territorio que en el siglo XVIII aún no era sometido.
La primera expedición para llevar a cabo la conquista se realizó en 1592. En 1612
hubo una sublevación contra los españoles en la cual participaron coras,
tarahumaras y tepehuanes.
En 1720, los coras enfrentaron graves problemas: una gran sequía provocó la
escasez de comida y el brote de epidemias, lo cual propició que organizaran
asaltos a poblaciones circunvecinas como Acaponeta, Centispac y Aztlán; al ser
derrotados se les cerró el paso a la costa de Nayarit, de donde se abastecían de
sal, elemento sagrado que se utiliza en los rituales coras.
Finalmente, son invadidos y conquistados en 1722. Los coras huyen hacia la
sierra y se impone a la población una nueva organización político-religiosa en
donde se nombraban gobernadores, tenanches, alcaldes y fiscales que atendían
el culto de los templos cristianos.
A raíz de las Leyes de Reforma, el siglo XIX fue escenario de numerosas
sublevaciones en territorio de los indígenas, quienes demandaban la restitución de
sus tierras. En este contexto surgió un movimiento que abarcó los estados de
Nayarit, Jalisco, Zacatecas, Durango y Sinaloa, uniendo a coras, huicholes,
mexicaneros, tepehuanos y campesinos mestizos.

Durante la Revolución mexicana, la región del Nayar se adhirió a la fracción
villista, aunque más tarde los coras se unieron a las tropas carrancistas.
Los coras participaron en la rebelión cristera, primero a favor y luego en contra de
este movimiento que fue el último levantamiento armado de principios del siglo XX.
Lengua
La lengua hablada por este grupo es la cora, la cual pertenece al tronco lingüístico
yutoazteca y está emparentada con el náhuatl.
Es común que los coras utilicen su lengua para comunicarse entre sí, aunque
también emplean una mezcla de esta misma lengua, español moderno y
expresiones de español antiguo, al que denominan "castilla".
Salud
Los coras piensan que la enfermedad pertenece al ámbito de lo sobrenatural, por
lo tanto ésta llega cuando los dioses y los espíritus están enojados porque no han
recibido las ofrendas correspondientes (flechas, algodón, jícaras con pinole), o no
se ha cumplido con la costumbre.
Los curanderos o médicos tradicionales tienen la capacidad de curar o provocar
enfermedades ya que tienen como aliados a los dioses y a los espíritus, y pueden
transitar entre el mundo natural y el sobrenatural. Lo anterior no significa que en
sus prácticas no utilicen medicamentos alópatas u otros elementos relacionados
con la medicina institucional, pero las medicinas no surten efecto si antes el
hombre cora no ha arreglado cuentas con los dioses.
Entre la población es frecuente la desnutrición, las enfermedades de la piel y las
gastrointestinales, en parte debido a la escasez de agua, tanto potable como no
potable.
Vivienda
En Jesús María (pueblo que se encuentra a orillas del río del mismo nombre), las
casas de los coras son de adobe con techo de teja y de ladrillo. En general, la
vivienda cora consta de dos cuartos, uno utilizado como recámara y el otro como
cocina que es donde se encuentra el fogón. Las casas de los indígenas cuentan
con patios que tienen bardas de piedra, donde cultivan árboles frutales y algunas
hortalizas. Ocasionalmente, en los patios también se prende el fogón de barro
para cocinar los alimentos del día.
Artesanías

La artesanía es escasa y su comercialización se restringe a la propia región cora.
La más representativa son los morrales de lana, algodón o fibras sintéticas; estos
últimos hechos por lo regular para la venta. Los colores que suelen tener son
negro con blanco, o bien combinaciones vistosas y contrastantes.
Otros artículos artesanales coras son los huaraches de piel con suela de llanta y
los sombreros de yute, producidos en Santa Teresa.
Territorio, ecología y reproducción social
El territorio cora comprende alrededor de 120 000 hectáreas en donde conviven
con huicholes, mestizos y mexicaneros. La región corresponde a la sierra del
Nayar, es decir, donde la Sierra Madre Occidental atraviesa el estado de Nayarit y
recibe el nombre de sierra de Nayarit. Ésta presenta alturas que van de los 700 a
los 2 200 msnm.
Los principales ríos que atraviesan la región son el Grande o San Pedro y el
Santiago. Existen otros abastecimientos de agua como los arroyos del Fraile y el
Cañaveral y la laguna de Santa Teresa que es sagrada para los pueblos indígenas
de la región.
La precipitación pluvial varía entre los 800 y los 1 500 mm anuales, siendo junio el
mes más lluvioso. Durante el ciclo agrícola, hombres y mujeres abandonan su
residencia habitual para establecerse, por un periodo de aproximadamente seis
meses, cerca de los campos de cultivo para cuidar y realizar todas las actividades
que conlleven a la obtención de los productos básicos para su manutención
durante el resto del año. La propiedad es comunal y en algunas partes ha sido
invadida por mestizos.
Los coras mantienen una estrecha relación con la naturaleza, en la que el respeto
y la protección son dos de sus principales preceptos. Consideran su territorio
como sagrado. Celebran fiestas para que las plantas, animales, dioses y espíritus,
que son parte de la naturaleza, vivan, renazcan y se reproduzcan. Toda esta
ideología es al mismo tiempo un elemento que conserva unido y ayuda a la
reproducción del grupo.
Los hombres emigran temporalmente de febrero a mayo, sobre todo a la costa
para trabajar como jornaleros. Algunos jóvenes van a Estados Unidos,
principalmente al estado de Oregon.
Organización social
En general, la familia cora está compuesta por el padre, la madre y los hijos.
Cuando estos últimos crecen y forman a su vez una familia, permanecen en la
casa paterna constituyendo así una familia extensa.

Entre los ancianos es común que tengan dos mujeres; ambas son reconocidas
socialmente, cada una procrea y cuida a sus hijos y viven bajo el mismo techo,
distribuyéndose las tareas del hogar. En épocas pasadas era usual también que el
hombre se casara con las hermanas de la esposa.
Tanto hombres como mujeres participan en las actividades que celebra la
comunidad, sean éstas de carácter civil o religioso, asumiendo los cargos que
para cada una de éstas se asignan. Así, la organización social entre los coras está
representada por un sistema de cargos que se rota entre los miembros de la
comunidad anualmente. Hay una contraposición entre los cargos cívicos,
introducidos por el gobierno y generalmente controlados por los mestizos, y los
cargos religiosos. Entre los cargos civiles encontramos: presidente municipal,
comisariados ejidales y jueces. Entre los tradicionales están el de gobernador,
alguaciles, justicias o jueces y centuriones. La organización tradicional está
vinculada con las fiestas religiosas y los mitotes. En ningún caso el puesto es
permanente, y debe de respetarse la autoridad de la persona durante el tiempo
que desempeñe sus funciones; excepto los cargos constitucionales, debe
realizarse la ceremonia correspondiente para poder asumir el puesto asignado.
Estos últimos gozan de un gran prestigio y estatus entre la comunidad cora.
Cosmogonía y religión
El territorio cora tiene una infinidad de lugares sagrados. Los mitos de origen o
historias antiguas son transmitidas oralmente de generación en generación, y en
ellas se narra cómo se construyó el mundo, cómo se obtuvo la lluvia, el fuego, el
tabaco, el maíz, etcétera.
Las deidades que incluye el panteón cora están relacionadas en muchos casos
con la naturaleza y pueden tener una doble personalidad, es decir, representar a
dos fuerzas distintas. La mayoría de estos dioses habitan en territorio cora o en los
alrededores y se representan por piedras de diferentes tamaños y colores.
Algunas moradas de los dioses coras son: la del dios del sol es una cueva llamada
Tacuamuta, ubicada arriba de Mesa del Nayar; las diosas de la lluvia tienen su
lugar sagrado en Viyanta (Real de Catorce); la diosa del agua, Uxxu, habita en
una roca blanca, enfrente de San Blas llamada Matanche; la diosa madre del sol
vive cerca de la costa y, finalmente, la mujer del dios del sol (Tacuamuta) tiene su
morada en un manantial.
Existen otras deidades coras menores como Tatevari (abuelo fuego), Wawata
(diosa del mar), Sarem (diosa del norte), Sarete (diosa del este) y Kuamashe
(diosa del sur). Éstas, así como las mencionadas anteriormente, tienen la misma
importancia y se corresponden con determinados santos cristianos: san Antonio
que es considerado deidad solar, patrón de las lluvias y se relaciona con el dios
Tayashure; la virgen del Rosario que se asocia con la deidad llamada "nuestra
abuela" y con la madre del maíz morado.

Los coras ofrendan a todos sus dioses para que no les pase nada malo y para
mantener la armonía con la naturaleza. La morada de los dioses se encuentra en
las montañas, en las cuevas, en los ríos, en los charcos, en las rocas, en los
manantiales, en las peñas y es ahí justamente donde acuden a depositar sus
ofrendas.
Fiestas
Las fiestas llamadas del mitote son dedicadas al cultivo de maíz y se realizan en
todas las comunidades; empiezan en mayo y terminan en junio. La primera
corresponde a "la chicharra" que es un llamado a las lluvias; un segundo
momento, denominado de las "primicias" o los primeros frutos es cuando ya ha
nacido la planta, y por último, cuando se cosecha el maíz se lleva a cabo la fiesta
del "maíz tostado".
Dentro de las fiestas destacan la del día de muertos (1 y 2 de noviembre), la de los
Santos Reyes (6 de enero), la del apóstol Santiago (25 de julio), la del arcángel
san Miguel (29 de septiembre) y la de la Virgen de Guadalupe (12 de diciembre).
En ellas, además de bailes y danzas, comida, bandas y música, se efectúa el
cambio de cargos de los mayordomos, tenanches y demás autoridades que
participan en la organización de las fiestas.
Los mitotes, como ya se señaló, están íntimamente relacionados con los ciclos
agrícolas: el día en que se bendicen las semillas que se sembrarán (2 de febrero,
día de la Candelaria), el inicio de la época de lluvias, el día de la siembra y de la
cosecha, etcétera. Pueden tener un carácter comunal o familiar, contando en
ambos casos con cantadores, músicos, danzantes y los narradores de los mitos
correspondientes. Se ofrenda comida y objetos sagrados tales como maíz rojo,
algodón, flechas con plumas y agua de la laguna de Santa Teresa. En este
espacio se narran los mitos de origen y las historias antiguas.
Relaciones con otros pueblos
El territorio ocupado por el grupo cora es al mismo tiempo habitado por huicholes,
tepehuanos y mexicaneros. En este sentido, los coras mantienen una estrecha y
amistosa relación con ellos, "'prestándoles" su territorio.
En el aspecto religioso también comparten espacios y tiempos ya que varios de
los lugares sagrados y fiestas de unos y otros grupos coinciden y son respetados
en la medida en que cada uno asiste sin interferir en las actividades de los demás.






Guarijío - Varogío
Del nombre
Los guarijíos se autodenominan macurawe o macoragüi, término que significa "los
que agarran la tierra" o "los que andan por la tierra". Varios documentos históricos
hacen referencia de nombres como ihíos, varohíos, warijíos, guarojíos y guarijíos.
Actualmente, sólo se conservan dos de éstos.
El término guarojío designa a los integrantes de este pueblo indígena que habita
en el actual estado de Chihuahua y que está emparentado con la cultura
tarahumara; el de guarijío, corresponde a los que habitan en el estado de Sonora,
relacionados con los yoreme. Este trabajo se refiere específicamente a estos
últimos.
Localización

Los guarijíos viven en el sureste del estado de Sonora en las faldas de la Sierra
Madre Oriental, donde colindan los estados de Sonora y Chihuahua. El terreno es
escabroso y con escasas planicies; por él cruzan varios arroyos y ríos, afluentes
del río Mayo que baja al valle del mismo nombre y que anteriormente
desembocaba en el mar; entre éstos están el arroyo Guajaray y el Mochibampo.
La zona donde habitan los guarijíos está comprendida básicamente dentro de los
municipios de Álamos y Quiriego; al norte limita con el municipio de Tesopaco y al
este con el estado de Chihuahua. La población está dispersa entre varias
comunidades principales y rancherías menores para el mayor aprovechamiento de
algunas pequeñas zonas de riego en las márgenes de los arroyos y de las
condiciones del terreno. Los principales poblados son Mesa Colorada, Bavícora,
Guajaray y Los Bajíos, además de comunidades más pequeñas como Todos
Santos, San Pedro, La Mesa del Matapaco, La Mesa del Tuburi, Basicorepa, el
Chinagüiro, Chorijoa y Mochibampo, entre otros; muy pocos viven en Burapaco.
En Sonora establecen contacto con la población de San Bernardino, comisaría del
municipio de Álamos. Las ciudades cercanas más importantes son Álamos y
Navojoa.
Infraestructura
Para llegar a territorio guarijío se parte de la ciudad de Álamos por un camino de
terracería que conduce a San Bernardo. El acceso a poblaciones menores es sólo
por caminos de herradura que suelen recorrerse a pie o con bestias. Desde la
cabecera municipal de Quiriego hay otro camino de terracería que cruza por
Sejaqui y llega a Rancho San Pedro y a Guajaray, esta última junto con Mesa
Colorada y Burapaco son las poblaciones a las que se puede llegar en vehículo.
Se abastecen del agua de los arroyos que corren desde lo alto de la sierra.
Siembran en las orillas de los ríos, la agricultura es de temporal y está sujeta a las
condiciones climáticas.
No cuentan con energía eléctrica, preparan la comida en hornillas de leña, y los
escasos aparatos que usan funcionan con pilas. Entre las comunidades existe una
red interna de telefonía que funciona en los pueblos a base de pilas. El sistema es
deficiente pero les permite cierta comunicación. En San Bernardo se cuenta con
servicios de teléfono, telégrafo, correo, centro de salud y registro civil. Se capta la
señal de radio de las estaciones de Navojoa y de Chihuahua. En Burapaco, ahora
poblado mestizo, se encuentra un centro de salud aunque el servicio para los
indígenas es deficiente.
En Mesa Colorada se concentra la mayoría de los servicios, como son: una
escuela-albergue, tienda Conasupo, almacén, Centro de Cultura y cierta
infraestructura hidráulica para tomas domiciliarias; centro de salud y
telesecundaria. Burapaco, Guajaray y Bavícora cuentan con escuela primaria.

Antecedentes históricos
No existen muchas referencias sobre la historia de este grupo. Es difícil precisar
su territorio y toponimia original aunque se considera que en términos generales
han conservado su territorio prístino. Existen algunas referencias de imágenes
rupestres dispersas en la región, los macurawe las atribuyen al tiempo en que sus
antepasados vivían en cuevas o regiones como La Mesa Matapaco, por donde
también pasaban los seres gigantes. Los vestigios rupestres como El Cura han
sido parcialmente destruidos por las corrientes del arroyo.
La cultura guarijía aparece como un vínculo que relaciona a los tarahumaras con
los cahítas, tienen una cercana relación con los yoreme mayo. Su presencia en
documentos históricos es escasa y poco conocida. En términos generales, su
historia queda entreverada y sujeta a referencias a través de los tarahumaras o de
los mayos.
La evangelización y conquista de esta región se inició hacia 1620, fueron los
jesuitas quienes se encargaron de la evangelización de este territorio y atrajeron el
interés de los varohíos, guazaparis, ihíos y temoris, llamados así según
interpretaciones de los religiosos y militares europeos. Hacia 1632 hubo un
levantamiento de estos pueblos, comandado por el jefe Cobameai, en contra de
los religiosos españoles; una fuerte represión hacia todos los indios de la región
ocasionó que los guarijíos se desplazaron hacia lo que hoy es el estado de
Chihuahua. Posteriormente, algunos guarijíos regresaron a sus tierras originales.
Fue entonces cuando el grupo se dividíó en dos grandes núcleos: los guarijíos de
Chihuahua, influenciados por los tarahumaras, y los de Sonora por los yoreme
mayo.
Ante el desarrollo de la industria minera y ganadera, ambas concentradas en
Álamos, los guarijíos, en condición de aislamiento, fueron confundidos con indios
mayos. Despojados de su territorio original se les aisló del proceso de mestizaje.
Al no reconocérseles una identidad propia se creó un espacio que les permitió
mantener su sentido de grupo e identidad cultural que los mantiene unidos y,
hasta cierto punto, diferenciados de otros grupos.
La historia de los guarijíos, a partir de mediados del siglo XIX, ha sido determinada
por la historia de la familia Enríquez, quienes se trasladaron a Sonora y se
asentaron en su territorio; son los propietarios más antiguos de fincas y haciendas
en esta región. Los guarijíos trabajaban en sus tierras a cambio de maíz y
alimentos, situación que continuó hasta mediados de la década de los setenta.
Vivían acasillados en las propiedades de los Enríquez, quienes les pagaban el
jornal con litros de maíz; para ganar dinero tenían que salir a trabajar a los campos
agrícolas del Valle del Mayo y del Yaqui, Caborca o Sinaloa.
En la historia reciente de los guarijíos confluyen elementos que jugaron un
importante papel en la transformación de este pueblo, en la recuperación de su

identidad y territorio.
A principios de los años setenta tuvieron contacto con guerrilleros de la Liga 23 de
Septiembre, fue entonces que consideraron su situación de grupo desposeído. Se
esperaban cierto apoyo de los Enríquez, ante su negativa, asesinaron a dos de
ellos; el ejército se presentó, encarceló a los guerrilleros y desarmó a la población
guarijía que fue fuertemente reprimida por el ejército y los patrones yoris.
A mediados de los años setenta el canadiense Edmundo Faubert entró en
contacto con los guarijíos e inició una serie de gestiones ante el gobierno del
estado y el gobierno federal para la ayuda y el reconocimiento de este grupo. A
raíz de su labor, en 1975 se logró establecer un diálogo con el presidente de la
República; desde ese entonces, el Instituto Nacional Indigenista (INI), actualmente
la Comisión Nacional Para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), apoya a
los guarijíos y a sus líderes en los esfuerzos para obtener tierras; en 1982 se
constituyen dos ejidos guarijíos: Burapaco y Los Conejos, la conformación de una
instancia de gobierno tradicional y la dotación de créditos e infraestructura para su
desarrollo cultural.
Lengua
Los guarijíos lingüísticamente pertenecen al grupo nahua-cuitlateco, tronco yuto-
nahua, familia pima-cora. De esta lengua se reconocen dos variantes, que
representan un vínculo entre los tarahumaras y los mayo.
En general la población es bilingüe, a excepción de algunos ancianos que no
saben español. Entre ellos hablan el guarijío; para comunicarse con autoridades y
funcionarios no indígenas emplean el español. En algunas ceremonias dicen en
español partes del discurso ritual.
Salud
En materia de salud la situación de los guarijíos es desfavorable, la atención
médica familiar cubre apenas las necesidades más elementales, el conocimiento
sobre el uso de las plantas es limitado. Existen médicos tradicionales, entre
yerberos, sobadores y parteras, principalmente. Es más frecuente la consulta con
estos especialistas que en los centros de salud localizados fuera de su territorio.
Vivienda
Las casas están hechas de adobe, con postes de madera y techos de tierra o de
palma; constan de una o dos habitaciones y tienen una enramada anexa de varas,
ramas y palma, ahí pasan la mayor parte de su tiempo pues el clima es cálido. Su
asentamiento es disperso; las viviendas se encuentran en grupos de dos o tres
casas en lo alto de los cerros, cerca de los arroyos o pozos de agua.

En la década de los ochenta se realizaron en la región programas de apoyo a la
vivienda; en las comunidades de Los Bajíos y Bavícora hay casas de dos o tres
cuartos con techos de palma y pisos de cemento, usadas principalmente como
bodegas, pues ellos prefieren dormir fuera de ellas. En el solar hay una cruz que
queda frente a la casa, ahí se realizan las ceremonias tradicionales.
La construcción de las casas es una tarea de los hombres, ellos cortan y acarrean
los troncos y la palma, y hacen el adobe. Bajo la enramada, fuera de la casa, se
encuentra un fogón para la preparación de alimentos y una vasija de agua. Las
sillas, mesas y catres son de fabricación casera, hechas con madera y cuero de
chivo o de vaca.
Artesanías
Los guarijíos hacen artesanías con materiales naturales como palma, barro, ramas
y fibras, con las que elaboran cestos, petates, sombreros, angarias o angarillas
(cestos hechos con tres aros de ramas trenzadas y una red de fibra natural, que
sirven para portar objetos colgados en la espalda).
En San Bernardo se hacen máscaras de pascola y de algunos personajes
relacionados con la fiesta de la cava-pizca; también hacen pájaros y otros
animales silvestres con bellas combinaciones de colores, tallados en madera de
torote. Fabrican y reparan instrumentos de cuerda como arpas, violines y
guitarras, entre otros. La producción artesanal es de carácter familiar y recae en la
mujer. Estos objetos son para uso doméstico o para su venta en tiendas de la
región.
Territorio, ecología y reproducción social
El paisaje del territorio guarijío consta de una sierra baja, una región plena de
cerros cruzada una y otra vez por arroyos. Las regiones planas son escasas, el
lecho de los arroyos es rocoso; siembran principalmente en la falda de los cerros.
La región se clasifica como selva baja caducifolia, el clima es hostil, muy caluroso
en el verano y en el invierno la temperatura baja notablemente.
Los guarijíos están distribuidos en los ejidos de Burapaco, Los Conejos y
Guajaray, que ocupan una superficie aproximada de 24 318 ha, que incluyen
cerros y arroyos, los campos de siembra y las viviendas en los claros. La
agricultura que practican es de temporal y para el autoconsumo, basada en la
siembra de maíz y frijol; eventualmente producen y comercializan ajonjolí y chile
chiltepin. La escasez de lluvias hace que se tengan bajos rendimientos en maíz.
A principios de los años setenta cobra importancia la migración de hombres
guarijíos en busca de trabajo hacia los campos de Navojoa, Obregón y Culiacán;
esto se da sólo durante las pizcas o las cosechas; usualmente las mujeres y los
niños permanecen en la región. Algunos jóvenes migran temporalmente por

motivos de estudio.
Organización social
La base de su organización es familiar; los núcleos familiares comparten los
diferentes procesos de trabajo en las tareas cotidianas.
El acasillamiento diluyó a lo largo del tiempo sus formas tradicionales de
organización. Sus escasos elementos de unión eran los relativos a sus tradiciones
y a su vida religiosa, para la cual se organizan en torno a los maynates, cantores y
rezadores ancianos que ofician las ceremonias. Este primer cargo tiene un
carácter hereditario y, en la actualidad, habrá unos diez maynates.
A partir de los años setenta, con la lucha por la tierra y la obtención de los ejidos,
inicia una nueva etapa de organización. Su líder, José Zazueta, da pie a la
institución de un "gobernador tradicional"; diversos problemas llevan después a la
formación de un Consejo Supremo.
El trabajo agrícola es esencialmente familiar; el pastoreo de ganado y las
actividades de beneficio colectivo se hacen a través de la Asamblea General, el
Camisariado Ejidal y el Consejo de Vigilancia.
No existe un sistema legislativo propio ni instancias que controlen el orden en las
comunidades, de manera eventual cuentan con delegados de policía. La principal
autoridad de la región es la presidencia municipal de Álamos, representada a
través de la comisaría de San Bernardo. En este poblado se encuentran
autoridades judiciales y militares que enfocan su labor al problema del narcotráfico
en la región.
La región es controlada por los yoris, que son dueños de los ranchos; ellos
financian la apertura de caminos de terracería que los comunican entre sí.
Cosmogonía y religión
La cosmogonía guarijía se compone en la actualidad de una serie de mitos y
creencias más o menos articulados, derivados de las tradiciones tarahumara y
mayo. Expresan su visión del mundo a través de la tradición oral, mediante
cuentos, leyendas y anécdotas, así como en los cantos de la tugurada.
Una de sus leyendas narra que una pareja de gigantes se comía a los niños y no
dejaban a nadie vivir en paz, los invitaron a comer, les dieron chilicotes, y así
murieron. Otra se refiere a un gran incendio del que sólo un hombre se salvó,
después hizo creer a una multitud de espíritus que ya estaba muerto. La leyenda
de la wajura del río Mayo relata que una gran serpiente formaba un remolino en el
río y jalaba a la gente hasta el fondo. Se pidió ayuda a los maynates (cantores o

rezanderos), quienes lucharon contra la serpiente y la vencieron.
Los guarijíos poseen una gran religiosidad que combina elementos prehispánicos
con católicos. No tienen espacios de culto formales. En las tuguradas, la cava-
pizca, las velaciones y los cabos de año los maynates, cantores y rezadores
conducen las ceremonias al ritmo de sonajas hechas de bules y con cantos
guturales y repetitivos, que narran la vida de animales del monte.
Hace unos años, comunidades protestantes entraron en contacto con los guarijíos
y ganaron algunos adeptos.
Fiestas
Sus fiestas principales son las tuguradas. La tugurada o tuburada es la fiesta con
mayor presencia a lo largo del año; un hombre guarijío debe realizar en su vida
tres de estas fiestas, una mujer cuatro pues se considera que ella es más
propensa al pecado y debe pagar más por él.
Esta fiesta se hace por diversos motivos comunitarios además de fechas del
calendario católico. Es el maynate o cantor quien entona los cantos en esta
ceremonia que inicia al caer el sol y termina hasta la madrugada del día siguiente;
mientras él canta las mujeres danzan, colocándose éstas entre el cantor y la cruz,
cubiertas por un paño y un rosario, al lado de una barra de hierro que delimita el
espacio esencial de la ceremonia. El maynate recibe una contribución en especie
por su participación. La organización de la tugurada es familiar; sacrifican un chivo
y preparan "chivabaqui", consiguen dinero para comprar café, azúcar, harina,
frijoles, etcétera.
La ceremonia de cava-pizca es la más importante en la vida religosa de los
guarijíos. En ella se reproduce su mundo natural y simbólico a través de la música,
la danza, el teatro y la religión. Es una ceremonia en la que se celebra el ciclo
agrícola anterior y se pide uno bueno para el año que inicia. De diciembre a mayo
se realizan tres cava-pizcas, generalmente se hacen el día de san Isidro Labrador.
Otro día festivo es el 10 de mayo, día en que se conmemora la muerte de José
Zazueta; en torno a esta fiesta se organizan actos públicos y comunitarios.
Relaciones con otros pueblos
Este grupo convive básicamente con blancos y mestizos. Después de un periodo
de franca hostilidad debido a la lucha por la tierra, en que los guarijíos recibían
amenazas de cárcel y muerte, las relaciones se han pacificado en cierta forma.
Suelen tener problemas pues se les acusa de participar en el narcotráfico, por ello
se presenta frecuentemente el ejército y la policía judicial en su territorio.





Huastecos de San Luis Potosí - Teenek
Del nombre
Los huastecos se laman a sí mismos Teenek que quiere decir "los que viven en el
campo con su idioma, sangre y comparten la idea".
Localización
La mayoría de los teenek de San Luis Potosí viven en la región de la Huasteca, al
oriente del estado, localizada dentro de la cuenca del río Pánuco. Esta región está
distribuida en 18 municipios.
Los teenek comparten este espacio con mestizos y nahuas que ocupan el sur de
la región. Once municipios concentran 90% de los teenek, de los cuales
sobresalen Aquismón, Tanlajás, Ciudad Valles, Huehuetlán, Tancanhuitz, San
Antonio, Tampamolón y San Vicente Tancuayalab.
Infraestructura
La dispersión de las comunidades teenek constituye un obstáculo para la
introducción de servicios básicos, como caminos, electricidad, agua potable y
educación. El aislamiento de estas comunidades repercute en el ingreso de las
familias, pues la insuficiencia de transporte eleva el costo de los productos
comerciales.
En cuanto a las vías de comunicación, existen caminos de terracería y sus
cabeceras municipales tienen acceso a carreteras estatales y federales. Ciudad

Valles y Tamuín cuentan con vías férreas en el tramo San Luis Potosí-Tampico; en
Tamuín hay un aeropuerto.
En el aspecto educativo, existe un alto índice de analfabetismo. En relación con
los servicios, un gran porcentaje de teenek carece de agua entubada, drenaje y
energía eléctrica.
En servicios de salud se tiene una cobertura que cuenta con varias clínicas rurales
pertenecientes al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); sin embargo, la
atención médica especializada y la infraestructura necesaria existe sólo en Ciudad
Valles, Tamazunchale, San Luis Potosí y Tampico.
En estas comunidades el principal combustible es la leña; en segundo término
está el gas. El uso de petróleo es mínimo.
Antecedentes históricos
En la época prehispánica, durante el periodo clásico, los teenek ocupaban un
amplio territorio que comprendía parte de los actuales estados de Veracruz,
Hidalgo, Puebla, Tamaulipas y San Luis Potosí. La hipótesis más aceptada sobre
su origen señala que provienen de una extensión que habitaba la población maya
a lo largo de la costa del Golfo de México, cuya continuidad se rompió con la
llegada de totonacos y mexicas, principalmente, a fines del periodo formativo.
La Huasteca contaba entonces con la presencia de varios pueblos indígenas,
como los huastecos, nahuas, pames, totonacos, chichimecas y tepehuas. Su
presencia respondía a diferentes procesos migratorios y a las etapas de expansión
de los imperios azteca, teotihuacano y olmeca. La Huasteca tuvo influencia tolteca
y chichimeca durante el siglo XII, y probablemente migraciones de grupos nahuas
en el siglo XIII. En la época de Moctezuma I, una parte de este territorio fue
conquistada y sometida al imperio mexica; este dominio continuó hasta 1506.
Al momento de la Conquista, el territorio de los huastecos estaba dividido en
señoríos independientes entre sí, sin autoridad centralizada. En los primeros años
del siglo XVI los señoríos estaban sometidos al pago de tributos a los texcocanos,
lo cual no modificaba las estructuras de gobierno huasteco. Se trataba de una
región densamente poblada, cuyos asentamientos estaban cerca de las orillas de
los ríos y en las serranías. En cada uno de los pueblos, los principales
organizaban la producción y los macehuales trabajaban la tierra.
En 1519 llegaron a la Huasteca los primeros españoles, los cuales dejaron
destacamentos que fueron exterminados por la resistencia huasteca en Pánuco.
Hasta 1525 los españoles lograron establecerse y comenzaron una violenta
colonización mediante guarniciones, lo que provocó un fuerte descenso de la
población. Se vendían a los huastecos en calidad de esclavos a cambio de
ganado vacuno. Tal política dio inicio a las encomiendas. Así, se estableció un

"corredor ganadero" de bovinos en la planicie y la población indígena se concentró
en las serranías.
Posteriormente se estableció un equilibrio social entre españoles e indígenas; las
dos sociedades subsistían una al lado de la otra, con sus leyes y sus formas de
vida, sin mezclarse y sin tener gran conflicto. Esta región Huasteca, aislada de los
caminos comerciales de la época colonial, limitó su economía a los latifundios y a
la economía autárquica de las comunidades indígenas.
La intervención francesa fue apoyada por muchos indígenas, que vieron en el
imperio una forma de desmantelar el sistema opresor.
Hacia fines del siglo XVI aumentó la presión de los latifundistas mestizos sobre las
comunidades indígenas con el fin de acrecentar su territorio, mediante la cesión o
la renta del mismo. El despojo de tierras se aceleró a causa de las leyes de
desamortización que suprimían la propiedad comunal. Estas leyes afectaron la
propiedad indígena y la propiedad de los condueñazgos, forma local de latifundio
en el que eran copropietarios todos los herederos del dominio, y las comunidades
indígenas perdieron en gran medida el control de su territorio.
La Revolución de 1910 en la región Huasteca fue un asunto de rivalidad entre
grupos caciquiles que obligaban a los indígenas a combatir por ellos. La
Revolución tuvo un carácter conservador; ésta no modificó las estructuras agrarias
hasta los años treinta. Las comunidades indígenas recuperaron algunas tierras y
ejidos, en tanto los mestizos conservaron la planicie y los valles.
Lengua
El huasteco es la única lengua de este grupo que se encuentra separada
geográficamente del resto de las lenguas de mayances; además, no tiene
diferencias dialectales.
Salud
La salud para los teenek está en relación con los conceptos de armonía, del ser
feliz, de la protección contra las agresiones de origen externo. Los médicos
tradicionales recurren a limpias y a la purificación mediante la visita a lugares
sagrados, como las grutas.
Las enfermedades más frecuentes son diarrea, gastritis, mal de orina, bronquitis,
disentería, paludismo, dengue y espanto. Según la gravedad de la enfermedad
hay tres niveles de atención: medicina casera, medicina tradicional y medicina
institucional. La importancia de la medicina casera, con base en tés y preparados,
radica en su relación con el conocimiento de las plantas. En caso de mayor
gravedad se recurre a un médico tradicional o a la medicina institucional.

Hay cerca de 150 médicos tradicionales, entre curanderos, parteras, sobadores y
yerberos. Dentro de la comunidad, la partera, como abuela colectiva, despierta el
respeto afectuoso de todos los miembros de la colectividad, mientras el curandero
inspira un respeto temeroso.
Vivienda
La vivienda característica entre los huastecos es una choza redonda y con techo
cónico, cubierta por zacate o palma, en cuyo vértice colocan una olla invertida
para evitar el escurrimiento de agua. El techo se sostiene por horcones de
madera; cuenta con un tapanco en el que guardan maíz y enseres menores. Las
paredes son de varas colocadas verticalmente y atadas con bejucos y algunas
están cubiertas con barro. El piso es de tierra; la choza sólo tiene una entrada
protegida por una puerta de varas o madera. Esta choza circular tiene un amplio
recinto que utilizan como dormitorio y cocina, a veces también como bodega. En el
amplio patio de la vivienda se hallan árboles frutales y los animales domésticos,
mientras que en los alrededores se encuentran las tierras de siembra.
Artesanías
La cestería representa la artesanía más importante de los teenek de San Luis
Potosí que elaboran canastas de hojas de palma trenzadas con lianas. La alfarería
es una actividad femenina por excelencia; se fabrican ollas, comales, cántaros y
vasijas de diversas formas y tamaños, a veces decoradas con motivos típicos. Se
producen textiles, fibras duras, objetos de palma, sopladores, máscaras y sillas de
madera. En Ciudad Valles se elaboran productos de talabartería, alfarería,
carpintería, ebanistería, florería y cestería. Se hacen tejidos de malla, carpetas,
colchas, manteles y mantillas de hilo fino, sillas de palma y reatas de lazar. En
Tampamolón se elabora joyería de fantasía, morrales, abanicos, petates, bolsas
de palma y henequén, además de artesanías domésticas. La producción artesanal
de Tancanhuitz consiste en enredos y huipiles con coloridos hilos, morrales
decorados con flores, motivos vegetales de manta blanca y máscaras de madera.
En Tamuín se fabrican artículos de mimbre.
Territorio, ecología y reproducción social
Los teenek se asientan en el municipio de Aquismón (parte de la Sierra Madre
Oriental) y en los municipios de Valles, Ébano, Tamuín, San Vicente, Tanquián y
en partes de los de Tancanhuitz, Tanlajás y Tampamolón, hasta la planicie y sus
relieves suaves de la parte este y norte del estado.
De clima tropical, esta región tiene un verde paisaje cuyos ríos más importantes
son el Moctezuma, el Coy y el Tampaón. La región se enfrenta al problema de
degradación del medio ambiente debido a la deforestación creciente de las
serranías y la contaminación del agua. Una causa de la deforestación de la
planicie es la actividad ganadera (predominante desde la época colonial) y la
imposición de megaproyectos, como el distrito de riego. En la zona no hay

mantenimiento de las áreas boscosas debido al crecimiento poblacional, que
extiende sus zonas de cultivo.
La base económica de los teenek es la agricultura. Hasta hace unos años la
actividad principal era el cultivo de la caña de azúcar para la elaboración de
piloncillo y la siembra de maíz para el autoconsumo; también se producía café en
pequeña escala. A partir de los años setenta se introdujo la producción de la
naranja, que ahora ha desplazando a la caña de azúcar como cultivo principal.
Los huastecos disponen de un solar en el que cultivan plantas medicinales,
comestibles y de otros usos. El acceso a la tierra es limitado, en promedio cuentan
con dos hectáreas. La agricultura es sólo una parte de la economía familiar, se
complementa con ingresos recibidos por migrantes y el trabajo asalariado de uno
o varios miembros de la familia.
La migración permanente es hacia Monterrey, la ciudad de México y Guadalajara,
y la migración temporal a las regiones productoras de caña y de hortalizas de la
Huasteca potosina y tamaulipeca.
Organización social
Los conquistadores incidieron políticamente para fragmentar la unidad étnica
regional y global de los diferentes grupos, pero respetaron la estructura local del
gobierno indígena, al igual que ciertas formas de apropiación de la tierra; unas y
otras semejantes a formas españolas de la época, como el ayuntamiento.
En las comunidades indígenas el gobierno está relacionado con normas, valores,
concepción del mundo y costumbres. Éstos rigen, a la manera de leyes internas,
los cargos, requisitos, funciones y formas de elección, así como los castigos, y
representan el filtro al cual se someten criterios y decisiones para lograr el
bienestar colectivo. Entre los cargos principales se encuentran el juez o delegado,
que atiende todos los asuntos civiles e imparte justicia, y el comisariado o
presidente de bienes comunales para los asuntos agrarios. En relación con estas
instancias de mando principal, existe un grupo de personas con prestigio
reconocido que forma una corriente de opinión y que es consultado regularmente.
De estas autoridades dependen los mensajeros, policías (o mayul), citadores o
visitadores, etcétera. Los cargos mayores se mantienen durante un periodo que va
de uno a tres años.
Cosmogonía y religión
El espacio mítico de los teenek está delimitado por el océano al este y por la sierra
al oeste, y ambos tienen diferentes representaciones. Las almas de la gente
ordinaria descansan en el oeste, mientras los curanderos, músicos y danzantes
están en el este. La esencia de la lluvia viene del este y encuentra su contraparte
en las cuevas del oeste. Todo lo que se lleva el agua en el oeste aparece en el
este. Así, estos dos puntos cardinales son complementarios en el mundo de los

teenek. Las cuevas, abundantes en la sierra del oeste, representan las puertas de
entrada al mundo de las potencias divinas; son lugares de culto y comunicación.
Ahí habita el trueno, ser poderoso dador de la lluvia, así como la diosa de la
fertilidad.
Para los teenek el lugar de la vida es la selva (la sierra), en oposición al de los
mestizos que viven en el pueblo. Aunque la distancia sea mínima, los teenek
tienen su casa en un contexto más integrado con la naturaleza. También la tierra
es un lugar sagrado, objeto de ceremonias, rituales y danzas; se le brindan
ofrendas durante los entierros o a lo largo del ciclo agrícola.
Fiestas
Las festividades más importantes son las de los santos patrones, como las de san
José (19 de marzo), san Isidro (15 de mayo), Santiago Apóstol (25 de julio), san
Agustín (28 de agosto), san Miguel (29 de septiembre) y otras, así como Año
Nuevo y Día de Muertos. Estas fiestas se celebran religiosamente por la mañana,
con danzas y cohetes la noche anterior.
Las principales danzas de los teenek son: El Tzacanson o danza pequeña (los
hombres se colocan en fila con listones de colores colgando de la cabeza y un
espejo en la frente, y las mujeres forman un círculo); Las Varitas (los hombres
bailan con cascabeles en las piernas y varas con listones de colores); La Malinche
(un hombre se disfraza de mujer) y El Rey Colorado (hombres y mujeres bailan en
dos círculo concéntricos en sentido contrario). La danza de El Volador (hombres
amarrados con cuerdas sujetas en la parte de arriba de un gran polín dan vueltas
en el aire hasta el suelo, imitando el vuelo del gavilán) ha desaparecido.
La variedad de géneros musicales y dancísticos que se observa actualmente en
esta región es amplia, va desde la música y danza ritual hasta la cumbia norteña,
pasando por el famoso huapango huasteco, aunque este último no es el más
importante.
Relaciones con otros pueblos
Las relaciones de los teenek con los mestizos siguen siendo desiguales, ya sea en
el comercio, la educación u otros ámbitos. Esto se debe a que el mestizo es
detentor del capital, o que le permite imponer su hegemonía. La interacción con
los nahuas es exigua después de 500 años de coexistencia en una misma región.
Los límites entre estos pueblos han quedado fijos, sin embargo, una tendencia en
los últimos 20 años ha sido la alianza matrimonial entre individuos de los dos
grupos. En algunos casos estas alianzas favorecen la pérdida del idioma materno,
pero en otros el conocimiento se fortalece pues hay niños que hablan tres lenguas
a la vez: nahua, teenek y español.




Huastecos de Veracruz - Teenek
Del nombre
En la literatura histórica, a los huastecos (teenek) se les llama cuexteca, vocablo
nahua relacionado, según los cronistas, con dos voces del mismo idioma: cuechtic
o cuechtli, que significa "caracol menudo o caracolillo", y cuexteca, nombre del
caudillo que los guió hacia el oriente y cuya figura se relaciona con Quetzalcóatl
en la caída de Tula. El otro nombre: huaxtecos o guaxtecos, se deriva del
sustantivo nahua guaxin, que significa "guaje", leguminosa comestible.
En su propia lengua, que pertenece al tronco mayense, los huastecos se
autodesignan teenek, gentilicio de donde derivan teenek cauintalab, palabra o
lengua huasteca, y teenek bitsom, pueblo huasteco. Este vocablo se utiliza en
contraposición a ejek, que significa "negro o mestizo", a thac tzam, "culebras
blancas" o nahuas, y a uuch "piojos" u otomíes. Al parecer, el vocablo teenek
indica una contracción de Te' Inik (Te', "aquí", e Inik, "hombre"), que significa "los
hombres de aquí".
Localización
Los teenek habitan en el noreste de la República mexicana, en la planicie costera
que se extiende por el norte de Veracruz y el oriente de San Luis Potosí. En
Veracruz se distinguen dos núcleos principales: uno alrededor de la ciudad de
Tantoyuca y otro en los municipios, cabeceras y rancherías o congregaciones en
la sierra de Otontepec.
La población teenek veracruzana se localiza en los municipios de Tantoyuca,
Tempoal, Tantima, Chinampa de Gorostiza, donde viven también mestizos en las
cabeceras municipales; en Tancoco conviven con comunidades nahuas. En esta
población, así como en Chinampa, Chontla, Tantoyuca, Tempoal y Tantima la
población teenek rebasa el 50%, mientras que en Cerro Azul y Naranjos sólo una
quinta parte pertenece a este pueblo.
Infraestructura
En esta región existen numerosos caminos interregionales, revestidos, brechas y
caminos vecinales que comunican a varias comunidades entre sí y que confluyen
en las ciudades importantes más cercanas.
Generalmente los teenek se trasladan a pie, pues sólo utilizan vehículos para ir a
ciudades lejanas en caso de enfermedad, o en los días de plaza se desplazan en
camiones de carga de los mestizos.

Las cabeceras municipales tienen servicio telefónico, correo y telégrafo,
electricidad y agua potable. La televisión y la radio son comunes, aunque pocos
indígenas pueden pagar las baterías requeridas.
En las rancherías se alumbran con velas, mecheros de petróleo y leña. Obtienen
agua de los pozos y de los manantiales cercanos. El principal combustible para
consumo doméstico es la leña.
En las cabeceras municipales y en varias comunidades existen centros de salud
con capacidad para atender sólo accidentes menores.
En la región se imparte escolaridad desde el jardín de niños hasta la normal. En
ciudades importantes como Tantoyuca, Cerro Azul, Tuxpan, Poza Rica, Jalapa y
Tampico existen escuelas técnicas de nivel medio superior. Los municipios
pequeños y las congregaciones teenek sólo cuentan con primarias; en Amatlán y
Tantoyuca hay telesecundaria y secundaria, respectivamente. En Siloxúchil existe
un albergue indígena que imparte educación preescolar y primaria en huasteco.
Antecedentes históricos
Antes de nuestra era, los teenek compartían el territorio huasteco con los otomíes,
los totonacos y los tepehuas, por el sur y el suroeste; mientras que por el norte y el
noroeste se entreveraban con nahuas, guachichiles, "magoaques", pames y otros
grupos chichimecas. Por la toponimia, sabemos que a lo largo del río Pánuco y
otros asentamientos más al norte, en la sierra de Tamaulipas, se hablaba teenek
al momento de la conquista.
En el centro y el sur de la Huasteca, núcleos importantes de teenek fueron
nahuatizados por las conquistas mexicas del siglo XV, además de migraciones
nahuas a la Huasteca a raíz de la caída de Tula.
En la parte baja del Pánuco compartían algunos centros de población con grupos
migrantes de nahuas, con quienes establecieron alianzas para defenderse de los
ejércitos mexicas. Por su ubicación geográfica como salida al mar, los grupos de
la Huasteca fueron los más afectados en los primeros años después de la
Conquista, pues fueron objeto de numerosos abusos de los españoles. De 1523 a
1532 fueron sujetos de esclavitud para abastecer de mano de obra a las Antillas.
En esos diez años sucedieron dos rebeliones indígenas y fueron asesinados 400
principales y 60 caciques indígenas. A partir de 1523 Cortés repartió a los teenek
en encomiendas.
A partir del siglo XVI los cambios más notorios fueron la baja demográfica y el
despojo de tierras a las comunidades teenek, sobre todo en favor de los conventos
agustinos y de las autoridades civiles. Durante los siglos XVII y XVIII, el cabildo
indígena había ampliado sus funciones: distribuía y recolectaba el tributo, pagaba
las cargas impuestas por la Iglesia y era el responsable de las tierras y bienes de
la comunidad; además, representaba al común en los pleitos agrarios y gobernaba

al interior de la comunidad. Los indígenas elegían al cabildo, pero no faltaba la
interferencia del cura y de los encomenderos que elegían a quien favoreciera sus
intereses. Durante el siglo XIX había extensas haciendas de particulares en las
que se criaba ganado y se cultivaba maíz. La producción de estas haciendas se
basaba en la explotación de la fuerza de trabajo de los indígenas despojados.
Éstos trabajaban a cambio de poder cultivar pequeños lotes con maíz, frijol, chile,
camote y algodón, indispensables para su subsistencia.
Lengua
La lengua huasteca está clasificada en el grupo maya-totonaco, tronco mayense,
familia mayense, subfamilia yxu. El huasteco es la única lengua del grupo maya
que se encuentra separada geográficamente del resto de las lenguas de esta
familia. Este idioma no tiene diferencias dialectales.
Salud
Respecto al proceso salud-enfermedad, en casi todas las unidades familiares se
curan los padecimientos menores. Los partos, la atención de la madre y del
producto, antes y después del alumbramiento, están a cargo de las parteras de las
comunidades. En caso de enfermedades como perder la sombra, mal de ojo,
susto y otras atribuidas a fuerzas sobrenaturales, a la envidia o a los
enfriamientos, se acude a los alumbradores, quienes diagnostican el mal a través
del fuego con una llama que pasan por todo el cuerpo. Se hacen limpias y
ofrendas a los seres de la tierra, de la montaña o de los caminos para recuperar la
fuerza, la sombra e incluso objetos y animales perdidos. Se acude a la medicina
institucional sólo en caso de gravedad; en general, no se acude a las instituciones
de salud por desconfianza o por sus altos costos. Entre los teenek son frecuentes
las enfermedades gastrointestinales, la desnutrición y el alcoholismo.
Vivienda
Cuando se casan, las mujeres van a residir con la familia del esposo, en cuyo
solar se les construye una casa habitación. La casa y el cultivo de maíz y de frijol
se hace por ayuda mutua entre familiares, vecinos y allegados.
Sus casas son rectangulares, un extremo se utiliza como cocina, el otro se usa
como sala y dormitorio. La mayoría de ellas tienen un tapanco que sirve de
almacén agrícola y de enseres. El techo de palma está sostenido por otates y los
muros están estucados. Horcones de chijol, amarrados con bejuco o clavos,
forman el esqueleto de la estructura. El solar se cerca con alambre de púas o con
empalizadas de otate; fuera de la casa, en el solar, se construye una letrina
común.
En las cabeceras municipales se suelen utilizar materiales industriales como
tabique, concreto, lámina de asbesto, varilla y cemento. Las casas céntricas y los
edificios institucionales están hechos con estos materiales.

Artesanías
La principal materia prima con la cual elaboran sus artesanías los teenek es la
palma real, zapupe (agave furcroides trel.) y el barro. En el tianguis dominical de
Tantoyuca se dan cita artesanos comerciantes de varios pueblos: los de Siloxúchil,
San Lorenzo y Aquiche llevan morrales, sogas, mecates, fibra limpia, estropajos,
caronas para las bestias, pretales, mecapales y redecillas.
En Chijolar se hacen sopladores, abanicos, sombreros, asientos, petates y palmas
tejidas para el domingo de Ramos. Los de Chopopo llevan cazuelas, ollas y
comales de barro. Cada comunidad se especializa en uno o dos productos
artesanales.
Territorio, ecología y reproducción social
La Huasteca comprende tres clases de clima tropical:
1) La sierra, que corresponde a las estribaciones de la Sierra Madre Oriental entre
la latitud de Tuxpan y Tampico, entre los 800 y los 1 200 msnm; 2) los lomeríos
intermedios, entre el pie de monte y la costa del Golfo de México, que no rebasa
los 200 metros de altitud; 3) la franja o planicie costera (menos de 100 msnm), que
se abre de sur a norte del río Cazones al río Pánuco.
Los teenek, con los nahuas, los mestizos y la población negra, habitan en suaves
lomeríos, la sierra de Otontepec y una franja costera del norte de Veracruz. Los
pueblos de Tancoco, Amatlán, Tantima y Chontla reciben precipitaciones anuales
de entre 2 400 y 2 800 mm; Tantoyuca, Ixcatepec y Platón Sánchez reciben entre
2 000 y 2 200 mm. La temperatura oscila entre los 18 y los 24°C, con máximas de
40° en mayo y julio, y mínimas de 0°C entre noviembre y febrero.
Los teenek subsisten con base en la producción de maíz, frijol y chile; su dieta la
completan con varios alimentos que obtienen por recolección y pesca. La
agricultura, las artesanías y el trabajo asalariado son la base económica de la
familia teenek, y se combinan en mayor o menor medida.
Tanto el equipo agrícola, correspondiente a la agricultura de coa, como el
artesanal para el tejido del zapupe y la elaboración de la cerámica revelan una
continuidad desde la época prehispánica; es muy probable que también la
organización de las tareas específicas de dichas actividades provengan desde la
época prehispánica.
A pesar de enormes dificultades, los teenek producen la mayor parte de los
alimentos vegetales para el mercado regional. En buena medida, la eficacia de su
sistema agrícola descansa en un clima ocasionalmente favorable y en la
organización del trabajo. Los sistemas agrícolas empleados en esta zona son el
de roza, plantaciones de monocultivos comerciales, sistemas semitecnificados de

temporal para la producción de alimentos básicos y otros de mayor magnitud en el
distrito de riego Pujal Coy. A principios de la Colonia se introdujo la ganadería
extensiva, que después de la agricultura es la actividad de mayor importancia
económica en la región.
La migración va en aumento; los hombres adultos salen a trabajar en tareas
agrícolas o ganaderas, los jóvenes como obreros y empleadas domésticas que
van a trabajar por temporadas en algunas ciudades cercanas como Poza Rica,
Tantoyuca, Tampico, Naranjos y Cerro Azul, y algunas no tanto como la ciudad de
México o incluso hacia Estados Unidos. Algunos se establecen definitivamente en
las ciudades, desde donde envían dinero a su lugar de origen. Los jóvenes
migrantes regresan a su comunidad en los días festivos. Ellos son un factor de
cambio, pues aprenden comportamientos extraños a la comunidad. Algunos
migrantes regresan con el afán de mejorar las condiciones de su grupo y de su
comunidad y se convierten en líderes agrarios y profesionistas.
Organización social
La agrupación básica de los teenek es la familia. Las familias se agrupan por lazos
de sangre en solares que ocupan tres o más familias nucleares que se apoyan
entre sí. La obligación de ayuda mutua incluye a amistades y a compadres. Los
lazos familiares y de vecindad son la base de los grupos productivos y del trabajo
recíproco. La mujer teenek se distingue en la comunidad por guardar y transmitir la
cultura (lengua, medicina tradicional, elaboración de artesanías, obtención de
alimentos en el medio, etcétera), por ser activa en materia política y por llevar la
mayor carga de trabajo de la unidad doméstica. En ocasiones ella es el pilar y la
figura central del núcleo familiar.
La mujer, en ocasiones, es elegida por la comunidad para participar como
autoridad civil en las representaciones agrarias de las comunidades, con los
jueces o delegados municipales, y en las comisiones para asuntos de interés
comunitario. El sistema de cargos cívico-religioso ha desaparecido en el norte de
Veracruz, y actualmente de las cuestiones religiosas locales se encargan grupos
de individuos reconocidos por su participación. Al igual que los "alumbradores" o
curanderos teenek, los rezanderos descubren sus facultades en un sueño, con un
accidente personal o con alguna incapacidad física. El cuerpo de rezanderos, los
grupos de danzas y de las velaciones en las iglesias son las autoridades paralelas
más comunes; ellos son los guardianes de la tradición teenek y se mantienen un
poca al margen de las autoridades civiles y religiosas.
En época de siembra de maíz o frijol, la familia y los grupos de trabajo recíproco
tienen mayor convivencia y refuerzan los lazos sociales interfamiliares. La familia
en cuya parcela toca la ronda de trabajo colectivo ofrece una comida a los
participantes en la mano vuelta al terminar la jornada laboral. En la cosecha se
reparten cantidades variables del producto, de acuerdo con la importancia social
de cada trabajador.

Cosmogonía y religión
Entre los teenek las creencias, los mitos, las leyendas y los rituales se relacionan
con el cultivo del maíz. Los rituales al iniciar la siembra o la cosecha, las ofrendas
en las parcelas y en las iglesias o en el hogar, los lugares de culto (la parcela, los
cruces del camino, la sierra) se fundamentan en el calendario agrícola, con
algunos aspectos católicos o protestantes. La naturaleza, la tierra, el agua, las
cerros, la montaña, el río, los caminos o las milpas están poblados de seres o
guardianes que exigen respeto y reciprocidad; el no cumplir con ellos propicia la
pérdida de la salud individual o la desgracia familiar o colectiva.
El centro de sus prácticas y creencias religiosas gira alrededor de la planta del
maíz, sus condiciones de reproducción y de los trabajos que requiere. El maíz
sirve como principio rector, como eje de ordenamiento de la historia, de la
cosmogonía y de la vida cotidiana. Sin el maíz, an ithith, no se concibe la historia,
la fiesta ni la vida. La humanidad está hecha de maíz, por lo que exige respeto a
su alma, al Ipak, personaje que concentra historia, vida y atributos de la planta y
en consecuencia del grupo mismo.
Fiestas
Los teenek comunican su historia y su relación con el medio a través de la danza.
La danza de la Malinche es la interpretación de la Conquista; otras danzas son: de
los Negros, del Gavilán, de la Rama de Navidad; también realizan bailes escolares
en las fiestas cívicas.
Las fiestas más importantes en la Huasteca, incluidas las que celebran los teenek,
son la del Carnaval, la del santo patrono y la de muertos. Estas festividades están
íntimamente relacionadas con la agricultura y la alimentación y su contenido
prehispánico se hace manifiesto en las peticiones de lluvia y acción de gracias por
buena cosecha. La fiesta se acompaña con danzas, comidas especiales y bebidas
alcohólicas, como cerveza y aguardiente.
Relaciones con otros pueblos
Desde sus orígenes, la Huasteca ha sido un espacio multiétnico. La interacción
entre los diversos grupos propicia intercambio comercial, alianzas matrimoniales y
políticas, enfrentamientos, etcétera. Los teenek de Veracruz conviven con nahuas
y mestizos. Hacia los nahuas hay cierta consideración de igualdad, manifiesta en
los convenios laborales y en el trato cotidiano; con ellos comparten un patrón
cultural, una mezcla de rasgos mesoamericanos e hispanos, como el culto del
maíz; se diferencian en el diagnóstico de las enfermedades con el uso del fuego,
la fabricación de artesanías con zapupe, la expresión dancística, el idioma propio,
el uso de la palma real, el páscal como platillo festivo y el acabado de la cerámica.
Con los ejek (mestizos) las relaciones son desiguales, sin importar el ámbito en
que se den; con ellos se enfrentan a la explotación económica, la discriminación

social y el dominio político, tanto en la autoridad civil como también en la religiosa
y en la militar.





Huaves - Mero Ikooc
Del nombre
Los huaves son también conocidos como mareños o huazantecos. El término
huave fue acuñado por los zapotecos para referirse a la "gente que se pudre en la
humedad".
Los huaves clasifican a los hombres en tres categorías: los extranjeros (moel), la
gente del Istmo (missig) y el conjunto de poblaciones que hablan el huave y
corresponden a la categoría de Mero Ikooc o "verdaderos nosotros".
Localización
Actualmente este grupo habita un litoral del Golfo de Tehuantepec que ocupa las
dos terceras partes de una barra de 40 km que separa al océano Pacífico de dos
grandes lagunas, conocidas como Mar Superior y Mar Inferior. Las principales
poblaciones huaves -San Mateo del Mar, San Francisco del Mar y San Dionisio del
Mar- son municipios que dependen políticamente del distrito de Tehuantepec, y
económicamente del enclave petrolero de Salina Cruz; ésta ha sido la ciudad con
mayor índice de crecimiento del estado de Oaxaca en las últimas décadas.
También recientemente se crearon dos colonias, Cuauhtémoc y Benito Juárez,
que se ubican en el camino que comunica al puerto de Salina Cruz con San Mateo
del Mar.
Infraestructura
Entre las vías de comunicación con que cuenta la zona existe un camino de
terracería que une a Salina Cruz con San Mateo del Mar; dicho camino concluye

en Santa María del Mar, agencia municipal de Juchitán y cuarta población huave
de relativa importancia. La ubicación de San Francisco y San Dionisio del Mar,
hacia el suroeste de las lagunas, dificulta el acceso terrestre a estos municipios y
obliga a bordear la región lacustre por la carretera que comunica al Istmo de
Tehuantepec con el estado de Chiapas. Las posibilidades de comunicación entre
los tres municipios se reducen a dos vías: la terrestre, por medio del transporte
público, generalmente escaso, y la travesía a lo largo de las lagunas cuando el
viento del norte lo permite.
En relación con los servicios de salud, la asistencia médica enfrenta problemas de
difícil solución, debido a la escasez de recursos y a una estrategia cultural
divergente. Aun cuando los huaves han integrado los métodos de la medicina
moderna a los de la tradicional, continúan viendo con recelo a los médicos que
vienen de fuera y desconocen su lengua y sus tradiciones.
En materia de infraestructura escolar, a partir de 1972 se pusieron en marcha los
programas de educación bilingüe que cubre el nivel elemental. Generalmente, los
huaves no rebasan este nivel pues los planteles de educación media superior se
ubican en Salina Cruz, Juchitán y Tehuantepec.
Antecedentes históricos
Burgoa, en su Geográfica descripción (1674), sugiere que los huaves son
originarios de Nicaragua, a partir de que un fraile de ese país pudo entender un
diálogo en huave entre un sacerdote y su criado. De esta anécdota se
desprendieron dos tipos de hipótesis. Una consistió en buscar inútilmente alguna
filiación lingüística con la subfamilia mangue, y otra, que sostiene que los huaves
llegaron al Istmo procedentes de Centroamérica, desplazando a los mixes que
habitaban ese territorio.
A diferencia de los mixes que mantuvieron una resistencia constante ante las
incursiones españolas, las relaciones de los huaves con la administración colonial
fueron esencialmente pacíficas. La penetración española en las costas del Istmo
estuvo marcada por una alianza establecida entre el señor de Tehuantepec y los
nuevos conquistadores, que ofreció a los primeros la fuerza para combatir el
señorío mixteco de Tututepec y a los segundos la posibilidad de acceder al Mar
del Sur a través del Istmo.
A principios del siglo XVII los dominicos establecieron una doctrina en San
Francisco del Mar con San Mateo como segunda cabecera; esta doctrina,
dependiente del priorato de Tehuantepec, posibilitó la creación de haciendas y
cofradías destinadas a sufragar los gastos del culto. Los conflictos entre las
órdenes monásticas y el clero secular trajeron como consecuencia que diversas
doctrinas pasaran a la jurisdicción del obispado de Oaxaca. Esto provocó un
proceso discontinuo de evangelización y un vacío eclesiástico de más de dos
siglos. Este vacío tuvo un efecto decisivo en los niveles de aislamiento de la región
huave, ajena a los procesos históricos del resto del país.

La Revolución de 1910 se convirtió en escenario de desplazamientos masivos que
tocaron de cerca a los huaves, cuyos jóvenes fueron reclutados para integrar las
filas del ejército regular o de alguna de las facciones en lucha. Una de las
consecuencias del movimiento armado fue la reducción del territorio huave
original, como consecuencia del despojo que llevaron a cabo dichas facciones.
Aunado a ello, la infiltración de colonos zapotecos durante el siglo XX provocó no
sólo la reducción del territorio sino una serie de conflictos territoriales como el que
estalló en 1972 entre las poblaciones de Ixhuatán y San Francisco del Mar; y los
de 1978 entre los habitantes de San Mateo y la Liga de Campesinos y Estudiantes
de Juchitán.
Lengua
La filiación lingüística del huave es incierta. En 1916, Radin lo ubicaba dentro del
grupo zoque-maya-totonaco, mientras que Swadesh, a mediados del siglo XX,
atribuía su filiación al grupo macro-mixteco. Para Longacre, en cambio, el huave
conforma un grupo lingüístico totalmente independiente.
Los huaves, por el contrario, opinan que tanto el grupo como la lengua proceden
de Perú o Nicaragua, aludiendo a una crónica del siglo XVI que ubica su origen en
ese sentido, dado que un fraile nicaragüense pudo comprender un diálogo que se
desarrollaba en huave entre un sacerdote y su criado.
Salud
Los huaves clasifican las enfermedades en dos grandes categorías: las enviadas
por Dios, generalmente leves y de carácter epidémico, y aquellas causadas por
una acción humana o por la intervención directa de algún difunto. El neandïy siï t,
"conocedor de la vena", examina el pulso derecho del paciente para detectar la
naturaleza de la enfermedad. A partir de su diagnóstico se acude a otros
especialistas que llevarán a cabo los tratamientos terapéuticos adecuados. La
primera categoría, además de reconocer las enfermedades que pertenecen a la
gnoseología occidental, abarca los malestares que son provocados por la
oposición entre "frío" o "caIor" y que, preferentemente, se limitan a causas
intestinales.
Las enfermedades de la segunda categoría, conocidas como narangïc suelen, por
el contrario, asociarse a condiciones emotivas tales como la ira, la depresión o el
temor. Su tratamiento no sólo exige la intervención de un especialista, sino
también la ejecución de una larga ceremonia presidida por el neasomïy.
Un tercer tipo de enfermedad, incluido dentro de la segunda categoría, es el que
se deriva de los daños causados al "tono" o alma animal. Éste, que habita en
algún paraje lejano, desconocido por el paciente, puede verse amenazado de
muerte y provocar el mismo efecto sobre su alter ego. La tarea del neasaing
consiste en emprender un viaje mítico hacia el lugar donde se esconde el tono y
salvarlo de la enfermedad o la muerte.

Vivienda
Si las paredes de concreto y los techos de lámina tienden a ganar cada vez más
terreno en las poblaciones huaves, aun es posible observar en San Mateo del Mar
las tradicionales casas hechas de horcones, carrizo enjarrado y palma real. Sobre
los patios se construyen enramadas que sirven por igual como área de trabajo o
lugar de descanso donde se cuelgan las hamacas y se pone a secar el pescado o
el camarón. El patio y la enramada son, en cierta medida, los espacios de
socialización; en ellos se recibe a los visitantes, se convive y se discuten los
asuntos familiares. La cocina, situada generalmente sobre el mismo patio, consta
de un fogón y un horno. A diferencia de la enramada, los dormitorios representan
un ámbito privado donde se guardan las escasas pertenencias y se prenden las
velas de los altares familiares.
Artesanías
Mientras que la fabricación de redes y atarrayas está a cargo de los hombres, el
bordado de servilletas, huipiles y manteles es propio de las mujeres. Su
producción, fomentada por diversas dependencias gubernamentales, enfrenta
actualmente un mercado sumamente saturado y obliga a las cooperativas de
artesanas a diversificar los diseños originales y a sustituir los antiguos tintes por
otros más económicos y redituables. La sustitución de las materias primas, sin
embargo, no ha alterado el modo tradicional del tejido ni las remotas técnicas del
telar de cintura.
Territorio, ecología y reproducción social
El litoral donde habitan los huaves es de clima árido; las lluvias son escasas, el
riego difícil y la producción agrícola está sujeta a las variaciones del tiempo. El
litoral carece de estaciones y su única alteración consiste en una corta temporada
de lluvias y una larga época de sequía. A ellas corresponde, aproximadamente la
presencia de dos vientos encontrados: el del Norte y el del Sur, en torno a los
cuales giran la pesca y la mitología. Entre octubre y febrero, el viento del Norte
golpea con fuerza el litoral y provoca el desplazamiento de las dunas hacia
terrenos que antiguamente fueron de cultivo. Los cuatro meses de Norte y los
sucesivos meses de calor son suficientes para secar completamente la zona que
queda supeditada a la irregularidad de las lluvias de junio a septiembre.
Pesca, agricultura y ganadería constituyen, en este orden, las actividades básicas
sobre las que gira la economía huave. Aun cuando la agricultura haya
experimentado un incremento considerable en los últimos años, su producción no
es suficiente como para que se comercialice en el mercado. La naturaleza del
terreno dificulta el cultivo del maíz y su abastecimiento está aun a cargo de los
comerciantes zapotecos. En algunas zonas se ha intensificado el cultivo de sandía
y melón, los cuales se siembran con las primeras lluvias en terrenos de arado. El
mismo curso han tomado los cultivos de calabaza y de ajonjolí; productos que
gracias a su resistencia a la sequía son importantes.

La ganadería no es una actividad importante y su finalidad es casi siempre el
consumo doméstico o representa una pequeña inversión cuando se vende algún
animal.
La pesca constituye una actividad generalizada y es también la base de una
economía distintiva. Su explotación se limita a las extensiones lacustres y a los
pequeños esteros que se forman entre la Laguna Inferior y la Laguna Superior.
El comercio es una actividad esencialmente femenina; mientras los hombres
pescan, las mujeres salan, cuecen, secan y venden el producto en los mercados
locales. Por otro lado, el incremento demográfico de los municipios huaves
agudizó la tendencia de fragmentar el territorio mediante desplazamientos masivos
hacia la periferia de poblaciones centrales. Comenzó una migración desde San
Francisco hasta un antiguo territorio huave que estaba en manos de colonos
zapotecos, donde se fundó San Francisco del Mar Pueblo Nuevo. Esto trajo
enfrentamientos entre ambos grupos
Organización social
Los huaves estructuran su vida social a partir de un sistema de cargos
jerarquizado que obliga a los hombres de la comunidad a cumplir, de manera
gratuita, con los cargos que les sean asignados. Se organizan en torno a dos
poderes: el religioso y el municipal. La organización jerárquica del primero se
compone de cinco escalafones que concluyen con el cargo de maestro de capilla,
máxima autoridad de la iglesia. La organización del segundo es mucho más
compleja y se articula en tres niveles que contienen 13 cargos. El nivel superior
puede dividirse en dos subgrupos: el mayor, el juez de mandato, el suplente del
alcalde y el suplente del presidente municipal por un lado, y el alcalde y el
presidente municipal por el otro. Hasta el segundo nivel la naturaleza de los
cargos es obligatoria y clausura el ciclo de servicios que todo hombre debe ofrecer
a la comunidad; los cargos del último nivel son, por el contrario, puestos electivos
a los que sólo se accede por el consenso comunitario.
Las funciones civiles están ligadas a la actividad ceremonial ya que el orden de la
estructura municipal supone un conjunto de obligaciones rituales vinculadas con el
nivel y tipo de cargo que se ocupa. A los cargos más altos, es decir, presidente
municipal y alcaldes, corresponde solicitar la lluvia y el bienestar para la
comunidad. En el universo de los huaves, estas dos figuras representan
simbólicamente dos mundos opuestos y convergentes: el terrenal y el divino.
Mientras que el poder presidencial se circunscribe a un campo administrativo, el
poder del alcalde se sustenta sobre un vínculo entre éste y las divinidades locales:
monteoks y nahuales.
A la extensa red de relaciones que se establecen entre la estructura civil y la
religiosa, se une la línea de la mayordomía. Su acceso no es directo y supone el
servicio de cargos previos que, una vez cumplidos, aseguran el ascenso a la
categoría de mayordomo.

Este tipo de organización, que antiguamente regía los diversos municipios huaves,
sólo se mantiene vigente -con grandes dificultades- en San Mateo del Mar. San
Francisco y San Dionisio del Mar han visto fracturado su sistema de cargos y
actualmente organizan sus calbidos políticos mediante elecciones partidistas. El
tequio o trabajo comunitario sólo se mantiene vigente en San Mateo del Mar.
Cosmogonía y religión
Los huaves son nominalmente católicos desde el siglo XVI. Las prácticas y los
cultos que gobiernan su vida religiosa son, en su gran mayoría, instituciones que
provienen de varios siglos de influencia dominica, fruto de un proceso de
evangelización discontinuo que logró establecer una armonía entre las divinidades
cristianas y las vernáculas. Entre Dios y los hombres se organiza una amplia
cadena de santos, vírgenes y monteoks que fungen como intermediarios y
centralizan las actividades del culto.
Monteok designa a una entidad sobrenatural y, al mismo tiempo, al atributo que
caracterizaba a las autoridades huaves cuando éstos eran gente de costumbre.
Cuando la tradición y el respeto se extinguieron, los monteoks abandonaron las
comunidades huaves y se refugiaron en los cerros de la comarca. Desde ahí
gobiernan las fuerzas naturales y se hacen presentes en los rayos y en los
relámpagos que cruzan el horizonte.
El norte y el sur no son sólo términos que guían a los huaves en el espacio, sino
también en la taxonomía del cosmos. El Sur es un viento femenino: viene del mar,
de las olas que formó la virgen de la Candelaria cuando pisó el océano; el Norte
es masculino, procede del continente y no es ajeno a los poderes del santo
patrono. Dentro de este sistema clasificatorio, la oposición entre derecha e
izquierda encuentra su correspondencia en la oposición hombre-mujer. Como el
hombre y la mujer, el norte y el sur presiden los actos de la vida y de la muerte y
están presentes en gran número de rituales.
Fiestas
La vida ceremonial de los huaves está ligada con la naturaleza y con los ciclos
estacionales. En San Dionisio del Mar, una vez transcurridas las festividades de
Semana Santa, autoridades y rezadores locales van a pedir lluvia a Cerro Cristo,
pequeña isla que los huaves reconocen como lugar sagrado; otro es Cerro Bernal,
visible desde la playa que une a San Mateo del Mar con el océano y hacia donde
se dirigen las peticiones de este municipio. En su ciclo anual, los huaves de San
Mateo cuentan con tres celebraciones importantes: la Candelaria, a principios de
febrero; Corpus Christi, hacia la mitad del año, y la fiesta patronal de san Mateo, el
19 de septiembre. Este esquema, que distribuye la longitud del año en tres
segmentos ubicados proporcionalmente, se reproduce con características
similares en las otras comunidades del área. Como en San Mateo, en San Dionisio
se festeja además de Corpus, al Cristo de Esquipulas a mediados de enero y, el 9
de octubre, a su santo patrono. La serie Cristo de Esquipulas-Candelaria, a

principios del año, se prolonga en la festividad de san Felipe de Jesús, que
Huazantlán celebra el 4 de febrero, mientras que la serie San Mateo-San Dionisio,
hacia finales del ciclo, pasa por la celebración de san Francisco el 4 de octubre.
Así, la distribución temporal de los ciclos festivos corresponde con los ciclos
estacionales.
Relaciones con otros pueblos
Los conflictos territoriales afectan por igual las relaciones entre municipios
zapotecos como las que median entre los huaves. Los zapotecos, dueños de un
territorio fértil, geográficamente estratégico para su desarrollo, han consolidado un
régimen económico y político que les permite ejercer su dominio frente a los
pueblos indígenas vecinos. Este dominio se expresa sobre todo en el ámbito
comercial mediante el acaparamiento de los productos pesqueros y agrícolas de la
zona pero también en el lenguaje, la indumentaria y las prácticas ceremoniales.
Un "modelo" zapoteco de festejar, vestirse o casarse ha sido adoptado por mixes y
chontales. Los huaves solían mantener un estrecho contacto con los chontales a
través de visitas ceremoniales; sin embargo, la cercanía entre ambos grupos no se
ha visto favorecida por la falta de caminos y carreteras.





Huicholes - Wirraritari o Wirrárika
Del nombre
El pueblo huichol se llama a sí mismo Wirrárika o Wirraritari (en plural). Se
desconoce hasta el momento si la palabra huicholes proviene de una deformación
del término Wirrárika.
Localización
Los huicholes habitan en los municipios de Mezquitic y Bolaños, al norte del
estado de Jalisco, así como en La Yesca y el Nayar, en el estado de Nayarit, y hay
grupos minoritarios en los estados de Zacatecas y Durango.
Son cinco los centros ceremoniales en donde se instalan los gobiernos
tradicionales: San Andrés Cohamiata (Tateikie), Santa Catarina Cuexcomatitián
(Tuapurie), San Sebastián Teponahuaxtlán (Wautia) y Tuxpan de Bolaños
(Tutsipa) en el estado de Jalisco, y Guadalupe Ocotán (Xatsitsarie) en Nayarit.
La población huichola se asienta de manera dispersa en el territorio. Mientras que
en Jalisco los huicholes han logrado impedir el asentamiento de mestizos al
interior de sus comunidades, en Nayarit es frecuente la convivencia en el mismo
territorio con coras o con mestizos.
Infraestructura
Las condiciones orográficas de la región han limitado la construcción de caminos
en esa zona. Esto ha originado problemas en la comercialización de productos
locales, al encarecer las mercancías del exterior y abaratar la producción local. El

difícil acceso por tierra ha generado la construcción de pistas de aterrizaje en
distintas comunidades.
La Secretaría de Salud y Bienestar Social del estado de Jalisco instaló los
servicios de radiotelefonía y radio. San Andrés Cohamiata, Tuxpan de Bolaños y
Guadalupe Ocotán cuentan con plantas eléctricas alimentadas con gasolina. Su
uso es, principalmente, para el alumbrado público.
El agua potable se extrae de los pozos; la leña sigue siendo el principal
combustible.
En 12 comunidades de la región existen albergues escolares (nivel primaria) que
están a cargo de la Comisión Nacional Para el Desarrollo de los Pueblos
Indígenas (CDI), antes Instituto Nacional Indigenista (INI), y de la Secretaría de
Educación Pública (SEP). En las comunidades de Guadalupe Ocotán y Santa
Clara hay escuelas de las misiones franciscanas y, en algunas rancherías, la
educación es impartida por las escuelas unitarias de la SEP, en donde sólo un
maestro imparte los primeros tres años. En Tuxpan de Bolaños hay telesecundaria
y en Mezquitic, Jalisco, una preparatoria. Sin embargo, el nivel de escolaridad en
la sierra es muy bajo.
Las difíciles condiciones de vida en la sierra explican la escasa presencia de
personal médico en las clínicas de salud.
Antecedentes históricos
El origen de los huicholes es incierto, aunque se han elaborado algunas hipótesis
basadas en datos lingüísticos, mitológicos y arqueológicos. Es probable que los
huicholes desciendan de distintos grupos que, en algún tiempo, se fueron
asentando en la sierra.
Algunos de estos grupos fueron, posiblemente, tribus que pertenecieron a la
familia yuto-azteca y que huyeron del poderío de algún imperio mesoamericano,
en cuyo territorio se encontraron con otros grupos ya establecidos allí.
Al parecer, los ancestros de los huicholes mantuvieron una vida independiente de
los grandes imperios. Los mitos hablan de cómo los antepasados huicholes eran
atacados por águilas y jaguares en sus peregrinaciones a la tierra del peyote.
Es probable que entre los ascendientes de los huicholes hubiera algunas tribus
teochichimecas (indios del norte). En el Códice Florentino de fray Bernardino de
Sahagún se describe un ritual de los teochichimecas parecido al que realizan los
huicholes con el peyote.
También es probable que algunos grupos de las tierras bajas de la costa se hayan
mezclado con los antepasados huicholes en distintas épocas. La tradición oral

narra cómo los dioses salieron del mar y fueron peregrinando hacia el oriente de la
sierra.
En el periodo de la Conquista, las tropas de los españoles que incursionaron en la
zona estuvieron comandadas por Nuño de Guzmán, quien atravesó el estado de
Nayarit en su recorrido hacia el noroeste, dejando a su paso una estela de
destrucción. Muchos sobrevivientes huyeron a la sierra. Ésta, por su difícil acceso,
no fue conquistada. Se poblaron sus alrededores durante la última década del
siglo XVI y principios del XVII. Los pueblos de Colotlán, Mezquitic, Huajimic,
Huejuquilla y Tenzompa fueron fundados por los españoles como fronteras para
delimitar el territorio conquistado.
El periodo Independiente fue escenario de despojo de tierras debido a las leyes de
desamortización. La rebelión de Manuel Lozada, el "Tigre de Álica", recibió un
gran apoyo de algunos huicholes. En 1887 el gobierno porfirista intentó
nuevamente deslindar las tierras, lo que provocó enfrentamientos entre las propias
comunidades.
La Revolución trajo un periodo de violencia a la sierra, que fue escenario de paso
de distintos grupos armados. Aunque los huicholes no se aliaron a ningún bando
en particular, la situación se tornó caótica.
La guerra cristera significó otro periodo de violencia en la zona.
Actualmente, los huicholes siguen defendiendo sus tierras de los abusos e
invasiones de mestizos, quienes ejercen una constante presión para apoderarse
de los recursos de su territorio.
Lengua
El huichol está emparentado con el náhuatl, así como con el pima, el yaqui, el
pueblo, el cora y el tepehuano, que forman parte de la familia yuto-azteca. Tanto el
cora como el huichol forman un subgrupo dentro del grupo sonorense de la rama
meridional. Los huicholes utilizan la expresión tewi niukiyari, que significa
"palabras de la gente", para designar a su propia lengua. El huichol contiene
préstamos importantes del náhuatl y del español.
La destreza en la expresión es muy importante para su vida en colectividad. La
lengua tiene también una dimensión sagrada, la cual se manifiesta en los cantos
de Tsaurírrika (el cantador) y en las expresiones cifradas que ahí aparecen.
Salud
Los huicholes distinguen dos tipos de enfermedades: las originarias de la sierra y
las traídas por los españoles. Las primeras son aquellas que forman parte de su

cosmovisión y que requieren de la medicina tradicional para su curación; en
cambio, las segundas deben ser tratadas con la medicina científica.
Para los huicholes, la enfermedad puede tener como causa la falta de
responsabilidad hacia los dioses, el maleficio o el extravío del alma. En el primer
caso, se deben dar ofrendas y cumplir con los requisitos exigidos por los dioses a
través del mara'akame o shamán; cuando la enfermedad es originada por un
maleficio, el mara'akame es quien "limpia" al enfermo con plumas, rociando humo
de tabaco sobre su cuerpo y succionando con la boca el objeto extraño causante
del mal.
Cuando el kupúri, parte del alma del individuo que se localiza en la parte superior
de la cabeza, se extravía dejando a la persona en un estado grave, la función del
mara'akame es buscar el kupúri para colocarlo en el lugar que le corresponde; en
caso de que el kupúri sea robado por algún brujo, el mara'akame debe enfrentarse
con él para recuperarlo.
Las enfermedades más comunes en la población son: infecciones
gastrointestinales, respiratorias y de la piel; parasitosis, tuberculosis, problemas
dentales, partos de alto riesgo y cáncer de matriz y mama. La desnutrición afecta
a la mayoría de la población.
Vivienda
Gran parte de las casas están construidas con adobe, otras con piedras
recubiertas de lodo y techos de paja. Hay viviendas de una sola habitación, la cual
sirve de dormitorio y de cocina a la vez. En algunos lugares las casas tienen varias
habitaciones.
En tiempo de calor, los huicholes tienden a dormir al aire libre o en las
construcciones donde almacenan el grano. Junto a la vivienda se levantan
pequeñas construcciones llamadas ririki, "casas de Dios", que son pequeños
templos de adobe dedicados a deidades y ancestros. Las viviendas se encuentran
agrupadas en ranchos, que pueden ser habitados por una familia nuclear o
extensa. Es frecuente que las jóvenes parejas vayan a vivir con la familia del
hombre, aunque no se trata de una norma general.
Artesanías
Las formas de expresión artística de los huicholes reflejan sus sentimientos
religiosos y son plasmadas en una gran variedad de objetos rituales-tradicionales,
en los diseños de la ropa y en la construcción de templos e instrumentos
musicales.
Otro tipo de expresión artística son los cuadros de estambre, que se elaboran
sobre tablas de madera con cera, o las piezas que se trabajan formando figuras

con chaquira sobre bules, violines, tortugas, etcétera. Estos trabajos artesanales
se pueden clasificar en dos tipos: los que se elaboran con fines comerciales y los
que reflejan vivencias religiosas.
Territorio, ecología y reproducción social
El territorio huichol ha sido clasificado en tres zonas macroecológicas. La primera
es la franja costera que se extiende desde el norte de la laguna de aguas bravas
hasta la zona de Varas, donde los huicholes van a trabajar como peones; la
segunda comprende los valles y cerros cercanos a la región de Ruiz y Acaponeta,
en Nayarit, y la tercera región corresponde al río Chapalagana, considerada como
la más importante, pues en ella se concentra la mayoría de la población. La mayor
parte de esta zona se localiza en el estado de Jalisco y en el este de Nayarit,
abarcando las localidades de San Andrés Cohamiata, Guadalupe Ocotán, Santa
Catarina Cuexcomatitlán, San Sebastián Teponahuaxtlán y Tuxpan de Bolaños.
Debido a la accidentada topografía, la región posee una amplia variedad de
climas. Las superficies cultivables son escasas debido a la inclinación del terreno.
Las áreas boscosas de la región son, en su mayoría, explotadas por compañías
del estado de Jalisco. La explotación forestal ha dado beneficios mínimos a la
población local y ha incrementado la erosión de los suelos.
Las actividades productivas son básicamente para el autoconsumo: agricultura,
pesca y caza. Los cultivos principales son el maíz, la calabaza, el amaranto, el
frijol y el chile. Para labrar la tierra se sigue utilizando el sistema de estacas y
cuando el terreno lo permite se trabaja con yunta de bueyes. Todas las tierras de
labor son comunales.
Entre los huicholes hay una importante migración temporal: su vida religiosa,
política y económica está organizada de tal modo que pueden trasladarse de un
lugar a otro y regresar tiempo después. Hay asentamientos huicholes en Tepic,
Calvillo, Fresnillo y Guadalajara, aunque no se puede precisar si son
asentamientos permanentes o estacionales.
Organización social
El actual sistema de autoridades tradicionales de los huicholes es una mezcla de
la organización prehispánica del grupo y de la impuesta por los misioneros.
Dentro de estas autoridades se encuentran los kawiteros (ancianos), quienes han
cumplido con las obligaciones civiles y religiosas de la localidad, además de ser
conocedores de la tradición del grupo, por lo que son las personas más
respetadas de la comunidad.

Al kawitero le corresponde elegir a los funcionarios del gobierno tradicional, el cual
se renueva cada año en una ceremonia de cambio de varas o bastones de mando
que se realiza en enero.
Los gobiernos tradicionales se encuentran en San Andrés Cohamiata, San
Sebastián Teponahuaxtlán, Tuxpan de Bolaños, Guadalupe Ocotán y Santa
Catarina Cuexcomatitlán; aunque no en todas ellas se manifiesten con la misma
fuerza las instituciones tradicionales.
El sistema de cargos está integrado por una serie de funcionarios encabezados
por el tatoani o gobernador, cuya función principal es de carácter judicial, además
de cumplir también un papel primordial en la toma de todo tipo de decisiones.
Otros funcionarios son el juez o alcalde, los comisarios y los topiles, quienes
cumplen funciones de mensajeros y policías, y son dirigidos por un capitán. Existe,
además, otra serie de cargos religiosos asignados a cada templo o tukipa.
En relación con la familia, los hijos se reconocen como descendientes de ambos
progenitores, aunque destaca el lado paterno.
Cosmogonía y religión
Los huicholes tienen su propia concepción sobre su origen e historia, en donde la
memoria colectiva se refiere a aquellos hechos que tienen una significación
cósmica. Para ellos, la historia "cósmica o verdadera" se encuentra plasmada en
los mitos, en el arte y en todas las manifestaciones simbólicas del pueblo.
Los mitos son el modelo de todas las acciones que tienen sentido en la sociedad.
Es por eso que el hulchol siembra, caza y participa en las mismas ceremonias de
sus antepasados. Para él, el mundo tiene una dimensión sagrada que es
considerada de gran poder y cuya manipulación está a cargo de especialistas
como los mara'akate (plural de mara'akame), quienes por medio del sueño
penetran en el mundo de los dioses estableciendo un nexo entre lo sagrado y lo
profano.
Una de las características principales de su religión es la asociación que se da
entre el maíz, el venado y el peyote. Su mitología en general hace referencia a
estos elementos, por lo que los rituales, las fiestas, la organización material y
temporal de la vida gira muchas veces alrededor de ellos. El maíz y el venado
representan el sustento vital, en tanto que el peyote es el medio más importante
para trascender el mundo profano y la manifestación material más obvia de lo
sagrado. Los dioses son considerados como antepasados, en tanto que los
parientes muertos pueden llegar a ser semidivinizados. De esta manera, la muerte
establece un lazo más con lo sagrado.
Fiestas

Las ceremonias más importantes de los huicholes están estrechamente
relacionadas con el ciclo agrícola (maíz o peyote), con la vida política o con el ciclo
cristiano. Una de ellas es la fiesta del maíz tostado, que es paralela al desmonte y
quema de los terrenos. En este ritual se manifiesta la unión de los tres elementos
centrales de su religión: el maíz, el venado y el peyote.
Otras fiestas que se llevan a cabo en la región son las que preceden a las lluvias,
que están dedicadas a las diosas de la tierra, del maíz y del crecimiento. El
mara'akame canta durante varias horas los mitos correspondientes.
Las fiestas de las primeras mazorcas tienen una gran importancia para la
permanencia cultural de los huicholes, pues en ellas el mara'akame relata un viaje
a la tierra de Wirikuta; de esta forma los niños, presentes en el ritual, interiorizan la
geografía religiosa del grupo.
Durante la temporada de sequía se realiza la peregrinación a Wirikuta, la tierra del
peyote, considerada como un lugar sagrado donde moran los dioses. El objetivo
de la peregrinación es doble: recolectar peyote para las ceremonias y hallar a los
dioses para "encontrar la vida".
Las otras fiestas que celebran son las ceremonias sincréticas (ciclo cristiano) y las
que están relacionadas con la organización política, principalmente con el cambio
de varas.
Relaciones con otros pueblos
Podemos encontrar en el matrimonio un indicador de la forma en que los huicholes
jerarquizan sus relaciones con otros pueblos indígenas.
Se espera que un huichol se case con un miembro del grupo o, por lo menos, que
la pareja sea indígena. El matrimonio con mestizos es mal visto.
Hay relaciones cercanas con los coras, ya que con ellos tienen interacciones
rituales importantes. Los huicholes abastecen de peyote a este grupo. En algunos
casos, las relaciones con los tepehuanes han sido delicadas, pues se han
suscitado conflictos en ciertas regiones por el uso de recursos o del territorio.
Las relaciones con los mestizos tienen distintas facetas; durante sus viajes al
exterior, el huichol estrecha sus relaciones al entablar amistad y compadrazgo con
ellos. Sin embargo, a nivel grupal, los huicholes desconfían de los mestizos por los
abusos y despojos que éstos han cometido.







Huicholes - Wirraritari o Wirrárika
Del nombre
El pueblo huichol se llama a sí mismo Wirrárika o Wirraritari (en plural). Se
desconoce hasta el momento si la palabra huicholes proviene de una deformación
del término Wirrárika.
Localización
Los huicholes habitan en los municipios de Mezquitic y Bolaños, al norte del
estado de Jalisco, así como en La Yesca y el Nayar, en el estado de Nayarit, y hay
grupos minoritarios en los estados de Zacatecas y Durango.
Son cinco los centros ceremoniales en donde se instalan los gobiernos
tradicionales: San Andrés Cohamiata (Tateikie), Santa Catarina Cuexcomatitián
(Tuapurie), San Sebastián Teponahuaxtlán (Wautia) y Tuxpan de Bolaños
(Tutsipa) en el estado de Jalisco, y Guadalupe Ocotán (Xatsitsarie) en Nayarit.
La población huichola se asienta de manera dispersa en el territorio. Mientras que
en Jalisco los huicholes han logrado impedir el asentamiento de mestizos al
interior de sus comunidades, en Nayarit es frecuente la convivencia en el mismo
territorio con coras o con mestizos.
Infraestructura
Las condiciones orográficas de la región han limitado la construcción de caminos
en esa zona. Esto ha originado problemas en la comercialización de productos
locales, al encarecer las mercancías del exterior y abaratar la producción local. El

difícil acceso por tierra ha generado la construcción de pistas de aterrizaje en
distintas comunidades.
La Secretaría de Salud y Bienestar Social del estado de Jalisco instaló los
servicios de radiotelefonía y radio. San Andrés Cohamiata, Tuxpan de Bolaños y
Guadalupe Ocotán cuentan con plantas eléctricas alimentadas con gasolina. Su
uso es, principalmente, para el alumbrado público.
El agua potable se extrae de los pozos; la leña sigue siendo el principal
combustible.
En 12 comunidades de la región existen albergues escolares (nivel primaria) que
están a cargo de la Comisión Nacional Para el Desarrollo de los Pueblos
Indígenas (CDI), antes Instituto Nacional Indigenista (INI), y de la Secretaría de
Educación Pública (SEP). En las comunidades de Guadalupe Ocotán y Santa
Clara hay escuelas de las misiones franciscanas y, en algunas rancherías, la
educación es impartida por las escuelas unitarias de la SEP, en donde sólo un
maestro imparte los primeros tres años. En Tuxpan de Bolaños hay telesecundaria
y en Mezquitic, Jalisco, una preparatoria. Sin embargo, el nivel de escolaridad en
la sierra es muy bajo.
Las difíciles condiciones de vida en la sierra explican la escasa presencia de
personal médico en las clínicas de salud.
Antecedentes históricos
El origen de los huicholes es incierto, aunque se han elaborado algunas hipótesis
basadas en datos lingüísticos, mitológicos y arqueológicos. Es probable que los
huicholes desciendan de distintos grupos que, en algún tiempo, se fueron
asentando en la sierra.
Algunos de estos grupos fueron, posiblemente, tribus que pertenecieron a la
familia yuto-azteca y que huyeron del poderío de algún imperio mesoamericano,
en cuyo territorio se encontraron con otros grupos ya establecidos allí.
Al parecer, los ancestros de los huicholes mantuvieron una vida independiente de
los grandes imperios. Los mitos hablan de cómo los antepasados huicholes eran
atacados por águilas y jaguares en sus peregrinaciones a la tierra del peyote.
Es probable que entre los ascendientes de los huicholes hubiera algunas tribus
teochichimecas (indios del norte). En el Códice Florentino de fray Bernardino de
Sahagún se describe un ritual de los teochichimecas parecido al que realizan los
huicholes con el peyote.
También es probable que algunos grupos de las tierras bajas de la costa se hayan
mezclado con los antepasados huicholes en distintas épocas. La tradición oral

narra cómo los dioses salieron del mar y fueron peregrinando hacia el oriente de la
sierra.
En el periodo de la Conquista, las tropas de los españoles que incursionaron en la
zona estuvieron comandadas por Nuño de Guzmán, quien atravesó el estado de
Nayarit en su recorrido hacia el noroeste, dejando a su paso una estela de
destrucción. Muchos sobrevivientes huyeron a la sierra. Ésta, por su difícil acceso,
no fue conquistada. Se poblaron sus alrededores durante la última década del
siglo XVI y principios del XVII. Los pueblos de Colotlán, Mezquitic, Huajimic,
Huejuquilla y Tenzompa fueron fundados por los españoles como fronteras para
delimitar el territorio conquistado.
El periodo Independiente fue escenario de despojo de tierras debido a las leyes de
desamortización. La rebelión de Manuel Lozada, el "Tigre de Álica", recibió un
gran apoyo de algunos huicholes. En 1887 el gobierno porfirista intentó
nuevamente deslindar las tierras, lo que provocó enfrentamientos entre las propias
comunidades.
La Revolución trajo un periodo de violencia a la sierra, que fue escenario de paso
de distintos grupos armados. Aunque los huicholes no se aliaron a ningún bando
en particular, la situación se tornó caótica.
La guerra cristera significó otro periodo de violencia en la zona.
Actualmente, los huicholes siguen defendiendo sus tierras de los abusos e
invasiones de mestizos, quienes ejercen una constante presión para apoderarse
de los recursos de su territorio.
Lengua
El huichol está emparentado con el náhuatl, así como con el pima, el yaqui, el
pueblo, el cora y el tepehuano, que forman parte de la familia yuto-azteca. Tanto el
cora como el huichol forman un subgrupo dentro del grupo sonorense de la rama
meridional. Los huicholes utilizan la expresión tewi niukiyari, que significa
"palabras de la gente", para designar a su propia lengua. El huichol contiene
préstamos importantes del náhuatl y del español.
La destreza en la expresión es muy importante para su vida en colectividad. La
lengua tiene también una dimensión sagrada, la cual se manifiesta en los cantos
de Tsaurírrika (el cantador) y en las expresiones cifradas que ahí aparecen.
Salud
Los huicholes distinguen dos tipos de enfermedades: las originarias de la sierra y
las traídas por los españoles. Las primeras son aquellas que forman parte de su

cosmovisión y que requieren de la medicina tradicional para su curación; en
cambio, las segundas deben ser tratadas con la medicina científica.
Para los huicholes, la enfermedad puede tener como causa la falta de
responsabilidad hacia los dioses, el maleficio o el extravío del alma. En el primer
caso, se deben dar ofrendas y cumplir con los requisitos exigidos por los dioses a
través del mara'akame o shamán; cuando la enfermedad es originada por un
maleficio, el mara'akame es quien "limpia" al enfermo con plumas, rociando humo
de tabaco sobre su cuerpo y succionando con la boca el objeto extraño causante
del mal.
Cuando el kupúri, parte del alma del individuo que se localiza en la parte superior
de la cabeza, se extravía dejando a la persona en un estado grave, la función del
mara'akame es buscar el kupúri para colocarlo en el lugar que le corresponde; en
caso de que el kupúri sea robado por algún brujo, el mara'akame debe enfrentarse
con él para recuperarlo.
Las enfermedades más comunes en la población son: infecciones
gastrointestinales, respiratorias y de la piel; parasitosis, tuberculosis, problemas
dentales, partos de alto riesgo y cáncer de matriz y mama. La desnutrición afecta
a la mayoría de la población.
Vivienda
Gran parte de las casas están construidas con adobe, otras con piedras
recubiertas de lodo y techos de paja. Hay viviendas de una sola habitación, la cual
sirve de dormitorio y de cocina a la vez. En algunos lugares las casas tienen varias
habitaciones.
En tiempo de calor, los huicholes tienden a dormir al aire libre o en las
construcciones donde almacenan el grano. Junto a la vivienda se levantan
pequeñas construcciones llamadas ririki, "casas de Dios", que son pequeños
templos de adobe dedicados a deidades y ancestros. Las viviendas se encuentran
agrupadas en ranchos, que pueden ser habitados por una familia nuclear o
extensa. Es frecuente que las jóvenes parejas vayan a vivir con la familia del
hombre, aunque no se trata de una norma general.
Artesanías
Las formas de expresión artística de los huicholes reflejan sus sentimientos
religiosos y son plasmadas en una gran variedad de objetos rituales-tradicionales,
en los diseños de la ropa y en la construcción de templos e instrumentos
musicales.
Otro tipo de expresión artística son los cuadros de estambre, que se elaboran
sobre tablas de madera con cera, o las piezas que se trabajan formando figuras

con chaquira sobre bules, violines, tortugas, etcétera. Estos trabajos artesanales
se pueden clasificar en dos tipos: los que se elaboran con fines comerciales y los
que reflejan vivencias religiosas.
Territorio, ecología y reproducción social
El territorio huichol ha sido clasificado en tres zonas macroecológicas. La primera
es la franja costera que se extiende desde el norte de la laguna de aguas bravas
hasta la zona de Varas, donde los huicholes van a trabajar como peones; la
segunda comprende los valles y cerros cercanos a la región de Ruiz y Acaponeta,
en Nayarit, y la tercera región corresponde al río Chapalagana, considerada como
la más importante, pues en ella se concentra la mayoría de la población. La mayor
parte de esta zona se localiza en el estado de Jalisco y en el este de Nayarit,
abarcando las localidades de San Andrés Cohamiata, Guadalupe Ocotán, Santa
Catarina Cuexcomatitlán, San Sebastián Teponahuaxtlán y Tuxpan de Bolaños.
Debido a la accidentada topografía, la región posee una amplia variedad de
climas. Las superficies cultivables son escasas debido a la inclinación del terreno.
Las áreas boscosas de la región son, en su mayoría, explotadas por compañías
del estado de Jalisco. La explotación forestal ha dado beneficios mínimos a la
población local y ha incrementado la erosión de los suelos.
Las actividades productivas son básicamente para el autoconsumo: agricultura,
pesca y caza. Los cultivos principales son el maíz, la calabaza, el amaranto, el
frijol y el chile. Para labrar la tierra se sigue utilizando el sistema de estacas y
cuando el terreno lo permite se trabaja con yunta de bueyes. Todas las tierras de
labor son comunales.
Entre los huicholes hay una importante migración temporal: su vida religiosa,
política y económica está organizada de tal modo que pueden trasladarse de un
lugar a otro y regresar tiempo después. Hay asentamientos huicholes en Tepic,
Calvillo, Fresnillo y Guadalajara, aunque no se puede precisar si son
asentamientos permanentes o estacionales.
Organización social
El actual sistema de autoridades tradicionales de los huicholes es una mezcla de
la organización prehispánica del grupo y de la impuesta por los misioneros.
Dentro de estas autoridades se encuentran los kawiteros (ancianos), quienes han
cumplido con las obligaciones civiles y religiosas de la localidad, además de ser
conocedores de la tradición del grupo, por lo que son las personas más
respetadas de la comunidad.

Al kawitero le corresponde elegir a los funcionarios del gobierno tradicional, el cual
se renueva cada año en una ceremonia de cambio de varas o bastones de mando
que se realiza en enero.
Los gobiernos tradicionales se encuentran en San Andrés Cohamiata, San
Sebastián Teponahuaxtlán, Tuxpan de Bolaños, Guadalupe Ocotán y Santa
Catarina Cuexcomatitlán; aunque no en todas ellas se manifiesten con la misma
fuerza las instituciones tradicionales.
El sistema de cargos está integrado por una serie de funcionarios encabezados
por el tatoani o gobernador, cuya función principal es de carácter judicial, además
de cumplir también un papel primordial en la toma de todo tipo de decisiones.
Otros funcionarios son el juez o alcalde, los comisarios y los topiles, quienes
cumplen funciones de mensajeros y policías, y son dirigidos por un capitán. Existe,
además, otra serie de cargos religiosos asignados a cada templo o tukipa.
En relación con la familia, los hijos se reconocen como descendientes de ambos
progenitores, aunque destaca el lado paterno.
Cosmogonía y religión
Los huicholes tienen su propia concepción sobre su origen e historia, en donde la
memoria colectiva se refiere a aquellos hechos que tienen una significación
cósmica. Para ellos, la historia "cósmica o verdadera" se encuentra plasmada en
los mitos, en el arte y en todas las manifestaciones simbólicas del pueblo.
Los mitos son el modelo de todas las acciones que tienen sentido en la sociedad.
Es por eso que el hulchol siembra, caza y participa en las mismas ceremonias de
sus antepasados. Para él, el mundo tiene una dimensión sagrada que es
considerada de gran poder y cuya manipulación está a cargo de especialistas
como los mara'akate (plural de mara'akame), quienes por medio del sueño
penetran en el mundo de los dioses estableciendo un nexo entre lo sagrado y lo
profano.
Una de las características principales de su religión es la asociación que se da
entre el maíz, el venado y el peyote. Su mitología en general hace referencia a
estos elementos, por lo que los rituales, las fiestas, la organización material y
temporal de la vida gira muchas veces alrededor de ellos. El maíz y el venado
representan el sustento vital, en tanto que el peyote es el medio más importante
para trascender el mundo profano y la manifestación material más obvia de lo
sagrado. Los dioses son considerados como antepasados, en tanto que los
parientes muertos pueden llegar a ser semidivinizados. De esta manera, la muerte
establece un lazo más con lo sagrado.
Fiestas

Las ceremonias más importantes de los huicholes están estrechamente
relacionadas con el ciclo agrícola (maíz o peyote), con la vida política o con el ciclo
cristiano. Una de ellas es la fiesta del maíz tostado, que es paralela al desmonte y
quema de los terrenos. En este ritual se manifiesta la unión de los tres elementos
centrales de su religión: el maíz, el venado y el peyote.
Otras fiestas que se llevan a cabo en la región son las que preceden a las lluvias,
que están dedicadas a las diosas de la tierra, del maíz y del crecimiento. El
mara'akame canta durante varias horas los mitos correspondientes.
Las fiestas de las primeras mazorcas tienen una gran importancia para la
permanencia cultural de los huicholes, pues en ellas el mara'akame relata un viaje
a la tierra de Wirikuta; de esta forma los niños, presentes en el ritual, interiorizan la
geografía religiosa del grupo.
Durante la temporada de sequía se realiza la peregrinación a Wirikuta, la tierra del
peyote, considerada como un lugar sagrado donde moran los dioses. El objetivo
de la peregrinación es doble: recolectar peyote para las ceremonias y hallar a los
dioses para "encontrar la vida".
Las otras fiestas que celebran son las ceremonias sincréticas (ciclo cristiano) y las
que están relacionadas con la organización política, principalmente con el cambio
de varas.
Relaciones con otros pueblos
Podemos encontrar en el matrimonio un indicador de la forma en que los huicholes
jerarquizan sus relaciones con otros pueblos indígenas.
Se espera que un huichol se case con un miembro del grupo o, por lo menos, que
la pareja sea indígena. El matrimonio con mestizos es mal visto.
Hay relaciones cercanas con los coras, ya que con ellos tienen interacciones
rituales importantes. Los huicholes abastecen de peyote a este grupo. En algunos
casos, las relaciones con los tepehuanes han sido delicadas, pues se han
suscitado conflictos en ciertas regiones por el uso de recursos o del territorio.
Las relaciones con los mestizos tienen distintas facetas; durante sus viajes al
exterior, el huichol estrecha sus relaciones al entablar amistad y compadrazgo con
ellos. Sin embargo, a nivel grupal, los huicholes desconfían de los mestizos por los
abusos y despojos que éstos han cometido.







LOS CUICATECOS
Como una propuesta para acercarnos a la historia de los cuicatecos actuales
reproduciremos aquí algunas de las versiones sobre nuestra historia, no
necesariamente compartimos estas visiones, pero estamos convencidos que a
partir de una reflexión de fondo sobre nosotros mismos y, cuando sea necesario,
recurriendo a la versión que otros tiene de nosotros podremos reconstruir una
visión global de la nación cuicateca desde la nación cuicateca misma, así van las
primeras dos versiones:
LOS CUICATECOS
Fuente:
Dalton, Margarita (Compiladora)
Oaxaca textos de su historia I,
Gobierno del Estado de Oaxaca,

Instituto de Investigaciones,
Dr. José María Luís Mora. 1997.
Antecedentes históricos
En base al estudio de las zonas arqueológicas de Concepción Papalo,
Tecomavaca y Quiotepec, ubicadas en la región que actualmente habitan los
cuicatecos, algunos especialistas suponen que este grupo indígena tiene como
antepasados a emigrantes toltecas que, a la caída de Tula (siglo XI), se dirigieron
al norte de Oaxaca.
Se sabe que los cuicatecos, establecidos a orillas del río Cuicatlán, fueron
invadidos por gente de Almoloya. Con ayuda del señorío mixteco de Yanhuitlan,
consiguieron librarse de los invasores, sin embargo se vieron obligados a
pagarles tributo. Así los mixtecos fundaron el señorío de Teutila con el objeto de
someter a los cuicatecos, chinantecos, y mazatecos, aparentemente, también los
zapotecos tuvieron ingerencia en el territorio cuicateco antes de la llegada de los
españoles.
Localización
Los cuicatecos actualmente se sitúan al noroeste de Oaxaca, ocupando un área
aproximada de 8,400 km2, su territorio incluye los municipios de Concepción
Papalo, San Juan Tepeuxila, Santa María Tlalixtac, San Pedro Teutila, San
Francisco Chapulapa, Santiago Huaclilla, San Juan Bautista Cuicatlan y Santiago
Nacaltepec.
Lengua
El cuicateco pertenece al grupo otomangue, tronco savizaa, familia mixteca.
Según Nolasco (1972) el Instituto Lingüístico de Verano ha registrado sólo dos
variantes dialectales del cuicateco. Según Basauri (1990), el cuicateco es una
lengua polisintética, es decir, cuenta con raíces en torno a las cuales se agrupan
otras palabras y partículas para matizar el significado. Podría conjeturarse que el
cuicateco es una lengua especialmente musical, o que los antiguos moradores
del lugar eran especialmente aficionados al canto, ya que, en náhuatl, Cuicatlan
quiere decir ―lugar del canto‖.
Distribución
En 1980 de los 14,155 cuicatecos registrados en todo el país, 13,338 vivían en
Oaxaca, mismos que constituyeron el 94% del total nacional de la población
chatina. Y constituyeron el 1.5% con respecto al total de población del estado.
EL PUEBLO CUICATECO

Doris Needham
(Fecha desconocida – ¿1945?)
© 2008 Instituto Lingüístico de Verano, A.C.
Para llegar a Cuicatlán desde México, se viaja 19 horas por ferrocarril. Este
pueblo pertenece al estado de Oaxaca y está a cuatro horas de la capital de
dicho estado. El valle de Cuicatlán es tropical; en él abundan los naranjos,

platanales, mangos y las palmas. Del valle de Cuicatlán al pueblo de Concepción
Pápalo se sube unas ocho horas por una cuesta pronunciada. El camino es
angosto, pedregoso y atraviesa hermosos bosques de ocotes y encinos.
El pueblo de Concepción Pápalo tiene una población aproximada de 1,500
habitantes. La mayor parte de las casas están construidas de adobe de zacate.
Algunas casas tienen techo hecho de la teja que se fabrica en un barrio bajo del
pueblo. Otro reducido número de casas tiene techo de madera. Las personas que
tienen recursos económicos, construyen sus casas de dos habitaciones que
destinan, una para sala y otra para cocina. En la construcción de las casas no se
usan clavos. Las vigas se amarran con ataduras hechas de fibra de la región, y
entre las paredes y el techo hay un espacio como de un palmo de ancho, que
permite la ventilación. Los pisos son de tierra apisonada. Algunas casas cuentan
con dos puertas y una ventana.
El clima de esta región es bastante fresco, y según se dice, en algunas ocasiones
se congela el agua durante los meses de diciembre y enero. En los meses de
febrero y marzo soplan fuertes vientos.
Con respecto a la producción, en este pueblo hay mucho nogal, durazno y
membrillo. De un poblado próximo la gente lleva a Concepción Pápalo, naranjas,
granadas, y zapotes de una variedad conocida con el nombre de zapote prieto. El
poblado de donde llevan estas frutas se llama San Francisco. Por lo que toca a la
ganadería, puede observarse que, debido a la escasez de pastos los ganados
pacen lejos del pueblo; de ahí las dificultades que se encuentran para adquirir en
un momento dado, un animal de pastoreo. No hay ganado lanar; pero en cambio,
hay gran cantidad de ganado caprino, porcino, caballar y asnal. No se vende
mucha leche; porque se dice que su comercio deja poco dinero. En cambio, se
fabrican muchos quesos y se venden con buenos resultados. En este pintoresco
pueblo existe gran diversidad de flores y se puede adquirir miel de colmena
durante todo el año.
La cosecha principal es el maíz. Este cereal se guarda en depósitos
denominados ―cuescamates‖ construidos sobre zancos de carrizo. También se
acostumbra almacenar el maíz en un segundo piso (llamado tapanco) dentro de
la casa. Estos tapancos generalmente están hechos de carrizos, y para llegar a
ellos, se usan escaleras de madera, hechas de un tronco con muescas. En la
región se cultivan, además, variedades de frijol negro y frijol blanco, que la gente
guarda en canastas que cuelgan de ganchos. Se aprovechan para la
alimentación algunos productos, tales como chayote, camote y tunas. También,
especialmente en Cuicatlán, se cultiva en poca escala zanahoria y algunas otras
legumbres; pero la gente de la región no las come porque creen que son
venenosas.
En el interior de las casas hay anaqueles, compartimientos construidos de adobe,
que usan para guardar comales, jarros, cántaros, planchas, etc. El mobiliario
consiste, generalmente, de algunas sillas, un baúl, a veces una mesa y un altar.
Los muebles bien manufacturados los traen de un pueblo que dista tres horas de
Concepción Pápalo. En este último lugar, se construyen banquillos rústicamente

tallados con machete. Los trastos de barro son traídos de Reyes Pápalo, pueblo
que dista cuatro horas, aproximadamente, de Concepción.
En los hogares nunca falta leña para la lumbre. La leña la traen de los bosques
próximos y en este trabajo participan muchachos, mujeres y hombres. Se fabrica
carbón en un bosque que está a dos o tres horas del pueblo, y se vende en
Cuicatlán, ya que no lo usa la gente de Concepción Pápalo. Una curiosa
costumbre es la de remendar los trastos de barro con copal.
De un sitio que dista de Concepción Pápalo una jornada aproximadamente, llega
el agua en forma de arroyo que corre caudalosamente, y en su curso origina
varias caídas. En los lugares en donde, por la configuración topográfica del valle,
no puede correr el agua, los vecinos han construido canales. Ya dentro del
pueblo, hay lugares en donde corre aún fuertemente el agua, y fuera de la
población, las mujeres lavan su ropa. Las autoridades represan el agua dos
veces al año con el propósito de destapar los canales. La gente, especialmente
los agricultores de la región, construye pequeñas zanjas que les permiten regar
regularmente sus sembradíos.
Concepción Pápalo está ubicado en un amplio semicírculo al lado de un cerro. En
una prominencia del lado opuesto al cerro se levanta un campanario con techo
de zacate; en lo alto tiene tres viejas campanas que datan del siglo XVII. Dos de
estas campanas se usan para indicar la hora; la otra la tocan solamente cuando
muere algún vecino. Al entrar al pueblo, hacia la derecha, hay una plaza. Allí está
la iglesia nueva, el palacio municipal y la escuela. Hay un camino real que sigue
hacia la izquierda, pasando por la única tienda del pueblo y por la iglesia vieja, la
cual, dicho sea de paso, ya no se usa más que en Semana Santa. Este camino
real continúa alrededor del pueblo, trazando un círculo cerca del cerro, hasta
llegar al panteón. Los demás caminos son pequeños y sumamente sinuosos. En
el pueblo hay, aproximadamente, trescientas casas.
La gente de estos contornos, a pesar de excesivo trabajo que realiza, es
amigable y alegre. Las mujeres usan faldas amplias hechas de tela, adornadas
generalmente con figuras que representan flores diversas. También usan blusas
blancas. Pero la indumentaria típica de esta región, consiste de una falda
colorada como las que usan las chinantecas, y huipiles tejidos a mano. Estos
tejidos no se hacen precisamente en Concepción; pero en los pueblos
comarcanos, vimos cómo la gente del pueblo tiene una particular disposición
para este género de trabajos. Así vimos tejer en los pueblos de Reyes Pápalo,
San Lorenzo Pápalo y en Santa María Pápalo. En el pueblo de San Lorenzo
Pápalo, además, existe la industria cerífica; se cultiva la morera y se fomenta la
cría del gusano de seda con regulares resultados. En San Andrés Teotila usan
una aguja muy singular para tejer: pues está tallada con figuras de animales. Las
agujas son de hueso.
El pueblo de Concepción Pápalo dista sólo un día del pueblo de Sochiapan, que
ya forma parte de la jurisdicción chinanteca. En muchas ocasiones los cuicatecos
llevan sal a la región chinanteca y la cambian por café. Los chinantecos, por su
parte, pasan por Concepción, rumbo a Cuicatlán, y venden naranjas y otras

frutas. Los habitantes de Concepción Pápalo adquieren de la caza,
especialmente, venados y conejos. Los coyotes abundan cerca del pueblo;
también hay zorras y culebras.
En el cerro cercano al pueblo y antes de llegar al panteón, encontramos unas
cuevas y algunas tumbas. En el interior de éstas, pudimos observar calaveras
perfectamente conservadas, así como huesos humanos en una posición que
permite suponer que las personas eran sepultadas de pie. En cada tumba
pudimos ver que había hasta tres personas. El cerro de que hablamos tiene una
forma piramidal. En algunos sitios de este cerro, hay ruinas que tienen paredes
construidas por la mano del hombre; en otras partes, las paredes están formadas
con roca natural. El cerro es llano en su cima. Los niños con frecuencia nos
traían ídolos de piedra que representaban pequeñas cabezas humanas y
animales, hachas pequeñas, etc. Estos ídolos los traían del cerro. En un pozo
profundo pueden distinguirse paredes altas y se supone que existen allí salones
grandes.
La patrona del pueblo es la virgen de la Concepción. Fuera del pueblo puede
verse una piedra con una mancha y se dice que en esta piedras se sentó la
virgen de la Concepción cuando pasó por este lugar. Estaba muy cansada y tenía
mucha sed. Entonces tuvo deseos de tomar agua y de debajo de la piedra saltó
un manantial súbitamente. Toda la gente cree esta leyenda, a pesar de que en el
sitio donde está la piedra no hay agua. La gente piensa, también, que la Virgen
de la Conceptción viene en espíritu a curar y bendecir a los feligreses que asisten
a la iglesia. Creen asimismo, que de noche deambulan espíritus de los muertos
por todas partes. Ésta es la causa por la que la gente, cuando camina de noche,
silba y canta durante el trayecto. La creencia en brujerías (hechos
sobrenaturales) está muy generalizada. Nos han traído muchas piedras con
figuras de cabezas humanas como las que usan los brujos para curar. Los brujos
colocan estas figuras en una mesa y rezan ante ellas pidiendo por la persona
enferma. En cada esquina de la casa en que se hace el conjuro se colocan
plumas, granos de café y huevos para espantar al espíritu malo que origina la
enfermedad.
Durante los días de fiesta la gente se embriaga, es muy agresiva, se pelea
mucho, y en ocasiones, se matan. Pero, por otra parte, normalmente son
pacíficos. En el pueblo de Concepción las autoridades ordenan que ocho o diez
policías vigilen durante la noche, y ellos se encargan de velar por la seguridad de
los habitantes. Con frecuencia, los policias envían a la cárcel a las personas que
andan en estado de ebriedad. Los policías, se encargan también de ir a Cuicatlán
a recoger la correspondencia, tomando turnos para llevar a cabo esta comisión.
Al mismo tiempo, están obligados a ayudar en las obras de reparación del edificio
del Palacio Municipal.
El idioma registra tres tonos; pero no tiene musicalidad debido a las frecuentes
interrupciones en la pronunciación; sin embargo, es muy bonito. No pudimos
encontrar canciones folklóricas antiguas ni actuales. Parece que cada pueblo de
la región habla distinto del otro, pero (los habitantes) se entienden con facilidad.
Tal vez no exista uniformidad en la lengua debido a que no hay comercio

establecido (plaza o mercado). No hay una sola plaza o mercado en toda la
región cuicateca, y los diez mil habitantes de esta comarca son, casi en su
totalidad, monolingües. La gente muestra un interés particular en las noticias del
mundo, y muchos de ellos manifiestan deseos de aprender a leer y a escribir en
su propio idioma y en castellano.
En Concepción Pápalo funciona una escuela, a la cual asisten 150 alumnos,
atendidos por cuatro maestros; sin embargo, notamos que en otros pueblos
cuicatecos hay muy poca asistencia escolar, especialmente en lo que atañe a las
mujeres; pues no asisten a la escuela más que cinco o seis de ellas.

HUICHOLES (WIRRARITARI).

EI nombre con el que se autodenomina esta etnia es wirraritari, en plural, y wirrarika, en singular,
que se traduce como doctores o doctor, aludiendo a la alta proporción de éstos en el pueblo
huichol.
DIALECTO
Su lengua está emparentada con el náhuatl, así como con otras lenguas indígenas de los
desiertos norteamericanos y de la sierra Madre Occidental, como el pima, yaqui, tepehuano y,
particularmente, el cora, todos los cuales forman parte de la familia Yuto-Azteca.
Para designar su propio idioma utilizan la expresión tewiniukiyari, que significa "la palabra de la
gente".
aramara - lugar sagrado junto al oceano
warica - gente
tatewari - anciano
tatei - chica
paritzica - lugar de sacrificio
kuru - hombre fuerte

viricota - centro de enseñanza
tai - niña
ruturi - grupo de guerreros
coapinole - trozos de yerba que flotan


Ubicación Geografica
La zona geográfica habitada por los wirraritari, llamada por ellos región huicot, se encuentra
situada en un territorio casi cuadrangular en los estados de Jalisco y Nayarit, área que comprende
cinco grandes comunidades que funcionan como centros religiosos y políticos del grupo: en
Jalisco, Tuxpan de Bolaños, San Sebastián Teponahuatla, Santa Catarina Cuexcomatitlán y San
Andrés Cohamiata; y en Nayarit, Guadalupe Ocotán. Vale la pena mencionar un núcleo huichol
numeroso que habita en el barrio de Tepic, además de algunos asentamientos dispersos en los
estados de Durango y Zacatecas.
La región huicot es atravesada por la sierra Madre Occidental y constituye una de las regiones del
país más aisladas, ya que cuenta con elevaciones que van desde 1 000 a 3 000 msnm, en
contraste con las profundas barrancas que hacen difícil su acceso.
El clima de la región varía de acuerdo con la altura, en las zonas bajas puede llegar a ser muy
cálido, mientras que en las partes altas suele nevar durante el invierno. Las lluvias, que se
caracterizan por ser fuertes y repentinas, se presentan en los meses de junio a noviembre; el
resto del año es extremadamente seco.
Actividades Económicas
Las actividades productivas están en función de la fisiografía que presenta la región; con este
criterio se distinguen cinco subregiones.
1) Las partes bajas de la sierra, donde el clima es cálido y las condiciones de vida son difíciles
por la abundancia de moscos, alacranes, serpientes y otras alimañas; sin embargo, los huicholes
visitan esta zona con fines religiosos así como para pescar, aunque no existe allí población
establecida.

2) Las faldas bajas y medias de las barrancas, cuyas tierras cultivables son habitadas durante la
temporada agrícola, aunque las condiciones climáticas siguen siendo poco favorables.
3) La zona de las intrabarrancas, que es la más poblada y donde se encuentran los centros
religiosos y políticos; sus mesetas y terrenos planos presentan condiciones favorables para las
labores agrícolas.
4) La zona de montes altos, con una pequeña población permanente, que cuenta con pastizales
que son utilizados durante la temporada de lluvias cuando el ganado no puede pastar en las
mesetas de la intrabarranca.
5) La subregión de la sierra alta, considerada la más problemática para la vida huichola, ya que
es donde se concentra la mayor cantidad de mestizos; esta zona, en laque existen pocos
asentamientos, es aprovechada casi exclusivamente para la cacería.
Las actividades productivas son fundamentalmente de autoconsumo. Los cultivos más
importantes son: el maíz la calabaza, el amaranto, el frijol y el chile; en algunos terrenos, la
presencia de ciertos frutales forma parte de la producción.

Debido a las condiciones orográficas de la región, las vías de comunicación terrestre son
escasas; no existen carreteras pavimentadas, razón por la cual la comercialización de los
productos es poco viable. Las únicas localidades que cuentan con el servicio de energía eléctrica
son San Andrés, Tuxpan y Guadalupe Ocotán, cuyas plantas funcionan dos o tres horas durante
la noche para el alumbrado público. No existen instalaciones de agua entubada, y el poco líquido
disponible es extraído de pozos y manantiales que se encuentran en los cerros.
La mayoría de las casas son de adobe, aunque existen también de piedra recubierta con lodo y
techo de paja, Por lo común, son muy pequeñas y el mobiliario es escaso. En algunos lugares es
posible encontrar casas con más de una estancia y unas pequeñas construcciones llamadas ririki,
"casas de dios", que cumplen la función de adoratorio dedicado a las deidades importantes de la
familia, así como a sus antepasados.
Los servicios médicos son insuficientes. Existen unidades rurales del Seguro Social y de la
Secretaría de Salud en diversas partes de la sierra.
Las causas de demanda de atención más comunes son: infecciones gastrointestinales,
parasitosis, infecciones respiratorias, tuberculosis, infecciones de la piel, problemas dentales,
partos de alto riesgo y cáncer de matriz y mamas.
En el ámbito de la medicina tradicional, un grupo de terapeutas huicholes está agrupado en la
Organización de Médicos Tradicionales de los Estados de Nayarit-Jalisco (OMTENJ), fundada en

1990 y con sede en Tepic, Nayarit; esta organización cuenta con más de 80 curanderos de
Mezquitic y Bolaños, Jalisco; y de los municipios de Ruiz, Rosamorada, Acaponeta, Huajicori, La
Yesca, El Nayar y Tepic, del estado de Nayarit.
Costumbres y Leyendas
Cabe destacar que en la cultura wirrarika, la mitología ocupa un papel fundamental en la vida
cotidiana, política y ceremonial, cuestión que se manifiesta especialmente en sus actividades
agrícolas, en la caza y en la salud.
Por medio de los relatos míticos trasmitidos por el cantor, se establece un diálogo con los dioses
y se revive lo ocurrido en el tiempo sagrado.
Estos cantos constituyen un modelo de normas sociales a seguir, y la explicación simbólica de
los fenómenos naturales y de todo lo que ocurre en el mundo terrenal. Es así que los huicholes
son fieles seguidores de las tradiciones, siembran y cazan, tal y como lo hicieron sus dioses o
antepasados, participan en las mismas ceremonias e, incluso, cometen los mismos errores y
maldades que sus ancestros por lo que, desde luego, son igualmente castigados.
Asimismo, encuentran explicación al origen de los astros, el mundo, el fuego, el agua, los
animales, las plantas y las enfermedades, así como el porqué de las peculiaridades de los
componentes de su entorno.
Sus deidades son poderosas y, por ende peligrosas, por lo que hay que mantener buenas
relaciones y agradarlas mediante ofrendas y rituales especiales. También suele llamárseles
"antepasados" y designárseles con un término de parentesco: el padre sol, nuestro abuelo fuego,
el bisabuelo cola de venado, nuestras madres del agua, nuestra madre tierra.
El maíz, el venado y el peyote son tres elementos a los que se hace constante referencia en la
mitología, y alrededor de los cuales gira un importante número de sus fiestas y ceremonias.
Los dos primeros representan el sustento del hombre huichol, mientras que el peyote, cacto
alucinógeno, es la carne y el alimento de los dioses, el intermediario entre el hombre y las
deidades.
Dentro de las principales ceremonias destacan las relacionadas con el ciclo agrícola, en donde
quedan además incluidas la peregrinación a Wirikuta y la cacería del venado; ambas ponen de
relieve los rasgos nómadas que aún perviven en el pueblo huichol.

Leyenda…


―… entonces la Madre del Maíz cambió su forma de una paloma y tomó la forma
humana; presentó al joven a sus cinco hijas, quienes simbolizan los cinco colores
sagrados del maíz: blanco, rojo, amarillo, pinto y azul. Debido a que el joven tenía
hambre, la Madre del Maíz le dio una cazuela con tortillas y un guaje con atole,
pero él no creyó que este regalo fuera suficiente para saciar su hambre, sin
embargo las tortillas y el atole reaparecían mágicamente, por lo que no podía
terminarlos. La Madre del Maíz le pidió que escogiera a una de sus hijas, y él
escogió a la Muchacha Maíz Azul, la más bella y sagrada de todas…‖
EL ENCUENTRO CON EL ESPÍRITU DEL HÍKURI (PEYOTE)

Cuentan los ancianos, que hace mucho, mucho tiempo en la sierra huichola se
reunieron los abuelos para platicar de la situación en la que se encontraban. Su
gente estaba enferma, no había alimentos, ni agua, las lluvias no llegaban y las
tierras estaban secas.
Decidieron mandar de cacería a cuatro jóvenes de la comunidad, con la misión de
encontrar alimento y traerlo a su comunidad para compartir fuera mucho o poco.
Cada uno representaba un elemento, es decir el fuego, el agua, el aire y la tierra.
A la mañana siguiente emprendieron el viaje los cuatro jóvenes, cada uno
llevando su arco y su flecha. Caminaron días enteros hasta que una tarde de unos
matorrales saltó un venado grande y gordo. Los jóvenes estaban cansados y
hambrientos, pero cuando vieron el venado se les olvidó todo; comenzaron a
correr detrás de él sin perderlo de vista. El venado veía a los jóvenes y se
compadeció. Los dejó descansar una noche y al día siguiente los levantó para
seguir con la persecución. Así transcurrieron semanas hasta que llegaron a
Wirikuta (desierto de San Luis Potosí y camino sagrado de los huicholes). Estaban
justo en la puerta al lado del cerro de las Narices, en donde habita un espíritu de la
tierra y vieron al venado que brincó en esa dirección. Ellos juraban que se había
ido por ahí, lo buscaron pero no lo hallaron. De pronto uno lanzó una flecha que
fue a caer en una gran figura de venado formada en la tierra de plantas de peyote.
Todas juntas brillaban con el sol, como esmeraldas mirando a una dirección.
Confundidos los jóvenes con lo sucedido, decidieron cortar las plantas que
formaban la figura del venado (marratutuyari) y llevarlas a su pueblo. Después de
días de camino llegaron a la sierra huichola donde los esperaba su gente. Se
presentaron de inmediato con los abuelos y contaron su experiencia. Comenzaron
a repartir el peyote (híkuri) a todas las personas que después de un rato los curó,
alimentó y les quitó la sed. Desde ese momento los huicholes veneran al peyote
que a mismo tiempo es venado y maíz, su espíritu guía. Así cada año, hasta

nuestros tiempos, siguen andando y peregrinando, manteniendo viva esta ruta de
la sierra huichola hasta Wirikuta, para pedirle al Dios lluvias, sustento y salud para
su pueblo.
Pampariusi (gracias en la lengua Wirrarika).
Vestimenta
El traje típico de las mujeres consiste en un enredo de manta que llega casi al
tobillo, cubierto en la parte inferior con bordados de colores en punto de cruz. Se
tablea con muchos pliegues adelante y está sujeto con un ceñidor de lana, tejido
todavía en un telar de cintura. La camisa es de manta y tiene un pequeño cuello
alto. La manga termina con un punto ajustado que, al igual que el pecho de la
prenda, está adornado con más bordados. El quechquémel, está formado por una
tira rectangular de manta, doblada a la mitad para formar cuadrados sobrepuestos.
Se cose por el lado adyacente al doblez y en su vértice queda la abertura para que
pase la cabeza. Tiene alrededor una franja en punto de cruz, con figuras humanas
y de animales, y otros bordados en las dos puntas, que caen sobre pecho y
espalda. Las mujeres llevan el cabello suelto y lo atan a veces con cintas de lana
tejidas en colores vivos.
Los huicholes usan una camisa de manta abierta en los costados, generalmente
baja a la rodilla. Las mangas no están cosidas y son un simple rectángulo de tela,
recogido por un puño cerrado. En éste, en las orillas inferiores y en los hombros, la
prenda luce bordados en punto de cruz casi siempre rojos, azules y negros. Los
pantalones que antes eran cortos, ahora llegan al tobillo, pero a veces los enrollan
hasta medio muslo, están adornados en la parte inferior al igual que las camisas.
El ceñidor es ancho, generalmente negro y blanco, y sujeta tanto los pantalones
como la camisa; mide de 3 a 4 metros para dar muchas vueltas alrededor del talle.
Arriba del ceñidor usan una faja formada de pequeñas bolsas de manta bordada
unidas entre sí por las esquinas superiores. Más bolsas de mayor tamaño, tejidas
de lana con dibujos muy variados o bordados en manta, cuelgan de los hombros
varoniles y las cintas que las sostienen se cruzan en su pecho y espalda. Algunos
huicholes usan el pelo largo y suelto; en distintas regiones lo trenzan con cintas o
listones de colores.

Los hombres trenzan tiras delgadas de hojas de palma que enrollan y cosen para
fabricar sombreros de copa baja, adornados con borlas rojas de estambre y de ala
ancha embellecida con cruces de franela roja. Del ala cuelgan plumas, capullos de
madroño u hollejos de ciruela roja. Una cinta detiene el sombrero en la nuca, para
que no caiga por lo bajo de la copa.

JACALTECOS, CAKCHIQUELES Y MOTOZINTLECOS O MOCHÓ.


Historia
Los jacaltecos, cakchiqueles y motozintlecos son tres grupos de indígenas
mayenses que se asientan en municipios chiapanecos fronterizos con la
República de Guatemala.
La población mayoritaria de las dos primeras etnias habita en territorio
guatemalteco; los núcleos de población que radican en territorio mexicano
emigraron a finales del siglo pasado debido al despojo de sus parcelas por parte
del gobierno vecino. De los motozintlecos se desconocen datos históricos que
mencionen su origen, debido quizás a su reciente diferenciación de otros grupos
mayenses.
Los principales asentamientos cakchiqueles se localizan en el municipio de
Mazapa de Madero, si bien existen pequeños grupos poblacionales en otros
municipios fronterizos. A la zona se accede a través de caminos de terracería
que conectan con la carretera Panamericana.

Dialecto

El término jacalteco parece derivar de las voces nahuas xahcalli ("casa" o
"choza") y teco ("amo" o "dueño"). Su lengua se clasifica dentro de la subfamilia
Yax, también del tronco y familia Mayense y grupo Maya-Totonaco.
El grupo motozintleco se autodenomina mochó. Su lengua pertenece al grupo
Maya-Totonaco, tronco y familia Mayense, subfamilia Chax, con una variante
dialectal conocida como tuzanteco (en su idioma, katoch), vocablo que significa
"nuestra palabra".
 al = pesado k'ak' = fuego (concepción) hala hala = imperativo de decir

 b baj = hueso chubil = cuánto (vale) caneb = cuatro

 c caw = duro hecal = mañana cuc = ardilla

 qu quistal = feo txiquin = oreja

 c' c'uh = rayo tzoc' = imperativo de cortar chiv' = sangre

 q'u q'uewiloj = una manera de miq'uin = tipo de caracol

 romper con la mano

 ch cheh = caballo machoj = negativo pech = pato

 tz tzoyol = guisquil matzet = nada witz = cerro
Ubicación geográfica

Las localidades jacaltecas se localizan en los municipios chiapanecos de
Frontera Comalapa, Amatenango de la Frontera y Bella Vista. El asentamiento de
mayor población se encuentra en el ejido Guadalupe Victoria, además de los
ejidos Paso Hondo, Potrerillo y Descagal. El primer municipio se localiza en la
región Comitán-Lacandonia y los dos últimos en la región Costa de Chiapas-

Soconusco. A la zona jacalteca se accede mediante la carretera Panamericana,
tomando la vía pavimentada que va a Comitán y a los lagos de Montebello; de
éstas se desprenden brechas que comunican con los ejidos antes mencionados.
Actividades económicas
La actividad económica de mayor importancia es la agricultura; destaca el cultivo
comercial del café, que se intercala en las milpas de las laderas, o bien se
practica en el solar de la unidad familiar. Con fines de autoconsumo se cultivan
maíz, frijol y calabaza, además de chile, hierbas de olor, henequén, jitomate,
caña de azúcar y algunos frutales como plátano, guayaba y lima. Su dieta se
complementa con algunas especies de peces que se extraen de los lagos y ríos
cercanos. La cría de aves de corral y puercos son actividades que coadyuvan a
la economía familiar, y cuyos productos se consumen eventualmente.
Es común que los hombres migren temporalmente a las fincas cafetaleras
cercanas, así como a las plantaciones bananeras y de otros frutales, para
emplearse como asalariados y así obtener un ingreso extra que les permita
adquirir otro tipo de bienes que sólo se consiguen mediante el intercambio
monetario.
La vivienda tradicional jacalteca está construida con paredes de bajareque; los
techos son de paja en la zona templada y de palma en la zona caliente. La casa
está rodeada de un solar que se aprovecha como huerto familiar y donde se crían
animales domésticos.
La mayoría de las localidades carecen de servicios básicos como drenaje y luz
eléctrica. La atención institucional de la salud está a cargo de clínicas rurales del
Sector Salud.
La región presenta una topografía accidentada y comprende desde el árido y
cálido valle de Motozintla, hasta una zona montañosa con clima frío y bosques,
los cuales son explotados por compañías madereras particulares.
La principal actividad económica del grupo es la agricultura. En toda la región se
cultiva maíz y frijol con fines de autoconsumo. En la zona fría se siembran,
además, pequeñas superficies de trigo, algunas hortalizas y hierbas aromáticas;
la papa representa el producto más relevante para la economía doméstica
mochó, pues sus excedentes se comercializan. En la zona cálida, además de
maíz y frijol, se produce a pequeña escala ajonjolí, cacahuate, café, tomate,
haba, cebolla, y algunos frutales como naranja, guayaba, limón y plátano.
Destaca la zona de Tuzantán por el carácter comercial de sus productos
agrícolas y frutícolas, donde el cacao constituye el primer cultivo de importancia,
además de los de café, aguacate, naranja y plátano.
En la zona fría, la apicultura y la cría de aves de corral son actividades que
generan ingresos a la economía familiar; asimismo, la ovinocultura se practica
para obtener lana que se emplea en la fabricación de algunas prendas
artesanales; elaboran también huaraches, sombreros, juguetes y piezas de
alfarería, cuya venta les permite obtener ingresos extra para su subsistencia. Sin

embargo, buena parte de los mochó complementan su economía empleándose
temporalmente en las fincas cafetaleras del Soconusco.
La población indígena de la región registra altos índices de desnutrición; las tasas
de morbilidad obedecen con mayor frecuencia a padecimientos gastrointestinales
y de las vías respiratorias, además de los males ya mencionados que aquejan a
aquellos que residen temporalmente en las fincas cafetaleras.

Kikapúes

Los kikapúes se llaman a sí mismos Kikaapoa, que significa "los que andan por la
tierra". Algunos autores lo derivan de ki wika pa wa: "el que está alrededor" o "el
que se mueve, aquí o allá".
Localización
Los kikapúes viven en el lugar conocido como El Nacimiento de los Kikapúes,
ubicado en el municipio de Melchor Múzquiz, Coahuila. Este municipio colinda al
norte con el municipio de Acuña; al sur con Buenaventura y Progreso; al oriente
con Zaragoza, San Juan Sabinas y Sabinas, y al occidente con Ocampo.
Los kikapúes sólo cuentan con una zona urbana de tipo compacto, aunque su
distribución no es homogénea. La propiedad de la tierra es ejidal. La población
mestiza llamada "mexicana" habita en todo el municipio de Melchor Múzquiz y
sus propiedades colindan con las de los kikapúes.

Antecedentes históricos
A finales del siglo XVII los kikapúes se encontraban al sur de Wisconsin, Estados
Unidos. A principios del siglo XVIII se trasladaron al oeste del Lago Erie, y todo
hace suponer que regresaron a Wisconsin. Hacia 1730 se formaron dos grupos
que se desplazaron hacia el sur: la banda Bermellón se fue a Indiana y la banda
de las Praderas se asentó en Illinois. Ambas se coordinaban pero en ocasiones
seguían diferentes políticas y movimientos. A mediados del siglo XVIII se
desplazaron hacia Missouri y se formó una tercera banda.
Ya en Missouri las tres bandas se dividen y surgen nuevos grupos y nuevos
líderes; uno de ellos se dirige hacia Horton, en Kansas, donde se asientan
definitivamente; otras se dirigen hacia Arkansas y Oklahoma, donde los kikapúes
permanecen desde 1800-1832 hasta la actualidad, en las poblaciones llamadas
Shawnee y McLeod.
En 1824, grupos de kikapúes y de shawnees establecieron contacto con la
naciente República mexicana, solicitando permiso al alcalde de la ciudad de San
Antonio Bexar, estado de Texas, para asentarse ahí; tal solicitud se debió a la
ocupación de su territorio por los anglosajones. El presidente Guadalupe Victoria
aceptó esta petición. A partir de 1833, los colonos tejanos, dependientes del
gobierno de Coahuila, se rebelaron y pidieron su independencia; entre 1846 y
1848 Coahuila perdió el territorio tejano.
En agosto de 1850, los kikapúes, los mascogos y los seminoles solicitaron al
gobierno mexicano un territorio donde vivir. Poco después, el inspector general
de las colonias de oriente, Antonio M. Jáuregui, se reuniría con tres
representantes indígenas: Gato de Monte por parte de los seminoles, Isidro por
los mascogos y Popiman por los kikapúes, para firmar un acuerdo. El general
José Joaquín Herrera, presidente de México, autorizó la formación de una colonia
militar en la hacienda La Navaja. Se aceptó su establecimiento en el país a
condición de que los kikapúes, seminoles y mascogos defendieran a los
pobladores mexicanos de los ataques comanches, que tuvieran en armas a 200
hombres, y que jefes y guerreros indios estuvieran sujetos al mando del ejército
mexicano que les proporcionaría bastimento, parque y armas. Esto quedó
asentado en el Acuerdo de Colonización del 25 de octubre de 1850, año en que
los kikapúes y, posteriormente en 1851 los seminoles, juraron fidelidad al
gobierno mexicano.
En 1852 solicitaron en la ciudad de México el cambio de la colonia de La Navaja
por El Nacimiento. Su petición fue aceptada, además de admitir como colonos a
sus familiares que estuvieran en territorio norteamericano.
En 1856 se rompe la alianza entre los kikapúes, seminoles y mascogos, por lo
que cada grupo exigió territorio propio y regularizado, herramientas y animales de
trabajo. En 1859 los seminoles regresan a territorio norteamericano.
En 1865, Maximiliano acepta la petición de los kikapúes de permanecer en la
posesión de los cuatro sitios de ganado mayor, concedidos por el presidente
Manuel Arista. Benito Juárez también reconoció la cesión de tierras de El
Nacimiento, lo cual ocasionó enfrentamientos con los apaches. En 1870, la

colonia militar de El Nacimiento se convierte, bajo las mismas condiciones, en
colonia agrícola.
Los kikapúes defendieron tenazmente la frontera mexicana, por lo cual el
gobierno de Estados Unidos les ofreció trasladarlos a una reserva
norteamericana, ofrecimiento que ellos rechazaron. En 1873 unos 500 soldados
norteamericanos, al mando del coronel Mackenzie, atacaron un pueblo kikapú
mientras los hombres se encontraban de cacería. Asesinaron a 16 personas y
capturaron a otras 39, entre los que se contaban mujeres, niños y ancianos,
quienes fueron trasladados a Estados Unidos. Los kikapúes formaron un consejo
de guerra para perseguir a los invasores en el desierto de Chihuahua. El
gobierno mexicano interpuso reclamaciones diplomáticas y ofreció el regreso
voluntario de los kikapúes a Estados Unidos si les regresaban a sus mujeres e
hijos. En 1873, 500 kikapúes se dirigieron a la reservación de Kansas; de éstos,
cerca de 90 decidieron quedarse en México. Este grupo fue trasladado a Saltillo,
de ahí se dirigieron a Durango y, en 1874, 22 familias regresaron a repoblar El
Nacimiento y a seguir defendiendo la frontera.
Entre 1877 y 1878 se repitieron las invasiones norteamericanas a Coahuila y
Nuevo León; con el pretexto de la persecución de comanches y lipanes atacaban
el territorio kikapú. Por el temor de un conflicto con Estados Unidos, en 1878 el
gobierno mexicano ordenó que los kikapúes que habitaban San Juan Sabinas
fueran trasladados a Saltillo y de ahí llevados a la ciudad de México, de donde
algunos fueron enviados a la sierra de Tolimán, en el estado de Querétaro y a la
hacienda de San Marcos, en Guerrero, mientras que otros fueron expulsados del
país o encarcelados.
En 1883 se creó oficialmente la reservación kikapú en Oklahoma, Estados
Unidos; en 1890, el congreso de ese país acordó entregar a cada kikapú que se
integrara a ella 80 acres de tierra, oferta que no fue aceptada por los kikapúes
mexicanos. En 1899, ante la reclamación de los seminoles de las tierras
comunes recibidas en 1850, los kikapúes de México y de Estados Unidos
protestaron ante Porfirio Díaz y lograron que él les entregara los títulos de
propiedad de El Nacimiento. En el primer lustro del siglo XX, 200 kikapúes se
trasladaron de El Nacimiento a Tamichopa, municipio de Baserac, Sonora; poco
después, un grupo procedente de Oklahoma también se fue a vivir ahí.
Actualmente viven en el lugar alrededor de 130 kikapúes.
Al disminuir los combates en la frontera, los kikapúes se dedicaron a la
agricultura y a la caza. Volvieron a usar las armas durante la Revolución
mexicana en las filas del maderismo y, posteriormente, en las del
constitucionalismo. El presidente Venustiano Carranza emitió un acuerdo el 25 de
octubre de 1919 mediante el cual cedía terrenos nacionales a los kikapúes por
una extensión de 7 022 ha. Al término de la guerra se dedicaron a la cacería, a
reforzar sus vínculos religiosos y a visitar a sus parientes en Kansas, Oklahoma y
Texas. En 1937, el presidente Lázaro Cárdenas les dio en dotación un ejido de 4
800 ha para la cría de ganado, y ratificó las 7 022 ha de la colonia agrícola El
Nacimiento; les entregó semillas, herramientas y troncos mulares para el cultivo
de maíz, y su derecho consuetudinario a la cacería del venado.

Este territorio kikapú, campamento de invierno, se convirtió en un lugar sagrado
donde se celebran desde entonces cacerías rituales, misas, ofrendas a sus
dioses y danzas.
Los gobiernos posteriores se concretaron a respetar viejos acuerdos con los
kikapúes y a apoyarlos en demandas muy concretas de sus autoridades tribales y
agrarias, a través de las instituciones específicas.
La conservación de su territorio mexicano, su organización religiosa y la
autonomía en sus formas de gobierno, han hecho de los kikapúes un grupo
indígena que toma sus propias decisiones.

Dialecto
Lengua
La lengua kikapú pertenece a la familia algonkiniana, originaria de las tribus que
habitan en el actual territorio de Estados Unidos, y la hablan todos los miembros
de esta comunidad. Dicha lengua es de uso exclusivo para comunicarse entre
ellos y consideran que no pueden dejar de hablarla porque Kitzihaiata (Dios) se
las enseñó. La mayoría de ellos conoce el español y el inglés; no obstante, el
español que hablan es deficiente ya que ninguno de ellos ha recibido instrucción.
PALABRAS
kikaapoa: los que andan por la tierra
ki wika pa wa : el que está alrededor
Kitzihaiata : Dios(en general)
Kiwigapawa: vagabundo
Niyol : dios del viento
mapupe: comida (cebolla,chile,cebolla,etc)
Au nenia : adiós, como les va ,hasta pronto
Ockquanokasey : Caballo blanco (héroe kikapu)
Vestimenta
Usan pantalones de tela. Un largo chaleco y chaparreras de gamuza bordado en
chaquira. Calzan unos mocasines o tehuas también de esta piel y bordados. Las
mujeres llevan faldas, camisas o vestidos amplios de telas de colores. Son
expertos en curtir la piel del venado pues, después de un complicado proceso, lo
dejan suave como la seda. Emiten silbidos con maestría, juntando las manos
sobre la boca. Con ellos se identifican, se comunican y cortejan a las novias
enviándoles mensajes de amor. Sus costumbres son muy rigurosas.
Constantemente hacen ritos de purificación individuales o colectivos con ayunos,
meditación y sacrificios.


Vivienda
Los kikapúes tienen dos tipos de vivienda: casas indias y casas mexicanas. La
vivienda india tradicional se renueva dos veces al año; una es la de invierno
(apakvenikane) de forma elíptica, con una estructura de troncos delgados y
cubiertos de tule a lo largo, formando grandes tapetes. En el centro se coloca el
fuego sagrado. Construyen la casa y se bendice para recibir el año nuevo, y es
ahí donde se ofrecen los sacrificios sagrados para reconocer y adorar a
Kitzihaiata, y a los nuevos miembros de la tribu. La casa para el verano
(utenikane) es de forma rectangular, con paredes de carrizo, techo elíptico de
tule, con un anexo al frente. En el interior se encuentran camas de varas
delgadas sostenidas por troncos, algunas de las cuales tienen colchones o
petates, y al centro se encuentra el fuego sagrado. Construyen esta casa quienes
se quedan a cuidar el campamento, así como los que no emigran temporalmente
a Estados Unidos.
Las familias unidas religiosamente cooperan en la construcción de la casa. Los
hombres recolectan y acarrean los materiales, toda la familia construye la
estructura, y las mujeres elaboran los petates o esteras. La casa tradicional funge
como templo de un clan dentro de la tribu y en ella se realizan los rituales y
ceremonias de toda la vida kikapú. Lo primero que hace una familia al regresar
de Estados Unidos es construir su casa de invierno; el regreso a El Nacimiento
significa también volver a cumplir las promesas a Dios, y poder hacer lo que él
quiere: cazar venados, ofrendar costillares y lenguas, danzar y orar.
La casa mexicana es de concreto y lozas, tiene los servicios de la vida moderna,
con instalaciones eléctricas e hidráulicas, mobiliario y enseres domésticos
comprados en la Unión Americana.
La propiedad de la vivienda es particular. Ésta se construye de preferencia en los
espacios de cada clan. Las viviendas son habitadas por familias encabezadas
por el hombre de más edad, su esposa, sus hijos y sus hermanos. Los ancianos
vigilan la casa-templo y mantienen siempre encendido el fuego sagrado.
Artesanías

La producción artesanal actual consiste en la elaboración de ropa tradicional a
partir del curtido de pieles de venado y la fabricación de tehuas o mocasines,
mitazas o pantalones, ambas adornadas con chaquira. Las mujeres se encargan
además de la preparación de la piel del venado para su corte y bordado con
chaquira; realizan esta actividad después de las labores domésticas. Son ellas
también quienes se encargan de la comercialización de sus productos, deciden si
los venden, si los dejan a consignación o los dan a un intermediario.
Territorio, ecología y reproducción social
La caza es la principal actividad de los hombres kikapúes; con ella se abastecen
de carne y pieles. La cacería tiene un carácter ritual y se realiza de manera
grupal durante todo el año, sobre todo de enero a abril, meses de celebraciones
religiosas de año nuevo, bautizos, misas de agradecimiento a Kitzihaiata y como
condición propia del ser kikapú.
La agricultura es una actividad secundaria, pues ellos han sido cazadores por
excelencia desde hace mucho tiempo. En El Nacimiento existen pequeñas
parcelas individuales; siembran trigo, avena, maíz, cebada, frijol y calabaza.
Los kikapúes tienen en propiedad ejidal una extensión de 7 022 hectáreas, de las
cuales cerca de 6 500 son utilizadas como agostaderos y unas 500 son irrigadas.
En El Nacimiento tienen ganado vacuno en propiedad comunal, administrado y
comercializado por las autoridades agrarias y tradicionales para gastos sociales y
productivos de la comunidad. Hay pequeños hatos particulares propiedad de la
familia.
También la recolección de nueces y de chile kipín o piquín tiene cierta
importancia comercial; los árboles silvestres son propiedad de los kikapúes y
cualquier miembro de la tribu puede juntarlos; los intermediarios llegan al poblado
a comprar los frutos.
La ruta ancestral de traslados de campamentos de verano de Norteamérica y de
invierno, en México, fue también la ruta para la venta de su trabajo en los campos
agrícolas de ese país. En El Nacimiento iniciaban este recorrido después de las
fiestas del año nuevo (de enero a abril). Recorrían áreas en las que podían
trabajar como recolectores de frutas; al término de la cosecha de un producto en
un lugar se trasladaban a otro y así hasta llegar al territorio kikapú. El regreso a
El Nacimiento también va precedido de otros trabajos recorriendo diferentes
rutas. Estos recorridos aún se realizan año con año; su principal ruta va de El
Nacimiento a Oklahoma. Toda la familia realiza de manera coordinada este
trabajo. Los ancianos no emigran, se quedan a trabajar en los pequeños campos
agrícolas y a cuidar el ganado. Este ciclo inicia en mayo y termina en noviembre,
cuando regresan a El Nacimiento a preparar el campamento y las casas de
invierno.
Organización social
Las autoridades tradicionales reconocen a un jefe o capitán de la tribu que es, al
mismo tiempo, sacerdote. Por diversas circunstancias históricas ahora hay dos
jefes o capitanes, que son responsables de la vida civil y religiosa. Ambos dirigen

sus celebraciones o "misas", bautizan y vigilan el cumplimiento de las ofrendas a
su dios.
Se cree que estos jefes tienen los conocimientos sobre su religión, son los justos
y los sabios de la comunidad. Los capitanes eligen como consejeros a ancianos
reconocidos como personas de honor; fungen como jueces, organizadores de los
trabajos colectivos y de la supervisión de intercambio en el trabajo agrícola.
Existen otros servidores religiosos que son responsables de los clanes y de sus
propias manifestaciones religiosas.
Las autoridades agrarias o comisariado ejidal, subordinadas a las autoridades
tradicionales, son las responsables legales ante las autoridades mexicanas de los
asuntos relacionados con la tierra, la cacería y el bienestar comunitario.
COSTUMBRES Y TRADICIONES
Cosmogonía y religión
Todo kikapú debe cumplir con lo que Dios ha mandado. Kitzihaiata escogió a los
kikapúes para poblar la tierra, por lo cual deben cumplir con sus mandatos y estar
preparados para enfrentar el momento final del mundo, que les permitirá ir con
dios a cazar venados de manera permanente. Ser buen kikapú significa cumplir
siempre con los ritos de cacería, purificación, año nuevo, fuegos sagrados y
bautizos por medio de oraciones, sacrificios y ayunos.
Las celebraciones rituales siempre van acompañadas de carne de venado. El
momento culminante de sus oraciones consiste en el consumo de la lengua de
este animal, devolviéndolos así a quien se los da, a Kitzihaiata. El venado
representa el centro de la vida kikapú; cada venado sacrificado vuelve a nacer.
Por esta razón no dejarán de existir y no hay peligro de que se extingan.
El fuego constantemente encendido en el centro de la casa recuerda a los
kikapúes que siempre deberán tener encendida la oración a Kitzihaiata. Sobre el
fuego sagrado se secan las lenguas y los costillares de venado que se
consumirán en las misas y bautizos, en las fiestas de año nuevo y en el regreso a
los campamentos de invierno.
MITOS Y LEYENDAS
Nadie puede comer en el lado oeste de la casa, ya que ese lugar está destinado a
los espíritus. Tampoco está permitido cepillarse el cabello, cortarse las uñas o
rasurarse dentro de la casa. Está prohibido brincar encima del fuego, pues existe
la creencia de que las mujeres pueden sangrar hasta morir en su próxima
menstruación. No se pueden realizar trabajos de madera y plata dentro de la casa,
en particular los que pertenecen a juegos ceremoniales.

En su mitología Kitzihiata es el espíritu creador. Divinidad superior cosmogónica
que domina todo lo existente: material o no, y las fuerzas que los interconectan.

Kitzihiata salvó a los kikapúes de no perecer en un diluvio universal, hace miles de
años, para ayudar a repoblar la tierra. Por lo tanto, son un pueblo elegido.
Todo lo orgánico, incluyendo a la humanidad, y lo inorgánico, tiene vida propia,
poder, y estamos interrelacionados con la Tierra y el cosmos. Cuando un familiar
fallece, su cuerpo no se extingue, pasa a formar parte de la tierra y renace. Sólo
traspasa otra etapa y entra en otra dimensión. Cuando lo entierran, atrás de su
casa, siembran encima de la tumba un árbol, ser con espíritu, que compartirá su
nueva vida con sus seres queridos.

















KILIWA (KO'LEW, KOAH, KUAL), KUMIAI (TI'PAI), PAIPAI (AKWA'ALA).
PUEBLOS I
NDÍGENAS DE BAJA CALIFORNIA.


Historia
Las poblaciones cochimí, cucapá, kiliwa, koah, kumiai y pai-pai
En la porción norte del territorio de Baja California, específicamente en los
municipios de Ensenada, Tecate y Mexicali, se asientan cinco grupos indígenas
que tienen un origen común. Hace aproximadamente 2 700 años hablaban un
mismo idioma; hoy cada uno tiene su propia lengua, todas pertenecientes al
grupo Hokano-Siux, subgrupo Hokano-Subtiaba. rama Hokana, subrama
Esseleno-Yumana de la familia Yumana. Estudios lingüísticos recientes revelan
que algunas de estas lenguas son inteligibles entre sí: el cochimí con el cucapá, y
el kumiai con el cochimí, en tanto que el kiliwa y el pai-pai no son comprensibles
con ninguna.
De acuerdo con el sitio ocupado en el territorio, las etnias bajacalifornianas
reciben distintos nombres; así, los cochimí y kumiai son llamados habitantes de la
meseta; los cucapá son conocidos como rieños, y los pai-pai y kiliwa reciben el
apelativo de serreños.
Los kumiai o kimiai, se llaman a sí mismos ti’pai. Sus comunidades se ubican en
las mesetas costeras y están distribuidas en tres áreas territoriales: los de San
José de la Zorra, municipio de Ensenada, y los de Nejí y El Álamo, municipio de
Tecate.
Los pai-pai o akwa’ala, término con el que se autonombran, se asientan en las
sierras de Juárez y San Pedro Mártir, en el municipio de Ensenada, con tres
localidades importantes: Santa Catarina, Jamao y San Isidro.
Los kiliwa se denominan a sí mismos ko’lew, "hombre cazador". Sus principales
asentamientos están en las rancherías localizadas en el área conocida como
Arroyo de León, y en algunas comunidades —como Santa Catarina— conviven
con miembros del grupo pai-pai. Esta región se ubica en el municipio de
Ensenada, delegación del Álamo, dentro del valle de la Trinidad, al norte de la
sierra de San Pedro Mártir y al sur de la sierra de Juárez, específicamente en las

estribaciones de una pequeña serranía llamada localmente sierra de los
Tecolotes.
El grupo koah o kúah es una reducida etnia que se detectó a lo largo del trabajo
de campo, y de la cual parece no existir registros previos. Lo integran 12 a 15
indígenas que residen en Santa Catarina, en donde conviven con indígenas pai-
pai y con mestizos.
El clima predominante en Baja California Norte es seco y extremoso, con una
precipitación pluvial menor a los 300 mm, y sólo en las partes montañosas existe
la formación de microclimas templado-lluviosos
Los suelos son en general áridos y semiáridos, caracterizados por una
vegetación dominada por matorrales dispersos en manchones; algunos
componentes importantes son: gobernadora, palo verde, torote, jojoba, palo
fierro, ocotillo, mariola, biznagas, garambullos, pitahayas y otros cactos y
arbustos espinosos de pequeña y mediana altura.
Actividades Económicas
En general, todos se dedican a las labores agrícolas y ganaderas dentro de sus
propios terrenos o contratándose como jornaleros en los pueblos cercanos.
Otra fuente de ingresos proviene del trabajo eventual que desempeñan en la
rama industrial de la región y de la elaboración de artesanías tradicionales que
venden ocasionalmente en los mercados de sus localidades.
El cultivo de maíz, frijol, cebada y trigo, así como la recolección de frutos
silvestres, cumplen funciones generalmente de autoconsumo en todos los
grupos.
La vivienda tradicional se construye aprovechando los materiales del lugar, tales
como mezquite, álamo, sauce, chamizo, carrizo y cachanilla. Los servicios de
electricidad, drenaje y agua entubada son deficientes. Todos los asentamientos
indígenas se encuentran comunicados a través de caminos de terracería,
brechas y caminos rurales que conectan a la red carretera federal del estado.
Según los datos proporcionados por la Secretaría de Salud, estos grupos son
atendidos en más del 90% de sus demandas a través de las clínicas instaladas
en la entidad. Entre las poblaciones que cuentan con unidades de salud
concurridas por indígenas locales, están los ejidos Héroes de la Independencia y
El Porvenir, además de las localidades Las Palmas, Luis Echeverría, Ojos
Negros y El Mayor Indígena. La atención de segundo y tercer nivel se
proporciona en las ciudades de Ensenada y Tecate.



Costumbres y Leyendas
Poco se sabe de la vida religiosa de estos grupos, aunque existen datos que
revelan el culto a deidades ancestrales. Todos poseen una concepción animista

del mundo, es decir, conciben que las cosas están dotadas de espíritu,
particularmente los componentes naturales, por lo que honran con ritos
propiciatorios; asimismo, consideran de suma importancia las celebraciones
dedicadas a sus difuntos.
Sobre los kiliwa y sus prácticas religiosas la información disponible es mayor;
veneran a la Luna como su dios principal, relacionándola con el origen de todo y
cuya morada se señala en el mundo de los muertos; también honran a una
deidad solar y cuatro divinidades menores, "los hermanos", representadas con
figuras antropomorfas de madera.
Leyenda kiliwa

El mundo, según los kiliwa, es una bolsa de cuero roja, elaborado con piel de
Meltí Ipa Jalá, un creador. Dentro de esta bolsa se encuentra todo lo que existe:
el cielo, la tierra, los hombres, las estrellas, los animales, etc. El mundo está
dividido básicamente en dos ámbitos: el que se contempla y disfruta, y el que es
etéreo y misterioso. Estos ámbitos son parte de una misma realidad.

Meltí Ipa Jalá, el dios coyote, gente luna, es la deidad principal, el padre de todas
las cosas y la personificación de la muerte. Donde reside se llama "La casa de la
muerte". Cuando despertó Meltí Ipa Jalá se dio cuenta que el humo había hecho
todos los senderos, las veredas, los caminos tanto de la tierra como del cielo, y
por esto se puso muy contento. Meltí tuvo ganas de cantar, pero no tenía
acompañamiento. Fue entonces cuando se quitó el escroto, la bolsa exterior de
los testículos; tomándola entre sus manos con su boca hizo mff, mff, así, por tres
veces consecutivas, sacando de sus pulmones un gran aire, hasta que infló
aquella bolsa de cuero en tal forma que pudo meterse dentro de ella. Así Meltí
tuvo su sonaja y cantó, cantó, cantó, y cantando y fumando creó el cielo.

El simbolismo que encierra el hecho de que el dios se introdujera en la bolsa de
sus propios testículos se aclara un poco más en los siguientes versos de su
historia:

El mundo cóncavo y desfondado,
hinchó su escroto y fue un guijarro
en donde todo era tintura
Ipa fumando puso la Tierra,
la tierra de los kolew.
De modo que se entiende que Meltí se introdujo en la bolsa de su escroto por
que no había guijarros para hacer sonar la sonaja.


Cuando Ipáyumalcusal da muerte a Metailkwaipaib, le quitó el escroto y después
de arrancarle el corazón, mete éste dentro de aquél. Así pudo tener una sonaja
como Meltí Ipa Jalá. Final mente, para destacar esta clara vinculación e
identificación entre cosmogonía y música entre los kiliwas, resulta ilustrativa la
leyenda de Pokipa Ipai.

Mientras cantaba, Pokipa Ipai pensaba: "si ella tiene al niño pronto, yo le pondré
nombre. Si es hombre se llamará Imaiautichay; pero si es mujercita entonces su
nombre será Hecháritu". Así estuvo cantando, con tantas ganas que al final la
mujer parió un niño. Entonces Pokipa Ipai dijo: "este es mi hijo".












KUMIAI

Historia

Hace unos 3 mil años penetraron a Baja California varias corrientes migratorias
provenientes del sur de Estados Unidos. Eran grupos de filiación lingüística

yumana.
Entre las montañas y el desierto, recorrían grandes distancias recogiendo bellotas,
semillas, tunas, piñones, agaves y frutos de la manzanita y la guata.
Con el tiempo aquellos hombres se agruparon en distintas bandas y cada una
procuró delimitar su territorio. A la llegada de los misioneros, los indígenas Kumiai,
fueron congregados en rancherías aledañas a las misiones. Debido a que en su
región no se estableció ninguna casa de religiosos. La imposición de una cultura
ajena inició el proceso de aculturación de los aborígenes, el cual se acentuó con la
llegada de los otros extranjeros y mexicanos.




Ubicación Geografica

Los Kumiai están congregados en San José de Tecate y Juntas de Nejí,
Municipio de Tecate, y San José de la Zorra, Municipio de Ensenada. Esta última
comunidad, la más numerosa, queda 16 km al norte del ejido El Porvenir, en le
Valle de Guadalupe. Los Kumiai poseen tierras bajo el régimen de ejido colectivo,
como una ampliación de El Porvenir.
Siembran trigo de temporal y hortalizas de riego por bombeo, cuyos productos
venden en Tijuana. También recolectan miel durante el verano, en los cerros
aledaños; parte de la cual comercializan. Los hombres salen a trabajar en los
campos de vid del Valle de Guadalupe. Las mujeres recolectan bellotas en
noviembre y diciembre, cuidan el ganado caprino y vacuno, atienden la casa y
elaboran cestos de junco.


Los kumiai o kimiai, se llaman a sí mismos ti’pai. Sus comunidades se ubican en
las mesetas costeras y están distribuidas en tres áreas territoriales: los de San
José de la Zorra, municipio de Ensenada, y los de Nejí y El Álamo, municipio de
Tecate.
Actividades Economicas
Las actividades productivas de la población indígena originaria de la entidad
dependen, por un lado, de las condiciones del terreno ocupado y los recursos
naturales que les proporciona su entorno y, por otro, del desarrollo de las
actividades agropecuarias e industriales en tierras o poblados vecinos. En
general, todos se dedican a las labores agrícolas y ganaderas dentro de sus
propios terrenos o contratándose como jornaleros en los pueblos cercanos. Otra
fuente de ingresos proviene del trabajo eventual que desempeñan en la rama
industrial de la región y de la elaboración de artesanías tradicionales que venden
ocasionalmente en los mercados de sus localidades. El cultivo de maíz, frijol,
cebada y trigo, así como la recolección de frutos silvestres, cumplen funciones
generalmente de autoconsumo en todos los grupos.
La vivienda tradicional se construye aprovechando los materiales del lugar, tales
como mezquite, álamo, sauce, chamizo, carrizo y cachanilla. Los servicios de
electricidad, drenaje y agua entubada son deficientes. Todos los asentamientos
indígenas se encuentran comunicados a través de caminos de terracería,
brechas y caminos rurales que conectan a la red carretera federal del estado.
Sus comunidades se encuentran en la sierra de juarez y por lo tanto cuentan con
recursos abundantes de especies forestales contando con pinos y robles. En
cuento a fauna se encuentra igualmente diversa con especies como el borrego
cimarron, puma , coyote y algunas especies de conejos y algunas especies de
reptiles como la vivora de cascabel también cuentan con algunas aves peces y
anfibios.

Costumbres
Poco se sabe de la vida religiosa de estos grupos, aunque existen datos que
revelan el culto a deidades ancestrales. Todos poseen una concepción animista
del mundo, es decir, conciben que las cosas están dotadas de espíritu,
particularmente los componentes naturales, por lo que honran con ritos
propiciatorios; asimismo, consideran de suma importancia las celebraciones
dedicadas a sus difuntos. Los pai-pai, además, rinden culto a dioses que
representan a los astros, especialmente a la Luna y a las estrellas. Sobre los
kiliwa y sus prácticas religiosas la información disponible es mayor; veneran a la
Luna como su dios principal, relacionándola con el origen de todo y cuya morada
se señala en el mundo de los muertos; también honran a una deidad solar y
cuatro divinidades menores, "los hermanos", representadas con figuras
antropomorfas de madera. Las contadas festividades del santoral católico suelen
celebrarse de acuerdo con su calendario ritual; por ejemplo, entre los cochimí y
cucapá, la fiesta dedicada a san Francisco —4 de octubre— está asociada con
los ritos de fertilidad de la tierra.

Leyenda
Decir el nombre es poseer la cosa
La intención con que se pronuncia la palabra tiene el poder de atraer aquello que
se nombra; es decir, posee una influencia valorada y buscada para arremeter en
el imaginario del espectador. No hay más que pensar en el chamanismo y en su
conexión con el oficio del actor-narrador, que son en su sentido más amplio la
misma cosa.
Para los kumiai, estos chamanes eran llamados guamas, a quienes se les
consideraba que tenían el poder de establecer contacto y comunicación con el
mundo sobrenatural. También se cree que los lugares donde se encuentran las
pinturas rupestres eran centros ceremoniales y que posiblemente fueron
realizadas por los mismos chamanes. Por esta razón, el chamán es portador de
una verdad universal que se expresa en el mito y que él encarna en su
corporalidad a manera de ofrenda. Esto significa, que el chamÁn contiene varios
atributos que lo trascienden; en primera instancia es actuante del discurso
narrativo del mito; en segundo término, testigo omnisciente, y en tercer lugar,
oficiante curandero.



.


Así, la palabra tenía una intensa e indisoluble relación entre la cosa (realidad
otorgada) y el nombre que designaba. Según como fuera pronunciada, producía
en el receptor efectos físicos que lo situaban en otra realidad, O mejor aun, el
chamán iba creando con las palabras otra realidad momentáneamente.


Ejemplo de ello, es el mito de Los tres brujos donde se narra lo siguiente: ―Era
una familia de grandes brujos, magos y hechiceros. Dominaban la naturaleza con
palabras mágicas. El brujo mayor, pensó en usar su magia: —Voy a llamar la
lluvia—. Y dijo: ¡Venga cui¡ Tronó el cielo y comenzó a llover‖.


Esto quiere decir que pronunciar el nombre es poseer la cosa, ya que decir el
nombre implica una forma de materialización de lo nombrado. Al ser pronunciada
la palabra comienza a existir la cosa. Cuando se nos dice en el mito kumiai ―Dos
hombres emergieron del mar, dos hombres vinieron al mundo. Antes no había
más que agua‖, comenzamos a trasladarnos a un plano de invención y fantasía

modelado por el mito; que es sacralizado por los elementos propiciatorios que
intervienen en el rito.


De ahí, que el actor sea considerado hasta nuestros días como ―un habitante de
la lengua‖ capaz de sacudirnos las entrañas y el espíritu. En esa medida, la
palabra es el santuario del alma donde el actor-chamán ofrenda su propio ser
para dar voz al lenguaje.



Lacandones

Los lacandones se llaman a sí mismos hach winik, que significa "verdaderos
hombres". Se piensa que originalmente el vocablo lacandón se refería a un grupo
hablante de chortí el cual, en tiempos de la conquista, habitaba en una pequeña
isla en el río Lacantún, en el extremo sur de la selva y que se autodenominaban
"los del Lacantún", que significa en chortí "gran peñón" o "piedra erecta" y al ser
españolizado se convirtió en lacandón o lacandones.
Localización
Los lacandones habitan en el estado de Chiapas. Particularmente ocupan la zona
selvática del estado que es conocida con el nombre de Selva Lacandona y cuyos
límites son: al este el río Usumacinta y Salinas; al sur la frontera internacional con
el vecino país de Guatemala; al norte la vía férrea del sureste; al noroeste la
carretera Ocosingo-Palenque y al suroeste el océano Pacífico.
Los lacandones se dividen en dos grupos denominados los del norte, que habitan
principalmente en las localidades de Nahá y Metzaboc, y los del sur, ubicados en
la localidad de Lacan ha Chan Sayab.
Infraestructura

La atención que han recibido los lacandones en cuanto a servicios públicos e
infraestructura ha sido escasa. La mayoría de las localidades sólo se comunican
por caminos de terracería.
Tanto la educación como la salud están en manos del gobierno federal, aunque
su presencia es bastante limitada. Existen clínicas de salud donde es atendida la
población. En relación con la enseñanza, hay pequeñas aulas de madera en
donde se instruye a los niños de todos los grados de educación primaria. Ésta es
deficiente, principalmente por la ausencia de profesores.
Antecedentes históricos
Los lacandones se consideran originarios de la península de Yucatán y del Petén
guatemalteco; emigraron durante diversos periodos hacia la selva chiapaneca
huyendo de los intentos de congregarlos en pueblos establecidos por las
autoridades coloniales, después de que los pueblos originalmente asentados en
la región habían sido trasladados y reubicados en "pueblos de paz", hablantes en
su mayoría de las lenguas chol, chortí y tzeltal.
Se piensa que estos nuevos habitantes de la selva eran miembros de varias
tribus que hasta el siglo XIX se distribuían dentro de un área mucho más extensa
que abarcaba no sólo la selva chiapaneca sino también el Petén, Belice y parte
de la península de Yucatán, y que se diferenciaban e identificaban a través de un
amplio sistema de linajes.
Las referencias sobre la presencia de los actuales lacandones en la selva se
remontan a las últimas décadas del siglo XVIII en documentos que dan cuenta de
diversos intentos de reducción y catequización dirigidos a los indígenas. El
primero de ellos, entre 1788-1797, se refiere a la concentración de los
lacandones en el poblado de San José de Gracia Real. El intento fracasó y éstos
retornaron gradualmente a la selva. Desde esta época los nativos establecieron
relaciones comerciales con los mestizos de Palenque.
Por otra parte, a los lacandones del sur se les intentó convertir, sin resultado
alguno, a principios del siglo XIX. A este fracaso siguió un segundo intento en
1862 por parte de religiosos capuchinos; sin embargo, aunque los religiosos se
llevaron consigo a algunos nativos, las penalidades del camino, la desavenencia
de costumbres y el clima obligaron a éstos a permitir el retiro de los indígenas a
sus lugares de origen.
Lengua
Los hach winik son hablantes de un dialecto del maya yucateco. Se consideran
originarios de la península de Yucatán y del Petén guatemalteco, que
posteriormente migraron durante diversos periodos hacia la selva chiapaneca.
Dialecto, poema Lacandon
Frente a ti ofrezco mi copal, es para ti. Ofrécelo al padre, es para ti, elévalo al
padre. Cumpliré de nuevo con mi ofrenda de pozol, es para ti, ofrécelo al padre.
Cumpliré de nuevo con mi ofrenda de pozol para ti, para ti. Frente a ti hago mi
don, de nuevo, para tu felicidad. La he ofrecido para que mi don no se corrompa,

permanezca entero, sea la cabeza (parte principal) de mi don, para ti. ¡No se
quiebre el don que te hago! ¡No se rompa el don que te hago! ¡Mírame
haciéndote un don, oh Padre! ¡Que no sea yo hundido en el fuego de la fiebre! Yo
te he colocado en el nuevo brasero, mírame haciéndote nuevamente un don para
tu felicidad, mírame haciéndote un don para el espíritu de mis hijos. Que no
queden cercados, que no los aprisione la enfermedad, el frío, la fiebre. Entra,
camina hacia mis hijos, cura a mis hijos.

Versión maya

Tan in cubic in pom cech′ tiala cubic tic yum tiala nasic tic yum. Hen booticech′ in
ch′ula tech′ uhel a cunya tiala cubtic yum. Hen booticech′ in ch′ula tech′ tiala tilili.
Tan in meetic in sil tech′ci uhel a cunya. Bin in cin poc in sil tech′ ma tu buhul ma
u lacal u hol in sil tech′. Ma tu wacal in sil tech′. Ma tu paxal in sil tech′. II in meetic
in sil tech′, yume. Ma tu lubul ch′acwilci bin in cin pulicech′ yoco umu lac. II in
meetic in sil tech′ uhel a cunya. II in meetic in sil tech′ tia yol in palal. Ma u
nactantic yahil, ma u nac-tantic ceel, ma u nactantic ch′acwil. Oocen ta ximbal a
wilic in pal, acune in pal.

Vivienda
Los hogares lacandones se sitúan regularmente en sitios cercanos a ríos, arroyos
o lagunas; esto les permite además de la pesca, el abastecimiento de agua para
todas las necesidades de la población (cocinar, bañarse, lavar).
Al igual que en muchas poblaciones indígenas del país, la vivienda lacandona
tradicional consiste en un cuarto utilizado como dormitorio y otro como cocina.
Puede ser de forma circular o rectangular y el material es básicamente la palma,
aunque en la actualidad esto tiende a modificarse y hoy en día muchas casas
están construidas con madera y láminas.
También es común un corral o pequeño refugio para los animales domésticos
anexo a la casa. Parte complementaria del hogar lacandón es el imprescindible
fogón que, además de ser utilizado para preparar los alimentos, es aprovechado
para mantener el calor en las noches frías, y el humo, para mantener alejados a
los insectos o para ahumar y así conservar la carne.
Artesanías
La producción artesanal representa una fuente de ingreso económico, aunque su
producción es mínima. Elaboran collares de semillas, objetos de barro y madera
que generalmente son representaciones antropomorfas o de personajes de su
tradición oral, así como arcos y flechas de bejuco.
Territorio, ecología y reproducción social

El clima que predomina en el territorio lacandón es el cálido-húmedo (de 23 a
27°C). Llueve todo el año, excepto los meses de marzo y abril en los que el ritmo
de precipitación pluvial disminuye en cierta medida.
Existen numerosas corrientes fluviales destacando el río Usumacinta que provee
a la selva de un rico sistema hidrográfico mediante una vasta red de ríos y de
arroyos. También hay una considerable cantidad de estanques y de lagunas que
conforman pequeñas depresiones cuyo nivel varía de acuerdo con el volumen de
lluvia registrado a lo largo del año.
La vegetación se compone de bosque tropical en el norte y de selva baja en el
sur. Los principales tipos de madera son el cedro, la caoba y otras coníferas en
las partes más altas.
El territorio ocupado por los lacandones tiene una extensión aproximada de 662
000 hectáreas, en un medio selvático que representa para ellos un vasto cúmulo
de recursos naturales.
El patrón tradicional de subsistencia se basa en el uso múltiple de la tierra en la
que aprovechan varias zonas ecológicas: la milpa, la selva, el acahual (zona de
transición entre la selva y el campo agrícola) y las zonas acuáticas y
semiacuáticas. El uso combinado de estas diversas áreas proporciona a los
lacandones la posibilidad de aprovechar una extensa variedad de productos,
animales, vegetales y minerales. La explotación agrícola se fundamenta en el
sistema de roza, tumba y quema.
Otra de las actividades económicas que realizan los lacandones es la ganadería
de tipo extensivo en los terrenos agrícolas que se encuentran en periodo de
descanso o barbecho. En estos mismos o en otros se practica la caza y la
recolección de leña y de plantas que utilizan para la construcción de casas,
instrumentos agrícolas y utensilios de cocina o bien para la alimentación.
Los asentamientos lacandones invariablemente son erigidos en las cercanías de
lagos, ríos y arroyos, los cuales también representan un área de recursos de
subsistencia. Fungen como fuente de recursos y como apoyo importante para el
desarrollo de la agricultura, puesto que las aguas estancadas aportan nutrientes
al suelo. Asimismo, se aprovecha la extensa variedad de fauna que frecuenta o
habita en dichas zonas, como aves, reptiles, peces y moluscos.
Organización social
El patrón de asentamiento tradicional entre los lacandones se caracteriza por
núcleos de parientes que oscilan entre seis y 15 individuos agrupados en torno a
un jefe de familia que generalmente es el hombre de más edad y quien funge
como guía espiritual.
Costumbres
Cosmogonía y religión
Su sistema religioso se basa en los ciclos de la naturaleza. Los lacandones
consideran que en los tiempos míticos, los dioses supremos habitaron la tierra y

que sus moradas eran los grandes centros arqueológicos asentados en la región,
como son Palenque, Yaxchilán y probablemente Piedras Negras.
Dentro del contexto mítico, se dice que después de crear el inframundo los
dioses subieron al cielo, a excepción de algunas deidades intermedias y de todas
las menores que tienen sus moradas en cuevas, montículos, lagos y ruinas
menores, ubicadas también en la selva.
Al igual que el resto de las culturas mayenses, los lacandones practican el culto a
las divinidades solares y lunares, y a partir de éstas se establece un
ordenamiento jerárquico que desciende hasta los dioses secundarios. Tienen
además una concepción cíclica del tiempo; es decir, la creencia en eras
sucesivas.
Tanto los dioses principales como las divinidades y seres menores se definen
como propiciadores y sustentadores del orden cósmico. Cada divinidad mantiene
un carácter dicotómico que impone a los hombres una intensa interacción ritual.
Los ritos lacandones pueden ser clasificados en dos categorías: prácticas
propiciatorias y prácticas expiatorias exorcizantes. Algunas involucran al grupo de
parientes y se llevan a cabo de manera periódica y otras atañen a cada individuo
o a sus partes más cercanas.
Dentro del espacio sagrado o ritual, los dioses se materializan a través de
incensarios de barro. Todos los actos rituales se fundamentan en el mismo
patrón: ofrecer copal, comida y bebida ceremonial.
Entre los ritos colectivos propiciatorios se encuentra el ofrecimiento de las
primicias agrícolas que se llevan a cabo entre agosto y septiembre, y el de
renovación de incensarios que se efectúa aproximadamente cada seis años. Otro
ejemplo de ceremonias colectivas son las que se realizan cuando ocurre algún
desastre natural, como inundaciones o tormentas que afectan la seguridad de la
comunidad y se requiere apaciguar a los dioses que causaron el desastre.
Entre las ceremonias individuales se encuentra la conocida con los nombres de
Week bir o Meekchar o Mec Chahal con la que se inicia la integración del
individuo a la vida comunitaria, en función de los papeles que debe desempeñar
dentro de ella de acuerdo con su sexo.
Los rituales curativos pueden considerarse como de carácter exorcizante y
expiatorio.
A partir de la década de los cincuenta empezaron a penetrar misioneros
protestantes norteamericanos en las comunidades lacandonas. Los primeros en
llegar fueron los presbiterianos quienes lograron convertir a algunos habitantes
de Nahá y a casi todos los del sur. En la década de los setenta tocó a Metzaboc
ser blanco de la predicación del culto adventista; aquí también lograron su
objetivo con una buena cantidad de sus habitantes. Casi todos los lacandones
convertidos han emigrado a Lacanha Chan Sayab.
La influencia del protestantismo ha originado la desaparición de muchas prácticas
rituales entre los conversos, aunque algunas de ellas sólo se han modificado, ya

que los lacandones han adaptado el discurso protestante a su propia
cosmogonía.


























Mame



El mam es un grupo maya que habita en el sureste de México y en Guatemala. El
vocablo mame se deriva del quiché Mam, que significa padre, abuelo o ancestro.
Tanto en Guatemala como en Belice se llaman así a las deidades de la montaña
que riegan los cultivos.
Localización
En México la población mam habita en los estados de Campeche, Quintana Roo
y Chiapas; en este último se localizan en el sureste en la zona fronteriza con
Guatemala, principalmente en la región de la Sierra Madre de Chiapas, en los
municipios de Amatenango de la Frontera, Bejucal de Ocampo, Bella Vista, La
Grandeza, Mazapa de Madero, Motozintla, El Porvenir y Siltepec; en la región
Soconusco, en los municipios de Acacoyagua, Cacahoatán, Frontera Hidalgo,
Tuxtla Chico, Tuzantán, Unión Juárez, Huehuetán, Tapachula y Escuintla; y en la
región fronteriza, en los municipios de Chicomuselo, La Trinitaria y Frontera
Comalapa. Así como en los municipios Juárez y Reforma de la región norte, y en
el de Ixtapa, de la región centro.
Infraestructura
La mayoría de municipios que concentran a la población mam cuentan con vías
de comunicación terrestre.
Las cabeceras municipales concentran los servicios de energía eléctrica, agua
entubada, drenaje, instituciones de salud, transporte, teléfono, correo, telégrafo,
canchas deportivas, panteón, mercado, tiendas Conasupo y escuelas de nivel
preescolar hasta el superior, como son los casos de Huehuetán y Tapachula;
Cacahoatán, Siltepec, Escuintla, Frontera Comalapa, Motozintla y Tuxtla Chico,
que cuentan con servicios de educación media superior, así como servicios
médicos por parte del lnstituto Mexicano del Seguro Social, el lnstituto de
Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado, la Secretaría

de Salud y el Desarrollo Integral Familiar. En los municipios restantes se brinda
asistencia social a través del IMSS-Solidaridad, y la Secretaría de Salud.
Las comunidades mames de la montaña se abastecen del agua de los ríos; la
disponibilidad de agua entubada, de drenaje y de energía eléctrica es nula. El
servicio educativo es deficiente; la lejanía de las escuelas y/o la necesidad de
incorporarse al trabajo provocan un alto índice de deserciones.
Antecedentes históricos
Fue en Guatemala donde se originó la civilización maya; según algunos estudios,
la zona arqueológica de los Chuchumatanes data de hace más de 2 000 años;
hacia el noreste de ésta se encontraba un sitio muy importante: Zacaleu, la
capital del señorío mam que dominaba a los pueblos circunvecinos, entre ellos
los k'anjobales.
A partir del siglo IV d.C. la autonomía política y cultural de los mayas se vio
afectada, primero con la llegada de los teotihuacanos, después de los toltecas y,
posteriormente, los nahuas. Fue en los Altos de Guatemala donde el dominio
teotihuacano se estableció con mayor intensidad. Hacia el año 650 d.C. la
hegemonía de este pueblo llegó a su fin.
Hacia el siglo VII d.C. los mames al mando de Acxapil arribaron a la actual región
del Soconusco, donde serían invadidos por los toltecas comandados por
Nimaquiché, y por los tzutujiles y quichés al mando de Kikah II, quienes
derrotaron al señor mam Lahuhquich y expulsaron a este pueblo de su capital
Utatlán. Los toltecas impusieron su cultura. Entre sus deidades principales estaba
Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada que era adorada en los Altos de
Guatemala como Cucumatz. La dominación tolteca terminó a fines del siglo XII.
En 1482 los mexicas invadieron la región, pero fue hasta el año de 1505 cuando
Moctezuma II reinició la conquista de los mames. Los pueblos del Soconusco
fueron sucesivamente sometidos por las armas, conectados a la red comercial
del Anáhuac e integrados al sistema tributario del imperio azteca. A principios del
siglo XV, el señorío quiché extendió sus dominios hasta los altos Chuchumatanes
sometiendo a Zacaleu; en 1521, con la caída de Tenochtitlan, los aztecas dejaron
su dominio a los españoles.
En julio de 1525 Gonzalo de Alvarado salió hacia la región mam para conquistar
el noroeste guatemalteco; ahí se enfrentó con mames, ixiles y uspantecos,
quienes presentaron una tenaz resistencia. Después de sangrientas batallas
registradas en Mazatenango, Malacatán y Zacaleu, se rindió el jefe mam Kaibil
Balam junto con Camil-Acabac.
Alvarado extendió su conquista a todo el dominio mam y estableció una
guarnición en Huehuetenango, junto con él llegaron misioneros dominicos para
evangelizar a los nativos, después llegarían los mercedarios y los franciscanos.
Fray Jerónimo Larios de la Cruz fue el primero en predicar el catolicismo en
lengua mam. Con la introducción del sistema de encomiendas, facilitada por los
misioneros franciscanos y dominicos, los nativos daban tributo en dinero, especie
y trabajo a los españoles. Bajo la "reducción", los pueblos indios fueron divididos,

aislados entre sí y separados del resto de la población como "república de
indios".
Al independizarse de España, Chiapas y Soconusco optaron por agregarse a la
República Mexicana. Fue hasta 1882 cuando los gobiernos guatemalteco y
mexicano resolvieron el conflicto de sus fronteras a través de un tratado de
límites; muchos poblados indígenas, por decisiones ajenas a ellos, cambiaron de
nacionalidad. Además de los mames que quedaron en territorio mexicano,
emigraron otros indígenas guatemaltecos debido a las erupciones del Tacaná; se
dio una penetración definitiva hacia la sierra donde buscaban la posesión de
tierra en suelo mexicano, muchos de ellos se desplazaban temporalmente hacia
las fincas cafetaleras en el Soconusco.
Con el establecimiento de plantíos y fábricas procesadoras de café, el Soconusco
se convirtió en el punto más importante para la economía de Chiapas. Durante el
Porfiriato, mediante la reglamentación sobre colonización y terrenos baldíos,
grandes extensiones de tierra fueron vendidas, en su mayoría a cafeticultores
alemanes establecidos en Guatemala. Hacia 1908 la terminación de la carretera
y del ferrocarril panamericanos, favorecieron una amplia movilización comercial.
En el Distrito de Mariscal, entre los años de 1932 y 1936 ocurrió una creciente
inmigración de guatemaltecos en busca de terrenos. Una forma de contrarrestar
dicha tendencia fue prohibir el uso de su indumentaria tradicional y de su idioma;
asimismo, muchos guatemaltecos renunciaron a su nacionalidad por la necesidad
de un pedazo de tierra. Durante el régimen presidencial de Lázaro Cárdenas, el
gobierno de Chiapas repartió parte de las fincas cafetaleras del Soconusco,
creándose así la pequeña propiedad y el ejido.
Lengua
El idioma mam pertenece al grupo del mismo nombre, de la rama maya,
subfamilia inic. Sobre el origen de las lenguas mayenses, algunos estudios
lingüísticos demuestran que su punto original de dispersión se halla dentro del
área que actualmente comprende el Departamento de Huehuetenango en
Guatemala, zona que alrededor del año 2600 a.C. se hallaba ocupada por
miembros del grupo proto-mayense original.
Debido a que el mam, el huasteco y el maya yucateco presentan el más alto
grado de variación con respecto al resto de las lenguas mayenses, se cree que
fueron las primeras lenguas que se derivaron del tronco común: el proto-maya.
Otras lenguas mayenses derivadas del mam e íntimamente relacionadas con él
son el ixil y el aguacatecano.
Se han reconocido cuatro variantes dialectales del mam, localizadas la primera
en La Grandeza, El Porvenir, Bella Vista y Siltepec; otra, la que se habla en el
municipio de Cacahoatán, una más en Tuxtla Chico y la cuarta variante en
Mazapa de Madero y Amatenango de la Frontera.
Dilalecto, palabras
 atumel verdad, la verdad

 atz'emil dar sal
 awal sembrador, siembra
 awal sembrar
 awb'il b'ech jardín, plantación de la flor
 awil itzaj hortaliza
 awil kjo'n siembra de milpa
 ay tu (pronombre)
 ayiin yo (pronombre)
 b'isil pensar
 b'itz canción
 b'itzil cantar
 b'ixb'il baile
 b'ixel bailar


Salud
Los mames creen que muchas enfermedades son provocadas por causas
sobrenaturales o que son consecuencia de una transgresión de las normas
morales. Por razones económicas y culturales en caso de enfermedad
preferentemente recurren a un curandero y no a un médico alópata; las ancianas
atienden los partos y se les reconoce como "abuelas"; el baño de temazcal se
emplea para la cura de resfriados, calambres y para las mujeres parturientas.
Los curanderos son muy importantes en la comunidad, además de ser médicos
tienen funciones políticas y religiosas; atienden las enfermedades del espíritu
como emociones fuertes, el enojo, la tristeza y la vergüenza, la intrusión al
cuerpo de ciertos seres maléficos, la fiebre y el "mal de ojo".
Vivienda
En los poblados de la costa, sobre todo en las cabeceras municipales, las
viviendas están hechas con tabique, cemento, tejas de barro y lámina
galvanizada, tienen puertas y ventanas de fierro. En la periferia se encuentran
casas más humildes que tienen paredes de otate enjarradas con barro, techo de
dos aguas, de palma de corozo o zacate y piso de tierra apisonado; la cocina
sólo es una enramada. Como mobiliario tienen hamacas, tepextles o petates para
dormir; una mesa, sillas de madera y redes de ixtle para guardar diversos
artículos.
En la sierra, las casas tienen techos de cuatro aguas, de tejamanil, de palma o de
lámina galvanizada; los muros son hechos de bajareque, de adobe o de ladrillo y
cemento. La habitación es amplia y cuadrada, a veces está dividida por
mamparas o por cortinas de tela; si cuentan con dos habitaciones: una la
emplean como granero y otra como dormitorio y cocina. Junto a la casa está el
temazcal, así como un huerto donde cultivan flores de ornato y hortalizas y un
corral para las gallinas. En el municipio de La Grandeza la mayoría de las casas

cuentan con un horno de pan. Emplean utensilios adquiridos en las ciudades
cercanas como molinos de mano, recipientes de peltre o aluminio, máquinas de
coser, lámparas de gasolina, sillas, mesas, etcétera. En los apartados pueblos de
la serranía del Tacaná las casas son muy humildes y su mobiliario es mínimo,
sólo cuentan con un anafre, una cama o un petate.
Territorio, ecología y reproducción social
En el hábitat de los mames predominan los climas semicálido húmedo, templado
húmedo y cálido subhúmedo con lluvias en verano. El área se conforma por tres
zonas: la Sierra Madre de Chiapas, la Depresión Central y la Región Costa de
Chiapas-Soconusco. En las zonas altas las características del relieve obligan a
sembrar en laderas con pendientes muy pronunciadas, incrementándose así el
proceso de erosión; en el municipio de Unión Juárez se encuentra el punto más
alto de todo el estado, el volcán Tacaná que está a 4 110 msnm.
En la Depresión Central de Chiapas el paisaje es de bosque con sabana, los
suelos son delgados, negros, con cierta calcificación. En la Llanura Costera del
Pacífico predominan los suelos muy profundos y amarillos. La Región Costa de
Chiapas-Soconusco localizada en el extremo sur del estado, posee una
exuberante vegetación y tierras muy fértiles; la agricultura es altamente
tecnificada, y sus principales inversionistas son extranjeros. El Soconusco
constituye la zona económicamente más importante de Chiapas por su
producción agrícola de café, cacao, algodón y plátano. Sus fincas absorben la
fuerza de trabajo de los jornaleros indígenas provenientes de los Altos, de la
Sierra Madre de Chiapas; del estado de Oaxaca y de Guatemala.
Los mames que habitan en esta zona cultivan principalmente maíz y frijol; en
menor proporción siembran ajonjolí, cacahuate, tomate, haba, cebolla y árboles
frutales como naranja, guayaba, limón y plátano, muy pocos tienen cafetos. La
producción de maíz, frijol y cacao se obtiene mediante una tecnología simple.
Tienen algunas cabezas de ganado porcino, vacuno y mular.
Los ríos más importantes de la región son el Motozintla, el Zacualpa, el Huixtla, el
Huehuetán, Cuilco, el Siltepec, y el Coapan.
En la sierra, el centro económico y político es Motozintla. Existen una serie de
tianguis en los municipios de Motozintla, Frontera Comalapa, Bella Vista, La
Grandeza y El Porvenir, donde se venden productos como maíz, café de grano,
verduras, flores, rutas de la estación, incienso blanco y negro, esteras de tule,
panela, comida, bebidas "calientes" (compuesto de té con aguardiente), pan,
tortillas, cal, plantas medicinales, ropa, telas, alfarería, productos de plástico y de
peltre, herramientas de trabajo, gallinas, etcétera.
Los mames de la sierra sólo levantan una cosecha al año, se dedican
principalmente al cultivo de la papa, y suelen intercambiar parte de su producción
por maíz y frijol; en cantidades menores siembran trigo, hortalizas y yerbas
aromáticas. El cultivo se hace con herramientas manuales, una muy antigua y
rústica es el bastón plantador con punta de metal. Tienen árboles frutales de
durazno y manzana, crían ovejas de las que aprovechan la lana. En algunas
localidades suelen recolectar flores silvestres para venderlas cada 15 días en

Tapachula, donde compran frijol y harina de maíz. Las escasas tierras que
poseen son cultivadas dos años y después las dejan sin sembrar por cuatro o
cinco años.
En la faja costera, el maíz es el principal producto agrícola; levantan dos
cosechas al año, ya que sus terrenos son fértiles; los municipios de Tuzantán,
Huixtla, Huehuetán y Tuxtla Chico poseen los terrenos con mayor humedad de la
región. En forma limitada practican la agricultura comercial y no escapan a los
especuladores y acaparadores.
El distrito de Mariscal, al que pertenece la zona serrana, y el Soconusco
constituyen una región económica importante, cuyo centro principal es
Tapachula. Hay una gran dependencia entre ambas regiones, ya que los
indígenas serranos proveen de mano de obra a las plantaciones, donde padecen
lo insalubre del clima y las pésimas condiciones de vida; durante el trabajo
temporal son atacados por disentería, enfermedades de la piel como llagas y
ampollas, fiebres, picaduras de animales ponzoñosos, etcétera. La contratación
de los trabajadores en las fincas se hace mediante "enganchadores" que pagan
adelantos o enganches a los contratados. Tal sistema endeuda rápidamente al
indígena y lo liga definitivamente al trabajo en la finca.
Los jornaleros mames mexicanos compiten por el trabajo con los indígenas
extranjeros, que se ven obligados a aceptar salarios menores a los ya
establecidos. La emigración temporal se realiza en los meses de octubre a enero,
tiempo de cosecha en las fincas cafetaleras; durante este periodo sólo
permanecen en sus comunidades ancianos, mujeres y niños. De mayo a
septiembre, en un porcentaje menor, se contratan en la limpia del café; otros van
a trabajar en las plantaciones de algodón de la costa.
La tenencia de la tierra es ejidal. De la superficie total, la mayor parte está
destinada a la agricultura, el 34% a pasto y el 17% comprende bosques. Con la
reforma agraria se expropiaron parte de las propiedades dedicadas al cultivo de
café y algunas pasaron a manos de indígenas, formándose así ejidos cafetaleros.
Organización social
Los mames viven en pequeñas rancherías localizadas en los ejidos; predomina
en ellas la familia nuclear. En cuanto al matrimonio es frecuente el rapto y la
unión libre, que generalmente es una relación duradera. El nuevo matrimonio vive
un tiempo en la casa de los padres del esposo.
La autoridad agraria es el comisariado ejidal, quien trata los asuntos relacionados
con la tierra. El cargo de comisariado ejidal y el de juez auxiliar o agente
municipal conocido como alcalde mayor lo ocupa un indígena.
En el trabajo agrícola, cada hombre junto con sus hijos cultiva su propia parcela;
en la cosecha lo ayudan varios amigos, quienes sólo esperan que este trabajo les
sea retribuido en ocasión de su propia cosecha.
Tradiciones
Cosmogonía y religión

Gran parte de la cosmovisión maya se encuentra en el mito cosmogónico del
Popol Vuh, el cual describe cómo los dioses deciden crear al hombre y al mundo.
Se supone que el dios creador es Quetzalcóatl, originario del Altiplano central,
cuyo nombre quiché es Gucumatz. Los quichés concibieron al mundo como un
sitio ordenado, dividido en cuatro partes, determinadas por los puntos cardinales,
que estaban representados por los dioses Bacabes. Consideraron al hombre
como la criatura más perfecta después de los seres divinos, y a la tierra como el
elemento generador de vida. Ixim, el maíz, es el cultivo principal; los mames
creen en la existencia de mazorquitas que hablan y amenazan con abandonar al
hombre si dejan el cultivo del maíz por el del café; los lugares donde se han
aparecido mazorquitas se han convertido en lugares de culto religioso.
Cuando es tiempo de cosecha seleccionan las mazorcas "cuachas" (dobles);
mientras hacen la selección, queman copal, las visten con papel como muñecos
y las colocan en el altar de la casa; hacen fiesta con música de marimba y los
invitados bailan con la mazorca.
De acuerdo con la cosmogonía de los mames, hay una serie de seres
sobrenaturales que provocan o alivian enfermedades, y les ayudan en sus
actividades como la siembra y la cacería; éstos habitan en lugares apartados.
Conservan muchas creencias de origen prehispánico, realizan ceremonias
agrícolas propiciatorias que ofrecen a las deidades nativas llamadas tajawil, entre
ellas el "dueño del cerro", que es un duende chaparro y gordo, conocido también
como el "sombrerón".
Actualmente, los chamanes mayas (chimanes) son los herederos de los antiguos
naguales, y tienen el don de adivinar, de curar enfermedades naturales y
sobrenaturales o provocarlas, así como la capacidad de alojar su espíritu en el
cuerpo de un animal o de un fenómeno meteorológico; pueden visitar regiones
sagradas como el interior de las montañas, el inframundo y el cielo. Los mames
llaman a los nahuales waxés, los más poderosos son el rayo, el viento, la
centella, el torbellino y el tigre.
El catolicismo que impera entre los mames muestra varios elementos de
sincretismo con antiguas tradiciones como el culto a figurillas prehispánicas que
comparten el altar con los santos católicos.
Leyenda
Escape del cielo

Cuenta la leyenda que en tiempos remotos estaban los dioses creando a las
criaturas que poblarían el mundo. Afanosos y dedicados, era mucho el trabajo
por realizar, así que dejaron a medio hacer unos muñequitos muy pequeños, que
les estaban costando mucho esfuerzo terminar, hasta les habían puesto los pies
volteados. Eran los aluxes.


Tan difícil estaba siendo para los dioses crear estos muñequitos que decidieron
ocuparse en los colores de las plumas del quetzal, las manchas del jaguar, el
rugido de los monos, entre otras tareas de su creación.

Así, incompletos estos seres, los dioses les advirtieron a los aluxes que no
debían escapar del cielo, que si llegaban al mundo y les daba la luz del sol, se
convertirían en piedra para siempre. Sin embargo estas extrañas criaturas no
obedecieron y de noche se escaparon a conocer el mundo, a escondidas de sus
creadores. Estaban seguros de regresar antes de que se asomaran las primeras
luces del alba, para evitar que los rayos del sol los tocaran. Pero era tanta su
algarabía de conocer el mundo y trepar las lianas de la selva, recostándose en
las hojas de los platanares, escondiéndose entre la maleza o sumergiéndose en
las cristalinas aguas de las lagunas, que no se percataron que amanecía, no
pudieron regresar al cielo y quedaron atrapados en el mundo.
Fiestas
Algunas fiestas religiosas del grupo mam coinciden con las ferias comerciales; el
protestantismo se ha extendido en detrimento del credo católico por lo que la
feria tiene un carácter más que nada comercial.









Matlatzinca


Matlatzinca es el término con que los mexicas designaron a este grupo. En
náhuatl significa "los señores de la red" o "los que hacen redes", y deriva de
matlatl: red; zintil: reverencial y catl: gentilicio. Por otra parte, debido a que hubo
grupos matlatzincas que ocuparon algunas zonas al interior de la región
purépecha poco antes de la llegada de los españoles, sus pobladores los
denominaron pirindas, es decir, "los de en medio". Actualmente, el grupo se
nombra a sí mismo matlatzinca.
Localización
El matlatzinca es uno de los pueblos indígenas del país que mayor
desintegración ha sufrido, desde la época de la Conquista hasta la actualidad. De
haber sido un grupo que ocupaba un amplio territorio en la época prehispánica, el
correspondiente a los actuales estados de Michoacán, Guerrero y México, se ha
reducido a una sola comunidad: San Francisco Oxtotilpan, ubicada en el
municipio de Temascaltepec, Estado de México.
El municipio de Temascaltepec tiene 28 comunidades, de las cuales San
Francisco Oxtotilpan es la única matlatzinca. Esta localidad colinda con dos
pueblos de habla náhuatl: San Mateo Almomoloa y San Miguel Oxtotilpan. La
población matlatzinca está rodeada de grupos nahuas, y un poco más lejos están
los mazahuas y los otomíes.
El pueblo se encuentra a 36 km de la ciudad de Toluca y se ubica dentro del
sistema orográfico del Nevado de Toluca, a los pies de la sierra de
Temascaltepec. Los montes cercanos como el Zinacantepec y la sierra de
Temascaltepec y Valle de Bravo, están cubiertos por bosques de coníferas
(pinos, encinos, oyameles y ocotes).
Infraestructura
San Francisco Oxtotilpan cuenta con buenas vías de comunicación. En cuanto a
carreteras, se puede decir que tiene más 100 km pavimentados. Existen líneas
de camiones, taxis y camionetas que conducen a la población a los distintos
lugares; sin embargo, dentro del pueblo es frecuente el uso de animales para el
transporte humano y de carga.
El servicio de energía eléctrica es deficiente. Para acceder a los servicios
educativos, los pobladores matlatzincas acuden a la cabecera municipal. Ahí hay

jardines de niños, primarias, secundarias y bachillerato. Existe también una
unidad de Extensión Académica de la Universidad Autónoma del Estado de
México, con estudios a nivel licenciatura.
Antecedentes históricos
Los primeros grupos migrantes de matlatzincas se establecieron en las fértiles
tierras del valle de Toluca alrededor del siglo XII. Se dice que este grupo fue uno
de los ocho que formaron parte de la peregrinación de Chicomoztoc al valle de
México.
Es posible que el asentamiento definitivo del grupo haya tardado varios años, ya
que los constantes movimientos migratorios de otros grupos provocaban la
demanda de los mejores y más propicios lugares para establecerse. Así, el
territorio del valle de Toluca estaba ocupado en gran parte por los matlatzincas y
en menor grado por los mazahuas. Una vez que los nahuas logran establecer su
dominio en el centro de México, empiezan a considerar la conquista de la zona
del valle de Toluca y de la Sierra Nevada, ya que contaba con fértiles tierras,
bosques y gran variedad de animales. Además, estas tierras estaban muy bien
ubicadas para el paso de los comerciantes del valle de México a la costa del
Pacífico y para tener contacto con los purépechas.
Lograda la conquista con la ayuda de otros grupos, los nahuas empezaron a
establecerse en territorio matlatzinca, que se convirtió en un escenario comercial
y pluriétnico importante. Gracias a la riqueza natural de esta región, comenzó a
circular una enorme cantidad de productos agrícolas, forestales, vegetales y
animales que se dirigían principalmente al valle de México y a los centros
comerciales de la región. Los grupos mazahuas y otomíes se extendieron,
mientras que el matlatzinca disminuyó y el nahua ocupó nuevos sitios. En varias
localidades de la región se llegaron a hablar los cuatro idiomas. Por las
actividades económicas en las que se vieron envueltas las comunidades
matlatzincas, el idioma náhuatl se volvió imperante en las transacciones
regionales. Quizá éste fue un factor que influyó considerablemente para que las
comunidades matlatzincas se fueran nahuatlizando y perdiendo su idioma.
Los españoles llegaron a la región matlatzinca pocos años después de la caída
de México-Tenochtitlan. Algunos de los poblados que comenzaron a tener una
importancia considerable en la región central de la Nueva España fueron
Temascaltepec, Taxco y el actual Valle de Bravo.
Las tierras de los matlatzincas, con sus respectivos pueblos, fueron repartidas
entre los encomenderos y la Corona española. El pueblo de Toluca fue asignado
a Hernán Cortés, formando parte así del Marquesado del Valle.
El control jurídico y administrativo que ejercían los españoles en cada comunidad
indígena permitió un manejo muy preciso de la tenencia de la tierra, recaudación
de tributos, repartimientos y de las actividades eclesiásticas.
La orden franciscana pronto llegó a las tierras matlatzincas y comenzó a levantar
templos y a evangelizar a las comunidades. Varios misioneros tuvieron que

aprender la lengua nativa y hacer gramáticas y diccionarios para poder transmitir
el evangelio.
Cuando los pobladores españoles y mestizos se asentaron definitivamente en el
valle de Toluca, la agricultura se intensificó y diversificó. Se producían en
abundancia productos nativos como el maíz, frijol, calabaza, chile, jitomate, chía
y amaranto; y algunos de origen extranjero, como el trigo, cebada, caña de
azúcar, árboles frutales y legumbres.
El sistema de regadío por canales estaba muy generalizado en la región del valle
de Toluca y de la serranía. Estos sistemas, que se nutrían de los ríos
procedentes del Nevado de Toluca, estaban establecidos desde la época
prehispánica y se aprovecharon durante la Colonia. Gracias a ellos, los cultivos
llegaron a ser abundantes y con rendimientos considerables.
La minería fue una de las grandes atracciones que tuvieron los españoles para
asentar sus haciendas en la región matlatzinca. En lo que es el actual pueblo de
Temascaltepec encontraron vetas de oro y plata, con un potencial de explotación
muy grande. Esta zona pronto se consideró como una de las más importantes de
producción minera de la Nueva España.
La región del Nevado de Toluca siguió conservando su importancia comercial. Un
día a la semana se hacía un tianguis en una población grande a la que acudían
todos los pueblos de la zona. Por ejemplo, los viernes en Toluca, los martes en
Texcaltitlán y Tejupilco y los domingos en Temascaltepec. Este sistema se sigue
conservando hasta la fecha.
En 1565, cuando la población indígena de la Nueva España disminuyó
drásticamente a causa de las epidemias, se calcula que eran cerca de 180 000
las personas hablantes de lengua matlatzinca en el área del actual Estado de
México y parte de Michoacán.
Lengua
La lengua matlatzinca está considerada dentro de la rama otomangue, otomí-
pame. En ésta hay cuatro familias: pame, jonaz, matlatzinca y otomazahua. A su
vez, la familia matlatzinca se subdivide en dos lenguas: la matlatzinca y la
ocuilteca.
En la actualidad, la lengua matlatzinca está desapareciendo debido a que cada
vez son menos los hablantes. La mayoría de la población de San Francisco es
bilingüe, y cada vez domina más el castellano. El uso de la lengua materna se da
entre la gente mayor y sólo en algunos niños pequeños. Uno de los factores que
ha provocado mayores cambios en la utilización de la lengua materna ha sido la
migración. La necesidad de conocer y manejar el castellano fuera de la
comunidad, así como la adquisición de nuevos patrones culturales, hace que se
reduzca el número de hablantes.
Dialecto, palabras
Amiko...........................................................................Amigo
Ant ´ api........................................................................Alcohol, aguardiente

Anxuxi..........................................................................Ajo
Ba ´ ni...........................................................................Casa, hogar
Ba ´ nja.........................................................................Rebozo
Ba ´ ri............................................................................Recostarse, dormir
Balico...........................................................................Avena
Towa ´ a.......................................................................Niño, muchacho, joven,
masculino, hombre, hijo
To ´ xuwi.....................................................................Hija
Xuti..............................................................................Bañarse
Vestimenta del pueblo Matlatzinca


El vestido del pueblo Matlatzinca se caracterizó hasta hace algún tiempo, en el
hombre, por el uso de un calzón de manta blanca que llegaba a los tobillos y
camisa del mismo material, gabán de lana liso, guarache y sombrero de palma,
además de una faja bordada color rojo que sirve para sostener el calzón. En el
caso de la mujer, una falda larga, llamada enredo o chincuete de lana de diversos
colores, blusa bordada, quexquémetl y faja para sostener la falda. Actualmente,
en muchos casos, el vestido tradicional se ha sustituido por ropa de confección
industrial, pues la vestimenta tradicional se usa exclusivamente en las
festividades de este pueblo.


Salud
Las enfermedades infantiles más frecuentes son las de las vías respiratorias;
entre la población adulta encontramos las gastrointestinales, la parasitosis y el
alcoholismo. La mayoría de los padecimientos son provocados en gran medida
por la desnutrición, la falta de higiene y, en general, por las malas condiciones
económicas de la población.
Para mantener la salud, los matlatzincas acuden principalmente a los médicos
tradicionales que viven en la región. Existen curanderos, parteras y hueseros, los
cuales han desarrollado un lenguaje extenso y preciso de los métodos y medios
naturales con los que curan. El curandero alivia la mayor parte de los males: el
susto, el mal de ojo, el aire, la diarrea. Receta hierbas medicinales y proporciona
la terapia adecuada a la enfermedad de que se trate. Las parteras atienden los
partos y los empachos de los niños. El huesero se especializa en arreglar los
huesos rotos, las luxaciones y dislocaciones mediante la aplicación de masajes.
Muchas personas han aprendido a curar a través de las enseñanzas de sus
padres. Hay quienes tienen mayores virtudes y se especializan en alguna rama,

pero esto sólo se sabe con la práctica, la cual muchas veces se inicia con un
hecho casual. Otras personas que saben curar han adquirido su conocimiento al
recibir un impacto de algún fenómeno natural. Por ejemplo, quienes han sufrido la
descarga de un rayo y han logrado sobrevivir, adquieren poderes curativos. Otra
forma de curar es a través de las visiones que se tienen con la ingestión de
hongos alucinógenos. No todos los que comen estos hongos llegan a tener
poderes. Podría decirse que ciertas personas son potencialmente aptas para
conocer y aplicar las artes curativas, y que lo único que necesitan es saber
encaminarse y encontrar los medios que les revelen su potencialidad.
Vivienda
La vivienda matlatzinca es por lo general de un solo cuarto, el cual se utiliza
como dormitorio y cocina. Todas las casas cuentan con huertos donde se cultivan
árboles frutales, verduras y flores; también cuentan con corrales donde se crían
algunos animales domésticos. En las viviendas matlatzincas también es
frecuente también encontrar temazcales.
Territorio, ecología y reproducción social
La gran mayoría de los pobladores del municipio de Temascaltepec se dedica al
trabajo agrícola; en la cabecera municipal se ocupan en actividades comerciales,
educativas, de transporte, minería, de la construcción y servicios públicos. La
población de San Francisco es esencialmente agrícola.
Los productos principales, el maíz y el frijol, que se obtienen de la actividad
agrícola, y son para el consumo interno. Para la venta se siembra la papa, el
chícharo, la avena, el trigo, la caña de azúcar y diversas frutas.
Las laderas y los terrenos que están cercanos al centro de la población son de
propiedad comunal. Son tierras de temporal que pueden ser concesionadas a
quienes no tienen ninguna propiedad. Esta concesión es indefinida. Por lo
regular, estos terrenos no son tan buenos como los que se encuentran en la
franja aluvial, además de que es mayor la dificultad para trabajarlos.
La forma de propiedad más generalizada es la privada. La gran mayoría de los
pobladores son pequeños propietarios de las parcelas donde trabajan. El 0.7%
de la población no tiene parcela y se emplea como jornalera.
Algunos rentan su tierra para que otros siembren papa o chícharo, productos
destinados al comercio con las ciudades cercanas.
La propiedad ejidal es el tercer tipo de tenencia de la tierra que existe en San
Francisco Oxtotilpan. Estas tierras son producto del gran reparto agrario posterior
a la Revolución y que anteriormente pertenecían a la Hacienda de la Gavia.
Están ubicadas en la parte montañosa y las laderas de los cerros, que están
cubiertos por bosques de pino y encino. Son terrenos sumamente accidentados,
por lo que hay poca producción agrícola en comparación con las tierras privadas.
Se aprovechan básicamente para recolectar leña, frutos y algunas hierbas, o bien
para pastar los animales.

La recolección de plantas, los huertos familiares y la cría de animales domésticos
son también soportes de la economía matlatzinca. El ganado pequeño se
alimenta con avena y cebada. Existe un pequeño comercio interno, donde a
veces se hace el cambio de algún animal por un terreno, por costales de semilla
o por lo que se considere equivalente.
El ganado es de considerable importancia por la manera como se vincula con la
agricultura. Es una reserva alimenticia, muy útil en los trabajos de siembra, de
limpia de terrenos, para acarreo, como transporte y como productores de abono.
Los animales que se utilizan para estas actividades son caballos y bueyes. La
poca leche que se obtiene de las reses es para consumo familiar. Algunas
familias crían ovejas para vender la lana. En menor grado, existe la cría de
cerdos para el consumo y la venta.
La explotación forestal es otra fuente de ingresos. Algunas comunidades
comercian con ella, mientras que en otras, los productos forestales se cambian
por otros de consumo familiar.
Los matlatzincas complementan su economía con el trabajo asalariado migrando
a las ciudades de México, Toluca o Cuernavaca.
Organización social
La base de la organización social es la familia. Ésta se constituye mediante el
matrimonio civil y/o religioso, o bien por la "unión libre". La residencia, por lo
común, es patrilocal.
En años pasados el grupo matlatzinca tendía a la endogamia, es decir, se
buscaba esposa dentro del mismo pueblo; en la actualidad, por los constantes
flujos migratorios, los matrimonios también se pactan entre miembros distintos al
propio grupo.
Una de las formas tradicionales que los matlatzincas conservan para la
organización del trabajo es la denominada faena, es decir, la cooperación
obligatoria que tienen que prestar los habitantes (principalmente los adultos de
sexo masculino) para las obras en beneficio de la comunidad (construcción y
reparación de caminos, construcción de la escuela, mantenimiento de las obras
de riego, etcétera). Estos trabajos son coordinados por las autoridades de la
comunidad.
En cuanto a su organización política, el municipio de Temascaltepec mantiene la
representación y la centralización de los poderes Ejecutivo y Judicial en la
cabecera municipal. Cada uno de los pueblos que lo componen tiene su propio
gobierno, que los representa ante la cabecera municipal y ante organismos
estatales y federales. El municipio se organiza en delegaciones,
subdelegaciones, barrios y rancherías.
En San Francisco Oxtotilpan prevalece el sistema de cargos. Este sistema
implica que los habitantes que han llegado a ser ciudadanos, se emplean en
algún puesto civil o religioso para el servicio de la comunidad. De hecho, la
trayectoria de un individuo en el sistema se va alternando entre los cargos de la

delegación municipal y de la iglesia. Las personas mayores de edad que han
cumplido con cargos importantes adquieren prestigio en la comunidad.
Religión y fiestas
La religión predominante es la católica. Alrededor de la cuarta parte de la
población matlatzinca es protestante o adventista.
Las fiestas más importantes de la comunidad son la del santo patrono, y la del
Día de Muertos. En ambas participan todos los habitantes del pueblo; los que
residen fuera de él envían su cooperación para los gastos que sean necesarios.
Hasta hace poco, entre los matlatzincas se consumían hongos alucinógenos con
fines adivinatorios, así como en los rituales de petición de lluvia en la cumbre del
Nevado de Toluca, considerado por ellos como la morada de los dioses.
San Francisco Oxtotilpan mantiene relaciones festivas con los pueblos de San
Miguel Oxtotilpan y San Mateo Almomoloa; el día que se celebra la fiesta del
santo patrón de cualquiera de los tres pueblos, los dos restantes le llevan música.
En San Francisco existe una danza llamada "de los Pastores", que se escenifica
el 24 de diciembre para celebrar el nacimiento de Cristo.






















































CONCLUSIONES

Los pueblos reclaman que la dignidad y diversidad de sus culturas, tradiciones,
historias y aspiraciones, se reflejen debidamente en todas las formas de
educación e información pública. Al mismo tiempo, exigen a los Gobiernos
Federal, Estatales y Municipales que los consulten y que obtengan su
consentimiento, con libertad y conocimiento, antes de aprobar cualquier proyecto
que afecte sus tierras, territorios y otros patrimonios naturales.
Exigen, igualmente, el cumplimiento y respeto de sus Derechos Humanos, así
como la adopción de medidas eficaces para combatir los prejuicios y la
discriminación y promover la tolerancia, la comprensión y las buenas relaciones
entre los pueblos indígenas y todos los demás sectores de la sociedad.
Los gobiernos tienen que reconocer los derechos de los pueblos indígenas a la
propiedad, control y la protección de su patrimonio cultural, artístico, espiritual,
natural, tecnológico y científico, y a la protección legal de su propiedad intelectual
y de la biodiversidad de los espacios que habitan. Han sido creaciones propias,
son sus maneras de relacionarse con la naturaleza y de resolver su pertenencia
ancestral a este mundo.
Hoy nadie puede negar la presencia viva de los pueblos indígenas, sus aportes y
soluciones a los problemas del mundo moderno. Nadie debe aceptar hoy el
dominio de un pueblo sobre otro. Quien lo hace no reconoce al otro como igual.
Por esta razón cada uno de los pueblos indígenas busca la igualdad de
oportunidades, exige el derecho a administrar sus propios asuntos, comunitarios,

regionales o nacionales. Cada integrante de un pueblo indígena espera ser
tomado en cuenta en el diseño de las políticas públicas que le atañen.
Los pueblos indígenas creen en el reconocimiento de la diversidad cultural como
un derecho público; en que el Estado tiene la obligación de hacer que coexistan
sus formas de gobierno, sus lenguas, valores, identidad cultural, derechos plenos.
Tienen la certeza de que, en el futuro, su permanencia como pueblos está
garantizada en condiciones de mayor equidad socio-política y con mejores niveles
de salud, educación, vivienda, ingresos, empleo.
Si los países del mundo, o, si la Nación mexicana no acepta a sus pueblos
indígenas de manera plena, si cada uno de sus funcionarios, los ciudadanos y sus
familias no reconocemos a los pueblos indígenas en cada momento de nuestra
vida como mexicanos, no solucionaremos los problemas que actualmente vivimos.
Las decisiones de los indígenas y sus gobiernos deben ser acatadas por los no
indígenas con base en el diálogo y el respeto pero, sobre todo, con la firme
convicción que somos iguales a los tarahumaras, a los triquis, a los choles, a los
coras, nahuas, mayas o cualquier otro mexicano indígena. Lograr esto será
aplicar, en los hechos y en nuestra vida cotidiana, el concepto de multiculturalidad
que tanto nos enorgullece como Nación.

Las entidades federativas deben garantizar su cabal cumplimiento y asegurar la
participación de los pueblos indígenas.
Existen todavía asuntos pendientes, como el reconocimiento pleno de los pueblos
indígenas como sujetos de derecho y un gran diálogo sobre el reconocimiento a
sus territorios. Se acompañan de reclamos por servicios que otros mexicanos ya
tienen resueltos como lo son el derecho a la salud, a la educación, al desarrollo, a
la preservación de su patrimonio cultural y la propiedad intelectual de sus
sabidurías y conocimiento ancestral. Esperan de los no indígenas la igualdad en
las oportunidades y que realmente no exista discriminación.
Los pueblos indígenas de México quieren sobrevivir, los indígenas quieren
mantener su identidad espiritual, conservar sus dioses y templos, sus maneras de

hablar y de pensar, su forma de ser mexicanos; quieren hacer realidad la
posibilidad de vivir en una Nación que los respeta.

MATLATZINCA

Etimología
Matlatzinca en náhuatl significa 'señores de la red' o 'los que hacen redes', y
deriva de matla- 'red', -tzin(reverencial) y -catl (gentilicio).
1
Este exónimo les fue
dado por los mexicas, porque los matlatzincas poblaban regiones cercanas a
áreas lacustres donde practicaban extensivamente la pesca.

Historia
Los matlazincas habitaron principalmente el sur y el occidente del Estado de
México, el oriente de Michoacán y el norte de Guerrero y algunas localidades de
Morelos y el Distrito Federal, ubicándose el centro de su territorio en la antigua
zona lacustre del Alto Lerma. De hecho todos los estados de Puebla, Tlaxcala,
Veracruz, Morelos, Michoacán, Guerrero, Jalisco y Colima predominanban
pueblos de lengua otomangueana entre los que se encuentran, además de los
matlatzincas, los otomíes, los mazatecos y los mazahuas.
Los matlatzincas antiguos formaron poderosos señores que en la época
prehispánica construyeron importantes centros políticos y ceremoniales,
integrantes también del señorío que dominó el extenso territorio habitado por
otomíes, mazahuas, ocuiltecas y nahuas; conocido como Valle de Matlatzinco (hoy
valle de Toluca).
Entre 1475 y 1519 los mexicas emprendieron diversas acciones bélcias contra los
matlatzincas. La lengua predominante del Alto Lerma y el Valle de Toluca estaba
dominada por los matlatzincas y su lengua era la mayoritaria en la región. En la
época de Moctezuma Ilhuicamina, Matlatzinco empezó a verse como objeto de
conquista y los mexica atacaron a los matlatzincas con el pretexto de que habían
rehusado proporcionar materiales para la construcción de un templo, pero las
verdaderas razones eran los temores del grupo gobernante axteca por la
simplicaciones estratégicas de Matlatzinco, ubicado entre el estado purépecha y
el estado mexica, los dos en expansión.
2
Además Matlatzinco era una importante
área de producción de maíz. Cuando los matlatzincas rehusaron proporcionar
materiales, Tlacaélel, hermano mayor de Moctezuma, incitó a Axayácatl a
conquistar Matlatzinco.
Durante la Conquista de México, los matlaltzincas, se unieron a los malinalcas y
cohuixcas para ayudar en una ofensiva externa a los mexicas, quienes se
encontraban sitiados en la ciudad deTenochtitlan. Hernán Cortés envió a los

capitanes Andrés de Tapia y Gonzalo de Sandoval al mando de un ejército mixto
de españoles y pueblos aliados. Las batallas fueron largas y difíciles, pero al final
los mexicas fueron derrotados.
3
Posteriormente el territorio matlatzinca pasó
también a estar administrado por los españoles, que previamente habían sido
aliados de los matlatzincas.
Las lenguas matlatzinca-tlahuica son parte del grupo de lenguas otopames,
subgrupo de las lenguas otomangueanas que incluyen al otomi, pame,
y chichimeca-jonaz
El idioma tiene dos subgrupos dialectales que son mutuamente ininteligibles: uno
de ellos llamado Ocuilteca o Tlahuica y el Matlatzinca propiamente dicho. Se
considera que en una época eran un mismo lenguaje que evolucionó en forma
divergente en dos grupos separados. El idioma está en peligro de extinción, y en
nuestros días es hablado por no más de 100 personas, la mayoría de edad
avanzada en San Francisco Oxtotilpan, mientras que el subgrupo Ocuilteca lo
hablan entre 50 y 10 personas en los pueblos de San Juan Atzingo y Santa Lucía
del Progreso.


Ubicación geográfica

Los Matlatzincas poblaron el valle de Toluca y, sin embargo, prácticamente han
desaparecido de éste, de manera que en la actualidad los descendientes de este
pueblo se concentraron en la comunidad de San Francisco Oxtotilpan, del
municipio de Temascaltepec. Para el año 2005, de acuerdo con datos del II
Conteo Intercensal de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística,
Geografía e Informática (INEGI), se registraron un total de 952 hablantes de la
lengua; ello los ubica en el cuarto lugar, en el tamaño de la población de los
pueblos indígenas originarios del estado.


Actividad económica

Los Matlatzincas centran su economía en la agricultura de temporal y en menor
proporción en la de riego; cultivan maíz, fríjol, chile, cebada, avena, trigo, haba,
papa y chícharo, los tres últimos con fines mercantiles y de autoconsumo. Es
importante destacar la diversidad de cultivos en que se ocupa este pueblo, lo que
le permite obtener ingresos económicos. Practican también, aunque en menor
medida, la cría de borregos, cabras y especies menores. No obstante lo anterior,
también se registra el fenómeno migratorio de los Matlatzincas hacia las áreas
metropolitanas de las ciudades de Toluca y de México, para emplearse
temporalmente en las actividades de la economía informal.


Vestimenta del pueblo Matlatzinca


El vestido del pueblo Matlatzinca se caracterizó hasta hace algún tiempo, en el
hombre, por el uso de un calzón de manta blanca que llegaba a los tobillos y
camisa del mismo material, gabán de lana liso, guarache y sombrero de palma,
además de una faja bordada color rojo que sirve para sostener el calzón. En el
caso de la mujer, una falda larga, llamada enredo o chincuete de lana de diversos
colores, blusa bordada, quexquémetl y faja para sostener la falda. Actualmente, en
muchos casos, el vestido tradicional se ha sustituido por ropa de confección
industrial, pues la vestimenta tradicional se usa exclusivamente en las festividades
de este pueblo.


Usos y costumbres del pueblo Matlatzinca

Entre los Matlatzincas subsisten costumbres y conocimiento de la medicina;
también acuden a Teotenango ―capital Matlatzinca‖ y a la cumbre del Nevado de
Toluca a efectuar ritos asociados con la petición de lluvias a la divinidad.

Su organización social tradicional está vinculada a los aspectos religiosos, pues
tienen figuras relevantes como las del mayordomo, fiscal, fiscalitos y topiles que
tienen como obligación organizar y financiar las celebraciones de los santos
tutelares y otras festividades similares, además de otros cargos de índole civil.



MOTOZINTLECO

Etimología
El nombre de Motozintla, proviene dos vocablos nahuatl y su significado se
traduce como: Mototl: Ardillas, Zintl: ladera, y tla: lugar, que en su conjunto dan
como resultado ladera de las ardillas. En las cercanías de la ciudad se han
encontrado interesantes piezas arqueológicas, que confirman la presencia de esta
cultura, en esta región Mesoamericana. Estos instrumentos se pueden apreciar en
el museo Pompilio Montesinos ubicado en la casa de la cultura del municipio.
Historia
Después de la conquista de la provincia de Chiapa por los españoles, los
exploradores se fueron introduciendo en los inhóspitos terrenos de la sierra que
atravesaba el sur de la provincia, fue entonces que un grupo de Asturianos, decide
poner una hacienda ganadera en los terrenos actuales de la ciudad. Le dieron el
nombre de Hacienda Ganadera De San Francisco. Esto se debe a que, en el hoy
extinto río Tuixcum, justo cuando se fundó la hacienda, la corriente del río arrastró

una imagen (con origen incierto) de este santo. Posteriormente, y tras la caída del
imperio de la Nueva España, en manos del ejercito insurgente, el departamento
del Soconusco quedó libre. Tuvieron que pasar algunos años para consumar la
fundacion en el año de 1620 con el rango de villa, y el primer nombre fue "Villa de
Motozintla de Romero". desde entonces Motozintla fue desarrollandose hasta
alcanzar el titulo de ciudad, en el año de 1954, y su nombre fue cambiado al de
Motozintla de Mendoza en honor al revolucionario michoacano Ismael Mendoza
Sanchez.
La ciudad es protagonista de su propia historia, pues su situación geografica, la ha
marginado del resto del país, la agricultura es y ha sido su principal sustento,
muchas fincas fueron fundadas desde que se creo el municipio, las cuales han
mantenido importantes fuentes de ingreso para la población.
En la historia moderna del municipio, hay que recordar los deastres naturales que
han arrasado con partes de la ciudad en los años de 1998, con el huracán mitch, y
2005 con el huracán stan. Sin embargo esto no ha sido impedimento para que su
poblacion salga adelante, pues es uno de los principales productores de café a
nivel estatal.
Medio fisiográfico
El municipio se localiza en la Sierra Madre de Chiapas, la cual explica su relieve
montañoso, sus coordenadas geográficas son 15º 22"€™ N y 92º 15"€™ W, su
altitud es de 1,300 msnm.
Limita al norte con el municipio de Siltepec, al oeste con Escuintla y Huixtla, al sur
con los de Tuzantán y Tapachula, al este con la República de Guatemala y al
noreste con el municipio de Mazapa de Madero y El Porvenir.
Su extensión territorial es de 782.50 km² que equivale al 36.79% de la superficie
de la región Sierra y el 1.03% de la superficie total del estado.
Hidrografía
La hidrografía del municipio la componen los ríos: Huixtla, Motozintla-Mazapa; así
como los arroyos Las Cabañas, Llano Grande y Negro.
Cabe mencionar la existencia de tres afluentes del río Motozintla-Mazapa, los
cuales llevan los nombres de: La mina, Tuixcum y Arroyo San Antonio, que por
efectos de la poca consciencia del hombre de apoco se han extinguido. pero sus
fósiles canales todavia se pueden observan en las inmediaciones de la ciudad.
Orografía
El relieve es accidentado, las montañas más altas son: Niquivil, 2200 msnm; Las
cruces, 1800 msnm; Mozotal, 2500 msnm y el cerro del Male 3200 msnm. La
ciudad prinncipal se ecuentra a 1300 msnm, y se ubica entre las zonas más bajas
del municipio.
El municipio está constituido geológicamente por terrenos paleozoicos y terciarios,
los tipos de suelo predominantes son: acrisol, cambisol, regosol y andosol, su uso

principalmente es pecuario con gran parte de bosque y selva, correspondiendo la
mayor parte del territorio a terrenos ejidales y municipales y sólo el 6% son
propiedad privada.
Demografía
Al igual que el resto de México el mayor porcentaje de la población es etnicamente
mestizo, existen algunos grupos indígenas pero estan casi extintos como el caso
de los mocho, un grupo étnico orginario de esta región, el cual únicamente alcanza
una poblacion neta de 300 individuos, a pesar de que se han hecho grandes
esfuerzos para su recuperación, esta etnia parece estar destinada a la extinción.
Otro grupo importante es la población de origen Europeo, en su mayoria
Españoles y un grupo reducido de Alemanes, estos están principalmente
posesionados en las instituciones gubernamentales.


vista nocturna de motozintla
Por último existe la poblacion de origen asiático, específicamente Chinos, que han
sido parte fundamental en la cultura e identidad del municipio, aportando su
cultura, y gastronomía.
La población total del municipio es de 59,875 habitantes, los cuales representa el
35.62% de la regional 1.53% de la estatal; el 50.31% son hombres y 49.69%
mujeres. Su estructura es predominantemente joven, 70.00% de sus habitantes
son menores de 30 años y la edad mediana es de 18 años. En el período
comprendido de 1990 al 2000, se registró una Tasa Media Anual de Crecimiento
(TMAC) del 2.26%, el indicador en el ámbito regional y estatal fue de 1.37% y
2.06%, respectivamente.
Infraestructura



la infraestructura es escasa, pero se encuentra conectada hacia el resto del país a
través de dos carreteras importantes, la Motozintla-Huixtla que la comunica con la
ciudad de Tapachula, y la Motozintla-Comalapa, que la comunica con otras
ciudades importantes del estado como Comitán y San Cristóbal de las Casas.
Existen alamedas y parques para el entretenimiento de la población, una unidad
deportiva y tres campos de futbol.
Flora y fauna
Flora
La vegetación es de bosque encino-pino, y la totalidad de su flora está compuesta
por una gran variedad de especies de las cuales las más sobresalientes son:
madre selva, helecho, arbóreo, capa de pobre, cedro, encino, liquídambar, ciprés,
pino, romerillo, sabino, manzanilla y roble.
Fauna
La fauna del municipio está compuesta por una gran variedad de especies de las
cuales las más sobresalientes son: culebra verdosa, nacayuca de frío, cotorrilla,
chupaflor montañero, jilgerillo, cacomixtle, jabalí, murciélago, venado cabrito,
puma, culebra ocotera, gavilán golondrino, picamadero ocotero, ardilla voladora y
zorrillo espalda blanca.
Deportes
Motozintla es un municipio netamente futbolero, los fines de semana la poblacion
acostumbra ir en familia a ver el desarrollo de las ligas municipales de futbol.
Cabe mencionar que Motozintla fue Campeón estatal, en el torneo juvenil
desarrollado en el año 2003, venciendo en el estadio Víctor Manuel Reyna de
Tuxtla Guetierrez a una recia selección del municipio de San Cristobal de las
Casas.


Aspectos geográficos
Se localiza en la Sierra Madre de Chiapas, la cual explica su relieve montañoso,
sus coordenadas geográficas son 15º 22. N y 92º 15. W. Su extensión territorial es
de 782.50 km² que equivale al 36.79% de la superficie de la región Sierra y el
1.03% de la superficie total del Estado, su altitud es de 1,300 m. Limita al norte
con el municipio de Siltepec, al oeste con Escuintla y Huixtla, al sur con los de
Tuzantán y Tapachula, al este con la República de Guatemala y al noreste con el
municipio de Mazapa de Madero y El Porvenir. Los climas son cálidos sub
húmedos, cálidos húmedos y templados húmedos. La vegetación es de bosque
encino - pino. Los ríos principales son el Huixtla y el Motozintla-Mazapa, así como
los arroyos las Cabañas Llano Grande y Negro.



La lengua mazahua es una lengua que se habla en el centro de México. Sus
hablantes denominan a la lengua con el nombre de jñatio, con el que también se
designan a sí mismos los mazahuas. Este último es un etnónimo náhuatl que
significa gente que posee venados.
El idioma mazahua pertenece al grupo lingüístico otopameano de la familia
otomangue. Junto con otras sesenta y dos lenguas, el mazahua es reconocido
como lengua nacional en México, con la misma validez que el idioma español en
todo su territorio.
2
Los mazahuas tienen un alto grado de bilingüismo con
el idioma español y se concentran principalmente entre los bosques del Estado
de México y de Michoacán, en el valle de Ixtlahuaca a 36 km de la ciudad de
Toluca, Edo. de México, especialmente en el municipio de San Felipe del
Progreso. Sin embargo, también existen núcleos importantes de hablantes de
esta lengua en la ciudad de Toluca y en el Distrito Federal, entidad en la que
conforman la sexta comunidad lingüística después de los hablantes de español,
náhuatl, otomí, mixteco y zapoteco.
Las lenguas más cercanas al mazahua son la otomí, matlatzinca y el tlahuica,
lenguas con las que forma el grupo otopameano. El mazahua es una lengua
tonal, y distingue tonos alto, bajo y descendente en cualquier sílaba, excepto en
la última.
El centro ceremonial mazahua se encuentra en el municipio de San Felipe del
Progreso en la comunidad de Santa Ana Nichi, lugar de feaciente actividad
cultural donde se practica durante el primer domingo de cada mes una serie de
actividades espirituales que tienen como finalidad rendir tributo al astro Sol para
que les brinde su bendición durante toda la jornada del mes.
Descripción lingüística
El mazahua tiene una fonología y una morfología bastante complejas.
3
La
complejidad de la fonología se traduce en el elevado número de segmentos
fonémicos, mientras que la complejidad morfológica se da especialmente en el
verbo.
Fonología
El inventario consonántico del mazahua viene dado por:
4


Bilabial Alveolar Palatal Velar
Labio-
velar
Glotal
as sor so as sor so as sor so as sor so as sor so as sor so

pir da nor pir da nor pir da nor pir da nor pir da nor pir da nor
Nasal

m m

n n



mʼ nʼ ʼ

Olusiv
a
pʰ p

tʰ t

kʰ k


ʰ


ʔ

pʼ ɓ

tʼ ɗ



kʼʷ

Africa
da

ʦʰ ʦ ʣ ʧʰ ʧ


ʦʼ

ʧʼ

Fricati
va

β sʰ s z

ʃ ʒ

ɣ

h



Sonor
ante

ɾ

j

j

w w


jʼ wʼ

El signo /ʼ/ denota que se trata de consonantes eyectivas o glotalizadas.
En cuanto a las vocales el inventario es:

orales nasales
anterior central posterior anterior central posterior

cerradas i ɨ u ĩ ĩ ũ
medias e ə o
ẽ ã õ
abiertas ɛ a ɔ

Escritura
Los españoles introdujeron el alfabeto latino, el cual fue utilizado para registrar
una gran cantidad de palabras. La ortografía de mazahua usa dos diferentes
grafías en las vocales: una barra para las vocales nasalizadas y uno grave para
el saltillo.
Actualmente, existen dos convenciones diferentes que usan diferentes
subconjuntos del alfabeto latino: la ortografía tradicional y la ortografía práctica de
la SEP. La Secretaría de Educación Pública de México (SEP) es la institución
que regula las reglas de la ortografía, y la que ha establecido un sistema de
escritura práctico que se enseña en los programas de educación primaria
bilingües en las comunidades indígenas. El siguiente cuadro recoge
convenciones usadas en la ortografía mazahua y en la ortografía de las variantes
para transcribir los diferentes fonemas:
Fonemas
/a,
a:/
/e,
e:/
/i,
i:/
/o,
o:/
/u,
u:/
/p/ /t/ /k/ /kʷ/ /ʔ/ /ʦ/ /ʧ/ /t

ɬ/ /s/ /ʃ/ /l/ /j/ /w/ /m/ /n/
Alfabeto
A
a

ⱥ)
E
e

ɇ)
I i
O
o

ø)
U
u
(U
u)
B
b
D
d
G
g
K k

Ts
ts
Ch
ch
Zh
zh
S
s
X
x
L
l
Y
y
W
w
M
m
N
n
Características literarias
El mazahua se caracteriza por la abundancia de la escasez de recursos literarios,
pero es posible encontrar algunos textos:
Ts'ik'etrjo nzhenchju·'pequeño cordero'
a ri b'u·b'u·ba k'o nuts'k'e, 'ven, contigo juego'
ejedya jyos'u·nrrenchju· , 'y lame muy tierno'
kja nuin trroxdyzigo, 'mi pálido cuello'

jyezi k'u·ra nrroru·'déjame que jale'
nuin xidyoge tonru· , 'tu lana muy sueve,'
jyezi ra s'u·tr'u·'déjame besar'
nuin jmige nuna ø'ø 'tu pachoncita faz,'
na punkju·maja, xopu·ji nu ngoxti nu kjee nu ba saja 'alegres, muy alegres;
bienvenido el año'
Gramática
El mazahua es una lengua muy próxima al otomí. Al igual que el otomí tiene
artículo definido (nu- 'el, la') e idefinido (na- 'un, una'), cuya forma en plural es
común a ambos (yo- 'los, las, unos, unas'). Los nombres no distinguen
normalmente singular de plural, aunque las formas poseíadas de los mismos
pueden distinguir si el poseedor es singular o plural:
xin-ʣumwɨ 'mi casa, mis casas'
xin-ʣumwɨ-hi 'nuestra casa, nuestras casas'
En el verbo en cambio se distinguen tres números gramaticales: singular, plural
y dual. Una forma verbal conjugada normalmente tiene la siguiente estructura:
5

TIEMPO/MODO/ASPECTO + raíz + PERSONA + NÚMERO
ra-xi-ko-Ø (PRES-dormir-1ªPERS.-SING) 'duermo'
ra-xi-nu-Ø (PRES-dormir-3ªPERS.-SING) 'duerme'
ru-nyona-ko-hi (PAS-comer-1ªPERS.-PLU) 'Hemos comido'
ru-nyona-nu-Ø (PAS-comer-3ªPERS.-SING) 'Ha comido'

Ubicación geográfica

El pueblo Mazahua o jñatjo es el más numeroso de la entidad, al haber registrado
en el II Conteo Intercensal de Población y Vivienda 2005 a 95,411 personas
hablantes de su lengua.

Se encuentran asentados en la región noroccidental y centro-occidental del
estado, mayoritariamente en 13 municipios rurales que son: Villa Victoria, San
Felipe del Progreso, San José del Rincón, Donato Guerra, Ixtapan del Oro, Villa de

Allende, Almoloya de Juárez, Ixtlahuaca, Temascalcingo, El Oro, Jocotitlán,
Atlacomulco y Valle de Bravo. Desde principios del siglo XVI, los Mazahuas han
ocupado esta zona, que está integrada por una serie de montañas, lomas y valles
en los que predomina el clima frío.

De los municipios donde se asienta el pueblo Mazahua, nueve tienen un alto
grado de marginación: Villa Victoria, San Felipe del Progreso, San José del
Rincón, Donato Guerra, Ixtapan del Oro, Villa de Allende, Almoloya de Juárez,
Ixtlahuaca y Temascalcingo; dos, un grado medio: El Oro y Jocotitlán; y dos un
grado bajo de marginación: Atlacomulco y Valle de Bravo, lo que significa que se
trata de una región y un pueblo con grandes necesidades sociales y económicas.
Algunos de estos municipios (San Felipe del Progreso, San José del Rincón, Villa
Victoria y Villa de Allende), tienen población predominantemente Mazahua.

En los trece municipios citados se localizan 427 comunidades con diez y más
hablantes, de cinco años y más, de la lengua Mazahua.


Actividad económica

La economía de las comunidades Mazahuas se basa en la agricultura de bajo
rendimiento, particularmente de maíz, cuyo cultivo constituye su actividad
económica fundamental, la cual se complementa con los ingresos obtenidos por la
elaboración de artesanías, así como los que consigue la población migrante, en
actividades de los sectores secundario y terciario en las ciudades.

La falta de empleos, el bajo rendimiento de la parcela agrícola y la presión
demográfica, son causa de la migración tanto temporal como permanente, de
hombres y mujeres mazahuas hacia los centros urbanos, principalmente a las
zonas metropolitanas de las ciudades de Toluca y México.


Servicios con que cuenta el pueblo Mazahua

En materia educativa, la población Mazahua tiene dificultades originadas por
causas económicas y sociales para concluir la educación primaria, lo que genera
elevados índices de deserción escolar. Por ello, se reduce el número de jóvenes
mazahuas que estudian la secundaria; y, más aún, el de los que continúan y
concluyen su instrucción media superior o superior.

En lo que respecta a salud y asistencia médica, en la región mazahua el gobierno
ha realizado continuos esfuerzos para dotar de este servicio a las comunidades
que se localizan más allá de las cabeceras municipales. Sin embargo, los
programas no han podido responder a la dimensión de las necesidades reales de
la población, debido al número, dispersión y difícil acceso a las comunidades, así
como a la falta de recursos humanos y presupuestales suficientes.


El alto índice de fecundidad mazahua tiene su origen en factores como la reducida
aceptación que hasta ahora han tenido los programas de planificación familiar, el
analfabetismo y las condiciones de pobreza en que viven la mayoría de las
familias; así como en factores de carácter sociocultural, que limitan el avance de
dichos programas.


Vestimenta tradicional del pueblo Mazahua

El vestido de la mujer mazahua, que constituye una preservación cultural, está
compuesto de falda de manta blanca que remata con bordados de motivos
zoomórficos o florales. Sobre esa falda, usa otra de satín, de colores fuertes, como
el amarillo, el rosa mexicano, el morado, el verde, el lila y el azul rey. La mujer
mazahua también utiliza una faja de lana muy larga, hecha a mano, que alcanza
para darle varias vueltas a su cintura. La blusa es del mismo material y color que
los de la falda. El vestido se adorna con un collar de cuentas de papelillo, de
numerosos hilos, cuyo color contrasta con el de aquél. El adorno se complementa
con grandes arracadas de filigrana y con cintas que utiliza en sus trenzas, que
pueden ser de color rojo, verde o guinda.


Usos y costumbres del pueblo Mazahua

El pueblo Mazahua ha conservado sus expresiones culturales mediante la lengua,
la tradición oral, la música, la danza y las artesanías; su forma de vestir, su visión
del mundo y sus prácticas rituales y religiosas, las cuales han sido transmitidas de
una generación a otra, y más recientemente en su Centro Ceremonial. La lengua
materna constituye el principal vínculo de comunicación e identidad dentro de la
familia y la comunidad. Sin embargo, cada vez son más frecuentes los casos de
niños que ya no aprenden o que ya no hablan su lengua materna.

En la organización social tradicional de las comunidades mazahuas, destacan las
figuras vinculadas a sus prácticas religiosas, como los mayordomos, fiscales y
mayordomitos, que son elegidos de acuerdo a sus costumbres y con la
periodicidad que marca el cargo. Sus funciones, por lo general se refieren a la
organización de sus ritos y festividades.

Otra característica importante lo constituye la ―faena‖ que es una forma de
organización para realizar trabajos o acciones comunitarias.

La unidad social entre los mazahuas la constituye la familia, que puede ser nuclear
o extensa. Entre ellos un compromiso de matrimonio requiere de por lo menos tres
visitas previas a la casa de la novia, por parte de la familia del novio.






Los Mayos







Características:
Se autodenominan "Yoreme" (el que respeta). Los primeros pobladores de la
región se dedicaron inicialmente a la cacería, a la pesca y a la recolección.
Paulatinamente desarrollaron una técnica agrícola que les permitió asentarse en
una amplia zona en diversas comunidades. A la llegada de los Españoles a los
hoy estados de Sonora y Sinaloa, los mayos formaban parte de una confederación
india constituida por apaches, papagos, pimas y yaquis, cuya finalidad era la
defensa conjunta de la invasión de otros grupos, el respeto mutuo de sus
respectivos territorios y asegurar el intercambio cultural.
Localización:

La etnia Mayo se asienta al Sur de Sonora en Alamos, Navojoa, Etchojoa y
Huatabampo.



En Sonora habitan, principalmente en
las fértiles riberas del Río Mayo en
alrededor de 242 localidades, se estima
una población indígena de 72,000
habitantes, la cual representa el 25% de
la población total de la región y poco
menos del 4% del Estado.



Historia:
La evangelización se inicio en 1591, con la llegada a Culiacán de los jesuitas
Gonzalo de Tapia, Martín Pérez y Pedro Méndez, cuya labor, aunada a la
prudencia de Diego Martínez de Hurdaide nombrado Capitán y Justicia Mayor en
1600, contribuyeron a la pacificación de los mayos, quienes celebraron con
Hurdaide un tratado de paz y alianza ofensiva - defensiva. Los mayos han sido
identificados como la población indígena más amigable de las culturas en el
desierto por lo que la cristianización de la tribu fue posible sin conflictos
sangrientos.
Consumada la Independencia, yaquis y mayos se vieron involucrados en las
luchas intestinas que se suscitaron en Sonora entre los Generales Urrea, Gándara
y Pequeira y en las que tuvieron lugar entre las fuerzas liberales y las
imperialistas, que se prolongaronn hasta 1866, año en que los franceses
abandonaron a Sonora. Yaquis y mayos, no obstante, continuaron sublevados
hasta 1868.
Bajo el gobierno de Porfirio Díaz fueron duramente atacados y despojados de sus
tierras en el valle del Mayo y obligados a la gran rebelión india junto con los
Yaquis y liderados por el indio Cajeme, a principio del siglo XX la rebelión fue
sofocada después de más de veinte años. Pero la persecución e intentos de
extinción por parte del gobierno central no mermaron fuerza a su intento por lograr
un respeto por sus históricos territorios.

Con la revolución mexicana y dirigidos por Alvaro Obregón lograron incorporarse
en el movimiento por reivindicación de tierras. Su valentía sobresalió y sensibilizó
a muchos sobre las peticiones del grupo, sin embargo no sería hasta el gobierno
de Lázaro Cárdenas que se les reconociera derechos y el reparto agrario les
concedió ejidos propios y herramientas para aprovechar las ventajas que les
otorgaban su fértil valle y un río caudaloso.
Lengua:
El índice de mono lingüístico Uto-azteca, de la familia Taracahitiana, de la
subfamilia Cahita. Difiere muy poco del yaqui, siendo posible el mutuo
entendimiento, con algunas dificultades por diferencias en el vocabulario. Es una
lengua más o menos homogénea, no existiendo variedad dialectales de
importancia entre los mayos de Sonora y los de Sinaloa. A pesar de su alto grado
de aculturación y bilingüismo, se conserva celosamente la lengua, la que es
utilizada en el seno de la familia y entre los miembros del grupo.
Tradiciones:
La indumentaria tradicional ha desaparecido por completo desde hace muchos
años. El vestido tanto del hombre como de la mujer, no permite distinguir a los
mayos de los otros pobladores de la región. La unidad social la constituye la
familia nuclear en la que la autoridad del padre es indiscutible. A la muerte de éste
asume su lugar el hijo mayor. Sin embargo, quien administra el dinero obtenido es
la mujer. Es frecuente que en la familia vivan uno o más parientes de edad
avanzada, que no tienen otras personas que los cuiden.

Predomina la monogamia y el matrimonio endogámico dentro del
grupo, aunque debido a la convivencia con el mestizo y las
posibilidades económicas de algunos mayos, cada vez son más
frecuentes los matrimonios exogámicos. También son
numerosos los casos de unión libre. Se acostumbra tanto el
rapto de la novia como la petición de ésta por los padres del
novio.
En las comunidades más tradicionales se conserva aún el cargo de "gobernador",
que es la primera autoridad dentro de la misma. Su elección se realiza
anualmente, por medio de un plebiscito en el que votan todos los miembros
adultos de la comunidad. El "gobernador" tiene, en lengua mayo, el nombre de
Cabanahua, que significa "cabeza de pueblo". Sus ayudantes son conocidos como
"chicoteros" y su función es la de aplicar los castigos que decretan los
"gobernadores", de acuerdo a la magnitud de la falta cometida. Estos ayudantes
tienen que ser jóvenes y fuertes.
Ellos se consideran católicos pero sus festividades están fuertemente marcadas
por las religiones politeístas del pasado. Sus fiestas más sobresalientes son la

semana santa, San Juan, Virgen de Guadalupe. Durante muchas de las
festividades son coronadas con las danzas del venado y la pascola.
Cocina:

La alimentación, sin embargo, es variada ya
que se complementa el producto de la pesca
y la caza. El platillo tradicional es la
machaca, carne de res seca y aplanada, la
que se cocina con huevos, en una especies
de puchero denominado huacavoque. La pesca, de tipo costero, además de
diversificar y complementar la alimentación, los excedentes se venden a las
compañías empacadoras locales.
Economía:
La principal actividad mayo es la agricultura. Los ejidos producen cártamo, maíz,
trigo, frijol, soya entre otros hasta dos veces por año. Coexisten en la región la
tenencia de la tierra ejidal, comunal y la pequeña propiedad, con predominio de la
primera, particularmente en los distritos de riego, en los que el promedio de la
parcela es de 3 hectáreas, con una alta productividad. En esta zona de riego se
cuenta con una tecnología avanzada que va desde la preparación de suelos con
maquinaria, empleo de fertilizantes y control de plagas. En ocasiones, sin
embargo, por falta de créditos oportunos y suficientes, los indígenas se ven
obligados a rentar sus parcelas en cantidades muy inferiores a los rendimientos
que producen las mismas. La mecanización ha dado lugar al desplazamiento de la
mano de obra agrícola y, consecuentemente, a la emigración temporal o
permanente de buen número de los habitantes de la zona.

Características
Su número ronda las 100.000 personas. Tienen usos, costumbres, tradiciones
y lengua propios. La religión que se practica tradicionalmente es elcatolicismo,
tomado desde los primeros evangelizadores jesuitas que llegaron a esa región en
el siglo XVI.
Tienen autoridades tradicionales propias, que se eligen por voto, y se respeta su
jerarquía a la par de las leyes civiles mexicanas.
Se autodenominan "Yoreme" (el que respeta). Los primeros pobladores de la
región se dedicaban inicialmente a la cacería, a la pesca y a la recolección.
Paulatinamente desarrollaron una técnica agrícola que les permitió asentarse en
una amplia zona en diversas comunidades. A la llegada de los españoles a los hoy
estados de Sonora y Sinaloa, los mayos formaban parte de una confederación
india constituida por apaches,pápagos, pimas y yaquis, cuya finalidad era la

defensa conjunta de la invasión de otros grupos, el respeto mutuo de sus
respectivos territorios y asegurar el intercambio cultural.




Los Mazatecos:

Los mazatecos es un pueblo aborigen que se ubica en el estado de Oaxaca más
precisamente en el valle de Papaloapan Tuxtepec. Esta región cuenta con un
sistema de abundantes ríos que desembocan en la laguna de Alvarado en el Golfo
de México. Esta característica de la topografía determina su forma de
asentamiento.
Los mazatecos se autodenominan ha shuta enima significa "los que trabajamos el
monte, humildes, gente de costumbre".

Acerca del origen de esta etnia no se poseen muchos datos históricos y lo poco
que se encuentra presenta dos interpretaciones principales. Según los ―Anales de
Quauhtinchan‖ son descendientes de los nonoalca chichimecas que emigraron de
la ciudad de Tula en los inicios del siglo XII y al establecerse en la zona fundaron
los pueblos de Eloxochitlán, Mazatlán, Teotilán, Chichotla e Ixcatlán. Otra versión
indica, que los mazatecos arribaron al lugar en el año 890 d. C. procedentes del
oriente siendo el primer poblado fundado el de Matza apatl (Mazatlán) del cual
toman el nombre. Estos habrían vivido en forma independiente hasta que los
nonoalca chichimecas invadieron la región en el año 1170 aproximadamente.
Recién en el año 1300 habrían podido liberarse de la dominación y establecer dos
señoríos propios uno en la zona orienta y otra en el poniente. Un hecho en el que
no existen controversias es que fueron invadidos por los mexicas, durante la
época de Moctezuma Illhuicamina en el año 1455, que establecieron puestos
militares en Tuxtepec y Teotitlán. Dado que esta dominación mexica imponía altos
tributos y era muy vejatoria los mazatecos se sublevaron en numerosas ocasiones
pero nunca lograron el resultado esperado. Recién con la llegada de los españoles
pudieron terminar con la dominación mexica.

Las poblaciones no guardan una estructura determinada sino que pueden ser
dispersas, semidispersas o compactas. Esto depende de si están ubicadas en una
planicie o en pendientes.





Lengua mazateca:

La lengua mazateca no es uniforme sino que se conforma por una gran variedad
que incluso hay quien la concibe como diferentes debido a las importantes
divergencias que presentan. En Puebla y Oaxaca se pueden encontrar más de 6
variantes aunque sin lugar a dudas, la más común es la de Mazatlán.


Organización social de los Mazatecos
La unidad básica de organización social es la familia. Estas pueden ser nucleares
(padres e hijos) o extensas (además de los padres e hijos se incluye a otros
familiares).

En cuanto al ordenamiento político este era encabezado por un Consejo de
Ancianos pero en la actualidad este ya no existe.


Costumbres y rituales de los mazatecos
Las celebraciones ancestrales están determinadas por el calendario agrícola el
cual presenta variaciones en función del lugar. En la zona Mazateca Baja, el
primero de enero de cada año se celebra la winchaa y se realiza el pronóstico del
tiempo para el año que recién comienza. El 2 de marzo y el 1 de mayo se realiza
la xixhua para la milpa y el 8 de septiembre la xixhua del café.

En la zona alta, todos los 10 de febrero se recolectan la conocidas como semilla
de la Virgen que también puede incluir una ceremonia para pedir lluvia. El 10 de
junio se recolectan los hongos sagrados. El 9 de agosto se realiza un ritual para
agradecer a la Madre Tierra antes de cortar los elotes.

Ambas zonas comparten la celebración del día de los muertos y el nacimiento de
Jesús.


Sus creencias más antiguas hablan de la presencia de espíritus, llamados
chicones o chinonindú, son dueños de determinados lugares. Para conseguir su
beneplácito se realizan ofrendas en cuevas, manantiales, cerros, etc.




Chamanismo:

Entre sus costumbres ancestrales merece un lugar especial las prácticas de
chamanismo ya que ellas representan una de las herencias culturales más
importantes que pueden observarse de este pueblo hoy en día.

Cuando una persona enferma en primer lugar se utilizan diversas plantas
medicinales cuyas propiedades son conocidas por la población común. Pero en
caso que la situación se agrave se acude a médicos alópatas aunque dado que
creen en el mal de ojo, en la brujería y en otras cuestiones sobrenaturales ante la
presencia de determinados síntomas se opta por concurrir directamente a los
médicos brujos.

Entre los elementos más conocidos utilizados por los chamanes se encuentran los
hongos sagrados que al ser consumidos provocan una alteración profunda de la
consciencia estado que es necesario para contactarse con el mundo superior y así
obtener secretos revelados por los dioses.

En la antigüedad los chamanes ostentaban un poder político real pero en la
actualidad este casi no existe aunque sí conservan cierta preeminencia informal
por encima de otros individuos.



Actividad económica de los mazatecos

La principal actividad económica del pueblo mazateca es la agricultura cuyos
cultivos varían en función de la zona en que se establezcan debido al tipo de clima
que impera en cada lugar. Entres las plantaciones más importantes se destacan:
frijoles, maíz, ajonjolí, cacahuate, tabaco, epazote y zanahorias. También se
encuentran frutales como naranja, mango, lima, aguacate, ciruelas.
Del nombre
Los mazatecos se autodenominan Ha shuta Enima, que en su lengua quiere
decir "los que trabajamos el monte, humildes, gente de costumbre". Según otros
autores, el origen del nombre mazateco viene del náhuatl mazatecatl, o "gente
del venado", nombre que les fue dado por los nonoalcas debido al gran respeto
que tenían por el venado.
Localización
Los mazatecos se ubican en el estado de Oaxaca, en las regiones de la Cañada
y el valle de Papaloapan-Tuxtepec. La cuenca del Papaloapan cuenta con un
sistema arterial de abundantes ríos que descienden de la Sierra Madre Oriental y
desembocan en la laguna de Alvarado, en el Golfo de México.
Sus poblaciones pueden ser compactas, semidispersas o dispersas,
dependiendo si se localizan en pendientes o en las planicies. Los principales
poblados mazatecos son Teotitlán de Flores Magón, Santa Cruz Acatepec, Santa
Ana Ateixtlahuaca, San Bartolomé Ayautla, San Juan Coatzaspam, Santa María
Magdalena Chilchotla, San Lorenzo Cuahnecuiltitla, San Mateo Eloxochitlán de
Flores Magón, San Francisco Huehuetlán, San Cristóbal Mazatlán, San Pedro
Ocopetatillo, San Jerónimo Tecoatl, San José Tenango, Santiago Texcaltzingo,
San Lucas Zoquiapam, Huautla de Jiménez, San Pedro Ixcatlán, Jalapa de Díaz
y San Miguel Soyaltepec. Hacia el sureste, el territorio mazateca colinda con el
de los chinantecos.
Infraestructura
Aunque la infraestructura local más importante son las presas hidroeléctricas
Miguel Alemán (1950) y Cerro de Oro, o Miguel de la Madrid, su construcción no
ha beneficiado directamente a los mazatecos, pues proveen de energía eléctrica
a la ciudad de México principalmente, cuando a algunos poblados mazatecos la
energía llegó hasta 1990.
Una carretera importante es la que va de la ciudad de México a Veracruz, pasa
por Orizaba y Córdoba, tiene una desviación a Tierra Blanca, Ciudad Alemán y
Tuxtepec. Otra va de Tehuacán a Teotitlán del Camino y pasa por Huautla de
Jiménez y Jalapa de Díaz. Además, existen veredas que se vuelven
intransitables en época de lluvias. Hay una ruta de ferrocarril que pasa por
Tehuacán, Veracruz y Tierra Blanca. Tuxtepec tiene un aeropuerto.

Sólo un 15% de las poblaciones mazatecas tiene agua potable; los poblados que
carecen de ella se abastecen en los pozos o la toman directamente de la presa.
Como combustible se emplea leña y, en menor proporción, petróleo y gas.
En casi todos los poblados mazatecos existen casetas telefónicas, en los más
importantes hay telégrafo, correo y estaciones de radio. En esta zona se captan
varios canales de televisión. Hay transporte de primera y segunda clase.
La mayoría de los poblados rurales tienen escuelas; posiblemente el nivel de
escolaridad no rebasa la primaria. La Dirección General de Educación Indígena
tiene albergues en casi todos los municipios, pero hay deficiencias en la calidad
del servicio educativo.
Antecedentes históricos
En la Mazateca Baja se han encontrado restos de cerámica de procedencia
olmeca, parecida a la del complejo de la costa de Veracruz y de la región de Tres
Zapotes (500 a.C.) correspondiente al Preclásico medio y a la época de los
"olmecas arqueológicos".
Posiblemente los mazatecos pertenecen al grupo olmeca-xicalanca, quienes
hacia el año 850 ya habían consolidado su área de dominio. Los mazatecos
estaban ya asentados en la sierra, con su capital en Mazatlán. Ellos ostentan una
primera dinastía (800-1200), un interreino (1200-1300) y una segunda dinastía;
en el año 1200 se separan en dos señoríos: el del sur, con su capital en
Mazatlán, y el del norte, con su capital en Huautla. Los nonoalcas dominaron la
zona mazateca entre los años 1200 y 1300, fecha en que surge la segunda
dinastía, que termina con la invasión de Moctezuma 1 en el año 1450. Ésta es la
última etapa de la cultura mazateca prehispánica, subordinada a la mexica, que
termina con la Conquista.
A la llegada de los españoles en 1519 a la zona baja, mazatecos, chinantecos y
otros señoríos les solicitaron protección contra los mexicas y se subordinaron a
Hernán Cortés. Durante la Colonia, el área mazateca quedó bajo la jurisdicción
territorial de la provincia de Antequera u Oaxaca.
El contacto con los españoles desestabilizó la organización social, los sistemas
jurídicos y políticos, la organización económica, sus fronteras y la ideología
mazateca. Las epidemias devastaron el área disminuyendo la población
mazateca a la décima parte.
Los españoles adaptaron el tributo indígena al nuevo sistema socioeconómico.
En la Mazateca el pago de tributos dejó de existir en el siglo XVII. A finales de la
Colonia había declinado el poder del cacique como autoridad principal. A inicios
del siglo XVII se introdujo la caña de azúcar y los trapiches de Teotitlán; en la
zona se comerciaba la grana, el salitre y las frutas. Los centros comerciales eran
Teotitlán, Huautla y Huehuetlán. En el siglo XVIII, los principales productos de
comercio en Ixcatlán y Soyaltepec eran el cacao, la vainilla y el algodón.
Desde 1616 hasta el fin de la Colonia hubo constantes conflictos entre los
pueblos de la sierra y los dueños de estancias de ganado. Durante la guerra de
Independencia hubo cierta participación a favor del movimiento criollo liberal y en

la sierra se instalaban guarniciones para resguardar el paso de convoyes
militares. En 1815, los mazatecos defendieron la "Plaza de Teotitlán" del ejército
realista. La Mazateca Baja, Ixcatlán, Soyaltepec y Jalapa lucharon contra las
tropas realistas. Durante la intervención francesa y el Imperio de Maximiliano los
pueblos mazatecos sostuvieron enfrentamientos con las tropas europeas.
Durante el Porfiriato, en la Mazateca se incrementó el número de las haciendas,
encabezadas ahora por nuevos caciques mazatecos.
La historia reciente es crucial para el pueblo mazateca. La construcción de la
Presa Miguel Alemán representó un cataclismo ambiental y cultural para los
mazatecas ubicados en la parte baja de esta zona. El paisaje cambió totalmente:
el pueblo de Ixcatlán quedó bajo las aguas aproximadamente en un 60%. Los
pueblos de Paso Nacional y otros más pequeños quedaron completamente
inundados. Culturalmente, su cosmovisión y su organización sufrió drásticos
cambios. Las rutas que conectaban al grupo con el santuario de Otatitlán
quedaron bajo el agua, así que desaparecieron las peregrinaciones que el grupo
hacía a este santuario, importante centro religioso de Veracruz, visitado por
varios pueblos del sureste. De 1958 a 1963, miles de indígenas regresaron a las
tierras no inundadas, dentro del embalse.
Lengua
Según la clasificación lingüística de Zábal-Jiménez Moreno, los mazatecos
pertenecen al grupo olmeca-otomangue, subgrupo otomiano-mixteco, rama
olmeca y familia popoloca. La familia mixteca y la familia chinanteca pertenecen a
este grupo. Los mazatecas tienen algún tipo de filiación lingüística y cultural con
los grupos mixtecos, otomianos, mangues, popolocas y chinantecos. Esta lengua
es tonal; a la gente ajena a la región le da la impresión de que es silbada o
cantada. Prácticamente cada municipio tiene una variante dialectal.
Salud
Los mazatecos aún utilizan una gran variedad de plantas medicinales a nivel
doméstico, aunque si la enfermedad es grave llevan al enfermo con los
curanderos o los médicos alópatas de la región. Existen enfermedades
generadas por la envidia, el mal de ojo y la brujería, que sólo las pueden aliviar
los curanderos o chamanes a través de la utilización de hongos sagrados a
semillas de la virgen. El prestigio de algunos curanderos alcanza a toda la región.
Los mazatecos inician sus trayectos especiales de curación desde su propio
domicilio a las casas de los curanderos, nihe's o shinahes, siguiendo después a
los altares de los chicones y culminando en las templos católicos. Todos esos
espacios son parte del proceso de curación por el que pasan los enfermos en las
comunidades mazatecas. En la década de los años sesenta se dio un gran
resurgimiento del fenómeno del chamanismo. Las emergencias por
enfermedades se resuelven acudiendo al shinahé, quien brinda un trato completo
al paciente, a nivel físico y psicológico, en relación con la naturaleza y con los
espíritus. Las visitas a estos curanderos son más económicas que las visitas a un
médico alópata. Los shinahés combinan su trabajo de curación con sus
actividades de agricultura y pesca.

Vivienda
La vivienda mazateca puede adquirirse por cesión, préstamo o compra; la unidad
doméstica está compuesta por una familia nuclear o por una familia extensa.
Para la construcción de una nueva casa se recurre a la ayuda familiar y a veces a
la comunitaria, a través del sistema de mano vuelta o tequio, pero esta práctica
cae poco a poco en desuso.
La vivienda tradicional está hecha con otate, madera, bambú y adobe en las
paredes, con techos de palma o de paja; sin embargo, estos materiales ahora
son sustituidos por ladrillo, cemento y láminas de asbesto o metálicas.
Territorio, ecología y reproducción social
La región mazateca se divide en cinco subáreas dentro de tres regiones
ecológicas, que abarcan la tierra caliente (0-800 msnm), la tierra templada (800-1
800) y la tierra fría (1 800-3 200). En la región se descarga la humedad que los
vientos del norte (en invierno) y de oriente (en verano) traen del Golfo de México.
El 70% de la región mazateca está cubierta por altas serranías, mientras el otro
30% se encuentra surcada por sierras pequeñas y lomeríos. Esta región abarca
un área de unos 2 400 km2.
En la subregión de tierra fría existen bosques de pinos, robles y epífitas. Se
siembra maíz, frijol, chile, chayote y se cultivan árboles frutales bajo el sistema de
roza, tumba y quema. El incremento de la población ha originado la degradación
del ambiente y el empobrecimiento de los suelos. En la tierra templada
predomina el bosque tropical húmedo de montaña con robles, liquidámbar y
pinos; en esta zona se cultiva maíz, frijol y chile para autoconsumo; el café se
cultiva en una franja desde los 400 hasta los 1 700 msnm. Esta subregión se
divide en la Presa Miguel Alemán, la zona cañera y la zona ganadera; además,
se produce arroz, hule, ajonjolí, piña, y se recolecta barbasco.
El clima de la Mazateca Baja es cálido-húmedo, con una corta estación seca. De
junio a septiembre las lluvias son abundantes; de abril a julio se registran
temperaturas de hasta 400C a la sombra. Predominan los suelos acrisol y ártico,
y una combinación de litosoles y rendzinas; estos últimos no son favorables para
la agricultura, pero pueden aprovecharse para pastizales; los litosoles tampoco
son favorables para la agricultura; las rendzinas también son fácilmente
erosionables; sobre ellos se ha sembrado caña de azúcar y se ha intentado la
ganadería semiestabulada, actividad que provoca una degradación ambiental
irreversible.
También se encuentra la selva alta perenifolia, cuyos árboles sobrepasan los 30
m de altura, con especies de caoba y cedro; en la zona, el 90% de la selva se ha
talado para sembrar pastizales, caña de azúcar y piña. El área del bosque
caducifolio colinda con la sierra de Huautla y su vegetación de pinos y encinos es
arrasada para dar paso a la ganadería extensiva de los caciques locales. La
fauna se compone de murciélagos, ratas de campo, ardillas, tepezcuintles,
tlacuache y conejo; gallina de monte, pato buzo y pichiche, zopilote, gavilán,
halcón, tecolote, lechuza, paloma, codorniz, gorrión, pelícano; salamandra,
lagartija, culebra, iguana, boa, mazacuata, coralillo, nauyaca y víbora de

cascabel; ranas, sapos y tortugas; mojarra tilapia, guabina, robalo, jolote y
tenguayaca.
La pesca y la agricultura son las actividades económicas más importantes; en el
embalse de la Presa Miguel Alemán se obtienen unas 5 000 toneladas anuales
de tilapia. También es importante la ganadería y el cultivo de caña de azúcar.
La agricultura de autoconsumo cada día es más desplazada por la agricultura
tecnificada de cultivos de caña de azúcar y de café y por las actividades
pecuarias para la producción de carne. En la Mazateca la venta de fuerza de
trabajo es una actividad fundamental para la reproducción social. La actividad
forestal, controlada por compañías papeleras desde hace mucho tiempo, no
aporta beneficios a la región. La actividad pesquera es importante en la Presa
Miguel Alemán, donde el cultivo de tilapia que se vende en Alvarado genera
grandes ganancias a sus acaparadores. En las actividades productivas se utilizan
técnicas tradicionales, mezcladas con técnicas modernas en el caso del cultivo
del café y la pesca.
En cuanto a migración, un análisis de la distribución de mazatecos a nivel
nacional revela que en Oaxaca residen 146 928 hablantes de esta lengua y 6 755
en Puebla, lugar cercano al territorio tradicional del grupo, donde se adscriben
principalmente en el sector de servicios. En el estado de Veracruz residen 6 533
mazatecas debido a que la construcción de la presa Miguel Alemán desplazó a
los mazatecos hacia nuevos asentamientos (Nuevo Soyaltepec). En el Distrito
Federal y en el Estado de México también reciben la migración de mujeres
mazatecas, que se emplean en el servicio doméstico. Generalmente esta
migración es temporal. Se calcula que hay unos 1 000 mazatecos que trabajan
como braceros en Estados Unidos y Canadá.
Organización social
La familia es la célula de la organización social mazateca. La unidad doméstica
está compuesta por familias nucleares y extensas.
Las autoridades municipales conforman la estructura de gobierno a nivel local. La
autoridad agraria es inexistente en la Mazateca Baja, ya que con la construcción
de la presa Miguel Alemán quedó un vacío de poder jurídico y no se definió el
estatus jurídico de las tierras que no fueron inundadas. Tierras que fueron ejidos
se venden ahora como privadas, al igual que las comunales, la cual provoca toda
clase de conflictos. También en esta zona ha desaparecido la autoridad
tradicional del consejo de ancianos, costumbre que sobrevive en la Mazateca
Alta, aunque sólo para rituales agrarios.
Los chamanes ya no detentan el poder de antaño, pero su influencia a nivel
informal aún es importante. El poder está ahora en manos de oligarcas mestizos
y criollos, así como de caciques mazatecos, personas que entran en conflicto con
los campesinos indígenas por el control de los recursos.
Cosmogonía y religión
La concepción del mundo de los mazatecos se expresa en un sincretismo en el
que la parte emergente manifiesta el mito judeocristiano de creación, así como la

dualidad bien-mal; su cosmología se expresa en los rituales de curación que se
practican en la sierra y en la Mazateca Baja. Asimismo, la relación tradicional de
los mazatecos con su entorno hace referencia a los dueños de los lugares, los
chicones o chiconindú, espíritus que regulan su mundo cultural; a estos espíritus
se les ofrenda en barrancas, cuevas, manantiales y cerros, práctica en la que se
mezclan las creencias y hábitos sobre la enfermedad y la curación, y la relación
con los espíritus ancestrales de estas tierras. El espacio de curación es un
espacio religioso sagrado.
En la vida religiosa, el mito es cotidiano y se integra con las experiencias del
calendario católico en los ciclos agrícolas y en las festividades de los santos
patronos de las comunidades. En la mayoría de los poblados no existen
sacerdotes de planta, pues éstos sólo acuden durante las festividades y para la
celebración de bautizos o matrimonios. A la par de esta religión institucional se
desarrolla una práctica religiosa "tradicional" que adopta un carácter más amplio.
A través de sus prácticas cotidianas, los mazatecos experimentan vivencias
mágico-religiosas que los conectan con las chiconindú, dueños de los lugares; de
su actitud y relación con ellos depende que reciban beneficios o enfermedades.
El mundo sagrado se expresa directamente en su entorno geográfico. Nacer,
morir y ser enterrado en las cercanías del lugar de nacimiento es parte del círculo
sagrado que identifica al mazateco de hoy con las tradiciones que se pierden en
las raíces de su tierra. La tierra es el espacio donde transita lo sagrado, donde se
unen los seres del cielo con la tierra. Estas creencias y tradiciones son diferentes
en la sierra y las tierras bajas, ya que en la sierra los mazatecas mantienen
intacta su tierra. En la parte baja, los mazatecos perdieron su tierra bajo las
aguas con la construcción de la presa Miguel Alemán en 1957. Incluso hay
diferencias en las tierras bajas entre las zonas no inundadas y los pueblos de
reacamodo. En estos últimos, la identidad fue arrancada de raíz al separarlos de
la tierra en que nacieron.
La nueva geografía representa un rompimiento con el espacio sagrado, por lo
que sus prácticas y rituales de curación se debilitaron o desaparecieron. Las
aguas sepultaron numerosos lugares sagrados, pero las referencias principales
de cerro Rabón, cerro Campana y Soyaltepec permanecieron sobre las aguas y
quedaron como ejes, faros del espacio que se recuperaba. Así se crearon y
recrearon dentro del espacio transformado lugares donde los chiconindú
volvieron a manifestar su dominio. La identidad se reconstruyó parcialmente. Las
prácticas de los chamanes mazatecos o shinahes renacieron y se fortalecieron
pero quedaron descontextualizadas del tradicional sistema de Consejos, donde
se unía el poder político con el poder religioso.
En la Mazateca Baja, a diferencia de la sierra, desaparecieron los consejos de
ancianos. En la sierra han penetrado varias sectas religiosas que cuentan ya con
numerosos adeptos; por el contrario, en la Mazateca Baja los pobladores
formaron un bloqueo cultural que impidió su penetración hasta fines de la década
de los años ochenta. Los arraigados rituales religioso-curativos representan una
barrera natural de defensa ante la penetración cultural de nuevas ideologías
religiosas.

Fiestas
Las celebraciones mazatecas giran en torno al calendario agrícola, el cual varía
entre la Mazateca Baja y la sierra. En la Mazateca Baja, el 1 de enero se realiza
la ceremonia winchaa y el pronóstico del tiempo para el año entrante. El 2 de
marzo y el 1 de mayo se realiza la ceremonia xixhua en la milpa. En Jalapa de
Díaz se celebra la fiesta de la Natividad el 8 de septiembre, y se realiza la
ceremonia xixhua para el café. En la sierra, el 10 de febrero hombres y mujeres
de conocimiento recolectan la semilla de la Virgen. Si aún no ha llovido, se hace
una ceremonia de petición de lluvia; el 10 de junio se recolectan los primeros
hongos sagrados. El 9 de agosto se hace una ceremonia de "pago" a la Madre
Tierra para poder cortar los primeros elotes. El 17 de noviembre se celebra en
Huautla, Chane y Tenango el día de San Andrés. En toda la región se celebra el
28 de octubre a los muertos y a los santos difuntos y el nacimiento de Jesús el 25
de diciembre.

LOS MEXICANEROS


Entre los mitos y leyendas de los mexicaneros existe el de la creación de su
pueblo, y cuenta que el padre de los mexicaneros nació en San Pedro Jícoras,
después del asentamiento en su peregrinación hacia el norte de Tenochtitlan, y
que allí se puso de acuerdo con la serpiente y el águila para darles la costumbre.
Le dejó la costumbre del águila, el xuravét, para aclamar al agua, al águila, al sol,
a todo lo existente en la tierra, a las cosas, a los mares, a todos los santos... Los
santos que crearon la costumbre lo hicieron en el patio en cinco días, el cuarto por
la noche bailaron, ellos mismos buscaron el venado para bailar, lo hicieron chuina
y lo comieron, bendijeron los elotes y ya cuando amaneció presentaron tamales
para aclamar a Dios.


Esta es la parte romántica, pero la historia real de esta etnia dicta mucho de lo que
cuentan las leyendas, en verdad no existen datos arqueológicos e históricos de
este grupo étnico en el estado de Durango y en el municipio del Mezquital para dar
consistencia a sus orígenes como pueblo. En Los Mexicaneros de Durango no son
de Tlaxcala, de Leopoldo Valiñas, 1981, se mencionan algunas hipótesis o teorías
al respecto, y van desde que son grupos nahuas que siempre habitaron la zona,
que son grupos nahuas de occidente llevados a la zona por españoles, que los
mexicaneros fueron originariamente hablantes de otras lenguas (coras, tepehuán y
huichol) y que fueron nahuatlizados, hasta la teoría de que son descendientes de
gente que hablaba una variante del náhuatl y que huyó hacia la sierra.

La parte fiable de su historia se sitúa en épocas más recientes, un ejemplo es el
del capítulo referente a la Revolución y Guerra Cristera, en la que no se menciona
la participación de los mexicaneros en estos movimientos sociales, sin embargo, si
se puede constatar los levantamientos de la población de San Pedro Jícoras y la
comunidad de Huazamota como punto de reunión Cristera en la región. Fue ésta
una época convulsa de la historia, donde prevalecían los robos, incendios,
violaciones, hambre y ataques de vandalismo por parte de los grupos indígenas y
mestizos de la región, junto a esporádicos enfrentamientos con grupos
"gobiernistas".



Localización geográfica
La localización geográfica de esta etnia se halla en la región que abarca los
estados mexicanos de Durango, Nayarit, Jalisco y Zacatecas, una región
interétnica donde conviven y se relacionan con otros grupos, como huicholes,
tepehuanos y coras. Entre las principales comunidades mexicaneras cuentan las
de Santa Cruz en Nayarit, o San Agustín de Buenaventura y San Pedro Jícoras en
Durango. Esta última población pertenece al municipio del Mezquital, colinda al
norte con los municipios de Durango y Nombre de Dios; al noreste con Suchil; al
noroeste con Pueblo Nuevo, todos éstos del estado de Durango; Al sur con el
estado de Nayarit y al sureste con Jalisco. En el Mezquital conviven huicholes,
tepehuanos y mexicaneros; la población mestiza se asienta en la cabecera
municipal, en los aserraderos y en los centros comerciales de la zona.
Idioma
Su idioma recibe el nombre de mexicanero y se trata de un dialecto del náhuatl,
una lengua del tronco Uto-azteca. Se trata de la variante más septentrional de esta
lengua, aunque la familia Uto-azteca se halla difundida más al norte. Los
hablantes de esta lengua se estiman alrededor de los 1000 y residen
principalmente en las comunidades rurales de San Pedro Jícora y San Agustín
Buenaventura, en el municipio de Mezquital en Durango. El mexicanero es uno de

tantos dialectos nahuas, lo único que lo diferencia de otros es que utiliza el sufijo -
lo para expresar sujetos en plural.
Actividades económicas
Las actividades económicas de los mexicaneros se basan en la pesca y la
agricultura. La pesca es una actividad exclusiva de los hombres y los niños. Del río
San Pedro extraen distintas especies como la mojarra, bagre, trucha, matalote,
xalmich o pez de arena, aguja y camarón. El único cultivo que se realiza es el del
maíz, en un promedio de siembra de cinco a diez medidas por familia, cada
medida es igual a 4.35 Kg., su cultivo se realiza en pendientes pedregosas con el
método de roza; también se dan algunos árboles frutales en la ribera del río San
Pedro. La explotación forestal ya no se practica, por la falta de áreas madereras.
La fauna la constituyen ardillas, conejos, coyotes, zorras, tejones, mapaches,
gatos de monte, tigres, águilas, urracas, zopilotes, iguanas, escorpiones y
alacranes.

Artesanías
Entre las artesanías que manufacturan los mexicaneros se encuentran los
utensilios que emplean para uso cotidiano, canastas, cestos y chiquihuites de
carrizo, bateas de madera, morrales de algodón, ollas, cazuelas, platos y comales
de barro. También se fabrica un arco musical, o tahuitol, de madera y guacima o
frijolillo, con una cuerda de ixtle este arco es colocado sobre una jícara o xical que
funciona como caja de resonancia al percutir la cuerda con dos palitos de madera.



El patrón bajo el cuál se asientan los mexicaneros respecto a su residencia es
patrilocal y en grupos domésticos. Los nuevos matrimonios buscan un nuevo
terreno donde levantar su vivienda generalmente cercano al del padre del marido,
para lo que nesecitan permiso de la comunidad. El levantamiento de la nueva
vivienda se hace con ayuda de familiares y amigos o vecinos.
Son dos tipos de vivienda las que existen entre los mexicaneros, una para la
temporada "de secas", cercana a las siembras, y otra para el tiempo "de aguas",
éstas se construyen por lo general en los cerros. Las viviendas para el tiempo de
lluvias facilitan subir a los animales a pactar sin necesidad de exponer las milpas.
Las construcciones son rectangulares con paredes de adobe y techos de paja a
dos aguas y sostenidos por estructura de madera. Cuentan con tres secciones, un
dormitorio, cocina y carretón, donde se guarda el grano.
La religión
La religión de los mexicaneros es el catolicismo, pero también entre sus
costumbres está la celebración de los xuravét, ritos donde se recrea la mitología.
Estas ceremonias tienen carácter agrícola y en ellas se pide a Dios por la salud,
las cosechas, la vida, todas las cosas de la tierra, el agua, las plantas, los
animales, el sol, los santos, los mares... Estas peticiones las realiza el Mayor, que
es la persona elegida por Dios para organizar y conducir el xuravét durante toda
su vida.




Localización
Pertenecen al municipio de Mezquital que colinda al norte con los
de Durango y Nombre de Dios. Al noroeste con el municipio de Súchil, al sureste
con el de Pueblo Nuevo, todos estos en el estado de Durango, en México.
También se encuentran en los estados de Nayarit, Zacatecas y Jalisco.
La población mexicanera se asienta en la cabecera municipal, en los aserrados y
en los centros comerciales de la zona. Lengua: la mayoría de la población es
bilingüe (hablan su lengua materna y el español), su lengua materna es el
mexicanero derivado del náhuatl. Su localización empezó de Durango a Nayarit.
Tipo de vestimenta
Los jóvenes y algunos adultos se visten a la usanza mestiza: pantalones de fibras
sintéticas o mezclilla y camisa a cuadros o rayas; sin embargo, entre los ancianos
y entre las mujeres se utiliza todavía la ropa tradicional: calzón y camisa de manta,
y huaraches de vaqueta para los hombres; blusas, naguas y zapatos de hule de
diversos colores para las mujeres.Las mujeres con sandalias de mecate algunas
mujeres visten con enderedos de color azul o blanco con un hermoso revozo
chilapeño para los hombres calzon camisa de manta y huaraches de vaqueta.
Contexto geográfico
La región se caracteriza por tener un clima seco estepario, el terreno es abrupto y
pedregoso, abundan los cactus y algunos árboles frutales sobre la rivera del río

San Pedro. La temperatura promedio anual es de 22° C, la temporada de lluvias
abarca del mes de junio a octubre.
La fauna está constituida por ardillas, conejos, coyotes, zorras, tejones,
mapaches, gatos de monte, águilas, urracas, zopilotes, iguanas, escorpiones y
alacranes.
Servicios públicos de la comunidad
En la región no existen carreteras y las comunidades se encuentran comunicadas
por brechas, las líneas telefónicas, escuelas, clínicas de salud y albergues
indígenas se encuentran en los centros comerciales más importantes del área que
son: Llano Grande (en la sierra) y Huazamota (en la zona semidesértica); en ésta
última existe una pista de aterrizaje para aviones pequeños.
No se cuenta con agua potable y carecen de energía eléctrica. Hay una unidad
médica en San Pedro de Jicoras atendida por un médico y dos enfermeras.
Existen aproximadamente 10 escuelas primarias en la zona mexicanera, de las
cuales tres se encuentran en San Pedro Jícoras; se imparte educación bilingüe,
español y nahua. by: OiiGrees
Características económicas
Del río San Pedro se extraen varias especies de peces como mojarra, bagre,
trucha, matalote, xalmich (pez de arena), aguja y camarón; la pesca es una
actividad exclusiva de hombres y niños.
La agricultura se realiza en pendientes pedregosas con el método de roza. El
promedio de siembra de maíz, único cultivo, es de cinco a diez medidas (medida =
4.35 kg.) por familia. No practican la explotación forestal ya que no se cuenta con
áreas madereras.
Conocimientos empíricos
Los curanderos creen que son elegidos por dioses paran curar a la gente de su
pueblo, en los sueños ven la enfermedad de cada persona.
Mitos y leyendas
Los mexicaneros cuentan que después de la drogadiccion a [[a las filipinas ], la
migración de población hacia el oeste y su asentamiento en hawai fue cuando
nació nuestro padre, se puso de acuerdo con la serpiente y el águila para darles la
costumbre; así les dejó todo, el xuravét que es la costumbre del águila, los dejó
para aclamar el agua, al águila, al Sol, a todos los santos, a las cosas, todo lo
existente en la tierra, los mares y los ángeles levantan el agua. Los santos que
hicieron la costumbre, duraron cinco días en el patio, el cuarto por la noche
bailaron, ellos mismos buscaron el venado para bailar, lo hicieron el sexo y lo
comieron, bendijeron los elotes y ya cuando amaneció presentaron tamales para
aclamar a dios

Características políticas
Las autoridades tradicionales fungen al mismo tiempo como autoridades
constitucionales en la comunidad; existe un gobernador, un suplente, un capitán y
tres alguaciles. El cargo para estas autoridades dura un año y se hace por
elección en asamblea el 1 y 2 de noviembre, para tomar el cargo el 2 de enero.
Hay también un comisariado de bienes comunales, un secretario y un tesorero,
con un suplente cada uno. Hay un consejo de vigilancia integrado por presidente,
secretario y tesorero, también con su respectivo suplente.
En San Pedro Jícoras existe un sistema de cargos que está constituido por el
mayordomo mayor, mayordomo segundo, tenache y pasionero. Las personas que
tienen estos cargos organizan la fiesta del santo patrón y ellos deben sufragar
todos los gastos.
Artesanías
Los mexicaneros manufacturan generalmente los utensilios que emplean de
manera cotidiana, por ejemplo, canastas, cestos y chiquihuites de carrizo, bateas
de madera, morrales de algodón, ollas, cazuelas, platos y comales de barro.
Arco musical de madera y guacima o frijolillo; con una cuerda de ixtle este arco es
colocado sobre una jícara o xical la cual funciona como caja de resonancia al
percutir la cuerda con 2 palitos de madera.








SUGERENCIAS DE SUSTENTABILIDAD

 Un Estado que reconozca la diversidad de los pueblos en su interior y
garantice, a todos sus ciudadanos, la igualdad, el respeto a la diversidad y
a la diferencia en el mundo de lo civil, social, político y pluricultural.


 Mejor y mayor democracia para todas y todos los pueblos indígenas
mexicanos.

 Reconocer los derechos colectivos, culturales y de identidad de los pueblos
indígenas, como una de las garantías de nuestra constitución política y en
las leyes que se aplican dentro de nuestros marcos jurídicos vigentes.

 Satisfacer las demandas históricas de los pueblos y comunidades
indígenas.

 Reconocer sus derechos económicos, sociales, culturales y políticos de
cada uno de los grupos indígenas del país.

 Es importante que existan Instituciones que den validez y fortaleza a las
decisiones de los pueblos indígenas. Lograrlo será, sin duda, un paso más
en el fortalecimiento de los Derechos Humanos de los pueblos indígenas.

 Desarrollar un plan de desarrollo social para los 62 grupos indígenas del
país.

 Incluir en políticas de Estado a las comunidades indígenas.

 Fomentar el crecimiento económico de los pueblos indígenas a través de
empresas que aprovechen al máximo su diversidad cultural.

 Brindar servicios públicos y que estos sean de calidad.

 Generar fuentes de empleo para satisfacer sus necesidades básicas y
familiares.


 Preservar su amplia cultura para que trascienda en el tiempo.

 Realizar un Atlas que permita difundir la situación actual de cada grupo
indígena.

 Que la ―Cruzada contra el hambre‖, propuesta por el presidente Enrique
Peña Nieto se lleve hasta los pueblos indígenas más alejados del país.














FUENTES DE INFORMACIÓN

Instituto Nacional Indigenista, Colección Pueblos Indígenas de México,
México, 1994; CONACULTA y otros, La diversidad cultural de México.
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