Módulo1

El Derecho
Bancario






1

La entidad financiera
en dificultades


5.1. y 5.2. Regularización y
Saneamiento
Todo el esquema reglamentario referido a estos puntos tiene por finalidad
asegurar la estabilidad económica de las entidades, dándole oportunidad
para sanear sus dificultades. Por tal motivo, se prevé en primer término,
que todas las entidades que no cumplan con las disposiciones de este título
o con las normas que dicta el Banco Central deberán dar las explicaciones
pertinentes dentro de los plazos que este establezca.
Vale decir que si un banco no cumple con las disposiciones sobre liquidez y
solvencia, la responsabilidad patrimonial o el efectivo mínimo, al
constatarlo o tomar conocimiento del desliz en sus relaciones técnicas
deberá dar las explicaciones del caso.Este es un mecanismo simple de
indagación que permite obtener aclaraciones sobre determinados aspectos
del funcionamiento, que en principio podrían comprometer su
desenvolvimiento. El plazo lo ha de fijar el mismo Central.
Los requerimientos de explicación competen a la
Superintendencia.Paralelamente las entidades deberán presentar un plan
de regularización, en los plazos y condiciones que fije el Banco Central, que
no podrá exceder de treinta días, cuando:
1) Se encontrara afectada su solvencia o liquidez;
2) Se registren deficiencias de efectivo mínimo;
3) Se registren reiterados incumplimientos a los distintos límites o
relaciones técnicas que se establecieren;
4) No tuvieren la responsabilidad patrimonial mínima. Esta enunciación es
taxativa.




2

Ahora bien, ¿qué sería un plan de saneamiento? Aún cuando no está
definido en la ley podemos entenderlo como: El conjunto de medias que la
entidad en dificultades propone al Banco Central a efectos de superar la
situación de crisis. Estas medidas podrían consistir en un aumento de
capital, la venta de la cartera de préstamos de cumplimiento irregular, etc.
El Central, a los fines de facilitar el reacomodamiento y el cumplimiento del
plan o fusiones, o absorciones podrá, con carácter temporario, admitir
excepciones a los límites y relaciones técnicas, vg. Inmovilización de
activos. A su vez, podrá eximir o diferir el pago de cargos o multas. Otorgar
estos beneficios o dispensas en función propia del superintendente.
Paralelamente al plan de regularización y saneamiento y cuando la
Superintendencia constata una entidad en dificultades, podrá designar
veedores con facultades de veto y cuyas resoluciones serán recurribles, en
única instancia, ante el presidente del Banco Central.Esto se asimila a la
modalidad cautelar de la coadministración puesto que la facultad de vetar
las decisiones del órgano de administración trasciende a un simple control.
Indudablemente que el este instituto se debe implementar con mucha
precaución y tendiente al cumplimiento del plan.
Por último, es dable tener en cuenta que como medida complementaria el
Central podrá exigir la constitución de garantías y limitar o prohibir la
distribución o remesar utilidades.La falta de presentación, rechazo o
incumplimiento de los planes de regularización y saneamiento faculta al
Banco Central para resolver, habiendo sido oída o emplazada la entidad, la
revocación de la autorización para funcionar, ello sin perjuicio de otro tipo
de sanciones.

5.3- Suspensión de entidades
financieras
El Superintendente podrá, previa autorización del presidente del Banco
Central disponer la suspensión transitoria, total o parcial, de las
operaciones de una o varias entidades financieras, por un plazo máximo de
treinta días. De esta medida se deberá dar posterior cuenta al Directorio.
Indudablemente que se trata de una medida que se debe ordenar, en
ejercicio del poder de policía, cuando existan causas graves que
comprometan el normal desenvolvimiento de la entidad.
Esta reglamentada en el Art. 49 de la CO., aún cuando lo natural hubiere
sido que este en la ley de entidades financieras.
Al respecto se sugiere ver: Castellano y D`Felice, Pág. 93 y ss.




3


5.4- Reestructuración de Entidades
Financieras
Consiste en una serie de medidas, alternativas, que puede ordenar el
Banco Central, previa a la revocación, en resguardo de los depositantes. La
decisión debe ser adoptada por la mayoría absoluta del directorio.
Las distintas medidas, a cuya lectura remitimos en el Art. 35 bis de la ley
21.526, requieren como condición de procedencia que opere alguna de las
causales de revocación que están enunciadas en el Art. 44 de la ley, aunque
luego y supeditado a la eficacia de la medida no necesariamente debe
sobrevenir la revocación.
Al respecto se sugiere ver: Castellano y D`Felice, Pág. 93 y ss.

5.5- Revocación de la autorización
De la misma forma que es el Banco Central quien autoriza el
funcionamiento de las entidades financieras, es quien también revoca su
autorización, empero en este caso la decisión no es discrecional sino que
deben operar ciertas causas para que tenga lugar.La ley al tratar las causas
distingue aquellas que son de incumbencia propia de las autoridades
estatutarias del banco y por otro lado, las que directamente son determina
por la autoridad, siendo estas últimas de carácter sancionatorio.
Dentro del primero de los supuestos el Art. 44 LEF distingue dos casos: 1)
Uno es cuando exista un pedido expreso de las autoridades estatutarias en
tal sentido. 2) El otro, es cuando opere alguna causal de disolución de la
entidad, de las previstas en las leyes que reglamentan su existencia (vg.
19.550 o 20.337).
En el segundo supuesto (decisión del BCRA) procede también en dos casos:
1) Cuando este afectada la liquidez y la solvencia y no pudiere ser superada
esta situación a través de un plan de regularización y saneamiento.2) Y en
los demás casos previstos en la ley. Este último supuesto, es más bien de
carácter residual y comprende los distintas hipótesis establecidas en la ley,
tal como el Art. 34 LEF, pero fundamentalmente atiende a los casos en que
hubieren desaparecido las condiciones que se tuvieron en cuenta para el
otorgamiento de la autorización (Art. 15 in fine). El Central una vez que
toma la decisión de revocar debe poner en conocimiento del Juez
competente la decisión de revocación. A partir de entonces el magistrado
deberá iniciar el proceso




4

de liquidación u ordenar la quiebra según lo estimara conveniente o lo
requiriera la autoridad administrativa.
A partir de la notificación de la resolución que dispone la revocación y
hasta tanto el Juez determine el modo de cese de la actividad reglada serán
nulos cualquier tipo de compromiso que aumente el pasivo de la entidad y
cesará la exigibilidad de las obligaciones y el devengamiento de intereses.
La resolución de revocación es recurrible, con efecto devolutivo, ante la
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal
de la Capital Federal.
Al respecto se sugiere ver: Arts. 43 a 47 y Castellano y D`Felice, Pág. 115 y
ss.

Liquidación:
La ley prevé un doble esquema de liquidación, por un lado la liquidación
judicial y por el otro la autoliquidación, en ambos casos es de aplicación
supletoria la ley de sociedades 19.550. De igual forma, de sobrevenir la
quiebra resulta de aplicación la ley 24.522.
En los supuestos en que la revocación deviene como consecuencia de la
decisión de las autoridades estatutarias o por mediar alguna causal de
disolución la misma entidad podrá requerir al Juez administrar el proceso
de liquidación, que es lo que se conoce como “autoliquidación”. Para ello
se deberá expedir previamente el Banco Central y a su vez debe existir
garantía suficiente.
Sin perjuicio de ello, en cualquier momento, el Juez podría determinar que
prosiga en forma judicial cuando se den los supuestos de las leyes 19.550 y
24.522.En los demás casos, la liquidación siempre será judicial, salvo que se
decrete la quiebra.El procedimiento y régimen de liquidación está previsto
en los Arts. 48 y 49, al cual nos remitimos.

Quiebra
Como principio liminar es dable comenzar aclarando que una entidad
financiera no puede concursarse ni pedir su propia quiebra. Tampoco
podrá decretarse la quiebra hasta tanto le sea revocada la autorización
para funcionar. Cuando el Banco Central dispone la revocación, entiende
que la entidad esta en cesación de pagos puede resolver también pedirle la
quiebra, en tal supuesto el Juez debe expedirse de inmediato.
A la vez, podría ser también el liquidador quién le requiera la quiebra. En
efecto, ni bien asume su función, debe expedirse sobre la factibilidad de la




5

continuidad de la liquidación, de no estimarla viable podría en dicho
momento pedir se decrete la quiebra. De lo contrario, en cualquier
instancia del proceso de liquidación, de estimarlo necesario podría
denunciar la cesación de pago y con ello la quiebra.
Por otra parte, también el Juez de oficio podría disponerla en caso de
verificar la cesación de pagos.Los terceros, por regla, no están legitimados
para pedir la quiebra, pero cuando formulen este requerimiento y el Juez lo
estimare procedente, debe rechazarla de oficio, pero le dará intervención
al Banco Central para que si así correspondiere, previa revocación, formule
el pedido.
Existe una sola hipótesis en que un tercero puede pedir la quiebra y ello
ocurre cuando una entidad financiera hubiere sido reestructurada
excluyéndosele activos y pasivos (Art. 35 Bis) y luego se hubieren
transcurrido sesenta (60) días corridos desde que se dispuso la revocación,
en tal supuesto los acreedores adquieren legitimidad y pueden requerir la
quiebra.
En todos los casos se aplicarán las disposiciones de la ley de concursos y
quiebras 24.522, con excepción de las regulaciones que posee la misma ley
de entidades financieras.Parte de las excepciones a la que hace referencia
es que no son susceptibles de ser revocados ni declarados ineficaces los
actos realizados con la autorización del Banco Central en los supuestos
previstos en el Art. 35 Bis (exclusión de activos) ni los establecidos en los
Arts. 17 inc b.) c.) y e.) de la LO, (transferencias de activos en garantía o
para descuento).
A la vez, en ningún caso se podrán aplicar las normas sobre continuidad de
la empresa, etc.

Privilegios
Como todos saben, a esta altura, el privilegio es el derecho que tiene una
persona de cobrar con preferencia a otra sobre el producido de un bien
determinad o sobre una universalidad de estos. La ley de entidades
financieras posee un esquema propio de privilegios que guarda relación
con los derechos que pretende tutelar. Dicha regulación se encuentra
esencialmente en el Art. 53 al cual remitimos para su estudio.
Al respecto se sugiere ver: Castellano y D`Felice Pág. 127 y ss.





6

5.6- El régimen de Garantía de los
Depósitos
Luego de numerosas regulaciones sobre este tema, la ley 24.485 es la que
reglamenta el régimen vigente y dispuso la creación de un sistema de
seguro de garantía de depósitos bancarios, el cual luego fue retocado con
la ley 24.467.
Esta ley determina los lineamientos sobre los cuales se estructura el
sistema, pero esencialmente se encuentra reglamentado y organizado a
través del decreto 540/95.El sistema se inspiró en la idea de crear una
cobertura limitada para los depósitos, que evite una carga gravosa para las
entidades y a la vez eludir la creación de un organismo burocrático para la
liquidación, es de allí que se previó: 1.) La integración de un fondo, en una
proporción que resulte adecuada a la cobertura de los riesgos; 2.) La
constitución de una sociedad con el objeto de administrar dichos fondos;
3.) La definición de las características, alcances y límites de la garantía.
Como respuesta al primer punto se estableció la creación de un fondo que
deberá formarse con el aporte de todas las entidades que se determinaba
en base a un porcentaje del promedio de los saldos disponibles de los
depósitos en pesos y moneda extranjera. Dicho fondo deberá ser
administrado bajo estrictas pautas.
Respecto al segundo punto, se dispuso la constitución de una sociedad que
se denominara Seguro de Depósitos Sociedad Anónima (SEDESA), con el
único objeto de administrar el fondo. Por último se instituyó un sistema
que opera en modo subsidiario y complementario al régimen de privilegios
de la LEF., limitando también la extensión de la cobertura.
Es de allí que tenemos un régimen con las siguientes características: 1.)
Limitado, a los depósitos bancarios, 2.) Obligatorio, por que todas las
entidades deben estar adheridos, 3.) Oneroso, por que se constituye a
partir del aporte de los bancos 4.) Subsidiario y Complementario, porque
opera luego del esquema de privilegios, vale decir que opera cuando en
base a los privilegios que establece la LEF, no han cobrado o de lo contrario
no percibieron la totalidad, con lo cual lo completa.
Existen determinados depósitos que están excluidos del régimen de
garantía.Al respecto se sugiere ver las normas antes indicadas y Castellano
y D`Felice Pág. 190 y ss.






7

5.7- Régimen de Sanciones y Recursos
El Art. 41 de la ley 21.526 establece que quedan sujetas a sanción por el
Banco Central las infracciones a la presente ley y a las reglamentaciones y
resoluciones que dicte en ejercicio de sus facultades.
Las sanciones serán aplicadas por la autoridad competente y a las personas
o entidades o ambas a la vez que sean responsables de las infracciones
indicadas, previo sumario que se instruirá con audiencia del imputado.
Podrán consistir en forma aislada o acumulada:
 Llamado de atención.
 Apercibimiento.
 Multas.
 Inhabilitación temporaria o permanente para el uso de cuenta
corriente bancaria.
 Inhabilitación temporaria o permanente para desempeñarse como
promotores, fundadores, directores, administradores, miembros de
consejo de vigilancia, síndicos, liquidadores, gerentes, auditores,
socios o accionistas de entidades comprendidas en la presente ley.
 Revocación de la autorización para funcionar.
El Banco Central reglamentará la aplicación de multas, teniendo en cuenta
para su fijación factores tales como, la magnitud de la infracción, perjuicio
ocasionado a terceros, beneficio para el infractor etc.

Recursos
El esquema recursivo responde también al tipo de sanciones y esta
reglamentado en el Art. 42 LEF., al cual nos remitimos.
Al respecto se sugiere ver: Castellano y D`Felice, Pág. 135 y ss.

5.8- Régimen Penal Cambiario
El régimen penal cambiario fue instituido en el año 1971, con la sanción de
la ley 19.359 que establece toda una serie de tipos delictivos resultantes de
las infracciones al régimen cambiario. De más está decir que este régimen
ha sido objeto de numerosas reformas tendientes a la adecuación de las




8

modificaciones resultantes de las políticas cambiarias del momento. A su
vez es de aplicación supletoria sobre la materia el Código Penal.
Las conductas punibles básicamente son las siguientes:
 Toda negociación en cambio sin la intervención de una institución
autorizada al efecto.
 Operar en cambió sin autorización.
 Falsear declaraciones relacionadas con operaciones de cambio.
 Toda operación de cambio realizada en una modalidad distinta a la
autorizada o prohibida.
 Todo acto u omisión que infrinja el régimen cambiario.
Al respecto se sugiere ver: bibliografía básica Pág. 142 y ss.