Módulo 3

Oferta Pública de
Títulos – Mercado
de Capitales






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Circulación Cambiaria



17.1- Transmisión del título
Cada título de crédito tiene su propia ley de circulación, que es la que
regula la transmisión de los derechos incorporados en él. Sin perjuicio de
ello, nada impide que se transmitan por las normas del derecho común,
sólo que son más costosas y complejas. No obstante, ya sea que se
transmita el título de manera cartular o por el derecho común, éste no
pierde su función de legitimación, es decir, sólo el tenedor del título puede
ejercer los derechos contenidos en él.
En consecuencia, no puede exigir el pago del documento quien no esté en
condiciones de exhibirlo.

La cesión de crédito
Entre la transmisión cartular, materializada en el endoso y la cesión de
crédito como modo del derecho común, existen sustanciales diferencias,
tanto en sus requisitos como en sus consecuencias, pero la diferencia más
importante es la posición que pasa a ocupar el nuevo adquirente del título,
al que se le pueden oponer las mismas excepciones que al cesionario (es
decir que se pierde la autonomía.
Así mismo la cesión se perfecciona con el solo acuerdo de las partes, por lo
que la entrega del título es el cumplimiento de la prestación derivada del
contrato de cesión. No obstante, para que la cesión sea eficaz, es necesario
la notificación al deudor cedido.

17.1.1- Endoso- concepto- sujetos
El endoso es el acto cambiario escrito, unilateral, e incondicional,
formalmente accesorio, que tiene por objeto la transmisión del título de
crédito y la legitimación de su poseedor para el ejercicio de los derechos
cartulares.




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Para ser endosante se requiere capacidad para obligarse cambiariamente,
salvo cuando se transmite por endoso sin garantía.
 Endosante: quien transmite el título. Puede actuar por sí o a través
de un apoderado aplicándose las reglas de la representación
cambiaria.
 Endosatario: quien recibe el título, requiere también capacidad
para obligarse cambiariamente.
Tiempo del endoso: El endoso puede hacerse válidamente hasta la
formalización del protesto o el vencimiento del plazo para hacerlo (art. 21
dec. 5965/63).

17.1.1.1- Funciones del endoso: transmisión, legitimación y garantía:
 Función de transmisión: El endoso transmite los derechos que
surgen del título, siempre ycuando se haga entrega del mismo (Art.
15, parr. 1o dec. Ley 5965/63)
 Función de legitimación: En virtud del principio de legitimación, el
sistema cambiario requiere que del documento surja la investidura
formal del portador.
La legitimación activa surge de una cadena regular de endosos y de
su mención en el texto del documento.
El primer endoso debe provenir en apariencia del tomador. Así, en
adelante, cada endoso debe vincularse con el precedente. No
obstante y tal como se ha dicho en reiteradas oportunidades, los
endosos falsos o provenientes de incapaces no interrumpen la
cadena de endosos y se tienen por no escritos.
La mala fe del tenedor no impide al acreedor liberarse abonando lo
adeudado siempre y cuando desconozca la misma. Y en idénticos
términos en la situación contraria.
 Función de garantía: El endosante garantiza el pago de la
prestación debida. Es por ello que el endosante garantiza, el pago
del título mediante la asunción de una obligación autónoma e
independiente de la del librador y demás firmantes del documento.
Así es que todos los endosantes responden solidariamente ante el
portador (art 51 dec ley 5965/63).
Quien endosó el título y después el documento circula y regresa a
su poder no puede accionar contra los endosatarios posteriores a




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su primer endoso, ya que él es garante junto con ellos de la
obligación principal.

17.1.1.2- Formas del endoso: completo y en blanco
En el endoso, la forma cambiaria puede manifestarse aún de la manera
más simple, con la sola firma en el dorso del documento.
En virtud del principio de completividad tiene que constar en el mismo
documento. Nuestro ordenamiento admite el endoso:
1) Nominativo o completo: que es aquel en que consta el nombre del
endosatario. No obstante, si el nombre del endosatario no es legible o no
es identificable, igual vale como endoso al portador.
2) Endoso en blanco: Es aquel en que el endosante se limita a poner su
firma sin designación del beneficiario (art. 14, 2o parr. Decr. Ley 5965/63).
3) Endoso al portador: cuando así lo dice el título e implica que cualquier
persona que exhiba el título puede ejercer los derechos cartulares
derivados del mismo. No obstante, el endoso requiere además la tradición
o efectiva entrega del título al endosatario para surtir plenos efectos.

Endoso pleno, ordinario o traslativo de la propiedad:
Se llama endoso pleno a aquel que produce los tres efectos propios del
endoso, a saber:
a) transfiere al endosatario los derechos emergentes del título (art. 15, inc.
1ºdec. Ley 5965/63);
b) habilita al endosatario como portador legítimo del título (art. 17)
c) se transforma en obligado cambiario (art. 16 p. 1)

17.1.1.3- Endoso en procuración
El endoso en procuración es un acto cambiario por el cual el endosante
otorga mandato al endosatario para que este ejerza los derechos
cambiarios correspondientes al primero.
Cuando el endoso lleva la cláusula “valor al cobro”, “al cobro”, “en
procuración”, o cualquier otra expresión equivalente que implique un
simple mandato, el portador puede ejercer los derechos que derivan del
título en ese carácter (Art. 19 dec. Ley 5965/63).




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En esas condiciones el endosatario no puede transigir ni acordar esperas, a
menos que estuviere expresamente facultado; desistir de la acción
cambiaria promovida. Entablar acción causal ni de enriquecimiento sin
causa. Tampoco puede accionar cambiariamente contra el endosante
representado.
Si puede: desistir del proceso (porque no significa acto de disposición).
El endoso pleno o en garantía hecha por un endosatario en procuración
sólo vale como endoso en procuración.
El mandatario tiene que obrar diligentemente para proteger los derechos
del endosante y accionar contra los obligados al pago. Debe rendir cuentas.
Si el endosatario promueve acción judicial contra algún deudor cambiario,
propondrá la demanda en nombre del endosante y no en el propio.
El mandato contenido en un endoso en procuración no se extingue por la
muerte o incapacidad del mandante. Concluye con a) cumplimiento del
encargo; b) revocación; c) por renuncia, muerte o incapacidad del
endosatario.

Endoso en garantía o en prenda
La letra o el pagaré pueden ser endosados en garantía del cumplimiento de
otra obligación que tenga el endosante con el endosatario. Para ello es
necesario que al momento de materializar el endoso se incluyan las
cláusulas “en garantía”, “en prenda”, “caución”, u otra equivalente. Puede
efectuarse con el nombre del beneficiario en blanco o al portador, aunque
lo normal es que sea nominativo.
El endosatario en garantía goza de un derecho cartular propio y autónomo,
por lo cual no se le puede oponer las excepciones fundadas en las
relaciones personales con su endosante (art. 20).
Si el endosatario cobra el importe del título valor, lo debe retener como
caución hasta la extinción de la obligación garantizada y rendir cuentas,
salvo estipulación en contrario.
Con posterioridad a un endoso en prenda no se pueden materializar
nuevos endosos, los que tendrán el valor de endosos en procuración.





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17.1.4- Endosos limitativos: “no a la orden” y “no
endosable”
a) Cláusula “no a la orden”: El endosante que puso la cláusula puede
oponer a cualquier portador las excepciones que le competan en contra de
su endosatario: al tercero portador. Pero sólo afecta a las relaciones de ese
endosante con los sucesivos portadores legítimos. No impide que
posteriores endosos.
b) Cláusula “No endosable”: Esta cláusula prohíbe la realización de nuevos
endosos por lo que el endosante no es responsable hacia las personas a las
que posteriormente se endose el título. Si no obstante sigue circulando, los
efectos de la cláusula serán personales y sólo beneficiaran al endosante
que la incluyó.
c) Cláusula “Sin garantía”: (art. 16, inc. 1): Permite al endosante liberarse
de la garantía de pago y tiene efectos liberatorios de pago.

17.2- Garantías cambiarias
17.2.1- El aval
17.2.1.1- Concepto y caracteres
El aval es el acto unilateral no recepticio de garantía, otorgado por escrito
en el título o fuera de él, en conexión con una obligación cartular
formalmente válida, que constituye, al otorgante en responsable cambiario
del pago.
Si el aval no contiene cantidades, el avalista responde en las mismas
condiciones que el avalado. El aval presenta los siguientes caracteres:
 i.Unilateralidad: Basta la sola declaración de voluntad, que, como
tal es irrevocable y no recepticia.
 ii.Literalidad: La naturaleza, calidad y contenido de los derechos y
obligaciones surgen exclusivamente de su tenor escrito.
 iii.Incondicionalidad: el aval es un acto cambiario, puro y simple, y
no puede estar sujeto a condición alguna.
 iv.Abstracción: El aval está desvinculado de la relación causal que
origina su creación.
 v.Autonomía: El avalista no puede oponer al portador excepciones
emergentes de situaciones personales con anteriores portadores.




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 vi.Independencia: Si bien la invalidez formal de la letra o del acto
avalado determina la nulidad del aval, la eficacia del aval no
depende de la validez sustancial de la relación que origina el título
ni de la obligación garantizada aún en el caso de que la firma del
suscriptor del título o de la persona avalada sea falsa (art. 7). Ello
significa que el aval tiene carácter conexo y no accesorio. Sólo la
nulidad del título hace caer la garantía.

Diferencia con la fianza
a) La obligación del avalista es directa, independiente y solidaria (arts. 7, 34
y 50) y la del fiador es siempre accesoria (arts. 1986, 1994, 2004, 2020 a
2023 C.C.) y puede o no ser solidaria.
b) El avalista no puede valerse de las excepciones personales del avalado,
su obligación es independiente y el derecho del tercero autónoma. (arts. 7
a 18) el fiador puede valerse de todaslas defensas del deudor garantizado,
aún en contra de su voluntad (arts. 2004, 2020 a 2023 C. C.).
c) La nulidad de la obligación avalada que no provenga de vicios de forma
no afecta al aval (art. 34, 2o p.) pero sí afecta a la fianza tornándola nula o
anulable, salvo cuando ella derivara de la incapacidad del deudor principal.
d) Para accionar contra el avalista no se requiere excusión ni interpelación
judicial previa al avalado (art. 50) en la fianza civil existe el derecho de
excusión previa del deudor principal (arts. 2012, 2016, 2017 y 2019 C.C.) en
la fianza comercial, no hay beneficio de excusión pero sí se debe interpelar
al fiador previamente.
Cuando el aval sea otorgado por instrumento separado, debe surgir
claramente de su literalidad que se trata de ello ya que de lo contrario y en
virtud del principio “favor debitoris” se presumirá que se trata de una
fianza.

17.2.1.2- Sujetos del aval
a) Avalista: el aval puede darlo cualquiera de los obligados cambiarios, el
aceptante, el librador, elendosante e incluso otro avalista (aval del aval).
El aval dado por el girado cuando aún no ha aceptado no garantiza la
aceptación, sino que condiciona su validez a que la aceptación se produzca.
b) Avalado: el aval debe indicar por cual de los obligados se otorga. A falta
de esta indicación se considera otorgada por el librador (art. 33). El avalista




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no garantiza la posición personal del avalado, sino que garantiza la
obligación que surge del título.

17.2.1.3- Formalidades
17.2.1.3.1- Formalidades en el propio título
El aval debe efectuarse por escrito y es imprescindible la firma del
otorgante (art. 33). No obstante existen diversas formas para materializar
el mismo:
1) expresión “aval” u otra equivalente:
Debe constar en cualquier lugar del título o en su prolongación. Se han
considerado equivalentes: “por garantía”, “caución”, “por honor”,
“principal pagador”, “solidariamente”, etc., hasta incluso las expresiones
“fiador” y “fianza” (discutible). No obstante Alegría nos ha dado dos reglas
de interpretación al respecto: a- regla positiva: no será expresión
equivalente aquella cuya evidente intención, juzgada objetivamente, ha
sido constituir un acto distinto. b- regla negativa: en caso de duda debe
presumirse que se ha querido constituir un aval cuando no pueda
considerarse que es otro acto más gravoso para el firmante.
2) Simple firma en el anverso del título:
La simple firma en el anverso del título que no sea la del librador o del
aceptante se entiendecomo un aval (art.33). No obstante, ha generado
dudas.
La jurisprudencia ha resuelto esas situaciones de diferente forma a)
haciendo gravitar la responsabilidad sobre el firmante atento su
negligencia y considerarlo colibrador. 2) tener como colibrador al que se
denominaba avalista por haber firmado en la misma línea de quien se
calificaba como librador en un formulario preimpreso.

17.2.1.3.1.1- LA SIMPLE FIRMA EN EL REVERSO DEL TÍTULO
Cuando aparecen firmas en el dorso que no se corresponden a la cadena
de endosos, se discute si tienen valor como avales. De este modo, Alegría
sostiene que la simple firma en el reverso del título es un aval, funda lo
dicho manifestando que el caso escapó a la previsión del legislador, que la
ley dice que la simple firma puesta en el anverso del título es un aval pero
no dice que si está en el reverso no lo es, a diferencia del endoso en que la
ley prevé que el endoso en blanco sólo es válido en el anverso del
documento.




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Hay quienes sostienen que la simple firma puesta en el dorso del
documento es un endoso ya que el endoso en blanco se materializa con
una simple firma puesta en el dorso del documento, que todos los
firmantes son garantes del pago del documento. Situación cuestionable ya
que para endosar es necesario estar legitimado.
Pavone La Rosa, sostiene que según la ubicación de la firma es endoso o
aval, si está inserta en el nexo material de los endosos, habrá que
interpretarla en este sentido y si no respetara la cadena de endosos se
entenderá interrumpida la cadena de endosos. Por otro lado, si la firma
está ubicada fuera del espacio de los endosos no tiene ningún valor
cambiario, ni siquiera para interrumpir la cadena de endosos. Ya que para
que la firma tenga valor cambiario y esté equiparada a una declaración
expresamente calificada de aval o de endoso, es necesario que se estampe
en un lugar determinado del documento cambiario.
Fargosi sostiene que incumplida la exigencia legal de la indicación de que
se asume la posición jurídica del avalista, la sola firma en el reverso del
título no es idónea para que pueda inferirse de esta garantía cambiaria. En
el mismo sentido Cámara sostiene que la firma extraña a la cadena regular
de endosos, no puede considerarse endoso ni aval por no llenar las
exigencias formales de ninguno.

17.2.1.3.1.2- AVAL POR DOCUMENTO SEPARADO
El art. 33 consagra expresamente el aval por documento separado en los
siguientes términos: “El aval puede constar en la misma letra o su
prolongación o en un documento separado, debiendo en este caso indicar
el lugar donde ha sido otorgado”
El aval por documento separado constituye una excepción a la regla de
completividad, innumerables cuestionamientos se han hecho al instituto,
incluso se ha dicho que no puede ser transmitido por endoso y que el
otorgante no tiene vínculo con los intervinientes en la circulación, no
obstante el decreto ley 5965/63 lo ha consagrado y una interpretación
contraria importaría desvirtuar la clara letra de la ley.

17.2.1.3.1.3- AVAL GENERAL
El aval general es una obligación cambiaria asumida bajo condición
suspensiva, supeditada a la creación efectiva de la letra, se trata de una
fórmula muy empleada en el derecho mercantil. No obstante, la
jurisprudencia en su mayoría discute si este documento abre la vía
ejecutiva o es necesario su reconocimiento. En realidad, lo que abre la vía
ejecutiva es el título valor y no la fianza.




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17.2.1.4- Obligaciones y derechos del avalista
El avalista es un obligado cambiario y, por tanto, contrae una obligación
literal, abstracta y sustancialmente autónoma que lo obliga solidariamente
ante el portador del título. El avalista se obliga en los mismos términos que
el avalado, por lo que su situación cartular será la misma que la de éste,
siendo obligado de regreso o directo según a quien avale.
Responde frente a todos los intervinientes posteriores al avalado. No
interesando la fecha del aval o el orden en que el mismo fue puesto. Y a
falta de mención específica se presume que el aval fue a favor del librador.
Defensas oponibles por el avalista: El avalista no asume la posición
personal del avalado sino que ocupa su misma situación cartular y queda
obligado de la misma forma. Así, la falta de capacidad del avalado no afecta
al avalista, lo mismo ante la falsedad de la firma del avalado, salvo que
fuera notablemente falsa.
El avalista puede oponer sólo las excepciones objetivas atinentes a la
invalidez del título.
El problema más polémico en materia de defensas del avalista,
tradicionalmente es el de si puede oponer como excepción, frente al
tenedor de la letra, la extinción por parte del avalado. No obstante, está
claro que el pago efectuado por el avalado o cualquiera de los sucesivos
obligados cambiarios es oponible al tenedor legítimo, de todos modos, si el
avalista tuviera que pagar el crédito tendría dos acciones, una contra el
avalado que no dejó constancia en el documento o lo retuvo y otra contra
la persona responsable cambiariamente frente a este.
Derechos del avalista: El art. 34 ult. Pa. Establece que el avalista que paga
la letra de cambio adquiere los derechos que derivan de la letra contra el
avalado y contra los que están obligados cambiariamente hacia este,
adquiriendo un derecho originario. Esa es la diferencia entre los firmantes
de igual grado y la del avalista.
La adquisición del título por parte del avalista que paga entra dentro de los
modos “opelegis” de transmisión de los derechos cambiarios.
Entre coavalistas no hay acción cambiaria (art. 59).

17.2.2. Pagaré hipotecario y prendario
Existe pagaré prendario o hipotecario sólo cuando documentalmente surge
dicho extremo, es decir, si se ha formalizado conforme lo exige la
legislación, debiendo constar, tanto en el documento como en el título de




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la garantía la existencia de ambos. De lo contrario serían dos documentos
autónomos que pueden dar lugar a fraudes.
El pagaré prendario o hipotecario tiene las mismas características que el
pagaré común, y puede circular libremente por endoso sin necesidad de
que se transmita el documento donde consta la garantía real ni que se
inscriba el endoso.
Cuando se libran varios pagarés en virtud de la misma garantía cambiaria,
incluso con distintas fechas de vencimiento, con sólo uno de ellos se puede
iniciar las acciones de cobro.
Iniciada la ejecución por uno de los portadores de los pagarés, los
restantes, hayan o no iniciado acción, pueden concurrir a la liquidación del
bien gravado.
Hay que aclarar que el título ejecutivo es el pagaré y no la hipoteca o
prenda, por lo que para ejecutar se debe presentar los pagarés, la
ejecución de la prenda sin acompañar los pagarés daría lugar a la excepción
de inhabilidad de título.