Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 1 Módulo 3 Unidad 4 Lectura 4 Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 2 4. SUCESIÓN TESTAMENTARIA 4.2. TESTAMENTO Según el Art. 3280 Cód. Civ., junto a la sucesión legítima, que es la deferida por la ley, la sucesión se llama testamentaria cuando se defiere por voluntad del hombre manifestada en testamento válido. Mientras en la primera la vocación hereditaria resulta de los órdenes legales que crean expectativas -actuales o eventuales- a la adquisición de la herencia, el testamento es fuente de llamamientos específicos, validándose así la voluntad del titular del patrimonio para disponer en ese carácter, para después de su muerte. Es decir que la fuente del llamamiento determina las distintas clases de sucesiones: a) legítima o ab intestato y b) testamentaria. La sucesión testamentaria es la que se regula mediante la voluntad del causante, formulada en el acto unilateral del testamento. En nuestro derecho el Art. 3606, dispone que toda persona capaz de manifestar su voluntad, tiene la facultad de disponer de sus bienes por testamento, sea bajo la institución de herederos, o bajo el título de legados, o bajo cualquier otra denominación propia para expresar su voluntad. Concepto y Caracteres El testamento constituye el “acto escrito, celebrado con las solemnidades de la ley, por el cual una persona dispone del todo o parte de sus bienes para después de su muerte.” (Art. 3607). A partir de la definición legal surgen los caracteres: 1.- Acto jurídico El testamento responde a la conceptuación del acto jurídico establecido por el Art. 944 donde se define como tales a los actos voluntarios lícitos, que tengan por fin inmediato establecer entre las personas relaciones jurídicas, crear, modificar, transferir, conservar o aniquilar derechos. Convendrá precisar que el testamento ha de mantener su naturaleza y su unidad como acto jurídico, no obstante la posibilidad de que pueda contener distintas disposiciones, ya sea de índole patrimonial o extrapatrimonial, como podría ser el reconocimiento de hijos extramatrimoniales, la designación de tutor, etc. 2.- Escrito: Se exige que la voluntad del causante conste en un acto escrito. Se busca, de esa forma, establecer la certeza de la expresión del testador, eliminando las incertidumbres que surgirían, inevitablemente, si se admitiera la prueba de testigos o las presunciones. Se excluye la posibilidad del testamento nuncupativo que es el testamento hecho de viva voz (nota Art. 3607). 3.- Formal y Solemne: El testamento es un acto solemne, ya que la voluntad no consigue el efecto jurídico al cual tiende si no se manifiesta mediante las formalidades impuestas por la ley (conforme cada una de Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 3 las variedades del testamento). Así lo dispone el Art. 3627: “La prueba de la observancia de las formalidades prescriptas para la validez de un testamento, debe resultar del testamento mismo, y no de los otros actos probados por testigos.” 4.- Acto de contenido patrimonial: El art. 3607 Cód. Civ. Define el testamento como un acto de disposición de bienes. Esto no debemos tomarlo con exactitud, ya que en nuestro ordenamiento puede tipificarse, diferenciadamente, actos de última voluntad testamentarios y no testamentarios. A estos últimos habrá de referir todos los que no tengan contenido patrimonial como por Ej. Reconocimiento de hijos extramatrimoniales, la designación de tutor, instrucciones sobre el destino del cadáver, etc. Esta afirmación tiene su sustento en el Art. 3607 (que define el testamento, marcando expresamente su contenido patrimonial) y el Art. 383 (donde se prevé la designación de tutor). De este modo, podemos considerar entonces que como contenido del testamento, encontramos: a) Disposiciones extrapatrimoniales: Reconocimiento de hijos extramatrimoniales, (Art. 248 y ss. C.C.); nombramiento de tutores o curadores (Art. 383 y 479); derechos inherentes a la persona de carácter disponible, etc. b) Disposiciones patrimoniales: - Institución de herederos: herederos, legatarios particulares o cuota. - Disposiciones indirectas sobre bienes: cláusula de mejora, dispensa de colacionar, desheredación, revocación de un testamento anterior, etc. - Disposiciones sobre el modo de operarse la transmisión. Particiones, cláusulas de indivisión, inenajenabilidad, designación de albacea, etc. 5.- Personalísimo: El testamento es un acto estrictamente personal, es decir, que la voluntad debe ser expresada personalmente por el testador y no por otra persona. El Art. 3619: Las disposiciones deben ser la expresión directa de la voluntad del testador. Este no puede delegarlas ni dar poder a otro para testar, ni dejar ninguna de sus disposiciones al arbitrio de un tercero. Coincide con este postulado el Art. 3711 en tanto dispone que el testador debe nombrar por si mismo al heredero y si se refiere al que otro nombrara por encargo suyo la institución no vale. 6.- Especialidad: El Art. 3632 impone que la voluntad del causante quede totalmente expresada en el testamento, individualizando con precisión al sucesor y los bienes que ha de recibir. La especialidad no se viola si el testamento está integrado por más de un acto revestido de las formas testamentarias, en tanto todos ellos mantengan unidad y las disposiciones posteriores no resulten incompatibles con las anteriores, Art. 3620. 7.- Unilateralidad: Hasta la sanción de nuestro Código estaban permitidos los testamentos conjuntos o mancomunados otorgados por más de una persona en un mismo acto testamentario. Vélez prohibió los testamentos conjuntos, estableciendo en el Art. 3618: Un testamento no puede ser hecho en el mismo acto por dos o más personas, sea a favor de un tercero, sea a título de disposición recíproca y mutua. La prohibición no debe considerarse extendida a los testamentos que puedan hacer varios Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 4 testadores, en actos separados, y por los cuales se benefician recíprocamente, o lo hagan a favor de idénticos beneficiarios. La mancomunación tiene que ser necesariamente material, en el sentido de tratarse de un solo testamento otorgado por dos o más personas. 8.- Revocabilidad La generalidad de los ordenamientos tipifica al testamento como un acto esencialmente revocable. Nuestro código establece en el Art. 3824: El testamento es revocable a voluntad del testador hasta su muerte. Toda renuncia o restricción a este derecho es de ningún efecto. El testamento no confiere a los instituidos ningún derecho actual. Por eso se llama acto de última voluntad; porque es la última voluntad expresada con las formalidades de la ley la que prevalece. 4.3. CAPACIDAD PARA DISPONER POR TESTAMENTO En esta materia rigen los principios generales relativos a la capacidad de obrar, con ampliación de la capacidad en razón de la edad. Dispone, en efecto el Art. 3606, parte 1º que “toda persona legalmente capaz de tener voluntad y de manifestarla, tiene la facultad de disponer de sus bienes por testamento.” Cabe destacar, que la norma alude exclusivamente a las personas de existencia visible, pues las personas jurídicas no pueden disponer de sus bienes por testamento. En efecto el testamento es un acto destinado a tener efecto después de la muerte del causante y las personas jurídicas no mueren. Ellas se disuelven, y pueden disponer el destino de sus bienes para después de su disolución, conforme a sus estatutos; pero este siempre será un acto entre vivos y no de última voluntad. MOMENTO EN QUE DEBE EXISTIR LA CAPACIDAD Para calificar la capacidad para testar, se atiende sólo al tiempo en que se otorga el testamento, aunque se tenga o falte la capacidad al tiempo de la muerte (Art. 3613 Cód. Civ.). Como se observa, poco interesa que la persona pierda su capacidad luego de haber testado, puesto que se considera que persistió en su voluntad mientras tuvo aptitud, quedando privada de la posibilidad de modificarlo cuando sobrevino la incapacidad. La misma solución debe aplicarse en el supuesto de la edad, ya que si testa una persona de 18 años y luego se eleva el límite a 21 años, el testamento será igualmente válido. Inversamente si testa un menor de 18 años o un demente, el acto será nulo aunque con posterioridad a su realización hubiera alcanzado la edad requerida o recuperado su salud mental. LEY QUE RIGE LA CAPACIDAD Los conflictos de leyes, en el ámbito territorial, han sido previstos por el Art. 3611: la ley del actual domicilio del testador, al tiempo de hacer su testamento, es la que decide de su capacidad o incapacidad para testar. SUPUESTOS DE INCAPACIDAD El Código ha establecido tres supuestos generales de incapacidad. Ellos son: a) menores Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 5 de 18 años, b) a los privados de razón y c) a los sordomudos que no saben darse a entender por escrito. Conviene precisar que los mencionados anteriormente hacen a incapacidades genéricas, que comprenden toda clase de testamento. Pero junto a ellas el Código ha previsto incapacidades específicas, referidas a determinadas formas de testamento. Por Ej. el sordo, el mudo y el sordomudo sepan o no darse a entender por escrito, no pueden testar por acto público, ni el analfabeto puede hacerlo mediante la forma ológrafa. a) EDAD PARA TESTAR Según dispone el Art. 3614, no pueden testar los menores de 18 años de uno y otro sexo. Actualmente la capacidad para testar coincide con la mayoría de edad (Conf. Ley 26.579 que modifica el art. 126 del Código Civil). Hasta la sanción de dicha ley, se establecía que el menor a los 18 años tenía desarrollada su afectividad y estaba en condiciones de querer razonablemente favorecer a determinadas personas o destinar sus bienes a ciertos fines para luego de su muerte, teniendo presente que la mayoría de edad se alcanzaba a los 21 años de edad. Para algunos los 18 años, deben reputarse cumplidos a partir de la ahora cero del día siguiente al de su cumpleaños conforme a las reglas sobre cómputo de los intervalos de tiempo (Art. 24 y s.s. C.C.). Para otros, en cambio, por aplicación de lo dispuesto en el Art. 128 no debe limitarse sólo a la adquisición de la mayoridad, sino que debe referirse a todas las edades requeridas por la ley para actos determinados. Por aplicación del Art. 128 la capacidad para testar se cuenta desde el mismo día en que se cumplen los 18 años, momento a partir del cual cesa la incapacidad de los menores de conformidad a la modificación introducida por la Ley 26.579.. Capacidad testamentaria de los emancipados Según el nuevo régimen que sobre emancipación ha introducido la ley 26.579 debe considerarse que la limitación de los 18 años no rige para los menores emancipados. El Art. 131 actualmente establece que los menores que contrajeran matrimonio se emancipan y adquieren capacidad civil, con las limitaciones previstas en el art. 134. b) AUSENCIA DE RAZÓN Para poder testar es preciso que la persona esté en su perfecta razón. Los dementes sólo podrán hacerlo en los intervalos lúcidos que sean suficientemente ciertos y prolongados para asegurarse que la enfermedad ha cesado por entonces (conf. Art. 3615 Cód. Civ.). "La perfecta razón, alude al discernimiento, el cual consiste, según lo señalaba Salvat, en la aptitud de apreciar o juzgar nuestras acciones; en términos más breves, podría decirse que es la aptitud de saber lo que se hace". 1 Con relación al discernimiento en materia testamentaria, el Art. 3616 presume que toda persona está en su sano juicio mientras no se pruebe lo contrario. El codificador, siguiendo las ideas científicas de la época da su noción del concepto de demencia, en la nota al Art. 3615 que establece: “Nombramos sólo en el artículo a los dementes, porque la demencia es la expresión genérica que designa todas las variedades de la locura; es la privación de la razón con sus accidentes y sus fenómenos diversos. Todas las especies de 1 Maffia, Jorge O.: "Manual de Derecho Sucesorio". Ed. Depalma. Bs.As. 1989, T. II, pág. 164 Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 6 demencia tienen por principio una enfermedad esencial de la razón y por consiguiente falta de deliberación y voluntad. La demencia es el género y comprende la locura continua o intermitente, la locura total o parcial, la locura tranquila o delirante, el furor, la monomanía, el idiotismo, etc. La primera parte del artículo comprende la embriaguez y todo accidente que prive de la completa razón”. Ahora bien, desde esa época ha progresado tremendamente la psiquiatría y los estados de alienación mental han sido clasificados aunque no uniformemente, con mayor precisión. De todas maneras debe tenerse presente que la determinación de la alienación mental que quita eficacia al testamento, está referida a la privación de las facultades mentales que impide realizar con discernimiento las disposiciones de última voluntad. Intervalos lúcidos La segunda parte del Art. 3615 admite que los dementes pueden testar en los intervalos lúcidos, con tal que éstos sean lo suficientemente ciertos y prolongados que aseguren que la enfermedad ha cesado por entonces. Y aquí se plantea una discusión muy extensa: se trata de los dementes declarados judicialmente como insanos o de los no declarados. Existen dos corrientes: a) la que sostiene la permisión referida exclusivamente a los dementes no declarados tales, o b) si ella comprende también a los interdictos. NO DECLARADOS INSANOS JUDICIALMENTE La segunda parte del Art. 3615 habla de intervalos lúcidos pero no aclara la condición jurídica del demente; la primera corriente sostiene que la permisión sólo debe concederse a los no declarados judicialmente insanos; y aducen para fundarla una serie de argumentos que, sintéticamente expuestos son los siguientes 2 : 1) "El interdicto es un incapaz absoluto sometido a una representación necesaria (curatela), por lo tanto sus actos son nulos (art. 1041)". 2) "Si se admitiera que los arts. 3615 y 3617 establecen excepciones a la incapacidad absoluta de obrar, se privaría de toda eficacia al instituto de la interdicción y el incapaz quedaría desprotegido". 3) "Si el Art. 472 establece que luego de declarada la interdicción son de ningún valor los actos administrativos que ejecute el insano se puede concluir que serán nulos los actos de disposición". 4) "La invalidez de los actos jurídicos de los interdictos sólo cede cuando lo prevé una norma expresa, tales como los arts. 275, 283, 286, etc., no habiéndose establecido excepción en materia de testamentos". 2 Maffia, Jorge O.: Ob.cit. Tomo II, Pág. 166 Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 7 YA DECLARADOS JUDICIALMENTE La segunda corriente 3 , "sostiene que el interdicto puede testar en intervalos lúcidos fundan su postura en las razones siguientes: 1) Si bien es cierto que el interdicto es incapaz absoluto, sometido a curatela, ello no implica que carezca totalmente de voluntad, no sólo en la esfera de los actos ilícitos (Art. 1070) sino también en la de los actos jurídicos (por Ej. la ley de matrimonio autorizaba el casamiento de la mujer a partir de los 12 años, no obstante ser una incapaz absoluta). Así el Art. 1070: No se reputa involuntario el acto ilícito practicado por dementes en lúcidos intervalos, aunque ellos hubiesen sido declarados tales en juicio, ni los practicados en estado de embriaguez si no se probaré que ésta fue involuntaria. 2) El Art. 1041, establece que son nulos los actos jurídicos otorgados por personas absolutamente incapaces por su dependencia de una representación necesaria. Dicho artículo, no puede aplicarse indiscriminadamente, si se estableció una excepción como la anterior, se puede concluir que el Art. 3615 puede establecer otra excepción más. 3) Es indiscutible que el insano queda desprotegido. Para que nadie aproveche de la inferioridad del menor o del demente o del sordomudo que no sabe darse a entender por escrito, se estatuye sobre su incapacidad y se le dan órganos de representación necesaria. Así no quedaran privados del goce de sus derechos; sólo que obraran en su nombre, para protegerlo, sus representantes necesarios. Al extender la incapacidad a la facultad de testar, como ésta es personalísima, se lo priva del goce del ejercicio del derecho mismo: en materia testamentaria es como si no hubiera nacido. 4) No es válido el argumento fundado en el Art. 472 4 . Vélez sólo restringió la nulidad a los actos de administración: de lo contrario hubiera sido más terminante si quiso exceptuar los testamentos. 5) No debe el interprete de la ley distinguir donde la ley no distingue. Ello pues no es necesario, que el art. 3615 aclara que su segunda parte se refiere también a los dementes interdictos". Situación de los inhabilitados Con relación a los inhabilitados, no cabe discusión alguna sobre su capacidad para otorgar por testamento, ya que la inhabilitación se ha limitado a los actos de disposición entre vivos (152 bis) Prueba de la ausencia de perfecta razón Sostenemos que en este punto usted va a poder sacar sus conclusiones respecto de las dos corrientes definidas anteriormente, al inferir que Vélez fue muy astuto al establecer en el Art. 3616 una presunción. 3 Maffia, Jorge O.: ob. Cit. Tomo II, pág. 166; Azpiri, Jorge O. "Manual de Derecho Sucesorio" Ed. Hammurabi, Bs.As. 1998, pág. 329., Zannoni, Eduardo A: Manual de derecho de las sucesiones, 4ta. Edición actualizada y ampliada, 1ra. Reimpresión, ed. Astrea, Bs.As.2000, pág. 551. 4 Art 472 C.C.:” Si la sentencia que concluya el juicio, declarase incapaz al demandado, serán de ningún valor los actos posteriores de administración que el incapaz celebrase”. Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 8 El Art. 3616 establece: “La ley presume que toda persona está en su sano juicio mientras no se pruebe lo contrario. Al que pidiese la nulidad del testamento, le incumbe probar que el testador no se hallaba en su completa razón al tiempo de hacer sus disposiciones; pero si el testador algún tiempo antes de testar se hubiese hallado notoriamente en estado habitual de demencia, el que sostiene la validez del testamento debe probar que el testador lo ha ordenado en un intervalo lúcido.” Es de destacar que, lo que se debe probar al pedir la nulidad se torna en algo prácticamente imposible, sobre todo si han pasado varios años desde el fallecimiento y sin que se pueda contar con el examen del enfermo. Por lo tanto, el codificador invierte la carga de la prueba cuando la demencia hubiese sido notoria al tiempo de testar. c) SORDOMUDO Sordomudos son aquellas personas que a causa de estar privadas totalmente o en forma muy considerable del sentido del oído, tampoco pueden hablar. El Art. 3617, establece: “No pueden testar los sordomudos que no sepan leer ni escribir.” Debe entenderse, que lo exigido no es solamente la lectura y la escritura, sino la comprensión de lo leído y escrito. La inhabilidad para testar de los sordomudos obedece exclusivamente a la prohibición del Art. 3617, esto es, cuando ellos no saben leer y escribir conscientemente, carecen de las aptitudes psicofísicas necesarias para otorgar testamento, con prescindencia de su interdicción. Convendrá tener presente que, sabiendo expresarse por escrito, podrán únicamente valerse de la forma ológrafa o de la cerrada, ya que su sordera les impedirá hacerlo por acto público. CAPACIDAD PARA RECIBIR POR TESTAMENTO La capacidad para recibir por testamento es la aptitud para ser beneficiario de una institución de herederos, de legatarios o de cargos. El Art. 3287 establece el momento en que debe existir la capacidad y establece: la capacidad para adquirir una sucesión debe tenerse al momento en que la sucesión se defiere. Capacidad de las personas naturales La regla general es que toda persona concebida puede recibir por testamento. Tal es lo dispuesto por el Art. 3733 Cód. Civ.: Pueden adquirir por testamento todos los que, estando concebidos al tiempo de la muerte del testador, no sean declarados por la ley, incapaces o indignos. Supuestos de incapacidad Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 9 Cuatro son las prohibiciones enunciadas por el Código: a) la de los tutores, b) la de los confesores, c) la del escribano y los testigos en el testamento por acto público y d) la de los oficiales del buque en el testamento marítimo. a) Tutores El Art. 3736 dispone: Los tutores de los menores de edad, no pueden recibir cosa alguna por el testamento de los menores que mueran bajo su tutela. Aún después que hubieren cesado en la tutela nada pueden recibir por el testamento de los menores, si las cuentas de su administración no están aprobadas. El Art. 3737 establece una excepción al principio, disponiendo: Exceptúanse de la disposición del artículo anterior, los ascendientes que son o han sido tutores de sus descendientes (la disposición no puede extenderse a los demás parientes de sangre llamados por la ley a la tutela). b) Confesores Establece el Art. 3739: Son incapaces de suceder y de recibir legados: los confesores del testador en su última enfermedad, los parientes de ellos dentro del cuarto grado, si no fuesen parientes del testador, las iglesias en que estuviesen empleados, con excepción de la iglesia parroquial del testador, y las comunidades a que ellos pertenecían. A su vez, el artículo siguiente agrega: Tiene la misma incapacidad el ministro protestante que asiste el testador en su última enfermedad. c) Escribanos y Testigos del testamento por acto público El Art. 3664, dispone que, el escribano y testigos en un testamento por acto público, sus esposas y parientes o afines dentro del cuarto grado, no puedan aprovecharse de lo que en él se disponga a su favor. d) Oficiales del buque en el testamento marítimo Art. 3686: Son nulos los legados hechos en testamento marítimo a los oficiales del buque, si no fuesen parientes del testador. El vocablo oficiales, alude al comandante y a los oficiales superiores del buque, pero aquí debe entenderse que no sólo están prohibidos los legados, sino también y con mayor razón, la institución de herederos. CAPACIDAD DE LAS PERSONAS JURÍDICAS Corolario de la regla general es que las personas jurídicas tienen igual aptitud que las personas naturales para recibir por testamento, sean aquéllas de existencia necesaria (estado, provincias, municipalidades, iglesias) o de existencia posible. Éstas, al igual que las personas físicas, deben tener existencia al tiempo de la apertura de la sucesión. Fundaciones Si bien el Art. 3287, establece que la capacidad para adquirir una sucesión debe tenerse en el momento en que ella se defiere. Este principio cede a una excepción, la cual encontramos en el Art. 3735: "Pueden sin embargo, recibir por testamento las corporaciones que no tengan el carácter de personas jurídicas, cuando la sucesión que se les defiere o el legado que se haga, sea con el fin de fundarla, y requerir después la competente autorización." Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 10 4.4. VICIOS DE LA VOLUNTAD El Art. 922, dispone que los actos sean reputados practicados sin intención, cuando fueren hechos por ignorancia o error y aquellos que se ejecutaren por fuerza o intimidación. A su vez, el Art. 954, declaró inválidos los actos practicados con los vicios de error, de dolo, de simulación o fraude. El testamento como acto jurídico, por tanto, puede estar viciado por los vicios de error, dolo, violencia y simulación. ERROR El Art. 3232 dispone: Toda disposición testamentaria, fundada en una falsa causa o en una causa que no tiene efecto, queda sin valor alguno. Habrá error causante de nulidad cuando aquél verse sobre el motivo determinante de la liberalidad, siempre que éste sea el fundamento mismo de la voluntad del testador. Este podrá referirse a la persona del instituido, a los vinculados con la naturaleza del acto testamentario, o, finalmente, error en la cosa legada. Ej. la elección de un sucesor por la falsa creencia de que ha dejado de existir otro, a quien se hubiera beneficiado; o se legare un objeto con la creencia que es de cobre, cuando realmente es de oro. DOLO La acción dolosa se proyecta en la sugestión o captación de la voluntad. El dolo adopta en la práctica formas especiales que llevan al causante a tomar sus decisiones, inspirándoles odio hacia sus herederos naturales o un afecto profundo por el autor de las maniobras. Para que la sugestión o la captación sean causa de invalidez no bastan las meras maniobras dolosas sino que se requiere que esa actuación sea causa determinante de la disposición. Además por el Art. 935, la nulidad será procedente cuando la acción provenga del beneficiario, como cuando sea obra de un tercero. VIOLENCIA El testamento podrá anularse cuando ha sido obtenido por violencia (Art. 936 y sgtes.. del C.C.) por lo que podrá invocarse violencia física o moral, siempre que constituya una fuerza irresistible que se proyecte sobre el testador o sobre la persona de su cónyuge, ascendiente, descendiente, no importando que sea obra del beneficiario o de un tercero. SIMULACIÓN El Art. 955, establece que la simulación tiene lugar cuando se encubre el carácter jurídico de un acto bajo la apariencia de otro, o cuando el acto contiene cláusulas que no son sinceras, o de fechas que no son verdaderas, o cuando por él se constituyen o trasmiten derechos a personas interpuestas, que no son aquellas para quienes en realidad se constituyen o trasmiten. Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 11 El supuesto que reviste importancia practica es el de interposición de personas que suele usarse para esconder al real beneficiario de la liberalidad o para eludir la incapacidad de ciertos sujetos para recibir por testamento del causante (Art. 3741 y 3742). Carácter de la nulidad fundada en los vicios del consentimiento Establecer si la disposición ha sido fruto de una voluntad viciada dependerá de una investigación de hecho; por tanto, cabrá la anulabilidad y el acto valdrá mientras no se decrete su invalidez. Es posible también que el vicio no afecte la integridad del acto, sino sólo una o algunas de sus disposiciones, en cuyo caso procederá la nulidad parcial. La legitimación activa en la acción de nulidad fundada en los vicios del consentimiento, compete a aquellos a quienes hubieran pasado los bienes en caso de no ser válida la disposición. Legitimados pasivamente serán los beneficiarios de las disposiciones testamentarias, o todo aquel que tenga interés en la validez de ellas. Prescripción En todos los casos de consentimiento viciado será de aplicación el plazo de prescripción de dos años, previsto por el Art. 4030. La misma solución es la procedente en los supuestos de simulación. Debe tenerse presente que en virtud de lo dispuesto por el Art. 3953, el mencionado plazo comenzara a correr desde el momento de la apertura de la sucesión. 4.5. FORMA DE LOS TESTAMENTOS Principios Generales Tal como lo preceptúa los arts. 3607 y 3632, el testamento es un acto que requiere necesariamente para su validez la observancia de las disposiciones de forma impuestas por la ley. Este carácter de las formalidades, exigidas ad solemnitatem, y no ad probationem, no impide que se admita que el testador elija entre múltiples maneras, llamadas también formas de testar. Convendrá entonces distinguir entres las formalidades o solemnidades que son requisitos exigidos para la validez del acto, de las formas o maneras de testar autorizadas por la ley. De este modo, el testamento ológrafo, que constituye una de las formas admitidas de testar, requiere la manuscripción del testador como una de las formalidades para su validez. Según lo dispone el Art. 3627: la prueba de la observancia de las formalidades prescriptas para la validez de un testamento, debe resultar del testamento mismo, y no de los otros actos probados por testigos. El Art. 3624 establece que toda persona capaz de disponer por testamento puede testar a su elección, en una u otra de las formas ordinarias de los testamentos, pero es necesario que posea las cualidades físicas e intelectuales requeridas para aquellas formas en la que quiera hacer su disposición. Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 12 Las solemnidades de cada una de las formas testamentarias han sido minuciosamente regladas por el C.C. que además ha establecido el principio de la especialidad de cada una de ellas. Clasificación de las Formas Las formas testamentarias se clasifican en ordinarias o comunes y en extraordinarias o especiales o privilegiadas. Ordinarias: son aquellas que el testador puede usar en cualquier circunstancia. Las formas ordinarias son: el testamento ológrafo, el testamento por acto público y el testamento cerrado. Especiales: son las autorizadas en situaciones particulares a determinadas personas y que muestran como característica específica lo limitado de su duración. Son formas especiales el testamento militar y el testamento marítimo. Conviene remarcar, que los testamentos ordinarios se distinguen de los especiales en que aquéllos subsisten mientras no sean revocados, en tanto que los segundos caducan si el testador sobrevive a determinados plazos. FIRMA Una de las formalidades exigidas por la ley es la firma del otorgante. Pero debemos tener en cuenta que no en todos los testamentos la exigencia funciona de modo perentorio, ya que en algunos supuestos (testamento por acto público y testamentos especiales) se admite la firma a ruego cuando el testador no supiere o no pudiere hacerlo. (Art. 3633 Cód. Civ). La firma es la manera corriente de estampar el nombre y apellido para expresar una conformidad, y es válida la signatura de aquellos que acostumbran a abreviar la denominación. De ahí que la última parte del Art. 3633 lo establezca. TESTIGOS Salvo en el testamento ológrafo, que no requiere la presencia de testigos, ellos son imprescindibles en las otras formas testamentarias, variando su número. 5 Testigos ----- testamento cerrado 3 Testigos ----- testamento por acto público y marítimo 2 Testigos ----- testamento consular La importancia de los testigos, se funda en que ellos constituyen una garantía de la seriedad del acto, contribuyen a su solemnidad y robustecen la fe dada por el escribano sobre la autenticidad de que el testamento traduce fielmente la voluntad del otorgante. Capacidad para ser testigo La regla general es la capacidad y esta establecida en el Art. 3696, que dispone: Pueden ser testigos en los testamentos, todas las personas a quienes la ley no les prohíbe serlo. El Art. Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 13 3698, establece el momento en que debe existir esa capacidad, estableciendo: “La capacidad de los testigos debe existir al tiempo de la formación del testamento.” Incapacidades Genéricas Son incapaces de actuar como testigos: a) Los menores de edad conforme lo establece el Art. 3705 del Cód. Civ., que establece: “Los testigos de un testamento deben ser varones mayores de edad”. Respecto de lo establecido en dicho artículo debemos tener presente que la incapacidad derivada del sexo, ha desaparecido por Ley 11.357. b) Los que estén privados de razón - Art. 3709 c) Los ciegos, los sordos y los mudos - Art. 3708 Incapacidades específicas a) No tener residencia en el distrito donde se otorga el testamento - Art. 3701 b) No entender el idioma nacional y el idioma en que se extendió el testamento - Art. 3700 c) Ser ascendiente o descendiente del testador - Art. 3702 d) Ser beneficiado por testamento - Art. 3706 e) Ser pariente, dependiente o doméstico del escribano - Art. 3707 Conocimiento de los Testigos por el Escribano Dispone el Art. 3699: Los testigos deben ser conocidos del escribano. Si éste no los conociese, puede exigir antes de otorgar el testamento, que dos individuos aseguren la identidad de sus personas y la residencia de ellos. 4.6. FORMAS ORDINARIAS DE TESTAR 4.6.1. TESTAMENTO OLÓGRAFO El testamento ológrafo esta caracterizado por el Art. 3639 que establece: El testamento ológrafo para ser válido en cuanto a sus formas, debe ser escrito todo entero, fechado y firmado por la mano misma del testador. La falta de alguna de estas formalidades lo anula en todo su contenido. Ventajas e Inconvenientes Ventajas: La forma ológrafa constituye la forma más simple y cómoda de testar, ya que el otorgante Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 14 puede redactarlo en el momento más conveniente y sus previsiones permanecen en secreto. Además constituye la forma más simplificada, por la sencillez de sus requisitos y la más económica, pues se evitan los gastos de escritura y honorarios notariales. Por último el testador puede valerse de cualquier lengua, lo que le permite el uso del idioma más familiar y con ello la mejor expresión de su voluntad. Dentro de las ventajas también podemos mencionar: 1. Comodidad: Puede efectuarlo el testador cuando lo crea conveniente, igualmente puede destruirlo en cualquier momento. Se puede prescindir de la presencia del Escribano. 2. Secreto. Esta forma de testar permite evitar las tensiones y conflictos de familia, también sustraerse a las presiones que sobre el testador suceden a todo dictado de testamento conocido por la familia. 3. Economía: No exige gastos de sellado ni honorarios que comporta una escritura pública. 4. Simple: Carece de las formalidades de las otras formas de testar, su simpleza se pone en evidencia si se observa que sólo se reduce a que sea hecho de puño y letra del otorgante, firmado y fechado por el mismo. 5. Revocabilidad: puede ser revocado con toda facilidad. Inconvenientes: 1. Existe la posibilidad de destrucción por parte de los que no resultaren favorecidos en la disposición. 2. Esta forma facilita la captación y con ella se priva la útil intervención del escribano y los testigos, posibilitando que se teste en ausencia de una perfecta razón. Independencia Intelectual Nuestro ordenamiento exige que el testamento constituya un acto independiente de cualquier otro, que revista individualidad y significados propios. Art. 3648 C.C. La exigencia de la norma va enderezada a que no cualquier anotación en los libros del testador o en sus apuntes constituya un testamento, sino a que el acto tenga una definida independencia intelectual. Y así judicialmente se ha resuelto que un testamento incluido en libros de contabilidad no valdría si formara parte de un asiento contable, pero tendría eficacia si se escribiera en una hoja en blanco no formando un cuerpo con los asientos que el libro contiene. REQUISITOS Los requisitos formales del testamento ológrafo son tres: a) manuscripción, b) fecha y c) firma. MANUSCRIPCIÓN Art. 3639, 3641 Para ser válido el testamento ológrafo debe ser escrito todo entero por la mano misma del Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 15 testador. (Art. 3639) El testamento ológrafo debe ser escrito con caracteres alfabéticos (Art. 3641). Un testamento redactado en chino y escrito en caracteres ideológicos sería, por tanto, valido. Lo prohibido es el uso de caracteres taquigráficos o criptográficos, o de signos del alfabeto morse, lo que no ofrecería la garantía de la exactitud de la escritura común y obstarían, a la comprobación de la certeza del acto. Tal como lo dispone la segunda parte del Art. 3641, el testamento ológrafo puede escribirse en cualquier idioma. Intervención de extraños: Art. 3639 De manera que es necesario como lo exige el precepto, la concurrencia de dos requisitos para que proceda la invalidez: que la escritura extraña forme parte del testamento y que ella obedezca a una orden o consentimiento del testador. Ej. cuando el causante no pudiendo concluir el testamento por no dominar sus manos, requiere la colaboración ajena. FECHA ; Arts 3642,3643, 3644, 3646, 3647 La fecha es de suma importancia, pues permite establecer si el testador era capaz al tiempo de otorgar el acto, y también, en el caso de existir varios testamentos, determinar cuál de ellos prevalece. Ordinariamente la fecha se enuncia, entre nosotros, con la mención del día, mes y año correspondiente al calendario gregoriano. Sin embargo, no es indispensable que se adopte esa forma, siendo válidas las enunciaciones perfectamente equivalentes que fijen de manera precisa la fecha del testamento (Art. 3642). Por Ej. la exigencia quedaría cumplida si se determina con referencia a una celebración religiosa (navidad de 1989) o cívica (día de la independencia de 1990). A su vez el Art. 3643 prevé la posibilidad de una fecha defectuosa. Dispone al respecto que: “Una fecha errada o incompleta puede ser considerada suficiente, cuando el vicio que presenta es el resultado de una simple inadvertencia de parte del testador, y existen en el testamento mismo enunciaciones o elementos materiales que fijan la fecha de una manera cierta. El juez puede apreciar las enunciaciones que rectifiquen la fecha, y admitir pruebas que se obtengan fuera del testamento”. Colocación de la fecha "Normalmente en la práctica la fecha se coloca al comienzo del acto o al final, antes de la firma. La duda se suscita cuando aquélla se ubica luego de firmado el testamento. La opinión predominante, tanto en la doctrina de los autores como en la judicial, se inclina por la validez del testamento, aduciendo que la mayor garantía de que esa indicación pertenece al testador consiste en la letra, que si es auténtica, no bastaría para decidir la ineficacia del acto que él se cerrará con la fecha". 5 5 Maffia, Jorge O.: Ob.cit. Tomo II, pág. 215. Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 16 Unidad de tiempo Art. 3647 La unidad de tiempo en la redacción del testamento es totalmente innecesaria. Concordante con el Art. 3646: supuesto en que un testamento ológrafo apareciera firmado, pero sin fecha, y a continuación tuviera un agregado que reuniera ambos requisitos, el conjunto es válido, ya que en el aditamento se manifiesta la conformidad con el acto de su integridad. Ello, pues el testador no está obligado a redactar su testamento de una sola vez, ni bajo la misma fecha. Si escribe sus disposiciones en épocas diferentes, puede datar y firmar cada una de ellas separadamente, o poner a todas la fecha y la firma, el día en que termine su testamento. Indicación del Lugar Si bien la costumbre más generalizada muestra la enunciación de la fecha precedida por la indicación del lugar, éste no forma parte de aquélla ni constituye su complemento. Tal como lo dispone el Art. 3644, el testador puede dispensarse de indicar el lugar donde ha hecho el testamento, y el error que cometa en la indicación de ese lugar, no influye en la validez del acto. FIRMA Art. 3645 La firma del testamento ológrafo representa, quizá su elemento más esencial y desde luego el que demuestra la conformidad definitiva del causante con las últimas disposiciones, que no bastarían con que fuesen de su puño y letra y que tuvieran la fecha para considerarse como jurídicamente eficaces. La firma cierra el testamento, de ahí que si se le hicieren agregados deberán reunir todas las condiciones del testamento ológrafo para ser eficaces. Valor Probatorio Art. 3623 El Art. 3623 confiere a todas las formas testamentarias autorizadas la misma eficacia jurídica. Por su parte el Art. 3650 preceptúa: El testamento ológrafo vale como acto público y solemne, pero puede ser atacado por su fecha, firma o escritura, o por la capacidad del testador, por todos aquellos a quienes se oponga, pudiendo éstos servirse de todo género de pruebas. Protocolización Tal como lo disponen los arts. 3691 y 3692, el testamento ológrafo debe presentarse, en la forma en que se encuentre, al juez del último domicilio del testador. Si estuviese cerrado, será abierto por el juez y procederá al examen de testigos que reconozcan la letra y firma del testador. Resultando identidad, en concepto de los testigos, el juez rubricara el principio y fin de cada página y mandara que se entregue con todas las diligencias hechas al escribano. 4.6.3. TESTAMENTO POR ACTO PÚBLICO El testamento por acto público, es aquel que se otorga ante un escribano, por escritura pública y en presencia de testigos. De este modo, dispone el art. 3654 Cód. Civ., al establecer: “El testamento por acto público es aquel que se otorga ante escribano público y tres testigos residentes en el lugar.” Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 17 Ventajas La intervención del notario aleja la posibilidad de que se hagan mandas inoficiosas o ineficaces, en las cuales podría incurrir el testador por su desconocimiento jurídico. El escribano al tomar conocimiento de las disposiciones testamentarias podrá sugerir precisiones técnicas que aclaren su contenido y eviten dificultades interpretativas o eventualmente su nulidad. Brinda mayor seguridad, ya que su destrucción por terceros interesados no será posible, ya que es prácticamente imposible la destrucción de los protocolos notariales o su perdida. Inconvenientes La participación y necesario conocimiento de su contenido por muchas personas, impide mantener el secreto del testamento. Por otra parte, debido a la intervención del escribano se torna un acto oneroso. Capacidad Toda persona capaz puede, en principio, otorgar testamento por acto público. La regla queda limitada, en función de aptitudes físicas. Dispone el Art. 3651: El sordo, el mudo y el sordomudo no pueden testar por acto público. La incapacidad del sordo se debe a que no puede escuchar la lectura del testamento, requisito ineludible del Art. 3658. En cuanto al mudo, resulta injustificada y sólo se debe a que Vélez siguió literalmente las disposiciones del derecho francés, donde el testamento debe dictarse ineludiblemente al escribano. En nuestro ordenamiento no es necesario que el testador hable, ya que puede dar el testamento escrito en su integridad o las disposiciones que debe contener para que el escribano las redacte en la forma ordinaria (Art. 3656). Con relación a los ciegos, el Art. 3652 les confiere expresamente la capacidad para testar por acto público. Habilidad del escribano Al escribano le son aplicables las reglas establecidas por los Art. 980 a 983, esto es, debe reunir las calidades exigidas y actuar en los límites de su competencia. A su vez el Art. 3653 reitera aunque en forma menos rigurosa lo establecido por el Art. 983, disponiendo: El escribano pariente del testador en línea recta en cualquier grado que sea, y en la línea colateral hasta el tercer grado de consanguinidad o afinidad inclusive, no pueden concurrir a la redacción del testamento. Modo de ordenar las disposiciones Según el Art. 3656, el testador puede dictar el testamento al escribano, o dárselo ya escrito, o sólo darle por escrito las disposiciones que debe contener para que las redacte en la forma ordinaria. Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 18 Enunciación que debe contener la escritura El testamento debe redactarse cumpliendo las reglas comunes a la escrituras públicas. A más de ello deberá estarse a lo dispuesto por el Art. 3657 donde se establece: El escribano debe, bajo pena de nulidad del testamento, designar el lugar en que se otorga, su fecha, el nombre de los testigos, su residencia y edad, si ha hecho el testamento, o si sólo ha recibido por escrito sus disposiciones. Desarrollo del acto final El Art. 3658, prevé el desarrollo del acto final, disponiendo: Bajo pena de nulidad, el testamento debe ser leído al testador en presencia de testigos, que deben verlo; y firmado por el testador, los testigos y el escribano. Uno de los testigos a lo menos debe saber firmar por los otros dos: el escribano debe expresar esa circunstancia. Firma del testador Los arts. 3659 a 3662 contemplan lo relativo a la firma del testador. Allí se prevén cuatro hipótesis: a) que no sepa firmar, b) que no puedan hacerlo, c) que manifieste falsamente no saber firmar y d) que no complete su firma. a.- Que no sepa firmar: puede hacerlo por él otra persona o alguno de los testigos. En este último caso por lo menos dos testigos deben saber firmar. b.- Que no pueda firmar: puede firmar por él otra persona o uno de los testigos. Dos testigos por lo menos deben saber firmar. El escribano debe expresar la causa que impide la firma, si sólo consigna que no puede hacerlo, es insuficiente y el acto adolecería de nulidad. c.- Que diga falsamente que no sabe firmar: en este caso el testamento es de ningún valor (art. 3660) aunque este firmado a su ruego por alguno de los testigos o por otra persona. Incurrió en un engaño, buscando la nulidad del acto. d.- Que no complete su firma (art. 3659) si muere antes de firmar el testamento, será éste de ningún valor aunque lo hubiere iniciado a firmar. Otorgamiento en idioma extranjero - Art. 3663 Si el testador no puede testar sino en un idioma extranjero, se requiere la presencia de dos intérpretes que harán la traducción en castellano y el testamento debe en tal caso escribirse en los dos idiomas. Los testigos deben entender uno y otro idioma. 4.6.2. TESTAMENTO CERRADO El testamento cerrado, es el que el testador presenta al escribano, en pliego cerrado en presencia de testigos, manifestando que éste contiene su testamento, redactándose en su cubierta un acta que hace constar esa expresión. Es por la intervención del escribano, un acto notarial. Además, por la forma de otorgarse es secreto, ya que la voluntad del testador se encierra bajo la cubierta que ha de abrirse a su muerte Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 19 Ventajas e inconvenientes 6 "Una de las ventajas de esta forma de testar es que el testador consigue mantener en reserva el contenido de sus disposiciones; además respecto del testamento ológrafo tiene como diferencia que para otorgarlo el testador debe saber leer y firmar en cambio en este último debe saber escribir todo el testamento de su puño y letra. En cuanto a las desventajas se puede enunciar su onerosidad dada la necesaria intervención de un escribano para labrar el acta y además como es redactado sin la intervención de este puede contener defectos técnicos en su contenido". Capacidad La capacidad queda regida por los principios generales a los que deben agregarse ciertas limitaciones derivadas de la peculiaridad de esta forma. En primer lugar es necesario que el testador sepa leer. Así lo dispone el Art. 3665. En segundo lugar es imprescindible que el testador tenga la seguridad de que el contenido del pliego constituye su genuina voluntad. Los sordos y los mudos pueden otorgar testamento cerrado Art. 3669 y 3668. Requisitos formales del pliego interior El otorgamiento del testamento cerrado se realiza en dos etapas, siendo la primera la redacción del pliego interior que debe respetar las siguientes formalidades: a) Escritura El testamento cerrado puede ser escrito a máquina o dictado a un tercero. En caso de que el otorgante sea mudo la redacción necesariamente deber ser hecha de puño y letra del testador (Art. 3668). b) Firma Tal como lo dispone el Art. 3666, el testamento cerrado debe ser firmado por el testador. Quien no sabe o no puede firmar está impedido de testar en esta forma. La fecha del testamento es la que figurar en la cubierta y corresponder a la realización del acto notarial, siendo ella la que deber tenerse en cuento a todos los efectos (capacidad, vocación, etc.). No se requiere la fecha en el pliego interior. Entrega al Escribano - Art. 3666 El acta El acta que debe extenderse en la cubierta. El Art. 3666 dispone: El escribano dará fe de la presentación y entrega, extendiendo el acta en la cubierta del testamento, y la firmarán el testador y todos los testigos que puedan hacerlo y por los que no puedan lo harán los otros a su ruego, pero nunca serán menos de tres los testigos que firmen por sí. Si el testador no pudiere hacerlo por alguna causa que le haya sobrevenido, firmara por él otra persona o alguno de los testigos. El escribano debe expresar al extender el acta en la cubierta del testamento, el nombre, apellido y residencia del testador, de los testigos y del que hubiere firmado por el testador, como también el lugar, día, mes y año en que el acto pasa. 6 AZPIRI, Jorge O.: Ob. cit. pág. 363 Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 20 Apertura y Protocolización El testamento cerrado puede quedar en poder del escribano o del testador ya que ninguna norma establece que necesariamente aquél sea su depositario. Pero si se diera el primer supuesto, será de aplicación el Art. 3671 que establece: “El escribano que tenga en su poder o en su registro un testamento de cualquier especie que sea, está obligado, cuando muere el testador, a ponerlo en noticia de las personas interesadas, siendo responsable de los daños y perjuicios que por su omisión les ocasione“. El testamento cerrado deberá presentarse al juez del último domicilio del testador (art. 3691). No podrá abrirse sino después que el escribano y los testigos reconozcan ante el juez sus firmas y la del testador, declarando al mismo tiempo si el testamento está cerrado como lo estaba cuando el testador lo entregó. Si no pueden comparecer todos los testigos por muerte o ausencia fuera de la provincia, bastara el reconocimiento de la mayor parte de ellos y del escribano (art. 3694). Si por iguales causas no pudieren comparecer el escribano, el mayor número de los testigos, o todos ellos, el juez lo hará constar así, y admitirá la prueba por cotejo de letra (art. 3695). Cumplida esta diligencia el juez rubricara el principio y fin de cada página y mandara protocolizar el testamento y dará a los interesados las copias que pidiesen (art.3695). 4.7. FORMAS EXTRAORDINARIAS DE TESTAR: TESTAMENTOS ESPECIALES Los testamentos especiales, constituyen actos de emergencia, que se llevan a cabo en condiciones que impiden cumplir los requisitos corrientes, los que son dispensados por ese motivo. Pero cuando hayan cesado los motivos especiales, y transcurrido un término prudencial, el acto carece de eficacia. (Art. 3676 y 3684 C.C.) Al respecto, el art. 3676 establece: “Si el testador falleciera antes de los noventa días subsiguientes a aquel en que hubiesen cesado con respecto a él las circunstancias que lo habilitan para testar militarmente, valdrá su testamento como si hubiese sido otorgado en la forma ordinaria. Si el testador sobreviviere a este plazo su testamento caducará.” Por su parte el art. 3684 C.C. reza “El testamento no valdrá sino cuando el testador hubiese fallecido antes de desembarcar, o antes de los noventa días subsiguientes al desembarco. No se tendrá por desembarco el bajar a tierra por corto tiempo para reembarcarse en el mismo buque.” Los testamentos especiales en nuestro derecho son el militar y el marítimo. TESTAMENTO MILITAR En tiempo de guerra los militares que se hallen en una expedición militar, o en una plaza sitiada, o en un cuartel o guarnición fuera del territorio de la República, y asimismo, los voluntarios, rehenes o prisioneros, los cirujanos militares, el cuerpo de intendencia, los capellanes, los vivanderos, los hombres de ciencia agregados a la expedición, y los demás individuos que van acompañando o sirviendo a dichas personas, podrán testar ante un oficial que tenga a lo menos el Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 21 grado de capitán, o ante un intendente del ejército, o ante el auditor general y dos testigos. El testamento debe designar el lugar, y la fecha en que se hace (Art. 3672 C.C.). Ante quién se otorga Si el que desea testar estuviese enfermo o herido, podrá testar ante el capellán o médico o cirujano que lo asista. Si se hallase en un destacamento, ante el oficial que lo mande aunque sea de grado inferior al de capitán. (Art.3673) Testigos, Firma y Demás requisitos Testigos El testamento requiere hacerse en presencia de dos testigos (art. 3672). Los testigos deben ser mayores de edad, si fueren soldados; pero basta con que tengan 18 años cumplidos, de la clase de sargento inclusive adelante. (art. 3675) Firma El testamento será firmado por el testador, si sabe y puede firmar, por el funcionario ante quien se ha hecho, y por los testigos. Si el testador no sabe o no puede firmar, se expresará así y firmará por él uno de los testigos. De los testigos uno a lo menos debe saber firmar (art. 3674). Validez El plazo comenzará a correr desde que cesaron para el otorgante las circunstancias excepcionales que posibilitaron la forma privilegiada y no desde el momento de su otorgamiento. (Art. 3676) Protocolización El testamento otorgado en la forma prescripta, si el testador falleciere, deberá ser remitido al cuartel general y con el visto bueno del Jefe de Estado Mayor, que acredite el grado o calidad de la persona ante quien se ha hecho, y se mandará al Ministerio de Guerra, y el ministro de este departamento lo remitirá al juez del último domicilio del testador para que lo haga protocolizar. Si no se conociere domicilio al testador, lo remitirá a uno de los jueces de la Capital, para que lo haga protocolizar en la oficina que el juez disponga. (art. 3677 C.C.) TESTAMENTO MARÍTIMO Es el que se permite otorgar a bordo de un barco, sea de guerra o mercante, navegue por mar o fluvialmente, y sin que el embarcado deba pertenecer a su dotación. Art. 3679 3683 y 3688. Para la procedencia de la forma privilegiada es necesario que el acto se realice en un lugar donde no exista escribano ni ningún otro funcionario que pueda sustituirlo, Art. 3685. Ante quien se otorga 3679 y 3683 En buque de guerra actuará como autorizante el comandante. Si se tratare de buque mercante, el testamento se hará ante el capitán, su segundo o el piloto. Conservación del testamento y Protocolización – art. 3681 Si el buque, antes de volver a la República, arribare a un puerto extranjero en que haya un agente diplomático o un cónsul argentino, el comandante entregará a este agente un ejemplar del testamento, y el agente lo remitirá al ministro de la Marina, para los efectos que se ha dispuesto Materia: Derecho Privado VII. Sucesiones – Profesor: Esp. Ab. Adriana María Warde | 22 respecto al testamento militar. Si el buque volviese a la República, lo entregará al capitán del puerto, para que lo remita a iguales efectos al Ministerio de Marina. Validez – Art. 3684 El Testamento no valdrá sino cuando el testador hubiese fallecido antes de desembarcar, o antes de los noventa días subsiguientes al desembarco. Empleo de otras formas - Art. 3687 y 3682 Si el que puede otorgar testamento marítimo prefiriese hacerlo cerrado, se observarán las solemnidades prescriptas para esta clase de testamentos, actuando como ministro de fe el comandante del buque o su segundo ante tres testigos, de los cuales a lo menos dos sepan firmar observándose lo demás dispuesto en la ley para el testamento marítimo. Las personas que pueden testar militarmente y las que pueden otorgar un testamento marítimo, pueden testar en la forma ológrafa.