La investigación-acción, como elemento

innovador en la práctica educativa
Detalles
Escrito por CTE
Teresa Vilchis Morales, Rosa María Macías Hernández,
Filiberta González Serrano
Preparatoria Oficial No. 60, Jocotitlán
Ponencia presentada en el Primer Congreso Internacional de Transformación Educativa
INTRODUCCIÓN
Para algunos actores educativos, resulta de gran trascendencia, hacer frente a las
exigencias educativas de nuestra época, por lo que existe la inquietud de tener
herramientas que permitan desarrollar el trabajo áulico cotidiano, bajo parámetros
que atiendan las necesidades de enseñanza y aprendizaje actuales.

Foto: Marco Beltrametti
El interés por abordar este tipo de temáticas tiene su origen en los diálogos que se
llevan a cabo al interior de la “Red de Investigación desde la Escuela Mexiquense”
(RIDEM), nombre propuesto a partir del objetivo de hacer investigación, dirigida
por el Dr. Rubén Madrigal Segura, aún en construcción, además se hace patente,
que varios de los miembros no son “investigadores”, ni de nombramiento, ni de
profesión y que sin embargo se ha coincidido que debe haber trabajo formal y
desde diferentes enfoques que sustenten y provean de elementos a las situaciones
que se vivan en el trabajo cotidiano, que a su vez guíen la conducción de
acciones que conlleven al logro de objetivos propuestos.
Por lo tanto, el profesor, resulta ser el principal agente para el desarrollo de
situaciones novedosas e innovadoras dentro de la escuela, ya que es quien tiene
el conocimiento y dominio de las estrategias didácticas que utiliza en el campo
disciplinar que ejecuta, a partir de la detección de las fortalezas, oportunidades,
debilidades y amenazas educativas y quien además está en contacto directo con
los estudiantes, que son el motivo principal del cambio de esquemas y practicas
rutinarias.
De igual forma, las innovaciones sólo son significativas en la medida que los
integrantes de la comunidad escolar colaboren, tomando como punto de partida
la misión y visión institucional que guiará y justificará las acciones que se
programen durante el ciclo escolar. Los docentes que estén convencidos en
hacer diferente su práctica educativa, se debieron haber identificado con los
propósitos institucionales, lo que facilita el trabajo y las tareas a realizar,
considerando que todo ello irá encaminado al logro de resultados esperados por
los actores involucrados, lo que se traduce en la mejora de indicadores tanto de
aprobación, como de aprovechamiento.
Si bien es cierto, las políticas escolares siempre han sido parte de la naturaleza
existencial de las instituciones, sin embargo es posible hacer cambios en su
ejecución y seguimiento en virtud de modificar esquemas cotidianos y comunes
que permitan el fortalecimiento de prácticas sociales positivas y sobre todo que en
un marco de armonía se pueda hacer partícipe a todos, de los logros y fracasos
que alguna situación o circunstancia presente, de ahí que involucrar al grupo
docente en la contribución o toma de decisiones deba ser una práctica más
habitual dentro de los centros escolares de la actualidad, olvidando un poco
tanta verticalidad generada a partir de las jerarquías de poder.
Así mismo, hablar de investigación no debe ser una situación de bloqueo a nuestra
creatividad docente, la formación que cada uno posee, lleva implícitas las
herramientas de poder llevar a cabo un trabajo sustentado y soportado por
elementos teórico-científicos que nos da el mismo acercamiento a la
actualización docente y solo por mencionar un enfoque de investigación, es que
se incluye la INVESTIGACION-ACCION, como estrategia de esta innovación
educativa.
Hoy en día los maestros debemos ser investigadores, innovadores y sobre todo
forjadores y formadores de escenarios pedagógicos atractivos para los estudiantes
que están a cargo de cada uno, que permita operar un modelo educativo
dinámico y sobre todo interesante para el estudiante.
De esta manera, la presente ponencia solo es un llamado a la reflexión de que
nuestra labor debe ser revisada primero desde nuestro interior, en la intención de
ser esos agentes dinámicos, con disponibilidad al cambio social, que al mismo
tiempo nos permita ser los pilares de la innovación educativa, que de manera
gradual se vea manifiesta en actitudes positivas de los estudiantes que están a
nuestro cargo.
LA INNOVACION A TRAVES DE LA INVESTIGACION EDUCATIVA
Lo sobresaliente en esta ponencia es acercarnos al conocimiento de las
implicaciones de la investigación y la innovación educativa, y retomar la esencia
que el proceso de enseñanza debe contener como pilares de impacto en dicha
acción, de esta forma los factores que podemos considerar como primordiales en
este ámbito debe llevarnos a analizar los procesos cotidianos de nuestro quehacer
docente.
Bajo este esquema es importante reconocer a la escuela como una organización
donde interactúan principios, valores, intereses, actitudes, normas y funciones
contenidas en la normatividad vigente; lugar donde se pugna por el mejoramiento
de indicadores que representa el rendimiento escolar de los estudiantes y el
desarrollo de competencias de acuerdo a nuestro modelo educativo actual.
De esta forma se hace necesario considerar parte de este esquema a la
innovación educativa, que de acuerdo al planteamiento de Escudero (1988:88) la
innovación educativa: "...significa referirse a proyectos socio-educativos de
transformación de nuestras ideas y prácticas educativas en una dirección social e
ideológicamente legitimada... transformación que merece ser analizada a la luz
de criterios de eficacia, funcionalidad, calidad y justicia y libertad social...
potenciación de aprendizajes en todo el sistema educativo y como proceso en el
que deben participar diversas instancias y sujeto en una adecuada red de roles y
relaciones complementarias". De lo cual podemos advertir que se conjuga una
serie de aspectos que son fundamentales para que la innovación educativa sea
una realidad funcional y que no está alejada de las posibilidades personales o
profesionales de los docentes.
Por su parte, Imbernón (1991:69), señala que la innovación: "...es la actitud y
proceso de indagación de nuevas ideas colectivas, de propuestas y aportaciones
para la solución, de situaciones conflictivas de la práctica, lo que comportará un
cambio en los contextos y en la práctica institucional de la educación." En este
sentido ya se considera el ámbito de la investigación, condición que debe ir de la
mano con la innovación, dado que a través de dicha indagación se visualizan las
áreas de oportunidad para llevar a cabo estrategias novedosas y atractivas
académicamente hablando.
Por su parte, Rivas (2000), considera algunas características que debe poseer toda
institución escolar innovadora, las cuales son:
1. Claridad de las metas, propósitos y objetivos institucionales.
2. Autonomía y descentralización interna, con participación en las decisiones.
3. Red interna de comunicaciones abiertas y fluidas.
4. Colaboración entre personas, estructuras y niveles, con relaciones de cohesión
5. Capacidad de resolución de problemas y génesis interna de innovaciones.
6. Liderazgo activo en la búsqueda de informaciones e impulso innovador.
7. Apertura al entorno, en funciones de búsqueda de información y adaptación,
aunque preservando la propia autonomía de propósitos y procesos.
8. Diversidad de las competencias u orientaciones profesionales de los miembros.
9. Una unidad o estructura organizativa para la gestión de la innovación.
Como puede apreciarse, no son situaciones ajenas a lo que cada institución vive
dentro de su dinámica cotidiana, lo importante es que cada aspecto sea eficiente
para el éxito de los resultados esperados; por lo que representa un reto, que de
manera gradual deberá irse alcanzando, siempre y cuando se tenga la
convicción de trabajar bajo este enfoque innovador. Por lo tanto la escuela debe
pugnar por lograr la concientización de su forma de organización, que promueva
cambios de forma planificada que permitan generar el ambiente motivacional
esperado, siendo una de las tareas más complejas por hacer.
La creatividad es parte fundamental en este proceso innovador, aunque por sí
sola no es capaz de provocar cambios o nuevas creaciones, ya que debe
considerar una serie de elementos que sistematicen el pensamiento creativo y lo
lleven a la creación de nuevos escenarios, cosa que sólo puede lograrse mediante
un proceso intencional y organizado previamente definido.
Para Morrish (1978), la innovación es la introducción de algo nuevo y diferente,
pero no significa necesariamente algo que sea enteramente novedoso por su
naturaleza, sino más bien algo que lo es para aquellos que la utilizan, lo que
redituará en el aumento de los aprendizajes de los estudiantes a partir de la
mejora de la enseñanza.
Tomando en cuenta todas estas ideas, contamos con un panorama incluyente de
varios elementos, que debemos atender al momento de diseñar modelos de
innovación, como lo es el diagnóstico, planificación y programación de acciones
que puedan ser evaluadas y con ello advertir a tiempo su eficiencia y eficacia en
cuanto a su aplicación y sobre todo contar con la participación e involucramiento
del equipo de trabajo institucional, quien deba adjudicarse el éxito o el fracaso de
los resultados, a partir de la parte que le toque hacer y de la medida en que su
actitud fue trascendente para obtener dicho efecto.
En este esquema de innovación, resulta importante considerar parte fundamental
el aspecto de la investigación, tarea por demás necesaria en todo acto
educativo, ya que nos dará la orientación precisa del camino a seguir en las
actividades que se pretendan llevar a cabo, en virtud de generar ambientes de
aprendizaje diferentes, pero atractivos. Schmelkes (1988), señala que en nuestro
país en los años setenta, surge la necesidad de crear una investigación educativa
que permita que la educación contribuya significativamente a la reconstrucción
de estructuras sociales y económicas más justas, de ahí que Pablo Latapí, haya
hecho estudios de la Educación Rural con el fin de detectar su problemática, de lo
cual los propósitos serían manifestar los aspectos funcionales y disfuncionales de la
educación con respecto al sistema social, esto como antecedente a la inquietud
de considerar prácticas educativas eficaces, dicho proyecto sugirió tres niveles de
acción, entre los cuales está una transformación en la estructura social del país,
poco viable pero efectiva. Se trataba de una acción educativa que se realizara
al margen de las estructuras sociales. Se proponía entonces, la investigación -
acción, como investigación educativa, pues se consideraba que en los procesos
de aprendizaje de los adultos campesinos se explicaban más en función de una
práctica concreta y de las posibilidades de realizarla, que en función de medidas
sistemáticas específicamente orientadas a un cambio educativo, de estos estudios
solo me interesa retomar la idea del enfoque de la investigación y su utilidad.
En México, la investigación acción no se plantea como la única forma de generar
conocimiento sobre educación, sino que tiene que interactuar con otras formas
convencionales de hacer investigación. Se parte de la concepción de
investigación acción entendida como un proceso dialógico, reflexivo y práctico y
donde además se puede considerar un término genérico que cuenta con una
amplia gama de estrategias que se ponen en práctica para mejorar el sistema
educativo y por ende la práctica cotidiana, de ahí que solo es una de tantas
formas de captar la problemática existencial en las escuelas e intentar disminuir los
bloqueos que debilitan los procesos educativos victoriosos.
Considerando la aportación de Elliot (1993) quien define la investigación-acción
como “un estudio de una situación social con el fin de mejorar la calidad de la
acción dentro de la misma”. Dirige nuestro pensamiento a llevar a cabo la
reflexión acerca de los problemas prácticos a que los docentes nos enfrentamos,
orientándonos a llevar a cabo acciones que permitan construir ambientes diversos
y funcionales en el campo educativo.
Latorre, (2003) define a la investigación-acción, como “un estudio sistemático
orientado a mejorar la práctica educativa por grupos de sujetos implicados a
través de sus propias acciones prácticas y de reflexión sobre los efectos de tales
acciones”. Ello justifica plenamente la puesta en práctica de procesos
innovadores dentro del ejercicio de la docencia en la actualidad.
De acuerdo a la misma idea, Kemmis (1984) enfatiza que: la investigación-acción
es: Una forma de indagación auto reflexiva de los participantes (maestros,
estudiantes o directivos) en situaciones sociales y educativas para mejorar la
racionalidad y justicia de sus propias prácticas sociales o educativas, así como la
comprensión de tales prácticas y las situaciones e instituciones en que éstas
prácticas se realizan, lo que genera nuevamente la reflexión de la responsabilidad
encomendada y de las estrategias didácticas y pedagógicas que se ponen en
práctica en el desarrollo de la labor docente, de esta manera, se pretende
primeramente que los profesionales de la educación, mediante la autorreflexión
analítica y crítica de su trabajo, asuman la responsabilidad colaborativa del
desarrollo de una nueva forma de compartir el conocimiento con los estudiantes
de ésta época.
Desde esta perspectiva, tanto la investigación acción, como la innovación
educativa comparten inquietudes y escenarios similares, lo que permite fortalecer
el trabajo que pudiera proponerse para la existencia de cambios sustanciales y el
logro de metas programadas.
La innovación educativa, debe situarse en la forma de hacer las cosas diferente,
que permita que los resultados sean distintos y sobre todo satisfactorios. La
dinámica educativa tiene diversos matices, por lo que el compromiso es mayor
para cada docente que atiende generaciones diferentes cada vez y su práctica
debe responder a lograr resultados y alcanzar objetivos propuestos a partir de la
introducción de situaciones y escenarios con acciones que ayuden al proceso
enseñanza aprendizaje y que a partir de ello el estudiante continúe aprendiendo
a hacer, a ser, a conocer, a convivir.
En tanto que la investigación acción proporciona las herramientas que puedan
dar soporte a la dinámica pedagógica que permita generar los ambientes
necesarios para el desarrollo de actividades que conlleve al cambio tan esperado
y que la dinámica social exige en estos tiempos.
De alguna manera los docentes debemos tener en cuenta que la participación
diaria y el compromiso implican considerar un cambio en la actitud personal y
con los demás, que el desarrollo de la habilidad interpersonal permee en
circunstancias de trato con los demás integrantes de la comunidad donde
desarrollemos nuestra práctica educativa y que ello se traduzca en un equipo
fuerte de acciones que atiendan los reclamos indirectos de aquellos estudiantes
que esperan encontrar en cada uno de sus maestros.
El impacto en los resultados podrá verse reflejado tan pronto empiece a ser
funcional la nueva gama de estrategias que emanen del estudio de la
problemática detectada y que se pretenda erradicar bajo el nuevo esquema de
trabajo de los docentes convencidos y decididos a ser parte del trabajo arduo
que esto representa. Y donde la necesidad de cambio sea consciente y deseada,
que dicho resultado sea producto de un proceso que involucre a la planificación y
que dicho cambio se proponga llevar a cabo dentro del área donde se forma
parte.
Debemos tener en cuenta que la innovación educativa implica cambios
especialmente en la práctica profesional, lo que representa ser una de las grandes
oportunidades que los docentes tenemos para implementar estrategias que
podamos llevar a cabo y puedan ser evaluadas de manera inmediata con el fin
de advertir su mejora o modificación de la misma. La utilización de estrategias nos
da la posibilidad de ampliar nuestro rango de acción frente a problemas
complejos, como los que se presentan en la realidad socioeducativa. A diferencia
de las metodologías o técnicas grupales que solo tienden a encuadrar las
actividades en procedimientos rígidos, con pasos que no podemos dejar de
realizar para conseguir los objetivos previstos y lo cierto es que en el ámbito
educativo, además de buenos procedimientos requerimos de cierta flexibilidad
para adaptar nuestras decisiones y acciones en situaciones contingentes no
previstas por el método, es que se incluye la investigación-acción, como fuente de
creación de estrategias didácticas funcionales y sobre todo innovadoras.
Por su parte, los estudiantes también deben manifestar actitud de trabajo y
colaboración a las actividades sugeridas por el docente, ya que no podrá haber
resultados, sin esta participación, ello permitirá al docente determinar
oportunamente la funcionalidad de la planeación de sus actividades y de poder
darse cuenta que puede corregir, omitir o bien modificar.
Con relación a las innovaciones que se orientan desde el paradigma crítico-social,
Moreno (1996), considera 5 principios que deben considerarse al realizar
estrategias bajo esta perspectiva:
1. La innovación pedagógica crítica, está articulada por la investigación
interdisciplinaria para la reconstrucción del conocimiento por parte de los actores
que participan en ella. A partir de la interacción comunicativa, los docentes
reflexionan sobre su práctica, haciéndose conscientes de su saber pedagógico.
2. La innovación pedagógica crítica, tiene como principal destinatario a los alumnos
y alumnas, por medio de los cuales se promueve la transformación cultural que
busca mejorar el nivel personal y social.
3. La innovación pedagógica crítica, es el espacio natural que permite la
confrontación de ideas, a través de la argumentación de cada uno de los sujetos
participantes.
4. La innovación pedagógica crítica, para que pueda desarrollarse y conseguir los
propósitos de transformación personal y social, requiere de espacios de
autonomía que estén más allá de los que otorga la normativa escolar.
5. La innovación pedagógica crítica, se legitima desde y para la práctica docente,
porque sólo a partir de ella es posible producir una acción comunicativa discursiva
que posibilite su transformación.

Sin lugar a dudas la preparación docente representa una característica que
apoya el éxito de la innovación educativa, ya que los elementos tanto teóricos,
pedagógicos y disciplinares de las materias que imparte, repercute en alcanzar los
objetivos propuestos, de esta forma la propuesta para involucrarnos en un ritmo
diferente de trabajo está manifiesta, la decisión será de cada uno que tenga la
visión de construir de manera conjunta la práctica educativa bajo esquemas de
diversidad y sobre todo útiles y atractivos para el estudiante, quienes son el motivo
de existencia de cada docente.
CONCLUSIONES
Trabajar bajo un panorama de posibilidades, representa una labor mayormente
comprometida por cada docente dentro de los diferentes planteles de trabajo,
donde los efectos de las innovaciones se verán observados en los alumnos,
quienes demostrarán el desarrollo de competencias cognoscitivas y socio-
afectivas y por ende los profesores experimentarán una mayor satisfacción
personal.
Será digno de reconocer a aquel actor que provoque situaciones de cambio, no
importa que sean graduales, lo trascendente será que a través de su ejercicio,
constancia y de involucrar y compartir con sus demás compañeros de trabajo las
estrategias que esté poniendo en práctica, permita lograr mejoras en los
indicadores de deserción, aprobación y aprovechamiento. Seguramente en
muchas ocasiones solo se tengan que perfeccionar algunas acciones que ya
estén dando resultados y concluir con la socialización de metodologías y
estrategias efectivas en su práctica docente, ello se traduce en que no
necesariamente deba ser algo desconocido hasta entonces, sino que alguna
estrategia pueda presentarse de manera diferente.
Por lo tanto la comunicación debe ser obligada y eficiente entre los miembros del
plantel educativo primeramente, en virtud de recibir comentarios o críticas, así
como las sugerencias que indiquen el perfeccionamiento o mejor funcionalidad
de las acciones que se emprendan, consideradas como parte de la innovación
educativa.
La investigación debe verse fortalecida en reuniones colegiadas por aquellos,
cuya empatía les vincule para la creación y distribución de estrategias que
permitan al docente abordar sus temáticas de manera dinámica para el
estudiante. Entre todos las ideas pueden surgir de manera excesiva y verse
concretadas en actitudes y efectos positivos manifiestos en la institución educativa
a la que se pertenezca.
Los resultados concretos en los estudiantes no serán otra cosa que observar en
ellos una mayor participación y comunicación con los demás, el que adquieran
elementos o herramientas que les permitan la resolución de problemas, mayor
confianza en sí mismos y mejores conductas sociales.
La innovación educativa no es un tema nuevo, ni un concepto de moda, solo es
una oportunidad que tenemos quienes nos dedicamos a la educación, de invertir
nuestro tiempo en forjar ambientes y espacios de estudio generadores de hombres
consientes con su realidad y comprometidos con su país.
Para los docentes cuya empatía se vincule con el cambio y la modificación de
prácticas didácticas novedosas, debe existir la mentalidad de la comunión con
aquellos proyectos que puedan ser posibilidad de cambio. A través de la
investigación-acción, podemos encontrar las situaciones que ayuden a
emprender estrategias que deban generar el propósito institucional, resumido en
la misión y visión de la escuela.
La innovación de nuestra práctica educativa, solo se encuentra a la distancia de
decidirnos por transformar la cotidianeidad áulica por escenarios atractivos para
nuestros estudiantes y será a través de la investigación-acción el soporte que
apoye las acciones que deban ponerse en práctica para alcanzar el objetivo
formulado cada inicio de ciclo escolar.
Nuestra realidad educativa no puede seguir esperando, nuestro presente exige
competencias académicas sólidas en cada individuo que a su vez tiene una
misión por cumplir con su región, con su país y con el mundo.
BIBLIOGRAFÍA
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URL:http://www.latarea.com.mx/articu/articu7/bayardo7.htm
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Morrísh I. (1978), Cambio e innovación en la enseñanza. Salamanca, España:
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Rivas, M. (2000) Innovación educativa. Teoría, procesos y estrategias. Madrid:
Letras Universitarias.

INSTITUTO SUPERIOR PEDAGÓGICO
“FRANK PAÍS GARCÍA”
FACULTAD DE CIENCIAS TÉCNICAS
V TALLER INTERNACIONAL DE LA EDUCACIÓN TÉCNICA Y PROFESIONAL.
Título: “Metodología para la formación competitiva del Técnico Informático: Una vía
de reafirmación profesional”
Autores: M.Sc. Ing. Alejandro Socarras Sánchez
asocarras@ispscu.rimed.cu
M.Sc. Ing. Ibrahin Bon Planas.
ibon@ispscu.rimed.cu
RESUMEN
El presente trabajo titulado “Metodología para la formación competitiva del
Técnico Informático: Una vía de reafirmación profesional”, se realizó en el
municipio de Santiago de Cuba en el curso 2004-2005 en los centros de
formación técnica para esta especialidad, con el objetivo de perfeccionar la
dirección del trabajo docente en cuanto a la competitividad profesional de
los futuros egresados de los politécnico de informática. Para ello se
tuvieron en cuenta: el perfil ocupacional, plan de estudio, programas de
asignaturas, así como el resultado de los diagnósticos aplicado al 30% de
los alumnos una vez egresados y luego en el puesto de trabajo, con el
objetivo de verificar el dominio de las competencias profesionales de este
graduado, comprobándose que las mismas se encontraban a un nivel bajo
de dominio competitivo. Detectada esta problemática el trabajo se dirigió a
la elaboración de una metodología que potenciara el tratamiento de las
competencias profesionales del técnico en informática.
No se concibe que en el mundo de hoy, en el que las técnicas y las tecnologías
están inmersas en un mundo globalizado y altamente competitivo, no se tenga en
cuenta la formación técnica, sin tener definidas las competencias que demanda el
encargo profesional y social. En este sentido ha sido política del Ministerio de
Educación de la República de Cuba, perfeccionar el Proceso Pedagógico Profesional
teniendo en cuenta el campo de acción en el que se desempeña el técnico medio de
la Especialidad de Informática. Es por ello que constituye un problema científico en
nuestro contexto: ¿Cómo elevar el bajo nivel de dominio de las competencias
profesionales del Técnico Medio de Informática?
Sin divorciar lo que consideramos esencial en cuanto a la formación competitiva del
técnico medio de informática sobre la base del dominio de la tecnología informática
y las comunicaciones (TIC), es importante que se tenga en cuenta que el mismo
deberá poseer una sólida base en cuanto a su preparación política – ideológica y
patriótica; deberá poseer un alto sentido de la eficiencia económica en relación con
los aportes que realiza en el encargo social en el que le toque desarrollarse; deberá
tener una sólida base en cuanto al dominio de los conocimientos del técnico
bachiller.
Según Abreu, 1997; León, 2001 los principios de profesionalización y
fundamentalización de los contenidos, el papel activo del alumno ante el
aprendizaje, la interdisciplinariedad, el profesor como facilitador del proceso, el
principio de integración escuela - empresa, el principio estudio trabajo pilar
fundamental de la educación cubana, son eslabones esenciales y necesarios en la
formación profesional. Es nuestro parecer, que en estos principios se sustenta
la formación por competencias, en la que, ante una revolución científico -
técnica y con el uso de las nuevas tecnologías de la informática y las
comunicaciones en la sociedad, se hacen ineludible este tipo de formación. Por lo
que se deben tener en cuenta los principios que caracterizan el enfoque por
competencias.
El enfoque por competencia se caracteriza por los siguientes principios (Abreu et.
al 2001):
1. Los programas de formación son organizados a partir de competencias a
aprender.
2. Las competencias varían en función del contexto en el cual están aplicadas.
3. Las competencias están descritas en términos de resultados y normas.
4. Los representantes del mundo del trabajo participan en el proceso de
elaboración.
5. Las competencias son evaluadas a partir de los resultados y normas que las
componen.
6. La formación tiene un alto contenido práctico experimental.
Además de los principios en los que se sustenta la formación por
competencia, existen diferentes clasificaciones de competencias (Quezada,
2003 b) entre las que se encuentran:
1) Básicas, genéricas y específicas (conocer, 2001; Mertens, 1997)
2) Conceptual, técnica, humana (Tejada, 1999)
3) Técnica, metodológica, social, participativa (Bunk referenciado en Tejada, 1999)
4) Generales y específicas o particulares.
Para la realización de este trabajo asumimos la número 4: “Generales y
específicas o particulares”.
· Una competencia general es aquella que cubre un amplio espectro de
profesiones y se necesita para el desenvolvimiento eficiente del trabajador, por
ejemplo, aplicar métodos de cálculos, interpretar textos, comunicarse, utilizar la
computadora.
· Una competencia específica o particular, es aquella referente a una
profesión, como puede ser para un técnico en farmacia, elaborar un medicamento
en una forma farmacéutica, digamos, una preparación líquida, como un jarabe,
para un informático, sería elaborar un software, para un mecánico, reparar un
motor, para un profesor, impartir una clase.
La presente metodología va dirigida a la formación y reafirmación de las
competencias profesionales del técnico de informática, teniendo en cuenta el
modelo del profesional y las exigencias del encargo social.
Lo expuesto anteriormente responde a las 40 preguntas más frecuentes en torno a
las competencias profesionales, las que se pueden considerar como invariantes
para dar respuestas a la estructuración didáctica metodológica de las competencias
profesionales de cualquier especialidad.
En la especialidad de Técnico Medio de Informática hemos podido constatar que
una vez egresado el estudiante, este no es capaz de cumplir con un alto nivel
competitivo a partir de las exigencias que demanda el encargo social.
De lo anterior se desprende la necesidad de dar un tratamiento más riguroso y
especializado, con el objetivo de formar a un técnico altamente competitivo. Para
alcanzar este fin se propone la siguiente metodología.
Metodología para la formación por competencia del futuro técnico de
informática.
Primer momento
A. Orientación periódica de la tarjeta de trabajo por el profesor líder.
B. Se orientará además el proyecto integrador con sus diferentes tareas
integradoras a resolver en los diferentes momentos, las cuales se chequearán en
las etapas planificadas dentro del período.
C. Biblioteca informática para consulta según el avance por las diferentes
competencias, siguiendo las orientaciones de la tarjeta de trabajo para el período
que se señale.
D. Entrega de la base material de estudio en correspondencia con las
competencias a las que se esté dando tratamiento según programa.
E. Reunión consultorial de los estudiantes para debatir las diferentes soluciones a
los problemas según tarjeta de trabajo, dando respuesta a la tarea integradora, la
cual está relacionada con la solución al problema planteado por el profesor líder.
F. Implementación de un paquete de materiales didácticos a través de las NTIC
parasistematizar el aprendizaje de los discentes.
G. Consulta sobre posibles dificultades en la tarea integradora.
H. Análisis discusión y evaluación de la tarea integradora correspondiente al
primer momento de formación de las competencias profesionales, otorgando la
categoría de competente para dicho momento.
Segundo momento
A. Orientación periódica de la tarjeta de trabajo por el profesor líder.
B. Reunión consultorial con los estudiantes que no hayan alcanzado ser
competente en el primer momento. (dentro de este momento se harán dos
reuniones consultoriales más)
C. Se orientará la segunda tarea integradora la cual se chequearán en las etapas
planificadas dentro de este momento.
D. Biblioteca informática para consulta según el avance por las diferentes
competencias, siguiendo las orientaciones de la tarjeta de trabajo para el período
que se señale.
E. Entrega de la base material de estudio en correspondencia con las
competencias a desarrollar en el segundo momento.
F. Reunión consultorial de los estudiantes para debatir las diferentes soluciones a
los problemas según tarjeta de trabajo, dando respuesta a la tarea integradora, la
cual está relacionada con la solución al problema planteado por el profesor líder.
G. Sistematizar el aprendizaje de los discentes mediante el uso de las NTIC.
H. Consulta sobre posibles dificultades en la tarea integradora.
I. Análisis discusión y evaluación de la tarea integradora correspondiente al
segundo momento de formación de las competencias profesionales, otorgando la
categoría de competente para el segundo momento.
J. Se establecerán un tercero y un cuarto momento con una estructuración igual
a la del segundo momento, y un quinto momento en el que se evaluará el proyecto
con la presencia de los especialistas de la entidad o empresa y el profesor líder,
dando la certificación de competente.
Aclaramos que la defensa del proyecto constituye el ejercicio de culminación de la
carrera técnica.
Bibliografía
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Revista Comunicación y Pedagogía, núm. 158, pp. 17-26 versión digital Disponible
en Internet http://blues.uab.es/pme/tejada.htm#ntic