Sintió el sismo en San Ángel —al sur del Distrito Federal— y no dudó que la ciudad resistiría.

Así
que esa mañana del 19 de septiembre, el renombrado sismólogo Cinna Lomnitz voló en una
avioneta hacia el epicentro, las costas de Michoacán, donde suponía el mayor desastre. Mas en
unos minutos de vuelo descubrió que no viajaba al horror, sino que los escombros y el fuego
estaban en el DF; para entonces la muerte, la confusión y el miedo ya habitaban entre los
capitalinos.
En Michoacán se informaba de dos muertos pero no de colapsos mayores. Esa noche,
reestablecida la señal televisiva, las imágenes le dieron al investigador emérito de la UNAM otro
panorama de la ciudad, escenarios que miraría al día siguiente al volver y hallarla convertida en
rompecabezas. Entre recuerdos e impresiones, expresa a Obras: “Fue una sorpresa para muchos
ingenieros y sismólogos, porque no se pensaba que un fenómeno así podría causar daños tan
graves”.
Fallas no naturales
Sin descartar que algunos colapsos pudieron deberse a la corrupción, Lomnitz explica que las
normas eran de lo mejor, pero las construcciones contemporáneas, a diferencia de las antiguas, no
pasaron la prueba impuesta por la Tierra. Desde tiempos prehispánicos, explica, cada dos siglos
ha habido en promedio dos sismos similares al del 85, por tanto, “el 90% de los expertos considera
que el problema fue humano y no de la naturaleza; el movimiento sísmico en sí no tuvo nada de
particular”.
De la misma opinión es el ingeniero Óscar de Buen, socio fundador de la firma de ingeniería civil
Colinas de Buen, al valorar ese reglamento de construcción para el DF vigente cuando sobrevino el
terremoto, que si bien databa de 1976, era reflejo del conocimiento de su tiempo.
Para él, de cada sismo se aprende algo nuevo. En 1957, cuando el „temblor del Ángel‟, “México era
una ciudad chaparra, con pocos edificios de más de siete u ocho pisos, y casi todos tenían gran
número de muros divisorios, de tabique, rígidos y resistentes. En 1985 la situación había cambiado
considerablemente, y hoy mucho más”.
Realidad y norma
Convencido de que no basta con que los reglamentos sean „una maravilla‟, hace falta, sobre todo,
que se cumplan. “Para eso deben involucrarse las autoridades. Si en la Ciudad de México,
después de décadas de discusiones, no se ha encontrado un mecanismo adecuado, ¿qué se
espera que suceda en los municipios?”, cuestiona De Buen.
Por su parte, en la ponderación de aquel reglamento, el doctor Arturo Tena Colunga, integrante de
la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica, va más lejos: descarta que fuera “poco exigente” y en
cambio lo califica de vanguardista a nivel mundial: sus disposiciones de diseño eran semejantes a
reglamentos como el Uniform Building Code (UBC) de 1985 de Estados Unidos, cuya versión de
1988 también incorporó por primera vez recomendaciones especiales para el diseño de estructuras
irregulares, la cuales se introdujeron primero en el Reglamento del DF en 1987.
Reconoce que aún hoy las reglas no siempre se respetan. Desde las Normas de Emergencia —
decretadas por el otrora presidente de México Miguel de la Madrid—, se establecieron
separaciones más rigurosas en el diseño de estructuras nuevas con sus colindancias. “Sin
embargo, he observado edificios nuevos que se han construido sin respetarlas. Ignominiosamente,
entre éstos existen algunos edificios públicos como la sede del Instituto Electoral del Distrito
Federal, en Avenida Cuauhtémoc”, detalla Tena.
Tan preocupante es que las normas no se cumplan, como que éstas no sean acordes a las
regiones del país. Precisa que la Constitución otorga facultades a los municipios para publicar sus
propios reglamentos, pero por ignorancia de las autoridades, hay municipios carentes de ellos o
que refieren aún a la versión del DF de 1987.
Descarta que por sí mismos los reglamentos actuales eviten daños y colapsos en la ciudad durante
un futuro sismo, porque no consideran la enorme cantidad de estructuras de autoconstrucción
hechas antes y después de 1985 ni garantizan el buen desempeño de edificios construidos
previamente y que no han sido revisados o rehabilitados, o sufrieron pésimo mantenimiento. “El
inventario de construcciones de estos dos grupos excede por mucho al que se ha construido ya
con los reglamentos modernos”.
Lecciones aprendidas
El doctor Tena rememora también que en ese año no se disponía de un Sistema Nacional de
Protección Civil. Además hoy se cuenta con una secretaría en el gobierno capitalino con tal
responsabilidad, y existen el Sistema de Alerta Sísmica, así como el Centro Nacional de
Prevención de Desastres. Sin embargo, lamenta que no siempre se nombra a las personas más
capacitadas, “sino que se vuelven sólo cargos políticos”.
Las enseñanzas para la ingeniería sísmica mundial han sido significativas, dice, pero se olvidan o
no se transmiten adecuadamente a los nuevos ingenieros del país. Ahora se sabe acerca de la
elevada interacción suelo-estructura en edificios de la zona de lago, y que las amplificaciones de
las ondas y su duración son más intensas en el Valle de México. Otra gran enseñanza es acerca
del choque entre estructuras vecinas debido a la nula o escasa separación entre éstas.
Asimismo, se conoce la vulnerabilidad de las estructuras irregulares, estéticamente vistosas, pero
sísmicamente problemáticas y que es todo un reto diseñarlas para garantizar una respuesta
sísmica satisfactoria. Tena recuerda algunas condiciones de irregularidad que resultaron
vulnerables: la torsión, sobre todo en edificios de esquina, que representaron cerca de 41% de los
colapsos en 1985; algunas estructuras esbeltas, por la desproporción entre su gran altura y su
planta reducida, así como estructuras con plantas demasiado rectangulares y otras con piso débil:
planta baja abierta para estacionamientos o escaparates y plantas superiores con muchos muros.
Aquella catástrofe determinó revisar la reglamentación, lamenta, pero algo se ha aprendido:
mientras que en EU se analiza la normatividad cada tres años, en el DF ocurre en promedio casi
cada década, aunque se retrasa por cuestiones políticas. “Por ejemplo, la revisión del actual
reglamento se tenía lista en junio de 2000, pero se publicó hasta 2004”.
Consciente de que puede ocurrir un sismo igual o mayor al de 1985, el ingeniero De Buen
igualmente aprecia avances: se trabaja con aceros y concretos de resistencias más elevadas y se
obtienen estructuras más ligeras, pero hay dudas acerca de cómo responderán los nuevos
materiales.
Además de que ha cambiado cómo se construye y con qué, también las investigaciones en el
campo de las ciencias de la Tierra han aportado nuevos conocimientos. Según Cinna Lomnitz, los
terremotos de hace 23 años (el del día 20 marcó entre 7.3 y 7.9 grados Richter) detonaron
investigaciones en otras partes del mundo, pues fueron una señal de alarma. “Somos vulnerables y
necesitamos más investigación. Los japoneses dicen que el próximo sismo llega cuando el anterior
ya está olvidado. Es muy peligroso que olvidemos ya 1985”.
El lago de los palacios
La extracción de agua del subsuelo es uno de los motivos del hundimiento de la ciudad. Conocedor
del tema, Óscar de Buen es partidario de la descentralización para no saturar más la capital.
A su vez, Tena Colunga coincide en desmotivar el crecimiento de la mancha urbana, sobre todo en
aquellas zonas ocupadas hace cientos de años por agua. En cuanto a erigir más edificios altos,
recuerda que en “1985 tuvimos más colapsos en edificios cuyas alturas oscilaron entre seis y doce
pisos. Edificios altos como la Torre Latinoamericana, la Torre de Pemex y el Edificio de Mexicana
tuvieron un desempeño sobresaliente”.
“Actualmente —reitera— contamos con avances en materia de ingeniería sísmica que nos pueden
permitir construcciones seguras en suelos poco competentes, siempre y cuando los que las
diseñan tengan conocimientos actualizados y sólidos de la dinámica de estructuras y que quienes
las construyan lo hagan con profesionalismo”.
Lomnitz asegura que en caso de sismo se refugiaría en el edificio más alto de la urbe, la Torre
Mayor (ver Obras 361, enero 2003), pues lo considera el más seguro. “Hoy se construye lo mejor
que se sabe, pero lo que se ignora es cómo reaccionará cada edificación ante un temblor, que es
realmente el encargado de hacer la prueba”.
Carencias
En lo referente a protección civil, Roberto Hernández Alarcón, integrante de la Brigada de Rescate
Topos México, precisa que el mayor reto “es que no hemos sabido motivar a la población para que
haga trabajos de prevención y atención de los desastres”.
Comparativamente, el rescatista nota que las fortalezas actuales del DF van unidas a sus
debilidades, porque “existe mucha gente que trabaja en Protección Civil, pero sus dirigentes no
tienen idea de lo que hay que hacer”.
Partícipe en simulacros sísmicos de Japón, el doctor Lomnitz duda que una mayor práctica de
éstos solucione el problema del DF, ya que al momento del sismo lo ensayado no funciona como
en el plan, debido al carácter sorpresivo del fenómeno.
Por su parte, una insuficiencia que halla Arturo Tena es la instrumentación sísmica, que carece de
financiamiento apropiado; además hay nuevas zonas de las que se ignora su comportamiento en
un sismo: “Ahora existen numerosas construcciones en sitios donde antes no había nada,
particularmente en la zona Sur-Oriente del Valle, tanto en Tlalpan, Xochimilco, Tláhuac, Iztapalapa
y Milpa Alta, como en los municipios aledaños del Estado de México”.
La posibilidad de diseñar un edificio que no sufra daño alguno durante un sismo de gran magnitud
conlleva una mayor inversión, remarca.
Esta alternativa se discute a nivel internacional con miras a incorporarla en un reglamento para que
así, la sociedad en su conjunto se involucre, y que dueños, inversionistas y constructores sean
corresponsables ante la eventual adversidad.
Vendrán más sismos, eso es seguro. No obstante el tema más importante será aprender de la
tragedia y aspirar a que no haya más siniestros que lamentar por lo que se hizo mal o, lo que es
más grave, por lo que no se hizo.




























Sismo del 85
El terremoto del jueves 19 de septiembre de 1985, conocido como el Terremoto de México de
1985 o Terremoto del '85, afectó en la zona centro, sur y occidente de México y ha sido el más
significativo y mortífero de la historia escrita de México y su Capital. El Distrito Federal, fue la
que resultó más afectada. Cabe remarcar que la réplica del viernes 20 de septiembre de 1985
también tuvo gran repercusión para la Ciudad de México.
Este fenómeno sismológico se suscitó a las 7:19 a.m. Tiempo del Centro (13:19 UTC) con una
magnitud de 8,1 (MW), cuya duración aproximada fue de poco más de dos minutos, superando en
intensidad y en daños al terremoto registrado en 1957 también en la Ciudad de México.
El epicentro fue localizado en el Océano Pacífico, frente a las costas del estado de Michoacán,
muy cerca del puerto de Lázaro Cárdenas. Un informe del Instituto de Geofísica en colaboración
con el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México publicado el 25 de
septiembre de 1985, detalla más aún que el epicentro fue localizado frente a la desembocadura
del Río Balsas localizada entre los límites del estado de Michoacán y Guerrero a las 07:17:48
a.m. Tiempo del Centro alcanzando la Ciudad de México a las 07:19 a.m. con una magnitud de
8,4(MW).
Fue de un sismo de tipo trepidatorio y oscilatorio a la vez y registró una profundidad de 15.0
km.2 La ruptura o falla que produjo el sismo se localizó en la llamada Brecha de Michoacán,
conocida así por su notable, hasta ese momento, carencia de actividad sísmica. Se ha
determinado que el sismo fue causado por el fenómeno de subducción de la Placa de Cocos por
debajo de la Placa Norteamericana.
Una de las diversas apreciaciones en cuanto a la energía que se liberó en dicho movimiento fue
su equivalente a 1114 bombas atómicas de 20 kilotones cada una.
Réplicas
Se presentaron varias réplicas del fenómeno, siendo la más significativa la del día siguiente (20
de septiembre de 1985) reportada por el Servicio Sismológico Nacional a las 07:37:13 p.m.
(01:37:13 UTC) con una magnitud de 7,3 grados en la escala de Richter.5 Por su parte, el
Servicio Geológico de Estados Unidos registró una magnitud de 7,5 grados en la escala de Richter
y con una profundidad de 17.6 km.6 La réplica causó daños materiales en las construcciones
dañadas previamente por efecto del primer sismo, además de provocar el mayor daño
estructural al sacudir construcciones endebles.
Nunca se ha sabido el número exacto de víctimas debido a la censura impuesta por el gobierno
de Miguel de la Madrid. Se sabe que, por medio de testimonios, la escala mercalli en Ciudad de
México fue de entre IX y X. La ayuda internacional fue rechazada en un principio por el primer
mandatario, e incluso se sabe que un avión con ayuda humanitaria de Caritas Internacional
sobrevolaba el espacio aéreo del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México ya que no se
le daba permiso para aterrizar. Por orden de la primera dama, el avión y la ayuda internacional
lograron entrar a la ciudad para apoyar a los cuerpos de rescate mexicanos que, dada la
magnitud del desastre, en ese momento no daban abasto. Después de este incidente fue que el
Gobierno Federal decidió aceptar la ayuda internacional al ver sobrepasada sus capacidades de
reacción ante tal catástrofe. Años después se hicieron las siguientes apreciaciones al respecto:
 Muertes: el gobierno reportó el fallecimiento de entre 6,000 y 7,000 personas. Sin
embargo, años después con la apertura de información de varias fuentes
gubernamentales, el registro aproximado se calculó en 10,000 muertos. El estadio de
béisbol del Seguro Social se usó para acomodar y reconocer cadáveres. Se utilizaba hielo
para retrasar la descomposición de los cuerpos.
 Las personas rescatadas con vida de los escombros fueron aproximadamente más de
4,000. Hubo gente que fue rescatada viva entre los derrumbes hasta diez días después
de ocurrido el primer sismo.
 El número de estructuras destruidas en su totalidad fue de aproximadamente 30,000 y
aquellas con daños parciales 68,000.
 La Torre Latinoamericana y la Torre Ejecutiva Pemex fueron casos excepcionales de
ingeniería, pues este terremoto no les causó daños algunos.
 Entre los edificios más emblemáticos derrumbados o parcialmente destruidos durante el
terremoto fueron:
o En el Hospital General de México la unidad de ginecología y la residencia médica
es completamente destruida falleciendo más de 295 personas entre pacientes,
residentes y personal médico.
o Los módulos central y norte del edificio Nuevo León en el Conjunto Urbano
Nonoalco Tlatelolco
o Los edificios A1, B2 y C3 del Multifamiliar Juárez
o Televicentro (actualmente Televisa Chapultepec)
o Los Televiteatros (actualmente Centro Cultural Telméx)
o Una de las Torres del Conjunto Pino Suárez de más de veinte pisos que albergaba
oficinas del Gobierno (actualmente Plaza comercial Pino Suárez)
o Los lujosos Hoteles Regis (hoy Plaza de la Solidaridad), D´Carlo y
del Pradoubicados en la zona de la Alameda Central
o Varias fábricas de costura en San Antonio Abad (en la cual murieron muchas
costureras)
 Así mismo se cuentan hospitales como el Hospital Juárez, Hospital General y Centro
Médico Nacional donde se llegó a rescatar a poco más de 2.000 personas a pesar de que
en el derrumbe quedaron atrapados tanto el personal como los pacientes que se
encontraban en ellos.
 Es notable el hecho de que en los hospitales derrumbados, una parte de los recién
nacidos —algunos de ellos en incubadora— se lograron rescatar. En especial tres recién
nacidos (dos niñas y un niño) que fueron rescatados de entre los escombros del Hospital
Juárez siete días después del terremoto. A esos bebés se les llegó a conocer como "Los
Niños/Bebés del Milagro", o "El Milagro del Hospital Juárez"; la razón de este
sobrenombre fue que en los siete días que estuvieron bajo los escombros, los bebés
estuvieron completamente solos, no hubo nadie que les diera de comer o beber, nadie
que los cubriera y les diera calor, y a pesar de tener todo en contra, los tres salieron
vivos. Se recuerda que al momento de rescatar al primer bebe (una niña), todos los
rescatistas y trabajadores pararon e incluso apagaron toda la maquinaria a la espera del
llanto del bebé, que vino unos instantes después, corroborando que se encontraba con
vida.
 Como consecuencia, doce de los edificios multifamiliares del Conjunto Urbano Nonoalco
Tlatelolco y nueve del Multifamiliar Juárez tuvieron que ser demolidos; en los seis meses
siguientes fueron demolidos más de 152 edificios en toda la ciudad. Se recogieron
2,388,144 m
3
de escombros; tan sólo para despejar 103 vías consideradas prioritarias se
retiraron 1,500,000 t de escombros (110,600 viajes de camiones de volteo).
 Más de un millón usuarios del servicio eléctrico quedaron sin servicio, y a los tres días
del suceso sólo se había restablecido el 38% de éste. Entre los daños a este servicio se
cuentan 1,300 transformadores, 5 líneas de transmisión, 8 subestaciones y 600 postes de
luz.
 El Sistema de Transporte Colectivo Metro quedó afectado en 32 estaciones. La mayoría
reanudó el servicio en los días subsecuentes de ese mes, sin embargo la estación Isabel
la Católica no lo hizo sino hasta el 4 de noviembre de de ese año.
 El servicio de autobuses de la antigua "Ruta 100" operó gratuitamente en el tiempo de
recuperación de la ciudad.
 El servicio de telefonía pública de la entonces empresa estatal Telmex fue gratuito hasta
su privatización en los años 90.


 Las alertas de sanidad se dispararon, siendo una de las más trascendentes la presencia
de sangre (proveniente de las víctimas del sismo) en muestras del agua potable en toda
la red de la ciudad.
 Hubo escasez de agua como consecuencia de varias averías en el Acueducto Sur Oriente
con 28 fracturas, la red primaria con 167 fugas y la red secundaria con 7,229 fugas.
Drenaje afectado: Río La Piedad, 6,500 metros afectados; en menor grado, el Río
Churubusco. Filtraciones de la lumbrera 9 a la 14 del Emisor Central y en 300 metros del
Interceptor Centro-Poniente.
 Más de 516,000 m² de la carpeta asfáltica de las calles resultaron afectados por
fracturas, grietas y hundimientos (equivalentes a más de 80 kilómetros de una carretera
de un carril). Los rieles del antiguo tranvía en la Colonia Roma, se salieron del asfalto.
También quedaron destruidos y afectados más de 85,000 m
2
de banquetas
(aproximadamente el área del tamaño 12 canchas del tamaño del Estadio Azteca), más
sus respectivas guarniciones (37,744 m).
 Era imposible la comunicación exterior vía teléfono pues fue seriamente dañada la
estructura. No fue sino hasta marzo de 1986 que se restableció en su totalidad el
servicio de larga distancia nacional e internacional. Debido a esto, el número de
telegramas y télex sumó 685,466, mientras que los comunicados por radio y televisión
fueron más de 39,000.
 El número de empleos perdidos por los sismos se estima entre 150,000 y 200,000.
 Se crea la agrupación civil "Brigada de Rescate Topos Tlatelolco", grupo de rescate que
ha auxiliado a la población incluso a nivel internacional llegando en la actualidad a
participar en las labores de rescate del Terremoto del Océano Índico de 2004, fenómeno
que generó una ola gigante conocida como tsunami y el Terremoto de Haití de 2010.













































Dela garza (19




De hecho algunas versiones de parte de residentes recolectadas en Del Garza (1984) hablan de
que el



tienen distintos valores de PGA pero para efectos de este trabajo se considera el medido en el
centro SCOPE que fue



tienen unos factores F1=0.67, y F2=0.59.

2 Dormitorio del hospital general







40
sobrevivi



Con estos datos tenemos que un 53% de los ocupantes murieron y se hace notar que el factor F2
fue del 100 % el cual es un factor muy alto si lo comparamos con otros edificios. Es posible que
este factor

tomados por buenos. Posiblemente este valor tan grande en el factor de atrapados F1


en cuenta que muchos residentes suelen trabajar de


El sistema estructural posiblemente sea de losa plana o marcos de concreto
con diafragma.




se d

atrapados, 249 muertos con lo cual se obtiene un F1 de 88%, F2 de


de fatalidad resulta ser bastante




ras condiciones.

4 hospital Juárez



factores F1= 78%, F2= 76% y F1XF2


conc





Edificio de la calle Héroes #214 con 29 muertos
Edificio de calle Mitla con 27 muertos
De otros edificios se encontró más información que se muestra a continuación

31 Multifamiliar Juárez.

Este edificio fallo durante el sismo de México en 1985 De Reinoso et al., (2010) se sabe que en
este Multifamiliar hubo 205 muertos en total. Desafortunadamente no se tiene el número de
ocupantes o de rescatados ni atrapados. De los reportes internos del instituto de ingeniería se
sabe que la dirección era calle Orizaba y calle Antonio M. Anza. El sistema estructural era a base de
marcos de concreto y muros de mampostería, el sistema de piso era a base de losa de concreto.
“” presento desprendimiento y colapso de la mitad del edificio,
también se sabe que la estructura presentaba daños previos al sismo. La otra mitad de la
estructura presento fallas en algunos marcos por volteo y grietas importantes en las columnas. Del
edifici “B”
“-”
baja abierta sin muros. Colapso total debido probablemente a falla en las columnas y a daños
previos. Cabe mencionar que este edificio era muy parecido a los conjuntos de Tlatelolco que
también fueron muy afectados por el sismo, sin embargo no todos los edificios del conjunto
Tlatelolco y Juárez cayeron, aunque la mayoría quedaron muy dañados. Lo que llama la atención
es que no todos sufrieron los mismos daños aun y cuando eran edificios muy parecidos, diseñados
por las mismas personas y también construidos prácticamente por los mismos constructores. El
sitio donde se desplantaron y, sobre todo el hecho de no haber tenido un mantenimiento
adecuado parecen ser factores que influyeron notablemente en el colapso de estas estructuras.

32 CONALEP de Humboldt.


al., (2010) hubo 119 muertos. Se sabe que al momento del sismo la escuela ya estaba en clases y
este modo de falla tiende a matar mucha gente pero no se cuenta con datos de ocupantes o
atrapados. Por las fotos se deduce s


formando marcos

33 Hotel Principado



No 55. Estaba estructurado por








34 Hotel Regis centro.

Este edificio fallo durante el sismo de M
“” “B” “”
Estructuras mixtas de concreto y acero, predominantemente acero. El sistema de piso a base de
losas de concr B



35 Paraguay 36.



de 6 pisos, es







36 Av. Universidad 13


en Av. Universidad 13 esquina con Casas Grandes


- -
De Reinos et al., se sabe que hubo 50 muertos

37 Ahorro Postal 14








38 Orizaba 174




piso de losa plana. Fall


39 Liverpool 24



B
estructural era a base de columnas y loza plana de conc


sismos previos y presentab
B

B
B

40 Chilpancingo 116




elementos prefabricados. Hay otros


41 Hotel Romano




sabemos que era de 6 pisos y se encontraba en Iturbi

embargo el colapso no fue solo en un piso sino que fue total. Aunque

42 Insurgentes Sur 189

Este edificio fallo du

posiblemente esquina con Uruapan, Su sistema estructural estaba hecho a base de c

falla, pero de Reinoso et al., se sabe que 29 personas murieron al colapsar el edificio

43 Hotel de Carlo


Este edificio fallo durante el sismo




edificios vecinos, el 6o piso coincide en altura


atrapados

bricas de Costura de San Antonio Abad.




noticias de Ovaciones (19




estuviera sometido a una sobrecarga.


45 Atlas 23




esquina con Independencia esquina sur poniente, Estaba hech






Edificios de los que no se pudieron determinar factores de atrapados ni fatalidad

Durante la búsqueda de datos con frecuencia se encontraron datos de muertos en
edificios pero no se encontraron datos de gente atrapada o de los ocupantes, también
hubo algunos casos donde se tuvo una cantidad inicial de atrapados pero no se
disponen de noticias posteriores que pudieran determinar números definitivos o
creíbles. Aunque se incluyeron en la tabla 2.2 como números de muertos mínimos aquí
se enlistan a continuación dichos edificios.

30 Edificio de Supe leche


Durante el sismo de México de 1985 este edificio cayó Era un edificio de
departamentos en la parte de arriba y un negocio en el primer piso. De acuerdo con un
testimonio de uno de los ocupantes sacado de De la Garza et al., (1985) en el edificio
vivían aproximadamente 500 personas que, sumados a los clientes de la supe leche
podrían ser un estimado del número de ocupantes. De los reportes internos del
instituto de ingeniería se sabe que su dirección era Lázaro Cárdenas esquina con
Victoria esquina N-Poniente. Estaba hecha de Columnas y trabes de acero unidas por
remaches formando marcos en dos direcciones y losa de concreto. Aunque el reporte
solo dice que fue un colapso total por las fotos se deduce que fue un apilamiento.
También se puede pensar que tenía una altura de 5 pisos. Aunque esto solo lo
podemos deducir de la foto.

Edificios con número de muertos de la ciudad de México
El artículo de Reinos et al., (2010) tiene una relación de edificios con la cantidad de
muertos que fueron llevados de ellos a la Morgue. Los datos son de la secretaria de
salud Estos edificios fueron rastreados y, en muchos casos se completo la información
que se tenía de los mismos, sin embargo no todos pudieron ser encontrados y solo se
tiene una referencia a su dirección y la cantidad de muertos reportada por los servicios
de salud. Los edificios cuyos datos no fueron ampliados fueron:

Edificio en Eje Lázaro Cárdenas con 44 muertos Edifico de la Calle de Querétaro # 179
con 37 muertos Edificio de calle Eligio Anaconda # 19 con 33 muertos