Universidad abierta y a distancia de México

Nombre: Manuel García Correo
Matricula ES1410901791
Licenciatura en Seguridad Pública
Materia: Metodología de la investigación
Profesor: Esteban Manuel Gómez Becerra
Borrador 1



















Marco teórico

Tema: Tráfico de órganos en la ciudad de México


INTRODUCCIÓN
El trasplante de órganos en el momento actual es la mejor alternativa de tratamiento y
en muchos casos la única, para la falla terminal e irreversible de muchos órganos
vitales como el corazón, el hígado o los riñones.
Para que con el trasplante se puedan salvar vidas humanas se necesitan órganos y para
tener órganos se necesitan donantes. Sin órganos no hay trasplantes y sin donantes no
hay órganos. Actualmente en USA, cada seis minutos fallece una persona en espera de
un órgano y cada año un 20% de los pacientes en lista de espera para el trasplante
fallece sin haber podido conseguir el órgano requerido. En la mayor parte de los países
europeos, en USA y en muchos países de América Latina, la tasa de donantes se
mantiene estable a lo largo de los años y sin embargo la cantidad de pacientes en
espera de un órgano vital aumenta progresivamente, al igual que el tiempo de
permanencia en lista de espera y la mortalidad. A pesar de estos esfuerzos
mancomunados, sin embargo, la tasa de donantes se mantiene estancada y el número
de pacientes condenados a morir por falta de un órgano es cada vez mayor. A fin de
incentivar la donación de órganos y disminuir esta brecha entre oferta y demanda, en
muchos países se ha implementado el pago de los gastos funerales del donante, la
otorgación de un seguro médico para los familiares del donante por parte de las
instituciones en las que se encuentran asegurados los receptores beneficiados con los
órganos y la reducción de los impuestos para los familiares del donante en la
comunidad a la que pertenecen.

¿Qué es el comercio de órganos?
La compra y venta de una parte del cuerpo. En otras palabras, la obtención de un riñón
por parte de un paciente rico y desesperado de seguir viviendo a partir de un donante
vivo, pobre y también desesperado de conseguir algo de dinero para satisfacer sus
necesidades básicas.
El tráfico de órganos es una realidad en Latinoamérica. Países como Argentina, Brasil,
Honduras, México y Perú, hacen este tipo de comercio con compradores alemanes,
suizos e italianos, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).


En Argentina, por ejemplo, hay denuncias de casos de retirada de corneas de pacientes
a los que se les declaró muerte cerebral después de haber falsificado exploraciones
cerebrales.


¿Qué es el tráfico de órganos?
El llamado "Tráfico de Órganos", sería una acción criminal organizada, destinada a
proveer de órganos a los ricos consiguiéndolos a partir de personas pobres.
Un negocio de vida o muerte. El tráfico de órganos no tiene fronteras ni límites
Mafias y particulares llegan a ofrecerlos incluso por Internet

La desesperación por seguir viviendo alimenta el aterrador negocio del tráfico
clandestino de órganos humanos en el mundo, una actividad que no conoce fronteras
ni límites.
Por poner un ejemplo, sólo en México se realizan más de 4,000 trasplantes legales al
año; además, más de 8,000 personas están en lista de espera, de las que 15% mueren
al no recibir un órgano, informa el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra) de
México.
Con esta premisa, no es de extrañar que el precio de estos órganos en el mercado
negro alcance precios desorbitados: 150,000 dólares por un hígado, 120,000 por un
riñón, 60,000 por un corazón ó 45,000 por la córnea, entre otros.

¿Podrá existir en la realidad un tráfico de órganos?
No. En efecto, hasta el momento, nunca se ha podido demostrar en ninguna parte del
mundo la existencia de un tráfico de órganos. Es más, en la practica es imposible su
ocurrencia ya que el trasplante de cualquier órgano vital, incluyendo el riñón que es el
más fácil de ser realizado, implica la participación de un grupo de profesionales muy
numeroso tanto en la preparación del receptor como en la selección del donante, en el
acto quirúrgico de la extracción del órgano del donante como en su implantación en el
receptor, de cuidados postoperatorios muy delicados y de un seguimiento a corto,
mediano y largo plazo muy estrecho, con repetidos controles de laboratorio y por
imagen, numerosas hospitalizaciones para la realización de biopsias y la necesidad de


tomar de por vida una variedad de drogas inmunosupresoras de uso restringido y
estrechamente controlado.
Lo que sí existe es el "tráfico de personas". Generalmente se trata de personas pobres
que son traficadas por los ricos para someterlas a la explotación laboral o a la
explotación sexual y en el caso de los niños para adopciones.
Las consecuencias derivadas de este tipo de rumores son sumamente perjudiciales ya
que siembran la desconfianza de la población en relación a los trasplantes e
indirectamente conducen a un descenso en la tasa de donaciones cadavéricas,
aumentando el número de pacientes en lista de espera, prolongando su permanencia y
aumentando su mortalidad.
Rumores relacionados con el tráfico de órganos y publicados en la prensa nacional en
los primeros años de la pasada década, contribuyeron muy negativamente en el
tratamiento de la Ley de Trasplantes y retrasaron considerablemente su promulgación
en el Parlamento. De la misma forma, este tipo de rumores en la actualidad perjudican
seriamente el desarrollo de trasplantes con órganos procedentes de cadáveres.


Los datos duros

Si el tráfico de órganos habita en las sombras, dicen expertos, es porque muchos lo
han permitido. Empezando por algunos gobiernos.

“Datos no hay, ni cifras oficiales. El primer paso es la negación. Los Estados no quiere
asumir que tienen tráfico de órganos dentro de sus fronteras, a no ser que haya un
escándalo como ha ocurrido en Sudáfrica o España. Pueden asumir que tienen
prostitución, tráfico de drogas. No pasa nada porque todos los otros Estados los
tienen. Pero no tráfico de órganos”.

Quien me dice esto es Alicia Verdú, una criminóloga española especializada en trata de
personas y tráfico de órganos y quien hizo una investigación sobre el tema.



Verdú calcula que, del total de trasplante de órganos, al menos 10% se realiza de
manera ilegal. Una cifra que, asume, es mucho mayor en América Latina, por sus
niveles de corrupción, pobreza y debilidad del sistema judicial.

La experta aclara que dentro de lo que se considera como actividad ilegal está, por
ejemplo, pagar para pongan a una persona en los primeros lugares en la lista de
quienes esperan un donante para trasplante.
La “estrella” del tráfico de órganos es el riñón. Algunas organizaciones creen que
constituye hasta el 75% del mercado ilegal.

“Existe la conciencia de que, porque tenemos dos riñones, no pasa nada si das uno.
Pero sí pasa. Lo peor del tráfico de órganos es que la gente que se encuentra en
situación de pobreza, que son los que donan este tipo de órganos, normalmente
tienen trabajos que requiere una condición física importante”, le explica Verdú a BBC
Mundo.

“Y cuando donan el riñón y pasan por el postoperatorio, no pueden mantener el
ejercicio físico que hacían antes en su trabajo, con lo cual lo que han conseguido es
poco o nada”.

Esa es la nuez del asunto: gente en estado de necesidad que vende sus órganos.

Según cifras de 2012 publicadas por Organs Watch -organización que rastrea el tráfico
ilícito de órganos-, cada año se venden de manera ilegal entre 15.000 y 20.000 riñones
en todo el mundo.

Sobre la reticencia a reconocer el delito, la jurista mexicana Alicia Elena Pérez, quien
hace una década representó a México en las negociaciones de El Protocolo de la
Comisión de los Derechos del Niño, que incluía tráfico de órganos, recuerda la terca
posición de algunas naciones.



“Los países más sensatos -Bélgica, Suecia, Dinamarca, Japón, Canadá, Nueva Zelanda-
mantenían sus puertas abiertas a que eso sucediera: que pudiera haber una red de
contactos via los centros de salud oficiales o privados en donde a las personas usuarias
que detectan con determinadas características les pagan por sus órganos”

TRÁFICO DE ÓRGANOS

En esta sociedad en la que todo se compra y se vende, se llega al extremo de
considerar a la propia persona como mercancía. Los transplantes de órganos
constituyen una nueva esperanza de vida para cientos de miles de personas
enfermas... y un lucrativo negocio para unos pocos. El tráfico ilegal de órganos existe,
lo mismo que el tráfico de drogas, y con frecuencia está organizado por las mismas
personas. Este tráfico es tan monstruoso o más que el resto de los negocios que
realizan las organizaciones criminales. En muchas ocasiones se basa en la condena a
muerte de personas vivas para extraer de ellas los órganos que luego se venden con
grandes beneficios.

El tráfico de órganos sigue pasos similares al de la trata de blancas o la venta de niños
en adopción. Amparándose en poderes políticos y económicos, estos traficantes de
personas actúan con total libertad e impunidad. Éstos son grupos organizados que
consiguen órganos para enfermos pudientes. Estos órganos se convierten en una
mercancía que procede de seres humanos dispuestos a vender sus riñones o de raptos
de adultos y de menores que luego hacen desaparecer.

En realidad, la compraventa de parte del cuerpo humano a cambio de dinero u otra
forma de pago más sutil, tan sólo plantea unas diferencias de matiz -que no de fondo-
con lacras seculares de la humanidad como la esclavitud, la explotación laboral o la
explotación sexual en cualquiera de sus formas. Es más sofisticado, sin duda, pero en el
fondo tienen una base común: Quien tiene poder o dinero puede acabar obteniendo
de los que no lo tienen hasta lo más íntimo para su provecho, su placer o para asegurar
su salud. Como ocurre con la droga o con el turismo sexual, hay pobres que venden
fundamentalmente porque hay gente rica que compra. No es ajeno a este panorama el
hecho, no por más repetido menos dramático, de que el 20% de la humanidad
disponga del 80% de los recursos del planeta, y viceversa. La dialéctica Norte-Sur
condiciona inexorablemente todos los aspectos de la vida cotidiana en el mundo, y
éste de los trasplantes no podía ser menos.



Bajo el nombre genérico de tráfico de órganos se agrupan una serie de hechos,
perfectamente demostrados y ampliamente extendidos por casi todo el mundo, como
la compraventa de riñones -y en un futuro cercano de fragmentos de hígado y de
pulmón- o situaciones aberrantes e igualmente probadas como la utilización de
órganos de las personas ejecutadas en China. Las ejecuciones de los condenados a
muerte abastecen en muchas ocasiones la demanda de trasplantes. Mafia, policía y
tribunales se ponen muchas veces de acuerdo para que coincidan las ejecuciones con
las operaciones previstas.

Muchos de los órganos se subastan por Internet. Se venden pulmones, riñones y
córneas junto con lo último en tecnología. No hay más que escribir las palabras
mágicas: kidney for sale -riñón a la venta- en algún buscador para recibir numerosas
ofertas. La principal sospecha reside en que algunos de esos órganos son vitales y sólo
pueden ser extraídos de una persona clínicamente muerta. La oferta de partes del
cuerpo sobre cuya disposición es imposible hacer previsiones -los hospitales no
pueden saber cuándo llegará un donante- ha reforzado el convencimiento de que en
realidad se están utilizando los órganos de personas raptadas o que venden sus
propios órganos o bien que se trata de reclusos condenados a muerte.

La demanda de órganos es mucho más alta que la oferta legal, a pesar de que las
donaciones van aumentando. Además, el principio lógico de toda donación, la
solidaridad, empieza a cambiarse por la mezquindad: las personas donan órganos a
cambio de dinero. Muchos se enriquecen con los órganos humanos extraídos a los más
pobres y desesperados, sobre todo míseros niños sin nombre a los que luego se
liquida, incluso antes de que despierten de la anestesia. Los niños de la calle son la
reserva de la mafia de órganos humanos. Son muchos los niños que desaparecen de
repente, sobre todo los discapacitados. Basta con un bocadillo para que gente sin
escrúpulos logre la confianza de un niño discapacitado. Muy pronto éste se encuentra
entre falsos padres adoptivos, con pasaporte falso y camino de otros países.

1. Trata de personas y tráfico de órganos
Casi desde el inicio del gobierno de Felipe Calderón (2006), la prensa mexicana se ha
visto


acompañada de noticias con tintes violentos que han ido paulatinamente en aumento.
Se habla de la violencia del y contra el narcotráfico, que ha ocasionado cerca de 40 mil
muertos desde diciembre de 2006.1
También es sabido que el comercio clandestino de estupefacientes conlleva una serie
de crímenes relacionados, entre ellos el lavado de dinero, el contrabando de armas, la
corrupción de policías, abogados, jueces y políticos así como el secuestro, homicidio y
la extorsión llevados acabo por bandas criminales como los Zetas. El panorama es
desolador si uno además considera que el sistema judicial mexicano no funciona:
según estudios del Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad (ICESI) el
98.5% de los delitos cometidos en México quedan impunes.
Al lado del narco, el segundo campo más preocupante quizás sea el tráfico ilícito de
migrantes y los actos violentos desencadenados por éste pensemos, por ejemplo, en
los 72 centroamericanos indocumentados asesinados en Tamaulipas en agosto de
2010
El delito que nos interesa se define en la ‘Ley para prevenir y sancionar la trata de
personas ’publicada en el Diario Oficial de la Federación el 27 de noviembre de 2007
de la siguiente forma:
Comete el delito de trata de personas quien promueva, solicite, ofrezca, facilite,
consiga, traslade, entregue o reciba, para sí o para un tercero, a una persona, por
medio de la violencia física o moral, engaño o el abuso de poder para someterla a
explotación sexual, trabajos o servicios forzados, esclavitud o prácticas análogas a la
esclavitud, servidumbre, o a la extirpación de un órgano, tejido o sus componentes.
(CNDH 2009: 98)
Bajo esta definición queda dicho (1) quiénes perpetran este crimen (aquellos que
promuevan, soliciten, ofrezcan, faciliten, consigan, trasladen, entreguen o reciban,
para sí o para un tercero, a una persona), (2) de qué modo se perpetra (por medio de
la violencia física o moral, engaño o el abuso) y (3) para qué fines (explotación sexual,
trabajos o servicios forzados, esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud,
servidumbre, o a la extirpación de un órgano, tejido o sus componentes).









¿Qué quiero investigar?
Tráfico de órganos
Buscar la suficiente información y recopilar datos que me ayuden a determinar las
causas y consecuencias que originan el tráfico de órganos en la ciudad de México, en
una falta de cultura por la donación de órganos se tiene que en la sociedad
empobrecida y necesitada de un órgano recurre al tráfico ilegal de órganos. La
donación de órganos en México es un tema que está en proceso de aceptación cultural
En el proceso de donar existen varios aspectos médicos, sociales, psicológicos,
tanatológicos, legales, y otros más; dichos procesos se unen estas disciplinas para un
solo fin, salvar una vida. La falta de información y los mitos generados en torno a la
transferencia de órganos ha hecho que la delincuencia organizada trafique con
órganos humanos y poniendo en riesgo las vidas de la sociedad (NOCION)

Causas que originan el tráfico de órganos
Salud (CONCEPTO)
Trafico (CONCEPTO)
Pobreza (CONCEPTO)
Analfabetismo (concepto)
Tipo de investigación:
Será una investigación de tipo documental mediante análisis, síntesis, deducción y
depuración de información es una investigación que se realiza en forma ordenada y
con objetivos precisos, con la finalidad de ser base para la construcción de
conocimientos de investigación científica, mucho más amplio y tomar las medidas
necesarias para legislar la donación de órganos, y así terminar con el tráfico ilegal.
(NOCIÓN )







Justificación
Derivado de la falta de cultura de donación el tráfico de órganos y tejidos humanos es
una forma de comerciar con los cuerpos de las personas. Y para las organizaciones de
delincuentes constituye un modo de hacer lucrativos negocios transfronterizos Este
tráfico ilegal solo se podrá extinguir cuando la gente perciba la donación y el trasplante
como una buena prestación sanitaria, realizada en un marco de absoluto control y
legalidad con igualdad entre sus semejantes. (NOCION)


Objetivo
Presentar un panorama sobre cómo se legisla o se combate el tráfico ilegal de órganos
humanos en la ciudad de México (NOCION)

¿Cómo realizaré la investigación? (NOCIÓN)
Recopilando información en fuentes confiables: internet, revistas, periódicos etc.
1.- información y recopilación de datos
2.- causas económicas, políticas y sociales del tráfico de órganos
3.- elección del narcotráfico entre los jóvenes.
4.- opción de vida de las personas que necesitan trasplantes