TEORÍA POLÍTICA

UNIDAD 1. LOS ÁNGULOS DEL PODER: EL CAPITAL Y EL APARATO
TÉCNICO DE DOMINACIÓN

Introducción

Desde diferentes perspectivas de análisis, el módulo de teoría política aborda el
poder en una dimensión estatal, institucional, social e internacional. En este
sentido, el debate sobre la política comprende una dimensión en principio
sociológica e histórica de sus estructuras centrales, en cabeza del Estado y el
aparato burocrático.

En segundo lugar, se analizan las diferentes posiciones que se han venido
construyendo desde lo estructural-relacional del poder en los diferentes ajustes
territoriales y espaciales, que el estado ha establecido frente a la crisis de llamado
fordismo atlántico.

Asimismo, se observa la postura construida sobre el poder y el Estado desde un
enfoque comunicativo y dialógico. Finalmente, se estudia el debate sobre la
autorregulación societal como una reconfiguración del poder en la relación entre
Estado, mercado y sociedad civil.

Esta primera unidad, específicamente, revisa el debate clásico entre la teoría
marxista y weberiana sobre el poder.

A partir del problema surgido por las consecuencias metodológicas de una
inclinación ascendente -de abajo hacia arriba- en el trabajo de Karl Marx y una
descendente -de arriba hacia abajo- en la obra de Max Weber; en sus análisis del
Estado y la representación del poder; se examinan las características centrales y
las diferencias de dichas estrategias metodológicas.

La unidad aborda el problema teórico y metodológico del poder desde una
perspectiva estructuralista, determinada por la economía, y una visión sociológica
e histórica que analiza la estructura de los aparatos de dominación.

Objetivo General

Analizar la concepción del poder y la política desde una visión estructural marxista
condensada en el capital como relación social; contrastándolo con una visión
sociológica e histórica que condesa su análisis en el aparato burocrático de
dominación.

Objetivos Específicos

Estudiar la posición que Karl Marx estableció sobre el poder centrado en el
análisis económico del capital.
Estudiar la posición que Max Weber construyó sobre el poder desde una
perspectiva sociología e histórica que emergía con la consolidación del aparato
burocrático de dominación.

Analizar la concepción del poder y la política desde una visión estructural marxista
condensada en el capital como relación social; contrastándolo con una visión
sociológica e histórica que condesa su análisis en el aparato burocrático de
dominación.

Marx y la base económica como metáfora

Las ciencias sociales consolidaron sus grandes paradigmas explicativos a través
de un lenguaje que, si bien pretendía ser positivista y casualista, se expresó a
través de figuras literarias para transmitir con fuerza descriptiva sus grandes
postulados analíticos. Paradójicamente, han sido muchos de estos símiles y
figuras retóricas las que han permanecido en el imaginario del pensamiento social
de Occidente, quizás por su fuerza descriptiva, por su poder de recordación o,
también, por las mismas limitaciones comunicativas y analíticas de las ciencias
sociales, que se vieron llevadas a permanecer dentro del lenguaje y las
representaciones figurativas.

La metáfora de la base económica
1
sirve al marxismo para construir una metáfora
mayor y de más complejidad conocida como la pirámide social, donde en su base
se encontraban las relaciones de producción y, en los niveles subsiguientes,
aparecían las ciencias, las artes y el Estado, como aparato político encargado de
reproducir el sistema a través de la ley y de un pesado control ideológico, que
velaba por el respeto y la defensa de la propiedad privada.

Esta inclinación economicista contenida en la estructura y representación de la
sociedad, que subyace a la metáfora usada, tendrá implicaciones duraderas en las
ciencias sociales. Principalmente, por la vía de entronizar el análisis económico y
estructural
2
como la piedra angular del análisis social, supeditando otras
dimensiones muy relevantes de análisis de tipo cultural, que quedaron relegadas
para ser descubiertas en tiempos recientes bajo el signo reivindicador del
culturalismo; que, desgraciadamente, cometió los mismos excesos que su
contraparte economicista de otros tiempos.



1
Una de las figuras gráficas o de las metáforas analíticas más duraderas y representativas del marxismo, en términos
metodológicos, es la de la base económica. A partir de esta metáfora, el marxismo institucionalizó un sesgo
metodológico, efectista y duradero, centrado en el análisis de los regímenes de producción y las relaciones sociales y
económicas, configuradas en torno de la relación entre el capital y el trabajo, como la médula del capitalismo moderno.
2
El análisis marxista logró imbricar el análisis sociológico de los hechos sociales totales, con una visión de la economía
igualmente universal, que se analiza a través de la relación social y económica entre el capital y el trabajo. De este
modo, el marxismo estableció una lectura estructural y economicista de la sociedad la cual permitía relacionar y predecir
fenómenos de manera universal a través de su esquema analítico. En síntesis una visión teórica universal de las
sociedades humanas.
El determinismo económico como metodología

El determinismo económico
3
es una condición analítica y metodológica que
atraviesa el análisis estructural de tipo marxista. En este sentido, tal teoría tiene
una vocación analítica de tipo determinista, que se caracteriza por su énfasis en el
estudio de las relaciones económicas de producción. En el análisis, estas
relaciones económicas determinan los otros niveles superestructurales de la
sociedad.

En clave histórica, el determinismo económico da lugar a que el análisis
económico del capitalismo y que sus contradicciones estructurales, conduzcan al
socialismo y al comunismo
4
. Bajo estos presupuestos analíticos y metodológicos,
el marxismo cerró líneas frente a un bloque integral y perdurable de pensamiento y
análisis de la sociedad, conocido como Marx y la base económica.
Por otra parte, el marxismo en la forma como fue concebido y estructurado tendría
a priorizar en su análisis el sistema capitalista, sobre los otros regímenes de
producción. Tal priorización se explicaba en parte porque, para Marx en sus
íntimas convicciones, la crítica de la sociedad burguesa era el único camino para
descubrir los fundamentos de las sociedades precedentes al capitalismo. Con esta
perspectiva de análisis, el estudio sobre la evolución histórica se planteaba a partir
de períodos, donde la última fase analizada -el capitalismo- contenía en sus
fundamentos centrales a todos los períodos pasados, ya que toda la historia
convergía hacia ella misma. Desde esta óptica, la historia se entendía como una
cadena eslabonada que se explicaba a partir del análisis del sistema capitalista
como su etapa final.

En síntesis, el determinismo económico condiciona la mirada de la economía
como factor determinante de todos los otros fenómenos sociales y, en última
instancia, el curso de la evolución histórica.

El determinismo histórico

El determinismo histórico
5
es una interpretación de la historia materialista y
determinista, que centra su análisis en las relaciones económicas de las
sociedades, las cuales jalonan los procesos de transformación histórica de sus
regímenes económicos. Es decir, las sociedades tienen un plan histórico
predeterminado -una teleología
6
- por consiguiente, hay un fin de la historia escrito
en sus estructuras económicas.

3
Es una condición epistemológica del análisis marxista, que determina el estudio social con base en la comprensión del
proceso de las relaciones económicas de producción, en las cuales se halla inscrita la sociedad con un todo.
4
La última etapa de la evolución del capitalismo, se caracteriza por la supresión de la propiedad privada y el reino de la
felicidad humana.
5
Visión analítica de la historia que segmenta el proceso histórico en etapas, características por sus relaciones de
producción y acumulación. En la superposición los regímenes del esclavismo, el feudalismo, el capitalismo y el
socialismo, se encuentra la clave explicativa de la evolución de historia, donde una etapa previa explica la subsiguiente.
6
Visión filosófica que se caracteriza por la definición de un telos; de un fin de la historia sujeto a un plan determinado.
Este determinismo se expresa a través de un análisis estructural y progresivo; que
parte de la identificación de una serie de rasgos y características relacionadas,
que sirven para estudiar a las sociedades a lo largo del tiempo, explicando
también la transformación de las mismas y el proceso histórico en máximas tan
simples y fuertes como la lucha de clases, que es el motor de la historia. Con base
en lo anterior, el capitalismo puede simplificarse en su análisis histórico a través
de las transformaciones materiales que han tenido los anteriores regímenes de
producción; no obstante, sus singularidades y particularidades históricas.

Las consecuencias analíticas del determinismo histórico en las ciencias sociales
llevaron a que el estudio y caracterización sociológica de etapas previas al
capitalismo fueran analizados e interpretados con categorías y conceptos
pensados para analizar el sistema capitalista. Por otra parte, el ciclo histórico
aparece guiado de antemano por un horizonte donde el capitalismo y, su
subsiguiente superación, el comunismo emergían como el fin de la historia.

Weber y el aparato técnico de dominación

El aparato técnico de dominación
7
es la forma bajo la cual la teoría weberiana
analiza el Estado
8
contemporáneo, el cual es interpretado en términos de una
máquina burocrática racional, sometida a una estricta lógica normativa y
burocrática que configura una estructura organizativa integrada por funcionarios.
En este sentido, el Estado no se define por los fines que su asociación lleva a
cabo; su especificidad recae en los medios que le son comunes, a través del uso
de la coacción física por parte de su cuadro administrativo.

La teoría weberiana sobre el poder enfoca su análisis en el aparato administrativo
y burocrático de dominación. En una sociedad, el poder se estructura de manera
vertical en torno de las funciones administrativas y de control ejercidas por el
Estado.

Bajo esta construcción, la existencia y la validez como representación de un orden
más allá de la costumbre arraigada y el interés particular, se resuelve bajo la
garantía de una amenaza continua de que el aparato se manifieste mediante su
singularidad.

La administración burocrática racional

Los grandes aportes de Weber se pueden pensar en relación a la obra de Marx. Si
Marx hizo el análisis económico del sistema capitalista, Weber efectuó el análisis
político del Estado.


7
El aparato técnico de dominación fue, en sentido metafórico, la acepción que usó Weber para designar al Estado
moderno; en una sociedad caracterizada por el fin de las creencias religiosas, metafísicas, y creyente de la objetividad y
la racionalidad.
8
Asociación de dominación caracterizada por el monopolio legítimo de la violencia.
El aporte más revelador que Weber realizó sobre la trayectoria histórica del
Estado, está en su análisis de la burocracia racional. En esta etapa, Weber
concentraba sus esfuerzos de estudio analizando las burocracias administrativas
9

en el plano político de las sociedades contemporáneas, gobernadas por líderes en
sistemas verticales de administración.

La reflexión sociológica e histórica sobre los tipos de autoridad legítima, resume
en parte, uno de los principales aportes realizados por Weber a su reflexión sobre
el poder. Los tipos ideales
10
operan como formas preferibles de análisis que,
contrastadas con la realidad, revelan el potencial interpretativo del mismo. En este
sentido, Weber estableció tres tipos de creencias que daban lugar a tres tipos de
legitimidad
11
del poder, a lo largo de la historia occidente. Los tres tipos de
autoridad establecidos fueron:

1. El tradicional, fundado en la creencia en la tradición.

2. El carismático, originado en la creencia en el heroísmo y en las cualidades
intransferibles de la persona.

3. El racional legal, el cual reposa en la creencia en la ley establecida por
autoridades formalmente establecidas.

Los universos mentales de Marx y Weber

El debate entre Marx y Weber establece dos formas paradigmáticas de interpretar
la realidad social.

Mientras el determinismo económico de Marx educó a toda una generación y
adoctrinó a ciertos sectores de la sociedad en una mirada casualista y
economicista de la sociedad, donde lo determinante fue el análisis economicista
centrado en las contradicciones de la sociedad. El análisis weberiano se sitúa en
la cúspide de la sociedad, en el aparato político y en sus lógicas burocráticas,
administrativas y legales, soportadas en un sistema de creencias legítimas
igualmente verticales.

El concepto del poder también ha sido analizado bajo el marxismo y la sociología
weberiana, desprendiéndose de estas teorías dos posiciones analíticas,
metodológicas y representativas bastante diferentes.


9
http://www.youtube.com/watch?v=d1I2KWywOJE&feature=related
10
Son construcciones analíticas que recogen una serie de rasgos, que permiten componer un artefacto de
análisis, que facilita la interpretación de la realidad, sin querer establecer una relación de correspondencia
con la misma. Por consiguiente, son herramientas heurísticas de la realidad social.
11
Los tipos de legitimidad son tres construcciones ideales que Weber diseñó para comprender los rasgos
centrales que componen las creencias que ligan a los colectivos con los poderes establecidos a lo largo de la
sociedad.
Por una parte, para el marxismo, el problema del poder se representa en forma
estructural sometido a una lógica de determinación de lo político por parte de lo
económico, conocida en términos metodológicos como superestructura
12
.

Para la sociología weberiana, el problema del poder se representa en términos de
la construcción histórica de una máquina burocrática y racional de dominación de
la sociedad.

La modernidad en Occidente dio lugar a una transformación cultural en gran
escala bajo la forma de un proceso desacralizador
13
, que termina desmitificando y
desvelando los mantos de oscuridad, dogmas, mitos y credos religiosos que se
posaban sobre la realidad del antiguo régimen. En este contexto, el trabajo de
Weber estudia el proceso de conformación de un cuerpo de funcionarios
14
que se
integran al capital administrativo y militar, que los príncipes emergentes iban
acumulando para sí bajo la forma de edificios, dinero, soldados, armas, letrados y
asesores, que fueron construyendo paulatinamente los primeros gérmenes del
Estado moderno. Así pues, a través de este irreversible proceso de centralización
de los medios materiales para ejercer el poder administrativo y la violencia se
configura de manera progresiva los cimientos del Estado moderno como un
aparato de violencia legítima.

En términos simplificados, metodológicamente, el marxismo asume un punto de
vista de abajo hacia arriba, dándole preeminencia al análisis económico como
factor explicativo central. Desde tal óptica, el análisis de las etapas históricas de
los modos económicos, complementa su visión sociológica de la sociedad con un
análisis histórico de los modos de producción: materialismo histórico
15
. Por su
parte, la postura weberiana se caracteriza por un análisis de arriba hacia abajo,
enfatizando en el estudio de la estructura burocrática.




12
Estado: Aparato ideológico de dominación de una clase sobre otra. Ley: forma ideológica de dominación
de la clase capitalista en el poder. Economía: base económica de la sociedad, compuesta por las relaciones
económicas entre el capital y el trabajo como forma central de regulación y tensión entre las clases sociales
en la sociedad capitalista.
13
La desacralización es una condición general de una sociedad, que entra en un proceso de transformación
cultural, dejando atrás los reductos de religiosidad y la magia que estructuraban sus creencias y patrones de
interacción y ordenamiento social, para concebirse sobre nuevos pilares, que a través de la ciencia, la
técnica y la razón darán origen a una nueva sociedad, más allá de lo sacro.
14
Los funcionarios modernos se caracterizan por sus altos niveles de profesionalización, preparación técnica
y dignidad pública frente a sus cargos que son remunerados salarialmente. Los funcionarios obedecen a sus
superiores a través de una estructura jerárquica e impersonal.
15
Esclavitud: sistema de dependencia económico de dominación absoluto sobre las personas, la tierra y el
capital. Basado en una relación de dependencia personalista entre el esclavo y el amo. Feudalismo:
dependencia del siervo al señor feudal pero al primero lo ligan una serie de derechos imprescriptibles con la
tierra. Capitalismo: la supresión de todos los factores productivos a la clase trabajadora, que solo posee su
trabajo y lo vende bajo la forma de un salario a la clase capitalista. Comunismo: etapa final del proceso
histórico donde se suprime la propiedad privada y el hombre alcanza la libertad.
Resumen

En esta unidad se encontraron los dos grandes debates que sobre el poder y la
sociedad se encuentran: el marxismo y la teoría weberiana.

De los cuerpos teóricos el marxismo y la sociología weberiana se desprenden dos
posiciones analíticas, metodológicas y representativas bastante diferentes.

Para el marxismo, el problema del poder se representa en forma estructural,
sometido a una lógica de determinación de lo político por parte de lo económico.

La metáfora de la base económica sirve al marxismo para construir una metáfora
mayor y de más complejidad conocida como la pirámide social, en cuya base se
encontraban las relaciones de producción y, en los niveles subsiguientes,
aparecían las ciencias, las artes y el Estado, como aparato político encargado de
reproducir el sistema a través de la ley y de un pesado control ideológico, que
velaba por el respeto y la defensa de la propiedad privada.

Para la sociología weberiana, el problema del poder se representa en términos de
la construcción histórica de una máquina burocrática y racional de dominación de
la sociedad.

El aparato técnico de dominación es la forma bajo la cual la teoría weberiana
analiza el Estado contemporáneo, el cual es interpretado en términos de una
máquina burocrática racional, sometida a una estricta lógica normativa y
burocrática que configura una estructura organizativa integrada por funcionarios.

UNIDAD 2. ESTRATEGIAS ESPACIALES Y MECANISMO DE COORDINACIÓN
DEL PODER

Introducción

La crisis del llamado Estado bienestar y su modelo de regulación centrado en un
poder estatal centralizado, de la mano de un modelo de producción de tipo
fordista, se torna en aprietos con la introducción del post fordismo, las cadenas de
valor internacional y la globalización. En este escenario aparecen nuevas formas
de regulación caracterizadas por un reposicionamiento de los actores privados y
de nuevos sistemas de coordinación público privada caracterizados por la
difuminación de sus límites.

La reflexión territorial y espacial sobre el poder introduce en un debate de las
estrategias de territorialización del poder y las complejas geometrías que
componen sus formas de regulación espacial: ciudades, estados, regiones
virtuales, economías triadas, bloques regionales y el espacio global, en sí mismo,
como la unidad mayor.

Objetivos

Objetivo General

Analizar la discusión contemporánea sobre los procesos de reterritorialización y
del Estado bajo el fordismo, así como dar a conocer las diferentes formas
institucionales que distinguen el ejercicio del poder, bajo este proceso
caracterizado por la heterarquía y la coordinación público privada.

Objetivos Específicos

Estudiar la posición de Jessop sobre los ajustes en el sistema de regulación del
Estado y las nuevas formas de poder heterárquico que surgen bajo el modelo de
producción fordista.

Conocer el debate sobre el poder, bajo formas sistémicas de coordinación público
privada, que se ha dado principalmente en América Latina.

La regulación del capital

El Estado bienestar y su modelo de poder estatal centralizado; de la mano de un
esquema de producción de tipo fordista; entra en crisis con la introducción del post
fordismo, las cadenas de valor internacional y la globalización. En este escenario,
aparecen nuevas formas de regulación caracterizadas por un reposicionamiento
territorial de las operaciones del capital.

La convergencia de los regímenes de acumulación, con nuevos modelos de
regulación incrustados en escalas
16
espaciales específicas, da lugar a nuevos
espacios o escalas como: las ciudades, regiones y triadas económicas. En este
panorama, se observa la consolidación en el mundo de nuevos actores de poder,
como las ciudades globales (París, Londres, Nueva York, Sao Paulo, etc.); las
triadas económicas (el triángulo de Sijori) o los bloques económicos regionales
(Unión Europea).

Los nuevos sistemas de regulación se caracterizan por la dispersión territorial de
sus actividades y por la difuminación entre los límites entre lo público y lo privado.
Así como por la consolidación de nuevas y novedosas formas de gobernanza
17
y
coordinación entre actores públicos, civiles y económicos.

Crisis del Estado bienestar keynesiano

La crisis del Estado bienestar keynesiano
18
(Ebnk) es asumida, por Bob Jessop
19
,
como el punto de inflexión en el debate sobre las nuevas formas de regulación
escalares. Durante más de una generación, el modelo estatal de Keynes fue la
escala típica y generalizada de regulación social y económica
20
a nivel mundial.

Esta crisis se interpreta como la consecuencia de los conflictos internos del
Estado, que impedían el alcance de sus objetivos y limitaban sus capacidades de
intervención eficiente en los temas laboral, fiscal y social, entre otros.

16
Escala: Forma de regulación que se deriva de la convergencia entre un régimen de acumulación y un sistema de
regulación en un espacio temporal dado. Estado Nación: forma de regulación imperante en la etapa de post
guerra del sistema capitalista bajo la forma de un estado de bienestar de tipo keynesiano. Globalización:
forma de regulación que se deriva de un sistema global, caracterizado por la supresión de las barras
fronterizas y comerciales y la estandarización de la información y la cultura. Ciudad: escala de regulación
central, eje de las aglomeraciones económicas urbanas y de sus sistemas de gestión económica, tipo
clústeres o distritos industriales. Región: escala de regulación caracterizada por las conexiones
transfronterizas complejas entre áreas de una geometría variable, que contienen dinámicas económicas
integradoras; por ejemplo el triángulo de Sijori.
17
Características Gobernanza: coordinación: mecanismo de coordinación entre el sector público y privado
caracterizado por la horizontalidad. Representación: forma de representación o abstracción de las
estrategias de gestión de la sociedad contemporánea. Reescalamiento: proceso de reterritorialización y
desterritorialización del capital, caracterizado por la preeminencia de la gobernanza. Heterarquia: sistema
de gobernanza típico de la sociedad del conocimiento; caracterizado por lo dialógico, lo pluralista y la
heterarquia de sus sistemas de gestión público-privados.
18
Escala de regulación configurada en torno de las economías capitalistas atlánticas, bajo las cuales se regularon y
gestionaron las tensiones económicas del capital de sus economías. En Asia y América Latina, estas escalas de regulación
se manifestaron bajo las formas del Estado de seguridad y el modelo cepalino de la sustitución de importaciones.
19
Sociólogo, politólogo y economista inglés; es profesor de sociología en la Universidad de Lancaster y
director fundador del Instituto de Estudios Avanzados, así como co-director del Centro de Investigación de
Economía Política Cultural en la Universidad de Lancaster. Catedrático de las Universidades de Cambridge,
Essex y Lancaster, Manchester. Entre sus abundantes publicaciones destacan Sobre la teoría relacional del
Estado, La teoría de la regulación, La crisis del Estado de bienestar y El Estado capitalista
20
Bajo la teoría marxista de análisis económico, el capital no dispone de los mecanismos necesarios para su regulación.
Por consiguiente, requiere de una serie de apoyos y condiciones dadas por la ley, la seguridad, las políticas sociales y la
administración estatal, como condiciones necesarias para su reproducción y funcionamiento.

El Estado experimenta una crisis en su coherencia vertical, en términos de su
estructura administrativa; y en su coherencia horizontal, limitándose su alcance y
eficiencia en las actividades de intervención social. Igualmente, revela la
reconfiguración de dinámicas y actores sociales y económicos en un entorno
cambiante, caracterizado por:

 El activismo de los mercados

 La iniciativa empresarial

 El liderazgo urbano

 Un ambiente político promotor de reformas y ajustes, que minaban o
reorientaban las antiguas capacidades del Estado.

La crisis del Estado de bienestar keynesiano, es la problemática de una de las
etapas más duraderas y eficientes de regulación del capital, caracterizada por el
Estado como único agente regulador. Su crisis debe entenderse como la entrada a
un complejo debate sobre el cual surgen las nuevas escalas de regulación de la
sociedad contemporánea.

El reesclamiento como estrategia de regulación

El reescalamiento
21
es el procedimiento determinante que asumen los diferentes
procesos de regulación, una vez el Estado de bienestar entra en una crisis
profunda en las economías atlánticas. Este proceso se caracteriza por las
geometrías variables
22
y las complejas coordinaciones y relaciones que se
establecen entre las escalas. En este sentido, las antiguas relaciones entre lo
local, lo nacional y lo global, ya no son suficientemente explicativas de la
complejidad de conexiones en las que se haya inmersa la globalización, como un
proceso cambiante y creativo que contiene y supera los sistemas de regulación
que le son impuestos.

Las ciencias sociales plantean un perdurable debate que anticipó muchas de las
dinámicas de configuración territorial, gubernamental y funcional del poder como lo
fue el debate sobre la coordinación espacial del poder.

En este escenario, nuevos modelos de regulación territorial y representaciones
geopolíticas y geoeconómicas cobran fuerza más allá de lo nacional, reivindicando

21
Proceso cambiante y complejo mediante el cual una sociedad compleja garantiza sus ajustes estructurales,
conteniendo de manera maleable las fuerzas del capital, a través de estrategias espaciales y temporales de regulación
que operan a través de estrategias geográficas de gestión territorial o mecanismos de gestión de riesgos.
22
La geometría variable es una propuesta topología de análisis espacial, que busca ampliar la antigua relación de niveles
entre lo local, lo nacional y lo global, para reconocer las complejas interconexiones verticales, horizontales,
transversales, centrífugas, centrípetas y de diferente dirección y estructuración, que integran a las complejas geografías
del mundo global.
los espacios locales y urbanos, por debajo del antiguo todo poderoso Estado-
nacional. Y por encima de éste, nuevos esquemas de integración regional y
subregional. En suma, el Estado se ve eclipsado por dinámicas locales e
internacionales que atraviesan el espacio nacional, debilitándolo frente a ciudades
globales como Londres y Frankfurt, clúster económicos como Sillicon Valley y
mercados regionales y subregionales como la Unión Europea y el Mercosur.

El reescalamiento debe entenderse como una estrategia de regulación, donde los
sistemas impuestos para regular contienen las fuerzas del capital; pero estos son
a su vez superados por las mismas fuerzas que buscan contener, ya que no se
pueden retener indefinidamente. Por consiguiente, hay una lucha constante por
definir sus contornos y sus estrategias de regulación cambiantes.

Ciudades globales, medios innovadores y clúster

El llamado redescubrimiento regional; interés primordial de varias disciplinas como
la geografía económica, la economía urbana y la ciencia política contemporánea;
evidencia la atención recobrada por las ciudades globales
23
, los medios
innovadores
24
, los distritos industriales, los clúster; en razón de ser las escalas
geográficas micro y los escenarios locales de la gobernanza mundial.

Estas unidades de gestión territorial y de regulación económica local revelan una
serie de detalles determinantes de los mecanismos, actores y sistemas de
coordinación del poder en el mundo global, caracterizado por el protagonismo de
las aglomeraciones económicas urbanas y sus diferentes estrategias de
innovación y gestión territorial, en un escenario determinado por la competitividad
internacional.

Este proceso de transformación, el cual acontece de manera acelerada a finales
de los años 70, tendrá un impacto significativo en la gobernanza de América
Latina, como medio y estrategia operativa de gobierno social, a lo largo de la
región.

En síntesis; las ciudades globales, los medios innovadores y los clúster, se
presentan analítica y empíricamente, como las escalas centrales de regulación y
desarrollo del mundo global, caracterizado por la aglomeración económica y las
sinergias colectivas entre actores públicos y privados, en escalas geográficas de
tipo local.



23
http://www.youtube.com/watch?v=pe8PVIHwjUU
24
La reflexión sobre los medios innovadores es en parte heredera de la teoría sobre los distritos industriales. Su aporte
central está en la relación que logran tejer las redes empresariales con los proveedores, generando procesos de
aprendizaje colectivo e innovación territorial, en un contexto donde el Estado aporta una serie de servicios colectivos
como infraestructura, educación y servicios en redes comunitarias, caracterizadas por aportar al bien general.
Dialógica y acéntrica

La heterarquía
25
debe entenderse como una tercera vía analítica entre la anarquía
del mercado y la jerarquía, la cual supone la auto organización horizontal entre
actores mutuamente interdependientes. Se caracteriza por los esfuerzos para
conducir el desarrollo de sistemas diferentes teniendo en cuenta sus respectivas
racionalidades y códigos operativos y sus diferentes interdependencias
sustantivas, sociales y espaciotemporales.

La clave del éxito de la heterarquía tiene tres aspectos:

 Compromiso permanente con el diálogo para generar e intercambiar una
mayor información.

 Reducción del oportunismo
26
, al apresar a los participantes en una gama de
decisiones interdependientes en horizontes de corto, medio y largo plazo.

 Aprovechar las interdependencias y riesgos asociados a la especificidad de los
activos, estimulando la solidaridad entre los socios.

Este es un modelo donde prima el diálogo, la horizontalidad y la reducción del
oportunismo, sobre los modelos verticales, autoritarios, centralistas y burocráticos.
La heterarquia es un modelo de análisis óptimo para analizar escalas de tipo local
y micro, por debajo de las antiguas escalas nacionales, donde son identificables
los actores y sus relaciones de interdependencia, las cuales son
predominantemente territoriales y urbanas. En este sentido, se asiste a la
emergencia y consolidación del poder local, sobre el otrora hegemónico poder
nacional.

Resumen

En esta unidad se aborda el problema del poder desde una perspectiva geográfica
que ha sido reivindicada por los más recientes estudios sobre la globalización, a
partir de la relativización y escaso potencial analítico que la escala de análisis del
Estado-nación ha venido teniendo en las últimas décadas.

En este sentido, el debate sobre los procesos de reescalamiento y configuración
de nuevas escalas territoriales de análisis cobrará un gran sentido para la teoría
política. Finalmente, el análisis micro de estas nuevas escalas de gestión
territorial y la configuración del poder local y global, resaltan un nuevo hallazgo

25
Es un sistema de gestión territorial de sociedades de aprendizaje constante, envueltas en procesos de competitividad
crecientes las cuales se caracterizan por sistemas de gobernanza dialógicos, pluralistas y heterárquicos.
26
La reducción del oportunismo se presenta como la resolución de uno de los grandes dilemas de la acción colectiva,
que se expresa como la inevitabilidad de la acción individual egoísta que deserta del acuerdo colectivo, cuando no
pierde los beneficios que recibe del acuerdo y no puede ser sancionado individualmente por ello. La situación conocida
con el nombre de gorronear, puede bajo este tipo de acuerdos encontrar posibilidades de reducción y desaparición.
que es el de los sistemas de coordinación público-privados como los mecanismos
por excelencia de gestión y regulación del mundo global en diferentes niveles.

Se puede concluir, que el gran aporte de estos hallazgos es el de la relativización
de las escalas, lo cual viene a convertirse en una característica central de la
globalización, donde el Estado-nación ha perdido la hegemonía y la centralidad en
la gestión de las relaciones sociales y económicas configuradas territorialmente.
En este escenario, emergen nuevas escalas desde abajo y desde arriba, sitiando
al Estado a partir de fuerzas y dinámicas económicas y sociales que, desde lo
local y lo internacional, terminaron reconfigurando el mundo en un escenario
diverso y complejo en su parte territorial, económica y política.


UNIDAD. 3. PODER COMUNICATIVO

Introducción

Los análisis empiristas, economicistas y sistémicos, durante los últimos años,
pusieron en jaque teórico y conceptual las viejas teorías sobre la democracia y
muchos de los postulados filosóficos de la modernidad entendida enclave filosófica
del siglo XVIII. Frente a estos retos analíticos, la obra de Habermas ofrece una
visión renovada y sólida sobre la pertinencia y centralidad del poder comunicativo
y el entendimiento intersubjetivo como eje central de la democracia deliberativa
institucionalizada.

Objetivos

Objetivo General

Comprender la propuesta teórica y analítica sobre el poder comunicativo y la
democracia deliberativa planteada por Habermas; así como sus más grandes
debates con otras teorías.

Objetivos Específicos

Identificar los principales debates que desde la teoría habermasiana se establecen
con otras disciplinas y ángulos de análisis sobre el problema de la sociedad y la
política contemporánea.

Definir los principales postulados teóricos y analísticos de la teoría de Habermas
sobre el poder comunicativo.

Inscribir de manera general el debate teórico sobre el poder comunicativo en una
reflexión más amplia sobre la democracia deliberativa.




Los análisis empiristas y cooperativistas de poder

Para las teorías empiristas del poder
27
-cuestionadas por Habermas- la pretensión
y necesidad de legitimidad del derecho y sus criterios de validez, se interpretan de
manera distinta a la perspectiva del participante. Para este último, las condiciones
de aceptabilidad del derecho y del poder político se transforman en condiciones de
aceptación y las condiciones de legitimidad se transforman en condiciones de

27
Ya sea en su versión sistémica o de teoría de la acción para Habermas, las teorías empiristas del poder no ignoran la
impregnación normativa del poder político articulado en términos de derecho, pero se reducen al poder social. El
problema sobre la aceptación y la legitimidad del derecho, por parte de una comunidad de derecho, pasa a un segundo
plano.
estabilidad de una fe en la legalidad de la dominación, que es aceptada por toda la
comunidad jurídica.

Del adensamiento de los complejos organizativos, la teoría de sistemas
28
saca
resueltamente la consecuencia de que hay que considerar a la sociedad como una
red de subsistemas autónomos encapsulados unos frente a otros, adoptando cada
uno su propia semántica, constituyendo entornos los unos para los otros. Esta
teoría abandona el nivel de los sujetos de acción individuales y colectivos.

En términos analíticos y políticos, la importancia que para Habermas tienen estas
posiciones reside en su fuerza disruptiva; por tal razón, construye sobre su crítica
una postura de análisis alternativa de la sociedad.

Las teorías empiristas del poder reivindican una sociedad individualista y compleja
donde imperan las lógicas del poder y la economía, envueltas en entramados
complejos y densos, que no reivindican en la teoría el sujeto racional y deliberante,
el cual es una pieza angular para el análisis habermasiano y para su defensa
filosófica de la modernidad.

La obra de Habermas debe leerse como una clara reivindicación de la filosofía
moderna y de los principios de la ilustración, amenazados filosóficamente por las
teorías empiristas, sistémicas y post modernistas sobre el poder.

Los procesos funcionales de deliberación

Los análisis empiristas, economicistas y sistémicos, pusieron en jaque teórico y
conceptual las viejas teorías sobre la democracia y muchos de los postulados
filosóficos de la modernidad, entendidos en clave filosófica del siglo XVIII.

Frente a estos retos analíticos, la obra de Jurgen Habermas ofrece una visión
renovada y sólida sobre la pertinencia y centralidad del poder comunicativo
29
y el
entendimiento intersubjetivo, como eje central de la democracia deliberativa
30


28
Teoría: Para esta teoría, la intención entre sistemas sólo sucede a través de sus propias formas de operación, fijadas internamente,
y no por las intenciones e intereses de los actores implicados. Perspectiva: desde la perspectiva de teoría de sistemas se deriva el
abandono de una concepción jerárquica de la sociedad, centrada en el Estado. Especializado: especializado en la producción de
decisiones colectivas vinculantes, el sistema político a de afirmarse contra los demás subsistemas funcionales, sin poder reclamar
posibilidades privilegiadas de intervención.
29
Poder comunicativo: con la teoría del discurso entra en juego una idea fundamental: los procedimientos y presupuestos
comunicativos de la formación democrática de la opinión y la voluntad, funcionan como importantísima esclusa para la racionalización
discursiva de las decisiones de una administración y un gobierno, ligados al derecho y a la ley. Racionalización significa mas que mera
legitimación, pero menos que constitución de poder. El poder del que puede disponerse administrativamente cambia su estado de
agregación, mientras permanece retroalimentativamente conectado con la formación democrática de la opinión y la voluntad. La
opinión pública así elaborada y transformada en poder comunicativo no puede ella misma mandar, si no solo dirigir el uso del poder
administrativo en una determinada dirección (Habermas, 1998). Democracia deliberativa: procedimiento democrático que permite
conectar las consideraciones pragmáticas, los compromisos y los discursos de autoentendimiento. Inter-subjectividad: procesos de
entendimiento que se efectúan a través de procedimientos democráticos o en la red de comunicación de los espacios públicos políticos.
Política deliberada: una red de discursos y formas de negociación que tienen por fin posibilitar la solución racional de cuestiones
pragmáticas, morales y éticas. Mundo de la vida: sistema de acción cultural especializado, que se reproduce a través de la escuela, la
familia, el derecho y un código común que es el lenguaje.
30
Primera etapa: la sociedad monárquica reposa sobre la centralización del conocimiento y la voluntad de Dios
encarnada en las instituciones eclesiásticas y en el Rey como representante en Dios en la tierra. Segunda etapa: la
institucionalizada.

El esfuerzo analítico de Habermas es central dentro de la estructura democrática y
las coordenadas filosóficas de la modernidad. Su apuesta es por la racionalidad
intersubjetiva, como pieza central de la legitimación y construcción del poder en
una sociedad democrática, que renueva su complejidad desde abajo, a partir una
sociedad compuesta por individuos racionales.

Inclinados hacia el entendimiento; este es un debate que debe situarse siempre en
relación con sus grandes contradictores, puesto que Habermas siempre entra en
diálogo con ellos y las representaciones que subyacen a las visiones empiristas y
sistémicas que trata de refutar y cuestionar.

Poder deliberativo y la formación democrática de la opinión

La teoría del discurso cuenta con la intersubjetividad
31
de orden superior que
representan los procesos de entendimiento, efectuados a través de
procedimientos democráticos o en la red de comunicación de los espacios público-
políticos. Estas comunicaciones que se producen dentro y fuera del complejo
parlamentario y de sus órganos programados para tomar resoluciones; constituyen
ámbitos públicos en los que puede tenerse una formación más o menos racional
de la opinión y de la voluntad, acerca de materias relevantes para la sociedad
global y necesitadas de regulación.

El flujo de comunicación entre la formación de la opinión pública
32
, los resultados
electorales institucionalizados y las resoluciones legislativas, tienen por fin
garantizar que la influencia generada en el espacio de la opinión pública y el poder
generado comunicativamente, se transformen a través de la actividad legislativa
en poder utilizable administrativamente.

Para Habermas, con esta posición teórica está soportando una defensa filosófica
de la modernidad y la democracia, a través de la reivindicación de las instituciones
públicas deliberativas. La propuesta se estructura por medio de la defensa de una
sociedad deliberativa y democrática que, por fuera de los espacios parlamentarios,
construye una red institucionalizada y pública de participación y reflexión.


sociedad industrial reposa sobre un sistema que sujeta al hombre a las rutinas de trabajo, a las máquinas y a la empresa,
como un sistema vertical y autoritario de dominación. Tercera etapa: la democracia deliberativa o participativa, las
sociedades del conocimiento se caracterizan porque se están eregidas sobre el conocimiento como pilar central de la
sociedad y, políticamente se encuentran estructuradas por el principio de la democracia delibertiva.
31
La práctica de argumentación constituye un foco en el que los esfuerzos de distintos participantes en la sustentación,
se desarrollan de manera mutua, con el objetivo de entenderse, por distinto que sea su origen. Conceptos como el de
verdad, racionalidad, fundamentación o consenso, desempeñan en todas las lenguas, y en toda comunidad de lenguaje,
el mismo papel gramatical, por diversa que sea la interpretación de que son objetos y por diversos que sean los criterios
de su aplicación.
32
El espacio para la opinión pública es como una red para la comunicación de contenidos y la toma de una postura, es
decir, de opiniones que en los flujos de comunicación quedan filtrados y sintetizados, de tal suerte que se condensan en
opiniones públicas anudadas en torno a temas específicos.
En conclusión, la teoría comunicativa busca que la red de comunicaciones y los
procesos de entendimiento propios de una sociedad democrática se transformen
por medio de la opinión pública y la acción legislativa, en poder empleado para
administrar.

El lenguaje ordinario, la cultura y el mundo de la vida

El lenguaje ordinario es el medio de la acción orientado al entendimiento, a través
de éste se reproduce y entrelazan los componentes del mundo de la vida
33
.

Los sistemas de acción que están especializados en alto grado en la reproducción
cultural (la escuela), la socialización (la familia) o en la integración social (el
derecho), no operan estrictamente separados unos de otros. Por medio del código
común que representa el lenguaje ordinario, esos sistemas de acción cumplen
también, concomitantemente, las funciones de los demás, manteniendo así una
referencia de la totalidad del mundo de la vida.

Tales experiencias empiezan siendo elaboradas privadamente, es decir,
interpretadas en el horizonte de biografías individuales que quedan tejidas con las
demás biografías en los contextos de mundos de la vida comunes, dando origen a
una dinámica pública que se puede identificar a lo largo de la sociedad civil
34
.

Finalmente, el mundo de la vida se constituye a través de una red de acciones
comunicativas. Por medio de la coordinación mutua se conforma una sociedad
que integra colectivos, asociaciones y organizaciones especializadas en
determinadas funciones, las cuales adquieren en su totalidad legitimidad social.

La posibilidad que Habermas encuentra de romper las autonomías e
interdependencias sistémicas, de subsistemas altamente especializados, está en
la fuerza conceptual y democrática del lenguaje ordinario, del mundo de la vida y
de la cultura como un todo, que operan como integradores de la sociedad y, por
ende, facilitan la comunicación integral.

Resumen

En esta unidad se abordó la discusión política contemporánea sobre la relevancia
y validez analítica y normativa del problema del poder comunicativo, en clave
filosófica moderna, reivindicando los valores filosóficos de la Ilustración del siglo
XVIII.

El gran estandarte de este debate lo porta el filosofo alemán Jurgen Habermas,
quien se opone a las tesis empiristas y sistémicas que en su reflexión sobre el
poder y la sociedad marginan el debate sobre la legitimidad y el papel de la
intersubjetividad individual como piedra angular del edificio democrático del mundo

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moderno. En este sentido, se discuten las principales tesis y aportes teóricos y
normativos que esta teoría plantea para entender bajo un ángulo renovado y
sugerente la importancia de la institucionalidad democrática en un mundo
complejo.

La teoría del discurso reivindica la intersubjetividad a través de procedimientos
democráticos y procesos de comunicación en red, que se configuran en los
espacios público-políticos. Estas comunicaciones, se producen dentro y fuera del
complejo parlamentario y de sus órganos programados para tomar resoluciones, y
constituyen ámbitos públicos en los que puede tener lugar una formación racional
de la opinión pública sobre temas relevantes para la sociedad global.

El flujo de comunicación entre la formación de la opinión pública, los resultados
electorales institucionalizados y las resoluciones legislativas, tienen por fin
garantizar que la influencia generada en el espacio de la opinión pública y el poder
generado comunicativamente se transformen a través de la actividad legislativa en
poder utilizable administrativamente. De esta manera, se replantea y reconstruye
una teoría omnicomprensiva de la democracia, la deliberación pública y la
participación institucionalizada en sociedades complejas.

UNIDAD 4.

La reflexión sobre los escenarios globales, inmersos en lógicas de regulación y autorregulación,
introduce en un debate mayor sobre la debilidad del Estado como ente regulador central de las
sociedades contemporáneas. En este contexto, se debate la necesidad de replantear la supuesta
superioridad estatal en el análisis de las dinámicas sociales y económicas del mundo
contemporáneo. Se asiste a un nuevo sentido de la política
35
, caracterizada por la negociación
múltiple entre diversos actores, y en donde el mercado juega un papel preponderante.

El debate actual plantea la necesidad de reconocer una nueva geografía estratégica
36
, donde las
ciudades globales emergen como las nuevas geografías de gestión local y en las cuales el Estado
entra a complementar sus planes, regulando muchas de las funciones de los privados. Se trata del
modo en que el Estado participa en el gobierno de la economía global en un contexto cada vez
más dominado por la desregulación, la privatización y el aumento en la autoridad de los actores no
estatales. Se asume que la inserción de un gran número de fenómenos globales se circunscribe a
jurisdicciones geográficas definidas por leyes y facultades administrativas nacionales. En este
sentido, el Estado puede concebirse como la representación de una facultad técnica administrativa
que posibilita la implantación de la economía global corporativa.

35
La política es planteada por Susan Strange como los acuerdos que determinan el entramado de valores (justicia,
libertad, riqueza y seguridad) del sistema en su conjunto, o bien como la forma en que se crean los agregados y las
condiciones necesarias para su estabilidad.
36
En esta geografía estratégica hay espacios donde la densidad de las transacciones económicas y la intensidad de las
actividades reguladoras se combinan para formar configuraciones complejas y novedosas.