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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori

ENSAYOS Y CONFERENCIAS
Pietro Gori
PRESENTACIÓN
La selección de ensayos y conferencias que aquí presentamos, debida al gran, y en su tiempo
famosísimo, jurista, militante y poeta libertario italiano Pedro Gori, la hemos tomado del libro
que bajo el título Ensayos y conferencias publicó aquí, en la ciudad de Méico, !" #", en el a$o
de %&'( la Editorial Vértice, dirigida por nuestro inol)idable amigo, guía, maestro y compa$ero
*ermoso Plaja"
+acido el %, de agosto de %-./ en la ciudad de Mil0n, a Pedro Gorí le tocaría desarrollarse
como libertario en un ambiente bastante tenso y confuso, cuando la proliferación de atentados
indi)iduales en contra de notorias personalidades p1blicas, generaría la negra leyenda del
anarquismo entendido como una escuela del crimen, y, sobre todo, del anarquista concebido
como un indi)iduo traicionero, )engati)o, asesino y demente"
20stenos se$alar el magnicidio cometido, en 3talia, en contra de 4mberto 3 y, otro m0s en contra
del presidente francés 5adi 6arnot, por el anarquista italiano 6asserio, para que se comprenda
el medio social y político en el que Pedro Gori junto con los dem0s militantes y teóricos
anarquistas de esa época hubieron de transitar"
5u acti)idad profesional como jurista penalista dio renombre a Pedro Gori ya que defendió en
muchas ocasiones a compa$eros en ideales7 igualmente su incansable acti)idad
propagandística en pro del triunfo de la causa libertaria o, para usar un concepto suyo, del
socialismo integral, término con el que designaba su particular concepción socialista libertaria,
le conlle)o a reali8ar giras por infinidad de países9 Estados 4nidos, :rgentina, 4ruguay, Espa$a,
3nglaterra, #rancia, entre otros"
Particularmente en :rgentina dejaría imborrable huella tanto como jurista como propagandista
libertario" !e lo primero encontramos e)idencias tanto en el curso que impartió en la
4ni)ersidad de 2uenos :ires como en la publicación de una re)ista dedicada específicamente a
temas de derecho penal7 y, de lo segundo, queda manifiesta su acti)idad al participar
acti)amente en el 6ongreso 6onstituyente de la mítica organi8ación obrera la #ederación
;brera <egional :rgentina"
:dem0s de escribir en numerosos periódicos y re)istas, creó una obra de teatro centrada en el
%= de mayo" :lcan8ó notoriedad también como poeta al escribir poesías que posteriormente se
cantaban usando alguna famosa melodía de la época" : este respecto recordemos su bellísimo
*imno del Primero de Mayo el cual interpret0base sobre el tema musical de +abuco de
Guiseppe >erdi" ;tra poesía suya musicali8ada lo fue la no menos bella :ddio a Lugano que
aborda el tema de la deportación de los anarquistas en 3talia"
Pedro Gori fallecería el - de enero de %&%% constituyendo su sepelio una majestuosa muestra
de fer)or popular por el gran n1mero de personas que acudieron a su funeral"
6hatal Lópe8 y ;mar 6ortés
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
EVOLUCIÓN DE LA SOCIOLOGÍA CRIMINALISTA
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6on fiero y alegre 0nimo, aunque también un tanto tembloroso, abro esta libre eposición del
pensamiento científico" Partiendo de esta premisa me propongo lle)aros a tra)és de las muchas
cosas amargas que el estudio de ese mal social, llamado delito, pone ante los ojos de todos
cuantos estudian con fe y entusiasmo las grandes enfermedades morales del hombre"
Estudiaremos juntos la génesis de ese doloroso hecho antisocial que se conoce con el nombre
de crimen7 estudiaremos sus diferentes factores, y, después de una concien8uda indagación
sobre las legislaciones que tratan de reprimirlo, buscaremos las bases naturales de una nue)a
terapéutica social que tiende a suprimir toda acti)idad criminosa del hombre contra el hombre y
que etinga las causas generadoras del delito"
Para la escuela cl0sica del derecho penal, desde 2eccaria hasta 6armignani, delito es toda
)iolencia del derecho" Para la escuela antropológica es delito toda ofensa a los sentimientos
fundamentales de probidad y de piedad" 5in pretender establecer una definición absoluta y
eterna, yo sinteti8o la proposición en esta forma9 es delito todo acto de un hombre que coarte
los derechos naturales de otro, en los cuales se funda una con)i)encia ci)il"
!ejemos por un momento las nociones abstractas para ocuparnos de la sociología en relación
con el delito"
?odos sabemos que en muchos países, a las doctrinas escépticas y a los métodos
inquisitoriales adoptados antes de la <e)olución francesa sucedió un período durante el cual los
estudios de jurisprudencia fueron una potente reacción en sentido liberal" Esta reacción, que
tu)o en #rancia por precursores científicos a los enciclopedistas, desde 6ondorcet hasta
!iderot7 en Germania el gran pensamiento del espíritu moderno que sinteti8aron *egel y @ant7
en 3nglaterra la brillante ortodoia económica de la escuela de Manchester, tu)o en 3talia una
brotación filosófica y jurídica que toda)ía sobre)i)e, resistiendo la implacable oleada del tiempo
y de los descubrimientos científicos que se suceden" Aa mucho antes de la resurrección
nacional italiana, un filósofo insigne, Buan !omingo <omagnosi, pre)ió, con una intuición
asombrosa, la sociología moderna respecto a lo criminal y reunió en tres grandes clases las
causas infinitas del delito9 defecto de subsistencia, defecto de educación, defecto de la justicia"
!esde aquel momento, el profundo pensador acusó al )erdadero delincuente9 a la sociedad,
demostrando matem0ticamente, con infinidad de hechos, el conocido aforismo de Cuitelet en su
Phisiquo 5ocial9 La sociedad prepara los delitos; el delincuente los ejecuta"
#ue un rayo de lu8 sociológica sobre la turbia marea de la criminalidad" Pero después los
penalistas se entregaron casi eclusi)amente al estudio del delito como abstracción jurídica"
4na pléyade de jurisconsultos insignes D5ciolocia, !el <oso, Mittermayer, 6armignani, 6arraraD
lle)ó el estudio del derecho penal a grandes alturas filosóficas y jurídicas, agotando
completamente las disertaciones doctrinales sobre el delito y sobre la pena" Esta escuela, la
)erdaderamente cl0sica del derecho penal, eageró el estudio y desarrollo de la parte
doctrinaria y concret0ndose al estudio del delito, perdió de )ista al delincuente"
3ncumbía a la escuela antropológica del derecho penal conducir las indagaciones de los
estudios de criminología, de las contemplaciones abstractas del delito y de la pena, a las
obser)aciones concretas y eperimentales del indi)iduo, que, empujado por causas que residen
dentro o fuera de la personalidad humana, ataca de cualquier modo el derecho de los dem0s"
1
Este ensayo corresponde a la introducción de una cátedra sobre Criminología social expuesta por Pedro Gori en la
Facultad de Derecho de la Uniersidad de !uenos "ires en el ciclo escolar correspondiente al a#o de 1$$%&
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Lombroso, primero7 Garófalo, #errí, Puglieri y muchos otros después, pusieron la premisa de un
ra8onamiento matem0tico" El hombre, como cualquier otro organismo )i)iente, tiene en sí y
fuera de sí fuer8as m1ltiples y multiformes que lo empujan, lo eprimen, le hacen reaccionar en
uno o en otro sentido, seg1n sea el juego de las fuer8as determinantes que entran en acción"
Es una antigua ilusión la de que el ser humano es libre moralmente de querer, contra lo cual
filósofos insignes, desde Platón a 5pino8a, desde #euerbach a <oberto :rdigó, una de las
inteligencias m0s claras de la ciencia positi)a italiana, han descargado golpes formidables"
Enrique #erri recogió, ilustr0ndolo con sus geniales obser)aciones, la larga contienda científica,
en su ecelente libro La teoría de la imputabilidad y la negación del libre albedrío, que tanto
esc0ndalo promo)ió entre la pudibunda ortodoia, la cual bauti8ó al autor, y a los que siguen
sus huellas, con el nombre de nihilistas del derecho penal"
En otra ocasión, desarrollando los principios fundamentales de las )arias escuelas de derecho,
hablaré del libre albedrío y de los argumentos que destruyen esa quimera )ulgar y secular, la
cual no es otra cosa que una deri)ación del principio metafísico que hace del hombre un
compuesto de dos partes y reproduce en él, como en un microcosmos mara)illoso, toda la
acti)idad colosal de las fuer8as naturales, desde la de los m1sculos hasta la del pensamiento"
5i unas mismas leyes fundamentales rigen el mundo físico y el mundo moral7 si, por ejemplo,
todo efecto no es m0s que el producto de una importante cantidad de causas, y, si estas
causas, preeistiendo y obrando en aquel sentido dado, habían necesariamente de determinar
lo que han determinado, las acciones del hombre, buenas o malas, desde el punto de )ista de
una moral determinada, son otros tantos efectos de causas m1ltiples que han obrado sobre la
)oluntad, a despecho de la ilusión de que es libre para elegir, no dando otro resultado que una
suma de fuer8as que obran coerciti)amente, seg1n el ambiente y la herencia en sus )arios
componentes" A si las leyes de gra)itación del mundo físico, a tra)és del juego infinito y )ariado
de las diferentes fuer8as que se entrela8an, empujan y fortalecen recíprocamente, obran, sin
embargo, obedeciendo rígidamente a la cadena de las fuer8as preponderantes, también en el
mundo moral domina una ley uni)ersal de gra)itación que pone la )oluntad humana en el trance
de obrar seg1n los empujes morales m0s fuertes que resulten de la acción combinada de las
fuer8as eternas con las internas del indi)iduo" !e ahí que, en el éito de esa batalla psíquica
entre elementos que guerrean a cada hora, a cada minuto, a cada segundo, en lo profundo del
alma humana, la 1nica función que queda a las facultades )oliti)as del hombre, es la de
sancionar las determinaciones impuestas por las fuer8as psíquicas y fisiológicas7 el imperati)o
categórico, como lo llamó @ant, y la soberanía de ese libre albedrío, que los metafísicos ponen
por encima de toda psicología indi)idual y colecti)a, se restringen a las modestas funciones de
un poder ejecuti)o, por llamarlo de alg1n modo, entre la determinación y el acto"
4na )e8 mencionada, siquiera sea al )uelo, la cuestión del libre albedrío, y dicho que la escuela
positi)a de derecho penal, en todas sus fases, recha8a esa hipótesis, por absurda, como base
moral de la imputabilidad humana, )ol)amos a las premisas de la antropología criminal que,
tomando como objeto de sus estudios al delincuente, lo estudia en su organismo psicofísico con
relación a la naturale8a del agente eterior"
En este estudio objeti)o de patología moral, que no indaga los secretos de la psiquis enferma,
pero que compulsa y busca las causas de la )ida fisiológica y escruta las per)ersidades y las
degeneraciones, las protuberancias y las deficiencias patológicas del cuerpo humano, en su
desmesurada )ariedad de formas y des)iaciones del tipo normal medio, que representa la
espina dorsal de la estructura dominante en una época dada7 en este febril sondeo de la ciencia
a tra)és de los huesos y de las carnes del hombre para encontrar las causas de sus
enfermedades morales y de los fenómenos de sus dolencias físicas, sin duda alguna de orden
fisiológicoDat0)icoDsocial7 en esta labor incesante de las inteligencias laboriosas que se afanan
para saber el por qué ese misterio de la eistencia, de la satisfacción y del dolor, del genio y de
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la locura, de la abnegación y del delito, en todo esto, tan magno, hay una corriente de estudios
gallarda y fresca que no dejar0 de proporcionar grandes beneficios a la ci)ili8ación"
El camino eperimental y positi)o que se creía eclusi)o de las ciencias naturales, in)ade y
conquista el campo de las ciencias sociales, morales y filosóficas" !esde que el alma humana
dejó de ser un soplo sobrenatural para contentarse con ser lo que es, una mara)illosa y natural
emanación de la )ida física, en sus )ariadas sensaciones y aptitudes, y estrechamente ligada a
la comunidad de las leyes y de los fenómenos org0nicos, desde que esto ha acontecido, la
ciencia se apoderó de ella arranc0ndola de las contemplaciones místicas y de las )isiones de
ultratumba para lle)arla al mundo real que )i)e, se agita y se desarrolla siguiendo las
transformaciones de la materia, de la cual el espíritu humano no es otra cosa que la ecelsa
)ibración consciente"
!e esta nue)a filosofía de la )ida, los re)olucionarios de la criminología adquirieron fuer8a para
sostener el nue)o rumbo, contra la opinión de los sofistas, dogm0ticamente apegados a la
tradición y al inmó)il ipse dixit" 5ólo que, como sucede en todas las heterodoias, la
antropología criminológica tu)o su período de eageraciones que llegaron muy cerca del
dogma, y después de haber representado una saludable reacción del pensamiento científico
contra las elucubraciones doctrinarias y aprioristas de la escuela cl0sica del derecho penal,
empe8ó a polari8arse hacia una nue)a concepción del delito, circunscribiendo la infinita cadena
de las causas generadoras de crímenes, al solo factor antropológico, ol)idando casi por
completo que, si al ambiente eterno corresponden acciones di)ersas, seg1n las diferentes
naturale8as indi)iduales que modifican las fuer8as eteriores por la mayor o menor resistencia
físicoDpsíquica del agente, no quiere esto decir que la génesis del delito deba encontrarse
1nicamente en el indi)iduo que delinque, sino en sus impulsos interiores combinados con los
del ambiente que le rodea y que obra poderosamente sobre sus actos, determinando
coacti)amente la )oluntad" Por una de aquellas oscilaciones que en la historia del pensamiento
colecti)o recuerdan las del péndulo, a la eageración que concretaba la criminología al estudio
casi eclusi)o del delito, sucedió la del estudio, casi eclusi)o también, del delincuente, como
persona aislada y separada del mundo cósmico, moral y social"
;l)idando que no hay causas 1nicas, ni aun en los fenómenos m0s simples de la )ida, sino un
sinn1mero de ellas, la antropología criminológica amena8aba in)adir el campo de las nue)as
in)estigaciones científicas, como si las funciones de la ciencia del delito y de su génesis,
debieran limitarse al eamen antropométrico y a las indagaciones apriorísticas Dya que alguna
)e8 hay también apriorismo en la unilateralidad de un principio positi)istaD, sobre el tipo del
delincuente y sobre la clasificación del mismo en las anomalías org0nicas"
A como si no hubiera necesidad, en este complicado fenómeno de patología social, de dejar a
cada rama de la ciencia Dprincipalmente a las indagaciones sociológicas eperimentalesD que
epliquen la propia acti)idad, complet0ndose recíprocamente en el estudio del delito y del
delincuente"
+aturalmente, la herejía echó raíces en el seno mismo de la nue)a escuela, sin renegar por
ello, sin embargo, de los principios fundamentales por los cuales la re)olución se había
afirmado en criminología y debía nue)amente conducir a la triste ciencia del delito y de sus
causas, a una m0s )asta contemplación de las cosas y de los hechos, al escudri$ar los turbios
e infinitos hori8ontes del crimen" !el mismo seno de esta eageración antropológica surgió la
doctrina criminológica que se basa sobre el sólido método eperimental, a)alorando su tesis
con los argumentos inducti)os de la filosofía positi)ista, fijos los ojos en el principal actor de la
tr0gica escena criminal, es decir, en el delincuente, pero buscando, no obstante, abra8ar todas
las líneas complejas del )astísimo drama y descubrir las ra8ones que enla.8an el ambiente con
el protagonista, obrando directa o indirectamente sobre su )oluntad y sobre sus acciones
instinti)as"
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
!e este modo se ha obtenido, con la se$alada teoría de los recursos científicos, el ambiente
eterno como factor principal del delito, merced a influencias per)ertidoras que constituyen
hasta el caso antropológico que resulta de un efecto fisioDpatológico de origen social"
El ata)ismo de una aparición de los caracteres degenerati)os del hombre sal)aje en medio de
la ci)ili8ación moderna, con los impulsos felinos de las ra8as primiti)as que ahogan el sentido
moral, detenido en su desarrollo por la degeneración fisiológica, no es a su )e8 sino un producto
del lento proceso de nutrición org0nica, o de alcoholismo crónico, o de atrofia moral e intelectual
por eceso de fatiga, o una cualquiera de aquellas iniquidades e impre)istos sociales que
después de haber flagelado y embrutecido a los padres, renace en los hijos con el estigma
tr0gico de las predisposiciones criminosas"
5in pretender profundi8ar en estos apuntes científicos la teoría de las degeneraciones, a la que
5ergi, antes que Ma +ordau, había prestado el caudal de sus obser)aciones, quiero, desde
este momento, declarar que, tomando las cosas humanas tal como son, y no como se quisiera
que fuesen, mi creencia es que si el gigantesco influjo social, con sus lentos y la mayoría de las
)eces inad)ertidos procesos de per)ersión, deforma los organismos morales, de esta
deformación fisioDpsíquica queda el estigma indeleble en la estructura del cuerpo, con la
alteración, m0s o menos completa, de los órganos y sus funciones" !e aquí que la misión
científica de la antropología social sea tan efica8, de mérito tan etraordinario, sin pretender, no
obstante, dominar como soberana en la palestra )astísima de la criminología, content0ndose
con proceder en armonía con las otras in)estigaciones positi)as en las eploraciones
formidables del delito y sobre los rastros sangrientos del delincuente"
La ciencia positi)a del derecho penal debe encaminarse por la ruta, tan fecunda como segura,
de los hechos en relación con sus causas, pero sin intentar agruparlos sistem0ticamente en
categorías y sacar de ellas leyes generales y absolutas como dominantes en la criminalidad"
!edicada actualmente la antropología criminológica, en todas sus ramificaciones especiales, a
la tarea, noble aunque oscura, de acumular los hechos a los hechos, los documentos humanos
a los documentos humanos, ser0 en no lejano tiempo, como fruto de tal esfuer8o colecti)o, un
caudal importantísimo de conocimientos sobre el cual se podr0 fundar el trabajo org0nico de
selección y de inducción, construyendo así la base de la ciencia nue)a" Ese, y no otro, es el
buen camino"
Cue no )engan los misoneístas a decirnos que las medidas antropométricas de los
desgraciados que la sociedad o la naturale8a arrastraron al delito, son cuestión de cr0neos y de
0ngulos faciales" Porque es muy peligroso en la pr0ctica, y pone a la ciencia en muy malas
condiciones de seriedad, el decir que basta tener las mandíbulas enormes, la frente oprimida y
las orejas anormales para )erse comprendido entre los criminales natos, como sería peligroso y
ridículo sostener, )ol)iendo a las antiguas cuestiones espiritualistas, que cada hombre tiene la
libertad de delinquir o no, y que entre esta elección entre el bien y el mal consiste,
precisamente, su responsabilidad moral, para concluir sosteniendo que las coacciones mismas
del ambiente físico y social nos dan resultados di)ersos, seg1n los temperamentos indi)iduales,
consecuencia demostrada, no sólo por la ciencia, sino también por la eperiencia constante de
la )ida"
El hombre, delincuente o no, es hijo del ambiente en el que se han modelado los caracteres
fundamentales de su organismo, por aquella ley de afinidades de una parte con el todo, que
recoge en una sola gota y en proporciones di)ersas la suma de las materias químicas disueltas
en el océano humano, pero también es hijo de sí mismo, y seg1n sea su conformación org0nica
y psíquica, su capacidad y sus aptitudes, ser0 m0s o menos idóneo para )encer o sucumbir en
la lucha por la )ida, como seg1n sea su sentido moral )iolar0 o no el derecho ajeno" En el
primer caso reunir0 condiciones para asociar su acti)idad a la colecti)idad o caer0 a los pies de
los m0s fuertes hasta que desapare8can las leyes de fuer8a y de )iolencia" En segundo término,

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en sentido moral mismo, aunque fuera de toda sanción legislati)a, seg1n la teoría de Guyau, lo
pondr0 en frente de los confines naturales entre su derecho y el derecho de los otros, y la
tendencia a respetarlos, o mejor dicho, sus predisposiciones psíquicas inconscientes le lle)ar0n
a )iolar la )ida de sus semejantes o a atacar las ra8ones de los otros con la )iolencia o con la
astucia"
5i hay una predisposición org0nica que nos obliga a ser inteligentes u obtusos, si la naturale8a
en su )ariada e infinita simiente cría poetas, artistas y sabios, que ser0n hombres de talento aun
a despecho de mil ad)ersidades, al lado de macrocéfalos, a los que nadie ser0 capa8 de
ense$arles las m0s rudimentarias nociones científicas7 si desde el nacimiento se es raquítico o
robusto, enfermo o sano, también los gérmenes de las enfermedades morales, resultado de
injusticias naturales o sociales, se forman al simple contacto con las causas eternas" La
imbecilidad o el delito no se encontrar0n latentes en los organismos apenas nacidos, sino
escondidos entre la materia inconsciente, prontos, sin embargo, a manifestarse, como bacilos
ocultos, a las primeras pro)ocaciones del eterior"
5i la antropología pura indaga y, en parte, descubre los caracteres som0ticos del genio7 si la
bacteriología escudri$a los microorganismos en acecho, en la lucha eterna entre lo
infinitamente peque$o y lo infinitamente grande, Efiguraos qué )asto trabajo espera a la
antropología criminológica dedicada al estudio de las enfermedades moralesF
ECué melancólica, aunque también qué noble tarea para el criminologista la de indagar y
escrutar las causas org0nicas de la per)ersión moral7 buscar la curación de las lesiones que
des)ían la psiquis humana de las normas esenciales de la )ida, conforme el psiquiatra cuida la
normalidad de la ra8ónF Porque si cada enfermedad del hombre tiene indagadores pacientes y
profundos que anatomi8an a los muertos para sal)ación de los )i)os, ha de haber también, en
esta tétrica enfermedad moral, de la que pro)iene el delito, sus clínicos y sus anatómicos para
sal)ación de los honrados y para regeneración fisioDpsíquica de los delincuentes mismos, ya
que, si a la ciencia de los delitos y de las penas pertenece toda)ía una función social, ésta debe
perder el car0cter ascético y metafísico que conser)an las llamadas naciones ci)ili8adas,
consistente en crear una ordenación defensi)a de los ataques antisociales" Mas, antes de
ejercitar este derecho concien8udamente, en nombre de una doctrina positi)a de criminología,
la ci)ili8ación tiene deberes que cumplir no menos ele)ados9 ha de librar a la )ida colecti)a de
todos los tropie8os y todas las trampas en las cuales los hombres m0s honrados est0n
epuestos a caer"
Cue los dos tercios de la criminalidad, como escribo Pedro Ellero, sean delitos contra la
propiedad, significa que aquellos a quienes los otros atacaron no estaban, quien m0s, quien
menos, despro)istos de lo robado, y que los que reali8aron el robo carecían del objeto causa de
su delito, ecepción hecha de los cleptómanos que roban sin necesidad" +o se equi)ocó ?om0s
Moro al decir9 ¡Oh sociedad! ¡Eres tú quien creas los ladrones para tener el gusto de
ahorcarlos!
<ecuerdo un país, y hay muchos iguales, en el cual no se ahorca a los ladrones si roban
millones y se manda a la c0rcel a los que roban un pu$ado de hojas secas" Es cierto que
#rancisco 6arrara, ante el caso típico de Buan >aljean en Los Miserables, afirma, en una de sus
obras, que ning1n jue8 humano mandaría a la c0rcel a un desgraciado que robara por
necesidad" Pero a pesar de la eperiencia del gran maestro, recuerdo, y nunca podré ol)idarlo,
a algunos des)enturados a los cuales presté mi apoyo profesional, que disculparon su delito
con la miseria, y el jue8 no supo encontrar entre los pliegues de la ley, tan el0stica cuando se
trata de poderosos, un recurso que sal)ara del presidio a los que, a8otados por el hambre,
habían recogido del suelo unas pocas casta$as en los linderos de la propiedad de un millonario"
Es cierto que el millonario, no menos caritati)o que el jue8 era el autor de la querella" A, como
tal, la alimentaba"
!"
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
EA son muy frecuentes estas monstruosidades judicialesF
6arrara escribe, por otra parte, que cuando el derecho a la )ida se encuentra en oposición con
el de la propiedad, con)iene que éste, como inferior, se incline ante el otro, que es inferior entre
los hombres bien constituidos, y que el hurto cometido por necesidad no es delito, conforme no
lo es matar al que nos quiere quitar la )ida"
5in embargo, compulsando las estadísticas criminales, ejercitando el piadoso oficio de defensor,
se tiene la certe8a absoluta de que la mayor parte de los delitos contra la propiedad y otros que
son de ella consecuencia inmediata deri)an del desequilibrio económico de la sociedad y no es,
ciertamente, aplicando penas se)eras contra los ladrones como el hurto desaparece, sino
etirpando las causas generales que determinan las crisis de trabajo, la carestía, la insuficiencia
de los salarios, la miseria crónica, etc"
En 3talia, al iniciarse el nue)o a$o jurídico, los procuradores del <ey, entre muchas cosas
in1tiles y erróneas, disertan sobre las causas probables del aumento o de la disminución de los
delitos" Pues bien7 las dos terceras partes de los discursos inaugurales del 1ltimo a$o jurídico,
afirmaban que el aumento de los delitos contra la propiedad y otros en forma de atentados
contra las personas, debía atribuirse al desequilibrio económico que sufre el país" El mejor
remedio penal contra los atentados a la propiedad es, pues, asegurar y difundir el bienestar,
e)itando los impulsos de la miseria, que no conoce la ley y que desafía toda sanción penal"
La ciencia de la )ida social, en cuya relación la criminología es lo que la patología a la biología,
debe ser, por tanto, el )asto campo sobre el cual puedan cooperar, como hermanos de fatigas
en una obra com1n de saneamiento y abono, la antropología criminológica, la psiquiatría, la
psicoDfisiología y todos los dem0s estudios que el hombre ha consagrado al objeto m0s
inteligente y admirable del mundo9 el hombre"
+o obstante, ninguna de estas indagaciones especiales y científicas deben apartarse ni aislarse
de las compa$eras que trabajan a su lado por el principio que afirma la unidad de las ciencias y
que no puede confundirse con la uniformidad, supuesto que es sabido que la )ariedad es la
base org0nica de la unidad"
Aacen muertos y enterrados para siempre los tiempos en que las ciencias sociales pretendían
separarse de las naturales, como si el hombre fuese un animal etraDnatural y como si las
cualidades m0s ele)adas de su espíritu lo arrebatasen, seg1n la leyenda semítica, del resto de
la naturale8a )i)a"
La filosofía desciende de las alturas siderales, entre las cuales había desaparecido para los
mortales, como entre nieblas, y )uel)e a la tierra para trabajar como obrera moderna en el taller
de las indagaciones positi)as, al lado de las esencias que se han hecho hermanas y solidarias
en la laboriosidad y en los métodos" A m0s ac0 de lo incognoscible spenceriano, que aquélla no
tolera ciertamente, como nue)a columna de *ércules, semimetafísica de sus audaces
indagaciones, se refuer8a con los sólidos argumentos )itales que los progresos de las otras
ciencias le deparan y que ella no desde$a"
6on el pensamiento re)erente, )uel)o a saludar, desde esta aula austera, al )enerable entre los
ancianos, <oberto :rdigó, el cual no en)ejece ni comparado con la ju)entud m0s llena de )ida y
de ilusiones, al formidable filósofo en quien las amplias intenciones del alma latina, fecundaron
una fibra saturada de modernidad" En la filosofía positi)a, :rdigó ha le)antado siempre el
monumento imperecedero de su gloria"
!!
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
GPodría la ciencia del derecho penal conser)arse como especulación puramente jurídica,
aceler0ndose y reno)0ndose, al mismo tiempo, con acti)idades científicas asociadasH GPuede
permanecer limitado el estudio del delito, como pretende el insigne autor de la escuela cl0sica,
al acto de rumiar doctrinariamente definiciones abstractas, que hacen de él un ente fuera del
contacto de los hombres, un hecho )iolatorio del orden jurídico, aun cuando éste esté fundado
sobre el preconcepto metafísico de una )oluntad sobrenatural, ; bien sobre las bases de un
pretendido contrato socialH G!ebe, por el contrario, polari8arse, como intentaba en sus
comien8os la antropología criminológica, en el eamen antropométrico del delincuente y a la
clasificación de los tipos criminales, sin recordar, siquiera, que éste y aquél son la mayor parte
de las )eces efecto de otras causas generales sobre las cuales es necesario fijar la mirada
escrutadoraH
La sociología criminológica, como ciencia positi)a, ha llegado en nuestros días a un grado de
e)olución que permite tener fundamentos inconmo)ibles" Esta ciencia, considera y estudia el
delito, no ya en sus relaciones éticas o jurídicas, sino desde su aspecto social y en relación con
la sociedad"
!esde un punto de )ista abstracto y absoluto, no eiste el bien ni el mal, pero mirados con los
ojos del positi)ismo social, el bien es lo que con)iene a la sociedad y el mal lo que perjudica a la
especie" El delito tampoco eiste en sentido abstracto y absoluto, y la idea del mismo nace,
1nicamente, con respecto a la agresión sufrida por el indi)iduo o la colecti)idad, en sus di)ersos
derechos, y por actos del delincuente, y también del interés que todos tienen en defenderse
contra las agresiones de cada uno" Es, pues, en este concepto, )erdaderamente moderno,
donde surge el principio penal positi)o de la defensa social, en reempla8o del principio
metafísico del restablecimiento del orden jurídico )iolado por el delito, seg1n la doctrina de
6arrara"
La sociedad no puede blasonar de justiciera en nombre de un principio trascendente, ya que en
tal caso el derecho penal )endría a encadenarse con la teología7 no puede fundar la
responsabilidad penal del delincuente en la presuposición del libre albedrío, ya que entonces
sería necesario primero que se demostrara la eistencia del libre albedrío, y no con el
ra8onamiento agudo de aquel sofista9 Si el libre albedro no existiese! no podra existir; mas
existe puesto que existe"
La sociedad no tiene el derecho de castigar, no tiene el derecho de )engarse, como no tiene
jam0s, frente a la ci)ili8ación, el derecho de torturar" ?iene, sí, puramente, el derecho de
defenderse, como todo organismo que no quiere perecer del delito que le maltrata en sus
miembros" y este indiscutible derecho de defensa, cuando la sociedad sea sabia, sabr0
ejercerlo, primero curando radicalmente sus males profundos, de los cuales la mayor parte de
los delitos nacen y se desarrollan7 después, cumpliendo por sí misma el deber de pre)enirse de
nue)os ataques del delincuente Dque si eiste, demostrar0 obstinación en la )iolación del
derecho ajenoD, el deber hacia el delincuente mismo Ddegenerado, loco, amoral, etc"D,
aplic0ndole, para su cura fisioDpsíquica, todos los remedios que la ciencia haya ido acumulando
para acabar, o ali)iar cuando menos, estas enfermedades morales"
La sociedad, después de las penas impuestas al delito, penas que tienen m0s de )engan8a que
de justicia, comprender0 que con una prudente pre)ención, no de policía, sino de pacificación
en los 0nimos, puede asegurar la pa8 y la armonía entre los indi)iduos, con las garantías del
derecho a la )ida" :ctualmente, mientras una ley prohíbe atacar la eistencia del semejante, la
brutalidad de los hechos cotidianos golpea de mil modos la in)iolabilidad de la )ida humana,
sujeta como se encuentra a la miseria9 fisiológica, intelectual y moral" A ocurre, naturalmente,
que en los países de ra8a latina, donde la aspere8a de las condiciones económicas pone
mayores trabas al derecho, al trabajo y, por consiguiente, a la )ida, y donde, aun trabajando, la
compensación es inferior a la de los países de ra8a anglosajona, el n1mero de los delitos contra
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
la )ida y contra la integridad personal es casi el décuplo de los que se cometen en estas 1ltimas
naciones"
La criminología se est0 haciendo, pues, una rama importantísima de la ciencia social, desde
que entre el dogmatismo jurídico de las )iejas escuelas y la unilateralidad de puntos de )ista en
que se había colocado al principio la antropología criminológica, se abrieron no)ísimas
corrientes de in)estigación que siguen la )ía justa, fecundando igualmente el estudio de los tres
factores de la delincuencia9 antropológicos, sociales y cósmicos"
:hora bien7 ante el estado de e)olución de la ciencia del derecho y de la sociología
criminológica, ante %a enorme cantidad de materiales que la nue)a dirección científica de estos
estudios han acumulado, mi misión es limitada y modesta"
:l lle)arla a cabo, no traeré a esta c0tedra ninguna palabra que sea irre)erente para los
maestros de las escuelas penales a las cuales yo no pertene8co, o mejor dicho, a las que he
dejado de pertenecer" La generación intelectual de que salgo Daunque bastante m0s heterodoa
que los heterodoosD no es tan )ieja para inclinarse, supersticiosamente, ante la escol0stica de
los antiguos dogmas científicos7 pero no es tampoco tan ju)enilmente temeraria para
escarnecer la memoria del pasado, aun cuando sus doctrinas no fueran m0s que ruinas
)enerables en la construcción de las nue)as )erdades conquistadas que forman la gran
corriente del pensamiento moderno" !el pensamiento que har0 feli8 a la sociedad"
Porque nosotros reconocemos, con Leibnit8, que si el presente es hijo del pasado, es padre del
por)enir" :l actual patrimonio colecti)o de los conocimientos humanos, que es el mara)illoso
producto de la laboriosidad intelectual de tantas generaciones, lle)aron su contribución todos
los pensadores que nos precedieron en la historia y de la labor de todos, perdida la parte
errónea y caduca, queda, no obstante, en el inmenso conser)atorio de las )erdades
conquistadas, alguna partícula luminosa como para atestiguar que entre los errores y las
incertidumbres también la ciencia arrojaba en el camino de los hombres la lu8 cada )e8 m0s
intensa y difusa"
ECue esta con)icción inconcusa quede en )uestro 0nimoF La tolerancia es el m0s alto y
)ictorioso espíritu que emana de la ciencia )erdadera" A si la crítica científica es un derecho
indescriptible del pensamiento, es deber del hombre ci)ili8ado el respetar las opiniones ajenas,
aun cuando sean erróneas, lo que no implica renunciar a discutirlas" :sí, a los ad)ersarios
con)ictos no se les falta al respeto discutiendo serenamente sus ideas, pero se les tributa honor
ju8g0ndoseles capaces de defenderlas y sostenerlas"
3deas contra ideas, argumentos contra argumentos9 he ahí las batallas de la ci)ili8ación, mucho
m0s gloriosas que las otras, que son el reto$o sangriento de la barbarie y del sal)ajismo
primiti)os" : tra)és de las )iolencias sal)ajes de la Edad Media D)iolencias inauditas sobre los
cuerpos y los pensamientos humanosD7 a tra)és de la calígine que condensaban en el aire las
hogueras encendidas por la locura de las persecuciones religiosas, había también faros
esplendentes de una lu8 purísima, casi consoladora en la procelosa noche de aquellos siglos"
Eran los blancos muros de las 4ni)ersidades, a las cuales acudía la ju)entud y donde, sacro
derecho de asilo para todas las heterodoias filosóficas proscriptas de otros lugares, con)enían
los precursores inmortales, los juristas, los literatos, los sabios, los filósofos" 3rnesius en el
estudio bolo$és, Galileo en el de Padua, 2runo en la 5orbona de París y a las lecciones que
éstos y otros daban, agolp0base la ju)entud y, peregrinando de ciudad en ciudad, los gallardos,
los animosos estudiantes, lle)aban de un pueblo a otro la sabiduría nue)a, los debates
ardientes y fecundos entre los ilustres militadores en las di)ersas doctrinas, y en aquella
laboriosidad multiforme, en todo aquel entrecru8arse de opiniones distintas palpitaba todo un
reno)amiento esplendoroso de la ciencia y de la )ida"
!$
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
:sí hoy, sobre esta espasmódica y con)ulsa agonía del siglo, si algo queda aun de alto, de
puro, de consolador, es la ciencia que se etiende sobre las contiendas entre pueblos y entre
clases, tratando de reconciliarlos"
60beme a mí el honor de traer a estas aulas uni)ersitarias de la :tenas 5udamericana, la
palabra de la jo)en escuela italiana del !erecho Penal7 a mi, que soy nada m0s que el 1ltimo de
sus discípulos" Pero qui80 un sentimiento de amabilidad en los que me in)itaron ganó la
modestia de mis fuer8as7 y al ofrecer la amplia hospitalidad de estas aulas aun proscrito por
delito de pensamiento, se ha demostrado que la tolerancia científica es un hecho en los
:teneos de esta :mérica, la que tiende los bra8os a los peregrinos de ultramar, los cuales,
como los gallardos y serenos, lle)an consigo la 1nica rique8a buena9 la )oluntad de hacer"
Ao haré, desde esta c0tedra, cuanto me sea posible para no desmerecer )uestra confian8a" +o
buscaré la paradoja para parecer original, pero tampoco me pararé ante las tradiciones, por
m0s respetables que sean, para entrar en olor de santidad" !iré lo que siento, lo que pienso, lo
que modestas y pacientes in)estigaciones personales han acumulado en el bagaje de mis
conocimientos sobre el problema del delito y de las legislaciones penales que he tenido ocasión
de estudiar de cerca en mi peregrinación internacional" 5ed testigos )osotros de que no dejaré
de e)itar todo lenguaje que pueda dar preteto a los malignos Dpuesto que de todo se
apro)echanD para decir que he con)ertido la c0tedra de la ciencia en tribuna política"
El estudio de la sociología criminológica est0 m0s all0 de las teorías preestablecidas, ya que
estudia el fenómeno m0s sangriento de la acti)idad humana en la )i)isección de los hechos y
de sus causas" : este estudio es necesario aplicarse sin preocupación alguna, y mucho menos
política, si no se quiere perder la )ía recta"
Buntos trabajaremos en el índice materiali8ado de documentos humanos, cimentando nuestra
obra con la in)encible solide8 de los hechos estudiados en su esencia, y ensayaremos el
elemento con el cual artífices m0s autori8ados que yo puedan construir, después, el organismo
sistem0tico de una nue)a ciencia criminológica sobre estas remotas, sonrientes y caudalosas
riberas del Plata"
Las )iejas generaciones intelectuales de Europa os brindar0n los postulados científicos de su
época que, por lo dem0s, se han infiltrado hace tiempo en )uestras leyes y en )uestras
costumbres" !el pensamiento jurídico italiano, que en las noches de la antigua barbarie reflejó
focos de lu8 en las obras monumentales de la escuela cl0sica, desde 2eccaria hasta 6arrara,
llegan hasta )osotros ecos no)ísimos, y en representación de reno)ada ju)entud os digo que
también nosotros, sin perjuicio de la re)erencia debida a los maestros, sentimos la oleada
fresca de los nue)os estudios, de las nue)as direcciones científicas, sintiendo la necesidad de
refrescarnos en ella" Porque la ciencia, como la )ida, sólo se conser)a y se desarrolla a
condición de incesantes transformaciones" A los conser)adores racionales, los centinelas,
serios )igías de esta rique8a intelectual de la ci)ili8ación, que es la ciencia, son sus peores
enemigos si quieren condenarlas a una estéril rumiación de fórmulas aceptadas ya como
dogmas indiscutibles" La e)olución de las formas, aun en las doctrinas científicas, no sufre
)iolencias de inquisidores y hace peda8os los obst0culos de reglas preestablecidas,
afirm0ndose soberana en todas las manifestaciones de la )ida"
El estudio de las ciencias naturales y de las ciencias sociales no es ya m0s que la doble
corriente bifurcada del mismo río sonoro y fecundador de los hechos humanos, obser)ados, no
con la lente ahumada del teólogo o del metafísico, sino a tra)és del microscopio límpido del
bacteriólogo que escruta las profundas causas de lo infinitamente grande en la )ida misteriosa e
in)isible de lo infinitamente peque$o"
:sí, pues, nosotros no disertaremos con las soberbias de la ignorancia dogm0tica, sobre la
bondad innata o sobre la innata maldad del hombre, puesto que el hombre no eiste en la
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
abstracción ideológica de la palabra7 pero eisten, sí, los hombres en la )ariedad
inconmensurable de la especie, de manera que ni uno sólo, en los millares de )idas desli8adas
a tra)és de los siglos, ha sido ni ser0 perfectamente idéntico a otro"
+o buscaremos tampoco la piedra filosofal para distinguir al honrado del delincuente, ni
intentaremos proponer leyes milagrosas para etirpar el delito"
5i la sociología criminológica no es m0s que la clínica de una enfermedad moral, anali8aremos
pacientemente los síntomas antropológicos, psíquicos, sociológicos del tr0gico mal"
!iscutiremos los errores y qui80 los horrores de los sistemas de cura adoptados contra este
gran dolor y )ergIen8a secular de las sociedades humanas" :tacaremos los prejuicios que
hacen crónico el desastre, las obstinaciones perturbadoras que hacen perdurar el equi)oco, las
timoratas incertidumbres que a1n impiden el triunfo de la )erdad" "estruam ut oedi#icabo"
6orresponde a )osotros, jó)enes, el fecundar las pobres semillas que arrojaré con fe en mis
horas de labor sobre esta tierra fera8 y hospitalaria9 a )osotros, que sois laboriosos y poseéis
los gérmenes de una ra8a reju)enecida, os est0 reser)ado el escribir, como trabajadores del
pensamiento, la parte m0s noble de la historia de este pueblo nue)o7 a )osotros que me
proporcion0is el orgullo Daunque sea humilde la semilla e inepto el sembradorD de poder
eclamar con Jittier9 $am%s partcula alguna de &erdad #ué arrojada en &ano por obrero errante
entre las male'as del mundo; después de las manos que han sembrado &endr%n las manos que
recoger%n las #loridas mieses! desde el monte hasta los &alles"
LAS BASES MORALES DE LA ANARQUÍA
CAPÍTULO I
En el hombre hay dos instintos fundamentales9 el instinto de conser)ación y el instinto de
procreación"
El primero tiene su asiento en las necesidades fisiológicas que miran a preser)ar el indi)iduo9
alimentación, respiración, mo)imientos, etc", el segundo en las necesidades seuales, que
tienden a tra)és de los estímulos de lo inconsciente, a la conser)ación de la especie"
: la acción benéfica del primero se debe si el indi)iduo )i)e, se desarrolla y progresa en la
par0bola de su particular eistencia7 de los resultados org0nicos del segundo, deri)a para el
género humano la conser)ación y la epansión de su )ida colecti)a"
Estos dos instintos encarnan dos necesidades primordiales e imprescindibles, so pena de
muerte para el indi)iduo y para la especie9 la necesidad de alimentarse y la necesidad de
procrear" La no satisfacción del primer instinto significa la muerte para la mónada indi)idual7 la
renuncia o el impedimento absoluto del segundo significaría la desaparición de la especie como
comunidad )i)iente"
Estas dos sanciones fundamentales de las leyes biológicas son las que ligan de modo
indisoluble la eistencia del indi)iduo a la de la especie entera, ya que si por la una el hombre
)i)e, por la otra el hombre renace y se perpet1a" 5obre estas bases naturales se asienta una
moral positi)a, que, fundada sobre las mismas necesidades del indi)iduo, da al hombre
!5
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
consciente la noción eacta de su posición en las relaciones con el consorcio de sus
semejantes, y forma ya en las mentes precursoras en este 1ltimo estado de barbarie dorada, la
concepción de nue)as y m0s sanas normas de conducta y de )ida"
!e esta premisa deri)an los dos primiti)os derechos humanos9 el derecho a )i)ir y el derecho a
amar"
Mientras el derecho queda como abstracción jurídica, no tiene ning1n significado concreto y
real" ?odo indi)iduo, por el solo hecho de haber nacido, tiene el derecho a la )ida, derecho a
ejercitar primero que cualquier otro7 y todo aquel que de uno u otro modo se opone al ejercicio
pr0ctico de este derecho natural, )iola en sus semejantes las ra8ones y los fundamentos de su
propia eistencia"
La )ida social no puede fundarse sólidamente sino sobre este recíproco reconocimiento9 cada
indi)iduo tiene derecho a satisfacer sus propias necesidades con la reser)a de rique8as que la
naturale8a y la laboriosidad colecti)a de las generaciones precedentes crearon a beneficio de la
familia humana"
Sin equidad! no ha( justicia"
+o hay declaración de derechos humanos que pueda tener )alor para el indi)iduo sino en la
epresa sanción social que recono8ca en cada hombre la facultad de disponer de todo cuanto
eiste para su utilidad, en ra8ón de sus necesidades, sin otro límite que la posibilidad colecti)a"
La solución del problema, de las relaciones entre el indi)iduo y el agregado de indi)iduos que se
llama sociedad, debe producirse al mismo tiempo en el campo económico y en el político"
5iendo la base moral y jurídica de la economía indi)idualista, hoy dominante, un principio
diametralmente opuesto al que impera en las leyes biológicas de los agregados animales
superiores, como la especie humana, la re)olución que hoy se presenta fatal en la historia no
puede ser otra que una resurrección profunda de estos fundamentos morales de la sociedad
moderna, que después de un siglo de desenfrenada competencia del indi)iduo en la lucha )ital,
ha agotado ya toda la par0bola ascendente y descendente de sus fuer8as, para dar )ida a
nue)as formas de con)i)encia en las cuales el hombre en lugar de conquistar el bienestar
luchando contra sus propios semejantes, procura asegurarse la felicidad con su concurso y en
la estable garantía del bienestar rei)indicado para todos"
5i se obser)an las fases del desarrollo de la sociedad humana, desde las épocas primiti)as
hasta nuestros días, for8oso es con)enir en que la e)olución procede de las formas m0s
brutales de lucha a las tendencias m0s ele)adas de solidaridad" El instinto de conser)ación se
manifestaba primiti)amente por las formas de guerra m0s bestiales entre el indi)iduo y sus
semejantes"
Puede decirse, sin temor a incurrir en eageración, que el primer estímulo al homicidio, que es
la génesis y el protoplasma de la guerra, entre los caníbales antropomorfos, se originaba en el
apetito de poder de)orar al propio semejante )encido y muerto"
Entonces el hombre era )erdaderamente un lobo para el hombre, porque en el semejante, tanto
como en cualquier otro animal, no )eía m0s utilidad que la de una substancia alimenticia con la
que podía nutrirse"
El otro instinto fundamental de la procreación se manifestaba entonces de modo igualmente
bestial"
!6
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
!e igual modo que en la conquista de los alimentos, en la conquista de la hembra dominaba la
lucha entre los hombres que a1n se hallaban en el dintel del mundo animal y aseguraban todos
sus afectos de modo muy )iolento"
Los estímulos seuales, como los del estómago, obraban con prepotencia, y el indi)iduo, para
satisfacerlos, se hallaba en continuo y abierto contraste con todos los dem0s indi)iduos" +o
había entonces cambio de ser)icios, ni comunidad de trabajos y de intereses, ni mutua
dependencia de relaciones económicas y morales que hicieran hablar toda)ía los sentimientos
de bene)olencia y de simpatía para con los dem0s indi)iduos en aquel pobre estado inicial de
degradación sal)aje" #ue solamente después de las primeras eperiencias que el instinto de
conser)ación, en la lucha con los dem0s, hi8o comprender al indi)iduo aislado la necesidad de
asociar las propias fuer8as a las de los dem0s para defenderse él y los suyos de las agresiones
eternas, o para )encer m0s f0cilmente, con fuer8as asociadas, contra fuer8as asociadas, las
primeras luchas por la eistencia social"
:sí fue como la necesidad de ofensa y de defensa para conser)ar la )ida o conquistar los
medios adecuados para mantenerla, nació por primera )e8 en el fondo de las primiti)as toscas
almas el sentimiento de solidaridad" !esde entonces cada progreso, cada etapa decisi)a en el
camino de la ci)ili8ación se$alóse con un desarrollo, cada )e8 mayor, de este sentimiento que
enla8a las fuer8as y los espíritus humanos en la lucha sobre un terreno siempre m0s )asto, de
la tribu a la ciudad, de la ciudad a la región, de la región a la nación y de ésta, en un ma$ana
irre)ocable, a la humanidad entera"
Parecidamente en el mismo seno de cada agregado de indi)iduos9 tribu, ciudad, región y
nación, el doble instinto de conser)ación del indi)iduo y de la especie fue determinando
tendencias y necesidades que se fueron desarrollando cada )e8 m0s, capaces de considerar
los propios semejantes como un complemento necesario e integrante de la eistencia indi)idual,
y no imagin0ndose el yo concreto, sino como un 0tomo inseparable de la )ida y del alma de la
sociedad entera"
Primeramente por sentimiento de una comprobada utilidad y luego por simpatía ra8onada, el
indi)iduo dejó de comerse a su enemigo )encido cuando se dió cuenta de que podía sacar un
beneficio mayor haciéndole trabajar y eplot0ndole este trabajo"
En este segundo estado de la lucha interDsocial nació la escla)itud, que era una forma
sua)i8ada de la antropofagía" El hombre no se comía ya a su semejante7 se ser)ía de él cual
pudiera de una bestia 1til con su trabajo para mantener en la ociosidad a su )encedor"
La segunda fase de antropofagía económica, también mitigada, hall0mosla en la ser)idumbre
de la gleba, en la Edad Media7 cuando los )encedores reconocieron que era m0s 1til renunciar
a adue$arse directamente de los )encidos pudiendo lo mismo despojarles de sus productos, en
)irtud de un pri)ilegio de nacimiento o de jerarquía, sin obligación de mantenerles, como es
necesario hacer con el ganado"
6on la re)olución política que abolió los pri)ilegios feudales, dejando 1nicamente due$o del
mundo al dinero, la clase )ictoriosa en la lucha que había acaparado todos los recursos de )ida
desde el capital hasta las rique8as naturales, halló que bastaba la simple dependencia
económica de los trabajadores para hacer de éstos instrumentos dóciles y m0quinas de
producción tan fecundas en rique8a como productoras de miseria para sí mismas" : pesar de
nuestras justas y acerbas críticas de la presente organi8ación social, gigantesca ha sido la
marcha desde la antropofagía primiti)a a las actuales formas de eplotación económica y de
dominio político" Los )encidos de hoy en la guerra económica no pueden dar la batalla campal a
los 1ltimos dominadores sino en nombre de una moral opuesta a la de las épocas primiti)as y
de la moral actual m0s conforme a los instintos de conser)ación del indi)iduo y de la especie tal
!7
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
como científica y modernamente se entienden" : los 1ltimos )estigios de la antropofagía en el
campo económico y político, el proletariado militante no puede lógicamente oponer m0s que el
principio de solidaridad"
!esde la re)olución de %(-& el principio indi)idualista, desde el campo económico al moral,
triunfa grandemente en todas las manifestaciones de la acti)idad humana" A mientras que con
el desarrollo de la grande industria, con el acrecentamiento siempre mayor de los medios de
comunicación, con el entrela8amiento cada )e8 m0s complicado de las relaciones materiales e
intelectuales entre indi)iduos, fueron gradualmente aumentando las relaciones de mutua
dependencia entre ellos y, consiguientemente, los la8os de afecti)idad y de interés com1n, por
un lado la economía política y por otro la filosofía metafísica de la libertad chocando con los
descubrimientos de las ciencias naturales han lle)ado al ente indi)idual a la eageración de su
personalidad, como si ésta estu)iese separada de derecho y de hecho de la de sus semejantes
cooperadores en el com1n ambiente de lucha, y como si el indi)iduo no representase, en 1ltimo
an0lisis, el 0tomo )i)iente en y por la asociación con los dem0s 0tomos humanos que forman el
organismo social"
La declaración de los derechos del hombre, que en abstracto proclamó el derecho del indi)iduo
a la )ida, a la ciencia, a la Libertad, se ol)idó de situar la garantía de éstas rei)indicaciones
ci)iles sobre los graníticos fundamentos de una solidaridad de intereses de la cual surgiese, por
la misma fuer8a de las cosas, la seguridad positi)a de que las ra8ones de cada uno hallarían su
natural defensa en el apoyo de todos los dem0s consocios" Pero si la transformación de la
propiedad, de feudal a industrialDcapitalista, no pasaba del dominio pri)ado al dominio p1blico,
como plataforma de un nue)o orden económico a base de igualdad de hecho, continuando
siendo patrimonio indi)idual las rique8as naturales o las producidas por ajeno trabajo, no
cambió grandemente de sitio la serie de las relaciones entre sociedad e indi)iduo, antes al
contrario, con la desenfrenada competencia en el campo industrial y comercial y con la
egocracia triunfante, la lucha de hombre a hombre y el antagonismo m0s 0spero entre las
clases, en lugar de tener una tregua se acentuó agudísima, y tal )e8 no se dió nunca en la
historia el ejemplo de rique8as tan colosales al lado de miserias tan espantosas como las que
actualmente forman el contraste m0s )isible con la pacificación teórica de los derechos ci)iles y
políticos"
CAPÍTULO II
El concepto de la libertad, en la esfera de las acti)idades sociales m0s complicadas y refinadas,
se ha ido transformando siempre m0s r0pidamente" :sí, como en el mundo morar no eiste el
libre albedrío sino como una ilusión hereditaria de nuestros sentidos, tampoco eiste, en sentido
absoluto, autonomía completa del indi)iduo en la sociedad" El instinto de sociabilidad,
desarrollado poco a poco en el hombre a medida que se ci)ili8a, se ha con)ertido en una
necesidad fundamental de la especie en su ulterior desarrollo, y reconoce ya en el principio de
asociación la palanca m0s poderosa y efica8 que con los esfuer8os de cada uno y de todos,
puede empujar la humanidad por el camino ascendente de sus mejores destinos"
!e ahí la concepción moderna y sociológica de la libertad, que si halla en la mutua dependencia
de las relaciones entre indi)iduo e indi)iduo una peque$a limitación de la independencia
absoluta de cada uno, al mismo tiempo halla en la refor8ada y cada )e8 m0s compleja
solidaridad social su defensa y su garantía, de modo que, en lugar de ser aminorada, se siente
aumentada" 5i el hombre sal)aje en el estado antisocial parece a primera )ista m0s libre, es
incomparablemente m0s escla)o de las fuer8as brutas del ambiente que le rodea que el hombre
asociado, que en el apoyo del semejante halla la sal)aguardia de sus deberes" Pero la
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
asociación, en el sentido de agrupación org0nica de las di)ersas moléculas sociales, no eiste
toda)ía, puesto que en la sociedad actual no hay fusión espont0nea de elementos
homogéneos, sino una amalgama descompuesta de principios y de intereses contradictorios"
:l principio de la egocracia, en el campo económico y político Kya que la eplotación y el
dominio de clase no son m0s que su consecuencia, por solidaridad instinti)a de las dos fuer8as
dominadoras9 el dinero y el poderL, est0 substituyéndole, en la elaboración lenta y subterr0nea
de la nue)a forma y de la nue)a 0nima social, el principio del apoyo mutuo, m0s conforme al
desarrollo de la e)olución adelantada que quedó aparentemente interrumpida por aquel
paréntesis, obscuro y espléndido a la )e8, llamado siglo diecinue&e" Espléndido, porque la
misma desenfrenada competencia entre indi)iduos y entre las clases que en el terreno
económico representó un )erdadero retroceso al sal)aje indi)idualismo primiti)o, creó los
milagros de la mec0nica, de la industria y de la ingeniería moderna" ;bscuro, porque las
gigantescas obras de esta lucha a fuer8a de miles de millones contra la naturale8a que se
resistía, costó millones de )idas humanas, de nobles eistencias obscuras, etinguidas después
de dolores sin cuento, con los m1sculos eprimidos de toda fuer8a y de toda )italidad bajo la
prensa del salario" !e modo que puede decirse que el colosal edificio de la ci)ili8ación
burguesa, el cual ocupar0 un sitio )isible en la historia del progreso material y científico de la
humanidad, ha sido construido con este cemento de )idas obreras, y la grandiosa alma
colecti)a de las clases laboriosas palpita en el organismo infinito de toda la moderna
producción, como si la fuer8a que animaba a aquellas )idas etinguidas sobre el trabajo y por el
trabajo, se hubiese transfundido en las cosas por el trabajo creadas"
!e esta nue)a condición de laboriosidad y de esfuer8os asociados, debida a nue)os medios de
producción en los que dominan como soberanas la gran m0quina y la gran f0brica, surge
triunfal el nue)o principio jurídico de un derecho social sobre el producto debido al trabajo
colecti)o"
+o son ya los lamentos sentimentales de los santos padres de la 3glesia contra la iniquidad, que
pisoteando a los m0s di)ide unos de otros a los hijos de !ios, como decía Buan 6risóstomo" A
tampoco son las declaraciones naturistas de los prerafaeliticos del socialismo simplista
reclamando su parte de tierra, de pan y de sal para todos los hombres, a la madre naturale8a"
+o son las in)ecti)as ascéticas de los )iejos comunistas ante el miedo del a$o mil" ?ampoco las
declaraciones filosóficas y abstractas de los enciclopedistas sobre los derechos del hombre
ante la roji8a alba del a$o %(-&" Es algo m0s y mejor9 es la madure8 de ciertos hechos, es la
reali8ada e)olución de ciertas formas" +unca como ahora, por necesidad de la di)isión del
trabajo en la grande industria y en el taller mec0nico, se halló el obrero tan estrechamente
ligado al obrero, los oficios a los oficios, las artes a las artes, debido a la mutua dependencia y
al estudio combinado de los esfuer8os del cual surge una resultante bastante mayor que de la
simple suma de las fuer8as singulares" La asociación de estos esfuer8os para aumentar la
producción ha ido creando poquito a poco, adem0s de los la8os materiales que ya enla8an de
modo indisoluble a los trabajadores, aquellos la8os morales que al principio pasaban
inad)ertidos y que se han ido robusteciendo cuanto m0s conscientes"
A desde el momento que las ideas y los sentimientos no son sino im0genes reflejas de los
hechos del mundo eterno y de las sensaciones recibidas al contacto con éstos, esta
consciencia del proletariado Dque surge de la diaria eperiencia y de la cotidiana comprobación
y le dice que es el 1nico productor de toda rique8a y que la suerte de cada obrero resulta
estrechamente ligada a las suertes de todos los dem0s compa$eros suyosD funde cada )e8 m0s
las fuer8as y las almas obreras en un fin bien claro y determinado9 libertar el trabajo del
parasitismo personal, emancip0ndolo de esta 1ltima forma de escla)itud económica que tiene
por nombre salario"
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
A desde el instante que la re)olución aportada por la mec0nica en todas las artes y en todos los
oficios sociali8ando con la fatiga los bra8os obreros, que antes trabajaban aislados, ha
elaborado ya el esqueleto de un mundo nue)o en el cual la sociali8ación de la fatiga sin el
disfrute del producto por parte de quien lo fatigó esté complementado con la sociali8ación de los
disfrutes del mismo producto, declarado de derecho y de hecho patrimonio com1n de la
sociedad entera, una correspondiente re)olución de las conciencias y de las fuer8as proletarias
efectuar0 el lento trabajo de esta transformación de las relaciones económicas y morales entre
los hombres, integrando la estructura social típica, que represente el oasis de reposo donde la
humanidad pueda, al cabo de miles de a$os de trabajo y de dolor, tomar aliento en el fatigoso
camino, y donde los dos instintos fundamentales del hombre9 conser)ación del indi)iduo y
conser)ación de la especie, hallen al fin modo de conciliarse tras larga contienda7 donde el
hombre para conquistar su bienestar no tenga que pasar, como los prepotentes de hoy y de
ayer, por encima del cuerpo de sus semejantes, ya que esto no sería la libertad, sino la
perpetuación de la tiranía bajo otra forma, puesto que a la )iolencia de los gobiernos se
sustituiría la )iolencia del indi)iduo, con epresiones brutales, una y otra, de la autoridad del
hombre sobre el hombre" La libertad de cada uno no es posible si no en la libertad de todos,
como la salud de cada célula est0 y no puede estar sino en la salud del entero organismo" GA
no es un organismo la sociedadH 5i una sola parte de éste enferma, todo el cuerpo social se
resiente y sufre"
Mnicamente un sal)aje, que recuerda ante los triunfos de la ciencia la animalidad primiti)a del
hombre, puede negar conscientemente esta )erdad"
5e ha dicho y repetido hasta la saciedad por los denigradores de buena o mala fe de las
doctrinas an0rquicas, que la :narquía no puede tener una moral"
A hasta algunos secuaces del nombre, que no de la esencia éticoDsocial que la palabra
anarqua contiene, remacharon el estulto prejuicio"
6ierto que la moral de la libertad no tiene nada de com1n con la morar de la tiranía bajo
cualquier manto que ésta se cobije"
Por mucho que se diga lo contrario, la moral oficial del indi)idualismo burgués es un poco
toda)ía la de los Pap1 de que habla #errero" GCué es el mal y qué es el bienH, preguntaba un
)iajero europeo a uno de estos sal)ajes" A el sal)aje respondía con con)icción9 el bien es
cuando (o robo la mujer de otro; el mal es cuando otro me roba la ma"
4na misma cosa no es para la moral ortodoa e hipócrita, que hoy impera, buena o mala,
intrínsecamente y objeti)amente, por el bien o por el mal que acarrea a uno o m0s indi)iduos o
a toda la sociedad, sino que es considerada )irtuosa o mal)ada seg1n la utilidad o el da$o que
resiente el indi)iduo o la clase que subjeti)amente la ju8ga"
!e modo que para esta moral caótica una misma acción puede ser ju8gada por unos de
heroísmo y por otros locura, gloría o infamia" La matan8a de todo un pueblo, una hecatombe de
)iejos, de mujeres y de ni$os inermes, asesinados fríamente en nombre de un principio
abstracto y el mentirosamente llamado orden público, pueden procurar galones y honores al
que ordenó la matan8a" La *istoria est0 llena de nombres de estos bandidos ilustres, siempre
dispuestos, como los capitanes de la Edad Media, a pasar de una a otra dominación con tal que
se les mantenga en la ociosidad lujosa e improducti)a" Mnicamente los pisoteados, los
oprimidos, los super)i)ientes de la hecatombe maldicen en el fondo de su cora8ón a los
asesinos, pero cuando un easperado por la lucha espantosa por la )ida en una sociedad
impre)isora, que a muy pocos asegura, y no ciertamente a los m0s laboriosos y dignos, un
cómodo puesto en el banquete de la eistencia, cuando un derrotado en estas crueles batallas
de todos los días, por el pan, se rebela y mata, en el delirio de un odio que no perdona, a un
#"
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
potentado, al cual supone feli8, aunque en su poderío se debata el dolor Keste p0lido
compa$ero del hombreL , entonces el juicio ser0 para este acto muy diferentemente
despiadado" Los amena8ados o perjudicados por este acto ser0n tanto m0s ineorables cuanto
m0s manchadas de sangre tengan sus manos" A no solamente contra este mísero se pedir0 a
gritos la crucifiión, sino que también contra todos los que profesen las ideas que aquél diga
profesar, aunque no las cono8ca o aunque éstos no hayan aprobado su acción" 5er0n
perseguidos, encarcelados, torturados en masa, reali80ndose contra todo un partido, o mejor
dicho, contra una corriente )astísima e irresistible de principios y de ideas, una )erdadera y
propia )engan8a general por el acto de uno solo, resucitando las formas m0s crueles y
mal)adas de inquisición contra el pensamiento"
A ya que por unos se insin1a y afirman otros que la moral an0rquica proclama la )iolencia del
hombre contra el hombre, esperen los ad)ersarios de mala fe, o crasamente ignorantes, y los
anarquistas inconscientes, que yo demuestre matem0ticamente que la moral an0rquica es la
negación completa de la )iolencia"
CAPÍTULO III
*ay otro prejuicio muy difundido y que es necesario destruir, prejuicio que enga$a a los
denigradores y hasta a algunos secuaces de la idea an0rquica, porque alg1n rebelde que se
declaró anarquista, lan8ó una bomba o dió de pu$aladas, no ciertamente en nombre de teorías
abstractas, sino cegado por la ira fermentada en el fondo de larga miseria, en la persecución
policíaca y en las pro)ocaciones de toda clase, se pretende sacar en conclusión que la doctrina
an0rquica es una escuela de complots y de )iolencias, una especie de conspiración
permanente, con el 1nico propósito de fabricar bombas y afilar pu$ales" :sí esa gentecilla que
son los agentes de la policía política y ciertos gacetilleros recargan las tintas para ayudar a la
reacción a sofocar la propaganda de ideas"
:unque los anarquistas, por easperación y por temperamento, fuesen todos )iolentos Dy no es
ciertoD, de ning1n modo quedaría demostrado que la anarquía tiene una moral de )iolencia"
Pero para cada uno de estos perseguidos que deja estallar el largo dolor comprimido con un
atentado clamoroso, hay millares y millares de indi)iduos que soportan a$os y a$os con heroica
serenidad aspere8as sin nombre, miserias sin tregua, amarguras sin consuelo"
En mis destierros ya periódicos a tra)és del mundo he conocido a multitud de ellos, de todos los
países y de todos temperamentos, y la mayor parte de estos enamorados de la libertad se
mostraron siempre, en la com1n relación, con una moral superior9 un arrojo instinti)o de
altruismo y de bondad detr0s de la rude8a popular, un sentimiento de noble8a simple y leal"
Cue si en las filas del anarquismo hubiese todos los detritus de las cloacas sociales Ky no es
)erdadL, sería caso de recordar, con <en0n y con 5trauss, que la mayor parte de los que
seguían a 6risto en sus predicaciones estaba compuesta de hombres y mujeres ya heridos por
la ley7 como delincuentes comunes, lo cual no impidió que de esta gente, en la cual se
infiltraban los principios de una moral superior a la entonces dominante, saliese la fuer8a
re)olucionaria que derribó el mundo pagano" Porque el sentimiento re)olucionario, como decía
>íctor *ugo, es un sentimiento moral"
A ya que todos los paladines de todas las )iolencias, con tal de que sean gubernati)as y lle)en
el sello del Estado, insisten sobre la esencia )iolenta de la doctrina an0rquica, que procuren
hacer un balance de las prepotencias, de las opresiones, de las crueldades, de los delitos
#!
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
fríamente meditados y queridos por los gobiernos, y coloquen también en la otra balan8a los
actos de )iolencia indi)idual cometidos por anarquistas o por rebeldes que se declararon tales,
y se )er0 cu0l es la escuela que est0 permanentemente organi8ada para emplear la )iolencia
del hombre contra el hombre, hasta llegar a la epoliación, a la rapi$a y al homicidio" Pero esto,
seg1n los defensores de la )iolencia legal, no es el mal" Esto no es un delito, seg1n la moral de
la ci)ili8ación Pap1, porque a ellos no les perjudica"
Porque, como respondía el sal)aje9 El bien es cuando (o robo a otro su mujer; el mal es cuando
otro me roba la ma"
+o siendo, pues, la )iolencia hasta hoy sino una de las manifestaciones de la lucha por la )ida
Dy ciertamente no fueron los anarquistas quienes in)entaron esta ley cruel de la historiaD,
con)irtiéndose en instrumento de opresión, y por aquel instinto de imitación y aquel contagio del
ejemplo, que dominan las acciones humanas, trocóse también en arma de la rebeldía del
oprimido"
6on la farsa y con la fuer8a los )encedores, en esta espasmódica lucha milenaria, pusieron el
pie sobre los )encidos, y éstos, por derecho de represalias, emplearon de )e8 en cuando,
indi)idual o correcti)amente, la fuer8a contra los dominadores"
E:caso la literatura cl0sica de que est0n saturadas las clases cultas no est0 llena de esta franca
apología de la )iolencia, siempre que le sir)a de instrumento para los que ellos creen que es el
bienF
Los homicidios políticos, glorificados hasta en los mismos libros para educar a la infancia, y el
acto de Budith, que con fraude y )iolencia mató a ;lofernes Dque combatía contra 2etulia en
guerra abiertaD, ha hecho )erter l0grimas de conmoción a m0s de una monja y de una
educanda histérica"
El mito de <oma comien8a por un fratricidio""" Ey por qué causa cometidoF A sin embargo, este
<ómulo, que por una burla inocente mata al hermano <emo, es en la prehistoria de la 6iudad
Eterna el di)ino Cuirino, el )enerado de los siglos" A sin embargo, las a)enturas de este loco
moral, sean reales o legendarias, se ense$an como el a! b! c de la educación del cora8ón en las
escuelas p1blicas de 3talia y de muchos otros países"
El clasicismo de <oma y de Grecia rebosa de estas reminiscencias feroces, A 2ruto, que por la
cínica ra8ón de Estado ordena y presencia tr0gicamente la matan8a de los ju)eniles hijos, es la
epresión m0s cl0sica y atro8 de la )iolencia gubernamental"
M0s a1n7 toda la tradición y la educación militar, que fueron y son toda)ía el alma y cora8a de
las organi8aciones políticas pasadas y presentes, Gqué representan, sino la escuela de la
prepotencia de la mano y del homicidio colecti)oH
A, sin embargo, una carnicería de criaturas humanas cometida en una guerra, o acaso en una
represión de motines populares, se ju8ga por los m0s un hecho glorioso, siempre que
robuste8ca Kaunque sea con torrentes de sangre y con cemento de dolores y de )idas
humanasL aquel aplastante edificio que tiene por nombre Estado"
:dem0s, el Estado en sus uniformes representaciones se arroga el derecho de patentar
aquellas )iolencias y de glorificar a aquellos )iolentos que encarnan el principio que le da )ida"
!e modo que en 3talia, por ejemplo, donde no eiste toda)ía un monumento a Galileo, pla8as y
calles est0n llenas de estatuas y de columnas, dedicadas a gente cuya mejor habilidad de su
)ida consistió en saber dar gusto a la mano y haber en)iado al otro barrio a mucha gente en
guerra leal"
##
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
Esta monumentomanía que reproduce en m0rmoles y bronces el frenesí colecti)o, que anida en
el alma de las clases directoras, por la fuer8a armada, se reproduce en las p0ginas de la infinita
historia ad usum del#ini que el Estado sella con el dogma de su infalibllidad"
!e hecho, en la epopeya patriótica de 3talia, todas las )iolencias, indi)iduales y colecti)as,
contra los poderes entonces dominantes Kdesde el atentado de :gesilao Milano hasta la dirigida
contra el duque de ParmaL, no tan sólo est0n justificadas, sino hasta glorificadas oficialmente,
porque sin aquella re)olución no habría surgido el Estado italiano, dando por resultado que lo
que ayer fue delito hoy se con)irtió en gloria" A en el mismo país donde los tribunales militares
condenaron a siglos de reclusión muchachos acusados de haber arrojado piedras para
protestar contra un gobierno que lle)a el hambre al seno del pueblo, un glorioso rapa8uelo de
Géno)a, 2alilla, tiene también su monumento porque supo, antes que nadie, lan8ar la primera
piedra contra los opresores etranjeros" La 1nica diferencia, menos la estatua y los siglos de
reclusión, entre unos y otro, est0 en que éste se rebeló contra una tiranía etranjera y aquéllos
contra una prepotencia del país" El mó)il fue el mismo9 el odio a la injusticia"
Pero para los muchachos de 3talia, como para los combatientes de todos los países, nada hay
tan )erdadero como la frase de 2renno9 ¡)( de los &encidos!
E:hF 5i en lugar de derrotados y muertos hubiesen sido )encedores, tal )e8 los mismos
gacetilleros que hoy les arrojan a la cara pu$ados de barro, se de)anarían la sesera para )er
quién mejor ensal8aría a estos *a&roche del proletariado, pidiendo para ellos un monumento de
la )ictoria"
La )iolencia no puede formar el substrato doctrinario de ning1n partido" En la *istoria no fue
m0s que un medio de superchería y de tiranía, entre las clases y su dominio entre ellas y sobre
los dominados" #ue empleada asimismo como instrumento de recobro, como ya dijimos, por
parte de los oprimidos, sin que por esto se con)irtiera en principio teórico de sus rebeldías, ya
que cuando los antiguos escla)os se rebelaban contra los patricios romanos, la )iolencia que
empleaban por necesidad de lucha y de liberación, no era un fin, sino un medio9 el fin era y
continuó siendo siempre la palpitación in)isible del alma humana9 la libertad"
CAPÍTULO IV
:simismo también, cuando contra el )iejo régimen, bamboleante sobre sus descarnados
cimientos, se desencadenaron los huracanes re)olucionarios que cerraron con)ulsi)amente el
pasado siglo, los partidos de acción, desde los políticos de los 6ordeleros y de los Bacobinos al
económico de 2abeuf, organi8ado en liga de los iguales, predicaban la necesidad de oponer la
)iolencia a la )iolencia, lan8ando contra la fuer8a coaligada de los tiranos delN país y etranjeros
la fuer8a armada del pueblo, sin que considerasen, ciertamente, estas )iolencias permanentes
sino como un medio despiadado, pero necesario, para aplastar para siempre al despotismo"
+o cabe duda que un %' de julio y un %O de agosto fueron el corolario histórico ine)itable de la
proclamación de los !erechos del *ombre7 pero ante la filosofía de la *istoria, aquellas dos
memorables jornadas quedan siendo como una suprema conflagración entre dos épocas
diferentes"
*acía a$os que el alma de la re)olución aleteaba sub)ersi)amente en las mentes, rugiendo
como tromba a)isadora en las mismas )ísceras de las decrépitas instituciones, con la mutua
elocuencia de las cosas que anuncian el derrumbamiento de un mundo, resplandeciendo en las
#$
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
clari)identes p0ginas de los enciclopedistas, en las ardientes )isiones de 6ondorcet y en las
serenas profecías de !iderot"
+ecesario era proclamar los derechos con la fuer8a cuando la fuer8a les cerraba el paso en
nombre de los pri)ilegios" Pero el fin era, o debía ser muy diferente9 la libertad, el amor, ya que
ning1n otro contenido moral puede hallarse en esta palabra" A cuando en nombre de la
re)olución <obespierre quiso organi8ar la )iolencia permanente, gubernamental, haciendo del
)erdugo el primer funcionario del Estado, aun contra los enemigos del pueblo y contra los
sospechosos de realismo, trocando así los medios con los fines de una re)olución libertadora
Dcomo si arrojados los tiranos pudiese con la fuer8a imponerse la libertad a los ciudadanosD el
nue)o estado de cosas, después de haber pasado gallardamente por encima de tantas )íctimas
humanas, cayó en el mismo error y en la misma odiosidad que obligó a tomar las armas contra
el antiguo régimen y preparó el terreno a la dictadura militar del primer 2onaparte" :hora bien,
la filosofía de la anarquía aleccionada con todas estas eperiencias del pasado y sin establecer
c0nones absolutos, ya que nada absoluto eiste7 parte de este principio fundamental que forma
toda su base moral9 la libertad es incompatible con la )iolencia7 y como que el Estado, órgano
central de coacción y de epoliación a beneficio de algunas clases y en detrimento de otras,
constituye una forma organi8ada y permanente de )iolencia no necesaria, la libertad es
incompatible con el Estado"
!e esta premisa arrancan una serie de principios y de argumentos irrefutables" +o es necesario
gastar mucha sali)a para demostrar a los enemigos de la :narquía, tanto a los de la derecha
como a los de la i8quierda, a los que no quieren y a los que no pueden comprenderla, que la
)iolencia es el enemigo natural de la libertad y que 1nicamente la )iolencia necesaria es
legítima"
En efecto, Gno es igualmente enemigo de la libertad el que encarcela un hombre para castigarle
porque piensa así o as0, como el que hiere o le mata para obligarle a pensar como élH +o
puede haber libertad, socialmente entendida, si ésta no se detiene allí donde comien8a la del
otro" Cue uno me ponga el pie sobre el cuello en nombre del Estado o de su capricho indi)idual,
es siempre una misma cosa7 ambos )iolan de igual modo mi derecho y a los dos debo
considerarlos tiranos, porque no es el )estido el que hace la tiranía7 tiranía es todo acto que
pisotea la libertad ajena" La )iolencia, tanto si sobre mí la comete un agente del gobierno como
cualquier otro prepotente, har0 nacer en mí el derecho de legítima defensa" A he aquí que surge
el concepto moral de la &iolencia necesaria"
Ao recha8o legítimamente una agresión injusta, como recha8o cualquier pro)ocación gra)e,
como siento igualmente el derecho de rebelarme contra la opresión, que es una libertad m0s
lesi)a que cualquier otra forma de )iolencia brutal" El derecho de legítima defensa que hace
necesaria la )iolencia en el indi)iduo y en la sociedad, es el fundamento moral de las
re)oluciones contra cualquier forma de tiranía"
La libertad es, por consiguiente, la base moral de la anarquía, y la re)olución, en el sentido
amplio y científico de la palabra, no es m0s que el medio para hacerla triunfar contra las
resistencias que la comprimen" La )iolencia no podr0 ser nunca el contenido filosófico de la
anarquía, entendida esta palabra no en el significado odioso que le dan los agentes del
gobierno y los periodistas a sueldo, precisamente porque la )iolencia es el substrato moral de
cualquier poder político, el cual, bajo cualquier forma que sea, es siempre tiranía del hombre
sobre el hombre9 en las monarquías, )iolencia permanente de uno sobre todos7 en las
oligarquías, de unos pocos sobre muchos7 en las democracias, de las mayorías sobre las
minorías"
En todos estos y en cualquiera otra centrali8ación autoritaria que se arrogue el derecho de
gobernar la sociedad, la coacción es el 1nico argumento persuasi)o que emplea la autoridad
#%
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
con sus gobernados" 6oacción en el pedir todo el concurso de los ciudadanos para que
contribuyan en los actos p1blicos, coacción cuando impone a éstos el tributo de sangre,
coacción cuando el Estado impone una ciencia y una ense$an8a oficial, coacción, en fin,
cuando declara que son ortodoas o herejes las opiniones de los di)ersos partidos políticos"
El Estado paternal, el Estado protector de los débiles, tutelar de los derechos, defensor celoso
de todas las libertades, no pasa de ser una f0bula de ni$os, f0bula desmentida por la
eperiencia de todos los tiempos en todos los lugares y bajo todas las formas"
Es, pues, muy natural que contra este concepto, sa8onado con la prueba de miles de a$os,
sobre la índole del Estado, que 2o)io llamaba por naturale8a epoliador y )iolento, haya surgido
por encima y a despecho de la significación )ulgar, el concepto de anarquía, como antítesis
política del Estado, significando que si éste centrali8a, pisotea, )iolenta, encadena, sablea, y
mata, so preteto del orden y del bien p1blico, aquélla, en cambio, quiere que el orden y el bien
p1blico sean resultado espont0neo de todas las fuer8as producti)as asociadas, de todas las
libertades cooperantes, de todas las soberanías inteligentemente ejercidas en interés com1n,
de todas las iniciati)as armoni8adas por el triunfo de esta magnífica certe8a9 que el bien de
cada uno no puede hallarse sino en el bien de todos"
El Estado se mantiene con la )iolencia Dy la )iolencia lo )encer0D qui gladio #erit! gladio perit" :l
desorden de las clases sociales, entre sí chocando por intereses contrarios, al caos de los
pri)ilegios hollando los derechos, a la imposición de penosos deberes a los cuales no quiere
reconocerse ning1n correspondiente derecho, se substituir0 el orden, el orden )erdad,
resultante armónica de la libre federación de las inteligencias y de las fuer8as humanas, como
el orden cósmico es el producto espont0neo de las fueras naturales, )enciendo los obst0culos
que se interponen en la eterna e)olución de los fenómenos y de las formas"
La e)olución social est0 corroyendo los 1ltimos cimientos del Estado, hosco, fuerte, al8ado a
tra)és de los siglos, con tanto cemento de )idas y de libertades humanas"
6uando la corrosión subterr0nea sea completa, como sucede con los islotes )olc0nicos y
madrepóricos de la Polinesia que la asidua marea roe durante millares de a$os, y que de
repente se hunden, como engullidos por las inmensas fauces del ;céano, el Estado
desaparecer0 con la agonía de la economía capitalista, una )e8 cese la principal de sus
funciones, que es la de perro guardi0n del parasitismo de clase"
: la moral estadista, que corresponde a la )iolencia de cada espíritu y de cada organismo
autoritario, se sustituir0 irresistiblemente, como el soplo reanimador de las nue)as estaciones,
la moral anarquista Kque en estas épocas obscuras fue creída moral de sangre y de )engan8a
por sus enemigos y por sus ciegos amigosL, y se sustituir0 )enciendo las 1ltimas asperosidades
de los 0nimos, sua)i8ando las hereditarias ferocidades de los instintos, conciliando las
a)ersiones y los impulsos en el abra8o pacificador de los intereses armoni8ados, de las
miserias redimidas, del bienestar defendido, de las mentes ilustradas, de los cora8ones dirigidos
hacia el amor, la serenidad y la pa8"
Entonces se )er0, cuando el sol del mediodía ilumine los errores del pasado, que la escuela
política de la autoridad, desde :ristóteles a 2ismarP, era la )erdadera escuela de la )iolencia,
tanto si fue cometida en nombre de la potestad di)ina, como del derecho militar, como del orden
p1blico o de la ley, y en cambio, )erdadera escuela de libertad aparecer0 aquella que fue
ju8gada secta de sanguinarias utopías porque alguno de los suyos respondió desde abajo con
la )iolencia a la )iolencia triunfante arriba pisoteando los derechos humanos"
El principio de la solidaridad, pasando a tra)és de la época de asidua y mutua prepotencia
económica y política, habr0 )encido por completo los primiti)os instintos de lucha antisocial
#5
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
entre indi)iduos y clases7 las naciones y las ra8as, después de las rudas maceraciones de la
antigua refriega humana, tragedia de siglos que ensangrentó el mundo, har0n re)erdecer en la
realidad la ju)entud de la utopía, la eterna calumniada, la perennemente mofada"
5e comprender0, al fin, después de un combate intelectual mara)illoso de derrotas y de
audacias desde Platón a @ropotPine, que 1nicamente el desorden social y el principio de la
lucha tienen necesidad de un instrumento de defensa, por su naturale8a )iolenta, y que lo
hallan en el Estado gobierno7 y que cuando a la lucha de cada uno contra todos, la cual fue el
alma de todas las sociedades hasta entonces sucedídose en la *istoria se sustituya la
solidaridad de todos en la lucha contra la +aturale8a para arrancarle los secretos y los
beneficios en interés de la uni)ersalidad, la causa del orden triunfar0 sin coacción de ninguna
clase, puesto que los intereses y los sentimientos de cada uno, conciliados en la armonía del
bienestar y de la libertad de todos, gra)itar0n en torno del bienestar colecti)o, como en los
sistemas estelares los planetas gra)itan alrededor del astro central que difunde sobre éstos la
lu8, el calor y la )ida"
LAS BASES SOCIOLÓGICAS DE LA ANARQUÍA
+o pretendemos, a imitación de los republicanos italianos, que haya una sola escuela
sociológica especial, nuestra o etranjera7 sin embargo, la característica de la sociología
anarquista consiste en ser uni)ersal y )erdaderamente internacional" +inguna necesidad
tenemos de pedir al hambre y a la miseria el certificado de su patria para sentirnos llenos de
indignación contra una sociedad que tan descaradamente )iola los santos derechos del hombre
a la eistencia y a la libertad"
El sociólogo, si quiere ser )erdaderamente tal, debe sentirse ciudadano del mundo y afrontar el
gran problema moderno Dque no agita solamente esta o aquella naciónD con entendimientos de
uni)ersalidad y con eF cora8ón lleno de amor para todos los desheredados de la tierra, que es la
1nica patria lógica de la especie humana7 debe dirigir la mirada hacia los hori8ontes nue)os que
no restringen el campo de las batallas redentoras en el circulo angosto de los :lpes y del mar7
debe comprender que la religión antihumana del patriotismo quedar0 )encida por la fe
grandiosa en la solidaridad de todos los hombres y de todos los pueblos7 debe, en fin,
con)encerse de que querer reducir a un )acío doctrinarismo unilateral o políticoDnacional el
estudio y la solución de un problema tan e)identemente complejo e internacional como es la
cuestión social, significa que se entiende de un modo infinitamente peque$o, lo que, por su
naturale8a, es infinitamente grande"
El indi)iduo considerado aisladamente, sinteti8a en sí la gran )ida colecti)a de la humanidad7
pero no es la humanidad"
La humanidad es el ente colecti)o formado por las mónadas indi)iduales, y su mal no es m0s
que el bien y el mal de los singulares indi)iduos"
Por esto la sociedad no puede basarse m0s que en la armonía del bienestar del hombre con el
de la humanidad"
#6
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
La satisfacción de sus necesidades es el elemento esencial para la eistencia del indi)iduo" El
derecho natural a satisfacer las propias necesidades lo adquiere todo hombre por el nacimiento
y ninguna ley social puede legítimamente )iolar este natural derecho"
:llí donde un indi)iduo no esté en grado de ejercitar integralmente este derecho7 allí donde al
lado de qu3en posea lo superfluo )i)a quien care8ca de lo m0s necesario, no puede decirse que
hay ¡sociedad!, no hay m0s que una agregación heterogénea de seres )i)ientes" En tal
condición de cosas el indi)iduo tiene el derecho de rebelarse de alg1n modo contra la
colecti)idad de los pri)ilegiados"
Este inci)il consorcio es un desorden legal7 en éste no es posible asociación natural7 no hay
m0s que la agregación de los intereses parasitarios y la alian8a tumultuosa de las fracciones
rebeldes" El indi)iduo )i)e en un estado etraDsocial7 la lucha por la eistencia se efect1a en sus
formas m0s mortíferas e hipócritas7 en nombre de una sociedad que no eiste, se oprime
legalmente y honradamente se roba el producto del esfuer8o de la inmensa clase de
trabajadores" La guerra económica, que toma el nombre de libre competencia, es la forma de
antropofagia que asume el industrialismo burgués en este siglo todo lleno de sus glorias7 la
)íctima, el de)orado, es siempre el trabajador"
En este período de transición los intereses del indi)iduo est0n en antagonismo y en perfecta
antítesis con los intereses de toda la especie humana" El hombre es enemigo de la humanidad7
la muerte de uno es la )ida de otro7 una clase go8a chupando la sangre de la otra" Es una ca8a
desesperada a la rique8a y al poder" Los fraudulentos se con)ierten en propietarios, los
acaparadores de )otos obtienen el poder poniendo el pie al cuello del )ulgo ignorante de
electores7 el quinteto de ayer se )uel)e millonario7 el obrero que tanto trabaja y todo lo produce,
se engolfa cada )e8 m0s en la miseria"
En un tal estado de cosas el indi)iduo, por atado, oprimido y en)uelto que esté por las leyes,
halla siempre modo y ra8ón de acogotar, entre una sonrisa y un apretón de manos, al propio
semejante que le embarace el camino"
Lugares comunes, se nos dir09 cosas mil )eces repetidas7 pero es siempre )erdad que esta es
la posición recíproca actualmente, entre el indi)iduo y la colecti)idad" Precisamente de esta
comprobación de hecho, muy com1n y demasiado ol)idado, debe partir el sociólogo
concien8udamente en su estudio de los problemas sociales para obtener su solución"
Pero el indi)iduo no puede ser considerado aisladamente" El hombre normal no puede ya, como
otros animales inferiores, )i)ir en un estado de disgregación sal)aje" 5us necesidades y su
propio interés lo empujaron, a tra)és de los tiempos, a asociarse, y el instinto de la sociabilidad
Dsíntoma del m0s ele)ado sentimiento de la solidaridadD se ha con)ertido ya en él en h0bito
adquirido"
El estado felino y sal)aje de la humanidad primiti)a no es la consecuencia de la libertad natural
que go8aban los hombres de la edad prehistórica, sino el efecto de la naturale8a bruta de
aquellos hombres sobre los cuales no había pasado la obra lenta y refinadora de tantos siglos
de e)olución desde un egoísmo bestial hasta el egoaltruismo ra8onador, que, si no fuesen las
presentes leyes e instituciones de pri)ilegio, haría ya posible una con)i)encia fraternal de
ciudadanos cooperando en el com1n bienestar por impulso racional de los bien entendidos
intereses indi)iduales" Aa que la ley escrita, que no es m0s que la goma el0stica al ser)icio de
quien la fabricó, nada tiene que )er con estas sustanciales transformaciones de la psicología de
la humanidad, que, a pesar de todo, fue siempre perfeccion0ndose aun en medio de sus
dolores y de sus )ergIen8as"
#7
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
La abolición de estas leyes formales, por lo tanto, en lugar de hacer retroceder al género
humano hacia la barbarie primiti)a, suprimiría las ra8ones económicas, políticas y sociales del
antagonismo entre clase y clase destruyendo las diferencias de clase, e imprimiría a la lucha
por la eistencia un mo)imiento concordé y espont0neo de los indi)iduos asociados contra la
naturale8a eterior, para el mejoramiento de las condiciones materiales y morales de cada uno y
de todos" :sí como el hombre primiti)o comprendió que para defenderse m0s f0cilmente era
mejor asociarse a otros hombres7 así como el m0s fuerte comprendió que era preferible hacerse
ser)ir del m0s débil antes que matarle, y así como también el capitalista moderno halla m0s
interés en hacer capitular al proletariado en las condiciones que le place imponer y tenerlo a su
discreción por medio del hambre crónica antes que eliminarlo neg0ndole directamente todo
alimento, asimismo el indi)iduo libre entre hombres económicamente iguales, o sea,
copropietarios de todas las rique8as naturales y artificiales, hallaría m0s 1til y agradable
asociarse por afinidad electi)a a otros hombres, que permanecer solitario y disgregado de los
dem0s"
En tal forma de asociación libre y rescindible, el indi)iduo no "abdicaría de ninguna de sus
libertades, porque su )oluntad, 0rbitra de mantener o des)incularse del pacto, sería siempre
soberana"
:sí, pues, si la libre asociación no puede ser posible sino entre hombres iguales, el primer paso
que debe darse es aquel que condu8ca a la igualdad de las condiciones económicas de los
asociados" A esta igualdad no puede obtenerse sino por la comunidad de los bienes y por la
asociación del trabajo"
6on todo esto, tenemos que hacer constar que miente quien afirma que los comunistas
anarquistas se preocupan simplemente y 1nicamente de las satisfacciones del )ientre"
!ejando a las particulares iniciati)as indi)iduales la libertad de aplicarse seg1n sus )ariadas
tendencias, que son la característica m0s genial de la naturale8a humana, el arte y la ciencia no
quedar0n defraudados de la acti)idad de tantos genios que hoy quedan ignorados o no
florecen, agobiados por la miseria, aplastados bajo el peso brutal del trabajo mec0nico"
La asociación an0rquica no ser0, como han fantaseado algunos, una sociedad con)entual,
cocinera, a base de )ientres, cuyos miembros Dabolida que fuese en absoluto la propiedad
indi)idualD se hallarían en una miseria peor" El sentimiento equisito de la solidaridad
desarroll0ndose mara)illosamente en un consorcio de iguales y la copartición de cada indi)iduo
en los 1tiles del trabajo colecti)o, crearían estímulos a una laboriosidad sin ejemplo en el
régimen de las empresas pri)adas y harían florecer una producción infinitamente mayor a la
actual, si se piensa que todos los bra8os aptos para el trabajo se aplicarían a la fabricación de
géneros )erdaderamente 1tiles a los hombres"
Precisa estar muy fuertemente sugestionado por la economía social de setenta a$os atr0s para
no refleionar y )er que tan sólo las m0quinas, con)ertidas en propiedad com1n de los
trabajadores Dno ya como hoy que son instrumento de su miseriaD que estas m0quinas
aumentadas, simplificadas y aplicadas a todos los ramos de la industria y de la agricultura
intensi)a, centuplicarían la rique8a general, permitiendo que cada indi)iduo, seg1n la forma
comunística, pudiera tomar del patrimonio acumulado por los comunes esfuer8os cuanto le
fuese necesario, sin que para nada tu)iese que reglamentarse la comida, el )estido, la
habitación, la familla, como han dicho los que han estudiado el comunismo en los )iejos libros
de #ourier y de 5aintD5imon, dos utopistas precursores cuyas teorías son muy diferentes y
est0n muy lejos del comunismo científico moderno"
#8
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
La base fundamental de la sociología an0rquica es la abolición de la propiedad pri)ada,
sustituyendo este pri)ilegio económico por la propiedad social de todos los bienes" Mnicamente
sobre esta base es posible una )erdadera igualdad y una )erdadera libertad"""
!e hecho, la libertad seria una irrisión en una sociedad en que no se suministraran a la
uni)ersalidad de los ciudadanos los medios materiales para satisfacer las necesidades del
organismo, que son las m0s imperiosas, y esto no es posible sin antes poner en com1n las
actualmente pri)adas substancias"
+o quiere esto decir que la asociación comunista an0rquica deba, como ya fue acusada de ello,
limitarse, circunscribirse, aprisionarse en el sólo y eclusi)o concepto económico, puesto que el
hombre no )i)e 1nicamente porque coma o satisfaga como los brutos sus necesidades físicas"""
lo cual no ecluye ni quiere decir que estas necesidades físicas no tengan que ser satisfechas
primero que las dem0s" Porque las ciencias biológicas ense$an, a pesar de todos los
idealismos trascendentales, que del bien ordenado funcionamiento y satisfacción de los
aparatos de nutrición depende todo sano equilibrio de las funciones org0nicas a que
directamente )a unida gran parte de toda la )ida intelectual y moral del hombre"
En ninguna otra forma de asociación que no sea la comunista an0rquica, alcan8ar0 el indi)iduo,
completamente satisfecho en sus necesidades, su pleno desarrollo org0nico, del cual deri)a el
desarrollo intelectual y moral de cada uno y de todos" !e ahí también el natural ampliamiento
de los )ínculos de efecti)idad, enla8ando fraternalmente a los miembros de estas asociaciones
libres"
?emen muchos de nuestros ad)ersarios que en un sistema tal desapare8ca la familia y que la
mujer quede reducida a una simple m0quina procreadora de hijos y que éstos sean arrebatados
a su tutela para confiarlos a la comunidad, desconociendo de este modo todo el )alor inefable
del afecto y de los cuidados maternos" 5on acusaciones que a menudo nos hemos sentido
repetir""" parto genuino de la fantasía ad)ersaria7 puesto que la mujer, si es cara a la especie
como procreadora de hijos y conser)adora del género humano, nos es predilecta asimismo
como compa$era de nuestras actuales miserias, y ma$ana, después de la gran liberación, lo
ser0 como copartícipe de los puros goces de la libertad"
La asociación an0rquica, 1nica que consiente el desarrollo integral de todas las facultades y
afectos humanos, respetar0 a1n m0s el equisito sentimiento de la maternidad y del cora8ón,
no inter)iniendo como educadora amorosa e imparcial, sino en la tutela de los ni$os que por
cualquier moti)o carecieron de los cuidados maternales, y de aquellos m0s adultos a los cuales
la sociedad debería suministrar en com1n todos los medios para instruirse y perfeccionarse7
con)i)encia fraternal que les educaría para que se considerasen como miembros de una
grande y amorosa familia"
La asociación an0rquica, desde el simple al compuesto, se efectuar0 probablemente por la
federación de los grupos de los productores, de uniones de oficio federadas7 como la liga de
municipios libres, independientes, soberanos, constituir0 la federación internacional de los
pueblos suprimiendo, claro est0, del municipio, toda característica autoritaria y burocr0tica
actualmente aceptada"
6laro que a los que conciben la asociación del por)enir como una frailería nacional o uni)ersal,
obediente a una regla 1nica, esta concepción libertaria nuestra les parece ilógica y pri)ada de la
unidad de educación que para ellos es esencial" +o se dan cuenta de que esta unidad choca
contra la misión )erdadera de una )erdadera sociedad ci)ili8ada, la cual ha de respetar la
autonomía de los indi)iduos y de los grupos, los cuales, a su )e8, tendr0n el derecho de
asociarse, o federarse, seg1n sus afinidades, simpatías y tendencias"
#
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
La libre manifestación de estas )arias tendencias no turbaría de ning1n modo la armonía del
gran ente colecti)o que se llama humanidad, el cual progresa y se mejora precisamente gracias
a esta )ida m1ltiple y multiforme7 y si esta me8colan8a )i)a8 de acti)idades con)ergentes, por
diferentes caminos y en )arias formas, al bien de cada uno y de todos7 si este entrela8amiento
genial de iniciati)as tan )ariadas lograse, como nosotros esperamos, destruir toda idea de
nación, quedar0 finalmente proclamada la nacionalidad de todo hombre sobre la ?ierra y
sancionada por el hecho social la ley de natura, que, a despecho de las artificiosas distinciones
patrióticas, agrupa todas las ra8as humanas )i)ientes en un solo conjunto org0nico,
desarroll0ndose bajo el imperati)o categórico de unas mismas necesidades físicas y de los
mismos impulsos morares que empujan a la especie humana por la )ía del infinito progreso"
Mnicamente entonces habr0 libertad, cuando, eliminado todo el gobierno del hombre sobre el
hombre, haya desaparecido toda causa de arbitrariedad7 puesto que el gra)e error de la política
actual estriba en que se legitima la arbitrariedad y la )iolencia por medio de las leyes, de la
policía, de la magistratura y del ejército, que son los engranajes y las columnas del grande
órgano central, el Estado, matador de todas las autonomías y de todas las iniciati)as
indi)iduales y locales" Por esto el pueblo, que anhela la libertad, comien8a ya a comprender que
el primer paso que debe darse por la )ía del progreso y del propio bienestar es la abolición de
toda forma gubernamental, de todo pri)ilegio autoritario, de toda centrali8ación )iolenta, todo lo
cual ha de ser sustituido por la asociación de pactos libres seg1n las afinidades, las simpatías,
las necesidades indi)iduales y sociales" Este estado de cosas hacia el cual la historia y el
mo)imiento humano caminan, es la anarquía"
Pero como la anarquía para ser un adecuado y armónico ordenamiento, debe basarse, como
dijimos, en la igualdad de condiciones Kque nada tiene que )er con la pretendida igualdad
ni)eladora de las horas de trabajo y de las comidas para todos, como )erborrean los infantiles
criticones del socialismo an0rquicoL, esta igualdad de condiciones no puede ser un hecho sino
con el comunismo, o sea, en un estado de cosas en que cada uno, dando a la producción
cuanto sus fuer8as permitan, pueda obtener en cambio todo lo que necesite"
Mnicamente entonces, cuando, cegado el abismo de un pasado sepultado para siempre, la
humanidad )er0 germinar la floricultura go8osa de la prole fraterna, ba$ada por el sol de la
)erdadera libertad, con)i)iendo en la sociedad igualitaria que nosotros miramos con amor"
:quella prole pensar0, mara)ill0ndose, en los escepticismos de quienes hoy niegan la nue)a fe,
y en la inutilidad de los esfuer8os reaccionarios para impedir su fatal ad)enimiento"
!e nosotros, que hicimos cuanto nos permitieron hacer nuestras fuer8as, dir0 al menos que no
mentimos"
GUERRA A LA GUERRA
2
Mientras bajo el beso paterno del sol, de este sol ecelso y radiante galopa la caballería con sus
relucientes armas y la infantería arrogante y marcial desfila bajo el cielo de París, que presenció
un +, de $ulio y un +- .rumario7 mientras en la obrera Géno)a se re1nen, procedentes de
todos los puntos de 3talia, los cooperati)istas para celebrar un 6ongreso donde sonríe la
poderosa poesía de un por)enir social m0s justo y m0s f1lgido, se tu)o a bien in)itar a este
cansado militante perdido, a este humilde centinela de una gente que enarbola una bandera
'
Con(erencia pronunciada el 1$ de octubre de 1%)* en G+noa, organi-ada por el grupo redactor del periódico .a
Pa-&
$"
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
ultrajada para que os hablara de pa8, cuando en el aire se siente a1n el olor de la pól)ora y el
eco de la metralla de una guerra que es palingénesis y resurrección, de una guerra que es justa
y de cada día en pro de los humildes y de los eplotados contra las fuer8as archipoderosas del
opresor capitalismo"
5í7 nosotros somos contrarios de todas las guerras injustas, ya que las hay también justas7
nosotros, los militantes de un ejército que no es el de las armas y de los galones, no lle)amos
recuerdos paternos, a pesar de que este pobre orador que intenta sacudir )uestros 0nimos con
el /nut del sentimiento y del resentimiento para" hacer surgir el grito de la protesta y la maldición
fecunda7 a pesar de que este humilde, si, pero franco orador, haya sido mecido en una cuna al
lado de la cual oía la )o8 del abuelo que e)ocaba los personales recuerdos de la epopeya
napoleónica con su fragor de armas y su retumbar de ca$ones """ Mi padre fue artillero"
3ntentemos estudiar la génesis de la guerra" En el fondo, la guerra no es m0s que el espíritu de
la gente peque$a que siente la necesidad de dar gusto a los pu$os" GCuién no recuerda, de la
obra ?rabajo, de Qola, la escena de los chiquillos que se apedrean, los cuales representan a la
humanidad infantil reproduciendo fielmente el proceso de la psicología militaristaH
:quella infantil tendencia tendría ya que haber reali8ado en nuestra sociedad una e)olución a
tra)és de la eperiencia humana, y como aquellos chiquillos que después de haberse
apedreado se reconcilian y emprenden entonces una batalla a pedrada limpia contra los faroles
del alumbrado, del propio modo la tendencia a la guerra por la guerra tendr0 que asumir en la
sociedad moderna la forma de la fuer8a que quebranta, derriba y sub)ierte hoy para construir
ma$ana, la gran fuer8a re)olucionaria que >íctor *ugo llamó guerras justas por la igualdad (
por la libertad"
>i)ieron en la *istoria dos tipos de héroes" El 6aballero 2agardo, sin mancha y sin miedo, que
efectuaba sus proe8as en los tiempos en que los caballeros sabían por lo menos montar a
caballo" 2agardo y el Lohengrin, de Jagner, del gran re)olucionario del arte, representan una
fuer8a simp0tica de un )alor apreciable"
A aquí es donde se afirma la definición entre las dos formas de )alor" La gloria y el )alor deben
cotejarse con la utilidad social, y cuando esta comparación se hace, el militarismo profesional
que en el )alor por el )alor hace residir toda gloria y toda noble manifestación de la acti)idad
humana, queda ineorablemente condenado"
La misma naturale8a, como obser)a Liell, ha dado garras y colmillos a los animales que de la
ferocidad )i)en, pero el hombre moderno, que posee la ra8ón, esa formidable fuer8a
prometeana, como la cantó 5helleg, que conquista el rayo en beneficio de la humanidad
progresi)a, este hombre debe sustituir con esa fuer8a que es la ra8ón, por embrionaria que aun
sea, las garras y los colmillos de la fiera"
Este orden de ideas lo ilustró nítidamente Guillermo #errero en su libro sobre el 0ilitarismo, y
m0s recientemente en el que lle)a por título Grande8a y !ecadencia de <oma, que es el
desarrollo y la aplicación al caso específico de las teorías )ertidas en el primero"
:quel pueblo romano que m0s uso hi8o de garras y colmillos que de humano cerebro, debía de
correr fatalmente hacia su disolución" A todo lo que <oma tu)o de m0s esplendoroso en arte y
en pensamiento, importado fue de Grecia, de tal modo que sin escr1pulo alguno pudo el poeta
cantar el *recia capta #erum &ictorem coepit et artis intulit agres ti Satio"
5in embargo, lo muy arraigado que est0 en nosotros el sentimiento militarista, nos lo dice la
necesidad de "admiración epansi)a que sentimos cada )e8 que desfila ante nuestros ojos un
batallón de soldados con toda la pose marcial de los comparsas en el desfile de <adamés en
$!
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
:ida, cuando la tropa se renue)a entre bastidores y una y otra )e8 las mismas cosas pasan y
)uel)en a pasar ante los ojos del espectador ingenuo"
Pero respondamos un poco, y por fa)or, a esta pregunta tan simple y, sin embargo, tan
importante"
En la normalidad de su )ida diaria, Gtiene la humanidad necesidad del )alor ci)il o del )alor
militarH
La respuesta no es dudosa" El )alor moderno es el )alor ci)il con)ertido en una necesidad
nue)a de la humanidad, que llama a la puerta florida de los principios, que teniendo detr0s de sí
un pasado de glorias militares éstas sir)en para que sea m0s espléndida aun la lu8, m0s
f1lgida, del nue)o )alor en pro de la ciencia y de la humanidad"
!e hecho, Gquién osaría hoy parangonar al duque de los :bru88os con el conde >erde o el
conde <ojo de anta$o, sin conceder al primero la palma de la )ictoriaH
!ecíamos, pues, guerra a la guerra, sea cualquiera fa forma en que se manifieste" Guerra a la
guerra económica, moral, intelectual7 guerra a toda forma de opresión, y pa8 a la ci)ili8ación
nue)a basada en el gran principio de la solidaridad9 solidaridad de las patrias, de las clases, de
las castas, contribuyendo al libre desarrollo de las energías de cada uno en pro del beneficio de
todos"
E4n sue$oF E4n bello sue$o, si con la m0gica )arita de un hada se pudiera transformar esta
sociedad, en la que es ley el homo hominis lupus de *obbes, en otra sociedad basada, no ya
en el pri)ilegio, en la injusticia y en el delito colecti)o, sino sobre los grandes principios de
solidaridad, de justicia y de pa8F
Por desgracia, eiste, en cambio, en nuestra sociedad, un reba$o que se contenta con pacer,
descorte8ando los raros hilos de yerba del prado infecundo, sin conocer m0s caminos que los
que conducen al corral y al matadero" A frente a ese reba$o que descorte8a las tísicas yerbas
del prado, los due$os de la tierra lo contemplan con ojos satisfechos desde las )entanas de la
ciudad, mientras, para completar el cuadro, los soldaditos futuros la emprenden a pedradas
contra los frutos del jardín y, a falta de éstos, acaso contra los negros cipreses cantados por
6arducci, all0 en el fondo del camino, destac0ndose sobre el plomi8o cielo cubierto de nubes
pre$adas de tempestad"
G5e ha preguntado alguno de )osotros cómo justifican los militaristas la sobre)i)encia en
nuestra sociedad de esas costumbres de otros tiempos menos ci)ili8ados que los nuestrosH
Ao recuerdo ciertos )iejos mapas amarillentos y recuerdo la temblorosa )o8 del abuelo que
justificaba al militarismo Dentonces se decía la armadaD casi con los mismos silogismos con que
?orquemada justificaba la 5anta 3nquisición"
En el concepto torpemente católico de los inquisidores, las )íctimas sometidas a los suplicios
conquistaban m0s pronto en la otra )ida las glorias del Paraíso, y si quit0is al mundo la milicia
Ddecíame el abueloD, con ello desaparecería la mayor parte de noble8a del espíritu humano"
A no obstante, esta justificación, que tenía sus orígenes en el espíritu esfor8ado de los
caballeros antiguos, era menos odiosa que la de los guerreros de mostrador de nuestros días,
maldecidos por >íctor *ugo, y que, no obstante, han sobre)i)ido en el siglo R3R, que fue el siglo
de la eperiencia, el 5iglo de la atención, como lo llamó @ropotPin" A, sin embargo, en este
alambique de eperimentos llamado siglo R3R, cínicamente continuó llam0ndose gloria a lo que
no era sino delito"
$#
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
El crimen de la guerra, precioso libro de :lberti, poco conocido de los italianos, que en su
analfabetismo renuncian )oluntariamente a conocer lo que m0s de cerca les interesa, ilustra
este concepto de la gloria puesta al lado del delito en cuanto éste es eplicación de una
criminalidad colecti)a"
El que de )osotros haya tenido la desgracia de leer alguna de aquellas ofensas a la lógica y a la
gram0tica que suelen llamarse notas diplom%ticas, habr0 obser)ado que la suerte de la justicia
y de la pa8 entre los hombres se encierra a1n en estas pocas epresiones9
D?engo yo ra8ón" D+o, yo la tengo" DPues toma este sabla8o" DA t1 esta estocada" DA ahí tenéis a
la humanidad que en pleno siglo RR hace la prueba del agua amarga, del borceguí de pe8
hir)iente9 el juicio de dios, de medie)al herencia"
E;hF :quel código, aquel código penal que en)ía a presidio a los autores del homicidio indi)idual
y ante los ,/"OOO asesinados en Polonia deja que el alma popular lance por boca de #roquet su
maldición fecunda9 ¡Vi&a la 1olonia! monsieur!
E:hF 5i el bíblico qui gladio #erit gladio perit tu)iese que ser )erdad, Ecu0ntas )eces debería
matarse a los autores responsables de las fabulosas matan8as como la de PoloniaF
Pero consolémonos, que hoy la guerra ha perdido ya algo de su car0cter primiti)o7 que hoy no
es ya sal)aje la guerra como antiguamente7 que se ha con)ertido en científica y cínica"
EProfanación de una palabra sagradaF La guerra cient#ica, o sea, las prec3aras dotes del
ingenio, las noches de insomnio del hombre de estudio dedicadas al fero8 problema de la
destrucción"""
En este caso, ciencia es sinónimo de maldición""" 5er)íos de ella, Eoh hombresF , como de una
diosa benéfica, para arrancar sus secretos a la naturale8a, para dar )ida a las m0quinas, la
fuer8a al carbón7 utili8adla para con)ertir el rayo en productor de rique8a, para aligerar las
fatigas del hombre, para atenuarle sus dolores, para restaurar los relajados tendones de la
humana abeja en sus fatigas del trabajo cotidiano7 utili8adla para horadar monta$as, para regar
los )alles, para sanear el aire, para enla8ar pueblos con pueblos en fraternal abra8o de
solidaridad y de colaboración, a fin de que juntos procedan a la conquista del progreso y de la
felicidad"
*aced de la ciencia un instrumento de ci)ili8ación y no de destrucción y de muerte"""
*emos dicho que la guerra moderna es cínica, y, de hecho, la guerra científica, con la cual se
matan a millares de metros de distancia los hombres, que no se conocen, que no se han )isto
jam0s, ha perdido también la forma del culto primiti)o de la fuer8a y de la destre8a en ras
armas, de que fue un ejemplo la antigua Grecia"
Los :gamenon y los :quiles ya no son posibles con los fusiles de repetición, con las balas dum
dum y con la dinamita, la melinita y con todas "aquellas sustancias eplosi)as tan similares en
sus efectos a aquellos otros estragos de la humanidad como la bronquitis, la pulmonía, la
pleuresía, etc" *oy triunfa MoltPe disponiendo serenamente sobre el mapa topogr0fico las
banderitas rojas que indican los mo)imientos del enemigo y los ataques afortunados del
combatiente"
Pero si ma$ana, sobre la a8ulada bó)eda, una mirada pensati)a pudiese contemplar la humana
tragedia, con tantas )idas ju)eniles segadas en flor, como una ho8 ineorable, y a las armas de
fuego )omitando inconscientemente la muerte, tan inconscientemente como los que las cargan7
si esta mirada pudiese abarcar el amontonamiento de los cad0)eres mutilados y la sangre que
$$
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
ba$a la tierra, sin una l0grima de pena, sin un remordimiento, se preguntaría si toda aquella
carnicería es acaso obra de un destino ciego, ineorable, que condena a los hombres desde su
origen a un com1n matadero, o una gran locura que soju8ga al género humano, per)ierte la
historia y triunfa sobre el hombre arrogantemente"
Cuemando el 1ltimo cartucho, empu$ando el 1ltimo pu$al, los partidarios de las guerras hablan
jesuíticamente, recitando el cl0sico licet &im repellere &i, de defensa del territorio, del suelo
natal, de la patria"""
Pero, Gde qué patriaH !ecídmelo por fa)or" G!e la patria de los comendatori o de la patria
com1n de todos los italianosH
6uando nos cubríais de fango, nos atabais las manos y nos arrojabais al destierro, porque
considerabais que éramos destructores de la familia, de la religión y de la patria, nosotros
también llor0bamos al despedirnos de nuestro mar y de nuestro a8ulado cielo it0lico, y en la
patria adopti)a imploramos el culto, la )eneración pre$ada de deseos del nati)o suelo lejano7
nosotros también, y mucho m0s sinceramente que otros, dirigíamos nuestros pensamientos a
esta patria de la que nos habíais arrojado, pero no por eso sentíamos la necesidad de matar a
aquellos que no tu)ieron la suerte de nacer bajo un cielo a8ul como el nuestro, en las costas de
un mar tan risue$o y oliente como eF mar 5ig1rico"
A de este modo, al lado del amor a la patria, aprendimos el amor a los hombres y aprendimos a
repetir, día tras día, la fórmula del augusto ?olstoi, que in)ita a los soldados de todo el mundo a
no disparar contra sus hermanos, aun cuando así se les ordene"
A esto es lo que con)iene repetir siempre, y, como la esposa de Moliére, yo os repito siempre
las mismas cosas, ya que )osotros hacéis siempre las mismas cosas, y mientras hag0is
siempre las mismas cosas, las mismas cosas os repetiré siempre"
El mismo +apoleón Dya )eis de quien tomo la )erdadD, el mismo +apoleón dijo que el
argumento m0s efica8 es la repetición"
A repitiendo todo lo que hemos dicho hasta este momento, no podemos hacer m0s que resumir
nuestras palabras en un grito7 grito que sea a un mismo tiempo maldición, promesa y augurio
de una nue)a era que no destierre la lucha fecunda, la benéfica lid en el campo del arte, de la
ciencia y de la aplicación multiforme de la )ida diaria, pero era que destierre para siempre la
lucha sangrienta y fratricida perpetrada por los poderosos en su af0n de dominio, por su sed de
monopolio del poder sobre la grey humana que no conoce otro camino que el que conduce al
corral y al matadero9 EGuerra a la guerraF E5uprimamos el militarismoF
CIENCIA Y RELIGIÓN
3
:l saludar, antes de partir para Londres, a donde me llama ahora, en estos momentos, el
6ongreso 5ocialista ;brero 3nternacional, a )uestra Paterson industriosa y rebelde donde
manos trabajadoras, indígenas o )enidas de cien di)ersos países, fabrican las mórbidas
sederías para las mujeres y las concubinas de los archimillonarios y para sí mucha miseria,
saludo al propio tiempo a todo este nue)o e inmenso mundo a tra)és del cual he peregrinado
*
Con(erencia pronunciada en la ciudad norteamericana de Patterson, el 1/ de 0ulio de 1$%1&
$%
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
como un modesto propagador de ideas y en el que fui acogido con tanta afectuosa hospitalidad
por parte de los )iejos amigos, no )istos desde hacía muchos a$os, así como por parte de los
nue)os e innumerables amigos, arrojados a esta tierra por la marea de los acontecimientos y la
ira de los hombres"
!esde +ue)a AorP a 5an #rancisco, en todas partes donde un llamamiento de compa$ero y de
amigo ha determinado un alto en el presente )agabundaje de propaganda Dfor8oso, ya que
desde mi tierra natal )ine mejor obligado por la ajena que por la propia )oluntad, pero contento
por las satisfacciones morales que he eperimentadoD, en todas partes, repito, he sentido que
aquí había un peda8o de mi patria, en la que solamente faltó la sonrisa materna, aun cuando el
saludo que me acogía fuese epresado en inglés, en francés, en espa$ol o en alem0n"
4na profunda compasión sentía entonces para todos cuantos desconocen nuestro humano
ideal y pretenden ultrajar el humanitarismo en nombre de la patria y nos ladran, detr0s de la
ridícula acusación de Sin patria, una acusación que se trueca en título de gloria cuando se
piensa en 5ócrates y en 6risto" !e igual modo nos hacen reír aquellos que, 1nicamente porque
queremos esté asegurado como derecho elemental e imborrable el diario pan a los )acíos
estómagos, califican de )ulgar nuestro deseo de reforma, nos llaman materialistas, cual si nos
tacharan de negadores de toda bella cosa y nos miran desde lo alto de su fenomenal
inconsciencia porque no tenemos una religión"
GEs, pues, )erdad, que no somos religiososH Muy cierto" 5acrílegos, nosotros no aceptamos
ning1n credo, ni moral, ni político, ni social7 en cambio, proclamamos la soberanía de la ra8ón y
nuestro espíritu crítico ama discutirlo todo, hasta nuestras m0s caras con)icciones, hasta
aquellas con)ertidas en sangre de nuestra carne a tra)és de luchas y sufrimientos de toda
clase"
Pero ya que dicen que queremos destruir la religión, ra8onemos un poco y )eamos si nuestra
negación es irracional o est0 apoyada en la lógica, en la eperiencia, en la ciencia y en la ra8ón
de la )ida"
:ntes que nada, bueno ser0 pedir de qué religión se trata" E*ay tantas en este mundoF G5e
trata de la que promete el paraíso cristiano e infantilmente amena8a con las llamas del infierno,
de igual modo que a los ni$os buenos o malos se les promete el terrón de a81car o el
coscorrón, y que hace consistir todo el estímulo a las buenas obras en la esperan8a usuraria o
en el infantil miedo de go8ar o sufrir""" en la otra )idaH G; es que se nos habla de la religión de
Mahoma, que a sus fieles promete el goce pagano de las huris jó)enes y bellas entre)istas
detr0s del humo del opioH G?al )e8 de la religión de 6onfucio o de 2udha, o de cualquiera otra
que haya entenebrecido o anuble a1n las humanas mentesH G!e cu0l se pretende hablar, ya
que sus respecti)os sacerdotes sostienen que la religión )erdadera es la suyaH
+aturalmente que, seg1n estu)iéramos en ?urquía, en la 3ndia o en la 6hina, cada una de estas
religiones, por boca de sus curas, nos dirigiría la dura acusación de incrédulos" A nosotros
podríamos, en todas partes, rebatir la acusación y confundir a los acusadores con una cantidad
de argumentos especiales que es in1til enumerar aquí"
Pero ya que nacimos y )i)imos en países donde predomina la religión cristiana y los que m0s
)ociferan contra nosotros son los fan0ticos y los mercaderes del cristianismo, y sobre todo, del
catolicismo, podemos dispensarnos de buscar sendos argumentos, ya que los mejores nos los
suministran los mismos sacerdotes de la religión cristiana" Ellos son los que m0s tremendos
golpes asestaron para destrucción de su propia fe" !esde el momento que el descendiente de
Pedro, el pescador, ol)idó la humildad originaria del 6ristianismo Dreligión de los pobres y para
los pobresD7 desde el momento que los príncipes de la 3glesia en lugar del cilicio, de las espinas
y del tosco )estido se cubren con sedas, p1rpura y pedrería, como todos los dem0s potentados
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
de la ?ierra7 desde el momento que las indulgencias, los pasaportes para el paraíso, las
amnistías totales o parciales del purgatorio pudieron comprarse como una mercancía cualquiera
o como un fa)or de ministros corrompidos7 desde el momento, en suma, que la religión de
6risto cesó de ser apostolado y se con)irtió en charlatanería de sacamuelas de pla8uela y la
iglesia se transformó, fin natural de todas las iglesias, en botica de almas y de conciencias, la
ilusión del misticismo cristiano comen8ó a re)elarse como un embuste, como )il metal dorado
que con el uso pierde su apariencia y no enga$a ya el ojo del )illano que hasta entonces
creyólo oro del m0s puro"
4na )e8 el dogma católico se puso abiertamente de parte de los grandes contra los humildes y
miserables, tan caros a Bes1s, se re)eló, tal como por su propia esencia debía con)ertirse,
enemigo de la ciencia y de la libertad" A esta tendencia in)encible de toda religión hacia el
fanatismo y beateria ciegos de un lado y el ser)ilismo hacia los poderosos y due$os contra los
s1bditos y sier)os del otro, tendencia que constituyó y constituye a1n el germen de disolución
del cristianismo, esta fe dejó de ser jo)en"
Es una fe que arrastramos como un grillete que nos impide caminar libremente hacia nuestra
meta de liberación integral" Llegó la hora de que esta cosa muerta y que gra)a con su peso
todo el de la cadena de escla)itud que arrastramos, nos la arranquemos de los pies arroj0ndola
bien lejos de nosotros"
!esde los tiempos m0s remotos hubo siempre hombres que dijeron a las multitudes9 6reed
ciegamente lo que os digamos7 obedeced sin ra8onar, sin protestar, todo lo que os mandemos7
)endaos los ojos y arrodillaos" En cambio os prometemos la felicidad""" después de )uestra
muerte" Los que así han hablado siempre, prometedores de placeres de ultratumba, son los
sacerdotes de todas las religiones"
Pero a medida que progresaba la ci)ili8ación, otros hombres surgieron que en nombre de
algunas )erdades, )islumbres de la )erdad 1nica, principiaron a combatir y a eliminar de la
mente de los hombres el obscurantismo y la ignorancia por las religiones fomentadas"
En)ejecidos en los libros, absortos en el estudio de las leyes naturales, adoradores de la )ida y
de la )erdad, esos hombres Dll0mense !emócrito o Lucrecío, !iderot o Mario Pagano, !arSin o
MolescottD dijeron a las multitudes9 +o cre0is en nada ciegamente7 pero obser)ad atentamente
en torno )uestro7 escrutad, indagad los fenómenos que se presenten a )uestros ojos7
remontaos desde los efectos a las causas y os eplicaréis, sin necesidad de recurrir a lo
sobrenatural, la ra8ón de muchos hechos" A con toda esta complicación de obser)aciones
indi)iduales se acrecentar0 la sabiduría colecti)a y se ele)ar0 siempre m0s el ni)el intelectual
de la humanidad" Cuienes hablaron de este modo, en todos los tiempos y en todas las
naciones, fueron y son los hombres de la ciencia, por ella muy a menudo héroes y m0rtires"
Entre el dogma y la ciencia y entre los secuaces del uno y los culti)adores de la otra, fue eterna
la enemiga" Los de la ciencia tu)ieron que conquistar palmo a palmo el terreno a la beatuchería
y a la religión7 y el camino del pensamiento humano y de la ciencia blanqueado est0 por los
huesos de estos )erdaderos m0rtires de la ci)ili8ación que fueron enemigos del obscurantismo
clerical, quemados )i)os en las católicas hogueras de la 3nquisición, )íctimas del fanatismo
popular, fruto de la ignorancia, del prejuicio y de la indigencia sembrados por los negros
soju8gadores de almas y conciencias"
4n antiguo filósofo materialista dijo que !ios fue creado por los hombres y no éstos por !ios y
que fue el miedo quien in)entó este enorme espantajo, tirano que habita detr0s de las nubes y
m0s all0 del sol" !e hecho, la ignorancia de los fenómenos físicos m0s naturales, pero también
m0s espantosos para los ignorantes, fueron interpretados en los primeros tiempos como efectos
de una acción misteriosa de seres sobrenaturales" Los antiguos creían, por ejemplo, que el rayo
era un gracioso juguete que B1piter tonante se di)ertía en arrojar de tanto en tanto al cogote de
los hombres que no obedecían""" las órdenes de sus ministros" A estos ministros, aquellos
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
augures que seg1n decía 6icerón no podían aguantar la risa al )er la estupide8 de aquellos que
en ellos creían, naturalmente interpretaban la )oluntad de B1piter siempre a beneficio suyo, del
que les pagaba espléndidamente, y de sus protectores y protegidos, cómplices o )íctimas, los
poderosos y ricos de aquel tiempo"
+o de otro modo hablaban los sacerdotes católicos, cuando ense$aban que el rayo, así como
las dem0s calamidades naturales y hasta no naturales, en)i0balo !ios en castigo de los
pecados de los hombres, )endiendo de este modo las gracias di)inas y las indulgencias a m0s
subido precio" :un hoy la mayoría creería en la mayor eficacia de una misa pagada
espléndidamente para preser)arse del rayo, si un hombre de ciencia, Gal)ani, no hubiese
descubierto la electricidad, y >olta no hubiese in)entado la pila y #ranPlin el pararrayos7 el
primero descorriendo el )elo del tremendo misterio, el segundo sir)iéndose de la re)elación
para producir las descargas eléctricas, antes a !ios reser)adas, y el tercero arrancando
directamente de manos de B1piter o de Beho)0 el rayo mortífero" Los hombres cogen hoy el
rayo y lo ocultan bajo tierra como si fuese una herrumbre inser)ible7 la electricidad no sorprende
ya a nadie y )iendo la lu8 eléctrica y los coches empujados por aquella fuer8a portentosa,
principia a pensarse en que este descubrimiento, como todos, es una etirpación que la ciencia
hace a la fe"
!emasiado lo supieron Gal)ani y >olta, que por haber cometido el delito de le)antar el )elo de
la )erdad científica ante las mentiras del dogma, tu)ieron que sufrir no pocas molestias, burlas y
calumnias por parte de los estultos teólogos de su tiempo"
:firmase que la tortura fue infligida a Galileo Galilei Dla 3glesia lo niega, pero poco importa la
eactitud del hecho específico siendo cierto que Galileo fue procesado, perseguido y obligado a
desmentir su con)icciónD porque osó, antes que +eSton, sostener que la ?ierra es un cuerpo
esférico que rueda en el espacio con todos los dem0s cuerpos siderales, entre los que no es
m0s que un punto imperceptible" 6omo esta demostración, confirmada por el telescopio y
pruebas matem0ticas, desmentía la sedicente )erdad re)elada por la 2iblia y derribaba, cual
pudiera un castillo de naipes, las charlas de Ptolomeo sobre la ?ierra plana y la tontuna bíblica
de Bosué, deteniendo la marcha del sol, debía le)antar, y efecti)amente le)antó, la iracundia de
los b1hos de sacristía" !e todas partes llo)ieron sobre Galileo los improperios y las maldiciones"
5uya fue la )ictoria, porque esta es la )irtud insuperable de la ciencia contra la superstición9 la
lu8, m0s pronto o m0s tarde, triunfa de las tinieblas"
Buan 2o)ío, en un admirable discurso que me compla8co en recordar, confrontó magistralmente
los dos gigantes de fa fe y de la ciencia9 6risto y Galileo" !e las ense$an8as del rubio <abbi de
+a8areth surgió el E)angelio, el cual contiene, en )erdad, algo de imperecedero y de sublime
en sí7 )erdad santa que 6risto agregó a la moral eterna, que no es patrimonio eclusi)o de
ninguna religión7 pero a la cual todas las religiones han acudido para burlarla y hacer aceptar a
los hombres la mentira, fuese ésta dicha eprofeso con propósitos de eplotación y de dominio
o creída como una )erdad por el mismo que la proponía"
6risto afirmó altamente ante sus tiempos de tiranía, de egoísmo desenfrenado y de crueldad,
especialmente entre el pueblo en medio del cual )i)ía y que había perdido la esperan8a de
sal)ación, el principio que jam0s se in)ocar0 en )ano en este mundo9 el principio del amor, que
ha suscitado en todo tiempo los mejores y m0s etraordinarios heroísmos, pero también bajo su
manto los tiranos y los opresores han desli8ado su a)eriada mercancía y consolidado la tiranía
y la escla)itud" !e igual modo que hoy )emos a los gobiernos ultrajar )ergon8osamente a la
libertad, in)ocando su nombre, hasta so preteto de defenderla, los curas justificaron siempre la
religión con la moral del amor que le sir)e de barni8, reser)0ndose a renglón seguido hacer la
peor de las obras de odio que imaginarse pueda"
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
:sí, cuando los ministros del cristianismo, degenerados de los primeros catec1menos,
comen8aron, como los curas de las dem0s religiones, a con)ertir el templo en un comercio7
cuando de porta)oces del sufrimiento de los míseros se con)irtieron en protegidos y aliados de
los emperadores, de los poderosos de la ?ierra, y fueron ellos mismos poderosos y se$ores, los
oropeles humanitarios sufrieron un re)olcón y el )idente reconoció en seguida el feísimo
semblante de la mentira y del enga$o" La desilusión de algunos permitió a otros el estudio
desapasionado de los hechos y de las ideas, y la ciencia, esta gran sacrílega, comen8ó a
sacudir las mentes del sopor de la creencia ciega, y el gusano roedor del libre pensamiento
hincó el diente de la crítica y de la in)estigación en las m0s recónditas fuentes del sentimiento
religioso" Entonces la 2iblia, este libro de los libros, presentó a los ojos de aquellos que
deliberadamente no los habían cerrado, grietas irremediables y )acíos espantosos"
*e nombrado antes a Galileo Galilei" *ombre de ciencia, simboli8a magníficamente el libre
pensamiento que critica enfrente de la fe que cree sin ra8onar" !espués de la caliginosa noche
medioe)al, durante la cual iluminaron el espacio las llamas sanguinolentas de las hogueras y
contra las crueldades sacerdotales se ele)aron los desesperados gritos de los torturados y
tostados, después de esta larga noche de infamia y de dolor, este hombre se irguió gigante a
desmentir la tradición, a dar un mentís a la 2iblia, escudri$ando en los cielos, no Fo in)isible y lo
incomprensible, sino la ra8ón y la causa del mo)imiento armonioso de los mundos en el infinito
espacio" El fue Ddice 2o)ioD quien escribió en el firmamento una palabra con letras de estrellas
que nadie la borrar0"
Entre la cristali8ación y el transformismo, entre el credo y la crítica, entre la autoridad y la
libertad, entre la religión y la ciencia, nosotros, y no por un moti)o de con)icción teórica, sino
también de amor por la humanidad y por nosotros mismos, de egoísmo y de altruismo juntos,
somos partidarios de la ciencia, o sea de la libertad, de la crítica y del transformismo"
6laro est0 que al decir esto no pretendemos a nuestra )e8 imponer un dogma de ateismo o de
lo que fuere a los creyentes, a los religiosos" La con)icción no se impone7 se propaga
1nicamente con la fuer8a de la lógica y del raciocinio" 5i al combatir por la libertad integral
quisiéramos triunfar de las con)icciones de los dem0s con la )iolencia y la autoridad,
resultaríamos otros tiranos" Mnicamente debemos impedir por todos los medios una cosa9 que
los dem0s hagan aquello que nosotros nos negamos enérgicamente a hacer7 impedir a los
curas, lle)en o no sotana, sean negros o rojos, que )iolenten las conciencias, que impongan
con la sugestión cuando se trate de la infancia, o con la )iolencia o la amena8a de da$os
morales, materiales o económicos si se tratase de adultos, la propia fe política o religiosa"
!ebemos traer nuestros enemigos a nuestro propio terreno, en el terreno de la lógica y del
raciocinio en los cuales nosotros esperamos"
Precisamente porque, a menos de confesar abiertamente la propia mala fe, ning1n ad)ersario
osar0 contradecirnos en este terreno Dy si su oposición fuese a base de brutalidad y de
)iolencia, ya sabríamos lo que nos toca hacer precisamente por esto, repito, nos sentimos
arrastrados con mayor fe a afirmar que en una sociedad redimida de toda eplotación, de toda
tiranía y )iolencia del hombre sobre el hombre, de toda indigencia material e intelectual, la
ciencia ser0 la llamada a substituir totalmente, o poquísimo menos, la religión, y de todos
modos y sin el casi, todas las religiones re)eladas y sobrecargadas de fanatismo y de peligros
para la ci)ili8ación que hoy tienen atado el mundo fuertemente a la escla)itud"
6uanto m0s se ensanche el campo de los conocimientos positi)os del hombre, tanto m0s se
reducir0 el de fa fe en lo in)isible, en lo sobrenatural y en lo in)erosímil" A al lado del a)ance de
la ciencia junto con el retroceso de la superstición religiosa, se ele)ar0 conjuntamente el ni)el
moral y material de la humanidad, ya m0s emancipada política y económicamente" >emos ya
en efecto, que los pueblos m0s religiosos son los pueblos m0s escla)os, m0s sometidos a la
tiranía política, m0s pasi)amente eplotados económicamente"
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
+i podría ser de otro modo" #undando la religión, la moral en la eistencia de una )ida espiritual
ultraterrena, y dando mayor importancia a esta hipotética eistencia de ultratumba, debe
ense$ar el desprecio de la )ida material, )ida real cuya afirmación no tiene necesidad de ser
demostrada, mientras nada, absolutamente nada nos prueba sea )erdad todo lo que los curas
nos dicen del m0s all0" El desprecio de la )ida material significa la indiferencia o casi la
indiferencia ante los problemas m0s urgentes de la humanidad, significa no ocuparse de
aumentar el propio bienestar y la propia libertad, significa esperar pacientemente la muerte,
resign0ndose a sufrir porque los curas han dicho que sufriendo se gana el paraíso" En una
palabra, es la religión de la renunciación, la religión de la muerte"
Por fin llegó el momento de llamar a los hombres a la religión de la )ida, a la )erdadera misión
de la eistencia indi)idual y social" !emasiado esperaron en el m0s all0, mientras la inmensa
mayoría, absorta en la contemplación de la )ida futura, quedaba des)alijada" 3ngenuos que por
la esperan8a de lo incierto han perdido lo que de cierto y positi)o podían haber obtenido9 un
poco de felicidad, ya que no toda, sobre la ?ierra"
: los que predican a los trabajadores que en el paraíso se )er0n compensados de las miserias
y de los dolores de este mundo, deberían responder sin m0s pre0mbulos los trabajadores9
Aa )ol)eremos a hablar del otro mundo cuando )eamos""" como est0 hecho" Entretanto se$ores
curas, ya que tanto empe$o ponéis en no renunciar a )uestra parte de paraíso """ terrestre, que
nosotros os hemos creado, comen8amos por reclamaros un sitio para nosotros en este festín
social en que tan cómodamente est0is sentados, de)or0ndolo todo y dej0ndonos los huesos
demasiadamente bien condimentados con prédicas """ espirituales, y lo reclamamos porque
también nos urge saber, si es )erdad que este paraíso eiste, como es que )osotros lo predic0is
a los dem0s y les aconsej0is que para merecerlo precisan maceraciones y sufrimientos,
mientras preferís go8ar, de este modo renunciando, seg1n )uestra teoría, aF eterno paraíso"
>uestra conducta nos da a creer que sois como los charlatanes que )enden a buen precio los
n1meros que aseguran saldr0n premiados de la lotería, pero que nunca los juegan" Bugad
también )osotros, charlatanes de la religión, si queréis que os creamos, en este juego de la )ida
futura" 6ansados estamos nosotros de jugar sin que nunca sepamos de cierto haber sido
premiados" La )ida querémosla )i)ir ahora, entera y completa"
En nombre de )uestro !ios, si creéis realmente en él, y si es, seg1n decís, padre amoroso de
todas las criaturas, pedimos para todos el bienestar y la felicidad a que todo el mundo tiene
derecho" 6esad de hablar de penitencias y de maceraciones""" para los otros" Cue sí )osotros
renegando la palabra genuina de Besucristo, francamente comunista, continu0is interpret0ndola
a )uestro modo y nos disput0is con fraude y )iolencia lo que nos pertenece, nosotros los
trabajadores, que tenemos el n1mero y el buen derecho, ya sabremos hallar el modo de que
finalmente triunfe la justicia"
Porque in1til es hacerse ilusiones y jugar con palabras9 también actualmente la religión, a
semejan8a de lo que ha sido siempre en el pasado, es sobre todo un instrumento de defensa
del pri)ilegio capitalista, y con las ehortaciones a la mansedumbre y a la resignación mantiene
al pueblo paciente y sometido a la prepotencia patronal tanto como a lo gubernamental" E:y si el
pueblo perdiese la certidumbre del paraíso para consolarse de cuanto ha sufrido en esta tierraF
Ddecía una )e8 el fiscal de un proceso por delito de imprenta a que asistíD, el pueblo se rebelaría
contra los patronos y el orden se habría acabado""" 6laro que el orden, para aquel se$or,
consiste en todo el sistema actual, basado en la )iolencia, que un pu$ado de hombres ejerce
sobre la inmensa mayoría"
G;s acord0is de #rancisco 6rispiH 2lasfemó un tiempo de todas las religiones, pero también
m0s tarde de todos los idealismos cuando, en un momento de loco p0nico de la burguesía
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
europea ante el terrorismo anarquista y las suble)aciones proletarias, arrancó a la mayoría de
sus alocados burgueses las leyes mal)adas llamadas excepcionales contra el nue)o
pensamiento social, y creyendo altamente necesario dar alas a los curas para reformar con la
beatucheria la moderna barraca de injusticia y de )ile8a, puso en la cabe8a del !ios""" del
cardenal 5anfelice, en la bella ciudad de +0poles, el @epi de policía" EMagnífica demostración
de que los hombres dominantes de la burguesía )en en la fe ciega de las masas el m0s )alioso
puntal de sus pri)ilegios políticos y económicosF !e ahí la necesidad de combatir esta tiranía
que los sacerdotes ejercen sobre las almas y las conciencias"
La guerra a la religión, al clericanismo, interesa, por consiguiente, grandemente a la clase
obrera, que todo puede y debe esperarlo del progresar de la ciencia y del libre pensamiento, en
da$o del secular antagonismo de la lu8 y de la )erdad"
?iene la palabra religi2n, para los hombres del libre pensamiento, un cierto sabor antip0tico7
religión y libertad son términos contradictorios si nos atenemos al significado literal de la
palabra" 3eligi2n deri)a del )erbo latino religo, que quiere decir yo ato, ci$o, encadeno algo, en
suma, que significa negación de la libertad, cepo puesto a la ra8ón, persecución del
pensamiento" La palabra religi2n trae en seguida a la mente al fero8 :braham que por mandato
de !ios estu)o a punto de asesinar a su propio hijo, a :gamenon que para aplacar a su !ios
inmola a su hija ante el altar, a ?orquemada que siglos después sacrifica tantas )ictimas
humanas en las inquisitoriales hogueras, a !omingo de Gu8m0n ordenando el asolamiento de
enteros países para sal)arlos, seg1n él, de la herejía""" Esta palabra religi2n nos hace pensar,
adem0s, en los augures y sacerdotes de la <oma pagana que se reían, cuando se
encontraban, de su embustera profesión, y en el pontífice de la <oma cristiana que inter pocula
riese también al pensar en los "tesoros que le permite amasar la fabulita del 6risto" 5í fuese
posible con un acto de la )oluntad humana destruir la religión entendida en este sentido,
ciertamente nosotros quisiéramos destruirla"
Pero, Gse destruyen, acaso, así las religiones, de igual modo que se abate una tiranía
policíacaH +o7 o por lo menos no es destrucción en el sentido material e inmediato de la
palabra" : la religión, que no es ra8ón sino sentimiento, no basta una peroración, por científica
que sea, para )encerla y destruirla7 no basta con quemar una iglesia, una biblia y una imagen
para hacerla desaparecer" ?iene su raí8 en una secular educación del alma humana, en todas
sus debilidades, en todas sus )ile8as, en sus errores, y, sobre todo, en su ignorancia"
3luminemos, ante todo, las mentes instruyéndolas sobre los orígenes y las ra8ones de la )ida,
ahuyentemos los fantasmas imaginados por los farsantes religiosos y habremos dado el primer
paso""" que no es, ciertamente, el 1ltimo"
+o basta conquistar la ra8ón, la mente, si al mismo tiempo no se conquista el sentimiento, el
cora8ón" M0s a1n" 5i no se persuade y se )ence el sentimiento, la fría con)icción ense$ada al
cerebro se ol)ida poco a poco, queda en)uelta en nieblas, se entibia, desaparece para dar lugar
a que rena8ca la fe ciega que tiene sus raíces profundas, como dejo dicho, en la educación y en
la debilidad humana"
Por consiguiente, conquistemos, disputemos y arranquemos de manos de los sacerdotes de lo
in)erosímil, el cora8ón del hombre, este cora8ón inmenso que sabe sangrar por todos los
sufrimientos, palpitar por todas las miserias y amar mucho m0s que odiar" Mientras demolamos
el dogma, procuremos asimismo )encer fa debilidad del sentimiento y fortifiquemos el cora8ón
substituyendo con la fe en la ra8ón de la )ida, la del misterio de la muerte" !e igual modo que
una buena esposa sabe atraer con mil atenciones delicadas al hombre que ama, por un
momento etra)iado por una insana pasión, al amor m0s profundo hacia la familia y la madre de
los propios hijos, así nosotros, después de haber destruido en el alma de los hombres la
creencia irracional en la felicidad de ultratumba, guardémonos bien de dejar el desconfortante
)acío allí donde pasó la piqueta de nuestra crítica, y para los cora8ones sedientos de
esperan8a, sepamos construir con el material que nos suministra la ciencia y nos aporta la
%"
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
filosofía de la historia, la promesa del bienestar y de la libertad, no para después de nuestra
muerte, sino antes Dy si no toda para nosotros, ciertamente para nuestros hijos, en los cuales
continuar0 nuestra )idaD, aquí sobre esta ?ierra, que no debe ser por m0s tiempo el )alle de
l0grimas, seg1n la blasfemia bíblica, regado como hoy con sudores y sangre, sino la fértil alma
parens di&a tellus, la madre tierra que da ciento por uno al que en sus negros surcos sabe
arrojar, con un gesto amplio y paciente, a manos llenas, la semilla del pan y de la justicia"
*e aquí la )erdadera fe, la religión )erdadera, la nuestra9 la redención del hombre, la redención
)ital sobre la ?ierra, por la cual nosotros, modesta pero tena8mente luchamos, acercando el día
del juicio uni)ersal por cuanto ser0 el de toda la humanidad, pero cuya alba apuntar0, no sobre
los sepulcros de los que hayan )i)ido sobre nuestro planeta, sino pronto, entre las casas de los
hombres, entre las ciudades y las naciones de todo el mundo, que al fin habr0n comprendido
que ha llegado la hora de con)ertirse en hermanos y de albergar la pa8, el bienestar, la igualdad
y la libertad"
Esta es la religión de la )ida substituyendo a la religión de la muerte7 la esperan8a de un
por)enir mejor sobre la ?ierra substituyendo a la de un paraíso hiperbólico después de la tumba"
4ua i5 seme! qua la spiga! qua i5 diritto! "i l% c6é #rode7 8hi tra i5 diritto e il destino dell6 uomo
pone in me''o la morte e un santo che ci inganna KE:quí est0 la semilla, aquí est0 la espiga,
aquí est0 el derechoF M0s all0 hay fraude" Cuien entre el derecho y el destino del hombre pone
en medio la muerte, es un santo que nos enga$a"L" 5on palabras de Buan 2o)io"
Para emancipar económicamente y políticamente al pueblo, precisa libertarlo de las cadenas
del prejuicio y de la superstición" Porque precisamente por la redención del hombre, por su
)erdadera redención sobre la ?ierra, es que nosotros modestamente, pero tena8mente,
combatimos"
:quí, en la )ida real, el hombre puede tener su infierno y su paraíso" El infierno es para él la
humanidad lacerada, pisoteada, miserable7 la humanidad de hoy en que el pobre sufre la
indigencia y el rico sufre también, si no de remordimiento por la miseria de los dem0s, por
tantos y tantos otros dolores y miserias morales que son la consecuencia del desorden
homicida en que se debate la sociedad contempor0nea" El paraíso, )erdaderamente tal,
comparado con las presentes alforjas sociales, estar0 en el futuro orden de armonías
económicas, intelectuales y morales y en el que el hombre no se sentir0 ya, como hoy, escla)o
de otro o robado por otra clase7 trabajando para otros mientras los otros trabajen para él, podr0
)i)ir sano e inteligente, seguro del ma$ana para él y los suyos, asistiendo sereno al desarrollo
de la ci)ili8ación, que entonces ser0 satisfacción y gloria de todos"
5í, nosotros creemos en la inmortalidad de todo lo que es )erdadero, que es justo, que es bello7
en esta filosofía eterna del ideal humano que debe apoyarse, no en las nubes, sino en la
realidad de la )ida" 6reemos, sí, en la inmortalidad del hombre Dno como 3ndi)iduo, sino como
ente colecti)oD7 porque es un hecho real que la humanidad, reno)0ndose a tra)és de las
generaciones, de nosotros conser)a todo lo que de )erdaderamente 1til y grande hemos sabido
hacer por ella"
5entimos intestificada la )ida de nuestro organismo y de nuestro indi)idual pensamiento cuando
sentimos que formamos parte de este gran todo, cuando sufriendo con el dolor de todos
queremos luchar por la felicidad de todos, en la cual 1nicamente podremos sentirnos felices"
E*e aquí la religión idealF
EA dicen que tenemos solamente la codicia de los placeres materiales, que 1nicamente tenemos
necesidades brutalesF""" +o7 sabemos también nosotros que no sólo de pan )i)e el hombre, y
mientras combatimos porque el pan, necesidad elemental indiscutible, esté asegurado a todos,
nuestra mente, la mirada del alma, se )uel)e hacia algo sublime" +osotros tenemos también
%!
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
una ideal madonna consoladora que llama con toda la sugestión posible a sus creyentes a la
lucha9 es la libertad" La libertad, coronamiento moral y político juntamente del bienestar material
y económico, asegurado a la inmensa familia de los hombres entre los cuales hayan totalmente
desaparecido las barreras de odio entre nación y nación, entre clase y clase"
Es la diosa luminosa que el 6arducci de otros tiempos, desde los collados peruginos, )ió sobre
ocasos de oro y cantó como una profecía9
E33Ne unNaltra madonna, ellNe unNídea
fulgente di gíusti8ía e di píeta7
ío benedíssí chi per leí cadea,
oí benedíco chí per leí )i)ra"
KEs otra 9uestra Se:ora, es una idea Drefulgente de justicia y de piedadD yo bendije al que por ella caía D
yo bendigo al que por ella )i)ir0"L"
VUESTRO ORDEN Y NUESTRO DESORDEN
4
!espués del largo y rudo )iaje de siembra de ideas, a tra)és de todo el 6ontinente de esta
)irgen :mérica del +orte, recorrida entre la bené)ola y siempre magnífica atención de los
hombres de buena )oluntad, en los cuales, m0s que con la modesta palabra, con los ojos he
comprobado la amarga realidad de la palide8 etrema de nuestro mundo, )íctima de tantos
males y a8otado por tantas iniquidades, cuando a1n podría ser el paraíso terrenal de la
leyenda, ya que el sol contin1a siempre madurando en abundancia, con su benéfico calor,
espigas y )ides7 ahora que llegué, después de tantas etapas a lo largo del camino, de horas
para mí dulces y de palabras dichas en ser)icio del ideal, de +ue)a AorP, asentada en la orilla
del inmenso :tl0ntico y desde donde la estatua de la Libertad promete con su simbólica lu8 la
emancipación integral al mundo, a esta 5an #rancisco )uestra, sobre la orilla del Pacífico, este
otro etenso ;céano, que de Pacífico sólo tiene el nombre, dejad que después de haber )uelto
a )er con los ojos y con la palabra todas las miserias de la )ida presente, lle)e hoy la mirada
hasta la )isión, por lejana que esté del oasis del reposo, al oasis que la humanidad busca en
este su fatigoso y secular )iaje entre luchas y dolores, guiada por la esperan8a"
!ejad que aquí, donde la maldita fiebre del oro a)i)a el incendio del desierto social,
sal)ajemente ci)ili8ado, afirme la posibilidad científica demostrada de una armonía en la )ida
colecti)a de las fuer8as con las necesidades7 la armonía que todos in)ocan sin darse cuenta de
que 1nicamente puede reali8arse con el triunfo de nuestra idea tan )ituperada, perseguida y no
comprendida9 la idea anarquista"
A nuestra ciencia no es aquella que de las c0tedras oficiales lan8a alg1n doctorado en el arte de
sostener ideas e instituciones demolidas o )acilantes, ciencia formada con débiles pro)idencias
y con eruditas meditaciones" +osotros procuramos arrojar en los surcos toscos o alegres de la
eistencia colecti)a Dtal cual es hoy, tal cual se presume ser0 ma$anaD tantas mieses de
realidad gris y de esplendorosas )erdades, como hallar0 la ho8 que quiere prepararnos el pan
del )enidero )erano fructuoso y fraterno" 6iencia Den el sentido positi)o y moderno de esta
palabraD es la nuestra de la que estamos seguros7 que tiene su fuer8a en la sinceridad y fijos los
profundos ojos en la justicia7 ciencia que se hace arte, aunque no ese arte afortunadamente
/
Con(erencia pronunciada en el !ersaglieri 2all en la ciudad norteamericana de 3an Francisco, Cali(ornia el 14 de
mar-o de 1$%1&
%#
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
desaparecido con los dioses, sino aquella acti)idad )iril del pensamiento que busca la belle8a,
que suscita en nuestras almas los tumultos sagrados en pro de la )erdad y de la libertad"
#r0gil y escarnecido es nuestro manipulo, Gpero qué importaH7 precisamente por esto
le)antamos con mayor entusiasmo contra las humanas iniquidades nuestros oriflamas de
batalla, rojos como la aurora ine)itable de la )ictoria y negros como el dolor social desmesurado
que en torno nuestro )emos como rompe los cuerpos y las almas" +osotros )emos ondear en
las horas de melancolía estas banderas al )iento, todas desplegadas, y no nos importa que
otros hagan como si no las )ieran" Pocos ojos abiertos y penetrantes saben )erlas, porque son
mejor que jirones de tela colorada las mismas )erdades sociales detr0s de las cuales estas
pocas almas solitarias, pocas comparadas con el inmenso 8umbido de la humana colmena, se
han situado esperan8adas" 5in embargo, el )i)ac de los )oluntarios de la libertad perdido en la
landa, brilla al par de una etapa que nos parece buena y )alerosa, mucho, mucho m0s all0 del
anatema y de la gloria""" El oriflama de nuestro pensamiento ondea en la hora )il y nos da )alor
en la soledad, llena de espinas lacerantes y de crueldades amena8adoras que a )eces nos
rodea"
A es que oímos cómo surgen de la noche profunda los suspiros de todos aquellos que sufrieron,
que lucharon, y que no habr0n esperado en )ano si la )ida, que es la nue)a )erdad de la
ciencia y del arte, triunfa de la muerte y la lu8 de las tinieblas"
Para que la )ida triunfe de la muerte, para que el trabajo triunfe del ocio, han le)antado los
anarquistas el grito de emancipación de todas las tiranías del cuerpo y del espíritu"
La doble afirmación antirreligiosa y antiautoritaria refulge mayormente como )erdad demostrada
por los hechos, y como necesidad hija de las necesidades de los nue)os tiempos" !e hecho
contra la libertad del pensamiento y contra la libertad de la acción, se han dado la mano los
sacerdotes de la )iolencia y los )iolentos contra la ra8ón"
Los hombres que )i)en del tremendo juego de la espada y del fusil, y que del matar, del matar
en bloque, del destro8ar a metralla8os las )idas ju)eniles y sanas, han hecho un arte sapiente
Dy los hombres que )i)en sobre las hipotecas de una )ida futura, espantosamente eterna, de
alucinar en las almas sedientas de felicidad terrena la )isión eacta de la realidadD, unos y otros
se han encontrado en los dinteles del )iejo edificio social, lleno de grietas y retoques, y corren a
repararlo"
− La salud est% en la #e Dsalmodian los unos"
− En las armas est% la gloria Dtruenan los otros"
A el salmo de la renunciación, el c0ntico f1nebre de la maceración, la blasfemia a la )ida Dcon la
santificación de la muerteD surge de los templos con el estertor desesperado de las cosas que
no quieren morir"
La guerra truena a1n con sue$os de eterminio coronado de laureles7 responde con otra guerra
a los cuerpos y a las almas9 la guerra moderna de la que todos, hasta los mismos héroes,
tienen miedo7 guerra sorda y eterminadora a1n en tiempos de pa8"
:hora bien9 el sacerdote y el soldado, el que miente y el que mata, por boca de sus periodistas,
a tanto la línea, acusan a los socialistas y a los anarquistas, a estos 1ltimos especialmente, de
ser factores del desorden"
%$
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
?odos )osotros habréis sentido y leído mil )eces esta calumnia, a menudo inconsciente, pero a
menudo también concien8udamente lan8ada, con la cual el ideal anarquista es agredido por sus
enemigos y de cuantos temen por sus propios pri)ilegios su acción igualadora, o de aquellos
que son tan peque$os de cora8ón y de cerebro que no saben interpretar su íntimo sentido, tan
simple, no obstante, que lo mismo puede comprenderlo el hombre de ciencia que el analfabeto,
a condición de que en el primero la ciencia sea 0)ida de conocer y en el segundo la ignorancia
sea como )estido de que anhela uno despojarse, y que en ambos el deseo de la )erdad )aya
acompa$ado de la sed insaciable de justicia, de amor, de bienestar, de pa8 y de libertad para
todos"
Esta calumnia que los diccionarios han sancionado, sostiene que la :narquía significa
desorden" !esde los m0s remotos tiempos de la ci)ili8ación helénica en que las libres ciudades
de la Grecia fueron despojadas de sus derechos y los tiranos pusieron su pesada planta sobre
Esparta y :tenas, la palabra :narquía fue empleada en sentido de escarnio y de )ituperio, para
indicar los momentos de interregno, entre la muerte de un déspota y el nombramiento y subida
al trono de su sucesor, momentos que el h0bito de la escla)itud hacía parecer confusión, como
si tiranía fuese sinónimo de orden, como si el orden mantenido con el l0tigo fuese preferible al
desorden natural que en los primeros momentos suele seguir a la caída de una tiranía"
#actores de desorden se llama a cuantos hacen profesión de fe re)olucionaria" Pero decidme,
por fa)or, Ges orden esto que no se mantendría s3qu3era un día si no estu)iese sostenido por la
)iolencia7 esto que los gobiernos defienden con tanta profusión de medios policíacos y
belicososH GEs acaso orden la sociedad en que )i)imos, en la cual el bienestar, mejor la orgía
de la eistencia, se permite 1nicamente a pocos pri)ilegiados que no trabajan y que, por
consiguiente, nada producen, mientras la multitud de los trabajadores, condenados a la fatiga y
a penas, poco o nada pueden go8ar de tantas rique8as por ellos solamente creadasH 5i esto es
orden, Gpor qué, pues, la fuer8a de las armas, de las esposas, en una palabra, de la
prepotencia gubernati)a para mantenerloH
GEl orden admirable de la +aturale8a tiene acaso necesidad de otras leyes, fuera de las rígidas
e in)iolables de que depende toda la eistencia de las cosas, el desarrollo de los hechos y de
los fenómenosH +o7 porque este es el )erdadero orden, y sus leyes son en todas partes
obedecidas sin necesidad de guardias ci)iles, porque si alguno las desobedece, en su
desobediencia halla el merecido castigo" Probad a rebelaros contra la ley de la gra)edad y
obrad como si no eistiese7 arrojaos en el )acío sin sostén ninguno, y la caída ser0 ine)itable"
Precisamente por esto nadie piensa, fuera de los locos, en obrar en oposición con las leyes de
la +aturale8a, las 1nicas que )erdaderamente son tales y no las otras7 claro est0 que se quiere
sean gabeladas y no son otra cosa que la moral artificial de las supersticiones religiosas"
GCué gobernante, por ejemplo, fuera o por encima de las e)oluciones fatales de la fuer8a y de
la materia, osaría o podría mandar policías o dejar sentir autoridad etra$a para regular la
marcha de los mundos por el espacio o la irre)ocable sucesión de las estacionesH
Lo real es, al contrario, que hoy los gobiernos eisten con el preteto de garanti8ar el orden,
porque éste no es el )erdadero orden" 5i )erdaderamente fuese orden, repito, no tendría
ninguna necesidad de armas y de esposas, ni de la )iolencia autoritaria del hombre sobre el
hombre para mantenerse" :l contrario de lo que hoy cree la mayoría, el orden defendido contra
nosotros, iconoclastas impenitentes, con tanta profusión de leyes restricti)as de la libertad y
tanta policía, es precisamente el caos legali8ado, la confusión reglamentada, la iniquidad
codificada, el desorden económico, político, intelectual y moral, erigido en sistema"
5e dice que las leyes y los gobernantes que las ejecutan son para mantener el orden en interés
de los débiles contra los fuertes" GPero hay alguien que a1n crea esto en serioH GCuién no )e
que en todas partes sucede todo lo contrarioH G!ecidme, por ejemplo, en qué huelga, en qué
conflicto entre capital y trabajo, las fuer8as del gobierno han defendido seriamente a los
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
obreros, que son los m0s débiles, contra sus patronos, que son los m0s fuertesH +o tan sólo no
lo han hecho nunca, sino que al decir de los mismos gobernantes, éstos permanecen neutrales,
para )igilar que ni unos ni otros salgan )iolentamente de los limites de la contienda pacifica y
ci)ili8ada7 como si fuese buena y honrada neutralidad asistir a la lucha de un ni$o débil y
desarmado, con un hombre robusto, e impedir que otros acudan en auilio del primero o que el
ni$o emplee otras armas que no sean sus pobres m1sculos infantiles" A esto, en la hipótesis
m0s fa)orable y que menos corresponde a la )erdad, ya que, a pesar de su tan cacareada
neutralidad en las luchas entre capital y trabajo, siempre inter)ienen los gobernantes
fraudulentamente o abiertamente en auilio del primero contra el segundo, del fuerte contra el
débil"
A no puede ser de otro modo, porque el gobierno actualmente no es m0s que un instrumento de
defensa del pri)ilegio capitalístico, como en la Edad Media lo era del pri)ilegio feudal, como en
todos los dem0s tiempos y en todas las ci)ili8aciones que se han sucedido en el mundo, lo fue
siempre de los ricos en da$o de los pobres" A siempre con el preteto de mantener el orden"
Precisamente porque la cuestión económica es la base de la )ida indi)idual y social, los
gobernantes, hasta los elegidos aparentemente por el pueblo, en realidad obran en interés de
los patronos, cosa que )osotros mismos podéis comprobar en esta llamada libre :mérica, en la
que muy a menudo la prepotencia y la )iolencia gubernati)a m0s fero8, pesa en la balan8a de la
contienda entre el capital y el trabajo, a fa)or del primero, como la espada de 2enno, y lan8a
arrogantemente a los proletarios que osan protestar la inicua y burlona palabra9 ¡)( de los
&encidos!
El Estado, el poder ejecuti)o, el judicial, el administrati)o y todas las ruedas grandes o chicas de
este mastodóntico mecanismo autoritario que los espíritus débiles creen indispensable, no
hacen m0s que comprimir, sofocar, aplastar cualquiera libre iniciati)a, toda espont0nea
agrupación de fuer8as y de )oluntad, impidiendo, en suma, el orden natural que resultaría del
libre juego de ras energías sociales, para mantener el orden artificial Ddesorden en substanciaD
de la jerarquía autoritaria sujeta a su continua )igilancia" Magistralmente definió Buan 2o)io el
Estado9 """ opresión dentro y guerra fuera" 6on el preteto de ser el órgano de la seguridad
p1blica, es, por necesidad, epoliador y )iolento7 y con el de custodiar la pa8 entre los
ciudadanos y las partes, pro)oca guerras )ecinas y lejanas" Llama bondad a la obediencia,
orden al silencio, epansión a la destrucción, ci)ili8ación al disimulo" 6omo la 3glesia, es hijo de
la com1n ignorancia y de la debilidad de la mayoría" : los hombres adultos se manifiesta tal
cual es9 el mayor enemigo del hombre desde que nace hasta que muere" 6ualquier da$o que
pueda deri)ar a los hombres de la :narquía, ser0 siempre menor que el peso que el Estado
ejerce sobre ellos"
*acen creer los gobernantes, y el prejuicio es antiguo, que el gobierno es instrumento de
ci)ili8ación y de progreso para un pueblo" Pero si bien se obser)a, se )er0 que, al contrario,
todo el mo)imiento progresi)o de la humanidad es debido al esfuer8o de indi)idualidades, a la
iniciati)a anónima de las multitudes y a la acción directa del pueblo" El mundo ha marchado
siempre hasta el presente, no con ayuda de los gobiernos, sino a pesar de éstos, y en éstos
hallando siempre el continuo obst0culo directo e indirecto a su fatal andar" ECué de )eces los
m0s gloriosos inno)adores en ciencias, en arte, en política no hallaron su camino barrado,
mucho m0s que por los prejuicios y por la ignorancia de las multitudes, por los andadores y por
las persecuciones gubernati)asF
6uando el poder legislati)o y el gobierno aceptan y satisfacen en forma de ley o de decreto
alguna nue)a petición salida de la conciencia p1blica, es después de innumerables
reclamaciones, de agitaciones etraordinarias, de sacrificios mil del pueblo" A cuando los
gobernantes se han decidido a decir sí, a reconocer a sus s1bditos un derecho, y, mutilado y
desconocido lo promulgan en los códigos, casi siempre aquel derecho se ha hecho anticuado,
%5
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
la idea es ya )ieja, la necesidad p1blica de tal o cual cosa no se siente ya, y entonces la nue)a
ley sir)e para reprimir otras necesidades m0s urgentes que se a)an8an, que tienen que esperar
a ser esterili8adas, hipertróficas, antes de que las recono8ca una ley sucesi)a"
?odo aquel que ha estudiado y obser)ado con pasión los partos curiosos y etra$os del genio
legislati)o, las leyes pasadas y las presentes, queda sorprendido al )er el sutil fraude que logra
gabelar por derecho el pri)ilegio, por orden el bandidaje colecti)o, por heroísmo el fratricidio de
la guerra, por ra8ón de Estado la conculcación de los derechos y de los intereses populares, por
protección de los honrados la )engan8a judiciaria contra los delincuentes, que, como dice
Cuetelet, no son m0s que instrumentos y )íctimas, al mismo tiempo, de las monstruosidades
sociales"
A cuando nosotros queremos combatir estos males, causa y efecto juntamente de tanta infamia
y de tantos dolores, para derribar todo lo que dificulta el triunfo de la justicia, se nos llama
#actores del desorden"
6ierto7 propiedad, Estado, familia, religión, son instituciones que algunas merecen la piqueta
demoledora y otras esperan el soplo purificador que las haga re)i)ir bajo otra forma m0s lógica
y humana" GPero querr0 esto decir seriamente que se pasaría del orden al desordenH GCuién
no desearía entonces, si se diese )o8, tan contrarío significado a las palabras, el triunfo del
desordenH
Pero si las palabras conser)an su significado, no pueden los anarquistas ser llamados amigos
del desorden, ni aun considerado esto desde el punto de )ista 1nico de re)olucionarios" En este
histórico período de destrucción y de transición entre una sociedad que muere y otra que nace,
los actuales re)olucionarios son )erdaderos elementos de orden" ?ienen éstos en sus
fosforescentes ojos la )isión de la sublime idealidad que hace palpitar el cora8ón de la
humanidad, que la empuja hacia el infinito ascendente camino de la *istoria"
!espués del estampido del trueno, brilla sobre la cabe8a de los hombres el bello cielo luminoso
y sereno7 después de la )asta tempestad que purifique el aire pestilente, estos militantes del
por)enir se$alan la prima)era florida de la familia humana, satisfecha en la igualdad y
embellecida con la solidaridad y la pa8 de los cora8ones"
5ería tarea interminable repetir en etenso toda la crítica, todas las ra8ones re)olucionarias
contra las )iejas instituciones de la sociedad capitalista y autoritaria" Pero bueno ser0 insistir
sobre la importancia m0ima del problema económico en relación a toda la )asta cuestión
social, problema económico que no ser0 resuelto sino por la sociali8ación de la propiedad"
6omo decía Elleró, la propiedad indi)idual es funesta generadora de todos los delitos7 pero si
hoy, siendo pri)ado pri)ilegio de pocos, es causa de eplotación y de innumeras miserias
morales y materiales, ma$ana, cuando la posea en com1n Kno fraccionada y di)ididaL la entera
sociedad, se transformar0 naturalmente en base económica de la solidaridad uni)ersal" En
pocas palabras, si la propiedad pri)ada es la base del orden actual Ko sea un )erdadero
desordenL, la propiedad social, com1n, ser0 la base del orden nue)o, del )erdadero orden"
6aer0n entonces los pri)ilegios de clase y de casta, y las clases se fundir0n en una sola familia
de iguales" ?eniendo todos los hombres los mismos intereses y los mismos deberes en las
relaciones recíprocas, ning1n trabajo ser0 m0s despreciado que otro, puesto que todos, hasta
los ahora considerados como m0s abyectos, son nobles, porque son 1tiles al hombre, y todos
m0s o menos necesarios para la con)i)encia social" El trabajo estar0 di)idido seg1n las
aptitudes, la capacidad y el ingenio de cada uno, tan noble y respetado el trabajo intelectual del
médico, del ingeniero y del maestro, como el del obrero de los talleres" 6ada uno prestar0 el
concurso de su labor en la corporación de artes y oficios a que pertene8ca, seg1n sus propias
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
fuer8as, y la producción de los di)ersos géneros de trabajo, las cosechas de los campos, los
productos de la industria y del arte, estar0n a disposición de todos para que satisfagan
íntegramente sus necesidades"
6on)ertido el trabajo en obligación para todos, la producción quedar0 con ello acrecentada
hasta el punto de ser m0s que suficiente a las necesidades de cada uno, mientras que en la
di)isión del trabajo entre un n1mero de personas bastante mayor del que hoy produce para
todos Ksin contar las m0quinas y la aplicación de energías 1tiles, en )e8 de las in1tiles aplicadas
actualmente, como, por ejemplo, en las guerras y oficinas del EstadoL, ahorrar0 a cada
trabajador muchas horas de fatiga" A las horas ganadas a la fatiga podr0n ser destinadas, y sin
duda alguna lo ser0n, a culti)ar la inteligencia y el cora8ón con la ciencia y las artes" Los padres
y las madres del por)enir, sobre todo, tendr0n tiempo suficiente para poder ser los primeros
educadores y maestros de sus hijos, los cuales, en su 3nfancia, no se )er0n, como hoy,
constre$idos a un trabajo opresi)o" En cambio, habr0 para ellos las escuelas, en que, con un
régimen de libertad y de ternura, se les ayudar0 a dar los primeros pasos por el camino de la
)ida, y su mente podr0 abrirse a todas las cosas bellas y buenas"
6ada hombre es hijo de la educación y de la instrucción que recibió cuando ni$o" La educación
del cora8ón har0 a los hombres buenos y honrados9 la de su cerebro, les iluminar0 contra las
tinieblas de la ignorancia, primera enemiga de la libertad" !e este modo, podr0 desarrollarse
m0s en los espíritus de los hombres futuros el sentimiento de la fraternidad y del amor que unir0
a todos los trabajadores en una familia feli8 ) tranquila, y el brutal egoísmo ceder0 el puesto a la
solidaridad para el bienestar de todos"
?al es nuestro ideal de desorden, por lo que concierne a la cuestión económica, y )osotros
podéis ahora ju8gar y compararlo con el delicioso orden actual, mantenido con las bayonetas,
los ca$ones y las c0rceles7 un orden de cosas en el cual casi todos los que trabajan se fatigan y
producen" ;breros, artesanos, campesinos so pobres y se empobrecen m0s cada día que
transcurre a beneficio de un pu$ado de ociosos, para los cuales crearon el bienestar, quedando
ellos en el fondo del infierno social, debatiéndose entre los tormentos del hambre crónica y las
tinieblas de la ignorancia, )erdaderos condenados de la )ida, galeotos de la sociedad ci)ili8ada"
EEn )erdad que es un etraordinario orden""" como etraordinarios nos parecen los que de
buena fe lo defiendenF
: menudo nos acusan asimismo de que queremos sub)ertir el orden de las familias" E2ellísimo
orden éste, por ciertoF Pero Gde qué orden nos hablan nuestros se$ores ad)ersarios y de qué
familiasH G?al )e8 de las familias obreras, que los sistemas del industrialismo moderno tienden
cada día m0s a destruirlas, arrebatando horas y m0s horas a los padres y quit0ndoles la
posibilidad de educar a sus hijos, muchísimos relegados desde su m0s tierna edad a estos
presidios de la eplotación que )emos en las grandes ciudadesH G; acaso se quiere hablar de
la familia tal como se forma en la mayoría de los casos en las clases ricasH En esta clase, el
matrimonio Dy muy a menudo también en ras otrasD no pasa de ser un simple y )ulgar contrato
de intereses" El buen partido9 he aquí lo que se busca en la jerga del mercantilismo matrimonial
cuando se quiere crear familia, y, como suele decirse, se es pr0ctico" A el buen partido no es
siempre una persona amada7 al contrario" En los contratos matrimoniales, el objeti)o principal
es una mejora de condiciones para los dos contrayentes, en cuya unión el amor no entra para
nada, como en cualquier compra)enta de mercaderes"
5i éste es el orden de la familia, ciertamente nosotros queremos lo opuesto, y ciertamente
nosotros queremos su desaparición" Pero querer la desaparición de este mercantilismo )ulgar y
egoísta, que es el matrimonio, no significa querer la destrucción de la familia, considerada como
unión espont0nea de afectos y de simpatías, ya que la mentira con)encional del matrimonio
nada a$ade al amor, y sí mucho le arrebata, si )erdaderamente eiste amor en los dos que se
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
unen con el alma m0s que con el cuerpo" Cueremos la purificación de estos tiernos afectos del
0nimo humano, quit0ndoles todos los elementos heterogéneos que los adulteran y corrompen"
A esto lograremos cuando el cambio de las condiciones económicas de la sociedad permita a la
mujer ele)arse socialmente al mismo ni)el deF hombre" Mnicamente entonces ser0 sagrado el
amor, con la con)i)encia fraternal del por)enir y sobre las bases del amor, que es libre y rebelde
a toda ley que no sea natural, deber0n formarse las uniones seuales, abra8os luminosos y
puros a los cuales el interés )ulgar de nuestra época ya no lle)ar0 su aliento corruptor"
A ésta es obra de orden, no de desorden"
Lo he dicho hace poco" +o hay, no7 no puede haber orden )erdadero donde eista, sea en las
relaciones económicas, sea en las morales, sea en las políticas, dominación, opresión, )iolencia
del hombre sobre el hombre" *e aquí por qué los anarquistas lle)an la demoledora y
re)olucionaria piqueta de la crítica al orden capitalístico y familiar de la presente sociedad" *e
aquí por qué critican en su esencia el principio de autoridad personali8ado en el Estado o
Gobierno7 no éste o aquel Gobierno, sino el Gobierno en sí mismo, como institución"
Efecti)amente, una )e8 desembara8ado el camino de )iejas tiranías, Ga qué ser)iría crear otras
nue)asH GPara qué nue)os Gobiernos, representati)os o electosH Cueremos gobernarnos
nosotros mismos, porque nadie mejor que nosotros puede conocer nuestros intereses y
nuestras necesidades, y no nos gusta abdicar nuestra soberanía en manos de nadie" La libertad
de cada uno halla su límite en la libertad de los dem0s, y, como decía el gran 6oncord, el
hombre libre no quiere imponer ni recibir le(es"
En una sociedad )erdaderamente bien organi8ada, toda la )ida del indi)iduo, en sus relaciones
con la colecti)idad, se desarrollar0 espont0neamente, sin coacciones eteriores, por la misma
armonía de los intereses ya solidarios, como en una familia afectuosa, bajo la base de pactos
libres sugeridos por la regla del )erdadero buen sentido humano9 todos para uno ( uno para
todos" Garanti8ado el bienestar a todos, la seguridad de la eistencia sin miseria har0 que los
hombres sean buenos y tolerantes" La ciencia nos conducir0 a la )erdad y la )erdad ense$ar0
el concepto de libertad integral" La ciencia y la )erdad dir0n a los hombres del por)enir que no
hay moti)o para que los pueblos, grupos e indi)iduos se odien cuando no eiste antagonismo
de intereses, ni la tiranía del fuerte sobre el débil, ni la maldita fiebre de dominación" Ense$ar0n
que el mejor interés est0 en cooperar en interés de todos los semejantes, de cuya gran familia
formaremos parte )i)a cuando los goces del género humano sean goces nuestros, y nuestros
sus dolores y des)enturas"
Entonces, la :narquía, cuya palabra tan poco afortunada, encierra, sin embargo, la m0s
espléndida concepción filosófica y científica de nuestros tiempos7 la :narquía, que a los de)otos
de la autoridad aparece como el espectro del apocalipsis, etender0 sus c0ndidas alas sobre
esta segurísima realidad de amor y de derechos triunfantes, que hoy parece utopía a los
hombres de poca fe" 5í7 hombres de poca fe son los que, creyendo tal )e8 en un paraíso
in)isible, no creen puede ad)enir sobre la ?ierra este nue)o orden de cosas, en que el patronato
y la autoridad )iolenta del hombre sobre el hombre se habr0n con)ertido en un desagradable
recuerdo de tiempos que pasaron para no )ol)er"
Los hombres libres sentir0n horror a ser dominados, pues si bien los ni$os tienen necesidad de
tutela y de protección, los adultos han de estar en grado de gobernarse por sí mismos, y lo
ser0n cuando el socialismo haya hecho posible la formación de conciencias adultas, como
precedentemente hemos demostrado" !e hecho, el socialismo, si es )erdaderamente igualdad,
tiene por consecuencia lógica la :narquía, la cual podría asimismo llamarse el socialismo
5ntegral" Por medio del socialismo y de la :narquía, el pueblo saldr0, finalmente, de tutela,
cesar0 de ser ni$o7 ser0 restituido a sí mismo, a su dignidad" A cuando la dignidad humana no
sea ya una palabra )ana7 cuando el pueblo haya cesado de ser un reba$o de matadero, que se
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
deja tranquilamente conducir al mercado o al corral del pastor, entonces la humanidad,
abandonados los prejuicios de su infancia, ser0 adulta" Entonces la :narquía ser0 un hecho"
Este es nuestro ideal7 y en la obscuridad social, en las )anguardias, hacia esta alba que se
a)ecina y que oir0 el fragor de la tena8 lucha, nosotros trabajamos para que suene pronto la
diana libertadora, cada uno como puede y sabe, lle)ando, seg1n sus fuer8as, su grano de
arena a la construcción del nue)o edificio social"
Modesto peregrino de la palabra, como otros fueron esfor8ados rebeldes en la obra, amo con
pasión esta )agabunda siembra de ideas7 amo arrojar en medio de las actuales desarmonias la
nota )ibrante de la )erdad, aunque hiera los débiles oídos acostumbrados a los minués de la
política empol)ada, y arrojarla me place en las medias tintas de la economía lit1rgica"
GPuesto de peligroH ?al )e8" !e responsabilidad enorme, ciertamente, aun en la esfera modesta
de nuestra acción" Lo que falta no es una filosofía de la libertad7 desde <abelais a 5pencer, es
todo un siglo de sistemas, de reglas llenas de sabiduría, m0s que de realidad"
Pero lo que faltan son hombres libres"
A libres se puede ser hasta aprisionados por los cepos, cuando la regla no est0 fuera, sino
dentro del indi)iduo7 cuando la ley de gra)itación moral y social Dcuya esencia ha de in)estigar
a1n la esencia de la )idaD haya encontrado su sanción, no en las retortas de un código, por
docto y elaborado que sea, sino en el resorte íntimo del hombre"
Pero así como para que un hombre sea fuerte físicamente es indispensable la gimnasia del
m1sculo, para que sea libre es necesaria la gimnasia del pensamiento" La abolición de la tiranía
eterna sobre el cuerpo y sobre la conciencia, no es m0s que la primicia re)olucionaria, uno de
los ejercicios de esta gimnasia de la libertad" Pero arrebatado a los ociosos el pri)ilegio de
eplotar a los laboriosos y a los prepotentes la facultad de oprimir a los administrados, queda
a1n por hacer una gigantesca re)olución, que sustraiga las consecuencias del yugo de cuantas
tiranías intelectuales y morales pesan sobre ellas"
:hora bien7 esta <e)olución contra la tiranía del indi)iduo sobre sí mismo, contra el despotismo
de sus pasiones m0s ciegas y de sus h0bitos mentales m0s absurdos y m0s estratificado en él
por el tiempo y por la herencia psicológica, este combate cuerpo a cuerpo con los prejuicios y
las supersticiones, aunque sean impuestas como augustas y sagradas por el uso secular, nos
hallar0 militantes testarudos en sus 1ltimas trincheras"
La libertad que nosotros anhelamos para los cuerpos y para los espíritus, no es de aquellas que
descienden de lo alto por )iolencia de leyes o de grilletes, sino que irradia de abajo, donde haya
penetrado la lu8, y asciende, con fulgores de 5ol, desde el indi)iduo a la especie, desde el
hombre a la *umanidad"
En la irradiación de este ideal nuestro, que llama a las puertas del por)enir, yo os saludo,
amigos y ad)ersarios, fraternalmente, y así como al )enir os traje el saludo de los trabajadores
italianos de +orteamérica, creo interpretar )uestro sentimiento reportando el saludo de
solidaridad de los trabajadores conscientes de 5an #rancisco a los dem0s que encontraré en mi
peregrinaje de propaganda hacia el 5ur"
5i mi pobre palabra halló el camino de )uestras mentes y de )uestros cora8ones, hallar0
también entre los esfor8ados que )eo a mi alrededor continuadores fuertes y serenos, militantes
de la idea de justicia y de )erdad m0s grande que a los hombres haya sonreído en el transcurso
de los siglos"
%
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
LA ANARQUÍA ANTE LOS TRIBUNALES
Los anar!"s#as $ %& ar#'(!&o 24) *%& C+*",o P%na& I#a&"ano- D%.%nsa an#% %& Tr"/!na& *%
G0no1a-
Proceso incoado contra Luis Galleani y otros ,/ indi)iduos, entre estudiantes, artistas y obreros,
acusados de asociación para delinquir Kartículo T'- del 6ódigo Penal 3talianoL, en )irtud de
profesar principios anarquistas comunistas"
En el banco de los defensores asisten )arios abogados de entre los m0s ilustres del foro
italiano"
Pedro Gori defiende colecti)amente a todos los acusados, y por encargo de confian8a especial
a los compa$eros Galleani, Pellaco, +omellini y 2arabino"
S%s"+n *% &a #ar*% 2 *% 2!n"o *% 1)34-
4na multitud inmensa llena el local" <odean la jaula que encierra 0 los ,/ acusados muchos
gendarmes y una multitud de bayonetas forma un doble cordón de guardias"
En las tribunas reser)adas se aglomeran abogados, magistrados, estudiantes, oficiales y
muchísimas se$oras" 6uando la presidencia concede la palabra a la defensa, se produce un
religioso silencio"
D%.%nsa *% P%*ro Gor"-
5e$ores del ?ribunal9
!espués de raudo )uelo al cielo de la ciencia y del sentimiento de esa 0guila del pensamiento
jurídico italiano, que tiene por nombre :ntonio Pellegríni, mi amigo y maestro, doy comien8o a
mi tarea )i)amente conmo)ido y casi desesperan8ado, hablando desde el punto de )ista social
de estos hombres y de estas ideas que la enga$ada multitud inconsciente tan poco conoce y
entiende" Pero mis pobres palabras, aunque lle)en la temblorosa impresión de la solemnidad
del momento, brotar0n, sin embargo, del cora8ón, y tendr0n ante )osotros el mérito, el 1nico
acaso, de la sencille8 y de la lealtad"
A por deber de lealtad, permitidme antes de continuar que haga constar una cosa y haga una
declaración"
El se$or 5iro 5ironi, e jefe de policía de Géno)a y jefe actualmente en la capital de 3talia, se
complació en denunciarme a mí también como asociado a estos acusados para delinquir contra
5"
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
las personas, la propiedad, el orden p1blico, y para cometer en su compa$ía todas las pillerías
de que habla el artículo T'- del 6ódigo Penal"
La 60mara del 6onsejo del ?ribunal de Géno)a, con un acto de relati)a justicia, me absol)ió de
la acusación" :hora bien, se$ores, yo tengo )i)ísimo empe$o en declarar lo siguiente9 Cue si el
profesar las nobles ideas anarquistas es delito, si denunciar las iniquidades sociales, si anali8ar
las mentiras de una mal llamada ci)ili8ación, si combatir toda forma de tiranía y eplotación, de
tener los ojos fijos hacia la aurora del por)enir incorruptible y lle)ar entre las multitudes de
míseros y oprimidos la buena nue)a de la libertad y la justicia, si todo eso es delito, yo también
de todas esas cosas soy culpable, y mal hicisteis en absol)erme" A si )uestras leyes os lo
consienten, yo os ruego me abr0is las rejas de aquella jaula, honrada en estos momentos, y
permitidme me siente al lado de estos honradísimos malhechores, para responder como
acusador a las etra$as acusaciones que hoy la sociedad, démosle este nombre, lan8a a estos
hombres"
*a dicho la acusación fiscal que este no es el proceso de las ideas7 y yo sostengo que sí, que
es el proceso de las ideas, y algo peor a1n, es el proceso de las intenciones"
*a intentado el fiscal sostener que todo indi)iduo es libre de pensar como quiera" Esto se dice,
es )erdad7 pero también es ésta una de tantas mentiras con)encionales sobre las cuales se
basa la caduca y bamboleante organi8ación social"
GLibre de pensar, seg1n se pretende, entre las impenetrables paredes del cr0neoH""" Pues en
este caso, ilustre acusador p1blico, un millón de gracias por )uestra liberalidad y por )uestras
leyes" El pensamiento humano no tiene necesidad de esta concesión" Este ejercita en el
secreto de todo organismo pensante de los derechos imprescriptibles de un soberano que no
tiene la prepotencia de sospechosos inquisidores o torpes policías"
Es la libertad de propagar y defender este pensamiento lo que las leyes sabias y libres Ksi leyes
sabias y libres puede haberL deben, no solamente consentir, sino garanti8ar"
Pero mi egregio ad)ersario no lo entiende de este modo y llega hasta a afirmar que este
proceso no es proceso político" GPor quéH""" G:caso por política debe entenderse solamente el
arte me8quino de hacer y deshacer ministeriosH GA no oís, en todas las se$ales del tiempo, que
toda cuestión política es actualmente cuestión esencialmente socialH G+o os dais cuenta que
los intelectos agudos y los espíritus sedientos de idealidad ele)ada y humana, mirando a la
substancia de las cosas tanto como a la 0rida forma, tienden a la gran obra de reno)ación, a
tra)és de las modestas y perennes comprobaciones de la injusticia económica que hiere a los
trabajadores, los cuales son Ktanto si gusta como no al se$or #iscalL los 1nicos productores de
toda la rique8a socialH
Pero el actuar sostenedor de las leyes quiere que esta obra de crítica y de reconstrucción ideal
sea solamente pri)ilegio y monopolio de los filósofos""" seg1n el #iscal dice" A le pone ner)ioso
que estos obreros, estos trabajadores, que son los m0s interesados en esta ele)ada cuestión,
que al fin y al cabo es problema eterno de la )ida social Ky que es hoy problema esencialmente
obreroL, se preocupen y se ocupen con amor de estas ideas, de estos debates, de estas
aspiraciones" El obrero ideal del se$or #iscal debería ser el pacífico rumiante, sin sensaciones y
sin pensamientos, que se deja tranquilamente, y sin protesta, trasquilar por el que tu)o la
astucia de pro)eerse de un persuasi)o bastón y de un par de tijeras"
Pero estos trabajadores, que est0n siempre en ruda y perpetua lucha con la fatiga y con la
miseria diarias Kuna y otra herencia dolorosa del puebloL, le)antan la frente y protestan contra
esta clase que etrae de sus m1sculos las mejores fuer8as sin contracambiarlas con adecuada
compensación7 estos seres aspiran a días mejores para su clase aplastada7 aspiran a un
5!
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
por)enir de libertad y bienestar para todos7 proclaman que los obreros Destos desconocidos
creadores del bienestar y de la sociedad tienen el derecho de sentarse en el gran banquete
social, al cual sus esfuer8os mancomunados aportaron tantos tesoros de )aj%llas y tantas
equisiteces de manjares7 demuestran que todo cuanto eiste de bello y 1til sobre la ?ierra fue
producido por su esfuer8o7 afirman que el 1nico )ínculo que en)uel)e la eterminada falange de
los nue)os catec1menos es el trabajo, que hoy se con)ierte para ellos en un estigma de
inferioridad social, como ma$ana ser0 para todos el 1nico blasón de noble8a7 y mientras brama
en torno la marea de las pasiones egoístas y )iles, despliegan )alerosamente al )iento una
bandera y serenamente arrostran las persecuciones m0s microcéfalas y los escarnios m0s
amargos"
A, sin embargo, en esta bandera est0 escrita una palabra de esperan8a y de amor para todos
los desheredados, para todos los oprimidos, para todos los hambrientos de la ?ierra, o sea para
las multitudes infinitas y beneméritas sobre las cuales se dirige, riendo a carcajadas, una
peque$a minoría de satisfechos"
E:hF G:caso estos seres no tienen derecho a pensar porque no son filósofosH G+o tienen el
derecho de emitir a )oces y alta la frente sus pensamientosH G5e les prohibir0 profesar
p1blicamente una fe en un por)enir m0s equitati)o y m0s humanoH""" E6omo si el tr0gico y
)ergon8oso presente fuera la 1ltima etapa de la humanidad en su incesante peregrinación hacia
la conquista de los idealesF""" 5i7 este es un delito, un atro8 delito de grande amor a los
hombres, libremente profesado en una sociedad en la cual el antagonismo de los intereses
determina el odio entre los indi)iduos, entre las clases, entre las naciones7 un odio inmenso que
hace sangrar los cora8ones sensibles, una injusticia sin confines que permite al par0sito
re)entar de indigest%ón al lado del productor que muere de hambre" *e aquí toda la síntesis del
problema"
El an0lisis lo hace cotidianamente el campesino, el cual se pregunta cómo es posible que él,
fatig0ndose día y noche ca)ando la tierra, curtido por los in)ernales )ientos y tostado por los
rayos del sol del estío, permanece siempre pobre y económicamente sujeto a un amo que ni
una gota de sudor derramó sobre aquellos campos, que ning1n esfuer8o muscular dedicó a
aquellos despreciados trabajos de los cuales la humanidad saca el diario pan"
El an0lisis lo contin1a el obrero de la industria, el cual )e salir de su trabajo, asociado al de sus
compa$eros, torrentes de rique8a, que, en lugar de proporcionar el bienestar de la familia de los
)erdaderamente productores, como son los obreros, )an a aumentar la ga)eta del capital, que
sin la )irtud fecunda del trabajo sería una cosa perfectamente in1til en el mundo"
El an0lisis lo completan todos los trabajadores, desde el del mar que desafía los peligros de mil
tempestades para traernos los artísticos objetos japoneses y las perlas preciosas para las
l0nguidas damas, preocupadas todo el día de cómo reali8ar0n m0s f0cilmente los festines
proporcionados por las rentas""" de los dem0s, hasta el escu0lido maestro elemental al cual la
patria no da siquiera la milésima parte de lo que paga a los galoneados indagadores del modo
m0s bre)e para eterminar al propio semejante en guerra abierta y leal, y si la ocasión llega,
con)encer a los plebeyos con el plomo de que no es cuestión de que alcen demasiado la )o8
cuando tengan hambre"
Pero estos an0lisis, estas comprobaciones pueden hacerse""" in péctore7 Eay del que las
denuncieF""" La )erdad Kespecialmente cuando es )erdad amarga y desnudaL debe decirse sotto
&oce" Mejor es a1n no hablar de ella7 de este modo no se tienen quebraderos de cabe8a ni
molestias" En caso contrario un 5ironi cualquiera, aunque sea comendatore, os hace encarcelar
Kpor lo menosL en menos tiempo que canta un gallo, trama leyendas rom0nticas que luego
transmite a la autoridad judiciaria7 habla campanudamente de ciertos indicios proporcionados
por el espionaje """ KrespetabilísimoL, y después de haber asociado durante )arios meses estos
5#
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
honrados hombres en la com1n desgracia de una encarcelación pre)enti)a, encuentra al fin un
?ribunal que los asocia para responder Kin s2lidumL del :rt" T'- del 6ódigo Penal, hasta que el
#iscal, at0ndolos en la misma cru8, los asocia de nue)o en el placer colecti)o de disfrutar medio
siglo de penas, entre reclusiones y )igilancias" A muchos de éstos, como se probó ya, ni
siquiera se conocían, ni una sola )e8 se habían trope8ado en el camino del trabajo y de la
miseria que les son comunes"
!ebían encontrarse y asociarse en el banco de la desgracia7 porque hoy, menos que nunca,
puede llamarse a este banco, banco del deshonor"
6iertamente que una cadena in)isible e ideal unía, aunque se desconocieran, sus espíritus
so$adores de una era luminosa de pa8 y de justicia7 y despertaron de su bellísimo sue$o con
las esposas en las mu$ecas y amontonados como fieras peligrosas entre los hierros de esta
jaula que los encierra"
E:h, nobles malhechoresF Ao os renue)o el saludo y os en)idio el honor de poder rei)indicar,
desde esta alta y solemne tribuna, las ideas que me unen a mí, libre, con )osotros,
encadenados" A renue)o la petición a la p1blica acusación" 5i estas ideas son un delito,
encarceladme a mí también y asociadme con estos hombres"
Entre estos malhechores, sí, entre ellos me sentiría orgulloso7 no entre aquellos otros que a
<oma en estos mismos días )ense conducidos en coche y sin esposas al ?ribunal 5upremo
porque tu)ieron la fortuna de hacer millones"
Pero perdonadme7 me ol)idaba de que aquellos aludidos se$ores de la capital, aunque celosos
guardianes de la propiedad en teoría, se deleitaban aboliendo pr0cticamente la propiedad de
los dem0s""" en beneficio propio, y que )osotros, amigos acusados, aunque demoledores
teóricos de la propiedad, como pri)ilegio de clase, y rei)indicadores de la entera rique8a para la
entera sociedad, no habéis nunca alargado la rapa8 mano sobre lo superfluo de los dem0s Ka1n
sabiendo que todo este superfluo era fruto de )uestros sudores y de )uestras pri)acionesL, y os
conser)asteis puros para tener el derecho de gritar en plena cara de aquellos otros9 ¡sois unos
ladrones! A sin embargo, la miseria os ha atormentado )arias )eces, la necesidad )arias )eces
os ha estimulado y habéis sabido resistirla7 y mientras los dem0s robaban para satisfacer sus
orgías, )osotros no habéis quitado a los dem0s siquiera cinco centa)os para alimentaros, ni
para nutrir a )uestros hijos que os pedían pan7 )osotros permanecisteis firmes, pobres,
honrados hasta la escrupulosidad, hasta el ridículo7 y el representante de la ley pide, sin
embargo, )uestra condena como si hubierais sido malhechores"
Los dem0s, los pre)aricadores, los de)oradores de millones, obtendr0n acaso la libertad""" para
robar otros tantos"
5on éstos, Eoh se$ores del tribunal, los hombres que debéis ju8garF A es monstruoso el
ra8onamiento que hace el #iscal" 6on)iene en que todos los actuales acusados son incapaces
de delinquir7 m0s a1n9 est0 acorde en reconocer que son capaces de hacer toda clase de obras
buenas y generosas, trabajadores infatigables, ciudadanos sin mancha" <econoce, y con)iene
conmigo, a1n sin que yo lo haya dicho, que a estos hombres para los cuales quiere una
condena, él se sentir0 siempre orgulloso y se considerar0 honrado, antes y después de la
condena, sea ésta cualquiera que sea, en estrechar la mano"
EPero cómoF""" !espués de todas estas declaraciones Gno os quemaban los labios cuando para
estos hombres que )os mismo reconocéis honrados a carta cabal, habéis pedido tantas
gratificaciones de c0rcel y )igilanciaH ; mi grande amor a la causa me apasiona, o habéis
ol)idado la norma m0s elemental de toda legislación penal" GCué ley, y cu0l Magistrado que
5$
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
sea, a1n superficialmente, consciente y sereno, puede condenar a indi)iduos que no han
delinquido y que son incapaces de delinquirH
A yo os pregunto9 Gqué delito han cometido estos hombresH
A me respondéis9 +inguno" Pero Ka$adísL dados los principios que dicen profesar, para alcan8ar
sus fines políticos sociales, deber0n cometer esto, aquello y lo de m0s all0, que la ley pre)é
como delito" Lo decía9 este es, pues, un proceso a la intención, y de hecho, durante los
debates, se os ha escapado )arias )eces la peregrina palabra delito intencional" M0s diré9 es
algo m0s aun que un proceso a la intención" Es un proceso a la probabilidad que estos
acusados tengan, dentro de alg1n tiempo, la intención de reali8ar un determinado hecho
pre)isto y castigado por el 6ódigo Penal" Esto es ya el colmo, no de la represión jurídica, sino
de la represión policíaca"
!e dónde )ienen y quiénes son, todos lo )emos" G: dónde tienden estos indi)iduosH
La cuestión social, que es tan antigua como el antagonismo entre dominados y dominadores,
atra)iesa hoy el período agudo, y una, solución Kque algunos desean pacífica, otros creen ser0
ine)itablemente )iolentaL se impone al )iejo mundo en bancarrota" A hasta el m0s ciego Kmenos
el se$or #iscalL )e los rel0mpagos sangrientos que rasgan las nubes cargadas de electricidad"
En estas obscuras épocas de transición, la parte de los que escoltan el por)enir es peligrosa" La
palabra amonestador se cambia con el grito de la rebeldía7 el libre pacto de fraternidad entre los
que sue$an y entre)en un nue)o mundo, se interpreta como un contrato de ladrones que
preestablecen el modo de repartirse los despojos del prójimo7 la crítica formada con ele)ados
argumentos de transformación a beneficio de todos, interprétase como ataque maligno de
espíritus rebeldes a decrépitas órdenes que los ortodoos creen santas e inderrocables"
GPero qué es lo que hay de inderrocable en este mundo, qué hay de inmutable en las
multiformes leyes de los hombresH
5in embargo, en esta secular lucha de las nue)as contra las )iejas ideas7 en este agudo
período entre una época que muere como un )iejo cargado de achaques y otra época que
apunta en el oriente, radiante como una aurora, hay una etra$a semejan8a de episodios
sintom0ticos" :sí que no es nue)o el careo entre la actual época histórica de innegable
decadencia, mejor dicho, de derrumbamiento del paganismo burgués, sin m0s misión ci)il y sin
m0s ideales, y el derrumbamiento apocalíptico del antiguo paganismo arrastrado por la gallarda
corriente del jo)en cristianismo"
Entonces, como ahora, de entre la turba pisoteada se le)antaron hombres, pobres de ciencia,
pero ricos de sentimientos, los cuales combatían el desenfreno de los poderosos y de los
par0sitos"
En aquella re)uelta de la multitud, encendida por la propaganda cristiana, precisamente Emilio
de La)eleye ya )ió el génesis del socialismo"
5ocialismo todo sentimental, disparidad impulsi)a7 mejor irrupción pasional de almas generosas
contra las flagrantes monstruosidades sociales de comprobación serenamente científica del
antagonismo entre los derechos del pueblo, siempre pobre y eplotado, y los pri)ilegios de los
ricos, de los amos, siempre refractarios a la libertad y bienestar de los míseros"
E:hF 5i yo os leyera, representantes de la ley, las )ehementes in)ecti)as que aquellas almas
rebeldes que fueron los santos padres de la iglesia, lan8aron contra los ricos, acaso os
sentiríais impulsados a imitar a )uestro colega y superior, el #iscal de Mil0n, que en un periódico
5%
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
a )osotros adicto, se complació en recriminar las opiniones de los santos sobre la rique8a y la
propiedad pri)ada, opiniones en dicho periódico reproducidas del libro de La)eleye, que a la
)ista tengo, El socialismo contempor0neo, y que principia con una insolente definición de 5an
2asilio9 El rico es un ladrón, y termina, después de formular los m0s terribles improperios contra
los pri)ilegiados de la ?ierra, con esta comunística consideración de 5an 6lemente9 En buena
justicia todo debería pertenecer a todos" Es la iniquidad la que hi8o la propiedad pri)ada"
A La)ereye, que fue un fer)iente socialista cristiano, saca como conclusión que9 es imposible
leer atentamente las profecías del :ntiguo ?estamento, y echar al propio tiempo una mirada
sobre las condiciones económicas actuales, sin )erse impulsado a condenar este estado de
cosas en nombre del ideal e)angélico"
Pero los santos padres de la iglesia, hombres simples y r1sticos, recriminaban personalmente a
los ricos porque ignoraban Kcosa que la ciencia ha )enido a ense$ar m0s tardeL la rigide8 de las
leyes históricas, que no permiten se atribuya a la maldad de los indi)iduos lo que es producto
de la injusticia de los sistemas económicos y políticos que hasta el presente han perjudicado al
género humano"
Por esto los socialistas anarquistas modernos, cuando hablan de eplotadores, cuando se al8an
desde$osos a apostrofar a los burgueses y a combatirlos, no es que atribuyan a éstos, como
maldad, la culpa de las miserias sociales" 5aben muy bien que la pobre8a fisiológica intelectual
y moral de la plebe enga$ada, debe atribuirse a todo un sistema de cosas que ine)itablemente
con)ierte a unos en escla)os y en tiranos a otros"
Pero, como decía poco hace, lo que m0s asemeja en su fisonomía complicada la época en la
cual surgió el primer apostolado batallador del cristianismo con el actual momento histórico que
surge, bello como un jo)en gladiador, el nue)o concepto del humanitarismo, es la nue)a de la
dominación frente a la manifestación de las ideas reno)adoras"
6aif0s Ksea dicho sin maliciosa intenciónL era un fiscal de sus tiempos" y pidió la condena del
justo, como seductor e instigador de las plebes contra las leyes del Estado y contra el uti
possidetis de los ricos, de los escribas y de los fariseos"
A yo pienso que si nue)o nos parece el :rt" T'- del 6ódigo Penal italiano, )ieja es, sin
embargo, la acusación, )iejos los métodos y los objeti)os que la aconsejan"
Es la guerra no confesada y disimulada7 la guerra sorda, implacable al pensamiento, un día
religioso, ayer político, hoy social"
Pero antigua y gloriosa es la falange de los malhechores, inmortales en la historia" A sobre
nuestra cabe8a, Eoh, juecesF habla a1n, con la muda elocuencia del sacrificio, esta luminosa
figura de 6risto, el an0rquico de la roja camisa de hace die8 y ocho siglos, como dijo <en0n,
crucificado como malhechor entre dos malhechores"
La historia incorruptible dió la ra8ón al rebelde de Gamea y condenó a sus jueces" !esde el
m0s )il de los patíbulos, él, el primero que aportó la buena nue)a a los pobres y a los afligidos,
el ineorable acusador de los ricos y de los hipócritas fariseos, el rebelde fustigador de los
mercaderes del templo, habla a1n, a tra)és de los siglos, el lenguaje humano que a muchos,
después de la santificación de su martirio, pareció y parece a1n palabra di)ina"
A aquella otra camisa roja, que en este día re)i)e en nuestra memoria con su ani)ersario de
muerte, de Garibaldi, el proscrito, el malhechor, el condenado a la horca por aquella misma
dinastía que de su mano recibió dos reinos Gno os acord0isH
55
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
E:hF Entre esas dos camisas rojas, flameando al principio y al fin de esos die8 y ocho siglos,
cu0ntas nobles )idas etinguidas o condenadas por la tiranía"
5uerte com1n es esta a todos los precursores" 5e ha creído a menudo Ky a )eces con relati)a
buena feL encarcelar y condenar a malhechores, a mal)ados, y estos hombres no han sido sino
las )anguardias de generaciones nue)as"
Es, por consiguiente, historia )ieja la de estos procesos de malhechores""" honradísimos" A con
corta diferencia son siempre las mismas las imputaciones" Los perseguidos de ayer, con)ertidos
en dominadores, persiguen al día siguiente las )anguardias, con idénticos moti)os de
acusación" 5in embargo, el pasado debería ser ense$an8a que nos demostrara que ninguna
persecución es bastante para detener una idea, si ésta es )erdadera y justa"
4n ilustre sacerdote, Lamennais, escribia hace un siglo en sus Palabras de un creyente, estas
santas ehortaciones a los cristianos de su tiempo" Pueden repetirse dirigidas a los mal
llamados cristianos de nuestra época9
:cordaos de las catacumbas"
En aquellos tiempos os conducían al patíbulo, os abandonaban a las bestias feroces en los
anfiteatros para di)ersión de la plebe, os arrojaban a millares en el fondo de las ruinas y de las
c0rceles, os pisoteaban cual si fuerais el barro de las pla8as p1blicas, os confiscaban )uestros
bienes y no poseíais, para celebrar )uestros proscritos misterios, m0s que las )ísceras de la
?ierra"
GCué decían )uestros perseguidoresH
!ecían, que )osotros predicabais doctrinas peligrosas, que )uestra secta Kasí la llamabanL
turbaba el orden y la pa8 p1blica7 que, )ioladores de las leyes y enemigos del género humano,
amena8abais al mundo"
A en tanta des)entura, bajo esta opresión Gqué pedíais )osotrosH La libertad" <eclamabais el
derecho de no obedecer sino a )uestro !ios, de ser)irle y adorarle seg1n )uestra conciencia"
A cuando, aun enga$0ndose en su fe, otros os reclamaran este sagrado derecho, respet0dselo
tal como para )osotros pedisteis un día a los paganos que os lo respetaran"
5í, respetad lo para no renegar la memoria de )uestros antecesores, para no pisotear las
ceni8as de )uestros m0rtires" 5i ya no os acord0is de las ense$an8as de 6risto, acordaos
siquiera de las catacumbas"
Ao quisiera que alg1n liberalote y )olteriano hombre de gobierno de nuestros tiempos, leyese de
nue)o y meditase el librito de este fer)iente sacerdote" :lgo podría aprender en él sobre esto
que mucho se predica y poco se practica9 el culto de la libertad"
A ahora )ol)amos a la causa"
GCuiénes son estos socialistas anarquistasH >osotros ya lo sabéis, se$ores" :hí, en aquella
jaula, est0is )iendo una numerosa y escogida representación de ellos"
5on trabajadores íntegros y alegres, estudiosos de cora8ón e inteligentes, como Luis Galleani7
artistas inno)adores, como Plinio +omellini, burgueses que, habiendo renunciado a los
pri)ilegios y los prejuicios de su clase, son fraternalmente acogidos por la gran familia del
pueblo que espera los ine)itables destinos suyos"
56
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
5on obreros, como el bra)o #aina y el peque$o 2arabino, que tienen cora8ón y mente para
sentir y pensar, y que creen tener el derecho de pensar en alta )o8"
Estos, como todos los hombres que obser)an desapasionadamente las cosas del mundo,
h0nse dirigido a sí mismo las siguientes simples preguntas9
GPor qué la mayoría de los hombres, aunque trabaje y produ8ca, )ése constre$ida a ser pobre
y a mantener con sus sudores a una ociosa minoría, cuya 1nica ocupación consiste en
consumir los productos del ajeno trabajoH
GPor qué la ?ierra, que la naturale8a dió por com1n herencia a todos los hombres, fue por
algunos fraccionada fraudulenta y )iolentamente y di)idida en su eclusi)o beneficioH GCué se
diría si lo mismo se hubiese hecho con el aire y el agua, elementos necesarios a la )idaH G5e
diría que es un sacrílego roboH
Pero el aire y el agua Dun fluido y líquido rebeldes, an0rquicosD se han substraído en gran parte
al monopolio de los pri)ilegiados"
GPero acaso la ?ierra no es también un elemento esencial a la )ida colecti)aH G:caso no
debería ser, por naturale8a y destino propio, herencia com1n del género humanoH
A las m0quinas, los instrumentos de trabajo, las casas, los medios de cambio y de producción
Ksi debieran ser pri)ilegio de algunosL Gacaso no deberían serlo mejor de los trabajadores, que
todo esto con su sudor han con)ertido en producti)o y fecundo, que no de los que nada
hicieron, que jam0s produjeronH
Pero no, dicen los socialistas an0rquicos7 tampoco esto sería justo" ?odo, desde los
instrumentos del trabajo hasta los productos, desde la tierra hasta la maquinaria, desde las
minas hasta los medios de cambio y de producción, todo, siendo fruto de la cooperación social,
debe ser declarado patrimonio de la sociedad entera"
A es en esta afirmación cuando el luminoso ideal de la fraternidad surge como un florecimiento
espont0neo de esta armonía de intereses entre el indi)iduo y la sociedad, de este admirable
entrela8amiento de los derechos de cada hombre con los derechos de la especie entera"
6on un ejemplo simple y claro, Lamennais, siempre en el librito de que os hablaba hace poco,
sinteti8a la necesidad jurídica y natural del comunismo" ;ídle otra )e89
5i en una colmena algunas abejas a)ariciosas dijeran9 toda la miel que hay aquí es nuestra7 y
se pusieran a disponer a su arbitrio de los frutos del trabajo de las dem0s, Gqué seria de las
otras abejasH
La ?ierra es como una grande colmena, y los hombres son las abejas"
6ada abeja tiene derecho a la porción de miel necesaria a su subsistencia, y si entre los
hombres hay a quien le falte lo necesario, significa que otros tienen algo m0s de lo superfluo" A
entonces la justicia y la caridad han desaparecido de la ?ierra"
GCuién puede dejar de dudar de que la justicia y la caridad se alberguen a1n sobre esta ?ierra
desolada por la injusticia, cuando tantos y tantos carecen de lo necesarioH
!e las humanas abejas muchas est0n condenadas a fabricar la miel, y otras pocas se reser)an
la fatiga de""" de)orarla" A las laboriosas hasta han perdido el aguijón"
57
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
Es, pues, a la sociali8ación de la colmena y de la miel, o, dejando el lenguaje figurado, a la
sociali8ación de todas las rique8as, a lo que los socialistas anarquistas tienden"
A proclaman, como primera necesidad, la abolición de la propiedad pri)ada, causa directa del
pri)ilegio económico, e indirecta del monopolio político de algunas clases sobre las dem0s de la
sociedad"
Los anarquistas est0n en la )anguardia del socialismo, pero no son, al fin y al cabo, sino la
legión m0s batalladora del grande ejército socialista"
El #iscal ha querido ra8onar diciendo lo siguiente9 : los socialistas les entiendo y les admiro"
Estos son ra8onables7 tienden a la conquista del poder p1blico, y, por consiguiente, se mue)en
dentro de la órbita de nuestras leyes" Pero los anarquistas est0n fuera de la ley7 predican la
re)olución como 1nico medio que puede reali8ar su ideal"
!ejo a los colegas socialistas Kpermítanme que les llame colegas, por mucho que les sea
antip0tica la palabraL legalítarios de la defensa el demostrar que éstos también quieren la
abolición de la propiedad pri)ada, necesidad fundamental de toda transformación en sentido
francamente socialista, y protestar contra esta implícita patente de inocuidad que el #iscal
regala a su partido"
5e comprende perfectamente que esto es solamente una astucia de acusación7 porque si los
imputados fuesen simplemente socialistas, entonces el ra8onamiento del #iscal sería muy
diferente"
Porque, en fin, científicamente hablando, los anarquistas no son sino los socialistas m0s
radicales, y tienen fija la )ista contempor0neamente a la abolición de toda clase de eplotación
del hombre por el hombre, y a la abolición de la propiedad, y aspiran a la abolición de toda
autoridad del hombre sobre el hombre, con la abolición del Estado o Gobierno, o sea cual fuere
el órgano centrali8ador, el cual pretenda imponer la )oluntad de unos pocos o de muchos, a la
autonomía y al libre acuerdo"
GEs éste un ideal irreali8ableH""" >osotros, se$ores, sois incompetentes para ju8garlo" >erdad es
que la historia marcha irresistiblemente de la tiranía a la libertad" Los días, los a$os, los siglos,
son los pasos, las mirillas, las etapas de este inmenso, pero incesante )iaje de la humanidad"
E6u0n me8quinas son estas academias jurídicas con su cortejo de humanos dolores, ante el
rodar infinito de las cosas en el inmenso ciclo del tiempo y del espacioF Cue si la fatalidad
histórica arrastra la humana sociedad hacía aquella meta ideal, a la cual miran estos
calumniados apóstoles de la plebe, ninguna condena, por fero8 que sea, podr0 impedir o
detener un segundo la irresistible marcha" Es una ley de gra)itación social, rígida e in)iolable,
como la ley de la gra)itación física"
+o impid0is, pues, al pensamiento de los hombres filósofos u obreros que sean, indagar las
finalidades de esta ley suprema de la )ida social y permitid que el m0s difícil problema Kel de la
)ida colecti)aL halle al fin su +eSton"
A ya que al #iscal, a propósito de la anarquía, ha dicho tantas cosas estupendas, por lo
ineactas, ya que ha incurrido en tantas in)erosimilitudes, escuchad un momento lo que sobre
el particular ha dicho un filósofo auténtico, Buan 2o)io, al cual, en nombre del colegio de
defensores, del cual formo parte nominalmente, en)ío un re)erente saludo" En su magistral libro
La doctrina de los partidos en Europa, escribe9
58
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
Aa que la re)olución, para cumplir la misión que su ciclo la destina, se presenta como social, el
partido re)olucionario por ecelencia debe ser an0rquico7 debe presentarse no como ad)ersario
de esta o aquella forma de Estado, sino de todo el Estado, porque allí donde )e al Estado, )e
pri)ilegios y miserias, )e dominadores y s1bditos, clases directoras y clases desheredadas, )e
política y no justicia, )e códigos y no derechos, )e cultos dominantes y no religiones, ejércitos y
no defensas, escuelas y no educación, )e el etremo lujo y la etrema carencia7 y todo
Pontífice, rey, presidente, directorio, dictador, tal es siempre el Estado7 di)ide, en dos partes la
comunidad, y allí donde m0s di)ide, con uno u otro nombre, m0s domina"
;rgulloso y altanero con los s1bditos, en)idioso con el )ecino, el Estado es la opresión dentro y
la guerra al eterior" 2ajo el preteto de ser el órgano de la seguridad p1blica, es, por
necesidad, despojador y )iolento7 con el preteto de custodiar la pa8 entre los ciudadanos y las
partes, es el pro)ocador de guerras )ecinas y lejanas" Llama bondad a la obediencia, orden al
silencio, epansión a la destrucción, ci)ili8ación al disimulo" Es, como la iglesia, hijo de la
com1n ignorancia y de la debilidad de los m0s" : los hombres adultos se manifiesta tal cual es9
el mayor enemigo del hombre, desde el nacimiento a la muerte"
""" :n0rquico es el pensamiento y hacia la anarquía )a la historia" El pensamiento de cada
indi)iduo es autónomo, y todos los pensamientos de los hombres forman un pensamiento
colecti)o que mue)e la *istoria, agotando la )italidad del Estado y poniendo de manifiesto cada
día m0s la autonomía insuperable entre el ser del poder central y la libertad del hombre"
Bustificad el Estado como quer0is, consagradlo, transportando a él el !ios substraído a la
iglesia, hacedlo gIelfo, gibelino, burgués, mon0rquico, republicano, y siempre tendréis que
daros cuenta de que tenéis al cuello un tirano, contra el cual protestaréis de continuo en nombre
del pensamiento y de la naturale8a"
El m0s fero8 anarquista no habría pronunciado contra el Estado, el Gobierno, o cualquier otro
órgano centrali8ador, una acusación tan terrible"
Los anarquistas militantes, que son esencialmente socialistas, entienden la anarquía como fin
político del socialismo7 y filósofos y economistas insignes, entre los cuales pueden citarse a
5pencer, en 3nglaterra, y al profesor Loria, en 3talia, dan implícitamente la ra8ón a los
anarquistas cuando consideran el Estado y el Gobierno como superestructura del régimen
económico"
!e hecho, en la antigIedad, siendo los patricios los poseedores de las rique8as, eran éstos los
que creaban el gobierno, celoso defensor de sus intereses, como conculcador de los derechos
de las plebes" A las agitaciones por las leyes agrarias con los Gracos y las rebeldías de los
escla)os con Espartaco y ?ito >e8io fueron la gran protesta de aquellos tiempos contra la
eplotación económica y la consiguiente tiranía política del patriciado"
En la Edad Media, habiéndose los se$ores feudales apoderado por medio del bandidaje en las
guerras de a)enturas, de las tierras, pueblos y ciudades, etendieron el doble se$orío
económico y político entre los sier)os de la gleba y sobre el ejército multicolor de los )asallos"
Pero a1n aquí la base del pri)ilegio político era el pri)ilegio económico7 allí donde el clero
poseía una etensa superficie de terrenos y )astas comunidades religiosas, su poder, basado
en los intereses materiales, se con)ertía en político y asumía la m0s fero8 de las tiranías, la de
las almas y sobre las conciencias"
El a$o -& surgió saludado como una aurora después de la obscura noche de la Edad Media"
5
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
La burguesía se le)antó rei)indicadora, y, entre torrentes de sangre, proclamó los derechos del
hombre" Pero la declaración de los derechos quedó solamente escrita sobre el papel y nada
m0s" A la igualdad ci)il apareció, tal cual es realmente, una mentira ante la desigualdad
económica"
Los trabajadores, que se habían despertado al son de la 0arsellesa y habían ayudado a la
burguesía para derribar la 2astilla y recha8ar la Europa reaccionaria que murmuraba en las
fronteras de #rancia, diéronse cuenta m0s tarde que se había efectuado un cambio de se$ores,
pero nada m0s"
A estos trabajadores, obligados a fatigarse eternamente sobre las tierras de los otros, sobre las
m0quinas de los otros, en el fondo de las minas de los otros, pasaron de la condición de sier)os
a la de asalariados" Los amos tu)ieron en su mano la )ida fisiológica de estos escla)os
modernos9 los asalariados" GPodr0 a éstos quedarles una )ida intelectual, una )ida moralH
A como la libertad fisiológica mantiene la plebe de las ciudades y de los campos en una a1n
m0s triste miseria de la inteligencia y del cora8ón, de este modo la rique8a capitalística aseguró
a la burguesía triunfante el monopolio del poder político"
Por esto los anarquistas, acordes con las dem0s escuelas socialistas en la crítica del capital y
de la rique8a y en la abolición de la propiedad pri)ada, sacan como conclusión que la supresión
del pri)ilegio económico conduce a la supresión del Estado y a la libre asociación de las
soberanías indi)iduales, hermanadas por los intereses, y armónicos, en la comunidad del
trabajo y del bienestar"
Aa que los anarquistas, habiendo aprendido en la historia y en la eperiencia que el Estado y el
Gobierno no fueron ni son otra cosa sino los instrumentos de defensa del pri)ilegio económico
de algunas clases, piensan que cuando el pri)ilegio de clases desapare8ca con el triunfo del
socialismo, tampoco el Estado y el Gobierno tendr0n ra8ón de eistir"
: ese alto problema, se$ores Dya lo sabéis, Dse sacrifica todo aquel que tiene inteligencia y
cora8ón"
La Vida 0oderna, un periódico literario de Mil0n que mucho circula, acaba de terminar una
información sobre el socialismo"
Esta información resultó un )erdadero plebiscito de simpatía por el gran ideal de reno)ación,
por parte de los m0s ilustres hombres de ciencia y artistas italianos"
:hora bien, de todas estas respuestas m0s o menos heterodoas, permitidme leer la de un
anarquista militante cuyo sólo y 1nico mérito consiste en no ocultar siquiera la m0s mínima
)ibración de su pensamiento" A si éste es íntimo de quien os dirige la palabra, tanto que forman
una misma persona, no me acuséis de inmodestia" Leo una parte de esta respuesta sólo
porque reepíloga bre)emente todo cuanto ya he epuesto de modo truncado y desunido"
El socialismo, que en su aplicación integral conduce al comunismo científico, ser0 un
ordenamiento económico, en el cual la armonía del interés de cada uno con el interés de todos
resol)er0 el sangriento antagonismo entre los derechos del indi)iduo y los de la especie" Pero
en el socialismo, que es la base económica de la futura sociedad, deben estar pr0cticamente
conciliados los dos grandes principios de la igualdad y de la libertad" !e ahí el atre)ido y mal
comprendido concepto de la anarquía9 libertad de las libertades" Esta ser0 ma$ana el
coronamiento político necesario del socialismo, como hoy es la corriente francamente libertaría"
La anarquía no es el socialismo autoritario, la humanidad que ahoga al hombre" +o es, como el
desorden burgués, el hombre que pisotea la humanidad" Pero resume el ideal de un
6"
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
espont0neo acuerdo de las )oluntades y de las soberanías indi)iduales en el disfrute del
bienestar creado por el trabajo de todos sin eplotación9 he aquí la idealidad económica7 sin
coacción9 he aquí la idealidad política del socialismo )erdadero"
*e aquí los hombres que debéis ju8gar, se$ores" *e aquí las ideas que estos hombres
profesan"
Pero los hechos, por los cuales los declar0is culpables, los hechos por los cuales los retenéis
asociados para delinquir como dice el :rt" T'- del 6ódigo Penal, contra la administración de la
justicia, o la fe p1blica, o la incolumidad p1blica, o las buenas costumbres y el orden de las
familias, o contra la persona o la propiedad, los hechos, los hechos, Eoh, acusador p1blicoF
Gcu0les, cu0ntos, dónde est0nH"""
G6u0ndo, dónde, y cómo Luis Galleani y sus compa$eros atentaron a la llamada justicia,
cu0ndo sustrajeron documentos a fa)or de potentados Kcomo impunemente otros hicieronL,
cu0ndo )endieron o compraron, o coartaron sentencias de juecesH
G6u0ndo atentaron a la fe p1blicaH""" G:caso hicieron moneda falsa, o duplicaron cheques de
banco, o )aciaron las arcas, o corrompieron diputados y ministros, o se dejaron corromper
mediante alguna cru8 de comendador o con un título de senadorH
G!ónde, cu0ndo atentaron ala incolumidad p1blicaH G!ónde est0n las bombas, los eplosi)os,
las m0quinas infernales por ellos fabricadasH
El se$or #iscal se ha quebrado la cabe8a fabricando una bomba en el inocentísimo tubo
secuestrado a uno de los acusados" *a hecho esfuer8os sobrehumanos para cargarlo con
palabras""" eplosi)as" Pero el tubo ha continuado siendo inofensi)o, elocuente prueba de la
inocencia de estos indi)iduos7 y ha permanecido )acío, )acío como este proceso, hinchado
1nicamente con la fantasía morbosa de una policía rom0ntica" GEn qué otra forma pusieron
estos indi)iduos en peligro la p1blica incolumidadH
G:caso son comerciantes que falsifican el )ino, o industriales a)aros que para ahorrarse
precauciones pondr0n ma$ana en peligro en las minas o en las f0bricas la )ida de millares de
obreros productoresH G5on por )entura algunos Moura)ieff de fin de siglo, que restablece el
orden entre las plebes hambrientas a fuer8a de plomo en los estómagos atrasadosH
G6ómo y cu0ndo atentaron a las buenas costumbres y al orden de las familiasH """ +o son
éstos, se$ores, los que compran con el hambre el amor de las jó)enes desesperadas, no
estupraron las )írgenes del pueblo )aliéndose del dinero o de la autoridad patronal, no son
éstos los brillantes "on $uanes que per)ierten las esposas pobres" 5o$aron, es )erdad, una
familia que fuese el resultado espont0neo del amor, y no el producto artificioso de un nudo
legal, muchísimas )eces a base de interés" 5obre el cepo antiguo de la familia del código
so$aron injertar )írgulos jó)enes de un sentimiento que no tiene hipocresía de bajos c0lculos, ni
con)encionalismos de leyes9 el amor libre" El amor que acepta el )ínculo de la 1nica ley, que en
sí mismo encierra el premio y la sanción9 la ley de la naturale8a" Estos indi)iduos no quieren
destruir la familia" Cuieren regenerarla, purificarla, he aquí todo"
Preguntadlo a los )iejos, pregunt0dselo a sus esposas, preguntadlo a sus madres, a aquellas
pobres hijas del pueblo que habréis )isto a las puertas de este edificio con los ojos enrojecidos
por el llanto, mudos interrogadores de )uestros semblantes, Eoh, juecesF para leer en ellos la
suerte de sus amados seres, preguntadlo a estos )iejos y estas mujeres"
!e seguro que os responder0n que los treinta y cinco hombres que la p1blica acusación califica
de malhechores, son hijos, maridos y padres amorosísimos" ;s responder0n que su condena
6!
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
equi)ale al derrumbamiento económico u moral de estas angustiadas familias" A la cruel
petición de la p1blica acusación ha inferido ya terrible pu$alada en los cora8ones de estas
gentes que, llorosas, esperan, y la pena que para estos hombres se pide, esto si que es un
)erdadero atentado a la pa8, a la tranquilidad de estas laboriosas familias inocentes"
G!ónde, cu0ndo, por fin atentaron a las personas o a la propiedadH Ellos quieren la
desaparición de la burguesía, como clase pri)ilegiada, pero no la muerte de los burgueses"
6omo los anarquistas consideran que quien nace hijo de millonario no tiene mérito alguno, ni
siquiera derecho a go8ar a aquellas rique8as, porque no las produjo, del mismo modo no
pueden atribuir al rico la culpa de ser tal rico" >erdad es que a la ecesi)a rique8a de los unos
deri)a la ecesi)a miseria de los otros, ya que es ob)io decir que, si hay quien tenga
demasiado, habr0 por consiguiente, quien tenga poco" Pero no es para matar a todos los
burgueses que los socialistas anarquistas declaran la guerra a la burguesía, sino para suprimir
las causas de la eplotación y de la miseria de los trabajadores" Es una guerra al sistema
económico y político, pero guerra de principios y de argumentos" A esta lucha no nació en )irtud
de las predicaciones de los socialistas o de los anarquistas, sino por fatalidad histórica" Es el
antagonismo de clases quien la crea, 5er0 la desaparición de las clases en la gran familia
socialista de los trabajadores hermanados, solidarios y libres, la que la har0 cesar" Esta lucha,
ine)itable ser0 tanto m0s 0spera y fero8 cuanto m0s despiadada sea la reacción" La )iolencia
de los de arriba determina ine)itablemente la )iolencia de los de abajo" La libertad )erdadera,
grande, completa9 he aquí la m0s efica8 medida pre)enti)a contra el llamado delito poltico" Aa
que el delito político o social no es, al fin y al cabo, para el que bien lo obser)a, sino la protesta
sangrienta del pensamiento conculcado"
*ablando de delito político ante la anarquía ciertamente que )uestra mente, se$ores, recurre a
los estallidos terribles que la )engan8a de almas eageradas escogita contra la cínica sociedad
de los potentados y de los hombres de gobierno que confían a la política la cura de las
enfermedades sociales"
A os preguntaréis9 Gno se confesaron anarquistas los dinamiteros parisiensesH G+o declararon
querer transformar el mundo destruyéndolo con la dinamitaH"""
E:h, se$oresF""" :ntes de ju8gar a estos hombres, que entre)en la era feli8 de la humanidad
reju)enecida, fuera del negro sue$o de una purificación inmensa por medio de los incendios y
los eplosi)os, es necesario descender antes en el infierno de dolores y de miserias, en el cual
sus almas con)irtiéronse en ceni8as"
Es necesario antes comprender por qué lento proceso psicológico estas mentes, estos
cora8ones llegan a su colmo rebosando odios" +i la propaganda de estos seductores, en cuyas
filas me honro al formar parte, ya que fue siempre obra de mentes inquietas y rebeldes el
reno)amiento de la ci)ili8ación, ni los )iolentos artículos del periódico influyeron de modo alguno
en las determinaciones impulsi)as de estos caballeros de la muerte y del ideal"
+o simples )anas palabras pueden sembrar tanto odio, rebeldía tanta" Es la comprobación
diaria y perenne de las iniquidades sociales que arrastra a estos )oluntarios del patíbulo a
efectuar la protesta tremenda y ruidosa" 5ólo el )értigo de un profundo espasmo moral es capa8
de le)antar desde los abismos del océano humano, agotado por tan negras tempestades, estos
ignotos 0tomos, hasta la sensualidad espantosa de hacer temblar el mundo ol)idadi8o, en
medio de sus orgías, de los derechos y hasta de la eistencia de los míseros, y sacudir los
sue$os )oluptuosos con fragores gigantescosF"""
6iertamente las generaciones )enideras, redimidas por un gran amor ci)il, se mara)illar0n de
estas tr0gicas rabias de un siglo agoni8ante" Pero entonces la etra$e8a ser0 legítima, porque
6#
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
la ra8ón y el espíritu de fraternidad y de solidaridad habr0n domado cuanto hay a1n de herencia
y de ata)ismo bestial en el organismo de la casta humana"
GPero, acaso tienen hoy el derecho de etra$arse de cuanto sucede por obra de los dinamiteros
y apu$aladores, las actuales dominaciones, casi todas encastilladas en el militarismo, que es,
como escribe León ?olstoi, la escuela de la )iolenciaH
G?ienen el derecho de mara)illarse estos regidores de pueblos que hacen consistir toda la
lógica del gobierno en la boca de los fusiles y en la punta de las bayonetas, y que creen poder
legali8ar la )iolencia de los poderes constituidos con el eterno preteto de la ra8ón de EstadoH
Ao os digo, se$ores, que an0rquico fer)iente como soy, y me enorgulle8co de serlo Dy acordaos
que el anarquismo militante procede en 3talia de dos nombres gloriosos9 Mario Pagano y 6arlos
Pisacane"D Ao os digo, repito, que aborre8co la )iolencia y la sangre, y la )ida de un semejante
mío me es sagrada, como es sagrada Ky os lo atestiguo ante el banco doloroso de estos ,/
hombres honradosL para todos los anarquistas, que son cora8ones nobles que sangran ante el
dolor ajeno mucho m0s que con el propio dolor"
Pero cuando después de tanta condensación de miserias y de injusticias sobre los débiles, los
pobres y los indefensos, )eamos alguna de esas almas torturadas le)antarse terribles, como la
tempestad, contra los satisfechos y los poderosos de la ?ierra, no seremos seguramente
nosotros los que nos unamos a los que nos ju8gan y condenan, porque materialistas en
filosofía, y deterministas en sociología, creemos sería ridículo hacer el proceso al estallido del
fulgor, por terror y ruina que pueda haber ocasionado"
Esto digolo para sostener que es locura querer inferir de los actos indi)iduales e impulsi)os de
algunos indi)iduos una cualquiera corresponsabilidad moral para todos aquellos que profesan
las mismas ideas políticas y sociales" #ero8mente absurdo sería pronunciar sobre los actuales
acusados un juicio que se dejara en alg1n modo influir por el miedo a eplosiones, en otras
partes acaecidas, y contra cuyos autores la sociedad se haya en un modo asa8 despiadado,
)engado"
+o a la persona, no a la propiedad atentan pues los anarquistas, que ante todo quieren formar
una sociedad en la cual el robo y el asesinato sean imposibles" La epropiación que ellos
quieren, ser0 hecha por el pueblo, a beneficio de todos, o, como llamaríase en lenguaje
administrati)o, por ra8ones de p1blica utilidad" G#ulano roba un reloj a Qutano para con)ertirlo
en pro)echo propioH *e aquí el robo"
GLos campesinos de una región ponen en com1n los campos por ellos culti)ados y por otros
eplotados, y los declaran propiedad social, in)itando a sus antiguos due$os a trabajarlos juntos
o a largarse, substituyendo, en una palabra, la propiedad de todos a la propiedad de unos
pocosH *e aquí la epropiación legítima, por ra8ón de p1blica utilidad7 he aquí lo que nosotros
los socialistas an0rquicos llamamos rei&indicaci2n de las rique'as a la entera sociedad"
3maginaos que a esta sociali8ación de la tierra se efect1e luego, por obra de otros trabajadores,
la sociali8ación de las m0quinas, de las minas, y de todas las fuentes de rique8a y de
producción, y tendréis una nue)a economía p1blica, que substituir0 el interés pri)ado,
destruyendo el antagonismo de las clases" ?endréis, en una palabra, el socialismo" 6oronadlo
con la libertad )erdadera, íntegra, y tendréis la anarquía"
GCué relación puede tener ese luminoso ideal con el :rt" T'- del 6ódigo Penal italianoH
!ecía bien 2arabino, no obstante los aspa)ientos del se$or #iscal" *acer la apología del robo
sería hacer la apología de la sociedad burguesa" !e hecho, se puede comprender que en una
6$
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
sociedad en la cual, como demuestra 6arlos Mar, los honrados beneficios del capital se sacan
de aquella parte del trabajo que no se paga al obrero, y por consiguiente resultan )erdaderos y
propios robos legales, se puede comprender, decía, tanto la despiadada fatalidad social que
arrastra a 6arlos Moretti, el protagonista de los !isonesti, de <o)etta, a robar el dinero de la
caja, lo mismo que la imperiosa necesidad fisiológica que obliga a Buan >alje0n, en Los
Miserables, de >íctor *ugo, a arrebatar con )iolencia, un pan, de allí donde tantos había, para
aplacar el hambre de los suyos, que morían de inercia"
Pero ante símiles hechos, aun cometidos por ra8ones pri)adas, no hay necesidad de ser
socialistas o an0rquicos para encontrarles una justificación"
2asta simplemente ser un hombre de buen sentido y de buen cora8ón para concluir,
precisamente de acuerdo con un personaje de la bella y )erdadera comedia de <o)etta, que
para tener el derecho de ju8gar y condenar un hombre, es necesario haber pasado, sin culpa, a
tra)és de las mismas circunstancias, en )irtud de las cuales, el otro cedió y cayó"
A hasta la ciencia del !erecho Penal ense$a que la necesidad no conoce ley, y #rancisco
6arrara, como corolario jurídico del derecho a la )ida, concluye que el robo cometido por
necesidad no es delito, ya que fatalmente en el conflicto entre el supremo e in)iolable derecho a
la eistencia y el menor y transitorio derecho de la propiedad pri)ada, no hay duda alguna que
la superioridad y el triunfo deben de estar del lado del derecho a la )ida, que es soberano entre
los derechos humanos"
Este, ni m0s ni menos, es el ra8onamiento de los anarquistas al ju8gar los ataques pri)ados a la
pri)ada propiedad" A es, como todos pueden )er, el ra8onamiento del buen sentido y del buen
cora8ón que asocia la alta fantasía del poeta francés a la conclusión jurídica del criminalista
italiano"
!e todo cuanto a corre prisa y buenamente os he epuesto, se$ores del ?ribunal, habréis
podido formaros un criterio sintético, eacto y objeti)o de las teorías socialistas an0rquicas7 y
querréis concluir Kconfío en elloL que éstas no constituyen sino un ideal de igualdad y de
libertad, tan auda8 como quer0is, pero muy contrario de ser criminal, y mucho menos en
relación con el :rt" T'- del 6ódigo Penal"
Pero estos indi)iduos, a$ade la acusación, no son sólo anarquistas teóricos como Enrique 3bsen
o Elíseo <eclus7 se profesan anarquistas re)olucionarios, y podr0n pasar f0cilmente del derecho
a la acción"
ELa re)oluciónF""" GEs ésta la palabra que tanto miedo os produceH GA no habéis aprendido en
la historia que todo gran progreso humano est0 tra8ado por un surco sangriento, y que tanto en
el campo político como en el científico fueron siempre minorías rebeldes las que al8aron la
bandera de la )erdad y en tomo de la cual cayeron combatiendo o triunfaron, arrastrando tras
ellas las mayorías inconscientesH
G+o os acord0is que a los grandes facciosos del renacimiento italiano hoy se les llama
precursores! m%rtires7 que los re)olucionarios por la patria h0nse con)ertido actualmente punto
menos que en monumentalesH G+o pens0is, por fin, que las mismas leyes, en nombre de las
cuales pedís, Eoh acusador p1blicoF la condena de mis amigos, que la misma forma sacramental
con la cual )osotros Eoh juecesF comen8aréis )uestra sentencia nacieron de la sangre de una
gran re)oluciónH""" Espartaco, Guillermo ?ell, !antón, @ossuth, Garibaldi9 he aquí la re)olución"
6risto, 6onfucio, Lutero, Giordano 2runo, Galileo, !arSin9 he aquí aun la re)olución"
*e aquí aun el presente que se re)ela al pasado madurando el por)enir" Lacerad la historia si
queréis hacer tro8os la gloriosa leyenda de la re)olución" :rrebatad de las manos de los ni$os
que )an a la escuela los libros que hablando de 2ruto, apu$alador por amor a la libertad, y de
6%
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
<ien8í, propagandista por amor al pueblo, ense$an que la re)olución es un deber sagrado
contra la tiranía" A prohibid las peregrinaciones de )uestro fuerte pueblo marino, que lle)a
coronas de homenaje a la estatua de 2alilla, el peque$o hondero, cuyo nombre es caro a los
oprimidos, porque de su mano partió la primera piedra contra los prepotentes opresores"
5er re)olucionario, se$ores, no quiere decir ser )iolento" E6u0ntas )eces en la historia la
)iolencia estu)o de parte de las leyes y sus defensores, y el orden, al contrario, de parte de la
insurrección y de sus militantesF 5er re)olucionario por la gran idea de la justicia social, quiere
decir poner la fuer8a consciente al ser)icio de los derechos de los trabajadores7 es conspirar
con el pensamiento y con la acción para restablecer el orden )erdadero en el mundo, con la
pacificación de los 0nimos en la armonía de los intereses y de las libertades indi)iduales" En
este sentido son re)olucionarios mis imputados amigos" Estos dicen al pueblo9 ?1 eres la
mayoría7 t1 eres el derecho y la fuer8a" 2asta que t1 quieras, y el día de la redención ser0
realidad para ti" A a los trabajadores9 >osotros sois los m0s, )osotros sois los creadores del
bienestar de los dem0s" 2asta que lo quer0is, y el bienestar estar0 garanti8ado para )osotros y
a las dem0s criaturas humanas"
3maginaos, se$ores, que este ra8onamiento se con)ierta, como ine)itablemente se con)ertir0,
en la conciencia motri8 del proletariado, y la re)olución se habr0 hecho"
+i toda la fuer8a del ejército y de la policía ser0n suficientes para detener este humano
entusiasmo, y esta fe y esta ju)entud" *ay algo m0s alto y m0s fuerte que el miedo y el capricho
de los gobernantes y de las clases dominadoras9 es la irresistible ley de la historia" A ésta nos
pronuncia la ine)itable )ictoria del proletariado"
#iguraos, pues, se$ores del ?ribunal, qué seriedad pueden tener estos procesos, construidos
sobre la delación de confidentes comprados, ante la serena fatalidad de la historia"
+o quiero, no puedo, no debo entrar en las )ísceras, débiles, muy débiles a decir )erdad, de
este proceso" Los )alientes colegas, a los cuales fue encomendada la parte específica,
anatemati8ar0n las íntimas obscuridades de este poco en)idiable parto de la fantasía poética
del se$or 5ironi"
Pero apresur0ndome a la conclusión de mi larga defensa, debo manifestaros, aunque no sea
nue)o ni ingenuo en estas cosas, la impresión de disgusto que me ha causado todo el sistema
acusatorio del se$or 5ironi"
6on gran aria melodram0tica de sal)ador de la sociedad, este egregio comendador os ha
hablado de la organi8ación an0rquica de Géno)a y de 5ampierdarena, os ha asegurado la
eistencia de círculos y de grupos de propaganda y de acción" A a las preguntas del Presidente
y nuestras, respecto quien le hubiese informado de ambas cosas, el se$or jefe de policía
respondía in)ariablemente9 por medio de confidentes cuyos nombres no puedo re)elar"
E:hF GEs pues el sistema de acusación anónima lo que se quiere inaugurar en 3talia en los
procesos políticosH
5i la )o8 de la acusación permaneciera en la sombra y encontrara el menor eco en )uestra
conciencia, magistrados del ?ribunal, sería mil )eces mejor que os quitarais la toga y ahorrarais
palabras"
;s haría destornillar de risa si os contara alguna treta inicua, una de estas tretas jugadas a
estos degradados de la sociedad humana, que el pueblo llama con el m0s bre)e y despreciati)o
de los )ocablos, espas, y os persuadiría en seguida de su perfecta imbecilidad intelectual y
moral" Permitidme que os de una sola muestra"
65
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
En el 6írculo de Estudios 5ociales de Mil0n, )enían dos a$os hace, dos siniestras figuras que
habíanme despertado a mí y a )arios, sospechas de espionaje" +os imaginamos una comedia"
4n amigo empleado en el comercio, y sin color político, tenía una etra$a semejan8a con el
abogado 5a)erio Merlino" Le encargamos sostu)iera el papel de éste, como si hubiese )enido a
Mil0n de incógnito, ya que el )erdadero Merlino se )eía persistentemente buscado por la policía"
Los dos sospechosos sujetos, oyendo hablar de Merlino en Mil0n, me propusieron in)itarle a
comer a casa suya" El fingido Merlino aceptó con entusiasmo aquel con)ite pagado con los
fondos secretos de la policía" Pero a una se$al con)enida de uno de los apreciables sujetos,
mientras atra)esaba la galería >" E", fue arrestado por una nube de policías que creyeron en
serio, )ista la formal delación, haber logrado echar el guante al )erdadero Merlino" 2astó que la
prensa contara el solemne chasco, para que luego pusiéranle en libertad"
Este hecho puede ser termómetro, se$ores del ?ribunal, para graduar, como merecen, las
delaciones de los confidentes respetables del se$or 5ironi"
A si éste no bastara, permitid que os lea, mucho m0s elocuente que mi pobre palabra, una
p0gina del programa del derecho criminal de mi )enerable maestro, el profesor #rancisco
6arrara a propósito de la fe que los magistrados concien8udos pueden prestar a los confidentes
anónimos"
K: este punto el defensor se hace leer, en medio de la mayor atención, algunas contundentes p0ginas del
profesor 6arrara contra la acusación secreta y contra el espionaje político, con la ehortación a los jueces
de gritar el procul esto! pro#anis a estos métodos dignos de la antigua inquisición" Luego reanuda su
defensaL"
!espués de estas p0ginas de noble y justo desprecio del m0s ilustre campeón de la escuela
penal cl0sica, contra estos sistemas acusadores, dignos de otros tiempos, Gqué otra cosa
podría yo a$adir, para derrocar el edificio de la acusación, el cual se derrumba y cae por su
propio pesoH
: Luis Galleani tócale, es )erdad, una grande culpa" Encuéntrase registrada en la orden de no
ha lugar de la 60mara del 6onsejo" E;h, amigo GalleaniF ?1 habías hablado alguna )e8,
mientras el tren )elo8 cru8aba por la estación de 5ampierdarena, con el terrible agitador
milanés Pedro Gori, GsabesH con aquel que la policía sigue sus pasos incesantemente como a
ti"
Perdónale, amigo mío" GCuién hubiera podido imaginarse que aquellos fraternales abra8os
debieran pesar un día, a da$o tuyo, en la balan8a de la justiciaH GCuién podr0 pensar que
después de tanta sangre derramada por la libertad, después de tantos ríos de tinta y tantos
torrentes de retórica consagrados a celebrar los fastos de una nue)a 3talia, una chuleta
de)orada en com1n en el buffet de una estación, entre el arribo y la partida del tren, pudiera
constituir el elemento de un complot dinamitero, y que un apretón de manos dado sin misterio al
amigo que pasa, pudiera suministrar la prueba de una asociación de malhechoresH
#uera de estos tremendos coloquios con el amigo de pasaje, bajo la cubierta de una estación
Gqué otros hechos concretos podéis eponer a cargo de GalleaniH""" A si son estos íntimos
coloquios con el espantoso agitador milanés los que mayormente pesan y gra)an a Galleani,
Gpor qué el odiado coco de la policía fue absuelto, y puede en estos momentos, cubriéndose
con la in)iolabilidad de la toga, )engarse con este discurso del honor que le han negado no
dej0ndole formar parte de estos temerarios malhechoresH"""
5e$ores del ?ribunal9
66
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
Mi deber de amigo de los imputados, solidario con las ideas por ellos profesadas, mi piadoso
oficio de defensor de estos hombres y de estos principios, lo he cumplido, no ciertamente con
habilidad, pero sí con sincera fe"
: )uestra bella y gloriosa Géno)a llegaba yo esta ma$ana de mi Mil0n, fuerte y laboriosa, con la
memoria llena de impresiones imborrables que me recordaban aquella Maestra de las 2ellas
:rtes"
5i es )erdad que el arte refleja el espíritu del tiempo, allí, en aquella palestra del genio italiano,
palpita hoy, se$ores, una acentuada nota rebelde, contra la cual todos los 5ironi y los grillos de
este mundo nada pueden" Es la ola de las humanas miserias que se desbordó con un grito de
dolor y de protesta de los pinceles y cinceles de los artistas"
!esde el Mltimo Espartaco, del escultor <ipamonti, a las <efleiones de un hambriento, de
Longoni, todo el problema de nuestra época serpentea gigantesco, y grita y amena8a, entre
aquellos yesos y aquellas telas"
GPor qué el se$or 5ironi no trama un proceso al arte moderno, como instigador del odio de
clases y apología de crímenesH GPor qué no denuncia a todos aquellos artistas, fina flor del
jo)en genio italiano, como una asociación de malhechoresH"""
Pero t1, Plinio +omellini, se las pagas por todos" : ti, pintor nato del a8ul y de la lu8, el nombre
de anarquía no te hi8o miedo" 5eguiste con ojos de enamorado las f1lgidas constelaciones del
firmamento y comprendiste que un código inédito, pero in)iolable, lo regula9 la ley de natura"
6ontemplaste el floreciente an0rquico de los prados y en ellos leíste también la misma ley
natural, que ning1n legislador humano puede encerrar en un libro, a no ser que lo adultere"
A en la espont0nea armonía de los colores, de las formas y de las fuer8as de la )ida, adi)inaste
una espont0nea armonía de derechos y de intereses en la redimida humanidad" :dorador de la
)erdad, desnuda y bella, la acariciaste en tus telas" A el se$or 5ironi )e en ellas el símbolo9 El
odia los símbolos" ?ambién los emperadores que torturaban a los primeros cristianos odiaban la
cru8" Los subalternos del comendador, m0s tarde, en tus telas, )ieron claramente planos""" de
fortificaciones"
*oy la brutal realidad ha hecho presa en ti, te ha robado el mundo ideal de tus luminosos
ensue$os, y te ha arrojado sobre este banco del sacrificio, entre Galleani, caballeroso y leal, y
2arabine, en cuyas )enas de Ga)roche marinero, corre ciertamente la hir)iente sangre del
geno)és 2alilla" Era necesario que el arte, precursor de los tiempos, tu)iera su representante
aquí, entre el ingenio y el trabajo"
Pero )osotros Eoh ,/ acusadosF al8ad la frente ante )uestros jueces, sin miedo ni temblores" El
pueblo, este jue8 soberano, este pueblo auda8 y tena8 de esta nobilísima ciudad, os ha ya
absuelto" Lo dicen y repiten los mil estremecimientos de afecto y simpatía que os acompa$an
diariamente hasta la puerta de la c0rcel"
A ahora, se$ores del ?ribunal, ju8gadlos ya )osotros"
!ecid si es delito reclamar para los desheredados su parte de felicidad, si es criminosa su
misión de libertad, de igualdad, de pa8, para la cansada ra8a humana"
>osotros no querréis, no osaréis condenar a esos serenos combatientes de una idea, por culpas
que no han cometido"
67
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
: fines de este siglo, nacido de una re)olución, la cual escribió con sangre y promulgó con el
fuego de sus ca$ones la declaración de los derechos del hombre9 en esta Géno)a, augusta por
la memoria de dos grandes re)olucionarios9 6ristóbal 6olón, so$ando ante )uestro golfo
encantador con un nue)o mundo para regalarlo a la )ieja Europa, y Bosé Ma88ini, deseando
una 3talia maestra de )erdades y de justicia entre las gentes7 dos grandes solitarios, dos
grandes perseguidos y escarnecidos por el )ulgo compuesto de almas tontas y necias7 en esta
Géno)a, repito, y ante este pueblo fiel a sus tradiciones de libertad, una condena al
pensamiento, como seria aceptar en todo o parte las conclusiones del #iscal, significaría un
ultraje a estas solemnes memorias"
A )osotros, Magistrados, absol)eréis" ?engo fe en ello"
Cue si creyerais poder detener el camino de las ideas de redención social con los a$os de
reclusión y de )igilancia7 si os declaraseis competentes para ju8gar las imprescriptibles
manifestaciones del humano pensamiento que trabaja para la pa8 y la felicidad de los hombres7
si os determinarais a se$alar las frentes serenas de aquellos íntegros trabajadores con el
estigma de una creída infamia, que al fin y al cabo no sería para ellos m0s que el bautismo del
sacrificio, EohF entonces, aun cuando yo esté lejos al pronunciar )uestra sentencia, acordaos Eoh
juecesF de estas mis 1ltimas y honradas palabras9 Por encima de )uestra sentencia est0 la
sentencia de la *istoria7 por encima de )uestros tribunales est0 el tribunal incorruptible del
por)enir"
K<uidosos y prolongados aplausos Den )ano reprimidos por el Presidente" La calurosa demostración se
renue)a en la calle por la multitud entusiasmada al grito de ¡Vi&an los malhechores amados!L"
LO QUE QUEREMOS
+osotros luchamos, pueblo, por la igualdad ante todo, por la )erdadera y propia igualdad, no
por aquella mentira escrita en las c0rceles de las monarquías o en los muros de la #rancia
republicana"
+osotros queremos que todo pertene8ca a todos7 queremos que las m0quinas sean propiedad
de los obreros que las hacen producir, y que sean epropiadas a los actuales patronos, que se
enriquecen a costa de las fatigas de los trabajadores"
Cueremos que la tierra, hoy en poder de los )iciosos propietarios, que )i)en en la ciudad en
medio del lujo y en plena orgía, sea entregada al campesino que la culti)a y la hace fructificar"
Cueremos, en una palabra, que todos los instrumentos del trabajo sean poseídos por los
trabajadores libremente asociados y que todos los productos naturales y artificiales de la
rique8a sean declarados propiedad de todos" Por esto nosotros nos declaramos comunistas" A
desenga$amos a todos los guiados por el egoísmo a que nos demuestren cómo la )erdadera
igualdad es posible sin el comunismo, que sinteti8a el deber y el haber entre el indi)iduo y la
sociedad con la )ieja e insuperable fórmula9 de cada uno seg1n sus fuer8as y a cada uno seg1n
sus necesidades"
Pero sin completa libertad no es posible la igualdad completa, como sin )erdadera igualdad no
es concebible la )erdadera y propia libertad" El que no posee es escla)o del que posee, como
aquellos que dominan políticamente, hasta económicamente tienden a transformarse en los
68
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
se$ores de los gobernantes" A como no es posible efectuar la igualdad sin suprimir a los
patronos, desposeyéndoles de todo lo que injustamente detentan, esto es, del pri)ilegio
económico que se llama propiedad, tampoco es posible rei)indicar la libertad sin eliminar a los
gobernantes, aboliendo todo gobierno, que es el pri)ilegio político donde descansa la
eplotación del hombre por el hombre" +i amos ni asalariados7 ni gobernantes ni gobernados"
?odos iguales en la libertad7 todos libres en la igualdad"
5in propiedad pri)ada, que equi)ale a decir sin amos y, por consecuencia, sin la eplotación
económica, todos los indi)iduos ser0n económicamente iguales, y esto es el comunismo o
propiedad com1n de todas las cosas"
5in gobierno, sin autoridad del hombre sobre el hombre, sin la )iolencia moral de las leyes
antinaturales, sin policías y sin burocracia, todos los hombres ser0n políticamente libres7 esto
es, cada indi)iduo tendr0 la plena y eclusi)a soberanía sobre sí mismo y no encontrara quien
le impida cooperar al bien colecti)o y podr0 obrar espont0neamente seg1n lo reclamen sus
intereses indi)iduales9 eistiendo completa armonía en los intereses de todos" Esta libertad es
la :narquía, libertad de la libertad" 5omos por todo esto, comunistas anarquistas, porque
queremos ser )erdaderamente libres y completamente iguales"
+osotros que queremos la liberación de todos los oprimidos7 nosotros, que amamos )i)amente
a nuestras madres, a nuestros hijos, a nuestras hermanas, a las compa$eras de nuestra )ida y
de nuestros dolores, llamamos a la mujer doblemente escla)a, del patrono y del macho" E>enid
a nosotros, oh des)enturadasF, y peleemos juntos por la redención de todas las miserias, Epara
que entre )osotras no impere la infelicidadF
;s dicen continuamente que nosotros queremos destruir los m0s santos afectos de la familia"
Pero, Geiste la familia para )osotros, pobres m0rtires del trabajo del campo, del taller y de la
minaH GEiste familia para )osotras, jó)enes )endidas sin amor y por una baja especulación de
intereses materiales a la prostitución legal del matrimonioH GEiste familia para )osotras,
hermanas mías, ni$as desfloradas en plena ju)entud por la libidinosidad de un patrón libertino y
echadas al medio del arroyo para que os compre las caricias el primer )iandanteH GEiste la
familia para )osotras, irresponsables infanticidas, consagradas para el recreo de los elegantes
ladrones de )uestra )irginidadH GPara )osotras, desconsoladas y )iejas solteronas, obligadas a
una eterna castidad por el est1pido con)encionalismo social que llama inmoralidad a los
estímulos imperiosos del cora8ón y de la carne que no estén controlados en el <egistro 6i)ilH A,
en fin, Geiste la familia para )osotras, prostitutas, instrumentos del placer burgués, que os
tu)isteis que )ender porque el hambre trituraba )uestros organismos, en el mercado de las
escla)as blancas, para transformaros en entes donde el )enéreo y la sífilis habían de surgir
para corroerlo todoH
G!ónde est0, mujer dulce y dolorosa, mitad del género humano, )uestra dignidad frente a la
b0rbara prepotencia del machoH
Esta sociedad inmoral, que se lucra de )uestro producto de trabajadores y de )uestra belle8a7
este conglomerado de gentes y de leyes, pudibundas, llenas de sífilis moral hasta los huesos,
se atre)e a llamarnos renegadores de los m0s gentiles afectos, porque queremos abolir el
matrimonioDcontrato de interés oponiendo el pacto libre de los afectos sentidos7 porque
queremos rei)indicar el amor d0ndole toda su libertad, haciendo desaparecer toda esa enga$ifa
a la que se da el nombre de código, y porque queremos abolir la especulación interesada y la
mentira de la moralidad con)encional"
E;h, mujerF +o hagas caso de la negra calumnia que sobre nosotros lan8an todos los
mercantilistas del cora8ón y de la conciencia" Ellos )i)en del enga$o y tienen interés en que la
)erdad que nosotros propagamos no ilumine al mundo como un sol del mediodía"
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“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
+osotros queremos purificar la unión seual y nada m0s" *acerla desinteresada, con la
abolición de la propiedad, causa principal de todos los bajos c0lculos de interés7 hacerla libre,
haciendo desaparecer todas las cadenas, morales o materiales, que se opongan al espont0neo
y natural desarrollo de todas las manifestaciones"
Proclamar el amor libre no es otra cosa que declarar legítima y santa la unión de dos seres para
la sublime y moral función de la procreación, que es suprema necesidad para la )ida de la
especie" :bolir el )ínculo ci)il del matrimonio para sustituirlo por la elección espont0nea de dos
almas y de dos cuerpos tendentes a unirse por afinidad y por tiempo ilimitado, no es otra cosa
que implantar la familia del amor en sustitución de la actual familia de los intereses" Es, en una
palabra, promulgar la ley uni)ersal de la +aturale8a en sustitución de las )arias leyes artificiales
manipuladas por los hombres en beneficio de los intereses de una clase dominante o de un
seo pri)ilegiado"
*e aquí por qué los comunistas anarquistas proponemos el amor libre como la forma natural del
goce seual en una sociedad de hombres sinceramente iguales y completamente libres"
Los religiosos dicen continuamente que los anarquistas quieren destruir la religión" GPero tienen
los religiosos otra religión que no sea aquella de la propia pan8a y del propio bienestar materialH
Los anarquistas no quieren otra cosa que la completa libertad para todos7 quieren destruir todos
los prejuicios y supersticiones y proclamar la ciencia maestra y reguladora de la )ida" La
ciencia, que es positi)a y antirreligiosa, emancipar0 al género humano"
Pero los anarquistas odian la patria, dice la gente tímida7 reniegan de ella, debiendo serles
querida" >eamos un poco9 Gdónde est0 la patria para los obreros patrióticamente eplotados por
los patronos hasta el día que quedan in1tiles para el trabajo y les dan con la puerta de la f0brica
en las propias narices, quedando sin trabajo y sin alimento para nutrir su organismoH G!ónde
est0 la patria para el miserable campesino, lan8ado por el hambre, obligado a abandonar la
tierra que lo )ió nacer para ir a )i)ir al otro lado del ;céano, creyendo encontrar amos m0s
humanos que sus queridos KHL compatriotasH Estos compatriotas generosos" E+o hay deberes
donde no eisten derechosF GCué derechos tiene el proletariado en su patria si no es el honor
de defender la tierra que él sólo culti)ó e hi8o producir y que sólo los ricos consumenH Entre
>anderbild, multimillonario, y su compatriota L08aro, miendicante, eiste tanto de com1n y
fraternal como entre el campesino que se muere de hambre en el bello jardín de la patria y el
celestial emperador de la 6hina" Pero sí eiste mucho de com1n entre el campesino espa$ol y
el pobre proletario de 3rlanda, como entre el obrero oprimido en la monarquía it0lica y el
asalariado de la #rancia republicana que hace los eperimentos de la pól)ora sin humo sobre
los pechos de los trabajadores" Eiste la comunidad en la miseria, en la ignorancia, en el
embrutecimiento y en la inconsciencia de los propios derechos"
A los gobiernos y los negreros capitalistas, para mejor dominar, se afanan en suscitar odios
fratricidas entre los pueblos, por la llamada dignidad de la bandera, o por f1tiles cuestiones de
nacionalidad" A el pueblo nunca comprende este juego insidioso que con su sangre hacen todos
los potentados y patrioteros" Los trabajadores empie8an ya a comprender que sus enemigos no
est0n m0s all0 de esta o de aquella frontera, sino que est0n en todos los países, en todas las
patrias7 gobernantes y patronos, prepotentes y par0sitos, que etienden de un lado al otro del
mundo la camorra policíacaDcapitalista, que eplota, desangra y oprime la mayor y mejor parte
del género humano"
Esta alian8a internacional de los eplotados y de los oprimidos de todas las patrias en abierta
rebeldía contra la coaligación de los gobiernos y del capitalismo, derrocar0 todo el )iejo orden
7"
“Ensayos y Conferencias” de Pietro Gori
social a base de opresiones, pri)ilegios y tiranías, instaurando en toda la ?ierra una nue)a era
de amor y bienestar para todos los hombres iguales y libres"
A por estas ra8ones, los comunistas anarquistas se declaran internacionalistas"
Pero toda esta reno)ación sustancial y profunda de la sociedad humana, sólo es posible
merced a una )iolenta insurrección del pueblo contra la )iolencia legal de los actuales
pri)ilegiados económicos y políticos" :quí parte la necesidad de una re)olución social"
A por esto nosotros somos antilegalitarios y re)olucionarios"
A t1, )iejo pueblo trabajador, confórtanos en nuestra humilde y solitaria obra, con el rugido del
león que afila las garras para entrar en pelea7 que a1n en el furor de la batalla sangrienta oir0s
cómo, hiriendo el espacio, surge de los pechos de los luchadores este grito, que es un signo de
fraternidad y de amor9 E>i)a la humanidad libreF
7!