En el Capítulo I de la máquina de los niños de Seymour Paper (1995) se resume lo siguiente: • La escuela permanece en notable excepción de megacambios.

Los instructores se sienten desconcertados y reconocen tal problema, mientras que los anhelantes citan obstáculos para dicho cambio. • En la medida en que los niños rechazan la escuela los convierte en agentes creadores de una presión a favor del cambio. • Para ello propone a la máquina del saber que ofrece una verdadera alfabetización que es más personal, cooperativa, gradual y menos precaria que cuando pasan del aprendizaje a través de la experiencia directa a la utilización de la palabra impresa como fuente de información importante y los estimulará a aproximarse a los conocimientos necesarios.