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La mujer en el Perú prehispánico Melanie Dorfman Mandel

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La mujer en el Perú prehispánico
- ¿Cuál fue el rol de la mujer en la época prehispánica y cual es la visión que se
tiene de las deidades con respecto a la mujer?
Una fuente importante para averiguar el status femenino es el análisis de los mitos
andinos y los cambios sufridos en la condición de la mujer a través del tiempo. Dentro
de los mitos se distinguen diversas divinidades como la Pachamama (La tierra
fecunda), Mama Cocha (El mar) Urpay Huachac (La diosa de los peces y aves
marinas), Mama Raiguana (La responsable de repartir las plantas alimenticias al
hombre).
Otra referencia es la arqueología que es una valiosa fuente para observar en los
entierros las categorías femeninas y su significado en el Perú prehispánico.
La mujer en la familia
Con respecto a la familia, gracias a los aportes de Iñigo Ortiz de Zúñiga se utiliza el
término de unidad domestica, debido a que no se tenia información sobre el núcleo
familiar. A las mujeres se le llamaba según su estado, Tasque (la jovencita), Sipas (la
mujer casadera), Huarmi (la mujer casada); a las nobles decían Paya y a la soberana
Coya.
El Servinacuyo (matrimonio a prueba), contaba con la posibilidad de un rompimiento
de la pareja y el retorno de la mujer, con sus hijos, al seno de su ayllu de origen.
Una característica de las relaciones entre los sexos en los Andes ha sido el de gozar
durante la juventud de cierta libertad sexual entre ambos géneros. Libertad que no era
mal vista por que no tenía su origen en el desenfreno, sino en antiguos ritos
propiciatorios a la fecundidad de la tierra, y que formaban parte de algunas fiestas y
ceremonias.
La mayor parte de los hombres del común sólo poseían una mujer y si el hombre
enviudaba pasaba un tiempo sin ninguna hasta que las autoridades le concediesen
otra.
En el Perú prehispánico, por lo general, la unión de la pareja una vez concretada era
raramente disuelta. Su rompimiento hubiera perturbado los cómputos estatales y la
planificación del estado cuya base lo constituía la pareja. Es así como el trabajo del
varón y el de su mujer se complementaba en el campo y en la casa.
Desarrollo de la mujer
Desde la primera infancia tanto los niños como las niñas se iniciaban en el trabajo.
Además de cuidar de los hermanos menores, cumplían tareas livianas, las mujercitas
recolectaban diversas plantas medicinales, alimenticias o las usadas para tintes. El
trabajo era dividido por género desde la niñez y esa división continuaba cuando
mayores, en una complementariedad entre los sexos, según las circunstancias.
La primera menstruación se festejaba en una ceremonia llamada Quicochico y en ella
el hermano de la madre, al que decían caca, cumplía el rol más destacado.
Luego de un periodo inicial de promiscuidad aparece la existencia de un matriarcado.
El parto era considerado como un hecho natural y las mujeres daban a luz sin recibir
mayor atención. Inclusive si una mujer se dirigía a algún lugar y sentía los síntomas
del parto, se apartaba de la ruta, daba a luz, y continuaba luego su camino, después
de bañar a la criatura en cualquier arroyo y de acomodarlo a sus espaldas.
Las madres lactaban a sus hijos y no se acostumbraba reemplazarla. Según
Gracilazo, la madre no tomaba en brazos al bebe para que el bebe no llore. Durante la
lactancia, que duraba dos años, no eran permitidas las relaciones sexuales entre los
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padres por temor de que se afectara la leche o la criatura se volviese débil.
Las labores de la mujer
Existían dos arquetipos femeninos, la mujer hogareña, ocupada en las tareas de la
casa, la crianza de los hijos, el cumplimiento de las faenas agrícolas y textiles y por
otro lado la tradición de la mujer guerrera, libre y osada que podía ejercer el mando de
los ejércitos. Estos dos ejemplos de mujeres están representados en Mama Ocllo y en
Mama Huaco.
En la etapa de cazadores-recolectores la mujer tuvo, sobre todo en los inicios, una
gran independencia y movilidad por el rol, pero las antropólogas, Adrienne Zihlman y
Nancy Tañer, sostienen que en ese período el 70% de las calorías que se consumían
provenían de las plantas que las mujeres recolectaban, la botanista Sarah Mason
concluye que las plantas descubiertas, semillas y raíces, permiten sostener que
probablemente fue la mujer la más importante proveedora de alimentos. Así mismo,
Mary Zeizz Stange, en su libro Woman the Hunter, apunta que no existen razones
para afirmar que las mujeres no participaban en la caza.
En la caza las mujeres participaron de forma individual y sin que apremie el esfuerzo
de la comunidad, sin embargo, según la antropóloga Chris Knight, la solidaridad entre
las mujeres fue un factor importante en la supervivencia del grupo, puesto que resulta
impensable que fueran mujeres solas, débiles e indefensas, las que se quedaran al
cuidado de los niños y del grupo. Es cierto que las mujeres por razones del embarazo
y la lactancia puedan haberse visto en la necesidad de permanecer concentradas en el
terreno, lo que no excluye que participaran activamente en la lucha por la
supervivencia.
Las deidades femeninas
El registro de arte en las paredes de las cuevas de diferentes escenas de caza con
carácter mítico religioso simbolizaría a la mujer con relación a la naturaleza.
En varios templos, esculturas y pinturas rupestres sagradas, que representaban a la
Gran Madre, venerada como el origen de la vida el concepto del Creador de toda la
vida humana, se haya formulado de acuerdo a la imagen que tenía el clan de la mujer
que había sido su antecesora más antigua y primitiva, y que esa imagen fuera
deificada como la Ancestra Divina, la diosa madre estuvo vinculada al alimento
fundamentalmente.
Las deidades femeninas estaban relacionadas con la naturaleza y el alimento, dentro
de los mitos se distinguen divinidades femeninas, las más destacadas diosas eran:
Pachamama, Mama Cocha, Urpay Huachac, Mama Raigua.
Esta profunda devoción de las sociedades hacia poderosas diosas se explica porque
la madre era considerada como la única progenitora en un contexto donde las difíciles
condiciones de supervivencia le otorgaron un extraordinario poder sobre el niño.
- Conclusiones:
En conclusión la ideología de género sobre la mujer nos muestra una variedad de
concepciones acerca de sus actividades y el papel que desempeñaba social y
económicamente en sus ayllus.
Las principales responsabilidades de la mujer eran: la tarea de madre, acompañante y
cuidadora del hogar; la recolección de alimentos y la crianza de los hijos.
También se distinguen diversas divinidades femeninas ya que como era una cultura
recolectora/cazadora le daban genero femenino a todas las diosas que representaban
cada fuente de recursos por que asociaban a la mujer con una madre proveedora.
- Fuentes:
La mujer en el Perú prehispánico Melanie Dorfman Mandel
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1. http://webserver.rcp.net.pe/cemhal/peruanas.pdf
2. Rostworowski, María: La mujer en el Perú prehispánico. IEP, Lima.
(Documento de Trabajo, 72. Serie Etnohistoria, 2):
http://www.iep.org.pe/textos/DDT/ddt72.pdf
3. Rostworowski, Maria: La mujer en la época prehispánica. IEP, Lima 1988.
(Documento de Trabajo, 17. Serie Etnohistoria, N°1):
http://www.iep.org.pe/textos/DDT/DDT17.pdf