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Educación Sexual

El número de jóvenes en el mundo es mayor que nunca. Entramos en el nuevo
siglo con 1700 millones de personas entre las edades de 10 a 24 años (más de la
cuarta parte de los 6600 mil millones de habitantes del planeta) lo que les
convierte en el grupo de mayor tamaño.

Hace algunos años resultaba "normal", que una joven adolescente de entre 13 y
14 años de edad se casara generalmente con un hombre mayor que ella y
tuviera familia (hijos).

Hoy en día los jóvenes encuentran una mayor aceptación por parte de la sociedad
para ser activos sexualmente, expresando así una actitud más liberal respecto al
sexo.
Por lo tanto es común que un chico o una chica tenga relaciones sexuales con
alguien a quien apenas sí conoce, no necesariamente su pareja, y ni si quiera
haya planeado o previsto dicho encuentro y, simplemente se dé en el “calor” del
momento, bastando con que a los dos les apetezca.

Teniendo como consecuencia en varios casos: la no utilización de algún método
anticonceptivo. Para más tarde, convertirse en madre o padre o en el peor de los
casos contagiado (a) de alguna enfermedad como el VIH; y al final de todo
acabando con la vida propia.

La sociedad ofrece a los adolescentes mensajes contradictorios sobre la
sexualidad: Por un lado, incita al consumo y a la búsqueda de emociones positivas
y búsqueda de placer, invita a la actividad sexual, pero niega la educación sexual
en la familia y en la escuela. La televisión, la publicidad valida las relaciones
sexuales, hay permisividad de horarios y actividades, pero los padres no asumen
que sus hijos y sobre todo hijas adolescentes tengan actividad sexual. La
asistencia sanitaria existente es insuficiente. Es como si la sociedad regalara un
coche a cada joven sin antes enseñarle a conducir (Vaquero, 2013).

Capítulo 1. EDUCACIÓN SEXUAL

La educación sexual es una propuesta educativa que debe incluir todos los
elementos de la sexualidad humana: el cuerpo, los sentimientos, las emociones,
las actitudes y comportamientos, los valores sociales, el placer y los derechos
humanos asociados a la sexualidad.
La educación sexual debe ser universal, es decir, llegar a todas las personas;
debe iniciarse en el hogar y la comunidad, continuando en todos los niveles de la
enseñanza académica y no académica. (Profamilia, 2013).

Para Frederic Boix, la educación sexual puede definirse como:
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“El conjunto de aprendizajes que permiten el buen desarrollo de las
capacidades sexuales, su coordinación con las demás facultades y la
consecución de una buena interrelación con las otras personas que resulten
estimulantes por su condición sexuada y sexual, consiguiendo altos niveles de
espontaneidad y comunicación, y también de respeto y estima.
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Muchas personas piensan que la educación sexual consiste únicamente en
informar al niño sobre el origen de un ser humano, de cómo se desarrolla en el
vientre y se lleva a cabo el nacimiento; así como explicar especialmente a las
niñas lo que es la menstruación y los cuidados que requiere. Fuera de esto la
mayoría de los adultos tienen sentimientos de culpa, conflicto y duda sexual para
abordar de forma franca y abierta la sexualidad de los niños y jóvenes; más
preocupante aún es la de ellos mismos, ya que dan al sexo una cualidad mágica,
irreal y generan con esto, angustia y preocupación en el adolescente llevándolo, a
menudo, a buscar información en fuentes poco confiables para satisfacer su
curiosidad normal.
Lo anterior nos lleva a reconocer que la educación sexual es una de las vías más
importantes para ayudar sobre todo a los jóvenes a romper el ciclo de ignorancia y
de culpa en su vida sexual.
Para lograr esto se pueden considerar los siguientes aspectos:
Es importante recordar que la sexualidad se va modelando por factores externos;
por ejemplo, en la familia donde se aprende qué es lo bueno, lo malo, lo
socialmente aceptable, los papeles sexuales, etc.; en la escuela, el grupo de
amigos, la religión, medios de comunicación, entre otros. Por lo tanto, se puede
influir sobre algunos de éstos para modificarlos y así lograr que ésta sea vivida
con más naturalidad y menor presión.
Obtener información certera y objetiva sobre aspectos funcionales (biológicos) y
psicológicos sobre el sexo.
Algunos aspectos significativos de la educación sexual son enseñados de forma
inconsciente; es decir, aunque los progenitores no hablen de sexo frente a sus
hijos, éstos descubren sus actitudes de tensión o naturalidad mediante la
comunicación silenciosa; por lo tanto, es importante procurar liberarse de
prejuicios, inhibiciones o conflictos, ya que el entrenamiento sexual del individuo
se da desde el nacimiento.
Es importante que el joven aprenda a vivir su sexualidad en forma completa
unificando los criterios de libertad, responsabilidad, respeto y placer.
Crear conciencia de los obstáculos a los que se puede enfrentar el adolescente
como son los tabúes, mitos y falacias presentes en la sexualidad, llevándolo a la
reflexión cuidadosa y objetiva, para ayudarlo a establecer actitudes y valores
sanos.
El problema no es si las niñas y los niños deben recibir educación sobre salud
sexual, sino cómo y qué clase de educación van a recibir. Es imposible apartar a
la población infantil de las influencias sexuales. Modelos adultos de
comportamiento, la televisión y los anuncios comerciales la bombardean
constantemente, pero el silencio y las respuestas evasivas suelen ser "profesores"
más eficaces. Dejar de prestar a las y los jóvenes información y servicios
apropiados y oportunos por temor a legitimar y alentar la actividad sexual no es
una opción viable y resulta contraproducente.

Carece de fundamento la acusación de que la educación sobre salud sexual
incita a la actividad sexual, pero, en contraste, se peca de optimismo y de falta de
realismo al presentarla como la panacea frente a las tasas inaceptablemente altas
de ETS y embarazos no deseados entre adolescentes. La educación sobre salud
sexual puede lograr que las prácticas sexuales de las y los adolescentes sean
más seguras, pero no es, con frecuencia, el elemento más influyente, de manera
que el potencial de la educación para el desarrollo de pautas de comportamiento
debe evaluarse en el contexto de otras influencias sobre la salud sexual de la
población adolescente.

La mala educación sexual en los jóvenes es muy desfavorable para ellos mismos
y las consecuencias sociales de la mala educación sexual son una amenaza para
el desarrollo del país. Últimamente, los jóvenes, debido a su escasa información,
piensan que, por ser su primera relación sexual, no hay riesgo de embarazo o de
contraer enfermedades. Esto, obviamente es totalmente falso, una simple creencia
juvenil sin fundamento teórico.

Desgraciadamente, si bien muchos programas educativos son innovadores y
encuentran una buena recepción, sus efectos siguen sin medirse. Es muy poco
probable, por consiguiente, que cualquier avance conseguido se incorpore a
programas futuros. Las instancias normativas, preocupadas por la reacción de la
opinión pública, carecen de datos de evaluación que respalden sus políticas. Si
bien el impacto sobre el sistema educativo de una innovación como la educación
en materia de VIH puede tardar algunos años en estimarse, las políticas deben
contemplar la inclusión de un componente de evaluación en la planificación de los
programas a fin de facilitar este proceso. Es necesario un aumento de la inversión
en evaluación, en su sentido más amplio, para dar una sólida orientación a los
nuevos planes de estudios y demostrar que los esfuerzos realizados benefician
tanto a los participantes como a la sociedad en su conjunto. (Anne Grunseit.
Versión editada de Impacto de la educación en materia de salud sexual y VIH
sobre el comportamiento sexual de los jóvenes: actualización de un análisis. ONU

Capítulo 3. MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS

3.1. ¿Qué son los métodos anticonceptivos?
Método anticonceptivo: Metodología que impide o reduce la posibilidad de que
ocurra la fecundación o el embarazo al mantener relaciones sexuales. Por lo
general implica dispositivos o medicamentos en las que cada uno tiene su nivel de
efectividad.

3.2. Tipos
Gran variedad de métodos, agrupados en cuatro categorías en base a la mecánica
utilizada para evitar la concepción: Métodos de barrera, métodos químicos y
hormonales, la esterilización, métodos naturales, así como algunos otros reunidos
en otra categoría.

 Método de barrera: impiden que el espermatozoide alcance el óvulo o que
el óvulo se implante en el útero.
• Preservativo. Versión femenina y una masculina.
• Diafragma. Variedad más pequeña de éste: el capuchón cervical.
• Leacontraceptivum. Tamaño único, permanece en su lugar debido a
una válvula de succión.

 Métodos químicos y hormonales: son aquellos métodos anticonceptivos
que se basan en drogas o medicamentos para interrumpir el proceso de
concepción a un nivel hormonal.
• Los métodos químicos, se agrupan a su vez en dos tipos: los que forman
una barrera contra el semen y destruyen los espermatozoides y los que
actúan impidiendo que el óvulo madure y sea expulsado del ovario
(ovulación) o impiden que estos se implanten en la pared uterina.

 Píldora anticonceptiva.
 Anticonceptivo subdérmico: se coloca bajo la piel del brazo de la
mujer, ofreciendo protección anticonceptiva durante tres años.
 Anillo vaginal: único de administración vaginal mensual.
 Píldora del día después: es una pastillas que debe utilizarse
inmediatamente después de tener relaciones sexuales o en un
periodo de hasta 72 horas, sin embargo la sugerencia es que la
mujer tome 2 píldoras en una sola toma inmediatamente. Para
terminar es necesario explicar que la píldora del día después no es
un anticonceptivo de emergencia, no debe utilizarse cada vez que
se tiene relaciones sexuales, pues puede provocar reacciones
secundarias tan graves que incluso pueden provocar esterilidad
(Pérez, P., 2011).
 Método hormonal inyectable
 Parches anticonceptivos.

 Esterilización: intervenciones quirúrgicas que producen esterilidad
permanente.

 Métodos naturales: existen dos tipos, lo que se basan en cálculos del ciclo
menstrual, temperatura corporal basal, consistencia de la mucosidad y el
método que se basa en evitar la eyaculación.

Otros tipos de métodos anticonceptivos:

 Método combinado: Consiste en combinar el uso de preservativo
masculino con una crema espermaticida.

 Dispositivo intrauterino (DIU): Es un método que, mediante la colocación
en el interior del útero de un dispositivo plástico con elementos metálicos.

 Métodos simples: Temperatura basal: se sirve del aumento que la progesterona
induce en la temperatura corporal interna de la mujer durante la ovulación y
determina, una vez diagnosticada, infertilidad postovulatoria.

Algunos de los métodos anticonceptivos más eficaces para prevenir un sin
número de consecuencias, sin embargo es preciso mencionar que cada uno de
estos métodos se adaptan a las diferentes necesidades de las parejas para
llevar una vida sexual sana y responsable (Pérez, P. ,2011), siempre y cuando
fomentemos en nosotros mismos el habito de cuidar nuestra salud sexual
acudiendo con expertos como lo es un ginecólogo para que sea él quien nos
asesore, y saber cuál es el método que mejor se adapte a nuestro cuerpo, sin
riesgos a padecer algún desorden hormonal, esterilidad, u otra complicación que
se pueda presentar debido a un uso o elección incorrecta de algún método.


Capítulo 4. FUENTES DE INFORMACIÓN

El fenómeno social del ejercicio de la sexualidad en la población adolescente se
ha convertido en un campo de confrontación ideológica, existiendo posturas
encontradas sobre qué se debe promocionar, a qué edad y cuáles deben ser los
postulados que deben regir esta educación sexual.

“¿Qué método anticonceptivo me recomiendan?” Esta es una pregunta
frecuente que hacen las adolescentes a través de foros o redes sociales en
internet. La respuesta más común es la píldora, otras incluso se atreven a opinar
que “el aborto”, como el caso de una niña de 13 años, quien preguntó en un foro
cuántas veces puedo abortar en un año, porque creía que éste es un método
anticonceptivo (INFORMADOR, 2010).

En la actualidad, la mayoría de las jóvenes mexicanas prefiere consultar las
experiencias y opiniones de amigos o conocidos y determinar qué método
anticonceptivo emplear en lugar de acudir con el especialista médico. Recibiendo
de esta manera información sobre sexualidad y anticoncepción por muy diferentes
vías y con distintos contenidos, y con variables grados de fiabilidad o veracidad.

La educación sexual dista de ser un concepto homogéneo o unitario, dado que
abarca, por el contrario, un amplio abanico de planes de estudios que difieren en
cuanto a objetivos, amplitud, aplicación y contenido. La diversidad de enfoques
queda de manifiesto en la nomenclatura utilizada para describir lo que en sentido
amplio se designa como educación sobre salud sexual. Así por ejemplo, a los
programas se les ha etiquetado en distintas ocasiones como educación para la
vida familiar, salud sexual, desarrollo personal, aclaración de valores, "limítate a
decir no", respeto al sexo y salud sexual humana.


Gómez (2005) menciona que los adolescentes comienzan su vida sexual a
edades cada vez más tempranas, muchas veces sin tener aún la información
suficiente sobre anticonceptivos o medidas preventivas de enfermedades de
transmisión sexual.

En cuanto a las medidas que se están llevando a cabo en México, desde el año
2000 son pocas las campañas de salud de esta naturaleza que han sido lanzadas.
En lo que refiere a los centros de salud en el estado de Morelos, en general se
encontró que el personal de salud no está capacitado para brindar información
clara y precisa (Equidad de Género, 2007).

Se ha encontrado con que durante la difusión de información y el acceso a
métodos anticonceptivos se da prioridad a las mujeres casadas o unidas y no a las
adolescentes (Equidad de Género, 2007).

Por su parte, la Dra. Josefina Lira expresa que: “Si bien las campañas han
carecido de continuidad, los servicios en las instituciones no se cancelaron, pero
se requiere de educación, conocimiento y métodos anticonceptivos modernos y
accesibles, sobre todo en adolescentes”.

Además hay que tener en cuenta el peso de vías informales como los medios de
comunicación, y especialmente Internet y las redes sociales generadas en torno a
él, como un factor que constituyen una fuente común de información aunque
frecuentemente de calidad baja.

Capítulo 5. ADECUADA EDUCACIÓN SEXUAL vs INADECUADA EDUCACIÓN
SEXUAL (Beneficios y Consecuencias).

Para cumplir el principal objetivo de la educación sexual no se trata solamente de
dotar a los chicos y chicas de información, hay que trabajar actitudes. Para ello
además de hablar de penes, vaginas, preservativos y menstruación, habrá que
añadir más cosas, por ejemplo:
 Facilitar la percepción de riesgo, se creen invulnerables. Atacar con
contundencia, desde lo emocional y no desde lo racional la experiencia
anterior de riesgo como percepción atractiva.
 Que los anticonceptivos sirvan para disfrutar más del sexo, sin
preocupaciones, y no sólo para evitar consecuencias indeseadas.
 Reflexionar y anticiparse a los ideales románticos. (No es suficiente hacerlo
por amor a él, lo importante es que tú lo desees, si le interesas esperará.
Llevar condón y no sacarlo porque piense “ahí viene la loba” o por creer
que lo ideal es que surja, sin preparación).
 Fomentar la autoestima, (quien más se quiere, más se cuida y viceversa).
 Entrenar en habilidades sociales: saber decir sí y no. Conocer y valorar las
alternativas al coito.


La educación afectivo-sexual debe comenzar desde los primeros años de vida. En
esos momentos el niño tiene que recibir gran cantidad de amor para después
poder darlo. Experiencias cotidianas en la infancia (las caricias, el darle el pecho,
el tratarle con ternura, el transmitirle alegría…) serán fundamentales para lograr un
trato normal con sus semejantes y conseguir enfocar la sexualidad con
naturalidad. Hay que favorecer un progreso libre de su motricidad y de
experiencias personales, favoreciendo así un desarrollo sexual sano. El no
comunicar una educación afectivo-sexual desde los primeros años de vida hasta la
adolescencia puede provocar errores, dudas, incluso trastornos y anomalías. Hay
que orientar al niño y al adolescente con juegos, charlas, lecturas, etcétera, para
satisfacer las dudas naturales que le puedan surgir; Algunos de los errores dentro
de la relación afectivo-sexual parten de la infancia debido posiblemente a la falta
de información (hoy en día se sigue considerando a la sexualidad como un tema
tabú, por lo cual se trata de evitar todo lo relacionado con ella incluso en ciertos
círculos como la familia o la escuela no se aborda el tema); el exceso de
estimulación o la imposición de una moral muy estricta.

Está demostrado que aquellos jóvenes que han recibido una adecuada educación
sexual retrasan, con relación al resto de jóvenes, la edad de su primer coito. No
porque sean tontos ni remilgados, sino porque, y hablamos de valores, tienen un
abanico tan amplio de alternativas sexuales que optan por aquellas igual o más
placenteras y con consecuencias que tienen costes mínimos.

Una mala educación afectivo-sexual puede hacer que nazcan sentimientos de
culpabilidad, frustración… que con el tiempo se pueden convertir en auténticas
desviaciones sexuales y en serios problemas psicológicos y psicosociales.


5.1. Uso de métodos anticonceptivos (adecuado e inadecuado o nulo).

El uso de métodos anticonceptivos en adolescentes es un tema que ha cobrado
gran importancia dentro y fuera del país, debido a que el inicio de la actividad
sexual en adolescentes ocurre cada vez a edades más tempranas según lo
demuestran numerosos estudios entre ellos el realizado en Otavalo, Imbabura
publicado en el 2010 que puntualmente señala como promedio de edad de inicio
de relaciones sexuales en los hombres 13,4 años y en las mujeres de 14,8 años
de edad.

Métodos modernos normalmente usados por los jóvenes: Los condones, la píldora
y las inyecciones de hormonas; y entre los tradicionales se encuentran el método
del calendario, las hierbas y el retiro del pene (Toro, P., 2005).

El mal uso de anticonceptivos como muestra fidedigna de la mala educación
en los jóvenes

 El uso errado del condón, por ejemplo: muchos jóvenes, para mayor
seguridad, usan dos preservativos, sin percatar del mayor riesgo de ruptura
debido a la fricción de entre ambos. También, hay que tomar en cuenta la
calidad del condón que se utiliza, debido a que de esto depende el riesgo
tomado.
 El mal uso del método de las píldoras anticonceptivas, por ejemplo: hay
jovencitas que creen que tomar cierta cantidad de pastillas mayor a la
normal evita el riesgo de embarazo, pero eso está mal, porque al igual que
el condón este método se haría menos efectivo de realizarse con una
cantidad mayor a la normal. Así mismo, se debe analizar el tiempo de
reposo hormonal de la mujer entre una pastilla y otra para que resulte
efecto, ya que estas son de reglamento estricto.

Razones para la no utilización de métodos anticonceptivos

Podemos ver en diferentes momentos o años, cómo las razones por las cuales los
adolescentes no hacen uso de métodos anticonceptivos, no varía mucho
esencialmente.

Baltazar (1993):
De las razones que los jóvenes, tuvieron para no emplear algún anticonceptivo
durante su primera relación sexual, destacan:
 la ignorancia acerca de los métodos y sobre la forma de uso o del lugar
donde se pueden adquirir (39.7%)
 el 28.9% señaló que no los usó porque no tenía planeado tener relaciones
sexuales.
 Desglosando por sexo, se tiene que el desconocimiento de los métodos
anticonceptivos fue mayor entre los varones (44%), que entre las mujeres
(32.2%).

Toro, P. (2005):
 Información errónea o insuficiente
 temor a los efectos secundarios
 consideraciones geográficas, sociales, culturales y económicas que impiden
el acceso a la planificación familiar.


Pérez (2011):
 el 55% no utilizaba algún método conceptivo
 el 29% de estos jóvenes han iniciado su vida sexual con el correcto uso y
conocimiento de los métodos anticonceptivos con la intención de no tener
hijos
 el 2.2% de los adolescentes tienen conocimiento inadecuado del uso de los
métodos de prevención.
 las mujeres tienen mayor conocimiento del uso de los métodos
anticonceptivos con 82.2% en relación con los hombres en un 73%
 el método que más conocen es el preservativo con un 77%, seguido de
pastillas y píldoras, dispositivo intrauterino, inyecciones, métodos de
emergencia y al final nombran en coito interrumpido.


5.2. Contagio y propagación de Enfermedades de transmisión sexual
(ETS)

Son un grupo de enfermedades que se contagian durante las relaciones sexuales
sin protección, en su mayoría. Son causadas por virus, bacterias, hongos y otros
gérmenes microscópicos.

Además, una persona infectada puede seguir propagando la enfermedad sin
saber que lo hace, porque puede estar sin síntomas y la infección puede pasar
desapercibida (Jillian, 2011).

En cuanto a su frecuencia, son bastante frecuentes en los adolescentes y
adultos jóvenes por las siguientes razones:

 Los adolescentes están teniendo relaciones sexuales cada vez con mayor
precocidad. Pérez en el año 2011 reporta que el 2.8% de los adolescentes
menores de 19 años han declarado que iniciaron su vida sexual antes de
cumplir 15 años.
 Tiene una tendencia a cambiar de pareja con mucha frecuencia.
 Generalmente no usan preservativos o espermicidas que los protegen.
 Muchas veces están contagiados y no tiene síntomas, lo que los hace
portadores de la enfermedad.

Entre las ETS, las más conocidas, de acuerdo a páginas oficiales de Salud (ej.
IMSS), son:

 Tricomoniasis
 Clamidiasis
 Candidiasis o Moniliasis Vaginal
 Gonorrea o Blenorragia
 Sífilis
 Chancro blanco
 Herpes
 Condilomatosis
 Hepatitis virales
 VIH/SIDA
 Vaginosis Bacteriana
 Virus del papiloma humano genital