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Uranio
Agosto 2012
Combustible de los reactores
atómicos y la industria militar
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Uranio
Descubierto en el siglo XVIII a raíz de las
afecciones pulmonares que generaba en los
mineros, es en 1938, cuando dos físicos
alemanes, Otto Hahn y Fritz Strassmann,
comprueban que el Uranio podía ser
dividido en partes y producir una fuerte
emisión de energía.
El Uranio se ha convertido en el combustible
básico para los reactores nucleares y la
materia prima esencial para las armas
nucleares. La minería y concentración del
Uranio son los primeros eslabones de la
industria nuclear. Una industria cuyos riesgos,
residuos radiactivos y problemas de seguridad
la convierten en la peor y menos justifcada
opción para producir electricidad.
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Uranio Natural
El Uranio es un elemento metálico, radiactivo y de color gris. Aparece en la naturaleza en
concentraciones muy bajas. En su forma natural aparece como una mezcla de tres isótopos:
Uranio-234 (0,01%), Uranio-235 (0,71%), y Uranio-238 (99,28%). El Uranio es el elemento más
pesado que se encuentra en la naturaleza. Se trata de un elemento peligroso por ser radiactivo y
químicamente tóxico.
El núcleo de un elemento radiactivo es inestable, esto signifca que se transforman espontáneamente
en otros elementos, típicamente emitiendo partículas (a veces mediante la absorción de partículas).
Este proceso, conocido como “decaimiento radiactivo” o “desintegración”, generalmente resulta en
la emisión de partículas alfa y beta provenientes del núcleo. Es a veces acompañado por la emisión
de radiación gamma, que es una radiación electromagnética, como los rayos X. Estos tres tipos de
radiación tienen diferentes propiedades pero todas son radiaciones ionizantes.
Los materiales radiactivos poseen la particularidad de liberar energía en forma de radiación ionizante.
Este tipo de radiación es capaz de golpear electrones y extraerlos de los átomos, convirtiéndolos en
iones. En interacción con la materia, una alta concentración de radiación ionizante genera estados
excitados de los átomos o moléculas y por lo tanto promueve reacciones químicas que de otro modo
ocurrirían muy lentamente o nunca sucederían. Los radionucleidos representan un gran riesgo para
la salud cuando son ingeridos o inhalados, sin embargo los fragmentos que emiten radiación
pueden ser tan pequeños que pueden permanecer en los poros de la piel y folículos capilares
de todo el cuerpo.
Los emisores alfa son los más peligrosos para las células vivas en caso de ser ingeridos o inhalados,
esto ocurre a pesar de que las partículas alfa sólo pueden recorrer distancias de algunos centímetros.
Estas partículas tienen poco poder penetrante pero de mucho impacto (son las partículas atómicas
más pesadas emitidas por un material radiactivo).
La radiación gamma es un tipo de radiación electromagnética, no es una partícula como la alfa o
beta. La radiación gamma posee un gran poder de penetración.

.
Uranio-234
Isótopo no fsionable, no fértil, de vida media de 245.400 años.
Uranio-235
Isótopo esencial para sostener el proceso de fsión en que se basa la energía nuclear y el diseño
de armamentos nucleares. Es uno de los tres elementos fsionables que existen y el único que
aparece naturalmente. Su vida media es de 703,7 millones de años.
Uranio-238
Es también un isótopo indispensable para la industria nuclear y es uno de los dos materiales
fértiles que pueden ser utilizados para producir material fsionable. Tiene una vida media de
4.468 millones de años. El Uranio-238 genera el plutonio-239, material fsionable.
ESTOS TRES RADIOISÓTOPOS EMITEN RADIACIÓN ALFA Y GAMMA
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Resumen de los
isótopos del Uranio
Isótopo % en Uranio
Natural
Número de
Protones
Número de
Neutrones
Vida Media
(en años)
Uranio-238
Uranio-235
Uranio-234
99,284
0,711
0,0055
92
92
92
146
143
142
4,46 mil millones
704 millones
245.000
El Uranio-238, el isótopo con mayor presencia en el mineral de Uranio, tiene una vida media de
alrededor de 4,5 mil millones de años, esto signifca que la mitad de los átomos, en cualquier
muestra que se tome, decaerá en ese lapso de tiempo. El Uranio-238 decae mediante una emisión
alfa a Torio-234, el cual decae mediante emisión beta a Protactinio-234, el cual decae mediante
emisión beta a Uranio-234, y así continua. Los diversos productos de decaimiento forman una serie
que se inicia con el Uranio-238. Luego de varios decaimientos por emisiones alfa y beta, la serie
fnaliza con el isótopo estable Plomo-206.
El Uranio-238 emite partículas alfa, que son menos penetrantes que otras formas de radiación. En la
medida que permanezca fuera del organismo, el Uranio representa un pequeño riesgo para la salud
(principalmente por los rayos gamma). Si es inhalado o ingerido, entonces, su radiactividad
representa un riesgo muy alto de cáncer de pulmón o cáncer de huesos. El Uranio es también
químicamente tóxico a altas concentraciones y puede ocasionar daños en órganos internos,
particularmente en riñones. Estudios realizados en animales sugieren que el Uranio puede afectar la
reproducción, el desarrollo del feto e incrementa el riesgo de leucemia y cáncer en tejidos blandos.
La propiedad importante del Uranio para las armas nucleares y la energía atómica es su capacidad
de fsión, o sea dividirse en dos fragmentos más livianos cuando es bombardeado con neutrones y
liberar energía. De las formas naturales del Uranio solo el Uranio-235 puede sostener una reacción
en cadena --una reacción en la cual cada fsión produce sufcientes neutrones como para disparar
otras, lo que hace que el proceso de fsión se sostenga sin ninguna fuente externa de neutrones. En
contraste, el Uranio-238 no puede sostener una reacción en cadena, pero puede ser convertido en
Plutonio-239, el cual sí puede generar una reacción en cadena. El Plutonio-239, no existe en la
naturaleza, fue utilizado en la primera bomba atómica probada el 16 de julio de 1945 y en la bomba
que se arrojó sobre Nagasaki el 9 de agosto de 1945.
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Serie de
decaimiento
del Uranio-238
Leer de arriba hacia abajo.
Las fechas indican el decaimiento.
(La vidas medias son valores redondeados)
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Demanda global de Uranio
Las propiedades del Uranio lo hacen único para su aplicación tanto con fnes militares como civiles.
Entre los primeros, con altos niveles de “enriquecimiento” (ver más adelante) del isótopo U-235
–en más del 90%–, es posible construir una bomba atómica como la que detonó Estados Unidos en
Hiroshima el 6 de agosto de 1945. También un sub-producto del “enriquecimiento” –el Uranio
empobrecido– se utiliza en proyectiles militares en asociación con un 1% o 2% de otros productos,
por su alta densidad y penetración.
Entre los usos civiles, se destaca su uso como combustible para generar electricidad en centrales
nucleares. Hay en el mundo 435 reactores nucleares de potencia que representan conjuntamente
una potencia total instalada de aproximadamente 375GWe. Esto demanda anualmente unas de
68.000 toneladas de Uranio (tU) para la fabricación del combustible nuclear.
El principal suministro del Uranio que demandan globalmente los reactores nucleares es la minería.
En el año 2009 el 78% del Uranio se extrajo a través de distintas técnicas mineras. Otras formas de
obtenerlo son, por ejemplo, a partir del procesamiento del mineral ya utilizado, de las reservas
comerciales acumuladas o de material militar desmantelado. En 2011 la minería de Uranio extrajo
globalmente 53.494 tU. Cerca del 90% de esa producción se concentró sólo en ocho países
–Kazajistán, Canadá, Australia, Níger, Namibia, Rusia y Uzbekistán, por orden de producción.
Las únicas industrias que sostienen la gran
demanda de Uranio global son la industria
militar y la actividad nucleoeléctrica
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Producción de Uranio en minas [en tU]
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Lo que establece la rentabilidad de la minería de Uranio, como en cualquier otro caso, es la relación
entre los costos de extracción y producción con los precios del mercado internacional. Esto hace
que todo incremento en el precio internacional haga viable la extracción a partir de técnicas más
costosas y peligrosas, generando así un avance de la minería hacia nuevas fronteras de explotación.
Los precios se mantuvieron históricamente por debajo de los US$ 20 la libra de óxido de Uranio
(US$/lb U3O8), hasta que en 2004 cruzó ese techo llegando a su valor máximo a mediados de 2007,
al alcanzar los 140 US$/lb. Antes del fn de 2007 el precio ya había bajado a menos de 80 US$/lb y
en 2010 llegó a los US$ 40 la libra (Gráfco 1).
Antes de fnalizar 2010, los precios habían comenzado a aumentar y esa tendencia se interrumpió
abruptamente como consecuencia del desastre nuclear de Fukushima (marzo 2011), cayendo desde los 70
US$/lb que había alcanzado a alrededor de US$ 50, precio que mantiene al día de hoy (Gráfco 2).
La situación de incertidumbre en la industria nuclear explica que no haya nuevos aumentos
desde entonces.
Gráfico 1
Gráfico 2
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Minería de Uranio
Desde la búsqueda del mineral hasta la puesta en producción de un yacimiento de Uranio, se
reconocen etapas bien diferenciadas: estudios de potencialidad uranífera, prospección,
exploración-evaluación, extracción, tratamiento del mineral y recuperación del Uranio. Una vez
defnida la potencialidad uranífera de una unidad geológica, en las áreas promisorias, se pasa a la
etapa de prospección donde se aplican las técnicas de geofísica y geoquímica más convenientes a
fn de delimitar la o las zonas con mayor concentración mineral.
En la etapa de exploración-evaluación, se investiga y analiza detalladamente la geología de la zona
mineralizada, identifcando las unidades rocosas portadoras del mineral, elaborando con la
información obtenida mapas geológicos de detalle.
La etapa de extracción, tratamiento del mineral y recuperación del Uranio se defnen por estudios de
factibilidad del proyecto. A partir de allí, mediante ensayos pilotos y el desarrollo de la ingeniería de
planta se defne el equipamiento minero e instalaciones para la etapa de producción.
Los métodos de extracción son diversos, pero más de la mitad del Uranio extraído en el mundo se
recupera a través de la minería a cielo abierto y de minería subterránea. El Uranio se encuentra en
la roca en muy baja ley –entre un 0,1% y 0,2% del total de la roca procesada, alrededor de 1.000 o
2.000 gramos por tonelada de roca–, por lo que existe un gran desperdicio de mineral residual. Los
residuos provenientes de la minería del uranio, están constituidos mayoritariamente por las “colas del
mineral” (a las que se les extrajo el uranio aprovechable) y por los “estériles de la minería” (la roca
extraída con muy bajo contenido de uranio). Esos residuos contienen las mismas sustancias
radiactivas que poseía el mineral original y que no fueron separadas, como el radio, el torio o el potasio.
En estas minas el mineral pasa por una zona de trituración y molienda, y luego es lixiviado con una
solución ácida con agregado de ácido sulfúrico para disolver los óxidos de Uranio. Una vez secado
el mineral, se obtiene la “torta amarilla” (“yellowcake”), que contiene un 75% o más de U3O8, y es
utilizada para preparar el combustible de los reactores nucleares, en los cuales se procesa y purifca
para obtener dióxido de Uranio (UO2, ver más adelante). Actualmente no hay una alternativa al ácido
sulfúrico para los procesos de lixiviación; otros ácidos disponibles incrementan los costos de
molienda, son más corrosivos y tienen mayor potencial de generar impacto ambiental.
Sin embargo, en las últimas dos décadas creció exponencialmente el empleo de la tecnología de
lixiviación in-situ (ISL), que utiliza ácidos y soluciones alcalinas para extraer el Uranio directamente
desde el depósito donde se encuentra naturalmente. En 2009 representó el método más utilizado en
la extracción minera del Uranio y suele utilizarse sólo en depósitos de areniscas.¹
La técnica de ISL signifca no extraer la piedra fértil de su lugar bajo la tierra, la disolución del mineral
con la inyección de los ácidos descriptos, y el bombeo de la solución al exterior donde puede
procederse al procesamiento fnal del mineral. Técnicamente, el ISL representa un impacto menor en
la superfcie –no hay diques de colas ni depósitos de estériles–, pero tiene efectos adversos como la
contaminación de las aguas subterráneas, contaminación potencial de los acuíferos circundantes a
los pozos de extracción, liberación de soluciones ácidas utilizadas en el proceso en caso de falla o
daño en la infraestructura superfcial, y una menor recuperación del Uranio en comparación con otras
tecnologías –menor efciencia. La ISL tiene similitudes con la lixiviación en pilas, aunque esta última
deposita la roca fértil en grandes piletas y las riega con los químicos a través de un sistema de goteo.

La minería, especialmente a cielo abierto, utiliza enormes cantidades de agua, poniendo en peligro la
disponibilidad y la calidad de este recurso escaso y vital. La Agencia Internacional de Energía
Atómica (AIEA) reconoce que “los diques de relave [donde se lixivia el mineral mezclando agua con
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ácido sulfúrico y otros
químicos] y la
administración y uso del
agua, son las áreas más
signifcantes en las que
la industria de la minería
de Uranio –y la industria
minera en general– deben
mejorar su performance”. ²
Un tema de especial
preocupación en la
industria uranífera, es el
potencial de contaminación
por el decaimiento
radiactivo del Uranio y sus
sub-productos asociados,
así como los Drenajes
Ácidos de Roca (DAR) y la
lixiviación del metal. Estos
contaminantes pueden ser liberados al ambiente a través de distintas vías, incluyendo el aire, el agua
superfcial y acuíferos subterráneos, pudiendo provocar impactos adversos tanto en los trabajadores
mineros, como en la población y el ambiente cercano a las minas. En este sentido, la AIEA también
reconoce que “la importancia de los impactos y la responsabilidad de las pilas de estériles en el largo
plazo ha sido históricamente minimizado por la industria minera”.³
Los drenajes ácidos representan uno de los principales problemas ambientales que enfrenta la
minería. Estos drenajes ácidos ocurren cuando los minerales que contienen sulfuros presentes en la
roca se exponen al aire o al agua, convirtiendo el sulfuro en ácido sulfúrico. Este ácido puede disolver
metales pesados (plomo, zinc, cobre, arsénico, mercurio o cadmio) presentes en las rocas y en los
residuos o colas, hacia el agua superfcial o subterránea. Algunas bacterias presentes naturalmente
pueden acelerar signifcativamente esta reacción. Los drenajes ácidos pueden contaminar gravemente
el agua de ecosistemas cercanos así como el agua de consumo humano. Los drenajes ácidos ocurren
naturalmente y se denominan drenajes ácidos de roca (DAR), pero son signifcativamente magnifcados
como consecuencia de la minería y adquieren el nombre de drenajes ácidos de minería (DAM).
Los DAM pueden producirse en distintos puntos del emprendimiento minero: en tajos o cavas,
instalaciones subterráneas, sitios de vertido y depósito de los restos de roca (escombrera), depósitos
de colas o residuos y en los depósitos de minerales.
La generación de DAM puede durar décadas e incluso siglos, y los drenajes pueden viajar largas
distancias río abajo.
4

Uranium 2009: Resources, Production and Demand, OECD & IAEA, 2010. Pag 52.
IAEA Nuclear Energy Series, No. NF-T-1.1, “Establishment of Uranium Mining and Processing Operations in the Context of
Sustainable Development”, 2009.
Ibid.
1
2
3
No todo lo que es oro brilla, Greenpeace Argentina, 2003:
http://www.greenpeace.org/argentina/Global/argentina/report/2006/4/no-todo-lo-que-es-oro-brilla.pdf
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Las operaciones mineras y de concentración del Uranio generan una gran cantidad de residuos
químicos y de restos minerales o “colas de mineral”. La parte útil es generalmente menos del uno
por ciento del mineral original. Las pilas de estos estériles en la minería de Uranio, contienen una
concentración más elevada de elementos radiactivos en comparación con los desechos generados
tras la extracción de otros incluso después de cerradas minerales. Estas “colas de mineral” ponen en
riesgo al ambiente y a la población las minas, debido principalmente a la liberación de gas radón y
las fltraciones de agua que contienen materiales tóxicos y radiactivos.
Si bien el riesgo por cada gramo de estos residuos es relativamente bajo comparado al de otros
residuos producidos en el ciclo del combustible nuclear, el gran volumen y las notables fallas
registradas en los sistemas de control resultan en un gran riesgo ambiental y social. Más aún, las
vidas medias de los principales componentes radiactivos de estas colas de mineral, Torio-230 y Ra-
dio-226 son largas, siendo alrededor de 75.000 y 1.600 años respectivamente.
El riesgo más serio asociado con estos procesos es el cáncer de pulmón debido a la inhalación de
productos del decaimiento del Uranio. Las colas de mineral contienen materiales radiactivos, entre
los más importantes están el Torio-230, el Radio-226, el Radón-222 (el mencionado gas radón) y la
serie generada a partir del radón que incluye al Polonio-210. También se encuentran metales
pesados como el manganeso y molibdeno. Todos estos elementos pueden fltrarse dentro de las
napas y cursos de agua, contaminar este precioso recurso y poniendo en riesgo la salud humana.
Escombrera de una mina de Uranio en Níger, 2009.
©Greenpeace/Philip Reyaner.
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La minería de Uranio en Argentina
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) comenzó la producción de Uranio en Argentina
a escala piloto en 1952 y a escala industrial de 1964 a 1997, cuando se dejó de extraer mineral del
Complejo Minero Fabril San Rafael (CMFSR), conocido como Sierra Pintada, debido a los bajos
precios y la sobreoferta del Uranio en el mercado internacional.
En ese período, la CNEA extrajo 2.513 tU en ocho complejos mineros. 1.809 tU se extrajeron
utilizando técnicas de minería a cielo abierto y lixiviación en pilas, y 704 tU con minería subterránea,
todos en depósitos de areniscas.
En cumplimiento con lo articulado por la Ley 25.018 –Régimen de Gestión de Residuos Radiactivos–,
la CNEA presentó en marzo de 2003 su Programa de Gestión de Residuos Radiactivos al Con-
greso Nacional en el que, entre otros temas, informó sobre su Proyecto de Restitución de la Minería
de Uranio (PRAMU). Allí se determina que “el objetivo [de este proyecto] es lograr que, en todos
aquellos sitios en los cuales se han desarrollado actividades intrínsecas a la minería del Uranio, se
restituya el ambiente tanto como sea posible en términos de razonabilidad económica y técnica”.
Luego establece una serie de sitios de estudio para la remediación. Estos son: Malargüe (Mendoza),
San Rafael (Mendoza), Huemul (Mendoza), Córdoba (Córdoba), Los Gigantes (Córdoba), Pichiñán
(Chubut), Tonco (Salta), La Estela (San Luis), Los Colorados (La Rioja). Allí se informan las siguientes
cantidades de residuos.
Tipos y cantidades
de residuos por sitio
Sitio Colas de Mineral
de Uranio
Estériles
1.000.000 (t)
19.500 (m3)
1.140.000(t)
1.000.000 (t)
13.710.000(m3)
Marginales
600.000 (t)
250.000 (m3)
411.000 (t)
Malargüe (Mendoza)
Córdoba (Córdoba)
Los Gigantes (Córdoba)
Tonco (Salta)
Pichiñán (Chubut)
Huemul (Mendoza)
La Estela (San Luis)
Los Colorados (La Rioja)
San Rafael (Mendoza)
TOTAL
700.000 (t)
57.600 (t)
2.400.000 (t)
500.000 (t)
145.000 (t)
70.000 (t)
135.000 (t)
1.895.000 (t)
5.902.600 (t)
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La postergada remediación
En realidad, los planes para remediar el pasivo ambiental dejado por la minería de Uranio
comenzaron mucho antes del 2003. En el Documento Marco de Evaluación Ambiental del PRAMU
(CNEA 2005), se informa lo siguiente: “Para lograr este objetivo [la remediación], se comenzó en
1994 a trabajar en dicho aspecto, iniciándose, además, gestiones para conseguir fnanciación para
las obras necesarias. En el 2000 se crea el PRAMU y se continuaron las negociaciones con el Banco
Mundial para obtener fnanciamiento para el proyecto. Las mismas se interrumpen a principios del
2002. Al presente se han reanudado las negociaciones, estableciéndose un cronograma
tentativo de ejecución”.
Otro documento de la CNEA
5
, redactado por Jorge Gregui en 2009, indica que en septiembre de
1997 la provincia de Mendoza “dictó una Declaración de Impacto Ambiental que disponía el inicio de
las obras de restitución ambiental y establecía un plazo de tres años y medio para el sitio Malargüe.
En orden al aspecto presupuestario, las autoridades de las que dependía la CNEA dispusieron que
se tramitara un préstamo ante el Banco Mundial para hacer frente a las obras de Malargüe y atender
otros sitios donde también debía realizarse la restitución ambiental”. En marzo de 1998 se realizó la
primera misión técnica del Banco Mundial con el agregado una componente fnanciera y
administrativa para cumplir con los requisitos del Banco en el otorgamiento y gestión del préstamo.
Durante esos años se realizaron diversas reuniones de consulta por parte el Banco Mundial con
organizaciones de la sociedad civil (OSC) en procura de otorgarle al PRAMU una componente de
consulta y revisión por parte de ONG y entidades vecinales. Sin embargo las demoras en su avance
por parte de la CNEA resultaron en sucesivas postergaciones del préstamo.
En 2005 la CNEA retomó las gestiones con el Banco Mundial, y en el citado Documento Marco de
2005, indicó que “la fnanciación del PRAMU, por varias razones, entre ellas la simplifcación del
proceso y la oportunidad de fujo de préstamos del Banco Mundial, está prevista en una sola
operación que contempla un monto de US$ 25.000.000”.
En ese nuevo intento, el Banco Mundial estimó como tiempo de obra de la remediación del sitio
Malargüe entre 2006 y 2009. Sin embargo las negociaciones volvieron a estancarse.
Finalmente el 31 de julio de 2008, el Banco Mundial aprobó un préstamo de US$ 30.000.000 a la
República Argentina para que la CNEA termine de remediar el Complejo Fabril Malargüe en Mendoza
y proveer asistencia técnica para el diseño de ingeniería de los otros sitios donde se desarrollaron
actividades de la minería del Uranio.
6
Recién el 28 de abril de 2010 el Banco Mundial emitió la
Declaración de Efectividad, momento en el cuál el préstamo se puso operativo.

A junio de 2012, la CNEA informó que sólo se había ejecutado un monto inferior al 1% del total del
préstamo (US$ 2,97 millones).
7
En cuanto a las obras, CNEA informa que se registra un total de
avance del 35% y una gestión del 15% del volumen de las 700.000 toneladas de colas de mineral
depositadas en el complejo.
Crónica sobre la fábrica de Uranio en Malargüe, CNEA, 2009:
http://www.cnea.gov.ar/pdfs/revista_cnea/35/uranio-Malargue.pdf
5
http://web.worldbank.org/external/projects/main?Projectid=P110462&theSitePK=40941&piPK=64302772&pagePK=643306
70&menuPK=64282135&Type=Financial
6
http://documents.worldbank.org/curated/en/2012/06/16398817/argentina-argentina-mining-environmental-restoration-pro-
ject-p110462-implementation-status-results-report-sequence-07
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El caso del Complejo Minero Fabril de San Rafael (Sierra Pintada) en la provincia de Mendoza merece
un trato aparte. El sitio produjo 1.600 tU desde 1979 hasta 1997, con una planta de producción de
concentrado de Uranio de 120 toneladas anuales, procesando mineral del yacimiento Sierra
Pintada ubicado en la sierra homónima. La CNEA lo considera como el más importante
históricamente operado, y estima que en el depósito mineral queda un remanente de 6.500 tU,
equivalente a US$ 700.000.000, a los valores actuales del Uranio en el mercado internacional.
8
Dado el contexto internacional de incremento en los precios del Uranio y el relanzamiento del Plan
Nuclear Argentino, cuyo primer paso signifcativo es la conexión de la Central Nuclear Atucha II, se
ha revitalizado los proyectos de explotación de la minería de Uranio en la Argentina. El desarrollo
nuclear previsto en el mencionado plan aumentará la demanda interna del mineral, lo que motivó a la
CNEA a no considerar a Sierra Pintada dentro del PRAMU. En su Plan Estratégico a 2019 se
establece el objetivo de reactivarlo, por lo que hoy los sitios de estudio para la remediación se ven
limitados a ocho.
9
En diciembre de 2010 un fallo de la Corte Suprema de Justicia obligó a la CNEA a remediar el pasivo
ambiental de la mina de Sierra Pintada antes de reactivar su explotación.
10
Vecinos mendocinos
integrantes de la Multisectorial del Sur habían presentado un recurso de amparo al que dio lugar un
Perspectivas a futuro
Tipos y cantidades
de residuos por sitio
Original
Formalmente Revisado
Actual
40
30
20
10
0
2
0
0
9
/
0
1
2
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1
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Plan Estratégico 2010 – 2019, Comisión Nacional de Energía Atómica:
http://www.cnea.gov.ar/pdfs/plan_estrategico/PLAN_ESTRATEGICO_CNEA.pdf
8
Ibid. 9
“La Corte frenó la reapartura de Sierra Pintada”, Diario Los Andes:
http://www.losandes.com.ar/notas/2010/12/17/corte-freno-reapertura-sierra-pintada-540047.asp
10
MDZol: http://www.mdzol.com/mdz/nota/386325-la-corte-sanciono-duramente-por-la-contaminacion-en-malargue/
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Juez Federal de primera instancia. La CNEA interpuso un recurso de queja que resultó fnalmente
desestimado por la Corte Suprema.
En marzo de 2012 ante la alerta de algunos vecinos y medios locales de San Rafael de Mendoza, el
Bloque del Partido Justicialista de la Cámara de Diputados mendocina realizó un pedido de informes
a la Comisión Nacional de Energía Atómica para que clarifque la situación. En abril de 2012 la CNEA
informó formalmente que: “El 23 de marzo de 2012, personal de la CNEA detectó una rotura [de 30
cm] en la membrana del Dique de evaporación de efuentes del Complejo Minero Fabril San Rafael”.
Agrega que “se procedió inmediatamente a bombear los mismos [efuentes] hacia el vaso chico del
dique con la clara intención de que los efuentes o líquidos contenidos no puedan fltrar a través de la
rotura detectada”, y observó “una pluma de humedad en la base del talud en línea coincidente con
la orientación de la rotura” por lo que intervinieron los Organismos de aplicación de la Provincia de
Mendoza, entre otras instituciones. No quedó determinado si el derrame del dique afectó un afuente
del río Diamante, uno de los ríos más importantes de la Provincia.
Un mes más tarde, la Corte Suprema de Justicia de la Nación multó a la CNEA por un millón de
pesos, luego de detectar altos niveles de Uranio en un cauce de agua, producto de los residuos
dejados por la mina Malargüe.
11
La multa fue aplicada en el año 2002, pero la CNEA recurrió a la
Corte para que la anulara. Luego de años de análisis y peritajes (los últimos estudios se realizaron en
2010) el Tribunal dejó frme la sanción. En el fallo, la Corte destaca que la CNEA no había cumplido
con la remediación de los pasivos ambientales tal como se había comprometido en la Declaración de
Impacto Ambiental.
Recursos Convencionales Razonablemente
Asegurados por Método de Producción [en tU]

Método de
Producción
Minería subterránea
Minería a cielo abierto
Lixiviación in situ
Co-Producto
Sub-Producto
Total
Factor de
recuperación
%
82
<USD
260/KgU
0
10.400
0
0
0
10.400
<USD
130/KgU
0
10.400
0
0
0
10.400
<USD
80/KgU
0
7.000
0
0
0
7.000
<USD
40/KgU
0
0
0
0
0
0
Factor de
recuperación
%

Recursos Convencionales Razonablemente
Asegurados por Método de Procesamiento [en tU]
Método de
Procesamiento
Convencional
Lixiviación en el lugar
Lixiviación en pilas
Total
82
<USD
260/KgU
0
0
10.400
10.400
<USD
130/KgU
0
0
10.400
10.400
<USD
80/KgU
0
0
7.000
7.000
<USD
40/KgU
0
0
0
0
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El país posee en materia de Recursos Razonablemente Asegurados (RAR, por su sigla en inglés)
unas 10.400 tU, y sólo 7.000 se encuentran en un costo de extracción de entre los US$ 40 y los US$
80 el kilogramo de Uranio (<US$ 80/kgU), equivalente a US$ 36 la libra. Esos recursos se hallan un
37% en areniscas y el 63% restante en sedimentos volcánicos. De acuerdo a lo que informa la AIEA,
la totalidad de las reservas de Uranio deben ser extraídas a cielo abierto (open-pit mining) con
lixiviación en pilas (heap-leaching).
12
La mayor parte de estos recursos se encuentran en los yacimientos de Sierra Pintada, en Mendoza,
y Cerro Solo, en Chubut. Estas dos provincias cuentan con leyes sancionadas luego de los reclamos
y la activa participación de la sociedad civil, que prohíben la actividad minera a cielo abierto o con
uso de ácido sulfúrico –las leyes provinciales 7.722 y 5.001, respectivamente. Sin embargo, a pesar
de tener peso legal vigente, la CNEA informó a la AIEA esta situación como “un tema a resolver”, y
avanzó con los planes de exploración.
13

En junio de 2012 la Comisión Nacional de Energía Atómica comunicó su plan de desarrollo nuclear
a 2030. De respetar el escenario planteado por la CNEA, el país demandaría entre 4.000 toneladas
de Uranio de mínima y 10.000 tU de máxima. El primer escenario contempla sólo el consumo de
las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse. El segundo, en el que se agotarían completamente las
reservas probadas del país, considera además la construcción del CAREM-150 –reactor de diseño
nacional cuyo prototipo de 25 MWe se encuentra en construcción en la localidad de Lima–, y una
cuarta, una quinta y una sexta central nuclear de aproximadamente 1.400 MWe cada una.
Ibid. 13
Uranium 2009: Resources, Production and Demand”, AIEA & OCDE, 2010. 12
Por lo tanto se infiere que, de cumplirse los planes
propuestos por la industria nuclear, el país debería extraer
la totalidad de sus recursos uraníferos a través de minería a
cielo abierto con lixiviación en pilas, incluso antes de remediar
los pasivos ambientales existentes en la actualidad.
Gráfcos presentados por la CNEA en el seminario “La Energía Nuclear: su inserción en la matriz energética de Argentina”, junio 2012.
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Conversión (UO2)
El Uranio es generalmente utilizado en los reactores en forma de dióxido de Uranio (UO2) o de
Uranio metálico. Históricamente, la Argentina utilizó como combustible nuclear el Uranio natural (sin
enriquecimiento). Desde hace unos años, la Central Nuclear Atucha I consume Uranio Levemente
Enriquecido al 0,85%, mientras que Embalse sigue utilizando Uranio natural. La materia prima para
el combustible nuclear es el dióxido de Uranio.
Este proceso se realiza en la actual fábrica que posee la empresa Dioxitek S.A. en la ciudad de
Córdoba. Por medio de una serie de procesos químicos se obtiene inicialmente una purifcación del
concentrado de Uranio para producir uranil carbonato de amonio (AUC) y luego este es reducido a
UO2. Esta planta tiene una capacidad nominal de producir unas 150 toneladas anuales de UO2.
La materia prima de esta planta se proveyó históricamente del Complejo Minero Fabril de San Rafael
(Mendoza) y de importaciones. En la actualidad sólo recibe Uranio importado. Greenpeace detectó
en mayo de 1998 una importación de 120 toneladas de concentrado comercial de Uranio ingresados
por el puerto de Buenos Aires siendo transportados en condiciones no habilitadas y violando la
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constitución de la Ciudad de Buenos Aires.
La etapa de conversión suma una nueva serie de descargas gaseosas, líquidas y sólidas producto
de los diferentes procesos químicos. Estos residuos contienen Uranio y sus diferentes productos de
decaimiento o desintegración (como el Radio-226). Durante la operación de esta planta se han
repetido incidentes con emanaciones gaseosas de amoníaco.
Desde 1997 Dioxitek recibe además del concentrado de Uranio lotes de dióxido de Uranio
enriquecido al 3,4 % en Uranio-235. Este material es mezclado con dióxido de Uranio natural para
lograr lotes de óxidos levemente enriquecidos al 0,85% en Uranio-235. Este material se utiliza para
fabricar elementos combustibles para Atucha I.
Un embarque con dióxido de Uranio enriquecido al 3,4% fue detectado por Greenpeace en
Diciembre de 1998 ingresando por el puerto de Bahía Blanca. Este transporte implicó la violación de
prohibiciones como las existentes en la ciudad de Torquinst (Buenos Aires).
Torio-230
Es el radiositopo de más larga vida dentro
de la serie de desintegraciones del Uranio.
Es tóxico y afecta particularmente al hígado
y el bazo. Es causante de leucemias y otras
afecciones en el sistema sanguíneo.
Radio-226
Es uno de los elementos más peligrosos
producto del decaimiento del Uranio. Es
un metal pesado radiactivo y potente emisor
alfa. Por su desintegración se genera el gas
radón. Es químicamente similar al calcio,
por lo tanto, cuando se lo ingiere migra a los
huesos, dientes y leche.
Radón-222
Es un gas tóxico. Cuando la roca de Uranio
es molida se libera el gas atrapado en ella.
El radón (y sus productos de decaimiento)
es un poderoso agente cancerigeno.
La molienda del Uranio genera
permanentemente grandes cantidades de
radón. Puede viajar a grandes distancias por
efecto del viento y depositar sus productos
de desintegración sólidos.
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Se hace referencia a Uranio “enriquecido” o “empobrecido” en función de la proporción existente de
Uranio-235 en el volumen total de Uranio. Como señalamos anteriormente el isótopo U-235 aparece
naturalmente en una proporción de 0,711% del total de Uranio. Cuando se incrementa artifcialmente esa
proporción hablamos de Uranio “enriquecido”. Cuando esa proporción es reducida artifcialmente
respecto del valor natural se habla de Uranio “empobrecido”.
Como ya lo señalamos el isótopo U-235 es esencial para el combustible en plantas de energía y en
armamentos. Esto se debe a su capacidad de ser “fsionable” es decir que puede sostener una
reacción en cadena, ya sea “controlada” en un reactor o “no controlada” en un explosivo nuclear. Por
lo general, los combustibles para las plantas atómicas y reactores de investigación utilizan Uranio
“enriquecido”, es decir que poseen más Uranio-235 que lo normal. En el propio proceso de
enriquecimiento queda una porción sobrante con menos U-235 que lo normal y se lo denomina
Uranio empobrecido.
El Uranio natural, enriquecido o empobrecido es químicamente idéntico. El Uranio empobrecido es el
menos radioactivo, el Uranio enriquecido el más radioactivo.
En la mayoría de las plantas nucleares de producción de energía en el mundo se utiliza combustible
nuclear realizado con Uranio enriquecido al 3,5% o un poco más. Contrariamente en Argentina la
Central Nuclear de Embalse (Córdoba) utiliza combustible nuclear en base a Uranio natural, en
cambio la Central Nuclear Atucha I (Buenos Aires), diseñada para funcionar en base a Uranio natural,
desde el año 2001 funciona con Uranio levemente enriquecido (ULE) al 0,85%.
La fábrica de los elementos combustibles para ambas centrales es Combustibles Nucleares
Argentinos (CONUAR) que está situada en el Centro Atómico Ezeiza (CAE). Esta empresa se
estableció en 1982 y es operada por una sociedad mixta de mayoría privada.
14

El proceso de fabricación se alimenta de polvo de UO2 de pureza nuclear, proveniente del Complejo
Fabril Córdoba, y de tubos fabricados con una aleación de zirconio denominada Zircaloy,
producidos en instalaciones adyacentes a la planta de Fábrica de Aleaciones Especiales (FAE)
también en el Centro Atómico Ezeiza.
15
Uranio “enriquecido” y Uranio “empobrecido”
14 La composición accionaria de CONUAR es 33% Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)
y 67% del Grupo Perez Companc.
15 La empresa Fábrica de Aleaciones Especiales S.A.(FAE) fue creada en 1986. Es una sociedad
anónima cuyo capital accionario corresponde un 32% a la CNEA y el 68% restante a CONUAR.
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Esquema del proceso de fabricación
de combustibles nucleares en CONUAR
Polvo UO²
Prensado de
pastillas
Sinterización
horno continuo
Rectificación
de dimensiones
finales
Tubos Zircaloy
Maquinado, extremos, electropulido,
soldadura patines, soldadura 1° tapón
Cargado de
barras y soldadura
2° tapón
Espaciadores
y otras piezas
estructurales
Electroerosión
Electropulido
Maquinado
Ensamblado
Elemento
Combustible 37
Barras
Por lo general, en los reactores de investigación y de producción de radioisótopos para usos
medicinales e industriales se usan combustibles con niveles de enriquecimiento mucho mayor.
En los reactores de investigación emplazados en Argentina se utiliza Uranio enriquecido en las
siguientes proporciones:
RA-0
REACTOR
RA-1
16
RA-3
17
RA-4 RA-6 RA-8
Ubicación
Ciudad
Universitaria
Córdoba
Centro
Atómico
Constituyentes
Centro
Atómico
Ezeiza
Universidad
Nacional
de Rosario
Centro
Atómico
Bariloche
Pilcaniyeu
Operador
Universidad
Nacional de
Córdoba
CNEA CNEA Facultad
de
Ingeniería
CNEA CNEA
Uso
Investigación
y docencia
Investigación Producción de
Radioisótopos
e investigación
Investigación
y docencia
Investigación
y docencia
Investigación
Potencia
Térmica
1 Wt 40 KWt 10 MWt 1 Wt 3 MWt 10 Wt
Combustible
Uranio
enriquecido
al 20% en
Uranio 235
Uranio
enriquecido
al 20% en
Uranio 235
Uranio
enriquecido
al 20% en
Uranio 235
18
Uranio
enriquecido
al 3% en
Uranio 235
Uranio
enriquecido
al 20% en
Uranio 235
Uranio
enriquecido
al 20% en
Uranio 235
16 Este reactor comenzó a operar en 1958 con un núcleo enriquecido al 90% y luego fue modifcado para operar con combustible enriquecido al 20%.
17 Se puso en servicio en 1967 con un núcleo en base a Uranio enriquecido al 90%. En 1990 comenzó a operar con combustible en base a Uranio enriquecido al 20%.
18 El RA-6 funcionó con núcleo de Uranio enriquecido al 90%, generando 0,5 MWt hasta 2009. Luego se repotenció a 3 MWt y cambió su combustible a Uranio
enriquecido al 20%. Ver “Plan Estratégico 2010 – 2019”, CNEA, 2010.
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El Uranio enriquecido para elaborar los elementos combustibles tanto de Atucha I como de los
diferentes reactores experimentales ha provenido de Estados Unidos o Rusia. La mezcla de Uranio y
el ensamblado de los elementos combustibles se realiza en Dioxitek (Córdoba) y en CONUAR (CAE).
Uranio en el agua de consumo humano
La contaminación del agua potable por Uranio puede ser de dos tipos, radiológica y química. Por
ello, existen dos niveles de referencia para el uranio presente en el agua, uno relativo a su
radiactividad y otro relativo a su toxicidad química.
Con referencia a la radiactividad, la Organización Mundial de la Salud (OMS)3 recomienda calcular
los niveles de radionucleidos contenidos en agua potable en base a un criterio de referencia de dosis
anual de 0,1 miliSievert (mSv)
19
para un consumo de 2 litros por día por año.
Los límites más restrictivos son defnidos por su la toxicidad química del Uranio. En este sentido, el
valor guía de Uranio en agua para consumo humano es establecido por la Organización Mundial de
la Salud (OMS). En el 2011 se cambió el valor de 15 µg/litro establecido en 2004, al valor guía actual
de 30 μg/l. Esto se realizó en base a nuevos estudios epidemiológicos en poblaciones expuestas a
altas concentraciones de Uranio, teniendo en cuenta básicamente su toxicidad química. Este valor
sigue siendo provisional por la incertidumbre existente alrededor de su toxicidad, teniendo en
cuenta que no ha sido posible aún defnir con claridad una concentración de Uranio libre de efectos
para la salud. Vale mencionar que la Directiva para la calidad del agua para consumo humano de la
OMS en 1998 era de 2 µg/litro. Luego ese valor fue aumentado a 9 µg/l en el año 2003, a 15 µg/l en
2004, hasta llegar al valor actual de 30 µg/l en 2011.
20

Este valor, al igual que el de muchos otros contaminantes, ha ido variando a lo largo del tiempo
acorde avanzaron los conocimientos sobre los impactos sobre la salud de estos elementos. También,
en buena parte, los valores máximos admitidos por diferentes países evolucionan acorde a la
capacidad de la industria de controlar sus vertidos o a las posibilidades tecnológicas y económicas
de alcanzar niveles más bajos. Por lo general estos parámetros han tenido una clara tendencia a la
baja con el paso del tiempo y son resultado de la puja entre la necesidad de proteger la salud y la
presión que ejercen determinadas industrias.
En Australia el límite máximo para el Uranio en agua para consumo humano es de 20 µg/l según
sus directrices de 1996. En Estados Unidos el valor máximo se estableció en 30 µg/l en el año 2000
aunque la Agencia de Protección del Medio Ambiente sostiene que el objetivo debería ser 0 µg/l y
que actualmente sería factible al menos llevarlas a 20 µg/l.
21
En la Argentina el valor máximo permitido para el Uranio en agua de consumo humano es de 100 µg/l
de acuerdo a la reglamentación de la Ley 24.051 (Residuos Peligrosos).
22
19
El Sievert (Sv) es una unidad derivada del Sistema Internacional de Unidades. Mide la dosis de radiación absorbida
equivalente. 1 Sv es equivalente a un joule de energía ionizante por un kilogramo de tejido vivo irradiado. 1 Sv = 1.000 mSv
20
“Guidelines for drinking-water quality”, fourth edition, Organización Mundial de la Salud, 2011.
http://whqlibdoc.who.int/publications/2011/9789241548151_eng.pdf
21
National Primary Drinking Water Regulations; Radionuclides; Final Rule, ENvironmental Protection Agency, 2000.
22
Decreto Nacional 831/93, Decreto Reglamentario de la Ley 24.051 sobre régimen de desechos peligrosos.
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Claramente se trata de un anacronismo de la legislación argentina, ya que en dicha reglamentación,
realizada en abril de 1993, se adoptó como referencia la normativa vigente en Canadá –“Canadian
Water Quality Guidelines”, aprobada en 1987. En ese país esa normativa fue revisada y actualizada
a un valor guía de 20 µg/l en 1999. Es decir que la normativa vigente en Argentina está rezagada en
relación a la evolución del conocimiento de los riesgos de este elemento.
En mayo de 2009 la Auditoría General de la Nación (AGN) publicó un informe
23
en el que advierte que
la normativa que establece el valor máximo permitido de Uranio en agua de consumo humano,
presenta dos difcultades. La primera, que “se trata de un valor que sólo mide la contaminación
química de la sustancia, pero la norma no establece niveles guía para la contaminación radiactiva”.
Y en segundo lugar, que la normativa “está destinada a ser derogada por una nueva normativa de
presupuestos mínimos de residuos […], la Ley 25.612 sancionada (Sancionada: 3 de julio de 2002;
Promulgada parcialmente: 25 de julio de 2002. Boletín Ofcial: 29/07/2002) derogó la Ley 24.051 y
está vigente porque el decreto reglamentario vetó la derogación”. Por lo mencionado, la AGN
concluye: “Cuando se derogue la Ley 24.051 tal como está previsto, nos encontraríamos con que en
Argentina no hay ningún estándar nacional en relación al Uranio”.
En los comentarios fnales del informe, la AGN señala: “debemos recordar que el establecimiento de
estándares en general se hace teniendo en vista la legislación internacional en la materia”. Y luego
indica que “llama la atención como un organismo [la Autoridad Regulatoria Nuclear] que trabaja en
consonancia y relación estrecha con la comunidad internacional (OIEA) [Agencia Internacional de
Energía Atómica] y legitima sus metodologías y acciones en dicha relación, recurre tan abruptamente
y tan vagamente a conceptos de especifcidad local a la hora de reevaluar la posibilidad de actualizar
un estándar”.
Mantener un valor alto como límite máximo permitido en la
concentración de Uranio en el agua de consumo humano es
claramente un modo de proteger a una industria sucia como
la nuclear en detrimento de la salud de la población.
23 Informe sobre la gestión de la CNEA en lo referido a la prevención de la contaminación radiactiva de las aguas subterráneas
en el Centro Atómico Ezeiza, Auditoría General de la Nación, mayo 2009:
http://www.agn.gov.ar/informes/informesPDF2009/2009_134.pdf
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23
Greenpeace es una organización ecologista
internacional, económica y políticamente
independiente, que no acepta donaciones ni
presiones de gobiernos, partidos políticos o
empresas, que se financia con la contribución
de 3 millones de individuos en todo el mundo.
Greenpeace Argentina.
Zabala 3873, Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, Argentina.