Modernismo

A. Definición y rasgos generales Primer movimiento literario que se genera en
Hispanoamérica, aunque se le ha entendido también como época o actitud. El
sentido de época respondería a un interés general de las sociedades
hispanoamericanas por la modernización política, económica y social. El sentido
de actitud, a una rebeldía y sentido de protesta contra las ortodoxias vigentes,
pero tambien, contra una sociedad que ha puesto su valor en el dinero, dejando de
lado ciertos valores humanísticos. Como movimiento literario su arranque suele
ubicarse en 1888 con la publicación de Azul de Rubén Darío, mientras que su fin
suele establecerse en 1915, cuando el poeta mexicano Enrique González
Martínez publica su libro La muerte del cisne. No obstante, resulta prudente no
establecer una fecha definitiva sobre su disolución, porque junto con el
postmodernismo que rechaza el preciosismo esteticista e intenta una poesía
meditativa en contradicción a lo superfluo, sigue la influencia modernista. A la
pregunta ¿cuáles son los caracteres comunes a casi todos los poetas modernistas?,
Saúl Yurkievich señala lo siguiente: actitud aristocrática: el poeta es un ser
elegido en pugna con su medio; incomprendido, se aisla del mundo circundante
cuyo pragmatismo, cuya vulgaridad e insipidez le producen rechazo. Como
antídoto, cultiva lo raro y lo exquisito, busca lo sublime en la belleza y el placer.
Sensual y refinado, quiere concertar un universo poético de delicada musicalidad,
de ensoñación; acumula una utilería suntuosa, palaciega, exótica. Su erotismo
aflora siempre a través de una atmósfera galante, poblada de personajes
mitológicos. Emplea un lenguaje prestigioso, de opulencia metafórica,
frecuentemente culterano. La poesía modernista ostenta un nutrido repertorio de
reminiscencias librescas, pictóricas, históricas. Las vivencias se disfrazan con
ropajes principescos; todo sentimiento está pasado por el filtro de la literatura.
(Yurkievich16).


B. Principales exponentes del movimiento

Rubén Darío (Nicaragua)
José Martí (Cuba) (Es el menos representativo del espíritu modernista)
Julián del Casals (Cuba)
Manuel Gutiérrez Najera (El Duque Job) (México)
Salvador Díaz Mirón (México)
Amado Nervo (México)
José Juan Tablada (México)
Julio Herrera y Reissig (Uruguay)
Delmira Agustini (Uruguay)
Ricardo Jaimes Freyre (Bolivia)
José Santos Chocano (Perú)
Leopoldo Lugones (Argentina)
Luis Lloréns Torres (Puerto Rico)
José Asunción Silva (Colombia)

C. La polémica sobre la contribución de Rubén Darío a la poesía

Mucho se ha discutido a este respecto. Los principales puntos objetables a la
poesía de Darío son:

1) De sentido estrictamente literario: a) Falta de originalidad en su estilo; b)
Intrascendencia de los temas; c) Falta de actualidad de los símbolos poéticos; d)
poesía escapista, falta de afirmación auténtica de experiencias personales.
2) De fondo: a) Absentismo de la realidad americana; b) Desinterés por lo social,
por el problema real del hombre y una absoluta y única preocupación estética.

Sin embargo, y dado que, como bien afirma Octavio Paz, Darío está presente en
el espíritu de los poetas contemporáneos (Paz, Cuadrivio) conviene hacerle
justicia al poeta central del modernismo. En este sentido, Edgardo Buitrago
detecta algunas contribuciones al lenguaje poético:

1) Afirmación de la realidad creadora de la palabra
2) Libertad de la metáfora
3) Reconocimiento del ritmo interior
4) Absoluta libertad de forma
5) Una preocupación por la musicalidad del verso mediante la adecuada
combinación del sonido propio de las letras. Y más que todo, una suprema
armonización de la musicalidad formal con la de la idea mediante la integración
plena y total del arte de la palabra con las demás artes que conduce a todos esos
casi extravíos maravillosos del olor de la luz o el color del sonido por los que ha
logrado su ascenso la poesía actual. Por lo que hemos podido adquirir un nuevo
lenguaje. (Buitrago 606-608).

o
Por otra parte, en el ensayo "La métrica en Rubén Darío", Juan Francisco
Sánchez hace un recuento de las múltiples innovaciones que Darío hizo al metro:

1. En cuanto al heptasílabo (siete sílabas), Darío contribuyó a ensanchar el campo
de sus posibilidades, el cual se había circunscrito al empleo de sus dos formas:
acentuación en las sílabas pares o impares, y en combinación como hemistiquios
en liras y silvas.
2. Si bien el eneasílabo (nueve sílabas) era un metro moderno la aceptación del
mismo en la poesía sólo fue posible a partir de Darío. Esto se debió a que el poeta
libertó el eneasílabo del acento fijo que tenía, además de que le imprimió
armoniosas combinaciones estróficas y métricas, y lo mezcló con otros metros
como el heptasílabo (siete sílabas) y el alejandrino (catorce sílabas).
3. Renovación del olvidado espécimen de endecasílabo (siete sílabas) anapéstico
o de "gaita gallega" empleado en el Renacimiento y combinación del
endecasílabo anapéstico con yámbicos y sáficos.
4. Renovación del antiguo alejandrino de Gonzalo de Berceo (catorce sílabas).
Además, Darío tradujo al castellano el alejandrino francés de doce sílabas.
5. Fue Darío quien puso de moda en Hispanoamérica el verso libre.
6. Rehabilitación de metros latinos como el hexámetro de Salutación del
optimista.