FUNDAMENTACIÓN

El presente corpus de textos se basa en las clases teóricas, y en las exposiciones de las alumnas
que cursan esta cátedra. Está destinado a jóvenes de 1° año y de 4° año del nivel medio.
Para concretar este proyecto de lectura se tendrá en cuenta la indagación de conocimientos
previos del grupo. De este modo, se podrá contextualizar las lecturas según las necesidades e
intereses de cada grupo de alumnos.
El lector es el que se acerca al texto. Para ello debe tener una intensión o propósito de lectura,
como por ejemplo para informarse, estudiar, etc.
Además, se debe reconocer las características específicas de los textos como el tema, la
estructura, el vocabulario, etc., esto favorece la organización, la comprensión y la retención.
Todo lo mencionado delimitará la comprensión y se pondrán en relación todos los elementos,
concretando la meta de lograr, lectores expertos, activos que reconstruyan el sentido del texto.
Olson, dice… la interpretación que un lector hace de un texto escrito puede modelar su estructura
del conocimiento. Así los elementos constitutivos, como el acto locucionario (lo que se dice), se le
sumará la fuerza ilocucionaria (lo que el hablante pretende que el lector entienda). Al unirse estos
componentes hará que entienda el enunciado, si es una afirmación, si es una promesa, etc.
De este modo, está en el texto escrito el acto locucionario pero le falta la fuerza locucionaria. Para
lograr esto, el lector debe encontrar elementos que le ayuden a descubrir y así reconstruir la
actitud del hablante. O sea debe ser inferida.
Los textos pueden resultar difíciles de comprender porque no se ajustan a las posibilidades de
comprensión de los lectores. Por eso, son difíciles porque requieren que el lector haga inferencias,
que o bien es imposible que las realice por falta de conocimiento previo, o bien no es probable
que las encuentren porque son demasiadas.
Entonces, los problemas interpretativos dependen del uso y conocimiento por parte del lector de
indicios textuales y contextuales para definir cómo tomar la expresión. Lo difícil esta en hacer el
significado, en construirlo, captar lo esencial, comprender las metáforas, etc. Ahí van a estar los
indicios. La interpretación requiere recuperar el modo en que los autores y hablantes demandan
ser interpretados. Por consiguiente, el lector debe ubicarse en el contexto. Así construir el
significado a través de una lectura objetiva, preguntando a dónde nos quiere llevar el hablante.
La lectura no es pasiva, porque el lector debe realizar distintas acciones psicolingüísticas que
llevan a interpretar el texto. El lector tiene esta información no visual que ayuda a ir avanzando
con la lectura. La que se lee tiene que ver con algo de nuestra estructura cognitiva.
Smith, señala que la mente del lector deba enfocarse en el texto, porque no está el autor para
poder preguntarle. Entonces se empiezan a formular hipótesis durante la lectura. Esto hará que se
avance o se detenga o se vuelva a leer.
Colermer y Camps, las llama fijaciones y regresiones. Al tomar un texto se saltean temas que al
regresar se comprenden y que eran relevantes pero no se tomaron en cuenta en la primera
lectura. Plantean que se apela a todas las estructuras cognitivas del lector. En este caso con la
predicción y la comprensión. Entendiendo la predicción como la formulación de respuestas y
comprensión al dar respuestas a las hipótesis. Esa predicción es básica para la comprensión, varía
según cómo se van formando los sistemas cognitivos del lector.
Del mismo modo, estos autores de Colermer y Camps, afirman que el papel del docente es
importante como guía colaborando con el alumno. Motivándolo a arriesgarse para aprender y así
apelando a la información no visual que cada lector tiene. Permitir el error, ya que en la lectura se
realizan hipótesis que se verificarán o se desestimarán según el caso.
Carlino dice que el paso de la hetero a la autorregulación se irá produciendo en la medida que los
alumnos puedan ir apropiándose de los instrumentos para la comprensión lectora que brindará el
docente. Se parte de la heterorregulación, hace referencia a un proceso o actividad dirigido desde
afuera. Esta travesía es siempre paulatina, se produce por una progresiva transferencia de
responsabilidad del experto al principiante.
Por último, se busca llegar a lo que Isabel solé dice, enseñar estrategias de comprensión porque
queremos hacer lectores autónomos. Hacer lectores autónomos significa hacer lectores capaces
de aprender a partir de los textos. Enseñar estrategias de comprensión contribuye a dotar a los
alumnos de recursos necesarios para aprender a aprender.
JUSTIFICAR LA INCORPORACIÓN DE CADA UNO DE LOS TEXTOS
Las dificultades para entender (y sostener la lectura) se vuelven inevitables si no se
acompaña, desde cada cátedra, su actividad lectora. Es necesario planificar las propuestas
de lectura. Porque los docentes, disponen de “repertorios” bibliográficos construidos a lo
largo de su formación. Son los que pueden aportar hojas de ruta y lentes que ayuden a
recorrer y enfocar lo que, según su conocimiento de la disciplina, es importante en los
textos. Al planificar las propuestas de lectura, resulta necesario que se tome conciencia de
los propósitos que cumple la bibliografía elegida según los objetivos de la asignatura, a fin
de comunicar a nuestros estudiantes por qué les pedimos que lean y para qué.