La poética de aristoteles

Aristóteles hace una especie de guía o manual sobre como escribir una tragedia
digna de llevar ese título, y sus consejos van desde la forma estilística hasta las
razones y los elementos obligatorios en una obra de esta escala. la obra hay
alusiones hacia cuál debe ser la labor del poeta o del escritor al llevar a cabo la
empresa de escribir una tragedia, tal como lo hizo Platón en su momento. En rasgos
generales, “El arte poética” es, la primera obra de crítica literaria, ya que da reglas,
formas y deberes para la creacion de una buena tragedia.

Aristóteles sostiene que la poesía trágica, la comedia, la poesía ditirámbica y
aquellas que se acompañan con flauta y citara, tienen en común el hecho de que
constituyen imitaciones. éstas difieren por tres razones: primero, imitan con medios
diversos; segundo, imitan objetos diversos y tercero, por imitarlo de forma distinta.
Los diferentes medios usados para imitar son el ritmo, la palabra o lenguaje y la
armonía.

Algunas artes utilizan todos estos medios como la tragedia, la comedia, la nómica,
etc., pero se diferencian porque unos los usan todos, otros algunos, unos lo hacen
simultáneamente y otros en diferentes momentos. El arte que imita sólo a través del
lenguaje (la literatura) no tenía designación en ese momento. Luego la gente llama a
unos poetas elegíacos y a otros poetas épicos, dándoles el nombre de poetas no por
la imitación, sino porque tenían en común el verso.

En lo relacionado al objeto imitado, los que imitan a hombres o más concretamente,
a hombres en tanto que sujetos morales, sujetos que realizan acciones, se
diferencian por su maldad o su virtud. Los hombres que el poeta imita pueden ser
mejores, peores o iguales en sentido moral. Según Aristóteles, la diferencia entre la
tragedia y la comedia es que la primera representa mejores (buenos y nobles) a los
hombres que imita, mientras que la segunda lo representa peores de lo que son. La
tercera distinción que hace Aristóteles concerniente al modo de imitar, se refiere a
la divergencia entre la poesía dramática y la épica.

En la épica con los mismos medios o recursos para representar a la misma cosa, se
puede narrar los hechos poniéndolo en boca de un personaje (de forma directa) o
poniéndolos en boca del autor (de forma directa). En la dramática se presentan a
todos los imitados como personas que actúan y obran por si mismos, de modo que el
autor se mantiene oculto.

Para Aristóteles la poesía surge debido a la existencia de dos factores o causas
naturales en el hombre: primero, la capacidad y tendencia a imitar y de gozar con las
imitaciones; segundo, la capacidad de la armonía y el ritmo. Los hombres nobles o
virtuosos imitan acciones de esa misma naturaleza (nobles y virtuosas)y componen
himnos e inconmios. Mientras que los hombres vulgares componen sátiras y
parodias. De modo que, los poetas nobles componen tragedia y los más vulgares la
comedia. La comedia busca imitar los defectos más irrisorios y feos. La tragedia
implica todos los elementos de la épica, pero la épica no implica todos los de la
tragedia. La tragedia se diferencia de la épica en cuanto a la extensión, a su carácter
narrativo y al tipo de metro que utiliza la ultima. Tienen en común el hecho de que
son imitaciones métricas de acciones elevadas.

Luego Aristóteles se enfoca en la tragedia y la define como la imitación de una
acción elevada y perfecta, de una determinada extensión, a través de un lenguaje
ornado (aquel que tiene ritmo, armonía y canto) en cada parte, por medio de la
acción, que conduce a través de la compasión y del temor, a la purificación de estas
pasiones. Según Aristóteles, los elementos esenciales o cualitativos de la tragedia
son seis: el argumento, los caracteres, el lenguaje, el pensamiento, el espectáculo y el
canto.

A continuación Aristóteles se dedica a tratar cada uno de esos elementos. En cuanto
al argumento, este puede ser simple cuando la acción es unitaria, continua y los
cambios se dan sin peripecia y sin reconocimiento. En cambio, en los complejos el
cambio se da por reconocimiento, por peripecia o por las dos cosas a la vez. La
peripecia es la trasformación de lo actuando en su contrario, es decir cuando una
acción arroja lo contrario de lo que busca lograr. El reconocimiento se refiere al
cambio que se da de la ignorancia al saber, lo cual genera amor u odio en las
personas. Este puede ser de diferente clase.

La primera clase de reconocimiento es la menos artística, el cual es producto de una
señal. Esta puede ser natural (una lanza propia de x lugar) o adquirida (la cicatrices
y los collares). La segunda forma de reconocimiento es el fraguado por un poeta, el
cual no se considera artístico. La tercera clase es producida por el recuerdo al ver
algo, y la cuarta proviene de un silogismo.

La peripecia y el reconocimiento constituyen las dos partes del argumento. Para
Aristóteles, la trama más bella de una tragedia ha de ser compleja y no simple, y
representar hechos terribles y lamentables, ya que estos son rasgos peculiares de
esta. Según la cantidad las partes de la tragedia se pueden dividir en prólogo,
episodio, éxodo y coral. Estas partes son comunes a toda tragedia. Sin embargo, hay
otras partes como el cántico escénico y el cosmos que sólo se encuentra en algunas.
Los caracteres son el segundo elemento cualitativo de la tragedia que presenta
Aristóteles. Según éste, hay cuatro aspectos que hay que tener muy en cuanta
respeto a ellos.

Es importante saber que Aristóteles alude con el término caracterer a la
personalidad o características de los personajes. El primero es que sean buenos. El
segundo aspecto es la adecuación de los caracteres. En ese sentido, no es adecuado
que una mujer tenga un carácter varonil y temible. El tercer carácter es la semejanza
y el cuarto es la coherencia.
Toda tragedia posee nudo y desenlace. Según Aristóteles existen cuatro tipos de
tragedia: la compleja, la patétetica, la ética y la de espectáculo. De igual forma, no se
puede construir una tragedia con un sistema épico, es decir, con una pluralidad de
relatos característico de la épica. En lo referido al pensamiento, Aristones dice que
lo tratará en su Retórica. Por ello, sólo se limita a decir que al pensamiento les
corresponden todos los efectos que se busquen lograr a través de las palabras o del
discurso. Entre estos están: el demostrar, refutar, despertar pasiones como el temor,
la ira y además amplificar y disminuir.

Respecto al lenguaje, Aristóteles lo divide en ocho partes: elemento (letra), silaba,
conjunción, articulación, nombre, verbo, caso y frase. La virtud del lenguaje consiste
para Aristóteles en ser claro sin ser trivial.

Existen una variedad de palabras (Aristóteles llama a estas nombres) entre las que
se encuentran las corrientes, insólitas, metafóricas, decorativas, ficticia, alargadas,
acortadas y renovada. Un lenguaje o discurso no puede estar constituido sólo por
palabras simples ya que resultará trivial, o sólo con metáforas ya que resultará un
enigma. Por tanto, la tarea del poeta consiste en mezclar o combinar todos estos
recursos lingüísticos.

Respecto a la epopeya y a la tragedia, estas tienen en común que los argumentos
deben desarrollarse según la exigencia de la tragedia, es decir de forma dramática.
Estas se refieren a una única acción perfecta y deben poseer principio, medio y fin.
En cuanto a la epopeya y a la historia, la primera se diferencia de la segunda porque
es clara y posee unidad de acción (narra una sola cosa como la guerra de Troya). Por
su parte, la historia puede narrar una multiplicidad de acciones con uno o varios
protagonistas. Contrario a lo que sucede en la epopeya, la historia posee unidad de
tiempo, es decir, narra acciones ocurridas en un tiempo específico.

Las partes de la epopeya y de la tragedia son las mismas, excepto el espectáculo y el
canto que corresponden a la última. Aristóteles destaca dos diferencias entre estos
dos géneros. El metro de la epopeya es el exámetro o verso heroico, mientras que la
tragedia utiliza en las partes recitadas los trímetros yámbicos y tetrámeros. En
cuanto a la extensión, el limite de la tragedia esta señalado por el periodo necesario
para que se produzca la peripecia.

La epopeya es de mayor extensión que la tragedia, debido a que en esta se pueden
narrar varias acciones al mismo tiempo. Para Aristóteles en la tragedia sólo se
puede escenificar una acción a la vez. En la tragedia no se pueden presentar tramas
paralelos. La epopeya admite más variaciones lexicográficas, giros insólitos,
palabras raras que la tragedia.

Aristóteles concibe que al igual que el pintor, el poeta tiene la tarea de reproducir
imágenes. En esa tarea, el poeta imita la realidad de acuerdo a tres modalidades. La
primera es la realista, según la cual el poeta presenta las cosas como son en el
presente o como fueron en el pasado. La operativa y fantástica es cuando el poeta
representa las cosas como el individuo o la sociedad cree que son.


La tercera modalidad es la idealista, aquí el autor la presenta como debería ser. Mas
adelante, Aristóteles distingue entre excelencia ética (política-social) de una obra
literaria y excelencia poética. Esto quiere decir que una obra literaria desde el punto
de vista político-social puede ser muy aceptada, sin embargo ser considerada como
buena literatura y poesía, y viceversa. El poeta puede caer en dos errores. Uno de
carácter sustancial cuando es incapaz de imitar lo que pretende imitar.
El otro de carácter accidental que alude al desconocimiento de una ciencia o arte
determinado.

Finalmente, se Aristóteles se cuestiona sobre cuál es superior entre la tragedia y la
epopeya. Para algunos filósofos antiguos entre los que se destaca Platón, la Tragedia
gozaba de menor reputación, ya que estaba dirigida a un público inculto y vulgar,
incapaz de abstraer, por lo que las ideas le entraban por los ojos.

En cambio, la epopeya estaba dirigida a personas cultas, por tanto no necesitaban
recursos visuales ya que estos eran capaces de pensar, imaginar y abstraerse.
Aristóteles va a puntualizar que la tragedia tiene dos elementos que no tiene la
epopeya (espectáculo y canto), y que la unidad de ésta es menos sólida que la de la
tragedia. La tragedia es más intensa en tanto que se expresa de forma directa y en
primera persona.



J. Oscar Elias B.
401-7 CM
Poética