1.

Aristóteles, Pol., III, cap. VII, 1279a.
2.
Carlos Bolívar Bonilla Baquero, columnas en el periódico la nación; “la adultez”

SCHOLA; UNA PROPUESTA EMANCIPADORA

El lenguaje; conjunto infinito de posibilidades, de mezclas y divisiones; sistema de
unión mágico, casi irreal, que permite a las especies, a lo vivo, la exposición y
recepción de demandas; esencia, que a través de los signos une, separa,
construye y derrumba mundos, realidades… verdades; cognición en conjunto de
otros procesos que permite la comunicación, el paso de animal en humano;
Aristóteles en su filosofía política menciona, “el hombre es un animal social”,
donde su capacidad del lenguaje es la que le permite esta categoría, pues gracias
a esto, es capaz de crear una memoria colectiva y un conjunto de leyes que
diferencia lo permitido de lo prohibido
1
. Visualizando la importancia que posee el
lenguaje en la dinámica humana, es necesario, entrar en la discusión del espacio
segundario donde la labor del núcleo social en este proceso cognitivo va a ser
reforzado o corregido… ¡la escuela!
“El tiempo, todo lo puede”, dicho popular, que señala lo dinámico de todas las
partes que componen la realidad; nada es estático, todo transmuta; con la
presente premisa la discusión, sobre el trocar que toman los signos, las palabras,
las voces y letras en la línea cronológica, se hace necesaria; como es conocido
por la tradición oral, escrita, corporal y emocional lo que fue ayer, en el presente
no significa lo mismo, pues el contexto diverge por múltiples causantes, y el
significado o importancia de los acontecimientos se trasmutan a las necesidades
del tiempo; lo conflictivo del avanzar es la gran incógnita del, ¿hacia dónde nos
dirigimos?; parece que la línea trazada es jalada por un progreso y superación de
lo humano que no da espera; pero entonces, ¿qué se entiende por superación?;
BONILLA BAQUERO, CARLOS BOLÍVAR en su crítica al adultocentrismo, realiza
un paralelo de la superioridad adulta sobre el niño, en el que hace alusión a la
adultez como una exageración de la infancia, pues pasamos de hacer pataletas a
destruir naciones por caprichos
2
; el paralelo permite realizar una analogía respecto
3.
Pierre Chantraine (1977). «Σχολή». Dictionnaire étymologique de la Lange Grecque. 4-I (Ρ-Υ). París: Klincksiek. p. 1082-1083.

a ciertas características de lo humano que en su avanzar no son si no,
exageraciones de un pasado; en el que el cambio termina siendo un nombre y, un
grado y espectro causal. Entonces, ¿por que olvidar? o ¿transformar?; como se
menciona, son ciertas características de lo humano que por una necesidad de
inmediatez terminan siendo peligrosos alcances de la especie, que en su dinámica
de progreso dejan olvidadas sus bases y el logro termina siendo una expresiones
paradójicas a su génesis. En el caso especifico de la escuela (tomándola como
concepto), en la perceptiva etimológica escuela proviene del griego clásico σχολή
(skholḗ) por mediación del latín schola; curiosamente el significado original en
griego era de 'ocio, tranquilidad, tiempo libre', que luego derivó a aquello que se
hace durante el tiempo libre y, más concretamente, aquello que merece la pena
hacerse desde lo socialmente adecuado, de donde acabó significando 'estudio',
por oposición a los juegos, ya en el griego de Platón y Aristóteles
3
; la lejanía que
va tomando época tras época el concepto, demuestra esa transformación y olvido
de la base.
El profesor Francisco Arenas – Dolz (universidad de valencia, facultad de filosofía
y ciencias de la educación) en su obra “Los trípodes de Hefesto” nos dice:
“La capacidad del hombre para sustraerse al dominio de la
necesidad y de lo útil y entregarse a actividades libres y
desinteresadas desaparece cuando se pierde de vista la triada
de conceptos que el estagirita (Aristóteles) saca a relucir en los
libros finales de su “política”: “descanso” (anápausis), “trabajo”
(ascholía), “ocio” (sholé)…
… La relación entre esas tres realidades para el filósofo helénico
era más bien la que sigue: el descanso (anápausis) se ordena al
trabajo (ascholía), y el trabajo ordena al ocio (scholé). Bajo el
término “ocio” (scholé) hemos de entender ahí algo así como el
cultivo del espíritu. En esa triada de conceptos cabe establecer


una división: mientras que descanso (anápausis) y trabajo
(ascholía) se mueven en la esfera de lo necesario para la vida, el
cultivo del ocio (scholé) se mueve en la esfera de lo libre. Aquí
tenemos la diferencia entre “vivir” y “vivir bien”, o, si se quiere,
entre “sobrevivir” y “vivir”. No hay que ser especialmente
observador para advertir que en nuestro mundo se pierde cada
vez mas de vista esa diferencia”.
“Los trípodes de Hefesto” (página 8)
La transformación de SCHOLA en ESCUELA, desemboca como insumo en la gran
crisis social actual, pues, la etiqueta o símbolo que se le atribuye a un componente
de la realidad determina en gran medida su espacio en lo real, y, la escuela siendo
el lugar que compensa lo aprendido en la familia, y por consiguiente el espacio
que construye mayor mente el humano en sociedad, si su labor es confusa, sus
consecuencias son nefastas.
Como se observa en la escuela actual, en donde, un modelo pedagógico
dominante en el ámbito escolar, tiene implícito formas de obligar, de amenazar, de
ofender o regañar al sujeto, que posiblemente genera un proceso de formación
conflictivo; hace necesario el cuestionamiento de cuál es la finalidad de la escuela;
pues si se sigue con el extremismo adultocentrista de esta dinámica educativa,
¿Quién podría desarrollarse así mismo en un ambiente tan hostil y tan cotidiano
como este?, ¿Qué valores sociales se están interiorizando?, y ¿Qué gusto u
optimismo se fomentan en su relación de aprendizaje?; estos cuestionamientos
exigen la alternativa de un modelo pedagógico realmente lúdico, en el que se
vuelva a sus raíces griegas antiguas y permitir una autogénesis de la escuela,
donde esta se convierta en un espacio de disfrute, goce y armonía; la schola pide
su espacio emancipador.

3.
Pierre Chantraine (1977). «Σχολή». Dictionnaire étymologique de la Lange Grecque. 4-I (Ρ-Υ). París: Klincksiek. p. 1082-1083.

Bibliografía
- Aristóteles, Pol., III, cap. VII, 1279a.
- Carlos Bolívar Bonilla Baquero, columnas en el periódico la nación; “la
adultez”
- Pierre Chantraine (1977). «Σχολή». Dictionnaire étymologique de la Lange
Grecque
- profesor Francisco Arenas – Dolz; Los trípodes de Hefesto






Luis Eduardo Barrios Arias
Cod: 2010193499
Fabian Gerardo Vargas Trujillo
Cod: 2010193080


Para:
Clara Picón
Docente de psicología educativa