INTRODUCCIÓN

:

Es muy importante tener en cuenta el concepto de que no son en sí mismos enfermedades, como
tales, sino formas extremas de ser.

Los rasgos (2) de la personalidad son variantes de la normalidad, y que por tanto no tienen porque
conducir hacia el desarrollo de un trastorno de la personalidad. Los trastornos de personalidad
sueles ser formas de comportamiento duraderas y profundamente arraigadas en el paciente, que
se manifiestan de manera inflexible como modalidades estables.

Cuando los rasgos de la personalidad son rígidos e inadaptados y provocan deterioro funcional o
malestar subjetivo, se puede diagnosticar también un trastorno de la personalidad. Nunca deben
diagnosticarse antes de los 18 años, a excepción del trastorno antisocial o disocial, que se puede
diagnosticar a partir de los 14 años de edad. Los estudios de agregación genética han corroborado
la existencia de una gran concordancia entre gemelos monocigóticos, en algunos tipos de éstos
trastornos. Existen varias clasificaciones, y analizaremos los mismos con la más usada, la DSM IV
TR, que distingue;

- Trastornos de la personalidad A.
- Trastornos de la personalidad B.
- Trastornos de la personalidad C.

TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD A:

Son sujetos extraños, excéntricos, tienden a aislarse. Existe agregación genética y características
clínicas compartidas con las psicosis. Más frecuentes en hombres que en mujeres.

- Trastorno paranoide de personalidad A1:

Son sujetos desconfiados, suspicaces, siempre dispuestos a interpretar las relaciones en clave de
perjuicio o como agresiones. Hipersensibles a agravios, rencorosos y posesivos. Sienten su
entorno como plagado de conspiraciones SIN FUNDAMENTO. Prevalencia: 2,5%, más frecuente
en varones.

- Trastorno esquizoide de personalidad A2:

Las personas con una personalidad esquizoide (3) son introvertidas, ensimismadas y solitarias.
Son emocionalmente frías y distantes. Son incapaces de gozar y también de sufrir. A menudo está
absortas en sus propios pensamientos y sentimientos y son temerosas de la aproximación.

- Trastorno esquizotípico de personalidad:

Se caracteriza por dificultades (4) en la relación social. El sujeto quiere relacionarse, pero no
consigue hacerlo de forma eficaz. Presenta rasgos asociados a los de la psicosis, tendencia a las
ideas de referencia, creencias raras o pensamientos mágicos. Prevalencia general del 3%. Está
muy próximo a la esquizofrenia, en la CIE10, no se engloba entre los trastornos de personalidad
sino entre los trastornos psicóticos.

TRASTORNOS PERSONALIDAD GRUPO B:

Son sujetos inestables e inmaduros, conflictivos y antisociales.

- Trastorno antisocial de la personalidad B1:

Es la incapacidad para adaptarse a las normas, conductas de rebelión, violencia y delincuencia.
Escasa respuesta al castigo. Tendencia a comportamiento de riesgo. La mentira, las faltas
injustificadas a clase, la huida del hogar, los robos, las riñas, el abuso de sustancias, y la
participación en actividades ilegales son experiencias habituales desde la infancia. Es más
frecuentes (3%) en hombres que en mujeres (1%).

- Trastorno límite de la personalidad o borderline, B2:

Lo fundamental es la inestabilidad, especialmente afectiva y también en las relaciones, con
cambios rápidos y extremos entre la idealización y la devaluación, el amor entusiasta y el odio, la
euforia y la ira. Su autoimagen es variable. Su estado de ánimo puede cambiar bruscamente.
Puede haber episodios psicóticos graves. Son impulsivos y tienden a los gestos de autolisis, a las
autoagresiones, y trastornos por abuso de sustancias.
- Trastorno narcisista de la personalidad, B3:

Son sujetos egoístas muy pendientes de la admiración de los demás, incapaces de empatía y de
comprender o respetar los sentimientos e ideas del otro.

- Trastorno Histriónico de personalidad, B4: Personas que necesitan ser el centro de atención, con
expresiones dramáticas teatrales.

TRASTORNOS PERSONALIDAD GRUPO C:

Son sujetos tímidos, inseguros, tendentes a la pasividad.

- Trastorno evitativo de la personalidad, C1:

Su característica fundamental es la inhibición (5) social. Desean establecer relaciones, pero se
sienten inseguros y temerosos de ser rechazados o ridiculizados. Tienen baja autoestima.
Se relaciona con la fobia social.

- Trastorno dependiente de la personalidad, C2:

Sujetos sumisos muy inseguros, que buscan la adhesión a una figura en la que delegan la
capacidad de decisión y las responsabilidades. Muy ansiosos en situaciones que impliquen
compromiso social.

- Trastorno obsesivo o anancástico de la personalidad, C3:

Son sujetos perfeccionistas, preocupados por el orden y la meticulosidad, inflexibles, tercos y poco
espontáneos. Muy volcados en el trabajo, se relaciona con el trastorno obsesivo compulsivo.