CEMENTERIOS ELECTRÓNICOS: ¿A DÓNDE VAN NUESTROS PCS?

eguro que nunca os habéis preguntado dónde acaban vuestros aparatos
electrónicos, vamos yo por lo menos no lo había hecho, para mí su ciclo
de vida era así:
Compra en Ebay -> Uso -> Reventa en Ebay
Compra en tienda en España -> Me doy cuenta de que soy idiota ->
Reventa en Ebay -> No lo quiere nadie -> Reventa en Segundamano ->
Que no tío ! -> A la Basura desmontado -> Piezas -> Reventa en Ebay
Compra en tienda en el extranjero -> Uso -> Reventa en Ebay
AIRIS -> Basura
Pues ahora lo vais a saber, nuestra basura tecnológica acaba
exactamente aquí. Y sí, tengo pruebas que lo demuestran (no penséis que
vais a encontrar mi PC….). No creo que la lectura de este artículo os haga
cambiar nada, tampoco lo espero, principalmente porque sería un
hipócrita si dijese que yo cambiaré algo….es triste, pero es la verdad,
sinceridad ante todo.

Es muy difícil calcular exactamente la cantidad de basura electrónica que
se genera anualmente en todo el mundo, pero unas cifras aproximadas lo
tasan en 50 millones de toneladas, que no está mal. En esta basura
incluimos móviles, ordenadores, impresoras, televisiones, Jordi Urtado,
Ramoncín….ups!

Toda esta cantidad de mierda necesita un lugar dónde alojarse pues su
destrucción total es imposible y la casi total es muy cara, así que lo más
fácil es mandarla a un país dónde nadie se queje, o si lo hacen, no
importe, como por ejemplo Ghana, en concreto el barrio de Agbogbloshie.




Este cementerio electrónico (e-waste) está ubicado entre el rió Densu que
se ha convertido en una auténtica pocilga completamente contaminada y
que ha estropeado un lugar hace años dedicado a la pesca de los
lugareños que buscaban aquí algo de alimento. Miles de niños acuden
diariamente a rebuscar entre esta basura en busca de cobre, aluminio y
cualquier otro material que puedan vender exponiéndose a materiales
peligrosos como el cadmio o el plomo y a lesiones importantes por cortes o
golpes. Entre los peligros a los que se exponen destacan:

Plomo en tubos de rayo catódico y soldadura
Arsénico en tubos de rayo catódico más antiguos
Trióxido de antimonio como retardante de fuego
Retardantes de flama polibromados en las cubiertas, cables y tableros de
circuitos
Selenio en los tableros de circuitos como rectificador de suministro de
energía
Cadmio en tableros de circuitos y semiconductores
Cromo en el acero como anticorrosivo
Cobalto en el acero para estructura y magnetividad
Mercurio en interruptores y cubiertas


Lo curioso de todo esto es que muchas de las empresas que mandan aquí
sus materiales recompran lo que les interesa a los traficantes de la zona
porque les sale más barato que extraerlos directamente. Esto está
directamente relacionado con la obsolescencia programada que
trataremos en un artículo próximamente pues merece un detalle bien
grande. Es curioso que exista una normativa internacional que prohiba el
envío de basura a terceros países y que no se respete pero es más curioso
todavía que la mayoría de esta llegue como donaciones a los países poco
desarrollados que cuando la reciben se ven obligados a tirarla porque
descubren que es inservible. Sin hablar ya de las estrategias para ocultarla
en los depositvos, entre las que figuran por ejemplo, llenar las CPUs de
Teléfonos móviles o similares que no funcionan o poner en la parte que se
revisa en las aduanas el material en mejor estado y dejar detrás el resto.



Gracias a muchas organizaciones no gubernamentales se han podido
detener estos hechos o por lo menos denunciarlos, ayudados eso sí, por
haber encontrado entre estas montañas de basura ordenadores con
información de Ministerios, Departamentos y/o Oficinas Gubernamentales,
tiene gracia….mucho escudo antimisiles, mucho escudo anti piratas pero
luego tiramos los PCs sin formatear….



Para finalizar, quiero hacer una reflexión más de estas que me
caracterizan. Cuando hablamos de avance de la ciencia no debemos
centrarnos sólo en el avance puramente tecnológico sino también en la
reutilización y desmantelado de estos buscando realizar el menor impacto
posible en el entorno. La mayor parte de las veces nos olvidamos de esto
último….por eso, os paso una idea interesante. La organización sin ánimo
de lucro Ewaste Foundation, con el objetivo de neutralizar este problema,
“ha puesto a disposición de empresas y organizaciones principalmente
una herramienta online mediante la que éste podrá medir su huella
electrónica (Ewaste footprint). Una vez se conoce el impacto de los
equipamientos electrónicos, éste se puede compensar mediante la
adquisición de un certificado de residuos. Por cada certificado vendido,
Ewaste Foundation se encargará de retirar el correspondiente número de
equipos peligrosos de los vertederos africanos para tratarlos de una forma
ecológica y segura.”
Basura electrónica: toxicidad e injusticia planetaria

Enviado por Fabiola el Lun, 03/07/2006 - 09:42 Ciencia y Tecnología
Consumo Responsable
Cementerio Electrónico en ChinaComo si no tuvieramos ya suficientes
fuentes contaminantes, ese computador (ordenador) donde estás leyendo
estas líneas también puede convertirse en una amenaza tóxica. Más de
nueve sustancias tóxicas, como el plomo, cromo, cobalto y mercurio; son
parte del ensamble de tu ordenador. Además, la basura electrónica
(desechos de calculadoras, ordenadores, laptops, móviles (celulares), etc.)
está creando serios problemas de toxicidad en China e India, lugares a los
que se envían para su desguace.

Cerca del 70% de los metales pesados que contaminan los vertederos y
basureros públicos provienen de aparatos electrónicos que las personas
desechan inadecuadamente. El mercurio y el cobalto, por ejemplo, son
tóxicos por inhalación, por contacto y por ingestión; y el cromo es tóxico
por inhalación e ingestión. Todos estos compuestos químicos forman parte
de los ordenadores y aparatos electrónicos que usamos a diario, y por
supuesto que se transforman en un serio problema medioambiental
cuando son botados directamente a un basurero sin intentar recuperar
esas componentes primero.

Mujeres chinas desarmando computadoresActualmente, los más grandes
"cementerios electrónicos" se encuentran en las costas de China e India.
Allí, trabajadores (hombres, mujeres y niños) laboran a diario reciclando los
metales que se puedan reusar, extrayendo el cobre de las bobinas de los
monitores CRT, el oro de algunos contactos eléctricos y separando lo
usable de lo no utilizable -sin ninguna medida de seguridad- por un sueldo
de $USD 1,50 al día.

Los países desarrollados y los países en vías de desarrollo desechan miles
de toneladas de basura electrónica cada año. Según la Enviromental
Protection Agency (EPA) en 1999:

"24 millones de computadoras en Estados Unidos (sus habitantes compran
más computadoras que ninguna otra nación) se volvieron "obsoletas. Sólo
14% (3.3 millones) fueron recicladas o donadas. El resto, más de 20 millones
de estos aparatos, fueron desechadas, incineradas, embarcadas como
exportaciones de desechos o temporalmente almacenadas".

Por su parte, un programa piloto de la EPA para recolectar basura
electrónica en San José, California, "calculaba que era 10 veces más
barato embarcar monitores a China que reciclarlos en Estados Unidos"
(informe "Exporting harm: The high-tech trashing of Asia", elaborado por la
Basel Action Network, BAN; y la Silicon Valley Toxics Coalition, SVTC, 2002).

Greenpeace se ha preocupado de este problema, y anuncia en su sitio
mexicano que el fabricante de computadores DELL eliminará los
compuestos tóxicos de sus equipos de aquí al 2009. Por su parte, otros
gigantes de la electrónica (como Hewlett Packard, LGE, Nokia, Samsung,
Sony y Sony Ericsson) también se comprometieron a eliminar algunos
químicos peligrosos a futuro. Motorola es una de las compañías que ha
fallado, ya que se comprometió a retirar ciertos tóxicos y luego amplió el
plazo fijado por ella misma. Las empresas que aún no se comprometen son
Acer, Apple, Fujitsu-Siemens, IBM, Lenovo, Panasonic, Siemens y Toshiba.

Por ahora como podemos ver, una parte del problema comienza a
solucionarse: los fabricantes eliminarán la mayoría de los componentes
tóxicos, pero el desecho, la reutilización y reciclaje de los aparatos
electrónicos sigue siendo una tarea pendiente. Una de las posibles
soluciones sería que los fabricantes y la industria electrónica se hagan
responsables por el desecho de sus aparatos al final de su vida útil, para lo
que deberían sustentarse planes de recogida y reciclaje de los aparatos,
evitando de este modo su proliferación en el medio ambiente.

La raíz del problema

Sin embargo, y a mi modo de ver, queda pendiente la tarea más grande y
más difícil de todas: que las personas consuman con moderación y
sobriedad. Porque lo que realmente importa (que nos estamos llenando de
basura chatarra por un consumo indiscriminado y casi "adolescente")
genera situaciones tremendamente injustas social y ecológicamente:
desechamos y escondemos la basura "en el patio trasero del mundo"
donde no se vea, provocando tremendos problemas de contaminación y
perpetuando prácticas abusadoras e injustas contra los trabajadores de
zonas económicamente deprimidas.

Esta es la verdadera razón de ser de la ecología: la justicia social y la
justicia interspecífica como objetivos de la acción. El consumo desmedido
de la sociedad occidental, sumado a la ineficiencia de los organismos
competentes para reciclar y reutilizar todo tipo de desechos, es una
combinación letal para nuestro planeta y para nosotros mismos


“México se inunda de basura electrónica
Los mexicanos desechan 300 mil toneladas de aparatos tecnológicos por
año. Denuncian la existencia de "cementerios clandestinos" de
computadoras, televisores y celulares De acuerdo con el Instituto Nacional
de Ecología, "sólo se recicla uno de cada diez kilos de estos desechos, y la
ONU ha detectado que la mayor parte de los municipios del país no tienen
la infraestructura para tratar esta basura", publica el periódico mexicano
Excelsior.



El problema radica en los compuestos y metales que poseen estos
desperdicios electrónicos: mercurio, plomo, cadmio, níquel, selenio,
arsénico, cromo y bromo, un riesgo para la salud y el ambiente.

"En promedio, en el transcurso de diez años, cada mexicano cambió una
vez de televisor, dos veces de computadora y cinco veces de teléfono
celular", destaca la nota.

El director de Recicla Electrónicos México, Álvaro Núñez Solís, alertó que en
el norte del país existen "cementerios clandestinos" de monitores de
computadoras y televisores que, por su composición química, son muy
difíciles de reutilizar.

El Valle de México cuenta con 94 mil toneladas cada año, la frontera
Tijuana-Ciudad Juárez, con 36 mil toneladas, Nuevo León con 20 mil
toneladas y Tamaulipas con 15 mil toneladas.

"Tenemos ahí una especie de bomba de tiempo, que todos sabemos que
está ahí, que está haciendo clic, clic, clic y no estamos sabiendo cómo
entrarle al tema", advirtió la coordinadora del Programa Universitario de
Medio Ambiente (PUMA), Mireya Imaz Gispert.