Contenido

I.- Acerca del Apocalipsis................................................................................................................... 2
I.1. ¿Quiénes eran los Nicolaítas? ¿Cuál era su doctrina?.............................................................2
I.2. En la Carta a la Iglesia de Pérgao se dice !ue ésta "i"en #donde está el trono de $atanás%.
&sta es una pro'a'le alusi(n a un antiguo ) *aoso altar onuental !ue se encontra'a en este
lugar. In"estiga de !ué altar se trata. ¿+(nde se encuentra actualente?.......................................,
I.,. ¿Qué es el ilenariso? -c*. Ap.2./. ¿Cuál es la posici(n actual del 0agisterio de la Iglesia
al respecto?..................................................................................................................................... 1
I.1. ¿Cuál es la ense2an3a teol(gica del Apocalipsis en lo re*erente a4...........................................1
a/ +ios.................................................................................................................................... 1
'/ Cristo.................................................................................................................................. 5
c/ El Espíritu $anto.................................................................................................................5
d/ 6a Iglesia............................................................................................................................ 7
e/ $atanás ) el isterio del al..............................................................................................7
II.- Acerca de la priera Carta de 8uan.............................................................................................9
II.1. ¿Qué es el género literario epistolar? ¿Qué características tiene?...........................................9
II.2. Presenta una estructura literaria de la 1 8n..............................................................................:
II.,. ¿Qué es el #Coa ;oánico%? ¿Cuál es su origen? ¿<iene alg=n "alor para nosotros tal
te>to? ¿$e encuentra en las ?i'lias protestantes?...........................................................................@
III. Acerca del Cuarto E"angelio......................................................................................................11
III.1. Presenta una estructura literaria del E"angelio....................................................................11
III.2. +octrinas griegas al tiepo de su coposici(n...................................................................1,
III.,. En el conte>to Aist(rico ;udío del tiepo4...........................................................................19
III.1. In"estiga los siguientes aspectos doctrinales del Cuarto E"angelio.....................................1:
?i'liogra*ía...................................................................................................................................... 21
2
Escritos de San Juan
I.- Acerca del Apocalipsis.
I.1. ¿Quiénes eran los Nicolaítas? ¿Cuál era su doctrina?
#6os Nicolaítas toaron este no're de NicolásB uno de los siete prieros diáconos de
8erusalén. <enía éste una esposa u) 'ellaB ) coo le reprendiesen de !ue era u) celosoB
para ;usti*icarse la present( a los *ielesB diciendo !ue se casase con !uien !uisiese. 6e era
*ácil pre"eer !ue nadie la toaría. &l no apro'a'a la ipure3aB ) era claro suponerloB )a
!ue nunca toc( otra u;er !ue no *uera la su)a. +e AecAo un Ai;o !ue tu"o guardo
continencia ) sus Ai;as peranecieron "írgenes Aasta la "e;e3. $in e'argoB al ani*estar
!ue !uería de;ar a su u;er ) por alguna e>presi(n al entendidaB sir"ieron de prete>to
para !ue se cu'rieran con su no're algunos !ue desprecia'an el atrionioB ) se
a'andona'an a toda clase de ipure3a. <ales eran los NicolaítasB los cuales tapoco tenían
escr=pulo en coer de lo inolado a los ídolos.%
1
Esta Aip(tesis so're la identidad del
*undador de la sectaB !ue no copartían )a Cleente de Ale;andría ni otros PadresB no tiene
ning=n "alor pro'atorio.
6a Aere;ía de los NicolaítasB *ue una preocupaci(n seria para la Iglesia de a!uel priiti"a.
6os Nicolaítas predica'an un li'ertina;e oral. Con ocasi(n de las *iestas idolátricasB los
paganos los in"ita'an a sus 'an!uetes ) participar en ellos Aa'ía sido proAi'ido por
andato apost(lico -Ccs. 15B 22-2@/. Estos 'an!uetesB !ue esta'an dedicados a la *ertilidadB
solían aca'ar en grandes orgías donde los coensales terina'an practicando la
prostituci(n sagrada.
<res eran las counidades cristianas a*ectadas por este pro'lea4 &*esoB Pérgao ) <iatira.
En &*esoB los Nicolaítas eran se>ualente li'ertinosB pero la counidad de los cristianos
detesta'a a'iertaente esas costu'res. En Pérgao lo eran ás a ni"el ideol(gico.
+e*endían la licitud de participar en los *esti"ales paganos ) la irrele"ancia de la
*ornicaci(n. 6o de*endían o no co'atían esta doctrinaB pero no se dice !ue la practicaran
coo en &*eso.
6os Nicolaítas en generalB de*endían la licitud de participar en los 'an!uetes sagrados
paganos sin renunciar por eso a su *e en 8esucristo.
Dna e>plicaci(n distinta es la !ue "e en el no're NiE(laos -en griego F "encedor o
doinador del pue'lo/ la traducci(n griega del Ae'reo ?alaGa -doinador del pue'lo/B del
1
Heli> Aat. -"er 'i'liogra*ía/
,
no're del pro*eta-adi"ino !ue pro"oc(B seg=n algunas interpretaciones ;udíasB la
des"iaci(n oral ) religiosa de IsraelB !ue coi( de los idolitos ) pec( de *ornicaci(n -N
25B1-@I ,lBJ.17I 8os 1,B22/. En este sentidoB Nicolaíta sería sin(nio de persona !ue
per"ierte las costu'res orales ) religiosas. El a'iente eclesial de la counidad de 8uan
co'ate esta Aere;ía por sus características peculiares4 tendencia a la gnosisB *alta de
"alores oralesB li're desaAogo de las pasionesB des(rdenes se>ualesB etc. 6as cartas de Ap
2 -Ap 2B 7.11-15.2.-21/ presentan la Aere;ía coo un c=ulo de Aorrores ) de*inen las
doctrinas Nicolaítas coo pro*undidades de $atanás -Ap 2B21/. A pesar de esta *uerte
poléicaB la Aere;ía so're"i"i( Aasta *inales del siglo IIB cuando *ue a'sor'ida por la
priiti"a Aere;ía gn(sticaB la o*ita
2
B no're !ue alude al culto de la serpiente -en griego
opAis/.
0ucAos siglos ás tardeB durante la Edad 0edia ) ás adelante toda"íaB el térino
Nicolaíta se us( para indicar a los !ue se oponían al celi'ato eclesiástico.
I.2. En la Carta a la Iglesia de Pérgao se dice !ue ésta "i"en #donde
está el trono de $atanás%. &sta es una pro'a'le alusi(n a un
antiguo ) *aoso altar onuental !ue se encontra'a en este
lugar. In"estiga de !ué altar se trata. ¿+(nde se encuentra
actualente?
En la ciudad de Pérgao -Ao) ?ergaaB <ur!uia/ e>istía una gran *uente de adoraci(n
pagana a dioses *alsosB coo Keus o 8=piterB !ue era el dios principal de las deidades !ue
ellos adora'an.
E>iste una le)enda !ue dice !ue los dioses Aa'ían "isto el naciiento de Keus desde lo alto
de la colina donde se edi*ic( Pérgao.
$e constru)( un enore altar para adoraci(n a dioses en la acr(polisB la cual se considera
coo una de las grandes ara"illas de a!uella época ) es ésta a la cual Aace alusi(n. 6as
personas !ue adora'an a Keus podían tener otros diosesB pero de'ían "erlos coo
su'ordinados a este.
2
L*itas es un no're genérico para "arias sectas gn(sticas en $iria ) Egipto !ue se desarrollaron alrededor
del a2o 1.. d.C. El no'reB o pala'raB se deri"a del griego opAis !ue signi*ica MserpienteM. El pensaiento
co=n !ue tenían estas sectas es la gran iportancia !ue dan a la serpiente de los relatos 'í'licos de Adán )
E"aB puesto !ue este anial es la cone>i(n entre el ár'ol del conociiento -del 'ien ) del al/ con la gnosis o
conociiento. Contrariaente a la interpretaci(n cristiana de la serpiente coo $atanásB los o*itas iran a la
serpiente coo la Aeroína ) asignan a la *igura !ue la ?i'lia identi*ica con +ios con la del al"ado
+eiurgo.
1
$in e'argoB a pesar de esa treenda adoraci(n pagana !ue e>istíaB a los cristianos
"erdaderos de Pérgao se les dio gran encoio por!ue a pesar de !ue Mla casa de $atanásM
se encontra'a en ese lugarB ellos seguían siendo *ieles a +iosB sin iportar lo !ue eso
iplicara.
$eg=n Nino CailleriB autor del li'ro4 #Los monstruos de la razón», el actual onuento
se encuentra en la ciudad de ?erlín. +ice en su li'ro4 #A prop(sito de los ceenteriosB el
diario sueco Svenska Dagbladet sostenía el 29 de enero de 1@:1 !ue la tu'a de 6ennin
Aa'ía sido construida por el ar!uitecto $t;use" so're el odelo de un antiguo altar de
Pérgao. O no era un altar cual!uiera. Este altar *ue lle"ado por los na3is a ?erlín ) los
so"iéticos se apoderaron de él al *inal de la guerra.
El altarB sin e'argoB no está en ning=n useo so"iético. ¿Por !ué? $eg=n Pur'rand
,
B
este altar ser"ía para o*iciar ritos satánicos en la antigua Pérgao -coo es 'ien sa'idoB el
culto a $atanásB es ucAo ás antiguo !ue el cristianiso/. O se alude a él en el pasa;e del
Apocalipsis re*erido a la Iglesia de PérgaoB en el Asia 0enor4 Q$é donde Aa'itasB donde
está el trono de $atánR%
I.,. ¿Qué es el ilenariso? -c*. Ap.2./. ¿Cuál es la posici(n actual del
0agisterio de la Iglesia al respecto?
6a sustancia del ilenariso se encuentra o consiste en !ue Cristo "ol"erá al *inal de los
tiepos para esta'lecer su reino después de la consuaci(n de las cosas. Este dato *ue
discutido por 0arci(nB ) <ertuliano tenía ra3(n en de*enderlo contra él. $igni*ica
solaente !ue Aa)B en los =ltios tieposB un espacio cu)a duraci(n nos es desconocida )
!ue contiene la segunda "enida de CristoB la resurrecci(n de los santosB el ;uicio general ) la
instauraci(n de la nue"a creaci(n.
I.1. ¿Cuál es la ense2an3a teol(gica del Apocalipsis en lo re*erente a4
a/ +ios.
+ios es =nico ) so'eranoB a lo largo de todo el Apocalipsis se su'ra)a de anera especial la
trascendencia *rente a las pretensiones del eperador !ue desea'a ser tratado coo un diosB
coo una instancia =ltia. +iosB entonces es presentado coo el +ios de la a;estadB del
poder ) la gloria -Ap. 1B2I 7B1.I 11B1.15I 15B,/. Es el +ios tres "eces santo4 &l solo e>isteB
,
NicAard Pur'rand *ue un pastor e"angélico luterano de origen ;udío !ue naci( en el 1@.@ en Nuania.
5
pues a &l solo le con"iene el Oo $o) -Ap. 1B:/. Es el $e2or de todas las cosasB pues les da el
ser ) las conser"a -Ap. 1B:.11/.
Esta so'eranía de +ios doina toda la perspecti"a del Apocalipsis ) *ora coo su espina
dorsal. En esto los cristianos seguios la línea tra3ada por los ;udíos. $in e'argoB la
originalidad cristiana consiste en !ue los cristianos no se contentan con pro*esar la
so'eranía =nica de +iosB sino !ue irrupen en el undo cultural iperial denunciando
*uerteente el sacrilegio !ue se coente al traspasar esta so'eranía di"ina a un ser
puraente ortal ) *ali'le.
'/ Cristo.
8es=s es +ios. En el Apocalipsis se Aa'la relati"aente poco del 8es=s Aist(rico. Por el
contrario aparece resplandeciente el Cristo glorioso ) resucitado en el cielo. Casi toda la
noenclatura del Cristo del Apocalipsis está ontada so're la cla"e de su di"inidad.
Ante todo aparece coo el ;ue3 en"iado por +ios para "engarse de los eneigos de su
iglesia -Ap. 1B 9.1,I 1@B1/. Es el Ci;o del Ao're !ue +aniel Aa'ía "isto "enir so're las
nu'es del cielo para el ;uicio escatol(gico. Es ta'ién el 0esías-Ne) !ue será entroni3ado
en $i(n ) conseguirá derrotar a los re)es de la tierra re'elados contra +ios. Cristo es la
#estrella de la a2ana% !ue se da así iso coo recopensa a los cristianos -Ap. 2B2:I
22B17/ para !ue puedan "i"ir en su intiidad. &l da a los Ao'res la gracia ) la pa3 )
reci'eB en su condici(n de +iosB la adoraci(n de todo el undo creado -Ap. 5B12-11/.
Esta clara a*iraci(n de la di"inidad de CristoB dentro de la ás estricta con*esi(n de la
unicidad de +ios ) la constante presentaci(n del Espíritu coo *orando parte de la
cu're celestialB nos da paso para reconocer en el Apocalipsis la induda'le con*esi(n
trinitariaB )a u) desarrollada en la literatura neotestaentaria ) en los propios escritos
;oánicos.
c/ El Espíritu $anto.
Cristo resucitado Aa'la aAora a sus Iglesias a tra"és del Espíritu4 #El !ue tenga oídosB !ue
escucAe lo !ue el Espíritu dice a las Iglesias%. Es el Espíritu de pro*ecía !ue !ueda
condensado en el testionio de 8es=s !ue recoge el Apocalipsis. Es el Espíritu !ue
posi'ilita a 8uan reali3ar su *unci(n de pro*eta. Es el Espíritu !ue capacita ta'ién a la
Iglesia para su *unci(n pro*ética en edio del undo ) !ue "i"i*ica a los dos pro*etas
asesinados. Es el Espíritu !ue proete desde el cielo a los !ue Aan uerto en el $e2or !ue
7
podrán descansar de sus tra'a;os. A este Espíritu se alude ta'iénB pro'a'leenteB en 1B1B
cuando 8uan Aa'la de los #siete espíritus !ue están delante del trono%4 con los siete espíritus
se Aace re*erencia al =nico EspírituB !ue es si'oli3ado ta'ién por las siete antorcAasB )
los siete o;os !ue están en presencia del trono. Es el Espíritu !ueB al unísono con la Esposa
a la !ue da "idaB dice a 8es=s #Sen%.
d/ 5a Iglesia.
6a Iglesia es la reali3aci(n Aist(rico-escatol(gica del pue'lo de +ios. 6a Iglesia constitu)e
el punto *ocal de todo el Apocalipsis. Contra ella se desencadena la lucAa de $atanás. Pero
Cristo inter"iene a *a"or de ella. 6a Iglesia es el reino de +ios ) de Cristo !ue se Aa de
esta'lecer de*initi"aente después de la derrota de las potencias alignas.
Para entender 'ien el Apocalipsis es necesario tener en cuenta !ue el undo celestial ) el
undo terreno tienen entre si una do'le ) recíproca relaci(n de sonido ) de eco. <odo lo
!ue sucede a'a;o tiene su eco arri'a ) "ice"ersa. El Apocalipsis no se plantea el pro'lea
cronol(gicoB sería in=til intentar descu'rir en él una descripci(n anticipada del tiepo !ue
"a de la resurrecci(n de Cristo Aasta su parusía.
En esta e>Aortaci(n relati"a al tiepo presente está siepre palpitante la iagen de
no"ia3go ) atrionio !ue une a CristoB el Cordero inolado con su IglesiaB el #pue'lo de
los santos% o consagrados. 6a adonici(n tiene en cuenta !ue la gloriaB el resplandorB
pertenece a la es*era celestialI ientras !ue la lucAa es lo !ue predoina en el tiepo pre-
escatol(gico. Así se e>plica !ue la descripci(n de la 'oda tenga clara re*erencia al escenario
celestial. Esto !uerría decir !ue entre la resurrecci(n de Cristo ) su parusíaB las relaciones
entre Cristo ) la Iglesia serían eraente preparatorias. El rito de la 'oda de'ería ser
celestialB por esoB siepre !ue la IglesiaB en el escenario terrestreB se engalana
e>cesi"aenteB lo Aace con re*erencia a otro aante4 se trataría de un adulterio.
e/ $atanás ) el isterio del al.
<oda"ía Ao) los pensadores conteporáneos no Aan resuelto el pro'lea de la presencia
del al en el undoB )a !ue sa'en u) 'ien !ue éste no se e>plica solaente por la siple
sua de las culpas indi"iduales. Por eso se supone !ue e>ista el 0al con a)=sculaB una
especie de clia alignoB de estructura pecainosa !ue containa la e>istencia ) la
coe>istencia Auana.
9
Pero la gran lecci(n del Apocalipsis es !ue el 0al no pertenece a la espera de lo di"inoB
sino de lo creado. Por tantoB el Ao'reB a)udado por +iosB puede "encer el alB incluso
cuando éste se encarna en estructuras poderosas coo *ue el Iperio roano.
II.- Acerca de la priera Carta de 6uan.
II.1. ¿Qué es el género literario epistolar? ¿Qué características tiene?
El género está apliaente representado en la ?i'liaB especialente en el Nue"o
<estaentoB dentro del cualB de los 29 li'ros !ue lo integran nada enos !ue 21 están
redactados en este género. Coo *en(eno literarioB el género epistolar es uno de los ás
uni"ersales4 puede decirse !ue se encuentra en todas las literaturas de todos los tiepos.
Puede di"idirse en dos especies4 el *ailiar ) corriente -cartas/ ) el didácticoB sapiencíal o
culturalista -epístolas/. 6a segunda especie ta'ién Aa sido epleada u) apliaente
para desarrollar ense2an3as *ilos(*icasB religiosasB cientí*icasB etc. -p. e;.B entre los griegos
las cartas de Arist(telesB entre los latinos las de $énecaB entre los ára'es las de A"erroes/.
A'as especies de género epistolar las encontraos en la ?i'lia.
6a estructura literaria de las epístolas apost(licas no es uni*ore. Incluso algunas de ellas
-Ce'reos ) $antiago/ parecen ás 'ien serones o tratados doctrinalesB a los !ueB por
alguna ra3(n pastoralB se les agreg( alg=n aspecto de carácter epistolar -coo el cap. 1, de
Ce'reos o el coien3o de $antiago./ 6as cartas !ue con a)or propiedad pueden llaarse
así respondenB en térinos glo'alesB al odelo clásico roanoB !ue consistía en4 a/ un
saludo inicialB precedido de la presentaci(n del autor ) la indicaci(n del destinatarioI '/ el
te>to o cuerpo de la carta propiaente dicAoB ) c/ la despedidaB !ue incluía saludos de
personas conocidas del autor ) del receptorB ) saludos para esas personas.
6os autores cristianos odi*icaron en ocasiones este odelo de carta en algunos de sus
detalles. Por e;eploB en lugar de la característica salutaci(n inicial roana M$aludMB Pa'lo
introduce al coien3o de casi todas sus epístolas una e>presi(n ás cople;aB !ue da
testionio de su *e4 #Tracia ) pa3 Uo ta'ién4 #TraciaB isericordia ) pa3% a "osotrosB de
+ios nuestro Padre ) del $e2or 8esucristo% -c*.B coo e;eploB No 1.9/. Estas pala'ras "an
noralente seguidas de una acci(n de gracias o de una oraci(n en *a"or de los
destinatarios de la carta.
+el iso odoB la despedida no se liita al escueto ) *río #Pásalo 'ien% !ue leeosB por
e;eploB en la carta del tri'uno Claudio 6isias al go'ernador Héli> -CcA 2,.,./B sino !ue a
:
enudo inclu)eB ;unto a saludos personalesB una e>Aortaci(nB 'endici(n o do>ologíaB !ue es
una a*iraci(n de la *e con !ue el autor cierra sus escritos.
II.2. Presenta una estructura literaria de la 1 6n
0ucAas Aan sido las di"isiones propuestas por los autoresB sin !ue ninguna sea satis*actoria.
6a epístola no sigue un plan l(gicoB sino ás 'ien analítico. El P. H. 0. ?raunB en su li'ro
H. 0. ?raunB Les Épitres de Saint Ioan, en La Sainte Bible de Jιrusalem -París 1@7./ la
di"ide de este odo4 una corta introducci(n -141-1/I cuatro grandes teasB !ue son
presentados en dos partes -145-242: ) 242@-147/B correspondiéndose paralelaente. Dna
tercera parte -149-5412/B so're la *uente de la caridad ) de la *eB copleta las dos anteriores.
$igue la conclusi(n -541,/ ) dos copleentos -5411-19 ) 541:-21/. Esta es puesB la
estructura !ue se utili3a en la ?i'lia de 8erusalén.
1/ Introducci(n4 6a Pala'ra encarnadaB edio de couni(n con el Padre ) el Ci;o -141-1/.
2/ Priera parte4 El cristiano Aa de cainar en la lu3 -145-242:/. Principio4 Cainar en la
lu3 -145-9/.
a/ Noper con el pecado -14:-242/.
'/ L'ser"ar los andaientos -24,-11/.
c/ Tuardarse del undo -2412-19/.
d/ +escon*iar de los anticristos -241:-2:/.
,/ $egunda parte4 El cristiano Aa de "i"ir coo Ai;o de +ios -242@-147/. Principio4 Si"ir
coo Ai;os de +ios -242@-,42/.
a/ Noper con el pecado -,4,-1./.
'/ L'ser"ar los andaientos -,411 -21/.
c/ Tuardarse del undo -,41,I 145-7/.
d/
1
+escon*iar de los *alsos pro*etas -141-1/.
1/ <ercera parte4 6a *uente del aor ) de la *e -149-5412/.
1
Este apartadoB )a no la utili3a la ?i'lia de 8erusalén actualente. $e puso coo era re*erencia.
@
a/ En la *uente del aor -149-541/.
'/ En la *uente de +ios -545-12/.
5/
5
Conclusi(n4 L';eto del escrito -541,/.
7/ Apéndices ( adiciones4
a/ 6a oraci(n por los pecadores -5411-19/.
'/ Nesuen de la epístola -541:-21/.
II.,. ¿Qué es el #Coa 7oánico%? ¿Cuál es su origen? ¿8iene alg9n
"alor para nosotros tal te:to? ¿$e encuentra en las ;i'lias
protestantes?
El te>to griego o*rece pocos pro'leas te>tuales. $in e'argoB la Sulgata nos presenta un
pasa;e !ue plantea un gra"e pro'lea de crítica te>tual. El te>to suena así4 MQuoniam tres
sunt ui testimonium dant in !"elo# $ater, %erbum et Spiritu San!tus, et &i tres unum sunt'
(t tres sunt ui testimonium dant in t)rra# Spiritus et aua et sanguis, et &i tres unum sunt .M
6as pala'ras su'ra)adas Aan reci'ido el no're de Coa ;oánico. Este te>to no se
encuentra en ning=n anuscrito griegoB e>cepto en cuatro tardíos. Halta ta'ién en todas
las "ersiones orientales antiguas. O aun!ue se encuentra en la a)or parte de los
anuscritos latinosB sin e'argoB *alta ta'ién en los e;ores ) ás antiguos coentarios
de la Setus 6atina ) de la Sulgata. 6os c(dices ás antiguos de la Sulgata -Aiatinus)
HuldensisB AracAanusB $angeranensisB Sallicellanus/ no tienen el Coa. 6o tienenB en
ca'ioB los c(dices posteriores al siglo IV -Ca"ensisB 6eo"icensisB CoplutensisB
<oletanus/. Por lo dicAo se puede suponer con *undaento !ue el Coa no se leía en la
Sulgata priiti"a.
Antes de PriscilianoB o'ispo de W"ilaB ning=n Padre de la IglesiaB sea griego o latinoB aduce
este te>toI lo cual resultaría ine>plica'le si se Aallase en la 1 8nB )a !ue lo Aa'rían utili3adoB
a no dudarloB en las contro"ersias trinitarias.
6a priera atestaci(n segura del Coa se encuentra en un escrito priscilianista espa2ol
llaado el 6í'er ApologeticusB atri'uido a Prisciliano por ucAos autoresI otrosB siguiendo
a +o T. 0orinB lo atri'u)en a InstancioB discípulo de Prisciliano. En el te>to priscilianista
los testionios terrestres están delante de los celestes4 M$icut loAannes ait4 tria sunt !uae
testioniu dicunt in térra a!uaB caro et sanguisB et Aaec tria in unu suntB et tria sunt !uae
testioniu dicunt in cáelo PaterB Ser'u et $piritusB et Aaec tria unu sunt in CAristo
5
Este apartado tapoco se utili3a en la actualidad.
1.
lesu.M. +espués de Prisciliano los tres testionios celestes son citados *recuenteente en
los docuentos espa2oles ) a*ricanos.
6os estudios odernos so're la autenticidad del Coa lle"an a las conclusiones
siguientes4
a/ El Coa no es auténticoB sino una interpolaci(n en el te>to latino de la Sulgata. En la
Iglesia priiti"a era desconocido tanto en Lriente coo en Lccidente.
'/ En Lriente nunca *ue aceptadoI en ca'ioB en LccidenteB sí. Pero Aa) !ue distinguir dos
épocas4 en la priera época es desconocido por todos los testionios -Setus 6atinaB
<ertulianoB $an CiprianoB $an CilarioB $an A'rosioB $an 8er(nioB $an AgustínB 6ucí*ero
Cal./B e>cepto en Espa2aB en donde coien3a a aparecer.
c/ En Espa2a re"isti( dos *oras4 una ortodo>aB a tra"és de la Setus 6atinaB ) otra con
eleentos AeréticosB 'a;o la in*luencia de Prisciliano. 6a *ora priscilianista tal "e3
dependa de la e>égesis aleg(rica de $an CiprianoB so're los tres testigos terrestres
no'rados por $an 8uan.
d/ Al principio de'i( de ser pro'a'leente una nota arginal e>istente en los anuscritos
latinos de la 1 8n. Cacia ediados del siglo IS pas( del argen al te>to en alg=n c(dice de
la Setus 6atina copiado en Espa2a. En el siglo S entr( en la SulgataB coo nota arginalB
en la recensi(n de $an Peregrino. En el siglo SII $an Isidoro de $e"illa lo traslad( del
argen al te>to. A partir del siglo VII *ue introducido en las deás recensiones de la
Sulgata de'ido a la in*luencia ) di*usi(n del te>to Aispánico de la SulgataB a la autoridad de
un pr(logo a las epístolas cat(licas atri'uido *alsaente a $an 8er(nio ) a la naturale3a
teol(gica del te>toB de tanta utilidad para las deostraciones escolásticas.
$o're la autenticidad del Coa se coen3( a disputar )a en el siglo VSI. Eraso de
Notterda lo suprie en las prieras ediciones de su Nue"o <estaento griego -1517-
151@/. Pero la contro"ersia se agudi3( so'reanera en el siglo VIV cuando todas las
ediciones críticas del Nue"o <estaento lo e>cluían 'asándose en ra3ones críticas. 0ucAos
cat(licosB sin e'argoB lo de*endíanB apo)ándose en ra3ones teol(gicasB principalente en
el decreto del concilio de <rentoB seg=n el cual Aan de ser reci'idos todos los li'ros
íntegrosB con todas sus partesB tal coo se leen en el te>to de la Sulgata.
6a Iglesia cat(licaB ante las dudas de algunos cat(licosB respondi( con un decreto del $anto
L*icio -1, de enero de 1:@9/B en el !ue declara'a !ue no se podía negar todo sin peligroB ni
si!uiera poner en duda la autenticidad del te>to de la 1 8n 549. $in e'argoB seis eses
despuésB el cardenal SaugAanB deseoso de paci*icar ciertos a'ientes ingleses e>citados por
la decisi(n del $anto L*icioB o'tu"o de personas autori3adas la seguridad de !ue la $agrada
Congregaci(n no Aa'ía intentado cerrar el de'ate. OB en e*ectoB "arios autores cat(licos
prosiguieron el estudio crítico del Coa. El ar3o'ispo de Hri'urgoB en ?risgo"iaB
11
concedi( el Ipriatur para la pu'licaci(n de una eoria de X. XYnstle en la !ue
nega'a el origen ;oánico del Coa ) lo atri'uía a Prisciliano. 6as discusiones
continuaron. OB *inalenteB el 2 de ;unio de 1@29 el $anto L*icio pu'lica'a una
interpretaci(n o*icial del decreto de 1:@9B en la !ue precisa'a4 MEste decreto *ue dado para
*renar la audacia de los doctores pri"ados !ue se arroga'an el derecAo de recAa3ar
enteraente la autenticidad del Coa ;oánicoB oB al enosB la ponían en duda con un
;uicio de*initi"o. No !uiso de ninguna anera ipedir !ue los escritores cat(licos
e>ainaran el asunto ás pro*undaente ) se inclinaranB después de Aa'er ponderado 'ien
en todas sus partes los arguentos con la oderaci(n ) prudencia !ue re!uiere la gra"edad
de la cuesti(nB Aacia la sentencia contraria a la autenticidadB con tal de !ue se ostrasen
dispuestos a soeterse al ;uicio de la IglesiaB a la cual *ue con*iado por 8esucristo el
encargo no s(lo de interpretar las $agradas EscriturasB sino ta'ién el de custodiarlas con
*idelidad.M Con esta declaraci(n la contro"ersia !ued( resuelta. O Ao) día los e>egetas se
pronuncian unánieente en contra de la autenticidad ;oánica del Coa. El decreto del
concilio de <rentoB !ue de*ine Msagrados ) can(nicos los li'ros íntegros con todas sus partes
en la edida en !ue *ueron usados por la Iglesia en el decurso de los siglos ) pertenecen a
la Sulgata 6atinaMB no se opone a la anera de pensar de los escrituristas. En e*ectoB la
Iglesia griega ) las Iglesias orientales nunca aditieron el Coa. O éste no se encontra'a
en la "erdadera Sulgata de $an 8er(nio.
ActualenteB las ?i'lias protestantes la inclu)en.
III. Acerca del Cuarto E"angelio.
III.1. Presenta una estructura literaria del E"angelio.
Estructura literaria de acuerdo a la ?i'lia de 8erusalén.
I. Prólogo (1,1-18)
II. Primera sección: El ministerio de Jesús
*' (l anun!io de la +ueva e!onom,a'
A. 6a seana inaugural.
a. El testionio de 8uan. -1B1@-,1/
'. 6os prieros discípulos. -1B,5-51/
c. 6a 'oda en Caná. -2B1-12/
?. 6a priera Pascua.
a. 6a puri*icaci(n del <eplo. -2B1,-22/
'. Estancia en 8erusalén. -2B2,-25/
12
c. Entre"ista con Nicodeo -,B1-21/
d. 0inisterio de 8es=s en 8udea. Zltio testionio de 8uan -,B22-,7/.
e. 8es=s entre los saaritanos -1B1-12/
*. 8es=s en Talilea -1B1,-15/
g. $egundo signo en Caná4 curaci(n del Ai;o de un *uncionario real -1B17-
51/
-' Segunda .iesta en Jerusal)n'
a. Curaci(n de un en*ero en la piscina de ?etesda -5B1-1:/
'. +iscurso so're la o'ra del Ci;o -5B1@-19/
/' La $as!ua del $an de %ida'
a. 6a ultiplicaci(n de los panes -7B1-15/
'. 8es=s caina so're el ar -7B17-21/
c. +iscurso en la sinagoga de Ca*arna=n -7B22-77/
d. 6a con*esi(n de Pedro -7B79-91/
0' La .iesta de las 1iendas'
a. 8es=s su'e a 8erusalén para la *iesta ) ense2a -9B1-,./
'. +iscusiones del pue'lo so're el origen de Cristo -9B25-,./
c. 8es=s anuncia su pr(>ia partida -9B,1-,7/
d. 6a proesa del agua "i"a -9B,9-,@/
e. Nue"as discusiones so're el origen de Cristo -9B1.-52/
*. 6a u;er ad=ltera -:B1-11/
g. 8es=s 6u3 del undo -:B12-,./
A. 8es=s ) A'raAa -:B,1-5@/
i. Curaci(n de un ciego de naciiento -@/
;. El ?uen Pastor -1.B1-21/
2' La .iesta de la dedi!a!ión'
a. 6a "erdadera identidad de 8es=s -1.B22-12/
'. Nesurrecci(n de 6á3aro -11B1-11/
c. 6as autoridades deciden atar a 8es=s -11B15-51/
3' 4in del ministerio p5bli!o 6 preliminares de la 5ltima $as!ua'
a. 6a pro>iidad de la Pascua -11B55-59/
'. 6a unci(n de ?etania -12B1-11/
c. Entrada esiánica de 8es=s en 8erusalén -12B12-1@/
d. 8es=s anuncia su glori*icaci(n por la uerte -12B 2.-,7/
e. Conclusi(n4 la incredulidad de los ;udíos -12B,9-5./
III. Segunda sección. La ora de Jesús, la Pascua del !ordero de "ios.
*' La 7ltima 8ena de Jes5s !on sus dis!,pulos'
a. El la"atorio de los pies -1,B1-2./
'. Anuncio de la traici(n de 8udas ) la despedida -1,B21-11B1-,1/
c. 6a "id "erdadera -15B1-19/
d. 6os discípulos ) el undo -15B1:-17B1/
e. 6a "enida del Paráclito -17B5-15/
*. Anuncio de un pronto retorno -17B17-,,/
g. 6a oraci(n de 8es=s -19/
-' La $asión
a. Prendiiento de 8es=s -1:B1-11/
1,
'. 8es=s ante Anás ) Cai*ás. Negaciones de Pedro -1:B12-1@B1-11/
c. Condena a uerte -1@B12-17/
d. 6a cruci*i>i(n -1@B19-22/
e. Neparto de los "estidos -1@B2,-21/
*. 8es=s ) su 0adre -1@B25-29/
g. 0uerte de 8es=s -1@B2:-,./
A. 6a lan3ada -1@B ,1-,9/
i. 6a sepultura -1@B,:-12/
/' (l d,a de la 9esurre!!ión'
a. El sepulcro "acío -2.B1-1./
'. Aparici(n a 0aría de 0agdala -2.B11-1:/
c. Apariciones a los discípulos -2.B 1@-2@/
0' $rimera !on!lusión :-;,/;</*=
I#. E$%logo.
a. Aparici(n a orillas del lago de <i'eríades -21B1-2,/
'. Conclusi(n -21B21-25/
III.2. +octrinas griegas al tiepo de su coposici(n.
a) ¿En qué consistía la doctrina gnóstica entre los siglos I y II?
El gnosticiso es una doctrina *ilos(*ica ) religiosa de los prieros siglos de la IglesiaB
e3cla de la cristiana con creencias ;udaicas ) orientalesB !ue se di"idi( en "arias sectas )
pretendía tener el conociiento intuiti"o ) isterioso de las cosas di"inas.
6os Neopitag(ricos practica'an una religi(n sincretistaB e3cla de ideas *ilos(*icas
Aelénicas ) de reiniscencias o eleentos orientalesB todo ello en aronía con la religi(n
roana o culto al eperador.
6a Escuela Neoplat(nica !ue insisten ucAo en cierta interpretaci(n aleg(rica de los itos
antiguos a los diosesB recAa3an el politeíso a'ierto ) grosero ) 'uscan cierta ascética )
aun una especie de conteplaci(n de la di"inidadB !ue los Aace sospecAosos de panteíso.
El Tnosticiso está directaente eparentado con el neopitagoríso ) con el
neoplatoníso el cual pretendían resucitar la antigua *iloso*ía paganaB ientras !ue el
gnosticiso se presenta'a coo cristiano.
6a gra"edad de esta Aere;ía !ue se presenta'a con sus "ariadísias ani*estaciones )
ultitud de "ariantes nos Aace coprender *ácilente la seriedad de la lucAa !ue antu"o
la Iglesia contra las ani*estaciones del espíritu gn(sticoB !ue en el *ondo era el espíritu
pagano. $e presenta'an con un ropa;e de ciencia ) alta especulaci(n de donde to( el
no're de gnosisB conociiento o cienciaB ) so're todo por!ueB realenteB tu"o una serie
11
de Ao'res de talento ) cualidades e>cepcionalesB !ue supieron presentar las ideas
*ascinadoras del gnosticiso con un atracti"o seductor.
Origen de la Gnosis: +espués de la "ictoria de Ale;andro 0agno ) de la suisi(n de los
pue'los orientales a los roanosB se in*iltraron en el undo grecorroano ultitud de
ideas orientales coo el dualiso ) cierto sentientalisoB propios de los ritos de LrienteB
a2adiéndose a esto el re;u"eneciiento de las ideas *ilos(*icas de Plat(n ) en general de la
*iloso*ía griega. El *en(eno ás saliente *ueron los di"ersos congloerados !ue
llaaos sisteas o religiones sincretistasB en los cuales predoina siepre cierta ansia de
lo di"ino ) de un conociiento ás ele"ado.
Formación: Entrado el siglo IIB se produ;eron dos AecAos !ue contri'u)eron
poderosaente a la *usi(n de a!uellos principios orientales e idea *ilos(*icas griegas con
algunas doctrinas cristianasB !ue es propiaente lo !ue constitu)e el gnosticiso.
Corresponde al auge siepre creciente de los congloerados sincretísticos de las religiones
) cultos orientales con los principios ) especulaciones neopitag(ricos ) neoplat(nicos.
El desarrollo del cristianiso el cual tra;o consigoB por una parteB el 'uen e*ecto de la
creaci(n de escuelas teol(gicasB !ue tendían a aroni3arB en cuanto era posi'leB las
especulaciones *ilos(*icas con los dogas cristianosB ás por otra parteB indu;o a algunos a
re'a;ar las doctrinas cristianas a los sisteas ) principios paganos ) Aacer con ellos una
aalgaa di*ícil de entender en nuestros días. Por una parte esta'an ellos i'uidos en los
principios paganosB )B por otraB no Aa'ían penetrado su*icienteente el alcance de los
principios cristianosB se e>plica !ueB no o'stante su talentoB ca)eran en las ás
in"erosíiles a'erracionesB "erdaderos ropeca'e3as ) concepciones e>tra"agantesB s(lo
coprensi'les en el a'iente en !ue se *oraron.
Procedencia: $íntesis de la procedencia de los di"ersos eleentos principales del
gnosticiso4
+e la *iloso*ía plat(nica se toaron algunas cuestiones un tanto especulati"asB coo la
teoría de las ideasB etc. Aun!ue acoodada a las nue"as corrientes.
+el neopitagoreísoB neoplatoniso se toaron ciertos principios ascéticos ) oralesB la
tendencia a la conteplaci(n di"inaB el panteíso.
Ltros eleentos se toaron de las religiones de EgiptoB Persia ) CaldeaB eran principios )
prácticas religiosas características del LrienteB !ue *oenta'an el sentientaliso religioso
) pretendían conducir a la uni(n con la di"inidad.
Eleentos cosog(nicos toados de los persasB Aind=es ) otros pue'los del E>treo
Lriente4 de aAí las eanaciones del principio supreo. 6os grupos de eonesB etc. Adeás
de a2adírseles la interpretaci(n aleg(rica ) *antástica de los itos ) de la teología priiti"a.
$e toaron di"ersos eleentos del cristianiso4 de la $agrada Escritura espigaron lo !ue
15
les parecíaB ) con las ás atre"idas alegorías lo acoodaron a sus concepciones. 6a idea
ás especí*icaente cristiana era la de la redenci(nB aun!ue ta'ién está e>presada de
alg=n odo en las religiones orientales. En el gnosticiso es sustancial el tea de la
redenci(nB aun!ue se presenta de una *ora e>terior cristianaB se la re"iste de un ropa;e
e>tra2o ) raro.
Puntos fundamentales de los diersos sistemas:
El punto 'ásico es la oposici(n *undaental ) eterna entre el +ios trascendental e
inaccesi'leB el a'iso inescruta'leB $er supreoB ) por otro lado la ateria in*oreB la
conce'ida coo principio ) origen del alB es lo !ue se denoina dualiso.
El segundo punto *undaental es la doctrina so're los seres interediariosB una serie de
criaturas producidas generalente por eanaciones del $er supreoB los llaados eonesB
esto esB principios eternosB por!ue en realidad de'ían Aa'er sido producidos desde la
eternidad. <odos estos eones de'en estar entrela3ados de un odo especialB distinto en los
di"ersos sisteasB ) ;unto con el $er supreo *ora'an el reino de la lu3I estos eones o
eanaciones i'an generalente por pare;asB ) eran enos per*ectos a edida !ue se
ale;a'an del $er supreoB de todos odos a=n el e(n in*erior poseía una partícula de
di"inidadB !ue iposi'ilita'a la creaci(n de la ateriaB por otra parteB al e*ectuarse estas
eanacionesB algunas partecitas de la di"inidad ca)eron en edio de la ateria ) allí se
Aalla'an coo desterradas entre un eleento contrario. <odo esto i'a encainado a
e>plicar el pro'lea del alB uno de los !ue ás Aan preocupado siepre a los Ao'res.
6a e>plicaci(n de los gn(sticos está 'asada en el dualiso persa ) en la teoría de los eonesB
eparentada con las ideas plat(nicas. Dno de los eonesB participante de la di"inidadB
pretendi( ascender en su posici(n ) a=n llegar al grado de $er supreoB ) así se re'ela
contra a!uélI es arro;ado entonces del reino de la lu3I este e(n se llaa deiurgoB crea el
undo aterial ) el Ao'reB enta'lándose con esto una lucAa constante entre el Ao're )
+ios.
Algunos gn(sticosB pasando adelanteB identi*icaron el deiurgoB contrincante de +iosB con
el +ios del Antiguo <estaento. 6as alas de los Ao'resB espirituales ) purasB son
partecitas de lu3 encerradas en la ateriaB de la !ue esperan ser rescatadas. Para rediir al
ala AuanaB encerrada en la ateriaB "ino otro e(nB *iel al $er supreoB el e(n CristoI este
counic( a las alas el conociiento de su "erdadero origen ) les ense2( el odo de
li'rarse de la ateriaB !ue es precisaente por el conociiento superiorB no por las 'uenas
o'ras. Este e(n di"inoB el Cristo de la *iloso*ía gn(sticaB no toa "erdadero cuerpoB pues
esto en su concepci(n es iposi'leB )a !ue la ateria es esencialente alaB adeásB ) por
eso isoB no redie por edio del sacri*icio de la cru3B sino ense2ando el conociiento
"erdadero con su e;eplo. $in cuerpo "erdaderoB Cristo no podía su*rir niB por tantoB
erecer.
17
Princi!ales manifestaciones del es!íritu gnóstico:
Do!etismo# Oa desde el siglo I aparecen asoos del espíritu gn(sticoI estos se ani*iestan
con la idea de un cuerpo aparente en CristoI esta doctrina reci'i( el no're de docetisoB )
en las di"ersas *oras !ue se present( se reducía a la idea de !ue Cristo no to( un cuerpo
"erdaderoB )a !ue la ateria es algo intrínsecaente aloB sino un cuerpo aparente.
Simón >ago# Hue sin duda precursor de los gn(sticosI se atri'uía una "irtud ara"illosaB
so're todo la !ue suponían de él sus seguidoresB lo constitu)eron en un "erdadero e(n
superiorB el deiurgo de los gn(sticosB una eanaci(n de +ios. $u no're dio origen al
pecado de sionía.
Saturnilo# Ense2o en Antio!uia Aacía el a2o 125B poniendo por 'ase de su sistea el
dualiso persaB el +ios de la 6u3 ) $atánB el principio del 'ien ) principio del al. $igue
los principios generales antes e>puestos.
Gnósticos "le#andrinos:
Bas,lides# Ense2a'a en Ale;andría Aacia el a2o 1,. de tendencias AelenísticasB para
recoendar su doctrina él ) su Ai;o IsidoroB pretendían Aa'erla reci'ido por ediaci(n de
$an PedroB llaado TlauEias.
%alent,n# Hue !uien lle"( a su apogeo la gnosis ale;andrinaI la lle"( a Noa entre el a2o
1,7 - 11.. Asienta el principio de la di"isi(n ) oposici(n entre los dos principios del 'ien )
el al. El desarrollo del principio del 'ienB o pléroaB es un "erdadero ;uego de ala'ares
por los eones !ue proceden de él ) a su "e3 producen otros. Dna pare;a de eones
interediarios es el antAropos ) eclesia.
Los ?.itas# $e les llaa o*itas por atri'uir a la serpienteB un papel iportante en el
desarrollo de la creaci(n. Eran asiiso copletaente inoralesB su sistea resulta una
"erdadera no"elaB por lo *antástico de los no'res con !ue aparecen sus di"ersas
rai*icaciones ) la e>plicaci(n !ue da'an so're la creaci(n del undo ) el pro'lea del
'ien ) del al.
$) ¿%ué era y en qué consistía el &ermetismo?
6as a*inidades entre el cuarto E"angelio ) el Aeretiso Aan sido estudiadas por C. C.
+oddB !uien "e en esta corriente la religi(n de los grupos cultos de la ci"ili3aci(n
Aelenística. $i 'ien los escritos agrupados en el Corpus Cereticu son posteriores a la
o'ra de 8uanB constitu)en un tipo de pensaiento religioso !ue se reonta a una época ás
antigua. En el AeretisoB entre el dios supreo ) el undo se ultiplican los
interediarios. Nos Aallaos u) le;os del pr(logo de 8uanB seg=n el cual todo Aa sido
19
AecAo por el =nico Ser'o. El espíritu Aerético desarrolla su tesis con gran lu;o de
precisiones naturalistas4 el nue"o naciiento o regeneraci(n e>ige una adreB la sa'iduríaB
) una siienteB el "erdadero 'ien. El !ue sie'ra es el !uerer di"inoB actuando por
ediaci(n de CeresB el ensa;ero celeste. 6a regeneraci(n procura al gnosis sal"í*icaB )
esto es un retorno al )o ás pro*undoB en una pérdida del )o en el todo. Nos encontraos
en las antípodas de la ística ;oánicaB !ue pone el acentoB en el carácter personal de la
uni(n entre el cre)ente ) +ios. 6a ágapeB tan *undaental para 8uanB *alta en el Aeretiso
coo en el gnosticiso.
III.,. En el conte:to <ist(rico 7udío del tiepo4
a) ¿%uién fue Filón de "le#andría?
Hil(n de Ale;andríaB conteporáneo de CristoB es el representante ás destacado del
;udeoAeleniso. Nos Aa legado una o'ra considera'leB copuesta ante todo por
coentarios aleg(ricos de la le) de 0oisés. Hil(nB con todos los recursos del pensaiento
*ilos(*ico griegoB trata de ;usti*icar las prescripciones de la le) ) tra3ar un itinerario ístico
Aacia la conteplaci(n de +ios. 6as Aistorias de los PatriarcasB por e;eploB aparecen coo
etapas en el progreso del ala. A'raAa es *igura de la *eI 8aco' de la ascesisI IsaacB de la
per*ecci(n.
$) ¿%uiénes fueron y dónde iieron los esenios? ¿En qué consistía su doctrina
y género de ida?
+e los esenios nos da noticias 8ose*o. El Aistoriador ;udíos nos dice !ue sus propiedades
eran counesB se atenían a una estricta disciplina ascética ) ponían en práctica una oral
e;or !ue la de los otros Ao'resI no o*recían sacri*icios en el <eplo por!ue tenían unas
lustraciones ás puras. Plinio el Sie;oB nos dice !ueB "i"ían en la orilla occidental del 0ar
0uertoB ) !ue son una #ra3a solitariaB ás e>tra2a !ue todas las deás del undo%.
En su centro counitarioB los eseniosB estudia'an día ) nocAe las EscriturasB ) se
eplea'an incesanteente en la tarea de copiar rollos para su 'i'lioteca. <oa'an su
aliento en co=nB ora'an ;untosB aun!ue pro'a'leente tenían sus celdas indi"iduales en
las cue"as de los acantilados "ecinos.
Por los docuentos encontrados en las cue"asB sa'eos !ue la secta *ue esta'lecida por su
*undador al !ue se designa con el título de #0aestro de 8usticia%B en tiepos de los
aca'eos. $e separaron del resto de los ;udíos ) arcAaron al desierto inspirados por la cita
de Is. 1.B, a preparar el caino del $e2or.
1:
Esta counidadB resucit( la "ie;a idea israelita de la guerra santaB conser"ada especialente
en el +euteronoio ) esta'a organi3ada a odo de un #e;ército de sal"aci(n%B enteraente
entregada a una *oraci(n ) disciplina rigurosas.
6os esenios pro*esa'an pertenecer a una #nue"a alian3a%B 'asada en el ensa;e de 0oisés
) de los Pro*etasB pero entendida a la lu3 de las ense2an3as del 0aestro de 8usticia ) de la
e>égesis autoritati"a dada por los Ai;os de $adocB los dirigentes sacerdotales de la
counidad.
En el pensaiento 'í'licoB la noci(n de alian3a es insepara'le de la del pue'lo elegido4
nacer israelita es signo de elecci(n. En contraste con esta ideaB cuando un ;udío adulto
ingresa'a a la secta de los eseniosB desepe2a'a un papel personal ) acti"o en la tarea de
con"ertirse en elegido de +ios. $u situaci(n particular desperta'a en él la conciencia de la
*ragilidad Auana ) de la realidad onipresente de la gracia di"inaB sentiientos !ue se
traslucen una ) otra "e3B a tra"és de los Cinos de Qurá.
III.1. In"estiga los siguientes aspectos doctrinales del Cuarto
E"angelio.
a) 'ristología(
8es=s está en el centro de todo el Cuarto E"angelio. 8es=s aparece desde el Cino inicial
coo Alguien en relaci(n a +ios. En e*ectoB 8es=s es el Ser'o eternaente e>istente en
+iosB él iso +ios. En el cuerpo del E"angelioB 8es=s aparece ante todo coo el Ci;o de
+ios. +ios es no'rado QPadreR en relaci(n a 8es=s @: "ecesI ) 8es=s es llaado QCi;oR 25
"eces. $iendo el Ci;o uno con el Padre-+iosB no es raro !ue en "arias ocasiones 8es=s se
proclae en *ora a'soluta #Oo $o)%B atri'u)éndose así el e!ui"alente del No're di"ino
) situándose en el iso ni"el del +ios Q!ue esR.
8es=s es ta'ién el Ci;o del Ao'reB es el 0esías anunciado en la 6e) ) en los Pro*etasB )
es el $e2or. HinalenteB a lo largo del E"angelio 8es=s se presenta con siete títulos !ue
ani*iestan sus *unciones sal"í*icas en relaci(n a los Ao'res4 QOo so) el Pan de SidaRB
QOo so) la 6u3 del undoRB QOo so) la PuertaRB QOo so) el ?uen PastorRB QOo so) la
resurrecci(n ) la "idaRB QOo so) el caino ) la "erdad ) la "idaRB QOo so) la "id
"erdaderaR.
$) Pneumatología(
El agua !ue 8es=s proete a la saaritana es sí'olo del Espíritu $anto. Esa agua "i"aB
arcana por su origen puesto !ue no "iene de po3o sino !ue 8es=s la daB es ta'ién
isteriosa por su naturale3aB pues es Qel don de +iosR !ue !uitará la sed para siepreI ás
1@
a=nB se con"ertirá en !uien la 'e'iere en una *uente 'rotante para "ida eterna. Ese don de
+ios está en el cre)ente coo principio dináico de un culto nue"o ) auténticoB propio de
la era esiánicaB instaurada por 8es=s. Es lo !ue proclaan las pala'ras de 8es=s4 QPero
llega una Aora ) aAora esB cuando los "erdaderos adoradores adorarán al Padre en Espíritu )
SerdadR -1B2,/.
c) Eclesiología(
Algunos te(logos niegan la eclesiología en el Cuarto E"angelio. $in e'argoB el P. Alda)
nos dice !ue 8uan interpreta la uerte de 8es=s con un signi*icado puraente eclesiol(gico.
Que para 8uanB la Iglesia tu"o su origen en la Cru3 ) allí se re"ela el designio de +ios para
la Iglesia.
$in e'argoB ta'ién aparece la Iglesia coo colecti"idad de cre)entesB en torno a 8es=sB
reunidos por los Ap(stoles o en"iados. Es una counidad estructuradaB con pastores al
*renteB de los !ue se no'ra e>presaente a Pedro ) su gre) u o"e;as.
d) )ariología(
En esta aplia perspecti"aB 'rilla en todo su esplendor el papel de 0aríaB la 0adre de
8es=sB al pie de la cru3. El te>to es de iportancia capital4 #Jes5s, &abiendo visto a la
>adre, 6 all, presente al Dis!,pulo ue amaba, di!e a la >adre# @A>uBer, &e a&, a tu &iBoCD
Luego di!e al Dis!,pulo# @AEe a&, a tu madreCDF -1@B27-29/.
En ésta una de esas pala'ras del Cuarto E"angelio !ue se sit=an en dos ni"elesB !ue iran
dos perspecti"asB !ue entra2an dos sentidos Aoogéneos. El sentido pro*undoB !ue ocupa el
prier lugar en las intenciones teol(gicas del E"angelista4 8es=s in"ita a la 0adre a !ue
inter"enga con un papel aternal respecto al discípulo *iel ) cre)ente !ue ;uegaB en esos
oentos trascendentalesB el papel de QtipoR ) de representante de los *uturos discípulos.
En otras pala'rasB 0aría es declarada en esos oentos 0adre espiritual de la Iglesia !ue
está por nacer. +esde el día de la encarnaci(nB 0aríaB al ser adre de 8es=sB !ueda
con"ertida en adre de su cuerpoB pero al pie de la cru3B cuando 8es=s engendra
de*initi"aente a su IglesiaB 0aría reci'e o*icialente su isi(n aternal respecto de ella.
0aría no es a!uí =nicaente la adre de 8es=sB sino !ue es Qla 0u;erRB Qla Copa2eraRB
unida a 8es=s en su acto supreo de sal"aci(n.
2.
;i'liogra*ía
Apocalipsis de 8uan4 El li'ro del testionio cristiano
8osé 0aría Ton3ále3 Nui3
Ediciones Cristiandad 1@:9
Ar!ueología ?í'lica
T. Ernest PrigAt. <raductor4 8es=s Saliente 0alla
Ed. Cristiandad 2..2
?i'lia Coentada. <e>to de la Nácar-Colunga <oo SII
Epístolas Cat(licas [ Apocalipsis
Nácar ) Colunga.
21
El E"angelio de 8uan.
$al"ador Carrillo Alda)B $p $
$an Pa'lo Editorial
El Ai;o del trueno
0ons. Tuillero +ip Naé.
Escritos de 8uan ) Carta a los Ce'reos
Edouard CotAenetB 6ouis +ossaut
<raductor4 ¿?
Ed. Cristiandad 1@:5
Cistoria del Pue'lo ;udío en tiepos de 8es=s II
Eil $cAYrer
Ed. Cristiandad 1@:5
Cuellas del Espíritu en la preAistoria Castellonense
8uan 6lido Cerrero
Dni"ersitat 8auel 1@@@
Introducci(n a los E"angelios
$al"ador Carrillo Alda) $p $
Instituto de $agrada Escritura 1@:5
6os onstruos de la ra3(nI "ia;e por los delirios de utopistas ) re"olucionarios
Nino cailleri
Ed. Nialp 1@@5
<eología del ;udeocristianiso
8ean +anielou
Ed. Cristiandad 2..1
<ratado de la Iglesia de 8esucristo o Cistoria Eclesiástica
Héli> AatB Ar3. +e Palira too III 2\ ed.
?enito Tarcia ) Cia. 1:.7.