Apego al lugar, identidad de lugar, sentido

de comunidad y participación en un
contexto de renovación urbana
TOMEU VIDAL
1
, HECTOR BERROETA
2
, ANDRÉS DI MASSO
1
,
SERGI VALERA
1
Y MARIBEL PERÓ
1
1
Universitat de Barcelona;
2
Universidad de Valparaíso
Resumen
Este artículo se centra en la participación de vecinos en los asuntos locales (actividades en el barrio, implica-
ción en entidades locales, pertenencia a grupos vecinales) para explicar los vínculos socioespaciales (apego al
lugar, identidad de lugar y sentido de comunidad) que ocurren a nivel de barrio. La relación de la participa-
ción con el apego al lugar y el sentido de comunidad es explorada en barrios en los que se está llevando a cabo un
proceso participativo de regeneración urbana inserto en el programa “Quiero mi barrio” promovido por el Minis-
terio de Vivienda y Urbanismo chileno. Se seleccionaron cinco barrios (Valparaíso e Illapel, Chile), en los que
se aplicaron escalas de apego al lugar, identidad de lugar, sentido de comunidad y participación a una muestra
de 995 personas. Los resultados muestran que la participación local está relacionada con el apego al lugar a
través del sentido de comunidad.
Palabras clave: Apego al lugar, sentido de comunidad, participación en asuntos locales, procesos de
renovación urbana, programa “Quiero mi barrio”.
Place attachment, place identity, sense of
community, and local civic participation
in an urban renewal context
Abstract
The focus of this paper is the role of local civic participation (activities on behalf of the neighbourhood,
involvement in local organizations, membership of neighbourhood groups) to explain social and spatial bonds
at a neighbourhood level. We are interested in exploring links between place attachment, place identity, sense
of community, and local civic participation. Specifically, we explore the role of local civic participation in social
and spatial bonds in places with an on-going participatory urban regeneration process. We selected four
neighbourhoods in Valparaíso and one in Illapel (Chile) where a project of urban regeneration called “Quiero
mi barrio” (I love my neighbourhood) promoted by the Ministry of Housing and Urban Development of Chile
was being developed. Scales of place attachment, place identity, sense of community and local civic participation
were administered to a sample of 995 people in the two cities. The results show that civic participation is
related to social and spatial bonds.
Keywords: Place attachment, sense of community, local civic participation, urban renewal process,
“Quiero mi barrio” programme.
Agradecimientos: Este trabajo es un resultado de la investigación financiada por el Ministerio de Ciencia e
Innovación de España (codigo proyecto PSI2010-21214-C02-02, subprograma PSIC), y la Dirección de
Investigación de la Universidad de Valparaíso, Chile (código proyecto DIUV 64/2009).
Correspondencia con los autores: Tomeu Vidal, Facultad de Psicología. Universidad de Barcelona. Pg. Vall
d’Hebrón, 171, 08035 Barcelona (España). E-mail: tvidal@ub.edu
Original recibido: 28 de mayo de 2013. Aceptado: 17 de julio de 2013.
© 2013 Fundación Infancia y Aprendizaje, ISSN: 0210-9395 Estudios de Psicología, 2013, 34 (23), 275-286
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El interés por el espacio público y su transformación propicia reflexiones en
torno a las dinámicas urbanas contemporáneas desde hace varias décadas (Borja y
Castells, 1997; Sassen, 1991). Asumiendo que aún hoy es el espacio democrático
del conflicto, nuestro interés tiene que ver con las formas de construir los víncu-
los sociales desde la perspectiva de las relaciones basadas en la cercanía y la proxi-
midad del barrio y la comunidad. Proponemos explorar hasta que punto la parti-
cipación en el espacio público de barrio incide en la construcción de los vínculos
con éste y con las demás personas que lo habitan. Dicho propósito se enmarca en
una investigación más amplia que la presentada aquí, en la que se combinan las
aproximaciones metodológicas socio-histórica, cualitativa y cuantitativa. A con-
tinuación se presentan algunos resultados obtenidos a través de esta última apro-
ximación.
En primer lugar procederemos a precisar el tipo de espacio público a que nos
referimos (de comunidad o de barrio) y la participación que en esta escala se da,
además del contexto de la investigación, donde se desarrolla el programa de
regeneración urbana “Quiero mi barrio” (QMB). Luego se acotan algunos con-
ceptos que desde la literatura científica se vienen desarrollando para comprender
los vínculos persona-entorno (identidad de lugar, apego al lugar, sentido de
comunidad) para contextualizar la relación propuesta en los objetivos de esta
investigación. Finalmente se explicitan el método, los resultados y su discusión.
Espacio público de barrio, participación y el programa QMB
El espacio público es el terreno común donde las personas llevan a cabo las
actividades funcionales y rituales que unen a una comunidad, ya sea en las ruti-
nas normales de la vida diaria o en las fiestas periódicas (Carr, Francis, Rivlin y
Stone, 1992, p. xi). Es el escenario material para el cambio social y termómetro
de la calidad democrática de una sociedad que debe ser capaz de aceptar y afron-
tar el conflicto urbano desde sus raíces estructurales (Di Masso, 2012). Es el
resultado de la expresión de la sociabilidad normativa de la cultura dominante,
donde se proyectan contradicciones y desigualdades que explicita e implícita-
mente definen lo deseable e indeseable en una sociedad siempre heterogénea
(Berroeta y Vidal, 2012).
Pueden distinguirse algunas características diferenciales del espacio público
de barrio respecto al de ciudad. Tanto por la recurrencia y el tipo de interacción,
como por la homogeneidad y el control que de él hacen sus usuarios, el espacio
público de barrio adquiere características particulares. En él se desarrolla una
parte importante de las relaciones sociales de la vivencia comunitaria (Certeau,
Girad y Mayol, 2006). Una propiedad constituyente del espacio público de
barrio es su distancia con la condición del extraño (Lofland, 1998) y con el anoni-
mato, que priman en la definición del espacio público de ciudad. Tampoco ope-
ran la soledad y el aislamiento como mecanismos de control espacial (Carr et al.,
1992). Por el contrario, es el conocimiento mutuo y la familiaridad lo que pre-
pondera como pauta de interacción en el espacio público de comunidad.
El uso y las características de los espacios públicos de barrio desempeñan un
papel central en el crecimiento y consolidación de una comunidad. Ofrecen
oportunidades para reforzar la participación y promover el sentido de comuni-
dad (McMillan y Chavis, 1986). La formación de los vínculos a nivel de barrio
está asociada al contacto social informal que ocurre en los espacios comunes, al
tiempo de residencia y a la participación en las actividades del barrio (Kasarda y
Janowitz, 1974). Operativizada a través de la pertenencia a asociaciones, entida-
des o asistiendo a las actividades (Perkins, Florin, Rich y Wandersman, 1990), la
participación en los asuntos del barrio, ha sido relacionada con el apego al barrio
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(Cuba y Hummon, 1993). La participación es un ejemplo de la dimensión
acción-transformación que, junto a la identificación simbólica, explican la apro-
piación del barrio (Korosec-Serfaty, 1976; Pol, 2002) y el apego al mismo (Vidal
y Pol, 2005).
En el presente trabajo esta participación incluye la implicación de algunos
vecinos en un programa de mejora urbana, iniciado a principios del año 2007
por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo de Chile, en 200 barrios de todas las
regiones del país, denominado Programa de Recuperación de Barrios “Quiero
mi Barrio”. Este programa de intervención trata de combinar criterios de inte-
gralidad, intersectorialidad y participación ciudadana. Su objetivo general es
contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de barrios que
presentan problemas de deterioro urbano y vulnerabilidad social, a través de un
proceso participativo de recuperación de los espacios públicos y de los entornos
urbanos de las familias. Los objetivos específicos del programa son recuperar
espacios públicos deteriorados, mejorar condiciones del entorno, fortalecer las
relaciones sociales y propiciar barrios más integrados (“Programa de recupera-
ción de barrios”, 2012).
Para Perkins y colaboradores (Manzo y Perkins, 2006; Perkins y Long, 2002),
el compromiso con la mejora del entorno y trabajar con los vecinos e institucio-
nes locales, para el mejoramiento del vecindario, se halla relacionado con el
apego al lugar y el sentido de comunidad, lo que en nuestro caso puede indagarse
comparando los vecinos que han participado en el programa con los que no.
Identidad de lugar, apego al lugar y sentido de comunidad
Recientes revisiones sobre los conceptos identidad de lugar (Casakin y Ber-
nardo, 2012; Devine-Wright y Clayton, 2010; Droseltis y Vignoles, 2010) y
apego al lugar (Lewicka, 2011; Scannell y Gifford, 2010), dan cuenta de la rele-
vancia de ambos, especialmente el apego, para comprender los vínculos entre las
personas y los entornos.
Desde la aportación clásica de Proshansky, Fabian y Kaminoff (1983), la iden-
tidad de lugar es una dimensión del self, que define la identidad en relación con
el entorno físico. Posteriormente Breakwell recoge cuatro principios (autoesti-
ma, distintividad, continuidad, autoeficacia) que guían el proceso de identidad
(Twigger-Ross, Bonaiuto y Breakwell, 2003). Cercana a la tradición de las teorí-
as de la identidad social, la aportación de Breakwell enfatiza los procesos de iden-
tificación, cuya perspectiva continúa en las aportaciones de Droseltis y Vignoles
(2010).
A riesgo de simplificar, en los estudios sobre identidad de lugar (Bonaiuto y
Bonnes, 2000; Proshansky et al., 1983; Twigger-Ross et al., 2003; Twigger-Ross
y Uzzell, 1996) se asume que la identidad personal se construye en relación con
el entorno físico, al igual que la identidad social se construye en relación con la
pertenencia a otras categorías sociales. El espacio deviene una categoría social
más en la definición de la identidad personal y social (Valera, 1997; Valera y
Guàrdia, 2002; Valera y Pol, 1994). Su estudio se ha abordado a través de proce-
dimientos de carácter cualitativo (Bonaiuto y Bonnes, 2000) y, mayoritariamen-
te, cuantitativos con cuestionarios como el planteado en esta investigación
(Vidal, Valera y Peró, 2010).
La relación de la identidad con el apego al lugar ha suscitado múltiples traba-
jos (Hernández, Hidalgo, Salazar-Laplace y Hess, 2007; Williams, 2008), aun-
que la articulación entre ambos conceptos no ofrece un consenso claro. La litera-
tura más reciente (Lewicka, 2011; Scannell y Gifford, 2010) considera el apego
al lugar como el conjunto de los vínculos que las personas establecen con los
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lugares, resituando el carácter multidimensional de las primeras definiciones
(Altman y Low, 1992), como es el caso del modelo tridimensional propuesto por
Scannell y Gifford (2010) constituido por personas (individuos, grupos), proce-
sos (afectos, cognición, comportamientos) y lugares (físico, social).
Desde la tradición más psicológica, el apego al lugar es entendido como “un
vínculo afectivo que las personas establecen con un lugar determinado, donde
tienden a permanecer, sentirse cómodos y seguros” (Hidalgo y Hernández,
2001, p. 274). Este vínculo puede desarrollarse hacia lugares de diferente escala,
aunque la mayoría de investigaciones se han centrado en el nivel de barrio
(Lewicka, 2011), destacando algunas variables relacionadas con el apego como el
tiempo de residencia y las expectativas de permanecer en el lugar actual (Riger y
Lavrakas, 1981) o el número de viviendas anteriores y la participación local
(Cuba y Hummon, 1993). Su medida se realiza a partir de cuestionarios, cuyos
reactivos, en general, hacen referencia a sentirse emocionalmente apegado al
lugar. Un ejemplo es la propuesta de Hidalgo y colaboradores (Hernández et al.,
2007; Hidalgo y Hernández, 2001), cuya visión destaca el afecto por el lugar,
sentirse perteneciente al lugar, sentirse feliz de volver al lugar, estar orgulloso de
vivir en el lugar y la intención de mantenerse viviendo en lugar.
Como apunta Lewicka (2011) el estudio del apego al lugar, especialmente
desde la investigación cuantitativa, es una continuación de los estudios sobre
comunidad. No es extraño el solapamiento entre el apego al lugar y el apego a la
comunidad. Las investigaciones se han centrado mayoritariamente en la dimen-
sión social del vínculo con el lugar, a pesar del reconocimiento de las dos dimen-
siones –física y social– de la relación (Scannell y Gifford, 2010). De la extensa
literatura sobre comunidad (Kasarda y Janowitz, 1974; McMillan y Chavis,
1986; Perkins y Long, 2002) destacamos el concepto de sentido de comunidad,
entendido como el sentimiento de pertenencia, seguridad, interdependencia,
confianza mutua y compromiso de satisfacción de las necesidades, entre los
miembros de una comunidad (McMillan y Chavis, 1986). Para la medida de este
concepto destaca la escala breve de sentido de comunidad de Long y Perkins
(2007), elaborada a partir de los estudios de McMillan y Chavis (1986), en la que
se incluyen cuestiones como el número de personas que uno conoce en la comu-
nidad, la influencia sobre ellos y los sentimientos hacia estos.
Tras esta presentación de los conceptos, veamos a continuación las relaciones
que pretendemos contrastar entre identidad de lugar, apego al lugar, sentido de
comunidad y participación en los asuntos del barrio (ver Figura 1) y los objetivos
de esta investigación. En primer lugar, partimos de la idea que las personas se
apegan a los lugares por las relaciones sociales que estos facilitan (dimensión
social) y por las comodidades y recursos que los espacios proveen (dimensión físi-
ca). En nuestro caso esta afirmación se sitúa en lo que hemos denominado espa-
cio público de comunidad o de barrio. En segundo lugar, consideramos que la
participación en los asuntos locales incide en el apego al barrio (Cuba y Hum-
mon, 1993) a través del sentido de comunidad generado por el contacto social
informal y los vínculos con los demás. En tercer lugar, el contacto social informal
y los vínculos que se establecen con las personas que viven en el barrio confor-
man los sentimientos y los afectos que una persona desarrolla hacia el barrio
(Woldoff, 2002). Entendemos estos vínculos con las demás personas del barrio
como sentido de comunidad (McMillan y Chavis, 1986; Perkins y Long, 2002)
y los afectos hacia el barrio –mediatizados por el sentido de comunidad– como
apego al lugar (Hidalgo y Hernández, 2001). En cuarto lugar, el apego al barrio
construido con quienes se interactúa supone un vínculo con el grupo social que
el lugar representa, esto es, la identidad de lugar, en línea con lo propuesto por
Scannell y Gifford (2010). En quinto y último lugar, el tiempo de residencia
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incide en la formación de los vínculos con el barrio (Kasarda y Janowitz, 1974;
Lewicka, 2011; Riger y Lavrakas, 1981), esto es, el sentido de comunidad y el
apego al lugar.
Objetivos
El objetivo general es contrastar la incidencia de la participación ciudadana
en los asuntos locales sobre el sentido de comunidad y el apego al lugar. Este
objetivo se concreta en los objetivos específicos siguientes: a) contrastar cómo la
participación ciudadana local incide en el apego, a través del sentido de comuni-
dad; b) comprobar en qué medida la identidad de lugar incide en el apego al
lugar; c) mostrar la incidencia que los años de residencia tienen en el sentido de
comunidad y en el apego al lugar y d) comparar en qué medida los objetivos
anteriores se cumplen de manera diferente según la implicación o no en el pro-
grama QMB.
Método
Participantes
La muestra utilizada en este estudio, N = 995, incluyó a personas residentes
en cuatro barrios (Molino-polanco, Hijuelas grandes, Vista al mar y Población
Argentina) de cuatro comunas (Valparaíso, Villa Alemana, Con-Con y Quilpué,
respectivamente) de la región de Valparaíso y un barrio (Sector nuevo sur, en la
comuna de Illapel) de la región de Coquimbo, en los que se había llevado a cabo
el programa QMB. La selección de la muestra fue no probabilística, intenciona-
da y por cuota, considerando los criterios de edad y sector de residencia en pro-
porción a los datos sociodemogràficos de cada barrio.
Una tercera parte de las personas encuestadas (N= 330) participó en el progra-
ma QMB. La muestra está compuesta por un 55% de mujeres. La media de edad
es de 41,39 años, con una desviación estándar de 18,19. El 41% de los participan-
tes está casado y un porcentaje similar está soltero (40%). Una tercera parte de la
muestra está formada por personas con la educación secundaria finalizada
(33,23%) y casi una cuarta parte no la ha completado (24,37%) mientras que el
11,68% ha completado los estudios primarios y el 12,18% no los ha finalizado.
Casi dos terceras partes de los participantes (64%) viven en su propia casa y una
quinta parte están en régimen de alquiler. La media de personas que viven en cada
hogar es de 4,31 con una desviación estándar de 1,89 y la media del tiempo de
residencia en el barrio es de 22,19 años, con una desviación estándar de 16,98.
Instrumento y procedimiento
Se aplicó un cuestionario formado por un primer bloque con varias preguntas
de identificación para obtener una caracterización de la muestra, y otro bloque
para medir el apego, la identidad de lugar, el sentido de comunidad y la partici-
pación, con una última cuestión para saber su implicación en el programa QMB.
Para la medida del apego y la identidad de lugar se aplicaron sendas escalas a
partir de los instrumentos elaborados por Hidalgo y Hernández (2001) y Vidal
et al. (2010), la primera para medir la vinculación afectiva con el lugar y la
segunda para medir el grado de identificación. Para la medida del sentido de
comunidad se adaptó la escala breve de Long y Perkins (2007). Para la medida
de la participación en la comunidad se adaptó la escala de Perkins et al. (1990).
En los cuatro instrumentos las personas debían contestar en una escala tipo
Likert donde 1 se correspondía con “nada de acuerdo” y 6 con “totalmente de
acuerdo” (ver Tabla I).
279 Participación ciudadana local y vínculos con el lugar / T. Vidal et al.
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Para la obtención de los datos se contó con la colaboración de cuatro entrevis-
tadores que, tras una fase previa de entrenamiento en la que iban acompañados
de un entrevistador experto, realizaron la aplicación del cuestionario, visitando
los hogares de cada barrio. La aplicación de los cuestionarios se realizó casa por
casa, tras dividir el barrio en sectores (manzanas) y aplicando el instrumento por
sector, de manera aleatoria, hasta completar las cuotas determinadas.
Análisis
Para contrastar los objetivos propuestos se diseñó un modelo de ecuaciones
estructurales multigrupo, con el fin de poder observar los efectos en el grupo de
personas implicadas en el programa QMB y en el grupo no implicado. El mode-
lo de análisis está formado por cuatro variables latentes (ver Figura 1) relaciona-
das de la manera siguiente: la participación ciudadana local incide en el sentido
de comunidad, que a su vez lo hace sobre el apego al lugar, el cual también recibe
el efecto de la identidad de lugar. Sentido de comunidad y apego al lugar, a su
vez, reciben el efecto del tiempo de residencia en el barrio medido en años, como
variable empírica.
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TABLA I
Medidas del apego, identidad de lugar, sentido de comunidad y participación
Escala Item
Apego 16. Me gusta vivir en este barrio
al lugar 17. Me siento apegado/a a este barrio
(AL) 18. Lamentaría tener que mudarme a otro barrio
19. En este barrio me siento como en mi casa
20. Cuando estoy fuera, echo de menos este barrio
Identidad 21. Me siento identificado/a con este barrio
de lugar 22. Este barrio forma parte de mi identidad
(IL) 23. Siento que pertenezco a este barrio
24. Este barrio es realmente distinto de otros barrios
25. Este barrio tiene que ver con mi historia personal
Sentido de 26. Muchos de mis vecinos no me conocen
comunidad 27. Si quiero puedo influir en la vida del barrio
(SC) 28. Puedo reconocer a la mayoría de mis vecinos
29. Me veo básicamente como los demás vecinos
30. Si hay algún problema entre vecinos, se resuelve entre vecinos
31. En general, los vecinos nos conocemos y ayudamos entre nosotros
cuando es necesario
32. Tengo un sentimiento de comunidad con las demás personas del
barrio (comparto intereses y preocupaciones con ellos)
33. Es importante tener un sentimiento de comunidad con las demás
personas del barrio
Participación 34. Junta de Vecinos
comunitaria 35. Centro de Padres y Apoderados
(PC) 36. Parroquia/ Iglesia/culto
37. Celebraciones del barrio
38. Asociaciones/clubs deportivos
39. Asociaciones culturales
40. Asociaciones de comerciantes
41. Grupo juvenil
42. Grupo de adulto mayor
43. Otras (especificar)
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La estimación de los parámetros se efectuó mediante el método ERLS, dado el
carácter ordinal de las variables (escala tipo Likert) y su distribución asimétrica
(Lee y Poon, 1994).
Resultados
Los indicadores de ajuste del modelo son mostrados en la tabla II. Tanto la
significación de la función c
2
, utilizada como prueba de bondad de ajuste, como
el resto de índices (BBNFI, BBNNFI, CFI, IFI), con valores superiores a 0.9,
indican un ajuste aceptable del modelo. La proporción entre la función chi cua-
drado y los grados de libertad (c
2
/df = 2,428), con un valor obtenido inferior a 3,
y el Error de Aproximación Cuadrático Medio (RMSEA=0.045), cuyo valor es
inferior a 0.06, revelan un buen ajuste. En cambio, el valor del Residuo Cuadrá-
tico Medio Estandarizado (SRMR = 0.175) obtenido compromete la bondad del
ajuste puesto que debería ser inferior o igual a 0.05 (Hu y Bentler, 1999). La
convergencia del modelo se logró en la segunda iteración.
TABLA II
Índices de ajuste
Índices de ajuste y error Valor
c
2
1801,930 (gl = 742, p < .001)
Bentler-Bonett Normed Fit Index (BBNFI) 0.918
Bentler-Bonett Non-Normed Fit Index (BBNNFI) 0.945
Comparative Fit Index (CFI) 0.950
Bollen (IFI) Fit Index 0.950
Root Mean-Square Residual (RMR) 1.554
Standardized RMR 0.175
Root Mean-Square Error of Aproximation (RMSEA) 0.045
90% confidence interval of RMSEA 0.43 – 0.48
Todos los coeficientes del modelo de medida resultaron significativos (p <
.05). Como puede observarse en la tabla III, los valores para la variable
281 Participación ciudadana local y vínculos con el lugar / T. Vidal et al.
FIGURA 1
Relación de las variables en el modelo de ecuaciones estructurales propuesto

Sentido de
comunidad
Apego
al lugar
Identidad
de lugar
Participación
ciudadana
local
Años de
residencia
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Apego al lugar va rían entre 0.631 y 0.865; para la variable Identidad de
lugar fluctúan entre 0.462 y 0.909 y para la variable Sentido de comunidad,
los valores se sitúan entre -0.320 y 0.765. Mientras que para la variable Par-
ticipación ciudadana local, los valores se ubican entre 0.208 y 0.665.
En cuanto a los efectos entre las variables del modelo propuesto (ver Figura
2), el efecto de los años de residencia en el barrio sobre el apego al lugar no fue
significativo, al contrario que sobre el sentido de comunidad, significativo en
ambos grupos (implicados y no implicados en QMB). El efecto de la participa-
ción sobre el sentido de comunidad resultó significativo solamente en el grupo
de implicados en el programa QMB. El resto de efectos, sentido de comunidad e
identidad de lugar sobre el apego al lugar resultaron significativos en ambos
grupos, con muy poca diferencia entre los efectos de los grupos implicados y no
implicados. La mayor diferencia entre grupos se observa en el efecto de la partici-
pación ciudadana sobre el sentido de comunidad, aunque sólo es significativo el
efecto en el grupo implicado en el QMB.
En cuanto a los coeficientes de determinación, la variable apego al lugar es la
mejor explicada en el modelo tanto en el grupo implicado (r
2
= 0.818) como en
el no implicado (r
2
= 0.808). Mientras que la variable sentido de comunidad es
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TABLA III
Modelo de medida
Efecto Implicado QMB No Implicado en QMB
Parámetro r
2
Parámetro r
2
Item 16 ¬ AL .805 .648 .791 .626
Item 17 ¬ AL .809 .655 .865 .748
Item 18 ¬ AL .631 .398 .717 .514
Item 19 ¬ AL .792 .627 .806 .649
Item 20 ¬ AL .693 .480 .758 .574
Item 21 ¬ PI .890 .793 .876 .768
Item 22 ¬ PI .860 .740 .867 .751
Item 23 ¬ PI .876 .767 .909 .826
Item 24 ¬ PI .555 .308 .462 .214
Item 25 ¬ PI .658 .433 .663 .439
Item 26 ¬ SC -.221 .049 -.320 .102
Item 27 ¬ SC .511 .261 .400 .160
Item 28 ¬ SC .747 .559 .604 .365
Item 29 ¬ SC .730 .533 .692 .479
Item 30 ¬ SC .668 .446 .696 .484
Item 31 ¬ SC .698 .487 .765 .585
Item 32 ¬ SC .790 .625 .648 .420
Item 33 ¬ SC .703 .495 .490 .240
Item 34 ¬ PCL .382 .146 .455 .207
Item 35 ¬ PCL .322 .104 .501 .251
Item 36 ¬ PCL .419 .176 .423 .179
Item 37 ¬ PCL .501 .251 .298 .089
Item 38 ¬ PCL .363 .132 .208 .043
Item 39 ¬ PCL .628 .394 .653 .426
Item 40 ¬ PCL .678 .460 .665 .442
Item 41 ¬ PCL .598 .357 .633 .401
Item 42 ¬ PCL .651 .424 .550 .302
Item 43 ¬ PCL .575 .331 .411 .169
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explicada mejor en el caso de las personas implicadas en el programa QMB (r
2
=
0.227) que en las no implicadas (r
2
= 0.171). En cuanto a los efectos sobre el
apego, los coeficientes de la variable identidad de lugar en ambos grupos (0.876
y 0.871) son de mayor magnitud que los del sentido de comunidad (0.222 y
0.220). Mientras que los efectos sobre el sentido de comunidad, los coeficientes
de la variable empírica años de residencia en el barrio son algo mayores que los
de la participación, que además sólo resulta significativa en el grupo de personas
implicadas en el QMB (0.243).
Discusión
A partir de los resultados obtenidos podemos afirmar el ajuste de nuestros
datos al modelo de ecuaciones estructurales propuesto, cuyo objetivo era el de
contrastar la incidencia de la participación ciudadana en los asuntos locales sobre
el sentido de comunidad y el apego al barrio. En línea con lo apuntado por
Kasarda y Janowitz (1974) la formación de los vínculos con el barrio, en nuestro
caso operacionalizado en el modelo estructural a través de las variables sentido de
comunidad (Long y Perkins, 2007) y apego al lugar (Hidalgo y Hernández,
2001) es explicada a través de la participación en las actividades del barrio y el
tiempo de residencia, con algunos matices. Los resultados obtenidos permiten
afirmar que la participación en los asuntos del barrio, entendido en términos de
pertenencia a asociaciones o asistencia a actividades (Perkins et al., 1990), tiene
efectos sobre el sentido de comunidad, solamente entre los implicados en el pro-
grama QMB, e indirectamente sobre el apego, de acuerdo con lo apuntado por
Cuba y Hummon (1993).
Este efecto observado entre las personas implicadas en el programa QMB,
cuya participación puede entenderse como una acción-transformación desde el
concepto de apropiación del espacio (Korosec-Serfaty, 1976; Pol, 2002; Vidal y
Pol, 2005) es también una forma de participación relacionada con el compromi-
so en la mejora del barrio que, de acuerdo con Perkins y Long (2002) y Manzo y
Perkins (2006), incide en el apego al lugar y el sentido de comunidad.
Además de la participación en los asuntos locales y el sentido de comunidad,
el apego al lugar se halla explicado por la identidad de lugar de sus vecinos. La
constatación de esta relación es coherente con varias aportaciones que han trata-
283 Participación ciudadana local y vínculos con el lugar / T. Vidal et al.
FIGURA 2
Efectos entre las variables latentes, según la implicación en el programa QMB
Sentido de
comunidad
Apego al
lugar
Identidad
de lugar
Participación
ciudadana
local
Años de
residencia
0.222*
0.220*
0.010
0.001
0.876*
0.871*
0.410*
0.407
0.243*
0.074
04. VIDAL ET AL:04. VIDAL ET AL 08/10/13 12:52 Página 283
do de relacionar el apego con la identidad (Lewicka, 2011), en el sentido que
quienes se identifican con el barrio también se sienten apegados a él. El diseño de
la investigación no permite afirmar ningún efecto o relación de carácter causal
entre ambas variables (ni entre otras del modelo), lo que requeriría de otra estra-
tegia, de carácter longitudinal, para poder contrastar, por ejemplo, si el apego
antecede a la identidad, como han apuntado Hidalgo y colaboradores (Hernán-
dez et al., 2007; Hidalgo y Hernández, 2001). Dichos autores explican la forma-
ción de la identidad de lugar como un proceso más largo –en el sentido tempo-
ral–, en comparación con el apego, como resultado de las interacciones continua-
das con el lugar y con los vecinos, que se desarrollan a lo largo del tiempo de
residencia. En este trabajo, el resultado del efecto del tiempo de residencia en el
barrio ha resultado significativo solamente sobre el sentido de comunidad y no,
en cambio, sobre el apego al barrio lo que en parte vendría a contradecir la afir-
mación en muchos trabajos sobre el efecto de los años de residencia sobre el
apego (Lewicka, 2011) y en cambio permitiría interpretar dicho efecto, en la
acepción que el sentido de comunidad es resultado de las continuadas interaccio-
nes con los vecinos que derivan del tiempo de residencia.
Los resultados de los análisis realizados en este trabajo suponen un primer
paso en la exploración de las diferentes variables que inciden en el sentido de
comunidad y el apego al barrio, centrada en este caso en el papel de la participa-
ción en los asuntos locales y, especialmente, en un programa de remodelación
urbana que cuenta con la participación de sus vecinos. El modelo propuesto no
significa que no puedan concurrir otras variables que en otros estudios han mos-
trado su efecto, como el régimen de tenencia de la vivienda (Riger y Lavrakas,
1981) y el número de viviendas anteriores (Cuba y Hummon, 1993), lo que se
pretende apuntar en futuros avances de esta investigación.
Otra limitación de los resultados es la simplificación de las relaciones concep-
tuales propuestas, debidas al enfoque metodológico adoptado, basado en el análisis
correlacional y sus efectos de colinealidad asociados. Algunas alternativas para
abordar dicha limitación podrían ser la replicación con otras muestras y la comple-
mentariedad con estudios longitudinales que contemplen otros métodos como la
observación. Otra posibilidad, prevista en esta investigación como se apunta en la
introducción, es triangular el abordaje metodológico aquí presentado con otros
instrumentos y análisis cualitativos para precisar, según la experiencia de los parti-
cipantes, su participación en el barrio, el impacto del programa y los factores vin-
culados al apego e identidad de lugar, además del sentido de comunidad.
Estudios de Psicología, 2013, 34 (3), pp. 275-286 284
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