Apuntes de Lectura

:
Capitulo XLIII “Dionisos”
James Frazer
Frazer comienza describiendo a un grupo particular de deidades que es relacionado
reiteradamente con procesos naturales cíclicos, como lo son las estaciones. La característica
principal que comparten los dioses al interior de este grupo es que en sus narraciones míticas
murieron violentamente, pero además, una vez acontecido esto, resucitaron por sus propios
medios o con la ayuda de terceros. Para el autor, en este conglomerado destacan principalmente
dos dioses: a) Dionisos y b) Osiris, incluso se aventura, en el texto, que ambos dioses poseen un
origen común, debido a las conexiones no menores entre Grecia y Egipto.
El autor abordará principalmente el caso de Dionisos, reconociendo:
a) En primer lugar el carácter múltiple que sus adoradores le otorgaban, ya que se le
consideraba tanto dios del vino y la borrachera, de los árboles frutales como de la
agricultura y los cereales.
b) En segundo lugar identifica que, en las narraciones, es comúnmente descrito como un ser
antropozoomorfo cornado (principalmente como toro o cabrito).
c) Como tercera característica transversal a los distintos relatos, Frazer reconoce que
Dionisos se muestra siempre como un dios que es asesinado violentamente por los
Titanes, quienes al verlo sentado en el trono de Zeus, lo confunden con éste y lo
cercenan. Por lo tanto, Dionisos se encuentra siempre ligado a un sacrificio, tomando el
rol de chivo expiatorio en lugar de su padre.
d) A pesar de ser siempre asesinado, se conserva una parte de él, en todas las narraciones,
que no logra ser destruida o comida por los Titanes, ésta suele ser la mayor parte de las
veces el corazón. Pieza sagrada que por diversos medios, permite la reconstrucción o
resucitación del Dios. Un ejemplo interesante de esto es el caso en que Zeus devora el
corazón de su hijo fallecido como materia prima para volver a concebirlo junto a su
madre.
e) Por último, ya fijándonos en los ritos griegos en torno a Dionisos, vemos que su
resurrección es celebrada anualmente, generalmente en torno a las fechas del
advenimiento de la primavera. Esta celebración posee dos características que se
relacionan con los hechos vividos por el dios: a) es de carácter sacrificial y b) involucra a
animales cornados, como se supone es la figura del mismo dios. El ejemplo más
ilustrativo podría ser el desgarramiento de toros vivos que hacían los griegos en sus
templos, empleando solo sus dientes.
La tesis que maneja el autor para estos casos de rituales sacrificiales en que se ingiere a un dios
bajo su forma animal, es que el progreso mental inherente al ser humano (se denota entonces la
orientación evolucionista de Frazer) “[…] tiende a despojar a los antiguos vegetales y animales
divinos de su cáscara vegetal o bestial y dejar los atributos humanos como solo y final. En otros
términos, los animales y plantas divinas tienden a hacerse puramente antropomorfos. Cuando
han llegado a serlo o están próximos a ello, las plantas y animales que al principio eran las propias
deidades retienen todavía una vaga y mal entendida conexión con los dioses antropomorfos
surgidos de ellos. Olvidada la causa de las relaciones entre la deidad y el animal, se inventan
variadas leyendas para explicarla”.
Con el paso del tiempo los sacrificios de ciertos animales terminan explicándose por el bien o mal
que puedan producir para el atributo que otorga cierto dios, por ejemplo el toro puede pisar los
viñedos, siendo un agravio para Dionisos, por lo que sería necesario sacrificarlo. Lo que se pierde
de vista sin duda, siendo la tesis de Frazer, es que siempre que se represente a un dios al comer
de un animal determinado, este animal fue en un principio el propio dios.
Entendidos los postulados de Frazer, consideramos que la tesis que maneja no aplicaría
realmente para el caso observado en el video, debido a que lo expuesto por el autor corresponde
a un ritual sacrificial ligado a la figura mítica de un dios y su forma animal, relación que con el paso
del tiempo se va perdiendo o produciéndose desambiguaciones de ésta. El caso del video no se
sustenta en un proceso sacrificial que se haya perpetuado ritualmente durante largos siglos, sino
que es una respuesta coyuntural frente a la suscitación inesperada de un sujeto exógeno, el
conquistador y no de un dios con el cual ya se encontraban debidamente familiarizados.