Ensayo Nº2

"Algunas áreas de conocimiento buscan describir el mundo, mientras otras buscan
transformarlo." Explore esta afirmación haciendo referencia a dos áreas de
conocimiento.

Día a día, nos vemos rodeados de diversos fenómenos que pueden captar nuestra
atención y despertar nuestra curiosidad. En gran mayoría de las veces, nos veremos
cuestionándonos sobre los orígenes de tal fenómeno o cómo es que se ha llegado a
producir. Gracias a este deseo del hombre por obtener conocimiento, se desarrollaron
formas de adquirir este mismo, como la razón y la percepción sensorial, entre otras. Así
también, nacieron las áreas del conocimiento. Sin embargo, algunas áreas del
conocimiento buscan describir el mundo, mientras que otras buscan transformarlo. En
el siguiente ensayo se realiza un análisis de dos áreas de conocimiento, la ciencia y la
ética.
Es bueno comenzar detallando una definición de qué es la ciencia. Según la Real
Academia Española, la ciencia es:

"Un conjunto de conocimientos obtenidos mediante la
observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados
y de los que se deducen principios y leyes generales."

Según el filósofo argentino Mario Augusto Bunge, la ciencia:

"Puede caracterizarse como conocimiento racional,
sistemático, exacto, verificable y por consiguiente falible. Por
medio de la investigación científica, el hombre ha alcanzado
una reconstrucción conceptual del mundo que es cada vez más
amplia, profunda y exacta."

Partiendo de ambas definiciones, podremos decir que la ciencia es una forma del
conocimiento que intenta describir los fenómenos que ocurren en el mundo, mediante la
utilización del método científico y la formulación de leyes y teorías.
Por otra parte, la Ética, según el filósofo español Fernando Savater, se puede
definir de la siguiente manera:

"A diferencia de otros seres, vivos o inanimados, los
hombres podemos inventar y elegir en parte nuestra forma de
vida. Podemos optar por lo que nos parece bueno, es decir,
conveniente para nosotros, frente a lo que nos parece malo e
inconveniente. Y como podemos inventar y elegir, podemos
equivocarnos, que es algo que a los castores, las abejas y las
termitas no suele pasarles. De modo que parece prudente
fijarnos bien en lo que hacemos y procurar adquirir un cierto
saber vivir que nos permita acertar. A ese saber vivir, o arte
de vivir si prefieres, es a lo que llaman ética."

La Ética es un área del conocimiento muy particular, ya que en ella se pueden
distinguir tanto la Ética normativa como la Ética descriptiva o aplicada. ¿Qué es cada
una? La Ética normativa es aquella que intenta determinar qué es lo que está bien y qué
es lo que está mal. La Ética descriptiva, por otra parte, tal como su nombre lo indica,
busca describir, mediante el estudio racional, la moral, la virtud, el deber y la felicidad.
Tomaremos la Ética normativa como el área del conocimiento que busca transformar el
mundo.
Podríamos establecer una relación, además, entre estas áreas del conocimiento y
la objetividad y subjetividad. La subjetividad es la propiedad de los argumentos basados
en el punto de vista del sujeto, y por ende, influidos por los intereses del mismo. Su
opuesto es la objetividad, que hace referencia a la cualidad del objeto,
independientemente de la forma de pensar de quien los observe. Así, podemos decir que
las ciencias son objetivas, ya que intentan describir el objeto o fenómeno que estudian
tal cual es, sin la intervención de las ideas de quien lo investigue, como así también
podemos decir que la ética es subjetiva, ya que dentro de los casos u objetos que se
analizan en la misma, juegan un papel primordial las opiniones, posturas e ideas de
quien o quienes estén investigando dicho fenómeno.
Para demostrar cómo es que se lleva a cabo esta descripción o transformación
del mundo, tomaremos algunos ejemplos de manera que podamos relacionar la ciencia
con la ética.
En primer lugar, haremos referencia al aborto. Este tema ha sido discutido por
un período muy extenso de tiempo, inclusive desde los tiempos de Aristóteles. Hoy en
día sigue vigente dicha discusión sin poder llegar a obtener una solución al asunto.
Asumiremos ambas posturas, desde las ciencias y desde la ética, para determinar cómo
se relacionan con dicho fenómeno. Es sabido que dentro de este asunto se encuentran
dos posturas opuestas, el estar a favor del aborto o el estar en contra del mismo. La
ciencia, como área del conocimiento que busca describir, podría intervenir en esta
discusión llevando a cabo análisis estadístico, por ejemplo, para obtener un porcentaje
de las personas que aceptan una u otra postura o para obtener un porcentaje de madres
que han realizado abortos. La Ética se diferencia al buscar la respuesta al problema,
intentando determinar cuál postura es la correcta y cuál no, de manera que se tienen en
cuenta diversos argumentos que refuerzan cada postura. De esta manera, descifrando lo
correcto, la Ética buscaría transformar el mundo buscando que se adopte a la postura
que considera correcta.
Como segundo ejemplo, tomaremos la sentencia de la pena de muerte. Al igual
que el aborto, es un tema muy complejo y delicado, ya que la cantidad de argumentos
que se presentan tanto a favor como en contra son innumerables. De la misma manera
que se aplicó la ciencia al caso del aborto, podremos decir que se pudiese utilizar la
estadística y la matemática para obtener un porcentaje de cuántas personas son
sentenciadas a la pena da muerte, cuántos países admiten esta sentencia, cuántos casos
de muertes de personas inocentes por la pena de muerte se han presentado, etc.; y por
parte de la Ética, también se pueden tener en cuenta las posturas de las personas y sus
distintos argumentos sobre si se debiera aceptar la pena de muerte como forma de
castigo e intentar llevar a que estos ideales se apliquen en normas o leyes y así
modificar el mundo actual.
Podemos concluir afirmando que a la vez que unas áreas del conocimiento
intentan describir el mundo, como las ciencias lo hacen mediante la formulación de
leyes y teoría, otras , como la Ética, buscan transformarlo de manera que intentan llevar
argumentos, que hacen referencia a valores que se creen que faltan en la sociedad, a ser
adoptados por una mayor parte de la población.