¿Qué es lo que hace que la literatura sea literatura?

¿Qué es lo que hace que el
lenguaje que está escrito ahí sobre un libro sea literatura? Es esa especie de ritual
previo que traza en las palabras su espacio de consagración. Por consiguiente, desde
que la página en blanco comienza a rellenarse, desde que las palabras comienzan a
transcribirse en esta superficie que es todavía virgen, es ese momento cada palabra
es en cierto modo absolutamente decepcionante en relación con la literatura, porque
no hay ninguna palabra que pertenezca por esencia, por derecho de naturaleza a la
literatura.



Es feo ser digno de castigo, pero poco glorioso castigar.



Lo propio del saber no es ni ver ni demostrar, sino interpretar.



La homosexualidad, a la que el Renacimiento había dado libertad de expresión, en
adelante entrará en el silencio, y pasará al lado de la prohibición, heredando viejas
condenaciones de una sodomía en adelante desacralizada.



Cuando un juicio no puede enunciarse en términos de bien y de mal se lo expresa en
términos de normal y de anormal. Y cuando se trata de justificar esta última
distinción, se hacen consideraciones sobre lo que es bueno o nocivo para el individuo.
Son expresiones de un dualismo constitutivo de la conciencia occidental.



La homosexualidad apareció como una de las figuras de la sexualidad cuando fue
rebajada de la práctica de la sodomía a una suerte de androginia interior, de
hermafroditismo del alma. El sodomita era un relapso, el homosexual es ahora una
especie.



El lenguaje es, de un cabo a otro, discurso, gracias a este poder singular de una
palabra que hace pasar el sistema de signos hacia el ser de lo que se significa.



Todo sistema de educación es una forma política de mantener o de modificar la
adecuación de los discursos, con los saberes y los poderes que implican.



No me pregunten quién soy ni me pidan que siga siendo el mismo.



El estructuralismo no es un método nuevo; es la conciencia despierta e inquieta del
saber moderno.



En cuanto al poder disciplinario, se ejerce haciéndose invisible; en cambio impone a
aquellos a quienes somete un principio de visibilidad obligatorio. (en cuanto a las
relaciones de poder)



En realidad, hay dos especies de utopías: las utopías proletarias socialistas que gozan
de la propiedad de no realizarse nunca, y las utopías capitalistas que,
desgraciadamente, tienden a realizarse con mucha frecuencia.



El momento en que se percibe que era según la economía de poder, más eficaz y más
rentable vigilar que castigar. Este momento corresponde a la formación, a la vez
rápida y lenta, de un nuevo tipo de ejercicio del poder en el siglo XVIII y a comienzos
del XIX.



El humanismo es lo que ha inventado paso a paso estas soberanías sometidas que
son: el alma (soberana sobre el cuerpo, sometida a Dios), la conciencia (soberana en
el orden del juicio, sometida al orden de la verdad), el individuo (soberano titular de
sus derechos, sometido a las leyes de la naturaleza o a las reglas de la sociedad), la
libertad fundamental (interiormente soberana, exteriormente consentidora y
"adaptada a su destino").