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EL CONTRATO DE PRENDA

DEFINICION:
LA PRENDA ES EL CONTRATO Y DERECHO REAL por los cuales una cosa
mueble se constituye en garantía de una obligación, con entrega del bien al
acreedor, quien tendrá el derecho de enajenarla en el caso de incumplimiento
y pagarse con lo obtenido.

DOCTRINARIA
El contrato de prenda es un contrato por el que se entrega una cosa mueble a
un acreedor para seguridad de su crédito, otorgándole la facultad de perseguir
la cosa empeñada, retenerla en ciertos casos, y pagarse preferentemente con
el producto de su realización, si el deudor no cumple la obligación garantizada.

Por lo tanto, la cosa entregada no pasa a ser propiedad del acreedor, sino que
su derecho es mucho más limitado.

Con el contrato se constituye un derecho real de crédito sobre la cosa mueble
entregada, por el cual el beneficiario puede vender la cosa para satisfacer su
crédito sin importar el propietario de la misma (dado que el propietario, desde
la constitución de la prenda hasta su ejecución puede haberla vendido).

Como medida de protección a terceros, la prenda establece que el bien pasa a
la posesión del acreedor. De esta forma, el deudor no puede venderlo a un
tercero que desconociese la situación. Para los casos de prenda sin
desplazamiento son necesarios otros requisitos como la inscripción registral.

LEGAL: señala que el contrato de prenda es aquel mediante el cual se entrega
un empeño o prenda de una cosa mueble a un acreedor, para la seguridad de
su crédito.

En el derecho civil ecuatoriano el contrato de prenda se define como un
“contrato de empeño o prenda [en donde] se entrega una cosa mueble al
acreedor para la seguridad de su crédito” El tenor literal del (Art. 2286).

Para Somarriva (1943: 205) esta definición no es clara de la garantía que
constituye en realidad la prenda.
Se debería indicar con claridad que este tipo de garantía atribuye la facultad de
vender el bien y de pagarse preferentemente con el producto de su venta,
solo en caso de que el deudor no cumpla con su obligación.
Para este mismo autor, la palabra prenda tiene tres acepciones jurídicas
diferentes. En primer término se utiliza para definir la existencia de un
contrato, también se usa para significar la cosa misma dada en garantía, y
finalmente puede referirse al derecho real de prenda (Somarriva, 1943: 206)

Se debe decir que el sistema del contrato de prenda del código civil
ecuatoriano, se encuentra actualmente profundamente modificado
principalmente por la influencia del derecho extranjero y principalmente
chileno que en sus leyes especiales han creado la figura de la “prenda sin
desplazamiento”. En la legislación mercantil tanto como en la producción
jurisprudencial reciente se ha dicho, por ejemplo, que la prenda de comercio
industrial es un tipo especial de prenda sin desplazamiento posesorio según el
Código de Comercio13. Es en este aspecto se debe decir que aunque las leyes
de prenda especiales alteran en algunos aspectos los principios del código
civil, en sus bases se atienen a él.

En cuanto a la naturaleza y características de la prenda se debe decir que se
trata de un contrato en el sentido de su categorización jurídica14. Esto
significa que se perfecciona por el acuerdo de voluntades, y solo al existir este
arreglo, se puede hablar de un contrato de prenda. Para Somarriva (1943:
207), “no es indispensable que el acuerdo de voluntades se produzca entre
acreedor y deudor, porque bien puede que la prenda no la otorgue este, sino
un tercero”.

Se caracteriza por ser: a) unilateral pues solamente resulta obligado el
acreedor prendario quien tiene la responsabilidad de a conservar la cosa
empeñada, a no usarla y a restituirla cuando corresponda, esto es, cuando el
deudor haya cumplido la obligación; b) Puede ser gratuita u onerosa. Ello
según quién o cómo se constituya la prenda. Si la constituye el propio deudor,
será oneroso.

Si la constituye un tercero, será gratuito (Código Civil ecuatoriano, 2005: Art.
2290); c) es una garantía real, pues se perfecciona por la entrega de la cosa
constituida en prenda por el deudor o un tercero al acreedor (Código Civil
ecuatoriano, 2005: Art. 2288); d) es accesorio. Siempre está destinado a
asegurar el cumplimiento de una obligación principal, de tal suerte que sin esa
obligación, no puede subsistir; y, e) es nominado porque es un contrato que
tiene reglamentación propia en la legislación.

En el contrato de prenda se requiere que tanto la cosa enajenada como la
obligación principal estén perfectamente especificadas o determinadas y esta
especificación, es lo que constituye la llamada especialidad de la prenda. Se
dice que la cosa dada en prenda debe estar clara y perfectamente
individualizada en especie, porque de no ser así no habría posibilidad de
proceder a la entrega.

Este principio tiene aplicación también en las prendas especiales, no obstante
que entre ellas se presentan casos de excepción como sucede, por ejemplo, en
la prenda industrial, en la cual siendo posible constituir prenda sobre materias
primas dicha prenda se extiende también a las materias elaboradas con ellas.
Por otro lado, la ley también exige que la obligación principal o, en otros
términos, aquella a la cual accede la prenda, esté especificada, es decir, tiene
que tratarse de una obligación existente y cierta. Aquí se plantea el problema
de establecer si pueden caucionarse con prenda obligaciones futuras, materia
en la cual la doctrina se encuentra dividida.

Derechos del acreedor prendario.
a) El acreedor tienen derecho a cobrar las sumas que se hicieren exigibles
sobre toda especie de crédito dado en prenda.

b) El acreedor se reembolsará con preferencia de los gastos que la prenda le
causare y luego que estén satisfechos su crédito y los gastos realizados, debe
rendir cuenta sobre la diferencia.

En términos generales, el acreedor tiene derecho a conservar la cosa en su
poder mientras no se le pague. Si no se le paga en el momento oportuno,
tiene derecho a vender la cosa. Si en el momento hay varios acreedores, tiene
una preferencia de segunda clase y un derecho para que se le indemnicen los
perjuicios. Si mientras la obligación se encuentra pendiente, la cosa sale del
poder del acreedor, puede perseguirla en manos de quien se encuentre.

Pero concretamente, el acreedor prendario tiene los siguientes derechos: a) a
retener la prenda dada en garantía; b) a perseguir al deudor para reivindicar
su derecho de cobro frente a este; c) derecho de venta para satisfacer la
deuda por la vía del remate del bien prendado: d) el derecho de preferencia
en el cobro; y, e) el derecho de indemnización de perjuicios por los gastos
ocasionados en el mantenimiento de la prenda.

a) El derecho de retención de la prenda dada en garantía faculta al acreedor
para conservar la mera tenencia de la cosa empeñada mientras no se le pague
la totalidad de la deuda en capital e intereses, los gastos que haya incurrido el
acreedor para conservar la cosa, y los perjuicios que le hubiere ocasionado la
tenencia. Para Somarriva (1943: 258) este derecho existe gracias a que el
contrato se perfeccione por la entrega real del bien “es la base de los otros
derechos que competen al acreedor prendario”, y agrega que mediante este
derecho “se compele en forma directa al deudor a cumplir la obligación, ya que
sólo de esta manera le será posible recuperar la tenencia de la cosa y servirse
de ella. En seguida, gracias a que retiene la prenda, el acreedor puede
ejercitar el derecho de venta que le confiere la ley”.

b) El derecho de persecución o de reivindicación permite al acreedor
reivindicar su derecho, incluso en contra del propio deudor, si es que la cosa
ha llegado a manos de éste. Por esto hay que hacer una distinción entre la
cosa dada en prenda y el derecho de prenda en sí mismo.
Respecto de la cosa dada en prenda el acreedor prendario solamente es mero
tenedor, pero también es dueño y titular del derecho real de prenda y,
precisamente en calidad en tal, está prevenido con la acción reivindicatoria que
una la acción de dominio. Además, hay que recordar que pueden reivindicarse
todos los derechos reales, excepto el derecho real de herencia, el cual está
amparado por la acción de petición de herencia (Código Civil ecuatoriano,
2005: Art. 935).
Para Somarriva (1943: 266) “en este caso no se persigue el dominio del bien
embargado, y si se reclama su tenencia es porque sólo mediante ella puede el
acreedor ejercitar su derecho de prenda”. Este derecho se agota en el caso de
que la cosa llega a poder del deudor por el pago de la deuda. En esta
circunstancia el acreedor no puede reclamar ni aun invocando este derecho.

c) El derecho de venta puede ejercitarse por el acreedor única y
exclusivamente después de vencida la obligación garantizada por la prenda. Si
la obligación se encuentra pendiente, el acreedor no puede ejercitar este
derecho de venta. Por otra parte, el derecho de venta no significa que el
acreedor esté facultado para disponer a su arbitrio de la cosa empeñada o que
pueda apropiarse de ella, sino que debe venderla en pública subasta y, esta
venta es también un derecho para el deudor prendario, quien puede exigir que
ella se haga en caso que el acreedor se quede con prenda. Realizada la prenda
en pública subasta, el acreedor se paga con el producto del remate, pudiendo
el propio acreedor participar en la subasta y adjudicarse la especie que se
remata.

En términos de Somarriva (1943: 269) el derecho de venta que tiene el
acreedor es la esencia de la prenda y no puede renunciarse a este.
Pero “el hecho de que esta facultad se irrenunciable no significa que el
acreedor esté obligado a ejercitarla; bien puede que se conforme con retener
la cosa empeñada, y el deudor no lo podría compeler a que iniciara el proceso
de realización”.

d) El derecho de preferencia es un privilegio especial que sólo se hace valer
sobre la cosa dada en prenda. E inclusive debe recordarse que el crédito del
acreedor prendario es un crédito privilegiado de segunda clase (Código Civil
ecuatoriano, 2005: Art. 2376.3). Como explica Somarriva (1943: 277) “el
acreedor prendario goza de este privilegio cuando persigue la cosa empeñada
invocando su calidad de tal; peroel sólo título de acreedor prendario no le
confiere privilegio alguno si ejercita sobre los otros bienes del deudor el
derecho de prenda general que el legislador concede a todo acreedor”.

El derecho de indemnización para que el deudor pague al acreedor los gastos
en que ha incurrido o los perjuicios que hubiere sufrido, confiriéndole además
un derecho de retención mientras no se le pague esos valores (Código Civil
ecuatoriano, 2005: Art. 2368). Esto se explica porque suele suceder que por
el hecho de haber tenido la cosa en su poder el acreedor prendario haya
tenido que concurrir en gastos para su conservación, o que ello le haya
ocasionado algún daño o perjuicio. En términos de Somarriva (1943: 287-
288) “el legislador no da reglas respecto a esta indemnización por lo cual
tenemos que aplicar los principios generales que gobiernan la indemnización
de perjuicios en las responsabilidad contractual”. Agrega que “para compeler al
deudor a que le indemnice los gastos a que venimos refiriéndonos, el acreedor
puede hacer uso del derecho de retención”.

Clases de Prendas

El contrato de prenda puede ser de tres clases:

a) Comercial Ordinaria;

b) Especial de Comercio; y,

c) Agrícola e Industrial.


La Prenda Comercial Ordinaria

Solemnidades

El contrato de prenda debe celebrarse por escrito, bien sea dada la prenda por
un comerciante o bien por una persona que no lo sea, pero que se trate de un
acto de comercio.
Si falta el acto escrito, la prenda no surte efecto respecto de terceros.


Formas de constituir la Prenda

a) Documentos a la orden
Si se trata de documentos a la orden, la prenda puede constituirse mediante
un endoso regular con las palabras "valor en garantía" u otras equivalentes.

b) Títulos nominativos
Si se trata de acciones, obligaciones y otros títulos nominativos, de compañías
industriales, comerciales o civiles, la prenda puede constituirse por traspaso
hecho en los registros de la compañía, por causa de garantía.

c) Títulos al portador
Si se trata de acciones, cédulas u obligaciones al portador, la palabra se
constituye por la simple entrega del título.

Posesión de la Prenda

Se considera que la prenda está en poder del acreedor si ésta se halla en sus
almacenes, en los de su comisionista, en la aduana u otro depósito público o
privado, a su disposición. En caso de que sean mercaderías que aún estén en
tránsito, si el acreedor está en posesión de la carta de porte o conocimiento,
expedido o endosado a su favor.

Obligación del Acreedor

El acreedor debe ejecutar todos los actos necesarios para la conservación de la
cosa dada en prenda.

Emisión del Contrato de Prenda

El contrato de prenda se extenderá en dos ejemplares, debiendo el acreedor
conservar el original y entregar al deudor el duplicado.

a) Original

En el original constará:

- Las condiciones del préstamo.
- La cantidad prestada,
- El interés,
- El plazo; y,
- La designación de la especie dada en prenda.

b) El duplicado

El duplicado constará de los mismos detalles y se los denominará "Resguardo".

Cancelación y Abonos en el Contrato de Prenda

La cancelación y los abonos en el contrato de prenda deberán hacerse en
ambos ejemplares, de modo que no tendrá validez la anotación del uno sin la
correspondiente anotación en el otro.

Pérdida, extravío o destrucción de los ejemplares

En el caso de pérdida, extravío o destrucción de cualquiera de los dos
ejemplares, se extenderán duplicados, llenando las mismas formalidades que
para el otorgamiento de cualquier otro título de crédito.

Negociabilidad del Original y del Resguardo

El original y la copia o resguardo son títulos negociables antes de su
vencimiento, sin otra formalidad que el simple endoso.

Los endosatarios se sustituirán en los derechos y obligaciones de los
endosantes, quedando siempre dichos endosantes responsables del
cumplimiento de las obligaciones directamente.

Vencimiento del Plazo

Vencido el plazo de la prenda, el acreedor sin necesidad de notificación alguna
al deudor, pedirá al juez la venta en subasta pública del objeto materia de la
prenda, y éste la decretará, haciendo que un corredor o un agente de
negocios, practique el avalúo.
No se admite oposición alguna para la venta de la prenda cuyo plazo haya
vencido.

Publicación

Una vez efectuado el avalúo del bien, el juez mandará a publicar la venta en
pública subasta en un periódico de la localidad o fijará en la puerta del juzgado
un aviso de de la subasta por el lapso de tres días.
El aviso contendrá la designación de la prenda y su avalúo.

Venta del Bien Prendado

Transcurridos los tres días, el juez venderá la prenda al mejor postor y
entregará el valor debido al acreedor, más los gastos de estas diligencias y los
intereses de los tres días; y el saldo si lo hubiere, lo depositará a la orden del
deudor prendario.
Si el producto de la subasta no alcanzare a cubrir los gastos, los intereses de
los tres días y el valor de la deuda, el acreedor podrá exigir al deudor por el
saldo.

Cancelación del Resguardo

Vendida la prenda, se declarará cancelado el resguardo que existiere en manos
del deudor o de algún cesionario y el juez lo hará publicar y dará ello una
constancia al acreedor.

Suspensión de la venta del Bien Prendado

Se podrá suspender la venta del bien prendado, siempre y cuando se consigne
ante el juez el valor de la deuda, sus gastos e intereses.

El juez entregará estos valores al acreedor y recabará de él la prenda, y el
documento cancelado.

Autorización Nula

Es nula toda cláusula que autorice al acreedor apropiarse de la prenda, o
disponer de ella en otra forma que la señalada.

Falsificación o alteración del Contrato de Prenda

La falsificación o alteración de un contrato de prenda será reprimido con
reclusión mayor de cuatro a ocho años y multa de cien a mil sucres.