You are on page 1of 1

Violencia que resurge

Los incidentes de Ferguson confirman que EE.UU. necesita encarar sus problemas s
ociales con una mirada de largo plazo, poniendo el foco en el mejoramiento de la
educación y de las oportunidades de los sectores vulnerables...
La polémica del racismo en EE.UU. ha resurgido con fuerza después de varias noches d
e furia y violencia vividas en Ferguson, una pequeña localidad norteamericana de a
penas 21 mil habitantes, en respuesta a la muerte de un joven de color por dispa
ros de un policía blanco. Y con ella otro debate se desató, menos estridente pero cr
ucial para la seguridad ciudadana, respecto del uso excesivo de la fuerza polici
al y el exagerado equipamiento militar de los agentes locales.
La sociedad norteamericana cada cierto tiempo, en especial cuando ocurre un inci
dente de este tipo, hace un autoexamen, evalúa la falta de cohesión social e integra
ción racial, y se lamenta de la discriminación que, a pesar de que se cumplen 50 años
del Acta de Derechos Civiles, no ha sido superada. Algunos hablan de una "era po
sracial", haciendo alusión a que desde que Barack Obama asumió como el primer presid
ente negro, ya el tema estaría solucionado. Sin embargo las estadísticas son elocuen
tes para mostrar las enormes diferencias entre los afroamericanos (e hispanos) y
otros grupos étnicos.
El desempleo es el doble entre los negros que entre los blancos; el 38% de los n
iños negros vive bajo el nivel de pobreza, mientras que el promedio nacional es de
22%, el de los caucásicos 12%, el de los asiáticos 13%, y el de los hispanos, basta
nte alto, 34%, según cifras oficiales del año 2012. Hay una proporción mayor de negros
encarcelados (los afroamericanos representan el 13% de la población y en prisión so
n el 40%); ellos sufren mayores controles policiales preventivos que los blancos
(49% de jóvenes de color menores de 23 años han sido arrestados alguna vez). Más negr
os que blancos son acusados de crímenes por drogas, aun cuando consumen en la mism
a proporción. Hay muchos más condenados a muerte negros que blancos. En educación la b
recha es significativa: más del doble de adolescentes negros que blancos es expuls
ado del colegio y la tasa de deserción en la comunidad afroamericana es mayor, sol
o 54% se gradúa de secundaria, versus 76% de blancos y asiáticos. De los que van a l
a universidad, se titula el 39%, comparado con el 58% de los blancos y el 69% de
los asiáticos.
Esas diferencias muestran la escisión profunda en la sociedad norteamericana, dond
e el racismo está "institucionalizado e internalizado", según el analista Ariel Ches
len, y donde la gente le teme a la violencia de los afroamericanos. "Hay hombres
negros jóvenes que cometen delitos -dijo Obama-; podemos discutir sobre por qué suc
ede esto: a causa de la pobreza en la que nacieron y la falta de oportunidades o
del sistema escolar que les falló o lo que quieran", pero fue categórico en que "si
cometen un crimen, deben ser procesados". El Presidente mostró compasión por sus he
rmanos, pero evitó victimizarlos, poniendo énfasis, en cambio, en el bien de todos l
os norteamericanos, en el imperio de la ley y el orden, y en una exhaustiva inve
stigación del episodio.
Los incidentes de Ferguson confirman que EE.UU. necesita encarar sus problemas s
ociales con una mirada de largo plazo, poniendo el foco en el mejoramiento de la
educación y de las oportunidades de los sectores vulnerables, pero también apuntand
o a fortalecer la seguridad ciudadana, salvaguardando que las acciones de las fu
erzas policiales estén en concordancia con la magnitud del peligro. No pueden enfr
entar incidentes sociales con armamento militar -adecuado para las amenazas terr
oristas-, pero, al mismo tiempo, deben ser capaces de disuadir actos de vandalis
mo y ataques con armas de fuego, como los que derivaron de las protestas por la
muerte de un joven desarmado.