You are on page 1of 31

U.D.4.- Filosofía Moderna.

Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 1 -
TEMA 5: LA ILUSTRACIÓN
1. Introducción
2. Ilustración: características generales
3. La ilustración inglesa
4. La ilustración francesa
5. La ilustración alemana
6. La ilustración española
7. Jean-Jacques Rousseau (1712-1778)
A. Biografía y obra.
B. Del estado de naturaleza al estado social
1. El contrato social y la soberanía popular
C. La desigualdad social y democracia
D. Pensamiento educativo
8. Immanuel Kant
A. Contexto sociohistórico: kant y la ilustración
1. La concepción kantiana de la ilustración
B. El criticismo, síntesis que supera racionalismo y empirismo
C. Teoría del conocimiento: posibilidad y límites
1. El punto de partida del pensamiento kantiano
2. Condiciones que hacen posible la ciencia
3. Teoría de los juicios: los juicios sintéticos a priori
4. La crítica de la razón como giro copernicano
D. Crítica de la razón pura. La razón teórica. Ciencia y metafísica en kant
1. Primera parte. La estética trascendental: la sensibilidad
a. espacio y tiempo
b. la matemática como ciencia
2. Segunda parte. La analítica transcendental: el entendimiento
a. los «conceptos puros» o categorías
b. la física como ciencia
3. Tercera parte. La dialéctica transcendental: la razón
a. la «ilusión transcendental» de la metafísica
b. los argumentos acerca de la existencia del alma
c. los argumentos acerca de la existencia del mundo
d. los argumentos acerca de la existencia de dios
e. imposibilidad de la metafísica como ciencia
4. Un esquema - resumen de la crítica de la razón pura
E. Critica de la razón práctica. formalismo moral: libertad y autonomía
1. Crítica de las éticas materiales: el imperativo hipotético
2. La moral formal: el imperativo categórico
3. Máximas y normas (leyes): los imperativos
4. Los postulados de la razón práctica
F. Teoría jurídico-política: la paz perpetua
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 2 -
1. INTRODUCCIÓN
La ilustración es un movimiento de ideas especialmente esperanzado y optimista; su
confianza en las posibilidades del hombre era prácticamente absoluta.
Pero para ello era preciso romper con muchos tabúes y guiarse sólo por la razón y la
voluntad. El problema crítico —estudiar el valor del conocimiento— fue por eso su tema
principal.
Porque si nos moviéramos siempre dentro de lo razonable, dejando de lado las
supersticiones, lo irracional, los argumentos de autoridad, etc., lograríamos un progreso
indefinido en las ciencias y una conducta individual y social razonable.

El interés por los temas políticos marca también el pensamiento ilustrado. La vida
social se ha de regular por la razón, respetando la libertad de todos. El hombre, también
en sociedad, ha de vivir en libertad. Por eso se atacará al Antiguo Régimen y se pondrán
los cimientos del movimiento revolucionario de 1789.
2. ILUSTRACIÓN: CARACTERÍSTICAS GENERALES
Las principales características del pensamiento de la ilustración pueden resumirse
en las siguientes:
a) Confianza ilimitada en la capacidad de la razón para resolver todos los
problemas humanos. Los ilustrados estaban convencidos de que la humanidad
había vivido en una etapa infantil, y que sólo ahora había alcanzado la madurez.
Lo propio de un niño es no guiarse a sí mismo, sino ser gobernado por otros; del
mismo modo, la humanidad se había dejado llevar por supersticiones, autoridades
nunca criticadas, prejuicios, tradiciones ancestrales, etc. Los ilustrados se
propondrán revisar el pasado para desenmascarar todo lo que de irracional ha
habido en la historia.
b) Pero la razón ha de ser una razón crítica, es decir, conocedora de sus
posibilidades y de sus límites. Aunque se descubra que es limitada, esto no
supondrá una dificultad: la razón es suficiente para guiar al hombre. La crítica
tiene que ver, en cambio, con los prejuicios irracionales que la dominan. Cuando
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 3 -
pueda determinarse con exactitud cuál es su alcance, todo lo que esté más allá
será declarado superchería.
c) La razón será además razón práctica, pues la teoría debe estar en función de
las necesidades humanas. Esto quiere decir, en primer lugar, que su función más
importante es el conocimiento y el dominio de la naturaleza, es decir, la
construcción de una ciencia experimental. El hombre primitivo divinizó la
naturaleza porque se sentía dominado por ella; el hombre moderno debe controlar
las fuerzas naturales. En segundo lugar, la razón debe servir para construir una
ética, un modo de vida más humano, que nos permita ser felices. Cuando nos
gobernemos por la razón se acabarán los tabúes, las prohibiciones injustificadas,
las conductas irracionales.
d) En el plano político, la ilustración puso los cimientos del pensamiento liberal,
de los principios de la Revolución francesa. Todos los hombres, por ser
racionales, somos iguales y no deben existir, por tanto, privilegios de ningún tipo:
todos han de ser iguales ante la ley. Para que la convivencia sea pacífica y justa
basta con que los hombres sean ilustrados, es decir, que se gobiernen por la
razón. El Antiguo Régimen, por tanto, debe ser sustituido por un sistema en el que
todos sean ciudadanos, en el que todos tomen parte en los asuntos públicos.
Incluso los gobernantes han de estar sometidos a la ley, la cual no debe ser
impuesta, sino autoimpuesta por la voluntad popular.
e) El camino para lograr que la humanidad progrese será, pues, la educación,
porque de ese modo se logrará que todas las personas sean razonables. La
ignorancia es la causa del oscurantismo de los siglos anteriores. Los prejuicios y
los miedos a actuar de un modo autónomo se suprimirán cuando las luces acaben
con la oscuridad.
f) El progreso indefinido será la consecuencia lógica de todo lo anterior. La
humanidad, que ha vivido anclada en tradiciones y autoridades, progresará
continuamente en todos los órdenes cuando las relaciones con la naturaleza y
con los demás sean plenamente racionales. Este progreso se dará en todos los
campos pues, al aumentar los conocimientos, viviremos cada día mejor.
Con las teorías políticas ilustradas se intentaba lograr una convivencia racional en la
que el hombre se gobernara a sí mismo, sin la tutela de una casta o de una clase social
(la nobleza); además se pretendían abolir todos los privilegios, que eran la fuente de las
desigualdades y de las injusticias sociales. Las leyes han de provenir del pueblo, no de
una supuesta autoridad de origen divino, y todos, incluido el monarca, han de someterse a
ellas. El principal teórico de estas ideas fue Rousseau.
La razón crítica tuvo su principal representante en Kant. No es posible ponerse a
pensar sin conocer antes qué podemos conocer, hasta dónde se extienden nuestras
capacidades. Si no se lleva a cabo esta tarea previa, es fácil cometer ingenuidades, dar
por válidas teorías no científicas. Para ser razonables, lo primero que hay que hacer es
conocer a fondo la propia razón sometiéndola a examen. Conocer es, antes que nada,
conocerse. La tarea de la razón crítica la resumirá Kant en tres preguntas: ¿qué puedo
conocer?, ¿qué debo hacer?, ¿qué me cabe esperar? Las tres se resumen en una cuarta:
¿qué es el hombre? La antropología es, pues, el tema central de la filosofía de la
ilustración.
3. LA ILUSTRACIÓN INGLESA
Se puede considerar a Inglaterra como la cuna del movimiento ilustrado. A partir del
año 1688, dicho movimiento se vio propiciado fundamentalmente por:
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 4 -
a) El clima de tolerancia religiosa y política que permitió una mayor libertad para la
investigación y el desarrollo de las ideas ilustradas.
b) El auge de la razón y de la experimentación de la mano del racionalismo y del
empirismo, que dio lugar a un nuevo modelo de ciencia.
c) El parlamentarismo y la división de poderes, que supuso el final del
absolutismo monárquico: la ley prevalece por encima del rey.
d) La burguesía liberal que fue ganando poder económico y social, rivalizando con
la nobleza y el clero, al defender el parlamentarismo y la división de poderes.
4. LA ILUSTRACIÓN FRANCESA
Los problemas fundamentales de la Ilustración francesa tienen su punto de
referencia en la Ilustración inglesa, tanto en sus orientaciones políticas como en sus
consideraciones científicas. Los ilustrados franceses reaccionaron contra el cartesianismo
asumiendo las dimensiones prácticas de la racionalidad.
El mayor órgano de difusión de las ideas ilustradas fue “la Enciclopedia” o
“Diccionario razonado de las ciencias, de las artes y de los oficios”. En ella se reunía todo
el saber de la época. La iniciativa de Diderot y de D'Alembert pretendía acercar al pueblo
el conocimiento filosófico y científico con el fin de alcanzar el ideal ilustrado. Participaron
en su elaboración los espíritus más ilustres de la época: Jean-Jacques Rousseau, los
hermanos Grimm, Claude Helvétius, el barón D'Holbach, etcétera.
5. LA ILUSTRACIÓN ALEMANA
La fragmentación de Alemania en pequeños principados, el humanismo protestante,
la libertad de conciencia y una concepción política más respetuosa con la tradición
escolástica y medieval hicieron que la Ilustración alemana se diferenciase notablemente
de la francesa y de la inglesa.
Su repercusión fuera de sus límites fue menos notable que la de Francia o
Inglaterra. No obstante, su potencial cultural fue enorme, de forma que se generó un caldo
de cultivo que dio lugar a personalidades de la talla de Kant, gran sintetizador de las
corrientes racionalista y empirista, y de los idealistas románticos. No obstante, la
influencia que ejercieron el pensamiento inglés y el francés fue importante. Su espíritu
académico se caracterizó por ser claro y sistemático. Los ilustrados alemanes se
preocuparon principalmente por la filosofía de la religión, la metafísica y la educación.
También cabe destacar la figura del déspota ilustrado Federico Guillermo II el
Grande que se preocupó por fomentar y apoyar todo tipo de actividades culturales y se
entregó a la formación de su pueblo.
Entre los pensadores que más influencia ejercieron en la Ilustración germana
podemos destacar a Gotthold Ephraim Lessing, el filósofo hebreo Moses Mendelssohn, el
deísta Hermann Samuel Reimarus y aquellos que participarían en el movimiento
romántico como J. G. Herder, E E Jacobi, J. W. Goethe, E Schiller, J. J. Hamann, que
formaron la gran escuela de la filosofía alemana.
6. LA ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA
La llegada de la dinastía borbónica a España después de la Guerra de Sucesión
trajo consigo la introducción generalizada de la cultura francesa en este país. El reinado
de Carlos III (1759-1788) representa el punto culminante de la Ilustración en España.
Junto a esta influencia está la de la Enciclopedia, las teorías de Rousseau y Montesquieu,
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 5 -
el jansenismo y los fisiócratas que dejaron una profunda huella en España, y también el
pensamiento inglés de Locke, el liberalismo económico de Adam Smith, el científico de
Bacon, la poesía de Pope y de Yong, así como las ideas jurídicas de Beccaria y
pedagógicas de Pestalozzi. Los ilustrados españoles no quisieron romper totalmente con
el pasado nacional, si bien rechazaron la línea oficial de la tradición española como
incompatible con el nuevo espíritu. Se inspiran en el sentido crítico de Luis Vives, en la
tendencia racionalista y libertaria del erasmismo y en el positivismo de los médicos-
filósofos del siglo XVI español. Partiendo de la crítica preilustrada de Feijoo, las líneas de
pensamiento más importantes de la Ilustración española son: el sensualismo como
gnoseología, el liberalismo como economía, la educación como reforma radical, el
regalismo como ideario político, el jansenismo como religiosidad, la renovación
historiográfica como hacer del historiador, el periodismo como órgano divulgador y la
fuerza institucional de las sociedades económicas del país como canales para expandir el
tímido aire ilustrado. Destacan: Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811) y Benito
Jerónimo Feijoo (1676-1764).

U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 6 -
7. JEAN-JACQUES ROUSSEAU (1712-1778)

A. BIOGRAFÍA Y OBRA.
Jean-Jacques Rousseau nace en Ginebra el 18 de junio de 1712, fue educado por
un tío y una tía tras la muerte de su madre pocos días después de su nacimiento. Fue
empleado como aprendiz de grabador a los 13 años, pero después de tres años lo
abandonó para convertirse en secretario y acompañante asiduo de madame Loise de
Warens, una mujer rica y generosa que tuvo una profunda influencia en la vida y escritos
de Rousseau.
En 1742, se trasladó a París, donde se ganó la vida como profesor, copista de
música y secretario político. Llegó a ser amigo íntimo del filósofo francés Denis Diderot,
quien le encargó escribir artículos sobre música para la Enciclopedia francesa.
En 1750, Rousseau ganó el premio de la Academia de Dijon por su “Discurso sobre
las ciencias y las artes” (1750), y en 1752 su ópera “El sabio del pueblo” fue interpretada
por primera vez. En los anteriores y en su “Discurso sobre el origen de la desigualdad
entre los hombres” (1755), expuso su opinión de que la ciencia, el arte y las instituciones
sociales han corrompido a la humanidad y que el estado natural, o primitivo, es superior al
estado civilizado en el plano moral. Voltaire reacciona con comentarios burlones que
atacan las opiniones de Rousseau y, por ello, los dos filósofos se mantuvieron
enemistados.
Rousseau abandonó París en 1756 y se retiró a Montmorency, donde escribió la
novela “Julia o la nueva Eloisa” (1760). En el famoso tratado político “El contrato social”
(1762) expuso sus argumentos a favor de la libertad civil y ayudó a preparar la base
ideológica de la Revolución francesa al defender la voluntad popular frente al derecho
divino.
En su obra “Emilio” (1762), expone una nueva teoría de la educación, en la que
subraya la importancia de la expresión antes que la represión para que un niño sea
equilibrado y librepensador. Las opiniones poco convencionales de Rousseau le
enemistaron con las autoridades francesas y suizas y le alejaron de muchos de sus
amigos.
En 1762 huyó primero a Prusia y después a Inglaterra, donde fue amparado por el
filósofo escocés David Hume. No obstante, pronto se enemistaron y polemizaron entre
ellos. Durante su estancia en Inglaterra, preparó el manuscrito de su tratado sobre
botánica titulado “La Botánica” (1802).
Rousseau regresó a Francia en 1768 bajo el nombre falso de Reno.
En 1770 completó el manuscrito de su obra más notable, la autobiográfica
“Confesiones” (1782), que contenía un profundo autoexamen y revelaba los intensos
conflictos morales y emocionales de su vida.
Murió el 2 de julio de 1778, en Ermenoville (Oise, Francia). Por su apego al
sentimiento y a la naturaleza, es considerado uno de los precursores del Romanticismo.
Su pensamiento ejerció fuerte influencia sobre los ideales de la Revolución francesa y en
favor de la expansión de las ideas democráticas. Anticipador de Kant y precursor de Marx,
es definido por Kant como el «Newton del mundo moral». Kant colocará en la conciencia
lo que Rousseau atribuye a la sociedad.

U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 7 -
B. DEL ESTADO DE NATURALEZA AL ESTADO SOCIAL
Nuestro autor parte del hecho de que la cultura influye en las costumbres de los
seres humanos. Considera que el hombre del siglo XVIII está desnaturalizado,
alienado, pues ya no responde de sí mismo, sino que depende de la opinión de los
demás. Entiende que la sociedad del Antiguo Régimen desnaturalizó al hombre europeo,
por lo que es necesario volver al origen y «escuchar a la naturaleza».
El hombre natural es un ser prerracional, sin lenguaje ni pensamiento, un animal
presocial, solitario, animado por su amor propio, feliz y bueno que intenta la conservación
de su vida. En esta época ejercía influencia el mito del «buen salvaje».
El estado de naturaleza, teóricamente anterior al estado presente de la humanidad,
es un estado asocial, en el que existe la posibilidad de saciar todas las necesidades
materiales; los hombres son todos iguales en derechos naturales y libres. La libertad es
un sentimiento interior prerracional. Entiende Rousseau que lo que diferencia a los seres
humanos de los animales y las máquinas no es la razón, sino la libertad. El hombre se
distingue del animal, por una parte, por su capacidad de actuar libremente, pero, por otra,
por su perfectibilidad, por la posibilidad de perfeccionarse y desarrollar la razón.
Al cambiar las circunstancias del estado de naturaleza, el hombre desarrolla las
facultades racionales que tenía sólo como posibilidad para poder afrontar las necesidades
insatisfechas debido a los cambios de su estado original. Poco a poco se va alejando del
estado de naturaleza.
¿Cómo se produjo ese paso del estado de naturaleza al estado de sociedad?
Rousseau lo interpreta como un cambio con pasos sucesivos.
a) En una primera revolución social las dificultades y catástrofes de la
naturaleza fueron el origen de unas incipientes relaciones sociales, porque
se crean instrumentos (arco, fuego) y aparece el primer lenguaje. Después
surge la familia y, con ella, los primeros sentimientos. Los seres humanos se
reúnen y celebran fiestas. Aparecen las primeras desigualdades (unos bailan
mejor que otros). Surge el amor propio, diferente del amor en sí, y con él
aparecen todos los vicios (vanidad, desprecio, vergüenza, injuria y deberes).
Para resolver los litigios, aparecen ya formas rudimentarias de justicia.
b) En una segunda revolución se establecen las relaciones de dependencia
económica y se desarrolla la metalurgia, la agricultura y la propiedad. Esto
trajo consigo el incremento de las desigualdades y de la ambición (la
«guerra de todos contra todos» de Hobbes). Surge el estado social o la
sociedad civil cuando los ricos quieren asegurarse sus propiedades y
obligan a pactar a los pobres para que al menos puedan conservar lo poco
que tienen. El fundador del estado social es aquél que primero dijo: «esto es
mío», tras haber cercado un terreno. La sociedad institucionalizada, la
propiedad y la desigualdad trasforman al ser humano en un ser rodeado de
miserias, y la persona se aliena al convertirse en instrumento y mercancía.
El pacto o el contrato de asociación establece las leyes con la finalidad de
asegurar los derechos y propiedades de todos, pero con esa desigualdad de
partida (ricos-pobres). Esto incrementa aún más las desigualdades y hace
que las sociedades terminen por entrar en la guerra.
1. El contrato social y la soberanía popular
El pacto social que defiende Rousseau no es un contrato de sumisión como en
Hobbes. El pueblo es soberano y nadie puede renunciar a su soberanía en beneficio de
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 8 -
otro particular, sino que debe ser en beneficio de la sociedad en su conjunto, de la que
sólo es un miembro. En “El contrato social”, nuestro autor expone la noción de convenio o
acuerdo concertado entre los miembros de la colectividad, cuya finalidad es aunar
voluntades para el mayor bien del hombre y su conservación. Lo que el hombre pierde
con el convenio en cuanto a su libertad, lo ve compensado con la protección que recibe
del establecimiento de las leyes protectoras («estado civil»). La soberanía se fundamenta,
según él, en el consentimiento de las voluntades de los individuos (voluntad general).
Como custodia de esta soberanía fijada en leyes surge el gobierno, que tiene la finalidad
de velar por el cumplimiento de las leyes en beneficio de todos.
El poder político resulta de un «contrato de asociación» basado en la noción de
voluntad general. Ello significa que entrego mi soberanía a la comunidad, pero yo formo
parte de esa comunidad; conservo, por tanto, mi libertad y mi soberanía, que es
inalienable e indivisible.
Tal proyecto requiere un voto por unanimidad. Por tanto, la voluntad general es fruto
de un pacto de unión, que tiene lugar entre iguales. Supone la renuncia de cada uno a
sus propios intereses en favor de la colectividad. Esta voluntad general está encarnada
por el estado. Se trata de la fundamentación de la moral sobre la política, en cuanto que la
defensa del bien común conduce a un vaciamiento del individuo, a una pérdida de su
individualidad, al verse absorbido sin más por el cuerpo social.
El pacto otorga al estado un poder absoluto sobre todos sus miembros. Este poder
se llama soberanía. El estado soberano tiene sus límites en la protección de cada
individuo dentro del bien común de la colectividad. El estado encarna el poder legislativo,
que corresponde al pueblo, y el ejecutivo, que ordena actuar conforme a lo legislado y
corresponde al gobierno, dado que el pueblo delegó en él. Así, el gobierno representa el
ejercicio legítimo del poder ejecutivo, de acuerdo con las exigencias de la voluntad
general. Existe un marcado acento social en la propuesta de Rousseau. Por tanto, el
contrato social implica la voluntad general, que supone que el individuo cede soberanía a
la «asociación política colectiva», pero conserva y engrandece su autonomía y su libertad.
Ésta se convierte en la ley universal de la voluntad (querer) y social (el bien general).
C. LA DESIGUALDAD SOCIAL Y DEMOCRACIA
Rousseau, en el “Discurso sobre la desigualdad”, trata de redescubrir la auténtica
naturaleza humana, el hombre original. Con la sociedad política, posterior al contrato, las
leyes que se instauran son débiles y rudimentarias y ocasionan los primeros desórdenes.
Por eso se hace necesario confiar en personas concretas (los magistrados) para que
garanticen el cumplimiento de esas leyes. Estos magistrados dependían de la voluntad
popular y sus cargos electos podían ser revocados. En el estado social existen
desigualdades entre amos y esclavos, ricos y pobres.
La naturaleza ha establecido la igualdad entre los hombres, mientras éstos han
instituido la desigualdad. Nos habla de dos clases de desigualdad: una física o natural y
otra política o moral.
La física (edad, salud, fuerza corporal, cualidades del alma) se da entre todos los
animales, pero dentro de una igualdad general, pues todos comen, duermen y
viven de la misma manera.
La moral o política proviene de la sociedad y consiste en las diferencias de
privilegios, riquezas, honores o poder que tienen unas personas respecto a otras.
Ésta sólo se apoya en el derecho positivo y es contraria al derecho natural
siempre que no concuerde con la desigualdad física.
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 9 -
Rousseau encuentra la causa del paso del hombre bueno al hombre malo en el fin
del estado de naturaleza y el paso al estado social y civil.
En la medida en que Rousseau defiende que el poder soberano lo ostenta el pueblo
y la comunidad y no un príncipe o una oligarquía, queda claro que nuestro autor legitima y
defiende la democracia. Entiende que la verdadera democracia está unida a una mejor
moral. Ética y política deben ir juntas.
El pueblo soberano hace y deshace las leyes y puede confiar el poder ejecutivo a un
«consejo» o a un «príncipe» que tiene que gobernar en nombre de todos, no en el propio.
El gobierno es un intermediario del pueblo que ejecuta los mandatos de la voluntad
general expresada en leyes.
Existe el peligro de corrupción en las instituciones democráticas cuando prima la
voluntad particular sobre la general. Para evitarlo, Rousseau trata de precisar diversos
mecanismos como, por ejemplo, celebrar asambleas frecuentes y limitar el tiempo y
representación del gobierno.
Entiende que existen varias formas de gobierno (democracia, aristocracia y
monarquía) que se pueden implantar teniendo en cuenta la variedad de los pueblos y las
condiciones necesarias para cada gobierno. Reprocha al cristianismo su afán de alejarse
y despreocuparse de la ciudad terrestre y señala que el estado debe ser indiferente con
respecto a los dogmas de las iglesias y no tiene que intervenir en las creencias de sus
súbditos. Defiende con ello la libertad de conciencia, y muestra una posición laicista.
D. PENSAMIENTO EDUCATIVO
Rousseau contribuyó a la configuración de una nueva pedagogía, principalmente en
el “Emilio”, pero también en el “Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los
hombres” y en “El contrato social”. Nuestro autor consideró que en el mundo que se
estaba configurando, los hombres deberían abandonar su papel de siervos para
convertirse en ciudadanos libres, dueños de su destino y poseedores de la soberanía.
Al igual que Aristóteles, Rousseau consideraba que la educación era el camino
idóneo para formar ciudadanos libres, conscientes de sus derechos y deberes, en el
nuevo mundo que se estaba gestando. Pero se dio cuenta de que el sistema educativo
imperante era incapaz de llevar a cabo esta labor. Consecuentemente, en su obra
“Emilio”, define los nuevos fundamentos para una pedagogía renovada, acorde a los
nuevos tiempos.
“Emilio” es el resultado de la revisión de la pedagogía tradicional desde la óptica
renovadora del pensamiento de la Ilustración. Establece las características de la
educación para una sociedad integrada por ciudadanos libres, que participan y deliberan
sobre la organización de la comunidad y los asuntos públicos. Las ideas centrales de
Rousseau son una respuesta a la necesidad de formar un nuevo hombre para una nueva
sociedad.
Una de las principales aportaciones que realizó Rousseau fue señalar que el niño es
«un ser sustancialmente distinto al adulto y sujeto a sus propias leyes y evolución; el niño
no es un animal ni un hombre, es un niño». A partir de esta idea Rousseau señala la
necesidad de replantear los métodos de enseñanza imperantes que consideran al niño
como si fuera un adulto, aunque asumiendo con ello que comparten intereses,
habilidades, necesidades y capacidades.
Rousseau estima que la educación debe adecuarse a cada una de las etapas de
desarrollo del niño; los contenidos y objetivos de la educación deben trazarse a partir de
los intereses y motivaciones del alumno acorde a su etapa de desarrollo. Esta postura
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 10 -
conducirá a que el educando sienta realmente aprecio e interés por el proceso educativo
al no ser éste ajeno a su situación.
Postulados que deben guiar la acción educativa
a) Considerar los intereses y capacidades del niño.
b) Estimular en el niño el deseo de aprender.
c) Analizar qué y cuándo debe enseñarse al niño en función de su etapa de des-
arrollo.
La educación del corazón y el camino que a ella discurre es en gran parte lo que se ha
denominado «pedagogía negativa». En contra de la educación de su tiempo, entiende
que el educador no debe adoctrinar.

U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 11 -
8. IMMANUEL KANT
Kant no sólo es el filósofo más importante del siglo XVIII y, por tanto, ilustrado, sino
que además abrió nuevos caminos al pensamiento y determinó toda la filosofía posterior,
especialmente la alemana.
Los planteamientos kantianos suelen girar en torno a un juego de polaridades:
fenómeno / noúmeno, mundo sensible / mundo inteligible, receptividad / espontaneidad,
necesidad / libertad, individualidad / sociabilidad, impulsos / racionalidad... No se trata de
un pensamiento dualista ni reduccionista, sino de un pensamiento de los límites, que
permite fijar las verdaderas posibilidades frente a las pretensiones ilusorias.
A. CONTEXTO SOCIOHISTÓRICO: KANT Y LA
ILUSTRACIÓN
Immanuel Kant nace y vive en la ciudad alemana de Konigsberg (Prusia), ahora
polaca, el 22 de abril del año 1724. Su vida transcurre en el siglo XVIII. De su padre
hereda su rectitud y honradez, y de su madre, de confesión «pietista» (religión en la que
se educó el propio Kant), su bondad e inteligencia. Comienza estudiando en el Collegium
Friedericianum, un instituto fundado por Federico Guillermo I y alineado con la tradición
del aristotelismo protestante. Aquí estudia la lógica de Aristóteles. Posteriormente, en la
Universidad de Konigsberg, se dedica al estudio, durante seis años, de disciplinas
científicas y filosóficas, aunque en un principio pretendió seguir los estudios teológicos. Su
obra se puede dividir en dos grandes grupos de escritos: los precríticos, anteriores al año
1770, y los críticos, en los que expone su filosofía crítica, comienzan a partir de esa fecha.
En el año 1746 deja la universidad y escribe su primera obra, “Pensamientos sobre
la verdadera evaluación de las fuerzas vivas”. Posteriormente se interesa por cuestiones
de metafísica y geografía física.
En 1755 dedica su obra “Historia universal de la naturaleza y teoría del cielo” a
Federico II. Aquí formula las llamadas hipótesis Kant-Laplace sobre el origen del cosmos
a partir de una nebulosa originaria. En este mismo año resulta promovido a magister con
su escrito “Sobre la lumbre” (De igne). También realiza su tesis doctoral, titulada “Nueva
dilucidación de los principios del conocimiento metafísico”.
Iniciada su actividad en la enseñanza en el año 1756, estimulado por el terremoto
que destruyó Lisboa en 1755, Kant interviene con tres escritos sobre terremotos.
Entre 1762 y 1769 redacta una serie de escritos no académicos, entre ellos: “El
único argumento posible para una demostración de la existencia de Dios”; “Observaciones
sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime” y “Sueños de un visionario explicados con
sueños de la metafísica”.
En marzo de 1770 es nombrado catedrático de lógica y metafísica en Konigsberg.
Su disertación versa sobre “La forma y los principios del mundo sensible e inteligible”, la
primera piedra del edificio del criticismo. Es rector por dos veces. Aparecen sus grandes
obras la “Crítica de la razón pura” (1781); “Prolegómenos a toda metafísica futura que
quiera representarse como ciencia” (1783); la segunda edición de la “Crítica de la razón
pura” (1787); el nuevo prefacio en 1787; la “Crítica de la razón práctica” (1788) y la
“Crítica del juicio” (1790).
Paralelamente aparecen otras obras, como “Religión dentro de los límites de la mera
razón” (1792), “La paz perpetua” (1795), “Metafísica de las costumbres” (1797) y
“Antropología desde un punto de vista pragmático” (1798).
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 12 -
Sus ideales liberales lo llevan a defender la independencia de EEUU y los ideales de
la Revolución francesa. En su tiempo representa un testimonio de pacifista convencido,
antimilitarista, y se opone a toda forma de patriotismo nacionalista excluyente. Kant muere
a las 11 de la mañana del 12 de febrero de 1804 en los brazos de su amigo el diácono
Wasianski.
Podemos señalar influjos diversos en Kant, como el del pensamiento metafísico del
racionalista Christian Wolff y el de Gottlieb Baumgarten. Polemiza con Augustus Crusius y
con Martin Knusen, que junto a Teske acercan a nuestro autor al conocimiento de la obra
de Newton. La influencia del pensamiento leibniziano-wolffiano perdura hasta 1750. Sobre
la década 1760-1770 se advierte cada vez más en Kant el efecto de la filosofía empirista
inglesa y escocesa, primero de Locke y más tarde de Hume, sobre todo en lo que se
refiere a sus posiciones críticas acerca de los principios de sustancia y de causalidad, y
sobre los fundamentos de la religión natural. Además influye en nuestro autor Rousseau,
especialmente en su concepción del carácter de la legislación autónoma de la razón
humana. Kant extrae de Rousseau el impulso para desarrollar una consideración
particular de la vida moral y para justificar la autonomía de la vida del mundo del
conocimiento. Ocurre aquí lo que Kant denomina «despertar del sueño dogmático».
1. La concepción kantiana de la Ilustración
En Alemania, la Ilustración se produce con un cierto retraso respecto a Francia. Fue
introducida por Federico II de Prusia, que pretende incorporar las ideas de los ilustrados a
la legislación y reformar la enseñanza. Gracias a los filósofos se extienden las ideas
ilustradas a la población. Las obras tenían que pasar por la criba de la censura «para
proteger al pueblo de las ideas perniciosas». Kant es un pensador ilustrado,
especialmente porque hizo de sus principios una fundamentación de la Ilustración,
enriqueciendo los contenidos de este movimiento histórico-cultural.
Equipara la Ilustración a la «edad de la razón», una razón liberada de autoridades,
tradiciones e imposiciones que le resultan extrañas. Kant defiende todos los ideales
ilustrados y, sobre todo, la razón crítica y autónoma, que permitirá, tal como afirma en su
texto “¿Qué es la Ilustración?”, salir a todos los seres humanos de lo que llama «minoría
de edad», de la incapacidad de servirse del propio entendimiento, de tener que buscar la
seguridad en algo exterior al propio sujeto.
Kant nos invita a confiar en la propia razón, sin otros límites que los que marque la
misma naturaleza. Este atrevernos a utilizar «la propia razón» es lo que nuestro autor
denomina «mayoría de edad», que resume en el lema: «Atrévete a saber» (Sapere aude),
cuya primera formulación se le atribuye al enciclopedista francés Diderot. También «crítica
de la razón por la razón».
Kant recoge las ideas de la época ilustrada y centra su pensamiento en una razón
crítica, que no sólo analiza los límites del conocimiento (razón teórica), sino que además
trata de elaborar los principios o leyes (imperativos) que rigen nuestro comportamiento
moral (razón práctica). La «mayoría de edad» significa para Kant la conquista de la
libertad y de la autonomía personal frente a cualquier agente exterior que pueda influir en
nuestros comportamientos.
La Ilustración representa también, a través de Kant, un «nuevo humanismo» que
lucha por la conquista de los derechos humanos y acaba consolidado en la Revolución
francesa, un humanismo filosófico y científico que pone los fundamentos de la
instauración científica de los saberes «humanos», que se pretenden afincar sobre las
pautas de los saberes científico-positivos. Este cientifismo fue modelado por Newton y, en
él, los datos de la experiencia pasan a estar sometidos a una metodología de control que
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 13 -
encuentra su contraste y medida en una posible formulación matemática. Las metas de
la razón son: el instruir (Ilustración) y la libertad.
El sujeto se erige en nuevo protagonista tanto de la razón teórica como de la
práctica. Un sujeto que encuentra sus límites en el conocimiento, pero que prolonga más
allá sus ideales de libertad y autonomía y que se erige en «dominador» y controlador de
los objetos. Este punto de incisión de la filosofía moderna será estudiado posteriormente
en lo que denominamos «giro copernicano».
B. EL CRITICISMO, SÍNTESIS QUE SUPERA
RACIONALISMO Y EMPIRISMO
Kant se encuentra con que la historia de la filosofía no es una ciencia como las
matemáticas, la física o incluso la química, sino la historia de múltiples sistemas,
deshechos, apenas acabados y seguidamente sustituidos por otros que corren rápido la
misma suerte. Como señala García Morente, el despertar del espíritu humano al
conocimiento se presenta confundiendo problemas y todas las interrogantes sobre la
naturaleza. Para Kant, la filosofía no es psicología o teología, es simplemente teoría de la
unidad del conocimiento. Ejerce la crítica entendida como proyecto de un nuevo modelo
de cultura para una humanidad libre.
Según Kant no se aprende filosofía, sino que se aprende a filosofar. Nuestro autor
entiende que la filosofía debe abarcar, sobre todo, el estudio de cuatro importantes
problemas sobre el ser humano que formula mediante las siguientes preguntas:
a) ¿Qué puedo conocer? Responde a esta interrogante en la obra “Crítica de la
razón pura”. Trata en ella de establecer los límites dentro de los que puede existir
el conocimiento científico de la naturaleza. Distinguirá entre ciencia y
metafísica.
b) ¿Qué debo hacer? Contesta a esta pregunta en la obra “Crítica de la razón
práctica”. Aquí reflexiona sobre el problema de la moralidad y el establecimiento
de los principios y condiciones que posibilitan que la razón obre libremente.
c) ¿Qué me cabe esperar? Las obras “Ideas de la historia universal” y “Crítica del
juicio” reflexionan sobre el problema de la religión, de la estética y de la historia,
entendida como posibilidad de realización en un tiempo y en un espacio
determinado.
d) ¿Qué es el ser humano? Responde a esta cuestión en su obra “La Religión
dentro de los límites de la verdadera razón”, y trata de relacionar las tres
interrogantes anteriores, reduciéndolas a una sola pregunta antropológica. El ser
humano es siempre, para Kant, el marco central de reflexión, tanto en sus
aspectos racionales o del conocimiento como en su comportamiento moral o libre,
religioso y estético.
Kant, en los primeros años, fue un pensador racionalista. Más tarde, influenciado
por Hume, abandonó lo que llama «sueño dogmático del racionalismo». Sin embargo,
acepta el postulado racionalista de que existe una razón que nos conduce al
conocimiento de los hechos y que aporta las características de universalidad y
necesidad. Para nuestro autor, esta razón no puede estar aislada de la experiencia
sensible. Su base y sus límites están en los hechos que observamos y en la experiencia
que se deriva de la captación del objeto protagonizada por nuestros sentidos.
En una segunda etapa, Kant acepta del empirismo el hecho de que todo
conocimiento debe tener su base en la experiencia sensible, si bien no está de acuerdo
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 14 -
con el escepticismo que caracteriza sobre todo la teoría de Hume y que lo lleva a
rechazar toda la metafísica y conceptos como sustancia, causalidad, mundo o Dios.
Kant supera tanto al racionalismo como al empirismo a través de una tercera etapa
de su pensamiento, que podemos denominar conocimiento crítico. Nuestro autor trata
de averiguar hasta dónde llegan los límites de nuestro conocimiento, y concluirá
afirmando que esos límites hay que situarlos allí donde no llega la experiencia sensible.
Así distinguirá entre conocimiento científico, que ejemplificará en las matemáticas y la
física, y conocimiento metafísico, que es aquel que va más allá de la experiencia y que
se mostrará también en la moral, después de negar la posibilidad de la metafísica como
ciencia. Kant afirmará que existen conceptos previos a nuestro conocimiento, que no
provienen de la experiencia, como, por ejemplo: espacio y tiempo, que son formas a priori
de la sensibilidad. Así es como, supera las tesis racionalistas y las empiristas.
C. TEORÍA DEL CONOCIMIENTO:
POSIBILIDAD Y LÍMITES
Kant pretende fijar los límites del conocimiento sensible. Para ello acude a un
tribunal que garantice las pretensiones legítimas de la razón y que sea capaz de terminar
con todas las arrogancias infundadas; pero que lo haga no con afirmaciones de autoridad,
sino con las leyes eternas e invariables de la razón. Fijar límites a la razón es negativo. Es
fijar la imposibilidad de la metafísica para fundamentar el conocimiento científico. Esta
negatividad del primer momento dará paso a un segundo momento, netamente kantiano,
que nos conduce a averiguar la legitimidad de un segundo uso de la razón, el práctico.
1. El punto de partida del pensamiento kantiano
Kant trata de averiguar la posibilidad de la metafísica como ciencia. Comienza
preguntándose: ¿Es posible un conocimiento científico y riguroso sobre realidades
de las que no tenemos un conocimiento sensible? Acude a los contenidos de la
metafísica de su tiempo y recoge del racionalista Wolff, discípulo de Leibniz, esos
contenidos, que se reducen principalmente a tres: mundo, alma y Dios. Estas
“realidades” están más allá de nuestro conocimiento sensible y son parte de lo que llama
metafísica. La pregunta ahora es: ¿es posible la metafísica como ciencia? Para
contestar a esta cuestión, Kant acude al análisis de la ciencia de su tiempo (por ejemplo:
a la de Newton) y constata dos hechos:
a) La ciencia progresa, porque observamos que en todos los campos científicos se
construyen nuevas teorías, basadas, en la mayoría de los casos, en otras
anteriores. Considera que en la metafísica no existe este progreso, porque se
siguen debatiendo los problemas de siempre, sobre los que ya hace tiempo
teorizaron, por ejemplo, Platón y Aristóteles, y constata que después de tanto
tiempo se repiten los mismos razonamientos acerca de Dios, alma y mundo.
b) Los científicos se ponen de acuerdo, y lo que uno descubre y demuestra
aparece como apropiado para los demás. Los juicios de la ciencia son objetivos,
universales, necesarios y nadie puede negarlos. Sin embargo, en el campo de la
metafísica, los pensadores se contradicen y eliminan la posibilidad de acuerdo.
Si la metafísica quiere ser ciencia, debe ser construida con el mismo rigor que el que
se emplea en otras áreas científicas como las matemáticas o la física, y si la metafísica no
es ciencia debe abandonar la pretensión de hablar científicamente sobre temas de los que
no podemos tener experiencia.

U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 15 -
2. Condiciones que hacen posible la ciencia
Kant considera que existen dos condiciones necesarias para que sea posible el
conocimiento científico:
a) Condiciones empíricas. Esto se deriva del hecho de que toda ciencia se basa en
datos que parten de la experiencia. Para captar esos datos deben darse unas
condiciones de hecho particulares, concretas y que puedan alterarse. Por
ejemplo, si yo digo: «Veo una farola», este hecho de ver algo dependerá, entre
otras, de una serie de condiciones (mi agudeza de visión, lo lejos que esté
colocado ese objeto, los instrumentos que tenga para ver eso, la luz que exista en
ese momento, etc.).
b) Condiciones transcendentales o a priori. Toda ciencia se apoya en unos
contenidos anteriores a la experiencia, en unas condiciones universales,
necesarias, comunes a todo sujeto, que no pueden alterarse. Por ejemplo, si yo
digo: «Vi una farola», debemos preguntarnos irremediablemente: ¿dónde?,
¿cuándo? Si otra persona responde: «En ninguna parte» a la primera pregunta y
«Nunca» a la segunda, deberemos decir: «Eso es imposible». En consecuencia,
es evidente que para observar un hecho necesitamos siempre de un espacio
(¿dónde?) y de un tiempo (¿cuándo?) que hagan posible esa experiencia.
3. Teoría de los juicios: los juicios sintéticos a priori
Las dos clases de conocimiento (el vulgar y el científico) se manifiestan en
proposiciones o lo que los lógicos llaman “juicios”. Éstos unen dos términos que pueden
ser cosas, propiedades o modos. El verbo «ser» hace de enlace y confiere al enunciado
realidad y validez.
Kant distingue varias clases de juicios:
a) Juicios analíticos. Son aquellos en los que el predicado está comprendido en la
idea de sujeto. El predicado no añade información. Por ejemplo: «El triángulo
tiene tres ángulos». El sujeto «triángulo» lleva implícito en el «predicado» (los tres
ángulos). Estos juicios se caracterizan por ser universales, necesarios,
explicativos. Se basan en el principio de no contradicción, porque en ellos no hay
contradicción entre sujeto (triángulo) y predicado (tres ángulos).
b) Juicios sintéticos. Son aquellos en los que el predicado no está comprendido en
la idea de sujeto. Aquí el predicado añade un contenido nuevo, desconocido al
sujeto. Por ejemplo: «Algunos cuerpos son pesados». Para conocer la verdad de
este juicio o semejantes tenemos que acudir a la experiencia. Estos juicios son de
dos clases:
Juicios sintéticos a posteriori. Son aquellos en los que su verdad
depende de la experiencia. Son particulares, contingentes y
extensivos (amplían el conocimiento). Ejemplo: «La mesa de Andrea es
verde».
Juicios sintéticos a priori. Son aquellos que nos proporcionan
información (sintéticos) y al mismo tiempo son universales y necesarios
(a priori). Ejemplo: «La línea recta es la distancia más corta entre dos
puntos», o este otro: «Todo lo que sucede tiene una causa». Estos
juicios son universales, necesarios y extensivos. Estos juicios son los
juicios propios de la ciencia, los que permitirán a Kant averiguar si la
metafísica es ciencia o no.
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 16 -

4. La crítica de la razón como giro copernicano
Kant aporta un nuevo punto de vista dentro de los autores modernos. A este nuevo
enfoque al problema del conocimiento se le suele llamar giro copernicano o revolución
copernicana. De la misma manera que Copérnico pasa del geocentrismo al
heliocentrismo en su concepción del mundo físico, Kant pasa de un conocimiento que
hasta ahora se basaba en los objetos a un conocimiento que se basa en los principios a
priori que el sujeto impone.
A. El conocimiento humano debe partir de los datos que nos aportan los sentidos
(de la experiencia sensible), pero teniendo en cuenta que esos datos son captados
siempre bajo las condiciones a priori que el sujeto impone al objeto. Por ejemplo, el
espacio y el tiempo como «formas a priori de la sensibilidad».
El sujeto también aporta conceptos puros o categorías, que posibilitan a nuestro
entendimiento la organización y sintetización de los datos que provienen de nuestra
sensibilidad de una forma dispersa. Estas categorías son también a priori y, en
consecuencia, universales y necesarias. Con esto, el sujeto, a través de su
entendimiento, compagina la experiencia (datos que nos aportan los sentidos) y la
razón (leyes universales para entender y explicar los fenómenos particulares y
contingentes).
La expresión «giro copernicano» también hace referencia a la revolución
metodológica que Kant lleva a cabo en su teoría del conocimiento. Para Kant, los
fenómenos pueden ser estudiados, por parte del sujeto, analizando:
Por un lado, su comportamiento en la experiencia,
Por otro, estableciendo hipótesis previas que posteriormente tratamos de
comprobar en la práctica.
Esta revolución la concreta kant en el análisis de la cientificidad de las
matemáticas, de la física y de la metafísica. En consecuencia, el objeto ya no es, como
en la metafísica anterior a Kant, algo que se impone al sujeto, sino algo construido por las
condiciones (o leyes) del conocimiento que el sujeto aplica a los datos que nos
proporcionan los sentidos.
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 17 -
Puntos esenciales de la «revolución kantiana»
a) Excluir que la razón pueda hacernos conocer lo suprasensible, limitando nuestro
conocimiento al mundo de los fenómenos.
b) Atribuir a nuestras facultades cognoscitivas la capacidad para mudar los objetos
o fenómenos.
c) Garantizar que las conexiones de la experiencia sean a priori y objetivas.
Kant propone ir más allá de la localización del interior del sujeto, labor ejercida por
Hume, partiendo de las intuiciones sensibles, localizando los conceptos puros del
entendimiento y uniéndose en una función cognoscitiva. Kant tiene como objetivo tanto la
universalidad y la necesidad (a priori) como la objetividad del conocimiento.
B. En el campo de la razón práctica también ocurre lo mismo, porque el sujeto
pasa a ser el que aporta las leyes a priori, las leyes universales y necesarias de nuestro
comportamiento moral. Esta recuperación del sujeto es una herencia del pensamiento de
Rousseau, al que algunos llaman el «Newton del mundo moral». Kant pone en la
conciencia del sujeto lo que Rousseau coloca en la sociedad («giro roussoniano»). Las
leyes universales que el sujeto nos aporta son aplicables a las conductas particulares;
piénsese, por ejemplo, en el imperativo categórico y en los postulados: alma, libertad,
Dios.
En resumen, el conocimiento humano recobra protagonismo y ejerce la primacía en
la teoría kantiana. No es el entendimiento el que se adapta a las cosas, a los objetos, sino
al revés, son las cosas las que se adaptan al entendimiento. El conocimiento no se
regula por los objetos, sino que son los objetos (en cuanto objetos de conocimiento:
«fenómenos») los que están regulados por el conocimiento. De esta manera, Kant supera
tanto al racionalismo como al empirismo, dado que todo conocimiento humano
comienza por la intuición, pasa a los conceptos y concluye en las ideas.
D. CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA.
LA RAZÓN TEÓRICA. CIENCIA Y METAFÍSICA EN KANT
En la exposición de este apartado seguimos el siguiente esquema, que refleja los
principales contenidos de la Crítica de la razón pura:

1. PRIMERA PARTE. LA ESTÉTICA TRASCENDENTAL: LA SENSIBILIDAD
Kant llama estética a la doctrina acerca de los sentidos y de la sensibilidad. En
griego aísthesis significa «sensación», «percepción sensorial». La estética trascendental
estudia las estructuras de la sensibilidad, la manera como la persona recibe las
sensaciones y las transforma en conocimiento sensible.
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 18 -
En esta primera parte de la “Crítica de la razón pura” el autor estudia las formas
sensibles de nuestro conocimiento (espacio-tiempo) y muestra cuáles son las condiciones
que hacen posibles los juicios sintéticos a priori en las matemáticas.
a. Espacio y tiempo
a) El espacio es un medio homogéneo e indefinido, en el que se sitúan los objetos
sensibles.
b) El tiempo es un medio infinito en el que se suceden los acontecimientos.
Están relacionados con la geometría y la aritmética respectivamente.
Kant define el espacio y el tiempo de una doble manera, como formas a priori de la
sensibilidad y como intuiciones puras.
Explicamos los términos de las dos definiciones de espacio y tiempo.
a) Formas: significa que espacio y tiempo no son impresiones, sino el modo como
un sujeto percibe todas las impresiones (música, sonidos, colores...). Es el modo
de funcionar de los sentidos externos en el espacio y de los internos en el tiempo.
b) A priori: porque espacio y tiempo son independientes de la experiencia del
sujeto, preceden y hacen posible la experiencia. Son algo así como un molde
donde encajan todas las experiencias.
c) De la sensibilidad: porque el espacio y el tiempo son categorías necesarias para
que alcancemos una percepción determinada, para conocer a través de los
sentidos.
d) Son intuiciones porque no son conceptos elaborados por nuestro entendimiento.
Son, por tanto, independientes del conocimiento que tenemos de las cosas.
e) Intuiciones puras, porque espacio y tiempo son unas formas vacías de contenido
empírico, es decir, que se van llenando poco a poco de impresión que proviene
del exterior al sujeto.
Características del espacio y del tiempo
Son condiciones transcendentales a priori del conocimiento, con las siguientes
características:
a) Son universales porque afectan a todos los individuos.
b) Son necesarias pues sin ellas sería imposible el conocimiento.
c) Preceden a la experiencia, ya que son a priori y pertenecen a la estructura del
sujeto y son necesarias para que el sujeto pueda tener un conocimiento sensible.
d) Hacen posible la experiencia porque gracias al espacio y al tiempo podemos
tener un conocimiento empírico de las cosas.
e) Son trascendentales porque son condición de posibilidad de la experiencia.
Estos conceptos, que Kant hereda de Newton, suponen una condición indispensable
para que podamos tener sensación, para que podamos tener conocimiento sensible de
las cosas. Las propiedades del conocimiento sensible son la receptividad más la
actividad.
El espacio tiene tres dimensiones (largo, ancho, alto), es una noción cuantitativa,
una intuición indivisible, imposible de conocer intelectualmente.
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 19 -
El tiempo, que tiene tres dimensiones (pasado, presente y futuro), es irreversible e
inaprehensible, es decir, imposible de conocer.
b. La matemática como ciencia
Si analizamos las proposiciones de las matemáticas vemos que son sintéticas.
Por ejemplo:
a) En geometría: el juicio: «entre dos puntos la línea recta es la más corta», nos
indica que la verdad de esta proposición nos entra por los sentidos. Así, si en un
papel trazamos una línea recta y una curva entre dos puntos, entonces vemos y
percibimos que la curva es más larga que la recta, y si la imaginamos pasará
igual.
b) En aritmética: Lo mismo puede decirse del juicio 2 + 2 = 4, a primera vista parece
analítico, pero la suma nos indica que juntamos y unimos dos números en uno. Si
acudimos a la percepción sensible, contando con los dedos, con bolas, con
puntos, etc., podemos comprobar que dos de esos objetos, por una parte, y otros
dos, por otra, juntos (síntesis) nos dan la suma de cuatro. Esa percepción
imaginada es la que hace la síntesis.
Como, por un lado, la matemática es a priori y, por otro, es sintética y se basa en la
percepción, entonces debemos concluir que tiene que haber una percepción a priori como
fundamento de la matemática. Ésta se basa en una intuición pura (sinónimo de
«percepción a priori»). Las figuras que el geómetra construye en un papel o en la
imaginación conllevan la necesidad del espacio. La base y condición de la geometría es el
espacio. La geometría es la ciencia del espacio porque sus principios, axiomas y sus
postulados son propiedades del espacio. El espacio es una intuición pura a priori.
El tiempo será la condición de la sensibilidad, tanto interna como externa, mientras
que el espacio sólo lo será de la externa. Una intuición debe estar en la base de la
aritmética, porque los juicios de esta ciencia son sintéticos. Esta intuición debe ser a
priori, porque esos juicios, a pesar de ser sintéticos, son también universales y
necesarios. La intuición pura aquí es el tiempo. Es, como el espacio, intuición y no
concepto. Cuando en uno o varios objetos reales, que consideramos sucesivamente en
serie, prescindimos de los mismos objetos, nos queda sólo el número, es decir, la
sucesión de los momentos. La serie sucesiva objeto de la aritmética es un trozo de
tiempo; la base y la condición indispensable de la aritmética es el tiempo, y sus principios,
axiomas y postulados, son propiedades del tiempo, de la sucesión. De igual manera que
el espacio, el tiempo no es algo definido, sino un supuesto de la aritmética.
Para Kant, todos los juicios que emplean las matemáticas requieren la existencia del
espacio y del tiempo, y por tanto, son juicios universales, necesarios y a priori, pero al
mismo tiempo, esos juicios se pueden mostrar en la realidad, tal como es captada por
nuestros sentidos. Existen, pues, en las matemáticas los juicios sintéticos a priori, y,
en consecuencia, las matemáticas son ciencia.
En nuestro conocimiento existen dos elementos:
a) Un elemento material, que es el que protagonizan las impresiones sensibles,
que provienen del mundo exterior al sujeto.
b) Un elemento formal, que son los elementos a priori (espacio y tiempo), que
estructuran esa realidad que procede del exterior.
El resultado es lo que Kant llama fenómeno, es decir, lo que aparece ante nosotros
(la impresión sensible, que se da en nosotros a través de las categorías de espacio y
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 20 -
tiempo). Por ejemplo, en la geometría: «la línea recta es la distancia más corta entre dos
puntos», y en la aritmética: 3 + 3 = 6.
2. SEGUNDA PARTE. LA ANALÍTICA TRANSCENDENTAL: EL ENTENDIMIENTO
Kant divide la lógica transcendental, como vimos en un esquema anterior, en
analítica y dialéctica. El término «analítica» es de origen aristotélico. «Analítica» (en
griego, analyo, análysis) significa «disolver una cosa en sus elementos constitutivos».
Sobre la intuición pura del espacio y del tiempo realiza el matemático una labor
intelectual. El espacio se determina como recta, curva, triángulo, cuadrilátero, círculo,
esfera, etc., y el tiempo se determina en series diversas de números: par, impar, múltiplo,
divisor, etc.
Todo conocimiento científico requiere, como las matemáticas, objetos que
conocer. La física tiene sus objetos: las propiedades generales de los cuerpos
(movimiento). La química y la biología poseen cada una sus objetos de estudio. Pero
entre las matemáticas y las demás ciencias hay una diferencia fundamental. Mientras que
los objetos de la matemática nos son proporcionados por una intuición pura a priori, los
objetos de las otras ciencias nos son proporcionados por intuiciones empíricas
mediante el vehículo de los sentidos. Los objetos de la ciencia son objetos generales.
La propiedad del entendimiento es la espontaneidad más la actividad.
a. Los «conceptos puros» o categorías
La función propia de nuestro entendimiento es la de pensar los objetos, es
decir, nuestra sensibilidad nos acerca a multitud de datos, impresiones de fenómenos,
que son sensaciones dispersas. Los conceptos puros son aquellos que llevan a cabo la
unificación de los fenómenos en el entendimiento.
El pensamiento consiste, pues, en la unificación de los fenómenos mediante los
conceptos puros del entendimiento o categorías. Los conceptos son el resultado de esa
unificación y nos permiten comprender las percepciones sensibles. Así, por ejemplo, si
digo: «veo el encerado», el concepto «encerado» me permite comprender esas
percepciones que acabo de ver después de observar un objeto. Si, por lo contrario, digo:
«veo algo, pero no sé lo que es», me falta un concepto para identificar esas sensaciones.
Así pues, nuestro conocimiento incluye los conceptos y los juicios.
Clases de conceptos
Existen dos tipos de conceptos:
a) Conceptos empíricos. Son aquellos que proceden de la experiencia, y son a
posteriori; por ejemplo: libro, mesa, puerta…
b) Conceptos puros o categorías. Son aquellos de los que se sirve el
entendimiento para unificar sensaciones. Estas categorías no proceden de la
experiencia y son a posteriori.
La función del entendimiento es la de formar juicios, unificar y coordinar los datos
que provienen de la experiencia sensible. Kant establece la siguiente clasificación de las
categorías, atendiendo a las doce posibles formas de juicios:
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 21 -

Ilustramos con un ejemplo la relación entre los juicios y las categorías y su
correspondencia con la realidad captada por nuestro entendimiento.
Ejemplo: «Esta mesa es blanca».
Aquí hacemos un juicio en el que intervienen dos conceptos empíricos («mesa» y
«blanca»), pero no se podría formular con rigor tal juicio, ni siquiera tener la experiencia
de «mesa blanca», si no se dispusiese de una serie de conceptos previos («conceptos
puros o categorías»), que hacen posible tal experiencia. En este caso, los conceptos
previos o categorías serían:
a) Totalidad, porque es un juicio singular.
b) Realidad, porque es un juicio afirmativo.
c) Sustancia-accidente, porque es un juicio categórico.
d) Existencia, porque es un juicio asertórico.
b. La física como ciencia
Por sí solas, las categorías no son sino reglas para introducir objetividad y certeza
en el conocimiento. Por tanto, las categorías necesitan ser aplicadas impresiones
sensibles. Intuiciones y conceptos puros tienen que concurrir en la elaboración del
conocimiento. Las empíricas dan el material y éstas introducen la unidad y la exactitud.
Como dice Kant: «Pensamientos sin contenidos son vanos; intuiciones sin conceptos,
ciegas».
Nuestro conocimiento derivará de la sensibilidad y del entendimiento. Por la
primera, nos son dados los objetos, mientras que por la segunda son pensados. Ésta es,
en última instancia, la propuesta que da cuenta de la postura de Kant frente al empirismo
y al racionalismo: una crítica que conduce a la síntesis y a la superación en el «idealismo
transcendental» kantiano.
Los juicios sintéticos a priori son posibles en la física porque los juicios que utiliza
la física se refieren a las categorías. Así, por ejemplo, un juicio que utiliza la física, junto a
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 22 -
otros, es el siguiente: «Todo lo que sucede tiene una causa». Este juicio es sintético
porque el predicado no está incluido en la idea de sujeto y, por tanto, es un juicio
extensivo, es decir, que aporta información. Por otra parte, es un juicio a priori, en
cuanto que se refiere a categorías o conceptos puros de nuestro entendimiento; así, en
este caso, están presentes las categorías de unidad, realidad, causa/efecto y existencia.
Dado que la física emplea proposiciones, que suponen la utilización de diversas
categorías de nuestro entendimiento para explicar los fenómenos que estudia, concluimos
que la física formula juicios sintéticos trascendentes y, por tanto, la física es ciencia.
3. TERCERA PARTE. LA DIALÉCTICA TRANSCENDENTAL: LA RAZÓN
En esta tercera parte de la “Crítica de la razón pura”, estudia Kant la posibilidad o
imposibilidad de los juicios sintéticos a priori en la metafísica, es decir, a partir de los
argumentos que la metafísica emplea y de los juicios con los que expresa sus contenidos.
Se trata de saber y averiguar si la metafísica es ciencia o no.
Es preciso diferenciar entre trascendente y trascendental.
a) Trascendente es lo opuesto a inmanente, a lo que está en una cosa.
Trascendente es lo que está fuera de esa cosa. Es lo que sobrepasa todo «ente»
particular. El Dios inmanente es considerado, por ejemplo, por el panteísmo,
como un ser que se confunde con el mundo, mientras que el Dios creador, causa
del universo, sin confundirse con él, es el Dios trascendente.
b) Transcendental es lo que se refiere a las condiciones a priori del conocimiento.
No se refiere propiamente a los objetos de conocimiento, sino al modo de
conocerlos, en tanto que ese modo es posible a priori. Las formas puras a priori
(espacio, tiempo y categorías) son la condición de la posibilidad del conocimiento
científico (matemáticas, geometría, física, ciencias naturales, etc.).
Kant se sirve del concepto clásico de «dialéctica» como arte sofística o arte de
discusión, que vale para vencer y convencer al contrario mediante argumentos, pero no
para conocer la verdad. El filósofo está persuadido de que el conocimiento metafísico
clásico pretende, por medio de los conceptos puros, ir más allá de la experiencia y que
por eso incurre en contradicciones, en «falsas ilusiones». Las propiedades del
conocimiento de la razón son: actividad más pura y creatividad.
a. La «ilusión transcendental» de la metafísica
Kant encuentra que la metafísica, tal como se conoce en su tiempo, a través de
Wolff (discípulo de Leibniz), trataba, principalmente, tres temas:
a) La idea de alma, fruto de la unificación de todos los «fenómenos psíquicos».
b) La idea de mundo, resultado de la unificación de todos los fenómenos físicos.
c) La idea de Dios, formada por la unificación de todo lo que existe y de todo lo
físico y lo psíquico.
Considera el autor que la metafísica tradicional tiene errores que proceden del hecho
de que trata de servirse de las categorías, que sólo funcionan en el ámbito del mundo de
los fenómenos (mundo fenoménico), para aplicarlas a los noúmenos. Por ello se produce
la «ilusión de un conocimiento que no es real». A esta ilusión Kant la denomina ilusión
transcendental, porque identifica el orden de las ideas con el orden de la realidad.
b. Los argumentos acerca de la existencia del alma
Kant analiza los argumentos y las definiciones que se aportan acerca del alma en
una parte de la metafísica que se llama psicología racional. Se encuentra con que el alma
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 23 -
es definida como una sustancia. Kant considera que todos los argumentos que se
derivan de esa afirmación son paralogismos, es decir, razonamientos equivocados,
porque aplican la categoría de sustancia a un noúmeno, a una idea (alma).
Esto es equivocado porque, como vimos anteriormente, las categorías sólo pueden
aplicarse a conceptos que tienen su base en la experiencia sensible. El alma es una idea,
algo que no podemos ver y, por tanto, no le debemos aplicar ninguna categoría de las que
corresponden al saber científico.
Fenómeno y noúmeno
Kant considera que nuestro conocimiento es sólo conocimiento de fenómenos, es
decir, de lo que se nos manifiesta a los sentidos. Así pues, fenómeno es todo aquello
que captamos a través de los sentidos; es decir, el resultado de nuestra experiencia
sensible. Los fenómenos son estudiados por las matemáticas y por la física; esto es, por
los saberes «científicos».
Noúmeno es «la cosa en sí», es decir, todo aquello que está fuera de la
experiencia sensible, lo que es objeto de nuestra razón. Representa el mundo de las
ideas, que es estudiado en la metafísica y también sirve de postulado para la moral o la
ética. Ejemplo: el alma, el mundo, Dios.

c. Los argumentos acerca de la existencia del mundo
Para Kant, la razón, al considerar el mundo como el conjunto de todos los
fenómenos (lo que se hace en una parte de la metafísica llamada cosmología), incurre en
antinomias, es decir, en razonamientos o proposiciones contradictorias, en cuanto
que aparece como verdadera tanto una tesis o afirmación como su contrario, la antítesis;
es decir, el razonamiento parece permitirnos demostrar tanto A, como (no) A. Así, por
ejemplo, cita cuatro antinomias. Cada una de ellas consta de una tesis (afirmación) y de
una antítesis (negación), como podemos ver en el siguiente cuadro:
1ª antinomia
Tesis: El mundo tiene un comienzo en el tiempo, y con respecto al espacio, se
encuentra encerrado en sus límites.
Antítesis: El mundo no tiene comienzo, así como tampoco límites en el espacio. Es
infinito tanto respecto al tiempo como respecto al espacio.
2ª antinomia
Tesis: Toda sustancia compuesta consta de partes simples y en el mundo no
existe más que lo simple o lo compuesto de lo simple.
Antítesis: Ninguna cosa compuesta consta de partes simples y en el mundo no
existe nada simple.
3ª antinomia
Tesis: La causalidad según las leyes de la naturaleza no es la única causalidad de
la que pueden derivarse todos los fenómenos del mundo. Para explicar dichos
fenómenos es necesaria también otra causalidad libre.
Antítesis: No hay libertad. Todo cuanto sucede en el mundo se desarrolla
exclusivamente según las leyes de la naturaleza.

U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 24 -
4ª antinomia
Tesis: Al mundo pertenece bien como parte suya, bien como causa suya un ser
necesario.
Antítesis: No existe en el mundo ningún ser necesario, como tampoco existe dicho
ser necesario fuera del mundo como causa suya.

d. Los argumentos acerca de la existencia de Dios
Kant critica las pruebas de la existencia de Dios, que aparecen en una parte de la
metafísica que se denomina teología natural (posteriormente teodicea). Considera que los
argumentos que se ofrecen pueden reducirse a tres:
a) Critica el argumento ontológico (formulado por San Anselmo), porque confunde
el orden de las ideas con el orden de la realidad (con el orden de las cosas). Del
concepto «Dios» no podemos deducir el concepto o categoría de existencia, que,
en este caso, está aplicado a una idea, a un noúmeno, a Dios, y no a un objeto
sensible, que es su ámbito exclusivo de aplicación.
b) Critica el argumento cosmológico (formulado por Tomás de Aquino), porque de
la experiencia de un ser contingente no se puede concluir la existencia de un ser
necesario, dado que aquí se aplica la categoría de causa a un ser que está fuera
de nuestra experiencia sensible.
c) Critica el argumento teleológico (formulado por Tomás de Aquino), porque lo
más que se puede probar es la existencia de un ser ordenador del mundo, pero
no de un creador.
e. Imposibilidad de la metafísica como ciencia
A modo de conclusión, se puede afirmar que la metafísica como ciencia es imposible
sobre todo por dos razones.
a) Primera, porque las categorías que utiliza la metafísica sólo pueden usarse
legítimamente cuando se aplican a los fenómenos, y fuera del mundo de los
fenómenos no hay posibilidad de usarlas y, por tanto, están utilizadas fuera de
contexto.
b) Segunda, porque los juicios que utiliza la metafísica no son juicios sintéticos a
priori y, por tanto, la metafísica no es ciencia.
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 25 -
4. UN ESQUEMA - RESUMEN DE LA CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA

U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 26 -
E. CRITICA DE LA RAZÓN PRÁCTICA.
FORMALISMO MORAL: LIBERTAD Y AUTONOMÍA
Las preguntas que no tenían respuesta en el ámbito de la razón pura, por ejemplo:
las referidas a los contenidos metafísicos de alma, Dios, mundo, la encuentran en la
crítica de la razón práctica. Después de contestar a la pregunta: ¿que puedo conocer?,
Kant considera ahora la siguiente cuestión: ¿qué debo hacer? Si a la primera contesta
en la “Crítica de la razón pura”, a esta segunda responde desde la “Crítica de la razón
práctica”. En el siguiente cuadro aparecen las diferencias entre razón teórica y razón
práctica.

Razón teórica/razón práctica
Kant, en la Crítica de la razón pura, demuestra que más allá de los límites de la
experiencia no hay conocimiento científico posible y que, cuando la razón excede esos
límites, incurre en contradicciones. A pesar de eso, los principales conceptos de la
metafísica (Dios, alma, mundo), aunque rebosan los límites de la experiencia sensible, no
son en absoluto contrarios a la razón, sino que constituyen el ideal que la razón
ambiciona conocer e incluso el objetivo ideal al que la propia forma sintética del
conocimiento tiende.
La razón humana se ve acosada por cuestiones que no puede esquivar, como nos
indica el autor, pero a las que tampoco puede responder. Lo deseable no resulta
alcanzable. ¿Qué hacer, pues? Ir por otro camino: el de la Crítica de la razón práctica.

1. CRÍTICA DE LAS ÉTICAS MATERIALES: EL IMPERATIVO HIPOTÉTICO
La ética es un asunto exclusivamente humano. Ni los dioses, ni los animales tienen
problemas éticos. Es preciso distinguir entre ética «materialista» y ética «material».
La ética materialista se fundamenta en una realidad no espiritual y se opone, por tanto, a
una ética espiritualista. Ejemplo: la ética marxista frente a una ética cristiana.
La ética material es aquella en la que la bondad o la maldad de la conducta depende de
algo que se considera un bien supremo para el ser humano. Así, por ejemplo, este bien
supremo puede identificarse (según cada teoría ética) con el placer (ética epicureísta),
con la felicidad (ética eudemonista aristotélica), con Dios (ética cristiana), etc. Kant critica
estas éticas.
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 27 -
Las éticas materiales tienen las siguientes características:
a) Son éticas que se basan en medios para conseguir un fin.
b) Son éticas de contenido y de normas. Por ejemplo: en la ética epicúrea, el
contenido sería el placer, y una norma: «No te metas en política».
c) Son éticas empíricas, porque sus normas y su contenido se basan en la
experiencia. Así, en una ética epicúrea vemos, por experiencia, que desde niños
buscamos el placer, y la experiencia también nos muestra que la política produce
disgustos.
d) Son éticas hipotéticas, porque sus normas aparecen formuladas de manera
hipotética o condicional. Ejemplo: si quieres que te dejen una herencia, cuida a los
que te la puedan aportar (abuelos, padres, tíos).
e) Son éticas heterónomas, porque sus normas provienen del exterior de la razón,
de fuera del propio sujeto. Por ejemplo, un objeto que consumir nos produce
placer.
2. LA MORAL FORMAL: EL IMPERATIVO CATEGÓRICO
El punto de partida de la moral kantiana es la constatación de que el sujeto tiene
conciencia de su obligación moral. Ésta debe originarse en la razón. En común con los
animales tenemos deseos, inclinaciones y sentimientos, pero, a diferencia de ellos, somos
seres racionales y nuestra razón debe indicarnos el camino de nuestros comportamientos.
La ética formal kantiana establece cómo debemos comportarnos, qué es lo bueno y
qué es lo malo.Las características de esta ética son las siguientes:
a) Es una ética vacía de contenidos, es decir, no establece ningún fin, ni tampoco
medios. Ejemplo: «Hay que ayudar a los demás».
b) Es una ética no empírica, o sea, a priori. Sus normas son universales y
necesarias para todos los seres humanos. Ejemplo: «Hay que cuidar los
materiales del aula».
c) Es una ética categórica, esto es, sus juicios son absolutos y sin condición alguna.
Ejemplo: «Hay que ser honrado».
d) Es una ética autónoma, es decir, el sujeto se da a sí mismo una norma, sin que
le venga impuesta por algo exterior a la propia razón. Ejemplo: «Hay que cuidar
mi salud».
e) Es una ética que se basa en el deber. No nos indica lo que debemos hacer, sino
cómo debemos hacerlo. La norma moral es el deber por puro respeto al deber, sin
nada a cambio. Ejemplo: «Debo cuidar al abuelo».
El deber
Para Kant, la única norma de la moralidad es el deber, es decir, actuar conforme a
una ley. Distingue tres tipos de acciones:
a) Acciones contrarias al deber. Por ejemplo: un comerciante que cobra precios
abusivos. Esto es moralmente malo.
b) Acciones que son conformes al deber. Por ejemplo: un comerciante que ajusta
bastante los precios con la finalidad de ganar clientes. Esto es actuar conforme a
la legalidad.
c) Acciones por deber. Por ejemplo: un comerciante que cobra lo que es justo
porque considera que ése es su deber. Esto es moralmente bueno.
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 28 -
3. MÁXIMAS Y NORMAS (LEYES): LOS IMPERATIVOS
Kant distingue entre máximas y ley moral.
a) Las máximas son principios subjetivos, considerados como válidos sólo para la
voluntad del sujeto que los formula.
b) Las leyes son principios o normas objetivas, que son consideradas como válidas
para la voluntad de todos los seres racionales.
Nos estamos refiriendo a los imperativos categóricos. La máxima expresa un
deseo personal, a diferencia de la ley, que expresa un deber. Ejemplo: «Deseo portarme
bien».
Kant distingue dos clases de imperativos: los hipotéticos y los categóricos.
a) Los imperativos hipotéticos son aquellos que utilizan las éticas materiales y que
están formulados de manera condicional. Éstos no tienen valor universal. Por
ejemplo: «Si te portas bien, te compro un libro de filosofía».
b) Los imperativos categóricos son aquellos en los que la acción no tiene ningún
fin, están formulados con juicios o normas absolutas, sin ninguna condición, y
tienen un valor universal. Ejemplo: «Estudia porque ése es tu deber».
Como podemos ver en el cuadro de abajo, Kant nos aporta varias definiciones o
formulaciones del imperativo categórico. Los imperativos categóricos son leyes morales
de carácter formal, porque nos indican cómo debemos actuar. Kant rechaza los
imperativos hipotéticos, propios de las éticas materiales.
Formulaciones del imperativo categórico
1º «Obra de tal modo que la máxima de tu voluntad pueda valer siempre, al mismo
tiempo, como principio de una legislación universal.» Ejemplo: «Cuida al padre y a la
madre».
2º «Considera a la humanidad, sea en tu persona, sea en la persona de otro,
siempre como un fin, nunca como un medio.» Ejemplo: «Debes respetar la vida».
3º «Obra de modo que tu voluntad, con su máxima, pueda considerarse
universalmente legisladora respecto a sí misma.» Ejemplo: «Cuidar la salud».

U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 29 -
4. LOS POSTULADOS DE LA RAZÓN PRÁCTICA
En la “Crítica de la razón pura”, Kant puso de manifiesto la imposibilidad de la
metafísica como ciencia y, por tanto, la imposibilidad de un conocimiento acerca del alma,
del mundo y de Dios. Pero Kant no niega la inmortalidad del alma, ni la existencia de Dios.
Sólo afirma que no son objeto de conocimiento científico. Dios, el alma (la inmortalidad) y
la libertad son los postulados de la razón práctica, o sea, existen unos postulados que
son una exigencia de la razón práctica, una condición para que exista la moral.
1. Axiomas. Son proposiciones evidentes por sí mismas, que no necesitan
demostración. Ejemplo: «toda cantidad es igual a sí misma».
2. Teoremas. Son proposiciones que no son evidentes por sí mismas, pero pueden
ser demostradas. Ejemplo: el teorema de Pitágoras.
3. Postulados. Proposiciones que no son evidentes y no pueden demostrarse, pero
hay que admitirlas para que algo (matemáticas, moral...) sea posible. Ejemplo: El
postulado quinto de Euclides: «En un plano y por un punto exterior a una recta
sólo puede trazarse una paralela a dicha recta». Éste es condición para la
existencia de las matemáticas. La libertad lo es, por ejemplo, para la existencia
de la moralidad.
La libertad de la voluntad, la inmortalidad del alma y la existencia de Dios son los
postulados de la Crítica de la razón práctica.
La existencia de la libertad viene dada por la existencia misma de la ley moral.
Es una condición de la moral autónoma. Sin libertad no hay moral. Como vimos,
«postulado» significa aquí algo que no es demostrable, pero que necesariamente
tenemos que suponerlo como condición que hace posible la moral misma. Obrar
moralmente, conforme al deber, sólo es posible si existe la libertad para vencer
las inclinaciones, deseos y condicionamientos. El mundo es el lugar en el que se
ejerce la libertad.
La inmortalidad del alma deriva de la exigencia de realización del supremo bien
por parte de la voluntad. Ésta, en su acción moral, persigue la realización de la
santidad, que no puede conseguirse en esta vida y por eso necesita de una
existencia duradera que sólo es posible con la inmortalidad.
Así pues, la inmortalidad del alma se comprende mejor si tenemos en cuenta que
la razón nos ordena alcanzar la virtud, la mayor honradez posible, la perfecta
adecuación de nuestra voluntad a la ley moral. Pero la cima de la honradez jamás
puede conseguirse en una existencia tan limitada como la nuestra. Su alcance
exige una duración ilimitada, en un proceso indefinido de ajuste a la inmortalidad.
La existencia de Dios. La unión de virtud y felicidad constituye el supremo bien
para el ser humano. Virtud es la adecuación de mi acción al deber. La existencia
de Dios se presupone como garantía del enlace entre virtud y felicidad. La
persona virtuosa renuncia a la felicidad, pero se hace digna de ella y Dios lo
garantiza. En este mundo no se puede alcanzar la felicidad plenamente.
Por eso, el ser humano sólo puede alcanzar la felicidad y el supremo bien si Dios
existe. Por otra parte, Kant justifica la existencia de Dios al destacar la enorme
diferencia que existe entre ser y debe ser, tanta que exige la existencia de Dios
como realidad en la que el ser y el deber ser se identifican. Dios es un ideal de
perfección al que el ser humano pretende parecerse. Dios es el ideal para el obrar
humano.
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 30 -
F. TEORÍA JURÍDICO-POLÍTICA: LA PAZ PERPETUA
La “Metafísica de las costumbres” contiene lo que algunos llaman la «segunda ética
kantiana». Una vez asegurados unos criterios morales que deben guiar nuestros
comportamientos, nuestro autor sigue profundizando en la idea de una sociedad civil
regida por las bases universales del derecho y la moralidad. En esta propuesta sobre
el derecho y la sociedad, Kant se muestra próximo a la tradición liberal de Locke,
Montesquieu y Rousseau. La libertad de uno debe coincidir con la libertad de todos. La
sociedad debe consentir la mayor libertad compaginándola con las diferencias de sus
miembros y asegurando unos límites a esa libertad.
Legalidad/moralidad
a) La legalidad, para Kant, es la mera coincidencia o no coincidencia de una acción
con la ley, sin tomar en cuenta el motivo de la acción.
b) La moralidad es una acción en la que la idea del deber, expresado en ley, es el
motivo mismo de la acción.
La moralidad es una cualidad de las personas, mientras que la legalidad es una
propiedad de los actos externos.
La nota característica del derecho (legalidad) es la coacción, es decir, el obligar a
cumplir la acción, mientras que la de la moralidad es la libertad, o sea, fundamentalmente
la propia decisión.
Para Kant, el hecho ha de fundarse en la moral, en la buena voluntad. En su
“Ensayo sobre la paz perpetua” (1795), desarrolla principalmente las siguientes
afirmaciones, según el profesor Francisco Fernández Buey:
a) La guerra es un mal inaceptable. Pero es un mal del que nadie se puede curar
completa e inmediatamente.
b) La defensa propia es moralmente admisible. Pero hay que distinguir entre el
plano estatal-nacional y el plano internacional.
c) La concordia se basa en la complementación de consenso y contención.
Pero hay una asimetría entre el uso de la contención en el plano estatal y en el
plano internacional: los ciudadanos deben lealtad política a las leyes del propio
estado, mientras que en el plano internacional debe regir el pacto y la no-
intervención en la constitución interna de los otros estados.
d) Hay que aspirar a la paz perpetua. Pero la paz perpetua no es la paz de los
cementerios. Los prerrequisitos de la paz perpetua son: un pacto preliminar y
limitado entre estados, en el que los estados se dotan de una constitución
republicana (representativa), pero mantienen su soberanía y, desde ella,
renuncian a la injerencia bélica en los asuntos de los otros, constituyen una
asociación federativa o confederación cuyo objetivo primordial es la no-agresión
entre los estados firmantes y dan ejemplo, incluso unilateralmente, de
comportamiento pacífico.
e) La forma en que se concreta la aspiración a la paz perpetua (incluida la
declaración unilateral de renuncia a la guerra en caso de conflicto) no es garantía
de paz para siempre. En esto no hay garantías. Sólo podemos aspirar a actuar
«como si...» (como si fuéramos libres de elegir y como si hubiera garantía de paz
perpetua).
U.D.4.- Filosofía Moderna.
Tema 5: La Ilustración. Rousseau. Emmanuel Kant.
- 31 -
f) Sólo el reconocimiento del persistente peligro de recaída en la guerra puede
sustentar la exigencia de la razón, haciendo valer por medios legales los
derechos que excluyen el recurso a la guerra. Como el hombre aprende, por lo
general, por choque, las condiciones de posibilidad de una política de paz
aumentarán con la conciencia del aumento de la destructividad de las armas.