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Una de las tres secciones principales del Antiguo Testamento es los Profetas.

Estos libros de historia y profecía todavía tienen gran significado para el pueblo de
Dios en la actualidad.
¿Qué es un profeta?

La palabra profeta viene del griego "profetes" que significa "locutor". El que dice lo
que la divinidad le ha inspirado. En hebreo, se dice "nabi" que significa "el que ha
sido llamado" "el que tiene una vocación".

El Señor me habló así: "Antes de formarte en el vientre te conocí; antes que
salieras del seno te consagré, te constituí profeta de las naciones.
Yo dije: ¡Ah, Señor, mira que no sé hablar, pues soy un niño!
Y el Señor me respondió: No digas: Soy un niño, porque irás a donde yo te envíe y
dirás todo lo que yo te ordene. No les tengas miedo, pues yo estoy contigo para
librarte, oráculo del Señor". (Jer 1,4-8)
El anuncio de la palabra de Dios
La misión profética se realiza con palabras y con hechos, con ocasión y sin ella
amenazados o no por sus oyentes, lo mismo ante un rey que ante el pueblo, sin
miedo a ricos ni a los poderosos.

La fidelidad a la Alianza
El profeta es el centinela de la Alianza. Su misión consiste en interpretar el sentido
de la historia y de los acontecimientos de la vida del pueblo a la luz de la fidelidad
a la Alianza. Por eso, con frecuencia interpretan las tradiciones de Israel y critican
las situaciones vividas por los hombres de su tiempo.

Orden de los Profetas
Profetas anteriores (primeros): Josué, Jueces, 1 y 2 de Samuel, y 1 y 2 de
Reyes.
Profetas posteriores (últimos): Isaías, Jeremías, Ezequiel, y los 12 profetas
menores.
a. Profetas mayores: Isaías, Jeremías y Ezequiel.
b. Profetas menores: Oseas, Joel, Amos, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm,
Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías y Malaquías.

Josué y Jueces hablan de la historia justo después de la época de Moisés. Samuel
y Reyes continúan con la historia de la nación de Israel, con frecuencia con la
perspectiva de los profetas.
Isaías fue escrito justo antes y durante la invasión de Asiria. Jeremías y Ezequiel
fueron escritos durante el cautiverio en Babilonia.
Los 12 profetas menores son arreglados generalmente en orden
cronológico:
a. De Oseas a Nahúm fueron escritos durante el período asirio.
b. Habacuc y Sofonías fueron escritos durante el período caldeo (babilonio).
c. De Hageo a Malaquías fueron escritos en el período de restauración o
post-exilio.
Los profetas menores fueron escritos por 12 profetas diferentes en un
período de cerca de 350 años pero se consideran como un libro. Estos 12
libros son llamados “menores”, no debido a que sean menos inspirados o de
menos importancia, sino solamente porque sus escritos proféticos son más cortos.
Lecciones para nosotros hoy
Ciertos temas de los libros proféticos deberían encender las alarmas de nuestras
naciones en la actualidad. Por ejemplo, Oseas profetizó durante una época de
riqueza y prosperidad. Esto llevó a la complacencia espiritual y la sociedad estaba
dominada por la búsqueda del materialismo. La dependencia de y la influencia de
las alianzas extranjeras condujeron a la nación de Israel a alejarse aún más de
Dios.
¿Esta pasando lo mismo en nuestra época moderna?
Los profetas repetidamente advirtieron a las antiguas naciones de Israel y Judá
que a menos que ellas se arrepintieran de sus pecaminosos caminos y regresaran
a su Dios, su poder declinaría y su riqueza sería removida. Finalmente ellos
sufrirían grandes dificultades y una dominación extranjera. Vez tras vez, estas
advertencias fueron ignoradas, y vez tras vez, el castigo llegó tal como los profetas
dijeron que llegaría.
¿Estamos dispuestos a escuchar estas advertencias en la actualidad o vamos a
cometer los mismos errores que cometieron las antiguas naciones de Israel y de
Judá?
El apóstol Pablo entendió que los eventos que ocurrieron en el Antiguo
Testamento fueron para nuestro beneficio. “Y estas cosas les acontecieron como
ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado
los fines de los siglos” (1 Corintios 10:11).
Significación para hoy

El Concilio Vaticano II ha recogido este tema, haciéndose eco de su importancia
en la vida de la Iglesia:
"Cristo, el gran profeta…cumple su misión profética hasta la plena manifestación
de la gloria, no sólo a través de la jerarquía… sino también por medio de los
laicos, a quienes, consiguientemente, constituye en testigos y les dota del sentido
de la fe y de la gracia de la palabra para que la virtud del Evangelio brille en la vida
diaria, familiar y social." (LG 35).


Esperanza para el futuro
Los temas principales y mensajes de los Profetas no giran todos alrededor de la
destrucción y el pesimismo, tal como afirman los críticos. Por medio de sus
profetas, Dios revela muchos aspectos de un mundo futuro lleno de vida
abundante, gozo y paz para todas las personas.
Se hace referencia a bendiciones maravillosas (Amos 9:13-14), paz sin
precedentes y prosperidad (Miqueas 4:3-4), desiertos que se convierten en tierras
productivas (Isaías 35:1-2) y la naturaleza humana transformada para bien
(Ezequiel 11:19-20).
Las naciones serán enseñadas en los caminos de Dios: “Vendrán muchas
naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte del Eterno, y a la cas del Dios de
Jacob; y nos enseñará en sus caminos y andaremos por sus veredas” (Miqueas
4:2).
Hay otras promesas maravillosas acerca de un mundo futuro que será lleno de
bendiciones más allá de nuestros más grandes sueños. Depende de cada uno de
nosotros estar seguros de que vamos a escoger los caminos de Dios y a ser parte
de ese nuevo mundo.
Profeta Isaías
El primero de los profetas mayores y sin duda el más importante por su
personalidad y mensaje.
Isaías vivió entre los años 760 y 701 a.C. y su actividad profética parece
extenderse por unos 40 años,
Nació y vivió siempre en Jerusalén, pertenecía a una familia noble.
El libro comprende 66 capítulos. La parte original del profeta parece ser la primera
parte, los primeros 39 capítulos. El libro se divide normalmente en 3 grandes
partes:

Mensaje de Isaías:

En su postura política, Isaías recuerda continuamente al pueblo elegido las
promesas de Dios a David, promesas mesiánicas que se realizarán sólo si el
pueblo se mantiene fiel a su fe.
Isaías, junto a la grandeza de Dios y su fidelidad, resalta las faltas y miserias de la
conducta humana, la indiferencia religiosa, la confianza en el dinero y en las
riquezas políticas.
Mesianismo real, Isaías es el gran profeta del Mesías salvador, descrito primero
como UN REY PACIFICO, portador de gran paz y alegría en el pueblo y luego
como el"Siervo de Yahvé"
Profeta Jeremías
Jeremías debió nacer entre los años 650 y 645 a.C., el relato de la vocación de
Jeremías confirma que el profeta era un joven cuando oyó la llamado de Dios.
El profeta está apegado a sus orígenes campesinos. Sus observaciones revelan
un contacto cotidiano con la vida del campo, medita y observa a gente y cosas,
esto nos hace pensar que Jeremías era de un temperamento meditativo, hombre
sencillo y dedicado, sensible al sufrimiento y profundamente sincero
Mensaje de Jeremías:

Se resume en la misión que le da Dios "Arrancarás y derribarás, perderás,
edificarás y plantarás".
Es el cantor enamorado de su Dios, un Dios personal que dialoga con la persona y
con el pueblo, que se comunica al corazón del hombre.

El aspecto positivo del mensaje del profeta, aparece con menos frecuencia que el
otro de amenazas y castigos. Jeremías en la parte del libro definida "El libro de la
Consolación" (cap. 30 y 31), invita al pueblo a la esperanza y pinta un futuro de
reconstrucción nacional, mas religiosa que política, basada sobre una ALIANZA
NUEVA, INTERIOR, sellada en el corazón del hombre.